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Ojo- órgano de la visión en los humanos y animales. Los ojos de las diferentes especies varían desde los estructurados mas simples, capaces de diferenciar solo entre la luz la oscuridad, hasta los órganos complejos que presentan los seres humanos y otros mamíferos, que pueden distinguir variaciones muy pequeñas de formas, colores, luminosidad y distancia. En realidad la función del ojo es traducir las vibraciones electromagnéticas de la luz en un determinado tipo de impulsos que se transmiten al cerebro.

Sapos Ojos de los sapos, la visión es el sentido dominante de los anfibios, y gracias a sus ancestros sus ojos acuáticos se adaptan al aire, sus parpados humectantes y lagrimosos lubrican el ojo para evitar que se sequen y se llenen de polvo. Las partes del ojo son: Retina: Contiene conos y bastones, siendo estos últimos responsables de la visión en color. Iris: Los músculos circulares y radiales que presenta, e permite abrir y cerrar la pupila para ajustar la cantidad de luz que entra en e ojo. Membrana Nictintante: Contritamente a nosotros que tenemos el parpado superior móvil, los anfibios lo tienen fijo siendo el parpado inferior el que se desplaza.

Insectos Los ojos de la mayoría de los insectos son simples (Una visión mas perfecta, compuesta por un gran numero de ojos parciales que están provistos de cornea y cristalinos, que proporcionan una imagen de puntitos.

Vertebrados Es un sistema óptico por un dioptría esférico, y una lente, que recibe, respectivamente, el nombre de corneas y cristalino, y que son capases de formar una imagen de los objetos sobre la superficie interna del ojo en una denominada retina, que es sensible a la luz.

Crustáceos Los ojos de los crustáceos, al igual que los insectos la mayoría tienen ojos compuestos, que son muchos fotorreceptores, hay una pigmentación negra entre los ojos compuestos de los crustáceos se mueve para ajustar a la cantidad d de luz que haya. Los ojos compuestos crean una visión en puntitos.

Leonardo da Vinci


Leonardo da Vinci, en 1508, el primero en observar que al introducir la cabeza en un recipiente de cristal con agua se modificaba la visión. Con el paso de los años diferentes investigadores perfeccionaron esta antigua teoría hasta lo que hoy conocemos como lentes de contacto.

Hallan en Myanmar una mosca primitiva coronada con un «cuerno» con tres ojos

Científicos han descubierto en Myanmar el fósil de una mosca primitiva de unos 100 millones de años con una extraña destreza visual. Además de sus dos grandes ojos compuestos, similares a los de los insectos actuales, la criatura estaba dotada de una protuberancia alargada sobre el tope de su cabeza, a la manera de un «cuerno» o una «bocina», sobre la que descansaban otros tres ojos. Sus cinco luceros le permitían controlar fácilmente a los depredadores que se le acercaban. Un especimen de esta mosca, bautizada como Cascoplecia insolitis, pudo llegar hasta nuestros días conservado en ámbar desde el final del Cretácico inferior. La pequeña «joya» apareció en una mina del valle Hukawng, en Myanmar y podrá dar más información acerca de los ecosistemas antiguos y las criaturas que habitaron en ellas. Único en el mundo«Ningún otro insecto descubierto jamás tiene un cuerno como ése, y no hay ningún animal con un cuerno que tenga ojos en la parte superior», ha asegurado el investigador George Poinar, profesor de zoología en la Universidad Estatal de Oregón. El experto, que ha publicado el estudio en la revista Cretaceous Research, cree que la finalidad del cuerno era sostener los ojos en lo alto para detectar cualquier peligro como cucarachas, mantis o lagartos que vivían en las selvas de la antigua Birmania y podían ver en


la mosca un buen almuerzo. Por si al bicho le faltara gracia, también se caracterizaba por unas patas particularmente largas y unas pequeñas mandíbulas con las que se alimentaba de partículas de alimentos. Al parecer, la colección de ojos sirvió a la mosca mientras las flores y plantas de la época eran pequeñas. Con la evolución, las flores aumentaron su tamaño y el insecto perdió su ventaja, lo que pudo haber provocado su extinción.

La forma de solucionar una catarata es mediante cirugía La catarata tiene siempre como tratamiento la cirugía. Existen casos en los que la catarata causa una ligera miopía y el problema se puede solucionar con un aumento de dioptrías en los lentes. Pero si va a más, que es la gran mayoría de los casos, la solución es operar. No es necesario esperar a perder la visión para operarse. Una catarata total, aquella que se ha dejado evolucionar más tiempo del necesario o que ha llegado a tal gravedad por culpa de un traumatismo, no debe tardarse en operar. Eso podría dificultar su extracción y conllevar una serie de complicaciones. La catarata se debe extraer en el momento en que empieza a interferir en las actividades de la vida diaria. En qué consiste la operación de cataratas La técnica utilizada para eliminar una catarata es la facoemulsificación. Consiste en eliminar el cristalino sucio, que se ha vuelto opaco, y reemplazarlo por una lente artificial transparente. La mayoría de pacientes requieren usar unas gafas finas tras la operación para poder desarrollar algunas actividades como leer o ver de lejos. Sin embargo, también existe la posibilidad de colocar un cristalino artificial multifocal que permitiría prescindir de las gafas totalmente, pero ésto no es lo habitual Hay personas que al operarse de miopía efectúan a su vez el cambio de cristalino. Este es el caso de pacientes que superan los 45 años y que, a pesar de que el cristalino no esté totalmente opaco, probablemente en unos años habrán desarrollado un problema de cataratas. Los casos de cataratas se están presentando cada vez en personas más jóvenes. No se sabe cuales son los factores que influencian en esta tendencia, pero lo cierto es que personas de apenas 50 años ya acuden a la consulta del oftalmólogo por estos problemas de visión.


Los grandes depredadores han desarrollado un agudo sistema visual para poder cazar en la oscuridad. Semejante ventaja la obtienen gracias a poseer detrás de la retina un material cristalino que hace las veces de espejo, aumentando hasta cincuenta veces la brillantez de la imagen presentada -si bien, también la hace más borrosa-. Esta membrana se llama tapetum lucidum y hace que su visión sea seis veces superior a la del hombre. Es el tapetum lucidum, que logra aumentar entre 30 y 50 veces cualquier rastro de luz por pequeño que sea, el que hace brillar sus pupilas en la oscuridad cuando les alcanza un rayo luminoso. En lo que respecta a los felinos, además, su potencia visual se ve a su vez favorecida por la gran adaptabilidad de sus pupilas, circulares cuando se abren al máximo en la penumbra, tres veces más dilatadas que las de los humanos y que pueden recoger así la mayor cantidad posible de luz. Por el contrario, la luz intensa reduce las pupilas a dos finos hilos verticales. •

Bioquímica Descripción: Calamar estudiado Foto:University of Wisconsin

Utilizando un proceso llamado bioluminiscencia, el calamar puede iluminar su lado inferior (la parte que de él puede verse desde debajo cuando navega) para imitar las aguas iluminadas por la luz solar y que no se note que algo tapa la luz. Esta estrategia camufla al calamar tan bien como cuando descarga tinta negra a su alrededor para oscurecer el entorno y que nadie pueda verle.


(NC&T) El calamar tiene un órgano de iluminación que está totalmente separado de los ojos. El nuevo descubrimiento es que este órgano es sensible a la luz y posee varios de los mismos genes que los ojos del calamar. Todd Oakley, biólogo evolutivo de la Universidad de California en Santa Bárbara, realizó el análisis evolutivo de los genes del animal. Y ha podido confirmar que los genes en el órgano de iluminación son similares o iguales a los de los ojos del calamar. Esto constituye un buen ejemplo de cómo componentes ya existentes pueden usarse en la evolución para hacer algo completamente nuevo. Estos componentes existían para ser usados en el ojo, y luego fueron reclutados para ser usados en el órgano de iluminación. Este órgano se parece a un ojo en bastantes cosas. Tiene la forma de un ojo, una lente para enfocar la luz, y ahora en este estudio se ha comprobado que también tiene la sensibilidad de un ojo. La razón por la que estos calamares son bioluminiscentes es para camuflarse. Para cualquier animal que desde cierta profundidad en el mar esté mirando hacia la superficie, el paso del calamar no camuflado se vería como una sombra delatadora cruzando ante la pantalla de luz. Para camuflarse debidamente, el calamar suple con su bioluminiscencia la luz que tapa, de manera que ya no produce esa sombra delatadora. La luz es generada por bacterias alojadas en el calamar. Éste les brinda un hogar y ellas le proporcionan la luz para su camuflaje. Los científicos han confirmado que el calamar puede detectar la luz que está produciendo. La luz proviene de una reacción química que se produce dentro de las bacterias. El calamar no controla dichas reacciones directamente, pero puede modificar la apertura de su órgano de iluminación y permitir que salga más o menos luz.

A diferencia de otros primates, el blanco de los ojos de los humanos contrasta vivamente con el colorido del iris y la oscuridad de las pupilas. De acuerdo con cierta interpretación evolutiva, nuestros ojos habrían adquirido semejante condición para que nos resultase mas fácil averiguar en qué dirección miran otras personas. De ser correcta tal explicación, los humanos prestarían más atención a la orientación del ojo de lo que lo hacen los simios. ¿Es verdad?


Para averiguarlo, en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig se ha abordado el estudio comparado del comportamiento de chimpancés adultos, gorilas y bonobos con el de niños humanos. Una persona se situó delante del simio o del niño y se dedicó a mirar hacia arriba y hacia los lados, unas veces moviendo solamente la cabeza, otras, solamente los ojos, y en otras, la cabeza y los ojos. Niños y primates miraron hacia donde les parecía que el experimentador estaba mirando. Pero los simios prestaron atención, sobre todo, a los movimientos de la cabeza, mientras que los niños se fijaron, sobre todo, en los movimientos de los ojos. ¿Por qué habría la especie humana de buscar evolutivamente unos ojos fáciles de leer? En el simio el camuflaje de los ojos obedece a un propósito; no tiene ningún interés en que se sepa a que esta mirando: se lo querrá comer, se querrá aparear o los querrá expulsar de su territorio. Nosotros, en cambio, hemos evolucionado para que a todos nos resulte fácil saber a qué miramos. Las ventajas de la cooperación mediante la mutua mirada tuvieron que haber sido tan grandes, que se impusieron a la típica “cara de póquer.” Mente y cerebro Nº 24. Artículo de Kurt Kleiner. www.noticias21.com www.psicofxp.com http://pr.globedia.com www.medicalnewstoday.com www.agaudi.wordpress.com


Ojo (eye)