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ยกEl Centro de Estudiantes no se gana, se construye!


Esta lista surgió a partir de una convocatoria hecha desde el espacio de El Desorden, para debatir sobre el Centro de Estudiantes que tenemos hoy y cuál es el que queremos tener. Se apuntaba a discutir con estudiantes que apostamos por organizaciones de base, dentro o fuera de la Universidad, que participamos de procesos asamblearios y de actividades autogestionadas y con aquellxs que sin haber participado hasta ahora, quisieran empezar a discutir un modelo de Centro de Estudiantes alternativo al que tenemos. La experiencia tuvo mucho éxito: se acercaron muchxs compañerxs, se dio un debate en un clima de mucho respeto a las diferentes ideas que fueron surgiendo, y todas las decisiones fueron tomadas horizontalmente por consenso. Se desarrolló una discusión rica y profunda acerca de las funciones del Centro de Estudiantes, cómo debería organizarse y democratizarse, y qué estrategias debemos darnos para disputarlo. Así nos decidimos a conformar una lista compuesta por muchxs de quienes participamos en los debates y en la discusión, y llevando las propuestas que se construyeron en ese proceso. La propuesta se centra en el modelo de Centro, apuntando a un modelo gremial participativo y radicalmente democrático, donde el Centro no sea propiedad de una agrupación, sino una herramienta para la organización de todxs lxs estudiantes.


10 puntos para la

refundación

del

CEFFyH

En este boletín presentamos la propuesta que hemos construido colectivamente sobre el modelo de organización del Centro de Estudiantes, que incluye cuatro grandes ejes: 1. Refundar el Centro, transformándolo en la organización de todxs lxs estudiantes. 2. Tomar las decisiones del Centro en espacios abiertos para el debate y la participación por parte de todxs lxs estudiantes interesadxs, para que el CEFFyH no sea propiedad de una agrupación individual. 3. Promover y articular las asambleas por carreras y los espacios de autoorganización estudiantil existentes en la Facultad. 4. Defender la autonomía del Centro de Estudiantes con respecto a los distintos gobiernos, las gestiones universitarias y los partidos políticos. Compartimos también algunos puntos programáticos. Entendemos que en un nuevo modelo gremial, el programa político no es una serie de promesas a cumplir, sino un conjunto de propuestas para debatir y resolver entre todxs lxs estudiantes: 5. Recuperar los espacios públicos universitarios para todxs lxs estudiantes y la comunidad en general. 6. Avanzar en políticas de inclusión, permanencia y egreso de lxs estudiantes en nuestras carreras. 7. Luchar contra la mercantilización del conocimiento y la educación. 8. Impulsar formas participativas para la construcción de conocimiento crítico. 9. Apoyar la construcción de una nueva política cultural estudiantil autogestiva. 10. Generar instancias de articulación con movimientos sociales y luchas políticas actuales.


Quienes impulsamos la refundación del CEFFyH entendemos que el Centro debe ser la organización de todxs lxs estudiantes. Sin embargo, hoy no es una herramienta que sirva a los diversos procesos de organización estudiantil. En cambio, se ha transformado en la propiedad de la agrupación que lo conduce, que toma todas las decisiones que tienen que ver con la política y la administración del Centro excluyendo a la inmensa mayoría de lxs estudiantes. Esto se expresa también en el uso del espacio físico, del nombre de nuestro Centro de Estudiantes (CEFFyH) y los medios de comunicación por parte de la actual conducción, como si fueran suyos propios. De este modo, lxs estudiantes interesadxs en participar del Centro, nuestra organización gremial, estamos excluidos en las tomas de decisiones, lo cual aleja a muchxs compañerxs de la construcción gremial en particular y de la vida política en la Facultad. Se instaló la idea de que participar es votar una vez cada tanto, dejándole las decisiones a algunxs pocxs, en vez de involucrarse en las decisiones del Centro de Estudiantes. Queremos refundar y democratizar el Centro de Estudiantes para construir colectivamente y entre todxs nuestro gremio. Entendemos que eso requiere de un proceso que fomente la participación, orientado a la socialización de la toma de decisiones, el trabajo cotidiano y los medios de difusión del Centro. No hay recetas ni manual para construir esta experiencia, pero sí algunas líneas de acción que construimos colectivamente. Esta apuesta implica, en primer lugar, articular los espacios de participación que ya existen, entendiendo que tienen que formar parte de la organización gremial, el Centro de Estudiantes. Las Asambleas Generales y las Asambleas por carrera, espacios de participación públicos y abiertos, constituyen experiencias importantes que han dado lugar a procesos políticos muy interesantes. Desde las asambleas por carrera han surgido experiencias como consejerxs estudiantiles mandatados por asambleas y se han organizado diversas actividades, como los Encuentros Nacionales por carrera. Es en esos espacios donde se construye la política gremial más local y cercana a las necesidades de cursado cotidiano.

Por su parte, las Asambleas Generales han contribuido a la construcción de programas de lucha por diferentes reclamos gremiales de los estudiantes (becas, doble horario, etc.) y la realización de acciones colectivas. Pensamos que debe ser en este tipo de espacios, abiertos a la participación de todxs, donde se tomen las decisiones del CEFFyH. También se deben crear formas de vinculación entre estos distintos espacios y sus debates, que muchas veces están desconectados y fragmentados, para potenciar cada uno de esos procesos. A su vez, creemos que hay que crear formas nuevas adecuadas según cada momento, espacio y cuestión. En esta búsqueda, proponemos la organización en Comisiones Abiertas. Estas Comisiones son espacios que se ocupan de distintas dimensiones de la política estudiantil. Allí se discute sobre temas concretos para la toma de decisiones, la elaboración de propuestas, su difusión y ejecución. Proponemos la constitución de diversas comisiones (gremial, cultural, de comunicación, antirrepresiva, de lucha contra la mercantilización del conocimiento, etc.), tendiendo a la disolución del actual sistema de secretarías, que casi no existen en la práctica y sólo sirven para la propaganda de las agrupaciones que las tienen. La realización de talleres-debates en forma regular y encuentros intercarreras, son otras ideas entre las tantas que pueden contribuir a la construcción de un CEFFyH autónomo y democrático. Entendemos que, más allá de estas instancias, debemos construir nuevas prácticas, una cultura política que convoque a la participación e interpele a lxs estudiantes, generando vínculos y modos de organización contra el sectarismo y la imposición de ideas y acciones políticas, para abrir debates hacia todxs lxs estudiantes y construir colectivamente actividades y programas de lucha. Esta apuesta requiere que los debates y problemas de la política estudiantil estén presentes en los cursos y lleguen a todxs lxs compañerxs, para que construyamos colectivamente nuestra organización gremial.


Producción de conocimiento crítico Creemos que la forma en que hoy se produce conocimiento en la universidad se basa en una relación de iluminación: lxs profesorxs, que poseen el conocimiento, lo transmiten a lxs alumnxs, cuya única función es recibirlo pasivamente. Esta lógica se reproduce en la relación Universidad-sociedad: sólo dentro de la universidad se produce el conocimiento socialmente válido, sin participación en esta construcción de la sociedad en su conjunto. En la facultad se han abierto numerosos espacios de generación de conocimiento que rompen con esa forma; por ej.: el espacio de discusión y uso político del pensamiento de Foucault organizado por el Colectivo de Estudiantes de Filosofía, el Taller de Historia “Latinoamérica Insurrecta” llevado a cabo por el Movimiento Enrique Barros; el Seminario Colectivo de Educación Popular, impulsado desde El Desorden; y el Encuentro Nacional de Estudiantes de Ciencias de la Educación, organizado por compañerxs de la carrera de Ciencias de la Educación; entre otros. Sin embargo éstos no cuentan con apoyo financiero, organizativo, en la provisión de espacios físicos o de insumos por parte del Centro de Estudiantes y las autoridades de la facultad. Para nosotrxs la construcción de conocimiento debe poder darse en espacios abiertos, atendiendo a los intereses y necesidades de todxs; espacios en los cuales puedan participar diferentes sectores de la sociedad en igualdad de condiciones, rompiendo con el paradigma de la extensión universitaria, que implica una relación asistencialista con la sociedad. El Centro de Estudiantes debería articular y potenciar estos espacios, y darles todo el apoyo posible.

Política cultural estudiantil Hoy las iniciativas culturales que promueven lxs estudiantes en nuestra Facultad no están en pie de igualdad a la hora de ser realizadas. Muchas de ellas son llevadas a cabo por la agrupación Dos Puntos-La Bisagra, con el apoyo de las autoridades de la Facultad, o por la actual conducción del Centro, El Andén. Estas actividades muchas veces no se construyen entre quienes participan: son propuestas armadas que se bajan a la hora de llevarlas a cabo. Lxs estudiantes que no forman parte de esas organizaciones o no trabajan con ellas no cuentan con un espacio desde donde puedan organizar autónomamente movidas de este tipo. Creemos que el Centro de Estudiantes debe generar ese espacio, de manera que lxs compañerxs que quieran impulsar actividades culturales puedan ser contenidos y apoyados por el Centro, buscando que se exprese la diversidad de visiones políticas, culturales y artísticas de todxs lxs estudiantes. El Centro también debe contribuir a la difusión de las diferentes producciones culturales de nuestrxs compañerxs, contribuyendo a la apropiación para este tipo de iniciativas de lxs espacios que son de todxs.


Autonomía Quienes iniciamos esta propuesta de modelo gremial hemos entendido que la práctica de la autonomía potencia la organización de lxs estudiantes. Por autonomía entendemos que lxs estudiantes puedan decidir su propia política en sus propios espacios y bajo sus propios métodos, sin directivas de gobiernos y autoridades universitarias o partidarias. La autonomía de los centros de estudiantes y del movimiento estudiantil no es un fin en sí mismo, sino el principio por el cual entendemos que los estudiantes podemos avanzar en conquistas. La actual conducción de nuestro Centro de Estudiantes, El Andén-Kapiango, integra el Partido para la Victoria, parte del gobierno nacional. Este vínculo atenta contra la autonomía del Centro, ya que atan el rumbo del gremio a la agenda del gobierno nacional, ignorando y dejando fuera de la construcción del Centro de Estudiantes las iniciativas autogestionadas que día a día se multiplican en nuestra facu. Por su parte, Dos Puntos-La Bisagra propone barajar y dar de nuevo, para que el Centro no sólo se supedite a la política del gobierno nacional, sino que además se ligue a la de las autoridades que gobiernan la Facultad y la Universidad, que forman parte de Cambio Universitario (coalición de kirchneristas, radicales y ex menemistas). Es fundamental aclarar que la autonomía de ninguna manera significa desvincular el Centro de Estudiantes de la realidad, sino liberar la organización estudiantil de los límites de lo posible establecidos por las gestiones de turno. Debemos ser nosotrxs mismxs lxs que pongamos el techo y el piso de nuestras propias construcciones y luchas, sin importar a quién haya que enfrentar en ese proceso.

Relación con

Democratización y real

movimientos sociales

apertura de los espacios

Las problemáticas de la universidad no están aisladas de las de la sociedad en su conjunto. Los mecanismos de exclusión que se dan en la dinámica social cotidiana, existen también dentro de la Universidad, e incluso se profundizan. Si bien en teoría la UNC es pública y abierta a cualquiera, diferentes sectores sociales como campesinxs, trabajadorxs precarizadxs, la comunidad LGTTB, lxs jóvenes perseguidxs por el código faltas, por mencionar sólo algunos casos, la tenemos muy difícil para ingresar y permanecer en la Universidad. Dentro y fuera de la Universidad nos organizamos para conquistar derechos y reivindicaciones, y compartimos con diversos movimientos sociales el modo de construcción política que proponemos hoy desde este espacio. El caminar juntxs con estos movimientos es la clave para romper esa distancia enorme que hay entre la Universidad y el masivo de nuestra sociedad, construyendo desde la igualdad y la solidaridad entre el movimiento estudiantil y otros sectores organizados.

públicos universitarios Actualmente los espacios públicos no son usados y distribuidos democráticamente. Lxs estudiantes que queremos hacer actividades en la Universidad (y no estamos alineados con las autoridades), muchas veces no encontramos dónde hacerlas. Hay varios ejemplos: recientemente compañerxs de Ciencias de la Educación organizaron un encuentro nacional de estudiantes y las autoridades de la Facultad no le dieron una sola aula para el desarrollo del Encuentro. Otro problema relacionado es la presencia de la policía en Ciudad Universitaria, que muchas veces interrumpe actividades, eventos y juntadas de lxs estudiantes. Nos parece que una de las tareas más importantes para la consolidación de la organización autónoma de lxs estudiantes es recuperar los espacios de la Facultad para todxs lxs estudiantes y la comunidad en general.


Política de becas

Rechazo de las acreditaciones de nuestras carreras ante organismos externos Los profesorados de nuestra Facultad se encuentran actualmente inmersos en el proceso de evaluación previsto por la Ley de Educación Superior (aprobada durante la era menemista y vigente hoy). Esto significa que el contenido de las correspondientes carreras no es decidido por la comunidad de la Facultad toda, sino desde arriba por entidades externas a ella o por sus autoridades unipersonales. Creemos que los planes de estudio deben ser construidos democráticamente por parte de las comunidades de cada carrera, para que respondan a nuestras verdaderas necesidades, intereses y desafíos, y no a los intereses privados y de los gobiernos de turno.

La realidad es que la facu no está abierta a todxs lxs compañerxs que quieren acceder a la educación superior. Lamentablemente quienes entramos somos una minoría, porque la Universidad excluye a la mayoría de la sociedad. A su vez, quienes entramos estamos constantemente sujetos a reglas y situaciones que atentan contra nuestra permanencia en el estudio: en la práctica casi siempre hay un solo horario de cursado; las correlatividades atrasan nuestra formación profesional, haciéndonos perder meses o incluso años; los apuntes y materiales de estudio no son nada baratos, etc. En fin, si trabajamos o tenemos hijxs la cosa se complica. Por eso es necesario que discutamos cómo avanzar en medidas de inclusión para que cada vez seamos más lxs que estudiamos en esta Facultad. Una de ellas es una buena política de becas, que cubra realmente el costo de los apuntes y/o los materiales de estudio para quiénes lo necesiten.

Cargos docentes y doble horario de cursado El doble horario de cursado es una de las medidas de inclusión y permanencia más importantes, ya que es fundamental para poder laburar y cursar al mismo tiempo. Ya fue aprobado en toda la Facultad, como uno de los resultados del proceso de movilización del año pasado, pero no es efectivo en todas las cátedras porque no hay suficientes cargos para que se pueda desdoblar al menos en dos horarios. Y esto está directamente relacionado con la falta de presupuesto, que no permite que se creen y distribuyan esos cargos. Por eso es necesario avanzar en la discusión y en la acción para lograr que el doble horario se efectivice en todas las cátedras de la Facultad. Proponemos elaborar un pedido de los cargos necesarios para el doble horario, y organizarnos para reclamar al Decanato y al Rectorado el presupuesto necesario.


Desde abajo y a la izquierda