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Construyendo la ciudad completa

Eduardo Castillo Experto en urbanismo

“Yo le apuesto a una ciudad inclusiva” ¿Qué aspectos positivos ve del proceso de planificación en Curridabat?

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“Vivimos en una ciudad en obra gris”, señaló el Alcalde Edgar Mora, hace varios meses ante un grupo de empresarios locales. Es necesario avanzar hacia la construcción de una ciudad completa. ¿Se podrá dar el punto final a la construcción de una ciudad? Dificilmente. Como una casa, siempre van y vienen los arreglos y las mejoras. Pero aspirar a una idea de ciudad es el primer gran paso para su construcción. Hace meses el gobierno local está en esas. El más reciente de los eventos se realizó en diciembre pasado, cuando se realizó un el Taller de Capacitación y Planificación Urbana, con la participación de decenas de vecinos. El taller, entre otros objetivos, buscaba generar cierto consenso sobre el tipo y forma de ciudad que la comunidad desea hacer de Curridabat. La planificación urbana, como lo sufrimos todos los días en Curridabat, no es el fuerte de nuestras autoridades nacionales. La experiencia de crecimiento desordenado de la gran área me-

tropolitana, donde predominó la expansión horizontal, solo ha conducido a la creación de ciudades desagregadas, que obligan a grandes inversiones en caminos y transportes, kilómetros y kilómetros de tuberías, cables o postes para soportar esa expansión. Las ciudades se convirtieron en caseríos (finos, menos finos o más precarios) donde las interacciones se basan en la transitoriedad, la violencia vial, la inseguridad y el “cada uno enciérrese en su casa”. Por dicha, Curridabat tiene todavía en su corazón un pueblo que puede darle un vuelco a ese mal sueño y construir, una ciudad, como dice el alcalde, donde todos podamos habitar, trabajar, estudiar, comprar y recrearnos. Este taller de diciembre fue conducido por un grupo de expertos urbanistas, entre ellos, Eduardo J. Castillo, a quien consultamos vía electrónica sobre diversos aspectos relacionados con la construcción de una ciudad en el sentido integral. Compartimos sus respuestas con toda la comunidad curridabatense.

El proceso de planificación que se ha llevado a cabo en Curridabat es algo sin precedentes en la región Centroamericana. Lo más positivo del proceso es la apertura que hay hacia los vecinos, así como la amplia participación de estos mismos en el proceso. Tradicionalmente, la planificación urbana en las ciudades de la región ha sido nula o muy escasa. Cuando se ha hecho planificación, esta ha sido a puerta cerrada, imponiendo criterios ante los vecinos, quienes son los que mas se ven afectados, positiva o negativamente de estas decisiones. En este caso, la municipalidad se animó a trabajar de esta manera abierta, y nos permitió realizar un proceso participativo muy similar al que hemos realizado en ciudades de Estados Unidos, rompiendo paradigmas al comprobar que la sociedad de una ciudad como Curridabat ya quiere y demanda un urbanismo de calidad que al final del día se traducirá en una mejor

calidad de vida para las personas que habitan y trabajan en este cantón.

¿A qué riesgos se enfrentan las ciudades y sus habitantes si no se toman medidas de ordenamiento urbano? En la última década, el mundo pasó de tener una población mayoritariamente rural a una mayoritariamente urbana. Esto trae consigo grandes retos, pero grandes oportunidades también. En los últimos 50 o 60 años, las ciudades han crecido desmesuradamente hacia la periferia, impulsadas por la falta de políticas claras de ordenamiento territorial y la especulación inmobiliaria. Aunque muchos ven este crecimiento como desarrollo, hemos fallado en concretar centros urbanos completos en donde se puede vivir, trabajar, recrearse, estudiar, etc. en fin, todas las actividades del ser humano a distancias cortas, como se tenía en la ciudad tradicional antes de la era del automóvil.

Los efectos de este crecimiento desmesurado ya los estamos viviendo y son muchos. Entre ellos puedo mencionar algunos que afectan al medio ambiente, como lo es la devastación de campos agrícolas y bosques alrededor de las ciudades, así como la contaminación de ríos, lagos y mares al extender la ciudad más allá de límites manejables. Los efectos que nos afectan como seres humanos van desde la inseguridad, al separar los usos de la ciudad y aún mas, separarnos en clases sociales, según nuestra capacidad económica; hasta la obesidad, al forzarnos a todos a trasladarnos de un lugar a otro en auto-


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móvil, ya que la ciudad no está diseñada para el peatón. Esto es algo que hoy en día simplemente aceptamos como la realidad, pero no nos ponemos a pensar en lo que esto afecta nuestra calidad de vida y no digamos las vidas de las generaciones futuras. Sin embargo, estamos a tiempo y es momento de repensar la ciudad y evaluar las prioridades. Una ciudad bien diseñada, conectada y ordenada, puede ser un gran detonante de desarrollo. Por medio de procesos como éste, creamos las bases para que este desarrollo pueda ser realidad.

¿Cómo percibió la participación de los vecinos en el pasado taller de diciembre? Me pareció excelente. El equipo de urbanistas que participó conmigo ha trabajado en muchas ciudades de Estados Unidos y estamos acostumbrados a hacer este tipo de procesos allá, pero acá no sabíamos que esperar, ya que es la primera vez que se intenta algo así. Sin embargo quedamos verdaderamente sorprendidos y muy satisfechos no solo con la participación tan amplia, con gente de todas edades e intereses distintos, sino también con el nivel de propuesta. Nos damos cuenta que es una comunidad proactiva y que busca que las condiciones de vida sean mejores para todos. Solo en un foro como este se le puede dar voz a gente tan diversa y encontrar aquello que los une en vez de aquello que los divide. Al final

Æ®lY‹A’Ícl’Í–lÆ del día la gente se da cuenta que la mayoría queremos lo mismo: mejor calidad de vida. Es un proceso que he realizado decenas de veces y nunca para de sorprenderme, Curridabat definitivamente sorprendió.

¿Qué puede hacer la ciudadanía, en forma individual, para mejorar su ciudad-vecindario? Hay muchas cosas que podemos hacer para mejorar nuestra ciudad y nuestros vecindarios, estas pueden ser tan sencillas como mantener el frente de nuestras casas limpio, ordenado y bien pintado. Esto genera una mejor apariencia de la ciudad e inconscientemente nos hace cuidarla mejor. Aparte, hay decisiones que podemos tomar en cuanto a donde vivimos, donde compramos, como nos movemos, a que colegio enviamos a nuestros niños, etc. Estas decisiones afectan directamente nuestra calidad de vida, ya que podemos optar por manejar distancias largas o hacer una vida de barrio, si las condiciones lo permiten. Aunque esto no es tan fácil, quizás hay posibilidades de trabajar mas cerca de donde vivo, o comprar en la tienda de la esquina o llevar a nuestros hijos a un colegio cercano, siempre y cuando hayan opciones y en planes como el de Curridabat estamos intentando fomentar este tipo de desarrollo que genere mas opciones y oportunidades. Por último está también involucrarse, ser proactivo en la comunidad.

¿Cuáles son los principios de un nuevo urbanismo? o, para que nos quede más claro: ¿Cómo son las ciudades que hemos construido y cómo podrían ser? El nuevo urbanismo se enfoca en gran parte en reconquistar la ciudad para el ser humano. Un gran error que hemos cometido desde mediados del siglo pasado es el de diseñar las ciudades para darle prioridad al vehículo y no al ser humano. Hemos pasado de tener ciudades y vecindarios compactos, caminables y de usos mixtos a ciudades totalmente expansivas y segregadas en donde diariamente perdemos una o dos horas de nuestras vidas en traslados dentro de nuestros vehículos, cuando podríamos estar gozando de actividades más placenteras y productivas. La ciudad en sí es una de las mas grandes e importantes invenciones del ser humano, pero estamos perdiendo la batalla contra la máquina. Es tiempo de revisar la agenda y volver a poner al ser humano al centro de la discusión acerca de las ciudades. No es fácil, se necesita liderazgo a todo nivel, desde las autoridades gubernamentales y municipales a la iniciativa privada y hasta el ciudadano común. Lo importante es preguntarnos, que tipo de ciudad queremos tener? Yo le apuesto a una ciudad inclusiva y conectada, de usos mixtos a distancias cortas. Esta es una ciudad en donde me puedo mover de distintas maneras, ya sea a pie o en bus, tren, bicicleta o vehículo personal. Es

segura porque las calles y espacios públicos están diseñados tomando en cuenta el peatón y a los demás medios de transporte. Además, los edificios no se encuentran tras de muros, sino que tienen ventanas, vitrinas y puertas que enmarcan el espacio público, haciéndolo transitable y seguro. La escala de los edificios es humana y tengo muchas opciones para ir a comprar, estudiar, trabajar, entretenerme,

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vivir o simplemente pasear por allí. Este tipo de ciudad permite y fomenta el contacto con personas de todo tipo y edades, enriqueciéndonos como sociedad, propiciando la tolerancia y el intercambio cultural. Es una ciudad de oportunidades, ya que la apertura y la diversidad crean condiciones para una ciudad próspera, competitiva en un mundo globalizado. En fin, una ciudad completa.


Interview in Curridabat newspaper, Costa Rica