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PARROQUIA DE CRISTO REY

BOLETÍN Párroco: Carlos Felipe Lozano Lara Vicarios: Eduardo Aarón Estrada Lozano Luis Antonio Bañuelos Torres

DOMINICAL 08 de Febrero del 2009 Tels. 472-0135 472-3561

Cd. Delicias, Chih. Número 28

Mensaje de nuestro Párroco Alguna vez nos hemos preguntado ¿Cual es mi capacidad para soportar el dolor? Quizás nunca nos hemos preguntado hasta dónde llega esta capacidad, porque no lo vemos necesario o no es importante, pero ciertamente nos llegan a suceder acontecimientos en los que tenemos que soportar el dolor; no me estoy refiriendo a la capacidad para responder ante el dolor ajeno, sino al nuestro propio. Creo que cuando ponemos a prueba esta capacidad es cuando caemos en la enfermedad, es un momento sumamente difícil, las capacidades se ven mermadas, no hay concentración, no estamos al 100%. En algunos casos solo se piensa en la solución, salud a toda costa. Algunos afirman: "Prefiero morir de inmediato a tener que estar en cama sufriendo" "Quisiera no estar en agonía porque no lo soportaría", en cada una de estas frases encontramos miedo a sufrir, no porque no tengamos la capacidad para hacerlo sino más bien rehuimos al dolor, pero la verdad es que no sabemos si llegaremos algún día a pasar por este camino. Viktor Frankl sostiene que "hay tres caminos por los cuales uno puede encontrar sentido a su vida. Tres rutas guiadas por valores, y estos son: valores creativos (el sentido del trabajo), valores vivenciales (el sentido del amor) y valores de actitud (el sentido del sufrimiento)". Dice también Alejandro De Barbieri Sabatino Psicólogo clínico, formado en Logoterapia: "Gracias a la posibilidad de encontrar el sentido en el sufrimiento, el sentido potencial de la vida es incondicional". Además afirma: “para descubrir el sentido debemos comprender entonces esta tercera categoría de valores cuya realización consiste en la "actitud" que el hombre adopte ante una situación límite. Cuando el hombre se enfrenta a un sentido que es imposible cambiar, se presenta la oportunidad de realizar el valor supremo, de cumplir el sentido más profundo, que es el de tomar una actitud frente a este sufrimiento, no luchar más para sacárselo de encima, sino aceptarlo e integrarlo. A esto se le ha llamado también la dignidad del hombre que sufre. Cuántas veces nos ha tocado acompañar personas que "solo les queda sufrir" y están esperando el desenlace de una enfermedad terminal, sin embargo nos transmiten que están "sufriendo con dignidad". La actitud que han tomado los ha engrandecido como personas y es un ejemplo para los demás". Y esto es lo que nos engrandece como personas de fe, ser capaces de soportar el sufrimiento. En toda la historia de la Iglesia encontramos Santos que nos han enseñado como enfrentarlo, su Santidad Juan Pablo II decía: "aunque la Iglesia considera que en las interpretaciones no cristianas del sufrimiento se hallan muchos elementos válidos y nobles, su comprensión de este gran misterio humano es único. Para descubrir el sentido fundamental y definitivo del sufrimiento tenemos que volver nuestra mirada a la revelación del amor divino, fuente última del sentido de todo lo existente". La respuesta a la pregunta sobre el sentido del sufrimiento, "ha sido dada por Dios al hombre en la cruz de Jesucristo". El sufrimiento, consecuencia del pecado original, asume un nuevo sentido: se convierte en participación en la obra salvífica de Jesucristo (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1521). Con su sufrimiento en la cruz, Cristo venció el mal y nos permite vencerlo también a nosotros. Nuestros sufrimientos cobran sentido y valor cuando están unidos al suyo. Cristo, Dios y hombre, tomó sobre sí los sufrimientos de la humanidad, y en Él, el mismo sufrimiento humano asume un sentido de redención. En esta unión entre lo humano y lo divino, el sufrimiento produce el bien y vence al mal. A la vez que expreso mi profunda solidaridad con todos los que sufren, oro fervientemente a Dios para que la celebración de la Jornada mundial del enfermo sea para ellos un momento providencial que les abra un nuevo horizonte de sentido en su vida." (Mensaje de S.S. Juan Pablo II para la Jornada Mundial del Enfermo del 2001) . Por eso exhorto a que oremos y visitemos a los enfermos, pidamos por los que tienen que ayudar a que otros enfrenten el sufrimiento, como médicos, enfermeras, ministros de la comunión y familiares del enfermo. Que el Señor sea tu fuerza y tu paz . P. Carlos Felipe

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Reflexión del Evangelio La primera lectura nos presenta el poder de la enfermedad y el evangelio nos presenta el poder de la sanación que trae Jesucristo. Hay que conocer esas 2 fuerzas, esos 2 poderes: la enfermedad en sus diversas expresiones, pero sobre todo, el poder de Jesucristo para sanar nuestras enfermedades y dolencias. Todos somos débiles en algún aspecto de nuestra vida y hemos padecido, o vamos a padecer enfermedad. El que no conoce nada de dolor, cuando le llega un momento difícil, se desespera. No ha cultivado la virtud de la paciencia. Hay que conocer la enfermedad. Hay que conocer la debilidad humana. Porque, todos nos podemos enfermar. Todos vamos a morir, todos tenemos que aprender, porque el dolor nos va a visitar tarde o temprano. Hay que conocer el poder de la enfermedad, porque es la única manera de cultivar un corazón compasivo. Sólo cuando las personas que amamos están enfermas, o tienen problemas, empieza a operarse un milagro en el corazón de uno. Y ese milagro es aprender a tener misericordia. Cuando uno se siente sano y cuando todo lo que le rodea no tiene problemas, como que por allá dentro del corazón, siente que el que está mal es porque se lo buscó. Sin embargo, resulta que en esta vida se necesita mucha misericordia. Y el que no conozca el lenguaje de la misericordia, jamás conocerá el lenguaje de Dios. La descripción que nos hace Job tan buena de lo que vive un enfermo: “Noches interminables, estar cansado y no poder descansar”. Cuando una persona trabaja con enfermos, en especial si lo hace por voluntad propia, no por simple sueldo, va desarrollando cualidades muy lindas, de paciencia, de optimismo, de ternura, de misericordia. La enfermedad y el dolor, nos ayudan a entender, por dentro, el Corazón de Cristo. Cristo no es para mirarlo únicamente por fuera. Cristo hay que verlo y vivirlo desde dentro. Hay que tenerlo adentro. Hay que acercarse al mundo de la enfermedad. No convirtamos al enfermo en un estorbo. Uno como sacerdote escucha muchas confesiones de enfermos, y más bien son desahogos: “yo siento, padre, que estoy estorbando aquí, no me toman en cuenta para nada. Tengo un hijo que vive aquí, y no le nace venir a saludarme, este dolor tortura, aquí en el alma”.

Necesitamos acercarnos a los enfermos. Los niños tienen que acercarse a los enfermos. ¡Es muy importante!. En muchas ocasiones, la única manera de liberar al niño de la superficialidad, del capricho, de la crueldad, de la vanidad, es llevarlo a los enfermos. Los niños, cerca de los enfermos, aprenden que las historias humanas tienen muchos caminos; aprenden a valorar lo que tienen. Hay que conocer el poder de la enfermedad, pero sobre todo, hay que conocer el poder de Jesús. Jesús Salvador, Grandeza de alma, ¡es mucho poder el que hay en Él! Esa serenidad, ese cariño para atender a todos, esa manera como está con todos y a la vez está con cada uno. Lo mismo que sucede cuando nos enseña a través de la Palabra, o cuando nos alimenta a través del Santísimo Sacramento. Hermanos, admiremos el poder de Jesucristo. Entreguémosle toda necesidad, toda duda, toda tortura de nuestro corazón. Él tiene cómo recibirnos. Y acuérdense que Él, que llegó al extremo de la Cruz por amor a nosotros, conoce todos los dolores humanos. Él es capaz de comprendernos. Arrojémonos en el abismo de amor que es el Corazón de Jesús. Arrojémonos ahí, que Él sabrá entendernos. Fíjate con cuánta confianza muchas veces los enfermos iban donde Él. ¿Por qué a nosotros nos va a dar pena? Si uno va donde el médico, y el médico le pregunta: ¿y usted qué necesita?, nosotros contestamos, mire me pasa esto y esto, además siento esto otro, me duele aquí, me duele acá. Uno le cuenta todo al médico y uno se confía al médico. Así tenemos que hacer con Jesús. Todo lo nuestro tiene que ser para Jesús. ¡Todo lo nuestro! Jesús entiende de todo, no solamente los problemas físicos, también los problemas del corazón, la soledad que vivimos tantas veces. “Me duele la ingratitud de mi familia”, “me duele la traición de mi pareja”, “me duele que no veo prosperar este negocio”, ¡me duelen tantas cosas!. Vamos a Jesús, vamos a conocer su poder, y Jesús va a hacer por nosotros obras maravillosas. Porque, así es Él, desde chico, Él es así, no sabe sino hacer el bien, regalar amor y traer salvación.

Para reflexionar un poco… Diez reglas para mejorar las relaciones humanas:  Salude a las personas: No hay nada tan agradable como recibir un saludo cariñoso y alegre.  Llame a las personas por su nombre: La mejor música para el oído es el sonido de su propio nombre.  Sonríale a la gente: Para fruncir el ceño, se necesitan 71 músculos, para sonreír, sólo 14.  Muéstrese amistoso y servicial: Si quiere tener amigos, sea amigable.  Sea cordial: Hable y actúe como si todo lo que dice y hace, realmente la complaciera.  Interésese verdaderamente en la gente: Usted puede querer a cualquier persona si lo intenta.  Sea generosa en alagar y cauta en criticar.  Sea considerada con los sentimientos de los demás.  Sea respetuosa de las opiniones ajenas: Toda discusión tiene tres lados: el suyo, el de la otra persona y el verdadero.  Esté dispuesta a prestar un servicio: Lo que más cuenta en la vida, es lo que hacemos por los demás.

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Reflexiones del Año Paulino (Pablo de Tarso de Antonio Salas) ¿Hasta qué punto los transgresores de la ley son realmente culpables? Toda transgresión es fruto de la debilidad. Y esta hace que la persona tome conciencia de sus propios límites. Así pues, hay un estrecho nexo entre transgresión (debilidad) y pecado (límite). La persona, cuantas veces quebranta la ley, debe clarificar su actitud ante ella. Existen dos alternativas: 1.- Quien lamenta su transgresión, por más que se sepa incapaz de evitarla. Intentándolo infinidad de veces, no logra controlar sus actos y quebranta lo legislado. ¿Culpa? ¡No!. Aquí el transgresor, al pulsar su debilidad, anhela jugar limpio con Dios, se sabe débil, aunque no cumpla cuanto Él ordena. En casos así, ¿porqué sentirse culpable? La culpa emerge cuando la divinidad viene rechazada. 2.- Quien no lamenta su transgresión, desprecia la ley, actúa cual si no hubiera ley. ¿Culpa? ¡Sí!. Nadie tiene derecho a despreciar las normas del creador. Mas la culpa estriba no en quebrantarlas, sino en gloriarse de su transgresión. Ahora bien, de tal pecado, ¿no hay forma de liberarse? Pablo deja claro que nadie dispone de fuerzas para erradicar su limitación. Mas, ¿acaso Dios no envió a Jesús para brindarnos su ayuda? Pues bien, en ella ha de buscarse el camino que lleva a la total liberación. Dios creó al hombre para que, aun siendo el rey de la creación visible, aceptara los límites de su condición creatural. En la historia de la humanidad se consigna un continuo rechazo de Dios, lo cual genera en las personas un sentimiento de culpa. El ser humano quisiera liberarse de tan angustiosa situación, pero sólo, es incapaz de lograrlo. Ello le hace suspirar por una ayuda de fuera que ponga fin a ese poder caótico, el pecado, que le induce a quebrantar las leyes impuestas por la divinidad o por una institución religiosa. Sus reiteradas transgresiones le enfrentan a Dios. Puede alegar el peso de su debilidad, pero, ¿lo hace?, he ahí su gran problema. Su pecado estriba en que sabiéndose débil, se empeña en comportarse como si desbordara fortaleza, es la actitud de Adán,

Horario de Oficina Lunes a Viernes de 9:00 a 1:30 y de 4:00 a 6:00 pm. Sábados de 9:30 a 1:00

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Confesiones De martes a jueves en Fátima a las 7:00 pm 1er viernes San Fco. De Asís 2do viernes Sagrado Corazón 3er viernes Inmaculado Corazón 4to viernes Fátima

Bautizos Sábados a la 1:00 pm en Cristo Rey (inscribirse de lunes a viernes, previos al sábado que quieran bautizar)

que lejos de aceptarse como una creatura (debilidad), se comportó cual si fuera un dios (fortaleza). Cada individuo ha de enfrentarse a su propia angustia. Ni un solo individuo acepta en verdad a Dios. Usted podría pensar que no, pero ni un solo individuo se acepta tal como es en realidad. Y no aceptándose a sí mismo, ¿puede aceptar a Dios, que lo hizo así? No te alarmes, hablo por mí. Cuando me analizo en profundidad, descubro en mí un ser débil, torpe y casi indefenso. Me acepto como soy, pero no desde la vida, sino desde la mente. Entonces esta aceptación carece de fuerza para canalizar mi existencia. Si los humanos nos aceptáramos (desde la vida) tal como somos, no tendría razón de ser ni las guerras, ni los odios, ni las rivalidades, ni las venganzas, que todo junto es un rechazo a Dios. San Pablo, al ver su situación personal, constata que sólo puede gloriarse de su propia flaqueza. Nuestro problema vital no viene planteado ni por el pecado (debilidad) ni por la transgresión (ley divina). La tragedia estriba en que, siendo como somos y actuando como actuamos, nos aferramos (quizá desde el silencio) a nuestra pretendida grandeza, que al presumirla, nuestra debilidad cede paso a la malicia. Pero el hombre no es tan estúpido que no anhele vivir en paz. Para lograrlo, ha de reanudar el diálogo con Dios, aceptarse como es, que en teoría, parece fácil, pero en la práctica, resulta imposible. Para lograrlo, deberá ajustar su vida a un nuevo orden de valores, pero no seguir en el orgullo, el egoísmo, los celos, las envidias, la lujuria, la codicia… sólo erradicando tanta negatividad, conseguirá aceptarse. El hombre se confiesa incapaz de extirpar sus vicios. Para ello precisará de la ayuda divina. Pablo deja claro que Dios jamás desatiende las súplicas del hombre, ¿y qué hace el hombre? Apoyarse en sus propias fuerzas. En teoría, es consciente de su debilidad pero en la práctica, se obstina en actuar como si le sobrara fortaleza. Continuará…

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Misas De lunes a viernes 8:00 am Cristo Rey y 7:00 pm Fátima Sábado:  8:00 am Fátima  5:00 pm San Fco. De Asís  6:00 pm Sagrado Corazón  7:00 pm Cristo Rey Domingo  8:00 am Cristo Rey  10:00 am Inmaculado Corazón  11:00 am Cristo Rey  12:00 pm San Fco. De Asís  1:00 pm Cristo Rey  5:00 pm San Fco. De Asís  6:00 pm Sagrado Corazón  7:00 pm Cristo Rey

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AVISOS PARROQUIALES  El comité del Templo de San Francisco tiene a la venta recetarios de cocina en la oficina parroquial.  Colecta del DIEZMO de Noviembre a Marzo.  Se les invita a todas las personas mayores de 18 años que no estén confirmadas, a prepararse, ya iniciamos las inscripciones. Más informes en la oficina parroquial. (Apresúrate, es cupo limitado).  Se les invita al curso del método Billings los martes a las 8:00 pm en el salón Paulo VI.  Ya están a la venta los boletos de la peregrinación a la Basílica de Guadalupe. Costo por persona $ 1,550 pesos. Salida, lunes 27 de Julio, más informes en la oficina parroquial

PUBLICACIONES PUBLICACIONES MATRIMONIALES Julio César Ramírez Chamarra

Hijo de Julio César Ramírez Aguayo y de Guadalupe Chamarra de Rmz

Brisa Sac-nicte Magaña Chávez

Hija de Eduardo Magaña Magaña y de Juliana Mercedes Chávez R.

José Ángel García Zamora

Hijo de Juan García Reta y de Josefa Zamora de García

María de Jesús Gutiérrez López

Hija de Juan Antonio Gutiérrez Modesto y de Silvia Elena López Rdz.

Gilberto Abraham de la O Almodóvar

Hijo de Gilberto de la O Guerra y de Martha Beatriz Almodóvar Aquino

Angélica López Durán

Hija de Victor Manuel López Romero y de Irma Durán Lara

Armando Martínez Prieto

Hijo de Guadalupe Alfredo Martínez Glz y Rosa Elena Prieto Manríquez

Deyanira Navarro Parra

Hija de Inés Navarro Carrizales y de Ofelia Parra Torres

Armando Porras Amparán

Hijo de Armando Porras Delgado y de Socorro Amparán Cano

Berenice Gardea López

Hija de María Gardea López

Rubén Lugo Pereyra

Hijo de Rubén Lugo Espinoza y de Vicente Pereyra de Lugo

Claudia Karina Hinojos Navarrete

Hija de José del Refugio Hinojos y de Hermelinda Navarrete

Victor Hugo Pérez Guzmán

Hijo de Mario Pérez Escobedo y de Guadalupe Guzmán

Daniela Patiño Dávila

Hija de Emilio Patiño Cruz y de María Elena Dávila Herrera

Mario Alberto Espino Romero

Hijo de Juan Manuel Espino Dávila y de Blanca Estela Romero Monárrez

Mayra Escudero Hernández

Hija de Ramón Escudero Acosta y de Rafaela Hernández Carrillo

Raúl Alejandro Sánchez Luján Ma. Del Carmen Robledo Abundis

Hijo de Ramiro Sánchez Rodríguez y de Irma Luján Moreno Hija de J. de Jesús Robledo Varela y de Bertha Alicia Abundis Rodríguez

Si conoce algún impedimento para que se celebren, tiene la obligación moral de informarlo al párroco

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