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CONTENIDO Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 1. ¿Qué es el diezmo? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 2. ¿Cuántas clases de diezmo existe?. . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . 6 3. El verdadero uso del diezmo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 4. Hágalo con voluntad. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . 13 5. La mayordomía del hogar. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 6. La mayordomía de la salud. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20

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INTRODUCCIÓN El presente folleto se refiere a la idea que somos administradores de los bienes que el Señor nos ha encomendado. Este asunto no se limita tan solo al dinero. La mayordomía del cristiano tiene una mayor cobertura, de modo que el objeto es centrar nuestra vista en el cielo. En este tiempo de prueba debemos resguardarnos con la completa armadura de Dios, y estar dispuestos en todo momento a ser abnegados, humildes y amantes discípulos. Aquí es donde debemos participar de los sufrimientos de Cristo, si después queremos compartir su gloria. Si buscamos nuestros propios intereses egoístas y placeres en vez de hacer la voluntad de Dios y prosperar su valiosa causa, que sufre, deshonramos a Dios y a su obra que ufanamos amar. Sólo disponemos de muy corto tiempo para trabajar en el servicio de Dios. Nada debe parecernos sacrificio demasiado costoso para la salvación de las descarriadas ovejas de Jesús. Quienes ahora pacten con Dios por medio del sacrificio, se reunirán pronto en la celeste patria para recibir una rica recompensa y poseer por siempre el nuevo reino. El Señor nos llene de sus ricas bendiciones Tesorero CDN

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¿Qué es el Diezmo?

Adalberto Esparza

El Diezmo es una buena práctica para quien acepta el plan de Dios. Es la puerta del creyente hacia el pacto de bendición. El Diezmo es una ley espiritual tan efectiva como lo son las leyes naturales. Así como la Gravedad permite que los objetos caigan al suelo si son dejados en el vacío, así el Diezmo permite al creyente recibir “medida buena, apretada, sacudida y rebosante”. Lucas 6:38. ¿De dónde viene la palabra Diezmo? La palabra Diezmo nace de la palabra hebrea “maaser” o “maasrah”, que traduce Diezmo, o una décima parte. En el griego la palabra que designa esta “décima parte” es “apodekatoo” y tanto en el hebreo como en el griego, estos términos significan el “pago o dádiva de una décima parte o porción.”

¿Cuál es el propósito del Diezmo? El propósito del Diezmo es para que nuestro corazón nunca esté concentrado en lo que Él nos ha dado, sino en el Dador. Es una mala práctica de los hombres procurar mejorar el plan de Dios... Debemos calcular fielmente el diezmo, y luego decirle al Señor: He hecho como me has ordenado. Si quieres honrarme confiándome tus bienes para que yo negocie con ellos, por tu gracia seré un fiel administrador y me esforzaré definidamente para que haya alimento en tu casa. A Fin de Conocerle pág. 224

Cristo claramente estableció la razón del Diezmo y de nuestras ofrendas a Dios:“Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón”. Mt. 6:21.

¿No fue sólo para los tiempos del Antiguo Testamento? El mismo lenguaje que se emplea en el mandamiento del diezmo se usa también con respecto al sábado: “El séptimo día es reposo para Jehová tu Dios”. El hombre no tiene derecho ni poder para poner el primer día de la semana en lugar del séptimo.

Puede pretender hacerlo; “pero el fundamento de Dios está firme” (2 Timoteo. 2: 19).

Las costumbres y las enseñanzas de los hombres no disminuirán la vigencia de la ley divina. Dios ha santificado el séptimo día. Esa porción específica de tiempo puesta aparte por Dios mismo para el culto religioso, continúa siendo tan sagrada hoy como cuando fue santificada por primera vez por nuestro Creador. Asimismo el diezmo de nuestras entradas es “santo a Jehová”. El Nuevo Testamento no promulga de nuevo la ley del diezmo, como tampoco la del sábado, porque la validez de ambas se da por establecida y su profundo significado espiritual se considera explicado. . . Mientras nosotros como pueblo procuramos 5


firmemente dar a Dios el tiempo que él se ha reservado como suyo, ¿no le daremos también esa parte de nuestros recursos que él reclama?-RH, mayo 16, 1882. La Biblia nos establece el siguiente axioma espiritual: “Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación… Porque yo Jehová no cambio” Santiago 1:17 y Malaquías 3:8 Si usted ha confiado en el Dios que en Génesis 3:15, hace unos 6,000 años, prometió que un día enviaría un Salvador, y lo hizo, usted debe también confiar en que así como Él, 6,000 años más tarde cumplió su palabra, así hoy cumpla su palabra cuando le promete lo siguiente:

“Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.” Malaquías 3:10

Si usted da el Diezmo que corresponde al Señor, ¡Él no tiene alternativa que bendecirle! De hecho, esta es la única vez en toda la Biblia donde el Señor nos reta a probarlo. ¿Desea aceptar el reto?

¿Pecamos cuando no traemos el Diezmo al Señor? Basándonos en la ilustración proporcionada por Jesús en Marcos 12 podemos ver que si usted no da el Diezmo porque en realidad no tiene ningún ingreso, usted no está pecando. Pero… ¿No se moriría de hambre usted si en realidad no tuviera totalmente nada que dar? En el caso de la anciana de Marcos 12, su indigencia era total, pero en medio de la pobreza más terrible, tomó todo lo que tenía y lo dio. ¿Acaso no lo dio con la esperanza de que Dios honrara su palabra y le daría de regreso bendiciones? ¡Esa fue la promesa hecha por el mismo Dios! Pues en nuestro caso, nosotros que hoy vivimos en tal abundancia, ¿Acaso podríamos alegar que no tenemos nada qué dar? ¡No! Si en su corazón está la actitud de cumplir con la ley de “dar y recibir” establecida en Lucas 6:38 (“Da y se te os dará”), el Señor ciertamente cumplirá con su parte del pacto. El pecado consistiría en no dar, cuando en efecto tenemos. El pecado consistiría en colocar nuestra confianza y esperanza a la “basura” de este mundo en vez de en la Palabra y Promesas de nuestro Dios. Cuando retenemos el Diezmo y no lo entregamos como dice la escritura quedamos sujetos a la siguiente reprensión:

“¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando! Y todavía preguntan: ¿En qué te robamos? ‘En los diezmos y en las ofrendas. Ustedes la nación entera están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando. Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.” Malaquías 3:8-10 6


Tal como lo hizo Abrahán, hay que pagar el diezmo de todo lo que se posee y de todo lo que se recibe. Un diezmo dado fielmente es la parte del Señor. Retenerlo es robar a Dios. Cada persona debe llevar con liberalidad los diezmos y las ofrendas a la tesorería del Señor, con buena voluntad y con gozo, porque al hacerlo así recibe una bendición. Es peligroso retener como propia la parte que le pertenece a Dios.-MS 159, 1899.

¿Cuán frecuentemente debe darse el Diezmo? Debido a que el Diezmo es la décima parte de todos sus ingresos, usted debe separar una décima parte de todos sus ingresos y traerlo al templo. Si usted cobra semanalmente, separe el Diezmo semanalmente y deposítelo la próxima vez que vaya al templo a adorar. Si usted cobra quincenalmente, o mensualmente, lo mismo aplica. El diezmo de todo lo que poseemos es del Señor. El se lo ha reservado para que sea empleado con propósitos religiosos. Es santo. En ninguna dispensación él ha aceptado menos que esto. Un descuido o una postergación de este deber provocará el desagrado divino. Si todos los cristianos profesos llevaran sus diezmos a Dios, su tesorería estaría llena.- RH, mayo 16, 1882.

¿Qué significado tiene el Diezmo para el Señor? La Biblia nos hace una comparación magnífica que nos ilustra el significado del Diezmo para el Señor. “En el caso de los levitas (en el mundo físico), los diezmos los reciben hombres mortales; en el otro caso (en el mundo espiritual), los recibe Melquisedec (tipo de Cristo), de quien se da testimonio de que vive.” Hebreos 7:8

Esto significa que los sacerdotes levitas, quienes son simples hombres sujetos a la muerte, reciben el diezmo y las ofrendas, pero como de la muerte de Melquisedec nunca se hizo mención, de aquí se desprende que Melquisedec es un tipo de Cristo, quien vive para siempre, y que por tanto, es quien, en el mundo espiritual, recibe los diezmos en realidad.

Conclusión El Diezmo es y continuará siendo una ley espiritual efectiva, ¡la practiquemos o no!. El sistema especial del diezmo se fundaba en un principio que es tan duradero como la ley de Dios. Este sistema del diezmo era una bendición para los judíos; de lo contrario, Dios no se lo hubiera dado. Así también será una bendición para los que lo practiquen hasta el fin del tiempo. Nuestro Padre celestial no creó el plan de la benevolencia sistemática para enriquecerse, sino para que fuese una gran bendición para el hombre. Vio que este sistema de beneficencia era precisamente lo que el hombre necesitaba.-JT 1, 385, 386. 7


¿Cuántas clases de Diezmo existen?

Yony Delgado

Introducción

Existe variedad de interrogantes con respecto al diezmo, creo que el diezmo es una de las doctrinas que más ha sido atacado por las mentes que no reconocen la autoridad divina como dueño y Señor de todo lo que existe; unos niegan la continuidad de la doctrina del diezmo, otros creen que tiene vigencia pero que es destinado a los pobres. Por tal razón abordamos el tema respondiendo algunas preguntas y aclaremos cuantas clases de diezmos existe en la Biblia. Propósitos del primer diezmo 1.Invertir con garantía, “donde ni la polilla, ni el orín, ni los ladrones,” ninguna otra cosa puede tocarlos, Mateo 6: 19, 20. 2.Elevar nuestro afecto y todo nuestro ser hacia el reino de Dios, “Donde está vuestro tesoro allí también estará también vuestro corazón,” Mt. 6: 21. 3.Para sostener exclusivamente a los Levitas (Sacerdote), Núm. 18: 21. 4.El plan de Dios con el sistema del diezmo es de ir “atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, a fin de que echen mano a la vida eterna”, 1Tim. 6: 19. 5.El propósito es de bendición, “... Os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobre abunde.” Mal. 3: 10.

Sustento bíblico La Biblia es clara con respecto al primer diezmo, el Señor había dicho: “He aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel” Núm. 18: 21 . “Todo el diezmo de la tierra, así de las semillas de la tierra como del fruto de los árboles, es del Eterno. Es cosa sagrada del Señor.” Leviticos 27: 30. “Y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.” Génesis 14: 20. “Tal como lo hizo Abrahán, hay que pagar el diezmo de todo lo que se posee y de todo lo que se recibe. Un diezmo dado fielmente es la parte del Señor... Cada persona debe llevar con liberalidad los diezmos y las ofrendas a la tesorería del Señor, con buena voluntad y con gozo, porque al hacerlo así recibe una bendición. Es peligroso retener como propia la parte que le pertenece a Dios. (MS 159, 1899), Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, Pág. 72. 8


“El diezmo de todo lo que poseemos es del Señor. El se lo ha reservado para que sea empleado con propósitos religiosos. Es santo. En ninguna dispensación él ha aceptado menos que esto. Un descuido o una postergación de este deber provocará el desagrado divino. ” Id, Pág. 72.

¿Está vigente el diezmo en nuestro tiempo? “¿No sabéis que los que trabajan en el santuario comen del santuario y que los que al altar del altar participan?. Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” 1 Cor. 9: 14. “Tal fue la práctica de los patriarcas y profetas que vivieron antes del establecimiento de los judíos como una nación. Pero cuando Israel se convirtió en un pueblo separado, el Señor le dio instrucción definida acerca de este punto: “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová” (Lev. 27: 30). Esta ley no caducaría con los ritos y ofrendas de sacrificio que simbolizan a Cristo. Mientras Dios tenga un pueblo en el mundo, sus derechos sobre él serán los mismos.” Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, Pág. 72.

¿Los pobres también deben diezmar? Las doctrinas de Dios no dependen de las condiciones sociales, por el contrario ¿quién necesita más bendición?, son los pobres. La inspiración bíblica enfatiza “Traed el diezmo íntegro al templo, y haya alimento en mi casa. Y probadme en esto “dice el Eterno Todopoderoso”, a ver si no os abro las ventanas del cielo, y vacío sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Mal. 3: 10.

“Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Lucas 21: 3 La viuda pobre que echó dos blancas en la tesorería del Señor, mostró amor, fe y benevolencia. Dio todo lo que tenía, confiándose al cuidado de Dios para el incierto futuro. Nuestro Salvador manifestó que su pequeña dádiva fue la mayor que aquel día entró en la tesorería. Su precio fue medido no por el valor de la moneda, sino por la pureza del motivo que la impulsaba (la obediencia). La bendición de Dios, sobre la sincera ofrenda la ha transformado en fuente de grandes 9


resultados. La blanca de la viuda ha sido como una minúscula corriente que fluye a través de las edades, ensanchando y profundizando su cauce, y que contribuye en miles de direcciones a la extensión de la verdad y al alivio de los necesitados.” Reflejemos a Jesús, Pág. 260.

Propósitos de un segundo diezmo 1.Fomentar las reuniones del pueblo en los servicios religiosos 2.Para suplir las necesidades de los pobres 3.Este diezmo había de proveer un fondo para los fines caritativos y hospitalarios 4.Era una educación adaptada para acabar con todo egoísmo estre- cho, y cultivar la grandeza y nobleza de carácter.

¿De qué se diezmaba y cómo se procedía? Tenía como fin el “fomentar las reuniones del pueblo para los servicios religiosos y también para suplir las necesidades de los pobres, se le pedía a Israel que diera un segundo diezmo de todas sus ganancias.” Acerca del segundo diezmo el Señor mandó: “Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus manadas, y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días”. “Y vendrá el levita que no tiene parte ni herencia contigo, el extranjero, el huérfano y la viuda, que haya en tu población y comerán y se saciarán. Así, el Eterno tu Dios te bendecirá en todo lo que emprendas”. Deut. 14: 23; 29; 16: 11; “Y te alegraras en tus fiestas solemnes, tu, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones” Deut. 16: 14, “Y acuérdate que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos” Deut. 16: 12. Ministerio de la Bondad, Pág. 288, 289. “Durante dos años debían llevar este diezmo o su equivalente en dinero al sitio donde estaba el santuario. Deut. 14: 24-26. Después de presentar una ofrenda de agradecimiento a Dios y una porción específica para el sacerdote, el ofrendante debía usar el remanente para un festín religioso, en el cual debían participar los levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas... Pero cada tercer año este segundo diezmo había de emplearse en casa, para agasajar a los 10


levitas y a los pobres, como dijo Moisés: “Y comerán en tus villas, y se saciarán”. Deut. 26: 12. Este diezmo había de proveer un fondo para los fines caritativos y hospitalarios” Patriarcas y Profetas, pág. 570. “La consagración a Dios de un diezmo de todas las rentas, ya fuesen de la huerta o de la mies, el rebaño o la vacada, el trabajo manual o intelectual; la consagración de un segundo diezmo destinado al alivio del pobre y otros usos benéficos, tendía a mantener siempre presente ante el pueblo el principio de que Dios es dueño de todo, y que ellos tenían la oportunidad de ser los canales por los cuales fluyeran sus bendiciones. Era una educación adaptada para acabar con todo egoísmo estrecho, y cultivar la grandeza y nobleza de carácter”. La Educación, pág. 41. La obra cristiana hará más que la predicación de sermones

“Deben realizarse actos de misericordia; deben ser ayudados los pobres y los dolientes, deben destinarse dádivas y ofrendas para este propósito. Especialmente en los campos nuevos, donde nunca se ha levantado el estandarte de la verdad, debe hacerse esta obra. Special Testimonies, Serie A, Nº 9, pág. 68. Los misioneros médicos pueden encontrar un campo en el cual aliviar las dificultades de los que sucumben bajo enfermedades corporales. Debieran tener medios para vestir a los desnudos y alimentar a los hambrientos. La obra cristiana hará más que la predicación de sermones Review and Herald, 24-12-1895.

Será necesario que se cree un fondo de modo que los obreros tengan medios con los cuales ayudar a los que se encuentran en la pobreza y el desamparo, y esta obra práctica abrirá sus corazones para que respondan a la verdad Id., 28-1-1896. Se colocan hombres para que proclamen la verdad en nuevos lugares. Y deben tener un fondo al cual recurrir para la ayuda de los pobres y necesitados a quienes encuentren en su obra. La caridad que hagan a los pobres influirá en sus esfuerzos de proclamar la verdad. Su voluntad para ayudar a los que están en necesidad les gana la gratitud de aquellos a quienes ayudan y la aprobación del cielo (Carta 32, 1903)”. Ministerio de la Bondad, Pág. 289, 290.

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El verdadero uso del Diezmo

Segundo Lozada

Introducción El propósito del estudio de hoy es comprender el motivo principal del diezmo, motivar una clara comprensión de las sagradas escrituras con relación a este asunto. Por otro lado, dejar en claro que el enemigo de Dios trata de confundir el uso correcto del diezmo y por ende inducir a los hijos de Dios a la desobediencia y desprecio a la voluntad de Nuestro Creador.

El Diezmo pertenece a Dios En primer lugar, hay que reconocer que el Diezmo es propiedad absoluta de Dios. “Todo el diezmo de la tierra, así de las semillas de la tierra como del fruto de los árboles, es del Eterno. Es cosa sagrada del Señor”. Lev. 27:30. Tal como el sábado el diezmo es sagrado, JT 1, 375. No debemos considerar como propios los bienes que manejamos, con los cuales podemos hacer como nos place. Pertenecen al Señor, y debemos administrarlos de acuerdo con el plan prescrito por él Review and Herald Supplement, 21-6-1898.

Su uso correcto “He dado a los levitas todos los diezmos de Israel, por su ministerio, por su servicio en la Tienda de la Reunión… “Porque a los levitas les he dado por herencia los diezmos que ofrendarán al Eterno. Por eso les he dicho que no tendrán herencia entre los israelitas”. Núm. 18:21,24. “¿No sabéis que los que prestan servicios sagrados, comen del templo; y que los que sirven al altar, del altar participan? El Señor ordenó que del mismo modo, los que anuncian el evangelio, vivan del evangelio.” 1 Cor. 9:13-14 Dios ha dado instrucciones especiales concernientes al empleo del diezmo. No es su propósito que su obra se vea estorbada por falta de recursos. Él ha explicado claramente nuestro deber en lo que concierne a estos puntos, a fin de que no se realice un trabajo casual y para que no se cometan errores.

Cada cristiano es un administrador de Dios Un mayordomo se identifica con su amo. Los intereses de su amo se convierten en los suyos…Cada cristiano es un administrador de Dios, que tiene a su cargo los

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bienes del Señor. Que todos los que pretenden ser cristianos obren sabiamente con los bienes del Señor. Dios está haciendo un inventario del dinero que os ha prestado y de las ventajas espirituales que os ha concedido. A fin Conocerle Pág. 222.

Advertencia a los Ministros El ministro, por precepto y ejemplo, debe enseñar a la gente a considerar el diezmo como algo sagrado. Este no debe pensar que puede retenerlo y usarlo según su criterio personal, porque es un ministro. No le pertenece. No está en libertad de dedicarlo para sí mismo sea lo que fuere que piense que se le debe. No debe respaldar con su influencia ningún plan para apartar de su uso legítimo los diezmos y las ofrendas de Dios. Estos deben colocarse en su tesorería y considerarse sagrados para su servicio tal como él lo ha designado. CMC 106.

No contradecir los planes de Dios Dios desea que todos sus mayordomos sigan con exactitud las disposiciones divinas. No deben contradecir los planes del Señor llevando a cabo alguna obra de caridad, o dando algún regalo u ofrenda, cuando o como ellos, los instrumentos humanos, consideren conveniente. Los hombres practican un procedimiento muy pobre cuando procuran mejorar el plan de Dios, e inventar un sustituto, haciendo prevalecer sus buenos impulsos en esta o aquella ocasión y oponiéndolos contra los requerimientos de Dios. Dios pide que todos respalden con su influencia sus propias disposiciones. El ha dado a conocer su plan, y todos los que deseen colaborar con él deben llevarlo a cabo en vez de atreverse a intentar un mejoramiento de él. CMC 107.

Usos errados del Diezmo

* Se me ha pedido que les comunique que están cometiendo un error al dedicar el diezmo a diferentes propósitos que, aunque son buenos en sí mismos, no son los objetivos para los cuales el Señor ha establecido el diezmo. Los que hacen este uso del diezmo se están apartando de las disposiciones del Señor. Dios los juzgará por esto. CMC. Pág. 107. * Algunos piensan que el diezmo puede aplicarse a las escuelas. Otros suponen que los colportores deberían ser sostenidos con el diezmo. Pero se comete un grave error cuando el diezmo se aparta del objetivo para el que ha sido destinado. * El diezmo ha sido puesto aparte con un propósito especial. No debe considerarse como un fondo para pobres. Debe dedicarse especialmente al sostén de los que predican el mensaje de Dios al mundo; y no hay que desviarlo de este propósito.-RH dic. 1, 1896. * Se me mostró que es un error emplear el diezmo para satisfa13


cer los gastos ocasionales de la iglesia. En esto ha habido un alejamiento de los métodos correctos. Sería mucho mejor vestirse con más sencillez, eliminar la complacencia, y practicar la abnegación a fin de satisfacer esas necesidades. Al hacerlo así tendréis una buena conciencia. Pero estáis robando a Dios cada vez que ponéis vuestras manos en la tesorería y extraéis fondos para satisfacer los gastos corrientes de la iglesia. CMC. Pág. 108

Resumen El Diezmo no debe ser usado para: •Creación o construcción de escuelas o sanatorios. •Ayudar a los enfermos y discapacitados. •Prestar a los que tienen necesidades. •Sostener a los colportores. •Comprar libros y revistas para obsequiar. •Imprimir volantes y materiales para la obra misionera. •Pasajes para visitar cárceles, hospitales, etc.

Advertencia Divina El diezmo es del Señor, y los que interfieren con él serán castigados con la pérdida de su riqueza eterna a menos que se arrepientan. Que la obra no siga siendo limitada debido a que el diezmo se ha apartado hacia diversos conductos que no tienen nada que ver con el fin al que Dios lo destinó. CMC. Pág. 107. Antes de gastar nada debemos apartar lo que Dios ha especificado como suyo. Muchas personas harán frente a todas las exigencias y los compromisos inferiores o secundarios, y dejarán a Dios únicamente los restos, si es que queda algo. Y si no queda nada, su causa tendrá que esperar hasta un tiempo más propicio.-RH, mayo 16, 1882. 87

Las ofrendas también son importantes Después de apartar el diezmo hay que separar los donativos y las ofrendas, “según haya prosperado” Dios.-RH, mayo 9, 1893.

Conclusión El Señor pide a cada uno de sus hijos que haga brillar la luz del cielo -la luz del amor sin egoísmo del Señor- en medio de las tinieblas de esta época degenerada. Si él ve que lo reconocéis como el dueño de vosotros mismos y de todas vuestras posesiones, si él ve que utilizáis los medios que os ha confiado como mayordomos fieles, registrará vuestros nombres en los libros del cielo como obreros juntamente con él, como socios en su gran firma, para trabajar en bien de vuestros semejantes. Y en el día final experimentaréis gozo al ver que los recursos utilizados sabiamente para ayudar a otros han hecho que mediante vosotros el nombre de Dios sea alabado.-RH, dic. 8, 1896. 14


Hágalo con voluntad

Ismael Carhuapoma

Introducción Ser voluntario, en estos tiempos cuando hasta un favor tiene un precio, es algo que cada día se vuelve más difícil de hallar. El diccionario da la siguiente definición: “Voluntario - Que se hace por espontánea voluntad y no por obligación o deber.” Es evidente que el tema dirige nuestra atención a lo qué es la voluntad y cómo esta influye en nuestros actos y decisiones. Seguro en su vida hay muchos pasajes de actos espontáneos que usted guarda con especial cariño. Por ejemplo, como cuando estaba de novio. ¡Qué voluntarioso era usted! ¿Verdad? La voluntad era lo que le sobraba, y usted sabe porqué, lo hacía por amor. Dios también espera que cuando hacemos algo para él y por él, sea natural y espontáneo. Si usted va a hacer algo en contra de su voluntad, será mejor que intente hacer otra cosa. No vale la pena que invierta su tiempo en algo que no lo hace de corazón.

El olor de nuestros actos Cada acto, dependiendo de lo que lo motiva, constituye algo así como una ofrenda para Dios. En el pasado, cuando los israelitas presentaban sus ofrendas a Dios, por lo general el epílogo del ritual terminaba así : “... y el sacerdote la hará arder sobre el altar en olor grato a Jehová. Levítico 4:31 Cuando lo que hacemos es un mero ejercicio rutinario, de costumbre o quizá resultado de alguna exigencia de alguien a quien no queremos quedarle mal, es una ofrenda que sube, a cualquier lugar, por supuesto, menos al cielo. Va envuelta de un olor un tanto desagradable. La verdad que huele muy mal. Hiede a lo que más detesta Dios: la hipocresía.

¿Qué nos pide Dios que hagamos voluntariamente? •Nuestros actos Dios mira con una sonrisa complaciente los actos humildes de abnegación cotidiana, si se realizan con un corazón alegre y voluntario. CV. pág. 52 •Nuestro servicio “…y sírvelo con corazón perfecto y ánimo voluntario.” 1 Cronicas 28:9 Dios desea el servicio voluntario de nuestro corazón. Nos ha dotado con la facultad de razonar, con talentos que nos capacitan y con medios e influencia que han de ejercerse para el bien de la humanidad para que podamos manifestar el espíritu de Cristo al mundo. A fin de conocerle, pág. 115 15


•Nuestros tesoros o dones Ya se trate de tesoros o de dones del intelecto, han de depositarse como ofrenda voluntaria a los pies de Jesús y el dador ha de decir como David: “Todo es tuyo, y lo recibido de tu mano te damos” CV., pág. 186 Pero, ¿existe algo que despierta esa voluntad o es algo automático?

Dicen que para hacer las cosas voluntariamente debe existir de por medio una motivación. Si esto es cierto, no creo que haya un estímulo más poderoso que el amor. El amor es esa fuerza original que lo mueve todo. Todo lo que se hace con voluntad se hace por amor. No importa cuánto sea el costo, lo pagamos, no importa cuánto duela, lo sufrimos. Pero sin amor, hasta el más sencillo deber se vuelve una pesada carga. Por otro lado, es también cierto, que esto es algo que se enseña y se aprende desde la infancia. Es un aprendizaje, obviamente dirigido por los padres, que empieza desde los primeros años de vida, y que requiere de amor y disciplina que conlleve a fortalecer y dar forma a esa tierna voluntad. El descuidar este deber, convierte a los hijos crecidos, en adultos con un perfil de personalidad marcado por la indisposición y falta de compromiso, situación muy común en los hogares de la actualidad.

Un ejemplo a seguir En la Biblia hay varios ejemplos motivadores de cómo la voluntad ejercitada puede obrar maravillas.Uno de ellos, sucedió tras el éxodo del pueblo hebreo. Mientras caminaban por el desierto, rumbo a la tierra prometida, Dios le pidió a Moisés que iniciara la construcción de un santuario donde poder morar. Al pueblo se le pidió que trajesen sus ofrendas para empezar con diligencia y premura la solemne obra. ¿Cuál es el registro bíblico de lo que sucedió?

“ De los israelitas, tanto hombres como mujeres, todo el que tuvo corazón voluntario para traer para la obra que el Eterno había mandado por medio de Moisés, trajo ofrenda voluntaria al Señor.” Exodo 35:29; 36:3,.4 … Y ellos seguían trayéndole ofrendas voluntarias cada mañana. Tanto, que todos los maestros que hacían la obra del santuario, dejaron el trabajo que cada uno hacía, y fueron a decirle a Moisés: “El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la 16


obra que Jehová ha mandado que se haga”. Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento: “Ningún hombre ni mujer haga más labores para la ofrenda del santuario”. Así se le impidió al pueblo ofrecer más, pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y aún sobraba. Éxodo 36:3-7 Imaginemos la escena: desde el niño más pequeño hasta el anciano cansado por los años, todos llevaban con alegría lo que tenían. No era lo que les sobraba, era lo mejor que podían hallar: desde sus objetos más preciados hasta sus tesoros, lo traían al templo. Tenían bien claro el principio que a veces olvidamos: Todo es de Dios, nada es nuestro. ¿El resultado? El almacén de provisiones se quedo pequeño. Sin duda alguna, Dios debe haberse sentido muy satisfecho y feliz al ver a este pueblo errante, poco educado y tosco por los largos años de esclavitud, tener este gesto que demostraba una grandeza de espíritu, ya poco vista en estos tiempos. Pero y eso que tiene que ver con nosotros, quizá nos preguntemos. Hoy, ya Dios no nos manda a construir santuarios, ni vivimos en el desierto… Bueno, puede que tengamos razón, en parte. Es cierto que Dios ya no nos pide que edifiquemos un santuario. No nos pide uno, nos pide muchos más, pues la necesidad de hoy es mucho mayor que la de antes. Porque, hoy más que nunca, necesitamos que Dios more con nosotros y que su gloria brille a nuestro alrededor.

Ayer era un santuario de madera, revestido de oro; ahora son santuarios un poco distintos, pero con algo en común. Necesitamos como antes, madera y oro: esfuerzo humano y poder divino, armoniosamente complementados. El mundo clama hoy por escuelas cristianas donde la Biblia sea enseñada a los niños y jóvenes; sanatorios donde los medios naturales sean usados para curar a los enfermos; hogares de reposo para albergar a tantos niños desamparados y ancianos olvidados, talleres de enseñanza para tantos jóvenes atrapados en los vicios. Estos son los tabernáculos del presente. 17


Tantos proyectos truncados, tantos sueños, cuantos planes se quedan sencillamente en las mejores intenciones. Nunca se harán realidad, mientras como pueblo, en vez de dar nuestras ofrendas a Dios, las guardemos y retengamos para otros fines. Vivimos en la cultura del trueque. No colaboramos si es que, de por medio, no hay algo a cambio. Yo te doy pero qué recibo cambio. ¡Cuánto nos falta apren-

der de la generosidad de este pueblo! Es evidente que nuestra fe, es más pequeña que el grano de mostaza, que nuestro amor no va más allá de nuestro egoísmo, y nuestro compromiso con el cielo es casi nulo.

Reflexión final A veces hemos recordado la incredulidad y rebeldía del antiguo pueblo israelita. Pero, no debemos ser mezquinos en reconocer este sublime acto de generosidad que ha quedado como ejemplo para todas las generaciones. Empecemos por dejarle a Dios trabajar en esa fuerza adormecida que es nuestra voluntad. Esa palanca poderosa, un poco oxidada y enmohecida por el tiempo necesita ser suavizada por el aceite celestial del Espíritu Santo. Al dar nuestra voluntad a Cristo nos unimos con el poder que está sobre todo principado y potestad. Tendremos fuerza de lo alto para sostenernos firmes, y si nos rendimos constantemente a Dios seremos fortalecidos para vivir una vida nueva.

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La Mayordomía del Hogar

Pr. Víctor Carbajal

“Después su suegra Noemí dijo a Rut: ¿No debo buscarte un hogar donde te vaya bien?. “Jesús recibió su educación en el santuario del HOGAR, no meramente de sus padres, sino de su Padre Celestial. Al crecer, Dios le explicó más y más la gran obra que había delante de Él. Pero a pesar de su conocimiento de esto, no se dio aires de superioridad. Nunca causó penas o ansiedad a sus padres... se gozaba honrándolos y obedeciéndoles. Aunque no ignoraba su gran misión, consultaba los deseos de ellos y se sometía a su autoridad. “A fin de conocerle” 33. Para Noemí el hogar era uno de los mejores lugares de refugio en un mundo hostil. Sin lugar a dudas, el hogar se constituye como uno de los más significativos dones del Creador a sus criaturas .Las Escrituras confirman su mayordomía en Gn. 1.26. Aun antes de ser creado, el hombre ya era parte del gran plan Divino en la Eternidad, desarrollado luego tal como se lee en Gn. 1.28. Debemos contar con definiciones claras de semejante responsabilidad para no equivocarnos o perder el verdadero sentido que originalmente el Señor desea para sus criaturas.

I. El hogar en los tiempos bíblicos “Adán conoció a su esposa Eva, que concibió y parió a Caín. Y dijo ella Con el favor del Eterno adquirí un varón. Gn. 4.1. Así informa las Escrituras Sagradas, el inicio de los hogares en todo el globo, aunque con grandes desventajas y en un ambiente muy diferente al Edén, sin embargo eran mayordomos y debían responder a tan augusta responsabilidad. Ellos eran privilegiados de ser los primeros maestros humanos, debían plasmar en sus descendientes, cuanto habían obtenido de primera mano del Creador. Fueron los primeros mayordomos, con la gran misión de perpetuar el mensaje Divino, los Principios del gobierno celestial.

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Nuestros primeros padres dirigieron sus hogares de manera muy diferentes a la nuestros. Los hijos debían contraer nupcias por la intervención directa de los padres. No debían existir divorcios, y cuando se dio inicio a este fenómeno. Jesús declaró: “más al principio no fue así”, afirmando que el motivo fundamental de tan inusual actitud era producto de la “dureza de vuestros corazones” Mat. 19.3-9 .

Es obvio que el patriarcado era imperativo en aquellas dispensaciones, mas los resultados fueron mejores que los nuestros. Como mayordomos salvaguardaron celosamente la indisolubilidad matrimonial. Así tenemos un sinnúmero de hogares ejemplares, dignos de considerarlos como un dechado para los hogares modernos. La mayordomía en el trabajo y laboriosidad, fueron manifiestos en el éxito Israelita y de los Patriarcas, alcanzando notable éxito en lo financiero, como Job, -Abrahám, Enoc, entre otros. El manejo del dinero y las finanzas del hogar eran observadas rigurosamente, con resultados óptimos.

II. Los hogares ensombrecidos “Los planes se afirman con el consejo, y la guerra se hace con sabia dirección” Prov. 20.18. Un hogar no puede existir donde no reina Dios. Los principios del reino celestial, son ausentes en estos hogares y los mayordomos no pueden cumplir o brindar a sus descendientes lo que ellos no poseen, los valores espirituales son ausentes y coronan a la sociedad humana con un sinnúmero de divorcios, y separaciones. Unidos a esto, los pleitos que terminan muchas veces en desastres mayúsculos como muertes, traumas, etc. Pero las víctimas seguras son los hijos, las consecuencias no se dejan esperar: delincuencia, drogadicción, matrimonios prematuros y la inevitable continuidad de hogares infelices, de hogares con sombras, de odio, resentimientos, litigios y de pecado en general.

III. Mayordomía del hogar. “Cuántos hay que olvidan que el hogar es una escuela, en la cual se preparan los hijos para trabajar, y sea para Cristo o para Satanás. Padres y Madres recordad que cada palabra que habláis al alcance del oído de vuestros hijos tiene una influencia sobre ellos, una influencia y sea para bien o para mal. Recordad que si halláis faltas en otros. Estáis educando a vuestros hijos para que sean criticones... 20


Podemos someter a nuestros hijos tan sólo si nos sometemos a nosotros mismos. Pero hay muchos padres que inculcan en la vida de su hogar sus malas tendencias hereditarias y cultivadas... Padres no regañéis a vuestros hijos. Tratadlos con firmeza pero con bondad. Mantenedlos ocupados... Sea vuestro hogar un lugar donde Dios es amado y honrado. “A Fin de Conocerle” 152. “Honroso es a todos el matrimonio y el lecho conyugal sea sin mancilla...” Heb. 13.4. El hogar está llamado y destinado a ser un santuario del Amor, tanto entre esposos, como entre los hijos y padres e hijos y viceversa. Igualmente debe ser un templo de devoción, felicidad y espiritualidad y finalmente es imperioso su papel de aprendizaje y formación de los hijos para desempeñar el rol de mayordomos con eficiencia y sabiduría. Recordemos que el éxito no es fruto de la suerte o destino “sean nuestros hijos en su juventud como plantas bien crecidas, nuestras hijas como columnas labradas que adornan un palacio.” Sal. 144.12. Es urgente nuestra relación íntima con Dios, hoy más que nunca, por cuanto el mal se encuentra en su punto de ebullición. Somos testigos de esto. El Estudio de la Palabra, el consejo oportuno, la amistad, la confianza entre padres e hijos, el diálogo permanente y compartir con nuestros hijos hasta en sus recreaciones, contribuirán a ganarlos para el Señor, pero sobre todo recordemos que nuestros hijos se someterán y obedecerán más fácilmente en la medida que nos conduzcamos como pareja o cónyuges.

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La Mayordomía de la Salud

David Carbajal

“ Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado” Mateo 25:29. La mayordomía no se limita al cuidado de los recursos financieros y a asegurarse que Dios reciba su diez por ciento. Aunque eso es ciertamente parte de ella, hay mucho más involucrado. “El término mayordomo aún involucra la salud del cuerpo.

“A uno dio cinco talentos y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad, y luego se fue lejos…” Mateo 25:14-30. La salud también es un don. Muchos nacen propensos a una enfermedad. Conocí a una hermana reformista de muchos años en Ecuador y cuatro de sus hermanas habían sido operadas de la vesícula, una de ellas murió por que llegó tarde a la operación, le dio peritonitis.

La madre y hasta la abuela habían tenido problemas con la vesícula. Según los médicos, ellas tenían la vesícula muy estrecha y su producción de bilis muy escasa, de modo que era algo congénito. Esto, obviamente, se agrava más cuando no hay una alimentación adecuada. No todos tenemos el mismo número de talentos. Es un hecho de la vida que tendremos que aceptar. Algunas personas recibieron, de muchas maneras, más talentos que otras. Los que tienen varios talentos nunca deben despreciar a los que tienen menos talentos. Lo que Jesús quería destacar es claro: la cantidad de nuestros talentos no es lo más importante; lo que importa es lo que hacemos con aquello que hemos recibido.

Algunos rehúsan usar sus talentos. Algunos nunca reconocen los talentos que tienen. Lamentablemente, ninguno les recordó sus dones. O se dieron cuenta de sus dones, pero, por diferentes razones, rehusaron invertir su energía en desarrollarlos. ¿Tiene usted el don de sanidad, a través de la oración o de tratamiento naturales? 22


La mayordomía de nuestro cuerpo La mayor parte de la gente considera sus cuerpos como su propiedad personal. Tienen la última palabra sobre todo lo que sucede con su cuerpo. Esto no solo se aplica al inmenso número de mujeres que pretenden ser libres para decidir si tendrán un aborto o no, sino también a todos los que sienten que tienen derecho a perjudicar sus cuerpos por el uso de sustancias ilegales , o por comer grandes cantidades de comida chatarra.

“O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo” 1 Corintios 6:19. Pero, la idea básica es que no deberíamos “pecar contra nuestro cuerpo”, porque no somos sus dueños. Primero, hemos sido creados por Dios por medio de Jesucristo.

Él es nuestro Hacedor, y por lo tanto somos responsables ante él por todo lo que hacemos contra nuestro cuerpo. Es triste ver en los congresos y reuniones a nuestros hermanos vegetarianos reformistas comiendo chatarra: frituras, comidas indigestas y a veces en mal estado. ¿Por qué no se purifica el pueblo de Dios con un día de pura frutas, pan integral y bastante agua? Segundo, él es nuestro Redentor, aquel que nos compró “por precio”. La mayordomía de nuestros cuerpos implica también cuidar bien nuestra salud. Esto tiene que ver no sólo con lo que comemos sino también con la cantidad de descanso que tomamos y con mantenernos en buena forma por medio de un ejercicio adecuado. Y no puede haber dudas en cuanto a que no debemos usar sustancias que son adictivas o nos dañan de algún modo. El Señor no pedirá de los pobres lo que no tienen para dar. No exigirá de los enfermos las energías activas de las cuales carece la debilidad corporal. Nadie debe quejarse porque no puede glorificar a Dios con talentos que nunca le fueron confiados. Pero, si tenéis un talento nada más, usadlo bien, y se aumentará. Si los talentos no se entierran, ganarán otros talentos. Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, p. 1075 23


Todos hemos recibido uno o más talentos. Se nos han confiado recursos. Como mayordomos, se espera que “administremos” estos recursos con nuestra mejor habilidad, en agradecido reconocimiento de que, de hecho, todo lo que tenemos viene de Dios. La mayordomía no debiera ser un deber pesado, sino una gozosa ordenación de prioridades en todos los aspectos de nuestra vida.

Otra forma de robar a Dios Cualquier cosa que disminuya la fuerza física, debilita la mente y la vuelve menos capaz de discernir entre lo bueno y lo malo… Al permitirnos formar malos hábitos, acostándonos a horas avanzadas, complaciendo el apetito a expensas de la salud, colocamos los cimientos de nuestra debilidad. Descuidando el ejercicio físico, cansando demasiado la mente o el cuerpo, desequilibramos el sistema nervioso. Los que así acortan su vida y se incapacitan para el servicio al no tener en cuenta las leyes naturales, son culpables de estar robando a Dios… Nuestros hábitos deben colocarse bajo el control de una mente gobernada por Dios” Palabras de vida del Gran Maestro, pp.281-283.

Los ocho remedios naturales

A. Agua pura: Se sabe que el cuerpo está compuesto por casi el 60% de agua, y también sabemos que el agua es indispensable para la vida. Para que nuestro organismo funcione necesita del agua ya que cada tejido, órgano y sistema funciona a base de líquidos. Se recomienda consumir por lo menos dos litros de agua al día y en el verano más. Es bueno tomar dos vasos de agua en ayunas ya que ayuda a eliminar las mucosidades que se produjeron durante la noche. Y si desea estimular al hígado, tome una taza de agua con el jugo de un limón en ayunas.

B. Descanso suficiente: Los buenos hábitos de descanso contribuyen a tener una buena calidad de vida. Esto es especialmente bueno para las neuronas, puesto que a diferencia de otros tipos de células, las neuronas no se reponen, o sea que no se van generando otras cuando mueren las viejas. Cuando dormimos las neuronas se limpian de todos los desechos metabólicos que se acumularon durante el día. 24


C. Ejercicio físico: Cuando realizamos ejercicio hacemos que el corazón se vuelva más eficiente ya que este bombea más rápido y se aumenta el ritmo respiratorio con lo que la sangre puede llevar más oxígeno al cerebro y a todos los órganos del cuerpo, se queman calorías y se combate la obesidad. Es necesario practicar por lo menos 30 minutos de ejercicio al día. El pueblo reformista no hace ejercicios. Sólo salen en el día de la madre y año nuevo.

D. Luz del sol: Es nuestra principal fuente de energía sin la cual no sería posible la vida. Ésta es indispensable para que nuestro organismo produzca vitamina D, que es indispensable para la absorción de calcio y su utilización para los huesos. Las radiaciones solares ayudan a que se destruyan los gérmenes actuando como un desinfectante, por lo que es necesario que se tomen baños de sol durante las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde para respirar también del aire puro y disfrutar de la calidez del sol. Debemos aprovechar los sábados a pasar bajo los árboles, tenemos muchos parques para poder visitar, llevar frutas y disfrutar de un hermoso y reparador descanso. E. Aire puro: El oxígeno es indispensable ya que ayuda

a la oxidación de los alimentos liberando la energía necesaria para nuestro cuerpo. Por eso es necesario que cada día inicie con respiraciones profundas en un lugar abierto. Mantenga su casa o dormitorio bien ventilado y cada vez que se pueda salir de la ciudad a respirar aire más puro, hágalo. Pero el maestro debería inculcar en los alumnos la importancia de la respiración profunda. Esto ayudará a la circulación de la sangre, excita el apetito, promueve la digestión, produce un sueño sano- La educación Pág. 194

F. Nutrición adecuada: No sólo es importante que tipo de comida consumimos, sino cómo se prepara y cuándo se consume. Aumente el consumo de frutas, verduras, germinados, leguminosas y tubérculos. Hay que procurar tener un buen desayuno, una comida moderada y una cena ligera y evitar lo más posible, comer entre comidas. Es una pena ver en muchos matrimonios jóvenes, luego de la ceremonia matrimonial como el pueblo de Dios se da ciertas licencias que el cielo no aprueba. Comiendo a las 10 u 11 de la noche, y haciendo una mezcla descomunal de 25


frituras, comidas abundantes y bebiendo gaseosas que contienen benzoato de potasio que son cancerígenos. ¿Así queremos estar en el mar de vidrio? Al ser cartas leídas, ¿qué testimonio de nuestra forma de vivir les damos a la gente que no son cristianas y que lo observan todo?. Lo peor es que si dices algo, eres considerado inoportuno y quizá no grato. El señor reprenda a los soberbios. El cáncer y las enfermedades que eran ajenas al pueblo de Dios ya nos están visitando. Falta que nuestros postes y puertas de nuestra alma estén pintados con la sangre del Cordero para que las plagas de Egipto no tengan cabida en medio de nosotros. G. Temperancia: La temperancia se puede definir como la abstinencia de lo malo y la moderación de lo bueno. Existen muchos productos que son nocivos para la salud (café, gaseosas, mantequillas, ají) de los cuales se deben de abstener las personas que desean preservar su salud. Tampoco debemos ser exagerados en el consumo de lo bueno. Conocí a hermanos que llevaban aun el aceite de olivo en sus bolsillos. H. Esperanza en Dios: Éste es el remedio por excelencia, el más importante. El principio de todo. Dios es quien ha provisto gratuitamente los siete anteriores. Hoy nos llama y anima a que confiemos en Él, obedeciendo las leyes que ha establecido en nuestro cuerpo. La verdadera recuperación física empieza con una limpieza de nuestros pensamientos y sentimientos. Todas las acciones buenas o malas que afectan nuestra salud se originan en nuestra mente. La confianza en Dios es excelente para los nervios. E.G.W

Conclusiones Os ruego, al pueblo remanente que por algo simple como una gripe estén utilizando medicamentos, que agoten primero todos los medios naturales, antes de proceder con los medicamentos. Siempre buscan los tratamientos naturales cuando ya han pasado quimioterapia y están con cáncer en tercer o cuarto grado. Concluyo diciendo que es una traición para la reforma pro salud, el brazo derecho del tercer mensaje angélico, que muchos de sus seguidores estén muriendo sin hacerse un tratamiento natural, pero, si han pasado operaciones, quimioterapia, etc. Llevaron la reforma sólo de nombre. 26


Folleto Mayordomía  

Folleto para estudio que contiene 8 articulos relacionados al tema de la mayordomía Cristiana, fundamentado en las Santas Escrituras

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