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3 14 de Septiembre

Entra en la clase y se sienta al lado de su amiga, Catherine. Es bajita, tiene el pelo rubio y rizado y su protuberante nariz indica algo feo. Sus gafas de cristal al aire y sus ojos marrones no intimidan para nada, además, su piel clara no resalta. -Hola, ¿qué tal? -Pregunta Maiah. -Bien. Oye, ¿a que no te has enterado de lo del...? -¿De que? En ese momento, Catherine despega la mirada de su libro de lectura y mira a Maiah. -Del profesor nuevo. Todo el mundo le ha visto ya, por lo menos una vez. ¿Tu no? Catherine le esta haciendo a Maiah sentirse ridícula. -Eh... pues no, la verdad que no. ¿Y qué hay de raro en el para que todo le mundo le mire? Es un simple profesor, no creo que... -¡Calla! No es como el resto. Sabe todos los datos de todo el mundo. Como Maiah no sabe que decir, Catherine continúa. -A ver, si el profesor se te acerca no hables con el. No le des pies. ¿Entendido? Hay a personas que ya ha ridiculizado. Y solo llevamos veinte minutos dentro. Entonces Maiah lo comprende. -¿Quieres decir que sabe todo? -Hasta lo más mínimo. Maiah traga saliva, nerviosa. ¿Cómo es posible? Si es nuevo, nadie le ha


podido contar en tan poco tiempo todos los datos. -No sé tú, pero yo estoy preocupada, y mucho. Como diga algo sobre mí... Con todos los secretos que tengo. -¿Cómo has dicho que se llama? -inquiere Maiah, nerviosa. -No te lo he dicho. Se llama Taylor. Vale, Maiah ya sabe más datos. Por lo menos algo es algo. Entonces se le ocurre la idea de darle la nota a Catherine para que vea algo, a ver si lo puede descifrar. Antes de hacerlo, se da la vuelta y ve la cara de Joselyn mirando hacia la entrada con ojos de sorpresa. El profesor acaba de entrar. Las chicas le miran, anonadas. Los chicos le miran, envidiosos. Es esbelto, alto, musculoso y joven. Sobre todo joven. Tiene cuerpo de surfero: piel morena, pelo rubio y ojos color cielo. -Hola chicos -dice sin mirarles mientras borra la pizarra. Ninguna chica observa lo que hace, su mirada se encuentra en un punto central del profesor. -Este es el nuevo -dice Catherine a Maiah. -Bueno, como hoy es el primer día -comienza el joven tutor-, daremos paso a las presentaciones. En ese momento, y sin perder oportunidad, Joselyn alza la mano, esperando hacer una pregunta. El profesor le da paso. -Pero si usted ya sabe todo sobre los alumnos. El profesor traga saliva y mantiene la mirada a Joselyn. Entonces, con voz de rencor, le dice suavemente. -Mide tus palabras, no creas que nos llevamos pocos años. Joselyn piensa en un contraataque y se lo dice.


-No, tranquilo, se nota que tienes experiencia en asalta cunas -dice burlándose de él. El profesor se acerca corriendo a la mesa de Joselyn y le propina un puñetazo en la cara. La sangre proveniente de la nariz de la chica le salpica. La clase se pone de pies y empieza a insultar al profesor. Dos de los alumnos más fuertes se acercan. Son Rob, el amor platónico de Joselyn, y Charlie. Entre los dos sujetan al profesor y se lo llevan fuera del aula. Joselyn esta llorando y Maiah se acerca. -Vete, no quiero que en estos momentos tu me ayudes -le dice despectivamente. En un arrebato, Catherine empuja a Joselyn por hablar mal de su amiga. Comienza otra pelea. Maiah le golpea con el estuche a una compañera que ha intentado hacer al zancadilla por molestar a Joselyn. Mientras, Catherine le dice a Joselyn todo tipo de improperios. Es de sobra conocido que Catherine y Joselyn nunca se han llevado bien. Nada bien, por lo que en momentos así, ninguna de las dos dudaba en pegarse como lobas salvajes. En esta pelea seguramente la primera en caer seria la popular, peor no estaba segura, quería luchar hasta el final, por mucho que le doliese la nariz. Maiah arremetió contra la mochila de la defensora de Joselyn, una tal Tina, y ésta la pego de tal manera que Maiah se cayo al suelo provocando sangre. Si Maiah parece débil en un momento, al siguiente es de las mas fuertes. La pelea acaba con la entrada de Rob. -Ya está todo arreglado -dice para calmar la multitud. Cuando todo el mundo se siente y pide explicaciones, el profesor, que entra después de Rob explica. -Tengo un serio trastorno de la conducta. Me pongo nervioso por chorradas -explica.


Nadie queda de acuerdo, pero las aceptan. Alguna que otra voz pide la expulsión o la queja al director del centro, pero nadie lo hace. Joselyn sale de clase y cierra de un portazo. Charlie todavía sigue en el pasillo, por lo que le pregunta algo: -¿Estás bien, Joselyn? Pero ella ni le mira y corre hacia el baño de chicas.

Cuando la clase termina y los alumnos salen a cambiarse de clase y a recoger las cosas de las taquillas, Taylor llama a Maiah. -Ven aquí, Maiah. Ella obedece y se acerca, secundada por Catherine. Ambas se miran con misterio y a ninguna de las dos le apetece acercarse a él, pero lo deben hacer. -¿Qué quiere, señor Taylor? -pregunta Maiah. -Oh, no, no me llames señor. Solamente llámame Taylor -dice él, notablemente molesto. Está visto que el tema de la edad lo lleva muy, pero que muy mal. -Bueno, pues eso, Taylor, ¿qué quieres? Catherine ya se está poniendo nerviosa. -Vale, escuchame, y te lo digo en serio. ¿Has soñado últimamente con una chico extraño? Menuda pregunta. La cabeza de Maiah era un batiburrillo de preguntas y sentimientos contradictorios. ¿Qué hacer? ¿Decírselo o no? ¿Cómo sabe con qué sueña? Al final, se decide. -Si -dice, concisa. -Yo igual. Tuve el mismo sueño esta misma noche -dice de pronto Catherine. Taylor las mira advirtiéndoles con el gesto.


-Cuidado. Mucho cuidado, en serio. Os tengo que decir algo. Yo estoy en este instituto para salvaguardaros de ese chico. -¿De cuál? ¿Del del sueño? -dice Catherine. -Efectivamente. El chico al que habéis visto os llevara, en vuestros sueños, a lugares extraños. Os conducirá a la locura. -Vale, vale, pero solamente es un sueño. ¿Piensas que nos lleva a la perdición o algo así? -interroga Maiah, escéptica. -Esto es muy serio, no os lo toméis a broma. Ese chico es un Indicador de Caminos, una antigua congregación. Como su nombre indica, conducen a la gente a donde ellos quieres, pero siempre utilizan a sus presas. Yo soy de los que van en contra, pertenezco a los Protectores de los Sueños -dice Taylor orgulloso. Tanto Catherine como Maiah no se lo pueden creer. -Por lo que sé, en este centro, a por lo menos tres personas se les ha aparecido. -¿Tres? -preguntan sorprendidas las dos a al vez. -Si. Sois vosotras y Joselyn. Nada más y nada menos que Joselyn. ¡Sorpresa! Nadie más lo sabe. En ese momento, Joselyn irrumpe en el aula, después de haber estado escuchando desde el inicio de la conversación. -Maiah, vayámonos. Este hombre no dice nada más que pamplinas -dice furiosa. Taylor le mira con una mirada cómplice y ella aparta la mirada. El misterio y el terror que el profesor les infunde es suficiente para que salgan del aula con muchas dudas y con bastantes cosas que investigar. -Espera, Joselyn -dice Maiah fuera de clase-. ¿En serio soñaste con ese chico? -Si, pero no quiero hablar de este tema. Maiah lo entiende y mira a Catherine, pidiendo con la mirada que se vaya. Ella


lo hace y Maiah vuelve a atacar. -Cuéntamelo. Somos amigas y... La risa de Joselyn suena por todo el pasillo. -¿Amigas? ¿Tu y yo amigas? No me hagas reír. Tu no eres otra cosa que mi sirvienta. Maiah no se defiende ante tal crueldad. -Cierto -dice, volviendo a su jerarquía-, soy tu súbdita.



Soy yo: Capitulo 3