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FUNDADORES

Jesús Álvarez del Castillo V. Jorge Álvarez del Castillo Z. EDITOR-DIRECTOR

Carlos Álvarez del Castillo G.

SECCIÓN

B

AÑO XCVI TOMO CCCLXVII NÚMERO 34386

GUADALAJARA, JAL., DOMINGO 28 DE ABRIL DE 2013

CUADERNO DE LECTURA el pacto por méxico en sus horas Página tres bajas, análisis

el desenfreno de los glotones, Página 10 crónica de bufet

el libro vaquero, el cómic más longevo de méxico Páginas seis y siete

Supervisor: Eduardo Castañeda H. eduardo.castaneda@informador.com.mx / Ana López ana.lopez@informador.com.mx

CRÓNICA

Una refrescadita

en el Parque

DIVERSIÓN. Sólo unos pesos y ganas de pasarla bien.

Por Eugenia Coppel

E PARA SABER Espacio público El Parque Ávila Camacho es una espacio público que fue remosado poco antes de los Juegos Panamericanos. Como para recordar los viejos tiempos en que ahí estuvo la presa de Zoquipan, se instaló un pequeño lago artificial en el que se rentan kayacs, lanchas de pedales y esferas, por unos 60 pesos, por 20 minutos de uso. También, para niños, una liga para brincar con arneses, una pista para patinetas, pista para correr, entre otras ofertas de entretenimiento. Está ubicado en Avenida Ávila Camacho, esquina con Avenida Patria.

s sábado a mediodía y el sol calienta con fuerza el pavimento. Por suerte hay bastante sombra en el Parque Ávila Camacho, gracias a los grandes árboles que lo habitan desde mucho tiempo antes de ser remodelado y reabierto al público, en diciembre de 2011. Pero la vegetación no es el único remedio para este calor de finales de abril. Hacia el fondo del parque, en el sitio más alejado del ruido vehicular de las avenidas, un montón de niños, niñas y adolescentes se refrescan en la explanada acuática. El traje de baño no es necesario, y de hecho, muy pocos lo llevan puesto: la mayoría juega con sus atuendos de ciudad, entre los coloridos aros metálicos que arrojan los chorros de agua. Están los chicos que visten ropa más ligera y los que se mueven con dificultad debido a sus empapados pantalones de mezclilla. Los que van descalzos y los que traen sandalias; los que se deslizan en calcetines por el cemento pulido de color azul, y los que ni siquiera se quitaron los zapatos. Una mamá vigila a su tropa desde El traje de baño lasombradeunajacaranda,sentadaen par de mantas que ha colocado sono es necesario, un bre el pasto con tierra. También repomuy pocos lo san ahí dos bolsas del mandado –de las llevan puesto: queseasomanvariasbotellasderefresco,recipientescerradosyempaquesde la mayoría papitas— y cinco desgastados pares de juega con sus tenis,dondedestacanennúmerolosde tallas de adolescentes. atuendos Los zapatos más pequeños pertenecen a un flaquito de diez años, de ciudad quien después de un buen rato de seguir a los grandes, vuelve a la base y pide una naranja. “¡No vayan a dejar las cáscaras por ahí!, le advierte la mamá mientras él regresa corriendo al terreno de juego. No tardan en aparecer, vestidos y empapados, el resto de integrantes del grupo: la hija corpulenta que cursa la secundaria y tres de sus compañeros varones, quienes se han adjudicado la misión de llevar a la señora al agua. Ella logra ahuyentarlos la primera vez, pero luego no puede oponer resistencia ante los dos muchachones que la levantan por los brazos. Después del baño inesperado, la mamá regresa por fin a su sombra: “¡carajos muchachos!”, dice mientras se seca con un toalla entre el enojo y la risa, pues cuenta que ya se “la venían sentenciado” en su camino al parque, desde la colonia Villas de Guadalupe. Cuando el chapoteadero luce más lleno y hay que to-

Entre las atracciones que ofrece el parque municipal, la explanada acuática es la más popular en esta temporada de calor

Sonrisas de centro comercial Es sábado y el día ronda las 13:00 horas. Mujeres con vestido y hombres con playeras tipo polo o camisas con manga corta recorren los pasillos; platican, sonríen y voltean hacia las tiendas, todo al mismo tiempo. Comprar, comer y dejar pasar el día. Todo pueden hacerlo en el mismo lugar. Es Andares. En medio de los dos pasillos que llevan de una tienda departamental a la otra, ubicadas en los extremos, hay un espacio de ocio que parece destinado a futuros deportistas. O, mejor dicho, a padres que en algo tienen que entretener a sus hijos. Un minicampo de golf pinta de verde un tramo de la plaza. Sobre él, sin señales de incomodidad por el sol, dos niños juegan a lanzar la bola lo más lejos que puedan. Ambos tienen palos que se adecuan a su estatura. Los dos sufren ese mal propio de los her-

manos: están vestidos exactamente igual a una edad en la que no les posible oponerse a esto. Entonces ahí están, en el centro de todo. Van corriendo tras la pelota con sus camisas con cuadros en tonos café y pantalones naranja. Su padre los observa dentro del campo y los anima a jugar. Al menos ahí tiene la tranquilidad de que uno de los dos chamacos no se lanzará corriendo a media avenida para recuperar la bola. A unos metros de ahí, un niño más pequeño quiere ser aún más arriesgado. Los chorros de agua que saltan desde el piso le parecen divertidos. La risa que suelta cada vez que corre entre ellos así lo delata. Su habilidad no es menor: logra sortear el líquido cada vez que cruza ese círculo húmedo a paso veloz. A su alrededor, sentados en las bancas que que-

mar turnos para divertirse en los distintos juegos acuáticos, el grupo se desplaza hacia el sitio donde se rentan las bicicletas. La idea es que el sol y el aire que les pegue al pedalear por la curveada pista, los ayuden a secarse más rápido para sentarse a la mesa. Los que no traen su propia comida optan por la cafetería del domo central, donde se ofrece una buena variedad de antojitos a precios razonables: desde tacos al vapor a seis pesos cada uno, hasta una orden de tres quesadillas con carne, que cuesta 40. En ese rango de precios, hay también hamburguesas, hot-dogs, papas fritas, lonches de pierna, nuggets de pollo, y fruta picada pa’ los que estén a dieta. De tomar hay refrescos, jugos , agua embotellada y capuchinos de sobrecito; de postre, flanes y jericallas. En esa misma terraza circular conviven los adultos de varias familias. Entre ellos, un grupo que para la celebración de un cumpleaños se fue preparado con botanas, tacos, refrescos, pastel de chocolate, globos, regalos, platos de unicel, cubiertos de plástico, y una enorme grabadora cuyos sonidos

dan frente al área infantil, hay una hilera de adultos que a veces dejan de prestar atención para centrarse en la plática que sostienen con el vecino. Ni hablar, al fin y al cabo que el niño tampoco le presta atención a los adultos mientras se divierte. Aquí no hay infantes usando fuentes como albercas, pero al menos uno quiere sentir el riesgo de darse un chapuzón. Así como un hombre veía a sus hijos jugar golf, varias mamás encuentran un lugar cómodo para observar a los niños mientras ellos usan la resbaladilla y otros minijuegos puestos ahí para que no se aburran. Los juegos de varios metros de altura que hacen sentir al menor una adrenalina real son cosa de afuera. Aquí están pensados para que los pequeños no corran riesgo mientras sus padres descansan. Roberto Medina

oscilan entre la música ranchera, canciones de Joaquín Sabina y pop comercial. En contraste, lo que suena en la bocina de la zona chillout,esmúsicaelectrónicaparalosvisitantesmásjóvenes,que desde los sillones de plástico instalados en el pasto, disfrutan la vista al lago artificial. En él circulan un par de kayaks, que ahí mismo pueden rentarse por 60 pesos los 20 minutos. El brincolín de ligas está cerca de ahí, pero al parecer no es una de las atracciones más recurridas del parque. El joven que lo opera explica que es por las tardes de fin de semana cuando suele aumentar la actividad, pues es entonces cuando llega el mayor número de visitantes. Siguiendo por los caminos que utilizan los pequeños ciclistas, se llega hasta el skate-park: un mundo aparte tomado por adolescentes del sexo masculino. Allí no hay adultos que vigilen, pues estos chicos llegan por su cuenta a reunirse con el resto de asiduos a la patineta. Concentrados, practican sus trucos una y otra vez, sin importarles que el sol de mediodía caliente con potencia el pavimento.

EL INFORMADOR • E. COPPEL

Ávila Camacho


PÁGINA 2-B

EL INFORMADOR

Antonio Ortuño

Rosa Montero

EL MUNDO ALUCINANTE

Un libro, una rosa, dudas

El Día Mundial del Libro (que ha terminado aparejado con el festejo cata- guridad nacional en un país sumido en crisis perpetuas (y donde al Presidenlán a San Jorge cada 23 de abril, en el que es tradición obsequiar libros y te y los diputados les tiemblan las rodillas si tienen que citar una sola lectura). A la vez, es evidente que el festejo se va a terminar, cada año, sin que se rosas) resulta un buen caso de estudio para asomarse a lo que sucede en nuestro país con respecto a la relación entre el ciudadano promedio y la le- muevan un ápice los bajísimos índices de lectura del país. Y sin que el hábito tra impresa. Por un lado, instituciones como la UNAM, la UdeG, Conacul- de la lectura (y la posibilidad material de llegar a los libros, ya sea compránta, etcétera, organizan lecturas públicas y ventas de fondos editoriales que, dolos o teniéndolos disponibles en bibliotecas) arraigue un milímetro más de como estaba. por lo general, cuentan con una asistencia notaEl reducido círculo de los lectores frecuentes ble de interesados. Otras instituciones, con me¿Son inútiles los festejos por el Día del y especializados y el ligeramente más amplio de los nos presupuesto o ganas de figurar, se “unen” a los eventos y los replican o al menos invitan a vi- Libro? Seguro que no. Pero son parte de la lectores ocasionales parecen conservarse siempre iguales en términos absolutos, como si cada que un sitarlos. Algunas más no hacen nada y el Día Mundial del Libro, Sant Jordi y el resto del año les pa- inercia entre las instituciones, la empresa viejo lector muriera otro, más joven, tomara su lugar en el ecosistema y ya. ¿Por qué sucede esto? san de noche. Porque los programas de promoción llegan hasta Numerosas casas editoriales, tanto las que pery los lectores de siempre donde alcanza los presupuestos y las ideas de los tenecen a grupos transnacionales como las indefuncionarios, que no han variado en decenios, y pendientes, aprovechan los fastos oficiales para promover a sus autores y vender algunos ejemplares a los incautos. La pren- porque las editoriales privadas son, finalmente, negocios: su asunto es vensa, que es menos abúlica de lo que se piensa en estos casos, hace una profusa der lo que se pueda, no arreglar los desastres de la educación nacional. ¿Son inútiles los festejos por el Día del Libro? Seguro que no. Pero son parte cobertura del tema. Hay notas respectivas en todos los diarios, enlaces radiofónicos con los eventos y hasta es posible toparse con notitas relativas en te- de la inercia entre las instituciones, la empresa y los lectores de siempre y no puelevisión. Se charla con autores, editores y funcionarios, se enaltecen las ven- de esperarse que resuelvan por sí mismos el problema. ¿Qué hace falta? Una retajas de asomarse a los libros por sobre las de ser un bruto iletrado y no falta forma profunda a los programas escolares y una inversión oficial en educación el locutor que aproveche para editorializar y asiente que leer es asunto de se- que no se quede en salarios y jarabe de pico para los profesores.

Jorge Zepeda Patterson

María Palomar

DE LECTURAS VARIAS

Peña Nieto y sus dos caras

Cincuenta años de la NYRB

La reforma financiera es la primera víctima de la esquizofrenia política de la administración priista. Este martes fue suspendida la firma del pacto que habría asegurado la mayoría parlamentaria para alcanzar la ansiada reforma del crédito bancario. Un proyecto que el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, venía trabajando desde hace meses, y sobre el cual la administración de Peña Nieto cifraba sus esperanzas para lograr una mayor recaudación vía la activación económica y constituía el primer paso para llegar a la reforma fiscal. Esto no significa que la reforma financiera haya sido cancelada del todo. Pero obligará al PRI a tener que decidir entre el camino de la legitimación política o el de la corrupción para mantenerse en el poder. Y es que no se puede chiflar y tragar pinole. Peña Nieto quiere ser reformador modernizante en sus relaciones con la oposición y la ciudadanía y, al mismo tiempo, favorecer al dinosaurio clientelar que abusa del poder para descontar a la oposición. ¿Pues qué creían que iba a pasar al traer a Rosario Robles a manejar la agenda social del Gobierno? La mujer se había dedicado en los últimos años a asesorar a candidatas priistas para asegurar su triunfo electoral. ¿De veras creían que se iba a reconvertir en especialista en temas de pobreza? El problema desde luego no está en Rosario Robles, sino en quien la puso allí. Un tenedor no sirve para tomar la sopa, a menos que sea usado no para tomar la sopa sino para pinchar a los que intentan acercarse al plato. Si Peña Nieto quiere ser había alguna duda sobre el propósito de tener a reformador modernizante una operadora política, Peña Nieto la despejó ampliamente al apoyarla de manera incondicioen sus relaciones con la nal luego de ser ventilados los manejos político electorales de la Sedesol en Veracruz. Me gustaría ver cuál sería la reacción del ex oposición y la ciudadanía y, gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, quien en el último ejemplar de la revista Time aseal mismo tiempo, guró que Peña Nieto era un verdadero estadista favorecer al dinosaurio gracias a tener el intelecto de Obama, el carisma de Reagan y el oficio político de Clinton. O sea, clientelar que abusa del poco menos que Nelson Mandela en Los Pinos. ¿Cómo va a interpretar Time el apoyo incondicional a Rosario Robles para que use el dinero despoder para descontar tinado a los pobres para vencer tramposamente a la oposición? a la oposición A diferencia de otros casos, en los que el Presidente reaccionó rápidamente en la contención de daños, ahora Peña Nieto enseñó otro rostro. En los últimos meses había mostrado sensibilidad política para deshacerse de Humberto Moreira cuando se exhibió la irresponsabilidad del ex gobernador de Coahuila en materia de deuda pública; contrarrestó el impacto del #YoSoy132 con una serie de proyectos de aparente apertura política; regresó de Punta Mita al ser cuestionado por las redes sociales por vacacionar luego de declarar duelo por la explosión en oficinas de Pemex. En sus primeros cuatro meses buscó por todas las vías construir una imagen de Presidente conciliador y moderno. En el fondo, el PRI está atrapado por sus personalidades múltiples. Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El propósito de ambos, por así decirlo, es lograr que el PRI conserve el poder durante muchos sexenios. Pero mientras que el Dr. Jekyll quiere hacerlo a través de un Gobierno eficiente y con credibilidad, para lo cual necesita reformas que generen legitimidad y recursos fiscales para financiar la obra pública y promover las inversiones, el impresentable Mr. Hyde lo quiere hacer mediante la chapucería del clientelismo y el triunfo electoral a cualquier costo. Una parte del PRI devora a la otra parte. Y lo peor es que las dos están metidas en Los Pinos. La fachada duró menos de cinco meses. ¿En qué terminará convirtiéndose Peña Nieto? @jorgezepedap www.jorgezepeda.net

A lo largo de 2013 se están celebrando los 50 años de existencia de la publicación literaria más importante en lengua inglesa: The New York Review of Books. En 1963 hubo una huelga de periódicos en Nueva York durante varias semanas y entonces, cenando un día juntos, un grupo de amigos (Elizabeth Hardwick, su marido Robert Lowell, y Barbra y Jason Epstein, el vicepresidente de Random House) decidió sacar una nueva publicación que se ocupara específicamente del mundo de los libros. El primer número salió en febrero y tuvo un tiraje de cien mil ejemplares (la cifra actual de circulación es de 140 mil). En el único editorial que ha publicado la NYRB en sus 50 años, Robert Silvers y Barbra Epstein prometían que la revista se ocuparía de los libros más importantes e interesantes que se fueran publicando, que no habría lugar para los más triviales, pero que también de vez en cuando se denunciarían los fraudes literarios. Y que la calidad de la escritura estaba por sobre todas las cosas. No solamente la ausencia temporal de la prensa neoyorkina impulsó la fundación de la revista: también existía una preocupación por el bajo nivel de la crítica literaria en los Estados Unidos, que Elizabeth Hardwick había fustigado desde años atrás: “llueven En el único editorial que ha los elogios empalagosos y sin rigor; reina doquier un conformis- publicado la NYRB en sus mo universal, un tanto cuanto lobotomizado (...) El libro nace en 50 años, Robert Silvers y un charco de melcocha; la salmuera de la crítica hostil no es ya Barbra Epstein prometían más que un recuerdo” (quizás en el ámbito de las letras en español que la revista se ocuparía no suenen del todo extrañas tales observaciones). de los libros más A sus más de 80 años, Silvers sigue al frente de la revista, como importantes e interesantes lo estuvo su coeditora Epstein hasta su muerte en 2006. David que se fueran publicando, Levine la ilustró con sus peculiares, inconfundibles caricaturas que no habría lugar para durante 45 años. Y el dueño de la empresa es desde 1984 Rea Herelos más triviales man, de familia de editores y que prometió jamás interferir con la política editorial y dedicarse a hacer dinero “para que Bob Silvers y Barbra Epstein dispusieran de más recursos para sus escritores”. The New York Review of Books es un ejemplo de coherencia y continuidad: un auténtico tributo a la visión original de sus fundadores y a la serena conducción financiera de Hederman. Publica 20 números anuales y cada uno de los cerca de 20 artículos por número es una reseña completa, inteligente y por lo general estupendamente bien escrita del tema que se trate. La pléyade de autores que han escrito y han sido entrevistados en la revista no tiene rival en todo el mundo, y aunque necesariamente anglocéntrica, la NYRB se mantiene atenta a lo que se publica en el mundo entero, y no hay tema que escape a su interés. Cuando nos entra lo antigringo y nos hartamos de la cultura chatarra que produce el elefantiásico vecino del norte, no está de más acordarnos que un país que tiene una revista así todavía mantiene en alto los valores de la inteligencia y la ilustración.

Carlos Enrigue

AYER DECÍAMOS

Domingo 28 de abril de 2013

¿Tienen hambre o ganas de bailar?

El pasado lunes se conmemoró un aniversario más, el vigésimo primero, de las ner que hay muchos políticos ausentes del poder que darían algo porque al explosiones del 22 de abril, de terrible memoria, y sin embargo yo me pregunto país no le vaya bien. La encargada de este programa es doña Rosario Robles, ex jefa del Distrisi en verdad los interesados desean saber quién fue el culpable. Escuché por la radio a una mujer, que desde que yo recuerdo, se está haciendo la pregunta que to Federal y conceptuada como “de izquierda”, aunque yo no sé que quieran deahora resulta muy fácil de responder. Hasta yo sé que el culpable fue PEMEX, cir con eso. Lo cierto es que trajo a Lula (según los hocicones al módico costo de (quien incluso “donó” mucha lana para indemnizar víctimas) lo que no sabemos quinientos mil verdes, ver Agencia Telam argentina). El gobierno como en la o cuando menos yo no sé, es quién o quiénes usaron a la empresa para sus nego- mayoría de los casos se hace tonto y hacen pensar que vino de buena gente, lo que no es cuando menos habitual en ellos; contrató cios; se encontraron chivos expiatorios y los mandala señora además a grupos musicales. Que yo sepa ron a la cárcel, esto sucedió durante un gobierno El gobierno se prepara para realizar una hay dos maneras de acabar con el hambre de una perpriista, pero a éste lo siguieron tres gobiernos panissona: una es que coma y la otra que se muera. Por lo tas en el Estado y dos periodos panistas presidenciales nacionales, y que yo sepa ni buscaron ni menos cruzada contra el hambre, acción que hace que por bueno, guapo, simpaticón y bien vestido que sea el ex presidente Lula, por emotiva que sea su paencontraron culpables, lo que me hace suponer que labra (que no habla castilla) no quita el hambre y aun que la mayoría del infelizaje se alegre no es cosa de partidos, sino uno de esos actos frussuponiendoquenocobraraporvenir,quelodudomutrados que como humanidad tenemos que aguantar, cho, la única forma que tiene para reducir el hambre por lo que tendremos que aceptar el dicho de que “ ya ha pasado mucha gasolina bajo el puente”. No pretendo modificar la costum- es que algunos hambrientos se lo coman a él y a los músicos y por esa causa esbres o la opinión de nadie, recuerden que mi opinión permanente es que en esta to suena más a negocio que a verdadero deseo de terminar esa situación. Desde luego que ya hay serías acusaciones entre los todos partidos vida, mientras se pueda, uno debe hacer lo puritíto que le dé la gana. El gobierno se prepara para realizar una cruzada contra el hambre, ac- acerca de negocitos hechos al calor de este programita, y yo creo que todos ción que hace que la mayoría del infelizaje se alegre, yo no conozco a nadie acusan con verdad. El señor presidente ha dicho que será estricto en la vique se alegre porque haya hambre en el mundo, porque universalmente so- gilancia del programa. Ojala lo cumpla y que recuerde que el hambre se mos muy generosos, pero si situamos el hambre en nuestro país puedo supo- quita comiendo, no con espectáculos.

Tener y perder Daniel Mordzinski es un argentino pelirrojo que vive en París. Además es un hombre encantador y un fotógrafo monumental, uno de los mejores retratistas del mundo, especializado en escritores de las lenguas española y portuguesa. Este Mordzinski callado y laborioso como una abeja (el símil no es casual: siempre le recuerdo revoloteando con aplicación en torno a sus modelos) sufrió hace cosa de un mes una de esas catástrofes que te cambian la vida y de la que probablemente hayan oído hablar, porque se ha publicado bastante sobre el tema: por una concatenación de circunstancias absurdas no del todo aclaradas, sus archivos fotográficos de 27 años de profesión resultaron destruidos. Estaban guardados en un armario de un despacho de Le Monde, y una remodelación del lugar, más una tonelada de mala suerte, hizo que las fotos acabaran desapareciendo. Estas carambolas desdichadas suceden a menudo. A la vida parecen gustarle los dramas estúpidos. He pensado a menudo en estas últimas semanas sobre Daniel. Los archivos estaban compuestos por negativos de antaño, y sólo se han salvado unos pocos centenares que fueron digitalizados para alguna de las numerosas exposiciones que Mordzinski ha hecho. Los demás retratos, muchos de autores ya fallecidos, se han perdido para siempre. Polvo sobre polvo. Para un fotógrafo que, como Daniel, ha vivido la vida a través de su objeLa vida es perder. tivo, es como si le hubieran extirpado la Cada día vamos memoria. No sólo ha perdido su capital de perdiendo trabajo, sino que además debe de sentirse posibilidades de lobotomizado. Y sin embargo… futuro, amigos y hace muchos años, mientras estaba de familiares, vista, viaje, vi un documental inglés en la televicabellos, dientes, sión de algún hotel. Un hombre de edad neuronas. Lo vamos madura estaba contando la tragedia que perdiendo todo había vivido cuando su casa se quemó y lo inexorablemente perdió todo; era un reportaje dramático hasta la gran sobre las víctimas de un gran incendio supérdida final cedido tiempo atrás, ahora no recuerdo cuando, quizá en la guerra, y al principio el hombre se mantuvo dentro de la línea narrativa convencional para este tipo de testimonios: contó que se vio frente a las ruinas humeantes sin otra posesión que lo que llevaba encima, desolado, incrédulo, sumido en la desesperación… De pronto se detuvo, carraspeó y añadió con cierta timidez: “Aunque debo decir que también sentí otra cosa… fue muy raro, pero también me sentí libre. Ligero”. Recuerdo sus palabras porque me chocaron: yo era joven y no sé si por entonces sabía lo mucho que puede llegar a pesar la propia vida. Pero hoy le entiendo bien. ¿Quién no ha sentido alguna vez el deseo de dejar de ser quien es? ¿De liberarse de uno mismo? Siempre me ha maravillado ese cuento magistral de Nathaniel Hawthorne, Wakefield, que narra la estrambótica historia de un probo caballero del siglo XIX que un día sale de su casa como quien dice para comprar tabaco y ya no vuelve a regresar en muchos años. Pero lo más genial es que el hombre se alquila un piso frente a su antiguo hogar, desde el que contempla, año tras año, la desolación de sus familiares y el hueco de su propia ausencia. Una idea estremecedora. Siempre me imagino a Hawthorne deseando desaparecer y añorando esa nada. La vida es perder. Cada día vamos perdiendo posibilidades de futuro, amigos y familiares, vista, cabellos, dientes, neuronas. Lo vamos perdiendo todo inexorableEste Mordzinski mente hasta la gran pérdida final. Pero sin callado y laborioso esas pérdidas, claro está, tampoco habría como una abeja ningún movimiento, ningún devenir. Siemsufrió hace cosa pre seríamos el bebé en la cuna que se mea de un mes, una de encima. Hay gente, sin embargo, que no soesas catástrofes porta la menor idea de pérdida. Acaparadoque te cambian res patológicos incapaces de deshacerse de un periódico viejo o la vida de la caja vacía de los cereales que ya se han comido; son los enfermos del llamado síndrome de Diógenes y terminan convirtiendo sus hogares en basureros inmensos. Sin llegar a estos extremos, creo que todos los humanos tenemos cierta tendencia al almacenamiento de cosas innecesarias. Los armarios son agujeros negros que todo lo chupan y que acaban atiborrados de objetos increíbles; y, en cierto sentido, el coleccionismo, ¿qué es, sino un síndrome de Diógenes domesticado? En una de mis múltiples mudanzas, presa de la desesperación ante el batiburrillo de cosas, vacié todos los cajones de mi vieja mesa de despacho en bolsas de basura y lo tiré todo sin mirar. Nunca eché de menos nada. No estoy comparando esos cajones repletos de menudencias con la obra de una vida, como es el caso de los archivos de Mordzinski. Su desaparición es una verdadera pena para todos. Y sin embargo, quién sabe… quizá gracias a esa pérdida y a esa inesperada ligereza, la creatividad de Daniel pueda volar todavía más alto.


Domingo 28 de abril de 2013

PÁGINA 3-B

ACTUALIDAD NACIONAL

NOTIMEX

ANÁLISIS

EL INFORMADOR

ACUERDO. El secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong con los dirigentes nacionales de PAN, Gustavo Madero, y PRD, Jesús Zambrano, durante la instalación del Consejo Rector del Pacto por México, el cual se encargaría de estructurar la agenda de trabajo para analizar, discutir y en su caso, aprobar reformas.

¿Elecciones

?

derrumba pacto El Pacto por México vive horas difíciles tras ser el caparazón de una serie de acuerdos legislativos postergados por décadas Por Enrique Toussaint

R

osario, no te preocupes, hay que aguantar porque han empezado las críticas, han empezado las descalificaciones de aquellos a quienes ocupa y preocupa la política y las elecciones”. Una sola frase, una intervención de 10 minutos sacudió severamente los cimientos de la arquitectura política que sostiene a la administracióndeEnriquePeñaNieto.Eldiscursode colaboración y concordia fue reemplazado por la narrativa de la acusación y del chantaje. El lenguaje de la “pactitis” sucumbió ante el retorno de las dudas y las calificaciones. De pronto, una grabación que presuntamente demostraba el uso político de los programas sociales nos colocaba en otro momento político. ElPartidoAcciónNacional(PAN)resucitabadesuletargo poselectoral, comenzando una ofensiva contra ese “ogro filantrópico” que en esencia nunca había cambiado. La izquierda acusaba a los poderes fácticos de encontrar en la crisis la coyuntura ideal para derrumbar la agenda legislativa que significa el Pacto por México. En sólo 10 minutos, todo volvía a la normalidad: el PRI regresaba a sus raíces corporativas y clientelares; el PAN se disfrazaba en el idealismo de la oposición constructiva, y el PRD denunciaba a aquellos que querían lucrar con la tragedia. MásqueunPacto,elPactoporMéxicoesenesencia una agenda legislativa. Compuesto por 95 acuerdos, es una hoja de ruta de transformaciones. No es nada cercano a los Pactos de la Moncloa que significaron el diseño del estado español posfranquista. Es una agenda de reformas, nada más que eso. Su redacción, trazado y organización reflejan la complejidad de la agenda política nacional. Mientras ejes como el educativo, el medioambiental e incluso el de política social están aterrizados con una especificidad digna de un proyecto de ley en ciernes, materias como la energética y la fiscal son abstracciones que no comprometen nada. La estrategia a seguir es clara: privilegiar áreas de consenso y arrancar con un paquete de reformas que recuperen la rectoría del Estado en distintos espacios de la vida pública nacional. Ya sea a través de una reforma educativa que profundiza la evaluación y el ascenso meritocrático al interior del magisterio, o la reforma de telecomunicaciones que fomentalacompetenciaylaaperturacomercial,elcorazón de las reformas es la gobernabilidad. ReconstruiralEstadocomoautoridad;democrática,peroautoridad al fin. La lógica detrás de la elección de las primeras reformas es de contexto. A través de privilegiar los acuerdos se contribuye a generar un ambiente de cooperación que incluso podría permear en espacios donde el disenso es más sensible. La coyuntura política exigía un clima de colaboración. Un Presidente que arriba con niveles de aceptación menores que sus antecesores y que fundamenta su narrativa en la “eficacia”, en el “Gobierno de los resultados”; dudas sobre la vocación democrática de este “nuevo PRI”; una izquierda huérfana que ve cómo Andrés Manuel López Obrador concluye su rompimientoconlaizquierdapartidista,yunPANsinbrújula, con severas dudas y con una crisis muy profunda de liderazgo político. El Pacto hacía sentido. Todas las partes identificaban incentivos muy nítidos para cooperar.Esdeesasocasionesdondelapolíticaofreceese innatural escenario del ganar-ganar. El Gobierno y la oposición se necesitan. Para ello, el Gobierno de Peña Nieto tenía que dejar de ser en parte Gobierno y la oposición tendría también que renunciar a una parte de su papel de oposición. Una especie de co-gobierno, al estilo de los sistemas parlamentarios, pero sin launificacióndelEjecutivo.Sinembargo,EnriquePeña Nieto negoció más que con dos partidos, con dos facciones de los partidos. El PAN post-2012 no es el espejo del maderismo. A pesar de que Gustavo Madero ha sido inteligente para tejer acuerdos al interior

del partido y reforzar su liderazgo ante los coordinadores parlamentarios, la diversidad en el PAN es notable. Desde el todavía vivo y coleando calderonismo impulsado por panistas de la talla de Ernesto Cordero, Germán Martínez o Juan Ignacio Zavala, pasando por el renovado aparato del Yunque o incluso algunas células ligadas a liderazgos como el de Javier Corral o Santiago Creel, el blanquiazul dista mucho de ser homogéneo. Tal vez no habrá un genuino y auténtico debate sobre esta nueva etapa de oposición que le toca vivir al PAN, pero sí existen divergencias y disensos. El calderonismo se ha encargado de recordarle un día sí y otro también a Gustavo Madero que el PAN ha renunciado a su papel de oposición. En el PRD, Enrique Peña Nieto encontró la manoconciliadoradelalanegociadoradelSolAzteca,los “Chuchos”. Esta tribu perredista comandado por los “Jesús”, Zambrano (actual presidente) y Ortega (ex presidente), saben que su fuerza reside precisamente en su control de las estructuras del partido. Nueva Izquierda nunca se ha caracterizado por ser una corriente eficaz en la provisión de cuadros electorales. No ganan elecciones externas, pero dominan los procesos internos. Y ante la salida de Andrés Manuel López Obrador, y su clara alianza con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal Miguel Ángel Mancera, los “Chuchos” vieron con buenos ojos el Pacto lanzado por la Presidencia. La competencia interna en el partido la representan perredistas como el ex Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, quien busca la dirección nacional del partido, o la dupla René Bejarano-Dolores Padierna que controlan buena parte de la estructura territorial de la izquierda en las delegaciones del DF. En el PRD no existió debate: cooperar o cooperar. Ante el papel rupturista de López Obrador, el PRD sabía que su destino eran los acuerdos y la negociación. En ese juego de deslealtad a las instituciones políticas, el tabasqueño no tiene rival. El Pacto es el producto de un maridaje entre la necesidad y la supervivencia. Sin embargo, a pesar del contexto a favor que sigue impulsando los acuerdos en el seno del Pacto por México, las nubes aparecen en el horizonte. La Ciencia Política ha estudiado a fondo la lógica detrás de los periodos de colaboración y conflicto. La fórmula no es difícil de descifrar: las elecciones rompen los periodos de cooperación. A diferencia del sistema parlamentario que necesita mayoría para gobernar e impulsar una determinada agenda de reformas, el presidencial abre la posibilidad a gobernar en minoría y con calendarios electorales escalonados. El sistema político mexicano es, en ese caso, el monumentoalconflicto.Deentradaesmultipartidista (dificulta la formación de mayorías); tiene procesos electorales anuales, ya sea locales, estatales o federales, por lo cual los periodos de cooperación no duran más de seis meses; las distintas tomas de posesión no coinciden (dificultan los inicios conjuntos entre poderes), y la potencia de los medios de comunicación nacionales “federalizan” los conflictos locales. Es el peor de los mundos.

¿Ganar-ganar? El 7 de julio, 14 estados irán a las urnas para renovar alcaldías en más de mil 200 municipios. También estarán en juego una decena de congresos locales y la gubernatura de Baja California, Estado que gobierna el PAN desde hace más de dos décadas. Y es inevitable que a tres meses de la primera cita electoral tras los comicios presidenciales, más de un político comience a darle una revisada a las encuestas. No hay duda, de mantenerse las condiciones políticas actuales, será un triunfo holgado para el PRI. La realidad es que el Pacto por México ha beneficiado indudablemente al partido en el Gobierno. Según la encuesta publicada por la empresa Parametría, 61% de la opinión pública considera que el Pacto por México beneficiará principalmente al PRI. Y aunque so-

lamente cerca de una tercera parte de la población conoce el Pacto, las tendencias indican que la rentabilidad electoral se orienta hacia las arcas priistas. Ante la posibilidad de que tanto PRD como PAN queden desdibujados ante la “eficacia” de la administración peñanietista, la recuperación de la narrativa de oposición es parte de la estrategia de izquierda y derecha rumbo a las elecciones de julio. Y si a esto le añadimos, que el Pacto ha perdido credibilidad en prácticamente todas las encuestas, parece que es hora de que la oposición aparezca tras meses de automática colaboración. Asimismo, es un recorrido táctico. La “etapa sua-

ve” del Pacto quedó atrás. Viene la agenda que asegura polarización y desgaste político. Las reformas de los aplausos interminables y los discursos incluyentesyapasaronporlaangostaaduanadelaopiniónpública. En la reforma energética y en la reforma fiscal no hay enemigos perfectos como Elba Esther Gordillo o Televisa. Hay decisiones costosas y medidas impopulares. PAN y PRI comulgan en la mayoría de los postulados de ambas reformas: más apertura económica en PEMEX y extender la penetración de los impuestos indirectos. Por su parte, la posición del PRD va en otra vía: autonomía financiera a PEMEX y reforma fiscal basada en impuestos directos y desaparición de los esquemas de consolidación fiscal. Si la estrategia del Gobierno de la República, por lo menos hasta aquí, ha sido privilegiar los consensos por encima de las mayorías, ambas reformas implican un serio desafío a esta definición. ¿Se privilegiará el acuerdo de todas las fuerzas políticas, asumiendo que esto implica un debilitamiento de la potencia de las reformas? ¿Excluir al PRD no significaría propiciar un retorno a la unión de todas las izquierdas bajo una única bandera: la defensa del petróleo nacional? ElPactoporMéxicoenfrentasuprimeragrancrisis a casi cinco meses de su firma. El Pacto no tiene comprada la inmortalidad, su perdurabilidad es proporcional al contexto político que lo vio nacer. En la políticanadaeseternoylafechadecaducidaddelPacto por México definirá el alcance la agenda reformista de la Presidencia de la República.


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Armando González Escoto

Raymundo Riva Palacio

LOS COLORES DEL TIEMPO

PORTARRETRATO

Cruzada contra el hambre Descubrir que en México hay hambre no le dará el premio Nobel a nadie. Advertir que en otros países también hay hambre corre la misma suerte, no así interesarse por lo que naciones como Brasil han hecho para erradicarla. Pero se nos escapa que el hambre en México está bastante diversificada, a tal punto que a la hora de repartir pocos habría que se negaran a recibir; basta pronunciar la palabra “gratis” para provocar tumultos y motines en sociedades como la nuestra; aún si lo que se da no sirve para nada, al fin y al cabo, es gratis. Y es que México ha recorrido un largo trayecto desde la desnutrición hasta el consumo indispensable, en ese largo lapso de tiempo se ha generado toda una cultura y un lenguaje propio donde la palabra “muerto de hambre” no significa estar a punto de perecer por falta de alimento, sino dos cosas contrastantes: ser un avaro o provenir de una extracción social económicamente muy limitada. Probablemente el muerto de hambre por marginado genera con el tiempo al muerto de hambre por avaro, salir de la miseria fue tan difícil, costó tanto sacrificio, que una vez alcanzada la riqueza se cuida hasta medio centavo; lo cierto es que la percepción real y sobre todo imaginaria de que podemos en cualquier fatídico momento caer o recaer en la miseria, también fortalece la avidez. En esta misma línea de análisis, el término “comer como pelón de hospicio” habla de que en los hospicios se come poco y por lo mismo sus ocupantes se avorazan en cuanto los ponen ante cualquier vianda; ese avorazamiento acaba por generar estilos de vida, formas de ser, actitudes frente al dinero, la comida, las posesiones. Sin duda que la cruzada contra el hambre podría anular, si prospera, un condicionante que produce conductas de “miserable”, otro término para decir lo mismo. Pero estamos en México, un país donde todo lo que toca la política se pudre, también los programas en contra de la desnutrición infantil y de subsidios alimentarios, razón por la cual las dignas personas encargadas de la dicha cruzada han debido establecer límites a su campaña, si coincide con procesos electorales, dicho de otra forma: lo sentimos, se quedarán sin apoyos alimenticios hasta que pasen las elecciones, mientras tanto hagan lo de siempre, aguantarse o seguir aprendiendo a no comer. Todo debido a que los comicios también son otro tipo de campaña contra el hambre, que lejos de aplacarla la despiertan volviéndola incontrolable; es la increíble, inaudita, añorada y ambicionada oportunidad de dejar de padecer hambre de por vida y por varias generaciones si éste o aquél logra el triunfo, y por consecuencia hace efectiva la cruzada contra el hambre comenzando por sus más inmediatos promotores electorales. Y saciar el hambre no se refiere simplemente a poder comer por fin tres veces al día, que mal que bien, la enorme mayoría de la clase política lo hace, sino a dar el salto cualitativo y cuantitativo que convierte al pobre en millonario. Entonces habría que entender que la cruzada contra el hambre se desató desde los tiempos de Miguel Hidalgo, y ha tenido su especial campo de realización exitosa en el medio político, sobre todo si se logra el siempre esperado milagro de hacerse rico sin tener que trabajar. armando.gon@univa.mx

Herminio

Herminio Blanco existía hasta hace pocos meses sólo en la memoria de do la tenía Europa, tras la caída del muro de Berlín, por lo que planunos cuantos. Pero desde el 8 enero, cuando anunció que buscaría la teó en secreto a Estados Unidos un acuerdo de libre comercio. Salidirección general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), su nas responsabilizó de la negociación al secretario de Comercio, Jainombre se convirtió en una referencia nacional. Blanco, quien a veces meSerraPuche,yestehizoaBlanco,susubsecretario,jefedelequipo. parecetaciturno,quiereahoraqueloconozcantodos.Enmenosdecua- El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá entró en tro meses dio 105 entrevistas a medios mexicanos y extranjeros y sie- vigor el último año del Gobierno salinista, donde el trabajo de Blante conferencias de prensa –quizás más de las que dio como secretario co hizo que el siguiente presidente, Ernesto Zedillo, lo nombrara sede Estado en los noventa–, publicadas en 13 idiomas, como parte de cretario de Comercio. Blanco negoció otros 32 tratados de libre comercio, que llevó a una campaña de promoción que ha apoyado el Gobierno como ninguMéxico a ser el país con más acuerdos de esa naturaleza en su mona otra que se recuerde. Blanco es la carta por la que se han volcado todos los recursos mento, que adelantaron la tendencia de pactos que después domipolíticos y diplomáticos mexicanos. El Presidente Enrique Peña nara al mundo. El TLC injertó a México al sistema productivo al de Nieto hizo cabildeo personal con algunas naciones, como China, y Estados Unidos, lo que le permitió encadenarse a una maquinaria lo ha llevado a varias giras en respaldo a su candidatura, como en de desarrollo y reducir inestabilidades en su política económica, peesta semana a Haití. El canciller José Antonio Meade ha hecho lo ro el costo fue la claudicación de una política industrial que estimumismo con sus colegas y comisionó a una embajadora, la ex subse- lara la producción interna y balanceara al país. Pero para alcanzar la dirección general de la OMC, las críticas cretaria para asuntos multilaterales, Lourdes Aranda, para que disobre políticas domésticas son secundarias. De hecho, puede jugar rigiera la campaña en el mundo. Desde enero, Blanco ha visitado 34 países en cuatro continen- a favor de él y en contra de Azevedo en la decisión final. Si bien en tes y hablado, entre otros, con 11 jefes de Estado, cuatro viceminis- ambos casos se reconoce la capacidad técnica a los dos candidatos tros, 58 ministros y 75 jefes de asuntos comerciales y económicos, –aunque al brasileño se le considera “junior” ante la experiencia del en una campaña intensa que juega, a la vez, como la primera prue- mexicano–, otro gran activo de Blanco no es él sino el país. Duranba de influencia del Gobierno de Enrique Peña Nieto en el mundo. te los últimos 30 años, mientras México se abrió al mundo, Brasil mantuvo un férreo proteccionismo. Sin embargo, coEl rival de Blanco es el embajador de Brasil –país admo alertó un diplomático, existe una línea de pensaversario diplomático histórico de México–, ante la miento en la OMC donde piensan que Azevedo poOMC, Roberto Azevedo. Blanco llevaba más de una década alejado del Blanco perteneció a la dría ser crucial para impulsar desde dentro un cambio en Brasil, como si fuera la cuña del mismo servicio público, cuya carrera fue caracterizada por un bajo perfil político, refractario ante los medios de generación de técnicos palo. El juego está abierto. Lo que en un principio pacomunicación. Perteneció a la generación de técnicos que desde mediados de los ochenta se apoderó que desde mediados de recía subir a una montaña muy empinada, pese a que México siempre pensó que la candidatura de Blanco del poder en México y que durante dos sexenios consecutivos mantuvo la presidencia. No hay duda que los ochenta tomaron era buena dada su experiencia y biografía, en la actualidad las posibilidades de victoria se han elevado fue uno de los arquitectos más eficaces en la construcción de una economía que tenía prisa por conecel poder en México significativamente. Estas elecciones tienen que ver con la matemática; es decir, con los votos. Hasta hatarse al mundo y que hoy, con su palmarés como mece unas semanas Brasil, que ha tenido una diplomajor carta de presentación, busca coronar su vida cia significativamente más activa que la mexicana, parecía tener el profesional en esa organización. La vida de Blanco estuvo diseñada hasta mediados de los ochen- número suficiente de adherentes. Pero una división en África, le dio ta, para caminar en la academia. Egresado del ITAM, como toda la cla- un gran impulso a Blanco. Brasil ha tenido una diplomacia permanente con África, donse gobernante desde entonces, se doctoró en Economía en la Universidad de Chicago y se convirtió en uno de los econometristas más de tiene embajada en casi todas sus capitales –contra siete de Méreconocidos en México. Dos años después de salir de Chicago, llegó a xico–, pero el trabajo de cabildeo de Blanco ha sido quirúrgico. De la Universidad de Rice en Houston como profesor asistente. Al no ob- los países visitados por él, 10 son africanos, pero no en el cono Sur, tener el tenure –un contrato permanente– tras cinco años en Texas re- donde la presencia brasileña es abrumadora, sino en el corazón vergresó a México a dar clases en su alma mater. Ahí, como todo el primer de del centro del continente, y en el Magreb. En América del Sur, el gabinete económico e ideológicamente neoliberal en México, fue re- respaldo es de Chile y Perú, así como de Centroamérica, sin mucha esperanza del Caribe. Norteamérica preferirá a su socio, y Europa clutado para trabajar en el Gobierno de Carlos Salinas. Blanco era en ese gobierno un miembro natural del equipo sa- y Asia se dividirán. O al menos, así se creen las tendencias. La votación final se espera a finales de mayo, cuando la OMC linista. Los diferentes eran aquellos que provenían de otras escuelas de pensamiento. Un secretario de Estado en esa época, a quien pasará a ser dirigida por primera vez por un latinoamericano, y tenlas políticas económicas instrumentadas por el gobierno salinista drá como objetivo principal reactivar la ronda de negociaciones de afectaron su esfera de influencia, criticaba la falta de “universo” de Doha para liberalizar el comercio, muerta hace años. Blanco y Mémuchos de los tecnócratas en el gabinete, y en particular Blanco, xico siempre fueron promotores de esa apertura; Brasil no. Pero no cuyo mundo, decía, “era Houston”. Pero el universo, para ese equi- es un asunto de principios, ni siquiera incluso, al final del camino, de biografías y propuestas. Es de votos y diplomacia. Blanco no juepo, era de ellos. Durante su campaña presidencial, Salinas nunca habló del libre ga solo en esto, sino va de la mano del Gobierno de Peña Nieto, doncomercio como uno de los ejes del desarrollo. Cambió radicalmente de la victoria o la derrota tendrá que ser compartida. rrivapalacio@ejecentral.com.mx cuando muy temprano en su Gobierno asistió al Foro Económico Twitter: @rivapa Mundial en Davos y vio que la atención de los inversionistas del mun-

Carlos Cortés Vázquez

VISIÓN Y DECISIÓN La responsabilidad nos conduce a la capacitación para superar la pobreza inmediata, derivada de la súbita migración del campo a los núcleos urbanos saturados y provocadores del deterioro ambiental y la inseguridad. En 50 años la población de 80% rural se convirtió en urbana. Ahora en el territorio nacional se refiere la cifra de siete millones en condiciones deplorables. En este contexto son bien intencionadas las reuniones de los gobernantes de América Latina con europeos y con ello contemplar circunstancias de ambas partes, con un sentido promotor de soluciones integrales de equidad. En cuanto a América, dejó la conformación Colonial y Europa enfrenta crisis. Sólo la conjugación de esfuerzos fincados en la ética y la visión actual de coordinación, podrán abrir senderos de nuevos sistemas de acuerdo a circunstancias particulares de regiones, estados y municipios que den fin al concepto Tercer Mundo. Apremia visualizar la cooperación integral sin omitir en lo particular, la propia naturaleza de nuestro entorno. La comunidad de la que formamos parte tiene requerimientos específicos a los cuales debemos encontrar y dar solución con soli-

Hambre, pobreza e ignorancia daridad –concepto satanizado por diferencias entre los políticos de hace más de dos décadas–, pero es válida sin perder de vista la actitud de las autoridades en proporción al beneficio que aporten al sentido nacional del que formamos parte. La pobreza no es únicamente problema de autoridad sino de nosotros, integrantes del capital social, quienes conformamos la población toda. Somos copartícipes en la solución con simultánea exigencia de su abatimiento para resolver sus derivados, educación e inseguridad entre otros a partir de la familia. La inseguridad tiene abrumada a la población, lo mismo en las áreas rurales y las urbanas alineadas a condiciones de marginalidad con enfática ignorancia, inductora a cualquier actividad no precisamente constructiva, tendiente al desarrollo comunitario con solidaridad. Parece un sueño recobrar la tranquilidad y apenas es aliento esperanzador la concurrencia de las instituciones militarizadas en combate abierto a núcleos de auto defensa, sí, pero sin idea certera de objetivos. Convertido en lugar común el bloqueo de carreteras y manifestaciones, obstaculizan la vida cotidiana y en algunos casos, como el Estado de Guerrero, tienen expresiones de reto a las normas establecidas por la Constitución con el secuestro de facto a los propios representantes, integrantes del Poder Legislativo, sin que la autoridad quiera, se atreva, pueda o tenga autorización federal para reclamar respeto constitucional; que teniendo por origen en el gremio magisterial merecen reprobación. El escenario general tiene la nominación de ilegal y en su exponencial crecimiento pone el riesgo el sagrado concepto de paz con libertad. Dios nos guarde de la discordia. sicpm@informador.com.mx


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Juan Palomar

DIARIO DE UN ESPECTADOR Atmosféricas. El día amanece nublado y anuncia un respiro pasajero ante los calores tapatíos que arrecian conforme avanza abril a su término. Los pájaros se entregan a sus saludos matinales con agradecible alegría. Alguien habla de una pila que, a la sombra de una casa serena, cubre la superficie de sus aguas con hojas doradas, como monedas de la esquiva suerte que, mágicamente, flotaran. Sus brillos iluminan ahora esta mañana. ** Trocadero. Así le puso don Mario Collignon de la Peña, quien tenía su negocio a la vuelta, al tianguis de antigüedades que organizó –seguramente junto con otros anticuarios y chachareros– en el camellón de la Avenida México, enfrente de San Camilo. Cada domingo la voluptuosa Madre Patria que preside la plaza de la República que hizo Julio de la Peña (primo hermano de Mario) contempla con benevolencia el tenderete de puestos en donde se pueden encontrar las cosas más disímbolas, disparatadas, divertidas. Trocadero: lugar en donde las cosas se trocan por otras, o por algunos pesos. E irónica alusión a la plaza que en París enmarca, del lado poniente, a la torre Eiffel. Es un placer trocar también algunas horas dominicales –provistos de un aconsejable sombrero– por el desfile de tiliches, muebles, cuadros, medallas y monedas, libros, antiguos juguetes y un sinfín de cosas que atraen la atención y distraen la memoria. ** Instrumentos. Dónde pues se puede hacer uno delaflautapasmosadelafilador.Alguien,doctoencuchillos, aseguraba el otro día que los encargados de esteoficionoafilan,sinoqueamuelan,eldelicadoinstrumental punzocortante. Que afilar se hace de otro modo, con otras herramientas. Ignaro en estos terrenos, este espectador celebra, como lo ha hecho siempre, el melodioso llamado de la flauta a cuyas órdenes se despiertan en los cajones y alacenas los filos amellados de los domésticos cuchillos, de las tijeras parsimoniosas. Larga vida a este eco de temporadas venturosas, a esta afirmación de que la ciudad marcha en orden, de que hay alguien que camina por las calles y se gana el pan con honradez y buen humor. Y luego el silbato del cartero. Especie sónica en rápida extinción, preludio inefable de las noticias, las decepciones, la buena estrella. Ya el internet, como antes el fax, los servicios de paquetería rápida y los nuevos modos se han encargado de marginar al noble y antiquísimo oficio del cartero. Alguien decía que la vieja oficina de Correos de Belén había sufrido una radical amputación. Ya no se ven a los carteros en su bicicleta cargando su mochila de buen cuero. Porque cada uno de ellos era –aún es y hasta cuándo– la encarnación del mensajero. Ese ser mitológico que, con su aparición, transfiguraba o arruinaba vidas y haciendas. Ese, que apelando a lo más alto, alado y misterioso, llegó con una muchacha para anunciarle que cambiaría para siempre al mundo. ** Tremor esencial. Así se llama una condición física que hace al pulso, en mayor o menor medida, titu-

bear. Nombre ontológico, de sugerentes resonancias kierkegaardianas: recordemos una de las obras centrales de este autor: Temor y temblor. El pulso es un instrumento delicadísimo, y esencial. (Que lo diga el hijo de Guillermo Tell.) Pero afirman que el mismo Leonardo era incapaz de sostener un vaso de agua sin que el líquido se derramara. El temple con que la vida se recibe –fogoso burel– está en el fundamento del terrenotránsito.Recibir,templarymandar,diceelmandamiento taurino. Así, recónditas neuronas mandan impulsos eléctricos que producen entrecortadas variaciones en la manera como la mano maneja la herramienta,levantaelvaso,dirigeellápiz.Todosevuelve un poco borroso, un tanto distante. Como el latido de un espejismo, como la respiración de ciertas plantas,elpulsodeletrea–telégrafoimposible–algúnmensajequeelcerebroemitedesdeelfondodesuscircunvoluciones.Algodeesoscódigosindescifrablesqueda entonces inscrito en las líneas temblorosas que van trazando, trabajosamente, una nueva torre. Y, cuando su sombra promedie al mediodía futuro, sus muros cantarán inaudiblemente la huella de un corazón que, siguiendo su suerte, así templó al destino. ** Navegando por el Cuarteto de Alejandría. Reencontrando los tomos de esta tetralogía famosa de Lawrence Durrell, pueden recuperarse algunas cosas invaluables: el fervoroso canto de amor por la ciudad de Cavafis que a lo largo de la obra, entrecortada y obsesivamente emerge. Y el amor que no quita conocimiento: Alejandría como el lugar de todo lo posible, horrores y maravillas, mezquindades minuciosas y grandes gestos generosos, amores y desencuentros, intrigas y traiciones, bellísimas ceremonias, olores nauseabundos, putrefacción; gloria de la carne y sus delicias. El gran molino, dice Durrell. Y luego las intermitencias con las que aparecen personajes, lugares, paisajes que así van tejiendo una red que poco a poco cerca la presa: al mismo lector. Justine, digamos: la mujer de los ojos de sombra que fatalmente deja a su paso tempestades y zozobras, iluminaciones, destellos cegadores. Una electricidad que se aprende a reconocer cruza las páginas cada que ella, como una reina extraviada, comparece. Oyendo las consejas de los viejos lectores, esos que devoraron el Cuarteto desde su aparición, a principios de los años sesenta,sevuelveaentenderesapoderosamagiaque el lenguaje de Durrell –a pesar de digresiones y pasajes más o menos plúmbeos– desplegó para toda una generación. Y aquí, ahora, al filo de los avatares de Nessim, el magnífico copto, algo hondo y definitivo exhala esta escritura a la que, con una mirada superficial se puede calificar de datée. Y los clarísimos espejismos del desierto, la bruma que se eleva sobre el lago de Mariotis, el balanceo de los barcos que en la bahíalentamentesonpresasdelóxidoyeltiempo,las callejuelas del barrio árabe y sus santuarios, todo esto y mucho más va construyendo una ciudad cuya huella queda en los siglos y que se ahonda, con extraña felicidad, en quien ahora lee estas páginas. jpalomar@informador.com.mx

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O R B I EL L

: O R E U Q VA odiado y amado, sigue galopando Amor, desamor, intriga, muerte y erotismo han hecho del Libro Vaquero la historieta más longeva del país. Sus realizadores están orgullosos de su hechura artesanal, que sirva de entretenimiento y, de paso, que la gente lea Por Mónica Ocampo/Sinembargo.Mx

O

cho pesos. Esa es la cantidad que se necesita para ser protagonista de una aventura sentimental en el salvaje Oeste americano. El Libro Vaquero, amado por algunos y odiado por otros, cumplirá en noviembre su 35 aniversario, una historieta que ha sobrevivido a las vicisitudes de la industria editorial, la era digital y los conflictos sociales. Una pila de cartoncillos blancos perfectamente acomodados aparecen en el escritorio de Fernando Varela Robles, director editorial de El Libro Vaquero. Se trata de las 92 láminas que conforman la próxima edición de ese libro de bolsillo. Todas están diagramadas equitativamente: “Un espacio para los diálogos y otro para los dibujos”, repite René Báez, el letrerista que durante una década ha colocado en los globos las frases que los personajes intercambian durante toda la historia con su letra finamente trazada. Dice que las escenas lo inspiran. Puede ser una pelea entre las tribus de las pieles rojas y los apaches hasta el amor entre un indio de cabello azabache y la bailarina de can-can rubia de pechos exuberantes. Cuando el diario Novedades, que tenía a su cargo otras historietas como El libro semanal, El libro sentimental, Frontera violenta, Policiaco de color y Novela policiaca, cerró sus puertas en diciembre de 2002, El Libro Vaquero pasó a ser parte de la Editorial HEVI, actualmente ubicada en la colonia Roma, de la Ciudad de México. Fernando Varela, quien ha trabajado más de la mitad de su vida en este libro de 13 por 15 centímetros, es el único que tiene computadora. Una Mac para ser precisos. El resto de los escritorios únicamente tienen papel y una infinidad de ejemplares del Libro Vaquero. Uno encima de otro, “aquí todo es artesanal”, resalta. “Antes le pedía a mi asistente que abriera mi correo y me pasara los recados. Ahora ya uso un

poco más la internet”, confiesa el director de la historieta que en su época dorada alcanzó un tiraje de un millón y medio de ejemplares. “Racimo de horca”, fue el primer número del Libro Vaquero que salió a la venta en Novedades Editores el 23 de noviembre de 1978, gracias a su creador, Rafael Márquez, quien se retiró en 2001 por cuestiones de salud. El argumento estuvo a cargo de la pluma de Mario de la Torre Barrón, la portada de Raúl Vieyra Flores y las ilustraciones de Antonio Melgar Domínguez. Varela recuerda que en la portada se encontraba un vaquero montado en su caballo y el rostro de una mujer pelirroja. Se trataba del primer libro de bolsillo que tendría la función de “entretener a todo aquél que lo leyera. Una fuga de su realidad”. No encuentra una respuesta concreta para explicar por qué El Libro Vaquero ha permanecido vigente durante más de tres décadas en el mercado. Quizá, todo radica en que los nueve colaboradores se han empeñado en conservar su esencia, a pesar de la crisis de papel que sufrieron en 1994, y que casi los obliga a desaparecer, así como la llegada de la era digital. El proceso de formación es igual que desde la primera vez: “artesanal”. La letra, la diagramación, el dibujo, la iluminación y la sección de color de interiores sigue de realizándose de forma manual. Sin embargo, antes de imprimirse se debe escanear la lámina original y retocarla a través de la computadora: “Eso se hace porque los talleres lo exigieron”, dice resignado Varela. El equipo de dibujo –de cuatro integrantes–, el argumentista, el letrerista, el colorista y el portadista, tienen un respaldo de dos meses y medio en-

tre cada publicación, de lo contrario el tiempo no sería suficiente. En la década de los ochenta del siglo pasado, El Libro Vaquero llegó al millón y medio de ejemplares. Actualmente es semanal y tiene un tiraje de 400 mil ejemplares a nivel nacional. Por estos días llegará a las más de mil 560 publicaciones. Esta cifra lo convierte en la historieta más longeva de México. Tan sólo Kalimán, con una distribución que cruzó la frontera al llegar a Centroamérica y algunos países de Sudamérica y el Caribe, alcanzó mil 300 números en dos décadas y media, mientras que Memín Pinguín, de Yolanda Vargas Dulché, la “Reina de las Historietas”, llegó a su fin en el capítulo 422.

Primero amor, después sexo Nadie imaginaria que ese señor de lentes y estatura baja es Rodolfo Pérez, el dibujante del Libro Vaquero. A papel y lápiz se encarga de recrear a los personajes de cada historia. Sí, es él quien crea a esas mujeres voluptuosas de senos y caderas perfectas, y a indios o cowboys de grandes pectorales y abdomen de lavadero. Dice que El Libro Vaquero es “pasión, amor, lucha”, pero para nada “lujuría y sexo”, quizá en eso radica su vigencia en el mercado en comparación con cientos de pornocómics que invadieron los puestos de revistas. En 1993 había más de 33 títulos registrados ante la Dirección General de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación (Segob). “Durante mucho tiempo trabajé por necesidad y no por gusto en títulos tan tremendos como Chambeadoras, Los Lavaderos, Sábanas Mojadas… tan tremendos que ahora no existen. La gente dejó de comprarlas”. Define al Libro Vaquero como una historieta de “moral”, donde el hombre no se acuesta con la mujer por sexo, sino que antes la conoce, se enamora y la salva de algún peligro, situaciones que en algunos casos son lejanas a la realidad: “No es el

cuate que le baja la mujer al amigo ¡Para nada!”. En las aventuras del viejo oeste no ocurren casos de violaciones, niños con pistolas, hombres agrediendo a sus parejas, prostitución ni mucho menos narcotráfico. Temas que además de ser prohibidos por la Secretaría de Gobernación, tampoco corresponden con la carga sentimental de la historieta inspirada en series como El Llanero Solitario, Revólver a la Orden, Batte Matterson y Hopalon Cassidy. A pesar de que su venta es para mayores de edad, el dibujante admite la gran carga de erotismo que manejan; sin embargo tratan de que no sea explícito, una ventaja que les permite llegar a hogares mexicanos. “¿Mostramos un poco de pierna? Pues sí. ¿Exageramos en las proporciones? También. Pero cuando se trata de sexo –siempre permitido– y la pareja llega al clímax, se ilustran paisajes, estrellas o “detalles que echen a volar la imaginación”, comenta. A diferencia de otras historietas, en El Libro Vaquero la presencia de la mujer es fundamental, es “la sal de la vida”. Una historia nunca será interesante y apasionada sin el toque femenino, resalta Javier Vargas Ortega, argumentista que cuando ríe su diente de plata brilla.

Populacho y algo más La teoría de Fernando Varela, editor del Libro Vaquero es “que todos los mexicanos” lo han leído al menos una vez porque es parte de la cultura popular de nuestro país; “hasta funcionarios del gobierno me lo han confesado”, dice entre risas. Es una historieta que odias o amas. A finales de 2011, en las redes sociales apareció una imagen del entonces precandidato presidencial de la Coalición por México (PRI-PVEM), Enrique Peña Nieto, sosteniendo un ejemplar del Libro Vaquero, como burla por su incapacidad para citar el título de tres libros que marcaron su vida, además de a Enrique Krauze como autor de La Silla del Águila, obra del fallecido escritor mexicano Carlos Fuentes. La mofa la tomaron con picardía Fernando Varela y sus nueve colaboradores: “Para nosotros fue publicidad ¡Gratis!”, dice ahogado en risas. Aunque muchos de los lectores asiduos tienen un perfil e ingresos bajos, “por lo menos leen”, agrega Rodolfo Pérez, dibujante. A su juicio, la historieta puede ser una estrategia para acercar a la gente con la literatura, incluso podría funcionar como material didáctico en las escuelas de nivel básico. “Una historieta de principios y valores o de la historia de México es mucho más asimilable que un libro de texto. Nuestro trabajo es tan artístico como nosotros queramos hacerlo”, enfatiza.

Los otros Memín Pinguín, La Familia Burrón, Los Superlocos, Kalimán y Lágrimas, risas y amor, son


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EL INFORMADOR

EL INFORMADOR • J. LÓPEZ

Encontrarlo no es tan fácil como antes Y entonces llegó el día en que El Libro Vaquero, como los vaqueros de verdad, comenzó a desaparecer. Llegó el tiempo en que, pese a proclamar que tienen un tiraje de 400 mil ejemplares semanales, el Libro Vaquero da sus últimos trotes en Guadalajara. Encontrarse con un Libro Vaquero ya no es tan fácil como antes. “Es que depende la Zona donde lo busquen”, afirma Don Mario, antes de pegarle un mordisco a su lonche de carne, con tantas ganas, que se alcanzó a llevar el papel de la envoltura. Es sábado por la mañana y la venta en su puesto de revistas, montado en la confluencia de Américas y Morelos, va lenta. “Aquí la gente no lo busca, pero, ¡huy!, vaya a los puestos del Centro, ¡y allá si hay todavía!”. Pero¿Porquénolotiene?“Porqueaquícasino lo piden, y aparte, casi no sale. Era semanas, luego mensual y ahora, ¡pues sabe!”. “Hay cosas que están de moda, y cosas que no. El Libro Vaquero ya hace mucho que no lo está”, reflexiona Vicente, mejor conocido como “el Brujo”, cuyo puesto de revistas está en Libertad y Enrique Díaz de León. La barba canosa, los brazos cruzados y los movimientos extremadamente lentos, hacen que el Brujo parezca, más que un vendedor de periódicos parezca un venerable sabio de pueblo, uno de esos que salían, por irónico que se lea, en El Libro Vaquero. Su voz apenas se escucha, pero las ideas del Brujo son claras. “La gente ya no compra casi nada de revistas, no nada más El Libro Vaquero. Se vende cada vez menos de todo. La gente no podría imaginar lo duro que se ha vuelto tener un puesto de revistas”.

historias románticas, de héroes y de humor que después fueron adaptadas al cine y televisión. Son algunos ejemplos de la larga tradición de la historieta en México. “La gente de aquella época se vio obligada a aprender a leer porque querían saber qué decía alguno de los personajes”, comenta Javier Vargas Ortega, argumentista del Libro Vaquero. Que la historieta sea denostada “por los intelectuales” es un mal que se dio hace tres décadas. Tuvieron que aparecer los estudios sociológicos en otros países de Latinoamérica para aceptarlas como “parte de la cultura popular de los mexicanos”, justamente cuando las editoriales las comenzaron a desaparecer. En junio del año pasado, las portadas del Libro Vaquero llegaron a la galería Divis Prager Kabarett, en la República Checa para ofrecer una muestra titulada The Good, The Bad and The Sexy, retomado de la película protagonizada por Clint Eastwood, El bueno, el malo y el feo. Y en México, la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), apareció entre las páginas del Libro Vaquero para difundir sus funciones entre los usuarios de nivel socioeconómico denominado “C y D”, debido a que la historieta para adultos tiene un pass along de 12 personas; es decir, un lector lo intercambia con una docena de personas.

Heroínas reales Después de cinco minutos de búsqueda, Fernando Varela encontró las fotos de Diana Olivares Benavides, la próxima protagonista del Libro Vaquero. Es de Monterrey, Nuevo León, y en algunos días viajará a la Ciudad de México para ser recreada por el dibujante Rodolfo Pérez, conocido también como “Pegaso”. Diana está caracterizada como una bailarina de can-can de 1840. Sujeta el vestido mientras muestra sus muslos cubiertos por medias de red. Aunque su cabello negro y rizado oculta la forma de su escote, en los bocetos de la historieta aparece como una auténtica famme fatale y de gran voltaje sexual, “hay que caricaturizarla un poquito más”, justifica el dibujante. Javier Vargas será el encargado de crear el guión, pero no quiere dar muchos detalles, dice que es “sorpresa”. Sin embargo adelanta que Diana será la heroína de la historia, “vamos a reflejar ese espíritu aventurero que todos tenemos”. Para él, la historia perfecta no es aquella en donde los “buenos siempre ganan”, siempre debe de ser universal. Que exista el amor, desamor, la intriga y hasta la muerte. “Porque hasta en la vida nada es perfecto. Todos tenemos añoranzas y queremos revivirlas”, dice. Quizá la fuerte dosis de erotismo y la sexualidad que caracteriza al Libro Vaquero lo excluyan de recibir reconocimientos y ovaciones, a diferencia de otras historietas mexicanas. Sin embargo mientras exista la añoranza del viejo oeste, su historia continuará…

Antes de terminar con la plática, el Brujo abre una luz de esperanza entre los nubarrones. “Vaya al Centro, a preguntar, seguro allá venden”. Avenida Vallarta se transforma en Juárez conforme se aproxima al Centro de la ciudad. Pero en los puestos de revistas, la respuesta sigue siendo parecida cuando se pregunta si tienen a la venta El LibroVaquero.“¿Ellibroqué?”,respondelamuchacha del puesto que está a un costado del Expiatorio. “No, ese no me llega”, responde el joven que atiende el local que está afuera de la estación de Tren Ligero de Plaza Universidad. “Pero tengo una revista de Zudokus”, trata de enmendar, para no perder la venta. En otro local, sobre Juárez y Pavo, sí hay un Libro Vaquero, perdido en un mar de sexy-revistas. Pero el ejemplar ya está muy maltratado, más similar a un manuscrito del Mar Muerto, y no tanto a la revistita que antaño entretenía a medio México. “La gente casi no lo pide, y por eso casi no lo trabajamos”. Quien habla es Lucio Canales, cuyo puesto está sobre Pedro Moreno y 16 de Septiembre. Si, en el meritito Centro de la ciudad, y no, tampoco tiene El Libro Vaquero. “Hubo una época donde se vendía, y se vendía muy bien. Hasta 50 revistas por semana”, recuerda Lucio. “Ahora ya no. El que si se vende todavía, aunque no tanto, es el Libro Semanal (otra historieta, aunque esta de corte romántico). Esa la compran mucho las señoras”. Antes de terminar la plática, Lucio recomienda buscar el libro en la Calzada Independencia “allí si se sigue vendiendo”, dice, con la misma convicción con la que los vendedores de otras zonas, decían que se vendía en el Centro. Francisco González

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CIENCIA

La vida

Domingo 28 de abril de 2013

“cumple” 60 años

DESCUBRIMIENTO. La doble hélice no es sólo uno de los íconos más populares de la ciencia del siglo XX, sino que también ha ejercido sobre generaciones de biólogos un magnetismo que no da signos de caducar aun hoy.

Por Javier Sampedro/El País

La doble hélice de ADN descubierta por Watson y Crick en 1953 ha transformado radicalmente la investigación biomédica e impulsado la medicina

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unca he visto a Francis Crick comportarse con modestia”. Esa fue la frase con la que la pareja científica de Crick, James Watson, decidió arrancar La doble hélice, uno de los libros científicos más notables del siglo XX, y seguramente la obra de divulgación más rompedora de la —no muy larga— historia de la ciencia. La modestia, por cierto, tampoco ha sido nunca el fuerte de Watson, pero ¿quién puede ser humilde tras haber descubierto a los 25 años el secreto de la vida? La doble hélice no es sólo uno de los íconos más populares de la ciencia del siglo XX —quizá solo comparable a la ecuación de Einstein E=mc2—, sino que también ha ejercido sobre generaciones de biólogos un magnetismo que no da signos de caducar aun hoy, cuando se cumplen exactamente 60 años de la publicación del descubrimiento en Nature. En ese periodo, el descubrimiento de Watson y Crick ha transformado radi-

calmente la investigación biomédica y la biología en su conjunto. Hasta el minuto anterior a la publicación de ese paper, la genética era una disciplina tan compleja y farragosa que ni el mejor especialista del mundo habría podido presumir de dominarla. Hoy se le puede enseñar a un niño en cinco minutos. El proyecto genoma humano y todo el resto de la genómica son la consecuencia directa de aquel artículo que cambió por entero nuestra percepción de la vida en la Tierra y de nosotros mismos. Continentes previamente inexplorados de aplicaciones tecnológicas, desde la producción industrial de insulina y hormona del crecimiento hasta las modernas estrategias de búsqueda de nuevos fármacos antitumorales pasando por el diagnóstico personalizado del cáncer, arrancan de aquella publicación engañosamentetímida.Nohabrámuchostrozos de papel que hayan transformado el mundo de manera tan radical. Las técnicas de análisis del ADN, y en particular el vertiginoso desarrollo y abaratamiento de los métodos de se-

cuenciación (o lectura de los genes) han abierto también avenidas enteramente nuevas en disciplinas como la paleontología, que ha conocido en años recientes logros tan espectaculares como la reconstrucción del genoma del mamut, una especie extinta hace unos 10 mil años en las estepas siberianas, y del hombre de neandertal, que desapareció en Europa hace 30 mil años; también la antropología o la medicina legal; y en el campo de la evolución, con verdaderos aludes de información genómica que están permitiendo a los científicos reconstruir el pasado del planeta y la deslumbrante historia del origen de la humanidad.

¿Qué ocurrió? A diferencia del irreverente, chispeante y procaz libro divulgativo de Watson, que es de 1968, el paper original del 25 de abril de 1953 constituye seguramente uno de los pináculos de la parquedad científica, incluso en comparación con otras obras de ese género gris y fatigoso, empezando a contar por su poco inspirador titular: “Una estructura para el ácido desoxirribonucleico”. Ni siquiera “La estructura del ácido desoxirribonucleico”. Tan sólo una, una estructura, como quien dice una ocurrencia entre tantas otras posibles, como quien da a conocer con desgana una anécdota. El ácido desoxirribonucleico, por cierto, es el ADN, el material del que están hechos nuestros genes. Las siglas no se llevaban mucho en la época, o no tanto como ahora. Tampoco es que desarrollar las siglas sea una gran ayuda en este caso, como puede verse. Los historiadores de la ciencia se lo han pasado en grande con este paper, y por buenas razones. Por ejemplo, es escandalosamente breve: sólo ocupa una página de aquel número cuatro mil 356 de la revista Nature, referencias bibliográficas incluidas (sólo hay seis). Su única ilustración es de factura casera, literalmente: la dibujó a mano Odile Crick, la mujer de Francis, tras una somera descripción que le impartió este último en la salita de su casa de Cambridge.

Ese sencillo boceto de Odile, sin embargo, capta a la perfección los detalles estructurales esenciales de la doble hélice recién descubierta por Watson y Crick y en particular algunos de ellos que, aún hoy, se representan a menudo erróneamente en las ilustraciones populares y museísticas del ADN. Odile lo hizo mejor hace 60 años, como veremos enseguida. Hélice no es más que el nombre matemático de un muelle, y la doble hélice consiste en dos muelles imbricados entre sí. Pero las dos cadenas no son paralelas, sino antiparalelas: si fueran dos serpientes, la cabeza de una pegaría con la cola de la otra. Sin la percepción de este hecho fundamental por Francis Crick, él y Watson no habrían llegado jamás a la forma correcta. Crick siempre consideró esta su gran contribución a la resolución de la estructura del ADN, y no es extraño que el dibujo de Odile deje bien claro este hecho con dos simples flechitas trazadas a mano. Un hecho aún menos conocido es el resultado experimental en el que se basó esta capital intuición de Crick, que había sido obtenido poco antes por una tercera científica en discordia, la cristalógrafa de Londres Rosalind Franklin. El dato llegó a oídos de los dos científicos de Cambridge por un camino algo tortuoso, o al menos poco convencional: a través de las notas que Franklin había escrito para la memoria de su propia institución, el King’s College de Londres, que les fue facilitada a Watson y Crick por el jefe de Franklin, Maurice Wilkins. También es verdad que ni Wilkins ni la propia Franklin habían otorgado la menor importancia a ese resultado; el dato de oro estaba sepultado entre varios estratos de jerga cristalográfica perfectamente inocua, y decía simplemente así: “grupo de simetría C1”. Hizo falta el genio de Crick para saltar de ahí a la percepción crucial de que el ADN estaba hecho de dos hélices antiparalelas. Sólo así la doble hélice puede presentar esa simetría; en nuestro ejemplo de las dos serpientes, significa que da lo mismo mirarlas desde la cabeza de una (pegada a la cola de la otra)

que desde la cola de la una (pegada a la cabeza de la otra). Este episodio poco conocido se puede ver, junto con el resto de los acontecimientos que condujeron al mayor descubrimiento de la historia de la biología, en la dramatización Life story, producida por la BBC en 1987. Lo más importante de la doble hélice, con todo, es lo que mantiene unida a una hélice con la otra, y esta fue la aportación crucial de Watson a toda esta historia. Ahí, en el exiguo espacio que los dos muelles antiparalelos dejan entre sí, es donde se apiñan todas esas letras (ctaccgata...) que ahora, con las noticias sobre los genomas apareciendo un día sí y otro no en la prensa mundial, se nos han hecho tan familiares como el alfabeto. El nombre técnico de esas letras es bases, o nucleótidos, y son unas moléculas orgánicas muy simples que, en el ADN, sólo vienen en cuatro sabores: adenina, guanina, timina y citosina, o A, G, T, C para abreviar. En la mañana de un sábado de febrero de 1953, Watson estaba jugando con las versiones en cartulina de esas cuatro fórmulas químicas cuando, de repente, se dio cuenta de que, en el interior de la doble hélice, la A solo podía aparearse con la T, y la G sólo con la C. Watson y Crick repararon de inmediato en que esas simples reglas de apareamiento —dictadas por la mera estructura química de las bases— bastaban para explicar de un plumazo la propiedad esencial de cualquier sistema vivo: su capacidad para sacar copias de sí mismo. Si la doble hélice se separa en sus dos hélices componentes, cada una puede reconstruir a la otra gracias a las reglas de apareamiento. La idea resultó enteramente correcta, y sobrevino la revolución. La Academia Sueca no estuvo especialmente rápida a la hora de reconocer el hallazgo, y el tiempo fue especialmentecruelconRosalindFranklin,quienmurió de cáncer cuatro años antes de que su jefe, Maurice Wilkins, compartiera el Premio Nobel de Medicina con Watson y Crick por el hallazgo del siglo al que tanto había contribuido.

LA HISTORIA DE UN DESCUBRIMIENTO

Las cartas del Nobel Aunque la historia del descubrimiento de la doble hélice ha sido examinada exhaustivamente por los biógrafos de los protagonistas y otros historiadores de la ciencia, todavía siguen apareciendo de vez en cuando algunos documentos que iluminan ciertos ángulos del drama. La propia revista Nature presenta unas cartas que hacen referencia a los prolegómenos de la concesión del Nobel de Medicina de 1962. Una de ellas es de Jacques Monod

y ha aparecido en los archivos del Instituto Pasteur de París, donde trabajaba el Nobel francés en los años cincuenta y sesenta. Monod se dirige al Comité Nobel para nominar a James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins para el Premio Nobel de Química de 1962. El comité le hizo caso sólo a medias, pero en vez de ese les dieron el de Medicina y Fisiología, aparentemente para subrayar ya entonces las previsibles, y enormes, implicaciones que la estructura de

la doble hélice iba a tener para la biología humana y la biomedicina. El análisis de otra carta —esta vez de Crick a Monod y datada en 1961— demuestra que Watson y Crick fueron nominados por primera vez al Nobel en 1960, dos años después de la muerte de Rosalind Franklin. De no ser por aquella tragedia, la Academia tendría que haber elegido entre premiar a Franklin o a su jefe, Wilkins, como finalmente hizo.

ESPECIAL

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CARTA DESDE BUENOS AIRES CARLOS VICENTE CASTRO

Entre prensas y chapitas en el barrio Balvanera N Para Adriana Navarro

o sé cómo comenzar a describirte cómo me ha ido en Buenos Aires. Tengo ya una semana aquí y sería difícil revivir las distintas experiencias que me repito por la noche para no olvidar, o que medio describo en mi diario, a sabiendas de que muchos detalles me evaden. La terraza del departamento que alquilo en el barrio de Palermo, la calle Paraguay casi esquina con Carranza, enmarca las ramas de un cedro que no puedo dejar de contemplar y me tranquiliza. Cubre toda mi visión hacia el patio trasero del edificio mientras bebo abundante café y te escribo. He estado paseando sin rumbo preestablecido por las calles de Baires (poco a poco me gano el derecho a llamarla así), acostándome tardísimo, durmiendo bastante y leyendo. Conseguí en un par de librerías de viejo de la avenida Corrientes unos relatos sobre viajes de Eugenio Montale, Fuera de casa; una novelita de José Bianco, Las ratas, que espero terminar hoy antes de ir en la noche por unas cervezas, y El dueño del átomo, de Ramón Gómez de la Serna, un libro que me costó 20 pesos argentinos, con un aspecto que añeja, en el mejor de los sentidos, un título con pretensiones de actualidad: de color ámbar sucio, olor penetrante –firma el exlibris con letra manuscrita y sepia un tal Antonio en 1952. También he visto a algunos amigos, entre ellos al poeta Daniel Durand. Para darte una idea de lo que hace, te transcribo de su libro Ruta de la inversión un poema entrañable que publicó en una revista tapatía que conoces: Luz y oscuridad Llego, entro, prendo la luz de la cocina y sorprendo a las hormigas coloradas puliendo los platos y cargando todos los restos de comida. No me molestan, pero mentalmente las advierto sobre la superpoblación: hasta ahora el ecosistema se mantiene. Sin embargo, si consigo trabajo, comeré más, vendrán amigos y mujeres, habrá más restos, ustedes crecerán y tendré que echar insecticida. Solo esta pobreza puede mantenernos delicadamente unidos.

Fui al departamento de Daniel porque me convidó a cenar, allá por La Rioja y Venezuela. Aunque de origen provinciano –en Argentina, a diferencia de México, el adjetivo “provinciano” no suele usarse en tono despectivo por los de la capital–, en Concordia en el 64, pero al parecer vive desde hace mucho en Buenos Aires. Como es mi costumbre, me perdí un poco antes de llegar a su depa, así que pude deambular y observar las fachadas antiguas del barrio –entre papeles tirados, cáscaras de fruta y bolsas de plástico–, rodear algún par de hombres en harapos sentados con desparpajo en el suelo, botella en mano y cargando un diálogo contra seres imaginarios frente al hospital. Curiosamente, el kiosko-locutorio desde el que le hablé por teléfono para orientarme estaba justo frente a su domicilio. Una vez traspasando la reja de la entrada –tomé una foto a sus detalles afrancesados– para llegar al departamento de Daniel hay que atravesar un pasillo largo, de unos veinte metros, tipo túnel del subte peLe agrada hacerse ro más estrecho, subir unas escaleras y toparcargo del proceso se, en el rellano que sirve de pequeño vestíbueditorial de principio lo, con una enorme prensadora de libros. Ya eso empieza a decir a fin, desde la mucho de un poeta que se ha dedicado a publiescritura o su car títulos memorables revisión hasta el sin tener que tocar las puertas de ninguna armado final a mano editorial comercial. Conversamos soy la distribución entre bre sus impresiones de poetas argentinos y sobre México, de cómo allegados lee tanto a amigos como a enemigos, y la gran cantidad de becas que hay en nuestro país para los artistas, algo muy poco común en el Sur. Ah, y me dio un dato que no debe olvidárseme: acaba de publicar aquí Miguel Ángel Petrecca una antología de poetas chinos contemporáneos que he de conseguir a toda costa. El mismo Daniel ha estudiado algo de chino, y por cierto que hay chinos por dondequiera, haciendo negocios –de cualquier modo, lo que más abunda en su barrio de Balvanera son peruanos y paraguayos. Bajamos al kiosko de enfrente para comprar unas Quilmes de a litro y en las noticias aparece la efigie del presidente venezolano Hugo Chávez. Daniel me pregunta: –¿Sabías que había muerto? Yo apenas me entero. Apenas si nos miramos, guardamos silencio por cinco segundos, pagamos y subimos a cenar.

Le conté entonces de mi viaje a China, de cómo me extravié en el Hupong o barrio antiguo , y él me habló de que uno de los poetas que más lo han emocionado, además de Wang Wei y Li Po, es Tu Fu, de allá por el año 800, a quien intentó traducir enfrascándose en una empresa poco redituable con un grupo de comensales dispuestos a identificar caracteres extraños en el océano infinito del diccionario –en dos o tres sesiones lograron descifrar cinco ideogramas de un verso. El resultado, a la larga: esa antología de poetas chinos contemporáneos preparada por uno de sus amigos y de la que platiqué más atrás, Un país de metal. Daniel tiene una excelente memoria sincrónica: sitúa los poetas que admira respecto al tiempo en que vivieron, estableciendo fronteras temporales entre ellos y en con-

traste con la actualidad. No suele leer novelas. iComo parte de las Ediciones del Diego que hace este poeta, leí hace años un libro pequeñito, La zanjita de Juan Desiderio. Ahora –me comenta mientras bebemos unas Quilmes de dos litros y un ceviche peruano que daría hasta para otro par de invitados– se dedica a su colección Chapita. No está de más contarte la curiosa forma que le llevó a llamarla así. Resulta que los argentinos llaman chapita a lo que en México conocemos como corcholata, y en una ocasión cierta chapita se coló en la máquina y quedó prensada en la portada de un libro. A Daniel y a sus talleristas les encantó, y así inició una colección singular con gran variedad de chapitas en sus portadas. Me dice –en tanto miro las distintas máqui-

Daniel Durand es un poeta dedicado a publicar libros entrañables, de manera artesanal, en su propia casa nas de prensa antiguas dispersas en rincones estratégicos de su depa, una vasta colección de tipografías de madera y de metal, impresoras y lingotes de prensa– que no sale a ningún lado, es un ermitaño que sólo recibe visitas de vez en vez. Le agrada hacerse cargo del proceso editorial de principio a fin, desde la escritura o su revisión hasta el armado final a mano y la distribución entre allegados. Así pasaron un par de horas, hasta que salimos a la azotea que sirve de terraza a su depa, fumamos, miramos las estrellas –Daniel es un gran conocedor de constelaciones– y recordé que debía regresar antes de que la ruta 41 dejara de pasar. No hubo más remedio, al final tomé en La Rioja un taxi a Palermo y dormí como lirón apenas cayó mi cabeza sobre la almohada.


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CRÓNICA

Domingo 28 de abril de 2013

VANESA ROBLES

Pesadilla en el infierno de los glotones El bufet promete que uno comerá de todo, hasta reventar. Exagera. Pero una vez adentro del infierno la exageración será el eufemismo de la gula

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ESPECIAL

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EL TERCER CÍRCULO. En el bufet las ganas de comer son eternas.

e encuentro en el tercer círculo. En el pantano de los glotones. Pero acá no es el infierno de Dante, acá es la ciudad de Guadalajara, en el Occidente de México. Y no es Guadalajara a secas, sino la Guadalajara pequeña; la que puede gastarse 2.8 salarios mínimos en una sola comida, en un restaurante de bufet que se instaló justo donde el promedio de quienes tienen empleo gana dos salarios mínimos diarios. Separado de Italia por 10 mil 500 kilómetros y un mar bravo, este lugar es la Roma donde no basta con comer, hay que atracarse. Rollos de sushi y roast beef y espaguetis y pizza de salami añejo y helado de tres sabores y perros calientes y gelatina y salchicha alemana a la parrilla y pizza de doble queso y una fuente de chocolate amargoylomoconpiñaychocoflanymacarronesconqueso amarillo y puré de papas y salmón a la pimienta y papas a la francesa y chongos zamoranos y brochetas griegas y frijoles refritos y salmón a la mostaza y cebiche estilo Pacífico y lasaña así y asado. Y la gente vino a repetir plato. Y cuando va por la tercera vuelta se acuerda de que no probó todavía la sopa de alubias y de que no le puso a la ensalada uno de los 12 aderezos que se ofrecen en la barra fría. “Habitación maldita /donde ninguna vida se renueva”, escribió Dante Alighieri, hace casi ocho siglos, sobre el infierno de los golosos. Si Dante viviera hoy sabría que la cara del infierno es engañosa. En elsigloXXItieneformadecabaña,acogedoraalfombra, ricos menús para vegetarianos, hartas proteínas para carnívoros y postres para diabéticos. Los habitantes de este infierno no se han enterado dónde están. Ni siquiera lo sospechan cuando las señales son inequívocas y toman la forma, por ejemplo, de un plato donde al mismo tiempo caben los sushis fritos, el hot dog y la ensalada de garbanzos coronada con chocoflan. Muchos acá son gruesos y sudan de la excitación. Miran sus platos con los ojos lúbricos, jamás hablan con sus acompañantes, se acaban de un sorbo el agua de jamaica porque quieren probar la de horchata y después la de lima. Tragan sin masticar y no les importa que pedazos enteros de su vianda acaben en la alfombra tinta. Cuando sus papilas gustativas les informan que la miel del chocoflan invadió a los garbanzos, los visitantes del infierno dejan el plato a la mitad. Entonces viene un mozo y, con cara de urgencia, hace desaparecer los cuatro platos a la mitad que se han acumulado en la mesa, sobre la cual deposita dos o tres servilletas de papel. Esta escena parece no tener fin. A los glotones cientos de platos blancos y limpios los esperan apilados sobre una mesa, porque varios kilogramos más de alimentos aguardan en varias barras, cuyas charolas galvanizadas se desbordan bajo una luz blanca mortecina. En el infierno el chocoflan y los helados y las salchichas alemanas son eternos. En el infierno las ganas de comer son eternas. “¡Hay que desquitar!”, ordena un pecador a su prole de tres, que gustosa se esparce por los pasillos. Allá van los adolescentes de entre 17 y 10: atropellándose, a empujones, arrebatándose la cuchara para servir lasaña, bromeando y compitiendo por un plato de comida, igual que donde no la hay. Porque esa es otra. Afuera del tercer círculo de Dante, que en el siglo XXI es más bien un espacio cúbico y flemático, otros sufren tinieblas antónimas. Más de siete millones de mexicanos padecen de hambre, afirman los de la Cruzada de Rosario Robles —que estos días es priista y vive su propio vía crucis— . En el municipio de Mezquitic, en el Norte de Jalisco, la insuficiencia de alimentos afecta a uno de cada cuatro. Un poco más lejos, en un municipio chiapaneco que se llama Mitontic, casi la mitad de la gente no sabe lo que es bien alimentarse, no sabe de esta abundancia. No hay que ir tan lejos: en la avenida más próxima a este cubo infernal media docena de niños famélicos pide dinero “para un taco”. Los mal alimentados, dice la ciencia, dejarán la escuela pronto, perderán los dientes, se enfermarán del hígado. Para los sobrealimentados (70% de los mexicanos, según el Instituto Nacional de Salud Pública) vendrán diabetes, infartos y obstrucciones arteriales. Unos y otros, compartirán la misma patria, enferma a su vez de ese padecimiento que se llama desigualdad. Pero es temprano para pensar en esos incómodos temas. Son apenas las tres de la tarde y acá se viene a comer. Tomo un plato blanco y comienzo a coronarlo: salmón a la pimienta; no, salmón a la mostaza; no: los dos; salchicha alemana; sushi capeado; chocoflan, y un puñado de garbanzos, aliñados a un aderezo en crema, de la docena que se sirven aquí. “Era el círculo tercio; fría greva/ de eterna lluvia, habitación maldita /donde ninguna vida se renueva”. Al tercer círculo, querido Dante, se le llama hoy Bufet. El bufet promete que uno comerá de todo, hasta reventar. Exagera. Pero una vez adentro del infierno la exageración será el eufemismo de la gula, y la gula la condición común, el principio y el fin. El sabor de la comida será lo de menos.


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