Page 1

Egresados Cruz Azul Orgullosamente UNAM

Publicación especial del Centro Educativo Cruz Azul, A. C.

No. 2, mayo de 2017.

Experiencias que definen a nuestros Egresados como personas Emprendedoras y Humanas

Elizabeth Romero García: Una egresada perseverante y decidida para trascender como profesional en la Ingeniería Biomédica.

“El CECA fue mi lugar de infancia, donde reí, jugué y aprendí cosas que jamás olvidaré.”


Actividades Culturales, Deportivas y Recreativas incluidas en el programa curricular Informes: En Hidalgo al:01 773 78 57 100, ext. 7231 y 7293 En Oaxaca: 01 (972) 72 69 200 ext. 9331 y 9216

Directorio Mtro. José Luis Torres García Gerente General jl.torres@ceca.edu.mx C. P. Agustín Fernández Guerrero Gerente de Relaciones Públicas a.fernandez@ceca.edu.mx

Investigación y desarrollo de la publicación: Mtra. Victoria Salas Contreras Encargada de Vinculación y Seguimiento a Egresados v.salas@ceca.edu.mx (01.773) 78.5.71.00 ext. 7275 Imágenes CECA: LDG. Brenda Velázquez Serrano Diseño Gráfico GRP Egresados Cruz Azul es una publicación especial del Centro Educativo Cruz Azul A. C. Los testimonios que se incluyen han sido autorizados por sus autores, así como las imágenes que los representan. Recibimos sus dudas y comentarios en: comunicacion_institucional@ceca.edu.mx


Egresados Cruz Azul, Orgullosamente UNAM.

Elizabeth Romero García 2

Generación CECA: 2007 Área del Bachillerato: Ciencias Biológicas y de la Salud. Actividades destacadas CUDER: Volibol, Atletismo, Estudiantina y Danza Folclórica. Perfil profesional: Ingeniería Biomédica Institución: Universidad Autónoma Metropolitana Elizabeth Romero García o Elizabeth Herrington nos comparte su historia y nos habla de los retos que tuvo que superar para alcanzar sus metas profesionales, incluso cómo su dedicación y su iniciativa por aprender le han permitido llevar con orgullo el apellido de la persona que hoy la impulsa para continuar su proyecto de vida personal y profesional.

El primero de mis retos: dejar el bachillerato para cursar una carrera. La carrera de medicina es una de las de mayor demanda, especialmente en las universidades públicas en donde el número de aspirantes admitidos es muy limitado. Cursé un programa propedéutico en la Universidad Autónoma de Hidalgo y aprobé el examen pero precisamente por el número de lugares disponibles para esa carrera no tuve oportunidad de cursarla. Y ese fue el primer reto que tuve que enfrentar para llegar a donde ahora estoy. Gracias a que en el bachillerato cursé el área optativa de Ciencias Biológicas no desistí en hacer valer esos aprendizajes, y mientras me preparaba para mi gran oportunidad viví momentos que me ayudaron a descubrir mi verdadera vocación.

Cuando la vida te pone a prueba sin que te des cuenta. Luego de no haber sido aceptada en mi primera opción, me preparé para una segunda prueba y

concursé nuevamente para la misma carrera, aún así tampoco fui seleccionada. Entonces mis sentimientos eran de preocupación porque sentía que no iba a llegar a hacer nada en la vida y no iba a poder realizar mis sueños de ser una gran profesionista. Después de estos resultados no podía solamente quedarme en casa sin hacer absolutamente nada, entonces fue cuando comencé a trabajar con una amiga de mi mamá, ayudándole en su negocio para poder ganar un poco de dinero y también seguir estudiando por mi cuenta porque sabía que en algún momento iría a la universidad. Algunas personas me decían que me rindiera, que no sería seleccionada en ninguna escuela, pero nunca les hice caso. Realmente quería estudiar medicina pero no quería perder más tiempo, ya que desde mi egreso del bachillerato para entonces habían pasado varios meses.


Egresados Cruz Azul, Orgullosamente UNAM.

Elizabeth Romero García 3

Cambiar el plan, pero no la meta.

El bachillerato da sus primeros frutos.

Decidí abrir mi mente y ampliar mis opciones. Un día un amigo me dijo que yo era buena para las matemáticas, que porque no mejor estudiaba una ingeniería. La idea de estudiar una ingeniería nunca me había pasado por la cabeza, pero él tenía razón, los números me gustaban. Entonces pensé que si hubiera una carrera que mezclara la medicina y la ingeniería en una misma, esa sería lo ideal.

Recuerdo que al salir del bachillerato mis objetivos se traducían en sueños e ilusiones por continuar mis estudios universitarios, sin embargo las condiciones del momento no fueron las mejores para que yo aspirara a una universidad privada.

Comencé a investigar carreras en la UAEH y en las distintas universidades de la Ciudad de México y encontré Ingeniería Biomédica en el IPN y en la UAM. Descubrí que la carrera no tenía gran demanda así como lo tenía medicina y que el porcentaje de aceptación era alto. También cuando vi el plan de estudios me di cuenta que esa era la carrera que yo estaba buscando. Tenía materias de medicina y matemáticas lo cual era emocionante, pero también de electrónica y programación, que era nuevo para mi y sería un gran reto. Todo lo que leí acerca de la ingeniería me dejó fascinada, entonces decidí entrar en el proceso de selección en ambas universidades IPN y UAM aunque por lo que había investigado la UAM contaba con muchos más años de experiencia en impartir esta carrera, por lo que me sentía más atraída por esta opción. Realicé los exámenes de admisión y meses después la UAM envió mi resultado en el que había sido aceptada, no lo pensé más. Después de año y medio de haberlo intentando, finalmente lo había logrado, así que dejé el trabajo que tenía y me mudé a la Ciudad de México.

Ya estando en la carrera comprobé que el nivel de inglés con el que egresé del bachillerato me hacía la mejor de mi generación en el idioma y considero que esto se debió a la preparación que tuve, porque fui alumna CECA desde la primaria. Descubrí que todo lo que aprendí fue de gran ayuda para mi ingreso a la universidad, sin embargo me hubiera gustado involucrarme más en actividades extracurriculares con las que siempre ha contado el CECA, tales como competencias de matemáticas. Como consejo a las nuevas generaciones les digo que de los compañeros y personas que conozco que sí realizaron actividades como estas, su transición del bachillerato a la universidad fue más sencilla.

Cuando la vocación nace de querer ayudar a la gente. La razón por la que yo deseaba estudiar medicina fue porque cuando mi padre murió yo no comprendía nada de lo que estaba pasando, él padeció de diabetes y a los 13 años de edad yo no entendía porque él se había ido. Así que decidí que algún día entendería y que así podría ayudar a más personas. Al graduarme como ingeniero biomédico fui seleccionada para llevar mi proyecto final de titulación a un congreso de ingeniería biomédica en


Egresados Cruz Azul, Orgullosamente UNAM.

Elizabeth Romero García 4

la ciudad de Paraná, Argentina, para exponerlo frente a cientos de personas que compartían las mismas metas que yo.

La ingeniería en práctica. Hace un año y medio me mudé a los Estados Unidos, pero antes de hacerlo, laboraba en una empresa que se dedica a la distribución y mantenimiento de equipo médico, en especial equipo de respiración mecánica pulmonar. Comencé como Ingeniero de Servicio y me dedicaba a realizar mantenimiento a equipos de respiración mecánica pulmonar (ventiladores pulmonares principalmente), en diversos hospitales de la Ciudad de México y área metropolitana. Al mismo tiempo impartía capacitaciones en el uso y manejo de equipo a médicos, enfermeras y técnicos. Posteriormente, me promovieron a representante de ventas y me dedicaba a ofrecer contratos de mantenimiento, actualizaciones tecnológicas y accesorios para diversos equipos médicos. Igualmente, daba asistencia a clientes, en este caso, médicos, enfermeras, representantes del gobierno o cualquier empresa interesada en adquirir estos equipos.

La satisfacción y el orgullo de saber que se eligió el camino correcto. La ingeniería biomédica me permitió hacer mi sueño realidad, entender lo que había pasado con mi padre, pero también me permitió ayudar a otras personas, no directamente como un médico o como lo hace una enfermera, sino logrando que estos médicos y enfermeras cuenten con lo necesario para realizar su trabajo. Y es esto lo que me apasiona de mi trabajo, poder ayudar en el campo de la medicina.

El ingeniero biomédico apoya al área médica a cumplir una meta muy importante que es mejorar la salud de las personas, proporcionándoles a los médicos, enfermeras y técnicos la tecnología para realizar su trabajo de la mejor manera posible y también para crear nuevos métodos de diagnóstico y nuevas formas de combatir enfermedades. Estos equipos cumplen una gran función y es que muchos de ellos son utilizados para sustituir órganos de nuestro cuerpo, otros para detectar enfermedades y otros más para monitorear diversas situaciones que ocurren en el cuerpo humano.

En pocas palabras estos dispositivos son los ojos, oídos y tacto de un médico para realizar mejor trabajo.


Egresados Cruz Azul, Orgullosamente UNAM.

Elizabeth Romero García 5

Al observar a los pacientes en los hospitales se puede notar en sus rostros la esperanza que tienen en su médico. A pesar de que yo no tenga una relación directa con los pacientes, cuando realizaba mi trabajo, pensaba en esos rostros que me motivaban y al mismo tiempo sentía la responsabilidad de ser excelente, pues su salud también depende de ejercer bien mi profesión.

Vivo en Estados Unidos y junto con mi esposo he conocido diferentes países ya sea por motivos de trabajo o para conocer otras culturas. Durante este tiempo me he dedicado a estudiar nuevos cursos relacionados con mi carrera como biomateriales, imagenología médica, neurología así como el estudio intensivo del inglés en todos los aspectos de mi vida.

Agradecer es un valor que distingue a los Exalumnos Cruz Azul A diez años de haber concluido el bachillerato hoy puedo decir que me siento muy contenta por la gente que conocí en el CECA y por haber contado desde entonces con personas valiosas. En primer lugar quiero agradecerle a mi madre quien creyó en mi y que hizo posible que yo estudiara en Cruz Azul.

Perfeccionar el dominio del inglés y la maravillosa oportunidad de ser Elizabeth Herrington. En la ingeniería biomédica el idioma inglés es elemental para toda la carrera, pues muchos libros son en inglés al igual que los manuales de los equipos médicos, pues estos provienen de varios países. Por ello retomé el estudio del idioma durante la universidad, que aunque mi nivel era muy bueno por lo que había estudiado en el CECA, yo quería mejorarlo. Y decidí estudiar por internet con nativos del idioma. Y fue por ese medio que conocí a quien hoy es mi esposo, Matt Herrington.

A todos mis profesores que tuvieron la paciencia y la dedicación para compartir sus conocimientos, en especial recuerdo mucho a la profesora Dolores con quien cursé la materia de Derecho y a la profesora Victoria Salas quien entonces impartía Etimologías Grecolatinas. El Centro Educativo Cruz Azul fue una de las etapas más hermosas de mi vida en la que reí, jugué y aprendí cosas que jamás olvidaré. Hoy que reflexiono me siento satisfecha por haber tomado las decisiones correctas y a pesar de las circunstancias he comprendido que “todo pasa por alguna razón”.


Bachillerato Cruz Azul Incorporado a la UNAM

Conoce nuestro campus en Hidalgo y en Lagunas, Oaxaca www.ceca.edu.mx

Beca UNAM, preparación preuniversitaria, investigación científica, intercambio de estudiantes al extranjero, 4 áreas propedéuticas: Físico Matemáticas y de las Ingenierías; Ciencias Biológicas y de la Salud; Ciencias Sociales; Humanidades y Artes.

Campus CECA en Hidalgo Teléfono: (01 773) 78 57 100, ext. 7231 Servicios Escolares ext. 7293

Campus CECA en Lagunas, Oaxaca Teléfono: (01 972) 72 69 200 ext. 9331 Servicios Escolares ext. 9216


“Educación y cooperación: base para la superación del Ser Humano.”

Exalumnos CECA  
Exalumnos CECA  

Elizabeth Romero García

Advertisement