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SECCIÓN

B AÑO XCV TOMO CCCLXVI NÚMERO 33996

GUADALAJARA, JALISCO, DOMINGO 1 DE ABRIL DE 2012

Fundadores • Jesús Álvarez del Castillo V. • Jorge Álvarez del Castillo Z. • Editor-Director • Carlos Álvarez del Castillo G.

Opinan

FERNANDO SAVATER ROSA MONTERO Jorge Zepeda Patterson ANTONIO ORTUÑO

el escritor Rodrigo rey rosa, autor de Severina, en entrevista Página tres

perfil de genaro garcía luna, el amo de los bajos fondos del sistema Página cinco

Supervisor: Eduardo Castañeda H. eduardo.castaneda@informador.com.mx / Ana López ana.lopez@informador.com.mx

Un año para toda la vida Amante de Lisboa. Antonio Tabucchi, que desde 2004 tenía la nacionalidad portuguesa, nació en Pisa, Italia.

E UN REFERENTE EN EUROPA Literatura Tabucchi inició su carrera como escritor en 1975 con la novela Piazza Italia, a la que siguieron varias antologías de cuentos, pero se consagró definitivamente gracias a las novelas Réquiem. Una alucinación (1992) y sobre todo, Sostiene Pereira (1994), ambientada en la dictadura de Salazar en Portugal y que fue llevada al cine por Roberto Faenza en 1996, con Marcello Mastroianni como protagonista.

Por Antonio Sarabia l fallecimiento de un amigo querido es algo muy personal, un motivo de luto y aflicción íntima, nada que enviar a los periódicos, por eso mi primera reacción al recibir la invitación para escribir en El Informador algo sobre la muerte de Tabucchi fue un rotundo “no”. ¿Por qué?, ¿para qué?, me dije. En mi respuesta mencioné que hasta se me hacía raro llamarlo “Tabucchi”. En el momento de escribir eso Antonio me sonrió en la cabeza, con esa sonrisa suya tan llena de sobreentendidos, y entonces pensé que le haría gracia que yo contara algo de él en esa ciudad que, cuando su padecimiento era apenas una ligera nube a la que no se le veían trazas de oscurecer el horizonte, habíamos designado como punto de partida para un posible recorrido por México. Comprendo bien que esa manera absurda y vicaria de llegar allá juntos después de su muerte es imbécil, fantasiosa e inútil, pero es una manera al fin con esa pizca de surrealismo y ternura que a él le era tan propia. Todavía con la sonrisa de Antonioondeandoenelrecuerdomedecidoateclearcualquier cosa en la Mac. Voy a echar cosas ahí dentro, sin reflexionarlas demasiado, a ver qué aparece después. Tal vez con ello el dolor mengüe un poco y de esta maraña de sentimientos encontrados resulte una cosa más o menos coherente y medianamente legible. No será este un panegírico sobre su persona, ni una crítica enterada y sesuda sobre su trabajo literario. Para eso están sus propios libros: lean Sostiene Pereira, Réquiem, Dama de Porto Pim, Nocturno hindú, conozcan la obra de quien hasta hace pocos días era uno de los mayores escritores vivos. Yo no voy a hablar de ella, ni de su nacimiento en Pisa durante la guerra, ni de su amor por la lengua portuguesa, ni de su conocimiento erudito y apasionado de la poesía de Fernando Pessoa, motores ambos de su primer viaje a Lisboa, allá por los años sesenta, ni de su encuentro entonces y ahí con María José, su esposa, a quien llamamos Zé los amigos y a quien Antonio nombraba Zezinha cuando quería mostrarse afectuoso. Tampoco hablaré de sus apasionados alegatos en defensa de los menos favorecidos en esta sociedad europea cada vez más xenófoba, ni de su absoluto desprecio por Silvio Berlusconi. Esa tarea se la dejo a sus críticos y a sus biógrafos. Yo quisiera hablar aquí de otra cosa que no alcanzo todavía a definir. Me ciega la rabia impotente ante su muerte, la frustración ante una ausencia que ya nada puede compensar, la tristeza de las cosas que quedaron pendientes en nuestra reciente y a la vez tan antigua amistad. Nos conocimos a principios de marzo del año pasado, en una cena organizada por una querida pareja de amigos colegas, Karla Suárez y José Manuel Fajardo. Entre un puñado de afinidades estéticas, filosóficas y literarias descubrimos con placer que, además, éramos vecinos. Nuestras casas, enclavadas en el corazón del centro histórico de Lisboa, están apenas a pocos minutos a pie una de otra. A él le comenzaban unos dolores recurrentes en la pierna derecha y los achacaba a la falta de ejercicio físico por lo que nos pusimos de acuerdo para salir a caminar juntos por las pintorescas callejuelas y plazas de nuestro vecindario, Príncipe Real, Bairro Alto y Chiado, con café y sabrosa plática incluida. No pasamos de hacerlo un par de veces. A él la pierna le impedía extender los paseos y no tardamos en circunscribirlos a tazas de café en los lugares más próximos y a una que otra ida al cine antes de que se fuera a pasar el fin del verano a Italia. Yo estaba invitado esos días a

unas charlas en la universidad de Milán. Él me sugirió al- Lisboa y me prestó El té de Proust, los cuentos reunidos canzarlo después en su casa de toda la vida, cerca de Pisa, del rumano Norman Manea a quien quería y admiraba de y yo preferí pasar unos días en Venecia con Lauren, mi mu- una forma especial. Se sentía extremadamente orgulloso jer, pensando que ya habría tiempo para vernos con él en de un homenaje que le habían hecho los gitanos por abanalguna mejor ocasión. derar sus derechos y de la vara de juez que le confirieron Al volver nos llamamos de nuevo. Nos invitó, a Lauren durante la ceremonia. Cuando cayó Berlusconi en Italia y a mí, junto con Karla y José Manuel en cuya cena nos ha- nos llamó para festejarlo con una improvisada cena en su bíamos conocido, a almorzar en su casa a orillas del mar. casa en la que brindamos abundantemente a la salud de Los seis coincidimos entonces y después en calificar aquel su país natal. día como “perfecto”. Antonio arrastraba cada vez más su Le divertía el iPad que yo llevaba a la clínica para lepierna pero la comida, el humor y la conversación fueron er y distraerme mientras él entraba con el médico. Se lo insuperables. Antes de despedirnos fuimos a ver la puesta mostró a Zé, como un niño un juguete, y le pidió uno igual del sol a una playa cercana y ahí Antonio insistió aún en que como regalo de cumpleaños. compráramos un pollo asado para la cena en un sitio cualLos exámenes se sucedían y, de pronto, la pierna era quiera y volviéramos a su casa a continuar con la fiesta. Yo, el menor de sus males. Le empezó a resultar imposible bamuy a mi pesar, me negué. Era el 15 de septiembre y quería jar por su propio pie la escalera de su casa y ya no pude apresurar mi regreso a Lisboa para asistir acompañarlo yo al médico como acosal Grito en la embajada de México. Ya voltumbrábamos. Un servicio del hospital veríamos en otra ocasión, le repetí agrade- El día del entierro me sentí se encargaba de llevarlo y traerlo a los cido, sin darme cuenta que reincidía en lo tratamientos. Dejamos de vernos con la de Italia y que la vida, o más bien la muer- raro, hasta un poco intruso, frecuencia que solíamos. Aún así, mante, nos negaría otra oportunidad. tuvimos el contacto por teléfono y pude Por cierto que entre nosotros el trata- caminando en medio del verlo en su cuarto del hospital una vez anmiento de “tocayo” nunca se dio. Él me llates de su operación. Todavía las cosas no cortejo fúnebre de sus maba Antonio y yo a él igual. La confusión parecían tan graves. Luego, unas semaera para Zé y para Lauren quienes no hanas después, recibí un mensaje en mi teantiguos amigos llaban qué hacer para dirigirse a cualquieléfono móvil. Me pedía que pasara a visira de los dos sin que ambos volteáramos al tarlo a su casa a las cinco y media de la mismo tiempo al escuchar nuestro nomtarde. Yo no leí su mensaje sino hasta las bre. Cuando Lauren le respondía el teléfono se identificaba ocho de la noche. Le respondí a esa hora pidiéndole mil a sí mismo, como si su ronca voz de fumador empedernido disculpas y me dio una nueva cita para el día siguiente a y el retintín italiano en su español no fueran suficientes pa- las seis. ra reconocerlo, como “el viejo Antonio” aunque era apenas Me dolió verlo tan delgado y disminuido en una silla unos meses mayor que yo. de ruedas. Conversamos poco más de media hora. CuanComo la pierna no mejoraba, cuando volvió de su ca- do me di cuenta de que comenzaba a cansarse le dejé unas sa en la playa me pidió que lo llevara a hacerse unos aná- películas que le había llevado para que se distrajera y me lisis al hospital. Zé, que no quería causarme molestias, lo incliné sobre la silla para darle un abrazo. Esa fue la últiregañó por insistir en buscarme para esos menesteres, pe- ma vez que lo vi. ro la verdad es que a mí no me incomodaba. Antonio me El día del entierro me sentí raro, hasta un poco intruso, había dicho ya, y se lo repitió entonces a Zé delante de mí, caminandoenmediodelcortejofúnebredesusantiguosamique tenía la impresión de que él y yo éramos amigos de to- gos que vinieron a rendirle un postrer homenaje desde diverda la vida. Ya sea solo o con ella debo haberlo llevado al saspartesdelmundo.Eltoquesurrealista,queAntonionopomédico una buena docena de veces y entre radiografías, día dejar de ofrecernos incluso en su muerte, lo da el nombre exámenes y visitas a uno u otro especialista llegamos a ve- del cementerio, Los Placeres, y el que él lo hubiera hecho teaces a permanecer el día entero en el hospital. Cuando sa- tro de un episodio de su libro Réquiem. líamos temprano me quedaba en su casa un rato más, a Lo que hablamos, discurrimos, reímos y fantaseamos continuar con la charla y bebernos un whiskey. Si salía- durante tantas caminatas, cafés, whiskies, salas de espemos tarde llamábamos por teléfono a Lauren y a Zé para ra en el hospital, cenas, recorridos en auto y demás es alir a cenar todos juntos. go que a ningún otro interesa y que conservaré conmigo A pesar de sus padecimientos Antonio mantenía el buen hasta el fin. A mí, le dije una vez, el oficio de escritor estaánimo. Miraba las cosas a su alrededor con una permanente ba terminando por hartarme. Él me confesó haber vivido curiosidad y ese humor un tanto surrealista que se transpa- lo mismo y me dio buenas razones para continuar. Lo hirenta en sus obras. Un día vino a cenar a la casa y me trajo, ce. Hace muy poco terminé una novela que tenía abandoenvueltocuidadosamenteenpapeldealuminio,comounape- nada y le escribí un mensaje telefónico a Zé para que se lo queña joya, el primer brote de una mata de chiles que tenía contara a Antonio avisándole también que era una espeplantada en su jardín pensando que yo, como mexicano, la cie de secuela de otra novela mía que él conocía y gustaba apreciaría más que ningún otro. Esa noche escuchamos can- y que se la quería dedicar. Ella se lo susurró al oído y me ciones rancheras y me pidió que le enviara por correo elec- dice que tal vez hasta le haya visto sonreír pero que a esas trónico las letras de algunas que le maravillaron. Todavía es- alturas ya no podía estar segura de nada. cucho su risa al oír las primeras estrofas de El Abandonado: Esto es lo que yo siento ahora: el año pasado conoMe abandonaste, mujer, porque soy muy pobre / Y por cí a un hombre honesto, generoso, valiente, sensible, dotener la desgracia de ser casado… tado de un fino sentido de humor, con quien era un plaRecordaba con afecto y devoción a sus amigos y ha- cer conversar durante horas enteras y que además era blaba a menudo de ellos y de sus trabajos. Organizó una un escritor formidable. Apenas unos meses después, la cena para que conociéramos algunos de los que viven en muerte me ha arrebatado a un amigo de toda la vida.

GALLIMARD

Hay amigos para siempre, aunque la muerte se interponga. El autor italiano Antonio Tabucchi es recordado por el escritor Antonio Sarabia


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EL INFORMADOR

Fernando Savater

Jorge Zepeda Patterson

El guapo y la morena: voto femenino ¿Y tu por quién vas a votar? Pregunta una mujer a otra. “Pues por Peña Nieto, está reguapo”, contesta la interrogada. “Imbécil”, le responde su amiga, “te va a gobernar no te va a hacer el amor”. El chiste no es nuevo y tampoco es particularmente ingenioso, pero es más que revelador. Sobretodo ayuda a responder una de las grandes dudas que cruzan el proceso electoral que vivimos: ¿Por cuál de los candidatos se va a inclinar el voto femenino? El tema es relevante porque por vez primera tenemos una mujer en la boleta electoral que constituye una verdadera contendiente. Ya habíamos tenido candidatas presidenciales como Patricia Mercado o Rosario Ibarra, pero en ambos casos se trataba de participaciones más honoríficas que viables. Josefina Vázquez Mota pondrá a prueba, por vez primera, la variable “de género” entre los factores que podrían explicar las inclinaciones de los votantes. Hasta ahora las encuestas son poco concluyentes. Tanto Josefina como Peña Nieto concentran mayor intención de voto entre las mujeres que entre los hombres, pero por poco margen. Todavía no es un factor en la definición del voto. Pero en los equipos de campaña del PRI y del PAN consideran que esto podría cambiar. Y en el caso de una votación reñida, podría ser uno de los factores que incida en el resultado final. ¿Por qué? Básicamente porque todavía hay un 30 por ciento de ciudadanos que no han decidido su voto, según encuestas. Y más aun, entre los que han decidido más de un 15% afirma que todavía podría cambiar su decisión. Por desgracia una parte importante de la población no cruza la boleta electoral en función de los programas de gobierno de los candidatos, la inclinación ideológica de los partidos o las propuestas concretas de sus abanderados. Esto es así por dos razones. Primero, porque la mayoría de las personas no están politizadas; ejercen su derecho al voto como parte de un deber cívico, por una vaga sensación de “empoderamiento por un día” y en el caso de los primerizos, por curiosidad. Segundo, porque en muchas ocasiones los propios programas de gobierno y las promesas de los candidatos son tan vagas y desdibujadas que no resulta fácil identificarse con un ideario programático. No es fácil envolverse en banderas tan desteñidas e inmolarse en ellas. Revisemos, por ejemplo, las estrategias sobre Seguridad Pública que ofrecen Peña Nieto, Vázquez Mota y López Obrador y encontraremos vaguedades e indefiniciones prácticamente intercambiables. Y eso que se trata del tema que más preocupa a los mexicanos, por encima del desempleo o la economía. Siendo así, muchos mexicanos votarán por razones que están más asociadas con la psicología del consumidor que con la racionalidad política. La propaganda electoral convertirá a los candidatos en productos de consumo masivo. Y como cualquier estrategia de marketing los expertos buscan los atributos que hagan “vendible” su producto a los distintos nichos del universo de votantes. Las mujeres poco politizadas constituyen uno de esos nichos. Y ciertamente no es un nicho menor. López Obrador intentará hacer de su República del amor y su convocatoria a la unidad un guiño a las madres de familia. La verdad no suena muy prometedor. Mayor posibilidad de éxito tendrán Peña Nieto y Vázquez Mota. La panista apelará a su sexo. “Una de nosotras puede llegar a la presidencia, consigámoslo”. Ese será el subtexto implícito en su propaganda. Una especie de voto solidario de género. El problema, quizá, es que no siempre las mujeres son generosas con otras mujeres. Depende del argumento y la situación. Mal manejado puede ser contraproducente. Pero igualmente poderoso o dañino podrá ser el argumento de Peña Nieto. El atractivo físico es un factor de éxito profesional e incluso salarial. Estudios de psicología laboral demuestran que a capacidades similares las personas atractivas ganan más que sus colegas y ascienden mas rápido. La elección de productos en un supermercado tiene que ver más con el empaque que con el contenido. Y el marketing electoral no es muy distinto que la propaganda comercial. Peña Nieto tratara de posicionar la noción de la pareja de ensueño que coronaría un final feliz con La Gaviota instalándose en Los Pinos. Una imagen más que “vendible” a un público femenino no politizado. A menos que el empalago o la generación de envidias provoque lo contrario. La lucha por el voto femenino será uno de los terrenos claves en las campañas que inician. Será interesante ver las estrategias desplegadas y el balance final. ¿Quién terminará siendo president@ de las mujeres? www.jorgezepeda.net @jorgezepedap

Hay noticias importantes por sí mismas y otras que lo son sólo como síntomas. Éstas sin embargo pueden a veces decirnos más sobre el fondo de lo que nos pasa que las que directamente nos cuentan lo que nos pasa. Por ejemplo: Gherush92, una organización internacional de investigadores y profesionales que cumple funciones especiales de consultoría en la ONU para cuestiones de derechos humanos y educación para el desarrollo, recomienda que la Divina Comedia de Dante Alighieri sea excluida de la enseñanza escolar por antisemita, antislámica y homófoba… entre otras maldades. En efecto, en los diversos círculos de su minucioso Infierno (que en sí mismo ya es un concepto sádico) padecen eterno castigo el judío Judas, Mahoma y un ilustre elenco de sodomitas, por no hablar de los adúlteros, los hipócritas y otros representantes de formas de vida alternativas. Los escolares son obligados —“sin filtros ni explicaciones” asegura Gherush92, que por lo visto tiene informantes en todas las aulas— a venerar los logros del gran poeta calumniador. Por supuesto, añade la presidenta de esta culta organización defensora de todo lo correcto, Gherush92 no invoca ninguna forma de censura… Hagamos una pausa para reírnos, desde la condescendencia o el nerviosismo. Y ahora sigamos, no sin recordar que acusaciones inquisitoriales parecidas se han hecho antes contra la brutalidad de la Ilíada y contraElmercaderdeVenecia.Enrealidad,sideloquesetrataesdefomentar las buenas costumbres sociales y la tolerancia, lo verdaderamente peligroso de nuestra tradición cultural es empeñarse en trasmitirla a las generaciones venideras. El pensamiento más alto y la poesía más auténtica de que guardamos registro han celebrado durante siglos la esclavitud, el aniquilamiento bélico de los enemigos, la sumisión e inferioridad de las mujeres, el castigo feroz de herejes y transgresores de la ley, etc… Claro que también en esas páginas apolilladas se encuentra la reclamación pri-

Domingo 1 de abril de 2012

¡Al infierno con Dante! mordial de libertad y justicia, de la protección de los débiles, de una igualdad entre seres humanos que excluya las más arraigadas exclusiones. Y el repudio de quienes abusan de su poder social en contra del resto de los socios. ¿Cómo separar lo uno de lo otro, como cribar lo que nos escandaliza para dejar limpio lo que nos trae esperanza, sin perder por el camino lo sustancial e irrepetible de la cultura misma? Para algunas “bellas almas” (la denominación solía emplearla Hegel, y no en tono de alabanza) la interpretación del presente es plana, sin perspectiva ni profundidad, llena de preceptos edificantes y vacía de historia. Pretender ahormar la educación a esas insuficiencias y esa suficiencia es sencillamente sabotearla en cuanto posibilidad de potenciar mentes autónomas, realmente ilustradas. No nos libraremos así de los fanatismos criminales que con tanta razón nos alarman (precisamente el fanático es quien vive siempre fijo en el agraviante pasado o en el prometedor futuro) pero castraremos la formación humanista de los ciudadanos que deben defenderse y defendernos de ellos. Conocer bien a Homero, a Dante, a Shakespeare y también a Celine nos refuerza contra el vendaval de las más peligrosas supersticiones, incluidas las de Homero, Dante, Shakespeare y Celine. Después, conviene promover con cautela una modestia realista y levemente irónica. Dentro de cien años, o quizá de 50 (¡el espíritu se acelera para no desaparecer!) nuestros herederos leerán nuestras declaraciones de principios y nuestras recomendaciones morales con frecuente escándalo. Intentarán tachar muchas de las palabras que hemos dicho y de las imágenes que hemos proyectado, quizá algunas de las que hoy nos son más estimadas. Ellos sabrán por qué. Esperemos contar entonces entre los maestros con abogados benévolos, capaces de explicar con mesura y algo de resignación a los neófitos que eran otros tiempos…

Carlos Enrigue

AYER DECÍAMOS Esta semana el señor presidente Calderón se lanzó con gran entusiasmo a hacer por todo el país inauguraciones de obras terminadas y en proceso, y realizó una especie de informe ante diez mil funcionarios exaltando los logros de su gobierno. La razón aparente, que a partir del día 30 va a ver muy limitados sus anuncios ya que la absurda ley electoral prohíbe a los gobernantes, con ciertas excepciones, promover logros del gobierno; así como prohibió a los candidatos hacer campañas hasta ese día. Desde luego que tanto los candidatos, como lo hará el presidente, se burlarán de la prohibición, total, acusados ante la FEPADE (más inútil que una llave sin cerradura) y el TFE resolverán que se violó la ley tantito, pero no pasará nada. Los de un lado acusarán a los del otro, para que el espectáculo continúe. Tampoco me interesa saber si lo que dijo es cierto o falso, lo que me hizo fue considerar la terrible soledad en la que viven los presidentes de nuestro país, en especial cuando la atención va rumbo al nuevo Tlatoani; y hay que decirlo en este contexto, la temporada de soledades comenzó el pasado día 30. De aquí que usted pueda considerar que la democracia es un servicio de entrega a los demás, una pasión por crear un mejor mundo, una forma de donarse a los demás o una forma más elaborada que usted escoja, todo se vale. Pero quien esto escribe probablemente no tiene las capacidades

La soledad para elevarse a tales alturas del conocimiento y en cambio cree que nuestro país es un país sumido en un profundo subdesarrollo, en que el presidente es un rey absoluto por seis años. Hay que decirlo, que tiene un par de limitaciones. Una, que puede ser criticado inmisericordemente por amigos y enemigos, con razón o sin ella; y la segunda, que aunque no lo sepa sigue siendo un ser humano, aunque es difícil que lo piense durante su mandato. Considere usted que por rico que sea el jerarca, este año tendrá a su disposición tres billones setecientos cincuenta mil millones de pesos para disfrutar. Para que usted documente de la suma de que se trata es millones más o millones menos, cinco veces el capital que le atribuye al hombre más rico del mundo, imagine si no pierde piso. Desde el primer día de su gobierno no habrá una sola persona que se atreva a decirle que algo está mal y mucho menos que él hizo algo mal, todos los días hará una inauguración, dirá un discurso ante un público por lo general amable, por ello a la hora en que él descubre que hay quienes no están de acuerdo o cree que no entienden su entrega se irrita. Simplemente no puede entender que no lo adoren. En mayor o menor grado a todos les debe dar ese síndrome post presidencial, para Salinas fue terrible (lea sus libros) y yo creo que le va a dar muy duro a Calderón que ya dijo se dedicará a escribir. carlosenrigue@hotmail.com

María Palomar

DE LECTURAS VARIAS

Domingo de Ramos

Se suele recordar a Chesterton más como ensayista y narrador que como poeta, pese a que sus dos primeros libros, ambos de 1900, son de poesía: Greybeards at Play y The Wild Knight. En el segundo figura el poema “The Donkey”, uno de los más conocidos del autor junto con el épico “Lepanto”. Nada más apto para el maestro de la paradoja que el contraste entre ambos: el tono menor, ahistórico, y el personaje humilde del primero frente a las trompas bélicas y el fresco historicista esplendente del triunfo de Juan de Austria. Es bien conocida la devoción de Borges por Chesterton, del que hizo copiosas traducciones (alguna vez tomó como base versiones de Alfonso Reyes*), entre ellas la de “Lepanto”. En cambio, no es muy sabido que Julio Cortázar tradujo por lo menos un poema de Chesterton, que es precisamente “El burro”. Como escribía Antonio Cajero hace unos años en una breve nota en La Jornada Semanal**, el poema fue publicado por Borges en 1947 en Los Anales de Buenos Aires, después de su ensayo titulado “Nota sobre Chesterton”. (Cortázar había traducido en 1946 El hombre que sabía demasiado.) El Burro G.K. Chesterton Traducción de Julio Cortázar

*http://cvc.cervantes.es/trujaman/anteriores/abril_04/14042004.htm ** http://www.jornada.unam.mx/2007/08/26/sem-antonio.html

Centenares de perros felices

Rosa Montero

Todo empezó hará unos 15 años. María Luisa María Hernández, desesperada al ver el sufrimiento de tantos perros maltratados, ahorcados o abandonados, decidió complicarse la vida y montar un albergue para canes sin tener ni dinero ni tiempo para hacerlo. Hasta aquí, la historia es semejante a la de muchos otros individuos generosos que lo entregan todo para proteger a los animales. Ahora bien, lo peculiar y maravilloso de este caso, lo original y casi único en el mundo, es el hecho de que en el albergue que ha montado Maria Luisa María Hernández con la estrecha colaboración de Mary Carmen Quejido y Pilar Nieves, los perros están libres. Esto es: los animales no se encuentran encerrados en cheniles o pequeñas jaulas, sino que deambulan a su antojo por dentro del refugio, formando enormes manadas. En Las Nieves, que es como se llama ese lugar, hay centenares de perros (el número varía por las admisiones y las adopciones). Les aseguro que la experiencia de entrar allí es inolvidable. Las Nieves ocupa un extenso terreno en medio del campo en Navalcarnero, cerca de Madrid. El recinto está dividido en otros amplios recintos interiores, cada uno provisto de grandes patios de verano y de invierno y de casas con diversas habitaciones. Hay un cercado para perros grandes, otro para medianos, otro para pequeños, otro para galgos… Los suelos de las casas están cubiertos de alfombrillas que sirven de camas, y cada recinto acoge una manada de cien o doscientos animales. Entran y salen a los patios a su antojo, escogen por sí mismos la habitación de la casa en donde quieren dormir y los compañeros con quienes quieren codearse. En verano ¡hay piscina! Dentro de los límites del albergue, los perros son libres. Y están acompañados por otros perros. Forman una manada, que es su grupo biológico natural. Al parecer, los conflictos entre los animales son mínimos, y cuanto mayor es el grupo, mas fácilmente se adaptan a las reglas sociales.

Cuando peces volaban y andaban las florestas y los higos crecían entre espinas, cuando la luna era de sangre, entonces fue que vine a la vida. Con monstruosa cabeza, repelente rebuzno y las orejas como errantes alas, parodia andante del demonio, en medio de la restante grey de cuatro patas. Descastado harapiento de la tierra, viejo, maligno y terco; azotadme, burlaos; yo estoy callado, yo guardo mi secreto. ¡Tontos! ¡Sabed que tuve alguna vez mi hora, una lejana y dulce hora de rapto; hubo clamores junto a mis oídos y palmas a mi paso!

Pero para ello, claro, hace falta haber arriesgado mucho y haber invertido un esfuerzo verdaderamente colosal. Me explican estas mujeres que empezaron con pocos perros y que fueron aprendiendo paso a paso. Que siempre quisieron tener a los animales en un entorno digno y permitirles una verdadera vida, porque, aunque procuran dar a los perros en adopción, muchos se quedan para siempre en el refugio, como sucede en todas las asociaciones de este tipo. Los más viejitos, los más enfermos, los más grandes… Todos los albergues tienen, por desgracia, una población fija de animales que van consumiendo sus vidas como perpetuos y melancólicos presos dentro de sus pequeñas jaulas. Y por más que la abnegada gente que se dedica a esto intente sacarlos de cuando en cuando y mimarlos y acariciarlos, la suya es una existencia triste. En Las Nieves, en cambio, los perros disfrutan de una vida decente. De hecho, en ocasiones, algún animal adoptado ha tenido que ser devuelto al refugio, porque al abandonar la manada se había sumido en la depresión. A mí me encantan los animales y llevo más de 30 años conviviendo con ellos, pero nunca había experimentado algo semejante a entrar en un recinto con más de un centenar de perros sueltos ladrando y brincando en torno a ti. Es impresionante, al principio, incluso, un poco inquietante; pero después, pasada la primera sacudida, es algo profundamente conmovedor. Están tan vivos. Se les ve tan felices. Tan seguros y satisfechos. Hay algo maravilloso en Las Nieves. Algo elemental y antiguo, algo que te calma. Un oscuro recuerdo de otras vidas y de otras manadas primordiales. El quid de la cuestión, dicen las responsables, es conocer a los perros, estar con ellos, convertirte en el líder humano de la manada, conseguir que te reconozcan y respeten, colocar a los recién llegados en un entorno favorable hasta que se adapten, mediar en las posibles fric-

ciones. Hay que saber hacerlo, y hay que haber empleado infinitas horas y muchísimo amor en observar a los animales. En los primeros años, los perros se quedaban solos por la noche y se producían frecuentes robos, pero en 2001 sufrieron el más grave. Entonces construyeron una casa de guardeses y ahora siempre hay tres personas viviendo en el refugio. Es muy duro, porque la finca no tiene ni agua ni luz, y tampoco les recogen la basura. Sacar adelante el albergue es un trabajo sobrehumano. Y, sin embargo, ¡el sitio está tan impecablemente limpio, tan bien cuidado! Fui allí una tarde de mucho frío; los galgos llevaban puestas sus mantitas impolutas, las alfombrillas se encontraban en perfecto estado de revista… Es un edén canino. Pero conseguir este nivel de excelencia es un milagro. Tanto Mary Carmen como Pilar y María Luisa tienen otra vida, es decir, tienen trabajos,familia,obligaciones.Elesfuerzopersonalesenorme.Yluegoestá el problema del dinero. Por los perros que dan en adopción, vacunados, castrados y con chip, cobran una cantidad fija que va de los 100 a los 150 euros, dependiendo del tamaño del animal. Pero esto no cubre ni un ínfimo porcentaje de los gastos y, por otra parte, reciben muchas más llamadas para dejarles perros que para adoptar. Desde 2001 cuentan con la ayuda eventual de una organización alemana que es la única en el mundo, que ellas sepan, que también mantiene a los animales en manadas. Se llama Pro Animale für Tiere in Not y financiaron la construcción de algunas de las casas de la finca. Pero la única fuente fija de ingresos es el dinero de los socios. Tienen 400 y no es suficiente. Verás, puedes hacerte socio o puedes apadrinar a un perro de los que no saldrán jamás del refugio e ir a visitarlo de cuando en cuando, si te apetece.EntraenlapáginadeLasNieves(www.asociacionlasnieves.org),escríbeles un email (asociacionlasnieves@gmail.com) o llama a los teléfonos 918 13 91 26 y 670 78 51 00. Se lo merecen.


Domingo 1 de abril de 2012

EL INFORMADOR

PÁGINA 3-B

ENTREVISTA RODRIGO REY ROSA

“Eludir la violencia sería difícil y poco sabio” Rodrigo Rey Rosa habita una esfera formada por los libros que ha escrito y leído, pero también los que ha imaginado y hasta hurtado. Severina es su más reciente novela Por Mariño González un par de incursiones en otros espacios, el territorio imaginario para mí ha sido, principalmente, Guatemala. — ¿En qué momento decidió dejar la carrera de medicina y dar paso a la escritura? — Lo recuerdo muy bien. En la clase de biología había que matar conejos. Un día me harté de matar conejos y decidí que eso ya no era para mí. Y por esa época había un maestro de literatura muy elocuente, así que en vez de ir a las clases de medicina comencé a escucharlo. En ese momento decidí abandonar la medicina y comencé a escribir.

— Paul Bowles tradujo sus primeros libros al inglés. ¿Cómo fue su relación con el escritor estadounidense? — Sobre todo de amistad. Una amistad literaria. Lo conocí en el contexto de un curso de creación literaria y desde el principio me cayó muy bien, porque dijo que no creía que se pudiera enseñar a escribir, que él estaba ahí un poco por necesidad económica y le habían dicho que había gente interesada en conocer su opinión sobre el trabajo de cada uno. Escribir no se puede enseñar ni aprender, hay que descubrirlo uno mismo: ese fue su primer discurso. Luego nos preguntó de dónde éramos, qué autores nos gustaban. Y cuando se enteró que yo — ¿Cómo llegó al personaje de Ana Severina era de Guatemala le dio curiosidad saber qué esBruguera, ladrona de libros? taba haciendo ahí. Comenzamos a hablar de via— De pronto. Yo había oído una anécdota, con un jes y de Borges, porque yo era en ese tiempo deamigo librero, acerca de una mujer a la que habían co- voto lector de Borges y él también. Eso nos dio pie gido hurtando. La encerró en su para comenzar una amistad librería acusándola de robarse que duró 20 años. A veces pienso en unlibro.Yohabíapensadohacer un cuento con eso, pero después — ¿Y usted comparte esa un lector particular, decidí seguirme y así se conviropinión acerca de la enseñana quien le dedico un tió en novela. za de la escritura? libro, y a esa persona la — Sí. Alguien con expe— Severina es una nove- tengo en mente mientras riencia puede ayudar, pero no la en la que se citan muchos li- escribo. Pero es una enseñar. Parte del trabajo del bros. ¿De qué se nutre su liteescritor es ver qué tiene uno ratura? ¿De otros libros? ¿De persona real, no es ese dentro. Y eso no te lo enseña la realidad? monstruo abstracto que nadie. — Creo que es el caso de es el público todos los narradores: me nutro — ¿Qué lee Rodrigo Rey de la vida, pero la vida también Rodrigo Rey Rosa, escritor Rosa? guatemalteco. son los libros. — Un poco de todo. No tengo un programa de lectura, — Severina dice en esta pero digamos que, cuando hay novela que los libros ayudan a entendernos me- un autor que me gusta, me gusta leer todo lo que jor a nosotros mismos. escribió, así sean obras secundarias. He agotado — No sé si los libros ayudan a entendernos, pe- a ciertos autores y cada cierto tiempo me dan garo nos vamos construyendo de lo que oímos, de lo nas de visitarlos de nuevo: Jorge Luis Borges, que nos cuentan y, en el caso de la gente que lee- Adolfo Bioy Casares, Franz Kafka, Graham Gremos, sí, nos llevan a crearnos una imagen de noso- ene, Patricia Highsmith... En mi biblioteca tienen tros mismos, aunque luego es como prestada. Los un lugar especial esos autores cuyas obras tengo libros influyen en cómo se ve uno a sí mismo, pero casi completas. Tengo una relación continua con también hay que imaginarnos. ellos, digamos prolongada, así que cada tanto los vuelvo a visitar. — ¿Ha robado libros como Severina? — Sí, de joven robé. Hurté las Elegías de Duino, — En sus libros, como en la vida, hay humor, de Rilke, porque era un libro que yo quería y no podía tragedia, violencia e incluso una mezcla de génepagar. Estaba viviendo en Europa, en Alemania. En- ros literarios. ¿Cómo funciona este mecanismo contré una edición bilingüe carísima y caí en la tenta- en su escritura? ción. En ese tiempo no había sensores, así que era fá— La narrativa es una especie de reflejo de cil. Robé otros más, pero ese fue el primero. nuestra manera de pensar y de sentir. Lo que hay ahí es lo que brota. No tengo una agenda. Es lo que — ¿Qué sintió al sustraer ese libro? buena o malamente puedo hacer. — Emoción. — Ha participado en una mesa titulada “¿De — ¿Y esa emoción lo llevó a escribir? ¿La qué hablamos cuando hablamos de amor?”, y Seemoción sirve para escribir? verina es un libro que se presenta como “un deli— Escribir es, tal vez, un impulso emocional, rio amoroso”. ¿Qué hay del amor en su literatupero volitivo y de deseo. Tengo que confesar que ra? ¿Cómo lo concibe? disfruto escribiendo, pero no siempre se puede. — Los escritores no somos los más adecuaSiempre estoy buscando el momento propicio, pe- dos para hablar del tema. Es un tema muy fértil, ro también propicio el momento: me pongo a jugar pero más bien desde el desamor o la desdicha en con pluma y papel y de pronto llega algo. el amor. Una vez se consigue la felicidad amorosa ya no es tan fácil transmitirla, es un fenóme— ¿Es un autor metódico? no casi místico que no se puede comunicar fácil— Yo diría, más bien, metódico y obsesivo. Hay mente. En cambio, la búsqueda, la ausencia del cosas que me ayudan, ritos que sigo porque creo amor sí. El amor es una preocupación universal, que me llevan a escribir. Hay signos, pero como soy pero luego habría que hablar del amor como lo supersticioso no me gusta contarlos. entendemos nosotros, que es una construcción cultural a partir de la literatura. Casi todos los — Cuando uno lee sobre Rodrigo Rey Rosa modelos que tenemos para definir lo que sería surge regularmente una palabra: viajero. ¿Cómo una vida amorosa plena vienen de la literatura. han influido los viajes en su literatura? — De una manera importante. Yo comencé a — En un par de mesas del Hay Festival de Cartratar de escribir viajando. Con la sola idea de via- tagena se tocó el tema de la violencia en América jar me dan ganas de escribir, pero ya tengo casi 10 Latina y se mencionó su nombre como uno de los años de no hacerlo. Es decir, hago viajes cortos, autores que, actualmente, narran esa realidad. como este a Cartagena. Digamos que me pasé via- ¿Comparte esa opinión? jando muchos años sin tener más que una maleta — Los escritores nos nutrimos de nuestra reao dos. Así viví mucho tiempo: con el equipaje muy lidad inmediata y la violencia es una realidad consligero y siempre dispuesto a viajar. Pero hace 10 tante. Eludirla sería difícil y poco sabio. La violenaños que no lo hago, así que ya no puedo decir que cia es un problema que nos confronta todos los días siga siendo así de importante para mi escritura. y es buena materia prima literaria. Tengo una hija de más o menos 10 años y eso me ha convertido en alguien más sedentario. — ¿Llevar la violencia a la literatura ayuda a combatirla? — ¿Encontró historias en esos viajes? — No. No sé si entender es la palabra, pero el — Sí, aunque casi siempre tenía la vista pues- hecho de escribir no cambia la realidad violenta en ta en Guatemala. Una Guatemala más o menos re- la que estamos metidos. En todo caso tal vez ayual. Aunque estuve fuera mucho tiempo, aparte de da a pensarla, a reflexionar.

EL INFORMADOR • M. GONZÁLEZ

C

omo estudiante de medicina, Rodrigo Rey Rosa se hartó un buen día de matar conejos y decidió convertirse en escritor. Así que viajó, observó y escribió, sin perder de vista su natal Guatemala, hasta que en 1980 conoció al narrador estadounidense Paul Bowles, con el que trabó amistad. Hoy día, el autor de Cárcel de árboles y El material inhumano, entre otros títulos, es considerado uno de los narradores más sólidos y arriesgados de Iberoamérica. Y como la protagonista de su más reciente novela, Severina (Alfaguara, 2011), profesa un amor profundo por los libros, esos “bichos que vibran y murmuran”. Con aire distraído y enfundado en sus gafas oscuras, sentado en el lobby del hotel sede del Hay Festival de Cartagena, Colombia, a donde acudió a finales de enero pasado, Rodrigo Rey Rosa explica que no ha ido a muchas ferias o festivales, pero considera que son “una celebración de la literatura, las artes y a veces hasta de las matemáticas. Para mí, viniendo de Guatemala, donde no se frecuenta mucha gente que comparta este oficio, me sirve para conocer obras y autores que no habría encontrado de otra forma”. Las librerías, escribe el también autor de Ningún lugar sagrado, “son como gusaneras de ideas”, y es precisamente en una de ellas que ocurre su historia más reciente.

• En Cartagena de Indias. Rey Rosa participó en el Hay Festival de literatura.


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EL INFORMADOR

Antonio Ortuño

EL MUNDO ALUCINANTE

Emparéjese usted las patillas Uno de los flancos más enclenques de los escritores (uno de tantos, quiero decir) son sus presentaciones públicas. No hay plumífero que no se queje de aceptarlas pero, a la vez, no hay uno que las rechace. Excepcionales son los casos de misántropos como Salinger o Pynchon que se resisten a andar cachando aplausos. Hace unas semanas, Cristina Rivera Garza ironizaba en su columna sobre el paño verde que suele cubrir las mesas en las que los escritores peroran en público y pedía, mutatis mutandis, su abolición. Me atrevo a matizar: el paño verde es espantoso pero las alternativas que han saltado al ruedo son peores. La más usual es la imitación del foro televisivo: se sienta al escritor en un silloncito sin brazos, en el que se hunde, y se le cuelga de la solapa o el escote un micrófono inalámbrico. En otro silloncito se aplasta el moderador. Si al acto asisten cinco escritores, se les dispone en cinco sillones, como si poblaran la sala de espera de un ¿Gana el tan mentado dentista. Sobreviene el caos: como no hay cables ni micrófono con base que deje en silencio “nivel del debate” al a quien lo no usa, todos parlotean a la vez, lo cual puede ser muy divertido de contemplar si mudarse de la mesa uno detesta a quienes comparecen, pero no es particularmente útil para quien, de hecho, pla- con paño verde a una neaba escuchar. Por si fuera poco, el formato complica la vida del tímido que en vez de im- alberca, zapatería o provisar lleva unas hojitas y las lee y que, abandonado en un sillón, las tiene que desplegar so- taquería? Me parece bre su esófago y empapelarse. Sin embargo, los formatos propuestos no se dudoso. ¿Ganan los han quedado allí. Hace unos días, se organizó en el DF una lectura poética en las instalaciones espectadores? ¿Gana de una peluquería. ¿Ocuparon los autores los sillones de barbero y su público los espacios de es- la literatura? No. La pera? ¿O, por el contrario, los asistentes subieron a los sitiales del cliente y los autores se literatura sucede afanaron en hacerles la barba? Otros, menos creativos, se han limitado a en soledad trasladar sus recitales a las cantinas (a las que, por bohemias, se les supone escenario natural de la intelectualidad), sólo para terminar confundidos con la rocola. Alguna vez me tocó presenciar el performance de un declamador que, llevado por la emoción de sus palabras, golpeó la barra hasta provocar que los cuadros de chicas en cueros que pendían sobre ella aterrizaran en las cabezas de los parroquianos. Tampoco faltan los que deciden leer gallardamente cubiertos por máscaras de luchador que les impiden hablar (y, a la larga, respirar) y más de alguno se hace acompañar por un DJ para que programe ruiditos mientras habla. ¿Gana el tan mentado “nivel del debate” al mudarse de la mesa con paño verde a una alberca, zapatería o taquería? Me parece dudoso. ¿Ganan los espectadores? Sólo si no les importa arracimarse en una peluquería pensada para acoger a cinco personas. ¿Gana la literatura? No. La literatura sucede en soledad. Y en lugares muy distintos.

Domingo 1 de abril de 2012

Raymundo Riva Palacio

PORTARRETRATO

Calderón

En el mismo escenario donde hace casi seis años celebró su lleEl evento del miércoles pasado en el Auditorio Nacional, gada a la Presidencia, a ocho meses de dejarla Felipe Calderón que llamó “Democracia y Rendición de Cuentas”, es otro ejemse despidió de México. No fue una claudicación de su manda- plo mal calibrado en la opinión pública. Es cierto que hizo el to, sino una puesta en escena de su último momento de pleno más amplio recuento de su administración, pero ante todo inpoder. Una ley electoral que le prohíbe hablar hasta después de yectó un antídoto a lo que consideran sus colaboradores podría la elección presidencial lo transporta al momento en que cuan- ser una campaña en su contra durante estos tres meses que la do recupere el habla pública ya se sabrá quien lo releva en el ley lo obliga a callar. En su equipo consideran que las críticas a cargo, y el poder se habrá transferido a quien represente el fu- Calderón se centrarán en la falta de democracia –sus escaraturo, no el pasado. Esta semana que era su última oportunidad, muzas públicas con los poderes Legislativo y Judicial–, y la renla aprovechó. dición de cuentas –enfocado a los miles de muertos sin nombre De ahí viene quizás uno de los discursos más emotivos de en la lucha contra la delincuencia organizada–, por lo que se su sexenio, más intimista, más vulnerable en términos aními- veía obligado a plantear preventivamente sus respuestas. cos. De ahí quizás el señalar, de quien se siente poseedor de lo Calderón no es un hombre derrotado por las circunstanque los más no tienen, del privilegio y el honor de haber servi- cias. Al contrario. A decir por la línea discursiva sobre la guedo a su país. De ahí también que haya hecho un recuento por- rra contra el narcotráfico, lineal y consistente a lo largo del menorizado de lo que considera sus losexenio –ni había otro camino, ni recgros y su legado. Calderón fue criticado tificaría la estrategia, ni daría un paso por sus adversarios y en los medios, Como Presidente, ya se está atrás–, se percibe como un Presidente donde sugirieron que fue un acto antide sacrificio que hizo lo que ningún cipado de campaña. Dada su historia, preparando para enfrentar su otro se había atrevido a hacer, enfrenseguramente tienen razón. tar frontalmente al crimen organizaDesde el primer momento de su ad- séptimo año de Gobierno, aquél do, y por lo cual, en las paradojas de la ministración, Calderón se dedicó a precultura mexicana, es ampliamente reparar su sucesión. Todas las semanas donde todo mandatario –casi sin conocido en el extranjero por los mé–generalmente los miércoles– se reunía ritos que aquí se leen como actos de con sus asesores y estrategas electora- excepción– regresa a la realidad Gobierno irracionales, brutales y, en les para analizar el desarrollo político varios sentidos, hasta ilegales. El chodel país y preparar cada una de las elec- de lo ordinario, generalmente que con grupos de interés en México, ciones. En términos cuantitativos el baque quieren pasarle la factura a él y a lance no ha sido lo positivo que espera- en un entorno de soledad política. su gabinete, ha propiciado financiaban, pero en términos cualitativos, ha mientos ocultos para que se inicien juisido mayor de lo que se ve en fuera de Pero para su último semestre de cios en cortes internacionales donde Los Pinos. lo quieren acusar de genocidio, pero En las elecciones para gobernador Gobierno, Calderón estableció los no se arredra. en 2009, en medio de crisis económicas Como Presidente, ya se está prepay críticas crecientes por la guerra con- términos del choque, al dejar un rando para enfrentar su séptimo año de tra el narcotráfico, con los pronósticos Gobierno, aquél donde todo mandatade que el PRI arrasaría en las 10 guber- arsenal con suficiente munición rio –casi sin excepción– regresa a la reanaturas en juego, en un tejido de alianlidad de lo ordinario, generalmente en zas con la oposición le arrancó tres que para que haga uso de ella Josefina un entorno de soledad política. Pero papensaban en la bolsa, Oaxaca, Puebla y ra su último semestre de Gobierno, CalSinaloa, que eran reductos históricos Vázquez Mota derón estableció los términos del chopriistas. No ganó el PAN en Veracruz, que este miércoles, al dejar un arsenal pero su candidato, Miguel Ángel Yunes, con suficiente munición para que haga alcanzó la votación más alta en la historia del partido en el Es- uso de ella Josefina Vázquez Mota, la candidata presidencial tado, y el año pasado en Michoacán, donde contendió por la gu- de su partido, y tengan con qué respaldarla los panistas y con bernatura su hermana Luisa María Calderón, fracasó en el in- qué defenderlo sus leales. tento pero los números de votos superaron el tope histórico del Calderón cerró la boca gritando, enfundado en la casaca partido en la entidad. de guerrero que ha vestido todo el sexenio y listo para el últiCalderón no es un improvisado, como sugieren muchos de mo tramo de su pelea, que a diferencia de su mandato presidensus críticos, pero sí un político que aprovecha las oportunida- cial que se extiende hasta el último día de noviembre, concludes en función de las encuestas de opinión. Un ejemplo fue en ye el 1 de julio, cuando emerge la nueva cabeza del Ejecutivo y vísperas del debate en la Suprema Corte de Justicia sobre la li- empieza el ocaso del Presidente de la República que nunca, beración de Florence Cassez, cuando después de una semana efectivamente nunca en su caso, dejó de ser jefe político, estrade dejar abandonado a su suerte política y mediática al secre- tega electoral, y un hombre ideológicamente motivado para que tario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, y tras el poder conquistado por la derecha, se quede en el sitio que ver los estudios que mostraban a casi el 90% de los mexicanos ocupa desde hace 12 años. pedía se quedara en la cárcel, se subió al tema con la improvisación del final de un discurso en Veracruz para presionar púrrivapalacio@ejecentral.com.mx blicamente a los ministros para que se la negaran. twitter: @rivapa

Carlos Cortés Vázquez

VISIÓN Y DECISIÓN

Días de vagar en primera persona A propósito de la Semana Mayor. Con el entusiasmo del amanecer salgo a disfrutar el caminar por la calle, cruzo por la mitad del arroyo como es mi costumbre y justificadamente oigo, que no escucho, la bocina del airado conductor reprobando mi imprudencia; renuncio a la práctica peatonal; mejor usaré la bicicleta. Disfruto el viento, y más la posibilidad de subir con mi biciclo a la banqueta. Tampoco espero la luz verde para cruzar, pues me siento protegido y ajeno a la infracción sobre mi juguete convertido en medio de transporte. Sólo que también el autobús es transporte, y grande que lo es, más desde mi bicicleta, que prefiero devolver y tomar el camión de línea urbana. * Yo, chofer de autobús cubro mi ruta en el tiempo predeterminado y me disgusta verme rebasado por tanto cafre particular, más uno que otro compañero ganándome el pasaje. Corro riesgos, hasta de perder desde mi trabajo, licencia, libertad y vida a cambio del sueldo y comisión que desquito

ampliamente; descontando el comportamiento de algunos pasajeros que no comprenden lo pesado y tedioso de largas horas tras el volante luchando con el tránsito, cobrando y dando cambio. * Para mí, que soy mujer, “las horas pico” son casi las 24 del día. El tiempo no me alcanza tras dar el desayuno, dejar la casa en orden para llevar niños a la escuela; y claro que en el camino doy instrucciones por medio del celular, me estaciono en doble o triple fila, no encuentro otra forma, no hay espacio y no debo descuidar el comportamiento de mis hijos mientras pongo un ojo al maquillaje para llegar presentable al trabajo, cubrir el turno y volver a ser “ama de casa”. * Yo en cambio soy feliz rebasando por cuanto espacio dejan los autos y camiones. Mi desplazamiento es la envidia de los otros conductores, sean particulares o de servicio. Ya me asimilé gusto por usar casco, no por ser porción del reglamento, sino porque he visto en la tele que los motociclistas así nos vemos más “in”. ¡Tú sabes! Antes fui un rebelde como tantos; ahora sólo me falta conseguir protectores para mi pareja y los hijos que a veces me acompañan. La velocidad me atrae ¡es todo un reto! * Cinco minutos pueden hacer la diferencia entre cubrir el trayecto de mi casa a la oficina, en sólo un cuarto o una hora. Los bloqueos parecen hechos a la medida de mi exasperación. Es la vida diaria con diferentes matices de hora y día. El denominador común en primera persona es causa y consecuencia de…: Cultura Vial. Dios nos guarde de la discordia. sicpm@informador.com.


Domingo 1 de abril de 2012

EL INFORMADOR

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PERSONAJE GENARO GARCÍA LUNA

La otra cara de la política Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública, vuelve a la palestra mediática tras haber sido señalado por Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN a la Presidencia, de hacer espionaje político Por Gilda Colin Bracamontes traciones estadounidenses, incluyendo el Watergate que obligó a Nixon a la renuncia. México no es la excepción en este tipo de escenarios. Como señala el politólogo mexicano Lorenzo Meyer, es posible adjudicar un papel similar a Fernando Gutiérrez Barrios en décadas pasadas. Sin embargo, actualmente el protagonista de este papel estelar parece concederse a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública del país. Desde el inicio de su sexenio, el Presidente Felipe Calderón ha manifestado una fe incuestionable ante la función del secretario, sin embargo, esta instancia se ha visto implicada en una serie de escándalos que denuncian simulaciones, manipulación y recientemente, presunto espionaje político. Genaro García Luna nació el 10 de julio de 1968 en el Distrito Federal. Cursó la carrera de Ingeniería Mecánica en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y posteriormente estudió control de vuelo en el Centro de Estudios Aeronáuticos. Tiempo después realizó una maestría en Ad-

ministración en el Instituto Tecnológico y de Estu- narcotraficantes y tiene averiguaciones por abuso de autoridad. dios Superiores de Monterrey. EdgarMillánGómez,quiensedicemanteníauna Asimismo, cuenta con una gran variedad de cursos y diplomados especializados en cuestiones larga amistad con García Luna fue ejecutado y postede seguridad. Entre éstos destacan programas im- riormentesepultadoconhonores.Tiempodespuésde partidos por el Cuerpo Nacional de la Policía de Es- su muerte, se le señaló como protector de Sergio Orpaña, la Policía de Japón, el Gobierno de Israel, la tiz Juárez, líder de la banda que secuestró a Fernando Organización de Estados Americanos (OEA), el Martí. En este caso también estuvo implicada Lorena Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el González, otra integrante del célebre equipo del seBuró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas cretario.Asimismo,colaboradorescercanosalinamovible como Facundo Rosas Rosas, Gerardo Garay Caen inglés). García Luna tiene una amplia trayectoria en el dena, Igor Labastida, Luis Manuel Becerril Mina, combate al tráfico de armas y narcóticos. Principal- Armando Espinosa de Benito y Francisco Javier Gómez Meza han sido acusados de mente se ha desarrollado en acestar al servicio del Cártel de Sitividades relacionadas con seUn saludo cariñoso naloa y de recibir sobornos por guridad nacional. A partir de parte de este grupo. 1989, y durante casi 10 años, para Genaro De éstos, hay quienes han García Luna trabajó en el CenGarcía Luna que nos sido presentados ante la justitro de Seguridad Nacional (CIcia y quienes aún gozan de sus SEN) como investigador de la graba, en lugar de privilegios. Sin embargo, todos Subdirección de Asuntos Ex- grabar a ‘El Chapo’, y algún momento han estado tranjeros. Posteriormente, se un saludo muy amoroso en cobijados por el poder del Seincorporó a la Dirección de Procretario de Seguridad Pública, teccióncomoSubdirectorenes- a Alejandra Sota, que quien irónicamente “parece te mismo centro. filtra todas nuestras combatir” al crimen organizaTiempo después, fungió llamadas telefónicas do con verdaderos expertos en como Coordinador General de Inteligencia para la Preven- Josefina Vázquez Mota, candidata el tema. Como señalado por Miguel Ángel Granados Chación en la Policía Federal Pre- panista a la Presidencia de la pa, Genaro García Luna no ha ventiva. En el 2000 fue nom- República. servido a la sociedad, antes al brado Director General de contrario la agrede. Planeación y Operación de la Anabel Hernández también señala graves Policía Judicial Federal, institución que posteriormente fue transformada en la Agencia Federal de prácticas de corrupción realizadas por este funcionario, de quien dice tiene inexplicablemente una Investigación (AFI). Asimismo, durante ese sexenio de Vicente Fox fortuna mobiliaria millonaria. La periodista asegufue Coordinador del Comité Técnico de la Policía ra que en cualquier otro país del mundo, García LuJudicial y Ministerial de la Conferencia Nacional na ya hubiera sido destituido del cargo y probablede Procuración de Justicia, Jefe de la Delegación mente encarcelado, no obstante en México la Mexicana durante la 73º Asamblea General de la situación es muy distinta. Organización Internacional de Policía Criminal INTERPOL, así como Presidente del Subcomité de Espiando al enemigo Información Estratégica. El pasado lunes 26 de marzo, se difundió una El 30 de noviembre de 2006, Genaro García Luna fue designado titular de la Secretaría de Seguri- grabación en que Josefina Vázquez Mota, abandedad Pública por el Presidente Felipe Calderón, car- rada panista a la Presidencia de la República, y go que desempeña actualmente. Bajo este puesto, es Agustín Torres, diputado federal por el mismo parresponsable de definir las políticas de seguridad pú- tido y coordinador de redes sociales de la campablica en el ámbito federal, que comprenden las nor- ña de Vázquez Mota, señalaban que Genaro Garmas, instrumentos y acciones para prevenir eficien- cía Luna y la vocera de la Presidencia, Alejandra temente la delincuencia. Sin embargo, pese a su Sota, grabaron sus conversaciones privadas. El secercanía con el Presidente de la República, el desem- cretario de Gobernación, Alejandro Poiré, rechapeño público de Genaro García Luna ha sido suma- zó, como tocaba, que el Gobierno Federal esté detrás de esta grabación. mente controvertido. Al margen de las distintas versiones, la siPolémico tuación se vuelve particularmente delicada al desarrollarse en vísperas del inicio de las camSu gestión ha estado repleta de situaciones es- pañas electorales y al realizarse desde las escandalosas, presuntas irregularidades y arbitrarieda- tructuras gubernamentales. Como señala el acades que lo han hecho merecedor del sobrenombre “El démico Sergio Aguayo, el caso no sólo pone en Guionista”. Sin embargo, las producciones mediáti- evidencia el peso de los poderes fácticos fuera cas organizadas por el Secretario (El equipo y la re- del marco institucional, sino que también decreación de la detención de Florence Cassez) son tan muestra las profundas problemáticas de fondo sólo una parte su lado oscuro. De acuerdo con la pe- imperantes en el sistema político del país. Más riodista Anabel Hernández, quien se dice amenazada allá de lo alarmante que resulta este acontecipor el funcionario, García Luna y la plana mayor de miento, lo más probable es que una vez más quesu dependencia tiene vínculos estrechos con la delin- de al margen de los procesos judiciales al ser cuencia organizada. El año pasado, el diputado Ge- atribuido a un secretario tan influyente. rardo Fernández Noroña acusó a García Luna en la El incidente de espionaje político es un asunCámara de Diputados de ser cómplice de “El Chapo” to de enorme gravedad que propicia la reflexión Guzmán. respecto a los indignantes vicios del sistema, las El expediente de algunos de los hombres flaquezas del partido en mando y abre especulaciomás cercanos al funcionario incluye a Luis Cár- nes sobre la forma y los medios en que las campadenas Palomino, Coordinador Regional de la Po- ñas electorales serán llevadas a cabo. Sin embarlicía Federal quien fue acusado de homicidio cul- go, la situación también señala la presencia poso y fue protegido por un amparo para evitar recurrente de personalidades que al conocer todo su aprehensión. Asimismo, fue acusado de blo- de todos se envisten de un aura blindada contra la quear investigaciones contra secuestradores y acción de la justicia.

ES UNA ORDEN Averiguaciones El Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) ordenó a la Procuraduría General de la República (PGR) entregar el número de averiguaciones previas iniciadas en contra del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Esto después de la reforma al Artículo 16 del Código Penal Federal, que prohíbe la entrega de averiguaciones previas.

EL INFORMADOR • J. LÓPEZ

E

n la historia de la política hay personajes oscuros, cuya existencia se convierte en factor clave para la estabilidad del régimen. Son los artífices de la realpolitik, aquellos encargados de ejecutar el “trabajo sucio” del gobernante sin salpicar las manos del príncipe. Su acceso a información clasificada les da un poder específico, no sólo se hacen imprescindibles, sino también inamovibles. Tan necesarios para el jefe en turno como peligrosos para su sucesor, estas figuras son piezas estratégicas para la cara oscura del poder. En los ecos de la historia resuenan personajes como los descritos, tales como Rasputín, aquel místico ruso con una influencia preponderante hasta los últimos días de la Dinastía Romanov; Vladimiro Montesinos, político y militar peruano asesor del presidente Albero Fujimori; o John Edgar Hoover, el primer director del Buró Federal de Investigación, quien sobrevivió la gestión de ocho adminis-


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EL INFORMADOR

Domingo 1 de abril de 2012

RECAPITULACIÓN. Por una demanda judicial exhumaron el cadáver de la viuda de Lafitte. Para sorpresa de todos en el ataúd sólo había palos, piedras y una chamarra militar. Ahí estuvo Beto Gómez, reportero de nota roja. Manuel, el director del periódico, sabía que era la mamá de su amigo Mike. Ahora, la viuda es sospechosa de “ayudar a bien morir” a sus dos maridos.

UNA NOVELA POR ENTREGAS DE DIEGO PETERSEN / CAPÍTULO 6

COMO MOSCA EN PARABRISAS

ses en el Hotel Posada. Tenía una buen recuerdo de las margaritas (las Maguies, decía él en referencia a su esposa) que servía Ramón, el barman del hotel, y del ruido de las olas por la noche reventando contra el muro de contención. Eso le bastó para tomar la decisión. Cuando llegó a Ajijic en 1985 ya no estaba Ramón en la barra del bar ni la laguna en la orilla del hotel. Ambos se habían ido. Ramón a bañar a sus nietos a Los Ángeles, y la laguna a bañar cultivos en Michoacán y a los descuidados tapatíos en Guadalajara. No encontró a ninguna de sus dos querencias y el hotel estaba muy venido a menos, y sin embargo estaba feliz. Un día de marzo se levantó decidido a buscar casa y encontró mujer. To-

dos los días salía a caminar al caer el sol y de regreso se detenía en la cartelera de anuncios de la inmobiliaria Century XXI. Revisaba la oferta y seguía de largo, hasta que una tarde vio retratada la casa que quería. Estaba en la punta del cerro del fraccionamiento Chula Vista, era de buen tamaño, una sola planta y un estilo muy a su gusto. Sin duda era una casa hecha por un gringo joven para un gringo viejo, y eso era él. Cuando entró a la inmobiliaria lo recibió una gran sonrisa llamada Camelia. Hacía mucho que no veía a alguien sonreír así. Dos meses después Donald estaba casado y Camelia Padilla había cobrado la comisión de la casa en la que ahora vivía. Manuel estaba fumando con la mi-

rada clavada en el techo, una manía que tenía desde muy chico. Su madre se desesperaba de esa actitud de fuga que mostraba en los momentos de mayor tensión. “¿Qué buscas en el techo?” le preguntaba. “Nada”, decía él, “pero siempre encuentro algo”. El cigarro se consumía solo en la mano de Manuel, que seguía concentrado en el punto de fuga cuando sonó el teléfono. — Es Beto, dijo Martha. — Pásamelo... ¿Beto, qué hay de novedad? — Ya tengo las actas de defunción y los datos de los seguros de tu amiga. — ¿Hay algo que te brinque? — A mí no, pero a lo mejor a ti sí. Voy saliendo a Ahualulco del Mercado, encontraron un cadáver mutilado.

La tuya en bicicleta Barcelona

— No te tardes. Acá te veo, pero dame un adelanto, ¿cuál es la nota? — Que tu amiga era una maestra para eso que tu llamas braguetazos. — Vente en cuanto puedas, esta nota es prioridad Beto. Colgó y volvió a enganchar la mirada en el techo. Recordó otra de las frases célebres de su amigo Eduardo. “El estómago siempre avisa; hazle caso”. Ahí estaba la señal; esa inconfundible sensación de incomodidad que aparecía cuando las cosas iban mal. Manuel sabía que fuera lo que fuera, aquello no terminaría bien y que el torbellino terminaría arrastrándolo. El estómago se lo estaba avisando.

Continuará...

Una de ladrones en viernes

Matiana González Silva “Cariño, el otro día me robaron el bolso por traerlo justo ahí detrás…”, me dijo una voz acaramelada desde una bicicleta, de cuyo manubrio colgaba una especie de maletín morado. “Por eso ahora lo llevo aquí delante”, continuó el hombre con una gran sonrisa. “Muchas gracias, pero lo llevo atado”, respondí yo, y mostré orgullosa la cadena que unía las asas de mi bolsa de cuero con las de la canasta de plástico que llevo detrás de mi bicicleta. Con el ‘siga’ me fui, contenta de la solidaridad ciclista y también de mi astucia de atar la bolsa siempre. Pero luego pensé que no había aprendido bien la lección, aquella que marca que además de evitar que te roben, hay que dejar bien claro que no vale la pena ni intentarlo. La lección debería habérseme grabado con fuego después de que una noche, en pleno centro y por una callecita estrecha y llena de gente, un ladrón se pensó más listo que yo y sacó de la canasta mi enorme mochila. Entonces no era yo tan lista, según los estándares recién desmentidos por mi amigo fugaz, y si bien la mochila estaba debidamente atada, la pequeña cadena no se veía lo suficiente y dejaba espacio a la codicia. Lo que sucedió lo he considerado siempre digno de una película de Groucho Marx, y aún espero a quién contárselo para ver si consigo alguna regalía. Yo lo viví en cámara lenta, tanto que entre que comenzó la escena y yo seguí mi marcha, no hubo siquiera tiempo para que perdiera el equilibrio. Y cualquiera que se haya subido en una bici sabe cuán rápido te vas de lado cuando se te acaba la velocidad. Iba yo, pues, por el carrer Ample, en Barcelona, una noche de viernes repleta de turistas y ladrones al acecho de bobos. Lenta iba yo, cuidándome de no atropellar a nadie pero con marcha firme porque no invadía ninguna banqueta, cuando de repente mi bici se frenó, al cien por ciento, en seco. De pie sobre los pedales, pero sin necesidad aún de poner un pie en el suelo, giré mi cabeza y ahí estaba él: un ratero joven y con la mayor cara de sorpresa que haya vis-

ESPECIAL

Aunque había otros temas en la redacción, y nada chiquitos: un asalto a un camión blindado, literalmente de película a sólo unas cuadras del periódico; un escándalo de corrupción del secretario de Gobierno que había ayudado a narcos a recuperar terrenos, y un país eternamente en crisis, Manuel sólo tenía cabeza para el tema de la Viuda de Negra, como habían bautizado al caso desde que se comenzó a especular la posibilidad de que hubiera matado a los maridos. No podía aceptar que la señora de la que hoy se hablaba como un verdadero monstruo, que había sido capaz de fingir su muerte y de la que se sospechaba había ayudado a bien morir a dos maridos en 18 meses, fuera la misma que él conocía. O era un verdadero ingenuo, lo cuál hería profundamente su ego de periodista, o la mujer era la mejor actriz que había conocido. Camelia Padilla, al menos la que Manuel conoció en casa de Mike, era una señora chiquita, de personalidad más bien apagada y de voz dulce, aunque de carácter decidido. Había enviudado, por primera vez, a los 35 años y había sacado adelante a sus tres hijos. Los tres habían estudiado y los tres eran ahora lo que dicen profesionistas exitosos, es decir al menos tenían trabajo. Era, sin duda, una buena vendedora y desde que había entrado a Bienes raíces en Chapala su situación económica había mejorado sustancialmente. De hecho así fue como conoció a Donald, un gringo de Arizona, también viudo, que había decidido retirarse en Ajijic. Desde el día que su hija Wendy le anunció que se iría a vivir a Nueva York, Donald supo que la vería sólo una vez al año durante Thanks Given. Tan lejos está de Nueva York de Tucson que de Chapala cuando nadie tiene ganas de verte, así que cerró la oficina, vendió la casa con todo y muebles y a los 68 años de edad quemó naves para ir a buscar vida en Ajijic, un pueblo del que se había enamorado en los años sesenta cuando vino con esposa Maguie. Donald vivió los primeros dos me-

EL INFORMADOR • J. LÓPEZ

VI

• De noche. El carrer Ample de la ciudad catalana.

EL DATO

80 mil Ámsterdan es la ciudad con más registro de robos de bicicletas en Europa, con 80 mil al año. Por supuesto que en eso influye que también las bicis por persona son más que en cualquier otra ciudad. La ciudad inició un programa de registro de bicicletas gratuito.

to en mi vida, que con el brazo en alto sostenía mi mochila como si de un trofeo de pesca se tratara. La fuerza se encadenó de su brazo a mi mochila, de la mochila a la cadenilla y de ésta a la canasta que, debidamente atada a la parrilla de mi fiel bicicleta, soportó el tirón y me detuvo en seco. Sobra decir que aquél escuincle se regodeaba ya con la idea de verme seguir mi camino y esculcar entre mis pertenencias, y que se topó en cambio con un grito feroz que le ordenaba soltar el botín de inmediato, cosa que hizo con tan buen tino y suerte, que éste cayó de nuevo en la canastayyopudedarelpedalazosiguiente sin mayor contratiempo. Aquella noche me deparó aún otras sorpresas y me dejó una lección mal aprendida. Pero más importante aún es que salvé, no sólo la mochila, sino también la honra de latinoamericana alerta. Aún recuerdo seguir rumbo a mi casa estupefacta y pensando para mis adentros: no contabas con mi astucia, ladrón pendejo.


Domingo 1 de abril de 2012

EL INFORMADOR

PÁGINA 7-B

LA GUERRA DE LA PLÁSTICA ROBADA NO TIENE FIN

Juan Palomar

El arte de los Wildenstein

DIARIO DE UN ESPECTADOR

Dos poderosas familias se enfrentan por un “monet” saqueado por los nazis en Francia en 1941. Los alemanes se apropiaron de 140 mil obras en tres países Por Tereixa Constela/El País

E

s posible que perder un monet en había ocultado en una cueva de los Alpes bávaros 1941 en Francia fuese algo secun- numerosas piezas. Feliciano subraya que Francia, dario. Los Heilbronn perdieron el país más expoliado (afectó a 203 colecciones priuno -Torrent de la Creuse- guarda- vadas, un tercio del total), recuperó 60% de lo perdo en una cámara de seguridad dido, pero decenas de miles de piezas de gran vabancaria junto a otras obras, roba- lor siguen ocultas. En una esquina del libro das por la Gestapo. Max Heilbronn, miembro de la estaban los Wildenstein. Eran casi personajes seResistencia y expulsado de su negocio en las Ga- cundarios, pero estaban, y no de una manera elelerías Lafayette, fue enviado al campo de concen- gante para unos adinerados marchantes judíos. tración de Buchenwald. El monet, una de las 100 ¿Cómo es posible que siguieran enriqueciéndose mil obras expoliadas por los nazis en Francia, de- durante la Segunda Guerra Mundial siendo judíos bió de ser la menor de sus preocupaciones. huidos de la Francia ocupada por los nazis? Acabada la guerra, sus descendientes recupePorque algunos millonarios como los Rostraron dos cuadros que alegraban la casa del crea- child no se libraron de aquel igualitario sistema dor de la Gestapo, Hermann Goering, en Berlín, y de exterminio diseñado por los alemanes. Y otros un renoir que salió a la luz en 2004 en una subas- históricos marchantes, como el amigo de Picasso, ta.Y,sietedécadasdespuésdelasalto,GinetteHeil- Paul Rosenberg, perdieron sus tesoros artísticos. bronn Moulin, hija de Max y responsable de la ca- Sin embargo, los Wildenstein huyeron de Francia dena de tiendas de las Galerías Lafayette, cree a Nueva York, y traspasaron a su ayudante franhaber encontrado un hilo que conduce hasta el mo- cés la gestión de su galería. En la práctica seguían net desaparecido, aunque ello signifique enfren- enviándole instrucciones por correo, aunque las tarse en los tribunales con otra todopoderosa es- leyes de los invasores habían forzado una aparentirpe: los Wildenstein, una saga de marchantes de te arianización del negocio. Como tantas veces, el arte que inició su actividad en Francia en el XIX. periodista calló más de lo que sabía. Pero a los No la empuja la codicia. "No se trata del valor Wildenstein no les gustó lo que traslucía. "Los de la pintura, se trata de la victoria contra los ale- menciono casi de paso, pero me demandan antimanes. Esta obra representa parte de la historia de cipándose para futuros pleitos, creyendo que mami familia’, declaró Heilbronn, de tando al mensajero matan el 85 años, a The New York Times. mensaje. Lo hacen con la idea de Los Heilbronn encontraron Los Wildenstein huyeron que si atacan al perito van a anureferencias a la obra en los catálar todas las demandas que puelogos razonados de Monet, ela- de Francia a Nueva York, y dan sucederle’, recuerda ahora borados por Daniel Wildenstein traspasaron a su ayudante el periodista. (en 1979 y 1996) y considerados Los marchantes se querellafrancés la gestión de su el inventario esencial para verifiron contra Feliciano en 1998 en car la autenticidad de los monet. galería. En la práctica Francia. Aducían que su negocio En ellos señalaba que pertenehabía perdido clientela debido a seguían enviándole cían a un coleccionista privado los vínculos entre George Wilno identificado de Estados Uni- instrucciones por correo, denstein y los nazis recogidos en dos, principal país destinatario aunque las leyes de los el libro, pedían un millón de dóde las sustracciones nazis. Las lares en daños y perjuicios y la sospechas se agigantaron en invasores habían forzado censura previa del trabajo de Fe2011, cuando la policía encontró una aparente arianización liciano. El pleito duró cinco años más de 30 piezas de arte, perdiy pasó por tres tribunales, incluidas o robadas a familias judías del negocio da la Corte Suprema de Francia, saqueadas por los nazis, en el que fallaron siempre a favor del Instituto Wildenstein, un orgaperiodista. Defender la verdad le nismo de la familia dedicado a investigar y publi- costó 150 mil dólares que no recuperó y afrontar car obras. Los Wildenstein, multimillonarios y re- un duro proceso personal. Los Wildenstein llegaputados marchantes con negocios en América, ron a contratar a un detective para investigarle. No Asia y Europa, estaban en la picota. muy ducho, todo hay que decirlo: confundió al pePuede que el signo de la todopoderosa fami- riodista con su portero. "Acabé entendiendo cómo lia Wildenstein comenzase a declinar cuando un funcionan. Los Wildenstein nunca se han sentado periodista, tozudo y clarividente, se empeñó en en una sala de aeropuerto porque tienen un jet prirastrear archivos y sacó a la luz la enésima mise- vado, tienen abogados que cobran sus nóminas ria del nazismo en la que se había reparado poco: mensuales, viven rodeados de gente que nunca les el planificado saqueo de arte de sus víctimas por dice no’, señala Feliciano. orden de Hitler. El periodista Héctor Feliciano puDesde entonces, la imagen de los marchantes blicó un libro que sigue siendo el canon de la ma- se ha deteriorado abruptamente. La Academia de teria: El museo desaparecido (Destino, en Espa- Bellas Artes de Francia demandó a la familia por ña), donde demostraba el expolio sistemático la desaparición de un cuadro de Morisot. En 2005 cometido por los nazis en los países que invadían, los tribunales dieron la razón a la viuda de Daniel amén del suyo. En Francia, Bélgica y Holanda, tres Wildenstein, que demandó a sus hijastros Guy y países ocupados, confiscaron 14o mil obras, a las Alec que la habían convencido de que su marido que se suman decenas de miles de libros, manus- había muerto en la ruina. Y agentes antifraude han critos y muebles. Los aliados recuperaron y resti- registrado en varias ocasiones en los últimos años tuyeron parte de lo sustraído al final de la guerra. la sede del Instituto Wildenstein, un lugar repleto Goering, el principal coleccionista junto a Hitler, de fantasmas del pasado.

Atmosféricas. Abre abril. Despuntan las granadas, mínimos brotes de un rojo definitivo, en la rama más reciente del viejo árbol. Los follajes se acomodan para recibir los soles altos de la temporada. Un talante como de peregrino, como de paciente caravana que se alarga bajo el cielo despejado y brillante: el jardín avanza rumbo a las lluvias venideras. ** Poema. Borges y el nadador. Cuatro, cinco brazadas y otra vez, emerge la cabeza por su ración de aire para la travesía. Tramos enteros cubiertos a golpe de pura determinación, de agua abierta bajo una propulsión que se alimenta por algo que viene de muy hondo. Pero que a veces parece cesar: los ruidos entonces aumentan, se nubla el recorrido, el golpe pausado en la sien se hace menos cierto. Como administrada por un saber más alto llega entonces la bocanada. De alguna parte aparecen, otra vez, las líneas: y a lo largo de su cadencia precisa cintila entonces el oxígeno de lo que no se sabe. Llaneza Se abre la verja del jardín con la docilidad de la página que una frecuente devoción interroga y adentro las miradas no precisan fijarse en los objetos que ya están cabalmente en la memoria. Conozco las costumbres y las almas y ese dialecto de alusiones que toda agrupación humana va urdiendo. No necesito hablar ni mentir privilegios; bien me conocen quienes aquí me rodean, bien saben mis congojas y mi flaqueza. Eso es alcanzar lo más alto, lo que tal vez nos dará el Cielo: no admiraciones ni victorias sino sencillamente ser admitidos como parte de una Realidad innegable, como las piedras y los árboles. ** Objeto. Pulido y ya un poco transparente por el tiempo y una distancia que crece. Descansa ahora sobre el mantel blanco y sus brillos emiten las señales justas para estar en el día: contraseñas contra el olvido y la ruina. Un poco de metal que alguna vez cumplió su objetivo –siglos han pasado– en un mueble o una puerta vueltas hace mucho a las cenizas. Liberado de su función, ligero de sus propias fuerzas, el objeto se ganó la vida por el ánimo de su pura gracia. Debió rodar por los tenderetes de los chachareros, por las mesas de los bazares de fortuna, en los bolsillos ávidos de algún niño. Un día encontró casa y compañero y tomó un sitio particular en una magra colección que, para su dueño, fue alegría, sentido, ancla. Cada cosa, lo sabemos, es babel, hubiera podido repetir –pero no: ese cuan-

to de metal alguna vez dorado decía cosas claras y eficaces como las de una sencilla herramienta. Y así, quién lo dijera, este modesto objeto fue también barco en la travesía, asidero en la zozobra. Y sigue. ** Postal. Es de 1835 y habla de Nauplia. Puerto argólico, fundado –dice la tradición– por los egipcios. Tiene una fuente, se afirma, en donde cada año la misma Hera se baña. El grabado muestra una ciudad que trepa por dos promontorios que dejan ver atrás las dilatadas sierras del Peloponeso. Unas murallas severas y muy altas protegen de los embates enemigos al puñado de casas de la más pura estirpe griega. Dos o tres veleros, en primer plano, se recortan contra un mar nunca más azul –esto lo dice el recuerdo, no la postal tan parca. En esa misma altura que se ve un poco más atrás un siglo después alguien edificó un moderno hotel extravagante. Desde sus terrazas el verde profundo de las frondas relampagueaba ante el mar: Nauplia. ** Viaje. Era entonces el tiempo de oír, quizá por vez primera, el nombre de algún pueblo. Y sin muchos miramientos llegar luego en tropel para hablar del reino y de las mieses, de la pasión y la gracia. Armados de la inexperiencia y la candidez de quien desde la ciudad poco entiende del campo, de sus ritmos largos, de sus fulgores de lento vértigo y de sus sombras prolongadas. Provistos de una fe novicia, de un celo ayuno aún de las tarascadas del tiempo. Recortes sobre el franelógrafo, peregrinaciones al mediodía, vigilias desde el campanario, azoros que nunca se borrarían. El viaje no ha cesado. Pero después de todos estos años queda claro que la lección y la errancia fueron el pan incombustible, la clave que ha dictado el camino. ** Exposición. De toda aquella sucesión de cuadros suntuosos o sucintos, de pinceladas que sin duda construyeron un mundo, sigue ardiendo en la memoria apenas una imagen. Un fragmento en el que una mano cobija la luz de una vela única y extrañamente brillante. La mano es entonces una sutil pantalla que, transfigurada, parece dar a su corporeidad un vuelo, una levitación perdurable. Es a esa claridad que se acoge todo el resto de las hechuras magníficas de Georges de La Tour, vistas hace tiempo en el Grand Palais, mientras París sucedía. ** Remate. Al antojo del random aparece la voz de Bruce Springsteen. Canta cosas sobre un jardín secreto donde has ido un millón de millas/ qué tan lejos puedes ir/ a ese lugar en donde no puedes recordar/ y no puedes olvidar. jpalomar@informador.com.mx


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EL INFORMADOR

Domingo 1 de abril de 2012


Tapatío 1 de abril