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El Cuaderno JORDI DOCE

Semanal de Cultura nº 14 Domingo, 22 de enero del 2012 www.elcuadernocultural.com

DESDE RIMBAUD CON AMOR

Por una de esas casualidades que no parecen del todo casuales, la traducción de John Ashbery de Las Iluminaciones de Rimbaud coincide en el tiempo con la edición española de El juramento de la pista de tenis (1962), quizá el libro más obediente a la vanguardia histórica del poeta americano, y desde luego su trabajo más francés, más teñido de coquetería parisina. Ashbery ha escrito que hace poco volvió a releer El juramento… y que, lejos de espantarse como preveía, disfrutó con la insolencia, el enorme descaro de su escritura juvenil. A juzgar por los inéditos que ha ido dando a conocer últimamente, parece que ese descaro ha vuelto a filtrarse en su escritura, dando más fuerza al impulso aleatorio, borrando la tenue lógica que unía pasajes y estrofas, dislocando incluso la sintaxis. Tal vez para espantar cualquier indicio de aburguesamiento, el patriarca improbable de la poesía norteamericana parece haber vuelto a sus fuentes, esa Francia personalísima que acotan, entre otros, Pierre Reverdy, Max Jacob, Raymond Roussel o, mucho antes en el tiempo, el Rimbaud de los grandes poemas en prosa. No es extraño, pues, que haya aceptadola propuesta del editorBob Weil de traducir Las Iluminaciones, convirtiendo el

encargo en un homenaje a la tradición misma en que se educó. Ashbery recuerda haber descubierto a Rimbaud a los dieciséis años, cuando «leí “O Saisons, O Châteaux” y me pareció distinto de toda la poesía que había visto hasta entonces». Años después, en el prólogo a su primer libro, Some Trees (1956), Auden rastreó la influencia de Rimbaud en el joven poeta con palabras ambiguas que eran tanto un elogio como un reproche (o un paternal aviso a navegantes): Si la pregunta de Wordsworth había sido: «¿Qué lenguaje emplean realmente los hombres?», Rimbaud se preguntó: «¿Qué lenguaje emplea la mente imaginativa?». En Las Iluminaciones intentó descubrir esta retórica, y todo poeta que, como el señor Ashbery, tenga intereses análogos se enfrenta al mismo problema […]. El riesgo para un poeta que trabaja con la vida subjetiva es […] darse cuenta de que, si quiere ser fiel a su naturaleza, debe aceptar extrañas yuxtaposiciones de imágenes, extrañas asociaciones de ideas, y siente la tentación de producir extravagancias premeditadas como si lo subjetivamente sagrado fuera por fuerza extravagante. ( página 2 •)

RIMBAUD µASHBERY JOHN ASHBERY

LAS ILUMINACIONES DE RIMBAUD

[TRADUCCIÓN DE J. D.] ¿Qué son Las Iluminaciones?

En su origen, un fajo desordenado de páginas manuscritas sin título que Arthur Rimbaud le entregó a su antiguo amante Paul Verlaine en Stuttgart en 1875, con ocasión de su último encuentro. Verlaine acababa de salir de una prisión belga, donde había cumplido condena por herir de un disparo a Rimbaud dos años atrás, en Bruselas. Rimbaud pretendía que su assassin manqué hiciera entrega de aquellas páginas a otro amigo, Germain Nouveau, quien —pensaba— gestionaría su publicación. Esta actitud despreocupada hacia la que terminaría siendo una de las obras maestras de la literatura universal resulta desconcertante, incluso en alguien tan impredecible como su autor. ¿Era sólo que no quería derrochar en sellos? (Verlaine, más adelante, se quejaría por carta de que franquear el paquete le había costado «¡¡¡2,75 francos!!!»). Más probablemente se debió a que Rimbaud había decidido ya abandonar la poesía por lo que terminaría siendo una carrera mercantil en África, donde traficaría con una mareante diversidad de artículos y materias primas (aunque no, al parecer, con esclavos, como algunos han supuesto). Después de todo, había cuidado la publicación de

su libro anterior, Una temporada en el infierno, aunque tuvo que dejar el grueso de la tirada en el taller del impresor, a quien fue incapaz de pagar por falta de medios. Como Emily Dickinson, había visto que «las cabezas de los caballos / señalaban la eternidad». En la penúltima estrofa de «Adieu», el poema final de Una temporada en el infierno, había escrito: «Sin embargo, es la víspera. Recibamos todas las energías de vigor y de ternura real. Y, con la aurora, armados de una paciencia ardiente, entraremos en las espléndidas ciudades». (1) Este tono de despedida, así como la dificultad para fechar cada una de Las Iluminaciones, llevó a los primeros críticos a conjeturar que Una temporada en el infierno había sido el adiós de Rimbaud a la poesía. Más recientemente ha quedado claro que Las Iluminaciones preceden y siguen a ese poema. Algunas se escribieron en Londres durante su estancia en la ciudad con Verlaine; otras datan de una visita posterior a Londres con Nouveau, que copió algunas de ellas; otras, en fin, pertenecen al periodo francés que siguió a la horrible aventura bruselense. Aunque su orden definitivo no se debe a Rimbaud, la primera Iluminación («Después del diluvio») contradice el «Adieu» de Una ( página 2 •)


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RIMBAUD µ ASHBERY

(• Jordi Doce, DESDE RIMBAUD CON AMOR, continuación)

En el fondo, el aviso de Auden es una confesión de sus propias limitaciones, y Ashbery supo encontrar una salida a este falso dilema, una tercera vía que preservaba el esplendor y la riqueza de enfoques de la visión imaginativa sin caer en un hermetismo intransitivo. Y lo hizo, en parte, gracias a Rimbaud y al propio Auden, de quienes aprendió que lo importante no era hacerse entender, sino hacerse oír. O mejor dicho: que forjarse un clima verbal, un timbre distintivo, era la primera obligación del poeta. Y nadie que oiga el tono Ashbery, esa dicción a medias irónica, evasiva y seductora que es marca de la casa, puede permanecer indiferente: nunca queda muy claro lo que dice o deja de decir, pero es indudable su capacidad para enganchar al oyente, hipnotizarlo con la espiral de una digresión que difiere una y otra vez las conclusiones, los sentidos. Así también, en gran medida, avanzan Las Iluminaciones, y Ashbery las traduce con oído cómplice, atento a sus quiebros y requiebros, sus ágiles transiciones, esa forma peculiar que tienen de mezclar asombro y desdén, pasión y distancia, fervor y desacato. Si acaso, su Rimbaud suena un poco más templado y conversacional, con algo de la frivolidad satisfecha que le caracteriza. Y es curioso observar cómo la cercanía del francés le hace emplear un inglés algo más arcaico y germánico de lo habitual. No es mala estrategia. Al fin y al cabo, muchos de estos poemas se escribieron durante la «temporada» londinense de Rimbaud y algo hay en ellos de la concisión y economía

de la lengua inglesa, esa música brusca que él asoció a su experiencia de la gran ciudad. De manera quizá significativa, la traducción de Las Iluminaciones ha coincidido en el tiempo con el regreso de Ashbery a la práctica del collage. Tras el descubrimiento de una caja con viejos collages realizados en los años setenta, la legendaria galería neoyorquina Tibor de Nagy expuso en el otoño del 2008 una pequeña muestra que parece haber animado al poeta a retomar una práctica que le permite, una vez más, poner en juego su gusto por la ironía y su sensibilidad pop. Algunos de estos nuevos collages, como Promontorio, remiten a pasajes de Las Iluminaciones (libro para el que llegó a hacer una portada); otros, como era de esperar, son humoradas a costa de la iconografía culta. En todos, sin embargo, está eso indefinible que caracteriza la obra de Ashbery en su conjunto: frescura, vivacidad, gracia en estado puro. ¢ SEMANAL DE CULTURA DE LA VOZ DE ASTURIAS COORDINADOR: Juan Carlos Gea

Miguel Barrero, Juan Cueto, Álvaro Díaz Huici, Jordi Doce, Julio César Iglesias, Elena de Lorenzo Álvarez, Jaime Priede REALIZACIÓN EDITORIAL: Ediciones Trea, S. L. REDACCIÓN: Ediciones Trea, S. L. Polígono Industrial de Somonte, c/ María González la Pondala, 98, nave D, 33393 Gijón • Tel.: 985 303 801 elcuaderno@trea.es • www.trea.es DISEÑO GRÁFICO: Pandiella y Ocio EDITA: La Voz de Asturias, S. A. c/ Lila, 6. 33002 Oviedo • Tel.: 985 101 500 www.lavozdeasturias.es CONSEJO EDITORIAL:

(• John Ashbery, LAS ILUMINACIONES DE RIMBAUD, continuación)

temporada en el infierno con una visión de frescura posdiluviana, una vez que la «idea del diluvio» ha vuelto a decaer. Aquí, una liebre dice su oración al arco iris a través de la tela de araña, los tenderetes se levantan, los castores edifican, la sangre y la leche corren, los carajillos humean y el Hotel Espléndido se construye en el caos de hielo y noche del polo… En otras palabras, la vida sigue igual. La noche polar regresa en la Iluminación final, uno de los más grandes poemas jamás escritos. Aquí un «genio», una figura de naturaleza crística cuyo amor universal trasciende las constricciones de la religión tradicional, llega para salvar el mundo de «todo sufrimiento sonoro y móvil en la música más intensa». No obstante, pese a todo, «el canto claro de las desdichas nuevas» también debe reinar. ¿Cómo es posible? Según André Guyaux, uno de los dos responsables de la edición de Garnier que he seguido para mi traducción: Esta asombrosa expresión implica que el futuro no será idílico ni puramente feliz, como «la abolición de todo sufrimiento…» parece indicar, sino que estas «desdichas nuevas» sonarán con mayor claridad y serán preferibles al sufrimiento causado por la superstición y la «caridades» cristianas del momento». El genio traerá con él una edad de alegría más triste pero también más sabia, una más alta conciencia que la vaticinada por Una temporada en el infierno, tal vez debido, justamente, a la orden que da la obra de ser «absolutamente moderno».

Tendemos a olvidar que la «poesía moderna» es una institución venerable. El poema en prosa (término que el propio Rimbaud dio a sus Iluminaciones) había sido ya utilizado por Lautréamont y Baudelaire; Rimbaud mencionó a un amigo la influencia que la poesía en prosa de Baudelaire había tenido en su trabajo. El verso libre, hoy ubicuo, es empleado por Rimbaud en dos pasajes del libro. Sin embargo, si vamos a lo esencial, la modernidad absoluta era para él el reconocimiento de la simultaneidad de todo lo existente, la condición que alimenta la poesía a cada segundo. El yo es obsoleto. Es la célebre formulación de Rimbaud, «Yo es otro» («Je est un autre»). En el siglo XX, las visiones conflictivas y simultáneas del objeto de los pintores cubistas, el empleo nivelador de todas las notas de la escala en la música serial y las progresiones no jerárquicas de los cuerpos en movimiento en las coreografías de Merce Cunningham son tres ejemplos entre muchos de esta desestabilización fecunda. Allá abajo, en la raíz de estas manifestaciones, el revoltijo cristalino de Las Iluminaciones de Rimbaud, como una colección desordenada de transparencias de linterna mágica —según sus palabras, cada una de ellas era «un sueño intenso y rápido»—, sigue emitiendo pulsaciones. Si somos absolutamente modernos —y lo somos— es porque Rimbaud nos ordenó que lo fuéramos. (1) Las citas de Rimbaud se dan por la traducción de Miguel Casado incluida en Arthur Rimbaud, Obra poética completa, ed. Miguel Casado y Eduardo Moga, DVD Ediciones, 2007. (N. del T.)

Promontory [Promontorio], 2010, collage, 33 µ 17,8 cm

The “Little” Tower of Babel [La «pequeña» torre de Babel], 2010, collage, 15,2 µ 20,3 cm


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Domingo, 22 de enero del 2012 / LA VOZ DE ASTURIAS

RIMBAUD µ ASHBERY • Arthur Rimbaud Ville Je suis un éphémère et point trop mécontent citoyen d’une

métropole crue moderne parce que tout goût connu a été éludé dans les ameublements et l’extérieur des maisons aussi bien que dans le plan de la ville. Ici vous ne signaleriez les traces d’aucun monument de superstition. La morale et la langue sont réduites à leur plus simple expression, enfin! Ces millions de gens qui n’ont pas besoin de se connaître amènent si pareillement l’éducation, le métier et la vieillesse, que ce cours de vie doit être plusieurs fois moins long que ce qu’une statistique folle trouve pour les peuples du continent. Aussi comme, de ma fenêtre, je vois des spectres nouveaux roulant à travers l’épaisse et éternelle fumée de charbon —notre ombre des bois, notre nuit d’été!— des Erinnyes nouvelles, devant mon cottage qui est ma patrie et tout mon cœur puisque tout ici ressemble à ceci —la Mort sans pleurs, notre active fille et servante, un Amour désespéré, et un joli Crime piaulant dans la boue de la rue.

City I am an ephemeral and not at all dissatisfied citizen of a metropolis thought to be modern because every known taste has been avoided in the furnishings and exteriors of its houses as well as in the plan of the city. Here you would never point to the traces of any monument to superstition. Morality and language are reduced to their most basic expression, indeed! These millions of people who feel no need to know one another experience such similar kinds of education, occupation and old age, that their life-spans must be several times shorter than those which a mad statistic determines for the peoples of the continent. Just as, from my window, I see new specters rolling through the thick and eternal fumes of coal fires —our shadow of the woods, our summer’s night!— modern-day Furies, in front of my cottage which is my country and all my heart since everything here resembles this —Death without tears, our active daughter and servant, and a despairing Love, and a pretty Crime whimpering in the mud of the street.

The Leisure Class [La clase ociosa], 2011, collage, 35,5 µ 30,5 cm

[Traducción al inglés de JOHN ASHBERY]

Ciudad Soy un efímero y no muy descontento ciudadano de una metrópoli considerada moderna porque ha evitado cualquier gusto conocido, tanto en el mobiliario y el exterior de las casas como en el plano de la ciudad. Aquí no podríais mostrar las huellas de ningún monumento de superstición. La moral y la lengua están reducidas, por fin, a su expresión más simple. Estos millones de personas que no tienen necesidad de conocerse llevan de modo tan paralelo la educación, los oficios y la vejez, que el curso de su vida debe de prolongarse varias veces menos de lo que una estadística idiota atribuye a los pueblos del continente. Igual que, desde mi ventana, veo nuevos espectros que ruedan a través del espeso y eterno humo de carbón —sombra nuestra de los bosques, noche nuestra de verano—, nuestras Erinias, ante mi casa que es mi patria y todo mi corazón, pues todo aquí se les parece —la Muerte sin lágrimas, nuestra activa hija y servidora, un Amor desesperado, y un bonito crimen piando en el barro de la calle. [Traducción al español de MIGUEL CASADO] Nemo, 2009, collage, 30,5 µ 22,8 cm

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LA VOZ DE ASTURIAS / Domingo, 22 de enero del 2012

JOHN ASHBERY

• Cinco poemas inéditos [Traducción de J. D.]

El futuro del baile ¿A quién nos dirigimos? Según quienes sean, los niños trabajan en los campos. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y ellos esperan que la vida siga igual muchas mañanas seguidas. Date prisa, máquina de coser, y logra sin tardanza lo que se espera de ti. Los peces saltan parcialmente fuera del agua. Y el aire es nuevo. Antes, ilustres forasteros nos abordaron (según quiénes sean) y nos invitaron a sentarnos para escucharles como se escucha un cuento. Y en el cielo, fuentes caídas nos regaban los pies mientras su historia farragosa lubricaba los aires y las parras que en ellos se removían. Nadie espera que la vida sea una sola aventura, y sin embargo, a la inversa, nos sorprendemos cuando se vuelve decepcionante, como suele pasar con las historias cuando el contar va más rápido que la situación. Date prisa y duerme, es lo que sugiero. Y si resulta solitario, la canción no se habrá marchado para nada. Bosquecillos pintados hacen más por la destreza que minaretes y azoteas. Las bicicletas reviven los paisajes a los que ponen banda sonora. Mejor un acordeón silencioso que un coro de arpas, ya sea en un sentido u otro, gotas de cristal sollozante que se quedan colgadas tan pronto la noche urde su clima. Las escenas más anodinas eran siempre las más lejanas, pero estas hojas que se fruncían en nuestras manos, higo y ortiga, sobreviven en un surco del tiempo que los relojes no pueden deshacer, ni la fortuna saquear.

The Mail in Norway [El correo en Noruega], 2009, collage, 40,6 µ 40,6 cm

Récit Es muy extraño, y sé que tú sabes que no hay bastante extrañeza en el mundo, sólo pedales más húmedos y furiosos como gobernantas ante lo que debió de llegar antes que el envoltorio plateado. Imprimieron miles, la policía fue incapaz de explicar esta nueva y asombrosa fecundidad venida por encima del agua. Los extraños pueden besar, soslayando cuestiones morales hasta el próximo término medio, y rezar a contrapié: ¡Amarga es la margarina! ¿Hasta qué punto puedes ser tan pertinaz? Un niño pequeño, dando redobles como un indio autónomo, nos llevó a preocuparnos de nuestra fuerza y luego a desistir, era la novena y penosa vez que así lo hacíamos. Y yo, amor mío, estaba lejos de sentirme incompleto en aquella coyuntura. Mi lógica moteada en tiempo real quería pedir disculpas.

Sombra de las cinco en punto De donde vine es «muy distinto», bonito, y ya balcanizado. Todo este tiempo las cosas te fastidian. Es tan interesante cuando los objetos hermosos de una mesa ponen la oreja, en trance. ¿Qué es una tarde entre amigos? ¿Qué puedes hacer?

Confederate Money [Dinero confederado], 2011, collage, 35,5 µ 20,3 cm


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JOHN ASHBERY La tarde de Mabuse Hay un mapa de París en el salpicadero, si es que eso es un salpicadero. Passy, la línea 63 y el XIII distrito aparecen en él. Dice, haz algo, haz algo, aunque sólo sea por ti. Oye, no es mala idea. Puede acercarse sin estar nunca demasiado cerca. Todas las veces la semana pasada son desgracia sobre desgracia. París parecía iniciar una conversación. Otros terciaban. Vaya por Dios, decían. Vaya por Dios. Así son las cosas, no puedes jugar sólo a una banda. ¿Lo quieres con huevos? Oh, sólo me dedico a hacer mi vida. ¿Qué vida? Bueno, si tú lo dices. Cáete por la calle. Caballeros, muchas gracias. Estamos aquí reunidos para un encuentro medio que hará posible para nosotros uno de esos negocios donde me veníais mucho a la cabeza. Lo contrario eran caballos dando coces, hermosos bosquecillos en sombra que ilustran hasta qué punto esto debía ocurrir con el tiempo y otros sistemas se mostraron de acuerdo, creándose a sí mismos y el tenue halo que los proyectaba. Sólo notamos con certeza que se había ido cuando volvió por un tiempo y no estaba seguro de que lo hubiéramos notado. Manos trenzadas nos envolvieron como guantes que nos apoyaban y no estaban muy seguros de quién apoyaba a quién. Puedo oírlos y a muchos bandos. No creo que tenga nada ver con ello, era como que sobresalía, haciendo equilibrios sobre mi pelo. Has rescatado a esos bueyes. Las condiciones aún interfieren, los gases no os atacarán a todos a la vez, tratando de ser tan amables como siempre y siendo criticados por ello, orientando a novatos o jóvenes que quizá un día caminen con dificultad. Un poco de llovizna sube más rápido, dijo; entonces: se desvaneció.

Fountain [Fuente], 2010, collage, 12,7 µ 7,6 cm

Ifigenia en Sodus ¿Por qué es tan familiar ese nombre? Yo en tu lugar no me preocuparía, o haría preguntas. Pero ¿no es un caso de connivencia? Bueno, sí, técnicamente lo es, pero aquí estamos muy lejos de la verdad. Sí, todo parece estar bien, pero tendremos que poner cuerpos distintos a estos caballeros… Algo que habla a la verdad, tal como ella es ahora, que es como todos la habíamos concebido: envuelta en cintas de jade, más o menos envilecida, y con un aire de descuido en la boca. Discúlpenme, tuve problemas, pero entonces las puertas se combaron, los marcos de las ventanas se habían esfumado tiempo atrás en la tiniebla de esta edad. Vista ahora, ella se gira frenéticamente hacia donde nosotros —ellos— nos dirigimos para consultar el oráculo, y todo el tiempo hablando para hacer tiempo, de cómo las elecciones de quién debían ser más breves, y de cómo todo fluía hacia tiempos más acogedores, mostrándose amable conmigo, antes de talarlos.

Half Way [A medio camino], 2010, collage, 27,9 µ 35,5 cm

Copyright De los poemas Del ensayo sobre Rimbaud De los collages Del retrato de John Ashbery De la traducción de Miguel Casado

© JOHN ASHBERY, 2011. Cortesía de Poetry Nation Review © JOHN ASHBERY, 2011. Cortesía de Carcanet Press, UK © JOHN ASHBERY. Cortesía de Tibor de Nagy Gallery, NY © TOM SANDLER. Cortesía de The Griffin Poetry Prize © DVD Ediciones, S. L.


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MÁS ALLÁ DE LA NARRACIÓN

• jesús del campo

MÚSICA PARA LO INFINITO Emociones, experiencias, historia y cultura tejidas sobre fondo musical

Tristan Benson Blues Jesús del Campo

J

Edhasa, 2011, 192 pp., 17,50 ¤

esús del Campo propone en su nueva novela, Tristan Benson Blues, un viaje geográfico y emocional por París, Utrecht y Londres, donde lo menos importante es el cuentakilómetros. El escritor gijonés teje una especie de diario novelado que desvela el crecimiento personal de un universitario que viaja con su guitarra para tocar en el metro, para descubrir, para vivir. Se «refugia» de la España de la transición, en la que la vida «estaba marcada por una oscura conciencia de escasez». Esta novela es un recorrido vital en busca de la infinitud, que el protagonista entiende como una forma de perfección, y la música ejerce de hilandera para el rimero de experiencias y sensaciones que narra el autor. Un viaje en el que un amor descubierto en París, y engendrado en Utrecht, señala

ADRIANA SUÁREZ

Ernesto Junco (fragmento)

como destino final Londres, que fascina a ese joven con aspiraciones de roquero. Jesús del Campo recorre las tres ciudades no como un turista, sino como un científico que disecciona la vida del lugar. Navega entre la historia y experimenta con ella para traerla a la actualidad, para insuflarle alma, para mezclarla con personajes de ficción y retratar con todo ello el espíritu de la ciudad. Pero también parece viajar como un arqueólogo que se encandila con un pasado irrecuperable. Un pasado de inocencia en el que lo crucial es vivir, disfrutar de ese amor sincero llamado Claire y de una profesión improvisada. Se empapa del Londres de los squats —las casa ocupadas—, que se revela ante el protagonista en forma de punks, jardines, la Torre de Londres, estaciones de metro y todo el peso de la historia, y de las historias, que desprende la ciudad. Desde los normandos hasta las crestas de colores: la infinitud. Todo en un mismo territorio, sin importar el tiempo, como si la historia se recuperase con la sola mención. Quizá, como fruto de ese deseo de empaparse de lo que le rodea, surja en el protagonista y narrador un incesante encuentro de parecidos razonables: Kubrick, Ray Davies, Bowie y Michael Caine. No son ellos, pero casi. Y están ahí. Obsesiones y cameos En Tristan Benson Blues, el novelista asturiano despliega su apabullante bagaje cultural. Una cultura poliédrica que se nutre de la tradición, pero también del rock anglosajón, del cine y de la cultura popular. Por la novela pasean

CERVANTES 6

Del Campo despliega su apabullante y poliédrico bagaje cultural, de la tradición al rock anglosajón, el cine y de la cultura popular Poe, Johnny Weissmuller —aquel Tarzán—, Mondrian, Marco Polo y Lévi-Strauss. Entre el trasiego de personajes literarios, destaca el pirata Long John Silver, un rastro de las obsesiones del autor. La isla del tesoro ha sido varias veces partícipe de los juegos de Del Campo y ha aparecido en obras como el cuento Las trampas del eclipse, incluido en Radio Babel, y la novela Las últimas voluntades del caballero Hawkins. Pero los grandes protagonistas de estos cameos son las canciones y los músicos, que se vuelven parte del relato. Sobre todo Bob Dylan, por

CORNIÓN

Yolanda Verdera

Juan Manuel Puente (fragmento)

• Músico callejero en Liverpool Street

el que el novelista exhibe su admiración. El cartel de festival que propone el autor incluye, entre otros, a Lou Reed —mencionado en otros textos de Del Campo—, los Rolling Stones, Neil Young, Nick Drake y Pink Floyd. En este viaje con banda sonora propia, los diecinueve años otorgan al protagonista la inocencia de quien encuentra el «nuevo» mundo. Pero también asoma cierto carácter altivo, la soberbia del que se descubre, del que sabe que se está forjando un camino alejado de lo que establecen los cánones y percibe un reconocimiento por ello: guiños furtivos en el metro, unas libras, unos peniques, un aplauso, un dicen por ahí que cantas muy bien. Surge el don y se reconoce. Es también el momento en el que se despierta el escritor, con la compra de un cuaderno en blanco, sin renglones, para «escribir notas de vez en cuando, pequeñas historias, palabras sueltas».

Jesús del Campo construye la novela con una prosa melancólica, ágil y lírica. Nunca rebuscada, sin barroquismos. En ocasiones la narración se vuelve descriptiva y brotan las sensaciones y las percepciones, que plasma con maestría. Esos zarpazos muestran a un Del Campo creador de poderosas imágenes y obsesionado con la precisión y elegancia del lenguaje. Tristan Benson Blues es aprendizaje y fascinación. También es un homenaje de su autor a todo un universo de referencias, a un legado, a una ciudad que se erige protagonista de esta historia, Londres, que deja a París y Utrecht como actores secundarios. Es una búsqueda de lo infinito, al que llega creando en la novela un tiempo en el que el pasado histórico emerge, como un espíritu que supera la ciudad, en la historia personal de ese joven que escribe su canción, su blues, en los pasillos del metro londinense. ¢ LUIS MELGAR

EL ARTE DE LO IMPOSIBLE

ESPACIO LÍQUIDO

Kiko Urrusti

Rubén Fernández (fragmento)

Colectiva Panorámica sobre algunos de los artistas de esta joven galería: Ernesto Junco, Jorge Flórez, Helena Toraño, Noé Baranda...

Colectiva de Navidad Hasta el 24 de enero, obras de Linares, Saldaña, Favila, Riestra, Verdera, Basterrechea, Enguix, Antonio Suárez, Orlando Pelayo...

Juan Manuel Puente. Mirar, pensar el horizonte. A partir del 3 de febrero y hasta el 3 de marzo, una selección de pinturas recientes de Juan Manuel Puente.

Kiko Urrusti. En números rojos Hasta el 16 de febrero, la galería expondrá los trabajos escultóricos del artista ovetense Kiko Urrusti.

Colectiva Obra gráfica de Guinovart, Lucio Muñoz, Gordillo, Riera y Aragó, Broto, Yagües y fotografía de Rubén Fernández.

De 10 a 14 y de 18 a 21 h • Plaza del Instituto, 7, 1º dcha., Gijón ) 644 248 932 info@galeriaadrianasuarez.com www.galeriaadrianasuarez.com

De 11.30 a 14 y de 18 a 21 h • c/ Cervantes, 6, Oviedo ) 985 254 169 espaciodearte@cervantes6.es www.cervantes6.es

De 10 a 13.30 y de 17 a 20 h •c/La Merced, 45, Gijón ) 985342507 galeria@cornion.com www.cornion.com

De 11 a 14 y de 18 a 21 h • c/ Joaquín Fernández Acebal, 6, Gijón ) 985 170 757 elartedeloimposible@gmail.com elartedeloimposibledemiguel.blogspot.com

• c/ Jovellanos, 3, Gijón ) 985 175 053 www.espacioliquido.net


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Domingo, 22 de enero del 2012 / LA VOZ DE ASTURIAS

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PROYECTO HAMLET • cuco suárez

MUSEO DE PATOLOGÍAS CONTEMPORÁNEAS

D

espués de siete años de parón expositivo en Asturias y de intenso trabajo no siempre reconocido y finalmente estrangulado como gestor cultural en su fundación de los altos de Ladines, Cuco Suárez (Pola de Laviana, 1961) vuelve a mostrar su trabajo en Asturias. Y lo hace a lo grande, ocupando la sala 1 del Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón en un doble y simultáneo movimiento de condensación y de expansión: condensación de todos o casi todos los asuntos privados y públicos que resumen las patologías de este tiempo; expansión de sus procedimientos a casi todos los lenguajes artísticos que le es dado manejar a un creador de este tiempo. Aunque eso de «creador» seguramente no le haya de cuadrar mucho a quien se tiene por «cronista y médium» de la realidad (la histórica, la social e inseparablemente la personal) que le ha tocado vivir (y padecer). Cuco lo pone todo ello bajo la advocación del acongojado Hamlet, el gran príncipe de la zozobra, la incertidumbre y la melancolía. Pero se distancia de su personaje tutelar al rechazar la otra actitud emblemática de Hamlet: la inacción. De hecho, todo su Proyecto Hamlet es, ante todo, un estupendo ejemplo de los muchos recursos de los que puede

GEMA LLAMAZARES

Gabriel Truan (fragmento)

disponer un creador contemporáneo para asimilar y convertir en arte todo aquello que le interpela y le inquieta, e interpelar e inquietar a su vez al resto de la sociedad mediante cualquier técnica a su disposición: escultura, instalación, vídeo, performance, ready-made, grabado, arte procesual, arte interactivo, lenguaje oral y escrito. Conspiranoia y desarreglos Algo de todo ello se pone al servicio de esta especie de museo de la conspiranoia o catálogo de los desarreglos que infectan este enfermizo arranque de milenio, en particular los que se transmiten desde cualquier instancia del poder político, religioso, económico, tecnológico, mediático: dedos acusadores que reprochan violentamente al espectador el pecado o la culpa de ser, sin más, quien se es; arcos detectores de metales que no sólo delatan lo que otros no tendrían por qué ver de nosotros, sino que también hacen explícita la amenaza tácita que encierran; efigies (del pintor Miguel Galano, por cierto) condenadas a no ver, no oír y no hablar, con una puesta en escena que recuerda la violencia de Estado administrada en sumideros de la dignidad humana como Guantánamo; mecanismos hidráulicos de transferencia de culpa o de responsabilidades en circuito cerrado; emblemas gráficos de las presiones de todo tipo a las que se somete al ciudadano y de los desequilibrios que provocan; bucles de imágenes en las que

GUILLERMINA CAICOYA

Illán Argüello

© ARMANDO ÁLVAREZ

Cuco Suárez Proyecto Hamlet Centro de Cultura Antiguo Instituto (Gijón) Hasta el 21 de febrero

© ARMANDO ÁLVAREZ

El artista de Pola de Laviana echa mano de todos los lenguajes del arte para catalogar las miserias de este tiempo

Proyecto Hamlet es, ante todo, un estupendo ejemplo de los muchos recursos de los que puede disponer un creador contemporáneo para asimilar y convertir en arte todo aquello que le interpela y le inquieta el performer, como en un castigo mitológico o en un nicho del infierno dantesco, aparece condenado a ingerir hasta hartarse y a excretar sin descanso lo ingerido, convirtiendo el hiperconsumismo, literalmente, en un proceso metabólico… Y como fondo, poniendo el horizonte visual y conceptual a toda esta cámara de los horrores, una co-

TEXU

lección de una treintena efigies del propio artista realizadas en todo tipo de materiales: plomo, óxido de hierro, poliespán, goma, porcelana, cera (que va consumiéndose lentamente con la llama) o hielo (del que en el momento en que el lector dé cuenta de estas líneas ya no quedará, claro, ni el charco). En ellas, en esa hilera de cráneos hamletianos colocados aleatoriamente sobre

VAN DYCK

Gavin Owen

una serie de repisas que, en algunos casos, se irán abatiendo durante la exposición, está la clave final de todo el proyecto. Son, por un lado, una relectura contemporánea del emblema barroco de la calavera: una figura que recuerda la melancólica condición humana, el azar y la transitoriedad que reducen todo al absurdo (en especial la soberbia del poder), pero de la que también puede extraerse la imaginación subversiva y el humor cáustico al que incita la sonrisa de la calavera. Algo que Cuco Suárez utiliza a manos llenas. Además, en un registro bien distinto, esa colección de efigies es una demostración, tan elocuente como un rostro humano, del modo en que el material que se emplea condiciona la forma artística, y una reivindicación de la técnica. Bajo su variedad de disciplinas y lenguajes, Proyecto Hamlet es también un catálogo de las viejas y nuevas artesanías del creador, un recordatorio exhaustivo de que tan consustancial le es al arte el saber hacer las cosas como el tener la necesidad de hacerlas. Y de que, por sí solo, esto último no justifica el interés artístico de lo que se hace. ¢ JUAN

CARLOS GEA

VÉRTICE

Daniel Poblete

Leo Zogmayer (fragmento)

Gabriel Truan, Anomia / Canelo, Murado, Nadal y Sanz de la Fuente Truan hasta el 16 de febrero y hasta el 25, Canelo, Murado, Nadal y Sanz de la Fuente en La Colección.

Illán Argüello. Theredproject Hasta el 23 de febrero, Argüello conjuga sobriedad y potencia plástica con la arquitectura en el centro de sus paisajes.

Blas-Junco-Owen La galería reparte su espacio hasta el 23 de febrero entre las instalaciones de Blas, la pintura de Ernesto Junco y el vídeo de Gavin Owen.

Daniel Poblete. Más allá de la realidad. Hasta el 11 de febrero, el pintor ciudarrealeño expone una selección de su hiperrealismo poético.

Colectiva de invierno La sala ovetense ofrece hasta el 28 de enero una colectiva con los mejores artistas de su extensa y selecta nómina.

De 11.30 a 14 y de 17.30 a 21.30 h • c/Instituto, 23, Gijón ) 984 197 926 gema@gemallamazares.com www.gemallamazares.com

De 10.30 a 14 y de 17 a 21 h • c/ Asturias, 12, Oviedo ) 985 242503 info@galeriacaicoya.com | www. galeriaguillerminacaicoya.com

De 10 a 14 y de 16 a 20.30 h • c/Postigo Bajo, 13, Oviedo ) 985 218 813 galeria@galeriatexu.com www.galeriatexu.com

De 11.30 a 14 y de 17.30 a 21.30 h • c/Menéndez Valdés, 21, y Casimiro Velasco, 12, Gijón ) 985 34 49 43 galeria@galeriavandyck.es

De 11.30 a 14 y de 17.30 a 21 h • c/ Márques de Santa Cruz, 10, Oviedo ) 985 218 482 info@galeriavertice.com www.galeriavertice.com                          


El Cuaderno

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LA VOZ DE ASTURIAS / Domingo, 22 de enero del 2012

ARTE Y SOSTENIBILIDAD

El sucio sistema en que vivimos Victoria Granados cuestiona a través del diseño gráfico nuestra gestión de los residuos urbanos Victoria Granados Gambetta Comportamiento basura Casa Municipal de Cultura de Avilés Pl. Domingo Álvarez Acebal, 2 Lunes a sábados, 11-13 h y 18-21 h; domingos y festivos, 11-14 h Hasta el 29 de enero

L

LUIS FEÁS COSTILLA a Casa Municipal de Cultura de Avilés no sólo es ejemplar en teatro, música, cine y gestión de los dineros públicos, sino también en su programación de artes plásticas, que, para no remontarnos a los heroicos años ochenta, se dedica desde 1992 a la promoción de los jóvenes talentos asturianos, en complemento con la Sala Borrón y su programa Culturaquí. El pasado diciembre, por ejemplo, la protagonista en soledad fue Olaya Pazos (Gijón, 1978), una de esas «leyendas urbanas» castigada al tránsito eterno entre Asturias y Madrid, y este mes de enero ocupa la sala Victoria Granados

Gambetta (Tineo, 1987), todavía estudiante de bellas artes en Salamanca, que centra su atención en la crítica de lo que llama Comportamiento basura, es decir, el bucle infinito de comprar, usar y tirar. La preocupación principal de la joven artista asturiana no sólo es el hecho de que produzcamos continuamente desechos, sino que, además, nos comportemos como si eso fuera lo más normal del mundo. Por eso, en su primera exposición individual aplica todos sus conocimientos en diseño gráfico para plantear dudas sobre nuestra gestión de los residuos urbanos. Por ejemplo, en los tres anuncios para revistas bajo el título genérico de Todo un chollo para Ghana, en los que se pone en cuestión el envío de aparatos de segunda mano a países subdesarrollados como método para deshacernos de los residuos electrónicos. Son imágenes digitales sobre papel fotográfico, al igual que las

Cuerpos basura, 50 µ 50 cm, imagen digital/papel fotográfico

tituladas Residuos electrónicos, Residuos, Obsolescencia planificada y Obsolescencia percibida, todas del 2011, en las que una persona, un niño o un adulto, resaltada en blanco y perfilada con dibujo de línea, se encuentra perdida entre un cúmulo de desechos o en medio de una montaña de basuras. En las dos últimas, además, denuncia los mecanismos de diseño que hacen que las cosas duren poco tiempo o que necesitemos reemplazarlas

cuando todavía son útiles por una cuestión meramente estética. El problema es de origen y da igual que el envase se considere antes o después de ser utilizado, como acertadamente se expresa en las dos obras tituladas Only one way. Muy diferentes son los cinco vinilos adhesivos sobre acetato que, a modo de escultura plegada, se muestran en la Casa Municipal de Cultura de Avilés y en cierto modo se relacionan con obras anteriores como los Órganos basura o los dos Cuerpos basura. Las imágenes, sacadas de retazos de cuerpos hu-

manos, recuerdan los implantes cutáneos de María Castellanos, premio Asturias Joven 2008, con la que comparte su cuestionamiento de las falsas apariencias y la visión superficial de las cosas, impuestas por la moda o por las marcas publicitarias. Victoria Granados no oculta sus influencias, entre las que están obras como Beach garbaje hotel y Trash people de Ha Schult, la mezcla de basura y sombras de Tim Noble & Sue Webster, las latas de cerveza aplastadas de Charles Kaufman, los collages en los que se mezclan artículos de lujo y basura de Vik Muñiz o la reflexión sobre el agua, el ciclo hidráulico, la sostenibilidad y el reciclaje que Daniel Canogar expuso en la Fundación Canal de Madrid, todos ellos escandalizados por tanto desecho y tanto despilfarro. Los primeros en prevenirlo fueron los sabios del Club de Roma, en 1972, y luego todos los informes que, con dos dedos de frente, recomiendan ahorrar materiales para cambiar la triste situación en la que nos encontramos. Se necesita la transformación de los productos y de la mentalidad de la gente para poder evitar el sucio sistema en que vivimos. De lo contrario, los riesgos son claros y las soluciones precarias, como demuestra por ejemplo, aquí en Asturias, el vertedero de Serín, casi desbordado, y su polémica incineradora, sometida todavía a una controversia de la que es difícil que salga. ¢

Residuos, 50 µ 50 cm, imagen digital/papel fotográfico

El Cuaderno 14  

El Cuaderno Semanal de Cultura de La Voz de Asturias

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