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GENTE elCaribe, JUEVES 15 DE AGOSTO DE 2013

te país hermano. En el ámbito personal, este profesional de la medicina, especializado en ginecología y obstetricia, nos narró cómo, por casualidad, se vio involucrado en el mundo de la diplomacia y también nos habló del amor por su madre, sus hermanos, su padre, sus hijas y sus nietos, entre otros aspectos de su vida.

cional de Haití, al concluir hice la especialidad en ginecología y obstetricia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 5. Cargos desempeñados

Inicié mi carrera diplomática como Primer Secretario en la Embajada de Haití en México; luego fui nombrado primero como ministro plenipo1. Mi niñez tenciario en Chile y luego cónsul general Los recuerdos que tengo de mi ni- de Haití en San Juan, Puerto Rico, emñez son relacionados con mi abue- bajador extraordinario y plenipotencialita paterna Virginie. Ella me quería mu- rio en México, y en los siguientes países; Italia, Argentina, Uruguay, Paraguay, cho, le gustaba sentarme en sus pieren la República Dominicana, dunas, me acariciaba, me daba de rante el gobierno del fenecido comer y me daba gusto en topresidente Antonio Guzmán. do. Fueron tiempos maraviCuriosidad llosos. Todavía pienso en Aunque nunca lo ejerció, Más tarde, fui nombrado embajador, representante ella. En ese entonces las es médico especialista permanente de Haití ante mujeres de mi país utilizaen ginecología y la Organización de las Naban una especie de estola obstetricia. ciones Unidas (ONU) y tamque las hacía lucir mucho bién fui llamado a presidir la mayor de lo que eran en reaAsamblea General de dicha orlidad, y yo veía a mi abuela como ganización. En Washington, D.C., me una vieja, pero en realidad era joven, solo tenía 50 años o quizás un poco más. desempeñé como embajador de la OrgaTambién recuerdo que me gustaba jugar nización de Estados Americanos (OEA) bolitas con mis amigos y hermanos, ade- y embajador ante la Casa Blanca duranmás de practicar soccer y otros deportes. te el mandato de Ronald Reagan. Luego presenté cartas credenciales ante el Rey 2. Mis padres Juan Carlos de España. Mi madre biológica falleció siendo muy joven, a los 37 años. Fue 6. Llegó el amor su hermana, Susana Eveillard, quien se Antes de casarme había tenido encargó de criarnos y educarnos a todos. varias novias. Por poco me caso Ella era siete años menor que mi mamá e iba a casarse con un médico, pero prefirió renunciar a él para dedicarse a noLLEGADA AL MUNDO DIPLOMÁTICO sotros en cuerpo y alma, en una entrega total. Es por esto y por el gran amor que nos dio que para mí ella es una santa, un ser maravilloso, excepcional y de grandes cualidades. Siempre la llevaré en mi corazón con el mismo amor, “de ella aprendí la abnegación”. Mi padre Nerval Cineas, también fue un ser excepcional y maravilloso. Desde la muerte de mi madre se dedicó por completo a nosotros junto a mi tía y no fue hasta que terminamos el bachillerato cuando volvió a casarse.

Un país Me declaro un ferviente amante de la República Dominicana. En esta tierra he vivido momentos muy agradables e inolvidables”.

Nostalgía Siento tristeza por el trato que algunos dominicanos le dan a mis compatriotas. Ellos no tienen la culpa de los conflictos que surgen”.

Distinción Una de las más significativas que he recibido ha sido la Gran Cruz de la Orden Duarte, Sánchez y Mella, de la República Dominicana”.

Abnegación Valoro la abnegación de mi madre Susana, quien dejó de hacer su vida por dedicarse en cuerpo y alma, a mí y a mis seis hermanos”.

4. Mis estudios

Yo realicé mis estudios primarios en la escuela de los hermanos cristianos, que era la mejor de Haití en ese entonces. Luego pasé al liceo que lleva el nombre del primer presidente de Haití, Alexandre Pétion, que es la más antigua escuela secundaria de la nación y era la más importante. Terminado los dos bachilleratos seccionados por un examen de Estado que se realizan en Haití (bachillerato primero y bachillerato segundo). Luego ingreso por concurso a la facultad de Medicina de la Universidad Na-

Este diplomático de carrera se define como un amante de la República Dominicana.

Sorpresa inesperada Mi carrera como diplomático inició cuando yo era muy joven y vivía en México. Recuerdo que en ese entonces Francois Duvalier, que era médico, yo lo había conocido porque éramos vecinos. Él era un intelectual y nos pasaba libros, fue también nuestro consejero en la asociación que teníamos de los estudiantes católicos. En una ocasión llegó a México el ex candidato a las elecciones de Haití a quien Duvalier había derrotado en las elecciones y durante una entrevista creó una imagen del presidente que yo estimé que no era propia. Entonces escribí un pequeño artículo al jefe del diario diciendo que aquella entrevista para mí no era objetiva, dado que el doctor Duvalier era un hombre que se identificaba con la nación. Yo hice esto de una forma casual, pero no esperaba que la prensa publicaría mi pequeña carta y el embajador de Haití en México envió

7. Ser padre

Tengo dos hijas, la primera es Régine. Ella nació en Puerto Príncipe, nueve meses y cinco días después de haberme casado. Yo como soy médico estuve presente en el parto de mi esposa y aspiré de la boca y nariz de mi hija toda las flemas que trae consigo un recién nacido. Ver a tu hijo por primera vez es una sensación de alegría, de gozo, es algo incapaz de ser descrito. Luego la más pequeña Sybil, nació en México, durante mi estancia como embajador en esa nación. Con ella también sentí una emoción incalculable al tenerla en mis brazos. 8. Ser abuelo

Tengo dos nietos que son mi gran felicidad, mis amores y debilidad. La mayor es Torshie, tiene 20 años, ya está en la universidad y el pequeño Cedrick Fritz Michel Bonnet, tiene nueve, estudia en un colegio en Washington. Yo podría afirmar que el sentimiento de ser abuelo es distinto al de ser padre. A ellos los puedes querer sin tener que regañarlos y estar pendiente de su cuidado todo el tiempo. Mi hija mayor me reclama lo severo que fui con ellas dos y lo dócil que ahora soy con los nietos y le digo que no estoy para educarlos, solo para darles cariño, lo demás es su responsabilidad. 9. Grandes amigos

3. Mis hermanos

Vengo de una familia numerosa compuesta por ocho hermanos, cuatro mujeres y cuatro hombres, una falleció. Con mis hermanos tengo una relación excelente. Todos están vivos y nos queremos mucho. Siempre que podemos nos reunimos, principalmente en épocas especiales, como es el aniversario del nacimiento de nuestra madre Susana. Yo siempre viajo a mi país en esa fecha, pero “no pasa un día sin que hablemos por teléfono”.

con una mexicana, pero me dijo que debía quedarme en su país y esto no estaba dentro de mis planes. Luego conocí a mi hoy esposa, Gladys Magloire, ella era hermana de uno de mis mejores amigos. El me invitó a su casa y me la presentó, nos enamoramos y luego nos casamos, llevo casi 50 años de matrimonio. Mi esposa nunca viene al país, yo vivo solo aquí y ella vive en Washington junto a nuestras hijas y nietos. Yo voy cada vez que tengo la oportunidad.

la carta al Ministerio de Relaciones Exteriores que se la comunicó al presidente y este a su vez me envió una tarjeta. Cuando el embajador me llamó para decirme que pasara a verlo, me entregó la tarjeta que decía: “La lectura de su magnífico artículo me ha consolado de las frialdades del poder. Por eso amo a la juventud. El contenido de su artículo está marcado al rincón del más puro duvalierismo, ese duvalierismo que muchos no comprenden. Sea paciente, pienso en usted”. Esa frase me molestó, porque yo no esperaba nada. Yo había terminado mis estudios y mi ambición era irme a Estados Unidos o Canadá, para especializarme más y regresar a Haití para poner mi consultorio. Un mes o dos meses más tarde, el presidente me nombró como Primer Secretario de la Embajada de Haití en México. Es así como pongo los pies en una carrera diplomática, en la que he permanecido por más de 50 años. También estudié Derecho Internacional, en México.

Tengo y he tenido grandes amigos, tanto haitianos como extranjeros. Unos están vivos y otros ya han fallecido. El haber vivido en tantos países ha hecho que mis amigos estén relacionados con el mundo de la diplomacia, con algunos he mantenido el contacto y con otros lo he perdido. Pero la mayoría de mis amigos están aquí en la República Dominicana, donde he sido embajador en dos ocasiones, en un espacio de 25 años, esto ha sido muy provechoso para mí. Muchos de mis amigos lo son desde mi primera gestión y ahora están en el poder y me han brindado su respaldo desde sus funciones. 10. Pérdida de un ser querido

Yo diría que la pérdida que más me ha afectado ha sido la de mi madre Susana, nunca podré reponerme de su muerte. Para mí es la persona que más he querido y quiero en toda mi vida. Su memoria la evoco con mucha emoción. Nunca olvidaré su gran amor y entrega. Si estuviese dentro de mis posibilidades pediría al Papa que la santificara. También me afectó mucho la pérdida de mi querida abuela Virginie, de ella también guardo lindos recuerdos. Además de la muerte de mi padre, a quien recuerdo como un hombre ejemplar. l

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