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PÁGINA 10-B

Sábado 14 de mayo de 2011

Fundadores • Jesús Álvarez del Castillo V. • Jorge Álvarez del Castillo Z.

• Editor-Director • Carlos Álvarez del Castillo G. Supervisora: Aimeé Muñiz • tapatio@informador.com.mx

Pasión sobre la piel

Bodypaint,

crecimiento

Impregnar color sobre un lienzo viviente es la forma de vida de Israel Morales, precursor de la pintura corporal en Guadalajara

• Israel Morales refleja su gusto por la cultura huichola en sus trabajos corporales.

Desde Francia El bodypaint, en palabras de Israel, “es una forma de decoración muy efímera, a base de pintura sobre el cuerpo”, la cual está planeada para que dure entre cuatro o cinco horas en la piel. Considera que el empleo de pintura corporal se registra con las primeras culturas tribales de la humanidad, puesto que éstas utilizaban la técnica como un medio de camuflaje para sus ritos sagrados. Pero su origen más moderno se centra en Estados Unidos y Europa, durante la década de los cincuenta o sesenta. “Para mí, el padre del bodypaint es el artista francés Yves Klein, quien también fue el padre del performance o el oppening. Fue el primero en experimentar con cuerpos pintados, él generó una especie de escenificación donde mujeres sin ropa eran cubiertas de pintura y sus cuerpos rodaban sobre lienzos y generaban obras, mientras que al mismo tiempo se tocaba una pieza con cuatro músicos con instrumentos de cuerda”. Junto a Yves Klein, la modelo alemana Veruschka aportó su toque sensual y femenino al bodypaint: “A ella le quedó pequeño el mundo de la moda, empezó a generar obras más conceptuales, genera una versión para Playboy, se mimetiza con rocas y árboles”. Dicho trabajo puede apreciarse en internet, al colocar los nombres de estos pioneros artísticos en el buscador.

EL INFORMADOR • E. BARRERA

Desde hace 10 años, Israel Morales llegó a Guadalajara para derrochar y mostrar su pasión por la pintura y el diseño. Hoy es un icono representativo de la ciudad, gracias a su particular talento: pintar sobre “un lienzo que respira y camina”. Su técnica de bodypaint atrae a propios y extraños cuando el pincel comienza a deslizarse sobre la piel. A él no le importa el color, tamaño o físico de la persona en la que plasmará su arte, sólo se enfoca en llenar de color cada centímetro del cuerpo. “Es una experiencia muy interesante, porque estamos hablando del máximo lienzo que puede existir”. La historia laboral de Israel, inicia en la Ciudad de México, lugar que –además de verlo nacer– lo forja como artista gráfico en un reconocido diario capitalino, realizando cómics e ilustración editorial. También tiene la oportunidad de colaborar como director de escena en las ediciones de Memín Pinguín en el estudio de Sixto Valencia y con el creador gráfico de Fantómas, Rubén Lara. Cuenta que al sentirse saturado de la complejidad que adquiría el Distrito Federal, emprendió camino hacia la Perla tapatía en busca de nuevas experiencias y crecimiento profesional. “Una persona como artista es sensible a ciertos factores, y la Ciudad de México se estaba volviendo un poco sufrible. Buscando un cambio me encuentro con Guadalajara, con una metrópoli bastante interesante, en crecimiento en el aspecto cultural y en constante desarrollo, lo cual me permite experimentar y hacer cosas nuevas”, explica Israel. Su primer contacto con la técnica de bodypaint se debe a una curiosa solicitud por parte de un amigo, que le pidió que pintara un feto sobre el vientre de su esposa embarazada. Israel accede sin imaginar el gusto que desataría, al “tratar de emular aquella famosa pintura de Miguel Ángel, La Creación, donde Dios está tocando al ser humano, a un hombre. Ese encargo nos dejó muy satisfechos y raíz de eso, puse un anuncio para ver qué es lo que pasaba”. A partir de esa experiencia, el creativo forma parte del performance visual en diversos actos masivos y privados como conciertos, festivales y exposiciones de la ciudad.

EL INFORMADOR • A. HINOJOSA

un arte en

Estilo propio • Mientras trabaja, el artista se mantiene relajado y tranquilo. Los diseños de Israel se desvanecen con el agua el mismo día que los plasma sobre el lienzo viviente. Pero las fotografías son testigos de la creatividad y el color que de tres a seis horas dura pintando. Recreaciones animales, flores, calaveras y seres fantásticos llenan el portafolio de presentación de este ilustrador corporal. “Me di cuenta de que en Guadalajara, no hay artistas no hagan bodypaint, prácticamente la plaza está desierta, hay muy poca gente haciéndolo bien”. Él es fiel seguidor de la calidad, es por ello que utiliza pinturas de elaboración cosmética a base de agua, como acuarela, de tipo hipoalergénico, por lo que los modelos no se exponen a daños dermatológicos que causen reacciones alérgicas. Mientras pinta, Israel Morales piensa en la complejidad y el reto que implica la técnica del bodypaint.

“El dibujo implica crear una imagen sobre una superficie unidimensional, pero cuando estás haciendo bodypaint, creas una imagen en la que quieres dar la idea de la ‘tridimensión’, pero en una superficie que ya es tridimensional”. Tal fue y es su éxito con el bodypaint en la ciudad, que la escuela de publicidad y diseño Branhome, le abrió las puertas de las aulas para que marcara un legado, pues él es único que imparte talleres en Guadalajara sobre la técnica de pintura corporal.

TIPO DE PINTURA CORPORAL

World Bodypainting Festival, en Austria. “Este festival es la meca de los ‘bodypainters’ más importantes a nivel w FACEPAINT: aplicación en el rostro. internacional, si quieres ser grande, dew BODYPAINT: el cuerpo es pintado en bes estar ahí”. su totalidad, ya sea con aerógrafo o En los próximos meses, Israel viajará esponja y pincel. a este encuentro artístico a probar suerte, ahí participará en la categoría de nuevo ar- w EFECTOS ESPECIALES: pintura que tista, con un tema de la cultura huichola. incluye prótesis.

CONTACTO

El bodypaint es impactante, cualquier cosa donde necesites llamar la atención, te puede servir

Israel Morales Teléfono: 333-139-4274. Israel es miembro de la Asociación In- Facebook: Pintor bodypaint. ternacional de Bodypaintdesde 2009, mis- www.bodyartstudio.mex.tl

Digno representante

ma que certifica sus trabajos y trayectoria como pintor, además de organizar el festival más importante de pintura corporal, el

Israel Morales, artista gráfico.

Fatigra crónica

Maestros

EL INFORMADOR • A. CAMACHO

por: David Izazaga

• El Monumento al maestro se encuentra en la confluencia de las avenidas Alcalde y Normalistas.

La primera imagen que tuve de un maestro fue femenina: en el kínder en el que estaba todos eran mujeres, recuerdo que mi maestra se llamaba María Elena y que nos trepaba a todos (no hemos de haber sido muchos) en una combi naranja, para llevarnos a pasear. Saliendo del kínder, dos cuadras después, se detenía para subir a su novio. Todos aplaudíamos cuando aquel tipo, chaparro, moreno y con la cabellera como la de Maradona en sus mejores tiempos, se subía, entregaba un ramo de rosas a la maestra y le daba un beso en la boca. Luego, en la primaria, las cosas no fueron distintas. De primero a sexto, siempre tuve maestras. La de primero se llamaba Olivia y tenía una verruga en la nariz. Yo le tenía pánico, pues se la pasaba jalándole las patillas a los que no contestaban lo que les preguntaba y de vez en cuando aventaba el borrador encima de alguna cabeza que, supongo, le producía a ella dolores de cabeza. Tenía un tino increíble, nunca le vi fallar. Y una voz aguda que aún recuerdo si hago un esfuerzo. En tercero tuve una maestra que supongo se llamaba Isabel, pues todo mundo le decíamos “Chabe”. Era muy delgadita y dientona y ha

de haber sido guapa, porque mi papá nunca faltó –ese año– a las juntas. La de tercero era gritona, se llamaba Meche y era esposa del director. Gracias a ella me aprendí las capitales de los países del mundo. La de cuarto se llamaba Marce y nos invitaba a su casa a comer mole. La de quinto se llamaba Nati y con ella nos burlábamos de la de sexto, que se llamaba Mati y era mitómana. Nos contaba que iba a llevar a su sobrina con el Papa para que le oficiara sus 15 años. No conocí maestros hasta la secundaria. Recuerdo, desde luego, a “Kabubi”: nuestro profesor de Artísticas, que era chaparrito, jorobado y muy dicharachero. Y también a un maestro que se apellidaba Gallo y que nos daba matemáticas. Lo suyo, lo suyo, eran los dibujos, pues nos daba puntos si hacíamos alguno en el cuaderno al principio de cada unidad. Al prefecto más temido le decían “El Pirata”, siempre caminaba por el patio con una regla T en la mano, que golpeaba contra cualquier objeto contundente que se encontrara. El más querido se llamaba Felipe y tejía chambritas en su tiempo libre. A este le terminamos diciendo “Felipón”. “La Momia” era una maestra milenaria, de pelo blanco, que se sentaba en el escritorio a dar clase y a la que sólo le es-

cuchaban los de la primera fila. Un día que se enfermó, nos pusieron de suplente a un maestro que se la pasaba llenando de pentagramas el pizarrón, se paraba al frente y con un lápiz que hacía subir y bajar lentamente de arriba abajo con su manita derecha, nos pedía que repitiéramos con él frases que iban del “ti-ti-ta-ta” al “ta-ta-ti-ti”. Ese maestro, obviamente, terminó llamándose “El Titi tata”. Tiempo después (verídico) nos lo encontramos chofereando un trolebús. Estaba en la prepa cuando descubrí, un día que puse atención, el monumento al maestro. Se encontraba entonces en el Jardín de Aranzazú, del lado de la calle que todos creen es Revolución, pero que se llama Kundhart, entre Corona y 16 de Septiembre (ya se lo llevaron de ahí, a Dios gracias, y lo colocaron –me informan– en algún punto de la avenida de Los Maestros). La alegoría no puede ser más clara y sugerente: se trata de un monstruo de dos cabezas y un solo cuerpo, que surge de un basamento de piedra. Una de las cabezas habla con una niña y parece decirle: “mañana tampoco hay clases”; la otra, la combativa, parece gritar: “Delegado: ya no hay galletas en la sala de maestros”. Escribo esto a manera de exorcismo, pues yo, a veces, también soy maestro.


Sábado 14 de mayo de 2011

EL INFORMADOR

PÁGINA 11-B

TAPATÍO Diario de un por: Juan Palomar Curiosa la insistencia del pájaro rojo… casi la misma tarde, casi la misma hora: una pequeña presencia que transfigura el jardín. La escritura de sus vuelos instantáneos va diciendo la grave hondura, la breve levedad del tiempo que transcurre y no ha de volver. Pájaro rojo que marca y redime los días de este mayo sofocante y fugaz. Por mientras, en otro jardín, el gato taimado monta guardia junto a la pila. Apenas si se mueve en su vigilia aparentemente distraída. Pero el fluido eléctrico que heredó desde siempre se apresta a saltar sobre el primer pájaro que arriesgue su vuelo en busca del agua. Una tensa red de posibilidades hace temblar imperceptiblemente el follaje quieto. Así ha sido desde siempre, así se cumple el mismo rito ahora: un gato y un pájaro, el tiempo y quien lo mira pasar. ** Reporte del taller. De un grupo de muchachos quedan unos muros llenos de planos, el piso cubierto por una maqueta que describe los esfuerzos por mejorar, por cambiar la ciudad. Apremios y desveladas, tedios en busca del sentido y la rima, iluminaciones repentinas, recorridos morosos por calles y arquitecturas, fatigas y dudas, vislumbres de un oficio que comienza a tomar forma, aleteos al borde de un vuelo que quizá dure la vida. (Genesis canta: Y la cara en el agua mira hacia arriba/ y sacude la cabeza como para decir/ esta es la última vez que te miras como hoy). El tropel de las rayas decididas y las pantallas titubeantes contempla sorprendido la suma de sus trabajos. Algo se levanta de todo este trayecto así cumplido: algunas certezas, demasiadas preguntas. Algo que es lo que cada quien pensó e hizo y algo más que en la química del proceso comparece: tal vez, siempre tal vez, la elusiva presencia de la gracia, de la esquiva belleza. Suma y sigue. ** De la batea de las postales. Una fotografía de Lola Álvarez Bravo. Es de 1950. Una calle a la que un pórtico envigado da sombra, claroscuro y gracia. Tres escaleras largas se recargan en los muros. Sobre dos de ellas dos hombres se afanan en pintar los enjarres desgastados. Casi se oye la tonada que alguno de ellos, seguramente, ensayaba para aligerar el rato. El silbido atraviesa la calle que se alarga y a lo lejos dos señoras se acercan caminando sobre la banqueta. Nada, la vida que pasaba; la sombra de una escalera que iba midiendo el tiempo, la brocha que afirmaba humildemente el sentido de la hora. Aquí se trabaja, aquí se vive. ** Neema. Escrito NEeMA. Aparece una comunicación del servicio de información de Leonard Cohen. Inopinado encuentro. El mensaje sirve para recomendar a una nueva protegée del insigne maestro canadiense. Se trata de una cantante y compositora de esa misma nacionalidad, llamada Neema. Las buenas fotos de la susodicha que luego se encuentran, esculcando brevemente en www.neema.ca, tienen la autoría de Lorca Cohen, la hija del autor de Beautiful Losers. Se dice que Neema tiene ascendencias egipcias y

libanesas. La honda, intrigante belleza de la mujer evoca ciertamente esas antiguas raíces. Esculcando en youtube aparece un video en los que la cantante interpreta tres canciones durante un concierto en Joe’s Pub, en Nueva York. Una de ellas: Romeo y Julieta, de Dire Straits. Cohen saluda la novedad: “En medio de toda esta estática, una voz de verdadero sentimiento se levanta –un raro evento”. Vale la pena procurar a Neema. ** Cualquier carretera es un poderoso medio de comunicación. En el obvio sentido de las personas y los vehículos y cargas que van y vienen. Y más bien, en otros términos, en el del usuario que por la carretera transita con el paisaje, con el mundo circundante. Abandonar la ciudad, dejar atrás el tráfago cotidiano, las vistas cortas y obstruidas, el aire turbio, la insistente minucia que todo lo puede nublar. Y encontrar las perspectivas largas, el trabajo de las nubes sobre el cielo ancho. La enseñanza callada de un paisaje que nos ha visto llegar, que ciertamente nos verá irnos. Poder comunicarse, así, con la amplitud del mundo, con la dimensión plena del planeta que sigue su curso. De la cerca que limita la carretera un pájaro emprende el vuelo. ** De Miguel de Unamuno: (Mateo, cap. XIII, 11. –Corán, III, 6.) El armador aquel de casas rústicas habló desde la barca; ellos, sobre la grava de la orilla; el, flotando en las aguas. Y la brisa del lago recogía de su boca parábolas; ojos que ven, oídos que oyen gozan de bienaventuranza. Recién nacían por el aire claro las semillas aladas, el Sol las revestía con sus rayos, la brisa las cunaba. Hasta que, al fin, cayeron en un libro, ¡ay tragedia del alma!: ellos tumbados en la grava seca, y él flotando en las aguas… ** Marcel Proust: “Esta parte que se ha desprendido del mundo exterior para refugiarse en nuestra alma a la que ella da una plusvalía, en donde ella se ha asimilado a su sustancia habitual, entremezclándose allí –casas destruidas, gentes de antes, platones de frutas de meriendas de las que nos acordamos- en este alabastro translúcido de nuestros recuerdos, del que somos incapaces de mostrar el color que solamente nosotros vemos, (lo que nos permite decir con verosimilitud a los demás, a propósito de estas cosas pasadas, que ellos no pueden tener una idea, que aquello no se parece a lo que ellos han visto), y que nosotros no podemos considerar en nosotros mismos sin una cierta emoción, cavilando que es de la existencia de nuestro pensamiento que depende por algún tiempo todavía su sobrevivencia, el reflejo de las lámparas que se apagaron y el olor de las alamedas que no habrán ya de florecer”. Marcel Proust: “Yo estaba en el fondo de mi corazón de parte de aquel que era el más débil y que era desgraciado”. jpalomar@informador.com.mx

Lo que debo hacer ( O A L M E N O S I N T E N TA R L O ) por: Aimeé Muñiz Tras el comunicado de prensa que envió la Secretaría de Cultura de que las cosas se quedaban como estaban respecto a la Compañía Estatal de Teatro (CET), y que la decisión de los jueces había sido unánime y que el fallo era inapelable y todo eso, me he puesto a pensar que a lo mejor lo que necesito para que mi hijo me obedezca, es enviarle un comunicado de prensa. Tal vez deba escribirle ahí que mi decisión de que apague la televisión o que guarde sus juguetes es inamovible... entonces, supongo yo, él lo hará y a lo mejor hasta se queda calladito. Creo que eso es algo que debo aprender sobre el rigor de quienes son los jefes de jefes (no Los Tigres del Norte, por supuesto), que en el caso de mi hijo, somos mi esposo y yo. Y sobre el otro tema de la CET, ya mejor ni hablar de eso... me quedo con este importante aprendizaje que me ha dejado la Secretaría de Cultura (SC) y los firmantes de tal comunicado de prensa. Pasando a temas más amables, pero no por ello menos inconformes... he tenido atorado en el pescuezo el tema de la otra seudo compañía que cuenta con apoyo de la SC, me refiero a la de danza clásica y neoclásica, claro está. Es que no dejo de sorprenderme de las ganas que tienen por mantener un proyecto que no ha dado nada a nadie y lo que me deja “a cuadros”, es el hecho de que la propuesta de director (directora en este caso) la haya hecho alguien que poco figura en la escena local de la danza, pero que quién sabe por qué tiene tanto peso al interior de la secretaría... ¿Acaso Saldaña es un apellido común? Y para ser más directa –luego me tachan de andar a medias tintas–, ¿cuál es la relación de Isela, Karina y Eréndira, primero, entre ellas... y luego,

EL INFORMADOR • M. FREYRÍA

espectador

Entre las piernas

• Escena de la obra La casa de Bernarda Alba, que se presentará los martes de mayo (a las 20:30 horas) en el Teatro Experimental de Jalisco. con el secretario de Cultura? En fin... espero que Dalirys Valladares pueda dar el empuje que se supone debería tener la agrupación. Francamente, me tranquiliza un poco que sea una mujer joven (que no tiene miles y millones de años sin bailar) la que esté a cargo del grupo, aunque me parece trágico que haya elegido El lago de los cisnescomo su primer proyecto para arrancar con esta nueva etapa. “Oigan, disculpen sus mercedes, pero no se acuerdan que con esa obra iniciaron la vez pasada, la que se supone que era la buena y pues, como que no sa-

lió tan buena al final de cuentas”, digo yo. Ni hablar... tal vez en este caso deba aprender que con ciertas “gentes” mejor ni pasar rabietas y nomás quedarme ahí, viendo la vida pasar. Ya con esta me despido, pues lo que de verdad debo hacer, es darme el tiempo para a echar un ojo a varios montajes: La casa de Bernarda Alba, El otro Einstein, Estación Juárez (sí tendrá temporada, ¿verdad?) y todo lo que se me esté pasando en este momento. Ya nos veremos cuando nos veamos. lexeemia@gmail.com


Tapatio 14 de Mayo