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ello, cuando se intenta privar la voz especialmente en Internet, se crea una resonancia contra la opresión en sus distintas formas. Teóricos de los medios y el Internet como Manuel Castells y Nick Couldry (2010; 2011) argumentaron que por primera vez en la humanidad, todos nos hemos vuelto homogéneos. Aún con la injusticia. De la misma manera, este potencial reclama como pocas veces en la historia, una alternativa a los procesos democráticos tradicionales. El uso de medios digitales, hijos de sistemas liberales, buscan un espacio post-liberal en el que resida en el valor de la voz y que vuelva al centro de lo que implica ser ciudadano. En su desafío al liberalismo dominante, post-liberalismo quiere combinar ideas de la izquierda y derecha y desafiar algunas de las polaridades en el desorden del debate político contemporáneo: izquierda vs. derecha; mercado vs Estado; vs individual como colectivo; el interés propio vs altruismo, etc. Las posibilidades son grandes en cuanto a residir en el espacio virtual ya que nos proporciona un argumento convincente y transparente para la política democrática. Sin embargo, las redes de poder de los diversos ámbitos de la actividad humana a su vez están conectadas entre sí. No se funden, sino que participan en estrategias de asociación y competencia, colaborando

y compitiendo

simultáneamente,

formando redes para

determinados proyectos y cambiando de socios en función de sus intereses. Frente a todo esto el individuo -empoderado ciudadano global- se presenta libre, con la conciencia de haber ganado su propio espacio en el mundo y en cierta medida inmortal ya que el mundo virtual ha logrado perpetuar otra existencia. Finalmente, es una realidad el que el uso del Internet promueve la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones y, por tanto, podría aumentar la legitimidad de los gobiernos y las estructuras de gobierno, sin embargo, esta capacidad ha conseguido minar el debate en términos racionales. La ciudadanía ha perdido de manera más rápida la vinculación de legitimidad no sólo con los gobernantes sino además con las instituciones que permiten el ejercicio de una democracia real. En la medida en que Internet también reduce los costos de coordinación de la acción política, el efecto combinado de un menor coste de entrada en el mercado político tradicional podría provocar una «intensificación» de la acción

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Profile for cornelia kammermann

INTERNET Y POLÍTICA, 2015  

de María José Calderón, FLACSO

INTERNET Y POLÍTICA, 2015  

de María José Calderón, FLACSO

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