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FICHA TÉCNICA Título original: The Navigators Dirección: Ken Loach. Países: Reino Unido, Alemania, España. Año: 2001. Duración: 93 min. Guión: Rob Dawber. Producción: Rebecca O'Brien. Música: George Fenton. Fotografía: Barry Ackroyd y Mike Eley. Montaje: Jonathan Morris. Diseño de producción: Martin Johnson. Dirección artística: Fergus Clegg. Vestuario: Theresa Hughes. FICHA ARTÍSTICA

PRÓXIMA PELÍCULA: Martes 28 de Abril de 2009 SHADOWS Shadows" nos cuenta la historia de amor interracial entre Lelia y Tony, a los que les diferencia su color de piel. Lelia vive en la ciudad de Nueva York con sus dos hermanos, y los tres tienen que lidiar ante sus diferencias entre ellos y sus amigos y amantes, en una atmósfera de desastrosa vida nocturna. La relación entre Lelia y Tony se rompe cuando éste descubre que Hugh, hermano de Lelia, es intérprete de jazz en busca de trabajo. Director: John Cassavettes Año: 1959

BIBLIOTECA PÚBLICA EL TINTAL MANUEL ZAPATA OLIVELLA CICLO: CINE DE RUPTURA I

Dean Andrews (John), Tom Craig (Mick), Joe Duttine (Paul), Steve Huison (Jim), Venn Tracey (Gerry), Andy Swallow (Leo), Sean Glenn (Harpic), Charlie Brown (Jack), John Aston (Bill Walters), Juliet Bates (Fiona), Graham Heptinstall (Owen). SINOPSIS

Un grupo de trabajadores encargados del mantenimiento de las infraestructuras ve cómo su situación laboral queda amenazada por criterios meramente productivos. Son invitados a firmar "despidos voluntarios", pierden su derecho a vacaciones, oyen hablar de una flexibilidad laboral que encubre en realidad una precariedad en el trabajo, y ven cómo se reducen los gastos -lo que significa menos puestos de trabajo con el consiguiente aumento de la peligrosidad.

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Director: KEN LOACH

Teléfono: 347 84 18

Martes 21 de Abril de 2009 Informes: 315 8890 Ext. 310 (Biblioteca Pública Virgilio Barco) www.biblored.org.co

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CORPORACION CULTURAL EL BARCO 6 AÑOS


Tomado de: http://www.labutaca.net/films/6/lacuadrilla3.htm

Una de las banderas ideológicas de los conservadores en la décadas de los noventa ha sido la privatización de los servicios públicos. Dicha política se sustentaba sobre la idea de la mayor eficacia por definición de las empresas privadas mientras que lo público se asociaba con el despilfarro . El beneficio económico reflejado en cifras por encima de cualquier otro parámetro ha sido la manera de justificar esos procesos de venta de las empresas públicas a gestores privados que las hicieran funcionar en competencia dentro del mercado. En último término se trata de acabar con el estado del bienestar surgido después del crash del 29 y la Segunda Guerra Mundial en el cual todo ciudadano por el mero hecho de serlo tenía derecho a prestaciones como la educación, la sanidad, las pensiones, la cobertura del desempleo, el transporte colectivo, etc Ken Loach, desde su posición de cineasta, ha participado en el debate en torno a este proceso aportando una visión combativa frente a un poder político impulsor de unas reformas que han desembocado en el aumento de la desigualdad social. Sus filmes han servido, en último término, para dar voz a aquellos que no la tienen y defender c o n dignidad s u punto de vista, contrario a la política económ i c a

Es lógico pues que este director dedicara un filme a tratar un proceso de privatización del Reino Unido tan emblemático y trascendente como el del servicio del ferrocarril. Las consecuencias directas han sido una degradación evidente que ha cristalizado, trágicamente, en graves accidentes. Tanto es así que el gobierno laborista estudia la posibilidad de volver a convertirlo en un servicio publico gestionado por el estado. El filme es fiel a su estilo de aproximación transparente a la realidad basado en dos elementos que se ponen al servicio de la recreación de la vida en imágenes: contenidos dramáticos tomados de hechos reales y actores poco conocidos con amplios márgenes para la interpretación y la incorporación de elementos de su personalidad al personaje. El punto de partida es el momento preciso de la privatización. Unos obreros trabajan en la vía, son la cuadrilla que mantiene la red ferroviaria en condiciones, ajenos al cambio que se les viene encima. La secuencia siguiente presenta una sala atestada de trabajadores mientras son informados por un superior de la privatización. El tratamiento es cómico y evidencia la falta de compresión del portavoz de la empresa de lo que está leyendo. Los juegos de palabras neoliberales, esos esloganes publicitarios, suenan ridículos en boca de un trabajador como él e invitan a la risa de sus compañeros y del espectador. Un ejemplo evidente sería la referencia a la seguridad y a los mínimos aceptables por la empresa y el mercado. ¿Cuál es ese mínimo aceptable? _ pregunta alguien. Dos muertos al año _ contesta el capataz tras buscar la cifra en sus papeles. Pero si llevamos 18 meses sin tener un accidente _ dice otro trabajador al tiempo que pide voluntarios para cumplir el mínimo aceptable. El humor de esta secuencia contagia determinados momentos del filme indicando el camino de la risa como vía de escape a la presión de la desigualdad social.

La nueva política viene definida por la escena en que los trabajadores ven un vídeo promocional del nuevo estilo de la compañía, que se sostiene precisamente en una imagen ideal y publicitaria de un servicio eficiente, pero que, en realidad, busca exclusivamente el beneficio económico a costa de reducir precisamente los gastos en seguridad. Cuando los protagonistas van a valorar los daños de un accidente, los diferentes responsables de las compañías privadas que gestionan las áreas del servicio del ferrocarril, intentan evitar asumir la responsabilidad y pasársela a las otras compañías. Ésa es la mano invisible del mercado, la que desaparece cuando las cosas van mal. El empeoramiento de las condiciones salariales desemboca en el progresivo abandono de la nueva compañía. La sala abarrotada de la primera secuencia pasa estar ocupada exclusivamente por la cuadrilla protagonista y finalmente por un solo trabajador. La alternativa son las agencias de colocación temporal que suponen la renuncia previa del trabajador de cualquier beneficio social: no hay bajas laborales, ni vacaciones, ni seguro de desempleo, y por último, las condiciones de seguridad son relegadas en aras de la eficacia y el beneficio de la empresa. Paralelo a ese proceso de degradación económica corre el desmoronamiento del núcleo familiar y la soledad de los individuos en una sociedad presidida por un darwnismo social cada vez más fuerte. La tragedia planea en el último tramo del filme. Es en ese sentido muy efectiva, en que unos operarios de la empresa de trabajo temporal cruzan una vía sin tomar las precauciones mínimas de seguridad. Uno de ellos se niega -por lo que será incluido en una lista negra- y exige que se tomen medidas de seguridad. La escena tiene una tensión que sugiere la posibilidad de accidente. Por eso el final estaba anunciado, pero la dureza del filme se condensa en la actitud de los protagonistas en la escena final, dispuestos a poner en peligro la vida de su compañero accidentado por no perder el empleo. Su decisión es comprensible aunque éticamente inaceptable. A fin de cuentas su decisión implica la plena aceptación del nuevo sistema por parte de una clase trabajadora que ha dejado de serlo para convertirse en supervivientes en un sistema de postcapitalismo salvaje.


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