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Nº1

La ciencia que interesa

Lunes 11

de Junio 201 2

Crónica: Proyectos de futuro en Paraninfo Noticia: Medicina digital: tratamiento en binario. Martínez Ron: "Los medios nunca han dado cobertura a la ciencia"

Enganchados a la red

Casi un 5% de los españoles es adicto a las redes sociales ● La adicción afecta especialmente a los más jóvenes.


Cronica

Ingenio de ingenieros

Estudiantes del último año de Diseño Industrial exhiben en Paraninfo sus proyectos finales ● Las creaciones estarán expuestas hasta el 1 7 de junio. Las ocho de la tarde nos recibe con un calor asfixiante. 32 grados a la sombra y algunos más al sol. Los transeúntes se acuerdan que es mayo y cambian sus abrigos y botas por camisetas de tirantes y sandalias. Las escaleras del edificio Paraninfo están demasiado concurridas para ser un jueves por la tarde cualquiera. Y la verdad es que no lo es: la Escuela de Ingeniería y Arquitectura, en colaboración con el Colegio de Ingenieros de Aragón, presenta Proyectos emergentes 201 2. En este 8º Encuentro, estudiantes del último año de Diseño Industrial reúnen sus innovadores proyectos y los exponen, hasta el 1 7 de junio, en el edificio Paraninfo. Estudiantes y profesores comienzan a llegar, y no tardan en seguir a los primeros curiosos, que se aventuran a bajar hasta el sótano del Paraninfo. Sin ninguna clase de señalización, tan solo guiados por el murmullo de voces algo lejanas, aparece un pasillo estrecho y concurrido. Risas, nervios, voces más altas que otras y algún que otro empujón para llegar lo más cerca posible del pequeño escenario, improvisado al fondo del pasillo. Una pantalla amarilla de cartón – color distintivo de este encuentro – impide el paso a la sala donde los proyectos esperan a sus visitantes. Se hace el silencio en el estrecho pasillo cuando Luis Fernando Berges, Director del área de Ingeniería de Diseño y Fabricación del EINA (Escuela de Ingeniería y Arquitectura), sube al escenario. “Yo creo que podemos considerar mayo como el mes del Diseño Industrial” son las primeras palabras de Berges, que arrancan un gran aplauso entre el público, repleto de estudiantes de Ingeniería orgullosos de serlo. Son las ocho y veinte de la tarde. En apenas dos minutos todos los asistentes han conseguido entrar en la sala en una fila casi ordenada. En un espacio mucho

Maqueta de un trineo adaptado a todos los públicos. Fotografía: E.M.

mayor que el pasillo, cerca de 1 5 proyectos descansan sobre medias columnas blancas a modo de pedestal. Hay sitio para todo: un espacio de juegos infantil, un trineo muy diferente a los habituales y para todas las edades, un coche de gran velocidad – con una forma digna de un vehículo de superhéroe – e incluso un controlador de muestras de sangre para uso médico. Todo, eso sí, en forma de maquetas de poliestireno de apenas medio metro. Cada trabajo está expuesto junto a una breve explicación de su función. La minuciosidad es fundamental en el diseño. Un aparato similar a un

mando de la consola Wii se convierte en un juguete rehabilitador para recuperar la sensibilidad, movilidad y reflejos de los dedos. Una superficie de colores llamativos dividida en sectores como las teclas de un piano sirve para estimular el tacto de los más pequeños y de aquellos con deficiencias visuales. Aún no son más que maquetas de un trabajo de fin de curso, pero tienen una gran utilidad. Además, todos los grandes inventos surgieron de un proyecto previo y mucha ilusión.

Juventud KUL En un año marcado por diversas escándalos,el que ha acaparado la atención de los jóvenes ingenieros es la polémica campaña publicitaria de Loewe. “No me moverán del piso de papá”, es el eslogan con el que los estudiantes de Diseño Industrial comenzaron la exposición de su proyecto KUL. Las siglas no son casuales: Kit Urbano de Supervivencia y la palabra inglesa cool compiten por llevarse el protagonismo de este peculiar proyecto. Todo forma parte del One Day Project. El grupo ganador – KUL –

contaba en su kit con una tienda de campaña con forma de bolso Loewe para el 1 5M. Además, no faltan las referencias a Mariano Rajoy, con su foto presidiendo la exposición, y un megáfono dorado que repite osea al final de cada frase. Para ser incluso más cool, los estudiantes diseñaron una máscara anti-gas que dispersa internamente una exclusiva fragancia francesa.

Con KUL podemos manifestarnos con estilo.


Noticia: El control del cerebro

3

El poder de la mente

Ingenieros de Aragón han conseguido mover un brazo robótico con el cerebro ● El proyecto no podrá implantarse en un futuro cercano debido a su elevado coste Cada año, alrededor de 1 00.000 personas sufren lesiones cerebrales en España – según los datos del Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral – y, también en ese mismo año, se detectan casi 1 .000 nuevos casos de lesiones medulares. El 43% de estas lesiones medulares son causadas por accidentes de tráfico. Esas personas pierden parte o la totalidad del movimiento corporal. El Instituto de Investigación de Ingeniería de Aragón trabaja con neurotecnología – tecnología que actúa sobre nuestro sistema nervioso, especialmente el cerebro – para lograr movimiento. “El poder utilizar dispositivos a su alrededor con el pensamiento abre un nuevo canal o vía de comunicación con el que podrían comunicarse y actuar con su entorno. El brazo robótico es nuestro último proyecto”, apunta Javier Mínguez, del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) y líder del proyecto. El brazo robótico tiene como objetivo devolver parte de su autonomía a personas con lesiones de diverso tipo. Su funcionamiento parece más simple de lo que es: a través de una cámara, la realidad aparece dividida en sectores en la pantalla

de un ordenador. A continuación, el ordenador realiza un barrido por todos los sectores del espacio y, cuando se detecta una señal en la actividad cerebral – llamada protocolo P300 -, el brazo entiende que es a ese sector donde debe dirigirse. Finalmente, la orden se transmite al brazo, que realiza el movimiento. Como parte de su tesis, Iñaki, el estudiante que creó la silla robótica que se movía con el pensamiento, está analizando cómo controlar el movimiento del brazo a través de un gorro con sensores. “De momento lo hemos probado con pacientes sanos y ha sido todo un éxito”, explica Iñaki Iturrate. Un futuro complicado

“Es una técnica no invasiva” explica Iñaki, “simplemente, colocamos los sensores sobre el cuero cabelludo del paciente y monitorizamos la actividad cerebral, sabiendo lo que quiere el paciente a través del protocolo P300”. A pesar de su utilidad, la posibilidad de que este proyecto acabe en el mercado es muy escasa.“Solo lo hemos realizado con pacientes sanos, por lo que la capacidad de reacción es la misma en todos. Pero con

Brazo robótico creado por ingenieros.

enfermos esta reacción varía”, añade Iñaki. El precio también hace imposible su implantación. “Nosotros no tenemos problemas de financiación para conseguir las piezas pero, una vez acabado, el precio de este brazo ascendería hasta los 40.000 euros”. Y los hospitales no estarían dispuestos a pagar esa cifra: “Ya nos lo han advertido. Para que sea rentable deberíamos conseguir rebajar el precio hasta los 3.000 euros”, cuenta Mínguez resignado. De momento, tendremos que conformarnos con observar desde lejos estos avances tecnológicos.

A imagen y semejanza No hablamos de clonación, pero tampoco andamos tan lejos. El proyecto HYPER, coordinado por el CSIC, busca comprobar cómo el sistema nervioso y el sistema músculo-esquelético interactúan entre sí para facilitar los alcances o agarres de objetos con los miembros superiores. “Queriamos replicar los movimientos que realiza el cuerpo", explica Javier Mínguez, del I3A. Este proyecto

supondría un gran avance en la rehabilitación en personas con problemas de movilidad. “Ahora buscamos crear neuroprótesis y neurorobots que permitan reproducir esos movimientos diarios que hemos estudiado”, señala Javier Mínguez. El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo participa en este proyecto, aportando una definición de los posibles usuarios.


La Lupa

#Atrapadosenlared

Las nuevas tecnologías ayudan al desarrollo de la sociedad, pero también crean adicción ● Las redes sociales son, en sí mismas, positivas; el abuso es lo que las convierte en nocivas

Llegamos a casa tras una dura jornada laboral. Mientras nos cambiamos, encendemos el ordenador. Miramos el correo, las noticias del día y lo que comentan nuestros amigos virtuales a través de las redes sociales. ¿Estamos enganchados a Internet? Es la pregunta de moda. En una sociedad en la que, para estar informado, el principal vehículo es Internet, la distinción entre nuestro yo cibernético y nuestro yo real es cada vez menor. Para expertos en las redes sociales, como Fernando Tricas, una gran diferencia entre nuestros dos yos tampoco es conveniente: “Deberíamos tratar de que nuestro yo en la red sea lo más parecido a nuestro mejor yo en la vida real y que refleje las facetas y aspectos que consideremos más importantes”. Aparentemente, quien no tiene Internet o redes sociales no está conectado. Podemos ir incluso más allá: “si no estás en la red no existes”, según Carlos Gómez Bahillo, Director del departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza. Al menos en la red: “Es casi inconcebible una persona que no figure, porque a través de las redes sociales no solo puedes ver la trayectoria profesional sino también la personal, con quién se relacionan” explica Gómez Bahillo.

“Hemos sustituido relaciones auténticas y de calidad menores en número, por relaciones superficiales” Amigos virtuales: ¿amigos reales?

“A través de las redes sociales, podemos conocer a mucha gente con la que no tenemos acceso directo porque no estamos cercanos físicamente; o porque no tenemos capacidad de busca r

La adicción a internet es cada vez mayor entre los jóvenes. Fotógrafo: G.U.

gente fuera de internet que se ajuste a nuestros intereses”. Es lógico lo que Fernando Tricas explica. Y si no, imagínense por un momento que quiere encontrar a alguien con la misma pasión que usted por algo en concreto, como el arte japonés. Pareceríamos locos si vamos por la calle preguntando a desconocidos si les gusta ese tipo de arte, pero eso es lo que realmente hacemos en Internet. Las redes sociales nos permiten encontrar a gente que se parece a nosotros y gente de la que podemos aprender. ¿Pero vemos con la misma facilidad el lado negativo de Internet? “Las relaciones que se tienen a través de las redes sociales son muy superficiales”, matiza Javier García Campayo, médico psiquiatra del Hospital Miguel Servet de Zaragoza: “Esto da lugar a que la relación pueda romperse enseguida y ser sustituida por otra, porque no hay apego a esa relación. Hemos sustituido relaciones auténticas y de calidad menores en número, por relaciones superficiales que se consumen como si fueran parte de nuestra sociedad de consumo”.

1 000 amigos en Facebook; 350 en Tuenti y 2000 followers seguidores - en Twitter. Los jóvenes compiten por tener el mayor número de amigos en sus redes sociales, pero muy poco les importan las relaciones que con estos establecen. No es elitismo, sino que esto tiene una explicación antropológica, conocida bajo el nombre de número de Dunbar, de Robin Dunbar. “El número de Dunbar dice que nuestro cerebro está estructurado para grupos de un máximo de 1 50 personas. Es el número máximo que un ser humano normal puede tener como conocidos, amigosD pero no más allá.”, explica Javier García: “Las redes sociales han venido a reventar ese número y superan la cifra de personas que al ser humano le puede importar. Esto crea relaciones superficiales, poco interesantes”. Pero el empeoramiento de la calidad de las relaciones sociales no es la única desventaja de Internet: “En la red social no solo es público lo que tú quieras que sea público sino también lo que los demás quieren que sea público”, dice Gómez Bahillo. Somos personas públicas.


La Lupa Esto da lugar a una mayor falta de intimidad, de la que los nuevos criminales telemáticos se aprovechan. La modernización de los delitos ha puesto a la Guardia Civil en una encrucijada: progresar o morir. Por ello, desde 1 996 se encuentra en activo el Grupo de Delitos Telemáticos. “Los peligros muchas veces son la falta de sentido común al utilizar estas redes. Se advierte de que se manden los correos con seguridad y con las direcciones en copia oculta, pero a pesar de eso seguimos enviando cadenas que nos tocan la sensibilidad y que muchas veces llevan anexos determinados tipos de ficheros que nos hacen un seguimiento”, advierte el agente responsable del Grupo de Delitos Telemáticos en Zaragoza: “El riesgo adicional son los menores y que no podemos estar controlando todo el tiempo sus movimientos en Internet”habitual”, explican desde el Grupo de Delitos Telemáticos: “Internet no ha creado nuevos delitos, los ha transformado”. La adicción invisible.

Seguramente el término hikikomori no les resultará familiar, pero en Japón es más que conocido. Los hikikomori serían un caso extremo de obsesión por el mundo virtual. Este fenómeno se da entre jóvenes que, de forma voluntaria y por determinados conflictos con el mundo real, deciden aislarse en su habitación, manteniendo contacto con el mundo exterior solamente por el ordenador, la televisión y los videojuegos en línea. “Son personas con baja autoestima, con problemas relacionales, que a través de la red se pueden expresar de una forma que bis a bis no serían

Las redes sociales son cada vez más populares entre los jóvenes.

5 capaces”. Son las palabras con las que José Vicente, director terapéutico del centro Azajer para adicciones, define el perfil de un adicto a las redes sociales. “Internet en sí mismo es muy positivo”, explica José Vicente: “Los contenidos y determinadas acciones que se pueden desarrollar a través de internet es lo que es problemático. El ejemplo sería como si una persona, para ir al casino, va en taxi. ¿El taxi es el problema? No, el problema será el casino”. Las redes sociales son positivas, pero también reduccionistas, advierte José Vicente: “Las redes nos permiten ampliar nuestras relaciones. No solo hablas con el vecino de enfrente sino que hablas con uno de Valencia, de Madrid, de EE.UU”. El tratamiento para esta adicción, según José Vicente, es complicado: “No hay ninguna curación. Estamos hablando de patologías que son para toda la vida. Uno las puede parar y controlar pero no las cura. El ejemplo podría ser si hablamos de la diabetes. Si te pinchas y llevas una alimentación adecuada tendrás una calidad de vida similar o igual a la de cualquier ser humano. Pero cuando te mueras, te morirás diabético. En estas adicciones uno se muere lo que es. Lo que sí que no tiene por qué vivir como un ludópata, alcohólico o adicto de cualquier tipo”. Ni los propios adolescentes se dan cuenta de que tienen una adicción a Internet. “Las familias se dan cuenta cuando hay un gasto desmedido de dinero o un menor rendimiento escolar, y hay un cambio sustancial en las actitudes de los jóvenes, un repentino aislamiento”, explica José Vicente. Internet está creando una nueva sociedad, pero “también está dando lugar a una brecha digital generacional impresionante”, declara Gómez Bahillo. Cambiará el mundo de las relaciones, del trabajo, de la comunicaciónD “Estamos ante una auténtica revolución industrial; con sus pros y sus contras, pero una revolución”

“El que está en el ordenador no disfruta jugando, lo que quiere es huir” “Si tienes que llamarme de alguna forma, llámame Pablo. Me gusta ese nombre”. El anonimato, en estos casos, es esencial. No existe cuerpo, ni siquiera a través de un ordenador. Tampoco existe un nombre o una edad. Eso no importa. Tan solo importa la voz. Una voz con una historia. “No me encontraba bien en ningún aspecto de mi vida”. Ese es el momento en el que comenzó la dependencia de Pablo por Internet. “Cuando tenía muchos problemas y me encontraba solo, sin amigos, jugaba online”, comenta Pablo con la voz mecánica que ofrece el teléfono. “En realidad no me gustaba jugar, solo lo hacía para escapar de mi situación”. Pablo está nervioso, pero conforme avanza la conversación se va relajando. Sigue en tratamiento y no es la primera vez que habla de su adicción. “Cuando miras a un adicto a Internet, tan solo ves a un tío que se pasa jugando online muchas horas”, explica. Pero Pablo sabe que todo es más difícil de lo que parece: “El que está delante del ordenador no disfruta jugando, lo que quiere es huir”. Todo está pensado: el propio juego ofrece un chat online “y esas personas sustituyen a tu entorno”. La vida, con una adicción, se hace complicada: “Si te va bien juegas lo normal. El problema es que cuando algo te va mal, por muy pequeño que sea, no sabemos solucionarlo y escapamos con el juego”. La terapia y el apoyo familiar son el punto de apoyo para Pablo: “Hay gente que es parecida a ti, pero ninguna igual. Ves a personas adictas a las drogas, al alcoholD Están mal y ves que el problema de base es el mismo en todas las adicciones”. Le pregunto por qué va a terapia: “Porque yo no quiero acabar como ellos”.


Diez minutos con

Antonio Martínez Ron: “La ciencia tiene sus límites, como todo en la vida”

Antonio Martínez Ron, autor del blog Fogonazos (Imagen obtenida de Flickr)

N ací en Madrid, en 1 973. Soy periodista y, como tal, un adicto a

la información. He pasado por todos los medios de comunicación. La radio me fascina, estuve muchos años en ella y acaba enganchando. Al cerrar la radio en la que trabajaba decidí crear Fogonazos (2003), un blog sobre ciencia con historias que atraen al lector. Reparto mi tiempo entre la ciencia y lainformación.com, el periódico donde trabajo. ¿Qué prefiere: Antonio Martínez Ron o Aberron?

Depende de para qué. Aberron es mi nick en Twitter y el otro es mi firma. Cada uno tiene un contexto especial.

¿Por qué decidió crear un blog sobre ciencia?

Empecé a hacer el blog proque quería contar historias y terminé escribiendo sobre ciencia .

¿Es usted un blogadicto?

No actualizo todos los días pero sí, soy un blogadicto.

¿Cómo se entera de las noticias científicas tan curiosas que aparecen en su blog?

Tengo un ejército de duendecillos que trabajan por las noches y por la mañana me dicen las noticias que tengo que contar (ríe). No, de mil fuentes: lo que veo en otros blogs, lo que veo en redes sociales, lo que leo en libros, lo que veo en un documental@ No hay un libro hecho con todos los fogonazos posibles.

“No actualizo todos los días pero sí, soy blogadicto” ¿Qué clase de entradas interesan más a los lectores de Fogonazos?

No suelo estudiar la analítica de mi propio blog, soy un poco desastre. Me imagino que no va

por temática sino por el interés que cada artículo en particular pueda desarrollar en el lector.

Una de las entradas que más repercusión tuvo fue una que hizo, a modo de broma, sobre el supuesto fraude de Stonehenge que la revista National Geographic iba a destapar.

Se me fue un poco de las manos. Sabía que iba a ser gracioso en un ámbito más o menos restringido pero la cosa empezó a irse de las manos a nivel internacional y, al final, fue la propia revista National Geographic la que salió a desmentirlo. Pensaba que sería una broma graciosa y ya está, no pensaba montarla mundialmente. ¿Qué considera usted ciencia?

¿Qué es ciencia? (ríe). Es una pregunta muy amplia. Me gusta recordar una definición que daba Richard Feynman, que ponía el


Diez minutos con ejemplo de que durante unos milenios el ser humano había aprendido a razonar, había empezado a tener lo que se llama cultura, a intercambiar conocimiento unos con otros y había empezado a adquirir una serie de creencias y de explicaciones del mundo. La ciencia consistió en derribar todas las falsas creencias que habíamos construido durante años y siglos de no razonar o de razonar incorrectamente. Eso es la ciencia. ¿La ciencia es capaz de cualquier cosa?

No, no, de cualquier cosa no. La ciencia tiene sus límites, como todo en la vida. Ahora mismo, tenemos un montón de limitaciones. Todavía estamos rascando la superficie de lo que es el conocimiento del Universo. Para que te hagas una idea, el 90% de la materia del Universo y de la energía no sabemos qué es.

Colabora también en la revista Quo y ha pasado por todos los medios de comunicación. ¿Qué prefiere?

¿Qué prefiero? Trabajar (ríe).Prefiero contar historias, me da igual el formato. La radio me fascina, me pasé un montón de años en ella y uno se queda siempre con la espinita porque es como un enganche. La tele, por el mundillo en que me movía, fue lo que menos me llamó. Cada formato tiene sus ventajas y sus inconvenientes; lo importante es tener la oportunidad de hacer tu trabajo.

¿Qué da un blog que no ofrezca un periódico?

Los blogs en general usan un lenguaje distinto, una forma de aproximarse al lector distinta. Un poco más de cercanía, más especialización@ con un código interno casi como los samuráis. Hay una serie de reglas estrictas que no se pueden saltar, como es no citar la fuente@ Perrerías que se hacen habitualmente en otro tipo de formatos, en los blogs se han intentado evitar. Aunque también hay de todo, hay cada pirata por ahí suelto@ La gente compra cada vez menos periódicos, prefieren leerlos por internet…

Los periódicos no van a

7 desaparecer y el periodismo tampoco. La gente no está dejando de comprar periódicos. La gente deja de comprar periódicos porque también deja de leer periódicos en Internet. La forma de informarse ha cambiado. Realmente la gente no va a comprar al quiosco porque el periódico no le ha ofrecido nada más, porque el valor añadido, que era el del análisis, ellos mismos lo han destrozado durante años a base de parcialidad y de trapicheo con los políticos. La mayoría de los periódicos tienen líneas editoriales muy claras y muchas veces despiertan rechazo entre el lector de medios, que está un poco harto de todo este sectarismo. Así que la culpa de que no se vendan periódicos de papel no hay que buscarla en internet sino que habría que mirar motivos internos. ¿Hay muchas mentiras en Internet?

En todas partes hay mentiras. Una de las labores que hay que hacer es separar el grano de la paja, diferenciar los buenos blogs de la basura y del ruido mediático. Hay muchísima basura en internet. Pero eso no puede ser una coartada para nada y decir que en internet hay mucha basura y por eso no voy a hacer nada.Si tiramos la toalla entonces sí que está todo perdido. El tema es ese, dar batalla.

¿A la gente le interesa la ciencia?

Sí, y mucho. De hecho se demuestra cada día. El problema de los medios tradicionales es que nunca le han dado cobertura a la ciencia, no tenían un feedback de qué interesa y qué no.

Entonces no hace falta mostrar ciencia llamativa…

No se trata de hacerla llamativa sino interesante. Lo único que tienes que contar son historias que atañen al lector. El problema es que la ciencia se ha convertido en un objeto frío e ininteligible. Falta mucha tarea de divulgación.

“Hay que separar el grano de la paja, diferenciar los buenos blogs de la basura y del ruido mediático” ¿Es difícil divulgar la ciencia?

Es un proceso trabajoso pero me parece apasionante.

Otra de sus grandes pasiones era la literatura, incluso estaba escribiendo una novela. ¿La ha abandonado a favor de la ciencia?

Lamentablemente, sí. En mi cabeza no, pero en la gestión de mi tiempo sí. No tengo tiempo para mucho más.

“La situación de la ciencia es un drama, particularmente en España” En tiempos de crisis, los recortes están a la orden del día, y no tienen piedad con nada ni nadie. La ciencia es uno de los campos que más recortes sufren, cuando “precisamente, lo que hay que hacer en periodos de crisis es invertir más en investigación y desarrollo” mantiene Antonio Martínez. Las subvenciones para los científicos e investigadores españoles acaban convirtiéndose en algo secundario: “volvemos otra vez al retraso, al oscurantismo@ la triste historia

de este país”. Antonio Martínez no se muestra optimista cuando se habla de reducir la inversión en ciencia: “Si queremos terminar siendo como la China de hace 1 0 años, pues fantástico, pero nos van a adelantar todos los países emergentes”. La ciencia es la única forma en la que España se puede diferenciar de los países que solo ofrecen mano de obra, explica Antonio Martínez: “Estamos condenando nuestro propio futuro”. E.M.


Dirección, fotografía y edición: Elena Marcos La burbuja... por Elena Marcos

Medicina de autoservicio Nunca la medicina estuvo tan al alcance de todos. Se acabaron las horas muertas en la sala de espera del doctor, entre niños gritones y toses molestas. La plataforma E-Health consigue algo que ni los fervientes adeptos de la curación remota han conseguido demostrar: es posible diagnosticar y curar a distancia. Hasta ahora, solo la telemedicina se había acercado a lo que EHealth propone. Con un aparato que controla las

constantes vitales y una posterior llamada de teléfono o correo, el doctor puede diagnosticarnos cualquier cosa. E-Health permite una consulta cara a cara (o pantalla a pantalla) pero, ¿cuál es la fiabilidad del diagnóstico? Me recuerda a una web de consultas – diagnosticosmedicos.com – donde un muñeco nos muestra distintas partes del cuerpo. En él podemos marcar diferentes dolencias y la web nos ofrece un diagnóstico que “no reemplaza la

atención médica”, explicita la web. La comparación no es muy acertada, pero el concepto es parecido: en ninguno de los dos casos el médico puede hacernos pruebas. Los mayores y enfermos crónicos serán los más beneficiados por esta nueva tecnología, pero debemos tener en cuenta que EHealth o la telemedicina no puede ser nunca un sustituto de la consulta con el médico, sino un complemento.

Noticia: Telemedicina en Aragón

Un clic en salud

La plataforma E-Health ofrece al paciente atención personalizada en tiempo real desde su domicilio ● De momento, la plataforma está en activo en la clínica Molière.

Jake – personaje de las serie Dos hombres y medio – llega a la farmacia, donde el farmacéutico le receta marihuana para su insomnio. Ante la desconfianza de Jake, el farmacéutico llama por skype a un médico de Sri Lanka. “Por favor, gire la cabeza y tosa” le pide el médico mientras le observa detenidamente. Con tan solo eso y a través del ordenador, el médico de Sri Lanka le diagnostica glaucoma y le receta marihuana. Tal vez esto sonara descabellado en 201 0 – fecha de emisión del capítulo Gumby con un pokey, de donde pertenece esta escena – pero actualmente, la asistencia sanitaria online es más que parte de una serie. La consulta del médico se adentra en nuestros hogares a través de la pantalla del ordenador. El proyecto se llama E-Health: “es un soporte informatizado para dar asistencia a pacientes con movilidad reducida. También está pensando para niños y para trabajadores de empresas a los que les queda poco tiempo y no pueden hacer grandes desplazamientos”, responde Javier Azúa, investigador principal del proyecto de telemedicina CDTI . Su funcionamiento es simple: “el

Esquema explicativo de la plataforma E-Health. Fotografía: Aragón Investiga

paciente solo tiene que entrar en la web de la clínica Molière, clicar en el botón de acceso a telemedicina y registrarse. La seguridad y confidencialidad es la misma que con un doctor normal; de hecho, Azúa asegura que “la conferencia y los historiales están encriptados para que los datos estén seguros”. Aun con todo, el proyecto, que se está probando con pacientes de la clínica Molière, ya ha sufrido algún percance: “ya nos ha pasado que un paciente ha escaneado una receta que era para un principio activo y se ha recetado otro. Estamos sujetos a una falsificación”, reconoce Azúa.

E-Health está pensado también para los más mayores, comenta Javier Azúa: “su manejo es muy intuitivo. Simplemente te piden un nombre de usuario y una contraseña. Nada más aparte de la edad y algún dato”. Para facilitar su acceso, se está pensando en adaptarlo a la televisión. Las ventajas de la telemedicina van mucho más allá de la comodidad: “Permitirá reducir las plantillas de los médicos públicos y privados rurales. Nunca sustituirá a un médico real, pero sí se podrán reducir plantillas y costes”. El médico a un clic de distancia .


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