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1 14 de Septiembre

Como todos los días de este mes, el tiempo le horripila, además, hoy empieza el curso. Joselyn se siente extraña. Sabe perfectamente que hoy es un día perfecto para no estar bien. La lluvia sigue cayendo y el sol parece no salir. Mira al suelo al probarse unos zapatos con enormes tacones. No le gustan. Los tira encima de la cama, enfadada. Se acerca a la ventana, aún furiosa y ve una sombra en la calle, no más que una figura entre el agua, pero sabe que es él. Desde hace días la sigue. Él ama a Joselyn. La mujer se siente estúpida por pensar que una persona como ese chico se gusta de ella… Entonces, sin saber cómo, Joselyn siente al chico a su lado. -¡Quiéreme! –le grita. Una y otra vez, el hombre le dice lo mismo, hasta que Joselyn intenta salir corriendo de su habitación, pero la puerta está cerrada con pestillo. No sabe qué hacer. El hombre se le acerca, poco a poco… Los sentidos de Joselyn empiezan a fallar por lo tremendos nervios que está sintiendo. El joven se le sigue acercando…


Ya ha pasado el altercado. Joselyn se levanta de su cama y se pone las zapatillas de andar por casa. Un sueño. Era ridículo, pero era un sueño. Ya ha pasado el altercado, se repite. Se encamina hacia el lavabo, que está junto a su habitación, a mano derecha. Se ve en el espejo y recuerda lo guapa que es. Alta, rubia con mechas marrones, de ojos grises y poseedora de un encanto sobrehumano, es la conquista del instituto. Siempre los jóvenes intentaban atraerla con perfumes baratos o joyas pasadas de temporada. Ella, siempre firme a la elegancia, les desechaba, pero poco a poco, se daba cuenta de lo difícil que era sentirse querida en California. O es que había agotado sus despensas de encanto…Definitivamente, no lo sabía. Se acerca a coger la toalla de baño, se va a duchar. Después de darse la ducha, sale y se viste con la ropa más bonita y vistosas que tiene. Hoy quiere conquistar a cualquier cosa que se ponga por su camino… Se le ocurre una idea para perfeccionar su belleza. ¿Y si llama a su grupo, al de las feas? Sí, eso hará. Como ellas son la cosa más horrenda de todo el instituto, incluso de California, ella resalta más. Coge el teléfono y marca el número de una de ellas. Quiere probar una parte del plan que lleva maquinando meses. -Hola… -dice ella. -¿Qué tal estás, Joselyn? -Bien…. Oye, por cierto, ¿me hiciste caso con lo de vomitar después de las comidas para perder las lorzas? No se oye nada en un primer momento. -Sí. Lo he hecho y lo sigo haciendo. Hago todo lo que tú me pides.


Orgullosa, Joselyn le dice que le acompaĂąe al instituto. La otra acepta encantada. Joselyn piensa torturarlas hasta la saciedad por el simple hecho de ser feas. Pero no sabe que ese mismo dĂ­a las tornas se volverĂĄn contra ella de un modo impresionante y repentino.


Soy yo: Capitulo 1