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ISSN 1851-491X

SN

Por Nicolás Gadano ENTREVISTA al ingeniero Enrique Martínez, titular del INTI Escriben además en este número: Ámbar Rusi / Leandro Renou / Cecilia Laclau / Diego Rodríguez


Raúl Dellatorre Consejo Editorial

Brasil acaba de sorprender al mundo con el anuncio del descubrimiento de un espectacular yacimiento bajo el mar. Las reservas contenidas en el mismo, frente a las costas de Santos (estado de Sao Paulo), incrementarían en un 50% la disponibilidad actual de crudos de dicho país. Expresado de otro modo: pondría a Brasil en condiciones de ubicarse entre los principales exportadores del mundo. No es producto de la suerte ni de la casualidad. La permanente política de investigación y búsqueda de Brasil ha transformado a Petrobras, petrolera estatal convertida en mixta por incorporación de capitales privados –sin que el Estado haya cedido el control estratégico–, en una de las principales empresas del mundo en exploración off-shore y en el desarrollo de plataformas marinas de producción. En una época signada por la disparada del precio del petróleo con techo desconocido, podrían puntualizarse dos o tres temas clave en debate. Pero la “novedad” de Brasil propone la discusión de nuevas cuestiones. Antes de esta última noticia, podíamos sugerir como temas de discusión previos: · El salto del precio del crudo ¿se explica por la diferencia entre oferta y demanda solamente? ¿En cuánto incide la presencia de capitales especulativos en los mercados mundiales del crudo? ¿Y la debilidad del dólar? Relacionando uno y otro: ¿y la mudanza de los capitales especulativos desde los activos financieros en dólares hacia los commodities como reservas de valor? · Los combustibles alternativos ¿presentan una vía realmente capaz de sustituir a los hidrocarburos, o al menos a una buena cantidad de éstos? ¿Es una cuestión de precios relativos o factores técnicos que aún no han sido resueltos? ¿Qué compromiso real existe de los grandes países y las grandes empresas con la búsqueda de fuentes alternativas de energía? · ¿De qué manera pesa en las decisiones empresariales la falta de certezas sobre cómo quedará repartido el mundo a partir de la posesión y disputas por las reservas petroleras? Ahora, legítimamente pueden plantearse al menos un par de cuestiones adicionales: · ¿Existen más áreas en el mundo con fuerte potencial de reservas inexploradas, como la descubierta por Brasil? · ¿Es imaginable un esfuerzo de inversión en exploración de tan largo plazo, hoy, si no es a través de una empresa estatal? O desde otro lado, ¿la experiencia y los resultados de Petrobras no hacen necesaria una discusión más profunda sobre el rol de las empresas estatales en el marco actual? En definitiva, lo que se trata de mostrar es que, en un escenario dominado por las urgencias y las amenazas, lo que más se necesita es la reflexión. Un bien, muchas veces, más escaso que cualquier recurso no renovable.

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La lección de Brasil


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Director Editor

Magazine de Debate | Año: 01 | Nº: 01

Pablo Omar López

Consejo de Redacción Raúl Dellatorre Secretario de Redacción Omar Morano Redacción Leandro Renau - Diego Rodríguez - Ambar Rusi Colaboran en esta edición Daniel Montamat - Marcos Rebasa - Emilio Apud Nicolás Galano - Cecilia Laclau Diseño Silvina Penerbosa - Silvina García Corrección Diana Gamarnik Impresión Artes Gráficas Buschi S.A. Fotografía Entrevista Dionisio Cardozo Dirección Dr. Enrique Finochietto 436 piso 10 depto E - CABA web: www.eenergetica.com.ar Correo Electrónico: eenergetica@polp.com.ar Telefax 54 011 4300-4876

Agradecemos a las empresas Repsol YPF, Gas Natural Ban, Edenor, el material fotográfico aportado para esta edición.

LAS COLABORACIONES FIRMADAS SON EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DE LOS AUTORES.


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Un nuevo mundo reclama nuestros servicios y nos

Estrategia Energética

El recurso de las ideas

convoca a producir, a su vez, un nuevo pensamiento que sea capaz de resolver las necesidades futuras de la humanidad. Pasó un siglo del primer descubrimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia y de la creación de la empresa de hidrocarburos llevada a cabo por el general Enrique Mosconi, pero todavía no se ha resuelto el problema del aprovechamiento de los recursos y la asociación sustentable entre el Estado y el sector privado. Una lectura global nos habla de las guerras del petróleo y de energías sustitutas frente al consumo mundial, que viaja más rápido que las soluciones alternativas. Así, actualmente, las políticas energéticas son claves

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de Estado frente al futuro inmediato. Esta publicación pretende involucrarse con seriedad y amplitud en el cruce de ideas de cara al nuevo escenario internacional, a fin de editar las mejores producciones del pensamiento autorizado, combinar experiencias y conocimiento para interpretar y diagnosticar el sector, y todas las corrientes que lo afectan en la globalización imperante. Pensamos, en consecuencia, una publicación dispuesta al estudio y al debate edificador de nuevas proyecciones. Estrategia Energética aspira a contener la multiplicidad de experiencias e investigaciones del rigor del campo de la energía. Implica ir más lejos de los núcleos de ingeniería política del Estado y de las empresas privadas, ya que el tema es universal y el futuro en cuestión se dirime ahora en cada rincón de nuestro planeta. Como es destino de todo hombre en este mundo nuestro, iniciamos una aventura acompañados por especialistas, por colaboradores y por empresas a los que les agradecemos el apoyo brindado. Entonces, bienvenida Estrategia Energética y todas las ideas que porten el digno conocimiento para vivir mejor pensando que el futuro será bien recibido.

Pablo Omar López Director Editorial


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Estrategia Energética //03

La lección de Brasil Consejo editorial por Raúl Dellatorre

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El recurso de las ideas

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Regulación del Estado: una asignatura pendiente

Por Pablo Omar López

Por Marcos Rebasa

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Futuro con pronóstico reservado

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La Edad de las Fusiones

Por Daniel Gustavo Montamat Por Leandro Renou

//26 Desafíos para el 2008 en baja

Por Lic. Cecilia Laclau, de FUNDELEC

//30 Por qué todos quieren entrar al negocio eléctrico Por Leandro Renou

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//36 Reportaje a Enrique Martínez, presidente del INTI Por Ámbar Rusi

//44 Pensar con energía el futuro Por Nicolás Gadano

//50 Realidad y tendencia del sector Por Emilio J. Apud

//54 De los eslabones a la cadena Por Diego Rodríguez

//62 Estadísticas estratégicas - Cuando los números hacen a la estrategia energética

//66 Inversiones estratégicas - De invertir se trata


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/DUHJXODFLyQHQHUJpWLFDSDGHFHODVGLĂ€FXOWDGHVSURSLDVGH este sector de la economĂ­a en la actualidad. Las reglas que debieran sustentar esta industria estĂĄn condicionadas por un conjunto de complicaciones e inconvenientes diversos. No puede pensarse, por lo tanto, en la regulaciĂłn del sector energĂŠtico argentino sin analizar las causas que lo han llevado a la problemĂĄtica que estĂĄ enfrentando hoy. Y es a partir de allĂ­ que hay que elaborar y proponer elementos de soluciĂłn.

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/D FXHVWLyQ HQHUJpWLFD DFWXDO SRGUtD GHĂ€QLUVH SRU XQD parte, como de imprevisiĂłn de un modelo de funcionamiento de este sector, el que ha fracasado. Y por la otra, por la necesidad de realizaciĂłn de un gran esfuerzo nacional para superarla, que si bien estĂĄ en camino, requiere todavĂ­a medidas adicionales para llegar a buen puerto. Esta enunciaciĂłn, que puede parecer simple, contiene sin embargo muchas complejidades. La primera consiste en acercarse a un diagnĂłstico cierto y creĂ­ble por la sociedad sobre el modelo construido en la dĂŠcada de los 90, que considero responsable en gran parte de la actual escasez de la oferta energĂŠtica. Porque, de lo contrario, entraremos en el fĂĄrrago de propuestas originadas en distintos sectores polĂ­ticos para salir de la emergencia, sin que haya en ellas un plan o hilo conductor que nos permita evitar los errores cometidos. Planteos de esos sectores y de intereses privados que, en algunos casos, acusan al Gobierno actual de falencias que estĂĄn originadas en sus propias responsabilidades. Por ello, no puede dejar de seĂąalarse el amplio fracaso del modelo de transformaciĂłn del sector elĂŠctrico, en tanto VRĂ€VWLFDGR LQVWUXPHQWR SHQVDGR SDUD H[SHULPHQWDU XQD teorĂ­a econĂłmica aplicada al mismo. Como asĂ­ tambiĂŠn, en otro orden, el previsible resultado de la privatizaciĂłn a ultranza y sin contrapesos del sector hidrocarburos. Con relaciĂłn al primer punto, y como signo de aquellas debilidades, es notable y evidente hoy la presencia del Estado HQODSURPRFLyQ\HOĂ€QDQFLDPLHQWRGHOVLVWHPDGHWUDQVporte de electricidad, que vino asĂ­ a suplir la inactividad del sector privado en esta rama de la industria. Inoperancia que reconoce sus causas en un sistema de expansiĂłn de esa transmisiĂłn que no ha podido funcionar desde la dĂŠcada de los 90 por su diseĂąo engorroso y equivocado. En cambio, el modelo pensado para la distribuciĂłn de electricidad en el ĂĄmbito nacional, asumido tambiĂŠn por muchas provincias, contiene algunas bondades que, de todos modos, no han podido sustentarse en el tiempo por fallas de la propia regulaciĂłn.

Pero donde el modelo se ha manifestado en su mayor fragilidad ha sido en la propuesta de generación, como actividad libre y en competencia, sin reaseguros ni intervenciones que no fueran los del mercado, considerado este último como la solución de todos los problemas al respecto. Esta concepción, que no es aceptada en su visión extrema ni VLTXLHUDHQORVSDtVHVFHQWUDOHVVLJQLÀFyHQORVFRPLHQ]RV de la privatización de las centrales de generación una disminución importante del precio mayorista. Este resultado auspicioso estuvo motivado en parte por el ingreso de la generación de Yacyretå, en parte por la readaptación y modernización de las centrales existentes y tambiÊn por las inversiones en nueva generación, aunque implicó una escasa rentabilidad de las empresas, que en muchos casos habían pagado sobreprecios por las acciones licitadas. Esta situación fue agudizåndose con el tiempo desalentando las inversiones en generación. La última importante se realizó en 1998 en pleno auge del modelo. El fundamento teórico de esa propuesta residía en la idea de que ante la escasez de inversión y por lo tanto de oferta, el precio subiría, alentando así nuevas entradas. Pero desconoce que la inversión en generación –como en producción y exploración de hidrocarburos– exige largos períodos de maduración. Y ello se estå viendo en este momento en el que por mås intensidad que se vuelque en nueva generación, los tiempos requeridos son los que la industria reconoce aquí y en otras partes del mundo. Parecido problema sufre el sector de hidrocarburos. La diferencia con el elÊctrico estriba en que la inconsistencia de Êste se basa en el modelo instaurado mås que en la transferencia al sector privado. En cambio, en los combustibles la privatización en sí misma ha sido su talón de Aquiles, puesto que esa transferencia, sin ningún recaudo desde el Estado, dejó las manos libres a la empresa privada para extraer todo el gas y el petróleo disponible en las reservas obtenidas oportunamente por YPF, sin realizar inversiones en exploración, y con libre disponibilidad del recurso. Esta conducta dejó al país, ademås de irresponsablemente inclinado al consumo masivo de gas, en la actual situación de escasez de reservas de combustibles, y de diÀFXOWDGHVGH VXPLQLVWUR GH JDV HQ ORV SLFRV GH GHPDQGD estacional. Este breve diagnóstico nos sirve para esbozar algunos FDPLQRVRULHQWDGRVDGHÀQLUHOUROTXHSXHGHGHVHPSHxDU la regulación energÊtica para contribuir a solucionar los problemas del sector. 8QQXHYRSDUDGLJPDGHEHUtDSUHVLGLUXQHQIRTXHUHDOLVWD de la regulación energÊtica. En lugar de entretenerse en


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3) El planeamiento. elaboraciones teĂłricas sobre modelos y sistemas que no han sido probados y cuyos resultados son inciertos, la regulaciĂłn debiera apuntar a allanar el camino para el mejor desarrollo de las acciones destinadas a resolver los desafĂ­os del corto y del mediano plazo. En ese sentido, se KDFHLQGLVSHQVDEOHXQDQXHYDQRUPDWLYDTXHPRGLĂ€TXHOD actual pensando en los temas centrales que enfrenta el sector: inversiones, rol de la empresa privada y del Estado, remuneraciĂłn de la oferta elĂŠctrica, requisitos para exportar combustibles, condiciones para una fuerte inversiĂłn en exploraciĂłn, entre otros.

Vinculado con lo anterior un ĂĄrea esencial para desarrollar \SURIXQGL]DUFRQDPSOLRDSR\RSROtWLFR\Ă€QDQFLHURHVOD UHIHULGDDODSODQLĂ€FDFLyQTXHVHLQLFLDFRQVHULHGDGHQHVWD nueva etapa, superado el pensamiento mĂĄgico de los 90 al respecto, pero que exigirĂĄ mayores desarrollos. Se requiere en este ĂĄmbito clave para el futuro una mayor dotaciĂłn de recursos humanos y su institucionalizaciĂłn. De una certera visiĂłn y de los resultados de su tarea depende en gran parte la ejecuciĂłn de las acciones adecuadas para superar en tiempo la escasez de la oferta energĂŠtica.

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4) La actividad privada. En ese nuevo paradigma regulatorio se podrĂ­an describir aquellas cuestiones de las que no se puede prescindir en el camino a las soluciones del sector, las que ya han comenzado a encararse en varios aspectos, pero que requieren un renovado e intenso esfuerzo de elaboraciĂłn y ejecuciĂłn:

1) La institucionalidad. Si bien no pienso que en el corto plazo Êsta sea la cuestión central del desafío energÊtico, no puede considerarse un adecuado desarrollo de las acciones requeridas sin modiÀFDU VXVWDQFLDOPHQWH OD LQVWLWXFLRQDOLGDG GHO VHFWRU (V impensable asumir el cúmulo de acciones que se deben realizar con una Secretaría de Energía desmerecida en la organización administrativa del Estado, con una pråctica de desguace ejercida durante los 90 y de la que cuesta recuperarse. Los recursos humanos necesarios para enfrentar la problemåtica actual requieren decisiones contundentes en cantidad y calidad. De igual manera la reorganización y la jerarquización del sector merecen una atención especial, imaginando una organización articulada que incluya organismos especializados en los diferentes temas y en la actividad empresarial del sector, como así tambiÊn la vinculación con otras åreas del Estado orgånicamente establecida.

2) Los organismos reguladores. Su adaptaciĂłn a la nueva etapa institucional exigirĂĄ rescatar una autonomĂ­a razonable que conjugue la independencia QHFHVDULDSDUDHOFXPSOLPLHQWRGHVXVĂ€QHVSUHYLVWDHQODV OH\HVFRQODFRPSUHQVLyQGHODVSROtWLFDVTXHĂ€MHHO(VWDGR para el sector.

El papel de la actividad privada en esta etapa es esencial. No puede pensarse en una vuelta al Estado anterior a los 90, porque la historia no retrocede. Pero deben sĂ­ delinearse nuevos principios para su desarrollo, ya que su comportamiento ha sido distinto segĂşn los diferentes subsectores. Sin desconocer la renuencia a la inversiĂłn necesaria requerida en el sector combustibles, responsable de la actual escasez de oferta, podemos rescatar algunas ĂĄreas donde la inversiĂłn en una primera etapa posterior a las privatizaciones fue adecuada. No de la magnitud descripta en publicaciones sesgadas, simplemente adecuada. Por lo tanto, ante la magra concurrencia del sector privado a paliar los efectos de la escasez, deben establecerse condiciones estrictas en las concesiones y explotaciones de las GLVWLQWDViUHDV6XSRQLHQGRXQDSDXODWLQDPRGLĂ€FDFLyQGH tarifas en los subsectores de gas y electricidad en aquellos usuarios que resta adecuar, se impone la exigencia de inversiones en las instalaciones necesarias para mantener la calidad del servicio en transporte y distribuciĂłn en esas dos ĂĄreas. Respecto de la generaciĂłn, el aliento a la inversiĂłn privada deberĂ­a provenir de remuneraciones realistas de la oferta, de conformidad con precios de mercado, con costos controlados por las diferentes instancias regulatorias del sector, a lo que deberĂ­an sumarse exigencias a los distribuidores de contrataciĂłn de suministro en porcentajes determinados por la autoridad que aseguren su obligaciĂłn de abastecer toda la demanda.


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En cambio, en el sector combustibles es necesario un replanteo del actual esquema regulatorio. Parece conveniente revisar un sistema normativo que permite la libre disponibilidad del crudo extraĂ­do. La escasez de reservas petroleras requiere asimismo reglas que admitan la exportaciĂłn sĂłlo contra acumulaciĂłn de reservas. La disminuciĂłn de LQJUHVRVĂ€VFDOHVSRUHVWHPRWLYRVHYHUiFRPSHQVDGDHQ el futuro con los egresos que se evitarĂĄn si se impide la importaciĂłn de combustible a los precios increĂ­bles que se vislumbran como permanentes, y peligrosos para sostener una economĂ­a en crecimiento. Sin embargo, estas acciones tampoco aseguran que la actividad privada invierta en exploraciĂłn de nuevas ĂĄreas petroleras: el Estado deberĂĄ asumir los desafĂ­os que ello implica. La exploraciĂłn de gas, en cambio, en tanto no sea asumida por el sector privado a causa de su exigencia de precios en boca de pozo incompatibles con nuestra economĂ­a actual, UHTXHULUi FODUDPHQWH DFFLRQHV SRU SDUWH GHO (VWDGR 8QD de ellas es la bĂşsqueda de reservas en paĂ­ses vecinos o de la regiĂłn, lo que deberĂĄ sumarse a una polĂ­tica sostenida para alentar, y al mismo tiempo demandar, inversiones en H[SORUDFLyQ8QLQFUHPHQWRUD]RQDEOHGHOSUHFLRTXHGHEH UHPXQHUDUODSURGXFFLyQGHJDVGHELHUDVHUVXĂ€FLHQWH'H lo contrario, tambiĂŠn al Estado le corresponderĂĄ recorrer los caminos necesarios.

5) El rol del Estado. El Estado ha tenido en los Ăşltimos aĂąos un papel protagĂłnico en la inversiĂłn en infraestructura energĂŠtica. Es el resultado del retiro de la actividad privada, en parte por la emergencia econĂłmica, pero tambiĂŠn como resultado del modelo instaurado en los 90. La presencia estatal era necesaria, no sĂłlo en la inversiĂłn VLQRWDPELpQHQODĂ€MDFLyQGHSROtWLFDV\DFFLRQHV\DTXHHO mercado no estaba cumpliendo las expectativas esperadas. El problema ahora son los lĂ­mites a esa actividad, porque no es bueno que el Estado cargue con todos los desafĂ­os de inversiĂłn. Pero tambiĂŠn es fundamental el enfoque de las prioridades. Pareciera necesario resolver en primer tĂŠrmino las necesidades en exploraciĂłn en combustibles y ODJHQHUDFLyQGHHOHFWULFLGDGGLYHUVLĂ€FDQGRODVIXHQWHVHQ ambos casos con el concurso privado. Por supuesto, continuando las acciones en las redes de transporte de gas y electricidad. Como en otras ĂĄreas analizadas, se estĂĄ caminando en esa vĂ­a. De todos modos se imponen nuevos esfuerzos que permitan aliviar el panorama en las respectivas demandas energĂŠticas.


6) La matriz energética. 8QRGHORVHVIXHU]RVTXHVHHVWiQUHDOL]DQGRDTXt\HQWRGR HOPXQGRHVHOFDPLQRKDFLDODGLYHUVLÀFDFLyQGHODPDWUL] energética. En nuestro caso es muy importante para evitar la dependencia excesiva del gas. Quizás debiera pensarse en volcar los empeños en aquellas energías alternativas en las que el país tenga ventajas relativas: creo que, además de los biocombustibles, que merecen un cuidadoso estudio sobre ventajas e inconvenientes, la que parece requerir la mayor atención es la energía eólica. Argentina tiene las condiciones óptimas de clima y de recursos humanos y empresariales para desarrollarla. No obstante, es necesario recordar que en el corto plazo debemos posicionar nuevamente a la energía nuclear y a la del carbón para resolver nuestra demanda. Sumadas al desarrollo de hidroelectricidad, pueden contribuir a un mayor equilibrio de nuestra matriz energética.

7) Uso racional. Otro de los desafíos al que nos enfrenta la actual coyuntura está vinculado a esta cuestión. Continuando las acciones realizadas y sobre la base de una renovada toma de conciencia en la población, es importante también una política de uso racional y conservación de la energía que evite su uso por sobre las necesidades reales. Estas acciones tienden a evitar desequilibrios sociales en relación con el consumo.

8) Integración regional. La regulación energética debe contemplar las novedades en el ámbito regional, donde se observan cambios permanentes que no pueden desatenderse. Nuestro país se dirige a una amplia integración energética en el contexto del Mercosur y de la amplia región sudamericana. Ello implica nuevos y grandes desafíos de una complementación regulatoria que deberá basarse en las políticas de Estado por sobre los intereses particulares.


18 // Estratégica Energética


Futuro con pronóstico Nos estamos comiendo las reservas de petróleo, gas y electricidad al ritmo del crecimiento de la demanda de energía, y no estamos invirtiendo lo suficiente para reponerlas. Disminuyen las exportaciones de energía y aumentan las importaciones. Nos dirigimos hacia la pérdida del autoabastecimiento energético en un escenario mundial de energía cara e insegura. Tenemos un problema integral que afecta al mercado del petróleo y derivados, al del gas natural y al de la electricidad. Por Daniel Gustavo Montamat

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reservado


(...) 20 // Estrategia EnergĂŠtica

Gravedad 1) Ya somos importadores netos de gasoil y vamos camino a importar crudos livianos. El petrĂłleo y sus derivados son bienes transables. Se consiguen en el mercado, aunque a precios internacionales mĂĄs el transporte hasta estas latitudes. VĂ­a retenciones y controles, los precios del mercado domĂŠstico estĂĄn divorciados de los internacionales, pero cuando tenemos que importar, las referencias internacionales a las que les cerramos la puerta se nos meten por la ventana.

ya no nos deja margen, y el abastecimiento desde Bolivia se ha vuelto caro e inseguro (tenemos prioridad tres, luego del mercado domĂŠstico boliviano y de Brasil). Hay industrias que necesitan gas como insumo (petroquĂ­mica), hay industrias que lo usan como combustible pero tienen procesos que no pueden discontinuar (vidrio), y hay consumos muy sensibles a cualquier corte o interrupciĂłn de suministro (GNC, residenciales).

2) El sistema elĂŠctrico opera en el lĂ­mite. Durante el invierno hubo cortes durante 70 dĂ­as (de MXQLRDĂ€QHVGHDJRVWR SRUTXHODGHPDQGDGHSRWHQcia elĂŠctrica (19.000 MW) superĂł la oferta de potencia disponible (17.000/18.000 MW). La falta de potencia de generaciĂłn se resuelve en relativo corto plazo incorporando nuevas unidades tĂŠrmicas al parque generador. En lo inmediato estĂĄn (TimbĂşes-Campana, por ejemplo); luego vendrĂĄn otras plantas de ciclo abierto que, ante el fracaso del Plan Energy Plus, deberĂĄ licitar \Ă€QDQFLDUHO(VWDGRDWUDYpVGH(1$56$\PiVDGHlante, con la elevaciĂłn de la cota de YacyretĂĄ y la terminaciĂłn de Atucha II, se aĂąadirĂĄn electrones de otras fuentes. Pero hay que tener presente que para sostener tasas de crecimiento del producto de alrededor del 5 o 6%, todos los aĂąos hay que incorporar 1.000 MW de potencia adicional. Si hubiera abundancia de gas natural, el problema elĂŠctrico serĂ­a menos complicado. Las fuentes de generaciĂłn alternativas a las plantas tĂŠrmicas tienen mayores costos de capital y cronogramas mĂĄs extendidos de ejecuciĂłn de obra.

Impactos

3) El mayor problema energĂŠtico de la Argentina es la escasez de gas natural. Dependemos en un 50% del gas natural en el consumo de energĂ­a primaria y el 50% de la electricidad es generado a partir del gas natural. Hemos sobreexplotado las reservas probadas de gas natural y la producciĂłn declina en los yacimientos mĂĄs importantes. La herramienta del corte a Chile

2) Impacto sobre las cuentas pĂşblicas y externas (“superĂĄvit gemelosâ€?):

Mientras tanto, la crisis energĂŠtica impacta en la economĂ­a real y en las cuentas nacionales. La industria energĂŠtica representa entre el 5 y el 6 % del valor agregado. Pero si funciona mal ese 5%, hay problemas para generar el 95% restante del producto. 1)

Impacto en la economĂ­a real:

a. Las restricciones energĂŠticas frenaron el crecimiento industrial. Los 70 dĂ­as de restricciones le han costado a la producciĂłn industrial una caĂ­da de alrededor de 1.4 puntos respecto a la tasa de expansiĂłn que se proyectaba para el sector en el 2007. Este es el daĂąo emergente de la crisis energĂŠtica (un estudio de Abel Viglione calcula la pĂŠrdida en 532 millones de dĂłlares). b. Las restricciones energĂŠticas son tambiĂŠn disuasivas de nuevas inversiones reproductivas en los mĂĄs diversos sectores productivos. Quien decide ampliar su planta o construir una planta nueva no puede tener dudas del aprovisionamiento energĂŠtico y su costo. Este es el efecto lucro cesante de la crisis energĂŠtica.

a. Los subsidios energÊticos directos con impacto presupuestario (algunos disimulados en los fondos ÀGXFLDULRV VHHOHYDQHVWHDxRDPLOORQHVGHGylares. Crecen exponencialmente y debilitan la necesaria UREXVWH]GHODVFXHQWDVÀVFDOHV


b. Hay subsidios indirectos, por ahora sin impacto presupuestario, pero que pueden llegar a tenerlo. Son los subsidios por transferencia de renta de la cadena de valor de los hidrocarburos al consumidor (petrĂłleo, derivados y gas natural) a travĂŠs de precios internos divorciados de las referencias internacionales. Suman entre 8.000 y 9.000 millones de dĂłlares. Mientras la renta se genere en la Argentina, los subsidios indirectos no WLHQHQFRVWRĂ€VFDO6LKD\TXHLPSRUWDUSHWUyOHRJDV\ productos derivados, y se quiere sostener la polĂ­tica de precios, el subsidio indirecto se transforma en directo. El Tesoro (es decir, los contribuyentes de impuestos) debe pagar la diferencia. A su vez, el Tesoro pierde ingresos a causa de la disminuciĂłn de las retenciones ocasionada por la caĂ­da de las exportaciones.

Para superar la crisis energĂŠtica hay que trabajar con una estrategia de largo plazo, dar certidumbre en un conjunto de reglas e instituciones que el sector tiene pendientes, y asumir el costo polĂ­tico de recomponer los precios y tarifas de la canasta energĂŠtica. Desde que publicamos el Ă?ndice Monitor de Precios de la EnergĂ­a (IMPE), la distorsiĂłn de los precios de la canasta energĂŠtica argentina respecto de la canasta energĂŠtica promedio de la regiĂłn aumentĂł de 0.58 a 0.64. En mayo de 2006 la canasta promedio regional que costaba en valor simbĂłlico 1$, en la Argentina se compraba a 42.

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c. En el 2006, el saldo positivo de la balanza comercial energÊtica de 5.800 millones de dólares representó el 47% del saldo de la balanza comercial total del país. Este aùo, en julio, por primera vez desde 1990, hubo un saldo negativo de 23 millones de dólares en el balance comercial energÊtico (petróleo, gas y elecWULFLGDG  (Q DJRVWR HO GpÀFLW VH HOHYy D  PLOORQHV de dólares. El resultado anual seguirå siendo positivo pero muy inferior al del aùo anterior. Si se da vuelta la balanza comercial energÊtica, perdemos dólares de exportación y tenemos que usar dólares para importar.

Propuesta


La Edad de las Fusiones Una mirada al contexto nacional e internacional demuestra que, en los últimos cinco años, el eterno dilema que enfrentó al Estado y los privados comenzó progresivamente a disiparse, configurando un mapa de sociedades en las

22 // Estrategia Energética

que conviven todo tipo de capitales. La consolidación de Petrobras, el ocaso de PEMEX y las expectativas por la sociedad entre Suez y Gaz de France.

Por Leandro Renou


Tendencias del negocio energĂŠtico en el mundo

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Hace unos aĂąos, en el marco de un anĂĄlisis de las perspectivas energĂŠticas de la regiĂłn, el actual secretario de la OrganizaciĂłn Latinoamericana de EnergĂ­a (OLADE), Ă lvaro RĂ­os Roca, aseverĂł que “el manejo mĂĄs polĂ­tico que econĂłmico del negocio energĂŠtico (...) terminĂł produciendo, en WRGRHOPXQGRXQVHULRHQGHXGDPLHQWRĂ€QDQFLHURIDOWDGHLQYHUVLRQHV\ situaciones crĂ­ticas para las compaùías del sectorâ€?. Concretamente, Roca se referĂ­a a que la efectividad es el factor clave en cualquier actividad, aunque muchas veces el espeso entramado de intereses y cruces polĂ­ticos termine por privilegiar otros aspectos, apartĂĄndose del objetivo central: que el emprendimiento funcione de manera ordenada. El concepto lo retomĂł el economista Daniel Artana en un reciente informe de la FundaciĂłn de Investigaciones EconĂłmicas Latinoamericanas (FIEL), al decir que “la LGHRORJL]DFLyQGHOSUREOHPDHQHUJpWLFRKDSRVWHUJDGRXQDVROXFLyQHĂ€FD] /DPD\RUSDUWLFLSDFLyQGHO(VWDGR DXQFRQPD\RUDĂ XHQFLDGHIRQGRV  no ha sido capaz de cumplir siquiera con los cronogramas originales de las inversionesâ€?. En la dĂŠcada de los 70, las empresas estatales de energĂ­a dominaban el escenario global, era el auge de la inversiĂłn pĂşblica, con gobiernos cumpliendo el triple rol de empresario-regulador-normador. En el siguiente SHUtRGRHOIRFRVHPRGLĂ€FyDĂ€QDOHVGHORVVHDEULyHOMXHJRDLQYHUsores privados, se privatizaron buena parte de las empresas, se crearon los entes reguladores –en los papeles, autĂłnomos e imparciales–, y al Gobierno le quedĂł la potestad de reglar la actividad. Semejante movimiento de estructuras y modos de gestiĂłn enfrentarĂ­a, dentro del contexto energĂŠtico, a aquellos partidarios del estatismo y a los cultores del negocio privado. En este sentido, el Dr. Daniel Montamat, ex secretario de EnergĂ­a de la NaciĂłn, tomĂł distancia de la disputa entre bandos y asegurĂł que “cualquiera sea el rĂŠgimen, los resultados dependen de cĂłmo se reparta la renta teniendo en cuenta que ĂŠsta varĂ­a segĂşn los precios y las condicionesâ€?. Y esto se ve a las claras en el sector distribuciĂłn elĂŠctrica, donde conviven, con suerte y calidad dispares, empresas estatales (Entre RĂ­os, CĂłrdoba, Santa Fe) y privadas (Edenor, Edesur, Edelap, Emdersa, etc). Aunque remanido, Brasil es hoy un ejemplo Ăştil de que cuando el negocio entra por la puerta, el maniqueĂ­smo ideolĂłgico salta por la ventana o, al menos, se hace a un lado de manera elegante. En sĂłlo 50 aĂąos, Petrobras ha logrado, sobre la base de la inversiĂłn pĂşblica y la apertura a privados, que el paĂ­s se autoabastezca y camine hacia una progresiva exportaciĂłn de energĂŠticos. AsĂ­, y a pesar de que todavĂ­a hay grandes monopolios de la energĂ­a pĂşblicos (Arabia, Kuwait, Irak y MĂŠxico) y privados (Estados 8QLGRV ODSHWUROHUDEUDVLOHxDVHHULJHFRPRXQDGHODVSLRQHUDVHQFRPprender la nueva tendencia: un marcado resurgimiento de empresas estatales que no se disputan el mercado con las privadas sino que buscan, por diferentes medios, el desarrollo conjunto. Hoy hay empresas pĂşblicas que coexisten con regĂ­menes de concesiones privadas (Brasil, CanadĂĄ y Noruega), empresas de producciĂłn compartida con empresas privadas (Colombia, Venezuela, Ecuador, Rusia), y empresas estatales que se privatizaron y se abren a trabajar conjuntamente con los gobiernos (Argentina, PerĂş e Inglaterra). Montamat opinĂł que la petrolera noruega Staatoil tal YH]VHDHOHMHPSORPiVFODURGHHPSUHVDS~EOLFDHĂ€FLHQWHTXHFRH[LVWHFRQ otras empresas privadas, aunque destacĂł que “los noruegos entienden la centralidad de la renta en el negocio petrolero. Parte de la renta la apropia la empresa, y tienen constituido un fondo intergeneracional para la renta que apropia el Gobiernoâ€?.


24 // Estrategia Energetica

PEMEX, Petrobras y la lĂłgica de los resultados PetrĂłleos Mexicanos (PEMEX) es, sin duda, el paradigma de la compaùía estatal energĂŠtica del continente. Se nacionalizĂł en \FRPRWRGREXHQSDtVFRQUHFXUVRVFRQĂ€yPiVHQODHWHUQLGDGGHVXVSRWHQFLDOLGDGHVQDWXUDOHVTXHHQXQDSODQLĂ€FDFLyQ adecuada para perpetuar ese poderĂ­o. El presente le pasa factura a semejante “descuidoâ€?: enormes lapsos de subinversiĂłn exploratoria hacen que la extracciĂłn de su mayor campo petrolero decline un 20% por aĂąo, acortando las expectativas de reservas a menos de 10 aĂąos. “Los polĂ­ticos estĂĄn tan acostumbrados al Ă XMRGHGLQHURFRQVWDQWHGHODFRPSDxtDTXHQXQFDWRPDURQOD disciplina de cortar gastos gubernamentales ni llevaron a cabo una gran reforma impositivaâ€?, escribiĂł el especialista Anthony Bianco, para la publicaciĂłn estadounidense de negocios BusinessWeek. La elocuencia estadĂ­stica respalda el anĂĄlisis: en 2004, MĂŠxico atravesĂł un pico de producciĂłn petrolera de 3,8 millones de barriles, cifra que, segĂşn estimaciones, podrĂ­a caer a 2 millones en el 2012. Casualmente y en referencia al presente DUJHQWLQRHOH[VHFUHWDULRGH(QHUJtDGHOD8&5\WLWXODUGHO,QVtituto de EnergĂ­a General Mosconi, Ing. Jorge LapeĂąa, asegurĂł en un encuentro del sector que “no se pueden hacer todas las obras con fondos pĂşblicos porque siempre estĂĄ presente la mala asignaciĂłnâ€?. Y este es el principal obstĂĄculo del desarrollo de PEMEX: existe una prohibiciĂłn constitucional de incluir a la

inversiĂłn privada en petrĂłleo, condiciĂłn que tampoco la habilita para compartir descubrimientos con otro socio. En el extremo opuesto aparece la brasileĂąa Petrobras, que hace escasos dĂ­as sacudiĂł el mundo hidrocarburĂ­fero con el descubrimiento en aguas del AtlĂĄntico de un yacimiento con capacidad de “hacer brotarâ€? 8.000 millones de barriles, hallazgo que la coloca a la altura de naciones como Venezuela o Nigeria. Ahora, si en los aĂąos 60 Brasil importaba el 100% de su consumo de petrĂłleo, ¢FyPROOHJyDVHUKR\XQDXWRVXĂ€FLHQWH\SRWHQFLDOH[SRUWDGRU de energĂŠticos? Perfeccionando tĂŠcnicas de exploraciĂłn que le posibilitaran extraer el crudo situado a mĂĄs de 6.000 pies bajo el agua, invirtiendo y permitiendo, controlĂĄndolos con normas claras, que otros jugadores ingresen, y siendo conciente de que al ser la energĂ­a un bien estratĂŠgico para el crecimiento de las variables econĂłmicas, un paĂ­s serio no puede atarse a la dependencia de las importaciones. Para saber de quĂŠ hablamos cuando citamos la integraciĂłn, hay que destacar que la petrolera brasileĂąa posee, en la zona del reciente hallazgo, el 65% del capital, compartido con dos compaùías extranjeras: la britĂĄnica BG Group (25%), y la portuguesa Galp EnergĂ­a (10%). Y con el sistema no parece irle nada mal. En 1954, Petrobras extraĂ­a 2.700 barriles diarios, hoy produce 1,9 millones y acumula interesados en hacer negocios conjuntos.


PDVSA: NacionalizaciĂłn interna/Apertura externa

A comienzos de septiembre, dos compaùías francesas, una privada y otra pública, unieron fuerzas con objetivos comunes. La estatal Gaz de France y el Grupo Suez (que se retiró de Aguas Argentinas tras el escåndalo de los nitratos) se establecieron de esta manera como el cuarto conglomerado energÊtico en importancia en todo el mundo. Aunque a primera vista la fusión se asemeja a una privatización, en los papeles no es así: el Estado galo se queda con un 34% para control. La gran compaùía, que comenzaría a operar en 2008, sólo tiene por delante en poderío energÊtico a la rusa Gazprom, la francesa ElectricitÊ de France (ex accionista de Edenor en Argentina), y la alemana E.ON.

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El cuarto grande es Francia

PDVSA, el coloso energĂŠtico que mantiene de pie a un paĂ­s pobre FRPR 9HQH]XHODVHPXHYH FRQ XQD OyJLFD Ă€QDQFLHUD FODUDPHQWH alejada del discurso de su presidente, Hugo ChĂĄvez: la petrolera HVWDWDOFXHQWDFRQRFKRUHĂ€QHUtDVHQORV(VWDGRV8QLGRVQXHYHHQ Europa, una en el Caribe y seis en su propio territorio. AdemĂĄs de 13.500 estaciones de servicio que operan, en suelo estadounidense, bajo la marca CITGO PetroleumĂ€OLDOGHPDVSA. Inclusive –y sin mencionar las alianzas con paĂ­ses del Cono Sur–, meses atrĂĄs, su presidente, Rafael RamĂ­rez, negociĂł con Repsol YPF para trabajar en conjunto en el mercado espaĂąol. 6LQ HPEDUJR OD FUyQLFD LQWHUQD UHĂ HMD XQD UHDOLGDG EDVWDQWH GLferente. El gobierno bolivariano emprendiĂł en 2007 un proceso formal de nacionalizaciĂłn de casi todo el sector energĂŠtico y de los servicios pĂşblicos: primero le comprĂł a AES la parte en Electricidad de Caracas (EDC)OXHJRGHVHPEROVy86PLOORQHV para obtener los activos de CMS Energy en la compaùía elĂŠctrica local Seneca, y concluyĂł la misiĂłn quedĂĄndose con casi el 30% del paquete accionario de la tambiĂŠn estadounidense Verizon, vinculada a la empresa de telecomunicaciones Cant TV. En total, &KiYH] OOHYD LQYHUWLGRV PiV GH 86  HQ OD FRPSUD GH empresas extranjeras. Y va por mĂĄs: tras el recordado â€œÂżPor quĂŠ no te callas?â€? que le propinĂł el rey Juan Carlos de BorbĂłn en la ĂşltiPD&XPEUH,EHURDPHULFDQD&KiYH]DĂ€UPyHQWRQRDPHQD]DQWH que las empresas espaĂąolas que operan en Venezuela “van a tener que rendir mĂĄs cuentasâ€? y asegurĂł estar “revisando las relaciones polĂ­ticas, diplomĂĄticas y econĂłmicas con EspaĂąaâ€?. Entre otros emprendimientos, los ibĂŠricos tienen activos destacados en el sector petrolero ya que Repsol YPF es socio minoritario en proyectos de PDVSA, y participa en la exploraciĂłn y producciĂłn de gas natural. AdemĂĄs, es una de las compaùías que exploran el depĂłsito de crudo pesado de la Faja del Orinoco. En este extraĂąo juego en dos frentes que propone el Gobierno venezolano, no quedan dudas de que la apertura internacional y las alianzas con pĂşblicos y privados se mantendrĂĄn, y sĂłlo quedarĂĄ saber si, en la prĂĄctica, el Estado es capaz de mejorar aquello que ameritĂł la nacionalizaciĂłn. Aunque es casi utĂłpico pretender que un Estado que no pudo controlar ni regular pueda alcanzar estatus de empresario rentable. Similar incĂłgnita recae sobre Bolivia, que al mismo ritmo iniciĂł un camino de refundaciĂłn de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).


Desafíos para el

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2008

SERVICIO ELÉCTRICO


Por Lic. Cecilia Laclau, de FUNDELEC

Argentina vivió en 2007 las primeras restricciones elÊctricas desGHODFULVLVGHÀQHVGHORVDxRVFXDQGRHOJRELHUQRGHO'U Raúl Alfonsín se vio forzado a implementar una serie de cortes programados en forma rotativa, como consecuencia de un fuerte desabastecimiento en la oferta. Desde mediados de junio \KDVWDFDVLÀQHVGHDJRVWRGHHVWHDxRVHOLPLWyODHQWUHJDGH potencia elÊctrica a casi 5.000 grandes usuarios: de las 16 a las 23 se recortaron 1.200 MW para poder atender el crecimiento de la demanda que normalmente aumenta en ese horario. Ademås, el país se vio obligado a importar por día 1.000 MW de Brasil. Es decir que, en tÊrminos numÊricos, en el invierno de 2007, $UJHQWLQDWXYRXQGpÀFLWGHRIHUWDHOpFWULFDGH0:SDUD afrontar el consumo de potencia.

27 // Estrategia EnergĂŠtica

Para analizar el estado de situaciĂłn del sector elĂŠctrico argentino es necesario abordar los mĂşltiples factores que intervienen en su funcionamiento. De ese anĂĄlisis surge la complejidad de las soluciones, porque la necesidad de retomar el equilibrio y la sustentabilidad de un servicio pĂşblico esencial no siempre suele ir de la mano de decisiones polĂ­ticas de corto plazo.


ÂżPor quĂŠ existiĂł ese dĂŠficit?

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La diferencia entre la oferta y la demanda, en principio, podría empezar a explicarse por el comportamiento de la demanda. En los últimos 15 aùos, el consumo elÊctrico se incrementó casi un 120%, con esta salvedad: en los primeros 10 aùos se consumieron 26.300 GWh mås, mientras que en los últimos cinco aùos –del 2002 al 2007– se sumaron 27.600 GWh. Es decir, en este segundo período se concentró el mayor crecimiento de la demanda (aumentó mås que en un lapso de tiempo el doble de mayor). 8QFUHFLPLHQWRH[DFWDPHQWHLQYHUVRVHH[SHULPHQWyFRQODRIHUta: en este mismo período de 15 aùos, la capacidad instalada para la generación elÊctrica subió un 82,6%, concentrado, en cambio, en la primera dÊcada, cuando se agregaron casi 10.000 MW de potencia a los 13.267 existentes en 1992. Desde 2002 a 2007, por el contrario, sólo se agregaron 1.400 MW. Los números hablan por sí solos. Resta ahora explicar por quÊ hubo un gran crecimiento en la oferta en el primer lapso de diez aùos, y en la demanda, en el segundo de cinco. Y aquí es donde ganan peso las razones económicas y legales. El marco legal y la estabilidad económica favorecieron la LQVWDODFLyQGHXQHVFHQDULRFRQÀDEOHSDUDORVLQYHUVRUHV(VFHQDrio que se perdió en el último lustro. Seguramente, imperfecciones del sistema no ayudaron a superar los inconvenientes, pero el mayor desacierto fue desarticular su funcionamiento. El nuevo mercado elÊctrico ya no opera como cuando fue creado, y por HVWH PRWLYR QR VH SXHGH SUHWHQGHU TXH VXV UHVXOWDGRV ÀQDOHV sean mejores. En cuanto a la demanda, las tarifas bajas y la gran cantidad de electrodomÊsticos que se agregaron al hogar –afortunadamente para aportar mayor confort–, sumadas a la recuperación industrial que tambiÊn requiere mucha mås energía, revelan el importante crecimiento del consumo de los últimos aùos. En lo que va del 2007, casi la mitad de la demanda elÊctrica se dirigió a usuarios residenciales y generales, mientras que la otra mitad se repartió entre los grandes comercios, pequeùas y grandes industrias, y grandes usuarios del mercado elÊctrico mayorista. En resumen, estas dos variables, oferta y demanda, explican la situación. Para sortear todo inconveniente, deberían crecer de PDQHUDHTXLOLEUDGD8QDHVGHSHQGLHQWHGHODRWUDSRUTXHDOQR existir la posibilidad de almacenar energía elÊctrica, sólo se puede consumir lo que se puede generar. De lo contrario, hay que importar. Y Argentina tiene un límite de importación de 1.050 MW desde Brasil, que es quien tiene la mayor capacidad elÊctrica para venderle energía a Argentina.


Por este motivo, el primer objetivo para el 2008 es intentar superar el dĂŠĂ€FLWTXHWXYRHOSDtVHVWHDxR(QFRQVHFXHQFLDHVIXQGDPHQWDOUHVSHWDU el cronograma de ingreso de nueva oferta, que incluye las dos Centrales TĂŠrmicas Gral. Belgrano y Gral. San MartĂ­n, las centrales que puedan sumarse en el llamado Plan de EnergĂ­a Distribuida y en el EnergĂ­a Plus. Aun asĂ­, es posible que en dĂ­as de temperatura extrema haya que recurrir a las restricciones. Pero es necesario empezar a dar seĂąales claras de la situaciĂłn energĂŠtica, la readecuaciĂłn de los precios serĂ­a sĂłlo una. Lo fundamental es renegociar los contratos de concesiĂłn y llevar adelante una campaĂąa cultural para un uso responsable de la energĂ­a, a la que habrĂ­a que sumar tambiĂŠn el servicio de agua y saneamiento.

El mayor desafío Algo es claro, a la actual situación no se llegó por una cuestión azarosa, sino por haber dado prioridad a otras urgencias sociales, incluso, usando la capacidad energÊtica para ello. Los retrasos en la toma de decisiones para recomponer estructuralmente el sector aún persisten. Por eso las soluciones parecen tan distantes. El escenario ha cambiado y hoy el servicio elÊctrico no sólo dejó de ser una garantía para el crecimiento económico del país, sino que ademås HPSH]yDVHUXQDYDULDEOHTXHUHVWDHQHOVDOGRÀQDO(OGHVDItRPD\RU es, entonces, lograr que la industria elÊctrica vuelva a ser un sostÊn conÀDEOH3DUDHOORPiVDOOiGHODUHDGHFXDFLyQWDULIDULD²TXHGHEHFRQWHPplar valores diferenciados para la gente de bajos recursos–, es necesario recomponer el funcionamiento del sector, retomando los aciertos del comienzo y corrigiendo las imperfecciones que se vieron cuando se puso en pråctica.

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Perspectivas para el futuro


Empresarios ajenos al sector invierten en generación

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?

Por qué

todos quieren entrar al negocio eléctrico Por Leandro Renou

La devaluación y el congelamiento tarifario post 2002 empujaron a los grandes grupos extranjeros a dejar el país, abriendo el juego a capitales locales que compran barato y apuestan a que el Plan Energía Plus -que habilita a las nuevas generadoras a vender energía a industrias a precio no regulado- multiplique ganancias en el mediano plazo. Radiografía de una camada que va por más.


La lĂłgica globalizada de los negocios aporta una multiplicidad de DUJXPHQWRV YiOLGRV TXH MXVWLĂ€FDUtDQ HO GHVHPEDUFR PDVLYR HQ HO rubro energĂŠtico de banqueros, metalĂşrgicos, dueĂąos de medios de comunicaciĂłn, ex dirigentes futbolĂ­sticos, polĂ­ticos, empresarios telefĂłnicos, emprendedores aĂŠreos y deportistas de elite. “El que sabe hacer negocios los hace donde mĂĄs le conviene, no importa de quĂŠ sector se trateâ€?, dicta una de las mĂĄximas del buen ejecutivo. 3RUHVRQRHVFDVXDOLGDGODPDVLĂ€FDFLyQGHUHIHUHQWHVHQHUJpWLFRV noveles, una tendencia que naciĂł casi cinco aĂąos atrĂĄs cuando Marcelo Mindlin inaugurĂł la movida al dejar su compaùía para comprar una parte de Transener y Edenor (Ver “Mindlin, el Midas‌â€?). +R\HOHVFHQDULRHVD~QPiVUHFHSWLYRDOLQJUHVRGHĂ DPDQWHVFDpitales locales que, analizando el panorama elĂŠctrico nacional, han optado por dirigir sus inversiones hacia el sector generaciĂłn de energĂ­a: la primera razĂłn responde a la ley de oferta y demanda. En un paĂ­s donde, desde 1992 a esta parte, el consumo elĂŠctrico creciĂł un 118%, y la potencia instalada (oferta de energĂ­a) un 82,6%, obligando a restricciones cuando la demanda supera los 18.000 MW, se necesita sĂ­ o sĂ­ producir mĂĄs electricidad. En segundo lugar, cuando ORVDFWLYRVVRQEDUDWRVKD\TXHFRPSUDUWUDVHOFLPEURQD]RĂ€QDQciero de 2001, compaùías multinacionales como las francesas EDF y Total, y la estadounidense CMS abandonaron progresivamente el mercado elĂŠctrico argentino ofertando precios accesibles por sus centrales. El ĂŠxodo ya lo habĂ­a diagnosticado en 2003 el director de Endesa en Argentina y ex presidente de Ageera, Ing. Ernesto Badaraco, cuando advirtiĂł que si no se habĂ­an ido hasta ese entonces, era porque no habĂ­a compradores. El tiempo le dio la razĂłn, y los interesados llegaron a raudales. Recapitulando los sucesos de la dĂŠcada pasada, el Dr. Marcos Rebasa, consultor y ex director del CEARE, explicĂł que “la amplia inversiĂłn privada en generaciĂłn en los aĂąos 92-94 se debiĂł principalmente al clima de negocios imperante: inicios de un ciclo de privatizaciones con apoyo importante de bancos e instituciones internacionales y un ciclo polĂ­tico, en sus inicios, con aparente amplio soporte a ese procesoâ€?. AdemĂĄs, fue crĂ­tico respecto al modelo de fuerte competencia sobre la base de precios marginales, que tambiĂŠn afectĂł al transporte y la distribuciĂłn: “ese modelo, un ĂŠxito segĂşn sus promotores, resultĂł un fracaso para el sector elĂŠctrico y se estĂĄn sufriendo aĂşn las consecuencias: el precio en el MEM no resultĂł bueno ni remunerĂł adecuadamente a los generadores a punto tal que, en pleno auge del sistema, aĂąo 98, se hizo la Ăşltima inverVLyQHQJHQHUDFLyQÂľGHWDOOy 1GHOD5VHUHĂ€HUHDODFHQWUDOAES ParanĂĄ que, en realidad, se iniciĂł en 1998 y estuvo operativa el 6 de octubre de 2000, jornada en la cual, paradĂłjicamente, renunciĂł el ex vicepresidente Carlos “Chachoâ€? Ă lvarez, instaurando un perĂ­odo de inestabilidad polĂ­tica y probando que ese escenario no era el adecuado para las inversiones). Por su parte, en la introducciĂłn del

libro La energĂ­a argentina, el Dr. Daniel Montamat, secretario de EnergĂ­a de la Alianza, se suma al anĂĄlisis coyuntural de la ĂŠpoca al reconocer que OD FRQYHUWLELOLGDG LQĂ X\y HQ los procesos de privatizaciĂłn, “pero en la reorganizaciĂłn de los mercados energĂŠticos de la Argentina faltĂł una estrategia de desarrollo econĂłmico y social; por el contrario, primĂł la presunciĂłn equivocada de que la estabilidad generaba, por sĂ­ misma, el desarrolloâ€?. 6LQGXGDVHOLQWHUpVGHĂ€QLWLYR de la nueva camada de actores energĂŠticos encontrĂł su cenit con la puesta en marcha, en 2006, del Plan estatal EnergĂ­a Plus, que permite a los nuevos actores del sector generaciĂłn comercializar, a un valor diferencial, energĂ­a a industrias que consuman por encima de los 300 KW. En tĂŠrminos econĂłmicos, la apuesta es clara: si las variables se mantienen, el precio de la energĂ­a nueva se elevarĂ­a un 30%. “Es el Ăşnico resquicio para hacer inversiones con retornoâ€?, se sincerĂł un experimentado hombre del sector. Es que los nĂşmeros cierran: hoy HO0:KVHSDJD86FRQWUD86GH(QHUJtD3OXV2EYLDmente, el nicho del negocio son aquellas empresas medianas a las FXDOHVSURGXFLUVXSURSLDHQHUJtDOHFRVWDUtDDOJRPiVGH86 SegĂşn explicĂł a este medio Hugo RodrĂ­guez, responsable tĂŠcnico de la FundaciĂłn para el Desarrollo ElĂŠctrico (FUNDELEC), el interĂŠs de empresarios ajenos al sector “es genuino ya que se SUHVHQWDFRPRXQDPX\EXHQDRSRUWXQLGDGGHLQYHUVLyQ8QJHQHrador de EnergĂ­a Plus puede vender su producto varias veces mĂĄs caro que su competidor ya instalado, ambos con costos de producciĂłn similares y distintos valores de amortizaciĂłnâ€?. AdemĂĄs, aclarĂł que, en todos los casos, “se requiere de una fuerte inversiĂłn que impacta directamente en la ecuaciĂłn econĂłmica del usuario, quien HQ GHĂ€QLWLYD GHEH SRQGHUDU FXiO VHUi HO FRVWR GH VX FUHFLPLHQWR plus, ya sea por inversiones en modernizaciĂłn, generaciĂłn propia o FRPSUDGHHQHUJtDSOXVDXQSUHFLRPD\RU\Ă€QDOPHQWHVLHOPHUcado le permitirĂĄ insertar su producto a ese nuevo precioâ€?. /RFLHUWRHVTXHHODUULERGH(QHUJtD3OXVWHUPLQyGHĂ€QLHQGRXQ mercado integrado, con dos actores: el Estado, haciendo grandes inversiones para atender el consumo domiciliario; y el capital privado mĂĄs selectivo, para atender a industrias con tarifa diferenciada.


Mindlin, el Midas energĂŠtico

Eurnekian y Pescarmona: los “alternativosâ€? El dueĂąo de Aeropuertos Argentina 2000 comanda un grupo de inversores que se comprometiĂł a desembolsar $ 125 millones para edificar una planta de biodiĂŠsel en Santa Fe. Parte del monto ya fue destinado a la compra de un terreno en el Puerto San MartĂ­n, donde se levantarĂĄ Unitec Bio, una planta con capacidad para producir 200 mil

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toneladas de biodiĂŠsel anuales. En tanto, Enrique Pescarmona, el histĂłrico titular de IMPSA, la multinacional argentina dedicada a la metalĂşrgica, se inclinĂł a las fuentes de energĂ­a renovables luego de tres aĂąos en el mercado (fabrica centrales elĂŠctricas, grĂşas y autopartes): despuĂŠs del traspiĂŠ en la compra de la divisiĂłn global hidroelĂŠctrica de General Electric, Pescarmona destinĂł U$S 500 millones para la construcciĂłn de parques eĂłlicos en la Patagonia, donde calcula que para el 2010 estarĂĄ generando unos 15 megavatios de fuentes renovables. Sistemas portuarios, autopartes, vinos y seguros son otros de los rubros en los que incursiona Pescarmona. Los rumores indican que otro de los interesados en emprendimientos bioenergĂŠticos serĂ­a Gian Franco Andreani, directivo de la empresa de logĂ­stica que lleva su apellido, aunque aĂşn no se conocen detalles.

(OFDVLFRQÀUPDGRWULXQIRGH(QULTXH(]NHQD]LH[ Bunge y Born y actual titular del Grupo Petersen (Banco de Santa Cruz, San Juan, Entre Ríos y Santa Fe), en la disputa por el 25% de los activos de YPF (porción pretendida por Eduardo Eurnekian, Paolo Rocca, de Techint; Jorge Brito, del Banco Macro y Gerardo Werthein, de Telecom) es sólo el último episodio de la extensa miniserie de los nuevos hombres de negocios energÊticos. Allå por el 2003, Marcelo Mindlin dejó atrås una sociedad de diez aùos con Eduardo Elsztain, titular de la desarrolladora IRSA (Alto Palermo, 3DWLR %XOOULFK 3DVHR $OFRUWD ÀUPD GH LQYHUVLRQHV DJURSHFXDULDV &UHsud), para, en 2004, iniciarse en el sector con la adquisición de Transener a travÊs del fondo Dolphin. En 2005 compró Edenor y luego puso el ojo en la generación elÊctrica, el único sector virgen de su participación: así, con Pampa Holding, se quedó con las hidroelÊctricas mendocinas Nihuiles y Diamante, la central Loma La Lata y la tÊrmica salteùa General Gßemes. Ademås, su grupo acordó en junio último la compra de la central bahiense Piedra Buena, por entonces propiedad de Albanesi, uno de los históricos grupos comercializadores de gas de 5RVDULRTXHODKDEtDQFRPSUDGRHQSRUODPyGLFDVXPDGH86 25 millones (con aportes del grupo estadounidense Bell), mientras que 0LQGOLQSDJy86PLOORQHV$FWXDOPHQWHMXQWRFRQ$UPDQGR/Rsón, titular de Albanesi, son socios en la Cåmara de Empresarios Argentinos de la Energía (CEADE). La última incursión de Pampa Holding en el negocio es la sociedad con Emgasud, propiedad del patagónico Alejandro Ivanissevich (quien alguna vez intentó quedarse con Aguas Provinciales de Santa Fe), en el proyecto Ingentis: un polo energÊtico en la localidad chubutense de Dolavon, conformado por un ciclo combinado de 430 MW de capacidad y un parque eólico con 100 MW de potencia. La cifra inicial que Mindlin GHVHPEROVySDUDHQWUDUDOQHJRFLRURQGDORV86PLOORQHVGLYLGLHQdo acciones entre el Gobierno provincial (39%) y los privados (61% que dividen en partes iguales Pampa Holding y Emgasud).


El cervecero y el paso fugaz del mediocampista

Con un barril oscilante aunque cercano a los U$S 100, el petróleo se perfila como un affaire futuro de la nueva ola: en julio último, Central Puerto modificó sus estatutos para ingresar a la exploración hidrocarburífera, sumåndose a una lista de nombres para nada despreciable entre los que aparecen la familia Werthein, accionistas de Telecom y La Caja (quienes tras haberse quedado en 2006 con los activos nacionales del Bank Boston adelantaron su deseo de internarse en el sector energÊtico); Ernesto GutiÊrrez y Eduardo Eurnekian; y hasta el ex presidente de Racing Club de Avellaneda, Daniel Lalín, quien ideó la firma Oxipetrol y se asoció con la compaùía china JHP, participando en licitaciones de åreas nacionales e internacionales. Por su parte, Ketsal se asoció a la firma Cliveden (con negocios en à frica y sede en Ginebra), presentåndose a licitaciones petroleras en Mendoza, Río Negro, Salta, La Pampa y Chubut, provincia en la que Vila ya obtuvo tres concesiones.

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$Ă€QHVGHHOH[WLWXODUGHODCervecerĂ­a Quilmes, Carlos Miguens Bemberg, hizo su rutilante apariciĂłn en la escena energĂŠtica cuando su compaùía, la Sociedad Argentina de EnergĂ­a (Sadesa, tambiĂŠn conformada por Merrill Lynch y Guillermo Reca, ex director de ese banco de inversiĂłn norteamericano), le comprĂł a los franceses de Total sus activos en Central Puerto0LJXHQVSDJy86PLOORQHVSRUODXVLQD que, junto con Costanera y Dock Sud (propiedad de la espaĂąola Endesa), apuntalan la mayor parte del consumo elĂŠctrico de Capital y GBA. SĂłlo fue el comienzo: tres meses despuĂŠs, el conglomerado se quedĂł con los activos de CMS, asociada a Citicorp North AmericaSRU86 millones, adquiriendo asĂ­ participaciones en El ChocĂłn, HidroelĂŠctrica Piedra del Ă guila, Centrales TĂŠrmicas Mendoza y Central Ensenada. En la sumatoria, Sadesa produce el 16% del total de energĂ­a del paĂ­s. Como yapa, Miguens convocĂł a un viejo amigo para dirigir Central Puerto: Eduardo Escasany, ex presidente del Banco Galicia, fue elegido porque, mĂĄs allĂĄ de la relaciĂłn personal, era un buen imĂĄn para entablar relaciones internacionales y bucear en lĂ­neas de crĂŠdito externas. Escasany presidiĂł la AsociaciĂłn de Bancos de la Argentina (ABA) en los 90 y dejĂł el Galicia en 2003 (aunque todavĂ­a es accionista principal), momento en el que empezĂł a dedicarse a mantener sus negocios agropecuarios. Otro que se comprometiĂł a defender los colores del “equipo elĂŠctricoâ€? fue el futbolista rosarino Aldo Duscher. Volante con marca y juego, dejĂł Newell´s Old Boys y emigrĂł a EspaĂąa, donde acumulĂł una buena cantidad de euros para un negocio energĂŠtico en Argentina: en 2004, el jugador, que actualmente milita en el Racing de Santander, se erigiĂł como accionista mayoritario de la central hidroelĂŠctrica Ameghino, situada en &RPRGRUR5LYDGDYLD7UDVXQDLQYHUVLyQFHUFDQDDORV86PLOORQHV el ex integrante de la SelecciĂłn Nacional adquiriĂł el 59% del paquete, por entonces propiedad de la norteamericana Exxel Energy, ya fuera GHOSDtV(OUHVWRVHUHSDUWLyHQWUHXQD8QLyQ7UDQVLWRULDGH(PSUHVDVGH origen uruguayo (20%) y cinco cooperativas elĂŠctricas de Chubut. Poco mĂĄs de dos aĂąos durĂł la incursiĂłn de Duscher en terreno elĂŠctrico: en octubre Ăşltimo, la compaùía Andes EnergĂ­a hizo uso de su opciĂłn de FRPSUD\SDJy86PLOORQHVSDUDTXHGDUVHFRQHOFRQWUROLQGLUHFWR de Ameghino. Andes EnergĂ­a PLC es un grupo inversor formado por capitales ingleses y argentinos, con la siguiente composiciĂłn accionaria: el 60,05% pertenece a un grupo de empresarios locales (Daniel Vila, Alfredo Vila, JosĂŠ Luis Manzano, Luis Nogal y Jorge Aidar Bestene), mientras que el 39,95% restante es de la britĂĄnica Ragusa Capital.

PrĂłximo objetivo: el crudo


Los problemas de Taselli en Catamarca

En el 2005, Sergio Taselli vendió su participación (39%) en la distribuidora eléctrica de la provincia, EDECAT, al grupo EMDERSA (comandado por los hermanos Ruete Aguirre, tiene las distribuidoras de Salta, San Luis y La Rioja). El resto del paquete de la catamarqueña quedó en manos de Alberto Taselli, enfrentado desde hace tiempo con su hermano. Bajo la gestión Taselli, el servicio eléctrico en Catamarca recibió innumerables denuncias por mala

34 // Estrategia Enetrgética

calidad, deudas con las transportistas que cubrió el Ejecutivo provincial, y falta de inversión en obras en la red. Actualmente, a Sergio Taselli sólo le quedan negocios en la distribuidora de Formosa (EDEFOR), y participaciones en Transnea, Transnoa, CTNEA, Central Sorrento y Centrales de la Patagonia. Además, se caracteriza por ser el empresario más diversificado del país: fue concesionario de Trenes Metropolitano, de la Mina Río Turbio, se relacionó con el negocio lácteo a través de Parmalat, y pasó por Altos Hornos Zapla y otras tantas industrias metalmecánicas como la fábrica de maquinaria agrícola Agrinar.

La transición en distribución Por diversas razones, son escasos los nuevos actores que cierran negocios en el sector distribución eléctrica: las tarifas congeladas desde el 2002, los elevados consumos y los dolores de cabeza que produce ser parte del segmento eléctrico más sensible al ánimo popular (Ver “Los problemas de Taselli…”), encienden una luz de alerta. A esto hay que sumarle que, al menos por ahora, los números de ese segmento –a pesar de que tampoco sirven para la inversión genuina– no son tan desfavorables como para motivar una retirada masiva, algo que, de hecho, aguardan con avidez diferentes grupos empresarios con background técnico y gerencial suficiente para operar distribuidoras. Así y todo, los que oportunamente encontraron el resquicio asumieron el desafío de abrazar el hierro al rojo del sector: con sobrada experiencia en situaciones extremas, el ex jefe de Gabinete de Fernando De La Rúa, Christian Colombo, compró en 2006, a través del holding DYG (donde es socio del ex CitiBank, Carlos Giovanelli y de Guillermo Stanley), la distribuidora eléctrica de Río Negro (EDERSA) y formalizó su voluntad de entrar en la distribuidora EDEN (que provee energía al norte y este de la provincia de Buenos Aires), donde sería socio (con un 15%) del fondo Ashmore. Colombo también venía de negocios ajenos al sector: tres años antes de su debut energético había comprado la fábrica de alfajores Havanna al Excell Group y, posteriormente, también adquirió la chocolatería insignia de Bariloche, Fenoglio. Desde otro espacio empresarial, el propietario de medios mendocino Daniel Vila echó por tierra aquello de que “nadie es profeta en su tierra” al comprar la mitad de las acciones privadas de EDEMSA –la distribuidora eléctrica de la provincia–, a través de Ketsal, sociedad que además integran su hermano Alfredo y el ex funcionario menemista José Luis Manzano. EDF se había desprendido de la compañía en 2005, vendiéndola entonces a un holding encabezado por Omar Álvarez, dueño del canal de cable CTC y viejo conocido del líder del Grupo Uno. Finalmente, los socios de Álvarez, Jacques Matas y José Angulo, se retiraron de la distribuidora (que tenía una deuda de U$S 160 millones) habilitando el ingreso del tándem Vila-Manzano. Paralelamente a su incursión energética, Vila es, a través de Zarova, accionista del Canal de TV América y de la radio La Red; y propietario de los diarios La Capital, de Rosario y Uno, en Mendoza, Entre Ríos y Santa Fe. ¿El plus? También preside el club de fútbol Independiente de Mendoza. $


Reportaje a Enrique Martínez, presidente del INTI

VENTAJAS Y DESVENTAJAS Por Ámbar Rusi

En este reportaje, el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTI), Enrique Martínez, recorre los mitos y verdades acerca de los agrocombustibles. Se refiere también al rol que tanto Brasil como algunos países de Europa cumplen en el circuito de producción y comercialización. Por otra parte, reivindica el rol del INTI para que sea incluido en las políticas públicas de gobierno. Martínez habla de la importancia de un proyecto que persiguen desde hace mucho tiempo: el manejo responsable de la energía y su posterior reutilización.

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de los espejitos de colores


ÂżPor quĂŠ no lo es?

ÂżCĂłmo se plantea hoy la discusiĂłn acerca de la posible elaboraciĂłn y uso de biocombustibles en Argentina?

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El tema energÊtico ha entrado en una fase crítica porque deÀQLWLYDPHQWH \D KD\ FRQFLHQFLD JOREDO GH OD HVFDVH] GHO UHcurso. No estamos en la etapa de expansión por aparición de un recurso mågico como sucedió cuando se inventó la electricidad o el uso del petróleo, que era un recurso naciente. Hoy tenemos claro que la energía es un componente crítico de la vida comunitaria. Me parece que es inexorable que lo pensemos en tres secuencias. Primero, cómo ahorrar. Segundo, cómo generar energía a partir de cosas que tiramos. Y reciÊn, en tercer lugar, cómo generar energía a partir de nuevos recursos. Porque es de esperar que, teniendo una historia de crecimiento muy fuerte del uso energÊtico, haya muchos componentes para ahorrar y haya muchas cosas que desechamos que puedan generar energía.

No es exactamente esto lo que se plantea en forma habitual‌ Cuando nos acercamos al tema de los biocombustibles, en realidad nos acercamos por la punta inadecuada, porque debiÊramos hacerlo despuÊs de discutir cómo se hace para ahorrar energía en transporte, en la industria y en los domicilios. DespuÊs de eso, vendría cómo se recupera energía a partir de la basura, cómo se recupera energía a partir del calor disipado en los motores, cómo se recupera del sol, del aire o del agua TXH KR\ QR VH XWLOL]D $O ÀQDO DSDUHFH OD SRVLELOLGDG GH ORV biocombustibles o del mejor uso del carbón o de lo que se quiera, o de sacar mås petróleo exprimiendo el fondo de la tierra como una naranja. Pero esa es la secuencia lógica.

ÂżPor quĂŠ entonces la difusiĂłn de ventajas de su utilizaciĂłn es continua, pero estas propuestas no encuentran el eco suďŹ ciente? Porque no se piensa el tema como un recurso escaso sino como un negocio. Hay gente que dice que el calentamiento global es un buen negocio para el norte de CanadĂĄ, por ejemSORSRUTXHORVPLQHUDOHVYDQDTXHGDUPiVHQODVXSHUĂ€FLH\YD a ser mĂĄs fĂĄcil sacarlos, y efectivamente hay gente estudiando el negocio de sacar minerales con la consecuencia de que baja el hielo en ese sitio, lo cual desde el punto de vista de la supervivencia humana es terrible como lĂłgica. De la misma manera VH SUHĂ€HUH SHQVDU HQ HO DXPHQWR GH GLVSRQLELOLGDG GH FRPEXVWLEOHVVLQPRGLĂ€FDUODHVWUXFWXUDSUHYLDFRPRXQQHJRFLR AsĂ­ aparecen despropĂłsitos como suponer que el etanol es un sustituto adecuado de la nafta en gran escala.

Bueno, es evidente que donde se quema nafta se puede quemar etanol. Hay mucha gente que no retiene el hecho de que HO)RUG7FXDQGRVDOLyDÀQHVGHODSULPHUDGpFDGDGHOVLJOR pasado, se publicitaba con la posibilidad de usar gasolina o etanol que ya se producía en aquel momento. TÊcnicamente es posible su reemplazo ciento por ciento. Ahora, el etanol tiene multitud de orígenes posibles. Si se piensa un producto a partir de cultivos especiales para producir etanol, hoy por hoy, los cultivos mås diseminados son la caùa de azúcar y el maíz. Lo que ocurre con la caùa de azúcar es que, aun duplicando ODVXSHUÀFLHGHVWLQDGDSRU%UDVLOSDUDHVWHFDVRQRDOFDQ]DUtD a producir el 8 o 10% del consumo mundial. Y si se aspira a reemplazar otro 10% con etanol, por ejemplo a partir del maíz, hay que destinar casi 100 millones de hectåreas para eso, TXHHVHOWULSOHGHODVXSHUÀFLHDJUtFRODHQ$UJHQWLQD,QFOXVR así, con la suma de las dos cosas se reemplazaría nada mås que el 20% de la demanda. Y ademås, para producir etanol, todavía hay que demostrar que se consume menos energía en la producción que la que el etanol luego entrega. O sea, es SUREDEOHTXHWHUPLQHPRVHQXQQHJRFLRTXHVLJQLÀTXHTXH los países perifÊricos –a los cuales se intenta volcar a la producción de etanol a partir del maíz– consuman energía para producir etanol que serå usado por los países centrales, pero el balance para los productores serå absolutamente negativo.

¿Cómo es la situación en el caso del biodiÊsel? Es bastante distinta, aunque tampoco es la solución. Los tres pasos que expliquÊ al principio siguen siendo los båsicos. El biodiÊsel es mås seductor porque en realidad cualquier cultivo oleaginoso tiene un componente de aceite y un componente de residuo de harina proteica. El residuo de harina proteica que se usa para alimentación animal sigue teniendo el mismo destino, se use el aceite como tal o se use para hacer biodiÊsel. Caso típico es la soja que tiene el 20% de aceite y el 80% restante se seguiría usando igual. Transformar parte de ese 20% de aceite en biodiÊsel, sobre todo teniendo en cuenta que se lo puede hacer en pequeùa escala y para consumo local o regional, no parece una insensatez. Ahora, organizar una economía para que, en lugar de exportar aceite, exporte biodiÊsel, que es un poco la tendencia en la que se estå moviendo la Argentina, implica mejorar el negocio de los actuales exportadores de aceite que son 10 o 12 empresas. Al resto del país no le pasa absolutamente nada, incluso, consume un poco mås de energía para producir ese biodiÊsel que a su vez se consume en otro lado. Es decir que el balance de energía para nosotros no mejora. El único caso en que sí mejora es en el que hay plantas pequeùas de biodiÊsel que se instalan local o regionalmente, que recuperan aceite usado en los pequeùos pueblos‌ Esas cosas son las que tiene sentido estimular.


39 // Estrategia Energética

... es probable que terminemos en un negocio que signifique que los países periféricos (a los cuales se intenta volcar a la producción de etanol a partir del maíz), consuman energía para producir etanol que será usado por los países centrales, pero el balance para los productores será absolutamente negativo...


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ÂżQuĂŠ lugar ocupa Europa en la producciĂłn y consumo de estos combustibles? En Europa no se produce etanol, estĂĄn comprĂĄndolo a paĂ­ses que lo producen a partir de caĂąa de azĂşcar y obtienen biodiĂŠsel a partir de colza, que es un cultivo oleaginoso que se adapta a climas frĂ­os mejor que la soja. La producciĂłn de etanol a partir de remolacha azucarera no tiene ninguna relevancia y no creo que los europeos incursionen en ese camino. No creo que los europeos vayan a avanzar en la producciĂłn propia de etanol. La Ăşnica y lejana alternativa es que, en algunos aĂąos, se empiece a producir etanol a partir de gramĂ­neas, de pasto. Pero, aun asĂ­, en ese avance tecnolĂłgico, se van a tener que destinar centenares de millones de hectĂĄreas en el mundo para que esto DGTXLHUDUHOHYDQFLD<DKtHOFRQĂ LFWR\DQRHVHQFXDQWRDO balance energĂŠtico propiamente dicho, sino que tendrĂĄ que ver con la oferta de tierras para producir alimentos. Esto que se dice suena a â&#x20AC;&#x153;exageradamente ecologistaâ&#x20AC;? o â&#x20AC;&#x153;hippieâ&#x20AC;?, Âżno? Pero los chinos y los hindĂşes han entrado al mercado con fuerza, estĂĄn mejorando sus condiciones de vida. El aumento de demanda de granos es muy importante y muy sostenido para producir carne, que es un producto que estĂĄ entrando a la dieta de la clase media de ambos paĂ­ses. Esta clarĂ­simo que la provisiĂłn de alimentos no estĂĄ asegurada si en la ecuaciĂłn a futuro se restan centenares de millones de hectĂĄreas.

La discusiĂłn alcanza tambiĂŠn el derecho a la tierra, al uso de las producciones y a la soberanĂ­a alimentariaâ&#x20AC;Ś

Supongamos que no es para nada crĂ­tica la situaciĂłn de oferta alimenticia. Lo que si estĂĄ claro es que si aparece una demanda nueva para el maĂ­z o para la soja, su precio aumenta. Y si aumenta su precio, serĂĄ con cualquier destino. TambiĂŠn el de los alimentos. Por lo tanto, quien tenga que comprar derivados de maĂ­z, soja e incluso del trigo, que tambiĂŠn se estĂĄ usando para producir alcohol, va a tener que pagar mĂĄs. No cabe duda de que introducir el tema de los biocombustibles en el mercado implica aumentar el precio de los alimentos. La revista The Economist ya publica periĂłdicamente un Ă­ndice que llaman de agroenergĂ­a, que muestra que el precio del petrĂłleo y el del maĂ­z se tienden a mover de una manera acompasada. Y los DQDOLVWDV VXWLOHV GHO PXQGR Ă&#x20AC;QDQFLHUR VDEHQ HVR 7HQJDPRV presente que, en realidad, el petrĂłleo y el maĂ­z no son sĂłlo ELHQHVGHFRQVXPRWDPELpQVRQELHQHVGHHVSHFXODFLyQĂ&#x20AC;nanciera. Y efectivamente la forma en que se valorizan tiende a acompaĂąarse en funciĂłn de la energĂ­a generada.

ÂżQuĂŠ tipo y cantidad de producciĂłn exporta actualmente la Argentina para la producciĂłn de biocombustibles? Hoy se comienza a exportar biodiĂŠsel. De la exportaciĂłn de granos, saber cuĂĄnto va a la producciĂłn de combustibleâ&#x20AC;Ś con toda honestidad, yo creo que prĂĄcticamente nada. Me parece que el argumento que se utiliza para promover la producciĂłn de biocombustibles en Argentina es decir que si exportamos la materia prima y otro hace el combustible con lo que exportamos, mejor hagĂĄmoslo nosotros. Mi opiniĂłn es que no se


Hace muy poco el anuncio del aumento a las retenciones para la exportaciĂłn de granos y aceites generĂł algunas opiniones encontradas. ÂżEs muy prematuro especular sobre un posible impacto en el caso de exportar agrocombustibles? No, yo creo que estĂĄ bien hacerlo. Lo que sucede es que esto fortalece aĂşn mĂĄs la posibilidad de producir biodiĂŠsel para exportar, porque hoy eso se estĂĄ haciendo apoyado en la diferencia de retenciones. Al aumentar la retenciĂłn del maĂ­z y no del biodiĂŠsel, el diferencial se incrementa y todavĂ­a es mejor negocio que antes. Antes, la soja tenĂ­a un 20% y el biodiĂŠsel un 5%. Ahora creo que la soja tiene 35, despuĂŠs de haber pasado por una instancia del 27, por lo cual, la diferencia con el biodiĂŠsel es enorme.

ÂżQuĂŠ planes desarrolla el INTI para un uso eďŹ ciente de la energĂ­a? Nosotros hoy estamos en condiciones de hacer auditorĂ­as de HĂ&#x20AC;FLHQFLDHQHUJpWLFDHQWRGDODLQGXVWULDDUJHQWLQD\FDGDYH] que hemos hecho alguna, demostramos que la industria puede ahorrar 10, 20 o 25%. Lo hemos llevado a cabo en la industria de jugos cĂ­tricos, en la industria de la manzana fresca y procesada en RĂ­o Negro, en la yerba mate en Misiones, en cementeras. En todas partes, nuestro parĂĄmetro es que la industria puede ahorrar del 10 al 25% de la energĂ­a con un mejor uso de las calderas, con recuperaciĂłn de calor secundario, con GRVLĂ&#x20AC;FDFLyQ GH ORV TXHPDGRUHV +D\ XQD FDQWLGDG GH FRVDV que nuestra gente sabe hacer. AhĂ­ tenemos un equipo, dirĂ­a yo, subutilizado. AdemĂĄs tenemos una serie de recomendaciones para la mejora GHODHĂ&#x20AC;FLHQFLDHQHUJpWLFDGHORVGRPLFLOLRVTXHHQFRQWUyDOgĂşn eco cuando hablamos de cĂłmo usar mejor un aire acondicionado, o cĂłmo reemplazar las lĂĄmparas incandescentes por otras de bajo consumo. Tenemos una recomendaciĂłn fuerte de avanzar en el etiquetado energĂŠtico de las heladeras, lavarropas, aires acondicionados, indicando su consumo. Hoy estĂĄ vigente el etiquetado en las heladeras pero la gente ni sabe lo que es y los vendedores tampoco. Entonces nadie asesora a un FRPSUDGRUVREUHHOXVRHĂ&#x20AC;FLHQWHGHHQHUJtDHQXQDKHODGHUDD pesar de que la etiqueta estĂĄ pegada en la puerta.

41 // Estrategia EnergĂŠtica

puede demostrar que nada de la soja o el maĂ­z que se exporta, vaya a otra cosa que no sea alimentos. Es falso ese argumento porque, en realidad, queda claro que los costos con los que se WUDEDMD HQ ELRFRPEXVWLEOHV VRQ PX\ HVWULFWRV (VWDGRV 8QLdos estĂĄ subsidiando fuertemente la producciĂłn y la producciĂłn de maĂ­z estĂĄ al lado de las destilerĂ­as y la producciĂłn de soja estĂĄ al lado de la planta de biodiĂŠsel. No se les ocurrirĂ­a traer un barco para subirlo a un camiĂłn y despuĂŠs llevarlo a una planta para hacer alcohol. Lo que sĂ­ tiene sentido es que en lugar de exportar maĂ­z, exportemos pollo o leche, eso sĂ­ es cierto. Pero no que en lugar de exportar maĂ­z exportemos bioetanol porque, si no, otro lo hace con nuestro producto porque eso no sucede.


42 // Estrategia Energ茅tica

... Nosotros estamos buscando en este momento un convenio con la cooperaci贸n alemana, para traer expertos alemanes y desarrollar a escala masiva la promoci贸n de las plantas de biogas, a partir de los desechos de feed lot, de pollo, cerdo o basura urbana...


ÂżEs necesario algĂşn otro tipo de acciĂłn, ademĂĄs de que la educaciĂłn estĂŠ incluida en las polĂ­ticas pĂşblicas? 8QHFRQRPLVWDOLEHUDOGLUtDTXHKDFHIDOWDWULSOLFDUHOSUHFLRGH la energĂ­a, con lo cual la gente se va a preocupar mĂĄs. Si bien nosotros creemos que la energĂ­a argentina estĂĄ muy barata FRPSDUDGDFRQHOYDORUGHOD8QLyQ(XURSHDHOYDORUGHO.: acĂĄ es un sexto), no creemos que las soluciones sean meramente vĂ­a precios. Lo que sĂ­ creemos es que no hay que gastar lo que no vale la pena gastar.

ÂżEs caro ahorrar? 1R(QHOFDVRGHODVLQGXVWULDVKD\TXHKDFHULQYHUVLRQHV8QD FRQVXOWRUDGH(VWDGRV8QLGRVOODPDGD0F.LQVH\SXEOLFyHVWH aĂąo, un trabajo sobre cuĂĄnto se gana ahorrando energĂ­a en la industria norteamericana. Demuestra que cualquier inversiĂłn se recupera entre seis meses y dos aĂąos, o sea que es mĂĄs rentable que hacer una planta nueva de cualquier cosa. Claro, nosotros no tenemos el concepto de invertir para ahorrar.

ÂżQuĂŠ propuestas tiene el INTI en cuanto al uso de energĂ­as renovables? Tenemos un equipo que ya estĂĄ trabajando con fuerza en la generaciĂłn eĂłlica de baja potencia, en la utilizaciĂłn de la energĂ­a solar, tanto para calefacciĂłn como para generaciĂłn de energĂ­a elĂŠctrica, en darle entidad a las pequeĂąas centrales hidrĂĄulicas y en el uso de desechos para generaciĂłn de energĂ­a. Nosotros estamos buscando en este momento un convenio con la cooperaciĂłn alemana, para traer expertos alemanes y desarrollar a escala masiva la promociĂłn de las plantas de biRJiVDSDUWLUGHORVGHVHFKRVGHfeed lot  GH SROORFHUGRR E Dsura urbana. En Alemania hay casi 200 plantas de producciĂłn de biogĂĄs y/o de producciĂłn de energĂ­a elĂŠctrica, a partir de desechos orgĂĄnicos de producciĂłn animal o de basura urbana. En Argentina, hay pequeĂąas plantas de biogĂĄs a partir de desechos animales en algunas comunidades, hay muchos esfuerzos aislados.

ÂżCuĂĄles son los problemas que afrontan como instituciĂłn? ÂżQuĂŠ le falta al INTI para explotar a pleno sus capacidades? El del INTI es un problema estructural. No sĂŠ quĂŠ pasa con el INTA, nosotros siempre hemos envidiado un poquito al INTA, ellos tienen seis veces el presupuesto que tiene el INTI. Pero aparte de la dimensiĂłn de su presupuesto, estĂĄ su visibilidad. Es un organismo mĂĄs conocido en su ĂĄmbito que el INTI en el nuestro: tanto los industriales como las polĂ­ticas pĂşblicas. Si bien en el tema energĂŠtico hemos tenido algĂşn buen eco en ĂĄmbitos nacionales y provinciales, quisiĂŠramos hacer acuerdos con provincias importantes o con la NaciĂłn, para desarrollar estas ideas que, repito, son dos: ahorro y utilizaciĂłn de residuos. En ambos aspectos podemos hacer maravillas. Sabemos dĂłnde estĂĄ la tecnologĂ­a, no es que la tenemos nosotros porque ni nosotros ni muchos otros lugares en Argentina han avanzado mĂĄs allĂĄ de etapas puramente experimentales. Pero si uno puede cruzar el ocĂŠano y advertir que cierta tecnologĂ­a energĂŠtica es de uso cotidiano, bueno, ahĂ­ hay que tener la habilidad de traer el conocimiento y trasladarlo a la inversiĂłn argentina.

Pero que no tengamos polĂ­ticas pĂşblicas sobre ahorro de energĂ­a se asocia a uno de los tantos beneďŹ cios que se le otorgan a las empresas proveedoras. Bueno, ha sido difĂ­cil en el mundo conseguir que las empresas que producen energĂ­a, a la vez, promuevan el ahorro. AcĂĄ hay en los Ăşltimos tiempos alguna tĂ­mida promociĂłn del ahorro SRUTXH DGHPiV ODV HPSUHVDV SUHĂ&#x20AC;HUHQ HVR D WHQHU MXLFLRV porque cortan la luz. En algunos paĂ­ses, en particular el estado GH &DOLIRUQLD HQ (VWDGRV 8QLGRV VH KD UHVXHOWR GH DOJXQD manera el tema, con una complicada legislaciĂłn que hace que ODHPSUHVDVHEHQHĂ&#x20AC;FLHLPSRVLWLYDPHQWHFXDQGRSURPXHYHGH verdad el ahorro. Pero no cabe duda de que una cosa es el proveedor del bien de la energĂ­a, y otra cosa es quien promueve su ahorro, y este Ăşltimo tiene que ser el sector pĂşblico. En general, no entrando en contradicciĂłn con la empresa, pero sĂ­ FODUDPHQWHQRVXERUGLQiQGRVHDOEHQHĂ&#x20AC;FLR~OWLPRGHODHPpresa que consiste en poner mĂĄs plata y vender mĂĄs energĂ­a. HistĂłricamente, la polĂ­tica ha tenido una gran dependencia de las empresas. Me parece que se estĂĄ liberando desde hace algunos aĂąos, pero falta instalar esta idea de que el ahorro es lo primero y el uso de los desechos es lo segundo. Pero no me parece que estemos tan lejos de hacerlo, me parece que estamos en condiciones.


44 // Estrategia EnergĂŠtica

NOTA DE TAPA


Cien años de política petrolera

PENSAR con

ENERGÍA el FUTURO Por Nicolás Gadano Autor del libro “Historia del Petróleo en Argentina”


NOTA DE TAPA

Cien aĂąos de polĂ­tica petrolera

46 // Estrategia EnergĂŠtica

AsĂ­ como cada 13 de diciembre la industria petrolera argentina celebra el â&#x20AC;&#x153;DĂ­a del PetrĂłleoâ&#x20AC;? en homenaje al descubrimiento ocurrido en Comodoro Rivadavia en el aĂąo 1907, el 14 de diciembre deberĂ­a ser recordado en nuestro paĂ­s como el â&#x20AC;&#x153;DĂ­a de la PolĂ­tica Petroleraâ&#x20AC;?. Cuando aquel 13 de diciembre la cuadrilla de perforadores del Ministerio de Agricultura de la NaciĂłn encontrĂł petrĂłleo en Comodoro, el marco legal de aplicaciĂłn era el CĂłdigo Minero de 1886, ya que no habĂ­a una legislaciĂłn especial para los hidrocarburos. El CĂłdigo otorgaba el dominio de los minerales del subsuelo a las provincias y a la NaciĂłn, segĂşn la localizaciĂłn de los yacimientos, y ordenaba la explotaciĂłn minera por parte de empresarios particulares, prohibiendo explĂ­citamente la explotaciĂłn minera estatal. En ese marco, el descubrimiento de Comodoro, realizado por empleados pĂşblicos nacionales y en lo que era entonces un territorio federal (hoy la provincia del Chubut), hubiera disparado una avalancha de solicitudes de cateo en la zona (se contemplaban permisos de hasta 2.000 hectĂĄreas), que luego se hubieran convertido en pertenencias mineras a perpetuidad a favor de los empresarios privados, sin que la legislaciĂłn contemplase pago alguno de regalĂ­as al Estado. Pero el 14 de diciembre, el presidente JosĂŠ Figueroa AlcorWD \ VX PLQLVWUR GH $JULFXOWXUD 3HGUR (]FXUUD Ă&#x20AC;UPDURQ un decreto impulsado por el director de Minas, el ingeniero Enrique Hermitte, que declarĂł una extensa zona de reserva a favor del Estado en torno al lugar del hallazgo de petrĂłleo, bloqueando el ingreso de los empresarios particulares. Esta polĂŠmica decisiĂłn, que en aquellos dĂ­as de diciembre de 1907 tuvo escasa repercusiĂłn pĂşblica, tendrĂ­a una enorme relevancia en el desarrollo ulterior de la industria petrolera argentina. El decreto de reserva detuvo a los inversores privados, pero simultĂĄneamente comprometiĂł al Estado en el desarrollo del yacimiento que acababa de descubrir. De esta forma, la decisiĂłn de Figueroa Alcorta generĂł lo que serĂ­a la primera organizaciĂłn petrolera estatal del mundo, tiempo despuĂŠs conocida como Yacimientos PetrolĂ­feros Fiscales, YPF. Como bien seĂąalĂł el brillante dirigente socialista Antonio De Tomaso, ministro de Agricultura en la dĂŠcada de 1930: â&#x20AC;&#x153;YPF, como empresa del Estado, mĂĄs que del hecho material del dĂ­a 13, viene del decreto del dĂ­a 14â&#x20AC;? .


La puesta en marcha de una explotaciĂłn petrolera pĂşblica no dio lugar, sin embargo, a la creaciĂłn de un monopolio estatal. La antecesora de YPF conviviĂł con empresas privadas que se instalaron en torno a esta explotaciĂłn â&#x20AC;&#x201C;primero en Comodoro, luego en Plaza Huincul, NeuquĂŠnâ&#x20AC;&#x201C; y tambiĂŠn en nuevas regiones petroleras, como la provincia de Salta. Pero las autoriGDGHVQDFLRQDOHVGHVFRQĂ&#x20AC;DEDQGHODFDSDFLGDGQHJRFLDGRUDGH las provincias, y se resistĂ­an a entregar las ĂĄreas petroleras a las empresas privadas en las condiciones del CĂłdigo de MinerĂ­a, tan poco favorables para el Estado.

Al igual que SĂĄenz PeĂąa, Alvear complementĂł su polĂ­tica de reservas estatales con un decidido apoyo a YPF, organizaciĂłn que quedĂł a cargo del coronel Enrique Mosconi. De la mano de ĂŠste, YPF logrĂł consolidarse como productor de petrĂłleo en el sur del paĂ­s, e irrumpiĂł en el atractivo mercado argentino de QDIWDVWUDVODFRQVWUXFFLyQGHXQDJUDQUHĂ&#x20AC;QHUtDHQ/D3ODWD El auge de la polĂ­tica de reservas estatales y apoyo al desarrollo de YPF llegarĂ­a en la dĂŠcada de 1930, bajo las presidencias de AgustĂ­n P. Justo y Roberto Ortiz. En 1932 se sanciona la ley orgĂĄnica de YPF, y tres aĂąos despuĂŠs se aprueba la primera ley del petrĂłleo, que establecĂ­a el dominio provincial de los yacimientos, contemplaba la explotaciĂłn pĂşblica, privada o mixta, e incorporaba el pago de regalĂ­as al Estado./DVDQFLyQGHODOH\QRPRGLĂ&#x20AC;FyODVWHQGHQFLDVSUHYLDVGHOD SROtWLFDSHWUROHUD-XVWRQRVyORUDWLĂ&#x20AC;Fy\DPSOLyODVUHVHUYDVHQ los territorios bajo administraciĂłn federal, sino que promoviĂł la sanciĂłn de reservas provinciales en aquellas jurisdicciones con potencial petrolero, como Mendoza, Salta y Jujuy. La reserva era

Mandato provincial En los noventa, la polĂ­tica petrolera regresĂł al punto de partida. La reforma constitucional que permitiĂł la reelecciĂłn del presidente Carlos Menem devolviĂł el dominio sobre los hidrocarburos a las provincias, disposiciĂłn que terminĂł de ratificarse hace algunos meses con la sanciĂłn de la llamada â&#x20AC;&#x153;ley cortaâ&#x20AC;?. Esta decisiĂłn tiene una enorme trascendencia para la polĂ­tica petrolera de los prĂłximos aĂąos. Por mencionar un tema, son ahora las provincias las que tienen la facultad de prorrogar las concesiones actualmente vigentes, en las condiciones que consideren provechosas para sus intereses. Ya se oyen, sin embargo, voces en contra del dominio provincial que piden por una reforma constitucional que permita una nueva nacionalizaciĂłn de los hidrocarburos.

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$QWHODGLĂ&#x20AC;FXOWDGSDUDVDQFLRQDUXQDQXHYDOHJLVODFLyQHVSHFtĂ&#x20AC;FDSDUDHOVHFWRUSHWUROHURRWURVSUHVLGHQWHV²5RTXH6iHQ] PeĂąa primero, Marcelo T. de Alvear despuĂŠsâ&#x20AC;&#x201C; ampliaron la polĂ­tica de reservas estatales, dĂĄndole mayor peso a la organizaciĂłn estatal, y limitando las posibilidades de desarrollo de los capitales privados. SĂĄenz PeĂąa no sĂłlo ampliĂł la reserva del yacimiento de Comodoro, sino que creĂł una DirecciĂłn de ExplotaciĂłn especial para el yacimiento, conducida por una comisiĂłn de notables presidida por el ingeniero Luis Huergo. En 1924, el presidente Alvear fue mĂĄs allĂĄ y declarĂł por decreto la reserva para todos los territorios federales en los que se estimaba la existencia de hidrocarburos, en una zona de casi 33 millones de hectĂĄreas que alcanzaba a las actuales provincias de Chubut, Santa Cruz, NeuquĂŠn y Tierra del Fuego.


NOTA DE TAPA

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acompaĂąada de convenios de exploraciĂłn y explotaciĂłn entre YPF y los gobiernos provinciales, que le daban la exclusividad a la organizaciĂłn estatal. AsĂ­, YPF logrĂł culminar con ĂŠxito la prolongada batalla contra la Standard Oil en Salta, iniciada una dĂŠcada antes por Mosconi. La participaciĂłn de YPF en la producciĂłn petrolera argentina, que habĂ­a caĂ­do a un mĂ­nimo de 37% en 1934, creciĂł hasta el 67% en 1943. La Standard (Esso), vencida, decidiĂł vender todos sus activos locales a YPF y retirarse del paĂ­s, en una operaciĂłn que se malogrĂł por falta GHUDWLĂ&#x20AC;FDFLyQOHJLVODWLYD La polĂ­tica de contratos de PerĂłn y Frondizi resultĂł sumamente controvertida. En el caso de PerĂłn, su famoso contrato con la â&#x20AC;&#x153;Californiaâ&#x20AC;? (la actual Chevron), el primero de una serie de acuerdos en discusiĂłn con las petroleras internacionales, sucumbiĂł junto con su gobierno en septiembre de 1955. Frondizi, acĂŠrrimo opositor de la polĂ­tica petrolera del peronismo, protagonizĂł tres aĂąos despuĂŠs un giro histĂłrico con un abanico de contratos todavĂ­a mĂĄs ambiciosos que los de su antecesor. Pese al fuerte aumento de la producciĂłn petrolera â&#x20AC;&#x201C;se triplicĂł en cuatro aĂąosâ&#x20AC;&#x201C;, los contratos de Frondizi fueron duramente REMHWDGRVSRUFXHVWLRQHVGHIRUPD\IRQGR\Ă&#x20AC;QDOPHQWHDQXlados durante la presidencia de Arturo Illia. En 1967, el titular de la llamada â&#x20AC;&#x153;RevoluciĂłn Argentinaâ&#x20AC;?, -XDQ &DUORV 2QJDQtD OH SXVR OD Ă&#x20AC;UPD D XQD QXHYD OH\ petrolera, que a grandes rasgos sigue vigente en la actualidad. El dominio de los hidrocarburos se mantuvo en la Ăłrbita nacional, e YPF continuĂł en el centro de la exploraciĂłn y explotaciĂłn petrolera, aunque con numerosas empresas privadas trabajando como contratistas. En cuanto a la explotaciĂłn, la privatizaciĂłn de ĂĄreas y de empresas en los aĂąos de Menem acabĂł con la producciĂłn petrolera estatal. Como en el caso de Frondizi, la producciĂłn de petrĂłleo y gas reaccionĂł en forma positiva al ingreso de capitales privados, y hubo fuertes inversiones en infraestructura que posibilitaron exportar energĂ­a a los paĂ­ses vecinos. Tras la crisis del 2001, el impulso a las privatizaciones desapareciĂł, y Argentina creĂł su segunda empresa estatal de petrĂłleo: ENARSA.


En estos dĂ­as, el panorama de la industria de los hidrocarburos en Argentina es al menos ambiguo. Por un lado, habiendo alcanzado una producciĂłn que supera al consumo interno, disfruta de la vigencia de altos precios internacionales, que generan una renta suculenta por la cual se pelean las empresas, el Gobierno y los consumidores. Hacia delante, no obstante, la caĂ­da de reservas y la ausencia de nuevos descubrimientos ponen un manto de sombras sobre la sustentabilidad de la actual trayectoria. De mantenerse las tendencias actuales, en pocos aĂąos no habrĂĄ renta por la cual pelearse, sino cuentas que nadie querrĂĄ pagar. En cien aĂąos de historia, la sociedad argentina no ha alcanzado un consenso sobre los elementos bĂĄsicos de una polĂ­tica para los hidrocarburos que asegure una oferta de combustibles diYHUVLĂ&#x20AC;FDGD \ HĂ&#x20AC;FLHQWH D SUHFLRV UD]RQDEOHV FRQ FXLGDGR GHO medio ambiente, y con un reparto adecuado de costos y beneĂ&#x20AC;FLRVHQWUHORVGLVWLQWRVDFWRUHV3RUHOFRQWUDULRORVJUDQGHV dilemas siguen estando allĂ­: provincias versus NaciĂłn, explotaciĂłn estatal versus explotaciĂłn privada. La industria petrolera, caracterizada por inversiones con largos plazos de maduraciĂłn y altos riesgos, requiere de cierta estabilidad en las polĂ­ticas para sus inversiones, especialmente en un paĂ­s que no cuenta con condiciones geolĂłgicas muy favorables. En la medida en que nuestra polĂ­tica de hidrocarburos siga marcada por la inestabilidad, serĂĄ difĂ­cil que nuestra industria alcance los niveles de desarrollo necesarios para acompaĂąar con energĂ­a un proceso de crecimiento econĂłmico sostenido.

De PerĂłn a Frondizi Con la llegada del peronismo se acabĂł el dominio provincial, y el petrĂłleo argentino fue nacionalizado. La ConstituciĂłn de 1949 lo declarĂł propiedad â&#x20AC;&#x153;imprescriptible e inalienable de la NaciĂłnâ&#x20AC;?, concepciĂłn que se mantuvo en la ley petrolera

de 1958 impulsada por el presidente Arturo Frondizi. En cuanto a la explotaciĂłn, tanto PerĂłn como Frondizi abandonaron la lĂ­nea de apoyo exclusivo a YPF y se volcaron hacia los contratos con las grandes petroleras internacionales. El nacionalismo â&#x20AC;&#x153;de finesâ&#x20AC;? reemplazaba al

nacionalismo â&#x20AC;&#x153;de mediosâ&#x20AC;?. Para el discurso oficial, lo importante no era tener el petrĂłleo en el subsuelo, sino sacarlo â&#x20AC;&#x201C;sin importar quiĂŠn lo extraĂ­aâ&#x20AC;&#x201C; para abastecer al creciente consumo local y acabar con la sangrĂ­a de divisas provocada por las importaciones.


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y d a d i Real a i c n e d ten r o t c e s del Emilio J. Apud


necesidades de energĂ­a con una adecuada composiciĂłn por fuente, asĂ­ como tambiĂŠn para generar excedentes que faciliten ODĂ&#x20AC;QDQFLDFLyQGHXQDWUDQVLFLyQDXWyQRma hacia un esquema energĂŠtico con escasa componente fĂłsil. 3HURHVWDVUHĂ H[LRQHVUHTXLHUHQHVWDULQsertas en la realidad actual de nuestro paĂ­s y de su sector energĂŠtico, caracterizada por una crisis aĂşn sin soluciones de fondo a la vista, no obstante haber sido detectada hace cinco aĂąos, cuando ya habĂ­an pasado otros cinco sin inversiones. Es decir que en los Ăşltimos 10 aĂąos hubo una parĂĄlisis de proyectos energĂŠticos por falta de inversiones y de claridad en los marcos legales y contractuales, tanto para la ampliaciĂłn de reservas de hidrocarburos, como para la generaciĂłn de energĂ­a elĂŠctrica y de los respectivos sistemas de transporte y distribuciĂłn. /D UHDOLGDG LQGLFD TXH KD\ XQ GpĂ&#x20AC;FLW GH gas natural del orden de los 30 mm3/dĂ­a, el 25% de la demanda, las necesidades petroleras se cubren a expensas de la baja de sus reservas y el sector elĂŠctrico presenta XQ GpĂ&#x20AC;FLW GHO  LQFOX\HQGR OD UHVHUYD necesaria. Pero el verdadero problema es que no puede haber soluciones por parte de la oferta en los prĂłximos seis aĂąos aunque se tomaran las medidas adecuadas. SĂłlo paliativos a la crisis. En efecto, el plan de equipamiento lanzado por el gobierno, Atucha II, el aumento de cota en YacyretĂĄ, las centrales tĂŠrmicas de ciclo combinado en Santa Fe y en Campana y una suma de centrales tĂŠrmicas itinerantes menores, harĂĄn posible incorporar unos 3.000 MW en el transcurso de los aĂąos 2008, 2009 y 2010, pero alcan]DUiQQDGDPiVTXHSDUDFXEULUHOGpĂ&#x20AC;FLW actual. Suponiendo que la demanda elĂŠctrica crecerĂĄ entre un 6 y 7% anual en el mediano plazo, en cada aĂąo se necesitarĂĄ una nueva incorporaciĂłn de generaciĂłn elĂŠctrica de unos 1.300 MW, es decir que habrĂ­a mĂĄs que duplicar las incorporaciones previstas para el 2010. En resumen, con la duplicaciĂłn en el

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El mundo es â&#x20AC;&#x153;combustible fĂłsil dependienteâ&#x20AC;?, entendiendo por tal al petrĂłleo con sus derivados y al gas natural. El 56% de la matriz primaria de energĂ­a mundial, que es de unos 11.000 MTep (millones de toneladas equivalentes de petrĂłleo), corresponde a esos productos. Pero la Argentina es aĂşn mĂĄs dependiente de esos recursos ya que el 88% de la energĂ­a primaria que abastece las necesidades del paĂ­s proviene de los derivados del petrĂłleo y gas. En el contexto internacional la energĂ­a arJHQWLQDQRHVVLJQLĂ&#x20AC;FDWLYDGDGRTXHUHSUHsenta sĂłlo el 0,7% del total. Tampoco sus condicionantes y limitaciones se asemejan a los internacionales. Sin embargo, en la medida en que no se disponga de una polĂ­tica energĂŠtica que trascienda el corto plazo, nuestro paĂ­s se involucrarĂĄ cada vez mĂĄs con esos problemas, o con sus consecuencias, que hoy le son ajenos. Los principales problemas que el sector energĂŠtico internacional encara a futuro, y que ya se vislumbran en la actualidad, son el geopolĂ­tico y el ambiental. El primero porque la mayor concentraciĂłn de reservas fĂłsiles estĂĄ en paĂ­ses del Medio Oriente y de Ă frica, donde los fundamenWDOLVPRV\ORVFRQĂ LFWRVpWQLFRVSROtWLFRV y religiosos tienden a agravarse, y el seJXQGR SRU OD LQĂ XHQFLD TXH OD FRPEXVtiĂłn de hidrocarburos tiene en el calentaPLHQWR JOREDO LQĂ XHQFLD DJLJDQWDGD SRU la opiniĂłn pĂşblica que termina, a su vez, LQĂ X\HQGRHQODVGHFLVLRQHVSROtWLFDV $QWHHVWDVGLĂ&#x20AC;FXOWDGHVHVGHHVSHUDUXQD sustituciĂłn, anticipada a su agotamiento, de los recursos petroleros y gasĂ­feros. 7DPELpQLQĂ XLUiQHQHVWHSURFHVRORVSUHcios en alza, debido, ademĂĄs de a los problemas geopolĂ­ticos y ambientales mencionados, a una demanda exacerbada por el desarrollo acelerado de China e India. Nuestro paĂ­s tiene que estar atento a la evoluciĂłn de estas tendencias para plantear la estrategia apropiada durante esa transiciĂłn. Contamos con una variedad y cantidad de recursos energĂŠticos y un know how como para autoabastecer las


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[...] prĂłximo trienio de la potencia hoy en construcciĂłn, se comenzarĂ­a el 2011 sin crisis de generaciĂłn elĂŠctrica, siempre que al mismo tiempo se hicieran las obras correspondientes de ampliaciĂłn en las redes de transmisiĂłn y distribuciĂłn. Sin embargo, para mantener esa situaciĂłn con posterioridad, se deberĂĄn incorporar unos 1.500 MW por aĂąo, los que lamentablemente tendrĂĄn que seguir siendo tĂŠrmicos hasta el 2013, ante la imposibilidad que establecen los plazos de construcciĂłn de centrales hidrĂĄulicas, nucleares y eĂłlicas, no menores a los seis aĂąos. En este sentido cabe destacar que el Gobierno ha decidido promover la generaciĂłn hidrĂĄulica a travĂŠs de proyectos muchas veces postergados como los binacionales Corpus, en el alto ParanĂĄ con 3DUDJXD\ *DUDEt HQ HO UtR 8UXJXD\ FRQ Brasil, y los nacionales entre los que sobresalen los del rĂ­o Santa Cruz - Condor Cliff y Barrancosa, y el proyecto Chiuido en el rĂ­o NeuquĂŠn. Ninguno de ellos puede empezar a producir antes de seis aĂąos, por lo que serĂ­a recomendable su lanzamiento a la brevedad, siempre que el SULQFLSDO REVWiFXOR HO Ă&#x20AC;QDQFLHUR SXHGD resolverse. Pero mientras tanto, el nuevo equipamiento posible para los prĂłximos aĂąos DJUDYDUi OD DFWXDO VLWXDFLyQ GHĂ&#x20AC;FLWDULD GH gas natural y de gasoil. Otro tema no menos importante para esta transiciĂłn serĂĄ el desabastecimiento de la demanda en los prĂłximos tres aĂąos, siempre que se concreten las obras mencionadas. En este caso, para mitigar el

problema, sĂłlo se puede actuar sobre el consumo informando a la opiniĂłn pĂşblica del problema, educando sobre el uso racional de la energĂ­a y racionalizando la distribuciĂłn del abastecimiento cuando sea menester cortar el servicio. Lo que se hizo hasta ahora, cortarle el suministro a mĂĄs de 5.000 empresas, mientras en el sector residencial se fomentaba el derroche ocultando el problema y con las tarifas mĂĄs bajas del mundo, tiene un costo socioeconĂłmico mayĂşsculo, ademĂĄs de que fomenta la inequidad. El gas natural y el gasoil participan con mĂĄs del 50% en la generaciĂłn elĂŠctrica y dentro de poco esa participaciĂłn crecerĂĄ un 30% a raĂ­z de las nuevas incorporaciones de generaciĂłn tĂŠrmica. Esta realidad estĂĄ indicando que urge resolver el tema del abastecimiento de gas natural y derivados del petrĂłleo. De no hacerse nada, la alternativa serĂĄ la importaciĂłn, que es una soluciĂłn para nada recomendable desde el punto de vista econĂłmico, teniendo la posibilidad de desarrollar nuestras propias reservas. La energĂ­a requiere de proyectos con largos perĂ­odos de maduraciĂłn y de grandes inversiones, en consecuencia para un manejo adecuado es necesario contar con polĂ­ticas de Estado que superen las especulaciones electorales bianuales y con planes estratĂŠgicos de largo plazo. Cabe aquĂ­ traer como ejemplo la experiencia brasileĂąa donde, en un territorio con menores probabilidades de contener hidrocarburos que el nuestro, con una polĂ­tica petrolera independiente de las co-

Esta realidad estĂĄ indicando que urge resolver el tema del abastecimiento de gas natural y derivados del petrĂłleo.


Los principales problemas que el sector energĂŠtico internacional encara a futuro, y que ya se vislumbran en la actualidad, son el geopolĂ­tico y el ambiental. miento del paĂ­s, necesitan una inversiĂłn GHO RUGHQ GH ORV8 S  PLOORQHV SRU aĂąo en la prĂłxima dĂŠcada y el Estado solo no puede alcanzar esa cifra. Se requerirĂĄ el aporte de inversores privados y del crĂŠdito internacional, tanto privado como de organismos multilaterales. Por eso serĂ­a necesario que el prĂłximo Gobierno al que le tocarĂĄ administrar la crisis y crear las condiciones para superarla, introduzca los cambios que tornen a nuestro paĂ­s mĂĄs amigable a las inversiones. La prioridad, a mi criterio, es reducir el componente fĂłsil en nuestra ecuaciĂłn energĂŠtica, a travĂŠs de sistemas de transSRUWHPiVHĂ&#x20AC;FLHQWHVUHWRPDUHOGHVDUUROOR nuclear paralizado desde hace un cuarto de siglo, desarrollar el potencial hidroelĂŠctrico hoy aprovechado en un 50%, y avanzar en la tecnologĂ­a para el desarrollo propio de los aerogeneradores. TambiĂŠn recuperar el autoabastecimiento petrolero explorando ĂĄreas con potencialidad en on y off-shore , relegadas por seĂąales inadecuadas en los Ăşltimos tiempos. Son varios los aspectos ya impostergables y que es preciso encarar, pero el principal condicionante para resolverlos es conseguir los capitales necesarios. Y es en este punto donde aĂşn no hay seĂąales claras y donde hoy surgen las mayores dudas.

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yunturas polĂ­ticas de las Ăşltimas dĂŠcadas, y recurriendo a una actualizaciĂłn permanente de herramientas de administraciĂłn y tecnolĂłgicas, se logrĂł un horizonte de autoabastecimiento y de saldos exportables. Pero para ello fue necesario efectuar cambios profundos, como la apertura al sector privado a travĂŠs de concesiones, la modernizaciĂłn e internacionalizaciĂłn de Petrobras, empresa que reinvirtiĂł su renta petrolera en el costosĂ­simo desarrollo off-shore y abriĂł su capital accionario al mercado bursĂĄtil de todo el mundo. Mientras tanto Argentina sigue pensando en el gas de Bolivia, cuando hoy ese paĂ­s no puede cumplir con los compromisos mĂ­nimos que representan sĂłlo el 5% del gas que producimos y que pagamos tres veces de lo que se le paga al petrolero en la Argentina. Se importan cantidades crecientes de gasoil, a valor internacional, y se importa electricidad de Brasil a precios que triplican los internos. SimultĂĄneamente se aumentan las retenciones, no se actualizan los precios ni las tarifas energĂŠticas y, si bien el equilibrio inestable se logra con los subsidios, con este panorama no aparecen los inversores. El equipamiento elĂŠctrico y el desarrollo de nuestros recursos hidrocarburĂ­feros, descriptos mĂĄs arriba y que son necesarios para salir de la crisis y mantener una oferta energĂŠtica que acompaĂąe al creci-


De los

Desacelerado el proyecto del Gasoducto del Sur como integración energética, la región analiza la posibilidad de estrechar lazos de menores tramos. Pero se ratifica la idea de la vinculación de recursos energéticos en el objetivo de mantener una matriz disponible. Las voluntades y las trabas a esta redefinición del mapa continental.

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Por Diego Rodríguez


IntegraciĂłn energĂŠtica sudamericana

La verdadera integraciĂłn polĂ­tica sudamericana deberĂĄ basarse en el eje energĂŠtico como uno de sus soportes fundamentales. La tesis no es caprichosa si se parte del supuesto de la potencialidad de la regiĂłn en su complementariedad, ya que existen riquezas y carencias en sus distintos socios que obligan a un sincero entendimiento en el corto, mediano y largo plazo de la perspectiva regional. /DVUHGHĂ&#x20AC;QLFLRQHVVHKDQJHQHUDGRHQXQHVFHQDULRSODJDGR de anuncios de megaproyectos como el Gran Gasoducto del Sur con el preponderante rol de Venezuela, de descubrimientos de supuestos pozos petrolĂ­feros en Brasil, de inminentes alarmas de desabastecimientos como en Argentina, de potencialidades con falta de aceleraciĂłn en Bolivia, por citar algunas de las naciones que pivotean en este entramado clave del continente. Para el Investigador del Ă rea de Recursos EnergĂŠticos y 3ODQLĂ&#x20AC;FDFLyQSDUDHO'HVDUUROORGHO,QVWLWXWRGH,QYHVWLJDFLyQHQ&LHQFLDV6RFLDOHV ,',&62 GHOD8QLYHUVLGDGGHO Salvador, Gustavo Lahoud, â&#x20AC;&#x153;la clave de esta integraciĂłn no pasarĂĄ por un recurso energĂŠtico preponderante, sino que habrĂĄ que congeniar las riquezas y potencialidades de cada paĂ­s. Pero sĂ­ hay que tener en claro que â&#x20AC;&#x201C;a diferencia de los â&#x20AC;&#x2122;90- los Estados volverĂĄn a tener una FDUWDPiVSUHSRQGHUDQWHSRUTXHVLQODĂ&#x20AC;JXUDGHORS~EOLFRQRSXHGH haber programaciĂłn a futuroâ&#x20AC;?, enfatiza. La hipĂłtesis de combinaciĂłn de recursos se acrecienta aĂşn mĂĄs cuando parece haberse apagado la llama del Gasoducto del Sur, esa iniciativa que imaginaba conectar el venezolano Puerto Ordaz con Buenos Aires y que suponĂ­a una inverVLyQĂ&#x20AC;QDOGHPLOPLOORQHVGHGyODUHVFXDQGRVHFRQFUHWDra ese gran caĂąo para el 2011 que hubiera conectado 10.000 kilĂłmetros de red de gas. El Ăşltimo gran emprendimiento especulaba quebrar la dependencia del gas de Bolivia para paĂ­ses como Argentina y Brasil, dos socios clave en la matriz del Mercosur.


56 // Estrategia EnergĂŠtica

Brasil y Bolivia, entre la dependencia y la autonomĂ­a Con este mapa inconcluso, el paĂ­s que gobierna Evo Morales seguirĂĄ ejerciendo la funciĂłn de engranaje para las estrategias de Lula Da Silva y de Cristina FernĂĄndez (en la continuidad presidencial de su esposo, NĂŠstor Kirchner), aunque con pronĂłstico reservado. â&#x20AC;&#x153;Brasil puede dejar de depender del gas boliviano en unos 5 aĂąos, pero hoy por hoy necesita seguir importandoâ&#x20AC;?, sostiene el Licenciado en Relaciones Internacionales Lahoud. Los Ăşltimos informes concluyen que las reservas de gas boliviano no superan los 50 billones de pies cĂşbicos. Dispone de reservas pero carece de la autonomĂ­a econĂłmica para poder producir dicho recurso. Es decir, â&#x20AC;&#x153;Bolivia es un paĂ­s con mucho gas, pero no es gasĂ­feroâ&#x20AC;?, remarca el DQDOLVWDGHOD86$//DQDFLRQDOL]DciĂłn iniciada apenas comenzada el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) tuvo sus importantes retrocesos con la obligada renuncia de su primer Ministro de Hidrocarburos, AndrĂŠs SolĂ­z Rada, â&#x20AC;&#x153;porque ĂŠste especulaba contar con recursos humanos y econĂłmicos que nunca llegaron desde Venezuelaâ&#x20AC;?DĂ&#x20AC;UPD/DKRXG3RU ende, la embestida de Evo sobre las necesidades de Brasil se convirtiĂł paulatinamente en una necesidad de entendimiento para captar inversiones, ya que sin ĂŠstas es prĂĄcticamente imposible su producciĂłn y extracciĂłn. En el combo econĂłmico-polĂ­tiFRGLSORPiWLFR %UDVLO KD Ă&#x20AC;UPDGR acuerdos de provisiĂłn de gas con Bolivia mucho mĂĄs â&#x20AC;&#x153;prioritariosâ&#x20AC;? TXH ORV TXH Ă&#x20AC;UPy OD $UJHQWLQD â&#x20AC;&#x153;De hecho, actualmente a nuestro paĂ­s no le estĂĄn asegurando esa provisiĂłn de gas comprometida, por dos cuestiones: problemas en la producciĂłn dentro de Bolivia DO FRPSiV GH ORV FRQĂ LFWRV LQWHUQRV SHUR tambiĂŠn porque Bolivia le estĂĄ asegurando la producciĂłn al mercado mĂĄs grande que es Brasilâ&#x20AC;?, concluye Lahoud. Bolivia tendrĂ­a que estar entregĂĄndole 7.7

millones de metros cĂşbicos por dĂ­a, y hoy dĂ­a a Brasil le llegan entre 25 y 30 millones diarios. Desde la perspectiva petrolĂ­fera, el Estado carioca dispone de un futuro netamente alentador. Tras el descubrimiento de unos yacimientos de crudo que duplicarĂ­an las reservas de hidrocarburos del paĂ­s, el ingreso de Brasil a la OPEP pasa a ser un objetivo. Se trata nada mĂĄs y nada menos de un yacimiento con entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de petrĂłleo y gas natural, en un nuevo horizonte geolĂłgico en el fondo del AtlĂĄntico, a unos 7.000 kilĂłmetros de profundidad. El vecino paĂ­s puede convertirse â&#x20AC;&#x153;en una pequeĂąa potencia petrolĂ­fera en un lapso no muy prolongadoâ&#x20AC;?, entiende el docente del IDICSO y agrega que es el producto tambiĂŠn de â&#x20AC;&#x153;un Estado que no resignĂł su soberanĂ­a en materia de recursosâ&#x20AC;?. 3DUD GLFKD DĂ&#x20AC;UPDFLyQ VH basa en el hecho de que el Estado brasileĂąo posee el 40 por ciento de las acciones de Petrobras, y pese que el 60 por ciento restante estĂĄ en manos de accionistas privados, ninguno tiene la capacidad de decidir una estrategia a futuro por sĂ­ solo. Eso es lo que le ha permitido tambiĂŠn a Lula matizar las tensiones -en tanto SUHVLGHQWHHQWUHHOWLWXODUGHODĂ&#x20AC;Uma petrolera y Bolivia, por citar sĂłlo un ejemplo. Marginada la concreciĂłn del gran caùón del sur, Brasil acentuarĂĄ las opciones de gasoductos de menor trazo que permitirĂĄn unir pozos venezolanos con la regiĂłn nordeste, y los bolivianos con el sector centrosur de su paĂ­s. Para obtener un paQRUDPDGHORTXHVLJQLĂ&#x20AC;FDHODEDVWHcimiento para este Ăşltimo sector, la conexiĂłn con el altiplano boliviano permite abastecer a cerca del 70 por ciento de la demanda generada por el industrialista estado de San Pablo y mĂĄs de la mitad de lo que consume el paĂ­s en su totalidad.


Venezuela, la saudita sudamericana El paĂ­s caribeĂąo ha acelerado -desde la llegada de Hugo ChĂĄvez al poder- la presencia geopolĂ­tica regional y se ha convertido en uno de los grandes portavoces de la OPEP. Con sus grandes reservas que lo respaldan, el lĂ­der bolivariano ha teĂąido con su discurso una impronta ideolĂłgica pocas veces vista. Pese a su locuacidad, ha â&#x20AC;&#x153;perdidoâ&#x20AC;? teĂłricamente su batalla por instalar el archianunciado Gasoducto. Pese a este dato, la magnitud del poder energĂŠtico de este paĂ­s augura reservas que lo convertirĂ­an en el mayor pozo mundial de petrĂłleo de comprobarse la Faja del OriQRFR 6H HVSHFXOD TXH SRGUtD RĂ&#x20AC;FLDOL]DU reservas probadas por 316.000 millones de barriles. Entre los gigantes mundiales, Arabia Saudita -con 260.000 millones de reservas probadas de petrĂłleo-, ocupa el primer lugar. CanadĂĄ -con 179.200 millones de reservas probadas- ocupa el segundo escalafĂłn, aunque el 95 por ciento del crudo canadiense es extra pesado y su extracciĂłn y procesamiento es muy costoso. En cuanto a sus reservas de gas, se estima

TXH HQ ORV \DFLPLHQWRV GH WLHUUD Ă&#x20AC;UPH VH encuentran 148 trillones de pies cĂşbicos de este recurso, mientras que en los yacimientos como en la Cuenca del Lago de Maracaibo y en la Plataforma Deltana, habrĂ­a unos 100 trillones de pies cĂşbicos mĂĄs. Retornado a la utilidad de estos recursos, el gran caĂąo revestĂ­a mayores costos econĂłmicos por su longitud. A medida que la traza aumenta, el costo de distribuciĂłn tambiĂŠn se acrecienta, de allĂ­ que los Estados fundantes del coloso proyecto no hayan dados indicios de mayor voluntad. La mayorĂ­a de los analistas coinciden que el gas licuado y transportado por vĂ­a marĂ­tima serĂ­a mĂĄs barato que lo que generarĂ­a este megaemprendimiento. El costo ambiental, sobre todo en el ĂĄrea amazĂłnica, dicen que pesĂł tambiĂŠn a la hora de las decisiones. De haberse concretado este proyecto, Venezuela se hubiera erigido como un socio de mayor preponderancia tratĂĄndose de la dueĂąa de la llave energĂŠtica, pero recordando el descubrimiento de la base marĂ­tima brasileĂąa de TupĂ­ obliga a pensar que geopolĂ­ticamente Brasil le ha ganado una mini-pul-

seada a la intentona venezolana. MĂĄs allĂĄ de estas diferentes estrategias, Lula y ChĂĄvez han sabido cuidarse sus espaldas en otras ideas integradoras regionales. Con esta descripciĂłn, pareciera que la matriz energĂŠtica prevalecĂ­a por el lado AtlĂĄntico, sobre todo con la idea societaria del Mercosur. A pesar de estas preferencias, ChĂĄvez \ HO SUHVLGHQWH FRORPELDQR Ă&#x2030;OYDUR 8ULEH han mostrado indicios de acercamiento vĂ­a acuerdos energĂŠticos sin dejar de lado sus diferencias ideolĂłgicas. Suena paradĂłjico que Venezuela deba traer gas de Colombia, pero ello se explica por ODHVFDVH]GHOĂ XLGRHQVXUHJLyQQRURHVWH y la disponibilidad del recurso en la zona colombiana de Ballenas. Pese a que el paĂ­s GH8ULEHFRPHQ]DUiH[SRUWDQGRODWHQGHQcia se revertirĂĄ a partir de 2012 y, desde allĂ­, posiblemente habrĂĄ gas con rumbo norte a PanamĂĄ y AmĂŠrica Central y, hacia el sur, en direcciĂłn a Ecuador. 7RGRVHVWRVSDFWRVFRQĂ&#x20AC;UPDQODLGHDGHHQOD]DGRVGHPHQRUDOFDQFHSHURFRQĂ&#x20AC;UPDQdo la hipĂłtesis de la complementariedad.


58 // Estrategia EnergĂŠtica

La encrucijada argentina

/RV~OWLPRVLQIRUPHVRĂ&#x20AC;FLDOHVLQdican que nuestro paĂ­s dispone de 305,7 millones de metros cĂşbicos GH SHWUyOHR OR TXH VLJQLĂ&#x20AC;FD XQ horizonte de reservas de 8 aĂąos, a razĂłn de extraer anualmente unos 38,3 millones de metros cĂşbicos. En lo que hace a gas, habrĂ­a poco mĂĄs de 406.286 millones de metros F~ELFRVUD]yQSRUODFXDOHOSDQRUDPD GHOĂ&#x20AC;QJDVtIHURVHDJRWDUtDHQDxRV â&#x20AC;&#x153;Argentina debe recurrir a sus potenciales dormidos como es el caso de la energĂ­a nuclear: dispone de recursos humanos, de investigaciones previas, de cierta ventajaâ&#x20AC;?, resalta el licenciado Lahoud. 3DUDHOGRFHQWHGHOD8QLYHUVLGDG del Salvador, la alternativa eĂłlico y solar son posibilidades pero no se muestran como caminos seguros, sobre todo por la inversiĂłn a realizar. La generaciĂłn de energĂ­a nuclear aportarĂ­a al concepto de diversidad y permitirĂ­a acuerdos complementarios con Brasil, quien tambiĂŠn se ha mostrado dispuesto a incentivar investigaciones en este tipo. El Plan Nuclear Argentino se fue abandonando de a poco en tiempos de AlfonsĂ­n como presidente y se terminĂł de desmantelar durante

el menenismo. En efecto, la oferta elĂŠctrica total de 2006 fue provista en un 52 por ciento por generaciĂłn tĂŠrmica, alimentada por gas natural en un 83 por ciento, un 41 por ciento por hidroelectricidad y SRUQXFOHDU'HDOOtDĂ&#x20AC;UPDQORV especialistas, la necesidad de profundizar el aspecto nuclear. La pĂŠrdida del control de YPF en ORVDxRV VLJQLĂ&#x20AC;FyQRGLVSRQHU del rumbo energĂŠtico en estos tiempos, y sĂłlo le quedan manioEUDVGHSROtWLFDĂ&#x20AC;VFDOFRPRORVRQ el aumento a las retenciones por exportaciĂłn de combustibles o de crudo para tratar de asegurar el mercado interno. Con este matriz de poder, el Estado se ve permanentemente en una encrucijada a la hora de tratar de mantener niveles de crecimiento econĂłmico ya que la carencia de recursos energĂŠticos ponen en duda esa perspectiva alcista a futuro en materia de PBI. Los acuerdos de gasoductos para el Noreste con la vecina Bolivia son un aliciente, si bien â&#x20AC;&#x201C;como se dijo anteriormente- los compromisos de envĂ­os bolivianos dejan un manto de duda en cuanto a su efectivo cumplimiento.


La vĂ­a Andina FLDOHVTXHVHĂ&#x20AC;UPDURQFRQ(VWDGRV8QLGRV\FRQOD8QLyQ(XURSHDÂľ Volviendo a la tesis de los frustrados gasoductos sudamericanos, el â&#x20AC;&#x153;Anillo EnergĂŠticoâ&#x20AC;? es otra muestra de las idas y vueltas en estrategia energĂŠtica regional. Este proyecto fue un intento chileno por lograr su abastecimiento de la mano del gas peruano, que quedĂł truncado por la negativa boliviana a suministrar este recurso a Chile. Si bien tambiĂŠn es importante la zona peruana de Camisea, con unos 187.000 millones de metros cĂşbicos de gas, ĂŠsta ha sido presa de las necesidades. Pese a haberse considerado como una posible soluciĂłn a esta regiĂłn del continente, la demanda de gas licuado por parte de MĂŠxico \(VWDGRV8QLGRVFRPSOLFDODVSURvisiones ya que es una reserva para no tanta entrega permanente. Ecuador es uno de los vecinos que mĂĄs apuesta a la idea de complementariedad, y a travĂŠs de su presidente, Rafael Correa, ha congeniado acuerdos con sus pares ChĂĄvez y Morales. Es uno de las naciones que mĂĄs incentivĂł â&#x20AC;&#x201C;junto con Venezuela- la creaciĂłn de Petroandina en 2005, cuyo objetivo principal consiste en la generaciĂłn entre sus miembros de una plataforma de entes estatales petroleros y energĂŠticos que impulse la interconexiĂłn elĂŠctrica y gasĂ­fera. Aunque sea exportador neto de petrĂłleo necesita importar combustible, por lo que XQDFXHUGRGHHVWHWLSRSDUDUHĂ&#x20AC;QDU su crudo le ahorrarĂĄ importantes costos econĂłmicos.

59 // Estrategia EnergĂŠtica

La realidad energĂŠtica chilena es claramente la de mĂĄs dependencia en la regiĂłn. Como sostiene en uno de sus documentos el profesor de la Facultad de Ciencias FĂ­sicas y MaWHPiWLFDVGHOD8QLYHUVLGDGGH&KLle, Pedro Maldonado GrĂźnwald, â&#x20AC;&#x153;la situaciĂłn es preocupante, debido a que es un paĂ­s altamente dependiente de las imSRUWDFLRQHVGHHQHUJtDLPSRUWDXQ GHVXVQHFHVLGDGHVGHSHWUyOHRXQGH VXVQHFHVLGDGHVGHFDUEyQ\XQGH sus necesidades de gas naturalâ&#x20AC;?. Para Gustavo Lahoud â&#x20AC;&#x153;no es para nada descartable que en un perĂ­odo no muy lejano se concrete un acuerdo con Bolivia para que ĂŠste â&#x20AC;&#x201C;a cambio de su salida al mar- le facilite la provisiĂłn de gasâ&#x20AC;?. De hecho, en los riesgos de desabastecimiento de gas argentino siempre sobrevolĂł el rumor de que ese gas proveniente de Bolivia cruzaba la Cordillera de los Andes. Pero el paĂ­s que gobierna Michelle Bachelet arrastra compromisos comerciales importantes con Estados 8QLGRV (VWD Ă XLGH] HFRQyPLFD que ha generado con dicha potencia obligarĂ­a a acelerar los procesos de entendimiento diplomĂĄtico con aquellas naciones vecinas que se pueden convertir en estratĂŠgicas a la hora de salvaguardar sus intereses. En este sentido, el profesor del Centro de EconomĂ­a Aplicada de OD8QLYHUVLGDGGH&KLOH$OH[DQGHU Galetovic, decĂ­a en un trabajo de la 8QLYHUVLD.QRZOHGJH:KDUWRQTXH â&#x20AC;&#x153;si se pierde el gas argentino, el costo de generaciĂłn de electricidad aumentarĂĄ en unos 350 millones de dĂłlares por aĂąo sĂłlo en la regiĂłn centro, lo que equivale a la mitad del valor de los acuerdos comer-

Ecuador es uno de los vecinos que mĂĄs apuesta a la idea de complementariedad, y a travĂŠs de su presidente, Rafael Correa, ha congeniado acuerdos con sus pares ChĂĄvez y Morales.


60 // Estrategia EnergĂŠtica

Paraguay y Uruguay, los hermanos menores Dos paĂ­ses que basan su potencial energĂŠtico en la hidroelectricidad y que han dado muestras en varias oportunidades de molestias por su condiciĂłn de socios minoritarios del 0HUFRVXU$SHVDUGHHOOR8UXJXD\ tambiĂŠn es receptor de ayuda venezolana mediante acuerdos de cooperaciĂłn, entre los que se destaca el suministro de mĂĄs 40.000 barriles diarios de crudo en condiciones preferenciales por los prĂłximos 25 DxRV\ODDPSOLDFLyQGHXQDUHĂ&#x20AC;QHrĂ­a uruguaya por parte de Venezuela. Argentina tambiĂŠn provee de gas QDWXUDO D 8UXJXD\ (Q ORV ~OWLPRV tiempos se comenzĂł a especular con importar electricidad desde Paraguay. Pese a los envĂ­os gasĂ­feros argentinos, los presidentes de Bolivia, (YR0RUDOHV\GH8UXJXD\7DEDUp VĂĄzquez, acordaron el aĂąo pasado iniciar estudios para la construcciĂłn de un gasoducto entre ambos paĂ­ses e invitaron a Paraguay a sumarse al proyecto. De esta manera se intentaba retomar el memorandum de entendimiento original establecido en 2004 sobre el â&#x20AC;&#x153;anillo energĂŠticoâ&#x20AC;?. Como los dos paĂ­ses no tienen una frontera comĂşn, el gas deberĂ­a pasar por territorio argentino, con lo cual lo mĂĄs probable es que se amplĂ­en los volĂşmenes de exportaciĂłn de gas a Argentina y desde allĂ­ se pase a DEDVWHFHUD8UXJXD\\3DUDJXD\6LQ embargo, esto tambiĂŠn dependerĂĄ GHFyPRHYROXFLRQHHOFRQĂ LFWRHQWUH$UJHQWLQD\8UXJXD\SRUHOWHPD de las plantas de celulosa sobre el UtR8UXJXD\ Paraguay tambiĂŠn escucha puertas adentro ciertas presiones. Algunos analistas entienden que su paĂ­s deberĂĄ impulsar la renegociaciĂłn con Brasil del tratado de explotaciĂłn de la hidroelĂŠctrica ItaipĂş sobre el rĂ­o ParanĂĄ, que muchos consideran es perjudicial.

Atando cabos La regiĂłn ha experimentado cambios que abrieron una posibilidad de mayores entendimientos desde lo simbĂłlico en el lenguaje polĂ­tico. MĂĄs allĂĄ de estas empatĂ­as iniciales, cada paĂ­s experimenta diversas necesidades que en muy pocos casos tienen un porvenir energĂŠtico asegurado. Los proyectos grandilocuentes se fueron esfumando, pero paulatinamente ha emergido la necesidad de la complementaciĂłn con esquemas mĂĄs urgentes que permitan encontrar un principio de soluciĂłn por sobre todos los obstĂĄculos polĂ­WLFRVHQJHQHUDO/DUHGHĂ&#x20AC;QLFLyQGH la arquitectura polĂ­tico-jurĂ­dica de la dĂŠcada pasada estĂĄ en una etapa de transiciĂłn que obliga a un entendiendo pĂşblico-privado en aras del bien comĂşn. De eso se trata, de atar cabos al andar.

Paraguay tambiĂŠn escucha puertas adentro ciertas presiones. Algunos analistas entienden que su paĂ­s deberĂĄ impulsar la renegociaciĂłn con Brasil del tratado de explotaciĂłn.


61 // Energía Estratégica


Estadísticas estratégicas

Cuando los números

hacen a la estrategia energética A continuación, les presentamos un breve detalle estadístico de los recursos energéticos y su relación con las regiones y países en base a los últimos años. El posicionamiento de las reservas de gas, los perfiles petroleros, su escalada en los últimos años, algunos de los balances que se destacan.

Importaciones crudo

10096 de crudo por países 54 Exportaciones e importaciones 849 1784 y regiones al año 2006 en miles de barriles diarios

América del Norte Reservas Sur y Centro América Europa y Eurasia Medio Oriente

Europe

Mexico

USA

Europe 16000 14000East Middle 12000Africa North 10000 West Africa 8000 East & Southern Africa 6000 Australasia 4000 China 2000 0

-

1958

676

2347

10715

587

203

17765

182

2575 Importaciones crudo

58

4548 Exportaciones crudo

515

224

504

132

2928

194

China

Mexico 20000 South 18000& Central America

East & Southern Africa

Canada

North Africa

USA

62 // Estrategia Energética

Exportaciones crudo

4,4% probadas de gas por regiones en trillones 3,8% de m3 35,3% 40,5%

Africa

7,8%

Asia Pacífico

8,2%

América del Norte Sur y Centro América Europa y Eurasia Medio Oriente Africa Asia Pacífico


% 1986 América del Norte Reservas Sur y Centro América

1996

2006

10,26 de gas por 8,41 regiones7,98 probadas en trillones 4,24 6,06 6,88 de metros cúbicos 47,22

Medio Oriente

30,41

49,31

73,47

7,40

10,17

14,18

8,14

10,40

14,82

80,00 70,00 Asia60,00 Pacífico 50,00 40,00 30,00 20,00 10,00 0,00 Africa

63,55

64,13

1986 1996 2006

América del Norte

Sur y Centro América

Europa y Eurasia

1986 América del Norte Reservas Sur y Centro América Europa y Eurasia Medio Oriente

800,0 700,0 Asia 600,0 Pacífico 500,0 400,0 300,0 200,0 100,0 Africa

Medio Oriente

1996

Africa

Asia Pacífico

2006

101,6 de petróleo por 89,3 regiones en59,9 miles de 64,6 90,8 103,5 millones de barriles 76,8

82,6

144,4

536,7

672,2

742,7

58,0

74,9

117,2

39,7

39,2

40,5

Serie1 Serie2 Serie3

América del Norte

Sur y Europa y Centro Eurasia América

Medio Oriente

Africa

Asia Pacífico

63 // Estrategia Energética

Europa y Eurasia


Estadísticas estratégicas

Argentina Bolivia Brazil

0,42

Reservas de gas 0,74 comprobadas en Sudamérica en 0,35 trillones de metros cúbicos

Colombia

0,12 0,34

Trinidad & Tobago

0,53

Venezuela

4,32

64 // Estrategia Energética

Peru

Argentina Brazil

Reservas de2,0petróleo probadas en Sudamérica a 2006 12,2 en miles de millones de barriles

Colombia

1,5

Ecuador

4,7

Peru

1,1

Trinidad & Tobag

0,8

Venezuela

Argentina Bolivia Brazil Colombia Peru Trinidad & Tobago Venezuela

80,0

Argentina Brazil Colombia Ecuador Peru Trinidad & Tobago Venezuela


70,00 60,00 50,00 40,00

1996 1997Precio 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006

26,77 24,26 del barril 16,22 22,10 33,93 28,21 28,24 31,59 40,83 56,27 65,14

%

de petróleo en miles de dólares 1996-2006

Serie1

30,00 10,00 0,00 1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

América del Norte

5,0% Porcentaje de reservas actuales de petróleo 8,6% Europa y Eurasia 12,0% por regiones. Sur y Centro América Medio Oriente Africa Asia Pacífico

9,7%

3,4%

61,5% 9,7% 3,4%

5,0%

8,6% 12,0% América del Norte Sur y Centro América Europa y Eurasia

61,5%

Medio Oriente Africa Asia Pacífico

Fuente: Boletín Estadístico Anual 2006 de la OPEP. Statistical Review of the World Energy 2007.

65 // Estrategia Energética

20,00


Inversiones estratégicas

De invertir se trata 66 // Estrategia Energética

Empresas generadoras de electricidad, petroleras, mineras, entre otras, buscan trazar un horizonte de proyección en materia de inversores. El mapa de las planificaciones según el recurso a explotar basado en las exigencias de cada sector. Desembolsos que demuestran un espacio más ampliado por parte de las empresas a la hora de cruzar sus fronteras.

Edenor, a corto y mediano plazo

Petrobras explora en Argentina

Edenor anunció una inversión superior a los $ 1.500 millones a fin de evitar eventuales inconvenientes en el suministro de electricidad para los primeros meses de 2008, época en donde se generan los mayores índices de consumo. Además, anunció la puesta en marcha de un plan de obras que desarrollará hasta el año 2016 y que implica una inversión total de U$S 1.000 millones, para poner a la compañía en condiciones de abastecer una demanda final estimada en 6.000 megavatios, casi el doble de los que hoy se consumen en el área a su cargo. Al exponer sobre el plan, el presidente de la empresa, Alejandro Macfarlane, puntualizó que “se tratará de inversión pura de la compañía, sin subsidios”, y comentó que “la empresa alcanzó este año una situación económico-financiera de equilibrio”.

Petrobras desembolsará U$S 300 millones hasta el 2010 en sus exploraciones de crudo en aguas de Argentina. El responsable del área internacional de la petrolera, Néstor Cerveró, anunció que la empresa tiene previsto invertir en Argentina unos U$S 2.700 millones hasta el 2012. La filial argentina de Petrobras, Petrobras Energía, conformó en el 2006 un consorcio junto con Enarsa y la unidad argentina de la española Repsol-YPF para la exploración de hidrocarburos en un área marítima situada a unos 250 kilómetros al este de la ciudad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires. La exploración se realiza a profundidades que oscilan entre los 200 y los 3.000 metros. Petrobras Energía también participa en otro consorcio que busca petróleo en el Mar Argentino, donde tiene como socios a Enarsa, Repsol-YPF y Petrouruguay.


El boom minero El sector minero prevé invertir $ 38.500 millones, en los próximos cinco años, en un plan que generaría 400.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Así lo anunció el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, en la inauguración del Salón Internacional de Minería (Siminera) realizada en San Juan y organizada por la empresa Exposium América Latina. Del acto participaron, además, el presidente de la Cámara Minera de San Juan, Jaime Bergé, y el presidente de la Cámara de Servicios Mineros, Fabricio Benedetti, entre otros. Según Mayoral, este año será mejor aún, ya que en lo inmediato “nuestro país recibirá 12 nuevos proyectos de porte internacional”. En los planes, para 2015 la Argentina minera participará del 15 % de la masa exportable del país.

Yamana Gold apuesta en Argentina La minera canadiense Yamana Gold invertirá $ 470 millones en la construcción de instalaciones para explotar oro en el yacimiento Gualcamayo, en el noroeste de Argentina. Directivos de la compañía Minas Argentinas, subsidiaria de Yamana Gold, presentaron al gobierno de Néstor Kirchner un informe sobre el proyecto minero, que generará 650 empleos directos y más de 1.500 indirectos, mientras que en la fase de producción alcanzará los 2.000 empleos. De acuerdo con el informe presentado por Minas Argentinas, se prevé ingresar en la etapa productiva a mediados de 2008 para alcanzar una producción anual de 150.000 onzas de oro.


Elsztain invierte en oro

Inversiones estratégicas

68 // Estrategia Energética

Ampliación de Yacyretá Los gobiernos de Argentina y Paraguay proyectan aumentar la capacidad de la represa binacional. Hace pocos días estuvieron reunidos Cristina Fernández y su par Nicolás Duarte Frutos en la zona de canalización del arroyo Aguapey, un enclave que forma parte del Plan de Terminación de Yacyretá. Allí dejaron inaugurado ese tramo inicial de 12 kilómetros, producto de un desembolso de 30 millones de dólares financiados por el BID. Los representantes de ambos países manifestaron que esta obra es fundamental para la elevación de la cota del embalse. La posibilidad no oficializada se concentra en otro emprendimiento: la construcción de una represa sobre el río Paraná, cercana a la localidad de Corpus, en Misiones. En torno del encuentro existe una gran expectativa porque los presidentes podrían analizar la viabilidad de la construcción de una nueva represa sobre el río Paraná, a la altura de la localidad de Corpus, en Misiones. Los especialistas indican que dicha obra generaría más de 20.000 gigawatts por año.

Eduardo Elsztain invertirá U$S 25 millones en la explotación de un yacimiento de oro y cobre en Chile, a partir del 2008. El objetivo es incrementar la base de reservas de un yacimiento ubicado en Guanaco, a 180 kilómetros al sureste de Antofagasta, a una altura de 2.700 metros sobre el nivel del mar, en pleno desierto de Atacama. Elsztain adquirió la mina en 2003 al grupo Kinross, luego de crear un fondo de inversión exclusivo para este negocio que se asoció a la firma Golden Rose, filial del grupo australiano Diamond Rose, a cargo del aprovechamiento de la mina. El yacimiento posee reservas por 1,6 millones de onzas y se espera que en el año próximo inicie la etapa de explotación de oro con vistas a extraer mineral un año después.

Petróleo en Chile Pan American Energy anunció haberse adjudicado un contrato para explorar y producir hidrocarburos en la región de Magallanes, al sur del país trasandino.

Río Negro inaugura gasoductos

Allí invertirá U$S 34 millones

El gobernador de la provincia de Río Negro, Miguel Saiz, y el subsecretario de Combustibles de la Nación, Cristian Folgar, inauguraron el 22 de noviembre nuevos gasoductos e instalaciones de procesamiento de gas que –en conjunto– significan inversiones del orden de los U$S 40 millones, que, en una primera etapa, aportarán a la red nacional un nuevo caudal de unos 500 mil m3/día de gas natural y significarán un importante crecimiento en la producción de gas licuado. La compañía productora de gas es la canadiense Petrolífera Petroleum, una empresa que ha sorprendido estos últimos años elevando su producción de petróleo, en el yacimiento Puesto Morales de esta provincia, de 50 a casi 1.200 m3/día. El gas se transportará por un gasoducto de alta presión de 32 kilómetros, especialmente construido para este fin, hasta la Planta de Compresión y Tratamiento de “El Medanito”, propiedad de la empresa Medanito S.A.

de los cuales 10 millones se desembolsarán en los primeros tres años. Se trata de la primera operación en dicho país de la empresa, que ya está en Bolivia donde es dueña de Empresa Petrolera Chaco. Coirón es uno de los 10 bloques que licitó en julio el gobierno de Bachelet para empresas privadas que busquen petróleo y gas natural en la cuenca de Magallanes. Nueve de esos bloques recibieron ofertas durante el proceso licitatorio. Pan American Energy presentó una única oferta por el área que obtuvo.


69 // Estrategia EnergĂŠtica


70 // Energía Estratégica



#1 Estrategia Energética