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Año 1 - Nº 4 - Precio 3’90€

Gestión

Extracciones de ciervas Arranca la temporada

Pesca

Pon a punto tu arma

Captura y suelta, pura disciplina

Monterías y batidas

¿Qué hacemos con los despojos?

OCTUBRE 2008


Editorial

Consejo Editorial AUCUPIUM Director Miguel A. Turrillo director@cazacastillalamancha.com Redactor Jefe Ricardo Martínez redactor@cazacastillalamancha.com Colaboradores Alonso Sánchez Gascón, Luis Fernando Villanueva, Juanma Rodríguez, Ortega, Pedro Fernández, José Luís Jiménez, Enrique Lozano de Arcenegui, Ricardo Ayala, Rafael López, Antonia Cortés, Mónica Fernández Aceytuno, Aníbal de la Beldad, Isabel Cano, Santiago Molina, Juan de Dios García, José María Castañeda, Mariano Mencía Álvarez, Sancho de la Mancha, J. C. Monroy, Óscar Loro Villarino, Ángel V. Sánchez-Crespo, Gema Morcillo y Antonio Sáez Rubio Dirección de arte, diseño y maquetación www.elgremio.org Imagen de portada José D. Gómez Jefa de Publicidad Inmaculada Hernández publicidad@cazacastillalamancha.com Diseño de Publicidad Mayte Navarrete Administración Rosa Alcázar Caminero Fotografía Carlos Sendarrubias, José D. Gómez, Ángel Novillo, Ricardo Ayala, Enrique del Águila, Juan Carlos Muñoz Robredo Pinturas e ilustraciones Miguel Ángel Moraleda, Fernando G. Herrera, Juan F. González Impresión y fotomecánica Campillo y Nevado, S.A. Teléfono 91 560 93 34 Distribuye Logintegral Redacción CAZA Castilla-La Mancha C/Paz 10. 13003 Ciudad Real Teléfono fax 926 92 37 73 www.cazaclm.com ISSN 1888-752 X Depósito legal CR 436/08


Suma y Sigue

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ecién arrancado el otoño, la agenda ferial de nuestra piel de toro nos regala multitud de convocatorias relacionadas con la caza, la pesca y el turismo de interior. En alguna de ellas, de carácter muy popular, se aglomeran los visitantes que igual observan una buena exposición de taxidermia que compran una barra de longaniza. Esto último lo pueden hace debido a la falta de rigor de algunos organizadores que, con el objetivo de rellenar espacios, montan por doquier tenderetes al uso con los que habitualmente acostumbran a abarrotar los espacios feriales y, de paso, dar la imagen de mercadi- llo popular que tan rentable resulta a la hora de hacer números. Es sorprendente contemplar cómo en una de ellas asistimos, como uno de los espectáculos centrales, al enfrentamiento entre un zo- rro cautivo en un símil de madriguera metálica y una pareja de jag terriers que, enloquecidos, perseguían al indefenso zorruno por todo el habitáculo sin que éste último encontrara defensa natural. El aspecto que ofrecía el animal era desgarrador: sudoroso, sedien- to, exhausto y sobre todo innecesariamente estresado. Nada que ver con lo que sucede en su hábitat natural. Estas iniciativas logran úni- camente ponernos los pelos de punta, son exhibiciones circenses que ayudan a denostar una vez más la actividad cinegética, que si para los aficionados de verdad resulta un desagravio, para los profanos no es si no una verdadera carnicería. Después de asistir a tamaña salvajada me pregunto cuáles son los objetivos reales que preten- demos con estas actividades ¿entretener? ¿divertir? ¿concienciar? ...en realidad, lo único que conseguimos los cazadores es echarnos un montón de estiércol encima. No es de extrañar que luego unos pocos desalmados la emprendan a martillazos con monumentos ale- góricos a la caza, y con esto, entiéndeme, no pretendo justificarlos, pero a veces les ponemos en bandeja las motivaciones para poner- nos a caldo. Entiendo que haya que rellenar algunos espacios para que las convocatorias parezcan atiborradas de propuestas, pero en esos casos ¿no sería mejor apostar por programas educativos y de divulgación aprovechando la ingente llegada de visitantes y curiosos que se entremezclan con los tradicionales aficionados? Si no están de acuerdo, les invito a que en próximas convocatorias feriales coloquen un ciervo dentro de una jaula de 2 x 2 y aprovechen para freirles con su cetme último modelo. Y suma y sigue, que lo que importa es el relleno.


1 Editorial Suma y sigue 4 La foto 6 Desde mi silleta Bendita afición, por Ricardo Ayala 7 ... Al viejo cazador La berrea, por Antonia Cortés 8 La zorrera “El palacio de la gula”, por Ricardo Martínez 8 Noticias Nacional 9 En la Alcarria Veredicto: culpable, por Jesús Rodríguez Garrido 10 Cartas al Director 10 De ferias 12 En el llano A las puertas de una nueva temporada general, por Juan de Dios García Martínez 12 Noticias Regional 14 Arado y establo De nuevo, olor de mosto y pámpana, por Ángel V. Sánchez Crespo 14 Noticias Agroganaderas 16 Actualidad ¿Ya no se puede tirar el eviscerado de las reses al monte?, por Mar 20 De charla con... Florentino Rebollo, la savia del sabio, por Ricardo Martínez 24 Nostalgias ¡¡¡¡¡A CAZAAAAAAAR!!!!!, por José Luis Jiménez 26 Diana cazadora La Chata del Águila, la brava cazadora, por M. A. 31 Trofeos extraños De la aventura y la caza, de José Ortega y Gass 33 Chanteando libros por El hombre fingido 33 Diccionario de la caza Tangar de ocisa, por Alonso Sánchez G 34 De oficio... José Antonio Benito, creatividad 36 Salimos de caza Sociedad deportiva de cazado 38 Tribuna gráfica 41 Lex natura Vías pecuarias VS p 44 El mejor amigo El Drahthaar, a 47 Perros de caza Braco húng 48 Rehalas El resp 52 Gestión cinegética M 56 Historias de unos y otros 58 Consurso de fotografía 60 Pisteando la historia 62 Veterina 66 Por el 70 Con


Sumario

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ría Gloria Pérez Triguero z

. Turrillo Ficha 05 set,

Gascón a raudales, por MAT ores Santa Bárbara de Caudete, “Hermanos de caza”, por R. Martínez

propiedad privada, por Isabel Cano Cordero alegrías y disgustos, por Santiago Molina garo Vizsla peto nos hace mejores, por Juanma Rodríguez Monterías de ciervas, por José María Castañeda Caza bastarda, por Alonso Sánchez Gascón

Y mítica cinegética... la cierva de Sertorio, por Ortega aria Parasitosis en fauna cinegética (I), por Antonio Sáez l mundo Urs Urs...!!! Llegó nuestro encuentro, por Julio González Marco noce tu arma Preparen ¡ARMAS!, por J. C. Monroy 74 Escaparate Novedades para la temporada 76 Mundo natural Somos unos privilegiados. Época de grullas, por Aníbal de la Beldad 80 Rincones con encanto Parque Minero de Almadén, por I. H. 83 Entre cepas Bodegas Martúe La Guadia 84 En un lugar de La Mancha Resanoda S.L., quesería en el Cristo del Espíritu Santo, por Inmaculada Hernández 93 A río revuelto En el Tajo, captura y suelta, por AEMS 95 Culinarium Hotel restaurante Sierra Madrona, por MAT 96 Postazos Amarillo pollito, por Sancho de La Mancha


Noticias Nacionales

El Palacio de la Gula Me dijo el guardián del universo que no estaba invitado a aquel festín, me sentía como un animal agazapado. Por Ricardo Martínez

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e dijo el guardián del universo que no estaba invitado a aquel festín. Me sentía como un animal agazapado, temeroso, como un alma evaporada, como un mendigo a las puertas del palacio de la gula.... Me detengo en mi ascenso –subía por un camino salpicado de robles– y antes de que me diese cuenta, cuatro decenas de buitres, engalanados con sus hábitos grises, se desafiaban por las migajas de un cadáver enteco, desecho. No pude por más que recrearme durante un buen rato en esa imagen feroz, mientras ellos, como frailes en penitencia, arrancaban jirones

de piel hedionda para mortificar los pecados de sus continencias. El hambre es fuerza poderosa, que ni querían saberme ahí mismo contemplando su ominoso ritual. Francamente, a mi tampoco me importó soportar el olor que desprendía aquel bicho del que se alimentaban, sobre todo ahora que los buitres ya no saben a que ‘beneficencia’ acudir para poder comer. Y digo esto por el nuevo Decreto de la Consejería de Sanidad sobre la inspección de las piezas de caza, por el que se va a llevar un riguroso control sobre los despojos, que antes podían abandonarse su eliminación.


Caza Castilla la Mancha 17

1 / ALICANTE El pasado día 6 de septiembre tuvo lugar en la localidad de Gata de Gorgos (Alicante) la conferencia sobre la Perdiz Roja organizada por la Asociació de Perdiguers de Gata de Gorgos (APEGA), en el Centro Social de la localidad alicantina, y que fue impartida por el Doctor en Biológía D. Jesús Nadal y a la que asistieron un total de 150 cazadores y presidentes de cotos de caza de la Comunidad Valenciana. Posteriormente se abrió un extenso debate con la participa- ción del periodista cinegético D. Alejandro Chinchilla, el ponente D. Jesús Nadal y el actual Campeón de España de Caza Menor con Perro, D. Vicente Silvestre, que expuso sus experiencias en los numerosos campeonatos en los que ha participado, y que respondió con una sinceridad encomiable a las preguntas que los asistentes le realizaron sobre la particular manera de aplicar el reglamento que se ha hecho hasta ahora, cuando existían sospechas de que se soltaban perdices de granja en los campos de competición. Según la Organización, “la labor de APEGA debe ser un ejemplo a seguir

por parte de las sociedades de caza de todo el territorio español, ya que de no adoptar medidas de inmediato sobre este grave asunto podemos estar asistiendo a los últimos días de nuestra especie emblemática del Patrimonio Cinegético español, la perdiz roja silvestre”.

2 / ZAMORA El presidente de la Sociedad de Cazadores de Toro va a promover una reunión con los responsables de otros cotos colindantes a fin de adoptar medidas conjuntas de cara a la ‘grave’ merma que se ha experimentado en la población de liebres, de la cual Luis Martínez culpa a la mortandad producida a causa de la ingestión del veneno utilizado para combatir la plaga de topillos, aunque también reconoce que se han detectado varios casos de tularemia. Así las cosas, s que se han u objetivo es que entre todos puedan reclamar a la Junta de Castilla y León la repoblación de los recintos cinegéticos. Por el contrario, Martínez ha destacado ‘el buen año’ que se presenta para la caza del conejo.

1 / Vista de Toledo. 2 / Braco alicantino con presas. 3 / Presa en peligro de Porto de Sanabria, Zamora.

3 / TERUEL En los últimos diez años, la cabra montés (capra pyrenaica hispanica), un emblema español y endemismo de la península ibérica, ha sextuplicado su población en la provincia de Teruel. En la actualidad, más de 7.000 cabras habitan en los montes y serranías turo- lenses, un crecimiento más que considerable si se tiene en cuenta que en 1994 el censo aproximado era de poco más de ochocientos ejemplares. Lejos quedan ya los tiempos en que esta especie rozó la extinción perseguida por el hambre que azotaba a una España eminentemente rural de la segunda mitad del siglo XIX.

4 / ALBACETE El fin de semana del 10 al 12 de octubre se celebrará en Toledo la concentración nacional de pesca de Agua Dulce en las Herencias or- ganizado por la federación nacional de pesca y la federación regional de pesca de CLM. Las Herencias es un paraíso para los pesca- dores de Agua Dulce.


Noticias Regionales

De Monumento a Chatarra Encontré la escultura de bronce de mi ciervo en el suelo de la misma forma que los americanos tiraron en Irak la de Husein Por Juan Garoz

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on el ocaso del més de agosto comienzan en casi todas las sierras y serrijones de nuestra región a vibrar con las llamadas ardorosas de nuestros venados. Aquí en mi tierra, en la Mancha, no son los bramidos de los venados lo que nos avisan que el tiempo ha cambiado, sino que son atardecederes tempranos y los amaneceres frescos junto con los preparativos inconfundibles de la vendimia ya próxima, que nos traerá aromas y sentimientos que nos hacen presajiar futuras caminatas por viñas, baldíos y barbechos en pos de perdices y demás caza menuda.

Al igual que la temporada anterior,en cuanto a perdiz se refiere, sé prevée esta una temporada atípica. Las últimas lluvias caidas, con la primavera a punto de finalizar, supusieron en algunos casos un problema más que una solución en cuanto al aspecto cinegético se refiere. Probablemente se perdieron nidadas a punto de eclosionar e incluso murieron pollitos de perdíz. No se comprende, sino, que al igual que el año pasado hayamos visto en nuestros campos a mediados de agosto pollitos de perdiz de pocos días de vida.


Caza Castilla la Mancha 19

1 / CIUDAD REAL La Concejalía de Promoción Económica y Turismo del Ayuntamiento de Ciudad Real, en colaboración con la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo, organizan las I Jornadas de Cocina Alfonsí que se celebrarán entre los días 10 al 19 de octubre de 2008. Estas Jornadas pre- tenden que los restauradores de la capital ofrezcan a los clientes un Menú de la época de Alfonso X (s. XIII), Fundador de ‘Villa Real’, atendiendo a las materias primas y tipos de elaboración propios del Medievo. Participarán los restaurantes de la capital, debiendo confeccionar un Menú ‘Alfonsí’ que estará a disposición de los clientes en los servicios de mediodía y cena. Curiosamente, se ha hecho un especial llamamiento a los empresarios para que se documenten sobre las materias primas existentes en la época pues, por ejemplo, la patata no se introduce en Europa hasta 1570. Los Hoteles SANTA CECILIA, PARAISO, ALMANZOR, DOÑA CARLOTA, PAGO DEL VICARIO, SILKEN ALFONSO X, NH y los Restaurantes GRAN

MESÓN, EL VENTERO, MIAMI, SAN HUBERTO Y FIERABRASS serán los establecimientos en donde se podrán deleitar estos menús.

2 / GUADALAJARA El Consejo Provincial de Caza celebrado el pasado mes de septiembre en Guadalajara acordó sancionar al coto de Atienza con una temporada de inactividad cinegética. Los hechos por los que se ha llevado a cabo la inhabilitación se remontan a la temporada 2007-08, cuando agentes del Seprona hayaron en dicho coto restos de veneno en unos huevos dentro del propio acotado guadalajareño. Con la opinión en contra de Atica Guadalajara, que cree se sienta un mal precedente “pues no ha quedado demostra- do que esos huevos fueran depositados por aficionados de Atienza además de encontrar que uno de los productos encontrados son legales para su uso en la agricultura y en ningún caso se han valorado una sanción ejemplar no permitiendo la actividad cinegética hasta el 1 de abril del 2009.

1 / Antigua foto del Club de Ciudad Real. 2 / Una de las zanjas.3 / Próximo aeropuerto de Ciudad Real.

3 / CUENCA Como cada año desde el 2005, la Fundación Turismo de Cuenca acaba de editar el nuevo folleto de Caza y Pesca para la difusión de estos productos turísticos en las oficinas de turismo de la capital y de la provincia; así como, en todas las ferias y eventos turísticos a los que acude el personal de la misma. La práctica de la caza y de la pesca constituye un importante atractivo turístico y una fuente de actividad económica para nuestra provincia, de manera que es necesario dotar de material promocional profesionalizado, completo y de calidad a este sector que representa un importante flujo turístico en nuestro destino.

4 / TOLEDO El fin de semana del 10 al 12 de octubre se celebrará en Toledo la concentración nacional de pesca de Agua Dulce en las Herencias or- ganizado por la federación nacional de pesca y la federación regional de pesca de CLM. Las Herencias es un paraíso para los pesca- dores de Agua Dulce.


De charla con...

Florentino Rebollo La savia del sabio


Caza Castilla la Mancha 23

Los caminos de la vida se entrecruzan de multitud de personas, y en verdad que sólo así se forjan las maneras de ser de cada uno de nosotros. El hilo de “ciertos descosidos” se hilvana precisamente cuando aparece alguien especial, que emana modestia y simplifica lo difícil de la vida con una simple sonrisa. Así es ‘el Flores’, Florentino Rebollo, una auténtica caja de sorpresas.

Por Ricardo Martínez. Fotos: Autor

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os dijeron que en Pareja, un pueblito de Guadalamismo, pero les dejo a su aire, porque más que cazarlos, jara, vive el Flores. “La plaza es amplia y cuadrada, y en el centro tiene una fuente de varios caños con un pilón alrededor y un olmo añoso”, escribió Cela en 1946. Cuando llegamos, el mercadillo cubría la plaza y se fundía con las voces de los comerciantes, el latido de un viejo palacio en reformas y el parloteo incesante de los parroquianos. Allí, en una barra de bar en plena plaza, nos esperaba el Flores. Nació en Hontanillas, allí al lado, en 1934. “Ayer fue la víspera”, dice riendo. “Yo soy de los de antes de la guerra” -mueve entre sus manos una gorra y nos mira con sus ojillos vivarachos-. Y empieza a hablar... En este “De charla con...” no tenía sentido llevar una entrevista preparada. Él mismo ya se encargó de mostrar que al olmo de la plaza aún le quedaban unos añitos para saber tanto de campo como a nuestro protagonista. Y es que ‘el Flores’ lleva setenta y cuatro años dando guerra “o eso”, tal y como muestra el mapa de su rostro, cuajado de historias y espoleado por ese motor que es su pequeño cuerpo. Todo recuerdos En Pareja todo el mundo le saluda. Se toma un vino a sorbos y dilata la charla hablando de su origen, del tiempo que estuvo en Madrid y de lo mucho que le gusta la caza. Dice que ha vivido siempre tranquilo, según sus costumbres y la vida típica de un pueblo. Por esa razón, empezó a cazar cuando aún no le habían salido los dien- tes: “bueno, pues no hace años –sonríe, siempre sonríe-. Yo soy de los que salía con tres cartuchos y, si podía, volvía a casa con tres conejos y los tres cartuchos”.A nosotros, otra generación, no deja de sorprendernos su carácter y su manera sencilla de relatar esa explosión de recuerdos, de los que mantiene vivos algunos de ellos, como esa ‘pick up’ –así la llamó- que usa a diario y que

tiene más de cuarenta años, o una escopeta que compró por dieciséis pesetas después de la guerra civil. P. Después de haber visto un poco de todo, ¿qué es lo que más te gusta hacer? R. A mi lo que me gusta es el campo. Tengo una fin- ca de once hectáreas y es allí donde verdaderamente disfruto, donde me siento a gusto y feliz “y eso”. Me levanto a las seis de la mañana y me voy allí a coger leña, a recoger los tomates, y los pepinos, o me siento en una piedra y veo trabajar a los zorros o me pongo a observar a las perdices. El campo, su vida Así que a su finca nos acercamos. Nada más llegar, un corcito se asoma al claro dejado en el rastrojo. Nos ob- serva sin miedo. La tranquilidad es monástica y ‘el Flores’ se me antoja el mejor abad de toda la Alcarria. Muestra orgulloso su refugio, en medio del valle, entre frutales y la acequia, y el recorte de las montañas que sirven de manto para abrigar a la fauna. “Muchas veces me quedo en la ventana y veo a los cochinos aquí lo que me gusta es verles aparecer y contemplar sus costumbres “y eso””. Ha nacido en el campo, se ha criado en el campo y ha pasado toda su vida aquí, por eso nada le hace más feliz que pasar su tiempo rodeado de naturaleza y mostrar la suya sin complejos, tal y como demuestra. Así, se pone a hablar de métodos que ha empleado –reduciendo a polvo lo que yo estimaba conocimientos- y a explicar su utilidad y forma de hacerlos. “La losa”, “el arquillo”... y el abanico de capturas se fueron completando en años... “alzapiés”, el lazo, la percha, la vencejera... ¿todo eso es para cazar? Pero es que, claro, Florentino porta la herencia de la caza para comer. Además de trabajar el campo, la caza era un suplemento eficaz para las eco- nomías de guerra de su época. “Me iba, cazaba unos conejos y los vendía a duro. Así pasaba mejor las fiestas “y eso” –dice con una pícara sonrisa-”.


De charla con...

P. ¿Y el campo, Flores, ha cambiado? R. El campo... lo que ha cambiado es el uso que se le da. El campo se va quedando solo. Las rapaces trabajan mejor y los zorros. Si algo ha hecho cambiar al campo eso es la enfermedad del conejo, que lo ha trastornado todo. “Desde luego que la caza ha cam- biado lo suyo. Antes eso de echar de comer a las reses y tal... la leche!!! íbamos a echar, ya ves”. ¿Conservación? Flores tiene tanto que contar que salta de conejos a corzos y de cochinos a liebres. Pero si se pone a hablar de perdices, no para: “mi padre me tuvo de abril a diciembre sin cazar por matar una hembra en el reclamo”. Mi gesto debió traslucir desconcierto, que mi cabeza imagina otros tiempos y la nesciencia me traslada a algo que quizá es un disparate. Pero ahí ‘el Flores’ me hacía las veces de ‘apuntador’ diciéndome que eso del conservacionismo es una palabra nueva pero que tiene aplicación desde hace mucho tiempo. Todo se aprende de los mayores. “En el descaste hay que tirar a los machos –francamente, no sé cómo se distinguen- que las hembras abultan más en esa época y en más de una ocasión he visto los grandes

destrozos que se hacen con un solo cartucho tirando a una hembra que alimenta a una camada y que está cargada con otra nueva”. “Antes estabas de caza y “vías” un zorro y dejabas el resto de la caza para esperar al raposo”. Toda una vida Su Víctor Sarrasqueta tiene más de sesenta años y siempre ha cazado con ella “aunque lo esen- cial en el campo es una navaja, que lo sepas”. Y claro, un hombre de tradiciones, que asume el campo de la forma más natural y sencilla, asegura que no entiende de esas tecnologías que ahora se usan para cazar, pero que además le dan totalmente igual: “yo siempre cacé cuando me apeteció, y siempre cacé”. Desde luego que el campo y la caza es su vida, no albergamos duda alguna. Tanto que transmite esa sensación cuando habla. No nos extraña que con él muchos nuevos cazadores empe- zaran a sentir el aguijonazo de la caza “metiéndoles el gusanillo a muchos de por aquí”. Lo que más ha cazado han sido conejos –ni puede hacer mentalmente un cálculo de los que habrá caza- do- pero le encanta la perdiz. Se ríe... “antes a una tórtola ni la tiraba.


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“Se toma un vino a sorbos y dilata la charla hablando de su origen, del tiempo que estuvo en Madrid y de lo mucho que le gusta la caza.”

“Llega un momento en que el que es humano se da cuenta de que algunas especies van a menos y que hay que dejarlas tranquilas.”

Cómo iba a gastar un cartucho en eso!!!”. Sin embargo ahora todo es muy distinto “ahora con cuarenta disparos te llevas tres conejos”. Dice que le da pena ver a los pobres pe- rros de ciudad que llevan “la lengua como corbatas, exhaustos, mientras el chucho de pueblo, cuando comes, se te queda mirando como esperando para volver cuanto antes a la tarea”. “Pero es que hay mucho des- conocimiento del monte, tanto que incluso hasta tienes que enseñar a pisarlo. Hay que hacerlo sin dejar huella, eso es un rastro, y los animales saben mucho” Otra afición Ahora ya no tiene perro y asegura que la caza ya no es como antes: “en estos tiempos que corren ya no se puede cazar tanto como hace años. Ahora solo puedes salir los fines de semana y muy pocos al año”. Por esa razón, Flores tiene otra cuadrilla muy peculiar. En verdad que mientras contaba esta afición, me quedaba como una estatua, vamos, que creí estar alucinando. Cuenta con una naturalidad pasmosa: R. “Ahora me gusta salir al campo a ver yacimientos arqueológicos. Los encontra- mos y avisamos a quien corresponda”.

P. ¿Pero, cómo? ¿qué trabajas en qué? –nos reímos, incrédulos. R. “Yo no hago nada”. Conozco todo el terreno perfectamente y he pasado cientos de veces por estos sitios y jamás reparé en ellos y nunca les di importancia ni ná de ná”. Hace poco estuvimos en un castillo, castro que dicen ellos y hay restos cerámi- cos y eso. Cuando volvemos a la plaza de Pareja, el mercadillo está casi desmantelado. Algu- nas golondrinas vuelan sobre esos tejados cuajados de años. El gigantesco olmo agita sus hojas al ver pasar al Flores, que se despide sonriente, siempre sonriente, y nos dedica un “encantado”. El placer es nuestro, amigo.


Gestión Cinegética

Montería de ciervas La savia del sabio

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ualquier titular o gestor que haya determinado la carga óptima de reses que puede soportar su finca, conoce la necesidad de abatir anualmente una cuantía de hembras similar a la del número de machos, de manera que la densidad prefijada se mantenga dentro de los límites marcados. La forma más común de realizar esta gestión es mediante la caza de hembras en las tradicionalmente conocidas como monterías de “gestión de las poblaciones’’. En muchas ocasiones se suelen simultanear con la caza de jabalíes, y/o también en monterías “mixtas’’ en las que se abaten de forma conjunta machos y hembras. Es lógico pensar que si cada año únicamente se abate una cuantía determinada de machos, se producirá a corto y medio plazo un desequilibrio notable en la población cervuna, que traerá consigo que la relación entre el número de machos y el número de hembras, o sex ratio, se desequilibre notablemente en favor de las hembras. Así, en muchas zonas en las que por diversos motivos no se realiza la caza de ciervas, se ha

constatado unas relaciones tan descompensadas de hasta . Esto puede provocar un crecimiento incontrolado de la densidad hasta alcanzar límites muy perjudiciales con el entorno y con el propio estado de las poblaciones cinegéticas. Sin entrar en profundidad, en las consecuencias tan negativas que ello conlleva se pueden citar entre otras: deterioro progresivo de la vegetación, empeoramiento del estado físico de las reses, disminución de la calidad de los trofeos, menor resistencia ante la hipotética aparición de algún brote de enfermedad y/o parásito, etc. Ventajas Permiten reducir drásticamente la densidad de hembras en pocas jornadas cinegéticas. En este sentido, hay que tener en cuenta que en este tipo de monterías prima exclusivamente el lance, por lo que no se deja de abatir a un ejemplar por su valoración en cuanto a la calidad del trofeo, como sucede en las monterías de machos en las que en muchos casos hay fijado un cupo establecido por puesto. Además, se suele

dar con mucha frecuencia la presencia de cazadores noveles, que empiezan su aprendizaje en el mundo de la caza y muestran una gran expectación en la participación de este tipo de cacerías. Por todo ello es factible cumplir con las previsiones de abataje que se planifique de antemano. Se produce una menor molestia a las reses que la práctica de recechos continuados, ya que esta moda- lidad de caza, aunque es mucho más fiable y selec- tiva que la montería, ocasiona un mayor estrés a los animales si se tiene que realizar durante un periodo prolongado y/o se tiene que abatir un elevado número de ciervas para cumplir con los cupos prefijados. El esfuerzo necesario para realizar las capturas es mucho menor que en los recechos, ya que una vez se han abatido “tiro a tiro’’ las primeras reses, se vuelven cada vez más desconfiadas, cambian sus querencias a zonas más impenetrables desconcierto en cuancomplicadas y requieren de unos medios materiales y humanos cada vez mayores.


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Empieza la temporada cinegética 2008-2009 y, como en tempo- radas precedentes, se celebrará un gran número de monterías denominadas de “gestión de las poblaciones’’. Estas cacerías tie- nen como objetivo primordial la caza de hembras, de forma que, además de reducir la densidad de éstas, se equilibre el sex-ratio, o proporción existente entre el número de machos y el número de hembras. Por José María Castañeda. Fotos: Ángel Novillo


Gestión Cinegética

En definitiva, y en comparación con el rececho, las monterías de ciervas repre- sentan la mejor opción cuando se pretenda disminuir notablemente la densidad y/o equiparar el sex-ratio de las poblaciones, para una vez conseguida la carga cinegética que se estime adecuada, comenzar con la caza selectiva de las hembras. Pueden suponer un beneficio económico por los ingresos obtenidos con la venta de puestos y por la venta de la carne, aunque en el primer caso la demanda de este tipo de cacerías tiene un mercado limitado, normalmente a cazadores noveles y practicantes de otras modalidades cinegéticas. Inconvenientes El principal inconveniente que implica la caza de ciervas en la modalidad de

montería radica en la gran dificultad que entraña realizar una selección correcta, a diferencia del rececho, que implica necesariamente una valoración previa del ejemplar a abatir. Una fecha temprana de celebración de estas monterías puede ser causante de que se produzca la mortalidad posterior de un número considerable de gabatos. Al principio de la temporada (octubre o primeros de noviem- bre) muchos gabatos, aún lactantes, pueden no tener aún el estomago completamente preparado para una alimentación exclusiva- mente vegetal, lo que unido al estrés genera- do por el abandono, provoca que muchas de las crías que quedan huérfanas tengan unas escasas probabilidades de supervivencia. Por ello no es recomendable la celebración de estas cacerías antes de la

primera quincena de diciembre. Por todo lo anterior, estas monterías de “gestión de las poblaciones’’ afectan de forma aleatoria a toda la población de ciervas existente, independientemente de su estado físico, clase de edad, etc., por lo que realmente son monterías de “descaste de hembras’’ más que propiamente de “gestión de las poblaciones’’. Uso de capturaderos Como alternativa muy válida o de forma com- plementaria a la práctica de monterías y/o recechos, se puede llevar a cabo la extracción de ciervas mediante capturaderos cinegéticos. Una de las ventajas más importantes de la utilización de estos capturaderos, además del beneficio obtenido por la venta en vivo de las reses, radica en que permiten hacer una selección de las


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hembras en su interior extrayendo del coto las que se consideren selectivas. Por el contrario, cada vez es más complejo obtener la preceptiva guía sanitaria de transporte al lugar de destino de los ejemplares, debido al endurecimiento en los últimos años de las disposiciones que regulan el movimiento de reses cinegéticas de unas comarcas a otras. Criterios para la selección de ciervas (Fuente: Centro de Formación Aproca) Las claves para realizar una correcta selección de las hembras basándose sobre todo en apreciación de sus características morfológicas, serían los siguientes: Ciervas a preservar. Animales de cuerpo corpulento, color oscuro, con patas fuertes, cabeza rechoncha y que tengan un cuello musculoso y fosas

nasales amplias. Siempre hay que salvaguardar aquellas ciervas que lleven un gabato fuerte y bien desarrollado. Ciervas selectivas. Animales con un cuer- po longilíneo, con un color claro, patas lar- gas, cara angulosa y estrecha y con las fosas nasales alargadas. También conviene abatir las hembras que lleven un gabato endeble, enfermizo o de nacimiento tardío. En referencia a la edad, y aunque siempre se ha creído conveniente la eliminación de ciervas viejas, estudios recientes y experiencias en distintas granjas cinegéticas han demostrado que éstas no decrecen su actividad reproducti- va hasta una edad bastante avanzada (13-15 años) siendo, además de buenas madres, las que suelen servir de tutoras en el grupo fami- liar. Por el contrario, las primalas, ciervas con 16-17 meses

que tienen su primer celo, tienen una fertilidad que no suele superar el 50%, además de producir gabatos más tardíos y con menores pesos al nacimiento. Estos ejemplares jóvenes incrementan paulatinamente su fertilidad hasta que alcanzan su plenitud a los 4-5 años, manteniendo su capacidad reproductora hasta una edad avanzada.



Caza Castilla la Mancha