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El ndariego Dos puntos, una distancia,

Veraniegas Vaciladas Viajeras VĂ­a Verso la mĂĄs larga a ser posible. Tarot y magia: invisible;

alientemente se internan en esa misteriosa profundidad horizontal de las c


Ganesh Krishnamurti nació en Manzanares El Real, de la cópula mental entre un psilocibe fresquito y una citral recién cosechada. Un buen día le enseñaron que la vida es mucho más fácil si uno hace lo que le gusta y, habiendo heredado el tarot por árbol genealógico, dejó todo en la vida por seguir junto al tarot de Marsella de Jodorowsky y Camoin su camino del corazón. Fueron cuatro años de viajes al encuentro del invisible. Este libro es el relato del último viaje de Lü, El Andariego, nombre elegido por el I Ching tras una tirada de las tres monedas. Actualmente vive con su mujer y su hija en un pueblo tranquilo del que mejor no dar nombres, el turista tiene cien orejas.


El ndariego


El ndariego

Veraniegas Vaciladas Viajeras VĂ­a Verso

Ganesh Krishnamurti


Título original: El Andariego © 2011, Ganesh Krishnamurti © Diseño y fotografía: 2010 Ganesh Krishnamurti Primera edición: Julio 2011 ISBN: De-momento-no-pero-todo-se andará-5 Depósito ilegal: en el buzón del autor en billetes de 500€. Hecho en Vandalia. No sólo se permite sino que se agradece cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública y/o copia de esta obra sin contar con autorización del titular de la propiedad intelectual, siempre y cuando sea sin intereses económicos.


A mi tía Cheli, pura intuición. A mi árbol genealógico, herencia milenaria. A mi Universo, mágica consciencia.


El turismo es el caballo de Atila del siglo XXI, por donde pisa no vuelve a crecer la hierba. (Fernando Sánchez Dragó)

¡Claro!. ¡Como que es un libro espejo!. Por tanto, si lo coloco delante del espejo las palabras se pondrán del derecho. (Lewis Carroll - A través del espejo y lo que Alicia encontró allí)

Da doble luz a tu verso, para leído de frente y al sesgo. (Antonio Machado)


ACLARACIONES DEL AUTOR La prosa no es lo mío pero conviene alguna aclaración. Nací el 4/7/1969, sumando todas las cifras el resultado es treinta y seis y la suma de esta última es nueve, por tanto por decisión universal tarológica (y tan lógica) debo avanzar hacia el futuro en permanente crisis sin importarme dónde voy. Y este libro dio comienzo el 9/9/2009. Así fue que, por absoluta sincronicidad y sin darme cuenta de este dato, al mejor estilo del Sombrerero Loco, comencé por el comienzo la aventura de El Andariego, ni que decir tiene que cuando finalice terminará. No fui yo el que decidió el nombre de este libro, fue el I Ching. Esa misma noche dando forma al conjuro iniciático del poema inicial, dejé la puerta abierta al universo para que moviera los hilos cósmicos y tras la magia de las tres monedas se mostró el hexagrama cincuenta y seis: Lü, El Andariego. Nunca antes se ha escrito un libro como éste. Es el relato de la última parte de un viaje sin retorno por el planeta a la búsqueda del no buscar para encontrar el encuentro, una aventura con origen en El Mundo y con destino en El Loco. Las páginas están pobladas de palabras e imágenes que fueron surgiendo de la nada llenando mi bolsa de vacío, porque si hay un camino en este viaje es el que lleva de El Mundo a La Locura total. Digamos que emprendí la misteriosa y secreta torat led aív y para ello es imprescindible seguir a Alicia, entrar en el espejo y llegar a tiempo para celebrar mi sí-cumpleaños con la liebre de julio. Dos cosas más: la primera que en este viaje me acompañaron mi mujer y mi hija, sin duda mis opuestas complementarias, y si bien llevamos los tres la misma dirección no fue así con nuestro camino, lo cuál hizo del viaje una experiencia tan igual y tan distinta que sólo se puede definir como puro Tao. Y la segunda que la pregunta al I Ching no fue por el nombre del libro sino porque para entrar en algunos de esos sitios llamados países, especialmente islas, se exige que tengas billete tanto de entrada como de salida y no iba a ser el caso, se trataba de ir de aquí para allá sin fechas ni límites. Debo reconocer que me tenía preocupado el asunto, así que pregunté y su respuesta fue primero el hexagrama XIII y la mutación el LVI. No se puede ser más claro, adoro a los espíritus de los tallos de milenrama. Salí hacia la República Dominicana el día 11/9/2009, la suma es veintidós, el número de Arcanos mayores del Tarot. No fue decisión mía, nos cambiaron el vuelo mágicamente una semana antes y fue por tanto una vez más el universo en forma de sincronía el que habló. Mi aventura en cualquier caso no ha terminado porque no basta con ser guardián del secreto, hay que llegar hasta él. El invisible nos llama, entremos en el Juego…


El conjuro del viajero

Dos puntos, una distancia, la mĂĄs larga a ser posible. Tarot y magia: invisible. Viajero y viaje: substancia. Darle su tiempo a la estancia, bienvenir el imposible, y ante el del morro, impasible, no arrendarle tu ganancia. La sonrisa al despertar. Agua y jabĂłn a diario. De ingenuo poco pecar con el que es intermediario. No implicarse y al actuar, ni sĂ­ ni no, lo contrario.


Alquimia

Cuando El Mundo es lo primero lo demás viene después, como el perro que en los pies lleva El Loco prisionero. El objeto del viajero sumar kilómetros es, desde El Juicio a los clichés dEl Mago titiritero. Los que buscan se divierten si los símbolos invierten porque cuentan otra historia, y si arriba es como abajo como alquimista trabajo la vivencia obligatoria.


Agencias de viejas

Viajando en clave de Re pública Dominicana, me siento por Punta Cana como oveja haciendo be. No hay quién lo entienda, ¿por qué siendo rebaño se gana?, más barato una semana que sólo el vuelo per se. Las agencias de turistas, que no de viaje, más listas, avión y hotel empaquetan, así que si eres viajero para ahorrarte algún dinero deja que al corral te metan.


República Bananicana

En libertad La Hispaniola deja mucho a desear, un coche para alquilar y una isla nunca sola. Pero por ir a tu rola y al indígena escuchar, bien se merece pagar esperando carambola. Bayahibe, La Romana y hacia el norte por Samana. Boca Chica te revela que allí si no es puta, vuela. Y al final la capital, todo sucio y huele mal.


Telaraña cósmica

Siempre quedo sorprendido cuando al tirar telaraña - hilo cósmico, no engaña si me descubro perdido, me despierta ese sonido procedente de mi España que en mi mente desentraña la madeja del olvido. Vibración universal es la unión atemporal que me conecta a mi gente. Su lengua es la sincronía pues causalidad te lía, la casualidad te miente.


Saldo positivo

En el de cultivo caldo de piratas que te lijen, gustan los que no se rigen por dejarte en rojo el saldo. Más prieto que el tal Ronaldo, con África por origen, se presenta un aborigen cuyo nombre era Geraldo. Aprendió a llamarme tío, nos metimos en un lío del que salimos por patas. Y sin canutos, fatal, vendido a ese ron Brugal me vuelvo al hotel a gatas.


Fábula de Samananiego

La cascada del Limón es el siguiente destino, parece ser nuestro sino que nos caiga un chaparrón. Y el barro, vaya marrón, trae lodos en el camino, no es amargo desatino si endulzas Limón con ron. Toca así ronda de bares pues los cayos y sus mares tienen la color de caca, si el viajero acepta y siente cervecita Presidente y otro sitio a la buchaca.


Títeres de postal

¡Tu síndico Caonabo! es la oferta del cartel, con un nombre como aquél mejor cerca de un lavabo. Siempre habrá para el esclavo, perdón, trabajador fiel, marionetas en papel que se la metan de clavo. Para empresa de holgazán asalariados por pan con la vida confiscada. Político y empresario: su deber el pecuniario, su derecho de pernada.


¡Más madera!

Por el Santo Dominguero buscar donde dormir tienta pero no te sale a cuenta pues peligra el monedero. De pronto sale un madero montado en moto mugrienta, trata de cobrarse afrenta pero se le ve el plumero. Por pisar no sé qué raya tres mil del ala pretende mas por quinientas se calla, y así su cara se enciende cuando le digo: ¡canalla!, ¡un poeta no se vende!.

¿Policía por la pela?, ¡haz que trague corruptela!.


Bananoso

Bananicano plagoso por la su forma de charla, parece latiniparla pero suena pantanoso. Papá me dice el baboso que intenta colarme farla, ¡a Parla vete a mamarla!, ¿yo tu padre?, ¡ni en el foso!. Las putas usan papucho para llevarte a un cuartucho donde financias jeringa. Preferiré siempre Cuba donde la salsa se incuba y es, ¡asere!,  p’a la pinga.


Pon tus barbas a pelar (de una puta vez)

En la Habana hay un sindiós bajo el nombre de Fidel que se agenció para él la isla que era de nos. Tiene tantísimos yos y es tan al cubano infiel que no oye gritar cruel su tan consabido s.o.s.. Dice que son un enjambre de revolución y el hambre los mata más que la prisa, pero con ron en la copa y aunque no haya para ropa siempre visten de sonrisa.


Por habaneras Saluda al tiempo La Habana caprichosa e impasible, quemándose incombustible la llama josemartiana. Del infinito, guardiana, del amor, concupiscible, del bloqueo, ¡la invencible!, de la mulata, artesana. Y si quisieron los dioses que en el Caribe reposes no dejes de recorrerla, búscala y agradecida te dará la bienvenida por jugar a conocerla.

Este elegante caballero de capa y plumero es don Luis Revilla Pagán, el poeta solitario de la Habana. Estaba en la calle Obispo sentado esperando el paso de algún caminante que quisiera escuchar sus versos y educada y gentilmente nos dedicó su alma en esas estrofas. El último regalo fue un papel por él escrito con el que el universo sincronizaba de forma hasta sorprendente y en el que se leían las siguientes palabras: Amor ausente Hay playas serenas con su mar de olas blancas que a su orilla llegan en busca de su amor ausente donde un hombre con su pecho herido las espera para unirse a ellas en un hermoso y radiante día para siempre. Lloró en mi hombro por no encontrar a nadie que quiera publicar sus poemas, quede aquí pues publicado este pequeño mar de ese océano suyo de poesía. Un abrazo mihermano.


TeVeo

Propagandas de a galรณn saludan al caminante que sin quererlo, al instante, proclama: ยกRevoluciรณn! Pero las caras que son de mentiras comprobante, al en Jefe Comandante llaman pinocho barbรณn. Si las siembras son de dudas a los sabios y a los budas alimentan su garganta, mas si falta comedero comer cartel aranero da mรกs gusa que a Carpanta.


María La Gorda

De la más Gorda María nada se debe escribir, pues si hubiera de morir, la letra muerta moría con dolorosa agonía por no saber qué decir, sin permitirse asumir que es profunda, nunca fría. Bajo un cielo caribeño de rojo sol palmereño se esconde un mar vertical. ¿De morir cuál mi elección?, rendirme al dios Tiburón e ir a un cielo de coral.

Click en la imagen para ver los fondos de María La Gorda


Haciendo el indio

Por el valle de Viñales huele a aire en primavera y un Cohiba por su vera no provoca grandes males. Despacio que de señales carece la carretera… Que freeenes, mete tercera… ¡Frena coño, que te sales! Cueva del Indio le dicen y hasta que la socialicen sólo hay un indio: el que pasa, pero ese mural prehistórico, de lejos fantasmagórico, que lo cobren es de guasa.


Mi casa es tu casa

Si quieres cama y comida busca en casa de cubano, los hoteles mรกs que mano meten vara sin medida. Hospitalidad vendida no es la mejor, mas mi hermano, tal bloqueo americano dar merece hasta la vida. La langosta estรก perfecta si no te afecta la secta del a Hacienda sometido, pero si eres afectado por el impuesto tasado, pollo, puerco o vas jodido.


De frente y al sesgo

Jugar el verso depara y aunque Machado no soy, doble luz al verso doy llamándole Che Güevara. Mi primera en Santa Clara me encontró, seguro estoy, pero cuando a encontrar voy sucede esa cosa rara. Encuentra al otro te dicen, más bien que lo sodomicen a ese aforismo tan célebre. Prefiero jugar al verso, sintonizar Universo y que me encuentre hasta el cuélebre.


¡Salsa!

Monto al viento porque espera, vagando en la eternidad, la infinita Trinidad con su salsa y su escalera. Si hay un Tao y éste eligiera gritar al mundo: ¡danzad!, al bajar a esta ciudad la su cabeza perdiera. Pues con un peso de ron, una TuKola y el son del cubano trinitario, ¿qué se iba el Tao a pensar?, que lo demás no es bailar ni opuesto es complementario.


Sincronizando

Siendo al invisible afín, prefiriendo a que me mientan, pregunto a ver qué me cuentan las monedas del I Ching. Pues ese libro es festín para los que en vida sientan que los futuros se asientan en el presente sin fin. A veces tiro primero mi tarot, su compañero del juego de la verdad, pero las más uso el viento, olerlo me trae el aliento de la sincronicidad.


Territorios aturísticos

Por ir hacia el Caburní quince pesos convertibles, si los das por imposibles te los quedas para ti. Así al buscar por ahí terrenos inaccesibles, más senderos invisibles se aparecen ante mi. Me dejo las piernas rotas para bañarme en pelotas sin turista venenoso, y es que por donde éste pasa todo lo que pisa arrasa cual Bucéfalo furioso.


La ciĂŠnaga de Zipote

Se oculta entre rama y brote la ciĂŠnaga de Zapata, si el mosquito su piel cata mejor que rascarse frote. Los buzos en el cenote, la mar reflejos de plata y un baĂąito que remata la foto de mi cipote. Busco asilo en un hotel sin reserva en el papel que certifica al turista. Ser viajero es ser valiente y al serlo deja consciente que el universo le asista.


Costa Ruica ruica

Salgo hacia el atardecer siendo de mis pasos dueño y aunque sólo sea en un sueño Cuba te juro volver. - Me presento, ¡soy un ser! -, digo al poli lugareño del tremendo desempeño que el pasaporte es leer. - Bienvenido a Costa Ruica -, contesta mientras se explica sonando rara su erre, si la quieres pronunciar los labios debes juntar sin que la boca se cierre.


Primeras impresiones

Si en la primera impresión se me permite insistir, su acento, voy a decir, del gringo es imitación. Pero amable es su canción y fácil de traducir, además te hace reir lo que en este mundo es don. - Ruente un carruo – te seducen -, lleva marchas que ruedusen, forbaifor, ¡todoterrueno!. Problema medioambiental para el Parque Natural es cruzarlo por el cieno.


Diversidad costarricense

¿Que qué ver en el país?, ¡de todo!, ranas, tucanes, volcanes que son titanes y en octubre un cielo gris. Trileros del bis a bis que dan juego a los truhanes y envuelta entre celofanes marihuana y no jachís. En las Pacíficas playas busca y pilla a los canallas de eso que ellos llaman “Creepy”, notarás que si se fuma sin dejar que se consuma más que yerba fumas tripi.


Ataque aéreo

Un mae da y otro toma, consumistas a comprar y un guardia de mal mirar que con su pan se lo coma. ¿Y ese incontinente aroma me tuvo que a mi tocar cuando me vino a cagar la puta de la paloma?. El impacto corrosivo de material radiactivo se deslizó por el pelo, ¿te imaginas qué gracioso si en ese instante asqueroso me da por mirar al cielo?

Fdo.: Sarita


Recalculando

¡Maligno fue el inventor del inútil GPS!. - Quisá, señor, le interese junto al climatisador, no quisiera ser autor de que, cuando el viaje sese, más perdido se confiese que rues en un asador. Y permita que le guíe termina mientras sonríe porque no sé ni enchufarlo -, use el mechero del coche y antes de que den la noche ¡por dios, trate de arruancarlo!.


G.P.S. *

Lecciones de ingeniería: para encender dale al on, si no encuentras el botón contrata consultoría. Después dactilografía con tacto la dirección, cualquier equivocación a Roma te llevaría. Sólo queda finalmente seguir esa voz demente rezando por la fortuna, que San Télite intervenga no es cosa que no convenga, ¡no hay dios si no que dé una!

*G.P.S.: Gracias Por Sonreir


Elecciones generales

Momento de decisión: ¿norte, sur, este u oeste?, sin prisa cuando se apueste por viajar sin dirección. Deja cuando la cuestión por causalidad se geste, que el azar se manifieste con la sincronización. Tarot y magia proponen perseguir al sol sin plan, las carreteras disponen subir primero al volcán, y las lluvias descomponen como dama de refrán.


Sin hilos yo me sé mover

Los caminos, tras el sol, se bifurcan arbitrarios, radares disciplinarios penan hasta al caracol. Conductor bajo control en manos de mandatarios que son perros de empresarios que del banco son guiñol. Prefiero vivir sin hilos conduciéndome por filos que dejan libre sentirse. ¿Sus multas?, que te resbalen, aunque ásperas no valen ni para el culo pulirse.


No se puede hacer más lento

Viajando del Mundo al Loco suenan cantos de sirenas, si escuchas no te condenas, si las persigues tampoco. Para la playa del Coco tropiézate con Atenas y al pasar por Puntarenas deja tiempo, pero poco. Las distancias entre puntos por más que convivan juntos no dependen del espacio, sino del kilometraje que transporta tu equipaje, y despacio, más despacio…


Carretera y manta

Tras el cristal verde copa, verde de musgo brillante, de sombra vivificante, de humedad hasta en la sopa. Procura llevarte ropa forrada en papel secante y eso otro… ¡repelante!, que los mosquitos son tropa. Primer hotel: Western Best, pues alea jacta est que tienen habitaciones. Y por fin llegar al mar, ¿mas quién nombre le fue a dar?, ¿Pacífico?, ¡mis cojones!.


El océano caótico

Quien lo apellidó Pacífico se basaba en lo hipotético, tal concepto es antitético de su fluir específico. Por más que suene científico no deja de ser patético, que si en formas es cinético, en estados es prolífico. Tiene mucho de romántico tal espejismo semántico por no decir de anecdótico, pues del legado neptúnico, no hay otro, mas no es el único, con espíritu caótico.


TerrorĂ­fico

Playa Coco es el lugar donde el tiempo no lo impide y el universo decide que volvamos a fumar. Salimos a pasear y es curioso que coincide que aquel rasta me convide con su pipa y sin mezclar. Creepy dice que se llama, y sin hacerme la cama negociamos un paquete. MĂĄs miedo dio que contaran que a su hermano lo mataran de en la ingle un saca-mete.


Visibilidad nula

Busco un centro de buceo donde liberar al mono y acuerdo comprar un bono que incluye, por lo que veo, poca luz, mucho aleteo, mĂĄs respuestas en mal tono del dueĂąo cabecicono con el que al final peleo. Sonsacamos la rebaja jugando con que la paja reluce en pupila ajena. Y con Creepy en las tamugas Ostional y sus tortugas esperan para la cena.


Una lágrima cayó en la arena

Ostional nos da posada para encontrar al quelonio, del lugar es patrimonio y es tiempo de la arribada. La casa está custodiada por dos que dan testimonio que ser feo cual demonio no riñe con bienllegada. Nos aconsejan el pago de la cuota para el vago que con su labia te embobe. Reticencia por costumbre nos evita muchedumbre durante todo el desove. Un último pensamiento, fugaz como las estrellas que dieron luz al momento: ¿por qué pareció de pena la lágrima de tortuga que cayó sobre la arena?.

Click en la imagen para ver una puesta en Ostional


Mis memorias

La divina providencia nos proporcionó un buen carro, y menos mal porque el barro nos come hasta la conciencia. Trato un río – ¡qué imprudencia! de vadear pero marro, y un mae – ¡qué despilfarro! me cobra por la asistencia. Fue saliendo de Ostional hacia el volcán Arenal que sucedió lo que cuento, ¿o no?, maldita memoria, con tanta Creepy esta historia no sé yo si es un invento.


Playa San Miguel

Miguel nombra un pueblo santo que no conoce la Visa y allí anclamos sin la prisa que mata más que el espanto. Por su bar, de tanto en tanto, se pierde gente indecisa que cree más en su guisa que en el Espíritu Santo. Rentamos, con mano izquierda, una casa con más mierda que el palo de un gallinero. Nuestras caras son de póquer pero tras el hotel Joker ¿para qué poner un pero?.


And the winner is... The Joker!

En tributo a la Justicia y a propósito dEl Loco vuelvo atrás un mes y poco con más sorna que malicia. Santo Domingo codicia los concursos cuyo foco son la sábana con moco y el baño con inmundicia. Los premios van donde dudas si las caquitas menudas son de ratón o de cabra. Con J, nombre de hotel que sólo rima cruel con póquer (…pasapalabra).


Agradecimientos

Retomo con un paisano que por hacer de camello de un tiro nos mostró el sello. Prosiguió jurando en vano por la suerte del enano que le libró del degüello y ahogado con piedra al cuello fue salvado por su hermano. No pagamos ni una ronda, generoso el trapisonda desestimó su cabida. Quede aquí mi sentimiento: por tan sigular momento: gracias mae, ¡pura vida!.


Últimas apreciaciones

Última etapa el volcán, ¡vaya experiencia, señores!, pero antes, por errores, un insectario en el plan. Las jaulas llenas están de bichejos voladores, tejidos con los colores del orillo y cordobán. Cae la noche y qué espectáculo cuando de aquel receptáculo la roca viva resbala. Y al partir mi voz repica: ¡Pura vida, Costa Ruica!, ¿y ahora Perú o Guatemala?.


Toda ciencia trascendiendo

Bien nato el agradecido que ejerciendo el menester, da gracias por el placer de no saber lo sabido. Y cuando al fin, decidido, un camino ha de escoger, deja que se haga el hacer pero sin tomar partido. Con la universalidad y la sincronicidad fundes p贸cima secreta. La ilusi贸n del sortilegio te ceder谩 el privilegio de ser due帽o del planeta.


Permiso de aterrizaje

Venga un poco de cultura, de intereses anticuados, de los dioses, ¡sean loados!, que esa América procura. ¿Mayas?, ¿incas?, la postura tiene aspectos encontrados, mas los dioses a los dados juegan en mi singladura. Llegan voces que remiten que de ver al lacandón Javier Sierra se ha hecho eco. Dioses mayas, ¿me permiten me alínie en la conjunción del Tikal guatemalteco?.


Bienhallado

¡Sea bienvenido a Guate!, donde el puré de frijol se asemeja al guacamol pero sin el aguacate. Además el acicate de que vivimos del sol y hablamos el español con algún que otro dislate. El euro por el quetzal en ventanilla contigua, la polución demencial y la alternativa exigua: huir de la capital hacia Guatemala Antigua.


La Antigua

Ni sé el siglo ni me importa cuando La Antigua se alzó, pero lanzo mi chapeau porque el sentido entrecorta. Traspasar su vieja porta transporta al que aterrizó donde un día se paró lo que la muerte recorta. Ser amable es la premisa para los que allí se esconden del turismo y la divisa, y si gracias corresponden - ¡No tengas pena! - responden con frijol en la sonrisa.


Un inmigrante tunante

En el hotel de la plaza, llegando a la habitación, escucho a un wey un “sí-mon” debajo de mi terraza. Platica no más de caza de la mayor, y es razón que me acerque preguntón para saber qué onda traza. Cuando el tema es contrabando los vocablos sustitutos se reproducen silbando, y en de reloj dos minutos le tenía rebuscando por La Antigua mis canutos.


Filigranas de color

La Antigua dos caras tiene. Una diurna, polvorienta, más poblada, menos lenta, donde el tiempo se entretiene. La guagua que se detiene no es que rebose, ¡revienta!, pero ni al código atenta ni la norma contraviene. La luna calma te brinda sin que la ciudad prescinda de las luces y el derroche. Colores y fantasía en el autobús de día, en las paredes de noche.


Manejando

Por Guatemala te imantas al suelo en las carreteras, se recomienda de veras paciencia cuando adelantas. El indígena en sus mantas se atraviesa con sus peras, raro será que no adquieras lo que viene a ser las Fantas. Acordamos en el plan con los dioses de Atitlán la reserva de un hotel. Sinuoso es el atajo por la montaña hasta abajo que lleva a Panajachel.


Panajachel

Llegar, dejar las mochilas, asomarse al palmeral, recibir al inmortal Atitlán en las pupilas. Orearse las axilas, lavadita intergüeval y una siesta sideral para recargar las pilas. El pueblo está preparado para el que domesticado turistea tras su guía. Revolotean los cuervos, los indígenas, no siervos, y el que vende la maría.


Atitlanlántido

Al turista las opciones se le plantean diversas, pero todas son adversas al que viaja por sus dones. Cargándome de razones me atracan voces perversas, fácilmente las dispersas con sonrisa de mirones. Rentamos barca y barquero con un niño marinero que palmo y medio levanta. Su viejo rostro dirige, filmo al padre, no se aflige, Mon al sol, Sarita canta…

Click en la imagen para dar una vuelta por Atitlán


El borrachín de Jalogüín

Fue en la noche del difunto mal llamada Halloween, con disfraz de comodín para hacer el contrapunto, que a poco me descoyunto del pícaro galopín que le daba al botellín con el chupete conjunto. Fenómenos culturales parecen paranormales en la boca de la gente. No extraña la coincidencia que el tarot diga: ¡Prudencia!, que el que juzga siempre miente.


Pacto de sangre

Atitl谩n, final de acto, rulo un porro que adentelle, sincronizo y le doy fuelle sin calibrar el impacto. Establecido el contacto sobre el lago desde el muelle, quiero que mi sangre selle con sus deidades un pacto. Se reflejan en el lago San Pedro y tambi茅n Santiago. Y al despejarse la nube, causual fue la alineaci贸n de la Luna con Ori贸n y Sirio en forma de V.


Ruinas mayas

Guatemala bien merece pasearse por sus ruinas, bĂşscalas y si no atinas pregunta, que se agradece. ConvendrĂĄs que no adolece de historias precolombinas, mas cualquiera, sin pamplinas, ante Tikal palidece. LlegarĂĄs tras conducir, o mejor sobrevivir por carreteras de infarto, pero todo das por ver el sagrado amanecer en_cima del Templo IV.


El ritual

Tikal, se presenta un maya. Barruntamos subrepticio. Madrugar es su servicio pero a la chita que calla. Las cuatro, pasar la valla sin invasi贸n ni perjuicio, cumpli茅ndose el sacrificio sobre el IV, en su atalaya. En el cielo Ori贸n y Sirio presiden este delirio que responde a arcanas leyes: dar luz a la oscuridad tras aquel mar de humedad recibiendo al rey de reyes.

Click en la imagen para descubrir Tikal


Guardián del secreto

Terminado el ritual un suspiro el ser exhala, y El Mundo a El Loco regala secreto confidencial. Allí su alma triunfal con su espíritu se instala, residiendo en la antesala del espejo de Tikal. Se lleva un algo que al viento transformóse en un intento de iniciado en arrebol, y es orgullo de su cuna tener de madre a La Luna por ser un hijo dEl Sol.


Enfrecimientos

Te sitúo: fin de un día de caminos no asfaltados por precipicios cortados y en ferry por una ría. ¿Por qué se me ocurriría quedarnos quietos parados con los cristales bajados ante aquella anomalía?. Se me acerca en dos relevos y dice: - ¡Jefe!, ¿”quiés” ver - mete mano entre sus güevos lo que tengo pa “enfrecer”?. No esperé, no somos nuevos, pero qué pudiera ser, ¿quizá otra cosa que cebos de pescar?, es que jodeeeer…


El Caribe guarremalteco

La Guate tiene Caribe o eso te dicen los mapas, y alargamos las etapas para dar allí el ¡quién vive!. Y el que allí vive es proclive al ensucie y las zurrapas y es criar las gusarapas lo que atenta en su declive. Del turista los safaris a islotes de rastafaris donde descansa el patán, para el viajero la puerta que siempre quedará abierta para volver a Atitlán.


Correo electrónico

Recibo un email gentil del Wey, rey de los engorros, que si nos quedan ahorros nos convida a su cubil. - ¡Vente a hacer kite a Brasil, que además también hay porros y garotas con los morros como el culo de un mandril! Siempre encontré emocionante que el Machado caminante nos enseñase a viajar, y así el kite es mi destino porque no deja camino sino estelas en la mar.


Ssshhh...

Guatemala, vuelvo al viento, me llevo en el corazón tu Sol, tu Luna, tu Orión, tu Sirio y mi embrujamiento. Quede mi agradecimiento por aquella alineación que con magia e ilusión provocó el descubrimiento. Para borrar toda huella mi secreto no desvelo pero si cazas al vuelo codifico crisopeya: si de Madrid vas al cielo, de Atitlán hacia La Estrella.


Re>elaciones re>olucionarias

Cuenta el tarot de Marsella con lenguaje de color, el profundo desamor de un Loco por una Estrella. Y por llegar hasta ella, del destino burlador, busca entrar en su lector como genio de botella. Conviene en la singladura dedicarse a esta lectura siempre enfrente de un espejo. Que no se olvide: Importante, poner el tarot delante, el lector en el reflejo.


Al aeropuerto

Descifrar un aeropuerto lleva un tiempo inoportuno, pero sin misterio alguno tras el primer desconcierto. Ve y factura si estĂĄ abierto, pasa el control raposuno, y en la espera es oportuno dormitar pero despierto. Al aviĂłn de los primeros que de equipajes de mano se llenan los maleteros, y a volar, al Sol cercano, sintiĂŠndose ciudadano de esos cielos altaneros.


Río en Río

Madrugada. Aterrizaje. Pasillos. Desarmonía. Pasaportes. Policía. Inspecciones. Bandidaje. Taxistas. ¡Al abordaje!. Negociar. Roñosería. Relajación. Travesía. Fotografía. Paisaje. Callejuelas. Alquitrán. Monte. Dulce. Azúcar. Pan. Redentor. Escalofrío. Copacabana. Ipanema. Garota. Tanga. Poema. Fútbol. Sol. Janeiro. ¡Río!.


Repaso a la ciudad

Por la ciudad bañadores, chanclas, canillas peludas, los horteras, sus bermudas y las camisas de flores. La playa promete amores, todas van casi desnudas con esas telas menudas que transparentan ardores. Pero también quita el hipo visitar el arquetipo del Cristo que fue Jesús, y el resto sólo explorar lo raro de navegar por un Río en autobús.


Reacciones alquímicas

Introduje en un crisol pura noche de Brasil, la fusión fue muy sutil pues de la Guate era El Sol. Mezclé yerba sin alcohol y, para obtener añil, añadí sólo un dedil de mi sangre de español. Materia y mente a granel, las agité en un coctel con la prisa del gandul, para entregarme al final la piedra filosofal La Luna sobre el azul.


Agente del caos

Copacabana bandida bajo la noche se expande y al cielo pido demande que se dé por aludida. No extraña pues que coincida que lo que el viento me mande sea La Luna más grande que yo haya visto en mi vida. Y La Luna me contó (¿cómo en Montse se metió?) que en el caos está el orden, y esforzarse en malearlo para intentar controlarlo provoca sólo desorden.


En Cumbuco

Responder a gentileza requiere de poco truco, sólo llegar a Cumbuco de provincia Fortaleza. Me acojona con franqueza tal kite surf, ¡estoy caduco!, y no soy yo un calambuco de la dichosa destreza. Posadas tipo comunas, unas pocas casas, dunas, mucho viento en las cometas, y por fin el mejicano: - ¡Wey cabrón! - ¡Carnal hermano! Lo demás humo de petas…


Kite surf – Lección 1: El parato volador

Descripción del artefacto: cacho de plástico enorme paralepipediforme y conceptualmente abstracto. Al ser el primer contacto buscar profesor que informe, de parecer inconforme se abstenga el autodidacto. Largar cuerdas lo primero. Inflar por el agujero cuidando que no reviente. Sujetarlo en el arnés de la cintura y después buscar aire que lo aviente.


Kite surf – Lección 2: Volar el parato

- Recuerda – dice el maestro que aunque el aire es invisible, que no parezca imposible resultar en el kite diestro. Todo aquél al que yo adiestro de aprender es susceptible, pero no es incompatible rezar antes el “Tao nuestro”. Fácil resulta nomás buscar viento por detrás que aporte aceleración, y ahora con calma sostén, suavemente, ves qué bien, ¡no jales wey!, vaya hostión…


Kite surf – Lección 3: Supervivencia en el mar

Dominado el aerostato siguiente paso es el mar, la intención es navegar pero con otro aparato. Para flotar es mandato sobre una tabla pisar, conveniente o similar tener las uñas de gato. Combina motilidad con psicomotricidad, que cuerpo y mente se fundan, y cuando estrellarse toca, ya de culo, ya de boca, procura que no te hundan, que aunque cabrones no abundan de novato eres bicoca.


Seis veces tres

VeintiĂşn dĂ­as de viento, de mariguana prensada, de argentinos, carne asada y cĂłcteles de condimento. Caipiroska el linimento contra la noche gastada, demasiado casi nada, casi todo estancamiento. El viaje es rival del tedio y el I Ching pone remedio porque los futuros rige. Si percibes que te enredas seis veces por tres monedas y el azar te redirige.


Viernes

Brasil supone anestesia si no casi que morir, pero es fácil revivir si estás sano de acinesia. A los del kite y su iglesia no olvidamos despedir, ¿y el porqué de aquel latir de viajar a Polinesia?. Hay islotes puntiagudos y atolones en que hibernes para sentirte Defoe, y en sus rincones desnudos dejar la huella del Viernes de su Robinson Crusoe.


Horas de vuelo

De Cumbuco hasta Santiago que está en el norte de Chile, aeropuertos un desfile pero siempre previo pago. De allí hasta Pascua es un trago de más horas sin narguile, fumar supone vacile pero en la norma me cago. Para presumir es guay la foto con el Moai que parece un maniquí. Y el océano celeste sobrevolando al oeste te deposita en Tahití.


Primer salto

La gran isla coquetea con turĂ­stica cultura, pero una noche nos dura pues enfrente estĂĄ Moorea. Billete, barco y airea, que no soy fruta madura ni no sĂŠ, por desventura, lo que el turismo acarrea. Techo y cama con vianda como el universo manda sin contactos ni reserva, y a bucear la laguna desde chocita en tribuna huyendo de esa caterva.


Los carasdetonto

Revisando al pantanoso con pintas de aventurero, hay que decir lo primero que el turista es asqueroso. Con vocación de pringoso va dejando su reguero de su mierda y su dinero y eso si no es un moroso. Porque hay mucho cariblanco que adeudarse con el banco los pone la piel divina, si además van en avión, no jodas, qué sensación sonreir por la oficina…


Escapando

Máscara, tubo y aletas porque toca darse un baño, ver peces sin hacer daño ni acusar las agujetas. Pero llenas las isletas del turismo y su rebaño no resulta ser extraño ver cangrejos con chancletas. Nos cuentan que en Bora Bora la pulsera hacinadora te incluye babero y baba. Si buscas la soledad de la paz en vacuidad mira a ver en Fakarava.


Segundo salto

Billete a los atolones persiguiendo su misterio, elegir es tu criterio pues son varias las opciones. En la taquilla dispones en papel del planisferio y adquirimos cautiverio de varios días y aviones. Fakarava nos saluda sin policía ceñuda que moleste al habitante, y la suerte del azar también, que nos vino a dar un francés hispanohablante.


Imposibilidades posibles

La vernácula produce conversación amigable y en furgoneta inestable charlamos mientras conduce. - De lado a lado – deduce con la vista es abarcable y en el medio es buceable la laguna que reluce. Bucear es su trabajo y aunque arriba es como abajo me sorprende el invisible: nos da choza con papeo, tiene centro de buceo y en castellano, ¿es posible?.


La suerte de aceptar

Buscar ponerse de parte de la esquiva y cruel suerte, requiere de lo que oferte que se acepte sin descarte. Porque aceptar es un arte que ni apena ni divierte, cuando el concepto se invierte se convierte en conformarte. La diferencia encubierta la consciencia te despierta si le prestas atenci贸n. Sincroniza por deporte y a lo que el azar te aporte reg谩lale aceptaci贸n.


El buceo

La laguna se atraviesa pero no es un varapalo, duración del intervalo minutos salvo sorpresa. El mar es azul turquesa y asegura su regalo, pues depreda allí el escualo por ser copiosa la presa. Las corrientes te reclaman hacia la zona que llaman la cueva de Alí Babá, que cuenta entre su tesoro con tortuga y peces loro que el que filme robará.

Click en la imagen para ver los fondos de Fakarava


Poisson cru

La verdad, poco menú pues francesa es su condena, que de apariencia te llena y al comer ni fa ni fu. Pero allí vive un gurú con su barba y su melena que sobre la mar serena te sirve su poisson cru. Son trocitos de pescado sin cocinar macerado con limón y con tomate. ¿No lo saben los turistas?, calla entonces, no des pistas y que disfrute el gaznate.


La cigarra y la hormiga

La cabaña está orientada con la terraza hacia el este, poco viento que moleste y el mar ante la fachada. La bicicleta gastada que el propietario te preste, hará que se manifieste la isla ante tu mirada. Dos polinesios simpáticos de la vida catedráticos nos tocaron su guitarra, sin palabras nos dijeron que ellos siempre prefirieron más que hormiga ser cigarra.


El regüeldo

Situación: en bicicleta de comprar en un reducto del gorrino el subproducto con la baguette sujeta. Pudo entonces ser la dieta pero Sara, ¿en qué conducto se te produjo el eructo que retumbó hasta el planeta?. Quizá la oronda señora que se rió acusadora no la viera refinada, pero fue de agradecer combinar atardecer, pedaleo y carcajada.


Anarkía fakarávika

Pasa el tiempo cada día cumpliéndose la semana, buceo, siesta holgazana y eterna filantropía Que no exista policía con su presencia villana demuestra no salir rana vivir bajo la anarquía. Sólo un poco de paciencia y una pizca de consciencia son las bases del respeto, ¿hasta cuándo la falacia de la falsa democracia de la que somos objeto?.


Tercer salto

Es tiempo del tercer salto y al universo seguir, para tomar sin reñir Rangiroa por asalto. Tiene un poco más de asfalto, por qué vamos a mentir, pero se puede dormir sin ruido ni sobresalto. Profundidad abismal, suave intercambio de sal por Avatoru y Tiputa, las puestas de sol a solas, delfines sobre las olas, joder que no está de puta… madre.


Pensi贸n Bounty

Alain se llama el gabacho que chapurrea el idioma y en menos de cero coma firmamos en su despacho. Habitaci贸n de ricacho por donde la luna asoma, terraza, flores, aroma y un desayuno de empacho. Las viandas en la tienda que encontrar谩s en la senda que en Tiputa desemboca, y en la laguna la casa para el turista que en masa contamina lo que toca.


FI

Prismáticos en la mano, completamente desnudo, al cielo mando un saludo por sentirlo tan cercano. Aunque sea cotidiano consigue dejarme mudo, y a Orión sigo, testarudo, por saberle el soberano. A un lado del cinturón se encuentra una alineación que de siempre conocí, y allí mismo las estrellas me dijeron, sólo ellas, que entre todas forman FI.


The 6th Passenger

Es el Sexto Pasajero donde venden, no barato, buceo, equipo, buen trato y un tremendo cazadero. Tiputa es un agujero y arrecife su formato, Avatoru es menos grato pero el coral mรกs entero. La estrella, el gris, separada del de punta plateada porque no son tan afines, y con suerte, causualmente, volarรกs en la corriente jugando con los delfines.


La bestia de Tiputa

Cincuenta y tantos de fondo, de innatas insensateces, de enormes bancos de peces que reconoce el sabiondo. Llegamos a lo m谩s hondo donde poco permaneces, sintiendo que perteneces al silencio en batifondo. Turbio el mar, con sedimento cuando luz y encantamiento jugaron al tresbolillo, y alumbraron, literal, los dos metros de dorsal de aquel tibur贸n martillo.

Click en la imagen para ver los fondos de Tiputa


La Laguna Azul

Alquilamos una barca que conduce un aborigen, Rangiroa es el origen y el destino es una charca. Porque allĂ­ vive un monarca y a su encuentro nos dirigen, con cuidado nos exigen no temamos a la parca. Se le llama punta negra y en arrecifes se integra depredando en el entorno, pero allĂ­ a los de la apnea los vigila y los rodea porque espera su soborno.


Ya está bien

Y el cuerpo nos dice basta de la Polinesia inmensa, digamos en mi defensa que es el reino del que gasta. Estar podrido de pasta deja a la Tierra indefensa, sintiéndome por la ofensa del turismo iconoclasta. A recordar su costumbre de dejar su podredumbre nos ayuda Muñoz Seca, pues aunque el nombre te asombre quien obra así tiene un nombre: el que todo lo defeca.


La Nuvel Caledoní

Viajar por Oceanía lleva a Nueva Caledonia que se mantiene colonia y es francesa su agonía. Francesa gendarmería nos recuerda y testimonia que la fuerza matrimonia muy bien con la antipatía. Nos someten a un registro por si traigo suministro para el que adora al dios Jah, al parecer los enerva que sus rastas quemen yerba, ¿pero por qué?, qui lo sa, será porque se conserva la sagrada libertá…


¡Resistencia!

Quizá se llame Noumea porque el francés que invadió, tras quemarla se esperó a que el humo se extinguiera. La descendencia europea con ansia vil se asentó y al pueblo civilizó con bozal y con correa. La sanción es cancerígena pues considera al indígena como avatar del demonio. La presunción de inocencia conlleva la resistencia del guerrero caledonio.


Rent a car

A una morena con cara de haber olido una mierda, con temor a que nos muerda no fuera que la probara, pedimos nos alquilara vehĂ­culo que nos pierda y en el contrato se acuerda que paguemos cualquier tara. Decidimos el oeste por pensarlo mĂĄs agreste con sonrisa vivaracha, sintiendo la bienvenida de aquella isla invadida por la avaricia gabacha.


400 kilómetros

Cuatro días hasta el norte demostrando ligereza porque la naturaleza tiene mucho que conforte. Sus aguas un pasaporte para un mundo de riqueza, y no sienten la pobreza de los ríos, su soporte. Rostro pálido saluda pero sólo si no duda de percibir intereses. Sin árboles, con vacíos, falta sombra, pocos ríos y sobran, sooobran franceses…


Fuego de campamento

Puerco en lonchas, queso graso, cebada con su fermento y un fuego de campamento para pasar noche al raso. Unas piedras por si acaso lo protegerรกn del viento. Playa verde, tiempo lento y el regalo del ocaso. La noche se acerca oscura y el silencio se asegura de que compartamos viaje. Las estrellas lazarillos, arena en nuestros bolsillos y el cielo en el equipaje.


Sobre la risa

Despacio da mรกs disfrute que la prisa todo embrolla, pero exige la farfolla de la ascendencia franchute. Llevรกbamos ya un buen tute cuando cruzamos La Poya y una foto es una joya si en la risa repercute. Leonardo dijo adrede que a los muertos, si se puede, debes risa producir. Tu karma lo tiene en cuenta y hasta el Tao complementa cuando lloras por reir.


Hacia el este

Costa oeste, conclusión: no está mal si uno se pierde, aunque quizá no concuerde con alguna otra opinión. No daré nombres que son más raros que perro verde, y no es porque no recuerde pero al turista chitón. Una pista sinuosa con arena peligrosa zigzaguea la montaña, y en el este los quehaceres, cascadas y amaneceres del que vive en su cabaña.


El otro mundo

Cambio de clima. El proceso no se entiende a la primera, la cordillera es frontera y a dos mundos te da acceso. Si el oeste vive preso de la presi贸n extranjera, en el este y su ladera predomina el contrapeso. Hacia el mar el arrecife, pescadores en esquife que sus tareas reanudan, y en la tierra es sorprendente cuando te cruzas con gente ver que todos te saludan.


Cascada de Tao

Bienvenidas, bienhalladas, rastafaris, plantaciones, sombras piratas, rincones donde abundan coartadas. Las horas acompasadas, la lluvia en sus estaciones y el gusto y las sensaciones del agua por las cascadas. Fruta fresca a tocateja, los ferrys, quien los maneja y el que al lado se escabulle. Dos mundos, sólo una isla, y el universo legisla que eso es Tao, y todo fluye‌


El mergulho

El hotel a su costado tiene centro de mergulho, no parece que sea suyo pero sí que está afiliado. Tras el descuento acordado por el citado chanchullo sobre cristal me zambullo con el gatillo cargado. La cámara entra en la liza tras la caza de un nodriza que se desliza gallardo, resultante del ojeo fue gozar en el buceo del tiburón leopardo.

Click en la imagen para ver los fondos de Nueva Caledonia en Facebook, no fue posible subirlo a Youtube


RasTaofaris

Tiempo muerto, pierna suelta, relax, descanso y asueto, pero me siento incompleto y salgo a dar una vuelta. Se busca gente resuelta que no vengan en folleto, ya se encarga mi soneto de dejar pista disuelta. Cuando aparece una rasta rebuscar debajo basta para que se encuentre el humo, y hasta el rasta al Tao se suma porque hay dos: el que la fuma y el que vive del consumo.


Taofarismo caledonio

Adiós sin más ceremonia que agradecer la conquista de la sangre taoísta que da Nueva Caledonia. El oeste Babilonia y el este, su antagonista, del rastafari anarquista que reina con parsimonia. En mi mente no distingo ni lo que presenta el gringo ni la doctrina de Mao, lo que importa es la experiencia y allí pude en mi consciencia vestir de rastas al Tao.


Australiapitecus

Las postales a Vandalia no superan la decena y en la previa a nochebuena tomamos tierra en Australia. Y es tierra de represalia pues al inglés de la trena le asentaron por condena y eso ni el cielo lo palia. Lo que queda es hipertrofia de anglosajona bazofia que compravende a su madre. Difícil la aceptación de la muy pérfida albión con el gringo, su compadre.


Desde la cornisa

El universo converge presentando sincronía y entre tanta antipatía que en los hoteles emerge, descubrimos un conserje con chilena melodía que desde balconería sobre Sydney nos sumerge. Nos propone dos etapas de los turísticos mapas con las tiendas de objetivo. Para el viajero es odiosa la codicia avariciosa del comprador compulsivo.


Felices compras

Qué enorme Sydney, ¡qué lujo!, qué avenidas, ¡qué edificios!, qué iglesias, ¡qué frontispicios!, cuánto tráfico, ¡qué flujo!. - ¡Compro! – ¡Vendo! – ¡Gasto! – ¡Pujo!, que son los tiempos propicios y hablamos de beneficios de la madre que los trujo. A la Navidá el inglés por donde pone los pies le pone lazo con precio, curioso así se celebre cuando el que nació en pesebre dio al dinero su desprecio.

Y allá va como la liebre tras la tortuga, qué necio…


Por etapas

Dos etapas sí, las nuestras, las que tú mismo concedes, sin mapas con los que accedes a actividades siniestras. Trazamos líneas maestras por los parques sin paredes, ¡qué flores y qué cespedes sin fachadas ni fenestras!. La de la Ópera Casa congrega al turista en masa con la foto de aborigen. Al uno mejor de lejos y al de los pelos añejos no le juzgo, ellos eligen.


Desde las alturas

Navidades en oferta que admite interpretaciones. Sombras, luces, peatones con la mirada encubierta. - Se ve gente, estará abierta comienzan las discusiones porque ¿por dónde cojones tiene la torre la puerta?. Revientan los ascensores japoneses invasores con su cámara y su tic. Nuestra risa sin rendijas porque pone si te fijas Made in China hasta en el click.


No me gusta

No me gustan las ciudades, no me gustan sus estreses, no me gustan los ingleses, no me gustan sus cofrades. Ausencia de libertades bajo ademanes corteses, se perciben intereses generando realidades. Nos dura un telediario dibujar otro escenario porque Australia es un camelo. Yugo, lĂĄtigo y violencia disfrazada de apariencia con dinero de seĂąuelo.


Nueva especie

Catalogo especie nueva: la zorra aeroportuaria, resulta en forma larvaria tener pinta de manceba. Al acercarse se prueba que sólo es intermediaria, no hay vacuna inmunitaria que su veneno remueva. Por la esclavitud se rige y quiere saber…, no, exige que le des tu itinerario. Si el billete es sólo ida recortará resentida tu espíritu libertario.

Ciento y pico la mordida, ja la gaste en boticario…


Balizando el camino

Seguir al sol nos regala que Indonesia nos reciba, su tendencia es lucrativa siendo de Asia la antesala. Bali, pequeña la escala porque es sucia y abusiva, no existe tierra que viva donde el turismo se instala. Varias opciones: en Kuta no sabes si tanta puta crece de un árbol local, mejor dormir en Sanur que también está en el sur y no es tan artificial.


No Bali lo que cuesti

La escala de un par de días pero porque el tiempo sobra, y El Andariego recobra su boli y sus poesías. Visitar idolatrías la siguiente maniobra, y al mercader que te cobra por su templo y mercancías. Sin adquirir por principios cambiamos los municipios de Bali por Trawangan, son las Gilli donde el viento revela su movimiento con sonrisa de chamán.


Nochevieja

De diciembre el treinta y uno nos trajo la nochevieja, con más cuento que Calleja nos dan cama y desayuno. Para cenar el moruno de langosta se aconseja, ni el pollo (¿será corneja?) ni la carne es oportuno. Doce setas en batido para el año que se ha ido sin que la salud peligre. Y El Loco acaba brindando sobre El Mundo cabalgando como Durga sobre el tigre.


Las doce setas

Natural es la sustancia para el viaje por planetas, un batido de esas setas elimina la distancia. Ves el viento, su elegancia, las estelas, sus cometas, soles, lunas, volteretas del vacĂ­o en la inconstancia. Placer sexual, un espasmo. Colores, luces, orgasmo por un tĂşnel estelar. Y al fin estrechar la mano de aquel CapitĂĄn Vulcano que se vino a presentar.


Humanidades

Barco a Lombok (más bien lancha). Carga al carro (pobre burro). Conductores (vaya curro). Los turistas (¡avalancha!). Los viajeros (manga ancha). Negociaciones (me aburro). Autobús (me despanzurro). De nuevo al viaje (me engancha). Vuelo al sol (final y origen). Las distancias (no se exigen). Quemar etapas (destino). Sin altares (los derroco). Siempre acierto (me equivoco). Soy humano (qué divino...).


Bunaken National Park

Las circunstancias evocan Sulawesi con Mariete, buen amigo, gran jinete de los que al viento convocan. En Bunaken nos colocan sobre el mar en palacete, tres comidas y un paquete de buceos que trastocan. Por lo demรกs no agradeces que hay mรกs plรกsticos que peces devorando los manglares, son herencia de la usura que produce la basura que reciclan nuestros mares.


Hipnotismo

Bajo el agua luz hipnótica, sol en forma de cien haces, luciérnagas que voraces calientan la mar amniótica. La relación es simbiótica y hacia los rayos fugaces se deslizan los secuaces de la caricia narcótica. La vida allí un laberinto delicado y variopinto que se defiende, imbatible, contra aquellos que amalgaman la incongruencia que llaman desarrollo sostenible.

Click en la imagen para ver los peces payaso en Facebook


Retorno a Lembeh

A Bunaken y su entorno le decimos hasta luego, recomenzando trasiego sin que nos cause trastorno. Bordeamos el contorno de Manado con sosiego y a Lembeh va el Andariego que agradece su retorno. Bajo el agua del Estrecho cazadores al acecho sobre arena movediza. La lluvia a la tarde aguarda, la caba単a te resguarda, la selva te tranquiliza.

Click en la imagen para ver los fondos de Lembeh en Facebook


Encontrando a los otros

De nuevo justicia ciega sin cumplir ni pretenderlo, toca pues reconocerlo cuando das con un colega. Dos vinieron en la entrega con su jam贸n de extraperlo, que adem谩s de agradecerlo regamos con su bodega. Sus nombres son Sara y Killian, en Barna se domicilian esquina con Badalona, y a pesar de no buscarnos prometimos encontrarnos si el universo lo acciona.


Aislamiento voluntario

Última isla, la cuál, pese a tendencia homofónica, resulta ser antagónica de codicia accionarial. Arrecife, cocotal, playa virgen, calma crónica, no funciona la electrónica, la soledad es total. ¿Cómo llegar?, no preguntes, deduce de mis apuntes que dejo pista del nombre: suena a la peste del mundo fabricante del inmundo papel que transforma al hombre.


Sólo un hasta luego

Hotel y lujo en Manado con poca rupia en la hucha, pero por aquella ducha se da bien por descontado. A la que pago al contado trimakasi se le escucha, sama sama desembucha mi espíritu acompasado. Traslado. Aeropuerto a tiempo. Inspecciones a destiempo. Facturación. Despedida. Y en el vuelo la vitualla que plantea más batalla contra el plástico sin vida.


Sin libertad. Sin sonrisas. Sin gapur.

Singapur, cuento las horas para escapar de su espacio, sólo es un ciberespacio de empresas importadoras. Grúas, ruido, excavadoras, las sonrisas un prefacio y a ese gesto soy reacio más que a nido de viboras. Tiempo a Tailandia: dos ratos pero viste con zapatos porque el aire condiciona. Los plásticos de gourmet son pocos hasta Phuket pues es corta la encerrona.


Phuket

Phuket absorbe leyendas de aventuras y de viajes, de tesoros en parajes, de piratas y contiendas. ÂżQuĂŠ queda?, drogas, trastiendas, compraventa y porcentajes, locales para masajes de las porciones pudendas. TantĂ­simas vanidades restan posibilidades de que se encuentre algĂşn jipi, se esconden de estos engorros tras el humo de los porros en las playas de las Phi Phi.


DocumentaciĂłn

Si ya el inglĂŠs da dolor, que el tailandĂŠs se rebele transformando erre en ele lo convierte en matador. En la playa un inspector que resulta ser pelele con su ele me interpele solicitando favor. Trae papel en su carpeta donde una lista indiscreta busca nombre y cotilleo. Le escribo con letra clara: Pepe Supu, Zorri Cara y el trabajo mamporreo.


En familia

Fue curioso: salgo y pido marihuana sin criterio y aterrizo en putiferio sin darme por aludido. Con gesto sobrentendido solicito refrigerio y el azar, siempre misterio, se convoca inadvertido. Larga historia que termina sobre suelo de cocina y un bong en ebullici贸n. Un beb茅 r铆e en mis brazos, sus padres dibujan trazos de sagrada aceptaci贸n.


Conocimiento

¿De qué te sirve saber lo que dice otro que sabe?. ¿Sabes si sabe que sabe o dice decir saber?. ¿No será mejor hacer que tu experiencia sea llave del conocimiento y clave para descubrir tu ser?. Acción, causa, consecuencia, casualidad, sincronía, perder, ganar en secuencia, cambios continuos y un día descubrirás que tu esencia no era su sabiduría.


Al mar de Andamán

Ferry, traslado y exilio, fácilmente me disperso y habito en el universo sin hogar ni domicilio. Pues siempre viene en auxilio cuando se presenta adverso, dosificando diverso tanto pan como utensilio. Phi Phi Don, aun almacén de caminos sin arcén que no comen alquitrán. Los barqueros te transportan y al tiempo te reconfortan con la yerba de Andamán.


Una imagen sin palabras

¿Cómo escribir el sonido del mar hablando en las rocas?, ¿mil palabras dices?, pocas, no sé si tiene sentido. ¿Dice al silencio: he vencido?. ¿Y a la calma: me provocas?. ¿Y al infierno: te equivocas?. ¿Y al tiempo: qué, te has perdido? ¿Le dice el hola a la ola pero a su espuma el adiós?. ¿Y a la luna: no estás sola, si te reflejas sois dos?. ¿Y si es a la caracola: sonáis vos o somos nos?. Letra muerta y española, con sus contras, con sus pros...


TailanarquĂ­a

Las Phi Phi, semana y media contra la ley y la forma, si la anarquĂ­a es la norma no se masca la tragedia. Descubres sin multimedia que el silencio se conforma del reposo que transforma y el mosquito que te asedia. Siguientes letras del bloc las que conforman Bangkok, capital de los excesos. Ni los del tuck tuck renuncian a vender putas que anuncian en carteles sobreimpresos.


Un simple comentario

La misión del proxeneta pide poco comentario si sólo es beneficiario de una pobre marioneta. Pero en Bangkok la alcahueta con interés monetario tiene en su vocabulario diferencia que te inquieta. Sus fotos muestran hechuras que provocan conjeturas: ¿es edad o sólo encuadre?. Sin juzgar, siendo sincero, si me preguntas prefiero que venda a su puta madre.


La ciudad de los excesos

Visitar budas de oro requiere el siguiente gasto, pero resulta nefasto si no vistes con decoro. Largas colas, el aforo no parece dar abasto, la atracci贸n es s贸lo pasto de carencia y deterioro. Pero merece detalle la comida por la calle sin temor al botulismo, los canales y sus barcas, los que all铆 llenan sus arcas y el sin par librecambismo.


Llegó la hora

Cuando aparece donosa la pérdida de interés, mejor es salir por pies, aceptarlo y a otra cosa. La intención no es caprichosa: ¿qué sumar al palmarés?, porque cansados los tres la elección es espinosa. La una regresar quiere, la otra pasar prefiere previamente por Egipto. Tras elegir aerolíneas faltarán sólo unas líneas y el viaje estará descripto.


Al Qahirah

Viento solar, aire, brisa. Fuma en mi sisha. Baâshis. ¿Un porrito de jachís?. El Khalili en la sonrisa. Acogota el calor, ¿prisa?, amigo, en este país, gracias a Osiris e Isís, ir despacio ya es deprisa. Templos, dioses, ¡faraones!, auténticas imitaciones y una esfinge vigilante que ruge, al viento del este, esperando a que conteste con la vuelta del atlante.


Llegó la hora

Y El Loco llenó el vacío. Tras seis meses de verano gastamos suelo africano firmando libre albedrío. Sólo es escala, desvío, parada y fonda, desgano de volver al altiplano de Madrid y su gentío. Y en el viento del desierto se da al viaje al fin por muerto y a la historia por vivida. Vamos a España, yo sigo. Nunca solo, voy conmigo y el universo me cuida.


Agradecimientos

Gracias, lector, por llegar al final del mamotreto, pretendiendo ser escueto conseguí martirizar. Sólo queda confirmar que soy guardián del secreto, pero nacido discreto no lo puedo revelar. Dejo pistas, sin embargo, como testigo de cargo que asume y comprende el riesgo. Si desconoces la clave que te encuentre aquél que sabe leer de frente y al sesgo.


Dos puntos, una distancia, la mรกs larga a ser posible. Tarot y magia: invisible;

alientemente se internan en esa misteriosa profundidad horizontal de las c


El Andariego