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“Comunidades de práctica virtual: contraste entre teoría y práctica”

AUTORES: Itzel Ireri Gil Juan Tapia Martínez Paulina Tavera Héctor Daniel Soto Maldonado Paulina Maciel Nancy Teresa Cárdenas Rodríguez

Morelia, Michoacán, México. 1 de Marzo del 2012.


Resumen

Abstract

Este artículo presenta un panorama

This article presents a general and

general

regional

y

comunidades basándonos generales,

regional de de

sobre

práctica sus

las

virtuales,

características

historia,

vision

about

the

virtual

communities of practice, based on its general

characteristics,

history,

requisitos,

requirements, functionality and how is

funcionalidad y cómo se han ido

being development. In the article we’re

desarrollando. A través de este trabajo

comparing the theory with the practice

contrastaremos la teoría con la práctica

by present two cases of the virtual

al presentar dos casos de comunidades

communities

virtuales que se encuentran en función

function. For the analysis we are taking

actualmente. Para el análisis tomaremos

“E-Pract

(International

a “E-Pract (comunidad de práctica

community

of

virtual

internacional para el sector

medical sector)” and “Knowledge Hub

clínico médico)” y “Knowledge Hub

(Mexican virtual community of practice

(comunidad

education sector)”. Finally, we present a

de

práctica

virtual

practice

in

virtual about

community of practice according to the

conocer

una

perspectiva de las comunidades de

the

the

Con

a

about

actually

point

damos

view

are

mexicana sobre el sector educativo)”. ello,

of

that

virtual

reality.

práctica virtuales en función de la realidad.

Palabras claves: Comunidades de práctica, virtual, internet, aprendizaje, investigación. Keywords: Community of practice, virtual, internet, learning, research.


Introducción Al hablar de “comunidades de práctica” es preciso evocarnos en primera instancia a los autores que fundaron y aportaron nociones básicas a dicha denominación. Como parte de un sustancioso preámbulo, nos encontramos con Etienne Wenger, del cual referimos el concepto que usa en su libro publicado en el año de 1991 junto con Jane Lave titulado, “Situated Learning Legitimate Peripheral Participation” en la Universidad de Cambridge Press. Según Wenger (2002) “Una comunidad de práctica es un grupo de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común acerca de un tema, y que profundizan su conocimiento y pericia en esta área a través de una interacción continuada.”

El autor presenta el libro comunidades de práctica: aprendizaje, significado e identidad, en donde desarrolla de manera onda y analítica dicho el presente tema, situándolo así como un punto clave de partida.

Siendo así y enfocados a concretar una idea más sólida, nos topamos con la interrogante de ¿entonces qué es una comunidad de práctica y aprendizaje? Haciendo una revisión en nuestra investigación documental pudimos encontrarnos con aportaciones de Nicanor García, de la Universidad de Murcia de España. Como parte de su artículo pudimos identificar una sencilla definición de las comunidades de práctica que enmarcan perfectamente la esencia de su quehacer: “un grupo de personas que aprende en común, utilizando herramientas comunes en un mismo entorno (García, 2002)”.

A través de esta definición encontramos un concepto claro pero básico, por ello es de suma importancia resaltar ante todo, algunas características de las comunidades de práctica y aprendizaje que permiten denotar las diferencias con otro tipo de comunidades o grupos. A continuación las extraemos:


Ante todo, el grupo de personas debe de compartir una preocupación, esto significa que deben de reunirse con la finalidad de socializar

cierta

preocupación. 

Deben de tener un problema en conjunto y además el interés por resolverlo, entonces las actividades que desarrollen dentro de la comunidad serán con la objetivo de resolver tales problemas.

Las personas inmiscuidas en el grupo deben de profundizar en el tema, para de esta forma crear más conocimiento. Una vez que hayan resuelto el problema también habrán de desarrollar su pericia hacia el tema en el cual trabaja la comunidad. Esta característica también podría considerarse como la “identidad de la comunidad” y por consiguiente de cada uno de los integrantes.

Por último, la característica más importante, radica en la interacción continua del grupo, es decir, si un grupo no cumple con esta característica no puede hacerse llamar comunidad de práctica y aprendizaje, pues podría definirse simplemente como un grupo espontáneo con simplemente un objetivo esporádico. Además genera cierta identificación entre ellos, que a la larga generará un sentido de pertenencia.

Englobando lo anterior, las reglas y la metodología en una comunidad de práctica y aprendizaje, resultan esenciales para la gestión del conocimiento. Sin embargo, de manera ampliatoria, seguimos a Wenger (2002) para enfatizar en tres conceptos que envuelven a las comunidades de práctica y aprendizaje: 

El dominio: puesto que una comunidad de práctica se enfoca sobre un dominio de interés compartido.

La comunidad: en la consecución de los intereses de su dominio, los miembros se comprometen en actividades y discusiones conjuntas, se ayudan uno al otro y comparten información. Así es como forman una comunidad alrededor de su dominio y construyen relaciones.

La práctica: una comunidad de práctica no es meramente una comunidad de interés. Los miembros desarrollan un repertorio compartido de recursos: experiencias, historias, herramientas, formas de manejar problemas recurrentes en una práctica breve y compartida (Juárez, 2004).


De esta manera podemos redondear más el concepto de lo que es una comunidad de práctica y aprendizaje y gracias a esto, encontraremos diversos tipos de ejemplos aplicados en la vida cotidiana, lo cual es uno de los principales argumentos que maneja Wenger y Lave, como lo encontramos en la siguiente cita: “Las comunidades de práctica están formadas por personas que se involucran en un proceso de aprendizaje colectivo en un dominio compartido de a actividad humana: una tribu para aprender a sobrevivir, un grupo de artistas que buscan nuevas formas de expresión, un grupo de ingenieros que trabajan en problemas similares, una red de cirujanos para explorar nuevas técnicas; en pocas palabras las comunidades de práctica son grupos de personas que comparten un interés o una pasión por hacer algo y aprender a hacerlo mejor, a medida que interactúan con regularidad (Wenger citado en Smith 2003, 2009)”. En los postulados básicos de Wenger damos cuenta de que las comunidades virtuales permiten a sus miembros participar en la práctica y, así, desarrollar una identidad de participación que les posibilite el acceso y la incorporación de significados compartidos. De este modo, dichas comunidades se convierten en historias compartidas de aprendizaje y en fuentes de conocimiento generado socialmente. (Wenger, 2001).

El aprendizaje implica la participación social, el nuevo integrante que se mueva por la periferia de la comunidad hasta el centro, llegará a ser más activo y a estar más comprometido con la cultura, por ello asumirá una nueva identidad. Para estos autores, el aprendizaje es el resultado de formar parte de comunidades. Desarrollan el concepto comunidad de práctica (también traducido como comunidad de conocimiento) para manifestar la importancia de la actividad como nexo entre el individuo y la comunidad, así como de las comunidades para legitimar las prácticas individuales.(Garrido, 2003).

Por su parte Racionero y Serradell (2005), en su artículo sobre los antecedentes de las comunidades de aprendizaje, afirman que las comunidades de aprendizaje toman como referente las teorías y prácticas inclusoras, igualitarias y dialógicas, que han mostrado su utilidad al incrementar el aprendizaje instrumental y dialógico, a competencia y la solidaridad. Además, encontramos que el Centro Especial de Investigación en Teorías y Prácticas Superadoras de Desigualdad en la Universidad de Barcelona, desde los años ochenta registraron casos en los que se implementaba este fenómeno, pero en un primer


momento se desarrollaron tan solo en la educación popular de diferentes zonas no privilegiadas.

Tal es el caso de la Escuela de Personas Adultas de la Verneda-Sant Martí en Barcelona, la cual se creó en el año de 1978. Fue aquí cuando un grupo de personas de la asociación de vecinos del barrio, fueron animados por el ideal de crear una sociedad mejor a través de la participación cívica y cultural. Desde el inicio esta escuela ha tenido resultados buenos, tan sólo en dos años de trayectoria contaba con más de 100 inscripciones. En años pasados en el curso de 2003-2004 han participado 1,650 personas y se han realizado alrededor de 2,300 inscripciones.

En dicha escuela, observamos diversas oportunidades formativas existentes, que corresponden con los intereses de las personas implicadas, y por consiguiente encontramos distintos noveles de alfabetización hasta la preparación para el acceso de la universidad, talleres concretos sobre salud, psicología, temas de actualidad diversos o tertulias literarias. Estas actividades en un amplio horario de 9 a 22 horas todos los días de la semana.

Otro ejemplo de este fenómeno, se dio en las Escuelas Aceleradas: acelerar en lugar de compensar. El proyecto es un programa desarrollado desde 1986 y concebido por Henry Levin, profesor en la Universidad de Stanford y director del Centro de Investigación Educativa CERAS, de la facultad de Educación. En la actualidad, el centro de investigación asesor del proyecto, se encuentra en la universidad de Connecticut y trabaja asociado con el Centro Nacional de Investigación en Superdotación y talento.

Este, plantea la transformación de comunidades educativas enteras; especialmente las que han quedado atrás debido a los altos niveles de pobreza y resultados académicos muy bajos. Sin embargo, si bien es cierto que las comunidades de práctica y aprendizaje se dan de forma física y presencial, existe otra variante que encarna uno de los principales emblemas de la modernidad: lo virtual. Gracias a este nuevo medio, se desprenden diferentes herramientas tecnológicas y que además se pueden dar de forma sincrónica y asincrónica.


Es así, como podemos considerar a las comunidades virtuales como entornos basados en Web que agrupan personas relacionadas con una temática específica que además de las listas de distribución comparten documentos recursos etc. ( Pazos citado en Cabero,2006).

Sin duda alguna, se pueden identificar algunas características similares a las de una comunidad de práctica y aprendizaje real, en este sentido “una comunidad real usa la telemática para mantener y ampliar a comunicación (Salinas citado en Cabero, 2006)”.

Cabe destacar que otro de los aportes de la virtualidad es que, las personas se reúnen para intercomunicarse mediante computadoras y redes, interactuando de una forma continuada y siguiendo unas reglas preestablecidas de manera más práctica y sencilla. En este contexto, se puede discernir una característica fundamental llamada “A temporalidad”. Esto lo hace notar García Aretio (2003, 180) citado en Cabero, 2006, pues sostiene que las comunidades virtuales de aprendizaje son grupos humanos, comunidades de personas que se basan en los intereses, afinidades y valores personales, que discuten, contrastan pareceres y puntos de vista o intercambian información, a través de internet, en forma relativamente continuada a lo largo de tiempo y atendiéndose a unas determinadas reglas.

Ante dicho panorama, se considera que esta última definición se acopla de manera perfecta al tópico del presente artículo de investigación y que da pie para hondar en el uso de las comunidades de práctica dentro de las nuevas tecnologías.

Panorama general de las Comunidades de Práctica Virtuales en el mundo Como parte de uno de los principales planteamientos, se establece que indudablemente las comunidades de práctica virtuales se sitúan en el contexto de las geografías políticas y culturales de la realidad social. En las comunidades de Práctica Virtuales se aprenden y fortalecen distintas temáticas que permiten que de cierta manera sean posibles las nuevas tecnologías y el avance en


diversos rubros como la comunicación, el intercambio cultural, entretenimiento, creación artística, sexualidad, etc. José Luis Campos García menciona en su artículo “Comunicación, comunidades y prácticas culturales en la cibercultura”, para la revista de “Razón y palabra”, que existen elementos metodológicos que podrían ser oportunos para construir un objeto de estudio social en el campo de las tecnologías de información. Existen tres nociones metodológicas que también son corroboradas por Michael Menser y Stanley Aronowitz (1996: 31) para la localización y el cuestionamiento de lo tecnológico:

1.

Ontológica: ligada a lo que en esencia es la tecnología. Los autores proponen una teoría de la complejidad en la que la tecnología, la ciencia y la cultura se mezclen en un continuo, de modo que todos los objetos son, en grados variables, el resultado de las tres.

2.

Pragmática: lo que hacen las tecnología como servomecanismos

3.

Fenomenológica: cómo afectan las tecnologías a nuestra experiencia en aspectos que no se limiten a las cuestiones de la función, sino a las de la situación. (Campos, 2002; 01)

Por otro lado, Juan M. Escudero Muñoz de la Universidad de Murcia menciona en su artículo “Comunidades docentes de aprendizaje, formación del profesorado y mejora de la Educación”, que las propuestas teóricas y metodológicas de las comunidades de aprendizaje representan un marco de referencia para entender y abordar la formación del profesorado y la mejora de la educación.

Asimismo, se tienen ciertas relaciones con las teorías socioculturales que reducen el aprendizaje humano como un fenómeno social y cultural, ubicándonos en contextos de actividad donde los sujetos aprenden a participar en comunidades de discurso y práctica, adquiriendo sistemas de creencias y modos de hacer compartidos.

Además, se tiene la

necesidad de atender al carácter ético y democrático de las

comunidades de aprendizaje al servicio del derecho de todos a la educación, a sus relaciones con la política y el poder, su naturaleza procesual y su inserción dentro de


políticas sociales y educativas orientadas a fortalecer lo público y las garantías de una buena educación como derecho de toda la ciudadanía. (Escudero, 2009:01)

Sin embargo, podemos observar que Escudero entra en las Comunidades de Práctica y aprendizaje a un nivel interpersonal, mientras que Campos nos aborda las Comunidades de Práctica y Aprendizaje a un nivel virtual. Esto no figura que los conceptos de Escudero sean de menor relevancia para las Comunidades de Práctica Virtuales, puesto que tanto las interpersonales como también las virtuales tienen como objetivo desarrollar las capacidades y la creación e intercambio de conocimientos entre sus miembros a través de un entorno colaborativo (Gestión del conocimiento, 2012:01).

Así mismo, el ingreso a una comunidad de práctica puede suscitar la facilidad para generar archivos propios informativos de interés, o de su grupo de proyecto, participar en foros y estar a par de la información de los otros grupos.

Como meta de ello, se puede contribuir al incremento de la actividad científica, tecnológica y de innovación. Irrefutablemente, es un espacio público y cooperativo de interacción entre los actores de los sistemas y comunidades nacionales de ciencia, tecnología e innovación de sus países miembros (Comunidad de Práctica “ScienTi”, 2012; 01).

Exponiendo los extractos del artículo escrito por Escudero,

fácilmente se pueden

relacionar con las virtuales. Es decir que, la expresión “comunidades práctica”, puede sonar ambigua, fuera de la vida normal y, en particular, ajenas a los centros escolares. Sin embargo, en la pluralidad de organizaciones sociales y en las distintas esferas de la vida cotidiana, hay comunidades por doquier: son un fenómeno social y personal corriente. Se puede hablar, en efecto, de comunidades en que las personas sostienen intereses y propósitos comunes, comparten determinados sistemas de creencias, modos de ver y hacer, que les dispensan apoyo, reconocimiento e identidad, al tiempo que, como una contrapartida, también les exigen ciertos compromisos y lealtades (Wenger, 1998; 2001; Smith, 2003 mencionado en Escudero, 2009;04).

De hecho, y en algunas ocasiones, sin darnos cuenta, las personas solemos pertenecer simultánea y sucesivamente a lo largo de la vida a muchas comunidades (el núcleo


familiar, la pandilla de amigos, un club, un sindicato, un partido político, un credo social, intelectual o religioso, una determinada organización social o empresarial).

En tiempos de globalización del conocimiento como los actuales, cada vez son más frecuentes formas variadas de relaciones, tejidas sobre vínculos y soportes en red. Tales condiciones permiten ampliar los dominios, espacios, tiempos y expresiones comunitarias, y ofrecen en nuestro tiempo un amplio elenco de comunidades presenciales y virtuales (Escudero, 2009:04).

Joaquín Gairían Sallán, de la Universidad Autónoma de Barcelona menciona que las comunidades virtuales existen gracias a las grandes posibilidades de socialización y de intercambio personal que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la existencia de Internet. El ciberespacio se ha convertido en el territorio de las Comunidades Virtuales.

Por lo tanto algunas de sus características a considerar son: 

Sólo son factibles en el ciberespacio, en la medida en que sus miembros se comunican en un espacio creado con recursos electrónicos.

Su modelo de organización es horizontal o plana, sin estructuras verticales, dado que la información y el conocimiento se construye a partir de la reflexión conjunta.

Comparten un espacio a construir, ya que son los participantes, con sus variados y variables intereses, metas y tareas, los que dan sentido a la comunidad.

Sus miembros comparten un objetivo, un interés, una necesidad o una actividad que es la razón fundamental constitutiva de la misma comunidad. Asumen, además, un contexto, un lenguaje y unas convenciones y protocolos.

Sus miembros asumen una actitud activa de participación e, incluso, comparten lazos emocionales y actividades comunes muy intensas.

Sus miembros poseen acceso a recursos compartidos y a políticas que rigen el acceso a esos recursos.

Existe reciprocidad de información, soporte y servicios entre sus miembros.


Aunado a esto, Fernández (2005, p. 3), mencionado en Gairían,

remarca

de

sobremanera algunas características que destacan los siguientes rasgos: 

La información es de los usuarios.

Son los ellos, quienes deciden qué

información van a almacenar, mostrar e intercambiar, al determinar por dónde empieza a ver la red, para qué y con quiénes. 

El acceso a la red es Universal: Al poder acceder a ver

toda la red

globalmente. 

Simultáneo: Todos estamos en la red al mismo tiempo. En realidad, la red es, desde sus orígenes, el primer contestador automático que se puso en funcionamiento. Nadie sabe si estamos conectados o no, pero nos relacionamos entre todos como si lo estuviéramos a través de nuestra presencia numérica, de la información que movemos y de las interacciones que promovemos.

Independiente del tiempo (24 horas al día y 365 días al año) y de la distancia: La red crece de manera descentralizada y desjerarquizada. Basta seguir añadiendo ordenadores para que se extienda física y virtualmente sin que haya ordenadores que desempeñen tareas de comando y control sobre los otros ordenadores de la red.

La tipología es ilimitada: Resultado de la sencillez para constituirlas y desarrollarlas. Por otra parte, el territorio tampoco reconoce límites. Desde las agrupaciones espontáneas o más o menos dirigidas en ámbitos abiertos, hasta las que se puedan organizar en empresas e instituciones, en las relaciones entre ciudadanos y entre éstos y las administraciones públicas; también, en entornos profesionales o de ocio, o las que persiguen objetivos sociales, económicos, culturales, ideológicos o científicos, manteniendo una diversidad enorme de criterios respecto a la procedencia o a las características de sus integrantes.

Por lo tanto, estamos hablando de la célula básica de producción de información y conocimiento en la sociedad del conocimiento y la tecnología (Gairían, 2006; 10-12). En cuanto la relación con los elementos necesarios para que la comunidad virtual de Práctica funcione, García, Greca y Meneses de la “Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias” señalan en el artículo “Comunidades virtuales de práctica para el desarrollo profesional docente en Enseñanza de las Ciencias”, que parece necesario


tener en cuenta algunos puntos que se desprenden del análisis, los cuales a su vez, consideramos de suma importancia: 

La herramienta virtual, como principal medio de comunicación, ha de cumplir unas cualidades mínimas que permita a los participantes tener de intercambio y expresión, que sea cómoda en sus accesos y uso, que posea una clara organización y que sea, a su vez, un espacio propio de la comunidad.

La existencia de una fuerte motivación de los distintos actores es fundamental para que se produzca la interacción entre ellos. Es decir que los fines tiene que tener una compatibilidad para que de tal modo que puedan llegar a alcanzar un nivel de satisfacción similar.

Las relaciones que se establecen entre los actores han de estar sostenidas por medios de comunicación y encuentro que permitan llevar a cabo la actividad. De esta experiencia se desprende la necesidad de algunos encuentros físicos para tratar aspectos relacionados con el nivel intencional, mientras que para el nivel procedimental se pueden utilizar las discusiones en grupo a través de foros o chats. Las actividades pueden necesitar una comunicación de grupo antes de ser implementadas.

Deben existir reglas y valores, las cuales permanezcan explícitas y comunes a todos los actores, de modo que el clima de confianza y respeto entre todos los miembros sea garante de un desarrollo armonioso.

Parece ser importante la existencia de responsables dentro del grupo; es decir, líderes aceptados de modo explícito cuando se organiza la comunidad, con la función de unificar la actividad, distribuir la, organizar el trabajo y velar por un correcto funcionamiento de las evoluciones del grupo. (García, Greca y Menese, 2008;20-21)

E-PRACT PROFESIONALES: CASO GLOBAL Siendo parte de las comunidades de práctica virtuales, encontramos a “E-Pract, Red para la excelencia en la práctica clínica”, tiene como meta mejorar la calidad y seguridad del paciente en el área médica llamada E-Pract Profesionales.


Esta dirigida a los profesionales del entorno sanitario y social. Se creó por el Instituto Universitario Avedis Donabedian, en conjunto con la Universidad Autónoma de Barcelona, con el propósito de ser un espacio de referencia para mejorar dentro del área clínica y así poder ofrecerles a los profesionales la ruta atemporal para el intercambio de sus experiencias, opiniones y conocimientos.

Objetivos

Basándonos en la página oficial de E-Pract Profesionales observamos que los objetivos principales se dividen en 3 áreas distintas: 

El primero consiste en brindar un espacio a los profesionales que tengan interés en la mejora de su práctica en el área de salud, en sus diversas modalidades.

El segundo, dirigido hacia la meta funcional de la misma comunidad de “favorecer el intercambio de experiencias donde el tiempo y la geografía no sea una limitación” (E-pract, 2011).

Y por último, favorecer el intercambio de información y herramientas que funcionen para el crecimiento profesional de los miembros.

Como podemos identificar en los objetivos de E-Pract Profesionales, sí se cumple con los principales ideales y características que definen a una comunidad de práctica en su esencia. Es decir, el conjunto de personas unidas en un tema en específico para el aporte e intercambio de conocimientos sobre un tema de interés común y que se hace presente tanto en la teoría general expuesta anteriormente, como en este campo real de práctica.

Funcionalidad

Al hablar de funcionalidad en las comunidades de práctica nos topamos con varias opciones bastante prácticas. En E-Pract, por medio de esta comunidad, se le permite al usuario registrado definir sus temas de interés y los grupos que se encuentran disponibles dentro de la página, incluso puede llegar a accesar a una serie de datos científicos, artículos, protocolos y además al mismo tiempo, tiene la oportunidad de generar él mismo.


E-Pract Profesionales, cuenta con 17 grupos diferentes de discusión que poseen un “coordinador o facilitador”. Que a su vez, este tiene experiencia en el tema y ayuda tanto a aportar información así como a resolver dudas.

Cuando uno tiene la inquietud de registrarse a un grupo, se le otorga una pequeña introducción del tema general y de los diversos subtemas que se posee para discutir. Así como también, el objetivo individual de ese sector de la comunidad. A la hora de aceptar formar parte de uno de ellos, finalmente se obtiene acceso a las múltiples colaboraciones. Para ejemplificar este apartado, nos registramos en el primer grupo llamado “Análisis y mejora de la seguridad”, donde pudimos encontrar el tema “Eventos relacionados con la seguridad del paciente” que poseía 12 comentarios. El tema no sólo trataba de aportar información, sino que también sugería a los usuarios hacer el uso de la red como promotor de eventos. Observamos que los miembros hicieron uso de ese espacio para publicar diversas noticias, experiencias personales y “resúmenes” sobre los diferentes foros presenciales, sesiones a los que habían asistido.

Desde usuarios individuales como grandes instituciones, hicieron uso de la comunidad de práctica para fusionar sus ideas y comentarios, y con esto, poder brindar una amplia variedad de conocimientos.

Beneficios Sin duda alguna, cuando un grupo de usuarios ponen en común cierto conocimiento, se generan beneficios que favorecen a la comunidad. Después de nuestra observación en E-Pract Profesionales podemos enunciar los siguientes: 

Se da la oportunidad a sus miembros de compartir con diversos profesionales del área, sin importar el nivel propio de conocimiento o sector en que se encuentre estudiando.

A pesar de que se tienen ciertas limitaciones “teóricas” para ingresar, no se pide la comprobación del campo dominante profesional.

Los usuarios registrados tienen la opción de elegir que periódicamente reciban información sobre otros profesionales que están trabajando en temas similares.


Y esto permite la interacción entre ellos por medio de contactos y correos electrónicos. 

Se tiene un acceso en la misma página a las herramientas y materiales o documentos compartidos por toda la comunidad. Pero también, existe un Facebook donde se realizan publicaciones de enlaces que invitan al debate y a la actualización de contenidos.

Acceso a la Comunidad de Práctica

Una vez más, decidimos adentrarnos por cuenta propia a la comunidad para cerciorarnos de la forma de acceso en E-Pract Profesionales. Nos encontramos con una plataforma sencilla e identificable. Al entrar a la página principal de E-Pract, en la columna derecha podremos encontrar el “Acceso a la red de profesionales”, en donde claramente es visible la opción de “crear nueva cuenta”. Esto no tiene ningún costo y uno se puede registrar a través de un formulario sencillo.

Al hacerlo, encontramos algo interesante, el formulario de E-pract, permite a los nuevos miembros que se registran, seleccionar opciones, así también como proponerlas. Tomaremos como ejemplo nuestro caso, al elegir México como país de origen, se abrió la elección de estados pero no todos se encontraban enlistados. Sin embargo, se desprendió una opción en donde se le deja al usuario “crear una nueva región” que se guarda para las próximas selecciones de los nuevos integrantes. Pero, ¿qué trascendencia tienen estos datos? Simple y sencillamente para

la

representación de las características de los miembros que conforman la red que expondremos a continuación.

Características de los miembros de E-Pract

Según los formularios de la comunidad, E-Pract, tiene alcance en países como Argentina, Belice, Brasil, Chile, Colombia, España, Guatemala, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Venezuela, entre otros, formando así un total de 25 regiones con representación dentro de la red.


La razón por la que se da este agrupamiento de países se relacionan principalmente por utilizar el idioma español en su mayoría, ya que la conformación de la página esta en este idioma, sin embargo, en los formularios también parece existir la necesidad de abrirse a nuevas lenguas, debido a que se le permite a los usuarios enlistar los idiomas que dominan.

Entre las profesiones y ocupaciones que pudimos identificar en dicha comunidad de práctica, se encuentran: enfermeros, dentistas, educadores sociales, estudiantes, farmacéuticos, fisioterapeutas, médicos, psicólogos, sociólogos, entre otras opciones. Dejando opción también para elegir el tipo de trabajo que realizan los nuevos miembros, como es la atención clínica, la docencia, la investigación y participación en proyectos, y demás.

Ante este panorama, podemos ver entonces que se trata de una red que abarca a los diversos estratos de ciencias de la salud y otras profesiones afines que dan cabida a la interdisciplinariedad de la comunidad, así como la apertura hacia distintos niveles de conocimiento, tal es el caso de los estudiantes en comparación con los especialistas de las áreas, que además aportan y generan conocimiento al campo de estudio de E-pract Profesionales. Cabe destacar que E-Pract hace una acotación importante: esta sólo pide a sus miembros la responsabilidad por sus propias publicaciones, ya que no se representa a sí misma por su contenido, sino por el esfuerzo de realizar este espacio de intercambio y consulta. A pesar de que esta comunidad de práctica se gestó el 21 de septiembre del 2011, podría considerarse “nueva” en el campo, actualmente posee más de 1500 participantes que la integran, con lo que podemos ver el alto impacto e influencia que puede llegar a poseer este tipo de espacios.

Proyecto Knowledge Hub para Educación básica. Caso de Estudio: México. Pasando a otro rubro, nos encontramos con otra comunidad de práctica, sin embargo esta se trata de un proyecto financiado por estos dos organismos: por CUDI (Corporación de Universidades para el Desarrollo del Internet) y por la CONACYT


(Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), que a su vez dicho proyecto estuvo auspiciado en el periodo enero-noviembre del 2009 por Tecnológico de Monterrey.

Para adentrarnos más a fondo a esta comunidad, primero queremos destacar que además fueron 6 Instituciones de educación superior las que participaron: 

Tecnológico de Monterrey (5 investigadores)

Universidad Regiomontana (2 investigadores)

Comité Regional Norte de la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO, A.C (3 investigadores)

Universidad de Montemorelos (4 investigadores)

Instituto de Investigación, Innovación y Estudios de Posgrado para Educación, IIIEPE /3 investigadores.

Escuela Normal Miguel F. Martínez (5 investigadores)

Cabe destacar que se invitaron a escuelas de educación básica en México de las cuales aceptaron sólo 30 de ellas. Estas instituciones participantes pactaron documentar la experiencia de cada subgrupo a través de subproyectos de investigación, permitiendo así, construir una memoria colectiva de conocimiento sobre el tema de interés, que a su vez formarían redes que vincularan a todo el grupo de investigadores.

Objetivo En la página oficial del Proyecto Knowledge Hub pudimos identificar que su principal objetivo radica en enriquecer un catálogo de Recursos Educativos Abiertos para educación básica y elemental en México.

Funcionalidad

Hondando en el contenido de las aportaciones que maneja esta comunidad, nos encontramos con material relacionado con los recursos educativos abiertos, a efectos de colaboración y para la implementación de la tecnología en la educación básica. Cada institución desarrolló distintos proyectos para generar información que permitiera comprender el proceso de documentación y catalogación de REA (Recursos Educativos Abiertos) para el proceso de formación en educación básica.


Como primer paso y a través de un formulario de registro Web, se envío la invitación al proyecto a maestros de educación básica, de ellas aceptaron participar 178 de los cuales al final completaron el proyecto 150 de ellos.

Seguidamente, en cada escuela dio una capacitación a los maestros de forma presencial sobre cómo hacer búsquedas de información efectivas en la web y eran asesorados en la forma de documentar los recursos encontrados mediante sesiones pregrabadas de capacitación en el uso de metadatos especiales para su publicación en el catálogo web de Knowledge Hub.

Durante el proyecto, también se les capacitó para usar el Internet, así como tácticas para utilizar algunos recursos tecnológicos dentro de sus sesiones de clase. Los profesores investigadores de educación superior estuvieron trabajando junto con los maestros de educación primaria y secundaria.

Además, seis subproyectos de investigación se desarrollaron dentro del marco de referencia del proyecto principal, cada uno correspondiente a cada institución participante. Su principal objetivo era difundir los conocimientos sobre los recursos educativos abiertos, a efectos de colaboración y para la implementación de la tecnología en la educación básica. Incluso, para un contribuir a una constante interacción, cada tres semanas

celebraron

reuniones

entre

los

integrantes

del

proyecto,

usando

videoconferencia como medio de comunicación.

Características y Beneficios

Como se mencionó anteriormente, la comunidad de práctica se conformó con las 6 instituciones participantes en el proyecto: 11 profesores, 5 maestros y 8 investigadores, sin embargo se acordó trabajar en la modalidad asíncrona, es decir, a distancia de forma virtual en locaciones geográficamente dispersas; así como con el apoyo de reuniones presenciales usando diversos mecanismos de comunicación tales como la creación de una página Web (blog) para centralizar los esfuerzos de comunicación y el proceso de documentación.


Herramientas de comunicación

Como principales herramientas base para Knowledge Hub pudimos encontrar que los Foros de discusión y colaboración en Web, fungen principalmente como herramienta para debatir, argumentar y negociar acciones de investigación en diversos temas específicos. Además hacen uso de correo electrónico, sesiones de videoconferencia, chat, reuniones de seguimiento presenciales, así como un blog de maestros.

Funciones Knowledge Hub destaca que el promover un efectivo aprendizaje de grupo en el proyecto de carácter inter-institucional es una función central

dentro de su

conformación. Así como incentivar y fomentar la colaboración a través del intercambio de significados y experiencias.

En sí, este grupo de investigadores buscó desarrollar el máximo potencial y acumular la amplitud y diversidad de información existente de conocimiento colectivo a través de la tecnología

disponible, permitiendo así un proceso de recopilación colosal de la

información.

Características de los miembros

En general los miembros de esta comunidad tienen la función de docentes, con un mínimo en funciones administrativas y directivas. El nivel educativo en el que imparten clase es primaria; casi la totalidad de ellos impartiendo en los grados inferiores: 1ero, 2ndo y 3ero de Primaria. Predominando las materias de Español, Matemáticas e Historia.

Hablando un poco de su relación con las nuevas tecnologías, su uso del internet es de nivel principiante a intermedio. Con un nivel de habilidades computacionales y en el manejo de la información nuevamente de principiante a intermedio.

Trabajar como Comunidad de Práctica, facilita de manera inimaginable la reducción de tiempo en el metodológico proceso de búsqueda de la información, y además genera experiencia en la solución de problemas muy particulares ya que se tiene un apoyo


muto de pares, que a su vez, favorece el intercambio de ideas y la valoración de las distintas opiniones y perspectivas, ayudando en el proceso de toma de decisiones.

Análisis comparativo entre las Comunidades de Práctica Virtuales Global y Nacional Al hablar de comunidades de práctica parecería que existe una unanimidad entre sus características y objetivos, sin embargo pudimos notar una contrariedad en dicha afirmación.

Podría parecer que las comunidades de práctica virtuales deberían ser

iguales en términos generales, pero mediante esta comparación observamos que existen diferencias importantes que considerar entre una comunidad global y una comunidad en México.

La diferencia más sobresaliente fue la estructura que conforma a las comunidades. En el caso de la comunidad médica, vemos que es una estructura más libre, pensada y planeada, sin embargo no busca a las personas para que pasen a ser parte de su red, los miembros llegan movidos por un interés propio que encaja con los intereses que se tienen en la comunidad.

En cuestión de la comunidad de México, se planeó el funcionamiento de la agrupación, quién haría qué cosa y la manera en cómo se haría a través de los subproyectos de investigación. Esto genera que se haga una búsqueda para la invitación de los posibles miembros de la sociedad. De tal manera que se beneficia a la comunidad en tanto que el objetivo que se busca tiene un alcance regional por lo que se pueden uniformar ciertos aspectos.

Dicha formalidad al momento de la planeación, indudablemente limita la inscripción de nuevos miembros a la comunidad de práctica, pues se debe de cumplir con una serie de requisitos para poder ser parte de esta asociación, mientras que en el caso de la agrupación médica, vemos que es mucho más libre la aceptación de nuevos miembros, ya que su acceso a formar parte de ella tiene mayor facilidad. Con esto se beneficia a la


agrupación, ya que su número de miembros crece con el paso del tiempo, lo que resulta en un mayor número de aportaciones y conocimiento compartido.

Una diferencia abismal puede ser el idioma, aunque en este caso no se puede observar, esta depende de los miembros de la comunidad o del país de origen, el idioma podría representar una barrera importante para poder pertenecer a una comunidad de este tipo.

Al tratarse de Comunidades de Práctica Virtuales, nos damos cuenta que el tiempo y el espacio realmente no importan a la hora de compartir conocimientos con los demás miembros. Vemos que en la comunidad médica no afecta el hecho de que los miembros sean de distintos países, la mayoría de habla hispana. Concretamente no existe una distancia en cuanto a espacio, nivel de conocimiento o participación y el contacto frente a frente entre los miembros del grupo es prácticamente inexistente.

Sin embargo en el caso de la comunidad de México, identificamos que si hubo un contacto, pues para poder ser parte del proyecto, en primera instancia se llevó a cabo una capacitación presencial, en el que se deja de lado el concepto de comunidades de práctica virtual y se vuelve a un sistema formal donde un guía les va dando los lineamientos que se tienen que seguir.

Las características que tienen en común estas dos comunidades de práctica radican en el objetivo y la razón de ser de las comunidades, así como la de resolver algún problema en base a la ayuda conjunta de los miembros. El origen de ambas sociedades nace dentro de una situación problemática, a pesar de que tienen una metodología muy distinta de lograrlo, ya que la organización que se tiene en la de México existe un sistema preciso y planeado para la obtención y logro de resultados. Este método nos da a entender que este grupo tiene una forma más planeada y estricta para llevarse acabo.

En cambio en la comunidad médica, la participación es más por iniciativa propia, no se sigue una serie de pasos estipulados para que sea una organización exitosa. Se respeta el mismo planteamiento que se dio al momento de ser creada: que las colaboraciones por parte de los miembros la vuelvan una fuente de conocimiento.


Finalmente, la característica en común más relevante es lo que las convierte a ambas en comunidades de práctica virtuales, es el uso de internet como herramienta de contacto. Si bien en el caso de México, si hay un acompañamiento presencial, después de ello los principales instrumentos de comunicación entre los participantes es a través de herramientas de internet, además de ser parte fundamental en la problemática que se intenta resolver. En el caso del grupo médico, la distancia física hace que el internet se vuelva su mejor aliado para llevar a cabo el intercambio de conocimiento.

Conclusiones Generales Se dice que de la teoría a la práctica hay un trecho enorme, ya que están en función del mejor acoplamiento de cada particular. Las comunidades de práctica virtuales han venido a revolucionar la recolección y generación

de conocimiento de manera

globalmente.

Tal y como lo planteó Wenger (2002), la profundización en un tema que genera polémica, es el motor para crear interacciones y nexos inimaginables entre individuos que desean aportan o subsidiarse de conocimientos.

Es por eso, que mediante este análisis comparativo de comunidades de práctica, podemos concluir que las variaciones geográficas determinan de gran manera la metodología y el uso de los planteamientos generales de dichas comunidades. Es decir, se adaptan a las necesidades de casa región.

Al hablar de comunidades virtuales de práctica, pudimos observar un avance que día a día va en creciente aumento. El internet facilita y rompe las barreras de tiempo y espacio, facilitando así la búsqueda de contenidos y la fluyente contribución a generar más contenido acerca de cualquier tema.

Hondando en la comparación anteriormente hecha, deducimos que ambas comunidades cumplen con los supuestos teóricos. Quizás no de la misma manera y no en el mismo grado, sin embargo también existen puntos de mejora y aprovechamiento de las redes virtuales.


Creemos que las comunidades de práctica en México están aun en vías de desarrollo, ya que aunque no es una generalidad, aún las herramientas tecnológicas no son una primera opción de interacción en la gente profesionista y de mayor edad. Sin embargo, consideramos que estas comunidades están abriéndose paso al contribuir al conocimiento y no solo de manera regional sino global.

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Comunidades de práctica virtual: contraste entre teoría y práctica