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bodas2016

SARA SUÁREZ

L

a gran novedad del sector que ofrece Gran Angular a sus clientes es un sladeshow con imágenes del mismo día de la boda. “Proyectamos fotos del evento durante el banquete, creando un gran impacto entre los novios e invitados que pueden disfrutar de ellas antes incluso de que finalice el día. En la actualidad, existen en el mercado cámaras con wifi, — nuestros equipos ya cuentan con ellas—, que permiten disparar desde el teléfono móvil, dándonos así planos inimaginables de otra manera”, comenta Ricardo López, de Fotografía Gran Angular, para quien menos es más. “De nada sirve tener miles de fotografías, si de todas ellas ninguna emociona. Lo esencial es narrar la historia desde el sentimiento y no por meter muchas fotos la vas a narrar mejor. Lo importante es que las fotos que se tengan conmuevan”. Respecto al retoque de las fotografías, desde Gran Angular aseguran que “retocar las fotos de más es muy arriesgado. Del mismo modo que sucede con los filtros, ya que son modas pasajeras. Si nuestra filosofía es hacer las cosas lo más natural posible, hay que tener un uso y no un abuso del photoshop, por ello para nosotros poner el ramo de la novia en color y el resto de la fotografía en blanco y negro está muy obsoleto”. En cuanto a la edición de las fotos es fundamental cuidar al milímetro los encuadres, las texturas, la maquetación… todo ello hace que sea imposible la existencia de dos reportajes fotográficos iguales, del mismo modo que no existen dos parejas de novios iguales. Otra de las tendencias en el sector es que las pocas parejas que prescinden a día de hoy del vídeo del reportaje, al poco tiempo se arrepienten. Y es que, en los últimos años el vídeo ha pasado de ser el complemento perfecto de las fotografías al principal protagonista del reportaje fotográfico del enlace. En lo referente a la demanda de las parejas de novios segovianos sobre todo “buscan fotos de impacto, que se salgan de lo común pero sin artificios, ni posados, ni forzados. Trabajamos lo que se denomina fo-

6 de noviembre de 2016

Posboda, la última tendencia Una vez terminada la ceremonia, atrás quedaron las tradicionales imágenes en exteriores, pues los novios disfrutan del cocktel con los suyos y contratan un día después de la boda para un reportaje único

Los novios se visten otro día para hacerse fotos en Las Hoces o bajo la lluvia, lo que les permite disfrutar más del día de la boda e ir a sitios que les motiven / GRAN ANGULAR toperiodismo de boda con imágenes espontáneas, de gestos, abrazos, sentimientos... Para ello nos integramos en la ceremonia como un invitado más, así pasamos desapercibidos y disfrutamos junto a ellos”, asegura López. También hay que resaltar que Segovia, capital y provincia, ofrece un sin fin de localizaciones privilegiadas para el día de la boda. La Granja de San Ildefonso, Valsaín o Las Hoces del Duratón son algunos de los escenarios más demandados de la provincia. “Aunque lo más importante es que el fotógrafo sepa adaptarse a cada situación. En nuestro caso lo que más nos gusta es salirnos de los

circuitos establecidos, de lo que todo el mundo tiene. Es decir, preferimos realizar el reportaje por la judería que por la Fuencisla, y si vamos a ella siempre buscaremos un punto de vista diferente para desmarcarnos”, añade. Otra de las tendencias del mercado es que “la mayoría de nuestras parejas contratan la opción de posboda, — que consiste en vestirse otro día y hacer las fotos en la playa, en las Hoces, en el río o donde ellos quieran—. Esto les permite disfrutar del coctel con sus invitados sin tener que irse de la fiesta y realizar el reportaje más tranquilamente y en sitios que a ellos les motiven. Por mencionar algunos ejemplos, he-

mos realizado reportajes en Santander, Asturias, Pais Vasco, Madrid, en las Ventas, con caballos, con motos, en estadios de fútbol... Y es que, las aficiones de los novios también tienen que estar presentes. Al fin y al cabo es su historia y tienen que identificarse lo más posible con ella. EL SECTOR de la fotografía vive un buen momento, por lo menos para Gran Angular fotógrafos, desde donde aseguran que sus clientes buscan calidad y buen trato por encima de todo. “A nuestro estudio llegan parejas recomendadas por otras a las que no les hemos hecho el reportaje y eso nos hace pensar que vamos por buen camino”.

Las diferencias entre un aficionado y un profesional son abismales, ya que estos últimos están en constante formación, invierten en equipos, en cursos, viviendo por y para la fotografía, y por lo tanto superándose cada día. El intrusismo laboral existe en todos los sectores y en este también. Ahora bien, “los clientes tienen que ser conscientes de que si los precios son más bajos, será por algo, pues de algún sitio tienen que recortar. No es la primera vez que nos llegan parejas lamentado que el recuerdo gráfico de uno de los días más importante de sus vidas es malo... y ya no hay vuelta atrás.


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