Page 1

12 a単os de amor rubio Inspirada en ti

mayo 25

2014


La vida que puede tener un adolescente se encuentra llena de ilusiones, sueños, etc. Pero en esa etapa se presenta un sinnúmero de situaciones que pueden dejar secuelas durante toda su vida, esto lo digo porque mi historia se suma a muchas que a pesar del tiempo siempre se mantiene grabada en el corazón. Pasaba los primeros años de secundaria y me sentía bien en el colegio en el cual estudiaba, ahí solo acudían varones y participaba en el equipo de básquet ya que me fascina ese deporte, la verdad no conocía nada del mundo y sus problemas. Antes de finalizar el tercer año, rendimos una evaluación para determinar que especialidad era la más adecuada de acuerdo a nuestros gustos e intereses, más, el resultado indicó que debía cambiarme de lugar de estudio por cuanto ahí no tenían la especialidad que me gustaba. Obviamente tenía amigas con quienes solo nos encontrábamos para jugar y nos divertíamos mucho pero no me sentían atraído por ninguna de ellas, solo había tenido enamoradas por otros lados. Ingresé a una nueva institución que tenía la especialidad que yo quería pero lo diferente de esta, es que no era de renombre en la ciudad, en mi caso no existía problema de eso, además se estudiaba en las tardes y era de varones y mujeres. Mi primer día fue emocionante, todos me quedaban viendo como el chico nuevo, yo solo buscaba el lugar que me correspondía, me sentía intimidado. Pasaba los días y empezaba a tener mi grupo de amigos así como también tenía compañeras que eran bellas; empecé a llevarme con las que más se podía, en algunos casos les acompañaba hasta la parada del autobús y luego me retiraba a mi casa. En poco tiempo pude conquistar a una niña que me gustaba, era mi primera enamorada de la secundaria pero como tenía oportunidad con otras chicas no me mantuve mucho tiempo y terminé con ella. Luego vinieron dos niñas más con quienes estuve corto tiempo me encariñe en su momento pero también las dejé porque tenía más oportunidades, me sentía en el cielo, pero no sabía en realidad lo que estaba haciendo. Había entrado con una chica más pero a diferencia de las otras, ella había sido diferente conmigo y sentía que se me estaba enamorando de mí. ¡Vaya creer que en esa época se podía enamorar de verdad! Pero solo era ilusiones ahora lo tengo claro. De igual forma corté con ella pero yo ya había cambiado tenia malos amigos y como todo joven no quería quedarme atrás, bebía fumaba y cometía delitos solo por creer que eso me daría posición en el grupo de amigos que estaba, acepto que fue mi inmadurez y por mantenerme en esa situación sucedió algo inesperado, sufrí un accidente vehicular del cual estuve con muletas durante 4 meses, al final me recupere de esa situación y continuaba con mis estudios.


Pero un día conocí a una chica que estudiaba en el mismo lugar que yo, ella era delgada, alta, rubia y blanca, era muy simpatía y lo que más me encantaba era su sonrisa. Mi meta era conquistarla como ya lo había hecho y no me costó mucho tiempo en hacerme amigo de ella. Me enteré que era hermana de mi compañero de clases pero él era una persona tranquila jamás le comenté nada y tampoco me decía nada. Recuerdo que me mantenía pendiente al momento de la salida de clases ya que ella se iba por el mismo camino que iba yo, vi la oportunidad me acerqué y le dije: ¡Hola, este, puedo acompañarte! Dijo : ¡mmmm, claro si porque no ! Mientras conversábamos de las cosas del estudio y que como estuvo su día, no dejaba de verle, en verdad me gustaba. Al despedirse dijo: ¡bueno ya, chao nos vemos mañana! , ¡Ya nos vemos! – exclame Me sentía emocionado y creía que si podía estar con ella. Las pocas veces que pude acompañarle a la parada, pude entrar más en confianza y obviamente ya se escuchaba comentarios de pasillos que yo estaba interesado en ella, así que preferí un día al salir de clases aprovechando que estaba sola y le dije: ¡Hola, como estas, sabes quiero decirte algo! Me miró fijamente y dijo: ¡si dime! ¡Sabes, no sé pero lo que puedo decir es que me gustas, y quería saber si podemos ser novios! Se quedó callada y me quedé nervioso, era raro jamás me había sentido así. ¡Te parece si te respondo mañana! – preguntó ¡Sí seguro, pero mañana me dices! – respondí ¡Bueno entonces mañana hablamos, chao! - dijo Al siguiente día llegue normalmente a clases y al finalizar la jornada la buscaba pero no aparecía, me sentí mal y enojado porque creía que se había ido sin decirme nada. Al rato apareció, saludamos y volvimos a conversar ¡Qué has pensado sobre lo que te dije! – pregunté Ella dijo: ¡sabes que lo he pensado y la verdad es que si quiero estar contigo! Me sentí tan emocionado la abracé y le di un beso,


Estuve con ella conversando de detalles de nuestra relación hasta que tomó el bus y se retiró. Mientras caminaba no podía creer que me había aceptado es más recuerdo que al llegar a la casa antes de dormir había rezado y agradecido a Dios por esa oportunidad mas no quería fallar con ella en nada. Había pasado una semana pero sentí un cambio en ella, la razón no la sabia simplemente llegó un viernes y me dijo: ¡tenemos que hablar! Me quedé sorprendido porque presentía que era malas noticias y le dije: ¡dímelo ahora que pasa! ¡Sabes que me enteré algunas cosas y la verdad ya no quiero estar contigo, se acabó ahí se quedó todo! Me sorprendí y le dije ¡cuéntame que pasó! ¡Ya no quiero hablar más simplemente ahí quedó todo! Me retiré y le dije gracias por todo y regresé al salón de clases. En ese entonces me sentía en lo alto y dije ¡no importa me consigo otra chica y no pasa nada! Efectivamente, me había conseguido otra chica con quien me pasaba bien y no me importaba ya ella. Pero dentro de mi sentí un gran vacío no sabía porque era, porque pensaba tanto en la chica delgada blanca y rubia, que pasaba? Lo único que hice fue volver a ser amigo de ella después de lo q había sucedido pero fue muy clara en decirme: ¡ya seamos amigos pero nada más, solo eso! Lo que acepté sin decir nada. Me había separado de la última enamorada que tenía y al finalizar el año lectivo, encontré a la niña rubia por casualidad (la chica que había terminado conmigo) y me contó que se estaba cambiando de centro de estudios. Dentro de mí seguía esa sensación de angustia y sin respuesta por qué cada vez que la veía mi corazón latía al máximo, simplemente lo ignoraba y decía ya pasará. En vacaciones no tuve contacto con ella y seguía divirtiéndome con mis amigos y parejas que salían ocasionalmente. Pero la extrañaba mucho y me había dado en cuenta que la razón por la que me sentía así era porque estaba ilusionado con ella, porque fue la primer mujer que me había dicho que no quería estar conmigo y en mi mente estaba que yo era quien debía abandonarla y mas no ella a mí. Entonces las cosas explotaron, fui en busca de ella, sin saber si tenía respuesta, y lo que hice primero es retirarme del lugar de estudios y conseguir un trabajo que


justamente estaba por el lugar en donde ella estudiaba, cuando nos veíamos por casualidad nos saludábamos desde lejos y mi corazón por poco salía de su lugar. Así pasaba todos los días viéndola desde lejos y me sentía feliz porque solo con su presencia mi mundo cambiaba y me retiraba entre lágrimas de emoción a continuar con mis actividades. Llegó el día de su cumpleaños, fecha que jamás la olvidado y decidí gastar todo lo que había ganado en regalos para ella, así que fui a la salida de clases y le entregué todo, espero que hasta ahora lo tenga guardado y se acuerde de eso. Pero decidí alejarme jamás volví a declararle mi amor y preferí estar alejado de ella creia que eso era lo mejor. Pasó el tiempo y volví a retomar mis estudios creyendo hacer una nueva vida, a mi parecer la había olvidado hasta que me avisaron un día en mitad de la clase que ella se encontraba afuera del centro educativo y mi corazón volvió a sentir lo mismo, salí corriendo y la vi, tan linda como siempre con su cabello rubio brillante. Me acerque la salud y le dije: ¡a los tiempos que te veo! ¡Si un gusto verte!- respondió Mis compañeros sabían lo que sentía por ella y nuevamente volví a acompañarle a la parada, le pedí su número y quedamos en salir. No pude contener mis lágrimas de emoción luego de que se había ido, ya pasó más de un año desde que supuestamente me había alejado de ella pero seguía igual mis sentimientos. Y se dio el día, salimos fuimos a tomar un café, en un local de la ciudad, pero creo que cometí un grave error y fue el ponerme a llorar delante de ella y decirle que no la había olvidado. Digo error porque sé que le hice pasar un mal momento pero eso era lo que sentía y pensaba además tampoco soportaba estar callado. Habíamos conversado algunas veces pero era solo para saludarnos hasta que volví a atreverme a preguntarle si podía estar con ella y me dijo que no, que ya tenía una pareja y eso me hizo sentir que me partió en dos; justamente ese día, tenía que acompañarle a una amiga a un compromiso y le fallé porque quería salir corriendo a buscarla, estaba confundido en realidad. Me aconsejaron que la olvide que no era ella para mí pero me mantuve tranquilo a la espera de saber algo que hacer. Llego mi cumpleaños y mi amiga se las ingenió para buscarle a ella y hacerme una cita, estuvimos en un parque, mi amiga decía: ¡tú espera aquí! , ¡De que se trata! – yo preguntaba Al fijarme la vi llegar a la niña rubia que seguía queriendo, conversamos un poco pero se retiró brevemente.


Desde ese entonces no volví a verla, cada uno tomó su camino y pasaron muchos años a veces recordándola creía que como todos al crecer se habían casado y habían tenido hijos. No obstante hace 2 años atrás volví a verla, ya era adulta con cualidades únicas, independiente, definida y profesional; seguía con su sonrisa preciosa y su rubio cabello que siempre me fascinaba. Las redes sociales nos ayudaron a encontrarnos de nuevo y como no podía ser de otra forma la invité a salir a fin de saber de ella después de todo ese tiempo. La emoción me rodeaba y mantuvimos una conversación neutral, me comentaba que mantenía una relación muy larga con su pareja y conversamos de detalles de nuestras vidas. Conversábamos frecuentemente vía web y me contó que estaba por casarse, la felicité; pero también le decía que piense bien y que mi criterio era que no lo hiciera.. Salíamos por varias ocasiones más a espectáculos públicos y en esas citas que teníamos iba saliendo cosas de los dos, en el sentido que ella tenía sus preferencias y yo otras. Además no podía expresar lo que había pasado hace tiempo atrás. Al fin logré contarle todo lo que había pasado y ella me supo decir que es mejor que me haya desahogado y que sea sincero, me mantuve al margen por respeto a su relación que tenía. Las veces que conversábamos eran de temas simples en mi caso seguía respetando todo lo que le sucedía a ella porque luego me enteré que se había separado de su pareja y necesitaba tiempo. Yo por mi parte pude hacerle conocer pocamente quien era yo en la actualidad, lo que sí es verdad es por lo que he vivido mi ambiente es diferente al de ella y eso nos causaba situaciones de incomprensión. Estaba dispuesto a apoyarla en todo sentido a fin de que salga de la situación que mantenía con su ex pareja. Y me pregunto porque al pasar tanto tiempo sigo sintiendo algo por ella, no sé si es una obsesión o es un amor verdadero. Ella por su parte me decía que luchaba por superar todo lo que estaba pasando y que quería cumplir con sus metas planteadas. También ya sabe gran parte de esta historia y como dije es una persona formada, la admiro mucho no negaré que volví a fijarme en ella pero, ella ha visto en mi solo un amigo más, la respuesta sabe solo ella, no puedo obligarla a que se fije en mí. También acepté que algunas cosas que dije o hice estuvieron mal, pero ¡vaya! ¿quién es perfecto?


Al final ya que han pasado 12 años desde que la conocí y me enamoré, hasta el sol de hoy me mantengo pendiente de ella, así ahora estemos alejados por cuanto tuvimos una conversación dura e inclusive confusa. Esta historia no finaliza aquí y si la tiene quiero saber que toda esta lucha valió la pena y la tendré a mi lado. La observo desde lejos y sé que ella tratará de ser feliz porque todos queremos eso, ella es mi felicidad y yo no sé si para ella lo soy. Si llegas a leer esto, sabes bien que mi intención es demostrarte que todavía te espero, que estoy dispuesto a sobrepasar muchas cosas junto a ti y por ti, mis errores serán mi fortaleza para poder continuar en pie y como lo dije me brindes la oportunidad que necesito, estés donde estés recuerda que siempre tendrás parte de mi vida y mi corazón.

JHHB

12 años de amor rubio  

Autor: John Hernández

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you