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ยกSalvemos a los seres elementales!


Thomas Mayer

ยกSALVEMOS A LOS SERES ELEMENTALES!


TÍTULO ORIGINAL EN ALEMÁN: Rettet die Elementarwesen! © Neue Erde GmbH 2008

Autor: Thomas Mayer. 1° edición, Buenos Aires, Editorial Dorothea, 2013 184 p., 21 x 14 cm.

Traductores: Elias Kovacs Dora Kreizer Corrección literaria: Nora Martin

ISBN

1. Antroposofía. I. Kreizer, Dora, trad. II. Título

CDD

Arte de tapa: Lidia Palazzo

© Reservados todos los derechos a favor de Editorial Dorothea Hecho el depósito que marca la ley 11.723 Editorial Dorothea www.editorialdorothea.com.ar


Índice Introducción ................................................................................

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El pedido ......................................................................................

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Vacaciones en Valun ...................................................................

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El hada de luz ..............................................................................

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Vivenciar seres elementales........................................................

22

Los gigantes Cres ........................................................................

40

Seres elementales de la naturaleza ...........................................

47

Los Seres elementales de Cristo ................................................

60

Canelo ..........................................................................................

64

Cola de cometa ...........................................................................

76

Seres sociales y seres de máquinas ...........................................

90

Angar, mi viejo amigo .................................................................

93

El concierto ..................................................................................

105

La sesión crítica ..........................................................................

107

La invitación del gigante ............................................................

113

Vivencia actual del futuro ..........................................................

122

Volcarse al mundo .......................................................................

127

El obrar conjunto en lo cotidiano ...............................................

136

Cooperación con el referéndum .................................................

144

¿Qué dice la investigación de los seres elementales?..............

166

La partida ....................................................................................

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Epílogo .........................................................................................

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Notas y Comentarios ..................................................................

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INTRODUCCIÓN Seamos conscientes o no: todos vivimos en el reino de los seres elementales. Siempre y por doquier compenetran nuestra alma y entran en nuestro corazón. Todo el mundo a nuestro alrededor está compenetrado por seres elementales. Ellos participan de todo lo que sucede en la naturaleza. También nuestro mundo interior, el mundo de nuestros sentimientos y pensamientos consiste en seres elementales. Y nosotros permanentemente producimos seres elementales nuevos. En casi todas las situaciones de la vida tenemos algo que ver con ellos. ¡Están más cerca de nosotros de lo que creemos! En este libro, relato lo que conozco sobre todos los ámbitos del mundo de los seres elementales. Hago una descripción personal porque me parece lo mejor para que sea lo más comprensible y auténtico posible. No me propongo escribir un libro abstracto, sino que quiero invitar al lector a vivenciar lo mismo que yo he vivenciado. No existe una vivencia abstracta o general de los seres elementales, sólo existen seres humanos concretos que se unen con seres elementales concretos. Éstos siempre están presentes, con su respectivo estado de ánimo. Por eso, en las descripciones incluyo las circunstancias concretas, y, en lo posible, describo en forma bien detallada mis caminos y métodos para vivenciar a los seres elementales amigos. Mis descripciones, naturalmente, son muy limitadas. Sólo conozco bien a algunos seres elementales. Por eso, en uno de los capítulos menciono libros que fueron escritos a partir de una experiencia inmediata. A los autores de estos libros les debo muchos estímulos que favorecieron mis propias vivencias. Desde mi juventud, me interesó la vivencia concreta del mundo espiritual, he leído mucha literatura espiritual y anduve el sendero meditativo antroposófico. Pero con respecto a los seres elementales, no había progresado realmente; hasta que en el año 2003 en el transcurso del estudio geomántico, recibí

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auxilio práctico y pude así desarrollar mis aptitudes a tal punto que ahora puedo unirme regular y conscientemente con ellos. Desde entonces, experimento lo siguiente: hoy en la humanidad para la percepción de seres elementales existe un gran tesoro de posibilidades encubierto. Hace veinte años esto todavía no era así. Nuestras aptitudes y posibilidades de percepción y de conciencia se desarrollan a grandes pasos. Cada año conduzco alrededor de treinta cursos de meditación, que acompaño de una breve introducción a la percepción de los seres elementales. Siempre me sorprende lo bien que funciona esto después de una práctica meditativa. Las vivencias de los participantes en estos cursos son bastante uniformes y se confirman entre sí. Esta es la razón por la que no sólo sé que ¡Los seres elementales están más cerca de nosotros de lo que creemos! sino que además ¡Tenemos muchas más posibilidades de percibirlos de lo que creemos! Pero estas posibilidades de percepción sólo pueden desplegarse si se las estimula y si en la práctica existen suficientes representaciones mentales de los seres elementales. Esta es la razón por la que empecé a escribir. Este testimonio para salvar a los seres elementales es el primer libro de una serie* y se trata de una introducción personal al mundo de ellos. Es mi punto de vista y así es como yo lo hago . En el segundo y tercer libro “Pioneros en la colaboración con los seres elementales” entrevisto a más de treinta personas que los perciben. Hablo con ellos sobre cómo los perciben, a qué le prestan especial atención, y cómo se preparan para ello, cómo se ha desarrollado en ellos esa capacidad y qué encuentro especial tuvieron. Cada cual tiene un acceso individual. De cada uno de ellos se puede aprender muchísimo. Estos dos libros pretenden hacer visible y accesible ese tesoro de experiencias. Es el punto de vista de otros y cómo lo hacen. Con esta serie de libros tengo la esperanza de hacer más accesible la percepción de los seres elementales. Me parece que esto es algo muy urgente, como lo señalo en el título de este libro: ¡Salvemos a los seres elementales! ¿Por qué este título? *

Los libros han sido editados por Neue Erde. www.neue-erde.de

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En nuestras vacaciones de verano de 2007 viajamos a la aldea de pescadores Valun, en la isla Cres (Croacia). Yo quería empezar a escribir sobre el mundo de los seres elementales. Pero apenas pude empezar con lo que me había propuesto porque los seres elementales de Cres se entrometieron. Se inició una dinámica propia tan intensa que llegó a ser el contenido y el título de este libro. Thomas Mayer, agosto de 2007

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EL PEDIDO Una mañana de otoño del año 2004 es inolvidable para mí. Estoy en el barrio de Schanzen en Hamburgo con Agnes, mi amada pareja. Estamos en el ático durante la meditación matinal. Habían acontecido dos cosas que menciono brevemente para que se comprenda lo que sigue. En la jornada veraniega de Hibernia, Agnes y yo habíamos dado un curso de meditación sobre una base antroposófica. Hubo mucho interés y fue muy constructivo; ahora reflexionábamos si ofrecer cursos en el futuro. Además, hacía un año había conocido a los geomantas, Wolfgang Schneider y Fritz Bachmann. Aquellos encuentros tuvieron muchas consecuencias. Al haber podido experimentar la forma en la que ellos lo hacían, pude finalmente encontrar caminos anímicos que puedo andar yo mismo para vivenciar a los seres elementales. Había obtenido algunas claves decisivas que hasta ese entonces me habían faltado. Ahora −a veces− puedo abrir un poco las puertas e introducirme con mi conciencia en el mundo de estos. Después de meditar una frase, me esfuerzo para permanecer en el ámbito de la atención pura, que es el nivel del mundo espiritual, el estado de conciencia antes de que surjan pensamientos, sentimientos y percepciones. Estoy atento. Algo ondea hacia mí, algo se me acerca. Ante mi mirada interior se forman figuras; son cuatro figuras vagas, borrosas. Es más pensamiento que imagen. Al mismo tiempo, siento que me expando sobre todo el mundo, me siento amorosa y responsablemente unido al mundo. Mi sensación es que ya no estoy en Hamburgo, sino que estoy abrazando a toda la Tierra. Pero no se trata de la Tierra física. Se trata de un nivel sobre el cual ella se fundamenta, es el mundo de los seres elementales. Me siento amorosamente responsable por los seres elementales de nuestro cosmos. Estos sentimientos no provienen de mí, sino que irradian de esas cuatro figuras que me llenan desde adentro. En la imaginación plástica parecen muy pequeños e

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insignificantes. En la vivencia son muy grandes, sublimemente grandes. Las cuatro figuras se desmiembran un poco, y algo se aclara. Una de las figuras se siente responsable por los seres terrenales de nuestro cosmos, la otra, por los seres acuáticos, la tercera por los seres de fuego, y la cuarta por los seres de aire y luz. Luego, estos seres se vuelven a entrelazar entre sí. Yo pregunto, ¿Quiénes son? La respuesta surge inmediatamente, como un relámpago. No en forma de palabra sino como pensamiento sin palabra; así es como conozco las conversaciones con estos seres. Intento poner en palabras estos impulsos de pensamiento: “Nosotros somos el ser de los seres elementales de la naturaleza, los abarcamos y representamos a todos. Venimos a ti con un pedido. La humanidad ha olvidado a los seres elementales: si bien llenamos vuestro inconsciente, y somos una gran parte de vuestra vida, ustedes de esto no saben nada. Fue necesario. Pero ahora ha llegado el tiempo en el que nosotros, los seres elementales, nuevamente compartamos la vida consciente con vosotros, los seres humanos. Te pedimos que utilices tus fuerzas y capacidades para abrir caminos para vivenciar a los seres elementales. Hay muchos otros seres humanos que también trabajan en esto, cada cual desde su lugar. Si tú aprehendes esa tarea, te fortaleceremos y te acompañaremos”. Las figuras se desvanecen. Me asombran. En todos los seres elementales que he experimentado hasta ahora, la figura era apropiada para la responsabilidad de la tarea. El ser acuoso de una hoja es muy pequeño, el fauno del árbol es mucho más grande. Aquí es distinto. Los reyes de los seres elementales −esa denominación me parece apropiada− en la imaginación aparecen pequeños y no se acercan como majestades. Esto sólo se evidencia en la conversación interior inspirativa. Su imagen plástica no parece revestir importancia. Evidentemente, los reyes de los seres elementales vuelan a través del mundo elemental sin una figura y sólo toman forma si es necesario, por ejemplo para poder ser vivenciados más fácilmente.

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Durante el tiempo de preparación de un emprendimiento de gran envergadura, he tomado la costumbre de estar atento, me he acostumbrado a prestar atención, para descubrir si el mismo es o no apoyado por el mundo espiritual. Una mirada retrospectiva me revela que los emprendimientos para los cuales percibí un claro apoyo espiritual, fueron efectivos y eficaces. El éxito no siempre fue el que yo había esperado al principio. Cuando no había un apoyo claro, el emprendimiento a menudo transcurría lento y pesado. Vuelvo a recordar la atmósfera, el estado anímico: mi empresa es el mundo espiritual que me ha contratado. De allí es desde donde recibo los encargos, y es el mundo espiritual el que me manda como a un trabajador por horas a contextos de trabajo y emprendimientos terrenales. Así es como he aprendido que hay seres muy elevados a quienes les gusta entrar en contacto con uno. El mundo espiritual es distinto al de la Tierra. El gerente de un gran emprendimiento terrenal no puede hablar con cada colaborador en privado, no dispone de tanto tiempo. Pero los elevados seres angelicales pueden tener contacto simultáneo con seres humanos muertos muy evolucionados; o, la entidad de Cristo puede entrar en contacto simultáneamente con muchos seres humanos individuales. Su atención se despliega como una fuente en todas direcciones. Su capacidad no tiene límites. Es por esto que uno siempre −sin sentir culpa− se puede dirigir al nivel más alto y a los seres superiores y puede contar con ellos. Por eso es que no me sorprende que ahora estos soberanos de los seres elementales de la naturaleza se comuniquen conmigo, aunque estoy muy conmovido y agitado. El tiempo ha llegado. En este momento me decido. Inmediatamente todo me queda claro. Me haré cargo del pedido. En primer lugar me concentraré en los cursos de meditación. Ese es el primer paso; otros pasos surgirán en consecuencia. Meditar es la base de la percepción de los seres elementales, en general de toda percepción espiritual. Sólo si en nuestra sociedad la meditación llega a ser algo cotidiano como comer y beber, entonces la vida consciente con

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seres elementales tambi茅n puede tornarse algo cotidiano. En los cursos puedo clasificar a los seres elementales, tener percepciones con los participantes, y reunir yo mismo muchas experiencias. Agnes participa. La meditaci贸n es su objetivo y desde su juventud su anhelo tiende hacia esto. Nuestras aptitudes y fuentes de meditaci贸n distintas se complementan bien. Y as铆 fue como comenzamos a organizar los cursos.

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