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PÁGINA 8-B

Sábado 9 de abril de 2011

Fundadores • Jesús Álvarez del Castillo V. • Jorge Álvarez del Castillo Z.

• Editor-Director • Carlos Álvarez del Castillo G. Supervisora: Aimeé Muñiz • tapatio@informador.com.mx

A tijera y navaja

Un oficio de

EL INFORMADOR • E. FLORES

MUCHO FILO

• Rodolfo Silva (izquierda), peluquero, ha ejercido la profesión por más de 45 años.

Actualmente son pocas las peluquerías en Guadalajara que aún conservan la esencia de este peculiar trabajo Una sala equipada sólo con un par de sillones son típicos de una peluquería tradicional. Por fuera, en su fachada, se nota a simple vista el tipo de negocio que es, por las tres franjas de color rojo, blanco y azul –características de una barbería para caballeros– que visten un fragmento de la pared. Parece que este sitio es la guarida de los varones; un trabajo hecho por hombres y para los hombres... y no hay más. Las mujeres son prácticamente inadmisibles en este lugar, y no por machismo, simplemente la historia lo ha marcado así desde hace décadas. Las tijeras, la navaja, la lona y cuero para afiliar, así como la brocha con espuma para rasurar, son los utensilios necesarios para un buen corte de cabello y una afeitada. Don Rodolfo Silva Aguilar, mejor conocido por sus clientes como don Rodo, se inició como peluquero a la corta edad de 12 años en su natal Zacatecas, para posteriormente emigrar a nuestra ciudad para ejercer de lleno su trabajo en la Colonia Independencia, donde ha permanecido durante todo este tiempo. Recuerda con nostalgia cómo en aquel tiempo el oficio tenía otro matiz. “Hoy en día el oficio de la peluquería se está acabando. Cada vez somos menos los que nos dedicamos a esto, me atrevo a decir que ya sólo 10% seguimos activos”, señala don Rodolfo. Las causas, afirma, son diversas, entre ellas la moda y el Seguro

Social, que asevera, “quería meter a todo mundo a a su institución”. Asimismo, comenta que en la década de los setenta, cuando la banda inglesa The Beatles estaba en su apogeo, comenzó a inculcar la moda del cabello largo, entonces la ausencia de jóvenes en las salas de peluquería aumentó. La peluquería –como oficio– es tan antigua, que, refiere don Rodolfo, “se realizaba al aire libre, en el campo bajo la sombra de un mezquite; ahí se ponía una silla y no había más instrumento que una navaja y las tijeras, de hecho, se decía que lo primero que debía aprender un peluquero era a afilar las tijeras, de otra manera no podría ser tal, así empecé yo”. Desde entonces las peluquerías adquirieron ese tono varonil que hasta la fecha conservan. Su tradicional ambiente es parte inamovible del concepto, y “don Rodo” lo mantiene así; cuadros de Pancho Villa, beisbol, futbol y, claro, de caballos, que son su pasión. Todo un contexto para hombres, pues son sus únicos y fieles clientes.

La moda, una distorsión de lo tradicional Con el paso del tiempo el concepto de la peluquería tomó un rumbo distinto. La influencia de los personajes de televisión, los cortes extravagantes, entre otros factores, dieron pie al nacimiento que las estéticas “unisex”, lo que antes eran los salones de belleza, exclusivos para las fé-

minas. Así, poco a poco se creó una cultura distinta; ahora los hombres acuden más a las estéticas que a las peluquerías. Ante esto, Rodolfo señala: “En nuestros días han surgido innumerables estéticas, que ya no forman parte de nuestro concepto. Nosotros somos peluqueros ‘a secas’, y aquí realizamos cortes tradicionales de caballero; casquetes, Flytap, rebajados normales, pero nada de cortes extraños como los de hoy”.

Mi peluquería es mi casa, he atravesado por más de 45 años la ciudad para venirme a trabajar todo el día Rodolfo Silva, peluquero.

cabello. Éstas fungen como afiladores y asentadores –de lona y cuero, respectivamente– y sacar filo a una navaja con este antiguo pero efectivo método, es un trabajo artesanal. Con el sonido de abrir y cerrar de las tijeras, la sensación de la espuma de la brocha, una afeiCorte artesanal tada única con la navaja y el aroma del alcohol La principal diferencia, misma que hace úni- que se aplica para evitar infecciones, así se vive co a este trabajo, es el uso de las navajas de rasu- una experiencia con un peluquero, aquel que sólo rar especialmente diseñadas para los peluque- “pela” hombres. ros. La utilización de esta herramienta es delicada, pues de su buen uso depende un mejor trabajo para el cliente. “Las navajas ya nadie las utiliza, sólo quienes conservamos la esencia de una verdadera peluquería. Ahora ya se han sus- Anteriormente, acudir a una peluquería implicaba tituido por navajas desechables, incluso su venta desde el aseo de calzado, hasta un corte de cabello. ya es escasa, es difícil encontrarlas en el merca- De ahí, los entonces niños que boleaban al cliente do, pues debido a la extinción de las peluquerías mientras se le realizaba su corte, aprendían poco a el negocio se ha ido acabando”, afirma don Rodo. poco el oficio. Y es que no sólo se trata de afeitar y delinear los cortes de cabello con esta herramienta, su uso va más allá. Dentro de los elementos que conforman Peluquería “Don Rodo” una peluquería se pueden apreciar un par de tiras Sierra Madre 553, Colonia Independencia colgadas a un costado de los sillones de cortar el Abierta de 9:00 a 22:00 horas.

PARA SABER

Fatiga crónica

por: David Izazaga Chiflidos, abucheos y algunos gritos aislados de “Cha-fi-ra-cha-fi-ra”, se escucharon luego de que el público reunido en el estadio de los Tecos constatara que, en efecto, por fin y luego de una espera de más de hora y media, la cantante colombiana salía a escena. “Estoy aquí para complacerlos, así que… Guadalajara, esta noche soy toda tuya”, frase que la novia de Piqué repite, tal cual, en todas sus presentaciones, sólo cambiando el nombre de la ciudad que visita. Así de anticlimático iniciaba el concierto. Más de hora y media de espera, sí, pero eso sólo hablando de la hora en que había prometido salir a cantar, pues si se cuenta desde que empezó el “festival”, entonces fueron más de seis (por cierto, los boletos fueron vendidos hace meses, sólo ofertando a Shakira, no un festival). Los reclamos desaparecieron pronto, muy pronto, porque los tapatíos no son como los europeos, que cuando un cantante sale minutos más tarde de lo prometido le dan la espalda, aparte de abuchearlo. Shakira lo sabe, por eso el único lugar del mundo en el que sale tarde a escena (porque estaba “indispuesta”, dijo) es aquí, en México. En otras partes del mundo, si se retrasa como lo hizo aquí, la multan. En Guadalajara la aman más, aunque haga playback. Unas horas antes, la entrada al estadio fue extrañamente tranquila. Liliana tenía la tarea de vender el boleto de Lucy que por razones que no viene al caso contar, no iría al concierto. Se hubiera pen-

sado que la tarea era sencilla, más cuando se intentaba vender el boleto al precio. Primera sorpresa: aún había boletos en taquillas. Y muchos. Y en las taquillas no había fila. Nadie. Segunda sorpresa: cuando se intentó acudir con los revendedores, éstos estaban vendiendo los boletos ¡más baratos que en la taquilla! El boleto que se les ofrecía para que ellos lo vendieran había costado casi 600 pesos y ellos lo querían tomar a 100 pesos. La decisión de Liliana fue mejor buscar a quien regalarlo. Y le sufrió, pero al final lo consiguió. La entrada al estadio debió alertar lo que seguiría: habían colocado un caminito de vallas en curvas, para ordenar a los tumultos que nunca llegaron (al menos no juntos). Nada: habían hecho a un lado aquello, para que la gente caminara directo y sin hacer fila. También a la entrada, el personal de seguridad estaba tan relajado y sobrado que no esculcaron adecuadamente, adentro muchos presumirían lo que habían podido meter gracias al relajamiento. De haber sabido que adentro no habría nada para comer, Liliana habría metido lonches, papas, chucherías pues, para matar el hambre. Corrección: sí hubo comida, los lonches de El Pesebre se acabaron como a las ocho de la noche y entonces sólo había bolsas de papas que no sólo costaban cuatro o cinco veces más, sino que estaban rancias. Cuando Liliana se quejó con la señora que le vendió las papás porque costaban 30 pesos, la señora le dijo: “uy, y si supiera que a nosotros sólo nos dan dos pesos de ganancia por bolsa”.

EL INFORMADOR • A. CAMACHO

“Guaca-Guaca”

• Tras una larga espera de hora y media, Shakira apareció en el escenario del Estadio de Tecos. Con la bebida las cosas no fueron mejor: 70 pesos por dos cervezas, el detalle era que mandaban a los pobres vendedores no con cubetas, sino con los vasos ya servidos, con lo que luego de pasearse por el estadio, las bebidas llegaban calientes. Y así, llegaron las 10 y media de la noche y de Shakira ni sus luces. Había entre el público una

gran cantidad de niños acompañados de sus padres: para esa hora ya muchos dormían y tuvieron que ser despertados para escuchar un concierto que quedó a deber. Cuando dije algo así ahí, Gil me volteó a ver y me dijo: “Que Dios te perdone”. Y hoy pienso que aunque no me perdone, con que no me ponga el Waka waka me conformo.


Sábado 9 de abril de 2011

EL INFORMADOR

PÁGINA 9-B

TAPATÍO Clásica

Diario de un espectador

MÁS Y MEJORES

flautistas

por: Juan Palomar Calores y días más largos. Abril hace su oficio, y los tabachines revientan con sus rojos inigualados. El jardín resiste y dura. En su centro, el agua de la pila ejercita sus círculos de paciencia y milagrería. El jazmín prosigue sus misteriosas operaciones. Por unos lados desconecta alarmantes secciones de su follaje y las ramas amarillean; por otros, manda briosos contingentes a florecer. Muy temprano el olor que viene de siempre golpea la memoria con despiadada puntualidad.

EN MÉXICO

por: Eduardo Escoto

** Toda la noche la luz desgrana la disyuntiva de su designio. Ningún avión llegará nunca, o quién sabe, a necesitar de su aviso para no extraviarse contra los pisos últimos de la modesta torre. No le hace: late la luz y lentos los límites del mundo reciben su resplandor pareado. En la biblioteca en sombras la imagen de la muchacha que del ángel recibió el anuncio imperceptiblemente se ilumina. La letanía de los destellos prosigue su discurrir: Domus aurea/ Stella Matutina/ Salus infirmorum/ Ora pro nobis… ** Dice Simone Weil: La belleza es la armonía del azar y el bien. ** Cae sobre la tarde la canción como una carta sobre el cuero de la mesa, una carta gastada y luminosa. As de oros: Yesterday all my troubles seemed so far away… comienza. **

ESPECIAL

El Departamento de Música de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ha preparado un curso de flauta transversal que se llevará a cabo del 11 al 15 de abril en sus instalaciones de la calle Morelos, el cual estará a cargo del maestro Miguel Ángel Villanueva. “El curso está dirigido a profesores y estudiantes del Departamento de Música, lo organiza su director, Sergio Medina, como parte de las actividades de superación escolar y pueden participar niños, jóvenes y profesionales; los únicos requisitos son tener conocimiento del instrumento y contar con él”, explica Villanueva, hoy en día el flautista que mayor actividad tiene como solista en México. Este curso se suma a los muchos que este músico imparte de manera constante dentro y fuera de su alma mater. En él, “se abordarán técnica y cuestiones interpretativas, repaso y revisión de repertorio y una conferencia sobre la carrera del músico, los elementos que éste debe tomar en cuenta para tener una carrera, que haga conciencia sobre el uso de la mercadotecnia y la promoción, porque en México, por ejemplo, la figura del manager no es conocida dentro de la música de concierto”. Egresado de la Escuela Nacional de Música de la UNAM –donde se desempeña como profesor desde 1995–, Villanueva ha enseñado también en la Escuela Superior de Música del INBA, el Conservatorio Nacional de Bourge-en-Bresse (Francia) y el Festival Internacional de Flauta de Stratford-uponAvon (Inglaterra). Además, ha organizado el Encuentro Universitario de Flauta Transversa, es coordinador general de la Convención Internacional de Flauta Transversa y director artístico del Concurso Nacional de Flauta Transversa. Miguel Ángel Villanueva se ha presentado en diferentes países como Alemania, Inglaterra, Francia, Austria, Irlanda, Estados Unidos, Canadá, Eslovaquia y República Checa. Aparte de abordar un repertorio para flauta de todas las épocas ha estrenado obras que le han sido dedicadas por diversos autores, entre los que destacan Eduardo Angulo, Lucía Álvarez y el recientemente fallecido Eugenio Toussaint, quien le dedicó dos conciertos. Al respecto, señala que “la última década me he dedicado a generar música para flauta; trabajo de cerca con los compositores para que generen nuevos trabajos”. Las grabaciones discográficas son un medio que Villanueva aprecia como herramienta de difusión musical y actualmente cuenta con ocho, entre las que sobresalen Amatzinac, con música para flauta y orquesta; Parajes de Chiapas, con la Orquesta Sinfónica Juvenil de aquel estado y música de Roberto Peña Quesada; El flautista de Hamelin, obra de Eduardo Angulo interpretada junto a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México; y la serie Realismo Mágico, que incluye trabajos del mismo compositor. Sobre éste último proyecto, Villanueva recuerda que se inició “cuando empecé a encargarle obras a Angulo y decidimos grabar un disco, pero era tanto el material que debimos dejar varias piezas fuera y entonces decidimos hacer una colección. Angulo fue quien le puso el nombre de Realismo Mágico, porque identifica su música con esa corriente literaria”. Esta serie llegará próximamente a los cuatro discos, dos de los cuales están dedicados a obras orquestales mientras que los otros dos incluyen música de cámara de este compositor del que Villanueva destaca “su gran manejo de la orquestación y su lenguaje, que llega al público de forma muy directa”. El músico también se encuentra finalizando el disco Flauta y guitarra en Italia, donde se hace acompañar por su hermano Fernando Villanueva para presentar obras del siglo XVIII que han caído en el olvido de autores como Mauro Giuliani y Ferdinando Carulli. “Es un disco muy especial, porque se trata de una de las combinaciones instrumentales más logradas –dice–. Además, la guitarra es un instrumento muy cercano a México; aquí todos piensan que saben tocarla, pero en Italia había verdaderos virtuosos, concertistas que para el siglo XIX habían quedado olvidados por la espectacularidad de la ópera y el crecimiento de las orquestas y los teatros”. Respecto al curso que impartirá la próxima semana, cabe destacar que al final del mismo –es de-

• Miguel Álgel Villanueva impartirá un curso de flauta transversal en el Departamento de Música, de la Universidad de Guadalajara. cir, el viernes 15 de abril, a las 19:00 horas– se ha organizado un recital en el mismo edificio del Departamento de Música. En la primera parte se presentará el trabajo de algunos de los alumnos asistentes al curso para después dar paso al propio maestro, quien estará acompañado por la pianista jalisciense Karla Flores. Este último acto estará abierto a todo el público y la entrada será libre. Finalmente, Miguel Ángel Villanueva adelanta la buena noticia de que el Concurso Nacional de Flauta Transversa –que él organiza– se llevará a cabo este año en Guadalajara, del 25 al 27 de julio, siendo la prime-

ra vez que esta actividad sale de la capital del país. “Será un evento accesible pera todo el público, que podrá asistir a las eliminatorias y a las pruebas finales que se realizarán con orquesta. Es un evento de calidad internacional porque participaran extranjeros radicados en México y artistas mexicanos que estudian en el extranjero”, declara. Se trata, sin duda, de una importante iniciativa que busca contribuir a incrementar la calidad de los músicos que en México se dedican a este instrumento y que, en palabras de Villanueva, “afortunadamente cada vez somos más y mejores”.

“El otro día, leyendo a Chesterton…” A veces así empezaba, sin otra introducción y con su voz ronca, sus grandes anteojos en ristre, el pelo crespo, sus a menudo brillantes disquisiciones sobre la vida, el amor y la muerte el añorado arquitecto y amigo Gabriel Núñez Chávez. Cada vez que este espectador vuelve a las páginas entrañables del gran GKC, el placer se acrecienta al sentir, de alguna manera, al viejo amigo acompañando la lectura. Pasa el tiempo, giran los años, quedan las fidelidades esenciales, queda siempre esta frase: el otro día leyendo a Chesterton: Supongamos que se produce en la calle una gran agitación por alguna cosa, digamos por un farol de gas que muchas personas de influencia desean hacer desaparecer. A un fraile franciscano, que es el espíritu de la Edad Media, se le pide opinión sobre el particular, y él empieza a decir en la forma árida de los escolásticos: «Consideremos ante todo, hermanos míos, el valor de la Luz. Si la Luz es buena en sí...» Al llegar a este punto, lo echan, algo disculpablemente, al suelo. Toda la gente quiere ganar el farol, el farol queda derribado en diez minutos, y todos se felicitan mutuamente por su practicidad nada medieval. Pero resulta que después las cosas no marchan tal fácilmente. Algunos habían derribado el farol porque querían la luz eléctrica; otros, porque necesitaban hierro viejo; otros, por-

que deseaban la obscuridad, porque sus actos eran malvados. Algunos no dieron suficiente importancia al farol, otros le dieron demasiada; unos actuaron sólo porque querían inutilizar un servicio municipal, los demás por destruir algo. Y se produjo la guerra en la noche, dándose palos de ciego. Así, gradual e inevitablemente, hoy, mañana o el día siguiente, vuelve la convicción de que el fraile franciscano estaba al fin y al cabo en lo cierto, y que todo depende de cuál es la filosofía de la Luz. Sólo que aquello que habríamos podido discutir a la luz del farol de gas, ahora vamos a tener que discutirlo en la oscuridad. ** La casa por demoler y el árbol. Fue hace veinte años. Alguien preguntó si la casa podía tumbarse sin demérito del patrimonio arquitectónico. No valía nada la construcción aquella. Un árbol de excepción, sin embargo, había en el predio. La respuesta fue tajante: pero debe quedar la parota. Allí está todavía ahora y su sola presencia redime a la manzana en que se encuentra. ** Leído en J.D. Salinger (Franny & Zooey): “-Tienes a dos de los mejores profesores del país en tu maldito Departamento de Inglés. Manlius. Espósito. Dios mío, ya quisiera yo tenerlos aquí. Por lo menos son poetas. “-No, no lo son -dijo Franny-. En parte eso es lo espantoso. Quiero decir que no son verdaderos poetas. No son más que personas que escriben poemas que se publican y aparecen en antologías por todas partes, pero no son poetas. “-Lo que yo sé es esto, nada más dijo Franny-. Que si eres poeta, haces algo hermoso. Quiero decir que dejas algo hermoso cuando terminas la página o lo que sea. Esos de los que tú hablas no dejan ni una sola cosa hermosa. Lo único que hacen, tal vez, los que son algo mejores, es meterse en tu cabeza y dejar "algo" allí, pero el que lo hagan, el que sepan "dejar algo" no significa que sea un poema, no ¡por Dios! Puede tratarse simplemente de una especie de excrementos, terriblemente fascinantes y sintácticos, con perdón. Como pasa con Manlius y Espósito y todos esos pobres hombres”. ** Por la Calzada más bien enorme de Jesús del Monte… esta frase, inocente en su asombro llano, abre uno de los mejores poemas que quizás a este e. le haya sido dado leer. Su autor es Eliseo Diego. Años después de escribirlo, el gran poeta cubano diría en uno de sus ensayos: “La poesía era también drama y discurso. Con esta consoladora convicción di principio a mi primer testamento. ‘En la Calzada más bien enorme de Jesús del Monte/ donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo’, allí debía comenzar mi primer alegato, mi primer ofrecimiento. Conociendo como conozco sus faltas, estimo que su única virtud fue ésta: que quise rogar por mi país en la única forma en que supe.” jpalomar@informador.com.mx


Tapatio 9 de Abril