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GENERAL

Martes 22 de Abril de 2014

CONSTRUCTORAS EN QUIEBRA El problema que experimentan las “vivienderas”, deja expuesta la falta de supervisión adecuada de la evolución del sector.

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ara el sector inmobiliario mexicano “el rescate” gubernamental no existe y, de esta forma, lo que les ha quedado es, como lo hizo GEO, acogerse a la Ley de Concurso Mercantil ante el Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (Ifecom), a fin de reestructurar sus adeudos y acceder a diversos beneficios, como la posibilidad de obtener líneas de crédito para su financiamiento y preservar a la compañía. Este lunes se informó que el juez Sexto de Distrito en Materia Civil, Enrique González Meyenberg, admitió el proceso de concurso mercantil de la desarrolladora de vivienda GEO y 15 de sus filiales, aduciendo para ello que la empresa y sus subsidiarias cumplen con los requisitos para ser admitida a proceso concursal, con lo que este lunes publicó su resolución. Las filiales que entrarán a concurso mercantil son las de Guerrero, Baja California, Puebla, El Bajío, Morelos, Noreste, Veracruz, Tamaulipas, Jalisco, Monterrey, Hogares Hideales, Promotora Turística Playa Vela, Geo Edificaciones e Inmobiliaria Anso, cada una con distintos acreedores. De esta forma GEO es la primera empresa en estrenar la reformada Ley de Concurso Mercantil cuando solicitó la admisión el pasado 20 de marzo. La solicitud es especial debido a que se hizo bajo la modalidad de “plan de reestructura previo” con el que se evita el proceso de “visitador”; es decir, que un especialista revise el estado financiero de la empresa. La afectación financiera de los grandes corporativos tiene distintos orígenes, pero uno de los más importantes deriva de la falta de planeación de fraccionamientos construidos en todo el país lejos de zonas urbanas y sin acceso a servicios públicos, principalmente el transporte, por lo que la gente que compró esas vivencias terminó por abandonarlas y con ello incumplieron con los pagos de créditos hipotecarios y del predial. En los últimos dos años, sólo el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) registra 290 mil viviendas recuperadas en condiciones de abandono, y adjudicará 180 mil a las empresas a las que las vendió originalmente para poder desplazarlas del inventario. La empresa GEO tiene 700 millones de dólares en bonos en dólares en circulación y se podría rees-

tructurar un total de mil 500 millones de dólares de deuda. GEO, al igual que sus principales rivales Homex y Urbi, fue golpeada por la decisión del Gobierno mexicano de asignar más fondos y subsidios para edificios de gran altura en áreas urbanas, en lugar de los planes previos de construir viviendas unifamiliares en las afueras de los centros urbanos, que constituían el negocio principal de la constructora. De acuerdo con especialistas, la crisis de las desarrolladoras se acentuó a partir de la nueva política de vivienda del Gobierno Federal; de acuerdo con un análisis bursátil, GEO, Homex y Urbi perdieron 20 mil 543 millones de pesos en el valor de capitalización de sus acciones en la Bolsa Mexicana entre las tres en menos de un año, es decir, una caída de 85.4 por ciento en el 2013 respecto a julio de 2012. Durante los años 90, los créditos para la vivienda de interés social estaban muy restringidos, y fue a partir de la administración del ex presidente Vicen-

te Fox cuando inició el “boom” de las “vivienderas”, y los desarrolladores contaron con importantes incentivos fiscales por parte del Gobierno Federal para adquirir grandes extensiones de tierra y asegurar décadas de construcción de fraccionamientos horizontales. Ello se dio a lo largo de 11 años, todo el sexenio de Fox y parte del sexenio de Calderón, cuando de repente se empezó a ver que la demanda de vivienda empezó a bajar y el desarrollador siguió construyendo y empezó a tener problemas en la venta y con el financiamiento. Pero dentro de este proceso legal, se especula que si GEO logra acogerse a la protección de quiebra – cuyo preámbulo es acogerse a la Ley de Concurso Mercantil - y salvar a la empresa, las otras dos constructoras también podrían. Cabe señalar que en marzo GEO presentó su solicitud de concurso mercantil con plan para reestructura previo, lo que le da “oxígeno” para que la compañía pueda reestructurar su situación financiera y entre a un proceso de negociación, a fin de tener un manejo financiero que le permita cumplir con las obligaciones de deuda que tiene, etapa que le servirá para tratar de evitar la quiebra, y se aclara que en caso de que la empresa desapareciera las personas que no han liquidado su vivienda no la perderían,

GEO, Homex y Urbi perdieron 20 mil 543 millones de pesos en el valor de capitalización de sus acciones en la BMV.

toda vez que se generaría una figura jurídica legal a la cual las personas podrían seguir pagando. El problema que experimentan las “vivienderas”, deja expuesto la falta de supervisión adecuada de la evolución del sector, lo cual acabó por detonar este problema financiero. Si bien se considera que la Ley de Concurso Mercantil abre la posibilidad de reestructura, ello no exime que en un momento sea inviable; es decir, no hay garantía de que con ello se vaya a lograr la reestructuración pretendida. Dicho de otra forma, es simplemente darle la posibilidad legal de lograr una nueva arquitectura financiera y de negociación con sus acreedores para que, en un momento dado, pueda buscarse que la empresa siga operando. Se considera que el paso dado por GEO abre la posibilidad para que Urbi y Homex puedan también recurrir a un esquema legal similar para solventar el problema financiero que tienen. El socio director de Softec Consultoría en Proyectos Inmobiliarios, Gene Towle, considera que las grandes “vivienderas” deben revisar sus divisiones rentables, deshacerse de las que no funcionan y hacerse más pequeñas, y expone que el modelo que presentó el Gobierno Federal no funciona para los municipios y que antes se debió realizar un plan de desarrollo de infraestructura urbana. “La densidad en los municipios es de 65 viviendas por hectárea; la densidad de la Colonia del Valle en el Distrito Federal es de 700, igual a la de Londres, París, Nueva York que oscila entre 400 y las mil por hectárea. Este modelo funciona en las grandes ciudades, pero no en los municipios. Entonces quiero ver que lleguen con un alcalde en un pueblo y le digan que van hacer departamentos y departamentos a ver si no se pone blanco y les dice, con el Sistema de Drenaje que tenemos de la época de Porfirio Díaz, cómo será posible”.

El Informante México 1684  

Edición digital de El Informante México del 22 de Abril del 2014

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