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Comprendiendo un Mapa en el Progreso del Aprendizaje.

Alumna: Belén Velásquez Paredes. Curso: Diseño y Adaptación Curricular. Profesor: Jorge Miranda Ossandón.

Temuco, 13 de Enero 2012


Comprendiendo un Mapa en Progreso del Aprendizaje.

Una de las preguntas más frecuentes a padres de un niño de primero básico es ¿Y aprendió a leer? , esto nos refleja lo que las personas comienzan a esperar de los estudiantes en los distintos niveles de escolaridad. La sociedad necesita ver avances en lo que se aprende, y muchas veces o exige demasiado o simplemente no le da importancia. Y no solo las personas son las que crean criterios sobre lo que se debería conocer en una determinada etapa de la vida escolar, va más allá de una pregunta, existen estándares de lo que una persona debe saber dependiendo de los cursos a los que enfrenta, y descubrirlos en el mundo docente es todo un desafío. Esos criterios establecidos por el Ministerio de Educación son los llamados Mapas de Progreso del Aprendizaje. Si comenzamos a descubrir el mensaje que este título nos deja, nos daremos cuenta que es una de las claves para hacer mejoras pedagógicas, pero ¿Quién entiende qué es un mapa, y como llevan al progreso en el aprendizaje? Aclarando la duda podremos entender el mapa como un instrumento que nos muestra la trayectoria de algo desconocido, pero.. ¿De qué? El Ministerio nos aclara diciéndonos que es del aprendizaje de los alumnos, pero en etapas determinadas de la vida escolar. El tema de fondo es que la moraleja del significado nos refleja es que fueron creados con objetivos claros y desconocidos, pero que si los abordamos como una sugerencia efectiva, nos llevará a considerables mejoras en el aprendizaje. Hoy en día los encargados de utilizar estos instrumentos son los docentes, quienes deben aprovechar los beneficios que estos entregan a la labor docente en miras de ejercer una educación con mayor efectividad en cuanto a los logros de los alumnos y a lo que se puede llegar a esperar de ello, presentando objetivos desafiantes de acuerdo con los mapas de progreso y llegar a una evaluación que pretenda la mejora en la calidad de lo que los estudiantes aprenden. Los docentes y la institución deben ser capaces de saber que existen 4 ámbitos en los mapas del currículo de Matemáticas para así no solo dar relevancia a uno o dos, si no al curriculo en general que es un estándar del aprendizaje esperado. Si esto no se lleva a la práctica no podemos hablar de mejoras en la calidad, porque no se es capaz de conocer las herramientas impuestas para ello, se anula la posibilidad de conocer el nivel de logros de los alumnos y aquello en lo que necesitan profundizar para saber hacia dónde redirecciona la enseñanza para un mejor aprendizaje. Un elemento importante de estos instrumentos es que miden los logros en 7 niveles o estaciones, ello nos incentiva al elevar nuestros conocimientos a rangos superiores, pero en su mayoría no se llega a la cúspide. Eso se demuestra preguntándole a un alumno de cuarto año medio si es que es capaz de producir todo tipo de textos de intención literaria y no literaria, para expresarse, narrar, describir, y exponer. O bien, si es capaz de establecer relaciones entre diversas variables geográficas para explicar una dinámica espacial en un


territorio determinado. La respuesta es clara, y lo que nos dice es que no tiene lo que se espera de él, ¿por qué? Porque eso es lo que se espera desde el nivel siete en los respectivos mapas de progreso. Y es posible que más de un profesor parezca sorprendido de la respuesta al por qué, pero es necesario el conocimiento de esto para mejorar la enseñanza, porque aunque los Mapas de Progreso sean solo un apoyo, es un apoyo fundamental. Existe una clara relación entre estos instrumentos y la evaluación, y esa es otra de las fundamentaciones de porque el docente debe conocerlos y aplicarlos, y refiere a que Los Mapas de Progreso en sus diferentes sectores muestra lo que espera de un estudiante desde lo ideal, pero que se puede llevar a la práctica trabajando las debilidades, y de esa forma idear una evaluación efectiva a los alumnos. Así lo plantea Román, M (s/f) quien dice que “La evaluación: Proporciona evidencia de los logros del aprendizaje, permitiendo juzgar y registrar el desempeño de los alumnos” (pp. 3) Estos instrumentos de medición de logros no solo están para la consideración de los profesores, además son una base para los mismos alumnos y sus familias. Es decir, la importancia debiera repercutir más allá del aula, cada integrante del proceso enseñanza aprendizaje tiene una responsabilidad frente a la evolución o no de está, cuestionarse cómo se está al finalizar un ciclo de aprendizaje, y así plantearse mejoras con el apoyo de la familia y su entorno en general. No es menor la idea de que los mapas de progreso establecen criterios desde la educación parvularia, haciendo un llamado desde las bases en los que se adquieren los aprendizajes fundamentales y básicos, aquellos que comienzan a determinar una buena o mala enseñanza y que hace un llamado de atención a la calidad, porque son una información que enriquece el aprendizaje. Es importante ahondar en los distintos escenarios que involucran los mapas de progreso, las instituciones de formación inicial docente tienen la tarea fundamental de acercarlos a los futuros docentes e interpretarles sus beneficios a la educación y su papel la medición del aprendizaje visto desde que fueron implementados como mejora a la prueba SIMCE, y con ello tienen la intención de aportar cualitativamente al currículo, pero no reemplazarlo. Dentro de los elementos más significativos que aportan podemos dilucidar las mejoras pedagógicas, y el desarrollo profesional del docente. Por esto y más debemos utilizar las herramientas que se entregan para el desarrollo de la enseñanza, las soluciones a los problemas de calidad no vienen solas, pero si están instaladas a la comodidad de nuestro computador. Claro está que solo es un paso.. pero que viene acompañado de otro, y de otro.. y eso es avance. Pero si hacemos una mirada más crítica, estos estándares de logros pueden ir recorriendo nuevos saberes, y también avanzar junto con el desarrollo y los nuevos requerimientos de las persona. Cuando ya la entendamos como una sugerencia útil, mejorémosla, y de esta manera crearemos un mapa con nuevos desafíos, que nos hable de progresos a nivel más avanzado, dejando lo intermedio y lo inicial. Entonces como establecimiento, como familia y como estudiante puedan preguntarse ¿progresé?


Referencias Bibliográficas.

de

Aprendiendo a ser mejores, Dos innovaciones para seguir de cerca el aprendizaje nuestros alumnos, Extraído el 11 de Enero del 2012 de

http://www.mineduc.cl/biblio/documento/200704041640050.BoletInprofesoreseditada.pdf.

Román, M (s/f) Evaluación y Mapas de Progreso del Aprendizaje. Editorial Crecimiento.


Ensayo