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EL ARTE DEL SADHANA Gu铆a de devoci贸n diaria

Swami B.P.Puri Maharaja

Una Publicaci贸n Bhakti Siddhanta Vani

grupo editor MANDALA


INDICE INTRODUCCION

3

CAPITULO I

LA PERFECCION EN LA ADORACION

9

CAPITULO II

LA FUERZA PURIFICADORA DEL SERVICIO

24

CAPITULO III

EL COMIENZO DEL SERVICIO

39

CAPITULO IV

SERVIR A LOS DEVOTOS DEL SEテ前R

46

CAPITULO

V

EVITAR LA MALA ASOCIACION

60

CAPITULO VI

TOMANDO REFUGIO EN KRSNA

73

CAPITULO VII

EL GURU Y LA INICIACION

80

CAPITULO VIII

LOS DEBERES DE UN DISCIPULO INICIADO

94

CAPITULO IX

EL DIKSA MANTRA Y EL SANTO NOMBRE

109

CAPITULO

EXPERIENCIA EN EL BHAJANA

127

CAPITULO XI

ESCUCHANDO EL BHAGAVATA

136

CAPITULO XII

CONTROLANDO LA MENTE

150

CAPITULO XIII

LA PRACTICA Y LA PREDICA

171

CAPITULO XIV

LA SENDA DEL AMOR APASIONADO

183

CAPITULO

LA MENTALIDAD DE LOS DISCIPULOS

203

EPILOGO

210

ACERCA DEL AUTOR

217

X

XV

1


INTRODUCCION guru vaisnava bhagavãn tinera smarana tinera smarane haya vighna-vinãsana anãyãse haya nija vãñchita purana “Yo medito en el guru, los Vaisnavas y el Señor. Por recordarlos, todos los obstáculos son destruidos y se logra fácilmente el cumplimiento de todos los deseos”. (Caitanya Caritãmrta 1.1.20-21) Con estas palabras, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi da comienzo a su Caitanya Caritãmrta. Esta plegaria es el mangalãcarana o la invocación auspiciosa. Siguiendo los pasos de Krishnadãsa, invocamos la misericordia de gurudeva. Por recordar a Krsna, “la morada de toda buena fortuna”, de conformidad con las directivas de Sus devotos, es posible lograr rápidamente la misericordia del Señor. yasya prasãdãd bhagavat-prasãdo yasyãprasãdãn na gatih kuto ‘pi “El guru es el mejor de los devotos de Krishna y no es diferente de Su amada Rãdhãrãni. Por consiguiente, si el guru está complacido, Krishna también está complacido”. La conclusión de los mahãjanas es que no hay otra forma de ganar el placer del Señor que a través del guru. Así pues, oramos por que nuestro amado gurudeva se complazca con nosotros y que los devotos de Krishna, todos los cuales, como Sus expansiones, no son diferentes de El, también nos contemplen con agrado. Oramos por que su misericordia conjunta resulte en nuestra obtención de la buena fortuna de la satisfacción de Krishna. Quieran Sri Guru, Gaurãnga, Gãndharvikã y Giridhãri ser siempre gloriosos y dispensar todo lo auspicioso sobre nosotros. En el Mahãbhãrata, el Rey Yudhisthira y los otros Pãndavas fueron desafiados por Yamarãja, disfrazado de garza, a responder preguntas. De los cinco hermanos, solo Yudhisthira pudo responder todas las preguntas, aprobando en tal sentido el examen de Yamarãja. En respuesta a la pregunta sobre el sendero espiritual genuino, el mayor de los Pandavas declaró que solo el sendero seguido por los mahãjanas estaba libre de todos los obstáculos y que en consecuencia todos debían hacer a un lado sus críticas y simplemente seguir esa senda. Todo aquel que rechace el sendero de los mahãjanas por otro, pronto descubrirá que los mismos no se encaminan hacia la morada divina, Goloka, sino antes bien, en la dirección completamente opuesta... hacia una existencia infernal. Es por lo tanto necesario que precisemos donde están los mahãjanas, descubrir el sendero que han dejado para nosotros y aprender la forma de seguirlo. Este sendero es “el arte del sãdhana”- el medio para lograr la meta suprema de la vida espiritual. Al narrar la historia de Ajamila en el sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, Sukadeva nombra a doce mahãjanas, todos los cuales se refiere conocen los secretos íntimos del sendero a Dios. Estos mahãjanas son Svãyambhu, Nãrada, Sambhu, los cuatro Kumãras, Kapila, Manu, Prahlãda, Janaka, Bhisma, Bali, Vaiyasaki y Yamarãja. El Kapila aquí aludido es el hijo de Kardama y Devahuti, no el autor ateo de la filosofía Sankhya. Todas estas grandes personalidades fueron seguidores del sendero de la devoción y todos ellos demostraron, cada uno a su manera, la excelencia de este sendero. 2


bhagavãn brahma kãrtsnyena trir anviksya manisayã tad adhuavasyat kutastho ratir ãtman yato bhavet “El Señor Brahmã, por ejemplo, estudió cuidadosamente la literatura Védica tres veces y arribó a la conclusión que el apego por el Ser Supremo es la meta última de la literatura Védica”. (SrimadBhãgavatam 2.2.34) Así como los munis leen una Escritura dos o tres veces de modo de entenderla debidamente, así Brahmã decidió jugar el rol de un buscador, aunque él lo conoce todo. En tal sentido, adoptó el carácter de un muni, - tal como se dice en los Srutis, sa munir bhutvã samacintayat, “El se volvió un muni y comenzó a meditar cuidadosamente”. Brahmã estudió cuidadosamente los Vedas tres veces en su totalidad, meramente para demostrar lo difícil que es extraer la esencia de las Escrituras y encontrar su significado último. Cuando Brahma finalizó su estudio, llegó a la conclusión que el apego al Señor Supremo Hari o bhakti-yoga, es el fruto genuino de tal investigación erudita. na hy ato ‘nyah sivah panthã visatah samsmrtãv iha vãsudeve bhagavat bhakti-yogo yato bhavet “No hay sendero más auspicioso para las almas que han entrado al mundo del nacimiento y la muerte repetidos, que el sendero que nos conduce al servicio devocional del Señor Vãsudeva”. (Srimad-Bhãgavatam 2.2.33) Aunque existen muchos senderos para la liberación, ninguno es más razonable, fácilmente realizable o seguro que el proceso por el cual se complace al Señor Supremo y como resultado, se obtiene la devoción o amor por Sus pies de loto. No cabe duda que el servicio devocional directo es superior a los otros procesos como ser el karma-yoga, por el cual se ofrecen los resultados de las actividades personales al Señor. La superioridad del servicio devocional sobre los demás senderos de la vida espiritual se establece claramente en los versos finales del sexto capítulo del Bhagavad-gitã: tapasvibhyo ‘dhiko yogi (6.46) y yoginãm api sarvesãm (6.47). Asimismo, las instrucciones sumamente confidenciales del Señor al final del capítulo décimo-octavo del Gitã (man-manã bhava y sarva-dharmãn parityãjya) también indican claramente que el objetivo último de la literatura Védica es el Bhakti yoga. A través de la historia se desarrollaron muchas ideas conflictivas sobre la religión. Atento a la autoridad del Srimad-Bhãgavatam (1.2.6) sin embargo, la actividad religiosa final para todos los seres humanos es la devoción por el Señor Supremo Sri Krishna, quien yace más allá de la validez empírica. En su cúspide, tal devoción (caracterizada por actividades tales como oír y cantar acerca de Krishna) deben ser inmotivadas; esto es, el ejecutor debe estar libre de cualquier motivación egoísta. La devoción también debe ser desinhibida; no debe permitirse que nada interfiera con su ejecución y debe ser independiente y espontánea. En el sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, se explica que el bhakti, el servicio devocional, se ejecuta fundamentalmente en la forma de sankirtana: 3


etãvan eva loke ‘smin pumsãm dharmah parah smrtah bhakti-yoga bhagavati tan-nãma-grahanãdibhih “Por consiguiente, la suprema actividad religiosa para la gente del mundo es el servicio devocional al Señor, realizado por actos tales como repetir Sus nombres”. (Srimad-Bhãgavatam 6.3.22) Sri Caitanya Mahãprabhu también confirmó esta declaración del Bhãgavatam en Sus propias palabras: bhajanera madhye srestha nava-vidhã bhakti krsna-prema, krsna dite dhare mahã-sakti tãra madhye sarva-srestha nãma-sankirtana niraparãdhe laile nãma pãya prema-dhana “De las muchas formas de ejecutar servicio devocional, hay nueve variedades que se consideran las mejores, pues poseen una gran capacidad para entregar el amor por Krishna y en tal sentido, a Krishna Mismo. De estos nueve procesos de servicio devocional, el más importante es el canto del Santo Nombre del Señor, pues si se canta sin cometer ofensas, se obtendrá el tesoro del amor por el Señor”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.70-71) En el duodécimo capítulo del Bhagavad-gitã se refiere que recordar, contemplar al Señor y meditar en El depende de la purificación interior; así pues, estas actividades no son fácilmente perfeccionadas por las personas comunes. Por otro lado, puesto que el sankirtana es una actividad ejecutada con los sentidos externos, está al alcance de cualquiera, hasta de los seres humanos perturbados de esta Era de Kali. El muy misericordioso Sri Caitanya Mahãprabhu, quien apareció en esta era para dar el gran don del amor de Dios en el humor de los asociados de Krishna en Vraja, evidenció este fin, al abrazar emotivamente a Sus asociados más confidenciales Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, diciendo: harse prabhu kahena suna svarupa rãma-rãya nãma-sankirtana kalau parama upãya “Cantar los Santos Nombres es el medio supremo de salvación en esta era de Kali”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.8) A partir de esta declaración, podemos comprender fácilmente que el Señor invistió cierta fuerza especial en el canto de Sus Santos Nombres en esta Era de Kali particularmente afortunada. Este poder especial, es su capacidad de despertar el apego afectuoso o rãga por el Señor. Este es de tal modo el mejor proceso por el cual podemos desarrollar rãga-bhakti o servicio devocional con afecto espontáneo. Aunque Caitanya Mahãprabhu ha expresado que mediante el servicio devocional basado en las reglas y regulaciones se puede alcanzar el tipo de amor por Dios hallado en Vraja, (vidhi-bhaktye vraja-bhãva pãite nãhi sakti - Caitanya Caritãmrta 1.3.15) si se adopta el harinãma sankirtana en la plataforma de vidhi-bhakti de acuerdo a las directivas brindadas por Caitanya Mahãprabhu, luego 4


uno obtiene rápidamente las calificaciones necesarias para el despertar interno de dicha actitud de servicio amoroso. Mahãprabhu dijo a Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya cómo debíamos cantar el Santo Nombre para despertar el amor latente por Krishna: trnãd api sunicena taror iva sahisnunã amãninã mãnadena kirtaniyah sadã harih “Se debe cantar el Santo Nombre del Señor considerándose inferior a la hierba. Se debe ser más tolerante que el árbol, no exigir respeto para sí y brindar todo respeto a los demás”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.21) Así pues, todo aquel que acate la directiva de Mahãprabhu y cante el Santo Nombre de la manera descrita en este verso, desarrollará rápidamente la codicia o anhelo intenso. Dicha codicia, que refleja el apego eterno que los moradores de Vraja tienen por su Señor, es el precio que se debe pagar para comprar una conciencia imbuida de sentimiento devocional. Esto se denomina rãgãnugãbhakti y es la manifestación misericordiosa de la potencia de placer de Krishna, la hlãdini-sakti. La experiencia en el servicio devocional se mide por la capacidad con que uno es capaz de satisfacer los sentidos del Señor. Un devoto avanzado que tenga esta experiencia es aquel que ha tomado refugio exclusivo en Krishna. El está libre de toda tendencia a criticar a los demás, y solo busca absorberse en los pasatiempos de la Divina Pareja en Vraja. Ese devoto es muy querido a Krishna y es ciertamente raro en este mundo. Ver a tal devoto, asociarse con él o servirlo, son manifestaciones de buena fortuna en un nivel raramente experimentado. Solo si Krishna dispensa Su misericordia sobre alguien, se puede experimentar la bendición de tal asociación. Para informar a todos de este aspecto importante de la vida espiritual, los mahãjanas como Bhaktivinoda Thãkura oraron para tener el contacto de la persona que es experta en el servicio devocional. habe sri caitanya more karibena dayã kabe ãmi pãiba vaisnava-pada-chãyã “ ¿Cuándo será misericordioso conmigo Sri Caitanya Mahãprabhu? ¿Cuándo hallaré amparo a la sombra de los pies de loto de un Vaisnava?” (Kalyãna-kalpataru, Dainyamayi prãrthanã, 1) Esta clase de conciencia, imbuida de un gusto por la devoción a Krishna, se obtiene por la gracia de una gran alma que ha transitado el sendero de rãgãnuga-bhakti. Millones y millones de nacimientos llenos de actos piadosos no suscitarán el mismo resultado. Después de tomar refugio en un maestro espiritual, uno debe ocuparse con absoluta dedicación en la adoración del Santo Nombre, en asociación con los devotos y en la más profunda soledad. A través de esta adoración, se aclararán la comprensión del devoto del objeto de adoración (upãsya), el adorador (upãsaka) y el proceso de adoración (upãsanã). Este avance en la vida espiritual despertará un intenso deseo por alcanzar el humor de los asociados de Krishna en Vraja. Aún así, todos deben recordar la advertencia del Katha Upanisad: ksurasya dhãrã nisitã duratyayã durgam pathas tat kavayo vadanti 5


“El sendero de la realización espiritual es muy difícil; es agudo como el filo de una navaja. Esta es la opinión de los trascendentalistas eruditos”. (Katha Upanisad 1.3.14) Si uno se desvía aunque sea levemente del sendero trazado por el maestro espiritual, caerá. Si se concede alguna consideración a los deseos de provecho, adoración o prestigio, o si uno sucumbe a las intrigas políticas, el crecimiento de su enredadera devocional será detenido. Al respecto, el devoto que es querido a Krishna es el único que puede salvarnos. Las Escrituras dicen que el tipo de perfección que uno obtiene, depende de los pensamientos que posee, a la vez que se ocupa en la práctica espiritual (yãdrsi bhãvana yasya siddhir bhavati tãdrsi). Si nos concentramos con ambición trascendental en obtener la asociación de un devoto que es experto en la ciencia de servir al Señor, luego Krishna seguramente aparecerá en la forma de tal alma avanzada. Por otro lado, si tenemos algún otro objetivo en mente, quizás encontremos a muchos que meramente se presentan como líderes religiosos o como personas santas pero que son insustanciales. Podemos confundirnos por sus poderes o popularidad y perder nuestros logros, alejándonos aún más del objetivo genuino de la devoción pura. Lejos de alcanzar amor por Krishna en Vrndãvana, nos confundiremos por completo y de ese modo perderemos inevitablemente nuestra alma en el sendero del olvido. Se ha dicho que el sendero de la religión lo establece Dios Mismo - dharmam tu sãksad bhagavatpranitam. Si no se comprende este principio básico de la vida espiritual, al margen de cuan dotado se esté intelectualmente, la comprensión de la verdad será espetada y la persona se volverá indiferente a la religión espiritual eterna y verdadera del alma. Esas personas promueven el concepto de un estado seglar donde todos son indiferentes a la práctica de la religión. Uno nunca debe sin embargo ser indiferente a la religión espiritual eterna y verdadera. Los seglares se equivocan al pensar que quien se adhiere a la verdad suprema de la vida espiritual, es afectado por el sectarismo o un espíritu no generoso. El Señor Supremo es eterno, verdadero, permanente y sempiterno; el ser viviente también posee estas mismas cualidades. La relación entre ellos es de tal modo eterna e indisoluble. El Señor Supremo es conciencia infinita. Merced a Su deseo omnipotente, la partícula consciente atómica (el ser viviente individual) llega a ser. Pese a esta diferencia, - el Señor siendo infinito y el ser viviente atómico -, el aspecto de la conciencia y espiritualidad es común a ambos. En tal sentido, la relación del individuo con el Señor Supremo se describe como de unidad y diferencia simultáneas. Puesto que para nosotros resulta imposible entender cómo dos cosas pueden ser simultáneamente una y distinta, los Gaudiya mahãjanas han añadido el adjetivo acintya o “inconcebible” a esta definición, llamando a su doctrina acintya-bhedãbheda. La implicancia es que solo podemos conocer esta relación a través de la Escritura revelada y aceptarla con fe. En este mundo, las personas han presentado muchas doctrinas sobre la vida espiritual y la religión, sin una comprensión de esta relación básica entre el alma individual y Dios. Como se refiere en el Bhãgavatam: “Así pues, debido a sus diferentes naturalezas, los seres humanos tienen variedad de comprensiones diferentes”. (evam prakrti-vaicitryãd bhidyante matayo nrnãm). Puesto que las personas se hallan bajo la influencia de las cualidades de la naturaleza material, a saber, bondad, pasión e ignorancia, sus percepciones de la realidad difieren y así surge inevitablemente el conflicto entre ellas. Dado que la religión del amor de Mahãprabhu es universal, el estado seglar debería 6


promoverla, pues solo por su influencia pueden eliminarse todas las riñas y conflictos. La religión del amor de Mahãprabhu, es el único camino para una paz mundial duradera. Solo un verdadero santo, fijo en la religión eterna de la devoción a la Verdad Suprema única, puede armonizar todos los puntos de vista conflictivos y producir la paz duradera. Krishna es el origen de todas las encarnaciones, el Todo completo y es omnipenetrante. Todas las aparentes contradicciones se resuelven en El. Asimismo, el devoto que está exclusivamente consagrado al Señor es capaz de armonizar todas las diferentes posturas filosóficas desde su ventajoso punto trascendental. Por consiguiente, cuando se muestra preferencia por ese devoto, de hecho estamos siguiendo una política de tratamiento no preferencial hacia ninguna denominación religiosa. En el segundo verso invocatorio del Srimad-Bhãgavatam, se ha descrito al santo no envidioso como una persona que está singularmente calificada para ocuparse en la religión eterna y verdadera de la cual se han descartado todas las tendencias engañadoras. La palabra mãtsarya (envidia) indica la incapacidad de tolerar la buena fortuna o felicidad de otro. La envidia entre las personas no permite la debida distinción entre el ser interno y el ser material. Esa envidia crea ideas filosóficas basadas en distinciones entre lo que posee alguien y lo que poseen los demás. Dicha envidia es lo que origina la guerra y demás perturbaciones. Por supuesto, en la dimensión divina existen variedades, mas la falta de unidad emergente de las mismas, no resulta en ningún conflicto real, porque cada persona está firmemente establecida en la verdad suprema no dual, la fuente de la armonía espiritual. Por otro lado, es imposible armonizar la tendencia materialista con lo espiritual. Los fútiles esfuerzos por legislar la armonía entre estas realidades mutuamente contrarias, meramente contribuyen a aumentar la desarmonía y el desasosiego. El Sol que nos permite ver, no se compromete con la oscuridad que obstruye la visión. Similarmente, la naturaleza no envidiosa no puede acomodar la naturaleza envidiosa de lo mundano; antes bien, la aleja y proclama su conquista, tal como el Sol disipa la oscuridad y suscita todo lo auspicioso en el mundo. Así puede reinar la paz suprema en el mundo. Al principio, el Bhãgavata parece condenar las prácticas espirituales como ser trabajar con un espíritu de renunciación o el cultivo del conocimiento. Sin embargo, acepta la necesidad de trabajar para la satisfacción del Señor Supremo y el cultivo del conocimiento en las categorías de sambandha, abhideya y prayojana en relación con Krishna. Cuando se ubican en el contexto de la devoción por Krishna, estas visiones contradictorias de la práctica espiritual son armonizadas. Para Mahãprabhu, el Srimad-Bhãgavatam es la única Escritura autorizada, que establece la norma de la doctrina y comportamiento Vaisnava. La verdadera paz en el mundo solo puede lograrse sobre la base de las conclusiones filosóficas puras establecidas por el Bhãgavatam. En esta publicación, El Arte del Sãdhanã, se citan diversos aspectos de las Escrituras Vaisnavas, - el Srimad-Bhãgavatam, Hari-bhakti-vilãsa y Caitanya Caritãmrta, a los fines de esclarecer los diferentes aspectos del sendero de la devoción. Cada ser viviente único, es en esencia una parte de la Verdad Suprema única y no dual. A medida que uno toma refugio en esta Verdad Suprema y profundiza su conocimiento de esa relación eterna (sambandha), su comprensión del proceso (abhideya) por el cual llegar a la perfección última de la vida (prayojana) se esclarece. A medida que ocurre este desarrollo, la verdadera visión de igualdad y amistad entre los seres vivientes se vuelve una realidad. Al referirnos al Bhãgavata, implicamos dos cosas diferentes. La primera es la Escritura, SrimadBhãgavatam. La segunda es el devoto Bhãgavata que ha establecido una relación con Bhagavãn, el 7


Señor Supremo. Svarupa Dãmodara instruyó al brahmana de Bengala Oriental que estudiara el Bhãgavatam de un Vaisnava. jãha bhãgavata para vaisnavera sthãne ekãnta ãsraya kara caitanya-carane caitanya bhakta-ganera nitya kara sanga tabe ta jãnibe siddhãnta-samudra-taranga “Ve y estudia el Bhãgavatam de un Vaisnava. Refúgiate exclusivamente en los pies de loto de Caitanya Mahãprabhu. Asóciate siempre con los devotos de Caitanya Mahãprabhu. Si haces todo esto, podrás zambullirte en el mar de Sus enseñanzas divinas”. (Caitanya Caritãmrta 3.5.131-132) siddhãnta baliye citte nã kara akasa ihã haite krsna lãge sudrdha mãnasa “En mérito a la pereza no dejes de meditar en las conclusiones de las Escrituras. Por el conocimiento del siddhãnta la mente se fijará en Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.2.117) Una persona santa que está libre de la envidia y que ha estudiado el arte del sadhãna como lo enseñara Sri Caitanya, ha ingresado a las enseñanzas más confidenciales del Señor. Por oír el Bhãgavata de una persona así, es posible aprender su verdadero significado y acreditar la felicidad última. Por la gracia del arte del sadhãna de Sri Caitanya, es posible entender la naturaleza trascendental del cuerpo de Krishna Caitanya Mahãprabhu. A partir de ese conocimiento, llegamos a entender que la joya en el centro de las nueve islas de Navadvipa, el jardín divino de Isodyãna (1) es asimismo trascendental, como lo es la morada completa de Mahãprabhu. El Señor dice, “Tanto el sonido divino como la forma divina son Mis cuerpos eternos” (sabda brahma param brahma mamobhe sãsvati tanu). La vibración sonora que designa al Señor Supremo, se conoce como sonido divino o sabda brahma. El evangelio de Caitanya Mahãprabhu es ese sonido divino. Atendiendo cuidadosamente al mismo, cualquiera puede lograr la comprensión de la forma del Param Brahman o divinidad en su aspecto más elevado y personal. Esto conlleva a degustar Su nombre encantador y siempre fresco, la forma, los atributos y pasatiempos, una fortuna que aleja toda atracción residual que pudiera albergarse respecto a los placeres sensuales. A medida que se comienza a experimentar el gozo del reino eterno, se podrá tener una percepción directa de la forma trascendental de Sri Caitanya Mahãprabhu, que entonces aparecerá como la Luna llena que asoma. Quiera este libro, El Arte del Sadhãna, basado en las enseñanzas del Señor y los grandes devotos, ser siempre victorioso.

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CAPITULO 1 LA PERFECCION EN LA ADORACION La palabra vedãnta significa “el resultado final del conocimiento”. Es una referencia a los Upanisads, los libros finales de la revelación Védica o Sruti. Estos libros contienen los místicos vislumbres internos de los rsis y se consideran el fundamento de todo conocimiento espiritual en la India. La encarnación del Señor, Vedavyãsa, el compilador de la literatura Védia, compuso además los Vedanta sutras o Brahma sutras, de modo de resumir las enseñanzas de los Upanisads. La palabra sutra significa “aforismo” o “código”, una breve declaración enigmática tendiente a recordarnos uno de los aspectos cabales de la enseñanza Upanisádica. Así pues, los Vedanta Sutras son los textos que se yerguen como el fundamento de toda la filosofía religiosa de la India. Ciertamente, los fundadores de toda Escuela de filosofía India (Sankara, Rãmãnuja, Vallabha, Visnusvãmi, Mãdhava y Nimbãrka) escribieron comentarios o bhãsyas sobre los sutras, a los fines de explicar su comprensión de la verdad suprema. La Escuela Gaudiya Vaisnava fundada por Caitanya Mahãprabhu también posee un comentario autorizado sobre esta importante Escritura, el Govinda-bhãsya de Baladeva Vidyãbhusana. Para los Gaudiyas sin embargo, el comentario emblemático del Vedanta Sutra es el Srimad Bhãgavatam, también compuesto por Vyãsadeva, donde los tres aspectos del conocimiento espiritual, sambandha, abhideya y prayojana, se enuncian claramente. El Vedanta Sutra se divide en cuatro capítulos o adhyãyas y cada uno a su vez se subdivide en cuatro pãdas. Los capítulos primero y segundo tratan de sambandha-tattva, el tercero de abhidheyatattva y el cuarto de prayojana. El primer capítulo del Vedanta Sutra se denomina samanvaya o ´síntesis’ pues organiza todos los conceptos de los Vedas y los Upanisads en un todo ordenado, centrado alrededor del concepto de Brahman, la Verdad Suprema. El segundo capítulo se denomina avirodha, que significa “consistencia” o “armonía”. Según Baladeva Vidyãbhusãna, en este capítulo todas las declaraciones de las Escrituras, aparentemente incongruentes, son armonizadas apuntando hacia el Brahman único o Señor Supremo. (1) (tad eva, aviruddhãnam srutinãm samanvayah sarvesvare siddhah). El tercer capítulo se denomina sãdhana o “el medio”. Analiza la devoción, que es el único medio para llegar al Brahman. El cuarto capítulo es phala o “el resultado”. El término prayojana o “propósito último” es asimismo utilizado para indicar el logro del Brahman. Sri Caitanya Mahãprabhu explicitó las enseñanzas del Vedanta y Sus explicaciones fueron misericordiosamente registradas por Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi en el Caitanya Caritãmrta: veda-sãstra kahe sambandha abhidheya prayojana krsna prãpya sambandha bhakti prãpteyera sãdhana abhideya-nãma bhakti prema prayojana purusãrtha-siromani prema mahã-dhana “El conocimiento Védico se subdivide en tres partes llamadas sambandha (“relaciones”), abhidheya (“procedimiento”) y prayojana (“la meta o fin”). El conocimiento de Krishna como el objetivo de la vida espiritual, se denomina sambandha. El conocimiento de que la devoción es el medio para llegar a El y obrar conforme a ello, se denomina abhidheya. La 9


meta última de la vida o prayojana es el amor por Krishna o prema. Este prema es el mayor tesoro de la vida espiritual y es principal entre todos los objetivos de la vida humana”. (Caitanya Caritãmrta 2.20.124-125) En otra parte, Krishnadãsa repite lo mismo incluso más sucintamente: veda-sãstre kahe sambandha abhidheya prayojana krsna krsna-bhakti prema tina mahã-dhana “El conocimiento Védico se subdivide en tres partes llamadas sambandha (“relaciones”), abhidheya (“procedimiento”) y prayojana (“la meta o fin”). Estos tres grandes tesoros son: Krishna, la devoción por Krishna y el amor por Krishna”. En el Bhakti-rasãmrta-sindhu (1.1.1) Krishna se declara como el akhila-rasãmrta-murti o la personificación de las doce experiencias totales estéticas y de relacionamientos o rasas. Atento al conocimiento de sambandha, Krishna es la Verdad Suprema. El único medio para llegar a El, es el bhakti o la devoción y el amor por El es la meta última de las prácticas espirituales. SAMBANDHA En el Bhagavad-gitã el Señor Krishna dice: vedais ca sarvair aham eva vedyo vedãnta-krd veda-vid eva cãham “Yo soy el objeto a ser conocido por todas las literaturas Védicas. Yo soy el autor de los Upanisads o Vedanta y el conocedor del verdadero significado del Veda”. (Gitã 15.15) En el Svetãsvatara Upanisad, el Supremo es descrito como el Brahman sin atributos: eko devah sarva-bhutesu gudhah sarva-vyãpi sarva-bhutãntarãtmã karmãdhyaksah sarva-bhutãdhivãsah sãksi cetãh kevalo nirgunas ca “No existe sino una Entidad Divina, que está oculta dentro de todos los seres. Omnipenetrante, El mora dentro de toda cosa creada. El es el supervisor de todas las actividades, el refugio de todas las criaturas, el testigo, la conciencia, la cosa única existente. El no tiene atributos”. (Svetãsvatara Upanisad 6.11) El Srimad-Bhãgavatam sin embargo, demuestra que existe un aspecto de lo divino más allá incluso del Brahman. Es parãtpara o “allende eso que yace más allá”. vadanti tat tattva-vidas tattvam yaj jñãnam advayam brahmeti paramãtmeti bhagavãn iti sabdyate

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“Los conocedores de la verdad han determinado que la sustancia suprema no dual es designada de tres formas: como Brahman, como Paramãtma y como Bhagavãn”. (Srimad-Bhãgavatam 1.2.11) Bhagavãn o el aspecto personal del Supremo se conoce como Krishna, - krsnas tu bhagavãn svayam. (Srimad-Bhãgavatam 1.3.28) harir hi nirgunah sãksãt purusah prakrteh parah “El Señor Supremo Hari no es tocado por las cualidades materiales. El es la Persona Suprema, allende la naturaleza material”. (Srimad-Bhãgavatam 10.88.5) ABHIDEYA Hari o Krishna es el pratyag-ãtmã, el alma más íntima de cada individuo y solo es comprendido a través del bhakti o la devoción. tvam pratyag-ãtmani tadã bhagavaty ananta ãnanda-mãtra upapanna-samasta-saktau bhaktim vidhãya paramãm sanakair avidyãgranthim vibhetsyasi mamãham iti prarudham “Por ocuparse en la devoción intensa a la Superalma, el Señor Supremo quien es infinito, definido solo por el gozo y en quien se encuentran presentes todas las potencias, cortará lentamente los apretados nudos de la ignorancia basados en los conceptos de “Yo y lo mío”. (Srimad-Bhãgavatam 4.11.30) Se refiere que el Brahman es incognoscible, inefable, inmanifiesto e imperceptible a los sentidos materiales. Aún así, no debe decirse que El es completamente inalcanzable. Si pensamos eso, luego perderemos la esperanza, lo cual es un serio impedimento para adoptar siquiera el servicio devocional. Por esa razón, Baladeva cita una línea del Kaivalya Upanisad: sraddhã-bhakti-dhyãnayogãd avaiti - “Se puede tener conocimiento directo de El a través de la disciplina de la fe, la devoción y la meditación”. Baladeva explica además: “La fe es creencia firme; la devoción es una referencia a las numerosas prácticas devocionales que comienzan con oír y meditación significa pensar en el Brahman ininterrumpidamente, - siendo el pensamiento como una corriente de aceite. La palabra ‘yoga’ en el texto significa que la disciplina combina las tres prácticas en conjunto. La palabra avaiti - ‘él conoce’ significa tener sãksãtkãra - percepción directa o experiencia del Brahman”. (Govindabhãsya). En el Bhagavad-gitã, Krishna dice que El solo puede ser conocido mediante la devoción (bhaktyã mãm abhijãnãti). El le confirma lo mismo a Uddhava en el Bhãgavatam: bhaktyãham ekayã grãhyah (11.14-21). El Mãthara-sruti glorifica aún más al bhakti: bhaktir evainam sayati bhaktir evainam darsayati bhakti-vasah purusah bhaktir eva bhuyasi 11


“La devoción Lo atrae, la devoción Lo revela, el Señor es influenciado por la devoción. Nada es más poderoso que el bhakti”. Todos estos textos confirman que aunque el Señor es inconcebible e inmanifiesto, la devoción tiene el poder de revelar Su forma. Un aforismo muy famoso de los Vedanta Sutras (3.2.24) -api samrãdhane pratyaksãnumãnãbhyãm - también connota el mismo tema. El sutra emerge en el contexto de la posible objeción de que la Superalma o el Param Brahman no puede ser percibido por la vista y demás sentidos. La primera palabra del aforismo, api, condena específicamente el concepto. Si uno se ocupa debidamente en las prácticas devocionales (samrãdhane), el Señor se torna accesible incluso a nuestros sentidos. Esto lo confirma el Sruti (pratyaksa) y el Smrti (anumãna). (1) En el comentario Govinda-bhãsya a este sutra, Baladeva cita dos versos del Sruti y dos del Bhagavad-gitã (Smrti) en respaldo del concepto de que ciertos devotos, fijos en el conocimiento ciertamente ven al Señor: parãnci khãni vyatrnat svayambhus tasmãt parãn pasyati nãntarãtman kascid dhirah pratyag-ãtmãnam aiksad ãvrtta-caksur amrtatvam icchan “El Creador Auto-naciente hizo orificios que dan al exterior (haciendo los ojos en el cuerpo); por consiguiente los hombres miran hacia afuera y no ven el alma en el interior. Deseando la inmortalidad, ciertos hombres sabios orientan sus ojos hacia el interior y ven el atman que mora dentro”. (Katha Upanisad 2.1.1) na caksusã gthyte nãpi vãcã nãnyair devair tapasã karmana vã jñãna-prasãdena visuddha-sattvas tatas tu tam pasyati niskalam dhyãyamãnah “Aunque El no puede ser visto con los ojos, descrito con palabras, revelado por los dioses, o comprendido a través de las austeridades o rituales, aquel cuyo propio ser ha sido purificado por el conocimiento [Escritural] puede Verlo en Su totalidad, por la meditación” (Mundaka Upanisad 3.1.8) También en el Bhagavad-gitã, Krishna confirma aún más la posibilidad de una visión directa del Señor: nãham vedair na tapasã na dãnena na cejyayã sakya evam-vidho drastum drstavãn asi mãm yathã bhaktyã tv ananyayã sakya aham evam-vidho ‘rjuna jñatum drastum ca tattvena 12


pravestum ca parantapa “Yo no puedo ser visto de la misma manera en que tú me has visto, simplemente mediante el estudio del Veda, ni a través de serias penitencias, la caridad o la adoración. Oh Arjuna, es solo mediante el servicio devocional cabal, que Yo puedo ser conocido de este modo, que puedo ser Visto y ciertamente penetrado”. (Gitã 11. 53-54) La frase “de la misma manera” (evam-vidho) en estos versos, se refiere a la forma humana de Krishna. Baladeva concluye: “Por consiguiente, por la ejecución perfecta del servicio devocional (samyag-bhaktyã) el Señor puede ser ciertamente percibido. En ese momento, los ojos y demás sentidos, se saturan de devoción, brindando así la habilidad para conocerLo”. (2) En cuanto la persona (el “individuo sabio” o dhira del verso del Katha Upanisad antes citado) cesa de buscar la satisfacción de sus propios sentidos, obtiene el amor por Krishna, en el cual solo busca el placer de los sentidos de Krishna. En el contexto de los comentarios de Baladeva sobre el Vedanta Sutra, tal persona obtiene la visión divina cuando sus ojos están untados con el ungüento del amor. Esto lo califica para contemplar la forma divina de Syãmasundara de belleza sin par. LAS DIFERENTES FORMAS DE YOGA En algunas secciones, las Escrituras glorifican la actividad ritual o las obras desinteresadas como el mejor medio para el logro espiritual o abhidheya; en otras, glorifican el conocimiento. Estos son también conocidos como yogas o disciplinas espirituales. Yoga significa además “unirse con lo supremo”. Los yogas antes mencionados son así conocidos como karma-yoga y jñãna-yoga. Es un hecho, sin embargo, que el proceso supremo para lograr la perfección espiritual es la devoción o Bhakti-yoga. Bhakti es completamente independiente de cualquier otra clase de proceso, mientras que el karma, jñãna y yoga reposan todos en el bhakti para conceder sus plenos resultados. Esto se declara en el Caitanya Caritãmrta (2.22.17): krsna-bhakti haya abhideya pradhãna bhakti-mukha-niriksaka karma-yoga-jñãna “Las recompensas primarias del karma, jñãna y yoga místico, a saber, el disfrute de los sentidos, la liberación y los poderes místicos, son consideradas por los devotos como sumamente insignificantes. Estos procesos no poseen una fuerza independiente para dispensar recompensas en los practicantes. Hasta la propia liberación se alza con las manos juntas aguardando la oportunidad de servir al bhakti. Las otras metas de la vida, la religiosidad, la riqueza y el disfrute de los sentidos, dependen aún más del bhakti y aguardan quietas su mirada misericordiosa”. Pese a que todo el Bhagavad-gitã trata del tema del yoga, el sexto capítulo en particular, discute la forma meditativa de la disciplina yóguica, (el sistema óctuple de yoga) usualmente equiparado con el término yoga. Al final de ese capítulo, hay dos versos que expresan claramente que de todos los yogas, el Bhakti yoga o disciplina de la devoción, es el mejor. (3) En su explicación a estos versos, nuestro ãcãrya predecesor, Bhaktivinoda Thãkura ha explicado el significado del término yoga y analizado las diferencias entre los diferentes tipos de práctica yóguica: “Un trabajador fruitivo (sakãma-karmi) no puede ser llamado yogui, pues este término solo es aplicable al obrero desinteresado: el filósofo, el seguidor del sendero místico óctuple y el 13


practicante del servicio devocional. La propia palabra yoga se refiere al sendero gradual de desarrollo espiritual. Toda persona que adopte el yoga, está en vías de una experiencia directa con el Espíritu Supremo. “El yoga de la acción desinteresada, es el primer paso en este sendero, y cuando el conocimiento y la renunciación se suman a este sendero, el aspirante avanza al nivel de jñãna-yoga. Cuando se añade la meditación directa en el Señor Supremo a las demás cualidades, luego se avanza a la etapa de practicante del sistema óctuple de yoga o astãnga yoga. La cuarta y última etapa es cuando se suma el sentimiento de amor por la Persona Suprema, a estas disciplinas. “El buscador del bien último se ocupará verdaderamente en la disciplina espiritual del yoga. A medida que se adoptan las prácticas de cada etapa sucesiva de desarrollo, le sucederán la necesidad de cultivar una vigorosa determinación y fe en dichas prácticas. Sin embargo, a medida que se progresa, finalmente se tendrá que descartar la estricta adhesión a las detalladas prácticas de ese nivel particular. Si se permanece apegado a una u otra de estas etapas sin continuar adelante, la persona se identifica con la práctica de yoga parcial a la cual se limitó. Como resultado, algunos son llamados karma-yoguis, otros son jñãna-yoguis y otros más astãnga-yoguis o bhakti-yoguis. “Krishna dice: ‘Por consiguiente, Oh Arjuna, todo aquel cuyo objetivo exclusivo sea ocuparse en la devoción solo a Mí, es superior a las otras tres clases de yoguis. Por lo tanto, debes volverte un yogui, esto es, un bhakti-yogui. A través del yoga de la acción falta de deseos, se avanza en el conocimiento; a través del yoga del conocimiento, se avanza al yoga de la meditación en el Señor Supremo y a partir de allí, finalmente se progresa al yoga de la devoción, caracterizado por el amor a la Persona Suprema’”. En su comentario a estos versos, Visvanãtha Cakravarti escribe: karmi jñãni ca yogi matah/astãngayogi yogitarah/sravana-kirtanãdi-bhaktimãms tu yogitama ity arthah: “El karmi y el jñani son considerados yoguis. El astãnga-yogui, el seguidor del sistema óctuple de yoga de Patañjali, es considerado como un espiritualista superior a los dos antes mencionados. Pero el mejor de todos los yoguis, es aquel que practica actos devocionales como oír y cantar”. Así pues, el devoto no se interesa en las otras prácticas de yoga, que son parciales. El devoto no solo las considera incompletas sino incluso defectuosas debido a la presencia del deseo egocéntrico implícito en su práctica. El Señor hizo la siguiente declaración a Uddhava: tasmãd mad-bhakti-yuktasya yogino vai mad-ãtmanah na jñãnam na ca vairãgyam prãyah sreyo bhaved iha yat karmabhir yat tapasã jñãna-vairãgyatas ca yat yogena dãna-dharmena sreyobhir itarair api sarvam mad-bhakti-yogena mad-bhakto labhate’ñjasã svargãpavarge mad-dhãma kathamcid yadi vãñchati 14


na kincid sãdhavo dhirã bhaktã hy ekãntino mama vãñchanty api mayã dattam kaivalyam apunarbhavam “Para el yogui consagrado que Me ha entregado sus pensamientos, ni el conocimiento ni la renuncia se consideran como fuentes del bien verdadero en este mundo. Todos los resultados obtenidos a través de las prácticas rituales, la penitencia, la filosofía, la renunciación, la disciplina yóguica, la caridad o ejecución de los deberes prescritos, son fácilmente obtenidos por Mis devotos a través de la práctica del servicio devocional a Mí. Mis devotos santos, pacientes y de mente sencilla no desean nada de todo esto; de todos modos, Yo dispensaré toda recompensas sobre ellos, incluyendo aún la liberación y la libertad del renacimiento”. (Srimad Bhãgavatam 11.20.31-34) Por consiguiente, excepto el servicio devocional, las prácticas místicas son como los colgajos en el cuello de un chivo, no cumplen ninguna función digna. Por esa razón, la persona inteligente deja de lado la inútil tendencia a buscar el disfrute sensual y la liberación y cultiva la devoción pura mediante la práctica del Bhakti yoga. EL PROCESO PERFECTO DE ADORACION La palabra samrãdhana hallada en el aforismo del Vedanta Sutra, antes citada, es también significativa. Proviene de la raíz verbal rãdh, que significa “adorar”. El prefijo sam significa “completo o perfecto”. También derivado de la misma raíz, es el nombre de la potencia interna de Krishna, Sri Rãdhã. Rãdhãrãni es la perfecta adoratriz de Krishna, como se indica en el verso del Bhãgavatam hablado por las gopis en la descripción del rãsa-lilã: anayãrãdhito nunam bhagavãn harir isvarah yan no vihãya govindah prito yãm anayad rahah “Ciertamente, el Señor Supremo, el controlador supremo ha sido perfectamente adorado por Ella (Radha). Es por esa razón que Govinda se complació tanto con Ella que la llevó a un lugar apartado, dejándonos a todas detrás”. (Srimad Bhãgavatam 10.30.28) Las enseñanzas de Caitanya Mahãprabhu pueden resumirse como sigue: ãrãdhyo bhagavãn vrajesa-tanayas tad-dhãma vrndãvanam ramyã kãcid upãsana vraja-vadhu-vargenã va kalpitã srimad-bhãgavatam pramãnam amalam premãm pumartho mahãn sri-caitanya-mahãprabhor matam idam tatrãdarah nah parah “El objeto de adoración (ãrãdhya) es el Señor en Su forma como el hijo del Rey de Vraja. Su morada es Vrndavana y las pastoras que viven allí con El, la principal de las cuales es Rãdhikã, son Sus adoradoras perfectas o sãmrãdhikas. El muy encantador método de adorar al Señor Supremo es el ideado por esas gopis. La fuente más autorizada de revelación divina es el Srimad Bhãgavatam. 15


El amor por Krishna o prema es la quinta y última meta de la vida humana. Estos son los principios básicos de la creencia de Sri Caitanya Mahãprabhu y nosotros consideramos esta doctrina como suprema”. La conclusión es que la adoración de Krishna siguiendo a Srimati Rãdhãrãni es el proceso espiritual justificable llamado samrãdhanã, “el proceso más perfecto de adoración”. Toda actividad de adoración en la cual falte el elemento del prema no resultará en una visión directa de la Persona Suprema. En el Caitanya Caritãmrta se hallan las siguientes rimas: jñãna-karma-yoga-dharme nahe krsna vasa krsna-vasa-hetu eka prema-bhakti-rasa “Siguiendo los senderos del conocimiento filosófico especulativo, la actividad fruitiva o el yoga místico para controlar los sentidos, no se puede conquistar a Krishna. La única forma de ganar Su amor es a través del gusto de la devoción en amor extático”. (Caitanya Caritãmrta 1.17.75) aiche sãstra kahe karma jñãna yoga tyaji bhaktye krsna vasa haya bhaktye tãnre bhaji “Tales Escrituras expresan que se debe abandonar la actividad fruitiva, el conocimiento especulativo y el sistema de yoga místico. Krishna es conquistado por la devoción. Por consiguiente, yo Lo adoro con devoción”. (Caitanya Caritãmrta 2.20.136) Sin devoción pura, el despertar del amor extático es imposible. La devoción pura o uttama bhakti como la describe Rupa Gosvãmi es el cultivo de conciencia de Krishna caracterizado por la ausencia de todo otro deseo ajeno a Krishna. Rupa Gosvãmi observa además que dicho cultivo no debe debilitarse con el aditamento mezclado de prácticas que son apropiadas para los senderos de la especulación filosófica y la acción fruitiva. Tras repetir esta misma descripción en el Caitanya Caritãmrta, Krishnadãsa Kavirãja continúa diciendo: ei suddha-bhakti ihã haite premã haya pañcarãtre-bhãgavate ei laksana kaya “Esta es la definición de servicio devocional puro a partir del cual se desarrolla el amor extático. Las características de dicho amor se describen en literaturas como el Bhãgavata y el Pañcarãtra”. (4) (Caitanya Caritãmrta 2.19.169) El Pañcarãtra define específicamente al servicio devocional como la ocupación de los sentidos en el servicio del Propietario de los Sentidos. Añade que este servicio ha de estar libre de toda contaminación de identidad con el cuerpo e inmaculado, estando exclusivamente fijo en el Señor. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.2; Caitanya Caritãmrta 2.19.170): sarvopãdhi-vinirmuktam tat-paratvena nirmalam 16


hrsikena hrsikesasevanam bhaktir ucyate Y en el Bhãgavatam, se brinda la siguiente descripción ampliada de Kapiladeva a su madre Devahuti: mad-guna-sruti-mãtrena mayi sarva-guhãsaye mano-gatir avicchinnã yathã gangãmbhaso ‘mbudhau laksanam bhakti-yogasya nirgunasya hy udãhrtam ahaituky avyavahitã yã bhaktih purusottame “La señal primaria de que la unión devocional pura, libre de toda cualidad material, ha aparecido en el corazón de alguien se presenta cuando, al oír sobre Mis cualidades, los pensamientos de esa persona son irresistible e inmediatamente atraídos hacia Mí, el morador interno de cada ser, de la misma manera en que las aguas del Ganges fluyen hacia el mar. Como la corriente del Ganges, esa devoción por la Persona Suprema es inmotivada y sin impedimentos”. (Srimad Bhãgavatam 3.29.10-11) sãlokya-sãrsti-sãmipya sãrupyaikatvam apy uta diyamãnam na grhnanti vinã mat-sevanam janãh sa eva bhakti-yogãkhya ãtyantika udãhrtah yenãtivrajya tri-gunam mad-bhãvãyopapadyate “A menos que se le asegure el servicio al Señor, el devoto puro no acepta ninguna clase de liberación, ya se trate de la residencia en el mismo planeta, iguales opulencias que el Señor, la cercanía de El, tener la misma forma que el Señor o la unión monista, aunque las mismas puedan ser ofrecidas al devoto por el Señor. “Así pues he descrito el nivel superlativo de lo que se conoce como Bhakti yoga. Dominando esta disciplina, se pueden superar las tres cualidades de la naturaleza material y alcanzar el verdadero sentimiento (bhãva) por Mí”. (Bhãgavatam 3.29.12-13) Las citas anteriores demuestran que las escuelas de pensamiento Bhãgavata y Pãñcarãtrika, en definitiva arriban a la misma conclusión. Todo aquel que se ocupe en la práctica del servicio devocional es gradualmente liberado de los malos hábitos (anarthas) que le dificultan el avance espiritual. A medida que las anarthas remiten, se vuelve fijo en sus prácticas devocionales y esta firmeza le permite ejecutarlas con pureza y profundo apego. El devoto luego continúa desarrollando un gusto real (ruci) el cual, al ser reforzado, progresa hacia la emoción divina y los éxtasis preliminares de la etapa de bhãva. A partir de allí no 17


tarda en alcanzar el nivel de amor extático llamado prema. El progreso del devoto no se detiene sin embargo en este nivel de perfección. Hay numerosos niveles que se desarrollan dentro del amor extático, a saber, sneha, mãna, pranaya, rãga, anurãga, bhãva y mahãbhãva. PRAYOJANA El cuarto capítulo del Vedanta Sutra es llamado “los resultados”. La primera sección o adhikarana de este capítulo se denomina ãvrtty-adhikarana o “repetición”. El sutra atento al cual se designa a esta sección es ãvrttir asakrd upadesãt: “Uno debe ocuparse en la práctica reiterada de oír y cantar o la meditación continua en el Supremo, pues esta instrucción ha sido brindada una y otra vez”. (Vedanta Sutra 4.1.1) Baladeva Vidyabhusana comprende que esta instrucción está contenida en las palabras repetidas nueve veces en el Chãndogya Upanisad: sa ya eso’nimaitad-ãtmyam idam sarvam tat satyam sa ãtmã tat tvam asi svetaketo: “Eso que es lo más pequeño de lo pequeño de lo cual se crea todo lo que existe, oh Svetaketu, Es la verdad y es el Ser. Oh Svetaketu, tú eres eso”. El Ser en este caso significa el Brahman Supremo. Las palabras tat tvam asi también pueden comprenderse como “tú eres Suyo”. De tal modo, es bastante lógico que el énfasis en el sonido se halle nuevamente al final del Vedanta Sutra en su aforismo último: anãvrttih sabdãt anãvrttih sabdãt - La revelación nos dice que nunca regresamos. La revelación nos dice que nunca regresamos”. (Vedanta Sutra 4.4.22) El significado es que cuando uno conoce la verdadera identidad del Señor, uno llega a Su morada Goloka por la influencia del servicio devocional. Una vez así liberado, nunca regresa a este mundo del nacimiento y la muerte repetidos. La prueba de ello se encuentra en “sonido” o revelación (sabdha). Los pasajes relevantes que Baladeva cita de las Escrituras reveladas son: etena pratipadyamãnã imam mãnavam ãvartam nãvartante “Aquellos que se han refugiado en el Brahman y se hallan en tal sentido liberados, nunca regresan a este mundo mortal del nacimiento y la muerte repetidos”. sa khalv evam vartayan yãvad ãyusam brahma-lokam abhisampadyate na ca punar ãvartate na ca punar ãvartate “La persona liberada permanece como tal durante toda su vida y luego después de la muerte va a Brahmaloka, de donde nunca retorna, de donde nunca retorna”. (Chãndogya Upanisad 8.15.1) Krishna confirma esta declaración en el Gitã con dos importantes versos: mãm upetya punar janma duhkhãlayam asãsvatam nãpnuvanti mahãtmãnah samsiddhim paramãm gatãh 18


ãbrahma-bhuvanãl lokãh punar ãvartino ‘rjuna mãm upetya tu kaunteya punar janma na vidyate “Los grandes devotos que llegan al nivel de participar en Mis pasatiempos divinos, una vez habiendo llegado a Mí, nunca más aceptan un nacimiento transitorio, que es la habitación de la agonía. Oh Arjuna, desde el planeta del Señor Brahmã hacia abajo, los residentes de todos los planetas están naturalmente sujetos al nacimiento y la muerte repetidos. Pero, habiendo llegado a Mí, Oh Kaunteya, no hay renacimiento”. (Gitã 8.15-16) La repetición de la frase anãvrttih sabdãt es una indicación de que el Vedanta Sutra finaliza con estas palabras. (5) Por supuesto, para los devotos, el prema, que es bhakti en su forma más pura, es su propia recompensa. Los devotos están por consiguiente dispuestos a nacer en cualquiera de las especies inferiores en la medida que se les asegure algún servicio al Señor, que es el mayor bien en lo que a ellos respecta. Esta actitud es ejemplificada por el Señor Brahmã en sus plegarias a Gopãla Krishna: tad astu me nãtha sa bhuri-bhãgo bhave’tra vãnyatra tu vã tirascãm yenãham eko’pi bhavaj-janãmãm bhutvã niseve tava pãda-pallavam “Oh mi Señor, permíteme tener esa gran fortuna, ya sea en esta vida o en otra, aunque sea en el cuerpo de una criatura inferior, donde pueda vivir entre Tus devotos íntimos y servir a Tus pies de loto”. (Srimad Bhãgavatam 10.14.30) Srila Bhaktivinoda Thãkura repite el mismo sentimiento en una de las canciones de su Gitãvali: janmãobi moe icchã jadi tora bhakta-grhe jani janma ha-u-mora kita janma hau jathã tuwã dãsa bahirmukha brahmã nãhi ãsa “Oh Señor, si es Tu deseo que vuelva a nacer, concédeme el nacimiento en la casa de un devoto. Incluso me convertiré con agrado en un gusano o un insecto en tanto pueda ser Tu sirviente, mas no tengo interés en volverme un Brahmã que no tenga interés en Tu servicio”. ¿QUE ES SADHANA BHAKTI? De esta forma, el bhakti es tanto el abhideya como el prayojana, tanto el medio hacia la perfección como la propia perfección. Se explica que hay tres niveles de bhakti: la devoción en la práctica (sãdhana-bhakti), la devoción en el nivel de éxtasis (bhãva-bhakti) y la devoción en el nivel del amor puro (prema-bhakti). El bhãva-bhakti se obtiene cuando el servicio devocional ha madurado con la práctica y cuando se intensifica se convierte en prema-bhakti. 19


El servicio devocional en la práctica es definido por Rupa Gosvãmi en el Bhakti-rasãmrta-sindhu, como sigue: krti-sãdhyã bhavet sãdhyabhãva sã sãdhanãbhidhã nitya-siddhasya bhãvasya prãktatyam hrdi sãdhyatã “Esa devoción que es ejecutada por los sentidos y que se aboca al logro del bhãva, es llamada sãdhana-bhakti. El bhãva que anhela, es eternamente perfecto y se manifiesta simplemente en el corazón del practicante”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.2) Aquí, Rupa Gosvãmi nos previene contra una mala interpretación del término sãdhana. A través de la ejecución de los principios regulativos de la devoción, uno no crea ni produce el bhãva-bhakti o sentimiento devocional. El sentimiento devocional o bhãva es una manifestación de la potencia interna de Krishna y de tal modo, es eternamente perfecto o nitya-siddha. La devoción es el humor natural eterno del ser viviente y mediante la práctica del servicio devocional, es revelada en el corazón del devoto. Así es como debemos entender el objeto de la práctica. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi explica este verso como sigue: sravanãdi-kriyã tãra svarupa-laksana tatastha-laksane upajãya prema-dhana nitya-siddha krsna-prema sãdhya kabhu naya sravanãdi-suddha-citte karaye udaya “Las actividades de oír, cantar, recordar y demás, conforman la característica esencial (svarupa-laksana) del servicio devocional. Su característica marginal (tatastha-laksana) es que despierta el amor puro por Krishna. Nunca es posible crear amor puro por Krishna; antes bien, aparece en el corazón que ha sido purificado por las prácticas devocionales como oír y cantar”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.103-4) En su Amrta-pravãha-bhãsya, Bhaktivinoda Thãkura elabora sobre estos versos como sigue: “La característica esencial del servicio devocional consiste en actividades como oír y cantar sobre Krishna con la actitud apropiada. Esta característica resulta en el tesoro del prema que se manifiesta cuando el practicante abandona todos los demás deseos y corta toda relación con las actividades fruitivas y la búsqueda de la liberación. El amor por Krishna es nitya-siddha (eternamente auto manifestado). No puede lograrse por ningún medio excepto el servicio devocional puro. Brota en la mente que ha sido purificada por el proceso del servicio devocional en la práctica. Por consiguiente, actividades tales como el canto puro y oír, son los elementos esenciales del servicio devocional en la práctica”. VAIDHI BHAKTI El servicio devocional en la práctica es de dos tipos: vaidhi bhakti (“devoción basada en los principios regulativos”) y rãgãnugã-bhakti (“devoción atento al despertar del amor espontáneo”). Estos han sido explicados asimismo en el Caitanya Caritãmrta: 20


rãga-hina jana bhaje sãstrera ãjñãya vaidhi bhakti bali tãre sarva-sãstre gãya “Aquel que no tiene apego espontáneo por el Señor, Lo adora porque lo ordenan las Escrituras. Todas las Escrituras llaman a ese servicio devocional vaidhi-bhakti”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.106) La palabra rãga significa un deseo natural por el Alma Suprema, un apego o afecto natural. Si dicho afecto natural no ha surgido en el corazón, mas ha desarrollado fe en los mandatos Escriturales tras oír a las personas santas, puede realizar servicio devocional comenzando con aceptar a un guru. Dicho servicio devocional es denominado vaidhi bhakti. Hay sesenta y cuatro actividades diferentes y prohibiciones que conforman este tipo de devoción regulada. Las tres principales regulaciones son tomar refugio en un maestro espiritual, ser iniciado por él y servirlo. Entre las restantes sesenta y una actividades, cinco se consideran de suma importancia: asociarse con devotos, cantar los Santos Nombres, oír el Bhãgavatam, residir en Mathurã (el santo dhãma) y adorar a la Deidad con fe. Basta un pequeño esfuerzo en estas actividades para que el practicante desarrolle amor por Krishna. Las grandes autoridades o mahãjanas dicen que ya sea que se practique solo una de estas cinco actividades o todas ellas, a menos que se practique con constancia o nisthã, no se es lavado por las olas del prema. Nisthã fue definido por Jiva Gosvãmi como aviksepena sãtatyam, o estabilidad sin distracción. La idea es que uno debe estar fijo en una práctica particular con fe inquebrantable: eka anga sãdhe keha sãdhe bahu anga nisthã haile upajaya premera taranga “Ya sea que la persona ejecute solo uno o muchos de los procesos del servicio devocional, las olas del amor por Dios emergerán, si practica con firme determinación o nisthã”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.130) En otra parte, Mahãprabhu dice que los nueve tipos de devoción enunciados por Prahlãda son los mejores entre las sesenta y cuatro prácticas devocionales. De estos nueve, los primeros tres (oír, cantar y recordar) se consideran superiores. De estos tres, el kirtana es el mejor. El kirtana en sí, se clasifica a su vez en varias categorías: glorificación de los nombres de Krishna, Su forma, Sus atributos y Sus actividades. De éstos, se concede el sitio de honor al canto de Sus nombres. Todo aquel que adopte el canto de los Santos Nombres con constancia, es seguro que obtendrá la misericordia del Nombre y pronto degustará el sabor del amor por Dios”. RÃGÃNUGA BHAKTI Las grandes autoridades o mahãjanas dicen que la práctica de la devoción con pureza sobre la fuerza de los mandatos Escriturales conduce al aspecto majestuoso del Señor en la morada de Vaikuntha, no a ese aspecto del Señor que reside en Vraja. Para llegar a Vraja, uno debe adoptar la práctica del rãgãnugã bhakti. Esto se declara en el Caitanya Caritãmrta (1.3.15): sakala jagate more kare vidhi-bhakti vidhi-bhaktye vraja pãite nãhi sakti “Todos Me adoran en todo el mundo conforme a los mandatos Escriturales; mas por este proceso de vaidhi bhakti no se pueden obtener los humores amorosos de Vraja”. 21


Los versos precedentes ciertamente nos informan que solo la adoración en el sendero de rãga puede resultar en obtener el servicio de Krishna en Vraja. Sin embargo, lo que debemos tratar de entender aquí es lo siguiente: si uno piensa fundado en ello que puede prescindir de los diversos principios regulativos del vidhi-mãrga sin antes adquirir la disposición para la manifestación del rãgãnugã bhakti, tal persona se convertirá en un religioso hipócrita, un pretencioso y un prãkrta-sahajiyã. Por esta razón, Bhaktivinoda Thãkura ha escrito en su canción Krsna-nãma dhare kata bal?: vidhi-mãrga-rata jane svãdhinatã ratna dãne rãga-mãrge karãn pravesa rãga-vasavarti haiyã pãrakhya bhãvãsraye labhe jiva krsna-premãvesa “A la persona fija en los principios regulativos, el Santo Nombre le concede la joya de la independencia, ubicándola en la senda de la devoción espontánea. Esa persona, superada por el apego espontáneo al Señor, se ampara en el humor parakiyã y continúa absorbiéndose en el amor por Krishna”. Quien se aboque a la meta última del amor puro por Krishna debe comenzar por tomar refugio en un maestro espiritual, de acuerdo a los mandatos de las Escrituras y siguiendo el vidhi-mãrga cantando continuamente los Santos Nombres del Señor, muy rápidamente obtendrá las calificaciones necesarias para la manifestación del afecto espontáneo. A medida que se van destruyendo los elementos indeseables de nuestro carácter (anarthas), despierta automáticamente el afecto espontáneo. Por otro lado, si uno no domina estos elementos indeseables, la discusión de temas para los cuales no está calificado, tendrá consecuencias desastrosas. Es prematuro pensar que en cuanto uno se ha refugiado en su maestro espiritual tiene el derecho de saborear libros tales como el Rãsa-pañcãdhyãya Bhagavata, Gopigitã, Uddhava-samvãda o Govinda-lilãmrta y el Krsna-bhãvanamrta, las canciones de Candidãsa y Vidyãpati; el Jagannãthavallabha-nãtaka, Krsna-karnãmrta, Gitã-govinda y otros libros de este tipo. La consecuencia inevitable de este ingreso precoz a las cuestiones de los pasatiempos conyugales de Krishna, son que uno cae en la actividad sexual ilícita. LA FE ES LA SEMILLA DE LA ENREDADERA DEVOCIONAL La fe es la semilla de la enredadera devocional. La semilla de la enredadera del vaidhi-bhakti es la fe en los principios regulativos dados en la Escritura; la semilla de la enredadera del rãgãnugã-bhakti es la fe basada en el deseo intenso del amor espontáneo de los residentes de Vraja. Quien tenga fe, es apto para la práctica de la devoción (sraddhãvãn jana haya bhakti-adhikãri - Caitanya Caritãmrta 2.22.64). Si no se posee esta fe basada en un deseo intenso (lobha-mulã sraddhã), luego son inevitables varias caídas en la práctica del rãgãnugã-bhakti. Por otro lado, si se ha adquirido dicha fe, uno podrá escuchar constantemente los pasatiempos nectáreos de Vrajendranandana, como ser el rãsa-lilã y la suprema devoción que emerge de dicho apego, limpiará el corazón del mal del deseo material. Con la disolución del deseo mundano, surge una intensa urgencia por servir los sentidos de Madana-mohana, el Cupido trascendental que encanta al Cupido mundano con Su belleza. Es solo a esa altura del avance espiritual, que uno podrá ocuparse debidamente en las prácticas del rãgãnugã-bhakti, como ser oír, cantar y meditar en los asta-kãliya-lilãs. En tanto los deseos materiales estén presentes en el corazón, es muy posible que un esfuerzo concertado por ingresar a la cuestión esencial erótica como las descritas en el Gita-govinda de Jayadeva, tengan resultados inauspiciosos. 22


Se debe ser cuidadoso en acatar la directiva del guru estrechamente; hay muchos peligros cuando se trata de seguir el vraja-bhãva por cuenta propia. Se debe seguir el proceso brindado por un guru fidedigno, ocuparse cuidadosamente en las actividades devocionales prescritas por él. A medida que el discípulo así lo hace, gradualmente limpiará su corazón de todos los elementos indeseables y luego, con buena fortuna, progresará a través de las etapas descritas por Rupa Gosvãmi, nisthã, ruci, ãsakti, luego bhãva y prema. Se debe prestar una especial atención a no caer en la peligrosa trampa de considerarse un devoto avanzado. Puesto que Mahãprabhu nos ha asegurado que el namabhajana es la mejor de todas las prácticas devocionales y el origen de toda perfección, debemos tener la certeza que el nãma-bhajana es lo apropiado para cualquier nivel de la vida devocional, el de principiante, practicante o alma perfecta”. (6) sadã nãma laibe yathã-lãbhete santosa ei tã ãcãra kare bhakti-dharma-posa “Siempre se debe cantar el Santo Nombre y estar satisfecho con lo que sea que le toque a uno en suerte. Esa conducta es propicia para el desarrollo de la devoción”. (Caitanya Caritãmrta 1.17.30)

Puesto que el canto del Santo Nombre es la única práctica y puesto que solo el Santo Nombre es el único objeto de práctica, uno debe esforzarse con gran determinación por tomar refugio en el Santo Nombre, en todo momento y circunstancia. Si podemos hacerlo, el Santo Nombre dispensará Su misericordia sobre nosotros y destruirá todas las anarthas en nuestros corazones, causando que se manifieste todo lo auspicioso. Cuando brota un sentimiento purificado por el nombre de Krishna, luego brota asimismo la misma clase de amor purificado por lo Nombrado. A esta altura se hacen posibles los sentimientos purificados de rãga. isat vikasi punah dekhãya nija-rupa-guna citta hari laya krsna pãsa purna vikasita haña vraje more jãya lañã dekhãya nija svarupa vilãsa “Cuando el Nombre se revela aún levemente, me muestra mi propia forma espiritual y características. Roba mi mente y la lleva al lado de Krishna. Cuando el Nombre se revela completamente, me lleva directamente a Vraja, donde me muestra mi rol personal en los pasatiempos eternos”. La conclusión luego es que la adoración del Santo Nombre es el mejor medio para desarrollar nuestra actitud devocional y en tal sentido el medio a través del cual se revela nuestro temperamento individual en Vraja. Adoptar el canto del Santo Nombre es de tal modo, embarcarse en el camino a la perfección de la adoración.

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CAPITULO II EL PODER PURIFICANTE DEL SERVICIO En el Bhagavad-gitã, el Señor declara: daivi hy esã gunamayi mama mãya duratyayã mãm eva ye prapadyante mãyãm etãm taranti te “La energía externa consistente en las tres cualidades, se halla divinamente apoderada y así pues es imposible de superar. Todo aquel que se rinda a Mí, sin embargo, puede pasar por encima de esta maya”. (Bhagavad-Gitã 7.14) Visvanãtha Cakravarti observa que este verso suscita la pregunta: “En vista de los grandes beneficios que suceden por rendirse al Señor, ¿porqué entonces no hay más personas inteligentes que así lo hagan?” La breve respuesta brindada por Visvanãtha es que esas personas se consideran a sí mismas inteligentes, pero en realidad no lo son. Los verdaderamente inteligentes, los verdaderamente sabios, ciertamente que se entregarán al Señor. Aquellos que carecen de esa piedad continúan siendo kupanditas antes que supanditas, las personas cuya erudición ha sido empleada para el provecho personal y el engrandecimiento personal antes que para la satisfacción del Señor. A los fines de aclararlo, Krishna prosigue diciendo: na mãm duskrtino mudhãh prapadyante narãdhamãh mãyayãpahrta-jñanã ãsuram bhãvam ãsritãh “Los malvados no se rinden a Mí. Ellos son necios y lo más bajo de la humanidad; su inteligencia les ha sido robada por la ilusión y han tomado refugio en una mentalidad demoníaca”. (Gitã 7.15) Srila Visvanãtha Cakravarti Thãkura comenta sobre este verso que hay cuatro clases de personas inicuas (duskrtina) que no se rinden al Señor: (1) los necios (mudhãh), (2) lo más bajo de la humanidad (narãdhamãh), (3) aquellos cuyo conocimiento ha sido robado por la ilusión (mãyayãpahrta-jñãnãh) y (4) quienes poseen mentalidad demoníaca (ãsuram bhãvam ãsritah). Continúa analizando las características de cada uno de estos tipos: (1) Los necios. Eke mudhãh pasu-tulyãh karminah. Estos son los trabajadores fruitivos, al mismo nivel que los animales. Ellos no tienen consideración por las delicias eternas de la filosofía consciente de Krishna, sino antes bien anhelan el fluctuante placer de la gratificación de los sentidos en este mundo y posteriormente en el cielo. (2) Lo más bajo de la humanidad (narãdhamãh). Estas gentes han aceptado los principios de la devoción por un breve tiempo en algún momento de sus vidas y en tal sentido puede considerarse que han llegado al nivel de seres humanos. Sin embargo, antes de alcanzar el objetivo de la práctica devocional, la abandonaron, pensando que no valía el esfuerzo. Ese rechazo voluntario del bhakti es el síntoma de su calidad como lo más bajo de la humanidad. 24


(3) La siguiente clase son aquellos que, a pesar de haber estudiado e incluso enseñado las Escrituras, han perdido su facultad de discriminación en mérito a la influencia de la energía externa del Señor. Estas personas piensan que solo la forma divina de Nãrãyana en Vaikuntha es digna de nuestra alabanza eterna y devoción, mas no consideran que Rãma y Krishna sean similarmente dignos, considerándolos seres humanos ordinarios. Es para tales personas que el Señor habló el verso, avajãnanti mãm mudhãh mãnusin tanum ãsritam (9.11): “Los necios no Me respetan cuando adopto una forma humana”. Aunque estas personas puedan tener el aspecto de ser devotos rendidos, no es tal el caso. (4) Los demonios son aquellos que se han convertido en enemigos del Señor. Ellos son como Jarãsandha, que vio la forma del Señor, pero le lanzó flechas. Tales personas argumentan falsamente que puesto que la forma de Krishna puede ser vista, por consiguiente es lo mismo que las otras formas visibles en el mundo material. Ellos proyectan esta creencia incluso en Nãrãyana en Vaikuntha y tratan de rebajar Su cuerpo hecho de eternidad, conciencia y bienaventuranza. Como resultado, nunca se entregan a El. LOS QUE VIENEN AL SERVICIO DEVOCIONAL En el siguiente verso del Gitã, el Señor Krishna prosigue describiendo cuatro clases de personas que sí se entregan a El: catur-vidhã bhajante mãm janãh sukrtino ‘rjuna ãrto jijñãsur arthãrthi jñãni ca bharatarsabha “Cuatro clases de personas Me adoran, Oh Arjuna. Estos son los afligidos, los que buscan la sabiduría, los que anhelan el provecho y los sabios”. (Gitã 7.16) Los afligidos (ãrta) son los que padecen alguna enfermedad o alguna otra pesadumbre, que buscan librarse de estos sufrimientos. El que busca la sabiduría (jijñãsu) se refiere ya sea al que busca el conocimiento del ser o al estudiante que se interesa en algún otro campo del saber, como ser la gramática. Los que anhelan provecho (arthãrthi) desean disfrutar los objetos de los sentidos como la tierra, las mujeres hermosas y el dinero. Los sabios (jñãni) son los que están internamente purificados y son renunciados. Visvanãtha declara que los piadosos (sukrtinah) son los comprometidos religiosamente en seguir los deberes prescritos del varnãsrama-dharma. Los primeros tres de estos tipos piadosos son jefes de familia, que aún albergan deseos mundanos, mientras que el último es el renunciado falto de deseos, el sannyasi. Los cuatro, sin embargo, ejecutan una devoción mixta: los primeros tres se ocupan en la devoción mezclada con karma (karma-misrã bhakti), mientras que el último se ocupa en la devoción mezclada con el conocimiento (jñãna-misrã-bhakti) o el yoga-misrã bhakti que se describe en el octavo capítulo del Gitã (ver también 8.12). Cuando la devoción no está mezclada con ninguno de estos otros elementos, se denomina kevalã o devoción exclusiva; esto se conoce como bhakti puro y se describe en cantidad de versos del Gitã: mayy ãsakta-manãh pãrtha yogam yuñjan mad-ãsrayah 25


asamsayam samagram mãm yathã jñãsyasi tac chrnu “Ahora oye, Oh hijo de Prthã, cómo por ocuparse en el yoga tomando refugio en Mí y con tu mente apegada a Mí, puedes conocerMe completamente, libre de dudas”. (Gitã 7.1) ananya-cetãh satatam yo mãm smarati nityasah lasyãham sulabhah pãrtha nitya-yuktasya yoginah “Oh hijo de Prthã, para el yogui que es siempre disciplinado y Me recuerda incesantemente sin desviación, Yo soy fácil de obtener”. (Gitã 8.14) mahãtmãnas tu mãm partha daivim prakrtim ãsritãh bhajanty ananya-manaso jñãtvã bhutãdim avyayam satatam kirtayanto mãm yatantas ca drdha-vratãh namasyantas ca mãm bhaktyã nitya-yuktã upãsate “Oh hijo de Prthã, las grandes almas que se refugian en la naturaleza divina Me adoran con atención indivisa porque conocen Mis opulencias infinitas. Ellas están entonando constantemente Mis glorias, esforzándose plenamente a la vez que conservan fe firme en sus votos, postrándose ante Mí con devoción y adorándoMe, permanentemente unidas a Mí”. (Gitã 9.13-14) ananyãs cintayanto mãm ye janãh paryupãsate tesãm nityãbhiyuktãnãm yoga-ksemam vahãmy aham “Yo asumo personalmente la responsabilidad de proteger y adquirir todo lo necesario para la vida para los devotos que dependen completamente de Mí, que siempre están absortos en pensamientos solo acerca de Mí y que Me adoran exclusivamente, en todos los sentidos”. En Su última instrucción del Bhagavad-gitã (sarva-dhãrmam parityãjya mãm ekam saranam vraja), el Señor Krishna declara que se deben abandonar todos los deberes previamente prescritos en las Escrituras Védicas, incluyendo el varnãsrama-dharma u otras regulaciones que rigen las actividades del cuerpo o el pensamiento. Además, uno debe concentrarse en la enseñanza más confidencial de la Escritura, - la naturaleza personal del Señor Supremo - y rendirse exclusivamente a El. En tal sentido, la clase de piedad (sukrti) necesaria para alcanzar esta devoción pura o exclusiva, es la que está orientada a la adoración del Señor Supremo (bhakty-unmukhi). LA TRANSICION DE LA IMPIEDAD A LA RENDICION 26


Srila Saccidãnanda Bhaktivinoda Thãkura brinda una discusión aumentada de estos versos en su traducción del Bhagavad-gitã, explicando la transición del rechazo a la ocupación en el servicio del Señor, al entusiasmo. El parafrasea los versos del Bhagavad-gitã, como sigue: “El Señor dice, ‘Es prácticamente imposible para quienes son impíos, ocuparse en el servicio devocional puesto que ellos no se hallan en el sendero del desarrollo progresivo. Aún así, hay ocasionalmente algunos individuos impíos o no regulados que son excepciones a esta regla y adoptan súbitamente el sendero de la devoción. “Entre los piadosos que siguen un estilo de vida regulado, hay cuatro clases que se ocupan en Mi servicio. Todo el que busca el cumplimiento de los deseos materiales, sufre cuando sus esperanzas se frustran. En medio de ese sufrimiento, esas personas se acuerdan de Mí. Yo los denomino ãrta, ‘los afligidos’. Los impíos que no siguen un estilo de vida regulado, sin embargo, nunca piensan en Mí cuando sufren. “Las personas necias previamente mencionadas (mudhas), los empíricos ateos y los lógicos, llegan a recordarMe cuando comienzan a sentir la necesidad del concepto de un Ser Supremo en sus investigaciones. Estos son los jijñãsus. “Aquellos a quienes he descrito como ‘lo más bajo de la humanidad’ (narãdhama) aceptan el principio de la deidad como una necesidad para la ética, mas no que la ética se funda en el principio de la deidad. Cuando esas personas no se satisfacen con su inadecuado concepto de Dios y comprenden que la deidad se yergue por sobre la ética, se vuelven devotos en el sendero de vaidhi-bhakti, anhelando alguna retribución por su práctica devocional como arthãrthis. “Aquellos a quienes he denominado mãyayãpahrta-jñãnãh, adoran a Siva o a Brahmã, pero no poseen un conocimiento exacto de sambandha, - ellos no reconocen que el Señor Supremo posee eternamente potencias, que la jiva es una chispa de conciencia individual y eterna y que la relación de la jiva con la energía material inconsciente es temporal. La mayoría de ellos no reconoce que su relación de servicio hacia el Señor Supremo es su posición constitucional eterna. Como resultado, aunque estudien el Vedanta y demás obras filosóficas, su conocimiento está cubierto. Cuando una jiva cuya inteligencia ha sido robada por la energía ilusoria reconoce que las concepciones Brahman y Paramãtma de la Verdad Suprema son incompletas y se ampara en la concepción personal de la deidad, Bhagavãn, el Señor Mismo remueve la cobertura sobre su inteligencia. La jiva seguidamente reconoce que es un sirviente eterno del Señor y adopta el sendero séxtuple de rendición (prapatti). (1) “Así pues, al removerse la cobertura del deseo de la persona afligida, cuando el buscador de conocimiento (jijñãsu) abandona la cobertura que lo limita al conocimiento basado en la ética, cuando quien anhela provecho (arthãrthi) deja de lado el deseo trivial de felicidad sensual de ahí en adelante y los filósofos (jñãni) abandonan su apego por sumergirse en el aspecto impersonal de la verdad y su creencia de que el aspecto personal es una manifestación temporal, estas cuatro clases de personas también se tornan aptas para el servicio devocional. En la medida en que subsistan estas impurezas, ellos en el mejor de los casos se ocuparán en el servicio devocional combinado. Solo cuando las impurezas son removidas puede alguien ocuparse en kevalã, akiñcanã o uttamã bhakti”. La palabra utilizada por Bhaktivinoda Thãkura para impureza es kasãya. Todas las impurezas se fundamentan en el deseo de complacer los sentidos personales. Cuando los afligidos, los curiosos, 27


los materialmente motivados y los sabios dejan de lado sus deseos basados en lo sensual y comienzan a pensar en la forma de agradar al Señor, su devoción se ve libre de impurezas. Esto es servicio devocional puro. EL SEÑOR SOSTIENE AL DEVOTO PURO MAS QUERIDO El Señor Krishna continúa Su análisis en el séptimo capítulo del Gitã, especificando que, de los cuatro tipos de personas que adoptan el servicio devocional, el jñãni es supremo: tesãm jñãni nitya-yukta eka-bhaktir visisyate priyo hi jñãnino ‘tyartham aham sa ca mama priyah “De estas cuatro clases de adoradores, se destaca el filósofo situado en el conocimiento de Mí, permanentemente ocupado en la devoción sincera. Yo, en Mi forma de Syãmasundara, soy muy querido a ese filósofo y él es muy querido para Mí”. (Gitã 7.17) udãrãh sarva evaite jñãni tv ãtmaiva me matam ãsthitah sa hi yuktãtmã mãm evãnuttamãm gatim “Todos estos devotos son indudablemente almas magnánimas, pero el filósofo es Mi propia alma. Estando siempre unido a Mí, él está convencido que Yo soy la meta inmejorable de la vida”. (Gitã 7.18). No podemos decir que el Señor no tenga afecto por la persona afligida, el buscador de riqueza y la persona curiosa que han adoptado Su servicio devocional. El Señor es como un árbol del deseo y hasta cierto punto El concede a todos Sus adoradores los objetos de sus deseos. Y por supuesto, estos devotos los aceptan con agrado. Sin embargo, el filósofo verdaderamente sabio, no pide nada al Señor, ya se trate de la vida en el cielo o la salvación de todo compromiso material. Es por eso que es tan querido al Señor. El ha comprendido que más que el aspecto informe del Brahman, la forma del Señor como el hermoso joven negruzco es la meta inmejorable de la vida. El Señor sostiene que este filósofo falto de deseos es tan querido que es igual a Sí Mismo. El Señor considera al devoto puro y exclusivo incluso como más querido que El Mismo. Por lo tanto, dice a Uddhava: na tathã me priyatama ãtma-yonir na sankarah na ca sankarsano na srir naivãtmã ca yathã bhavãn “Nadie Me es más querido que tú, Oh Uddhava, ni Mi hijo Brahmã, ni Siva, que nació de Mi propio cuerpo, ni Mi hermano Sankarsana, ni Laksmi, Mi consorte, que mora en Mi pecho, ni siquiera Mi propio cuerpo”. (Srimad Bhãgavatam 11.14.15) 28


En otra parte del Bhãgavatam, el Señor dice: nãham ãtmãnam ãsãse mad-bhaktaih sãdhubhir vinã sriyam cãtyantikim brahman yesam gatir aham parã “Oh brahmana, no deseo disfrutar de Mi bienaventuranza trascendental y Mis opulencias supremas sin los devotos santos para los cuales Soy la única meta en la vida”. (Srimad Bhãgavatam 9.4.64) LA ASOCIACION DE LOS DEVOTOS ES LA FUERZA PURIFICANTE En opinión de Srila Visvanãtha Cakravarti, los tres tipos de devotos: ãrta, jijñãsu y arthãrthi, todos tienen deseos, mientras que el jñãni no. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi, sin embargo, difiere de alguna manera. El escribe que el ãrta y arthãrthi tienen deseos materiales, mientras que el jijñãsu y el jñãni desean obtener la liberación. Si ellos cultivan la clase de piedad que conlleva a la devoción (bhakty-unmukhi sukrti), luego pueden abandonar sus deseos y comenzar a adorar al Señor. ãrta arthãrti dui sakãma-bhitare gani jijñãsu jñãni dui moksa-kãma mãni ei cãri sukrti haya mahã-bhãgavãn tat-tat kãmadi chãri haya suddha-bhaktimãn “Yo considero a la persona afligida y al buscador de riqueza como devotos materialistas, y tomo a la persona curiosa y al filósofo como deseosos de liberación. Las cuatro clases de individuos piadosos han de considerarse grandemente afortunados porque ellos dejan de lado gradualmente los deseos que los gobiernan y se convierten en devotos puros”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.95-96) AUTO-ENGAÑO E IMPOSTURA - LOS DESEOS DE BHUKTI Y MUKTI El Srimad Bhãgavatam es la autoridad inmaculada en cuanto a conocimiento espiritual. Su propósito es describir un sistema religioso que está libre de todo auto-engaño. Esto se declara en los versos introductorios del Bhãgavatam: dharmah projjhita-kaitavo ‘tra paramo nirmat-sarãnãm satãm (Srimad Bhãgavatam 1.1.2). Aunque los cuatro objetivos de la vida humana se consideran kaitava, o auto-engaño emergente de la ignorancia, el deseo de liberación es la oscuridad más profunda de todas, porque puede erradicar completamente todos los créditos que uno gane en el sendero de la devoción. Sridhara Svãmi, considerado por los Vaisnavas como el preservador primordial de la devoción por su comentario del Srimad Bhãgavatam, explica la palabra projjhita-kaitava de la siguiente manera: “El prefijo pra indica que el deseo de liberación se rechaza por completo”. (pra-sabdena moksãbhisandhir api nirasta iti - Caitanya Caritãmrta 1.1.93) Sobre este fundamento, la pureza de la devoción se mide por la dimensión de la libertad del deseo de gratificación de los sentidos y liberación, o los cuatro objetivos de la vida, la religiosidad, los logros materiales, el disfrute de los sentidos y la salvación. En otra parte, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi habla de todas las acciones auspiciosas e inauspiciosas (subhãsubha-karma) considerando a la 29


oscuridad de la ignorancia lo que interfiere con el logro del bhakti (Caitanya Caritãmrta 1.1.94). Así pues, las palabras de este verso introductorio del Bhãgavata nos llevan a la definición de devoción pura dada por Rupa Gosvãmi, esto es, libre de todo otro deseo (anyãbhilãsita-sunyam) excepto el placer del Señor. La misericordia sin causa de Gaura-Nitãi resulta en la destrucción de este ignorante auto-engaño y permite que el conocimiento de la devoción pura asome como el Sol en la oscuridad. Rupa Gosvãmi compara asimismo los deseos de gratificación de los sentidos y la liberación con una bruja: bhukti-mukti-sprhã yãvat pisãci hrdi vartate tãvad bhakti-sukhãmbodheh katham abhyudayo bhavet “ ¿Cómo es posible que el océano de felicidad devocional aparezca en el corazón en tanto las brujas del disfrute sensual y la liberación estén allí presentes?” (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.22, Caitanya Caritãmrta 2.19.176) Pero así como esos deseos interfieren con el desarrollo de la devoción pura, el servicio devocional es el único medio por el cual pueden ser destruidos. El fundamento de todo deseo pecaminoso es la ignorancia o el rechazo de Krishna. La semilla de todo pecado, o sea, la tendencia a pecar, está presente en esta ignorancia. De ahí que la tendencia a pecar sea inevitable. La palabra klesa se utiliza para aludir a la ignorancia, el pecado y la semilla del pecado (klesas tu pãpam tad-bijam avidyã ceti te tridhã). Solo el proceso del servicio devocional que consiste en oír y cantar como lo brinda el maestro espiritual, puede destruir esos klesas. klesaghni subhadã moksalaghutã-krt sudurlabhã sãndrãnanda-visesãtmã sri-krsnãkarsini ca sã “Las seis características del bhakti son (1) destruye todos los klesas; (2) dispensa todo lo auspicioso; (3) torna insignificante la liberación; (4) es muy raro; (5) contiene en su esencia una bendición especialmente intensa; (6) es capaz de atraer a Krishna”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.18) EL SERVICIO DEVOCIONAL PURIFICA LOS DESEOS El rey de los elefantes, Gajendra, que abandonó toda esperanza de salvar su vida y simplemente oró por la misericordia del Señor en medio de su aflicción, se considera un ejemplo de quien llega a la devoción en mérito al sufrimiento (ãrta). Saunaka y los risis se toman como ejemplo de quienes abandonan el deseo mundano de conocimiento, para volverse devotos (jijñãsu). En un determinado momento Dhruva Mahãrãja comprendió que su deseo de volverse un gran rey era una pérdida de tiempo y que el valor real (artha) de la vida es el paramãrtha de la vida espiritual. Entonces se convirtió en devoto. Y finalmente los cuatro Kumãras, Sukadeva y el Nava Yogindra, todos ellos se apartaron del sendero filosófico para buscar la devoción exclusiva al Señor. En cada uno de estos casos la piedad que conduce a la devoción (bhakty-unmukhi sukrti) les aportó su buena fortuna. 30


La mala asociación tiene el efecto de despertar gradualmente los deseos de liberación, la gratificación de los sentidos o los poderes místicos en una persona. La asociación de los devotos, sin embargo, tiene el efecto contrario. Merced a su compañía, el individuo cultiva la inteligencia espiritual y la fe en el servicio devocional puro. Como resultado, se comprende la insignificancia de la liberación, la gratificación de los sentidos y el poder místico y se adopta la práctica del Bhakti yoga con gran intensidad. Esto fue declarado por Sukadeva cuando dijo que en todas las circunstancias de la vida, al margen de la motivación, el único deber de todo ser viviente es ocuparse en el servicio devocional puro e incausado. akãmah sarva-kãmo vã moksa-kãma udãra-dhih tivrena bhakti-yogena yajeta purusam param “La persona de inteligencia expansiva debe adorar a la Persona Suprema por el proceso de Bhakti-yoga intenso, ya se trate de un devoto puro sin ningún deseo personal, o alguien colmado de toda clase de deseos o uno que busque la liberación”. (Srimad-Bhãgavatam 2.3.10) En su análisis de este verso, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi analiza la palabra udãra-dhih (“de inteligencia expansiva”) como sigue: buddhimãn-arthe yadi vicãra-jña haya nija-kãma lãgiha tabe krsnere bhajaya bhakti binu kona sãdhana dite nãre phala saba phala deya bhakti svatantra prabala ajã-gala-stana-nyãya anya sãdhana ataeva hari bhaje buddhimãm jana udãra mahati jãñra sarvottamã buddhi nãnã kãme bhaje tabu pãya bhakti-siddhi bhakti-prabhãva sei kãma chãrãñã krsna-pade bhakti karãya gune ãkarsiyã “El significado de la palabra “inteligente” es poseer un buen juicio. Es señal de buen criterio ocuparse en servicio devocional, aunque se tengan deseos de gratificación o liberación. Esto se debe a que ningún otro proceso puede conceder sus resultados prometidos a menos que esté complementado con el bhakti. El bhakti sin embargo es tan fuerte e independiente que puede conceder todos los resultados por sí mismo. Estas otras prácticas son incapaces de brindar resultados. Sabiéndolo, la persona inteligente adora exclusivamente a Krishna. Quien posea esa clase de inteligencia amplia, honda y superior, sirve al Señor aún teniendo algún motivo, con el resultado de que eventualmente alcanza la perfección de la devoción. El poder de la devoción es tal que hace que uno abandone todos los deseos materiales y, atrayéndonos a las cualidades trascendentales del Señor, dispensa toda la devoción a los pies de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.91-95)

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Visvanãtha Cakravarti interpreta la palabra tivrena (“intensamente”) como significando que el devoto debe ocuparse en el servicio amoroso trascendental sin mezcla alguna de prácticas de karma o jñãna. (Ver también comentario sobre Srimad Bhãgavatam 5.19.26) El poder de incluso los actos devocionales elementales es tal que uno puede ser liberado por ellos. krsna tomãra hana jadi bale eka-bãra mãyã-bandha haite krsna tãre kare pãra “Si alguien dice tan solo una vez, ‘Krishna, yo soy Tuyo’, luego Krishna lo libera del cautiverio de la energía ilusoria”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.33) El Señor Rãmacandra Mismo lo aseguró al referir a Sugriva Su encuentro con Vibhusana: sakrd eva prapanno yas tavãsmiti ca yãcate abhayam sarvadã tasmai dadãmy etad vratam mama “Es Mi promesa que si alguien se rinde ciertamente a Mí y dice tan solo una vez: ‘Yo soy Tuyo’, solicitando la liberación del temor, luego lo libro del tempor para toda la eternidad”. El bhakti transforma al devoto, aunque la motivación del servicio personal esté basada en otra clase de deseos, pues los actos externos de la devoción atraen la misericordia de Krishna. El Señor es tan misericordioso que limpia rápidamente el corazón de tal adorador, librándolo de los deseos de gratificación de los sentidos y liberación. Incluso llega a concederle amor por Dios, aunque éste no haya sido el motivo original de su ejecución de práctica devocional. Srila Krsnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha escrito asimismo: bhukti-mukti-siddhi-kãmi subuddhi jadi haya gãdha-bhakti-yoge tabe krsnere bhajaya anya-kãmi jadi kare krsnera bhajana nã mãgiteha krsna tãre dena sva-carana krsna kahe ãmã bhaje mãge visaya-sukha amrta chãri visa mãge ei bara murkha ãmi vijña ei murkhe visaya kene diba sva-caranãmrta diyã visaya kene diba sva-caranãmrta diyã visaya bhulãiba kãma lãgi krsne bhaje pãya krsna-rase kãma chãri dãsa haite haya abhilãse “Debido a la mala asociación, la entidad viviente desea la felicidad material, la liberación (fundirse en el aspecto impersonal del Señor) o se ocupa en el yoga místico para tener poder material. Si tal persona se vuelve en verdad inteligente, adopta la conciencia de Krishna ocupándose en intenso servicio devocional al Señor Sri Krishna. Si alguien se ocupa en el servicio devocional a la vez que cobija deseos egoístas, el Señor de todos modos le brinda amparo a Sus pies de loto, aunque no se Le pida. El Señor se dice a Sí Mismo: ‘Esta persona necia Me está adorando y a la vez busca la gratificación material de los sentidos. Está 32


descartando el néctar divino para beber veneno. Yo soy lo bastante sabio como para no dar el veneno de la gratificación de los sentidos a este necio. En vez de ello, le daré la ambrosía de Mis pies de loto y le haré olvidar esos placeres sensuales inferiores’. Los que adoran a Krishna con algún otro objetivo, de todos modos obtienen un gusto de las alegrías del servicio devocional. Así pues, ellos dejan de lado sus deseos y comienzan a anhelar solo volverse Sus sirvientes”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.37-41) La serie de versos antes mencionada del Caitanya Caritãmrta ha sido comentada por Srila Bhaktivinoda Thãkura en su Amrta-pravãha bhãsya, como sigue: “Como resultado del mal carácter y la mala asociación, la entidad viviente cultiva deseos de disfrute sensual, liberación o poderes místicos. Si eventualmente entra en contacto con un devoto puro, aún es posible cultivar la inteligencia esclarecida para abandonar todo deseo por dichas cosas. Quienes desean placeres sensuales, la salvación o los poderes místicos, están desprovistos de todo deseo por la devoción pura. No obstante, si por alguna buena fortuna llegan a ocuparse en las prácticas de la devoción pura, luego Krishna es tan misericordioso con ellos que dispensará prema sobre ellos, aunque no haya sido ese su objetivo. “Krishna se dice a Sí Mismo: ‘Esta persona estaba buscando algo más, pero de todos modos se ha ocupado en Mi servicio; sin embargo, una naturaleza inferior continúa infectando su corazón. Ella ha abandonado la copa nectárea del prema para beber un cáliz de veneno, lo que demuestra su insensatez. Esta incapacidad para orar por el néctar de la inmortalidad es un signo de ignorancia. Aún así, Yo soy tanto sabio como experimentado, Yo sé lo que se necesita para la perfección de la vida, de modo que le daré un gusto del néctar de Mis pies de loto. Este éxtasis causa que se olvide para siempre el gusto amargo de los placeres materiales”. En tal sentido, los semidioses cantan el siguiente verso en el Bhãgavatam sobre la naturaleza de la misericordia del Señor: satyam disaty arthitam arthito nrnãm naivãrthado yat punar artithã yatah svayam vidhatte bhajatãm anicchatãm icchã-pidhãnam nija-pãda-pallavam “Es verdad que el Señor Krishna cumple el deseo personal toda vez que alguien Le pide que lo haga. Sin embargo, El no concede nada que, una vez recibido, será solicitado una y otra vez. Aunque estos adoradores no evidencien deseo por Sus pies de loto, el Señor dispensa personalmente esta bendición sobre ellos, por lo que olvidan todos sus deseos materiales transitorios”. (Srimad-Bhãgavatam 5.19.27) kãma lãgi krsne bhaje pãya krsna-rase kãma chãri dãsa haite haya abhilãse “Quien se ocupa en el servicio devocional del Señor Krishna por una motivación egoísta, adquiere en vez de ello un gusto por servir a Krishna. Como resultado, uno abandona sus deseos materiales y añora ser el sirviente eterno del Señor”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.51) 33


De acuerdo a Bhaktivinoda Thãkura, “Si alguien tiene la buena fortuna de entrar en asociación de los devotos y adoptar el servicio devocional a Krishna como medio de alcanzar algún propósito mundano egoísta, estos objetivos pronto son revelados como de escaso valor, como resultado del gusto superior obtenido del bhakti. La adoración de Krishna es tan pura y santa que cualquiera que entre en contacto con ella, pronto rechaza sus otros deseos y anhela volverse un sirviente del Señor”. (Amrta-pravãha-bhãsya) Este poder del bhakti de hacernos olvidar los deseos materiales, fue demostrado por el gran niño devoto Dhruva, quien rehusó el don que el Señor Supremo le ofrecía, diciendo: sthãnãbhilãsi tapasi sthito ‘ham tvãm prãptavan deva-munindra-guhyam kãcam vicinvann api divya-ratnam svãmin krtãrtho smi varãm na yãce “Oh mi Señor, adopté la práctica de la penitencia y las austeridades por el deseo de ser un gran regente. Ahora que Te he alcanzado a Tí, que permaneces oculto incluso a los grandes semidioses, las personas santas y los reyes, me siento como quien ha estado buscando fragmentos de vidrio y en su lugar ha hallado una joya muy valiosa. Ahora me siento tan satisfecho que no me queda ninguna bendición por pedirte”. (Hari-bhakti-sudhodaya, 7.18; citado en el Caitanya Caritãmrta 2.22.42 y 2.24.219) Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura comenta en el Anubhãsya: “La asociación de los devotos puros, la misericordia de Krishna y la devoción por Krishna comparten la siguiente característica en común: libran a la persona de todo gusto por la asociación con los no devotos o por cualquier buena fortuna emergente de la energía ilusoria, así como de toda tendencia a adoptar los senderos del karma, jñãna y yoga”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.104) LA TRANSFORMACION DE LOS DESEOS DE CONOCIMIENTO Y LA LIBERACION Srila Visvanãtha Cakravarti Thãkura escribe en su comentario al Srimad-Bhãgavatam 1.1.4 que los videntes guiados por Saunaka estaban originalmente contaminados por el apego a las obras basadas en el deseo (sakãma-karma). Como resultado de oír la literatura Puránica de Romaharsana y reflexionar en sus contenidos, llegaron al nivel de desear el conocimiento (jijñãsu). Posteriormente, como resultado de la asociación con el santo Ugrasravã, aspiraron al gusto por la devoción. La idea de que originalmente se ocuparon en la actividad fruitiva la evidencian sus palabras a Suta Gosvãmi: karmany asmina anãsvãse dhuma-dhumrãtmanãm bhavãn ãpãyayati govindapãda-padmãsavam madhu “Nos ocupábamos en la ejecución del sacrificio, los frutos del cual son inciertos debido a las muchas imperfecciones en el ritual, hasta que nuestros cuerpos se ennegrecían con el humo. Mas llegaste tú y nos reviviste al darnos a beber el néctar de la miel de los pies de loto de Govinda”. (Srimad-Bhãgavatam 1.18.12) 34


Tras ingresar al sendero devocional, la curiosidad de los sabios fue una motivación menos dominante y su ejecución sacrificial era ejecutada con el propósito de ir a la morada de Hari, Vaikuntha. El orador del Bhãgavatam, Sukadeva Gosvãmi también dijo a Mahãrãja Pariksit que había estado firmemente fijo en la unión con el Brahman indiferenciado cuando el néctar del Krishna kathã atrajo su mente. parinisthtito ‘pi nairgunya uttama-sloka-lilayã grhita-cetã rãjarse ãkhyãnam yad adhitavãn “Oh Rey santo, aunque yo me hallaba ciertamente situado en la trascendencia, mi mente fue atraída a la fuerza por la narración de los pasatiempos del Señor, descrita con versos iluminados. Y así, asumí su estudio”. (Srimad-Bhãgavatam 2.1.9) En otra parte, Suta Gosvãmi declara lo mismo: harer gunãksipta-matir bhagavãn bãdarãyanih adhyagãn mahad ãkhyãnam nityam visnu-jana-priyah “El grandemente poderoso Sukadeva Gosvãmi, el hijo de Vyãsadeva, fue avasallado por la atracción a las cualidades de Hari. Así pues, asumió el estudio de esta gran narración del Srimad-Bhãgavatam y se hizo eternamente querido a los devotos de Visnu”. (Srimad-Bhãgavatam 1.7.11) En el Brahma-vaivarta Purana encontramos el siguiente relato. Mientras su hijo Sukadeva estaba absorto en samãdhi en medio de la selva, Vyasadeva halló una manera de hacerle oír algunos versos que había escrito glorificando al Señor. Estos versos eran tan poderosos que el samãdhi de Sukadeva fue interrumpido. Su dulzura atrajo de tal modo a Suka que se lamentó del tiempo que había perdido meditando en el Brahman y evidenció su desagrado diciendo, “’dhik’. Siendo omnisciente, él sabía que estos versos eran del Bhãgavatam y que su autor era su propio padre. Como resultado, de inmediato acudió a Vyãsa y le solicitó ser instruido en el Bhãgavatam. De esta forma, la diosa de la devoción conquistó al padre y al hijo, quienes habían tenido una experiencia directa del Brahman y en tal sentido tuvo al universo entero bajo su control. Los cuatro Kumãras eran sabios que tras haber tenido una realización directa del Brahman, se atrajeron por el servicio devocional. tasyãravinda-nayanasya padãravinda kiñjalka-misra-tulasi-makaranda-vãyuh antar-gatah sva-vivarena cakãra tesãm sanksobham aksara-jusãm api citta-tanvoh

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“Cuando la brisa que lleva el aroma de las hojas de tulasi de los dedos de los pies de loto del Señor de ojos de loto ingresó a las fosas nasales de esos sabios, sus cuerpos y mentes se perturbaron, pese a que estaban fijos en la conciencia del Brahman imperecedero”. (Srimad-Bhãgavatam 3.15.43) Los nueve grandes yoguis, los Nava Yogindras, eran también conocedores del Brahman que fueron atraidos por las cualidades del Señor Krishna y seguidamente adoptaron su servicio.En el Bhaktirasãmrta-sindhu se encuentra la referencia Escritural: aklesãm kamala-bhuvah pravisya gosthim kurvantah sruti-sirasãm srutim srutajñãh uttungam yadu-pura-sangamãya rangam yogindrãh pulaka-bhrto navãpy avãpuh “Aunque esos nueve grandes maestros de yoga ya estaban libres de la aflicción y eran versados en el conocimiento Védico, llegaron a la asamblea del Señor Brahmã y oyeron el Gopãla-tãpani Upanisad, la porción más elevada del Veda. Cuando aprendieron sobre la supremacía de Krishna, se cubrieron de síntomas extáticos y desarrollaron gran entusiasmo por visitar la ciudad de Dvãraka del Señor Krishna”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 3.1.20, Caitanya Caritãmrta 2.22.140) Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi resume las anteriores descripciones de estos Brahma-jñãnis que posteriormente se atrajeron por la devoción a Krishna: janma haite suka-sanakãdi brahma-maya krsna-gunãkrsta haña krsnere bhajaya samakãdyera krsna-krpãya saurabhe hare mana gunãkrsta haña kare nirmala bhajana vyãsa-krpãya sukadevera lilãdi-smarana krsna-gunãkrsta haña karena bhajana nava-yogisvara janma haite sãdhaka jñãni vidhi-siva-nãrada-mukhe krsna-guna suni “Aunque Sukadeva Gosvãmi y los cuatro Kumãras estaban siempre absortos en el pensamiento del Brahman impersonal y eran en tal sentido considerados Brahmavãdis, de todos modos fueron atraidos por los pasatiempos y cualidades trascendentales de Krishna y comenzaron a adorarLo. Por misericordia de Krishna, las mentes de los cuatro Kumãras fueron atraidas por Su aroma. Atraidos por Sus cualidades, ellos adoptaron Su servicio devocional puro. Por misericordia de Vyãsa, Sukadeva comenzó a recordar los pasatiempos del Señor Krishna. Así atraido por las cualidades trascendentales de Krishna, él también se convirtió en devoto y se ocupó en Su servicio. Los nueve grandes místicos eran practicantes en el sendero del conocimiento desde su nacimiento. Sin embargo, se transformaron al oír las cualidades del Señor Krishna del Señor Brahmã, el Señor Siva y el gran sabio Nãrada”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.115-118) bhaktira svabhãva brahma haite hare akarsana divya deha divyã karãya krsnera bhajana bhakta-deha pãile haya gunera smarana gunãkrsta haña kare nirmala bhajana 36


“La naturaleza de la devoción es tal que aparta la mente de los gozos de la realización Brahman. Concede al devoto un cuerpo trascendental para poder ocuparsae en el servicio del Señor Krishna. Una vez que obtiene dicho cuerpo, el devoto medita en las cualidades trascendentales de Krishna. Después de ser atraído por esas cualidades, se ocupa en el servicio devocional puro” (Caitanya Caritãmrta 2.24.110-111) Todos estos ejemplos de almas liberadas atraidas por las cualidades del Señor, sustentan la declaración de Suta Gosvãmi, quien dijo a los sabios de Naimisãranya: ãtmãrãmas ca munayo nirgranthã apu urukrame kurvanty ahaitukim bhaktim ittham-bhuta-guno harih “Aunque libres de todos los lazos materiales, los diferentes tipos de ãtmãrãmas que se complacen en el ser, se ocupan en el servicio devocional sin causa del Señor de gloriosas hazañas. El Señor ciertamente posee cualidades trascendentales y por consiguiente puede atraer a todos, incluyendo a las almas liberadas”. (Srimad-Bhãgavatam 1.7.11) Hasta Sankarãcãrya escribe en su comentario al Nrsimha-tãpani Upanisad que las almas liberadas toman voluntariamente un cuerpo para poder adorar al Señor (muktã api lilayã vigraham krtvã bhagavantam bhajante). Esta característica del servicio devocional se denomina moksa-laghutã-krt, que significa que disminuye la atracción por la liberación. LA DEVOCION EN DEFINITIVA HA DE SER EXCLUSIVA Atento al análisis precedente, la conclusión es clara: ata eva mãyã-moha chãri buddhimãm nitya-tattva krsna-bhakti karena sandhãna “Por consiguiente, la persona inteligente abandona su fascinación por este mundo material ilusorio y busca la verdad eterna de la devoción a Krishna”. El poder de la devoción para destruir el deseo, es aplicable a cualquiera de las cinco actividades devocionales principales: sat-sanga krsna-sevã bhãgavata nãma vraje vãsa ei pañca sãdhana pradhãna ei-pañca-madhye eka svalpa yadi haya subudhi janera haya krsna-premadaya udãra mahati jãnra sarvottamã buddhi nãnã kãme bhaje tabu pãya bhakti-siddhi bhakti-prabhãva sei kãma chãrãnã krsna-pade bhakti karãya gune ãkarsiyã 37


“Los cinco aspectos más poderosos del servicio devocional son la asociación con los devotos, servir la forma deidad del Señor Krishna, oír el Srimad-Bhãgavatam, cantar los Santos Nombres y residir en el Vraja dhãma. Si las personas inteligentes entran incluso en un mínimo contacto con cualquiera de estos cinco tipos de práctica devocional, su amor latente por Krishna despierta. Quienes tienen esta clase de inteligencia amplia, profunda y superior, sirven al Señor aunque posean alguna motivación, con el resultado de que eventualmente logran la perfección de la devoción. El poder de la devoción es tal que hace que abandonemos todos los deseos materiales y dispensa devoción por los pies de Krishna, atrayéndonos hacia las cualidades trascendentales del Señor”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.187-188, 190-192) Srila Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi también nombró estas cinco actividades devocionales principales en el capítulo veintidós del Caitanya Caritãmrta Madhya-lilã. Mas ahí menciona que sin la adhesión determinada y fiel a dichas prácticas, no cabe esperar que se manifieste el fruto del amor por Dios. Aquí también se brindan los síntomas de la inteligencia superior: “Habiendo abandonado la gratificación sensual burda y sutil, aquel que se dedica a la satisfacción de los sentidos de Krishna es verdaderamente inteligente”. El verdadero amor por Krishna no connota absolutamente ningún deseo sensual egoísta. Si se ha arribado a esta comprensión, luego esa persona merece el título de udãra-dhi, como se menciona en el verso antes citado del Bhãgavatam, (Srimad-Bhãgavatam 2.3.10): “Ya sea que las personas deseen todo o nada, o deseen fundirse en la existencia del Señor, tales individuos son inteligentes si adoran solo al Señor Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, prestando intensamente el servicio amoroso trascendental”. Sin esta clase de perspicacia, se confundirá la devoción pura con otras clases de devoción que están mezcladas o dominadas por la especulación filosófica o demás propósitos. La persona considerará a esas clases de ignorancia como sabiduría; al sectarismo como liberalidad y al final se desviará. En el mundo material la gente piensa que cualquier sendero espiritual es meramente tan bueno como cualquier otro, jata mata tata patha. De hecho, solo hay una vía para alcanzar la morada de Krishna, Goloka Vrindavana. Ese sendero es la disciplina del Bhakti yoga. Esto se evidencia tanto en el Bhagavad-gitã como en el Srimad-Bhãgavatam. Esta clase de exclusividad se describe asimismo en la glorificación del Bhagavad-gitã, Gitãmãhãtmya: ekam sãstram devaki-putra-gitam eko deva devaki-putra eva eko mantras tasya nãmãni yãni karmãpy ekam tasya devasya-sevã “Solo hay una Escritura, la que ha sido cantada por el Hijo de Devaki. Solo hay un Dios - Aquel que es conocido como el Hijo de Devaki. Solo hay un himno a ser entonado - los nombres del Hijo de Devaki. Solo hay un deber - el servicio de este Dios supremo único”. El siguiente capítulo explora la forma de obtener la gran fortuna de acceder al servicio devocional y la manera en que se cultiva.

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CAPITULO III LOS COMIENZOS DEL SERVICIO Se explica que solo después de deambular por muchas vidas a través de los catorce mundos (1) es que un alma viviente afortunada conoce al guru Vaisnava a través de la misericordia de Krishna. A través del guru, se obtiene la semilla de la enredadera devocional. bhramite bhramite jadi sãdhu-vaidya pãya tãñra upadesa-mantre pisãci palãya krsna-bhakti pãya tabe krsna nikate jãya... tãte krsna bhaje kare gurura sevana mãya-jãla chute pãya tabe krsnera carana “Tras deambular por todo el universo en esta condición de confusión, si la jiva puede de alguna manera encontrar una persona santa para que obre como exorcista, luego, a través de las instrucciones de esa persona que actúan como un hechizo poderoso, se supera la maestría del embrujo de Maya y ella es obligada a correr por su vida. El individuo afortunado luego encuentra la devoción pura por Krishna y un sitio a Su lado. Allí, adora a Krishna a la vez que continúa sirviendo los pies de loto del guru. Como resultado, es liberada de los enredos ilusorios de la vida material y alcanza los pies de loto de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.14-15, 25) kona bhãgye kãro samsãra ksayonmukha haya sãdhu-sange tabe krsne rati upajaya “Cuando por alguna buena fortuna es hora de que el propio enredo material llegue a su fin, luego se desarrolla dentro de ellos la atracción por Krishna, en asociación con los devotos”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.45) El Rey Mucukunda expresó esta idea en las plegarias que habló al Señor Krishna tras haber sido liberado por El: bhavãpavargo bhramato yadã bhavej jamasya tarhy acyuta sat-samãgamah sat-sangamo yarhi tadaiva sad-gatau parãvarese tvayi jãyate ratih “ ¡Oh Señor infalible! Cuando haya llegado la hora de que aquellos que vagan por todos los universos terminen con su existencia material, ellos entran en contacto con los devotos. Solo como resultado de dicha asociación con los devotos se puede cultivar la atracción por Tí, el destino de los santos, el Señor del universo”. (Srimad-Bhãgavatam 10.51.53) Sin la asociación de los devotos, nadie puede adoptar la práctica del servicio devocional. Sin esa práctica, nadie puede ser liberado de las tendencias pecaminosas, con el resultado de que nadie puede lograr la meta del amor por Krishna. Sin embargo, nadie obtiene la asociación de los devotos sin primero haber tenido la clase de piedad que conduce al servicio devocional (bhakty-unmukhi sukrti). Por consiguiente, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi dice: 39


krsna jadi krpã hare kona bhãgyavãne guru-antaryãmi-rupe sikhãya ãpane sãdhu-sange krsna-bhaktye sraddhã jadi haya bhakti-phala prema haya samsãra jãya ksaya mahat-krpã vinã kona karme bhakti naya krsna-bhakti dure rahu samsãra nahe ksaya “Cuando Krishna decide ser amable con algún alma afortunada, El luego dirige personalmente a esa persona desde dentro como la Superalma y desde afuera como el maestro espiritual. Si se despierta la fe individual en el servicio devocional a Krishna, a través de la asociación con los devotos, luego uno desarrolla el amor latente por Krishna, por el cual la existencia condicionada toca a su fin. A menos que uno sea favorecido por un gran devoto, no se considera que ninguna actividad connote las características de servicio devocional. Uno ni siquiera puede ser liberado del cautiverio de la existencia material, qué decir de lograr Krishna bhakti”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.47, 49,51) LA PIEDAD QUE CONDUCE A LA DEVOCION En los textos antes citados, la palabra “fortuna” alude a la clase de actividad piadosa previa que finalmente lleva al bhakti. Esta suerte de propensión a la vida espiritual, causa el despertar de un deseo de asociarse con personas avanzadas en las cuestiones espirituales. Mediante esa clase de asociación, se desarrolla un gusto por el servicio devocional. bhaktis tu bhagavad-bhakta sangena parijãyate sat-sangah prãpyate pumbhih sukrtaih purva-sañcitaih “La devoción nace de la asociación con los devotos del Señor. El contacto con esas personas santas se concede a aquellos que han acumulado mérito piadoso en vidas previas”. (Brhan-nãradiya Purana, Hari-bhakti-vilãsa 10.279) Srila Bhaktivinoda Thãkura explica este desarrollo en su Amrta-pravãha-bhãsya (2.22.45): “Las Escrituras devocionales definen los resultados de nuestra piedad pasada como “buena fortuna”. La piedad pasada es de tres tipos, dependiendo de si conlleva a la devoción, la gratificación de los sentidos o la liberación. Todos los actos de este mundo que hacen emerger la devoción pura se denominan bhakty-unmukhi sukrti, mientras que los que llevan a la gratificación de los sentidos acarrean bhogonmukhi sukrti y los que conducen a la liberación, brindan moksonmukhi sukrti. Las actividades piadosas que despiertan la actividad constitucional de la jiva, del servicio devocional al Señor, terminan con el enredo en la vida material”. La conclusión es que la asociación de los devotos llega como resultado de actividades piadosas relacionadas con el servicio devocional o bhakty-unmukhi sukrti. Este tipo de piedad se origina en el servicio accidental a Visnu o los Vaisnavas. No se necesita haber pasado mucho tiempo en compañía de devotos. Un lava equivale a 4/45 milésimas de segundo, el tiempo que toma pestañear. Se explica que incluso un momento tan breve como un lava de asociación con devotos avanzados, 40


resultará en el logro de todas las perfecciones. Este es el alcance de la potencia trascendental de dicha asociación: sãdhu sanga sãdhu sanga sarva sãstra kaya lava-mãtra sãdhu sange sarva siddhi haya “Todas las Escrituras glorifican una y otra vez la asociación de los devotos. Un momento de asociación con devotos resulta en toda perfección”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.54) tulayãma lavenãpi na svargam nãpunar-bhavam bhagavat-sangi-sangasya martyãnãm kim utãsisah “No podemos comparar el Cielo o la liberación con siquiera el más breve instante de asociación con los compañeros del Señor. Siendo así, luego ¿cómo pueden las miserables bendiciones de los mundanos considerarse como iguales?”. (Srimad-Bhãgavatam 1.18.13, Caitanya Caritãmrta 2.22.55) LA FE La piedad que proviene del contacto con una persona santa resulta en un creciente desapego de este mundo con sus placeres y frustraciones fluctuantes. Esto a su vez conlleva al deseo de asociarse con gente que está cultivando la verdad eterna. Oyendo los discursos conscientes de Krishna de labios de una persona santa, el alma afortunada cultiva la fe o la creencia cierta de que por ocuparse en la devoción a Krishna todas sus demás obligaciones serán cumplidas. Cuando se oye la explicación del Bhagavad-gitã de un devoto, se aprende que aunque Krishna al principio parece conceder un gran valor a los diversos senderos espirituales, como ser el sacrificio Védico, el karma-yoga y jñãna-yoga, en el análisis final, estos senderos son relegados a un nivel secundario y se concede preferencia al Bhakti-yoga. La orden final de Krishna prescribe el servicio devocional como el proceso supremo de la realización espiritual. Se da la norma general respecto al caso de las instrucciones conflictivas, concediendo prioridad a la última instrucción, purva-parayor para-vidhir balavãn. Así pues, versos del Gitã como ser man-manã bhava mad-bhakto mad-yãji mãm namaskuru y sarva-dharmãn parityãjya mãm ekam saranam vraja han de tomarse como la palabra final de Krishna. El ser viviente que tiene fe en esta última instrucción se convertirá en un devoto, renunciará a todas las demás actividades y se ocupará en el bhajana de Krishna. En un verso importante del Bhãgavatam, el Señor Kapiladeva instruye a su madre Devahuti sobre el desarrollo de la fe que comienza con la asociación con los devotos y oír de ellos los tópicos conscientes de Krishna. Esa fe implica la adopción de la actividad devocional disciplinada. Una vez que se inicia dicha práctica, nuestra vida interior se desarrolla a través del rati o bhãva, el nivel de sentimiento devocional, y desde allí a la devoción en el estado puro o prema. satãm prasangãn mama virya-samvido bhavanti hrt-karna-rasãyanãh kathãh taj-josanãd ãsv apavarga-vartmani sraddhã ratir bhaktir anukramisyati 41


“Mis pasatiempos heroicos son muy agradables al oído y al corazón cuando se oyen en asociación de los devotos puros. Como resultado de saborear alegremente estos pasatiempos en dicha asociación, uno avanza rápidamente en el sendero de la liberación, atravesando los niveles de la fe (sraddhã), la revelación de la relación divina personal con Krishna (rati) y el verdadero amor por El (bhakti)”. (Srimad-Bhãgavatam 3.25.25) Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha definido la fe (sraddhã) de la siguiente manera: sraddhã-sabde kahe visvãsa sudrdha niscaya krsna-bhakti kaile sarva-karma krta haya “La palabra sraddhã se refiere a una creencia firme y confiada de que solo por ocuparse en la devoción a Krishna, todos nuestros restantes deberes serán cumplidos”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.62) Esa fe está basada en la comprensión de la verdadera posición de Krishna como el propio origen de toda existencia: yathã taror mula-nisecanena trpyanti tat-skandha-bhujopasakhãh prãnopahãrãc ca yathendriyãnãm tathaiva sarvãrhanam acyutejyã “Así como el tronco, las ramas, los retoños y hojas de un árbol son nutridos al regar sus raíces, y como todos los sentidos son satisfechos aportando comida al estómago, asimismo, todos los seres vivientes son servidos adorando a la Persona Suprema infalible”. (Srimad-Bhãgavatam 4.31.13) Esto significa que por adorar al Señor Supremo, todos los demás dioses y objetos de adoración son automáticamente servidos. Si el Señor está complacido, el universo entero está complacido, tasmins tuste jagat tustam prinite prinitam jagat. Una persona que posee esta clase de fe es elegible para ocuparse en servicio devocional. Como se declara en el Bhãgavatam (11.20.9) a menos que nuestra fe sea despertada escuchando las discusiones de las cuestiones devocionales, se continuará teniendo un gusto por las obras y el conocimiento. Esta clase de fe preliminar se denomina fé escritural o doctrinaria. Bhaktivinoda Thãkura escribe lo siguiente en su Ãmnãya Sutra:

sraddhã tv anyopãyã-varjam bhakty-unmukhi-citta-vrtti-visesah sã ca saranãpatti-laksanã “Sraddhã, fe, es una actitud mental particular orientada hacia la devoción, que rechaza todos los otros medios de logro espiritual. Se caracteriza por el proceso de rendición (saranãpatti)”.

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Hasta que uno posea esta clase de fe, no hay chance de que obtenga un gusto por escuchar el Bhãgavatam y demás Escrituras de ese tipo. De manera que esta fe es la semilla de la enredadera de la devoción. Tras deambular por todos los universos, la jiva afortunada que ha acumulado los méritos apropiados, obtiene esta semilla de la devoción, la fe, por la misericordia de Krishna y el maestro espiritual. PLANTANDO LA SEMILLA La semilla de la fe es plantada en el suelo del corazón. Las actividades devocionales como oír los tópicos de Krishna de sadhus y luego repetirlos, son el agua que riega esta semilla, que pronto germina en la forma de una enredadera de devoción. La enredadera seguidamente crece y crece hasta que cruza el Río Viraja, horada Brahmaloka hacia el cielo espiritual y después va a Goloka Vrndavana donde alumbra los frutos deliciosos y divinos del prema. mãli haña kare sei bija ãropana sravana-kirtana-jale karaye secana upajiyã bãre latã brahmanda bhedi jãya virajã brahma-loka bhedi para-vyoma pãya tabe jãya tad-upari goloka-vrndãvana krsna-carana-kalpa-vrkse kare ãrohana “La jiva seguidamente asume el rol de un jardinero, planta la semilla de la fe en el corazón y la riega con los actos de oír y cantar. La enredadera germina y comienza a crecer hasta que penetra la cobertura del universo, cruza el Río Viraja, atraviesa Brahmaloka hasta que llega al cielo espiritual. Desde allí, continúa creciendo hasta que arriba a Goloka Vrindavana donde se enhebra alrededor del árbol del deseo de los pies de loto de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.152-154) Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi, principal de los seguidores de Sri Rupa Gosvãmi, también adoptó la descripción de Sri Rupa en cuanto al proceso gradual que conduce al prema-bhakti, la devoción en amor puro: kona bhãgye kona jivera sraddhã jadi haya tabe-sei jiva sãdhu-sanga je karaya sãdhu-sanga haite haya sravana-kirtana sãdhana-bhaktye haya sarvãnartha-nivartana anartha-nivrtti haile bhaktye nisthã haya nisthã haite sravanãdye ruci upajaya ruci haite bhaktye haya ãsakti pracura ãsakti haite citte janme krsne prity-ankura sei bhãva gãdha haile dhare prema-nãma sei premã prayojana sarvãnanda-dhãma “Si por alguna buena fortuna, alguien cultiva la fe en Krishna, esa jiva comienza a asociarse con devotos. Como resultado de asociarse con los devotos, se adopta el servicio devocional práctico que comienza con oír y cantar. Ese servicio devocional práctico nos libra de toda la contaminación material indeseable y eso conduce a la constancia. Cuando se posee nisthã o firmeza en la propia práctica, luego se desarrolla un gusto real por oír y cantar y las demás prácticas devocionales. El siguiente paso es el despertar de un profundo apego y de ese 43


apego finalmente aparece la primera manifestación del amor en el corazón, como un árbol que germina. Estas primeras manifestaciones extáticas son llamadas bhãva, que se intensifican hasta convertirse en amor por Dios o prema, la meta última de la vida y la reserva de todo placer”. (Caitanya Caritãmrta 2.23.9-13) Los frutos de la devoción son nectáreos, esto es, supremamente deliciosos en su esencia. Una vez que se ha probado ese fruto, uno se siente plenamente satisfecho. Toda tristeza, desconcierto, temor y añoranza son removidos para siempre del corazón y se despierta un fuerte disgusto por todos los deseos de gratificación de los sentidos, la liberación o los poderes místicos. El odio, los celos, la envidia y la tendencia a criticar a los demás ya no hallan sitio dentro del corazón. Seguidamente, uno no es tentado por las satisfacciones del sexo, la riqueza o el poder y permanece constantemente fijo en el cultivo de conciencia de Krishna, a través de oír, cantar y recordar. No se tiene otro deber que el de las actividades ejecutadas para el placer del Señor. Excepto el conocimiento relacionado al desarrollo de la conciencia de Krishna, - sambandha, abhideya y prayojana - no se tiene interés en acumular ningún otro conocimiento. Tal persona nunca considera que cualquier práctica de yoga tenga preeminencia sobre el Bhakti-yoga. El ser viviente puede tornarse apto para este tesoro de la devoción solo a través de la gracia de la energía interna dadora de gozo de Krishna. Quien ha sido lo bastante afortunado como para asociarse con un devoto bendecido por la hlãdini-sakti, hereda este tesoro. Por eso se explica que asociarse con los devotos de Krishna es la causa primera de la devoción por Krishna. Tal como una persona que desea ganar dinero que entra en asociación con gente rica, la persona que anhela la riqueza de la devoción debe asociarse con gente rica en devoción. Luego se deben aceptar las instrucciones y acatando estrictamente esa guía, ingresan a la vida devocional.

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CAPITULO IV SERVIR A LOS DEVOTOS DEL SEÑOR Cuando estuvo en Prayaga, el Señor Caitanya Mahãprabhu se reunió con Rupa Gosvami y lo instruyó en el proceso del servicio devocional. En el transcurso de sus conversaciones, que están registradas en el Caitanya Caritãmrta , Mahãprãbhu habló a Rupa Gosvãmi sobre lo raro que es un devoto puro. El Señor dijo que las infinitas entidades vivientes pueden ser divididas en dos categorías, las eternamente liberadas y las eternamente condicionadas. Las entidades condicionadas se clasifican a su vez en las que pueden moverse y las que no. Aquellas cuya conciencia está más cubierta, como los árboles, son las criaturas inmóviles, mientras que los seres móviles incluyen a las aves, los acuáticos y los animales terrestres, todos los cuales poseen una conciencia más desarrollada. De todas las criaturas terrestres, solo una pequeña proporción son humanos. Entre ellos, los Mlecchas, Pulindas y Sabaras están fuera de la esfera de la sociedad civilizada, que incluye solo a los que siguen los principios Védicos. La mitad de los que siguen los Vedas simplemente sirven de la boca para afuera a las Escrituras, pues de hecho llevan vidas irreligiosas y pecadoras. Además, de quienes siguen los principios Védicos, la mayoría se ocupa en la actividad ritual fruitiva. Entre muchos de tales trabajadores fruitivos, puede que alguno sea un filósofo. Entre los muchos millones de tales filósofos, puede que alguno logre en verdad la liberación, pero es muy difícil encontrar un devoto puro del Señor Krishna incluso entre muchos millones de personas liberadas. Ascendiendo hasta la persona liberada e incluyéndola, todos están ligados por el deseo, ya sea burdo o sutil. Los empleados en la actividad fruitiva están atados por el deseo del disfrute material (bhukti), ya sea en esta vida o después de la muerte en el Cielo. Los apegados a la búsqueda del conocimiento, están atados por el deseo de la liberación y los yoguis están atados por el deseo de facultades espirituales. En tanto existan deseos de disfrute sensual, salvación o perfecciones espirituales en el corazón, la persona estará perturbada. Aquel que se ocupa en el servicio devocional a Krishna, deja de desear la satisfacción de sus propios sentidos y solo anhela el placer de su Señor. Por tal motivo, solo el devoto conoce la verdadera paz. krsna-bhakta niskãma atarva sãnta bhukti-mukti-siddhi-kãmi sakali asãnta “Puesto que el devoto del Señor Krsna es falto de deseos, es pacífico. Los obreros fruitivos desean el disfrute material, los jñãnis desean la liberación y los yoguis desean la opulencia material, por consiguiente, todos son lujuriosos y no pueden ser pacíficos”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.149) mukrãnãm api siddhãnãm nãrãyana-parãyanah sudurlabhah prasãntãtmã kotisv api mahã-mune “De todos los seres perfectos y liberados, Oh gran sabio, aquel que está consagrado a Nãrãyana es sumamente raro. Solo él, entre millones incontables ha hallado la paz divina”. (Srimad Bhãgavatam 6.14.5) TADIYA - LOS CONECTADOS CON EL SEÑOR

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Esos seres especiales que han entrado en íntimo contacto con el Señor son llamados tadiya, “Suyos”. Vrindavan Dãsa Thãkura ha escrito en su Caitanya Bhãgavata: bhãgavata tulasi gãngaya bhakta-jane caturdhã vigraha krsna ei cãri sane jiva-nyãsa karile sri-murti pujã haya janma-mãtra e cãri isvara vede kaya “El Señor Supremo siempre está asociado con los cuatro siguientes elementos: el libro Bhãgavata, Tulasi, el Ganges y los devotos. La forma Deidad del Señor se torna adorable después de ser consagrada ritualmente y se ha invocado la presencia del Señor. Las Escrituras expresan que estas cuatro cosas, sin embargo, son intrínsecamente divinas”. (Caitanya Bhãgavata 2.21.81-82) El libro Bhãgavata, la persona Bhãgavata, Tulasi y el Ganges se consideran como manifestaciones del Señor Mismo debido a su íntima conexión con El. Son llamados Su prakãsa-vigraha. La forma deidad no se considera adorable hasta celebrarse el ritual prãna-pratisthã. Estos cuatro prakãsavigrahas sin embargo, se consideran naturalmente adorables; no hace falta ningún ritual de modo de elevarlos a ese nivel. Todos ellos son espirituales y en mérito a su relación espiritual con el Señor, se considera están en una relación de amo y sirvientes. Siempre se los considera distintos de la naturaleza material y nunca se los contempla como objetos potenciales de disfrute sensual. Krishnadãda Kavirãja Gosvãmi expresa la misma idea en el Caitanya Caritãmrta: tadiya tulasi vaisnava mathurã bhãgavata ei cãrira sevã haya krsnera abhimata “La palabra tadiya alude a esas personas o cosas que están relacionadas con el Señor: Tulasi, los devotos de Krishna, la tierra de Mathurã y el Srimad Bhãgavatam; Krishna se complace cuando se presta servicio a cualquiera de estos cuatro”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.121) Esto último se encuentra en el Caitanya Caritãmrta en el contexto de una enumeración de 64 elementos de servicio devocional en la práctica. De estas sesenta y cuatro prácticas, cinco se consideran como más importantes. sãdhu-sanga nãma-kirtana bhãgavata-sravana mathurã-vãsa sri murtira sraddhãya sevana “Uno debe asociarse con devotos, cantar el Santo Nombre del Señor, oír el Srimad Bhãgavatam, residir en Mathurã y adorar la deidad con fe y veneración”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.214) Estos cinco miembros del servicio devocional se consideran los mejores de todos porque incluso una leve ejecución de los mismos despierta el amor por Krishna. Ya sea que la persona ejecute uno o muchos de los procesos del servicio devocional, el amor por Krishna puede manifestarse rápidamente. (Caitanya Caritãmrta 2.22.214). Es claro que existe una relación muy próxima entre estos cinco actividades devocionales sumamente potentes y el concepto de tadiya o cosas relativas al Señor. 46


Es necesario remarcar particularmente que el servicio a los Vaisnavas no puede ser separado de ningún aspecto del servicio devocional. En tal sentido, Srila Narottama dãsa Thãkura canta: chãriya vaisnava-sevã nistãra pãyecche kebã - “ ¿Quién ha logrado jamás la beatitud suprema sin servir a los Vaisnavas?” (Prema-bhakti-candrikã). Sin la asociación y servicio al devoto perfecto del Señor, la persona Bhãgavata, ningún aspecto del servicio devocional puede ser ejecutado con propiedad. Además, como Sri Caitanya Mahãprabhu enseñara a Sanãtana Gosvãmi, la asociación con devotos es importante en todas las etapas de la vida devocional. krsna-bhakti-janma-mula haya sãdhu-sanga krsna-prema janme tenho punah mukhya anga “La causa original del servicio devocional a Krishna es la asociación con devotos avanzados. Y cuando despierta nuestro amor por Krishna, la asociación con los devotos se convierte en el elemento principal de nuestro servicio devocional”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.83) La devoción por Krishna es el fruto de asociarse con devotos. Cuando esa devoción alcanza su estado más maduro y es transformada en amor puro por el Señor, luego la asociación con los devotos continúa siendo la expresión esencial de dicho amor. EL NIVEL ESPECIAL DE LOS VAISNAVAS En dos versos del Pãdmottara-khanda, Mahãdeva enfatizó la gloria de adorar a los tadiyas, a Pãrvati: ãrãdhanãnãm sarvesãm visnor ãrãdhanam param tasmãt parataram devi tadiyãnãm samarcanam “De todos los tipos de adoración, la adoración del Señor Visnu es la mejor. Aún mejor que la adoración del Señor Visnu es la adoración de esas cosas que están conectadas con El”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.214, Hari-bhakti-vilãsa 10.361) arcayitvã tu govindam tadiyãn nãrcayet tu yah na sa bhãgavato jñeyah kevalam dãmbhikaj smrtah “Aquel que adora a Govinda sin adorar a quienes están relacionados con El, no puede ser considerado un verdadero devoto. En realidad, ciertamente no es más que un hipócrita”. (Hari-bhakti-vilasa 10.362) El Señor no acepta el servicio de quien no tenga afecto por Tulasi y las demás cosas descritas como tadiya, y que simplemente trata de mostrar afecto solo por El. Los devotos son tan queridos al Señor Govinda, que Se subordina personalmente a ellos. Por consiguiente, es fácilmente conquistado por todo aquel que demuestre amor y respeto por ellos. Ciertamente, El dice que quien declara ser un 47


devoto no es verdaderamente Su devoto. Solo la persona que actúa como devoto de Sus devotos puede hacer tal declaración: “Oh Arjuna, quienes declaran ser Mis devotos en realidad no lo son. Yo solo considero a los que son sirvientes de Mis devotos, como Mis verdaderos devotos”. (Ãdi Purana, citado en Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.218, Hari-bhakti-vilasa 10.133 y Caitanya Caritãmrta 2.11.28) Uddhava es uno de los principales devotos del Señor. Cuando Uddhava acudió a Krishna para aprender sobre la disciplina del yoga, el Señor brindó las instrucciones conocidas como el Uddhavagita, que han sido preservadas en el undécimo Canto del Bhãgavatam. Entre las características del devoto puro allí brindadas, el Señor dijo: ãdaraj paricaryãyãm sarvanhair abhivandanam mad-bhakta-pujãbhyadhikã sarva-bhutesu man-matih mad-arthesv anga-cestã ca vacasã mad-guneranam mayy arpanam ca manasah sarva-kãma-vivarjanam “Mis devotos se preocupan mucho por prestarMe servicio, ofreciéndoMe reverencias por medio del empleo de los miembros de su cuerpo y facultades. Ellos consideran la adoración de otros devotos incluso más importante que Mi adoración; ellos ven Mi presencia en todos los seres vivientes. Ellos ocupan sus cuerpos en trabajar para Mí; usan la facultad del habla para glorificar Mis cualidades. Ellos Me ofrecen todas las actividades de su mente y dejan de lado todos los deseos materiales”. (Srimad Bhãgavatam 11.19.21-22) Vrindavan Dãsa Thãkura confirma que la tercera línea del primer verso, mad-bhakta-pujãbhyadhikã es como sigue: ãmãra bhaktera pujã ãmã haite bara sei prabhu vede bhãgavate kaila darha “El Señor ha declarado vigorosamente en los Vedas y el Bhãgavatam: ‘Adorar o servir a Mi devoto es incluso más grande que adorarme a Mí”. (Caitanya Bhãgavata 1.1.8) LOS TRES NIVELES DE DEVOTOS Rãmãnanda Basu y su padre Satyarãja Khãn, fueron jefes de familia ejemplares del pueblo de Kulinagrãma, entre los seguidores más queridos de Mahãprabhu. Una vez, vinieron a ver al Señor en Puri y Le preguntaron sobre los deberes de un devoto jefe de familia. Mahãprabhu les respondió en detalle, aconsejando a todos los jefes de familia de todas partes, que ellos tienen tres deberes principales: servir a la forma deidad de Krishna, cantar los Santos Nombres y servir a los Vaisnavas.

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Al oírlo, Satyarãja Khãn pensó lo siguiente: “El servicio a la deidad y el canto de los Santos Nombres son ambos ligeramente directos y pueden ejecutarse sencillamente, conforme a las instrucciones del maestro espiritual. Si uno es incapaz de reconocer a un Vaisnava, sin embargo, la instrucción de servirlos no será fácilmente ejecutada”. Así pues, preguntó al Señor cómo reconocer a un Vaisnava, ¿quién es un verdadero Vaisnava y cuales son sus características? En los siguientes tres años, Mahãprabhu respondió esta pregunta describiendo en primer lugar la categoría más inferior de Vaisnava, el kanistha, luego al madhyama y finalmente a la clase más alta de devoto, el uttama-adhikãri. El primer año, dijo: prabhu kahe jãnra mukhe suni eka-bãra krsna-nãma sei pujya srestha sabãkãra eka krsna-nãma kare sarva-pãpa ksaya nava-vidhã bhakti purna nãma haite haya diksã-purascaryã-vidhi apeksã nã kare jihvã-sparse ã-candãla sabãre uddhãre anusanga-phale kare samsãrera ksaya citta ajarsiyã harãya krsne premodaya “Si Yo oigo a alguien cantando el Santo Nombre de Krishna tan solo una vez, lo considero adorable y el mejor de todos los humanos. Una sola repetición del santo nombre de Krishna destruye todas las consecuencias de la vida pecaminosa. Los nueve procesos del servicio devocional se completan simplemente por cantar el Santo Nombre. Con el Santo Nombre, no hay que pasar por la iniciación o las observancias parascaryã como con los demás mantras. El Nombre libera incluso a una persona que esté en las categorías más bajas de la sociedad humana, en cuanto lo canta. En segundo lugar, el Santo Nombre disuelve el enredo personal en las actividades materiales, atrae la mente y despierta el amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.15.106-109) Sri Caitanya Mahãprabhu seguidamente concluyó: “Por consiguiente, aquel que cante el nombre de Krishna debe ser reconocido como un Vaisnava y se le deben ofrecer todos los respetos”. (Caitanya Caritãmrta 2.15.111) Bhaktivinoda Thãkura ha brindado cierta aclaración respecto a esta amplia instrucción dada por Mahãprabhu: “Hay muchas personas que toman iniciación en el Vaisnava mantra pero continúan bajo el influjo de la filosofía Mãyãvãda debido a su ignorancia de la doctrina Vaisnava. El devoto que canta el Santo Nombre sin ofensas, no será contaminado por dichas faltas. La persona que ha sido sencillamente iniciada es llamada un Vaisnava-prãya o ‘casi un Vaisnava’. Aquel que ha cantado el Santo Nombre siquiera una vez sin ofensas, es un devoto puro, aunque se encuentre en el nivel más bajo de todos. El jefe de familia debe servir a los devotos que sean al menos de este calibre”. (Amrta-pravãha-bhãsya, 2.15.111) LAS CARACTERISTICAS DE LOS DEVOTOS MAS AVANZADOS Un año después, los residentes de Kulinagrãma regresaron a Puri e hicieron las mismas preguntas al Señor. Esta vez El dijo: 49


prabhu kahe vaisnava-sevã nãma-sankirtana dui kara sighra pãbe sri-krsna-carana “Deben servir a los Vaisnavas y cantar el santo nombre de Krishna. Si hacen estas dos cosas, rápidamente alcanzarán el amparo de los pies de loto de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.16.70) Satyarãja Khãn preguntó en una ocasión cómo reconocer a un Vaisnava. Esta vez, Mahãprabhu le habló sobre el devoto en el nivel medio de progreso, el madhyama adhikãri. krsna-nãma nirantara jãnhãra vadane sei vaisnava-srestha bhaja tãnhãra carane “La persona que siempre está cantando el santo nombre del Señor ha de ser considerada un Vaisnava de primera clase. Adora sus pies de loto”. (Caitanya Caritãmrta 2.16.72) El tercer año, nuevamente Satyãraja volvió a hacer la misma pregunta y esta vez Mahãprabhu respondió describiendo las características del Vaisnava más avanzado, el uttama-adhikãri o mahãbhãgavata: jãnhãra darsane mukhe ãise krsna-nãma tãnhãre jãniha tumi vaisnava-pradhãna “Aquel cuya propia vista traiga el nombre de Krishna a tus labios, debe ser reconocido como el mejor de todos los Vaisnavas”. (Caitanya Caritãmrta 2.16.74) Estos tres grados de Vaisnavas son a veces llamados progresivamente vaisnava, vaisna-vatara y vaisnavatama: tipos de devotos, básico, superior y superlativo. Mahãprabhu remarcó así el deber del devoto jefe de familia y servir a estos tres tipos de Vaisnava. Bhaktivinoda Thãkura lo elabora expresando: “No hace falta servir al Vaisnava que quizás haya pasado por la iniciación formal pero que nunca cantó el Santo Nombre sin ofensas. De todos modos, hay que actuar como su bienqueriente y ofrecerle amabilidad como invitado”. (Ãmrta-pravãha-bhãsya 2.16.71) LAS CUALIDADES DE UN DEVOTO Hay muchas descripciones de las cualidades de un devoto en el Bhãgavata y demás Escrituras Vaisnavas. En efecto, el devoto es el depósito de toda virtud. Sri Sukadeva dijo a Mahãrãja Pariksit: yasyãsti bhaktir bhagavaty akiñcana sarvair gunais tatra samãsate surãh harãv abhaktasya kuto mahad-gunã mano-rathenãsati dhãvato bahih “Para aquellos que tienen devoción por el Señor Supremo sin ningún deseo de provecho personal, todos los semidioses vienen y los dotan de sus cualidades. En cuanto a los no devotos, ¿cuáles son sus virtudes? Llevados por los deseos personales, ellos siempre están 50


corriendo superficialmente por la existencia no permanente. Por consiguiente, es imposible que ellos sean ciertamente virtuosos”. (Srimad Bhãgavatam 5.18.12) El discípulo de Gadãdhara Pundit Gosvãmi, Ananta Ãcãrya, era un devoto de esa clase, infinitamente virtuoso. Su querido discípulo fue Haridãsa Pundit, quien dirigió el servicio de Govindaji en el Yogapitha en Vrindavan. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi describió las cualidades de este Haridãsa en el Caitanya Caritãmrta: sevãra adhyaksa sri-pandita haridãsa tãnra yãsah-guna sarva-jagate prakãsa susila sahisnu sãnta vadãnya gambhira madhura-vacana madhura-cestã mahã-dhira sabãra sammãna-kartã karena sabãra hita kautilya-mãtsarya-himsã nã jãne tãnra cita krsnera ye sãdhãrana sad-guna pañcãsa se saba gunera tãntra sarire nivãsa “El principal pujãri en el templo de Govindaji era Haridãsa Pundit. Su reputación como hombre virtuoso se diseminó por todo el mundo. Era educado, tolerante, pacífico, generoso, grave, dulce en sus palabras y esfuerzos así como sobrio. Era respetuoso con todos y actuaba para el bienestar de todos. Su corazón estaba libre de duplicidad, envidia y malicia. Las cincuenta cualidades ordinarias del Señor Krishna había tomado alojamiento en su corazón”. (Caitanya Caritãmrta 1.8.24-27) En otra parte, Mahãprabhu Mismo brindó el siguiente discurso sobre el tema de las cualidades del devoto, a Sanãtana Gosvãmi: sarva mahã-guna-gana vaisnava-sarire krsna-bhakte krsnera guna sakali sañcãre sei sabe guna haya vaisnava-laksana saba kahã nã jãya hari dig-darasana krpãlu akrta-droha satya-sãra sama nidosa vadãnya mrdu suci akiñcana sarvopakãraka sãnta krsnaika-sarana akãma aniha sthira vijita-sad-guna mita-bhuk apramatta mãnada amãni gambhira karuna maitra kavi daksu mauni “Todas las grandes virtudes se manifiestan en un cuerpo Vaisnava; pues se dice que todas las virtudes de Krishna son transferidas a Su devoto. Estas cualidades trascendentales son las características de los Vaisnavas puros, y aunque las mismas no pueden ser descritas completamente, trataré de brindar cierta indicación. Los devotos son compasivos; ellos nunca crean enemistad deliberadamente, son veraces en sus palabras y actos y sin prejuicios; son inocentes, magnánimos, moderados, limpios y desinteresados en las posesiones materiales o la ambición. Ocupados en labor de bienestar social para todos, son pacíficos; ellos han tomado completo refugio en Krishna y no son influenciados por la lujuria. Son inofensivos, estables y han superado los seis pecados cardinales, la lujuria, la ira, la codicia, la envidia, la 51


ilusión y los celos. Solo comen lo necesario y no se embriagan. Los devotos son respetuosos y sin falso prestigio, son graves, compasivos, amistosos, poéticos, expertos y silenciosos”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.75.77-80) Las cualidades descritas en los versos anteriores son los síntomas o características distintivas de los devotos santos y puros. De todas ellas, la característica esencial es krsnaika-sarana, que han tomado completo refugio en Krishna. Las otras veinticinco cualidades son contingentes de la primera. VIRTUDES ESENCIALES Y SECUNDARIAS En el Bhãgavatam, Kapiladeva refirió a su madre Devahuti las virtudes sintomáticas de un devoto: titiksavah kãrunikãh suhrdah sarva-dehinãm ajãta-satravah sãntah sãdhavah sãdhu-bhusanah “Las personas santas que son tolerantes, misericordiosas y amigables con todas las criaturas, que no hacen enemigos y son pacíficas, son joyas entre los piadosos”. (Caitanya Caritãmrta 3.25.21) Las cualidades enumeradas en este verso, son características del devoto; tales cualidades son contingentes a la virtud esencial de estar completamente rendido a Krishna. Se denominan tatasthalaksana. En los siguientes dos versos, Kapiladeva prosigue describiendo las características esenciales o svarupa-laksana, del devoto. mayy ananyena bhãvena bhaktim kurvanti ye drdhãm mat-krte tyakta-karmãnas tyakta-svajana-bãndhavah “Con sus emociones fijas en Mí, estos sadhus se ocupan en servicio devocional firme a Mí. En Mi nombre, han renunciado a todas las actividades, así como a sus relaciones familiares y amistades”. (Srimad Bhãgavatam 3.25.22) mad-ãsrayãh kathã mrstãh srnvanti kathayanti ca tapanti vividhãs tãpã naitãn mad-gata-cetasah “Tomando refugio en Mí, ellos se ocupan constantemente en oír y cantar sobre Mí. Las diversas clases de miserias materiales no los afectan porque siempre están llenos de pensamientos de Mis pasatiempos y actividades”. (Srimad Bhãgavatam 3.25.23) ta ete sãdhavah sãdhvi sarva-sanga vivarjitãh sangas tesv atha te prãrthyah 52


sanga-dosa-harã hi te “ ¡Oh dama virtuosa! Los sadhus de esta clase están libres de todo apego. Debes orar por la asociación de tales personas santas, pues eso contrarrestará los perniciosos efectos del contacto con las personas no santas”. (Srimad Bhãgavatam 3.25.24) En una relación de afecto creciente, a medida que uno escucha Krishna kathã de labios de los devotos santos y el maestro espiritual, se va enriqueciendo por su gracia y continúa liberándose de las garras de la ilusión y alcanza la devoción pura por Krishna. MAS CARACTERISTICAS DEL DEVOTO Los siguientes versos, que brindan las calificaciones de la persona santa, son del Bhãgavata, donde el Señor le explica a Uddhava la historia del Rey Aila y su apego por la Apsarã Urvasi: santo’napeksã mac-cittãh prasãntãh sama-darsinah nirmamã nirahankãrã nirdvandvã nisparigrahah “Los santos no desean nada y son pacíficos; ellos tratan a todos igualmente. Ellos no declaran nada como propio; no poseen ego. No los afectan las dualidades como el calor y el frío, y no se interesan en las posesiones de otros. Por encima de todo, sus mentes están siempre fijas en Mí”. (Srimad Bhãgavatam 11.26.27) tesu nityam mahãbhãga mahãbhãgesu mat-kathãh sambhavanti hi tã nrnãm jusatãm prapunanty agham “ ¡Oh sumamente afortunado! Como tú, estas personas santas afortunadas, se ocupan constantemente en hablar de Mí. Toda persona que escuche lo que ellos dicen, se purifica de sus pecados”. tã te srnvanti gãyanti hy anumodanti cãdrtãh mat-parãh sraddadhãnãs ca bhaktim vindanti te mayi “Aquellos que escuchan, cantan o simplemente aprecian u honran esos tópicos, se consagran a Mí y desarrollan fe y devoción por Mí”. (Srimad Bhãgavatam 11.26.29) Concretamente hablando, así como un bote es la salvación para la persona que se está ahogando en el mar, así los devotos santos son la salvación de las pobres almas que se están hundiendo en el océano de la existencia material. Krishna dice, 53


annam hi prãninãm prãna ãrtãnãm saranam tv aham dharmo vittam nrnãm pretya santo’rvãg bibhyato’ranam “El alimento es la vida para todos los seres, Yo soy el refugio de los afligidos; los actos religiosos de una persona son la única riqueza que puede llevarse consigo después de morir, y las personas santas son la salvación de todo aquel que tema la existencia material”. (Srimad Bhãgavatam 11.26.33) santo disanti caksumsi bahir arkah samutthitah devatã bãndhavãh santah santa ãtmãham eva ca “Los santos dispensan la visión interna sobre la humanidad del modo que el Sol ilumina el universo externo al asomar. Ellos son ciertamente dioses, son los verdaderos amigos; son el ser propio individual, ellos son Mi propio ser”. (Srimad Bhãgavatam 11.26.34) Nuestro adorable maestro espiritual, Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura, elaboró el último verso en su Bhãgavata-vivrti: “Los santos son comparables al Sol. Sus palabras son como la luz que concede la facultad de la vista al ojo interior del conocimiento de las almas condicionadas; destruyendo de tal modo la oscuridad de la ignorancia en la cual han caído. Los verdaderamente santos son los que han adoptado la senda de la devoción. Los no devotos no pueden ser considerados santos ni nuestros mejores amigos. Aquellos que ven al mundo ya sea como una fuente de disfrute a ser explotada o como algo temible que debe ser rechazado, así como los que tienen otros deseos ajenos al placer del Señor, están todos situados muy lejos de El. Solo aquellos completamente abocados al sendero de la devoción poseen la habilidad para superar las dualidades y distinciones”. LOS BENEFICIOS DE ASOCIARSE CON LOS SANTOS ¿Cuáles son los beneficios de asociarse con los santos? La compasión de los santos - el guru y los devotos puros - resulta principalmente en la disipación de nuestros malos hábitos y el desarrollo del bhakti puro. krsna-bhakti-janma-mula haya sãdhu-sanga krsna-prema janme tenho punah mukhya anga “La causa original del servicio devocional al Señor Krishna es la asociación con los devotos avanzados. Incluso después que el amor latente individual por Krishna ha despertado, la asociación con tales devotos continúa siendo la actividad devocional fundamental”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.80) mahat-krpã vinã kona karme bhakti naya krsna-bhakti dure rahu, samsãra nahe ksaya

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“Sin el favor de un gran devoto, ninguna actividad se califica como devoción. No solo es uno incapaz de obtener la devoción pura por Krishna, sino que tampoco puede ser liberado del cautiverio de la existencia material”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.51) Hay numerosos versos en el Bhãgavatam que glorifican asimismo la asociación de los devotos: rahuganaitat tapasã na yãti na cejyayã nirvapanãd grhãd vã na cchandasã naiva jalãgni-suryair vinã mahat-pãda-rajo-bhisekam “Oh Rahugana, no se puede realizar a la Verdad Absoluta a menos que uno rocíe todo su cuerpo con el polvo de los pies de loto de los grandes devotos. Esa realización no proviene de penitencias y austeridades, ejecución del sacrificio, la renuncia a la vida familiar o sobrellevar penitencias severas como ser mantenerse sumergido en el agua en Invierno o rodearse del fuego en el calor ardiente del Sol en Verano”. (Srimad Bhãgavatam 5.12.12) naisãm matis tãvad urukramãnghrim sprsaty anarthãpagamo yad-arthah mahiyasãm pãda-rajo-bhisekam niskiñcanãnãm na vrnita yãvat “A menos que rocíen sobre sus cuerpos el polvo de los pies de loto de un Vaisnava que esté completamente libre de contaminación material, las personas que son muy inclinadas a la vida materialista nunca pueden purificarse y acercarse a los pies del glorioso Señor”. (Srimad Bhãgavatam 7.5.32) Las personas piadosas o sadhus en los senderos del karma y jñãna, no se definen como tadiya, “personas o cosas relacionadas con el Señor”. En tal sentido, los que estén intentando avanzar en la disciplina del bhakti, deben ser especialmente cautelosos en relación al tipo de persona a la cual le prestan el servicio. Caso contrario, no se dominará la disciplina ni se llegará a la meta, la perfección en la devoción pura y el amor por Krishna. EVITANDO LAS OFENSAS A LOS VAISNAVAS El Hari -bhakti vilasa cita al Agni Purana sobre los resultados de mostrar desdén por un devoto adornado con los símbolos de Visnu. El verso es hablado por un brahmana que se lamenta de la muerte de su hijo por la flecha del padre del Señor Rãmacandra, el Rey Dasaratha: silã-buddhih krtã kim vã pratimãyãm harer mayã kim mayã pathi drstasya visnu-bhaktasya karhicit tan-mudrãnkita-dehasya cetasã nãdarah krtah yena karma-vipãkena putra-soko mamedrsah 55


“ ¿Pensé alguna vez en la forma deidad del Señor como nada sino un trozo de piedra? ¿Vi alguna vez a un devoto de Visnu en el camino y no lo respeté porque su cuerpo estaba cubierto con los símbolos del Señor? ¿Es una reacción a estos pecados por lo que ahora me lamento por mi hijo?” (Hari -bhakti vilasa 15.41) Este incidente se describe en el Rãmãyana. El padre del Señor Rãmacandra, el Rey Dasaratha, era un arquero muy hábil, capaz de dar en el blanco de un animal meramente por el sonido que hacía, sin tener que verlo. En una ocasión, fue al bosque a cazar. En ese mismo bosque, un niño llamado Sravana, había ido al río a buscar agua para sus padres, que estaban ambos ciegos. Mientras Sravana recogía el agua, Dasaratha oyó el sonido y pensando que era un elefante bebiendo, disparó una flecha en esa dirección. Dio en el blanco y el infortunado niño fue mortalmente herido. Agonizando, se las ingenió para informar penosamente a Dasaratha sobre sus padres sedientos y le solicitó que fuera a llevarles el agua que el había sido incapaz de proveer. El Rey tomó el cántaro de agua y quedó de pie en silencio, enfrente del padre y la madre de Sravana. El padre ciego dijo, “Hijo mío, ¿porqué has tardado tanto en traer agua hoy? ¿Porqué no dices nada?”. Dasaratha oyó el temor y la ansiedad en la voz del brahmana ciego y le refirió muy apesadumbrado lo que había sucedido. “Oh sabio, mi nombre es Dasaratha. Confundí a su hijo con un animal y lo maté”. En cuanto el sabio ciego oyó las trágicas noticias, se desmayó. Al cabo de unos momentos, al recuperar la conciencia, comenzó a lamentarse de su pérdida. Fue en ese momento que comenzó a especular sobre las posibles razones de la muerte de su hijo. El Padma Purana también advierte en cuanto a ver al Vaisnava como un ser humano ordinario: “Quien considere al guru como un hombre ordinario, quien falte el respeto a un Vaisnava del propio entorno del Señor infalible, pensando que pertenece a una determinada casta o credo o quien considere el caranãmrta del Señor o del devoto, que purifica todas las faltas de la Era de Kali, como agua ordinaria, se asume es un residente del infierno”. En el Skanda Purana se expresa: nindãm kurvanti ye mudhã vaisnavãnãm mahãtmanãm patanti pitrbhih sãrdham mahã-raurava-samjñite hanti nindati vai dvesti vaisnavãn nãbhinandati krudhyate yãti no harsam darsane patanãni sat “Esos necios que critican a las grandes almas que son devotos de Visnu, descienden al infierno llamado Mahãraurava junto con sus ancestros. Seis tipos de comportamiento resultan en caída: matar a un Vaisnava, blasfemarlo, sentir animosidad contra él, no seguir la 56


etiqueta poniéndose de pie para saludar a uno, o enojarse con uno. Es incluso causa de caída el no complacerse al ver a un Vaisnava”. (Hari -bhakti vilasa 10.311-2) Además, se explica que incluso oír la crítica a los Vaisnavas resulta en caída. nindãm bhagavatah srnvan tat-parasya janasya vã tato nãpaiti yah so ‘pi yãty adhah sukrtã cyutah “Todo aquel que al oír que se blasfema al Señor o a los que han dedicado sus vidas a El, no deje el lugar de inmediato, cae y pierde todo el mérito previamente conquistado”. (Srimad Bhãgavatam 10.74.40; Hari -bhakti vilasa 10.316) EL DEVOTO ES EL CANAL DE LA MISERICORDIA DEL SEÑOR Cuando Sri Caitanya Mahãprabhu observó el afecto y estima que tenía el Rey Pratãparudra por su asociado Rãmãnanda Rãya, dio una indicación de Su intención de ser misericordioso con el rey, diciendo: prabhu kahe tumi krsna-bhakata-pradhãna tomãke je priti kare sei bhãgyavãn tomãte je eta priti ha-ila rãjãra ei gune krsna tãnre karibe angikãra “Mi querido Rãmãnanda Rãya, tú eres el principal de todos los devotos de Krishna; por consiguiente, todo aquel que te ame es ciertamente una persona muy afortunada. Puesto que el Rey ha evidenciado tanto amor por tí, el Señor Krishna ciertamente lo aceptará”. (Caitanya Caritãmrta 2.11.26) Srila Saccidãnanda Bhaktivinoda Thãkura enseñó cómo debía orar un devoto por la asociación de los Vaisnavas avanzados, cómo debíamos caer a sus pies, y llorando, referirles nuestras miserias de estar ardiendo en el fuego de la vida material como resultado de nuestro desinterés en el servicio del Señor. Los devotos son océanos de misericordia y su único pesar es ver el sufrimiento de las almas condicionadas. Cuando conocen nuestro sufrimiento e interceden por nosotros ante el Señor Supremo, El actuará misericordiosamente hacia nosotros, sabiendo que estamos al cuidado de los que están en Su entorno. La misericordia del Señor Supremo se recibe a través del medio de Sus devotos. La potencia de compasión del Señor Supremo se manifiesta en el gran Vaisnava o en el cuerpo del maestro espiritual devoto de Krishna. Puesto que los devotos llevan a Krishna en sus corazones, pueden entregarLo a cualquiera que tome refugio en ellos, sin duplicidad. No existe otro método alternativo para encontrar a Krishna, que el de aceptar completamente el amparo de un devoto que se ha entregado por completo al Señor Supremo. Es por eso que Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi describió la ferviente dedicación del tío de Raghunãtha dãsa, Kãlidasa, a los remanentes de los alimentos de los Vaisnavas, con tal aprobación. vaisnavera sesa-bhaksanera eteka mahimã 57


kalidãse pãoyãila prabhura krpã-simã tãte vaisnavera jhutã khão chãri ghrnã-lãja jãhã haite pãibã nija vãñchita saba kãja krsnera ucchista haya mahã-prasada nãma bhakta-sesa haile mahã-mahã-prasãdãkhyãna bhakta-pada-dhuli ãra bhakta-pada-jala bhakta-bhukta-avasesa tina mahã-bala ei tina-sevã haite krsna-premã haya punah punah sarva-sãstre phukãriya kaya tãte bãra bãra kahi suna bhakta-gana visvãsa kariyã kara e-tina sevana tina haite krsna-nãma-premera ullãsa krsnera prasãda tãte saksi kãlidãsa “Este es el alcance de las glorias de los remanentes de los alimentos de los devotos: a través de la dedicación a ellos, Kãlidãsa pudo llegar a los pies de loto de Caitanya Mahãprabhu. Por lo tanto, deja de lado tu vergüenza y disgusto y come los remanentes de los Vaisnavas, pues por así hacerlo podrás cumplir todos tus deseos. Los remanentes de la comida de Krishna se denominan mahã-prasãda, mas a los remanentes de los devotos se les da el nombre de mahã-mahã-prasãda. El polvo de los pies de los devotos, el agua que ha lavado sus pies y los remanentes de sus comidas, son tres recursos muy poderosos para la práctica espiritual. Todas las Escrituras reveladas proclaman una y otra vez que se puede llegar a la meta suprema del amor extático por Krishna a través del uso de estas tres sustancias. Así pues, mis queridos devotos, por favor atiendan mi insistencia sobre este punto: conserven la fe en estas tres sustancias y préstenles servicio con total fe. A través de estas tres sustancias, saborearán el gozo del amor sagrado que se encuentra en el santo nombre de Krishna y conquistarán el placer de Krishna. Esto ha sido probado por la experiencia de Kãlidãsa”. (Caitanya Caritãmrta 3.16.58-63) Bhaktivinoda Thãkura también cantó: kabe sri-caitanya more karibena dayã kabe ãmi pãiba vaisnavera pada-chãyã gala-vastra krtãñjali vaisnava-nikate dante trna dhari dãnrãiba niskapate kãndiyã kãndiyã jãnãiba duhkha grãma samsãra anala hate mãgiba visrãma suniyã ãmãra kathã vaisnava thãkura ãmã lãgi krsne ãvedibena pracura vaisnavera ãvedane krsna dayãmaya mo-hena pãmara prati habena sadaya “ ¿Cuándo será misericordioso conmigo Sri Caitanya Mahãprabhu? ¿Cuándo hallaré amparo a la sombra de los pies de loto de un Vaisnava? Me aproximaré al santo con una tela alrededor del cuello en actitud humilde, mis manos juntas y con una hierba entre mis dientes. De esta forma, me presentaré ante él y desnudaré mi alma ante él. Llorando, le narraré mi sufrimiento y le suplicaré que me libere del fuego de la vida materialista. Cuando él oiga mi relato, el muy misericordioso Vaisnava intercederá por mí ante el Señor Supremo Krishna. 58


Pese a que soy sumamente indigno e insignificante, Krishna será compasivo conmigo cuando oiga las plegarias del Vaisnava en mi nombre”. (Kalyãna-kalpataru) vaisnava thãkura dayãra sãgara e-dãse karunã kari diyã pada-chãyã sodhaha ãmãre tomãra carana dhari krsna se tomãra krsna dite pãra tomãra sakati ãche ãmi ta kãngala krsna krsna bali dhãi tava pãche pãche “Oh venerable Vaisnava, océano de compasión, sé misericordioso conmigo, tu sirviente.Te ruego que me des amparo a tus pies y me purifiques. Puesto que Krishna es tuyo, tienes la capacidad de darLo a los demás. Estoy desamparado y así, clamando los nombres de Krishna, te seguiré dondequiera vayas”. (Saranãgati) Sin la misericordia del maestro espiritual, no se puede recibir la misericordia de los Vaisnavas. Y sin la misericordia tanto del maestro espiritual como de los Vaisnavas, no hay esperanza de recibir la misericordia del Señor Supremo. El maestro espiritual nos da el poder de reconocer a los devotos verdaderos y separarlos de aquellos que simplemente pretenden ser devotos. Sin esta discriminación, es fácil caer en la esclavitud de la mala asociación y ser desviados del sendero de la devoción pura. Nadie excepto el maestro espiritual genuino, que posee todas las calificaciones descritas en la Escritura, puede señalarnos la dirección de la asociación devocional genuina: él debe estar completamente versado en las verdades Escriturales y enriquecido por la realización directa de la Verdad Suprema, en los más altos niveles del sendero del Bhakti yoga y libre del empuje y tironeo de las modalidades materiales. La guía necesaria para lograr la perfección no está ciertamente dentro de la capacidad de los supuestos gurus, que no tienen un conocimiento real de la doctrina Vaisnava, que son indiferentes al sendero de cantar el Santo Nombre instituido por Mahãprabhu Mismo, que cometen ofensas al Santo Nombre o que están contaminados por la asociación no santa de los no devotos o los que se ocupan en relaciones sexuales ilícitas. La negrura del carbón no puede ser alterada ni con toda el agua contenida en los lagos y océanos del mundo; solo puede ser transformada por el fuego. Del mismo modo, es solo por el fuego ardiente de las instrucciones divinas del sad-guru que podemos purificarnos de la contaminación material. Solo entonces podremos librarnos de las garras de la bruja de la ilusión material.

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CAPITULO V EVITANDO LA MALA ASOCIACION Como hemos apreciado por las extensas descripciones anteriores, a quien tiene la buena fortuna de encontrar y saborear la compañía de los santos, se le presenta todo lo auspicioso. Atento a ese dictamen, puede ocurrir el efecto completamente opuesto para quien se pone en contacto con los impíos o no santos. Por consiguiente, la conducta de un Vaisnava está basada fundamentalmente en estos dos principios: la aceptación de la compañía santa y el rechazo de la compañía de los no santos. La asociación de los devotos es expresión directa y positiva de la conducta Vaisnava. Asimismo, una expresión indirecta o negativa de la conducta Vaisnava es la evitación de la asociación no devocional. En las Escrituras se ha concedido mucho énfasis a esta prohibición y el devoto aspirante debe concederle una atención especial. asat-sanga-tyãga ei vaisnava ãcãra stri-sangi eka asãdhu krsnãbhakta ãra “El rechazo de la compañía no santa es la esencia del comportamiento Vaisnava. Los impíos se dividen en aquellos que están apegados a la vida sexual y los que están en contra de los principios de la devoción a Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.87) El mismo principio se expresa en el Bhãgavatam: tato duhsangam utsrjya sãtsu sajjeta buddhimãn santa evãsya chindanti mano-vyãsangam uktibhih “La persona inteligente por lo tanto debe abandonar la mala asociación y permanecer en la compañía de los devotos. Solo esas personas santas pueden cercenar los apegos mentales insalubres mediante el empleo de sus poderosas palabras”. (Srimad Bhãgavatam 11.26.26) Así pues, se debe ser sumamente cauteloso en la selección de la compañía que se mantiene. En el Bhakti-rasãmrta-sindhu, a la vez que se discute la necesidad de buscar una asociación congenial, Rupa Gosvãmi cita el siguiente verso del Hari-bhakti-sudhodaya (8.51). En este verso, Hiranyakãsipu dice a Prahlãda: yasya yat-sangatih pumso manivat syãt sa tad-gunah sva-kula-radhyai tato dhimãn sva-yuthãn eva samsrayet “Como un espejo, una persona adopta las cualidades de aquellos con quienes entra en contacto. Quien sea inteligente, ha de buscar por consiguiente la compañía de quienes tienen los mismos ideales, de modo de cultivar sus buenas cualidades en sí mismo”. 60


(Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.229) Las grandes autoridades nos han prevenido de tal modo, que evitemos la mala compañía. FILOSOFOS, YOGUIS Y TRABAJADORES FRUITIVOS El Kãtyãyana-samhitã muestra el alcance con el que un devoto aborrece la asociación de los no devotos: varam huta-vaha-jvãlãpañjarãntar-vyavasthitih na sauri-cintã-vimukhajana-samvãsa-vaisasam “Es preferible estar en una jaula rodeado de llamas ardientes, que padecer en la asociación de aquellos a quienes disgusta pensar en Krishna”. (Hari-bhakti-vilãsa 10.295, Caitanya Caritãmrta 2.22.91) El punto es que si se debe sufrir un gran contratiempo producto de un dolor físico o encarcelamiento, hay que aceptarlo antes que poner en peligro la vida espiritual, asociándose con los no devotos. Los muy adorables Gosvãmis han declarado asimismo: mãdrãksih ksina-punyãn kvacid api bhagavad-bhakti-hinãn manusyãn “Nunca contempléis a esas personas que carecen de devoción por el Señor y cuyo mérito en tal sentido se ha consumido hasta la nada”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.92) Hay varias clases de no devotos, mas fundamentalmente, la palabra abhakta se refiere a (1) el trabajador fruitivo que busca la gratificación de los sentidos, (2) el filósofo que anhela la liberación y (3) el yogui que busca los poderes místicos. Narottama dãsa Thãkura ha sintetizado el punto de vista del devoto en su Prema-bhakti-candrikã: karmi jñãni misra-bhakta nã habe tãya anurakta suddha-bhajanete kara mana vraja-janera jei mata tãhe habe anugata ei se parama tattva-dhana “No te apegues al trabajador fruitivo, al filósofo y al devoto hipócrita, sino fija tu mente en el bhajana puro. Sigue la comprensión de los residentes de Vraja, pues esta es la verdad suprema invaluable”. durlabha janama hena nãhi bhaja hari kena ki lãgiyã mara bhava bandhe chãda anya kriyã karma nãhi dekha veda-dharma bhakti kara krsna-pada-dvandva 61


“Esta vida humana es un raro logro, entonces, ¿porqué no la empleas para adorar al Señor Hari? ¿Porqué estás meramente aguardando morir en cautiverio? Haz a un lado todas las demás misiones y olvida la religión Védica. Tan solo ocúpate en la devoción a los pies de loto de Krishna”. karma-kãnda jñãna-kanda kevala bisera bhãnda amrta baliyã jebã khãya nãnã joni sadã phire kadar jya bhaksana kare tãra janma adhah-pãte jãya “Las secciones del Veda que abordan las actividades fruitivas y el conocimiento espiritual, son depósitos de veneno. Todo aquel que beba de ellas, pensando que contienen el néctar de los dioses, está condenado a nacimientos reiterados en diversas especies, donde ingerirán lo inexpresable. La vida de tal persona es degradada”. jñãna karma kare loka nãhi jãne bhakti-yoga nãnã-mate haiyã ajñãna tãra kathã nãhi suni paramãrtha-tattva jãni prema-bhakti bhakta-gana-prãna “La gente practica la especulación filosófica y las actividades fruitivas de las Escrituras, mas no conoce el proceso del bhakti para ligarse al Señor Supremo. Ellos adhieren a muchas diferentes escuelas filosóficas, pero son fundamentalmente ignorantes de la Verdad. Yo no los escucho cuando hablan porque conozco la verdad última: la vida del devoto es devoción amorosa por el Señor”. DOS CLASES DE PERSONAS IMPIAS: EL MUJERIEGO Y EL IMPERSONALISTA Los impíos se clasifican en dos categorías fundamentales: el sensual o mujeriego y el no devoto, ateo o impersonalista. En tal sentido, Mahãprabhu expresó: niskiñcanasya bhagavad-bhajanonmukhasya pãram param jigamisor bhava-sãgarasya sandarsanam visayinãm atha yositam ca hã hanta hanta visa-bhaksanato ‘pu asãdhu “Ay, la vista de las personas materialistas o de las mujeres es incluso más dañina que beber veneno para quien es renunciado, inclinado a la adoración del Señor Supremo y deseoso de cruzar por sobre el océano del sufrimiento material”. (Caitanya-candrodaya Nãtaka 8.23, Caitanya Caritãmrta 2.11.8) Nuestro muy adorable Srila Prabhupãda analizó este principio en términos generales, en su Ambhãsya: “El principio único de conducta para el Vaisnava es el rechazo de la asociación no Vaisnava. No Vaisnava alude a dos clases de personas: la persona licenciosa y el no devoto. Los licenciosos son de dos tipos: los individuos legalmente casados que están excesivamente apegados a la compañía de sus esposas o los apegados a la actividad sexual ilícita. Los primeros son legítimos de acuerdo a las disposiciones del sistema varnãsrama-dharma, mientras que los otros se ocupan en la actividad sexual ilícita, que perturba el sistema varnãsrama y resulta en reacciones pecaminosas y 62


nacimientos infernales. Cualquiera que se ocupe en actividades pecaminosas dentro del mundo material, es absolutamente indigno de ser llamado Vaisnava. Las tres metas de la vida humana, dharma, artha y kãma, están todas relacionadas estrechamente con el comportamiento no Vaisnava, centrado en el disfrute sexual. “La cuarta meta de la vida, moksa, no se basa en el disfrute sexual, mas dado que quienes buscan la liberación son Mãyãvãdis, - los que niegan la concepción del Dios personal - son incluso peores que los adictos a los placeres sexuales y en tal sentido, se consideran no Vaisnavas. Deben ser evitados. La compañía tanto del Mãyãvãdi que rechaza todo como una ilusión (incluyendo el nombre, la forma y actividades de la Persona Suprema) y el mãyãvilãsi que se complace en el mundo ilusorio, tiene un efecto negativo en nuestro cultivo de las cualidades Vaisnavas y el logro del servicio devocional puro. El buscador de liberación Mãyãvãdi, rechaza los goces materiales para poder disfrutar de la salvación y hacer una exhibición de su superioridad personal. El mujeriego es el representante de todos los hedonistas. Tienen en común su esfuerzo egoísta por buscar la satisfacción de sus sentidos personales. Las metas ajenas a Krishna dominan sus actos. Sus vidas están llenas de autoengaño y así pues no son aceptables como sirvientes de Krishna”. (Anubhãsya al Caitanya Caritãmrta 2.22.87) En el Tercer Canto del Bhãgavatam, Kapiladeva describe en mayor detalle a su madre Devahuti, los efectos negativos de asociarse con los licenciosos: satyam saucam dayã maunam buddhir hrih srir yasah ksamã samo damo bhagas ceti yad-sangãd yãti sanksayam tesv asãntesu mudhesu khanditãtmasv asãdhusu sangam na kuryãc chocyesu yosit-kridã mrgesu ca na tathãsya bhaven moho bandhas cãnya-prasangatah yosit-sangãd yathã pumso yathã tat-sangi-sangataj “Se debe evitar a toda costa la asociación con esas lamentables criaturas que se han convertido en juguetes del sexo opuesto. Ellos carecen de paz, están constantemente confundidos y su concepto del ser está fragmentado. Ciertamente, no hay encanto más poderoso, ningún cautiverio más seguro que el que proviene de la asociación con el sexo opuesto y la asociación con los sensuales. Conservando esa compañía, se pierden las cualidades de la veracidad, la limpieza, la misericordia, la seriedad, la inteligencia, la modestia, la belleza, la reputación, el perdón, el control de la mente y los sentidos y la buena fortuna”. (Srimad Bhãgavatam 3.31.33-35) Kapiladeva prosigue con su crítica a los sensuales y concluye diciendo: 63


yopayãti sanair mãyã yosid deva-vinirmitã tãm iksetãtmano mrtyum trnaih kupam ivãvrtam “Maya, en la forma de la mujer creada por el Señor, se aproxima lentamente al hombre simulando ofrecerle servicio, mas el debe verla como la muerte del alma, tan peligrosa como un pozo ciego cubierto de hierba”. (Srimad Bhãgavatam 3.31.40) EL MÃYÃVÃDI El Señor Supremo Sri Krishna Mismo adoptó el temperamento de un devoto y apareció en este mundo como Sri Gaurãnga Mahãprabhu. Durante Su vida en la tierra, Mahãprabhu sentó la norma de conducta para el maestro espiritual santo. Algo particularmente notable en las enseñanzas de Mahãprabhu es Su desaprobación de la filosofía monista o Mãyãvãda. Cuando Mahãprabhu estaba recorriendo India del Norte, se detuvo por unos días en Benares. Allí supo del gran sannyasi Mãyãvãdi Prakãsãnanda Sarasvati, por un brahmana Maharastriano. El Señor hizo los siguientes comentarios: prabhu kahe mãyãvãdi krsne aparãdhi brahma ãtmã caitanya kahe niravadhi ataeva tãra mukhe nã ãise krsna-nãma krsna-nãma krsna-svarupa duita samãna nãma vigraha svarupa tina eka-rupa tine bheda nãhi tina cid-ãnanda-rupa deha-dehira, nãma-nãmira krsne nãhi bheda jivera dharma nãma-deha-svarupe vibheda “Los impersonalistas Mãyãvãdis son ofensores de Krishna. Ellos repiten constantemente palabras como Brahman, atman y caitanya. Como resultado, son incapaces de pronunciar el santo nombre de Krishna. El nombre de Krishna y Su esencia son lo mismo. El nombre de Krishna, Su forma y Su ser esencial, son todos uno. Son espirituales y no debe hacerse diferencia entre ellos. En Krishna no hay diferencia entre el cuerpo y el alma, ni entre lo significado y el significador como es el caso con la jiva, en quien se hallan presentes todas esas distinciones”. (Caitanya Caritãmrta 2.17.129-132) Otros versos del Caitanya Caritãmrta confirman que puesto que los Mãyãvãdis son adversos al concepto del servicio eterno a Krishna, son incapaces de cantar el nombre puro del Señor. ataeva krsna-nãma nã ãise tãra mukhe mãyãvãdi-gana jãte mahã bahir-mukhe “El santo nombre de Krishna no sale de boca de los Mãyãvãdis, pues son completamente contrarios al Señor”. (Caitanya Caritãmrta 2.17.143) 64


Mahãprabhu apareció en cinco formas como el Pañca-tattva, de modo de inundar al mundo con el amor de Dios. Solo los filósofos Mãyãvãdis pudieron de alguna manera escapar y evitar ser afectados. mãyãvãdi karma-nistha kutãrkika-gana nindaka pãsandi jata paruwã adhama sei saba mahãdaksa dhãñã palãila sei vanyã tã-sabãre chunite nãrila “Los Mãyãvãdis, trabajadores fruitivos, argumentadores, blasfemos, ateos y estudiantes inferiores eran muy expertos en evitar la corriente de prema. Ellos huían a la carrera y de ese modo no los pudo rozar”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.29-30) EL PELIGRO DE OIR LOS COMENTARIOS MÃYÃVÃDA Los Vedanta Sutras fueron escritos por Vyãsadeva de modo de explicar la filosofía del servicio devocional puro, pero en la interpretación Mãyãvãdi de los sutras, se niega la forma trascendental eterna del Señor. Además, esta interpretación elimina la eterna distinción entre el individuo y las almas supremas, negando efectivamente la existencia de una relación eterna de servicio entre el alma individual infinitesimal y el Señor Supremo. El servicio al Señor es de hecho la actividad constitucional eterna del alma, de manera que todo aquel que oye la filosofía Mãyãvãda compromete el verdadero entendimiento. Perdiendo la esencia de la devoción por el Señor, se pierde a sí mismo y se arruina. Por consiguiente se expresa: jivera nistãra lãgi sutra kaila vyãsa mãyãvãdi-bhãsya sunile haya sarva-nãsa “Vyãsadeva escribió los Vedanta Sutras para la salvación de las entidades vivientes, mas si ellas oyen la interpretación de los Mãyãvãdis, se arruinarán”. (Caitanya Caritãmrta 2.6.169) El buen amigo de Svarupa Dãmodara Gosvãmi, Bhagavãn Ãcãrya, tenía un hermano menor, Gopãla Bhattãcãrya, quien había estudiado el Vedanta en Benares. Cuando Gopãla fue a visitarlo a Puri, Bhagavãn Ãcãrya solicitó reiteradamente a Svarupa Dãmodara que oyera a su hermano explicar los Vedanta Sutras. Svarupa Dãmodara no estaba deseoso de hacerlo y explicó sus objeciones diciendo: buddhi-bhrasta haila tomãra gopãlera sange mãyãvãda sunibãre upajila range vaisnava hañã jebã sãriraka-bhãsya sune sevya-sevaka-bhãva chãri ãpanãre isvara nãme mahã-bhãgavata jei krsna prãna-dhana jãra mãyãvãda-sravane citta avasya phire tãnra “Has perdido tu inteligencia conservando la compañía de Gopãla, de modo que ahora has desarrollado el antojo de oír la filosofía Mãyãvãda. Cuando un Vaisnava escucha el Sãriraka-bhasya (el comentario Mãyãvãda sobre el Vedanta Sutra) de Sankara, deja de distinguir entre amo y sirviente y se considera el Señor Supremo. Oír la filosofía Mãyãvãda 65


alterará sin remedio la conciencia de incluso un devoto mahã-bhãgavata, cuya vida y alma es Krishna”. Pese a la protesta de Svarupa Dãmodara, Bhagavãn Ãcãrya continuó defendiendo su deseo. El dijo: “Hemos entregado nuestra vida y alma a los pies de loto de Krishna. El comentario de Sankara no podrá cambiar nuestra mente”. svarupa kahe tathãpi mãyãvãda sravane cit brahma mãyã mithyã ei mãtra sune jivã jñãna-kalpita isvare sakala-i-ãjñãna yãhãra sravane bhaktera phãte mana-prãna Svarupa Dãmodara replicó: “Aún así, en la filosofía Mãyãvãda solo oímos que el Brahman es conciencia pura y que el universo de Maya es falso. También oímos que la conciencia independiente de la jiva individual es una mera imaginación y que todo es ignorancia, incluso el Señor Supremo. Cuando el devoto oye esas cosas, su corazón se rompe de dolor”. Bhagavãn Ãcãrya se sintió muy avergonzado y temeroso. No dijo nada, pero al día siguiente, pidió a Gopãla Bhattãcãrya que retornara al hogar en Bengala. (Caitanya Caritãmrta 3.2.94100) LA FORMA Y POTENCIAS DEL SEÑOR SON ETERNAS Vrindavan dãsa Thãkura escribe asimismo en el Caitanya Bhãgavata que Mahãprabhu formuló la siguiente crítica de la filosofía Mãyãvãda a Murãri Gupta: hasta-pada-mukha mora nãhika locana ei mata vede more kare vidambana kãsite parãya betã prakãsãnanda sei betã mora anga kare khanda khanda bãkhanaye veda mora vigraha nã mãne sarva anga haila kustha tabu nahi jãne sarva-yajña-maya mora je anga pavitra aja-bhava-ãdi gãya jãhãra caritra punya pavitratã pãya je anga parase tãhã mithyã bale betã kemana sãhase sunaha murãri guota kahi mata sãra veda guhya kahi ei tomãra gocara ãmi yajña-varãha sakala veda-sãra ãmi se karinu purve prthivi uddhãra sankirtana ãrambhe mohãra avatãra bhakta jana lãgi dusta karimu-samhãra sevakera droha muñi sahite nã pãron putra jadi haya mora tathãpi samhãron “Las Escrituras Védicas Me describen sin manos o pies, sin rostro ni ojos. De esta forma, se burlan de Mí. En Kãsi hay un necio llamado Prakãsãnanda que está enseñando esta doctrina. El también corta Mi cuerpo en pequeños trozos. Enseña las Escrituras Védicas pero no acepta la verdad de Mi forma eterna. Como resultado de sus ofensas, su cuerpo ha sido 66


cubierto de lepra y aún así se rehusa a entender. Mi cuerpo es eternamente puro y la personificación de todos los sacrificios Védicos; Brahmã y Siva glorifican Mis actividades. Quienquiera toque Mi cuerpo gana mérito espiritual y se purifica del pecado, mas este necio insolente piensa que es ilusorio. Escucha Murãri y te diré la esencia confidencial de la enseñanza Védica. Yo soy la encarnación Yajña-varãha, la crema de la literatura Védica que levantó previamente el mundo. Ahora He venido en esta forma para predicar el movimiento de sankirtana. Por el bien de los devotos, destruiré a los malvados. No puedo tolerar a los que actúan como enemigos de Mis devotos; aunque sea Mi propio hijo, Yo lo destruiré”. (Caitanya Bhãgavata 2.3.36-44) Las Escrituras Védicas han utilizado palabras como nirãkãra (“informe”) y nirvisesa (“indiferenciado, sin atributos”) para negar la presencia de la forma material, actividades y atributos en el Señor Supremo. Pero posteriormente, prosiguen revelando la verdad de la forma eterna y atributos del Señor, Su aparición y pasatiempos en este mundo. En verdad, puesto que el Señor es omnipotente, nadie puede negar Su forma eterna. Las mismas Escrituras que niegan la forma y cualidades del Supremo por un lado, continúan posteriormente aprobando la forma y atributos del Señor. Por consiguiente, si examinamos las Escrituras en detalle, nos convenceremos que la forma trascendental y atributos del Señor se vuelven predominantes. isvarera sri-vigraha sac-cid-ãnandãkãra se-vigrahe kaha sattva-gunera vikãra sri-vigraha je nã mãne sei ta pãsandi adrsya asprsya sei haya yama-dandi “La forma trascendental del Señor Supremo es completa en eternidad, conocimiento y bienaventuranza. Tú sin embargo dices que esta forma es un producto de la cualidad material de la bondad. Quienquiera niegue la forma trascendental del Señor es ciertamente un ateo. No se debe ver ni tocar a esa persona que será castigada por el señor de la muerte”. (Caitanya Caritãmrta 2.6.166-167) sarvaisvarya-paripurna svayam bhagavãn tãnre nirakãra kari karaha vyãkhyãna nirvisesa tãnre kahe yei sruti-gana prãkrta nisedhi kare aprãkrta sthãpana “El Señor Supremo Mismo es completo en Su plena y divina majestad, mas tú Lo describes como amorfo. Esas Escrituras que expresan que El es impersonal, están sencillamente condenando la comprensión material de Su forma y atributos y prosiguen diciendo que Su forma y atributos son trascendentales y libres de características mundanas”. (Caitanya Caritãmrta 2.6.140-141) Krishnnadãsa Kavirãja cita un verso del Hãyasirsa-pañcarãtra que expresa en esencia lo mismo: yã yã srutir jalpati nirvisesam sã sãbhidhatte sa-visesam eva vicãra-yoge sati hanta tãsãm prãyo baliyah sa-visesam eva

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“Esos Upanisads que describen a la Verdad Absoluta como informe e impersonal, prosiguen evidenciando al final que El es una persona. Con un análisis próximo puede observarse que aunque tanto las descripciones impersonal como personal del Supremo son válidas, la concepción personal es la que en definitiva predomina en estas Escrituras”. (Caitanya-candrodaya-nãtaka 6.67) El Taittirya Upanisad (3.1) emplea los casos ablativo, instrumental y locativo para indicar las tres clases de atributos presentes en la Persona Suprema. yato vã imãni bhutãni jãyante yena jãtãni jivanti yat prayanty abhisamvisanti tad brahma tad vijijñãsasva “El Brahman es eso de lo que todas estas entidades vivientes nacen, por el Brahman viven y después de la muerte, entran al Brahman. Eso es lo que debéis saber”. (Taittiriya Upanisad 3.1) Las palabras bahu syãm (“Yo me convertiré en muchos”) encontradas tanto en el Chãndogya Upanisad (6.2.3) como en el Taittiriya Upanisad, indican que el Señor Supremo tuvo el deseo de expandir Sus energías en la creación. Las palabras sa aiksata (“El miró la creación”) halladas en el Aitareya Upanisad, indican que el Señor Supremo tuvo el deseo de crear y que extendió Sus poderes sobre la naturaleza material. En tal sentido, se enfatiza claramente Su existencia antes de la creación. La palabra brahman se menciona repetidas veces en todos los Upanisads. Se explica que el Srimad Bhãgavatam es la esencia del Vedanta (sarva-vedãnta-sãram hi - Srimad Bhãgavatam 12.13.12). Allí, Krishna se nombra como la manifestación completa del Brahman: aho bhãgyam aho bhãgyam nanda-gopa-vrajaukasãm yan-mitram paramãnandam purnam brahma sanãtanam “ ¡Qué afortunados! ¡Qué afortunados son los residentes de la comunidad pastoril de Nanda! Ellos tienen al Brahman completo, la forma eterna, suprema y completa de bienaventuranza, como su amigo y pariente”. (Srimad Bhãgavatam 10.14.32) Cantidad de versos de los Upanisads declaran que la Verdad Suprema no posee manos o pies materiales, en el siguiente aliento, sin embargo, afirman que El se mueve por todas partes. Aquí se brinda un ejemplo de un verso semejante, del Svetãsvatara Upanisad: apãni-pãdo javano grahitã pasyaty acaksuh sa srnoty akarnah sa vetti vedyam na ca tasyãsti vettã tam ãhur agryam purusam mahãntam “El no tiene manos ni pies, empero, El corre y aferra todas las cosas. Aunque El no tiene ojos, El ve; no tiene oídos mas El oye. El sabe todo lo que hay que saber, mas nadie Lo conoce a El. El es llamado la gran Persona Original”. 68


(Svetãsvatara Upanisad 3.19) Los Mãyãvãdis rechazan el significado directo de tales textos del Sruti y establecen que la Verdad Suprema es impersonal sobre el fundamento de una interpretación indirecta. Esto no altera el real significado personal de estos textos. La comprensión concreta del Brahman es el Señor Supremo Bhagavãn, pleno en seis opulencias y poseyendo una forma de bienaventuranza espiritual. Las Escrituras que declaran que El es informe, están simplemente expresando que El no posee una forma material. Los Mãyãvãdis agregan que El está inactivo, aunque siempre está ocupado en pasatiempos trascendentales deliciosos. na tasya kãryam karanam ca vidyate na tat-samas cãbhyadhikam ca drsyate parãsya saktir vividhaiva sruyate svãbhãviki jñãna-bala-kriyã ca “El no posee ni sentidos ni actividades. Nadie es igual o superior a El. El posee una energía superior natural que se manifiesta diversamente como conocimiento, fuerza y acción”. (Svetãsvatara Upanisad 6.8) El significado de este verso es que el Señor Supremo no ejecuta actividades materiales. Esto se debe a que El no posee una forma material consistente en manos, pies o demás sentidos actuantes. Pese a carecer de sentidos materiales, El se ocupa en la obra de Sus diversiones divinas. Aunque situado en Su morada divina allende toda la ansiedad material, El es omnipenetrante. Nadie puede equipararse al Señor, qué decir de ser superior a El. El es asamordhva. Las potencias trascendentales del Señor Supremo Le son naturales. Estas potencias naturales son de tres clases: jñãna-sakti o el poder del conocimiento; bala-sakti o el poder de la fuerza y kriyã-sakti, el poder de la acción. Estas potencias son parã o primarias. Estas energías son también conocidas por los siguientes nombres: (1) cit-sakti o samvit-sakti; (2) sat-sakti o sandhini-sakti y (3) ãnanda-sakti o hlãdini-sakti. Los Mãyãvãdis no obstante, se esfuerzan mucho por probar que Krishna no tiene potencias, pese a que este verso declara claramente que El las posee naturalmente, intrínsecamente. Las energías del Señor Supremo se sub-clasifican además en tres: Su potencia interna o espiritual, Su potencia externa de Maya y la energía marginal que consiste en las entidades vivientes. La esencia de los elementos conscientes y extáticos combinados de la potencia espiritual es el bhakti. Cuando se otorga a la entidad viviente y ésta la adopta de todo corazón, puede traspasar las cubiertas de la energía material o externa y entrar a la conciencia extática divina del amor puro por Krishna. Este gran logro es la consecuencia de la asociación con los devotos puros: seguidamente se establece en la conducta normativa de tales personas santas. PLEGARIA DE BHAKTIVINODA THÃKURA El asociado eternamente liberado de Sri Caitanya Mahãprabhu, Sri Srila Bhaktivinoda Thãkura, ha escrito la siguiente canción en su Saranãgati: visaya-vimudha ãra nãyãvãdi jana bhakti-sunya dunhe prãna dhare akãrana ei dui sanga nãtha nã haya ãmãra prãrthanã kariye ãmi carane tomãra se duwera madhye visayi tabe bhãla 69


mãyãvãdi-sanga nãhi kona kãla visayi-hrdaya jabe sãdhu-sanga pãya anãyãse labhe bhakti bhaktera krpãya mãyãvãda dosa jãra hrdaya pasila kutarke hrdaya tãra vajra-sama bhela bhaktira svarupa ãra visaya ãsraya mãyãvãdi anitya boliyã saba haya dhik tãra krsna-sevã sravana-kirtana krsna ange vajra hãne tãhãra stavana mãyãvãda sama bhakti pratikula nãi ataeva mãyãvãda sanga nãhi cãi bhakativinoda mãyãvãda dura kari vaisnava-sangete baise nãmãsraya dhari “Mas aquellos que están confundidos por la promesa del disfrute sensual y los impersonalistas Mãyãvãdis, carecen de devoción. Sus vidas no tienen propósito. Oh Señor, oro por no estar jamás sujeto a su asociación. De los dos, sin embargo, es preferible estar con un sensual que con un Mãyãvãdi, a cuya compañía espero no estar nunca sujeto. El sensual puede ser transformado por la asociación de un devoto cuya misericordia puede fácilmente tornarlo a una vida de devoción. Por otro lado, una vez que la contaminación impersonalista ha tocado el corazón de alguien, se vuelve tan duro como la piedra, con todo el amaneramiento del argumento falso. El Mãyãvãdi considera a la devoción en sí, al devoto y al objeto de la devoción como manifestaciones temporales del mundo material. Maldigo su supuesto servicio a Krishna, su atención al Bhãgavatam y el canto de los Santos Nombres. Sus plegarias a Krishna son como rayos en el cuerpo del Señor. No hay nada más pernicioso para la devoción que el Mãyãvãda, por consiguiente, deseo nunca jamás estar con gente adherida a dicha filosofía. Bhaktivinoda rechaza aquí a la filosofía Mãyãvãda y toma refugio en los Santos Nombres, en asociación de los devotos”. (Saranãgati, 27) La consecuencia de la mala asociación es que uno no se libera del deseo material. Cuando nuestra mente es superada por el alborozo y desconcierto resultantes del apego a los objetos de los sentidos, ¿cómo puede algo tan puro como el Krishna prema encontrar allí cabida? O, como escribe Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi: bhukti-mukti-ãsi vãñchã jadi mane haya sãdhana karile pema utpanna nã haya “Si los deseos por el disfrute sensual y la liberación encuentran sitio en el corazón del devoto, toda su práctica de actividades devocionales no resultará en el amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.175) Entre las diversas prácticas del servicio devocional, el canto de los Santos Nombres ocupa el sitio de honor. Los que tienen otros deseos y están atrapados en la compañía de los no devotos, sin embargo, pueden cantar por miles de vidas sin obtener jamás la meta del amor por Krishna. Por consiguiente, Jagadãnanda Pundit escribió: asãdhu-sangete bhãi nãma nãhi haya nãmãksara bãhirãya bate nãma kabhu naya 70


kabhu nãmãbhãsa sadã haya nãma aparãdha e saba jãnibe bhãi krsna-bhaktir bãdha jadi karibe krsna-nãma sãdhu-sanga kara bhukti-mukti-siddhi-vãñchã dire parihara “ ¡Oh hermano! No puedes cantar el Santo Nombre en asociación de los no devotos. Puede que los sonidos del Santo Nombre emanen de tu boca, pero no será realmente el Nombre. A veces será el reflejo del Nombre (nãmãbhãsa) y otras veces canto ofensivo (nãmãparãdha), pero hermano, debes saber que en ambos casos, esta clase de canto interfiere con el logro de la devoción pura por Krishna. Si deseas cantar los Santos Nombres, luego asóciate con devotos y mantén alejados los deseos del disfrute sensual, la liberación y los poderes yóguicos”. (Prema-vivarta 7) dãsa aparãdha tyaja mãna-apamãna anãsaktye visaya bhuñja ãra laha krsna-nãma krsna-bhaktira anukula saba karaha svikãra krsna-bhaktira pratikula saba kara parihãra jñãna-yoga-cestã chãra ãra karma-sanga markata-vairãgya tyaja jãte deha-ranga krsna ãmãra pãle rãkhe jãna sarva-kãla ãtma-nivedana dainye ghucão jañjãla sãdhu pãowã kasta bara jivera jãniyã sãdhu-bhakta rupe krsna ãila nadiyã gorãpada ãsraya karaha buddhimãn gorã bai sãdhu-guru ãche kebã ãna “Elimina las diez ofensas al Santo Nombre y no te preocupes por el respeto o la crítica. Consume lo que necesitas sin apego y canta siempre el Santo Nombre. Acepta todo lo que favorece la devoción a Krishna y rechaza todo lo que interfiera con esa práctica. Abandona todos los esfuerzos por la liberación o el poder místico, así como la devoción mezclada con karma. Por encima de todo, deja de lado la renuncia falsa de los monos, en quienes moran la conciencia corporal y el apego por la gratificación de los sentidos. Permanece fuerte en el conocimiento de que Krishna siempre está velando por ti. Ofrécete completamente a Krishna y libérate con humildad de todos los enredos. Es muy difícil que una persona común encuentre la asociación de las verdaderas personas santas. Krishna Mismo lo sabe y así El vino gentilmente a Nadiyã en la forma de un devoto santo. La persona inteligente toma refugio en los pies de loto de Mahãprabhu, pues esa persona sabe que excepto Mahãprabhu, no hay ningún santo o maestro espiritual verdadero”. La única forma de librarse de la mala asociación es reemplazándola por la buena: sãdhu sanga krpã kim vã krsnera krpãya kãmãdi-duhsanga chãri suddha-bhakti pãya “Ya sea merced a la bendición de la asociación devocional o a través de la misericordia de Krishna Mismo, uno se libera de la mala asociación resultante de la lujuria, la ira y la codicia y obtiene el servicio devocional puro”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.97) 71


sat-sangãn mukta-duhsango hãtum notsahate budhah kirtyamãnam yaso yasya sakrd ãkarnya rocanam “Una vez liberada de la mala asociación, guardando la compañía de los santos, la persona inteligente se rehusa a dejar de escuchar las glorias del Señor, que son tan placenteras, aunque se oigan una sola vez”. (Srimad Bhãgavatam 1.10.11) Así pues, el Bhãgavatam aconseja: tato duhsangam utsrjya satsu sajjeta buddhimãn santa evãsya chindanti mano-vyãsangam uktibhih “La persona inteligente por lo tanto debe abandonar toda mala asociación y aferrarse a la compañía de los devotos. Esos santos son los únicos que a través de sus instrucciones pueden cercenar nuestros apegos mentales insalubres”. (Srimad Bhãgavatam 11.26.26) Hay que estar atento y evitar la asociación del sexo opuesto y los no devotos, mas si uno se conserva en buena compañía, los peligros del mundo desaparecen. De tal modo, Narottama dãsa canta en su Prema-bhakti-candrikã: “ ¿Qué pueden hacer la lujuria, la ira y la codicia al practicante que posee la asociación de las personas santas?”

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CAPITULO VI TOMANDO REFUGIO EN KRISHNA En mérito a la compasión por los seres vivientes, Sri Caitanya Mahãprabhu apareció en la sagrada ciudad de la tierra de Gauda o Bengala. Acompañado por Sus asociados, El vino a distribuir el muy raro amor extático por Dios, como lo experimentan los residentes de Vraja. A tal fin, El primero enseñó el proceso de rendición, pues solo tomando refugio en Krishna, también llamado saranãgati, que se puede obtener ese amor extático. El Señor Supremo hace heredero al devoto que se ha amparado en El, de su tesoro de amor. En sus himnos al Señor Supremo, el elefante Gajendra cantó la siguiente estrofa: ekãntino yasya na kañcanãrtham vãñchanti ye vai bhagavat-prapannãh aty-adbhutam tac-caritam sumangalam gãyanta ãnanda-samudra-magnãh “Los devotos inmaculados que se han entregado completamente al Señor, no tienen otro deseo que servirLo. Sumergidos en un océano de bienaventuranza trascendental, ellos están siempre cantando las glorias de Su muy maravillosa personalidad y actividades”. (Srimad Bhãgavatam 8.3.20) Los devotos que se han entregado completamente al Señor, están plenamente auto-satisfechos por la gran riqueza que les llega a través de esa rendición. La felicidad que ellos sienten es superior al gozo sentido por cualquier otra persona. Sus corazones nunca están perturbados por ningún sentido de autosuficiencia. Cuando somos deficientes en este proceso de auto-rendición, nos volvemos hacia el disfrute de los sentidos, la liberación o el éxito místico para tener satisfacción. En la búsqueda de tales conciliaciones temporales, terminamos deambulando de un sitio al otro, de nacimiento en nacimiento, acumulando simplemente calamidad y mala fortuna. La primera canción del Saranãgati de Bhaktivinoda Thãkura, es la siguiente: sri krsna caitanya prabhu jive dayã kari sva-parsada sviya dhãma saha avatari atyanta durlabha prema karibãre dãna sikhãya saranãgati bhakatera prãna dainya, ãtma-nivedana, goptrtve varana avãsya raksihbe krsna visvãsa pãlana bhakti-anukula mãtra kãryera svikãra bhakti-pratikula-bhãva varjanãngikãra sad-anga saranãgati jaibe jãnhãra tãnhãra prãrthanã sune sri-nanda-kumãra rupa sanãtana pade dante trna kari bhakativinoda pare dui pada dhari kãndiya kãndiya bale ãmi ta adhama sikhãye saranãgati karahe uttama 73


“En mérito a la compasión por las jivas caídas, Sri Krishna Caitanya apareció en este mundo con todos Sus asociados eternos y Su morada eterna. Deseando derramar sobre ellas ese muy raro don del amor por Sí Mismo, El enseñó el saranãgati, el proceso que es la vida de los devotos, - tomar refugio en el Señor. La humildad; la autorendición; aceptar a Krishna como el protector; la creencia que Krishna los salvará en todas las circunstancias; asumir solo las actividades conducentes al cultivo del amor por Krishna y rechazar todo lo que va en detrimento de ese fin; estos son los seis elementos de tomar refugio. Krishna, el hijo de Nanda, escucha las plegarias de todo aquel que se refugie en El de este modo. Caigo a los pies de Rupa y Sanãtana y los aferro con total humildad. Llorando, clamo y digo, ‘Soy muy caído. Por favor enséñenme la forma de tomar refugio en Krishna para poder perfeccionar mi vida humana’”. La canción de Bhaktivinoda Thãkura está basada en un verso del Vaisnava-tantra, el cual Jiva Gosvãmi cita en su Bhakti-sandarbha (236). Los seis elementos de tomar refugio se describen allí como sigue: ãnukulyasya sankalpah prãtikulyasya varjanam raksisyaiti visvãso goptrtve varanam tathã ãtma-niksepa-kãrpanye sad-vidhã saranãgatih “Aceptar lo que es favorable, rechazar lo desfavorable, creer que Krishna me salvará, aceptar a Krishna como el sustentador, la autorendición y la humildad, son los seis tipos de saranãgati”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.97) Srila Bhaktivinoda Thãkura elaboró estos procesos en su Amrta-pravãha-bhãsya: “(1) ‘Aceptar lo que es favorable’ significa eso que es favorable para cultivar la devoción individual por Krishna. (2) ‘rechazar lo desfavorable’ significa que se debe hacer el voto de “Renuncio a toda actividad que no conduzca a Krishna”. (3) ‘Creer que Krishna me salvará’ significa creer que solo Krishna es mi salvador. En otras palabras, uno debe pensar, ‘No creo que el conocimiento del Brahman me salve de la muerte, mas Krishna definitivamente será misericordioso y me liberará’. (4) ‘Aceptar a Krishna como el sustentador’ significa: ‘No creo que las deidades que presiden los diversos sacrificios o ejecuciones religiosas concedan los resultados de esos actos, como tampoco me mantienen. Antes bien, solo es Krishna quien me cuida y ninguna otra persona o dios’. (5) ‘Autorendición’ implica pensar, ‘Mis deseos no son independientes. Estoy completamente subordinado a la voluntad de Krishna’. (6) ‘Humildad’ significa considerarse personalmente como muy bajo”. El Señor Supremo ama a esos devotos que han tomado refugio en El. El escucha sus plegarias y les concede el don del vraja-prema. TOMANDO REFUGIO EN CUERPO, MENTE Y PALABRAS El siguiente verso del Hari-bhakti-vilãsa (11.677) analizó aún más las seis clases de procesos de tomar refugio con el cuerpo, la mente y las palabras. Jiva Gosvãmi cita asimismo este verso en el Bhakti-sandarbha: 74


tavãsmiti vadan vãcã tathaiva manasã vidan tat-sthãnam ãsritas tanvã modate saranãgatah “Aquel que ha tomado refugio en el Señor, reside con su cuerpo en el lugar sagrado donde Krishna ejecutó Sus pasatiempos. El dice con sus palabras, “Oh Señor, yo soy Tuyo”, mientras que con la mente, los devotos saben que pertenecen al Señor. De esta forma, disfrutan de bienaventuranza espiritual”. (También citado en el Caitanya Caritãmrta 2.22.98) El devoto que toma refugio rindiéndose completamente a Krishna es considerado por el Señor como igual a Sí Mismo, esto es, sumamente querido. sarana laña kare krsne ãtma-samarpana krsna tãnre kare tat-hãle ãtma-sama “En cuanto el devoto toma refugio en Krishna y se rinde a El, Krishna lo hace igual a Sí Mismo”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.99) Esto lo corrobora una declaración de Krishna Mismo a Su querido asociado y discípulo, Uddhava: martyo yadã tyakta-samasta-karmã niveditãtma vicikirsito me tadãmrtatvam pratipadyamãno mayãtma-bhuyãya ca kalpate vai “Cuando la entidad viviente que está sujeta al nacimiento y la muerte deja de lado todas sus obras y entrega completamente su persona a Mí, ocupándose en actividades conforme a Mi deseo, luego obtiene por Mi gracia la inmortalidad, volviéndose igual a Mí Mismo en cualidad espiritual y disfrutando en tal sentido del arrebato divino de la vida en el mundo espiritual, en Mi asociación”. (Srimad Bhãgavatam 11.29.32, Caitanya Caritãmrta 3.4.193) Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura elaboró este verso como sigue: “El conocimiento de la entidad viviente que está sujeta a la muerte, se limita a lo que percibe con los sentidos. Cuando deja de lado las actividades fruitivas y la especulación mental para entregarse simple y completamente al Señor, luego ya no conoce más ninguna insuficiencia porque obtiene al Señor. Debido a que sirve al Señor de Vaikuntha, asume en su persona las cualidades de Vaikuntha. Esto significa que la naturaleza kuntha, esto es, la naturaleza material ilusoria, ya no impera más sobre ella”. En el verso citado, las palabras ãtma-bhuyãya kalpate pueden ser también interpretadas para implicar que tal persona obtiene una opulencia igual a la del Señor Mismo. Mas como quiera que se interpreten estas palabras, nunca deben ser entendidas como la unidad en el sentido monista. El devoto que ha tomado refugio en el Señor es tan querido para El que El lo considera tan próximo como Su propio cuerpo. 75


Toda vez que un devoto ofrece sus reverencias al Señor, se ocupa en un acto de auto-rendición. La palabra sánscrita namah, que aparece en namaskãra y en muchos mantras, ha sido explicada en el Padma Purana, Uttara-khanda. ahankrtir makãrah syãn nakãras tan-nisedhakah tasmãt tu namasã ksetrisvãtantryam pratisidhyate bhagavat-paratantro’sau tadãyattãtma-jivanah tasmãt sva-sãmarthya-vidhim tyajet sarvam asesatah isvarasya tu sãmarthyãt nãlabhyam tasya vidyate tasmin nyasta-bharah sete tat-karmaiva samãcaret “El ego falso está representado por la sílaba ma; la palabra na lo niega. La palabra ‘namah’ por lo tanto indica que el ser encarnado no posee una existencia independiente. Siempre depende del Señor Supremo y su vida está confinada dentro Suyo, en todo sentido. Por consiguiente, debe abandonar por completo toda ilusión que tenga respecto a su propia capacidad independiente para hacer cualquier cosa. A través del poder del Señor, no hay nada que no pueda lograr. Sabiéndolo, entrega la responsabilidad de su propia existencia al Señor y simplemente se ocupa en Su servicio”. (Bhakti-sandarbha 236) Cuando Devaki observó que Krishna había tomado nacimiento como su hijo, Lo glorificó como sigue: martyo mrtyu-vyãla-bhitah palãyan lokãn sarvãn nirbhayam nãdhyagacchat tvat-pãdãbjam prãpya yadrcchayãdya susthah sete mrtyur asmãd apaiti “Nosotros los seres vivientes, estamos sujetos a la muerte y así pues estamos constantemente temerosos de ser engullidos por la gran serpiente de la muerte. Huimos dondequiera podemos dentro de este mundo, pero en ninguna parte hallamos la libertad del peligro. Oh Señor, por alguna buena fortuna hemos venido a Tus pies de loto. Ahora podemos finalmente descansar en paz y felicidad, pues la propia Muerte huye por temor a Ti”. (Srimad Bhãgavatam 10.3.27) Ciertamente, no hay ningún refugio confiable en ninguna parte, para los seres vivientes, excepto los pies de loto del Señor, pues ellos se hallan libres del temor, libres de toda lamentación y plenos del néctar de la inmortalidad. El Señor Mismo declara reiteradamente que El libera a Sus devotos de toda aflicción cuando se amparan en El. Solo El es el protector y sustentador de la jiva. De ahí la siguiente expresión del Señor, tomada del Brahma Purana: 76


tvãm prapanno ‘smi sãranam deva-devam janãrdanam iti yah saranam prãptas tam klesãd uddharãmy aham “Yo libero a todo aquel que tome refugio en Mí con estas palabras: ‘ ¡Oh Señor de señores, Oh Janãrdana! Me entrego a Ti, mi único refugio’”. (Hari-bhakti-vilãsa 11.654, Bhakti-sandarbha 236) Srila Bhaktivinoda Thãkura ha escrito muchas canciones demostrando los principios de tomar refugio, no solo en su colección titulada Saranãgati sino también en el Kalyãna-kalpa-taru, Gitãvali y Gita-mãlã. Estas y las canciones de Narottama dãsa registradas en el Prãrthanã y Prema-bhakticandrikã, deben ser memorizadas por los devotos. Todo aquel que ingrese al espíritu de estas canciones, hará un rápido progreso en el sendero del bhakti. “ME HE RENDIDO A TUS PIES DE LOTO” ãtma-nivedana tuwã pade kari hainu parama sukhi duhkha dure gela cintã nã rahila caudike ãnanda dekhi asoka abhaya amrta ãdhãra tomãra carana-dvaya tãhãte ekhana visrãma labhiyã chãrinu bhavera bhaya “Me he rendido a Tus pies de loto y me he vuelto supremamente gozoso. Todas mis miserias me abandonaron y ya no tengo más preocupaciones. Todo lo que veo es gozo en todas direcciones. Tus pies de loto se hallan libres de la lamentación y no hay temor, no hay muerte; ellos son la reserva de toda ambrosía. Ahora que he encontrado el reposo allí, ya no temo más la existencia material”. (Saranãgati 16) “ OH SEÑOR, FINALMENTE HE COMPRENDIDO” ekhana bujhinu prabho tomãra carana asoka-abhayãmrta purna sarva-ksana sakala chãriyã tuwã carana-kamale pariyãchi ãmi nãtha tava pada-tale tava pãda padma nãtha raksibe ãmãre ãra raksã-kartã nãhi e bhava-samsãre ãmi tava nitya-dãsa jãninu e-bãra ãmãra pãlana-bhãra ekhana tomãra bara duhkha pãiyãchi svatantra jivane saba duhkha dure gela o pada varane

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“Oh Señor, finalmente he comprendido que Tus pies están llenos de la ambrosía de la inmortalidad, el gozo y la falta de temor. Ahora he abandonado todo para caer ante Tus pies de loto y refugiarme en ellos mi Señor. Tus pies de loto, Oh Señor, me protegerán. Nada más en este mundo puede darme la misma protección. Ahora sé que soy Tu eterno sirviente, de modo que la responsabilidad de mi manutención es Tuya. Mi vida de supuesta independencia me trajo mucho sufrimiento pero ahora que me he amparado en Tus pies de loto, todas estas miserias han desaparecido”. (Saranãgati 21) “YO SOY TU PERRO Y TU ERES MI AMO” sarvasva tomãra carana sampiyã parechi tomãra ghare tumi ta thãkura tomãra kukura baliyã jãnaha more bãndhiya nikate ãmãre pãlibe rahiba tomãra dvãre pratipa janere ãsite nã diba rãkhiba garera pãre tava nija-jana prasãda seviyã ucchista rãkhibe jãhã ãmãra bhojana parama ãnande prati dine habe tãhã basiyã suiyã tomãra carana cintiba satata ãmi nãcite nãcite nikate jãiba jakhana dãkibe tumi nijere posana kabhu nã bhãviba rahiba bhãvera bhare bhakativinoda tomãre pãlaka baliyã varane kare “Lo he entregado todo a Tus pies de loto y me he tirado ante Tu puerta. Te pido que reconozcas que soy Tu perro y que Tú eres mi amo. “Me atarás cerca y cuidarás de mí. Yo me quedaré cerca de Tu puerta de entrada y ahuyentaré a los ladrones y demás gentes peligrosas, manteniéndolos del otro lado del foso. “Cada día, comeré con alegría solo las sobras de los devotos que han comido Tu prasãda. “Ya sea sentado o yaciendo, solo pensaré en Tus pies de loto. Toda vez que Tú llames, iré danzando hacia Ti.

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“Nunca pensaré en mis propias necesidades o manutención, sino que permaneceré bendito en el regocijo de mis sentimientos por Ti. Bhaktivinoda Te acepta oficialmente como su protector”. (Saranãgati, 19) Todo aquel que desee progresar en este sendero, debe estudiar el tema del saranãgati. Quien no haya tomado refugio en Krishna, adoptando el rãga-mãrga solo por un deseo de provecho, adoración y prestigio, es un pretencioso desvergonzado. No tardará en ser atacado por toda clase de anarthas. Es verdad que el sendero de vidhi-bhakti no puede conceder el vraja-prema, mas debemos seguir el sendero mostrado por los maestros espirituales de la sucesión discipular. Ellos han evidenciado con abundancia que es a través de la devoción por el canto del Santo Nombre que nuestra capacidad de practicar el rãgãnugã-bhakti se desarrolla. El proceso de cantar el Santo Nombre es como la ceremonia que da vida a la forma deidad del Señor. La vida del devoto es el proceso de tomar refugio. Esta vida es dispensada al devoto por el Santo Nombre.

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CAPITULO VII EL GURU Y LA INICIACION De los capítulos precedentes se evidencia que es de monumental importancia entrar en contacto con los Vaisnavas y particularmente con un maestro espiritual devoto puro, que puede instruir sobre el sendero de la vida espiritual. También hemos visto que uno tiene que haber acumulado muchas vidas de actos piadosos antes de poder obtener la buena fortuna de asociarse con un devoto puro. Cuando las dudas de Vidura fueron eliminadas al escuchar las explicaciones de Maitreya Muni sobre el Señor Supremo, dijo a modo de gratitud: durãpã hy alpa-tapasah sevã vaikuntha-vartmasu yatropagiyate nityam deva-devo janãrdanah “Quien haya hecho pocos sacrificios y acumulado escaso mérito nunca puede conquistar el servicio a las grandes almas que recorren el sendero hacia la morada del Señor de Vaikuntha. Los peregrinos en esa senda, están constantemente ocupados en glorificar a Aquel que es el Dios de dioses y el controlador de todas las entidades vivientes”. (Srimad Bhãgavatam 3.7.20) Sin dicho mérito, no se puede tener fe en la manifestación del guru; ni siquiera se lo puede reconocer. mahã-prasãde govinde nãma-brahmani vaisnave svalpa-punyavatãm rãjan visvàso naiva jãyate “Los que poseen poco mérito, oh rey, nunca desarrollan la fe en el mahã-prasãda del Señor, Govinda Mismo, el Santo Nombre (nãma-brahma) y los Vaisnavas”. (Skanda Purana) Jiva Gosvãmi lo confirma al comienzo de su Bhakti-sandarbha con una cita del Brahma-vaivarta Purana: yãvat pãpais tu malinam hrdayam tãvad eva hi na sãstre satya-buddhih syãt sad-buddhih sad-gurau tathã “En la medida en que nuestros corazones estén contaminados por el pecado, no veremos la verdad brindada en las Escrituras. En otras palabras, no desarrollaremos la fe divina en la conclusiones teístas de la Escritura, ni reconoceremos la autoridad divina del maestro 80


espiritual, honraremos a un desviador, un guru cuyas instrucciones nos conducirán por el camino que nos aleja de Goloka-Vaikuntha y la rendición a él”. RENDICION AL GURU Krishna declara en el Bhagavad-gitã tad-viddhi pranipãtena pariprasnena sevayã upadeksyanti te jñãnam jñãninas tattva-darsinah “Aprende la verdad a través de la rendición, la inquisición sumisa y el servicio. El alma autorealizada que ha visto la verdad te iluminará”. (Gitã 4.34) En el Mundaka Upanisad hay un famoso verso que declara la importancia de rendirse al maestro espiritual. tad-vijñãnãrtham sa gurum evãbhigacchet samit-pãnih srotriyam brahma-nistham “De modo de realizar la verdad, hay que acudir al maestro espiritual que es sabio y versado en el Brahman, con donaciones en las manos, y ofrecérselas” La palabra samidhi (“donaciones”) aquí utilizada significa madera para el fuego sacrificial, mas se asume como poseyendo un significado ampliado que abarca los tres elementos de la rendición sostenidos en el Gitã: reverencias, inquisitoria sumisa y servicio. El discípulo se aproxima al maestro espiritual con estas tres clases de donaciones. El maestro espiritual por su parte, debe poseer el necesario conocimiento y fe determinada en la Verdad Suprema, para poder remover todas las dudas del discípulo. La característica esencial del maestro espiritual luego, es que posee conocimiento de las tres categorías: sambandha, abhideya y prayojana. Es por eso que el Caitanya Caritãmrta expresa: “Aquel que conoce la verdad sobre Krishna está calificado para ser guru” (jei krsna-tattva-vettã sei guru haya). Así pues, uno debe caer a los pies del maestro espiritual del mismo modo que Sanãtana Gosvãmi cayó a los pies del Señor Caitanya y Le hizo preguntas que, en el verso del Gitã 4.34 se denominan pariprasna: ke ãmi kene ãmãya jãre tãpa-traya ihã nãhi jãni ãmi kemane hita haya “ ¿Quién soy yo? ¿Y porqué las tres clases de miserias de la vida material me causan sufrimiento? No conozco las respuestas a estas preguntas, como tampoco sé lo que es beneficioso para mí”. (Caitanya Caritãmrta 2.20.102)

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El discípulo luego debe servir al guru de modo de agradarle. Cuando tal devoto sumiso y de mentalidad servicial hace preguntas sobre la vida espiritual, el maestro espiritual le revela las verdades que él ha realizado personalmente. Hay muchos otros ejemplos en la Escritura de rendición, inquisitoria sumisa y servicio. En una ocasión, el rey de Videha, Nimi, se encontró fortuitamente con los nueve grandes devotos conocidos como Yogindras, que estaban reunidos en la arena sacrificial. Alborozado al verlos, les ofreció la adoración apropiada a su condición y dijo: durlabho mãnuso dehodehinãm ksana-bhangurah tatrãpi durlabham manye vaikuntha-priya-darsanam ata ãtyantikam kseman prcchãno bhavato’naghãh samsãre-smin ksanãrdho’pi sat-sangah sevadhir nrnãm “El nacimiento en un cuerpo humano es un logro muy raro para el alma encarnada, mas yo sostengo que para quien tiene un cuerpo humano de corta vida, es aún más raro ver a un devoto que es querido al Señor de Vaikuntha. En este mundo, hasta un momento de asociación con las personas santas como vosotros es el mayor tesoro en la vida humana. Aprovecho esta oportunidad para preguntarles, almas inmaculadas, ¿cuál es el bien último?” (Srimad Bhãgavatam 11.2.29-30) Solo devotos puros y altamente realizados como los Nava Yogindra pueden responder el sumiso interrogante del Rey Nimi sobre el bien último (ãtyantika-ksema). Ellos habían buceado en las Escrituras y extraído sus enseñanzas esenciales; con gran fe y creencia, aplicaron dichas enseñanzas en sus propias vidas que ahora están dedicadas a enseñar a los demás. Estas son las características de un ãcãrya genuino de acuerdo a la definición dada en el Vãyu Purana: ãcinoti yah sãstrãrtham ãcãre sthãpayaty api svayam ãcarate yasmãd ãcãryas tena kirtitah “El ãcãrya es así llamado porque ha estudiado y comprendido el significado de la Escritura, el establece este significado en la conducta de los demás y practica personalmente lo que predica”. (Manu Samhitã) Como expresa Krishnadãsa sobre Mahãprabhu: ãpani ãcari jivere sikhãya - El enseñó al mundo comportándose Personalmente como un devoto ejemplar. COMO OFRECER REVERENCIAS AL GURU La forma de prestar reverencias al guru ha sido descrita en el Hari-bhakti-vilãsa: dorbhyãm pãdbhyãm ca jãnubhyãm 82


urasã sirasã ãrsã manasã vacasã ceti pranãmo’stãnga tritah jãnubhyãm caiva bãhubhyãm sirasã vacasã dhiyã pañcãngakah pranãmah syãt pujãsu pravarãv imau “El astãnga-pranãma o reverencia postrada se realiza con las ocho partes del cuerpo: los brazos, piernas, rodillas, pecho y cabeza, así como con los ojos, la mente y el habla. Se debe realizar el pañcãnga-pranãma o la reverencia de cinco partes con las rodillas, los brazos, la cabeza, las palabras y la inteligencia. Así pues, hay dos clases de reverencias que se realizan en el transcurso de la puja”. (Hari Bhakti vilãsa 8.162-163) Sanãtana Gosvãmi explica estos versos en su comentario: “Las reverencias se hacen con los ojos levemente entrecerrados, las manos tocando los pies del Señor, con la cabeza inclinada hacia abajo y la mente meditando en ofrecer reverencias al Señor. Se debe orar con palabras como, ‘Señor, complácete conmigo’. Ciertamente, el significado de reverenciar al guru, los Vaisnavas y el Señor Supremo, es decirles, ‘Entrego mi cuerpo a ustedes’.” Si uno no ora para ser digno de entregar su cuerpo, mente y alma al maestro espiritual cuando ofrece reverencias, luego no se trata más que de un ejercicio físico, como los saltos. Es seguro que no es ese el verdadero propósito de postrarse, o hacer dandavats al guru. LA NECESIDAD DE TOMAR INICIACION Hay dos clases de maestro espiritual: el maestro espiritual instructor o siksa-guru y el maestro espiritual iniciador. La iniciación es necesaria para todo aquel que desee adoptar la disciplina del sãdhanã devocional; en especial la adoración de la Deidad. Kesava Ãcãrya escribió considerablemente sobre el diksã en su Krama-dipikã. El Vaisnava smrti, Hari Bhakti vilãsa, explica la iniciación de acuerdo a sus descripciones. Allí se dice: “Sin estar iniciado, nadie tiene derecho a ocuparse en la adoración de la deidad”. (Hari Bhakti vilãsa 2.2) vinã diksãm hi pujãyãm nãdhikãro ‘sti karhicit Por esta razón, los diversos Ãgamas o Escrituras de la tradición Pãñcarãtra, declaran que la iniciación es un elemento necesario (nitya) del sendero devocional: dvijãnãm anupetãnãm svakarmãdhyayanãdisu yathãdhikãro nãstiha syãc copanayanãd anu 83


tathãtrãdiksitãnãm tu mantra-devãrcanãdisu nãdhikãro ‘sty atah kuryãd ãtmãnam siva-samstutam “Así como quien nace en una familia brahmana que no ha recibido el cordón sagrado no es idóneo para la ejecución de los rituales Védicos o el estudio de la literatura Védica, la persona que no ha recibido iniciación Vaisnava no tiene autoridad para cantar el mantra o adorar la forma deidad del Señor. Por consiguiente, uno debe tomar iniciación, por lo cual será alabado incluso por el Señor Siva”. (Hari Bhakti vilãsa 2.3-4, Bhakti-sandarbha 283) En la conversación entre Nãrada y Brahmã descrita en el Kãrttika-mãhãtmya del Skanda Purana, encontramos el siguiente texto: te narãh pasavo loke kim tesam jivane phalam yair na labdhã harer diksã nãrcito vã janãrdanah “Esos seres humanos que no han sido iniciados en el servicio del Señor Hari y nunca Lo han adorado, son comparables a animales. ¿De qué valen sus vidas?” (Hari Bhakti vilãsa 2.3) El siguiente verso, hallado en el mismo Skanda Purana, en la conversación entre Rukmãngada Mohini así como en el Visnu-yãmala, confirma la necesidad de tomar iniciación: adiksitasya vãmoru krtam sarvam nirarthakam pasu-yonim avãpnoti diksã-virahito janah “Todo lo hecho por una persona no iniciada carece de significado. Aquel que no esté debidamente iniciado, renacerá como un animal”. (Hari Bhakti vilãsa 2.6) En su comentario a estos versos del Hari Bhakti vilãsa, Sanãtana Gosvãmi escribe lo siguiente: Las palabras siva-samstutam se refieren a la iniciación, indicando que cualquiera que tome la iniciación se convierte en Vaisnava y un objeto de elogio para el mejor de los Vaisnavas, Siva mismo. Este es un resultado de la supremacía de adorar a Visnu por sobre incluso la de Siva. Hay un verso que expresa: ‘Todo aquel que coma sin antes haber ofrecido primero su alimento a la Sãlagrãma-silã nacerá repetidamente por eones como un gusano del excremento de los descastados y otros seres humanos inferiores”. Versos como éste indican que la adoración de la deidad es absolutamente necesaria y dado que uno no puede ocuparse en la misma sin haber sido antes iniciado, establecen asimismo la absoluta necesidad de la iniciación. Puesto que a la Sãlagrãma-silã se le concede el lugar más prominente entre los diversos tipos de servicio realizado para el Señor, se indican por extensión todos los demás tipos de actividades devocionales. En otras palabras, la iniciación es necesaria para volverse apto para todas las prácticas devocionales. La necesidad de la iniciación es además sustentada por la declaración de Brahmã, ‘Estos seres humanos que nunca han sido iniciados 84


en el servicio del Señor Hari y nunca Lo han adorado, son comparables a animales’. Este verso indica que sin haber sido primero iniciado, uno no puede ocuparse en la adoración de la deidad”. (1) Podría plantearse que puesto que en las Escrituras hay descripciones sobre los grandes beneficios a ser derivados de incluso la adoración negligente de las deidades, como ser la Sãlagrãma-silã, luego, ¿qué necesidad hay de tomar refugio en un maestro espiritual y ser iniciado por él? Mas el hecho es que uno no derivará un completo beneficio de su puja si ignora la etiqueta establecida de adorar al guru antes de adorar a la deidad. ato gurum pranamyaivam sarvasam vinivedya ca grhniyãd vaisnavam mantram diksã-purvam vidhãnatah “Por consiguiente, todos deben rendirse a un maestro espiritual fidedigno y, tras ofrecerle todo, - cuerpo, mente y propiedad -, debe adoptar el Visnu mantra de él, de acuerdo a los debidos ritos de la iniciación”. (Hari Bhakti vilãsa 2.10) LA TRANSFORMACION DEL DISCIPULO POR LA INICIACION En el Caitanya Caritãmrta, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi explicó los efectos transformadores de la iniciación: diksã-kãle bhakta kare ãtma-samarpana sei-kãle krsna tãre kare ãtma-sama sei deha hare tãra cid-ãnanda-maya aprãkrta-dehe tãnra carana bhajaya “En el momento de la iniciación, cuando el devoto se entrega al maestro espiritual, Krishna lo hace igual a Sí Mismo. El transforma el cuerpo del devoto en sustancia espiritual, el devoto luego adora al Señor en ese cuerpo espiritualizado”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.192-3) Cuando el ser viviente que ha adoptado la senda devocional se rinde primero a los pies de loto de su maestro espiritual, luego Krishna lo acepta como uno de los Suyos. Lo libera del cautiverio de la identidad corpórea y le brinda una experiencia de su naturaleza espiritual eterna. Con este conocimiento divino, el devoto toma un cuerpo espiritual apropiado para el servicio trascendental del Señor. Este es el misterio interno de la iniciación. En la medida en que uno sea capaz de asir el concepto de rendición al maestro espiritual, tendrá la clara realización de la verdad espiritual. Por misericordia de Krishna, uno será plenamente consciente de su relación divina con el Señor y a medida que uno comprende su propia identidad trascendental, por esta gran buena fortuna, será apto para el servicio directo al Señor. Por la gracia de Krishna, el devoto que ha recibido la iniciación posee un cuerpo divino y es de tal modo capaz de ocuparse en el servicio del Señor. Desafortunadamente, las personas materialistas no son capaces de reconocer esta transformación y consideran las actividades del devoto al mismo nivel que cualquier otra actividad física. Esta concepción del guru o el cuerpo del Vaisnava como material, es una gran ofensa. Mahãprabhu Mismo lo declaró: 85


prabhu kaje vaisnava-deha prãkrta kabhu naya aprãkrta deha bhaktera cid-ãnanda-maya “El cuerpo de un devoto nunca es material. Es trascendental, pleno de bienaventuranza espiritual”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.191) El Tattva-sãgara brinda asimismo mayores detalles sobre el poder transformador del proceso de iniciación: yathã kãñcanatãm yãti kãmsyam rasa-vidhãnatah tathã diksã-vidhãnena dvijatvam jãyate nrnãm “Así como el metal se transforma en oro cuando es tocado por el mercurio, la persona vuelve a nacer a través del proceso de la iniciación”. (Hari Bhakti vilãsa 2.12) Sanãtana comenta que la palabra nrnãm se refiere en este caso a cualquier ser humano, de cualquier casta o raza que al nacer por segunda vez (dvijatva) significa vipratã o calidad brahmínica. Se refiere que los alquimistas conocían un proceso por el cual podían producir oro mezclando mercurio con metal de campana (una aleación de cobre y estaño). Cualquiera iba por ahí declarando ser un alquimista, embaucando a los ignorantes quitándoles el dinero, pero eso no significa que no hubiera gente menos ignorante del proceso y más capaz de ejecutarlo. Podemos decir lo mismo de la iniciación: aunque el verso de mención indica que a través del diksa una persona ordinaria obtiene las cualidades de un brãhmana, cuando un supuesto guru hace un show de iniciar sin el debido conocimiento o experiencia, no cabe esperar ningún bien de ello. Si alguien no ha llegado a poseer la comprensión espiritual necesaria, esto es, si no ha llegado a ser un conocedor de Krishna como la verdad suprema (krsna-tattva-vettã) y no se ha librado de la actividad pecaminosa como consecuencia de ese conocimiento y de todos modos asume la responsabilidad de conceder iniciación, luego el resultado es el mismo que el de una persona ciega que conduce a otras personas ciegas a un foso. LAS CALIFICACIONES DEL DISCIPULO Y DEL MAESTRO ESPIRITUAL En vista de la gran importancia y responsabilidad involucrada en dar y tomar iniciación, es lamentable que en la mayoría de las circunstancias tanto el discípulo como el guru estén descalificados para su rol y se pierde el valor del sacramento. Ciertas personas se auto-denominan gurus aunque no poseen la gravedad necesaria para la misión. Ellos meramente juegan el rol de un maestro espiritual fidedigno por insolencia. Asimismo, un discípulo de nombre solo pretenderá tener la humildad del buscador espiritual. Estas dos clases de personas se encuentran entre sí y se utilizan mutuamente para las gratificaciones materiales, como ser la riqueza, la fama y el prestigio. La reciprocidad entre ellas está restringida a estas ganancias fluctuantes antes que a nada de verdadero valor. Pueden asumir el rol; quizás incluso se ocupen en la adoración de la deidad y en el estudio de las Escrituras, mas todas estas actividades son superficiales y carecen de sustancia interna. Por 86


consiguiente, Bhaktisiddhãnta Sarasvati Prabhupãda ha escrito en su poema, “ ¿Quién es un Vaisnava?”(Vaisnava ke?) sri dayitã-dãsa kirtanete ãsa kara uccaihsvare harinãma rava prãna ãche jãra sei hetu pracãra prãna-hina jata krsna-gãthã sãva “ ¡Oh mente! ¡Este humilde sirviente de Radha y Krishna, Vãrsabhãnavi-dayita dãsa, cifrando sus esperanzas en el kirtana, canta sonoramente los nombres del Señor Hari! Aquellos que poseen vida espiritual en abundancia predican el mensaje del Señor. Lo que sea que se hable acerca de Krishna sin la vida de la realización, se asemeja a nada más que un cadáver”. Bhaktivinoda Thãkura también declara en su libro de canciones, el Saranãgati, que la vida del devoto es el proceso de rendición enseñado por Sri Caitanya Mahãprabhu: sikhãn saranãgati bhakatera prãna. Esta rendición consiste en seis actitudes diferentes, todas las cuales deben ser ejecutadas con total seriedad. Si las personas no son revividas por el proceso de rendición, luego en cualesquiera actividad de prédica se ocupen, serán meramente como simples actores que desempeñan un papel en el escenario. Si la prédica de los principios religiosos es llevada a cabo de este modo, ¿acaso no cabe esperar que sus predicadores se conviertan en el hazmerreír? Por tal motivo, aquel que no tenga el peso de la realización espiritual no debe ennegrecer el glorioso sitial destinado al guru supremamente munífico. La persona cuyo corazón esté lleno de deseos por la gratificación sensual materialista no debe pretender ser un buscador genuino de la verdad espiritual simplemente como una manera de extraer algún beneficio ulterior del sendero espiritual. Si esa falsedad invadiera tanto al maestro espiritual como al discípulo, luego no cabe esperar que ninguno de ellos alcance nada aproximado al bien último. Nuestro muy adorable Srila Prabhupãda escribió: kanaka-kamini pratisthã-bãghini chãriyache jãre sei to vaisnava sei anãsakta sei suddha-bhakta samsãr tathã pãy parãbhava “Aquel que haya sido abandonado por la tigresa del dinero, las mujeres hermosas y la fama es verdaderamente un Vaisnava. Solo un alma así está realmente desapegada; dicha alma es un devoto puro. La creación ilusoria del nacimiento y la muerte repetidos es derrotada en su presencia”. (Del Vaisnava ke?) Krishna Mismo dice que conlleva un gran esfuerzo llegar al punto de Adorarlo con propiedad, en otras palabras, llegar a la posición de poder iniciar a otros en el acto de adorarlo a El: yesãm tv anta-gatam pãpam janãnãm punya-karmanãm te dvandva-moha-nirmuktã 87


bhajante mãm drdha-vratãh “Mas esas personas de actos virtuosos, de quienes ha desaparecido el pecado, Me adoran con gran estabilidad en sus votos, libres de la confusión de la vida sensual”. (Gitã 7.28) La síntesis es que aquel que está cegado por la ignorancia puede desempeñar el papel de guru mas no podrá remover la ceguera de la ignorancia de otros. El Skanda Purana brinda la siguiente etimología de la palabra guru: gu-sabdas tv andhakãrasya ru-sabdas tan-nivãrakah andhakãra-nirodhitvãd andhakãra-nirodhitvãd gurur ity abhidiyate “La sílaba ‘gu’ se refiere a la oscuridad de la ignorancia; la sílaba ‘ru’ significa eso que la impide. En tal sentido, el guru es así nombrado porque erradica la oscuridad de la ignorancia en los demás”. ¿Cómo luego puede quien está cubierto por la ignorancia brindar conocimiento espiritual, divino y trascendental, consistente en el conocimiento metafísico de Dios y la creación, el proceso del servicio devocional y la meta del amor por Dios? Antes bien, las personas descalificadas que se presentan falsamente como maestros espirituales están ocupadas en atraer su propia ruina sobre sí mismas y sobre el mundo. La relación entre un maestro espiritual y su discípulo es algo sumamente importante. Es una gran responsabilidad, - ciertamente es una cuestión de vida y muerte. Empero, merced a su ambición de provecho, prestigio y adoración, siguen siendo personas irresponsables que lo tratan tan a la ligera como un juego de niños. EL CARACTER DIVINO DEL GURU Debo ver a mi guru como una gran personalidad, el único timonel que puede navegar a través del inconmensurable océano del sufrimiento material y llevarme al otro lado. Es el quien planta la semilla de la devoción en mi corazón y luego la rocía con el agua de los divinos sonidos del nombre de Krishna y el conocimiento Escritural. La semilla luego germina y crece hasta que finalmente traspasa el Río Viraja que conforma el límite entre este mundo y el próximo. Cuando mi enredadera devocional cruza los mundos espirituales para entrar a las divinas moradas de Krishna, Dvãrakã, Mathurã y finalmente el más hermoso dhãma, Vrndavan, mi guru la enhebra alrededor del árbol del deseo de los pies de loto de Krishna, dándome la oportunidad de saborear los deliciosos frutos del amor de Dios que maduran en ella. El guru es mi único amigo verdadero en este mundo y en el siguiente. El es de tal modo mi única divinidad adorable y si yo neciamente pienso en él como en un ser humano ordinario, es seguro que todo mi canto de los mantras, mi adoración de la Deidad, ciertamente todas mis actividades espirituales serán infructuosas, como las oblaciones de mantequilla clarificada en las cenizas del fuego del sacrificio. El Señor Sri Krishna Mismo dijo a Su querido asociado Uddhava: ãcãryam mãm vijãniyãn nãvamanyeta karhicit 88


na martya-buddyãsuyeta sarva-deva-mayo guruh “Un discípulo debe considerar al maestro como Mi propio ser y nunca irreverenciarlo de ningún modo. No se lo debe envidiar, considerándolo una persona común, pues el es la suma total de todos los semidioses”. (Srimad Bhàgavatam 11.17.27) No se debe considerar al mantra, el mantra-devatã y al guru como distintos entre sí. Las gentes más pecaminosas piensan que el maestro espiritual es un ser humano ordinario como ellos. Si alguno cometiera ofensas y enojara al Señor Supremo, el maestro espiritual puede interceder ante el Señor, en nombre de su discípulo. Por otro lado, si el maestro espiritual se enoja con su discípulo, Krishna ni siquiera se dará vuelta para mirar al ofensor. Tampoco debe uno pensar que los demás dioses y deidades vayan a ofrecer respeto a tal ofensor. Por lo tanto, se debe tener gran cuidado en agradar al maestro espiritual. “Cualesquiera palabras pronuncie el maestro espiritual, han de considerarse iguales a la revelación Védica. Todo aquel que desobedezca sus palabras o rechace sus directrices no tiene posibilidad de lograr ninguna clase de felicidad”. Comparado al acto de rendirse al maestro espiritual, el hacer peregrinajes, austeridades, musitar plegarias y mantras, la meditación y la concentración, el acatamiento a las reglas y regulaciones y la conservación de los votos, bañarse y dar caridad, son todas ineficaces para la purificación personal. Por otro lado, el servicio a los pies de loto del guru, en otras palabras, los esfuerzos por complacerlo, es la esencia de la práctica espiritual de un discípulo. Aunque se arriesgue la propia vida, no hay que abandonar las directivas del maestro espiritual. Hay que estar dispuesto a dejar la vida en el servicio del maestro espiritual. Aunque uno ciertamente haga un esfuerzo por entender las palabras del preceptor, el discípulo nunca debe criticarlos ni tratar de demostrar una ausencia de lógica en las mismas. Aquel que conoce el secreto de satisfacer a Krishna y se ocupa constantemente en la vida de la devoción, no se lo debe considerarse inferior al guru, aunque le falte conocimiento de gramática o lógica. Al respecto, un discípulo no tiene autoridad para juzgar los actos del guru. Por otro lado, si los discípulos tienen alguna pregunta sobre su propio servicio, no es incorrecto que la remitan al juicio del guru con la intención de aceptar su veredicto. Si uno trata de probar que es más inteligente que el maestro espiritual, su caída será inevitable. Hay un proverbio bengalí: ati buddhi galãy dari - “Aquel que es demasiado sagaz para su propio bien termina con una soga alrededor del cuello. Los discípulos han de estar dispuestos a sacrificar su independencia para llevar a cabo las órdenes del guru, sirviendo personalmente con todo el corazón aún cuando el guru no lo solicite. Los discípulos evidencian su devoción por el maestro espiritual sirviéndole agua, alimento o agua para el baño. Ellos han de estar preparados a prestar servicio al guru a cada minuto y ocupados en dicho servicio, nunca deben dar cabida a ofensas en el servicio como ser la pereza o la distracción. Antes bien, deben fijar su mente en la satisfacción de los sentidos del guru. El sopor, la distracción, la indiferencia y la negligencia se consideran igualmente como ofensas al Santo Nombre.

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Siempre se deben recordar las instrucciones de Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi como las oyera de boca del maestro espiritual: guru vaisnava bhagavãn tinera smarana tinera smarane haya vighna-vinãsana anãyãse haya nija vãñchita purana “Yo medito en el guru, los Vaisnavas y el Señor. Por recordarlos, todos los obstáculos son destruidos y uno obtiene rápidamente el cumplimiento de sus deseos”. (Caitanya Caritãmrta 1.1.20-21) Tal es la instrucción de las grandes autoridades. LA MISERICORDIA DEL GURU Si un aspirante a la devoción pura medita en el guru, está consciente de él y fijo en su servicio, luego, ya sea que la persona esté físicamente cerca del maestro espiritual o alejada, no hay posibilidad de ser perturbado por enemigos tales como la lujuria y la ira. Y si éstas se aproximaran, todo lo que el sãdhaka tiene que hacer es clamar al maestro espiritual por ayuda y él ciertamente lo protegerá. Quien ha recibido la misericordia del guru encontrará automáticamente buena asociación. El aspirante formal a la perfección espiritual no debe perder el tiempo en actividades inútiles. Para quien es un principiante en la vida devocional, sin embargo, una vida de adoración en un lugar solitario no se recomienda pues está llena de peligros. En esta etapa, siempre hay que estar en presencia del maestro espiritual o en compañía de los que han recibido su misericordia y adoptar el servicio del maestro espiritual bajo su dirección. Caso contrario, la lujuria y la ira verán a devotos sentados solos y desprotegidos y los atacarán sin que siquiera se den cuenta. Hay que recordar siempre las siguientes palabras de un mahãjana: mãyãre kariyã jaya chãrãno nã jãya sãdhu krpa binã ãra nãhika upãya “Es imposible conquistar a Maya y dejarla atrás por cuenta de uno. No hay manera de hacerlo sino es por la gracia de los santos”. Sin el permiso y bendiciones del maestro espiritual, ningún discípulo debe ir a visitar los hogares de sus amigos del pasado o siquiera de los miembros de su propia familia o conversar con ellos. Hay que evitar a toda costa la asociación con las mujeres, la de quienes están apegados a las mujeres o la asociación de los no devotos que consideran que las actividades fruitivas o la sabiduría son los temas más elevados de la vida. El discípulo siempre debe buscar lo que es útil para la vida espiritual y rechazar lo que va en detrimento de la misma. En todos los asuntos, de importancia o menores, ha de tomar el consejo del maestro espiritual. No debe emprender ninguna obra sin su aprobación. La energía externa del Señor asume muchas formas para engañarnos, aguardando constantemente a nuestro alrededor la oportunidad de desviarnos. Ella debilita la mente de incluso las personas muy inteligentes, eruditas y poderosas, haciendo que se desinteresen en el servicio al Señor. El maestro espiritual ha tomado la misión de Sri Caitanya Mahãprabhu y nos está suplicando a todos que 90


cantemos el nombre de Krishna, la adoración de Krishna y aprender sobre Krishna. El nos dice que conservemos nuestro objetivo fijo en nuestra visión y que cantemos 100.000 nombres a diario, sin falta. Debemos inclinarnos y aceptar humildemente sus directivas, entregando nuestra vida para ejecutarlas. El maestro espiritual está predicando el mensaje del Señor Caitanya por todas partes. El dice: jãre dekha tãre krsna-upadesa ãmãra ãjñãya guru haña tãra ei desa “Enseña a todos los que veas este mensaje de la devoción por Krishna. Conviértete en guru por Mi orden y libera esta tierra”. (Caitanya Caritãmrta 2.7.128) La esencia de esta instrucción es que uno debe practicar los principios de la religión enseñados por el guru y predicarlos en la mentalidad de servicio a él, y no ponerse metas personales y pretender ser un maestro espiritual. LA ACTITUD DEL DISCIPULO Todo discípulo inteligente debe entender que el bienestar del universo todo depende de su carácter y estricta adhesión a la vida espiritual. Ellos deben asumir el bienestar del mundo entero como su responsabilidad personal. Por lo tanto, antes de criticar las actividades de los demás, debe asegurarse que su propio ejemplo de práctica devocional sea mantenido sin tacha. Si así lo hace, luego no solo se beneficia personalmente sino que ciertamente todo el mundo sacará provecho. El discípulo piensa lo siguiente: “He tomado refugio en el guru y he sido iniciado por él. Ahora me he embarcado en el sendero de la devoción pura. Si mi conducta es defectuosa, luego la gente no cesará de criticarme no solo a mí, sino que también encontrará faltas en mi maestro espiritual, mi deidad adorable, el sendero devocional, toda la sampradãya Vaisnava, los ãcãryas previos, hasta la religión misma. Ellos desacreditarán las Escrituras, a las grandes autoridades que las escribieron y a todos los que siguen sus mandatos. Finalmente, criticarán la creencia en el propio Dios y a todas las doctrinas que conducen a un objetivo trascendental y superior en la vida. Incluso condenarán a mi padre y mi madre y a sus familias. Como resultado, seré acusado por toda esa gente y acabaré en una existencia infernal por muchos nacimientos, sin nada que decir en mi defensa. “Si un devoto puro nace en cualquier familia, cualesquiera sea su nivel social, luego toda esa familia es purificada por su presencia. La vida de su madre es exitosa; su hogar y la tierra de nacimiento son gloriosos. Sus ancestros en el cielo danzan de alegría porque recibirán oblaciones de mahã-prasãda y el caranãmrta del Señor que trae buena fortuna. Si yo caigo de la norma de conducta que cabe esperar en una persona santa y Vaisnava, luego de inmediato todas las generaciones de mi familia caerán al infierno. ¿Puedo caer de este modo y convertirme en la vergüenza y desgracia de toda mi familia? Así como una gota de tinta en un lienzo blanco es claramente visible, el mal comportamiento de una persona que ha tomado la vida religiosa resalta y atrae las críticas de todos”. Aún así, uno no debe dejar de adherirse a la vida espiritual simplemente por temor a ser criticado. La devoción por el Señor es la actividad natural del alma. Se si adopta el sendero devocional de acuerdo a los mandamientos de las Escrituras, no solo está asegurado el bienestar personal sino el de todo el mundo. 91


LA INICIACION ES LA TRANSMISION DE CONOCIMIENTO DIVINO Srila Sanãtana Gosvãmi explica el diksã como la transmisión del conocimiento divino. El siguiente verso es del Visnu-yãmala: divyam jñãnam yato dadyãt kuryãt pãpasya sanksayam tasmãd dikseti sã proktã desikais tattva-kovidaih “Aquellos que son expertos en el estudio de las Escrituras reveladas, consideran el diksã como el proceso que nos brinda el conocimiento trascendental y causa la destrucción de todas las reacciones pecaminosas”. (Hari Bhakti vilãsa 2.9) El maestro espiritual concede al discípulo 10 principios básicos de conocimiento espiritual, el dasamula, que consisten en la fuente autorizada del conocimiento (pramãna) - las Escrituras Védicas y los ãcãryas en la sucesión discipular, y los nueve prameyas, los nueve elementos probados por su autoridad. Estos incluyen siete aspectos de relaciones (sambandha), a saber Krishna Mismo; las energías de Krishna; el humor divino de Krishna (rasa); el alma, su cautiverio y liberación; la inconcebible unidad y diferencia del Señor y el alma individual; el abhideya, bhakti y el prayojana, amor de Dios. El que dispensa la gracia divina de este conocimiento sobre su discípulo es el benefactor supremo, el maestro espiritual. Puesto que el maestro espiritual reconoce la capacidad del discípulo por adoptar ya sea el sendero devocional vaidhi o rãgãnugã, es un conocedor de la ciencia de Krishna. Esa es la característica definitoria del preceptor divino. kiba vipra kibã nyãsi sudra kene naya jei krsna tattva vettã sei guru haya “Ya sea que uno pertenezca a la casta brahmana, sudra o cualquier otra, al sannyãsa o cualquier otro ãsrama, si conoce la ciencia de Krishna, está calificado para ser guru”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.128) El discípulo se aproxima a dicho preceptor con humildad, inquisición honesta y espíritu de servicio y aprende el conocimiento divino de sambandha, abhideya y prayojana. Seguidamente el discípulo adopta el sendero de la adoración, pues aquel que adora es exaltado mientras que el no devoto es inferior e insignificante, -jei bhaje sei bara, abhakta hina chãra (Caitanya Caritãmrta 3.4.67). El mero aprendizaje de unos cuantos versos sonoros e impresionantes y convertirse en un disertante de nivel y dar discursos no es adecuado para obtener la misericordia del Señor. La prueba de la propia realización o experiencia espiritual es el bhajana. No es suficiente poder explicar las ofensas al Santo Nombre (nãmãparadha), su reflejo (nãmãbhãsa) y la plena manifestación de sus glorias; uno tiene que abandonar las ofensas y cantar los Santos Nombres con una actitud devocional pura y gusto por su dulzura. Solo así estará complacido el Señor en la forma de Su nombre y destruirá todos los obstáculos en la vida espiritual del practicante y finalmente le concederá el amor por Dios.

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La religión Bhãgavata (bhãgavata-dharma) consiste en todas las instrucciones que el Señor Mismo dio a Sus estudiantes, tales como Arjuna y Uddhava. Esta religión es el proceso por el cual hasta la persona más ignorante y descalificada puede obtener fácilmente el contacto directo con el Señor. Se debe considerar al maestro espiritual como la deidad adorable y aprender de él el Bhãgavata Dharma. Luego hay que ocuparse en una vida de devoción, cultivando la conciencia del Señor conforme a la orientación del guru. guru-mukha-padma-vãkya cittete kariyã aikya ãra nã kariha mane ãsã sri guru carane rati, ei se uttama gati je prasãde pure sarva ãsã “Fija tu mente en las palabras que emanan de la boca de loto del maestro espiritual. No cifres tus esperanzas en nada más. El afecto por los pies de loto del guru es la meta última, pues por su misericordia se realizan todas nuestras aspiraciones”. (Narottama dãsa, Prema-bhakti-candrikã)

Las bendiciones del guru resultan en la liberación de todos los obstáculos emergentes de nuestras propias impurezas y la esperanza del servicio íntimo a Sus Señorías Radha y Mãdhava fructifica y nuestra vida es un éxito. Una vez que los discípulos han recibido el Mahã-mantra de 32 sílabas y la iniciación Pãñcarãtrika en el mantra de 18 sílabas, aún tienen muchas cosas que aprender del maestro espiritual. Los diversos aspectos de la práctica devocional que deben ser aprendidos del guru, se epxlican más detalladamente en el siguiente capítulo. Si no se tiene devoción por el maestro espiritual, que es una forma del Señor, - Su prakãsa-vigraha o por los devotos puros que están fijos en el apego divino al Señor, luego no hay forma de poder bucear en el vasto océano de las Escrituras y descubrir sus enseñanzas esenciales. Esto se declara en el Svetãsvatara Upanisad (6.23): yasya deve parã bhaktir yathã deve tathã gurau tasyaite kathitã hy arthãh prakãsante mahãtmanah “Solo a esas grandes almas que tienen fe implícita tanto en el Señor como en el maestro espiritual, que es Su manifestación y no es diferente de El, es que se les revelan automáticamente todos los significados del conocimiento Védico”.

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CAPITULO VIII LOS DEBERES DE UN DISCIPULO INICIADO

Todo aquel que haya tomado refugio e iniciación de un Vaisnava genuino, automáticamente gana el derecho de servir a la forma deidad del Señor. Ciertamente, las Escrituras Pañcarãtra (o Ãgamas) expresan que de no hacerlo, se incurre en falta: labdhvã mantram tu yo nityam nãrcayen mantra-devatãm sarva-karma-phalam tasyãnistam yacchati devatã “Si uno ha sido iniciado y no adora regularmente la deidad de su mantra, luego esa deidad se encarga de que todos sus proyectos fracasen” (Hari Bhakti-vilãsa 3.3) Cabe recordar, sin embargo, que sin la debida conducta o sad-ãcãra, nadie puede ocuparse en la adoración de la deidad. Por consiguiente, el comportamiento moral adecuado para un Vaisnava es absolutamente necesario para el avance espiritual personal. En el Visnu Purana (3.11.3) encontramos la definición de sad-ãcãra : sãdhavah ksina-dosãs tu sac-chabdah sãdhu-vãcakah tesãm ãcaranam yat tu sad-ãcãrah sa ucyate “Sadhu es aquel que no posee faltas. La palabra sat se refiere al sadhu. La conducta de los sadhus es por consiguiente llamada sad-ãcãra”. (Hari Bhakti-vilãsa 3.8) En el Bhavisyottara Purana se dice además: ãcãra-prabhavo dharmah santas cãcãra-laksanãh sãdhunãm ca yathã vrttam sa sad-ãcãra isyate ãcãra eva dharmasya mulam rãjan kulasya ca ãcãrãd vicyuto jantur na kulino na dhãrmikah “El dharma (religión) se basa en la conducta. Las personas santas se reconocen asimismo por su conducta. En tal sentido, las actividades de los santos se denominan sad-ãcãra. ¡Oh rey, el deber y la nobleza se originan en el comportamiento! Aquel que no mantiene normas de conducta no es ni noble ni correcto”. (Hari Bhakti-vilãsa 3.15-16) 94


Sad-ãcãra comprende todos los aspectos del comportamiento de un devoto iniciado, desde las cuestiones amplias de los principios regulativos hasta la rutina diaria personal, desde levantarse en el período de brahma-muhurta hasta irse a descansar a la noche. También incluye los varios deberes regulares relativos a días específicos como ser los Ekãdãsis y días festivos. Todas estas cosas se han descrito en los libros de leyes religiosas como el Hari Bhakti-vilãsa. El Hari Bhakti-vilãsa sin embargo brinda muchas más regulaciones de las que es posible acatar. El discípulo por consiguiente debe buscar la instrucción específica del maestro espiritual con relación a lo que debe hacer exactamente o no. La esencia es recordar siempre al maestro espiritual, los Vaisnavas y el Señor Supremo y la esencia de todas las prohibiciones es nunca olvidarlos. Cualesquiera mandamientos y prohibiciones se den en las Escrituras, son meramente variaciones sobre este tema. INSTRUCCIONES DEL MAESTRO ESPIRITUAL AL ESTUDIANTE QUE PREPARA SU INICIACION El segundo capítulo del Hari Bhakti-vilãsa discute el proceso de la iniciación. Al ser iniciado, el discípulo debe cantar de inmediato el mantra 108 veces. Hay que cantar el mantra comprendiendo que no hay diferencia entre el maestro espiritual iniciador, el mantra dado por el guru y la deidad de ese mantra. Tras así hacerlo, el discípulo debe aprender del maestro espiritual las diversas actividades afines al conocimiento de ese mantra, como ser los nyãsas, dhyãnas y demás aspectos del ritual devocional. Los deberes generales del discípulo iniciado se denominan samaya en sánscrito o “acuerdo”. El Hari Bhakti-vilãsa brinda dos listas de samayas. La primera (que contiene doce reglas) proviene de la literatura Pañcarãtra y la segunda contiene 104 prescripciones y prohibiciones del Visnu-yãmala. Aquí comentaremos algunos puntos del servicio devocional. Los restantes han sido explicados con mayor detalle en otra parte de este libro. La lista del Nãrada-pañcarãtra comienza con la siguiente instrucción: sva-mantro nopadestavyo vaktavyas ca na samsadi gopaniyam tathã sãstram raksaniyam sariravat “El guru informa al discípulo que no debe enseñar a nadie el mantra públicamente, ni revelar ese mantra en una reunión pública. Siempre se debe guardar el mantra y las Escrituras que contienen material confidencial, como el Srimad Bhãgavatam y los detalles sobre la puja secreta, protegiéndolos como si fuese el propio cuerpo”. (Hari Bhakti-vilãsa 2.1.136) En otra sección del Hari Bhakti-vilãsa (2.146), se cita un verso del Sammohana-tantra, que también refiere que se debe conservar en secreto el ista-devata personal, el guru y el mantra. También refiere que hay que tener escondida la japa-mala, por lo que los Gaudiya Vaisnavas siempre guardan las cuentas de su japa en una bolsa de tela, ocultándolas de la vista. 95


gopayed devatãm istãm gopayed gurum ãtmanah gopayec ca nijam mantram gopayen nija-mãlikãm Sin embargo, ciertas personas interpretan incorrectamente las palabras sva-mantro nopadestavyah, como significando que el guru no debe iniciar a ningún discípulo en el mismo mantra que ha recibido a su vez de su guru. De ser ese el caso, luego ¿qué hace el guru en el momento de dar el mantra a su discípulo? ¿Corta una palabra aquí y otra allá según su capricho? ¿Acaso esto no quebraría el mantra, interfiriendo en su forma ya perfecta? Hay muchos mantras, cada uno con un número determinado de sílabas, como ser los mantras de cuatro, seis, ocho, 10, 12, 18 ó 32 sílabas. ¿Es que el guru lo recibió de sus gurus predecesores en un estado transformado? E incluso si así fuere, ¿tiene el derecho de transformarlo nuevamente antes de susurrarlo en el oído de su discípulo? ¡De ser así, la cosa genuina pronto se perdería para siempre, en medio de todos esos mantras desfigurados y transformados! Se explica que el mantra es la encarnación sonora del Param Brahman. Si tal es el caso, luego ¿quién posee la autoridad o poder para alterarlo o reducirlo de tamaño? ¿Acaso el guru que lo entregue o el discípulo que acepte ese mantra desfigurado no tendrán que sufrir las consecuencias de su acción ofensiva ingresando a una condición infernal después de la muerte? ¿Es esta realmente la norma aplicada en la iniciación? He visto personalmente un mantra manuscrito dado por un supuesto guru de una familia Gosvãmi a sus discípulos, en el cual él había cometido deliberadamente errores gramaticales y quitado palabras enteras. Cuando lo vi, comprendí que el guru probablemente había estado tratando de seguir esta comprensión errónea del verso de mención y a la vez intentado conservar a su discípulo bajo su influencia, concediéndole un mantra incompleto. Otra interpretación incorrecta del verso mencionado es como sigue: Algunos dicen que si se ha recibido el mantra de 18 sílabas del maestro espiritual, ese es el mantra personal o sva-mantra. Atento a esa comprensión, no se debe instruir al discípulo en este mantra sino entregarle otro, como ser el mantra de 10 sílabas. Mi pregunta es, ¿cómo se sostiene el principio de la sucesión discipular en este caso? ¿Es que el maestro espiritual no debería iniciar a su discípulo en el mismo mantra que él ha recibido a su vez de su guru? Si él personalmente ha sido iniciado en el mantra de 18 sílabas, ¿qué es lo que le da el derecho a innovar concediendo el mantra de 10 sílabas a su propio discípulo? ¿Cómo entonces ha mantenido el principio de adhesión al sendero de la vida espiritual, trazado por los maestros anteriores de la sucesión discipular? El propio principio del paramparã perdería su integridad de seguirse este concepto distorsionado de iniciación. Tenemos que observar más de cerca la gramática del verso sva-mantro nopadestavyo vaktayas ca na samsadi. Puesto que la partícula negativa na aparece dos veces en esta línea, algunos la dividen en dos partes separadas, sva-mantro nopadestavyo y ca samsadi na vahtavyah. La primera parte luego significa “no se debe instruir al discípulo en el propio mantra, a saber, el mismo mantra que se ha recibido del guru”. En efecto, debemos tomar la palabra samsadi, “en la asamblea” o “en público”, a ser leída con ambos verbos en el verso. Así pues, arribamos al concepto de que “uno no debe enseñar a su discípulo el mantra en público, como tampoco hablarlo en voz alta en público”. El lector inteligente podrá juzgar si esta interpretación del verso es más lógica o se aproxima más a la intención original del autor que la de los Gosvãmis de casta. 96


Hay otra escuela de pensamiento conforme a la cual se deben conceder a los sudras un mantra diferente que a la casta superior de Vaisnavas. Antes que darles un mantra con pranava (om) y la palabra svãhã, los gurus de esta Escuela conceden un mantra con otra sílaba germinal y la palabra namah. A veces conceden un mantra sin ninguna sílaba germinal, simplemente adhiriendo la palabra namah. Nos preguntamos si esta clase de gurus está tratando de liberarse de cualquier posibilidad de contaminación que pudiera provenir de aceptar discípulos de la casta inferior. ¿Pero es que alguien tiene el derecho de desfigurar o transformar el mantra de acuerdo a su antojo? ¿Acaso no es ofensivo extraer algo de un todo completo y cortarlo en pedacitos? Puesto que Sanãtana Gosvãmi Prabhu no ha comentado sobre este verso en particular, lo hemos explicado de acuerdo a las enseñanzas y ejemplo de nuestro reverenciado maestro espiritual. OTRAS INSTRUCCIONES DEL NÃRADA-PAÑCARÃTRA De regreso a los otros samayas: (2) vaisnavãnãm parã bhaktir ãcãryãnam visesatah pujãnam ca yathã-sakti tãn ãpannãms ca pãlayet “El discípulo debe consagrarse a todos los Vaisnavas, pero en particular a los ãcãryas. Debe realizar la puja de acuerdo a su capacidad y protegerlos en caso de hallarse alguna vez en peligro. En otras palabras, el discípulo debe hacer todos los esfuerzos por servir a los Vaisnavas, empleando su energía vital, inteligencia y palabras”. (Hari Bhakti-vilãsa 2.137) (3) Al llevar las flores y demás materiales de descarte del templo, el discípulo debe portarlas sobre la cabeza. Deben ser dispuestas en agua corriente y no permitir que nunca toquen el suelo. Hay que ser siempre cuidadoso de no evidenciar ninguna falta de respeto por estas cosas, pues han sido santificadas por su uso en el templo y se consideran prasãda. (4) El discípulo debe considerar a su deidad adorable Visnu, como estando presente en el Sol y la Luna, en la vaca, en el árbol Asvattha y en el fuego, así como dentro del cuerpo del guru y los brahmanas. (5) El discípulo nunca debe permanecer en un sitio donde sabe que su maestro espiritual ha sido blasfemado. Debe fijar inmediatamente su mente en el Señor Supremo y retirarse de allí. Es muy peligroso escuchar la crítica al propio guru. La Escritura dice: “ ¡Oh Nãrada! Nunca escuches a alguien que ha blasfemado al maestro espiritual, el Señor Supremo o las Escrituras. Nunca vivas en la misma casa que esa persona ni converses con ella”. (6) El discípulo debe recordar su ista-mantra especialmente al caminar, cuando está por salir de viaje, dar caridad, temprano a la mañana y toda vez que se halle fuera de su casa. (7) Si el discípulo tiene una visión divina maravillosa, ya sea en sueños o en el estado de vigilia, no debe revelarla a nadie más que al guru. 97


En otro texto del Pañcarãtra se refiere que (8) el discípulo no debe comer pescado ni carne; (9) no debe comer de un plato hecho de metal de campana u hojas del árbol sagrado de la higuera; (10) no debe escupir o sonarse la nariz en la sala del templo; (11) no debe entrar al sanctum interior de las deidades usando ninguna clase de calzado. MANTENIENDO EL VOTO DE EKÃDASI En el mismo texto se refiere que el discípulo (2) no debe comer en Ekãdasi, ya se trate de las fases de la Luna creciente o menguante. Debe celebrar una puja especial en Ekãdasi y pasar la noche en vigilia. Esto se declara en el Hari Bhakti-vilãsa (2.147) - jãgaram nisi kurvita visesãc cãrcayed vibhum. En este verso, la palabra visesãt se ha explicado en el comentario de Sanãtana como sigue: visesãd iti anya-tithibhyo visesena chãdasyãm tatrãpi visesato jãgarane’rcayed ity arthah. “En Ekãdasi, hay que guardar la vigilia de un modo que no se hace en otras noches. A la vez que se mantiene esta vigilia, se debe realizar una adoración especial de la deidad”. Existen ciertamente mandatos para la vigilia respecto a que en cada uno de los tres períodos nocturnos o prahãras, hay que ocuparse en actividades de adoración especiales, como ser la puja, las ofrendas de alimento, el ãrãtrika, leer en voz alta las Escrituras y cantar los Santos Nombres y demás himnos en congregación. En otro Pañcarãtra Ãgama llamado Visnu-yãmala, se explica que incluso antes de recibir el mantra del guru, el discípulo debe acceder a seguir 104 reglas. Se declara que el maestro espiritual debe examinar atentamente al discípulo en perspectiva por 1 año como mínimo y explicar estas 104 reglas y regulaciones. De éstas, hay 52 mandatos que son como sigue: (1) levantarse durante el brahma-muhurta; (2) despertar a la deidad de Mahãvisnu; (3) realizar la ceremonia de la luz, el mangalãrãtrika a la deidad, con instrumentos musicales. (4) bañarse por la mañana de acuerdo a las normas; (5) colocar un par de atuendos puros y nuevos, a saber, un atuendo superior e inferior; (1) [Podría preguntarse de que forma quien se ocupa a diario en la adoración de la deidad puede procurarse ropas nuevas cada día. Quizás algunas personas ricas puedan hacerlo, pero eso no es posible para todos. Así pues, hay que entender que este mandato se comprende significando que las ropas personales deben ser lavadas a diario en agua pura]; (6) adorar la deidad personal [Sanãtana Gosvãmi dice que esto significa ofrecer agua mientras uno se está bañando y que no se refiere a la adoración de la deidad en el templo, que se ordena separadamente]; (7) hacer las marcas de tilaka en el entrecejo con gopicandana o alguna otra arcilla o tierra pura, como ser la del Radha Kunda o la base de la planta tulasi; (8) usar gopicandana para decorar diariamente el cuerpo con las cinco armas del Señor Visnu, a saber la caracola, el disco, la maza, la espada y el arco; [ esta costumbre no es seguida por los Gaudiya Vaisnavas que simplemente marcan doce partes del cuerpo con tilaka]; (9) tomar el caranãmrta, el agua que ha lavado a la deidad; (10) usar collares hechos de tulasi y metales preciosos o joyas; [ los Gaudiya Vaisnavas simplemente usan unas cuantas vueltas de cuentas de tulasi alrededor del cuello]; (11) remover las flores remanentes de la deidad de Visnu y Su altar; (12) espolvorear la madera de sándalo usada por la deidad sobre el cuerpo como prasãda; (13) adorar nuestra deidad personal en la Sãlagrãma-silã o imagen; 98


(14) comer los remanentes de tulasi del Señor Visnu o colocarlos en la cabeza como un adorno; (15) recoger hojas de tulasi de acuerdo a las normas; (16) realizar la meditación Pãñcarãtriki en el mantra tres veces al día, de acuerdo a las regulaciones; (17) atarse la sikhã al comienzo de la adoración o ejecución de sandhyã; (18) hacer las ofrendas personales (tarpana) a los antepasados con el caranãmrta del Señor Visnu; (19) servir a la deidad (si se cuenta con el talento) del modo que cuadra a un rey; (20) realizar los ritos regulares (nitya-kriyã) y ocasionales (naimittika-kriyã) solo cuando no van en contra de los principios de la devoción a Visnu. [Nitya-kriyã son ritos como bañarse y cantar los mantras personales, etc., mientras que el naimittika-kriyã son ritos de pasaje, como ser hacer ofrendas a los ancestros (srãddha, tarpana, etc.) (21) realizar el bhuta-suddhi (“auto-purificación”) antes de sandhyã y la puja y los nyãsas; (2) (22) ofrecer frutas frescas de estación y flores al Señor. LAS OFRENDAS DEL DEVOTO Y DEL NO DEVOTO Los devotos consideran el amor puro por Dios como la meta definitiva de la vida. Los obreros fruitivos consideran la habilidad para realizar los deberes prescritos, la riqueza y la gratificación de los sentidos como los objetivos de la vida, o purusãrthas. Estos son los propósitos más burdos que motivan sus acciones. A un nivel más sutil, los filósofos se interesan en la liberación. Los devotos sin embargo, consideran que en todos esos casos, existe un deseo ya sea burdo o sutil por satisfacer los sentidos personales. Así pues, ellos permanecen lo más apartados posible de la asociación de quienes tienen estas cuatro clases de deseos egoístas. Esas personas quizás pretendan estar adorando a Nãrãyana pese a sus motivaciones egoístas, mas cuando vienen con el prasãda los devotos son reacios a aceptarlo de ellos pues temen sus efectos negativos en su actitud de devoción pura. El Señor Mismo está anhelando aceptar las ofrendas de un devoto puro, pero es completamente indiferente a las ofrendas del devoto superficial que no tiene otro interés que su gratificación personal sensual. Hay un verso del Caitanya Caritãmrta que sustenta este concepto: bhaktera dravya prabhu kãri kãri khãya abhaktera dravya prabhu ulati nã cãya “El Señor arrebata la comida del devoto y la come; El ni siquiera se da vuelta para mirar la comida de un no devoto”. El Señor se complace mucho en esas ofrendas ordinarias de comida como ser el arroz trozado del gran devoto, la esposa de Vidura, los cuatro puñados de arroz plano traídos por Sudãmã Vipra, las flores de banana del devoto Sridhara y las pepitas del árbol bananero, así como el agua de coco de Rãghava Pandita. Por otro lado, las costosas elaboraciones de los no devotos como Duryodhana, no Le atraen. Una vez más, aunque el Señor no tiene interés en las ofrendas de los no devotos, El exhibe una actitud misericordiosa por los sencillos o los que ignoran las verdades espirituales. Aunque El no acepta de inmediato su adoración, los guía hacia la asociación de los devotos. A través de dicha asociación de devotos puros, estas personas inocentes (bãlisa) pronto se vuelven conscientes de la teología Vaisnava. Luego se tornan lo bastante afortunados como para tomar refugio en un maestro 99


espiritual y aprenden los secretos de la adoración del Señor Supremo. Krishna Mismo dice en el Bhagavad-gitã: patram puspam phalam toyam yo me bhaktyã prayacchati tad aham bhakty-upahrtam asinãmi prayatãtmanah “Si alguien de corazón puro Me ofrece una hoja, una fruta, una flor o un poco de agua con devoción, Yo acepto de buen grado su donación de amor”. (Gitã 9.26) “Los adoradores de otros semidioses se esfuerzan mucho por hacerMe ofrendas hechas de maravillosos ingredientes, mas puesto que su fe es momentánea, Yo no las acepto. El motivo es que ellos se sienten de alguna manera compelidos a hacer estas ofrendas y no son realmente sinceros”. El Señor en Su forma deidad no solo acepta las ofrendas afectuosas de Sus devotos exclusivos, El en ocasiones llega hasta a comerlas. Según los comentaristas, las palabras prayatãtmanah en el verso anterior se interpreta como “aquel cuyo cuerpo y mente son puros”. Prosiguen parafraseando las palabras del Señor como sigue: “Yo por consiguiente no acepto las ofrendas de alguien cuyo corazón sea impuro, en otras palabras, las mujeres en su período mensual y otros, no deben hacer tales ofrendas” (apavitra-sariratve sati nãsnãmiti rajasvalãdayo vyãvrttãh). (23) adorar regularmente la planta tulasi; (24) adorar regularmente el Srimad Bhãgavatam; (25) adorar a Visnu tres veces al día, en la mañana, al mediodía y al anochecer; (26) oír a diario el Srimad Bhãgavatam y otras Escrituras como los Puranas; (27) usar las ropas que han sido usadas por la Deidad; (28) aceptar las obras piadosas como la orden del Señor Mismo y realizarlas con un espíritu servicial, pensando, “Me estoy ocupando conforme a la voluntad del Señor” (yathã niyukto’smi tathã karomi); (29) aceptar las órdenes del maestro espiritual; (30) creer en las palabras del maestro espiritual; (31) decorarse con los propios mudras (sva-mudrã-racanam); LOS SIMBOLOS VAISNAVAS Sanãtana Gosvãmi explica en su comentario que “propios” significa los relativos al objeto de adoración personal como los designa el mantra, mas él no explica la palabra mudra, que connota diversos significados. En la edición Berhampore del Hari Bhakti-vilãsa, esta palabra se explica como “el tilak, etc., que pertenecen a la propia sampradãya”. Los adoradores de Laksmi-Nãrãyana y demás devotos de los aspectos majestuosos del Señor, no solo marcan sus cuerpos con las armas del Señor (ver n.8 ) sino que también colocan otras marcas que representan la encarnación Pez, la encarnación Tortuga, etc. Estas señales, a menudo estampadas en el cuerpo, son también llamadas mudra. A veces se hace el tapta-mudrã o marcaciones permanentes de esta clase en el cuerpo de los Vaisnavas de las escuelas Madhva o Rãmãnuja. Esta es una costumbre no seguida por los Gaudiya Vaisnavas. 100


En el décimo quinto capítulo del Hari Bhakti-vilãsa se brinda una descripción ampliada de estas marcaciones: “El duodécimo día de la Luna creciente, en el mes de Ãsãdha (Junio-Julio), cuando el Señor Hari está por ir a dormir, un Vaisnava iniciado debe romper su ayuno Ekãdãsi y luego estampar los símbolos (tapta-mudra) de Visnu en su cuerpo”. (Hari Bhakti-vilãsa 15.24) Esta marcación del cuerpo se compara con el uso de la esposa fiel de las señales del matrimonio, como ser los brazaletes de conchillas. El verso menciona que el Señor Hari está por ir a descansar. En efecto, el día anterior es el Sayana Ekãdãsi, que marca el comienzo del período de Cãturmasya, durante el cual se refiere duerme el Señor Visnu. En ocasiones se explica que Dvãdãsi es una extensión de Ekãdasi, en tal sentido, esta suerte de declaración está permitida. En ciertos casos, se puede hacer el tapta-mudrã en el propio día de Ekãdasi. Lo mismo rige para el Pãrsva Ekãdasi (que marca el punto medio entre el Cãturmãsya cuando se refiere Visnu se da vuelta en Su sueño) y el Utthãna Ekãdasi (al final del período de cuatro meses, cuando Visnu se levanta). El Hari Bhakti-vilãsa (15.52) prosigue describiendo los símbolos, también llamados las cinco armas de Visnu (pañcayudha) y la parte del cuerpo donde deben estamparse. La maza de Visnu llamada Kaumudaki va en la frente; sobra la cabeza, el arco y carcaj de Visnu; sobre el corazón va la espada de Visnu llamada Nandaka; los brahmanas deben colocar Su disco Sudarsana en el brazo derecho, Su caracola en el izquierdo. Aunque estos tres días son apartados para marcar los símbolos de Visnu con un hierro al rojo vivo, en todas las demás ocasiones los Vaisnavas usan la arcilla gopicandana para hacerlo. Así pues, se refiere, “La persona inteligente se marca a diario con los símbolos como el descrito con gopicandana. En Sayana Ekãdasi y demás fechas específicas, se estampan estos símbolos en el cuerpo”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.116) En este mismo capítulo del Hari Bhakti-vilãsa, se cita una sección del Gautamiya-tantra, brindando las regulaciones para el uso del gopicandana para marcar el cuerpo con los símbolos de Visnu: “Se debe colocar el disco en el brazo derecho; la caracola tanto en el derecho como en el izquierdo; la maza en el izquierdo y debajo de la maza, otro disco. Por encima de la caracola en ambos brazos se debe estampar el loto. La espada va en el pecho y el arco y el carcaj van en la cabeza. Todo Vaisnava debe primero usar las cinco armas de Visnu; seguidamente debe estampar el símbolo de la encarnación Pez en la mano derecha y la Tortuga en la izquierda”. También se dice: “El brahmana debe colocar el Sudarsana-cakra, el Pez y el loto en su brazo derecho, la caracola, el loto y la maza en el brazo izquierdo”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.110-113) Sanãtana escribe en su comentario al verso 111 que, en efecto, uno puede colocar cualquiera de los mudras en cualquier parte del cuerpo que desee. Esto lo confirma además el Hari Bhakti-vilãsa, que expresa: “Alternativamente, siguiendo las tradiciones de sus propios sampradãya ãcãryas, se pueden ubicar la caracola, el disco y demás señales en cualquier parte del cuerpo, a voluntad, agregando atento a la devoción las marcaciones específicas que identifican a la deidad personal”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.114)

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La Escritura dice que la persona cuyo cuerpo está decorado con las marcas que representan la caracola del Señor, etc., nunca puede ser invadida por el pecado. Estos símbolos actúan a modo de escudo o kavaca para el Vaisnava. Para los de nuestra sucesión discipular (especifica Sanãtana en su comentario) estos símbolos son la flauta, etc., que evocan a Sri Krishna. En el siguiente verso (Hari Bhakti-vilãsa 4.115) se explica que algunos colocan el disco y la caracola juntos (cakra-sankhau ca dhãryete sammisrãv eva kaiscana). Sanãtana explica: “No es incorrecto usar el signo de la caracola del Señor, pues es Su asociado eterno y uno de Sus devotos principales. Se refiere que cierta vez la esposa de un brahmana abortó al oír su sonido. El brahmana se enojó y maldijo a la caracola a tomar nacimiento como un demonio. Fue durante ese nacimiento en particular como hijo del demonio Pañcajanya, que recibió su mismo nombre. En mérito a esa relación demoníaca, algunos Vaisnavas colocan la señal de la caracola por separado”. El Hari Bhakti-vilãsa (4.117) declara que se debe estampar alternativamente el cuerpo, ya sea con los nombres del Señor o con mantras enteros como los de ocho sílabas (om nãrãyanãya namah) o el de cinco sílabas (klim krsnãya svãhã); (mudrã vã bhagavan-nãmnãnkitã vãstãksarãdibhih). En nuestra sucesión discipular, ciertos Vaisnavas que adoran en el madhura-rasa estampan los nombres de Gaura, el mantra Hare Krishna o las huellas plantares del Señor en su pecho, brazos o en otra parte. El propósito de esa costumbre es ayudarnos a recordar al Señor. Esta es asimismo la intención fundamental de la colocación del tilaka en doce partes del cuerpo y colocar las cuentas de tulasi alrededor del cuello. Todos los Vaisnavas de la escuela Gaudiya están obligados a seguir esta costumbre. El Hari Bhakti-vilãsa continúa con una cita del Nãradiya Purana: “Los Vaisnavas son reconocibles por el collar de tulasi o semilla de loto que usan, las marcas verticales de gopicandana o madera de sándalo en sus frentes y los signos de la caracola y el disco en sus hombros. Tales Vaisnavas purifican rápidamente al mundo”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.123) El verso subsiguiente es de espíritu similar: “Yo soy el sirviente de aquel cuyos brazos están marcados con los símbolos de Visnu, cuyo poder de oratoria se utiliza constantemente para glorificar los nombres de la Persona Suprema, que usa las líneas verticales de tilaka en su frente y un collar de semillas de loto”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.124) Hemos de reconocer que previamente se ha dicho que aunque alguien use los símbolos recordatorios del Señor Supremo, si actúa de un modo contrario a los principios de la devoción como se trazan en las Escrituras, participando incluso en actividades pecaminosas, luego no se lo debe considerar digno de asociación. Debe, sin embargo, recibir respeto debido a que ostenta las señales externas de un Vaisnava. En el Brahma Purana se expresa: “Todo aquel que no ofrezca respeto a quien esté marcado con los símbolos de Krishna, perderá el mérito acumulado de 12 años de actos piadosos”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.98)

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En el Padma Purana, se hace la siguiente declaración sobre la estampación de los símbolos en el cuerpo: “Hay que purificarse mirando al Sol si alguna vez se ha de contemplar el rostro de un ser humano inferior que blasfeme a un devoto tatuado con los símbolos de Visnu, como ser el disco”. (Hari Bhakti-vilãsa 15.40) En este mandato no se indican los signos en la mano, hechos en determinados momentos en el curso de la adoración, llamados también mudras. Estos mudras poseen nombres como ãvãhani (usados al convocar a la deidad), sthãpini (al sentarla); sannidhãpani (aproximándola); dhenu (“la vaca”); matsya, (“el pez”); kurma (“la tortuga”); sankha (“la caracola”); cakra (“el disco”); gadã (“la maza”); padma (“el loto”), etc. Hay particularmente dieciséis de esos movimientos con las manos que se utilizan en cada etapa de la adoración con dieciséis elementos (sodasopacãra). (32) cantar canciones devocionales; (33) danzar para la Deidad, (3) (34) hacer sonidos auspiciosos como soplar la caracola para recordarnos al Señor; (35) actuar obras dramáticas sobre los pasatiempos del Señor; (36) realizar sacrificios de fuego de acuerdo a las regulaciones de las Escrituras; (37) hacer ofrendas a la Deidad; (38) invitar a las personas santas y devotos a nuestro hogar; (39) realizar la puja; (40) tomar los remanentes de comida ofrecida a las Deidades y los Vaisnavas; (41) tomar los remanentes del pãn ofrecido a la Deidad; [los Gaudiya Vaisnavas han adoptado el humor de Rãdhãrãni en Su separación de Krishna después que El parte hacia Mathurã. En ese espíritu de separación, ellos buscan constantemente a su Señor, orando, “ ¿Dónde está el Señor de mi vida, el que toca la flauta?”. En este humor de vipralambha, que fue el ejemplo sentado por Sri Caitanya Mahãprabhu Mismo, los Gaudiya Vaisnavas no ponen el pãn en su boca ni lo tragan, aunque esté ofrecido a Rãdhã y Govinda como un elemento de sus pasatiempos de unión. Antes bien, lo colocan sobre sus cabezas, como señal de respeto. Se puede ofrecer tãmbula a Sri Caitanya Mahãprabhu sabiendo que El es la encarnación combinada tanto de Rãdhã como de Krishna, mas sin comerlo después, solo respetándolo y adorándolo como remanente de la Deidad. El motivo es que el tãmbula es considerado un afrodisíaco. Srimati Rãdhãrãni, la hija del Rey Vrsabhãnu, es la encarnación del aspecto más elevado de la emoción divina o mahãbhãva. Ella es la amada de Krishna, la principal de Sus amantes, totalmente absorta en El. Ella encanta a Aquel que fascina incluso al propio Cupido. Ella ofrece pãn a Krishna para complacerlo, aumentando Su deseo de amor trascendental. Su única motivación es complacer Sus sentidos. Sin embargo, si alguien pretendiera aceptar el prasãdi pãn sin esta clase de motivación pura, simplemente de modo de aumentar la propia capacidad de complacencia de sus sentidos, esto no es aprobado por quienes buscan lograr el servicio devocional puro. Los principiantes en la práctica devocional están llenos de contaminaciones y no deben ingresar a zonas que están más allá del reino de su competencia. Quizás pretendan estar honrando el prasadãm, pero el resultado sin embargo, será que despierten sus deseos escondidos de disfrute sensorial y se volverán sensuales. Por esa razón, los Gaudiya Vaisnavas no comen prasãdi pãn, sino que lo veneran posándolo en sus cabezas. Por supuesto pueden ingerirse otras clases de alimentos prasãdi, mas incluso en ese caso, Srila Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha advertido: jihvãra lãlase jebã iti uti dhãya sisnodara-parãyana krsna nãhi pãya

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“Quien corre de un lado a otro con el deseo de complacer su lengua, se apega a su estómago y genitales y no obtiene a Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 3.6.227) (42) asociarse con Vaisnavas. [Hay muchas citas Escriturales que ilustran la importancia de dicha asociación, y las mismas han sido discutidas en un capítulo anterior]; (43) inquirir sobre los aspectos particulares del deber, o sea, los deberes religiosos relacionados con el servicio devocional; (44) seguir las reglas particulares de ayuno que rigen para los tres días desde Dasami a Dvãdasi. [Conforme al Hari Bhakti-vilãsa, en Dasami y Dvãdasi, solo se debe comer una vez al mediodía, tomando havisyãnna, un atole sin sal o especias. En Ekãdasi, se debe ayunar sin tomar siquiera agua. Alternativamente, uno puede tomar anukalpa, un poco de prasãda sin granos. Hay que estar fijo en conservar fielmente los votos en estos tres días, en la medida en que se goce de un buen estado de salud]/ (4); (45) observar las festividades y días sagrados Vaisnavas e ir en los peregrinajes [Sanãtana Gosvãmi comenta que las fiestas y días sagrados incluyen Janmãstami, etc., mientras que peregrinaje se refiere a visitar los templos, etc. Por extensión, este mandato abarca hacer tulasi y jardines de flores, etc.]; (46) observar los ocho días especiales [Los ocho días especiales (vãsarãstakam) son los ocho grandes Dvãdãsis: Unmilani, Vyañjulio, Trisprsã, Paksavardhini, Jayã, Vijayã, Jayanti, Pãpanãsini]; (47) hacer las debidas ofrendas de comida y servicio a la Deidad, según la estación, de ser posible al estilo real [Sanãtana da el ejemplo del festival de columpio en la Primavera, como un tipo de servicio apropiado a esa estación]; (48) acatar todas las observancias especiales Vaisnavas; (49) pensar en el maestro espiritual como Dios; [Hay muchos versos que deben ser estudiados en relación con esta idea. Algunos de ellos son: saksãd-dharitvena samasta-sãstrair uktas tathã bhãvyata eva sabdhih kintu prabhor yah priya eva tasya vande guroh sri-caranãravindam “Yo adoro los pies de loto de mi maestro espiritual, quien como expresan todas las Escrituras es el Señor Hari Mismo y es ciertamente concebido de ese modo por todos los santos. Esta identidad se debe a que es muy querido para el Señor”. (Gurvastakam 7, Visvanãtha Cakravarti) mukunda-presthatve smara param ajasram nanu manah “ ¡Oh mente! Piensa en el guru como aquel que es muy querido para Mukunda”. (Manahsiksã, 2, Raghunãtha dãsa) ãcãryam mãm vijãniyãn nãvamanyeta karhicit na martya-buddhyãsuyeta sarva-deva-mayo guruh “Sabe que el guru es Mi propio ser y nunca lo desdeñes. Nunca lo consideres un hombre ordinario, pues el guru es la suma total de todos los semidioses”. 104


(Srimad Bhãgavatam 11.17.27)] (50) cuidar la planta tulasi y colectar diariamente sus hojas; (51) servir a la Deidad y al guru, poniéndolos a descansar con masajes en los pies y un lecho apropiado para dormir, etc. (52) a la hora de ir a la cama, recordar a Rãma y Su entorno, pues se dice que: rãmam skandam hanumantam vainateyam vrkodaram sayane yah smaren nityam duhsvapnas tasya nasyati “Aquel que recuerda a Rãma, Skanda, Hanuman, Garuda o Bhima antes de ir a la cama, nunca tendrá pesadillas”. (Hari Bhakti-vilãsa 11.155) LAS PROHIBICIONES PARA EL VISNU-YÃMALA Estas son las cincuenta y dos reglas que cabe esperar acate un discípulo iniciado. Hay asimismo cincuenta y dos prohibiciones enumeradas en el mismo Visnu-yãmala. Se prohibe al discípulo iniciado: 53) dormir en el amanecer o el crepúsculo; (54) ir al toilet sin limpiarse después con tierra; (55) realizar el ãcamana de pie; (56) sentarse en el asiento del guru; (57) sentarse delante del maestro espiritual con las piernas extendidas; (58) pisar la sombra del maestro espiritual; (59) pasar por alto el baño matutino si se goza de buena salud; en caso de estar enfermo, debe bañarse mentalmente y luego colocarse ropas limpias; (60) pasar por alto la adoración diaria de la Deidad, a menos que se halle incapacitado; (61) olvidar despertar a la Deidad y el maestro espiritual para saludarlos en la mañana; (62) hacer una exhibición de su erudición delante del maestro espiritual; (63) sentarse en cuclillas delante del maestro espiritual; (5) (64) colocarse el tilaka sin pronunciar la correspondiente fórmula; (65) hacer el ãcamana, sin pronunciar la correspondiente fórmula; (66) usar ropas azules; (67) hacer amistad con los no devotos. [Como escribiera Narottama en el Prema-bhakticandrika: karmi jñãni michã bhakta nã habe tãhe anurakta - “No pongas tu cariño en los trabajadores fruitivos, los filósofos impersonalistas y los falsos devotos”]; (68) leer textos que no enseñen el servicio devocional; (69) apegarse a cuestiones triviales y placeres; (70) comer carne o ingerir bebidas alcohólicas; (71) ingerir otras sustancias intoxicantes; (72) comer lentejas rojas (masura) y demás alimentos en la modalidad de la ignorancia, como ser arroz quemado, etc.; (73) comer sãka, tumbi o kalañja, etc.: [Sãka se refiere a ciertas clases de hojas que afectan adversamente la vista o la fuerza corporal, en resumen, cualquier clase de vegetal que sea malsano para la salud. Por supuesto hay muchas otras clases de hojas, como ser patola-sãka, vãstuka o betho 105


sãka, nalitã (espinaca preparada con las hojas de la planta de cáñamo y demás clases de espinaca que están permitidas. La espinaca vãstuka agradaba particularmente a Sri Caitanya Mahãprabhu. Nosotros seguimos a Bhaktivinoda Thãkura en el canto diario: gaura priya sãka sevane jivana sãrthaka mãni “Considero mi vida perfecta cuando como la espinaca que es querida a Gaura”. suktã-sãkãdi bhãji nãlitã kusmãnda “Yasoda sirve suktã, diversas clases de espinaca, vegetales fritos, espinaca de yute y calabaza”. El tumbi es también llamado alãmbu y en bengalí se lo conoce comúnmente como lãu, en inglés, “bottle-gourd” (*) Lo que se prohibe aquí son determinadas clases de calabazas como ser la tumba redonda, el lãu blanco y la calabaza amarga y no cada clase de calabacín o calabaza. Mahãprabhu era particularmente aficionado a una preparación hecha con lãu y leche. Cada anochecer, antes de tomar sannyãsa, El comía el lãu traído por Su devoto Sridhara, que era cocinado con leche por Su madre Saci. En el diccionario de Sánscrito encontramos la definición de kalañja: sabda-kalpa-druma como sigue: visãstra-hata-mrga-paksinau - “animal o pájaro abatido con un arma venenosa o la carne de dicha criatura”. (6) También se describe como carne seca. Las palabras na kalanjam bhaksajet (“no comáis kalañja) se hallan asimismo en los Upanisads. Otras Escrituras también declaran que comer carne seca, tener relaciones sexuales con una mujer mayor que uno mismo, los primeros rayos del Sol, las cuajadas hechas con leche recién ordeñada, la actividad sexual y dormir después de la puesta de Sol, todo ello vicia la energía vital. En Tretã y Dvãparã Yugas, a los ksatriyas se les permitía comer la carne de los animales que habían cazado personalmente. En Kali-yuga sin embargo, hay varias clases de comportamientos denominados kali-varjya, que no están permitidos. Son cinco en total: la ejecución del sacrificio de caballo (asvamedha-yajña), el sacrificio de la vaca (go-medha yajña), la renuncia a las obras (karma-sannyãsa), hacer ofrendas de carne a los antepasados y la costumbre de que el hermano menor engendre progenie para mantener el linaje familiar. (Caitanya Caritãmrta 1.18.64) asvamedham gavãlambham sannyãsam palapaitrkam devarena sutotpattim kalau pañca vivarjayet La palabra “etc.” en el verso original que describe esta regla, significa según Sanãtana Gosvãmi la berenjena. En el octavo capítulo del Hari Bhakti-vilãsa, versos 64-65, hay otra lista de comidas prohibidas que incluyen las cebollas y el ajo. (74) tomar alimento ofrecido por un no devoto; (75) acatar cualesquiera observancias especiales relativas a dioses ajenos a Visnu; (76) cantar cualquier otra fórmula ajena a los mantras de Visnu; (77) ocuparse en cualquier clase de ritos de magia negra, como ser mãrana (creado para _____________________________ (*) En español, “calabacín”. N. de T. 106


matar a alguien), uccãtana (creado para causar aflicciones a otro) o vasikarana (tener a alguien en calidad de esclavo); (78) adorar a la Deidad con ingredientes inferiores cuando se puede mejorar; (79) permitirse ser superado por emociones como el dolor; (80) observar el Ekãdasi cuando se superpone a Dasami; (81) diferenciar entre la quincena creciente del Ekãdasi y la quincena menguante; [en otras palabras, el ayuno debe ser descartado si en cualesquiera Ekãdasi no se hace diferencia]; (82) ocuparse en cuestiones comerciales ilícitas o apostar; (83) comer frutas y afines en un día de ayuno si se puede ayunar completamente; (84) celebrar la ceremonia srãddha en Ekãdasi; (85) dormir durante el día de Dvãdasi; (86) recoger hojas de tulasi en Dvãdasi; (87) evitar bañar a Visnu en Dvãdasi; (88) realizar la ceremonia srãddha con algo que no sea Visnu prasãda: (89) realizar la vrddhi-srãddha (una ofrenda a los progenitores en cualquier ocasión próspera como ser el nacimiento de un hijo, etc.) sin hojas de tulasi; (90) realizar una ceremonia srãddha con un sacerdote no Vaisnava [a lo que Sanãtana añade: “donde no hay Vaisnavas presentes, o donde se emplea algo que no es Visnu prasãda para hacer las oblaciones”]; (91) usar agua para purificarse personalmente con ãcamana, tras haber bebido caranãmrta; (92) adorar al Señor estando sentado en un asiento de madera [Puede hacerse en tanto no se esté sentado directamente sobre la madera, o sea sobre un trozo de tela tendido sobre la madera]; (93) ocuparse en charlas inútiles a la vez que se realiza la adoración o puja de la Deidad; (94) adorar con adelfas (7) y demás flores venenosas (como la hierba calotropis ginatea); (95) usar implementos de hierro en la adoración; (96) usar tilaka horizontal como los Sivaítas; (97) usar cualquier artículo impuro o sin lavar, para adorar la Deidad o adorar con una mente desatenta; (98) ofrecer reverencias con una sola mano o circumbalar solo una vez; (99) ofrecer a la Deidad alimentos sobrantes o alimentos que han sido contaminados por el contacto con los sobrantes; (100) cantar el mantra sin contar la cantidad de veces que uno lo hace [El mantra aquí aludido es aquel que contiene una sílaba germinal y contiene la palabra svãhã o namah y que ha sido concedido por el maestro espiritual. La regla es que se debe cantar siempre el mantra una cantidad establecida de veces por día. Esto no se aplica al maha-mantra (Hare Krishna) que puede ser cantado ya sea en cuentas, conforme a un número fijo o en voz alta, sin contar]; (101) revelar el mantra a cualquiera; (102) debido al empleo en algún acto pecaminoso, perder las principales ocasiones para la ejecución de actos devocionales o (103) ocuparse en la ejecución de actos religiosos en otros horarios que los prescritos; (104) mostrar rechazo por tomar el Visnu prasãda. LA CEREMONIA DE INICIACION Todos los Vaisnavas deben ser cuidadosos y evitar cualquiera de estos actos prohibidos. Antes de dar la iniciación, el guru debe instruir al discípulo en perspectiva en estas cincuenta y dos prescripciones y cincuenta y dos prohibiciones. El discípulo debe aceptar cualquiera de estos mandamientos diciendo bãdham o “Yo acepto”. Cuando el discípulo ha convenido en hacer todo, el 107


guru debe hacerle realizar la ceremonia de las luces y seguidamente adorar a la Deidad. Una vez hecho esto, el guru susurra el mantra en su oído derecho. angikare krte bãdham tan-nirãjana-purvakam deva-pujãm kãrayitvã daksa-karne mantram japet “Tras haber sido así iniciado, el discípulo ahora completamente concretado, debe ponerse de pie y luego postrarse delante del maestro espiritual, colocando su cabeza en los pies del guru en la medida en que se le permita. Seguidamente, solicitándole sus bendiciones, el discípulo debe hacer donaciones al guru hasta el límite de su capacidad”. (Hari bhakti vilãsa 2.179) Después de adorar a su maestro espiritual, debe continuar adorando a los demás Vaisnavas conforme a su capacidad y luego alimentarlos a todos. Tras recibir las bendiciones del guru y los Vaisnavas, ha de solicitar su permiso y sentarse a comer junto a su familia y amigos. La persona afortunada que acate este procedimiento Escritural para la iniciación, ciertamente tendrá una vida larga y bendita, concretando todos sus sueños. Toda la parafernalia, como ser el recipiente de agua que haya sido utilizado para realizar los rituales de iniciación, deben ser respetuosamente ofrecidos al maestro espiritual como regalos (daksinã), aunque él no solicite que se le entreguen. El guru no pedirá más de su estudiante que la honra a sus enseñanzas. De todos modos, el discípulo no debe demostrar avaricia sino antes bien presentar al guru regalos de tierra, vacas, ropas, oro o lo que sea que esté a su alcance. También debe anhelar complacer a la esposa e hijos del guru con presentes tales como ornamentos de oro. Sin embargo, si un discípulo pobre no puede sino ofrecer su persona con sentida sinceridad, el maestro espiritual estará contento. Los eruditos de las Escrituras han dado el nombre de diksã al proceso por el cual una entidad viviente obtiene el conocimiento divino y, abandonando la felicidad que proviene del accionar de los objetos sensoriales temporales, ingresa a la búsqueda de la devoción eterna por el Señor Krishna. El resultado secundario de este proceso es que todas sus tendencias al pecado son completamente eliminadas. La verdadera satisfacción del maestro espiritual se produce al ver el sincero esfuerzo del discípulo por ocuparse en el servicio devocional sin ninguna aspiración por los disfrutes del mundo, la liberación o los poderes yóguicos. Esta actitud se denomina jñãna-sandesa-daksinã o “el regalo de la búsqueda sincera de conocimiento”. Los falsos maestros buscan el servicio, la fama, la riqueza y demás provechos de sus discípulos, mientras que el verdadero guru es feliz simplemente al ver que el deseo por adorar al Señor se incrementa en su discípulo.

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CAPITULO IX DIKSA MANTRA Y EL SANTO NOMBRE El Domingo 3 de Diciembre de 1967, un intrigante artículo periodístico apareció en el Ananda Bazar Patrika, importante periódico de Calcuta. El encabezado rezaba: “Aún Suceden Milagros Hoy en Día”. La historia había sido enviada el día anterior por un reportero del plantel, procedente de Alipore Dwar, quien escribió: “El hijo menor de Kulup Chandra Das de la región Chekman de Madara Hat fue mordido por una víbora. Se llamaron muchos doctores Ayurvédicos y exorcistas pero en vano. Finalmente vino un doctor alópata y declaró al niño envenenado como muerto. Aún así, sus padres deseaban comprobar si aún restaba una última oportunidad para salvar a su hijo. Ellos habían oído sobre una pequeña comunidad de exorcistas u ojhãs, que vivían cerca del pueblo de Bogribari Hat, ubicado entre Phalakata y Jateshwar y que en apariencia sabían como curar las picaduras de víboras. “Uno de estos ohjãs vino a Chekmari y, tras cantar un conjuro sobre tres pequeñas caracolas, los envió a buscar a la víbora que había mordido al niño. Bajo los efectos del hechizo, la víbora salió de su escondite y se escurrió adentro de la casa de Kulup Das. Las tres conchillas sobre las cuales el ohjã había recitado su encantamiento, fueron adheridas a la cabeza, la espalda y la cola de la serpiente. “Por todo un día y toda una noche, la víbora succionó el veneno del cuerpo del hijo de Kulup Das, del mismo punto donde lo había herido. Luego, súbitamente, el cuerpo del niño se levantó de los muertos. Miles de personas presenciaron este hecho”. El reportero no mencionaba dónde había ocurrido el incidente, mas éste no es el único incidente de esta clase. El asombroso poder de tales mantras o conjuros se observa aún el día de hoy, obrando en diferentes áreas de la vida. En mi aldea natal de Ganganandapur en el distrito de Jessore, había un obrero del cuero llamado Haripada Muchi, que era un ojhã muy bueno, que también sabía como curar las picaduras de víbora, con encantamientos de esta clase. En una ocasión me dijo: “A menos que uno tenga completa fe en el guru y el mantra que él ha dado, nunca experimentará directamente su potencia”. Hay numerosos hechizos que funcionan contra la posesión fantasmal o la mordida de víboras. Aunque estos conjuros quizás se digan en un dialecto vulgar y convoquen el poder de algún dios inferior, de todos modos se observa que son notoriamente efectivos. Si tales mantras producen resultados, luego debemos investigar racionalmente porqué los poderosos mantras de seis, ocho, 10, 12, 18 ó 32 sílabas, santificados por la presencia de la sílaba germinal y las palabras de rendición (svãhã o namah) no revelan sus potencias innatas, aún cuando han descendido de una sucesión discipular pura. Quizás tendríamos que considerar la introspección del obrero del cuero de Ganganandapur, pues él adivinó claramente la razón de nuestro fracaso. LA POTENCIA DE LOS VISNU-MANTRAS El saktyãvesa avatar del Señor Supremo, Vedavyãsa, indicó lo mismo hace muchos siglos en su Padma Purana: arcye visnau silã-dhir gurusu nara-matir 109


vaisnave jãti-buddhir visnor vã vaisnavãnãm kali-mala-matgane pãda-tirthe ‘mbu-buddhih sri-visnor nãmni mantre sakala-kalusa-he sabda-sãmãnya-buddhir visnau sarvesvarese tad-itara-sama-dhir yasya vã nãraki sah “El que considera la Deidad del templo como hecha de madera o piedra; quien considera al maestro espiritual en la sucesión discipular como un hombre ordinario; que considera que un Vaisnava del propio clan infalible del Señor pertenece a una determinada casta o credo; quien piensa que el caranãmrta o agua del Ganges es agua común; quien considera al mantra compuesto de los nombres del Señor, que destruye todos los pecados, como un conjunto de palabras ordinarias o que considera al Señor Supremo de todos los señores, Visnu, como igual a un ser humano ordinario, es tomado como un residente del infierno”. Todo mantra que revela la dulzura del Señor Supremo como se manifiesta en Vrndavan, debe considerarse superior porque esta forma es superior a todas las demás formas del Señor, tales como las que El revela en Dvãrakã. El mantra de 18 sílabas, llamado sammohana, es precisamente ese mantra; ciertamente, se lo considera el rey de todos los mantras. El Hari-bhakti vilãsa ha citado muchas Escrituras, incluyendo el Gopãla-tãpini Upanisad, el Trailokya-sammohana-tantra y el Sanat-kumãra-kalpa, todos los cuales atestiguan la superexcelencia de este mantra. El Bhãgavata declara que todas las diferentes porciones y porciones plenarias del Señor emanan de Krishna, quien es el Señor Supremo Mismo. Por consiguiente, así como Krishna es claramente la Persona Suprema, por encima de todas las demás manifestaciones de la Divinidad, asimismo Su mantra es superior a todos los demás mantras. Puesto que el lilã de Krishna en Vrndavan, con sus cualidades de dulzura y munificencia, es superior a los demás pasatiempos del Señor, el mantra que contiene ese lilã y lo revela, a saber, el mantra de 18 sílabas, es supremo entre todos ellos. En el Trailokhya-sammohana-tantra, el propio Mahãdeva glorifica este mantra a su consorte Bhagavati Devi: yathã cintãmanih srestho yathã gaus ca yathã sati yathã dvijo yathã gangã tathãsau mantra uttamah yathãvad akhila-srestham yathã sãstram tu vaisnavam yathã susamskrtã vãni tathãsau mantra uttamah ato mayã suresãni pratyaham japyate manuh naitena sadrsah kascid jagaty asmin caracare “Así como la piedra filosofal es la mejor de todas las alhajas; la vaca es la mejor de las bestias; Sati es la mejor entre las mujeres; el brahmana es el mejor de los seres humanos y el Ganges es el mejor entre los ríos, asimismo este mantra es el mejor de todos los mantras. Así como las Escrituras Vaisnavas son lo mejor entre todas las enseñanzas espirituales y como el Sánscrito es supremo entre los idiomas, asimismo este es el mejor de todos los mantras. Por consiguiente, oh reina de las diosas, yo canto diariamente este mantra. No hay nada como él en todo el universo”. (Hari-bhakti vilãsa 1.185-6) 110


El Hari-bhakti vilãsa también cita el Sanat-kumãra-kalpa, que expresa: “Por la gracia de este mantra, Indra obtuvo fácilmente la posición de rey de los semidioses. Debido a su mala suerte, Indra fue maldecido por Durvãsã pero nuevamente, por la fuerza de este mantra, fue reinstalado en su posición”. (Hari-bhakti vilãsa 1.190-1) Es tan poderoso, que no depende del purascarana o cualquier otra clase de ejecución ritual tradicional para resaltarlo. Simplemente por recitarlo, uno puede obtener el resultado deseado. bahunã kim ihoktena purascarana-sãdhanaih vinãpi japa-mãtrena labhate sarvam ipsitam “ ¿De qué sirven todas estas instrucciones? Simplemente por cantar este mantra, aún sin las estrictas restricciones del purascarana vrata, se puede obtener todo lo que uno desee”. (Sanat-kumãra-kalpa, citado en el Hari-bhakti vilãsa 1.192) PURASCARANA Comúnmente existen diversos procedimientos purificatorios (samskaras) que se prescriben antes de una iniciación de modo de purificar el mantra e investirlo plenamente de poder. Conforme al Haribhakti vilãsa, estos son diezL janana, jivana, tãdana, rodhana, abhiseka, vimalikarana, ãpyãyana, tarpana, dipana y gopana (1). Sin embargo, los Krishna mantras en general, son tan poderosos que no hay necesidad de estos samskãras: balitvãt krsna-mantrãnãm samskãrãpeksanam na hi (Haribhakti vilãsa 1.235) Pese a que dichos samskãras se estiman innecesarios, el Hari-bhakti vilãsa brinda una extensa descripción de la observancia del purascarana en su capítulo décimo séptimo o vilãsa. El purascarana se define como sigue en el Agastya-samhitã: pujã traikãliki nityam japas tarpanam eva ca homa brãhmana-bhuktis ca purascaranam ucyate “Hay cinco aspectos para la observancia del purascarana: la puja tres veces al día, el canto constante de la japa, las oblaciones de agua, el sacrificio diario de fuego y alimentar a los brahmanas”. (Hari-bhakti vilãsa 17.11) Conforme a estas directivas, hay que rendirse al guru, a Gaurãnga y a Radha-Krishna, realizando una puja con los 16 ingredientes. Seguidamente, con el permiso del maestro espiritual, en el momento auspicioso, se comienza a recitar el mantra. Hay un mantra específico que el devoto debe pronunciar a modo de compromiso para completar el voto: adyãstãdasãksara-sammohana-mantrasya siddhi-kãmaiyat-sãñkhya-japa-taddasãmsãmukadravyaha-homa-tad-dasãmsãmsãmuka-tarpana-tad-dasãmsa-brãhmanabhojanãtmaka-purascaranam karisye. (2)

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“A partir de hoy, realizaré un purascarana para lograr la perfección en el Sammohanamantra de 18 sílabas. Cada día, cantaré un número específico de mantras. Ofreceré un décimo de las muchas oblaciones (especificar el objetivo) al fuego del sacrificio. Realizaré un décimo de esas muchas oblaciones, al agua sagrada y alimentaré a los brahmanas, en un décimo de dicha cantidad”. En otras palabras, si uno decide cantar el mantra 20.000 veces, deben ofrecerse 2.000 oblaciones al fuego del sacrificio, 200 oblaciones al agua y alimentar a 20 brahmanas. En la actualidad y en esta Era no es sencillo celebrar una ceremonia tan elaborada en plena conciencia, pues la mente de las personas fluctúa. En vista de ello, el Hari-bhakti vilãsa ha provisto una versión más breve del purascarana, basado en el servicio fiel al guru. Esta sección del Hari-bhakti vilãsa se reproduce aquí para la consideración especial del sadhaka. LA VERSION MAS BREVE DEL PURASCARANA tato mantra-prasiddhy-artham gurum sampujya tosayet evam ca mantra-siddhih syãt devatã ca prasidati “De modo de lograr la perfección en el mantra, se debe complacer al guru con los debidos actos de adoración. Por así hacerlo, no solo se alcanzará el objetivo de perfeccionar el mantra, sino que la deidad también estará complacida”. (Hari-bhakti vilãsa 17.238) athavã devatã-rupam gurum dhyãtvã pratosayet tasya cchãyãnusãri syãd guru-mulam idam sarvam tasmãn nityam gurum bhajet purascarana-hino’pi mantri siddhyen na samsayah “Alternativamente, se debe complacer al guru meditando en él como la forma de la deidad. Hay que considerarse personalmente consagrado a servir al guru como una sombra. Hay que adorar constantemente al guru, quien es el fundamento de todas nuestras actividades espirituales. Aún sin realizar el purascarana, se puede lograr la perfección de cantar el mantra a través del servicio al guru. De esto no cabe duda alguna”. yatha siddha-rasa-sparsãt tãmram bhavati kãñcanam sannidhãnad guror eva sisyo visnumayo bhavet Pues se refiere que: “Así como el cobre se transforma en oro por el toque del mercurio especialmente tratado, así el discípulo adopta las cualidades de Visnu a través de la asociación con su guru”. (Hari-bhakti vilãsa 17.241-243) 112


En su comentario al Hari-bhakti vilãsa 17.241, Sanãtana Gosvãmi dice además, “Simplemente por la gracia del maestro espiritual, puede lograrse la perfección en el purascarana”. (kevala-sri-guruprasãdenaiva purascarana-siddhih syãt) Atento al Hari-bhakti vilãsa, hay que cantar el mantra después de adorar a la Deidad con puja tres veces al día. De no poder hacerse, dos veces al día o al menos una vez. Si el sãdhaka vive en la misma aldea que el guru, debe ir diariamente a ofrecerle homenaje. Siempre hay que asociarse con devotos, etc....” yasya deve ca mantre ca gurau trisv api niscalã na vyavacchidyate buddhis tasya siddhir aduratah mantrãtmã devatã jñeyã devatã guru-rupini tesãm bhedo na kartavyo yadicched istam ãtmanah “No se está lejos de la perfección si la inteligencia está fija en la Deidad, el mantra y el guru. El alma del mantra es la Deidad. La Deidad se manifiesta en la forma del guru. No se deben hacer diferencias entre estos tres si se desea obtener el deseo del corazón”. (Hari-bhakti vilãsa 17.65-66) En el Séptimo Canto del Srimad Bhãgavatam se declara asimismo que uno obtiene la gracia del Señor por el servicio fiel y consagrado al guru. Krishna dijo lo mismo a Su amigo Sudãmã Vipra: nãham ijyã-prajãtibhyãm tapasopasamena ca tusyeyam sarva-bhutãtmã guru-susrusayã yathã “Yo, el alma de todos los seres, no me agrado tanto por la ejecución de los deberes prescritos de los cuatro ãsramas (a saber, sacrificios, servicio a la familia, austeridades y renunciación) como lo hago por el servicio al guru”. (Srimad Bhãgavatam 10.80.34) Pese a haber obtenido ese mantra tan poderoso de Sri Gurudeva, debido a la falta de constancia y a nuestra incapacidad para recibir la misericordia del maestro espiritual, no somos capaces de percibir la gran potencia que yace latente dentro del mantra. En este capítulo observamos al principio en la historia del periódico, que hasta un no brahmana que no acató los principios regulativos fundamentales de la vida espiritual, pudo de todos modos recitar un mantra con tanta potencia que las tres conchillas atacaron el cuerpo de la víbora, trayéndola desde la espesa jungla, obligándola a regresar a la casa donde había picado a un niño y seguidamente contrarrestar su propia mordida. ¿Luego esos que han recibido el mantra en una sucesión discipular pura, habrían de ser incapaces de percibir el poder que hay dentro del mismo? Por supuesto que no. La devoción tiene el poder de atraer a Sri Krishna Mismo. Por la gracia de la potencia interna de Krishna, Srimati Rãdhãrãni, cabe esperar recibir la gracia de la diosa de la devoción. A través de la 113


gracia del guru, que no es diferente de Srimati Rãdhãrãni, se puede experimentar directamente la declaración del Señor: “solo a través de la devoción se Me puede conocer”. (bhaktyãham ekayã grãhyah, bhaktyã mãm abhijãnãti). DISTINCION ENTRE EL MANTRA Y EL SANTO NOMBRE En Sus instrucciones a Prakãsãnanda Sarasvati, Mahãprabhu hizo la siguiente distinción entre el mantra (el mantra de iniciación) y el Santo Nombre (también llamado el Mahã-mantra): krsna-mantra haite haibe samsãra-mocana krsna-nãma haite pãbe krsnera carana “Por cantar el mantra de Krishna, uno será liberado de la existencia material. Y por cantar el nombre de Krishna, uno llegará a Sus pies de loto”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.73) Este mundo se basa en el principio de aceptación y rechazo de los objetos sensuales. Aquel que fija su mente en el mantra es liberado de tal enredo. Luego, por cantar los Santos Nombres en el sankirtana, se obtiene el servicio directo a los pies de loto del Señor. krsna-nãma-mahã-mantrera ei ta svabhãva je jape tãra krsne upajaya bhãva “La naturaleza del Mahã-mantra de los nombres de Krishna es tal, que todo aquel que lo canta desarrolla un sentimiento por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.83) “Todas las Escrituras dicen que el fruto de cantar los Santos Nombres es desarrollar amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.86) El Señor Mismo declaró que todas las perfecciones vendrán por la gracia del Santo Nombre (ihã haite sarva siddhi haibe sabãra). Pero lo más importante, la quinta y última meta de la vida humana, el amor por Krishna, emerge del canto de los nombres del Señor: krsna-visayaka prema parama purusãrtha jãra ãge trna-tulya cãri purusãrtha pañcama purusãrtha premãnandãmrta-sindhu moksãdi ãnanda jãra nabe eka bindu “El amor por Krishna es la meta suprema de la vida humana o purusãrtha. Las otras cuatro metas de la vida son insignificantes comparadas con ésta. Esta quinta meta de la vida, el prema, es como un océano de néctar extático. En comparación, los gozos derivados del dharma, artha, kãma y moksa, no son más que una gota de agua”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.84-5) Todas estas citas de las Escrituras muestran que el logro definitivo del devoto que toma refugio en el Santo Nombre, es el amor por Krishna o prema. “En lo íntimo de sus corazones, las personas santas contemplan constantemente la inconcebiblemente hermosa forma negruzca del hijo de Yasodã, 114


Krishna, y Sus inconcebibles e innumerables atributos, con el ojo de la devoción untado con la savia del amor”. (3) ENFOQUES PAÑCARATRA Y BHÃGAVATA AL SERVICIO DEVOCIONAL El Señor Supremo, el hijo del rey de Vraja, es influenciado solo por el amor del devoto, cuyo único deseo es complacer Sus sentidos trascendentales. Sin embargo, debido al propio hecho de que la gente posee cuerpos materiales, ellos por lo general se ocupan en actividades pecaminosas y sus mentes están perturbadas. En la escuela Pañcarãtrika, se ha concedido importancia a la adoración de la Deidad, precedida por la iniciación en el mantra, de modo de disminuir estas características. No obstante, la meta última de la devoción pura se describe del mismo modo, tanto en la literatura Pañcarãtra como en el Srimad Bhãgavatam. Así pues, en el Bhakti-rasãmrta-sindhu, Rupa Gosvãmi sintetiza la esencia del Srimad Bhãgavatam, de la siguiente manera: anyãbhilãsitã-sunyam jñãna-karmãdy-anãvrtam ãnukulyena krsnãnusilanam bhaktir uttamã “La categoría más alta de devoción, el bhakti, se define como el cultivo de una actitud favorable hacia Krishna, desprovista de todo deseo material y sin ninguna adulteración de filosofía monista o actividad fruitiva”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.11, Caitanya Caritãmrta 2.19.167) Esto lo traduce Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi como sigue: anya-vañcha anya-pujã chãri jñãna karma ãnukulye sarvendriye krsnãnusilana “Un devoto debe emplear todos los sentidos en el cultivo de la conciencia de Krishna favorable. Debe hacer a un lado todos los demás deseos, la adoración de otros dioses, el cultivo del conocimiento monista y las actividades fruitivas”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.168) Mas Rupa sustenta aún más esta definición del bhakti con un verso del Nãrada-pañcarãtra: sarvopãdi-vinirmuktam tat-paratvena nirmalam hrsikena hrsikesasevanam bhaktir ucyate “El bhakti se define como la ocupación de los sentidos en el servicio del protector de los sentidos. Este servicio ha de estar libre de toda contaminación de identificación con el cuerpo y ser puro con la mente exclusivamente fija en Mí”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.12; Caitanya Caritãmrta 2.19.170) Aquí la característica fundamental de la devoción es la ocupación de los sentidos en el servicio del Señor de los sentidos. Esta devoción posee dos características que se consideran secundarias, esto es, dependientes de su debida ejecución. La primera es que debe estar libre de todo upãdhi o 115


identificación con intereses egoístas del cuerpo. La segunda es que será purificado debido a que está absolutamente fijo en El. En tal sentido, ambas definiciones corren paralelas. A partir de esta práctica de abhideya del bhakti, se arriba a la meta última, - el prayojana - del prema. ei suddha-bhakti ihã hatte premã hayã pañcarãtre bhagavate ei laksana haya “Estas actividades son denominadas suddha-bhakti, servicio devocional puro. En la prestación de dicho servicio devocional puro, nuestro amor original por Krishna se desarrolla en el debido curso del tiempo. Sus características han sido descritas en los Pañcarãtras y el Srimad Bhãgavatam”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.169) Así pues, aunque las características del servicio devocional puro son idénticas de acuerdo a los senderos tanto Bhãgavata como Pañcaratra, cada sendero exhibe ciertas diferencias en sus prácticas más prominentes. El canto del mantra y la adoración de la Deidad se asocian con el sistema Pañcarãtrika y Dvãpara Yuga mientras que el canto de los Santos Nombres es una práctica extática asociada con los Bhãgavatas y es particularmente apropiada para la era de Kali. Esto lo confirma Madhvãcãrya en el siguiente verso encontrado en su comentario al Mandukya Upanisad: dvãpariyair janair visnuh pañcarãtrais ca kevalam kalau tu nãma-mãtrena pujyate bhagavãn harih “El Señor Supremo Visnu fue adorado de acuerdo al método Pañcarãtrika solamente en la Dvãparã; en la era de Kali, El es adorado exclusivamente con el Santo Nombre”. LA IMPORTANCIA DE CANTAR LOS SANTOS NOMBRES Hay muchos versos en el Srimad Bhãgavatam que atestiguan la preeminencia de las tres actividades devocionales principales de oír, cantar y recordar. tasmãd ekena manasã bhagavãn sãtvatãm patih srotavyah kirtitavyas ca dhyeyah pujyas ca nityadã “Por consiguiente, uno debe constantemente oír sobre, glorificar, meditar en y adorar al Señor Supremo, el protector de los devotos, con concentración única”. (1.12.14) tasmãt sarvãtmanã rãjan harih sarvatra sarvadã srotavyah kirtitavyas ca smartavyo bhagavãn nrnãm “Por consiguiente, Oh Rey, dondequiera uno se halle, siempre debe hablarse del Señor Supremo Hari, glorificarlo y recordarlo con total concentración”. (2.2.36) 116


tasmãd bhãrata sarvãtmã bhagavãn isvaro harih srotavyah kirtitavyas ca smartavyas cecchatãbhayam “ ¡Oh hijo de la dinastía Bharata! Quien desee la falta de temor, debe oír sobre, glorificar y también recordar al Señor Supremo Hari, el alma de todos los seres y el controlador supremo, pues solo El se lleva todas nuestras miserias”. (2.1.5) En el análisis final sin embargo, pese al énfasis puesto en estos tres tipos de actividad devocional, el kirtana, la glorificación del Señor o canto de Sus nombres es calificado de supremo por el Srimad Bhãgavatam: etan nirvidyamãnãm icchatãm akuto-bhayam yoginãm nrpa nirnitam harer nãmãnukirtanam “Oh Rey, se ha determinado que para esos yoguis que son indiferentes a los placeres materiales y que desean la completa falta de temor, el mejor sendero es el canto constante del santo nombre del Señor”. (2.2.36) nãma sankirtanam yasya sarva-pãpa-pranãsanam pranãmo duhkha-samanas tam namãmi harim param “Me postro ante el Señor Supremo Hari, el canto de Cuyo nombre resulta en la destrucción de todo pecado, y por prestarle homenaje al Cual, todas las miserias son aquietadas”. (12.13.23) Sri Caitanya Mahãprabhu también confirmó estas declaraciones del Srimad Bhãgavatam en Sus propias palabras: bhajanera madhye srestha nava-vidhã bhakti krsna-prema, krsna dite dhare mahã-sakti tãra madhye sarva-srestha nãma-sankirtana niraparãdhe laile nãma pãya prema-dhana “De las muchas vías de ejecución del servicio devocional, hay nueve variedades que se consideran las mejores, pues poseen una gran capacidad para entregar amor por Krishna y en tal sentido, a Krishna Mismo. De estos nueve procesos de servicio devocional, el más importante es el canto del santo nombre del Señor, pues al cantar sin ofensas uno obtendrá el tesoro del amor por el Señor”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.70-1) eka krsna-nãme kare sarva-pãpa ksaya nava-vidhã bhakti purna nãma haite haya 117


“Simplemente por cantar el santo nombre de Krishna, uno es liberado de todas las reacciones de una vida pecaminosa. Se puede completar los nueve procesos del servicio devocional simplemente por cantar el Santo Nombre”. (Caitanya Caritãmrta 2.15.107) En el duodécimo capítulo del Bhagavad-gitã se explica que recordar, contemplar al Señor y meditar en El, dependen de la purificación interna y por lo tanto no son fácilmente perfeccionados por la gente común. Por otro lado, puesto que el sankirtana es una actividad ejecutada con los sentidos externos, se halla al alcance de cualquiera, aún de los seres humanos perturbados de esta era de Kali. El sexto Canto del Srimad Bhãgavatam, declara que el bhakti o servicio devocional, es primariamente ejecutado en la forma del sankirtana: etãvãn eva loke ‘smin pumsãm dharmah parah smrtah bhakti-yogo bhagavati tan-nãma-grahanãdibhih “Por consiguiente, la suprema actividad religiosa para la gente de este mundo es el servicio devocional al Señor, realizado por actos tales como repetir Sus nombres divinos”. (6.3.22) La definición de kirtana ha sido brindada en el Bhakti-rasãmrta-sindhu (1.2.145) como “la glorificación audible de los nombres del Señor, Sus atributos, actividades, etc.”. (nãma-lilãgunãdinãm uccair bhãsanam tu kirtanam). Aún así, el mejor tipo de kirtana, también referido en el Srimad Bhãgavatam y enseñado por Gosvãmis tales como Sri Sanãtana, Sri Rupa y Sri Jiva, es el canto del Santo Nombre. Este es el principio religioso de la era de Kali, como lo promulgara la encarnación de Krishna, Sri Caitanya Mahãprabhu. EL CANTO DE LOS SANTOS NOMBRES ES EL PROCESO RELIGIOSO PARA ESTA ERA Mahãprabhu y todos Sus asociados declararon claramente que entre todas las prácticas devocionales, el canto de los Santos Nombres es la más importante. Harinãma-sankirtana no tiene otra meta o verdad que el amor por Krishna. La religiosidad, la prosperidad material, el disfrute de los sentidos y la liberación no deben ser buscados a través del canto del Santo Nombre. En la era de Kali, el Santo Nombre es la esencia de toda actividad religiosa y la esencia de todos los mantras. Hay muchas declaraciones en las Escrituras que sustentan este concepto: nãma vinã kali-kãle nãhi ãra dharma sarva-mantra-sãra nãma ei sãstra marma “En la era de Kali, no hay otra actividad religiosa que el canto de los Santos Nombres. El Santo Nombre es la esencia de todos los mantras”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.74) Cantidad de versos del último libro del Srimad Bhãgavatam también remarcan el canto de los Santos Nombres en la era de Kali. kaler dosa-nidhe rãjann asti hy eko mahãn gunah 118


kirtanãd eva krsnasya mukta-sangah param vrajet “ ¡Oh rey! La era de Kali es un océano de faltas, pero contiene una gran virtud: simplemente por cantar los nombres de Krishna uno es liberado y va a la morada suprema”. (Srimad Bhãgavatam 12.3.51) krte yad dyãyato visnum tretãyãm yajato makhaih dvãpare paricaryãyam kalau tadd hari-kirtanãt “Lo logrado en Satya Yuga por la meditación en Visnu, en Tretã-yuga por realizar sacrificios de fuego y en Dvãparã Yuga por la adoración de la Deidad, es alcanzado en Kali Yuga por el canto del nombre y las glorias de Hari”. (Srimad Bhãgavatam 12.3.52) Nãrada Muni, el vidente de los dioses, declaró claramente que en la era de Kali no hay otro medio para lograr la perfección: harer nãma harer nãma harer nãmaiva kevalam kalau nãsty eva nãsty eva nãsty eva gatir anyathã “En la era de riña e hipocresía, el único medio de liberación es el canto de los Santos Nombres del Señor. No hay otra manera, no hay otra manera, no hay otra manera”. (Brhan-nãradiya Purana, Caitanya Caritãmrta 1.7.76) Mahãprabhu Mismo explicó este verso a Prakãsãnanda Sarasvati: kali-kãle nãma-rupe krsna-avatãra nãma haite haya sarva-jagat-nistãra dãrdhya lãgi harer nãma-ukti tina-vãra jada loka bujhãite punah eva-kãra kevala-sabde punarapi niscaya-karana jñãna-yoga-tapa-karma-ãdi nivãrana anyathã je mãne tãra nãhika nistãra nãhi nãhi nãhi e tina eva-kãra “En esta Era de Kali, Krishna ha encarnado en la forma de Su Santo Nombre, el Mahãmantra Hare Krishna. El mundo entero será liberado por la gracia del Santo Nombre. De modo de afirmarlo vigorosamente, el verso de Nãrada repite las palabras harer nãma tres veces. Luego, tan solo para dejarlo claro a los realmente lerdos, remarca estas palabras con la palabra eva [‘ciertamente’]. Esta aseveración es aún más reforzada por el uso de la palabra kevala [‘solo’] que prohibe todos los demás procesos, como ser el cultivo del conocimiento, la práctica del yoga místico y la ejecución de austeridades y actividades fruitivas. Seguidamente, para asegurar que es claro que aquel que desestime esta enseñanza no alcanzará la salvación, las palabras, ‘no hay otra manera’ se repiten tres veces”. 119


(Caitanya Caritãmrta 1.17.22-5) La importancia del Mahã-mantra para la era de Kali ha sido también subrayada en el Kali-santarana Upanisad: hare krishna hare krishna krishna krishna hare hare hare rãma hare rãma rãma rãma hare hare iti sodasakam nãmnãm kali-kalmasa-nãsanam nãtah parataropãyah sarva-vedesu drsyate “Los 16 nombres del Mahã-mantra destruyen la contaminación de esta era de Kali. A través de todo el cuerpo de la literatura Védica, no es posible hallar un significado más sublime de religión espiritual”. MAHÃPRABHU APARECIO PARA PREDICAR EL CANTO DE LOS SANTOS NOMBRES avatari caitanya kaila dharma-pracãrana kali-kãle dharma krsna-nãma-sankirtana sankirtana-yajñe tãnre kare ãrãdhana sei ta sumedhã ãra kali-hata-jana “Sri Caitanya Mahãprabhu descendió para predicar los principios religiosos. En la era de Kali, el único principio religioso es el canto de los santos nombres del Señor Krishna. Todo aquel que adore al Señor con el sacrificio del Santo Nombre es sumamente inteligente. En cuanto al resto, han sido vencidos por el espíritu de la era de riña”. (Caitanya Caritãmrta 2.11.98-9) La significación de la aparición de Mahãprabhu para enseñar los Santos Nombres es aún más subrayada por el Srimad Bhãgavatam: krsna-varnam tvisãkrsnam sãngopãngãstra-pãrsadam yajñaih sankirtana-prãyair yajanti hi su-medhasah “En la Era de Kali, el Señor dorado, en cuyos labios siempre está el nombre de Krishna, aparece en compañía de Sus expansiones, porciones, armas y asociados. Aquellos que sean muy inteligentes Lo adorarán con el sacrificio de la glorificación trascendental (sankirtanayajña)” (Srimad Bhãgavatam 11.5.32) Mahãprabhu tenía además el propósito de dispensar la más elevada y refulgente clase de experiencia espiritual a todo el mundo. Un día, mientras pensaba la forma de que los seres vivientes del mundo 120


pudieran capacitarse para ingresar a esta experiencia, colocó Sus brazos alrededor de Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, Sus compañeros íntimos y expresó con gran júbilo: harse prabhu kahena suna svarupa-rãma-rãya nãma-sankirtana kalau parama upãya sankirtana-yajñe kalau krsna-ãrãdhana sei ta sumedhã pãya krsnera carana nãma-sankirtana haite sarvãnartha-nãsa sarva-subhodaya, krsna premera ullãsa “Mis queridos Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, les digo que el canto de los Santos Nombres es el medio de salvación más idóneo en esta era de Kali. En esta era, el proceso de adorar a Krishna es realizar el sacrificio de cantar el santo nombre del Señor. Aquel que así lo haga es ciertamente muy inteligente, obteniendo amparo a los pies de loto de Krishna. Simplemente por cantar el santo nombre del Señor Krishna, uno puede ser librado de todos los hábitos indeseables. Esta es la forma de despertar toda buena fortuna e iniciar el flujo de las olas del amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.8-9.11) A partir de esta declaración, podemos entender fácilmente que el Señor invistió ciertos poderes especiales en el canto de Sus santos nombres en esta afortunada era de Kali. Este poder especial es su capacidad de despertar el apego afectuoso o rãga por el Señor. Por consiguiente, este es el mejor proceso por el cual uno puede cultivar el rãga-bhakti o servicio devocional con afecto espontáneo. FORMAS DE CANTAR Las Escrituras de ordinario describen tres estilos para cantar los mantras: el vãcika o canto vocal; el upãmsu, canto en un susurro tal que solo puede ser oído por uno mismo y el mãnasa, en el cual se canta mentalmente. Se explica que cada uno de éstos es superior al que precede. De todos modos, un mantra es japya, pronunciado o recitado silenciosamente, solo en caso que uno trate de cumplir con la obligación de cantarlo un determinado número de veces. Generalmente, no encontramos mandatos Escriturales que nos orienten a cantar un mantra y a la vez guardar un registro de la cantidad de veces que es cantado. En el caso del Mahã-mantra, tampoco se hace esta distinción particular. Se puede cantar tanto dentro de los parámetros del voto una determinada cantidad diaria, o fuera de tales parámetros. Al respecto no hay restricciones, así como no hay ningunas respecto a la cantidad apropiada de veces al día para cantar o el estado de la purificación individual. Mahãprabu Mismo dice en Su Siksãstaka: niyami-tah smarane na kãlah. ki bhojane ki sayane kibã jãgarane aharnisa cinta krsna balaha vadane “Piensa en Krishna y pronuncia Sus nombres día y noche, ya sea que estés comiendo, yaciendo u ocupado en actividades de vigilia”. sarva ksana bala ithe vidhi nãhi ãra “La única regla es cantar siempre el Santo Nombre. No hay ningún otro requisito”. En otra parte se expresa: 121


na-desa-niyamas tatra na kãla-niyamas tathã nocchistãdau nimeso’sti sri-harer nãmni lubdhaka “ ¡Oh cazador! No hay reglas que rijan la hora o el lugar donde cantar el santo nombre del Señor. Tampoco es necesario que uno esté en un estado de pureza ritual. Se puede cantar aún si nuestra boca y manos no están lavadas después de comer, durmiendo o yendo al toilet”. Debemos recordar que los 16 nombres y 32 sílabas del mantra Hare Krishna, son llamados el Mahã-mantra y que son especialmente poderosos krsna-nãma mahã-mantrera ei ta svabhãva jei jape tãra krsne upajaye bhãva “Esta es la naturaleza del Mahã-mantra consistente en los nombres de Krishna. Quienquiera lo recite desarrolla sentimientos extáticos por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.83) En el Anubhãsya a este verso, Srila Prabhupada Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura ha escrito lo siguiente: “Ciertos necios no comprenden que la fórmula consistente en 16 nombres y 32 sílabas es el Mahã-mantra. Tomándolo como otro mantra ordinario que debe ser pronunciado en silencio o mentalmente, ellos declaran artificialmente que no debe ser cantado o entonado en voz alta. Aquellos que han alcanzado el amor por Krishna se ocupan en el canto sonoro de estos nombres en compañía de otros devotos. Mediante ese canto del Mahã-mantra, todos en el mundo son iniciados en el Santo Nombre. Todo aquel que cante los Nombres en voz alta oirá y repetirá a la vez el Nombre. Puesto que Krishna y Su nombre no son diferentes entre sí, en aquel que recite Sus nombres en la japa, se despertará la tendencia de servir al Señor. Quien ha llegado a la etapa de bhãva ya no está más mancillado por las contaminaciones resultantes del cautiverio en la ignorancia. Su relación personal con el Señor ha sido despertada dentro de ellos y por lo tanto saborean la combinación de ingredientes que entran en la composición de las melosidades divinas o rasa. A medida que esta etapa de sentimiento extático o bhãva se intensifica, se convierte en prema. La fórmula de 16 nombres y 32 sílabas consistente en los nombres de Krishna es la más potente; todos los demás mantras enumerados en la literatura Pañcarãtra, se consideran menos efectivos. Los santos nombres del Señor son conocidos como el Mahã-mantra”. diksã purascaryã vidhi apeksã nã kare jihvã sparse ãcandãle sabãre uddhãre “Todas las perfecciones provienen del Santo Nombre. No se requiere de iniciación o de la observancia del purascarana. En cuanto toca la lengua de hasta la clase más baja de humanidad, de inmediato los libera”. (Caitanya Caritãmrta 2.15.108) Todas estas declaraciones demuestran que el Mahã-mantra de los Santos Nombres es más poderoso que cualquier otro mantra, incluyendo el Gopãla-mantra de 18 sílabas. Quien está iniciado en el mantra tiene el derecho de practicar el vidhi-mãrga, mientras que quien canta el Mahã-mantra, esté 122


iniciado o no, obtiene las calificaciones para todas las situaciones de la vida. Particularmente el practicante del sendero rãgãnugã obtiene rápidamente su meta deseada en Vraja, amparándose en la adoración del Santo Nombre. Para quien está en el vidhi-mãrga o arcanã-mãrga, el humor extático de Vraja es vago y distante. Las prácticas espirituales del vidhi-mãrga no tienen fuerza para dispensar ese humor. Vidhi-mãrge vraja-bhãva pãite nãhi sakti. SI EL NOMBRE ES TAN PODEROSO, ¿PARA QUE NECESITAMOS LA INICIACION? Jiva Gosvãmi responde a la pregunta de porqué son necesarios el mantra y la iniciación si el Santo Nombre posee tal poder purificatorio. En su Bhakti-sandarbha (285) encontramos el siguiente párrafo: “Ahora bien podría decirse, ‘El propio mantra consiste en los nombres del Señor. Sumado a eso, hay palabras que indican sumisión, como ser namah o svãhã, etc. mediante las cuales Nãrada y demás videntes han dotado al mantra de cierta potencia especial, por deseo del Señor. Además, ellos son capaces de despertar una relación personal específica con el Señor. [De todos estos constituyentes] del mantra, solo los nombres del Señor pueden conceder independientemente a su recitador la meta suprema de la vida [el prema]. Así pues, hallamos que en el mantra existe incluso un poder mayor que el que puede hallarse en el Nombre. En vista de todas estas consideraciones, ¿porqué entonces es necesaria la iniciación?’. “La respuesta es como sigue: no existe una necesidad fundamental para la iniciación. De todos modos, puesto que la gente por lo general se ve naturalmente atrapada en los malos hábitos, y es incapaz de concentrarse debidamente en mérito a las asociaciones del cuerpo, etc., los grandes videntes como ser Nãrada y otros, han establecido por ello ciertas regulaciones fundamentales aquí y allá, que convocan la adoración de la deidad (arcanamãrga) de modo de reducir esos malos hábitos y falta de concentración. Por este motivo, las Escrituras convocan la ejecución de las penitencias a modo de expiación por la no ejecución de dicha adoración de la deidad. En caso que ninguna de estas faltas (aberraciones del cuerpo y la mente) sean prominentes, no hace falta la iniciación”. Srila Prabhupãda aclara aún más esta distinción, escribiendo lo siguiente: “El alma condicionada debe lograr absolutamente la perfección en el mantra de modo de liberarse personalmente del ego material y de su tendencia a la gratificación de los sentidos. La palabra namah es interpretada como sigue: ma significa ahankãra; na niega este egoísmo. A través de la perfección del canto del mantra (mantra-siddhi) uno gana experiencia directa de la realidad trascendental. De tal modo, Sri Rupa Gosvãmi canta en su Nãmãstakam, dirigiéndose al Santo Nombre como sigue: ayi mukta-kulair upãsyamãnam - “ ¡Oh Santo Nombre! Tú eres adorado por las almas liberadas”. (Anubhãsya 1.7.724) EL MANTRA SUSCITA LA PURIFICACION - EL SANTO NOMBRE SUSCITA EL AMOR EXTATICO Ya hemos visto que Mahãprabhu brindó instrucciones sobre el Santo Nombre y el mantra al sannyasi Mãyãvãdi. Cuando Prakãsãnanda Sarasvati estuvo en Kasi, criticó al Señor, diciendo que el canto del Santo Nombre no era una actividad adecuada para una persona en la orden renunciada de vida. En respuesta, el Señor dijo: prabhu kahe sripãda ihãra kãranaã 123


guru more murkha dekhi karila sãsana murkha tumi, tomãra nãhika vedãntãdhikãra krsna-mantra japa sadã ei mantra-sãra krsna-mantra japa sadã ei mantra-sãra krsna-mantra haite habe samsãra-mocana krsna-nãma haite pãbe krsnera carana nãma vinu kali-kãle nãhi ãra dharma sarva-mantra-sãra nãma ci sãstra-marma “Venerable señor, por favor atienda la razón por la cual canto. Mi maestro espiritual Me consideraba un tonto y por consiguiente Me reprendía, ‘Tú eres un tonto’ - decía - ‘y no tienes ninguna aptitud para estudiar la filosofía Vedanta. Ve a cantar el mantra Krishna constantemente, pues es la esencia de todos los mantras. Por cantar el mantra Krishna uno será liberado de la existencia material. Y por cantar el nombre de Krishna, uno llegará a Sus pies de loto. En la era de Kali, no hay otra actividad religiosa que el canto de los Santos Nombres. El Santo Nombre es la esencia de todos los mantras”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.71-74) La suma y sustancia de estas declaraciones es la siguiente: Cuando un discípulo sumiso acude al maestro espiritual con preguntas y una mentalidad servicial, el guru le concede iniciación en el mantra que contiene dentro de sí el conocimiento divino de una relación específica con Krishna. A partir de ese momento, habiendo recibido la misericordia divina del guru, el discípulo comienza a eliminar todo lo que lo distrae de la vida devocional. El discípulo se ocupa en el servicio de Krishna y a medida que se desarrolla el afecto por el Señor, se va inclinando a cantar Sus nombres. A través de esta práctica, logra concretar el amor puro por los pies de loto del Señor. Nuestro muy adorable Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura, ha resumido este proceso en su Anubhãsya al Caitanya Caritãmrta 1.7.73, como sigue: “A través del canto del mantra Krishna, la jiva comienza a experimentar el reino supramundano. Comienza a mermar la importancia de la percepción sensorial externa y el apego material. Seguidamente, tomando refugio en una de las cinco relaciones, empieza a saborear las melosidades divinas mediante la combinación de todos los ingredientes que entran en su composición: los vibhãvas, anubhãvas, vyabhicãri-bhãvas y sãttvikas. El corazón, que ha sido purificado merced a la influencia de la exultación divina, se vuelve iluminado en la bondad pura. En ese estado, el ser viviente puede experimentar al objeto de adoración. Este proceso es completamente distinto de los disfrutes de las coberturas burda o sutil. “El Nombre y Aquel que es Nombrado, no son entidades distintas. Este es el conocimiento divino (divya-jñãna) que se obtiene a través de la iniciación. Aquel que está realmente situado en la práctica regular de la vida espiritual, con la intención de tener esta realización, logra el servicio directo a Krishna. En ese estado, pierde el interés en el formalismo gramatical del mantra. con su mantra bija (om, klim, etc.) las terminaciones de los modos dativos ( -ãya, ave, ãyai, - ãbhyãm, - ebhyah, etc.) y las palabras que indican relaciones (svahã, namah, etc.). Antes bien, él propicia una expresión directa de su relación con el Señor, llamándolo en el modo vocativo. Esto ocurre naturalmente en el corazón que ha sido iluminado por la modalidad de la bondad pura. (5). En esa condición, el devoto logra la habilidad de servir irrestrictamente al Santo Nombre en la forma vocativa. Todas las Escrituras y mantras que contienen el divya-jñãna liberan completamente a la jiva y seguidamente ocupan a esa alma directamente en el servicio del Señor”. 124


En sus comentarios al verso subsiguiente, Sarasvati Thãkura recomienda: “El Nombre y lo Nombrado no son diferentes entre sí. Por consiguiente, así como el Señor Krishna es la realidad absoluta, liberada, la personificación de la conciencia pura, una piedra filosofal trascendental, asimismo lo es Su nombre. Solo mediante la adoración del Santo Nombre (nãma-bhajana) se destruyen ambas identificaciones erróneas, burdas y sutiles. El nombre Vaikuntha por sí solo puede salvar al ser viviente de la absorción en pensamientos de gratificación material de los sentidos. Puesto que es lo bastante poderoso para hacerlo, es denominado mantra-sãra, la esencia de todos los mantras. Cada cosa material tiene su nombre, forma, atributos, características y funciones, todas las cuales están sujetas a argumentaciones y conocimiento experimental. Lo mismo no es así para el nombre Vaikuntha; el nombre, la forma, los atributos y asociados del Señor, están todos situados en la no dualidad”. LAS GLORIAS DE LOS SANTOS NOMBRES El canto de los Santos Nombres, harinãma-sankirtana, es designado como el principio religioso de la era de Kali en los Vedas (om ãsya jãnanto nãma cid vivaktan mahas te visno sumatim bhajãmahe), los Upanisads (Kali-santarama), los Smrtis (Bhagavad-gitã), el Srimad-Bhãgavatam y demás Puranas menores, así como en las narraciones como el Mahãbhãrata. Aún así, Sri Caitanya Mahãprabhu descendió en esta era para mostrar por Su propio ejemplo, que la entonación y canto sonoros de este gran mantra, se yergue por encima de todas las demás actividades religiosas. Más aún, en Su Siksãstaka, El proclamó la gloriosa victoria del harinãma-sankirtana con voz estentórea. Enseñó además lo mismo a través de Su Nãmãcãrya, Srila Haridasa Thãkura, quien cantaba infaliblemente 300.000 nombres en voz alta, cada día. Tras haber sido flagelado en 22 mercados por orden del gobernador de Ambikã Kalna, Haridãsa evidenció su lealtad al Santo Nombre cuando dijo: khanda khanda deha mora jãya yadi prãna tathãpiha vadane nã chãri harinãma “Aunque mi cuerpo sea retorcido en pedazos y me abandone la vida; aún así, nunca dejaré de cantar los Santos Nombres”. (Caitanya Bhãgavata 1.14.135) Los demás asociados queridos de Mahãprabhu mostraron una lealtad similar al Santo Nombre. Cuando consideramos la forma en que el Señor y Sus devotos revelaron el poder del Mahã-mantra, nos conmovemos de gozo y sorpresa. Entonces, ¿porqué somos tan desafortunados? ¿Porqué no recibimos de inmediato los frutos de cantar? La razón es clara, somos ofensores al Santo Nombre. nãmaikam yasya vãci smarana-patha-gatam srotra-mulam gatam vã suddham vãsuddha-varnam vyavahita-rahitam tãrayaty eva satyam tac ced deha-dravina-janatãlobha-pãsanda-madhye niksiptam syãn na phala-janaham 125


sighram evãtra vipra “Si alguno pronunciara el santo nombre del Señor siquiera una vez, o meramente lo recordara o lo oyera al pasar, ciertamente será liberado del cautiverio material, ya sea que se pronuncie correcta o incorrectamente, se concatene debidamente o se vibre en partes separadas. Oh brahmana, de utilizarse el Santo Nombre para beneficio del cuerpo material, por riqueza material o seguidores, o bajo la influencia de la codicia o el ateísmo, en otras palabras, si se pronuncia el nombre con ofensas, dicho canto no producirá el resultado deseado con la misma rapidez”. (Padma Purana, Hari-bhakti-vilãsa 11.527, Caitanya Caritãmrta 3.3.60) Aún así, si continuamos cantando con diligencia, en la medida en que se eliminen nuestras ofensas, podremos experimentar sus beneficios, el amor por Krishna. Por cantar el mantra recibido en la iniciación, uno reducirá sus apegos materiales y aumentará su gusto por cantar los Santos Nombres. Por cantar el Santo Nombre - por su gracia - se experimentará el despertar del amor por Krishna. Bhaktivinoda Thãkura ha escrito en su canción, “Krsna-nãma dhare kata bala?”(Saranãgati)

isat vikasi punah dekhãya nija-rupa-guna citta hari laya krsna pãsa purna vikasita haña vraje more jãya lañã dekhãya nija svarupa vilãsa “Cuando el Nombre se revela aún levemente, me muestra mi propia forma espiritual y características. Roba mi mente y la lleva al lado de Krishna. Cuando el Nombre se revela completamente, me lleva directamente a Vraja, donde me muestra mi rol personal en los pasatiempos eternos”. Por la gracia del Santo Nombre, nosotros también llegaremos a un estado donde diremos junto a Caitanya Mahãprabhu: kibã mantra dile gosãni kibã tãra bala japite japite mantra karila pãgala “ ¡Qué mantra me has dado, Oh gurudeva! ¿Qué poderes posee? A medida que canto el mantra, siento que me está volviendo loco”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.81) Cuando lleguemos a ese punto, comenzaremos a entender el poder del Santo Nombre.

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CAPITULO X HABILIDAD EN EL BHAJANA Srila Rupa Gosvãmi ha descrito la devoción como muy rara (durlabhã). Con el siguiente verso, él ilustra sencillamente lo difícil que es llegar al bhakti puro. sãdhanaughair anãsangair alabhyã sucirãd api harinã cãsv adeyeti dvidhã sã syãt sudurlabhã “El bhakti es muy difícil de lograr por dos razones. La primera es que sin un genuino apego por Krishna, nadie puede obtener la perfección devocional, aunque realice grandes cantidades de actividades devocionales. La otra razón es que Krishna no Se brinda fácilmente al aspirante”. (Hari Bhakti-vilãsa 1.1.35) Una palabra importante de este verso es anãsanga, “sin apego”. La palabra ãsanga la explica Jiva Gosvãmi como “pericia en la práctica devocional, caracterizada por la ocupación directa”. Las actividades devocionales a las que se hace referencia en este verso, incluyen todas las prácticas, especialmente las cinco más potentes: asociarse con devotos compasivos en el mismo humor y que son más avanzados que uno mismo; cantar el Santo Nombre; escuchar el Srimad-Bhãgavatam; vivir en Mathurã o el dhãma sagrado y servir a la forma Deidad del Señor con fe. Aunque uno se ocupe en estas poderosas actividades devocionales, si carece de la necesaria habilidad, no obtendrá su fruto, el prema. E incluso si alguien realiza el servicio devocional con la requerida habilidad, Krishna no concede el prema hasta que ese devoto se haya apegado en extremo al objetivo de la práctica (yãvat phala-bhute bhakti-yoge gãdhãsaktir na jãyate tãvan na dadãtity arthah). La definición de ãsanga de Jiva Gosvãmi, en el sentido de pericia en la práctica devocional, caracterizada por la ocupación directa, es significativa. Si alguien se ocupa en el servicio devocional, a la vez que anhela metas tales como el disfrute celestial de los sentidos, no puede ser considerado hábil. Tampoco la labor fruitiva, la especulación filosófica o el yoga son de ayuda para realizar la meta del amor por Krishna. Por esta razón, Rupa Gosvãmi ha dado una definición abarcativa del bhakti como el cultivo de la conciencia de Krishna aunado al esfuerzo de complacerLo. Este cultivo no debe estar mezclado con las prácticas antes mencionadas, ni motivado por ningún otro objetivo. SELECCIONANDO EL SENDERO DEBIDO DE PRACTICA Puesto que el primer rasgo de la pericia en el bhajana es la ocupación directa en las correspondientes actividades devocionales (saksãt tad-bhajane pravrttih), es necesario juzgar cuáles son las más efectivas. Hay gran cantidad de versos en el Srimad-Bhãgavatam (1) que mencionan específicamente una variedad de prácticas devocionales: oír, cantar y recordar, mas en el análisis último, el canto de los Santos Nombres es considerada la más poderosa. Esto lo sustenta el siguiente verso del Srimad-Bhãgavatam: etan nirvidyamãnãnãm icchatãm akuto-bhayam 127


yoginãm nrpa nirnittam harer nãmãnukirtanam “Oh Rey, se ha determinado que para esos yoguis que son indiferentes a los placeres materiales y que desean la total ausencia de temor, el mejor sendero es el canto constante del Santo Nombre del Señor”. (Srimad-Bhãgavatam 2.1.11) En el Sãrãrtha-darsini, Visvanãtha brinda el siguiente comentario extenso: “Sukadeva recita este verso en respuesta a la siguiente pregunta anticipada: ‘Es claro a través de todo el Srimad-Bhãgavatam que la devoción es el único proceso para obtener al Supremo, mas ¿se especifica alguna práctica devocional que se yerga por encima de todas las demás, de la forma en que un emperador se alza por sobre sus vasallos?’ “Conforme a este verso tasmãd bhãrata (Srimad-Bhãgavatam 2.1.5), oír, cantar y recordar son los tres aspectos primarios de la práctica devocional. Ahora bien, este verso deja claro que de los tres, el canto o kirtana es el principal. El kirtana es definido como la recitación audible del nombre de Krishna, los pasatiempos, atributos, etc. De éstos, el nãma-kirtana, el canto de los Santos Nombres, es supremo. “En este verso se emplea la palabra anu-kirtanam. Esto puede interpretarse de dos maneras: ya sea como el canto de esos nombres del Señor que corresponden a nuestro propio temperamento devocional o simplemente como un canto ininterrumpido de los Nombres. Al decir que ‘ha sido determinado’ (nirnitam) Sukadeva no está declarando una autoridad personal, sino aludiendo a los ãcãryas anteriores. En tal sentido, no hace falta citar ninguna otra evidencia. “Sukadeva prosigue describiendo la naturaleza del canto del Santo Nombre, al decir akuto-bhayam (‘total ausencia de temor’). No solo no existe el temor por las consideraciones de la pureza del momento y el lugar, sino que no hay objeción de parte de los infieles (mlecchas) que normalmente objetan la adoración de la deidad y ciertos aspectos del servicio devocional. (2) “A continuación, Suka utiliza la palabra nirvidyamãnãnãm (“indiferente”) para indicar que no hay actividad más beneficiosa, ya sea para los que están en las etapas iniciales del servicio devocional o los del nivel perfecto. Nirvidyamãnãnãm se refiere a quienes son indiferentes a todos los deseos, incluyendo el deseo de la liberación. Por otro lado, icchatãm (‘los que desean’) indica que todos los deseos son cumplidos por cantar el Santo Nombre. Como reza el dicho, ‘Ve al grano’, todo aquel que va al centro puede ir fácilmente en cualquier dirección, asimismo, el canto del Santo Nombre es como la actividad raíz que conlleva al cumplimiento de todos los deseos. “Otra comprensión de este verso es que el canto de los Santos Nombres es adecuado para cualquiera; nirvidyamãnãnãm se refiere a los devotos exclusivos; icchatãm alude a todos los que desean los placeres celestiales o la liberación y yoginãm se refiere a los ãtmãrãmas autosatisfechos. Sin importar de quienes se trate, el canto del Santo Nombre dispensa sobre cada uno de ellos el resultado anhelado”. (3) PERICIA ES DEVOCION DESINTERESADA

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Este concepto de que la habilidad en la devoción es medida por la libertad individual del deseo, es sustentado por el Srimad-Bhãgavatam, donde se expresa: akãmah sarva-kãmo va moksa-kãma udãra-dhih tivrena bhakti-yogena yajeta purusam param “Todas las personas de inteligencia expansiva deben adorar a la Persona Suprema por el proceso de Bhakti-yoga intenso, ya sea que sean devotos puros sin ningún deseo personal o estén llenos de toda clase de deseos o busquen la liberación”. (Srimad-Bhãgavatam 2.3.10) En su comentario a este verso, Visvanãtha elabora sobre algunas palabras utilizadas en el mismo. “Las palabras udãra-dhi significan ‘verdaderamente inteligente’. En otras palabras, la señal de verdadera inteligencia es hacer del Señor Supremo el objeto de nuestra devoción, ya sea que se posea toda clase de deseos materiales o no se desee absolutamente nada. La ausencia de esa devoción, es una señal de inteligencia baja. La palabra tivrena (‘intenso’) significa sin combinar con otras actividades como ser el jñana o el karma. El bhakti, al no estar mezclado, es intenso del modo en que la luz solar lo es en un cielo sin nubes”. Quienes no poseen inteligencia expansiva, los estrechos de mente, no son capaces de adoptar el servicio devocional intenso. Sin embargo, debido a la naturaleza purificante del servicio devocional, es también una señal de buena inteligencia adoptar el bhakti aunque uno no sea puro. budhimãm-arthe yadi vicãra-jña haya nija-kãma lãgiha tabe krsnere bhajaya bhakti binu kona sãdhana dite nãre phala saba phala deya bhakti svatantra prabala ajã-gala-stana-nyãya anya sãdhana ataeva hari bhaje buddhimãn jana “El significado de inteligencia es tener un buen juicio. Es señal de buen juicio ocuparse en el servicio devocional, aunque uno tenga deseos de gratificar los sentidos o la liberación. Esto se debe a que no existen otros procesos que puedan dar sus resultados prometidos a menos que estén complementados por el bhakti. El bhakti sin embargo es tan fuerte e independiente que puede conceder todos los resultados por su cuenta. Las otras prácticas son incapaces de producir independientemente sus resultados, no más que los colgajos en el pescuezo de una cabra pueden dar leche. Sabiéndolo, la persona inteligente adora exclusivamente a Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.91-93) “ ¡DEBES SER UN LAKSESVARA, UN MILLONARIO!” El siguiente aspecto de la habilidad devocional en el canto, estriba en la cantidad que uno canta. Toda vez que era invitado a comer, Mahãprabhu aprovechaba la oportunidad para revelar Su deseo de hacer que Sus devotos cantaran los Santos Nombres. Al ser preguntado, El solía reír y decir, “Antes que nada, conviértete en laksa-pati o millonario. Yo solo como en las casas de los millonarios”. Al oírlo, los brahmanas que habían hecho la invitación se desconcertaban y preocupaban. Ellos hacían algunos comentarios encomiables y entonces uno de ellos dijo al Señor: 129


‘Señor, ninguno de nosotros tiene siquiera mil rupias a su nombre, qué decir de un lakh (cien mil) rupias. Pero si Usted no acepta mi invitación, entonces toda mi vida como jefe de familia ha sido una pérdida y es mejor tirarme a las llamas”. El Señor respondió: “ ¿Sabes lo que quiero decir con laksa-pati? Me refiero a alguien que canta cien mil nombres del Señor todos los días. Para Mí, esa persona es un verdadero millonario. Yo solo tomo las comidas en la casa de una persona así y nunca como en ninguna otra parte”. Cuando los brahmanas oyeron la declaración del Señor, ya no se preocuparon más. Ciertamente, se pusieron contentos. Y dijeron, “Gracias Señor. Nosotros cantaremos cien mil nombres cada día. Por favor venga y coma en nuestra casa. Somos muy afortunados por que nos enseña de este modo”. Así pues, a partir de ese día, todos los brahmanas cantaron un lakh de nombres, con la esperanza de que el Señor aceptara su invitación. El Señor de Vaikuntha ocupaba a las personas en la ejecución del bhakti-yoga, a la vez que saboreaba en Sí Mismo el océano de la devoción. El Señor Sri Krishna Caitanya descendió a esta Tierra a predicar el Bhakti-yoga; en tal sentido, El nunca saludaba a nadie sin inquirir sobre su progreso espiritual”. (Caitanya Bhãgavata 3.9.116-127) Podemos apreciar en este caso cómo Mahãprabhu enseñaba y a la vez practicaba el proceso del Bhakti-yoga, principalmente expresado a través del canto de los Santos Nombres. El avatar de Mahãprabhu tenía este propósito. Aparte de la devoción, El no tenía otro tema de estudio, bhakti vinã jijñãsã nã kare prabhu ãra. prabhu bale je janera krsna-bhakti ãche kusala mangala tãra nitya thãhe pãche El Señor dijo: “Todo aquel que tenga devoción por Krishna es seguido a todas partes por la buena fortuna y la felicidad”. (Caitanya Bhãgavata 3.9.128) El que se ocupa en la práctica de la devoción posee toda buena fortuna. Sin dicha devoción, hasta un emperador es desafortunado. La devoción es el verdadero tesoro de la vida. Cualquiera que posea estas riquezas es tratado con respeto en la sociedad de los devotos, aunque sea materialmente pobre. Nuestro muy adorable maestro espiritual, Srila Bhaktisiddhãnta Sarasvati Prabhupãda, comentó sobre los versos anteriores como sigue: “El Señor Gaurasundara dice que el Señor Supremo en Su forma deidad, es ciertamente servido en un hogar donde alguien cante 100.000 Nombres cada día. El Señor acepta las ofrendas de comida que Le hace dicho devoto. Sin embargo, el Señor no bendice a un discípulo aceptando Sus ofrendas si no canta un lakh de Nombres cada día. Todo devoto debe cantar diariamente un lakh de Nombres; de no hacerlo, pronto se apegará a los diversos objetos de los sentidos y será incapaz de servir al Señor. Por esta razón, todos los que vienen a vivir al Caitanya Math, cantan como norma un lakh de Santos Nombres cada día. De no ser así, la deidad de Gaurasundara no aceptará las ofrendas que se Le hacen”. (Gaudiya-bhãsya 3.9.121)

El escribe además: “ Los seguidores de Caitanya Mahãprabhu no conversan con los no devotos. No se debe hacer amistad con quienes se ocupan en hablar de actividades fruitivas, filosofía u otros 130


deseos. Las almas condicionadas caídas, aquellas que no cantan diariamente un lakh de Harinãma, están afectadas por los crecientes deseos materiales. La presencia de esos deseos resulta en la incapacidad de servir al Señor Gaurasundara. La norma en la escuela de devoción Gaudiya es laksesvara. Los caídos, incapaces de aceptar esta norma, se ocupan en otra clase de prácticas, en nombre del bhajana. Dichas actividades son todas decepcionantes y no conceden un beneficio real al practicante”. (Gaudiya-bhãsya 3.9.127)

En el libro Sarasvati-jãya-sri, (4) se brinda la siguiente referencia del ejemplo sentado por el propio Srila Prabhupãda: “Mientras vivía en Mayapur, Srila Prabhupãda hizo el voto de observar las reglas estrictas de austeridad y de cantar tres lakhs de Harinãma cada día. Om Visnupãda Srila Bhaktivinoda Thãkura había observado previamente un voto de cantar un billón de Santos Nombres (tres años completos de cantar tres lakhs diarios) y entregado a Srila Prabhupãda la japa-mala con la cual había realizado esta hazaña. Srila Prabhupãda utilizó esta mala para cumplir su propio voto de cantar un billón de nombres. Hasta el día de hoy, Srila Prabhupãda sigue utilizando esta misma japamala. El no aprobaba a los que cambiaban caprichosamente sus cuentas de japa”. Nuestro adorable Srila Prabhupãda sentó el ejemplo del servicio devocional concentrado, de la misma manera que lo hiciera Mahãprabhu, sabiendo que sin enseñar por el ejemplo, difundir estas doctrinas es imposible. Nosotros, que declaramos ser el sirviente de Sus sirvientes, oramos al Señor Gaurasundara y a todos los maestros espirituales que lo representan (a partir de Sri Svarupa Dãmodara y Rupa Gosvãmi), por nada más que la habilidad para seguir este ejemplo, de modo que también seamos expertos en la cuestión de la adoración; esto es, el canto del Santo Nombre sin ofensas. HABILIDAD EN EL BHAJANA SIGNIFICA CANTO SIN OFENSAS Mahãprabhu declaró que los nueve procesos del servicio devocional tienen una gran fuerza para conceder el amor por Krishna. De estos nueve, el canto del Santo Nombre es el más poderoso de todos, pero debe ser cantado sin ofensas. Srila Bhaktivinoda Thãkura expresa en tal sentido en su Harinama-cintãmani, que la pericia en el bhajana significa cantar el Santo Nombre sin ofensas: aparãdha nãhi chãri nãma jadi laya sahasra-sãdhane tara bhakti nãhi hayã jñãne mukti karme bhakti jñãni karmi jane sudurlabhã krsna bhakti nirmala sãdhane bhakti-mukti sukti-sama bhakti muktã-phala jivera mahimã bhakti-prãpti sunirmala sãdhane naipunya-yoge atyalpa sãdhane bhakti-latã prema-phala dena bhakta-jane dasa aparãdha chãri nãmera grahana “Si se canta el Santo Nombre sin hacer a un lado las ofensas, luego se pueden realizar proezas sobresalientes de devoción sin desarrollar amor por Krishna. Los obreros fruitivos y filósofos monistas anhelan la gratificación de los sentidos y la liberación. La devoción por Krishna es solo alcanzable mediante la ocupación en las prácticas devocionales puras y en tal sentido, es muy rara. La gratificación de los sentidos y la liberación son como la madre de una perla sin valor, mientras que el bhakti es una perla, una joya muy valiosa. 131


“La gloria de la entidad viviente aparece con el logro de la devoción pura. Si nuestra práctica se hace con habilidad, luego no hace falta ocuparse en grandes cantidades de práctica. La enredadera del servicio devocional crecerá y dará los frutos del amor al devoto. Entonces, dejen de lado las diez ofensas y canten el Santo Nombre. Esta es la pericia que otorga poder a vuestra práctica devocional”. (Hari-nãma-cintãmani, 13) Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi también declara en el Caitanya Caritãmrta que, si uno comete ofensas, aunque cante el Santo Nombre o escuche Krishna kathã por muchas vidas, no obtendrá el resultado del servicio devocional puro. bahu janma kare jadi sravana kirtana tabu ta nã pãya krsna-pade prema-dhana Srila Bhaktivinoda Thãkura comenta lo siguiente sobre este verso: “La persona que comete los diez tipos de ofensa al Santo Nombre, tendrá que oír y cantar por muchas vidas sin obtener amor por Krishna”. (Amrta-pravãha-bhãsya 1.8.16) Srila Prabhupãda elabora: “Aquel que se ocupa en oír y cantar, sin tomar refugio en el Señor Gaurasundara Mahãprabhu, puede hacerlo por muchas vidas sin acceder al tesoro del amor por Krishna. Los que siguen la instrucción de Mahãprabhu de cantar a la vez que se consideran personalmente más bajos que la hierba de la calle, más tolerantes que un árbol, con una actitud modesta y respetuosa hacia los demás, se libra rápidamente de las diez ofensas y obtiene la recompensa del amor extático". krsna-nãma kare aparãdhera vicãra krsna balile aparãdhira nã haya-vikãra “Al cantar el Santo Nombre de Krishna hay que tener en cuenta las ofensas. Por lo tanto, el que comete ofensas no experimenta las transformaciones extáticas ni siquiera cuando canta”. (Caitanya Caritãmrta 3.8.24) LAS DIEZ OFENSAS AL SANTO NOMBRE En su Anubhãsya al verso anterior, Srila Prabhupãda cita los siguientes versos del Padma Purana, resumiendo las diez ofensas al Santo Nombre. satãm nindã nãmnah paramam aparãdham vitanate yatah khyãtim yãtam katham u sahate tad-vigarhãm (1) La primera y mayor de las ofensas es blasfemar a los devotos que a través de su apego por el Santo Nombre, difunden sus glorias por todo el mundo. ¿Cómo habría de tolerar el Señor que Se manifiesta en el Santo Nombre, esas acciones blasfemas? sivasya sri-visnor ya iha 132


guna-nãmadi-sakalam dhiyã bhinnam pasyet sa khalu hari-nãmãhita-karah (2) Todo aquel que considera el nombre todo auspicioso, la forma, cualidades y pasatiempos del Señor Visnu distintos de Su persona, de la forma en que las denominaciones materiales son diferentes del objeto significado, obra de un modo que no agrada al Santo Nombre. Todo aquel que considere a los semidioses como el Señor Siva como independiente o no diferente del Señor Visnu, considerando que los nombres, cualidades, formas o pasatiempos de esos semidioses son iguales a los de Visnu, está cometiendo la segunda ofensa al Santo Nombre. guror avajña sruti-sãstra-nindanam tathãrta-vido hari-nãmni kalpanam (3) La tercera ofensa, llamada guror avajñã, es considerar al maestro espiritual que conoce la verdad del Santo Nombre, como un hombre ordinario del mundo y en tal sentido, estar envidioso de él. (4) La cuarta ofensa (sruti-sãstra-nindã) es blasfemar las Escrituras como ser los Vedas y los Vaisnava Puranas. (5) La quinta ofensa (artha-vãda) es considerar la gloria del Santo Nombre como una exageración. (6) La sexta ofensa es considerar las glorias del santo nombre del Señor como imaginarias. nãmno balãd yasya hi pãpa-buddhir na vidyate tasya yamair hi suddhih (7) Aquel que piensa que puede pecar amparado en la fuerza del mantra Hare Krishna para superar todas las reacciones pecaminosas, es un ofensor tan grande que no puede ser purificado por ninguna cantidad de actividades regulativas, meditación, retracción de los sentidos de sus objetos, concentración u otras prácticas de yoga. dharma-crata-tyãga-hutãdi-sarvasubha-kriyã-sãmyam api pramãdah (8) La octava ofensa es pensar erróneamente que el canto del Santo Nombre es de cualquier modo equivalente a otras clases de actividad religiosa, el voto de renuncia, el ritual del sacrificio o la celebración mundana auspiciosa. asraddadhãne vimukhe ‘py asrnvati yas copadesah siva-nãmãparãdhah (9) La novensa ofensa es predicar las glorias del sumamente auspicioso Santo Nombre a quien no posee fe, que es desinteresado o que no está escuchando. srute ‘pi nãma-mãhãtmye yah priti-rahito narah aham-mamãdi-paramo 133


nãmni so ‘py aparãdha-krt (10) Quien haya oído las glorias del Santo Nombre mas no cultive ningún aprecio por el mismo y continúe absorto en pensar en sí mismo y en sus posesiones, es también un ofensor al Santo Nombre. LOS MISERICORDIOSOS NOMBRES DE GAURA-NITAI Al cantar el santo nombre de Krishna, hay por lo tanto que considerar las ofensas. El ofensor puede cantar incluso lakhs y lakhs de Nombres sin siquiera obtener el fruto del canto, la riqueza del amor extático. Sin embargo, hay diferentes reglas que se aplican al canto de los nombres de Gaura-Nitai: caitanya-nityãnande nãhi e-saba vicãra nãma laite prema dena bahe asrudhãra “Mas todas estas consideraciones no existen en el canto de los nombres del Señor Caitanya y Nityãnanda. En cuanto alguno canta Sus nombres, recibe los éxtasis del amor y las lágrimas fluyen de sus ojos”. (Caitanya Caritãmrta 1.8.31) La escuela Prakrta-sahajiyã de Tãntrikas, interpreta este verso de un modo desautorizado. Ellos consideran que pueden cometer ofensas amparados en esta declaración, sin refrenamiento alguno. El hecho es que los fundadores del movimiento de sankirtana, el Señor Caitanya y Nityãnanda, nunca toleraron ninguna conducta ofensiva. Ellos poseen cualidades infinitas, las principales de las cuales son Su generosidad y munificencia. Un ser viviente, aún en estado de contaminación, de todos modos será purificado por tomar refugio en Ellos. Por Su misericordia, uno comprenderá la naturaleza de Su forma divina y expansiones. Gradualmente, Ellos enseñan misericordiosamente la habilidad en el canto, liberando a la persona de las ofensas al Santo Nombre. Esto conduce a la experiencia del amor de Dios. Srila Prabhupãda explica además, “El nombre de Krishna y el nombre de Gaura son ambos idénticos a la persona aludida. Si después de leer el análisis previo alguien considerara el nombre de Krishna como menos poderoso, o limitado, entonces ha de reconocerse que padece los efectos de la ignorancia. De todos modos, en términos de alcanzar la meta última de la vida, los nombres de Gaura-Nitai poseen un beneficio mayor para el alma condicionada. Gaura-Nityãnanda son magnánimos y dentro de Su magnanimidad, hay dulzura. La magnanimidad de Krishna solo es sentida por los liberados, las almas perfeccionadas y rendidas. En contraste, la corriente compasiva de Gaura-Nityãnanda fluye incluso sobre los que están contaminados por los deseos materialistas y las ofensas, liberándolos de estas contaminaciones. Esas personas pueden seguidamente llegar a los pies de loto de Krishna”. Esto no significa sin embargo que se deba abandonar la adoración de Radha y Krishna para adorar exclusivamente a Mahãprabhu. No es ese el significado de adorar a Mahãprabhu. Adorar a Mahãprabhu, la forma combinada de Radha y Krishna, significa aceptar Su liderazgo y el de Sus asociados íntimos como Svarupa Dãmodara, los Gosvãmis (Rupa, Raghunãtha) y otros. Rãmãnanda Rãya reveló el deseo de Mahãprabhu: srestha upãsya yugala rãdhã-krsna nãma 134


“El mejor de todos los objetos de adoración es la Divina Pareja llamada Radha y Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.256) Leído de otro modo, esto puede comprenderse como significando: “El mejor de todos los objetos de adoración son los nombres de la Divina Pareja, Radha y Krishna. En otras palabras, el Mahã-mantra Hare Krishna”. Cantar este Mahã-mantra sin ofensas, evidencia la verdadera habilidad en la adoración del Señor.

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CAPITULO XI ESCUCHANDO EL BHAGAVATA La palabra matha abarca el concepto de una hostería estudiantil, establecimiento educativo y templo o lugar de adoración. La raíz verbal sánscrita math significa “morar, residir en”. En tal sentido, la palabra se define de la siguiente manera: mathanti vasanti yatra paramãrtha-siksãrthinah. “Un matha es un lugar donde viven quienes desean aprender sobre la verdad espiritual definitiva”. Aunque la presencia de una deidad o templo está asimismo implicada en el término, el propósito fundamental del matha es la diseminación del conocimiento de las categorías de sambandha, abhideya y prayojana a los que sirven a dicha deidad. Hay además una obligación implícita de distribuir este conocimiento a los que viven afuera de los confines del matha, para su bienestar. A través del contacto con la diminuta chispa espiritual, la mente e inteligencia mantienen una semblanza de conciencia. La función eterna de esta chispa espiritual o alma es ser atraída por la conciencia infinita y absolutamente atractiva del Alma Suprema. Por otro lado, la función eterna del Alma Suprema todo atractiva es atraer a todas las almas individuales infinitesimales hacia El y darles un lugar a Sus pies, donde pueden obtener un gusto del gozo supremo, infinito y eterno. Aunque la jiva, la chispa espiritual, es eterna, hasta que llegue a entrar en contacto con la sustancia supremamente gozosa, infinita y eterna, nunca hallará la satisfacción en los placeres momentáneos derivados de las sustancias temporales y limitadas. La palabra krsi se refiere al estado todo atractivo de ser, mientras que na significa bienaventuranza suprema. Cuando ambos se combinan, se obtiene el nombre del Brahman Supremo, Krishna. En mérito a Su afecto por Sus sirvientes eternos perdidos, Krishna los llama ansiosamente, como una vaca que ha perdido a su ternero. El clama, mãm ekãm saranam vraja. - “Toma refugio solo en Mí”. Desafortunadamente, sin embargo, los seres vivientes están tan fascinados por la energía externa del Señor, que no Le prestan atención. Ellos ignoran que no hay otra manera de superar los poderosos encantos de maya, que la de rendirse a El. Como Krishna Mismo expresa en el Gitã (7.14): daivi hy esã gunamayi mama mãyã duratyayã mãm eva ye prapadyante mãyãm etãm taranti te “La energía externa, consistente en las tres cualidades, se halla divinamente apoderada y es de tal modo imposible de conquistar. Todo aquel que se rinda a Mí, sin embargo, puede cruzar por sobre esta maya”. La posición constitucional eterna del alma espiritual es el servicio al Señor. Puesto que ha olvidado este servicio, ahora ha sido abofeteada por toda clase de sufrimientos y males, en este mundo de materia. Una vida desprovista de servicio no ofrece esperanza para la verdadera satisfacción. Pese al gran tesoro del amor por Krishna, la jiva cuya visión está oscurecida por la ignorancia, se aboca a cantidad de asuntos indignos, insignificantes e inferiores, todos los cuales son temporales e inertes. Antes que descubrir la amistad con los demás seres vivientes, se enreda en relaciones competitivas y envidiosas con ellos. Habiendo caído al pozo ciego de la ignorancia, las jivas fallan en reconocer que su único bienestar real reside en el Señor Supremo. Compitiendo por los objetos que consideran falsamente como 136


beneficiosos, crean terribles tragedias como ser las guerras, que amenazan engullir al mundo entero, como grandes fuegos ardientes. El fuego que conduce a la destrucción universal, Durjayalinga, resulta de la ira de Rudra al contemplar la indiferencia general de la humanidad por servir al Señor. El significado de ignorancia es la falta de conocimiento sobre esa Entidad de la cual hemos venido, por Cuya misericordia se mantiene nuestra existencia y en Quien hallaremos nuestro sitio de descanso supremo y último después de la destrucción de este cuerpo. Esta ignorancia (ajñãna o avidyã) es el origen de todos nuestros problemas. Es por el conocimiento superior de la devoción por Krishna que esa ignorancia será superada. El Srimad-Bhãgavatam dice: sã vidyã tan-matir yayã. “El único conocimiento es aquel por el cual la mente se fija en El”. Por lo tanto, debemos reconocer la gran e inevitable necesidad de las mathas, donde aquellos que han adoptado un modo de vida ejemplar consagrado al Señor Supremo, viven, se asocian y estudian el conocimiento divino del servicio devocional. LA AUTORIDAD DEL SRIMAD BHÃGAVATAM Puesto que la mente y el cuerpo están compuestos de materia temporal e inerte, su naturaleza, o actividades esenciales, son asimismo temporarias. En contraste, el alma es eterna y espiritual y su naturaleza o actividades esenciales, son asimismo eternas. La actividad esencial o dharma del alma, ha sido establecida por el Señor Supremo Mismo. Ninguno de los dioses, videntes, siddhas, demonios, humanos, Yaksas, Rãksasas, Gandharvas, Kinnaras, Vidyãdharas o Cãranas, conoce el secreto íntimo de esta función natural del alma. Es un misterio que ha sido misericordiosamente revelado por el Señor solo a Brahmã, Nãrada, Sambhu, los cuatro Kumãras, el Señor Kapiladeva, Svãyambhuva Manu, Prahlãda, Janaka, Bhisma, Bali, Sukadeva y Yamarãja. Estos doce mãhãjanas o autoridades mayores, conocen de tal modo el sumamente secreto, puro e inescrutable Bhãgavatadharma. Pese a la inaccesibilidad de este conocimiento divino, podemos obtener el gusto del mismo por la misericordia de estos devotos y el Señor Mismo. Poder degustar este néctar divino es ciertamente una cuestión de gran fortuna. La actividad natural del alma o Bhãgavata-dharma, es idéntica al yoga de la devoción, que consiste básicamente en el harinãma-sankirtana. Esta actividad ha sido identificada en todas las Escrituras como la religión suprema para todos los seres. Hemos de contemplar particularmente la historia de Ajãmila en el Sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, donde esto se ha descrito cabalmente. El Señor Supremo yace más allá del alcance de los sentidos materiales. El es con tal motivo llamadoAdhoksaja. La religión suprema es la devoción sin causa por El. Esa devoción debe estar libre de toda motivación ulterior, como ser el disfrute sensual personal, la liberación o las perfecciones místicas, e ininterrumpida por otras clases de actividades, como el karma y el jñãna. Esto se declara asimismo en el primer Canto, segundo capítulo del Srimad-Bhãgavatam. Cuando Dharmarãja tomó la apariencia de una garza e hizo preguntas a Yudhisthira, una de ellas era acerca de la verdad de la religión. El Pãndava mayor respondió: dharmasya tattvam nihitam guhãyãm mahã-jano yena gatah sa panthãh “Es muy difícil entender el secreto de la religión, mas aquel que sigue los pasos de las autoridades mayores o mahãjanas, es seguro que triunfará”. (Mahãbhãrata, Vana-parva 313.117) 137


Los mahãjanas son grandes devotos en quienes se encarnan las enseñanzas del Srimad-Bhãgavatam. Así pues, todo aquel que desee comprender las doctrinas de la religión Bhãgavata, debe seguir absolutamente los pasos de esas grandes autoridades como Suka y Vyãsa. El padre de la creación, Brahmã, recibió las doctrinas esenciales del Bhãgavata, en una forma condensada en cuatro versos esenciales, directamente del Señor Mismo. El vidente de los dioses, Nãrada, lo oyó seguidamente de él. Vyãsadeva luego oyó el Bhãgavata de Nãrada Muni, Sukãdeva recibió las enseñanzas de Vyãsa, y Pariksit, de Suka. Ugrasrava Suta escuchó el Srimad-Bhãgavatam como fuera hablado por Suka a Pariksit y seguidamente fue a narrar todo el Purana a los sabios en Naimisãranya, guiados por Saunaka. A partir de esta historia, podemos observar la diseminación de las enseñanzas del SrimadBhãgavatam. En nuestra Era, el avatar dorado y purificador de Kali Yuga, Gaurahari y Sus asociados, aceptaron al Srimad-Bhãgavatam como el rey de toda literatura, la mejor de todas las Escrituras y el comentario genuino sobre el Vedanta. Mahãprabhu llamó en tal sentido al Srimad-Bhãgavatam la fuente más autorizada de conocimiento sobre el Brahman Supremo. En vista de ello, es evidentemente el deber de los que viven en el matha estudiar y enseñar esta gran Escritura. OIR EL SRIMAD BHÃGAVATAM ES UNA ACTIVIDAD DEVOCIONAL El Srimad-Bhãgavatam descarta todas las comprensiones falsas o incompletas de la religión. En consecuencia, el propio Bhãgavata expresa: srimad-bhãgavatam purãnam amalam yad vaisnavãnãm priyam yasmin pãramahamsyam ekam amalam jñãnam param giyate tatra jñãna-viraga-bhakti-sahitam naiskarmyam ãviskrtam tac chrnvan vicãrana-paro bhaktyã vimucyen narah

El hermoso Srimad-Bhãgavatam es el Purana inmaculado, la Escritura más querida de los Vaisnavas. El conocimiento supremo que es la única riqueza de los paramahamsas es allí glorificado. Quien lo lea descubrirá la liberación que proviene del conocimiento, la renuncia y la devoción. El ser humano que lea y estudie el Srimad-Bhãgavatam y seguidamente lo analice y medite en lo que ha oído y estudiado, solo por este acto devocional será liberado”. (Srimad-Bhãgavatam 12.13.18) Por supuesto, debe entenderse que el Srimad-Bhãgavatam revela más que meramente el medio para lograr la liberación; también muestra cómo alcanzar el nivel último liberado del prema-bhakti. EL BHÃGAVATAM - COMENTARIO SOBRE EL GAYATRI Y EL VEDANTA Al discutir el acto devocional de oír, Jiva Gosvãmi indica que su manifestación suprema proviene de escuchar el Srimad-Bhãgavatam como fuera hablado por Suka y realizado por Vyãsa en los alcances más elevados de su trance y transmitido por Saunaka a los 60.000 videntes en Naimisãranya. En su Tattva-sandarbha, Jiva cita el Garuda Purana que califica al Bhãgavata como “el significado del Vedanta Sutra, la explicación del propósito del Mahãbhãrata, un comentario sobre el Gayatri Mantra y una elaboración de los propios Vedas”. artho’yam brahma-sutrãnãm 138


bhãratãrtha-vinirnayah gãyatri-bhãsya-rupo’sau vedãrtha-paribrmhitah En el capítulo veinticinco del Madhya-lilã, en el Caitanya Caritãmrta, Prakãsãnanda Sarasvati solicitó oír el significado fundamental del Vedanta, del Señor. Mahãprabhu elaboró sobre las glorias del Srimad-Bhãgavatam, reiterando que el Srimad-Bhãgavatam es el comentario natural sobre el Vedanta Sutra. La semilla del árbol del deseo de la literatura Védica, es la sílaba om, también llamada pranava. Esta semilla germina y se convierte en una planta, el Mantra Gayatri, que es llamado la Madre del Veda y se refiere explica el pranava. El fruto del árbol Védico del deseo es el Bhãgavatam en su forma compacta de cuatro versos, el Catuhsloki Bhãgavatam. Este Bhãgavatam esencial le fue enseñado a Brahmã por el Señor Supremo Mismo. Brahmã seguidamente elaboró estos pocos versos y los enseñó a su hijo Nãrada. Nãrada reiteró nuevamente la misma enseñanza a Vyãsa, quien al oírlo comprendió que: ei artha ãmãra sutrera vyãkhyãnurupã bhãgavata kariba sutrera bhãsya-svarupa “Esta enseñanza es una explicación de los sutras que he escrito. Ahora escribiré el Bhãgavatam basado en esta enseñanza y ese será mi comentario completo sobre el Brahma Sutra”. (Caitanya Caritãmrta 2.25.95) Atento a esta declaración, es claro que el Bhãgavatam es la gloria cumbre de la literatura Védica. Krishna Dvaipãyana Vyãsa batió todos los Upanisads para extraer la crema de su conocimiento y luego compuso el Srimad Bhãgavatam, como el único comentario verdadero a la palabra de los Vedanta Sutras. Esto significa que el conocimiento de sambandha, abhideya y prayojana hallado a través de toda la literatura Védica, está resumido esencialmente en los cuatro versos del Catuhsloki Bhãgavatam y aumentado en gran detalle a través de los 18.000 versos del Srimad Bhãgavatam. Hay 11 Upanisads principales: Isa, Kena, Katha, Prasna, Mundaka, Mãndukya, Aittareya, Taittiriya, Chãndogya, Brhadãranyaka y Svetãsvatara. Vyãsa basó los Vedanta Sutras en las enseñanzas esenciales encontradas en estos textos. Muchos de los versos de los Upanisads se explican directamente en el Bhãgavatam, como ser el verso del Isopanisad (isãvãsyam idam sarvam) que se elabora en Srimad Bhãgavatam 8.1.10. El propio primer verso del Srimad Bhãgavatam explica el primer sutra del Vedanta, janmãdy asya yatah. Ese mismo verso incluye además una explicación del Mantra Gayatri. En tal sentido, Mahãprabhu expresa: gãyatrira arthe ei grantha-ãrambhana satyam param sambandha dhimahi sãdhana-prayojana “El primer verso de este libro brinda una explicación del Mantra Gayatri. El sambandha-tattva está indicado en las palabras satyam param (“la verdad suprema”) y la palabra dhimahi (“meditamos en”) indica el abhideya de la práctica devocional y el prayojana, el amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.25.140) En su Anubhasya a este verso, nuestro muy adorable maestro espiritual Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura, elucida lo siguiente: “El propio primer verso del Bhãgavatam es una explicación 139


del Mantra Gayatri. La verdad suprema se refiere al sambandha. El esfuerzo de meditar es una indicación de la práctica del servicio devocional, que es el abhideya. Eso que es logrado por la práctica del servicio devocional, el prayojana, es perfeccionado mediante la meditación o premabhakti”. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi también confirma que el Mahãbhãrata y su explicación, el Srimad Bhãgavatam son dos Escrituras fundamentales en esta era. Estas dos Escrituras declaran que el Señor aparece como un avatar en la Era de Kali. Esta es su conclusión: bhãgavata-bhãrata dui sãstrera pradhãna sei dui kahe kalite sãksãt-avatãra “El Srimad Bhãgavatam y el Mahãbhãrata son las dos Escrituras Védicas más importantes y ambas revelan que el Señor Mismo aparece como una encarnación en la Era de Kali”. (Caitanya Caritãmrta 2.6.97-8) LAS ENSEÑANZAS DE MAHÃPRABHU SOBRE EL BHÃGAVATAM Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi resume las enseñanzas personales de Sri Caitanya Mahãprabhu, como sigue: krsna-tattva bhakti-tattva prema-tattva sãra bhãva-tattva rasa-tattva lilã-tattva ãra sri-bhãgavata-tattva-rasa karilã pracãre krsna-tulya bhãgavata jãnãilã samsare “Sri Caitanya Mahãprabhu predicó personalmente las doctrinas de Krishna, el servicio devocional, el amor de Dios, los éxtasis emotivos, el arrebato divino y los pasatiempos del Señor. Todas estas doctrinas nectáreas se encuentran en el Srimad Bhãgavatam. De tal modo, Mahãprabhu enseñó al mundo entero que el Srimad Bhãgavatam y el Señor Supremo Sri Krishna, son idénticos”. (Caitanya Caritãmrta 2.25.258-9) El Señor menciona asimismo al Bhãgavatam cuando enumera las 64 clases de servicio devocional en la práctica. Allí, el concepto de servir a las cosas que están relacionadas con el Señor (tãdiya) se explica como sigue: tadiya tulasi vaisnava mathurã bhãgavata ei cãrira sevã haya krsnera abhimato “Las cosas relacionadas con el Señor incluyen: la planta tulasi, los devotos de Krishna, Su morada en Mathurã y el Srimad Bhãgavatam. Krishna anhela mucho ver que todos presten el debido servicio a estos cuatro”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.121) Oír el Srimad Bhãgavatam se incluye también entre los cinco actos principales del servicio devocional: sãdhu-sanga nãma-kirtana bhãgavata-sravana mathurã-vãsa sri murtira sraddhãya sevana 140


sakala-sãdhana-srestha ei pañca anga krsna-prema janmãya ei pañcera alpa sanga eka anga sãdhe keha sãdhe bahu anga nisthã haile upajaya premera taranga “Uno debe asociarse con devotos, cantar el Santo Nombre del Señor, oír el Srimad Bhãgavatam, residir en Mathurã y adorar la deidad con fe y veneración. Estos cinco miembros del servicio devocional se consideran los mejores de todos. Hasta una leve ejecución de los mismos despierta el amor por Krishna. Ya sea que la persona ejecute solo uno o muchos de los procesos del servicio devocional, las olas del amor por Dios emergerán como resultado de su determinación fija o nisthã”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.214-5.219) Tras oír, Sri Caitanya explicó el verso atmãrãma del Srimad Bhãgavatam en 61 formas distintas. Sanãtana se sorprendió tanto que cayó a los pies del Señor y Lo alabó como sigue: sãksãt isvara tumi vrajendra-nandana tomãra nisvãse sarva-veda-pravartana tumi vaktã bhãgavatera tumi jãna artha tomã vinã anya jãnite nãhika-samartha “Mi querido Señor, Tú eres el Señor Supremo Krishna Mismo, el hijo de Nanda Mahãrãja. Todas las literaturas Védicas son manifestadas por Tu exhalación. Tú eres el orador original del Srimad Bhãgavatam y solo Tú conoces su verdadero significado. Excepto Tú, nadie puede asirlo completamente”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.309-310) A lo que Mahãprabhu respondió: prabhu kahe kara ãmãra stavana bhãgavatera svarupa kene nã kara vicãrana krsna-tulya bhãgavata vibhu sarvãsraya prati-sloke prati-aksare nãmã artha kaya prasnottare bhãgavate kariyãche nirdhãra jãnhãra sravane loke lãge camatkãra “ ¿Porqué Me glorificas? ¿Porqué no tratas de entender la posición trascendental del Srimad Bhãgavatam? Al igual que Krishna, el Srimad Bhãgavatam es el amparo infinito de todo. Existen múltiples significados en todos y cada uno de los versos, en todas y cada una de las sílabas de la Escritura. El Srimad Bhãgavatam establece sus conclusiones en la forma de preguntas y respuestas y los que lo oyen se asombran”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.311-313) EL AMOR DE LOS DEVOTOS DE MAHÃPRABHU POR EL BHÃGAVATAM Los asociados de Mahãprabhu también evidenciaron un gran afecto por el Srimad Bhãgavatam. Incluso antes de renunciar a su puesto en la corte del Sha Hussain para unirse a Mahãprabhu, Sanãtana Gosvãmi se quedó en su hogar y asumió el estudio del Bhãgavatam en compañía de 20 ó 30 eruditos. 141


lobhi kãyastha-gana rãja-kãrya kare ãpane sva-grhe kare sãstrera vicãre bhattãcãrya pandita bisa trisa lañã bhãgavata vicãra karena sabhãte vasiyã “Mientras él permanecía en su hogar discutiendo las Escrituras reveladas, el personal secretarial y clerical ambicioso de Sanãtana, realizaba todos sus deberes gubernamentales. En el interin, él convocó una asamblea de 20 ó 30 brahmanas eruditos y analizó el Bhãgavatam con ellos”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.16-17) El querido asociado de Mahãprabhu, Raghunãtha Bhatta, gozaba de gran fama como orador del Bhãgavatam. Estando en Puri, el Señor le dijo: ãmãra ãjñaya raghunãtha jãha-vrndãvane tãhãn jãñã raha rupa-sanãtana-sthãne bhãgavata para sadã laha krsna-nãma acire karibena krpã krsna-bhagavãn” “Mi querido Raghunãtha, acata Mi instrucción y ve a Vrindavan. Una vez allí, por favor ponte bajo la tutela de los Gosvãmis Rupa y Sanãtana. Debes estudiar el Srimad Bhãgavatam y cantar constantemente los nombres de Krishna. Si así lo haces, el Señor Krishna muy pronto dispensará Su misericordia sobre ti”. (Caitanya Caritãmrta 2.14.120-1) prabhura thãñi ajñã lañã gelã vrndãvane ãsraya karilã rupa-sanãtane rupa-gosãñira sabhãya karena bhãgavata-pathana bhãgavata parite preme ãulãya tãnra mana “Raghunãtha Bhatta seguidamente, con el permiso de Sri Caitanya Mahãprabhu, partió hacia Vrndãvan. Al llegar allí, se amparó en Rupa y Sanãtana Gosvãmi. Toda vez que Raghunãtha Bhatta recitaba el Srimad Bhãgavatam y disertaba sobre el mismo en la reunión de Rupa y Sanãtana, rebosaba de amor extático por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.14.125-6) OIR EL BHÃGAVATAM EN ASOCIACION DE LOS DEVOTOS Rupa Gosvãmi escribe asimismo en su Bhakti-rasãmrta-sindhu que hay que saborear los tópicos del Srimad Bhãgavatam en asociación con los rasikas - srimad-bhãgavatãrthãnãm ãsvãdo rasikaih saha (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.91). Por esto, Rupa implica que uno debe buscar la compañía de los devotos que conocen el significado trascendental del Bhãgavatam, que comprenden las melosidades devocionales puras y que son expertos en el arte de prestar servicio devocional. Ellos deben tener la misma clase de aspiraciones que uno mismo y ser con preferencia más avanzados. Es en asociación de tales personas que uno puede saborear el Srimad Bhãgavatam. Por otro lado, el más hondo significado del Bhãgavatam, no será entendido si uno estudia en compañía de personas cultas que no se interesan en el sendero devocional, aunque sean expertas en gramática o etimología o conocedoras de la poesía y literatura mundana. Si ellos se apegan a la 142


compañía de las mujeres o se absorben en sus asuntos familiares mundanos, tanto peor. Otras clases de personas de las cuales no debemos oír el Bhãgavatam son los impersonalistas, que rechazan el carácter eterno de servicio al Señor y Sus devotos, que son ofensores del Santo Nombre, gentes que usan los atavíos de la vida de renuncia para ganarse la vida, o los que son distribuidores profesionales de la iniciación mantra. No se puede aprender el significado interno de la Escritura creada para los paramahamasas en la más elevada plataforma de la realización espiritual, aproximándose a los que se ganan la vida recitando el Bhãgavatam a la vez que anhelan la gratificación de sus sentidos materiales y permanecen adheridos a los objetos de los sentidos mundanos. Ninguna de las personas antes mencionadas está calificada para aprehender el significado de esa gran Escritura. Los Srutis y Smrtis han dado su veredicto sobre cómo lograr esta comprensión: yasya deve parã bhaktir yathã deve tathã gurau tasyaite kathitã hy arthãh prakãsante mahãtmanah “Solo a esas grandes almas que tienen fe implícita tanto en el Señor como en el maestro espiritual, que es la manifestación del Señor y no es diferente de El, les son revelados automáticamente todos los significados del conocimiento Védico”. (Svetãsvatara Upanisad 6.23) En otras palabras, solo a una persona así se le revela el profundo entendimiento de las Escrituras como el Srimad Bhãgavatam.

bhaktyã bhãgavatam grãhyam na buddhyã na ca tikayã “La persona entiende el Srimad Bhãgavatam a través de la devoción; no simplemente por ejercer su inteligencia o simplemente por el estudio de los comentarios”. (Caitanya Caritãmrta 2.24.314) Vrindavan dãsa Thãkura ha escrito también: bhãgavata bujhi hena jãra ãche jñãna se nã jãne kabhu bhãgavatera pramãna “Todo aquel que considere que ha comprendido el significado del Srimad Bhãgavatam, nunca podrá conocer ciertamente su significado”. (Caitanya Bhãgavata 2.21.24) Sin abocarse directamente al placer del Señor Supremo Krishna y Sus devotos, es ciertamente imposible entender el significado del Bhãgavatam a través de la erudición mundana o simplemente por una gimnasia mental. E incluso si se entendiera algo, llevar esa comprensión a la acción sería imposible sin el canto fiel y determinado de los Santos Nombres, de manera pura y sin ofensas, siguiendo los pasos del maestro espiritual y demás devotos ejemplares. Cuando uno desarrolla un gusto por el Santo Nombre, su estudio del Bhãgavatam rinde fruto. Todo aquel que estudie el 143


Bhãgavatam con miras a evidenciar su brillo y sabiduría, o para tener una vida confortable o ganar riqueza, fama o status, está simplemente perdiendo su valioso tiempo. En tal sentido, Svarupa Dãmodara Gosvãmi aconsejó al brahmana de Bengala Oriental: jãha bhãgavata para vãisnavera sthãne ekãnta ãsraya kara caitanya-carane caitanyera bhakta-ganera nitya kara sanga tabe ta jãnibã siddhãnta-samudra-taranga “Ve y estudia el Bhãgavatam con un Vaisnava. Toma exclusivo refugio en los pies de loto de Mahãprabhu. Asóciate siempre con los devotos de Caitanya Mahãprabhu. Si haces todas estas cosas, podrás bucear en el océano de Sus enseñanzas divinas”. (Caitanya Caritãmrta 3.5.131-32) LA IMPORTANCIA DEL SIDDHÃNTA Alguien podría objetar que no hay necesidad de estudiar las Escrituras de modo de establecer la correcta disciplina espiritual, puesto que simplemente ocupándose en el servicio devocional es suficiente para lograr la perfección. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi responde a esta posible objeción diciendo que a través del correcto entendimiento de la doctrina se incrementa nuestro gusto por prestar servicio: siddhãnta baliyã citte nã kara alasa ihã ha-ite krsne kãge sudrdha mãnasa caitanya mahimã jãni e sava siddhãnte citta drdha hañã lãge mahimã-jñãna haite “No seas indolente evitando discutir estas doctrinas, pues tales discusiones refuerzan el apego de la mente por Sri Krishna. Conozco las glorias de Sri Caitanya por mi estudio de todas estas enseñanzas y me he vuelto fuerte y fijo en el apego por El, mediante el conocimiento de Su grandeza”. (Caitanya Caritãmrta 1.2.117-8) Svarupa Dãmodara dijo además: rasãbhãsa haya jadi siddhãnta-virodha sahite nã pãre prabhu mane haya krodha “Si alguna declaración contiene reflejos pervertidos de la estética trascendental o va en contra de las doctrinas del Bhãgavatam, Mahãprabhu lo encuentra intolerable y Se enoja”. (Caitanya Caritãmrta 3.5.97) jadbã-tadbã kavira vãkye haya rasãbhãsa siddhãnta-viruddha sunite nã haya ullãsa rasa rasãbhãsa jãrã nãhika vicãra bhakti-siddhãnta-sindhu nãhi pãya pãra

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“Ciertos poetas piensan que pueden escribir cualquier cosa que se les antoje. En sus escritos usualmente hay una presentación incorrecta de la relación divina amorosa. No es agradable oír palabras que son contrarias a las conclusiones Escriturales. Todo aquel que no pueda distinguir entre la estética genuina y sagrada y su reflejo, nunca será capaz de cruzar el océano de conclusiones Escriturales que conllevan al servicio devocional”. (Caitanya Caritãmrta 3.5.102-3) SOLO ESCUCHAR EL BHÃGAVATAM CON TOTAL ATENCION PRODUCIRA RESULTADOS Incluso después que el aspirante a la vida espiritual ha obtenido la compañía de los devotos y oye el Bhãgavatam junto con ellos, de todos modos debe ser cauteloso de oírlo del modo debido. Caso contrario, no obtendrá el pleno resultado de esta poderosa actividad devocional. En la sección del Padma Purana llamada “Las glorias del Srimad Bhãgavatam” - (Bhãgavatamãhãtmya) se encuentra la instructiva narración de Gokarna. Gokarna era el hijo adoptivo del brãhmana Ãtmadeva y su esposa Dhunduli, quienes también criaban al niño de su hija, Dhundhukãri, quien desafortunadamente era muy malvado. Debido a su vida pecaminosa, cuando Dhundhukãri murió se convirtió en un fantasma y asoló la aldea de su familia. Compadecido de su hermanastro, Gokarna recitó los 12 Cantos completos del Bhãgavatam durante siete días y cuando finalizó, Dhundhukari se liberó de su cuerpo fantasmal. Habiendo sido antes invisible, súbitamente apareció ante toda la asamblea de devotos en una forma maravillosa, descrita en el Bhãgavatamãhãtmya como sigue: divya-rupa-dharo jãtas tulasi-dãma-manditah pitavãsã ghana-syãmo mukuti kundalãnvitah “Dhundhukari se manifestó ante ellos en una forma colorida y maravillosa de un matiz azul profundo, enguirnaldado con hojas de tulasi y usando una ropa amarilla, una corona enjoyada y aretes”. (Bhãgavata-mãhãtmya 5.51) Dhundhukãri se postró ante su medio hermano y le agradeció sinceramente por haber recitado todo el Bhãgavatam en beneficio suyo. Puesto que él mismo estaba glorificando enérgicamente el recitado de una semana del Bhãgavatam, un maravilloso carro celestial, dirigido por residentes del mundo Vaikuntha, descendió en medio de la reunión, iluminando los alrededores con su refulgencia. Ante la mirada sorprendida de los espectadores, Dhundhukãri abordó el brillante carruaje. Antes de partir, sin embargo, Gokarna hizo a los ciudadanos de Vaikuntha la siguiente pregunta importante: atraiva bahavah santi srotãro mama nirmalãh ãnitãni vimãnãni na tesãm yugapat kutah sravanam samabhãgena sarvesãm iha drsyate phala-bhedah kuto jãtah prabruvantu hari-priyãh

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“Hubo muchos de los presentes que se purificaron escuchando el recitado del Bhãgavatam. ¿Porqué entonces los carruajes celestiales no descendieron para todos ellos? Yo los observé participando de igual manera en el acto de oír. Por favor explicadnos, oh amados de Hari, ¿porqué hay diferencia en los resultados obtenidos?” (Bhãgavata-mãhãtmya 5.69-70) Los asociados del Señor respondieron profiriendo los siguientes versos: sravanasya vibhedena phala-bhedo’tra samsthitah sravanam tu krtam sarvair na tathã mananam krtam phala-bhedas tato jãto bhajanãd api mãnada “Oh respetable, la diferencia en los resultados proviene de las diferencias en la calidad de su escucha. Todos los presentes, es verdad, escucharon el Bhãgavatam, pero no todos reflexionaron en lo que habían oído. La diferencia en los resultados provino de esto, así como de la calidad de su adoración”. (Bhãgavata-mãhãtmya 5.71) sapta-rãtram upasyaivãtram pretena sravanam krtam mananãdi tathã tena sthira-citte krtam bhrsam adrdham ca hatam jñãnam pramãdena hatam srutam sandigdho hi hato mantro vyagra-citto hato japah avaisnavo hato deseo hatam srãddham apãtrakam hatam asrotriye dãnam amãcãram hatam kulam visvãso guru-vãkyesu svasmin dinatve-bhãvanã mano-dosa-jayas caiva kathãyãm niscalã matih evam ãdi krtam cet syãt tadã vai sravane phalam punah sravãnte sarvesãm vaikunthe vasatir dhruvam gokarna tava govindo golokam dãsyati svayam 146


“El fantasma escuchó por siete días, pero cada noche, adoró al Señor, durante el tiempo en que reflexionó concentrado en lo que había oído. El conocimiento que es inestable se pierde, como sucede con el conocimiento de quien ha estado desatento. Hacer la japa sin concentración u oír un consejo que proviene de una fuente dudosa, es algo que en ambos casos se pierde. Una tierra sin Vaisnavas es indigna, como lo es la ofrenda de oblaciones por parte de una persona descalificada, la caridad dada a una persona inculta, y una familia que no tiene principios éticos. De modo de obtener los frutos de oír el Bhãgavatam, uno debe depositar fe en las palabras del maestro espiritual y tener una actitud de humildad sobre su propio valor, debe triunfar por sobre los vaivenes de la mente y concentrarse completamente en los tópicos que está oyendo. Cuando todas estas personas oigan el Bhãgavatam por segunda vez, ellos también ganarán la residencia eterna en Vaikuntha. De ello no cabe duda. En cuanto a ti, Gokarna, Govinda en persona te llevará a Goloka, la morada de las vacas”. (Bhãgavata-mãhãtmya 5.72-77) Tras haber hablado de ese modo a Gokarna, los asociados del Señor Hari comenzaron a cantar sonoramente los nombres del Señor, ascendiendo a Vaikuntha con el transformado Dhundhukãri. En el siguiente mes de Srãvana, Gokarna emprendió un segundo Bhãgavata-saptãha. El mismo público estaba nuevamente presente, pero esta vez ellos escucharon más cuidadosamente que antes. Al final de la semana, se produjo la más maravillosa epifanía. Sri Hari Mismo descendió a la asamblea, rodeado por innumerables asociados, en innumerables carruajes celestiales. Los sonidos de las plegarias y glorificaciones resonaban en todas direcciones. Hasta el propio Señor Hari se sumó a la auspiciosa cacofonía, soplando la caracola Pãñcajanya, que siempre sostiene en Su mano. El Señor seguidamente abrazó a Gokarna fuertemente, transformando al devoto que adoptó la forma oscura del residente de Vaikuntha, con cuatro brazos, ropa de seda amarilla, corona enjoyada y aretes. Instantáneamente, todos los presentes fueron similarmente transformados. Incluso otras criaturas y residentes de castas menores de la aldea, fueron asimismo transformados en seres divinos y como resultado de la misericordia de Gokarna, ocuparon sus lugares en los carruajes celestiales para ser llevados a la morada trascendental, anhelada por los grandes yoguis. El Señor de las vacas, Gopãla, llevó Consigo a Su querido devoto Gokarna, a Su propia morada de Goloka. Se pueden realizar penitencias por muchas vidas y no obtener la residencia en Goloka-Vaikuntha, el fruto de escuchar el Bhãgavatam por solo una semana. Tal como todos los ciudadanos de Ayodhyã fueron llevados por Rãmacandra a Sãketa en Vaikuntha, por la misericordia del Señor, cualquiera que escuche el Bhãgavatam será llevado a Su morada trascendental, pues la misericordia de Sri Krishna está presente en la narración de Sus pasatiempos contenidos allí. Aquel que recite el Bhãgavatam así como aquellos que lo escuchen, tendrán la gran fortuna de obtener esta recompensa divina. El segundo verso del mãngalãcarana (invocación auspiciosa) del Srimad Bhãgavatam, sirve de vastu-nirdesa o indicación del tema esencial del texto. Allí se expresa: isvarah sadyo hrdy avarudhyate’tra krtibhih susrusubhis tat-ksanãt: “El Señor descrito en el Bhãgavatam aparece en el corazón puro del escucha piadoso y se queda allí desde el momento en que comienza a escuchar su recitado”. Por otro lado, como explica el comentarista, akrtibhis tu bahu-vilambane - el impío puede escuchar el Bhãgavatam por largo tiempo sin jamás obtener el mismo resultado. Krishna dice en el Bhagavad-gitã: 147


mayy eva mana ãdhatsva mayi buddhim nivesaya nivasisyasi mayy eva ata urdhvam na samsayah “Tan solo fija tu mente en Mí, ocupa toda tu inteligencia en Mí. De tal modo, sin duda alguna, vivirás Conmigo para siempre, incluso después de la muerte”. (Gitã 12.8) En su interpretación a este verso, Visvanãtha Cakravarti escribe: “Tan solo fija tu mente recordándoMe siempre y meditando en Mí, el pastorcito negro y hermoso vestido con sedas amarillas y enguirnaldado con flores silvestres. Ocupa tu inteligencia, tu facultad de discriminación, en Mí; en otras palabras, reflexiona sobre Mí. Por reflexión (manana) me refiero a estudiar las diversas palabras de la Escritura que te alientan e inducen a meditar en Mí. Entonces vivirás Conmigo, con lo que quiero significar que morarás Conmigo en Mi morada”. (1) La palabra manana significa reflexionar en los temas que uno ha oído o sobre los que ha leído, junto con su significado. Sin esta clase de reflexión, oír solamente es completo e inefectivo. yad-anudhyãsinã yuktah karma-granthi-nibandhanam chindanti kovidãs tasya ko na kuryãt kathã-ratim “Los que son expertos cortan las ataduras nudosas de la labor reaccionaria con la espada de la constante meditación en el Señor. ¿Quién luego no adorará la discusión de Sus tópicos?” (Srimad Bhãgavatam 1.2.15) El verso anterior del Bhãgavatam compara la constante meditación en el Señor con una espada con la cual uno puede atravesar cortando el enredo de las actividades emergentes del ego y sus resultados. Esto significa que esa evocación constante destruye nuestra tendencia al disfrute sensual egocéntrico. Recuerdo constante (anudhyãna) significa reflexionar en los tópicos después (anu) que uno los ha oído de labios del guru y los Vaisnavas. Esto confirma una vez más que simplemente oír o estudiar las Escrituras, sin reflexionar en lo que uno ha leído, no puede acarrear los resultados deseados. LA DEVOCION ES NECESARIA PARA ENTENDER EL BHÃGAVATAM El Srimad Bhãgavatam es la esencia de todas las Escrituras y el emperador de toda la literatura. El Bhakti-rasãmrta-sindhu, Caitanya Caritãmrta, Sat-sandarbha, Brhad-bhãgavatãmrta, Brhadvaisnava-tosani, Laghu-vaisnava-tosani, Bhãvãrtha-dipikã, Sãrãrtha-darsini y demás obras, son explicaciones del Bhãgavatam. Se debe estudiar estas literaturas a través de la sucesión discipular, sometiéndose humildemente al maestro espiritual, formulando las debidas preguntas y manteniendo una actitud servicial. La penetración en la práctica del servicio devocional por la cual se progresa en la adoración del Señor, no puede resultar sin dicho enfoque. Como ya se expresara, el Bhãgavatam solo puede ser entendido por la devoción y no por el ejercicio de la inteligencia o por el estudio de muchos comentarios (bhaktyã bhãgavatam grãhyam na 148


buddhyã na ca tikayã). Ningún caudal de especulación mundana o erudición puede ayudarnos a entender el humor divino del Bhãgavatam. Hay que tomar refugio en el proceso del servicio devocional como lo enseñaran los devotos puros del Señor; esa es la única forma por la cual podremos ingresar a sus misterios. Hay que estudiar el Bhãgavatam constantemente, acudiendo a él con una devoción concentrada. A medida que se hace, el Señor Mismo es aprisionado en nuestro corazón. El corazón del devoto está lleno del deseo puro de complacer solo los sentidos de Krishna; es el sitio favorito de descanso del Señor. Así pues, Narottama dãsa Thãkura ha cantado: bhaktera hrdaye govindera satata visrãma govinda kahena nama bhakta se parãna “Govinda permanece constantemente en el corazón de Su devoto. El dice, “Mi devoto es Mi vida”. (Prãrthana) La conclusión es que el aspirante formal a la devoción pura necesita ampararse en un matha donde pueda cultivar el conocimiento de las Escrituras devocionales, en asociación con los devotos puros.

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CAPITULO XII CONTROLANDO LA MENTE En el Vedanta-sãra se ha escrito que el ser interior (anthakarana) está compuesto de mente, inteligencia, ego y citta (mano budhir ahamkãras cittam kãranam antaram). El intelecto (buddhi) es el aspecto del ser interno (anthakarana) que establece la certidumbre, mientras que la mente (manas) es el aspecto del ser interno cuya función es aceptar y rechazar. La palabra citta está en el participio pasado de la raíz verbal cit, que significa “conocer” o “estar consciente”. En tal sentido, citta es ese aspecto del órgano interno por el cual uno es consciente de sí mismo o en mérito al cual se desarrolla el convencimiento. Es de tal modo un sinónimo de la mente, como lo expresa Sãyana en su comentario al Rgveda (1.165.11): “Vuestro citta es como el viento deslizante”. (tava cittam vãta iva dhrajimãnah). En sánscrito, hay numerosas palabras utilizadas como sinónimos para “mente” (manas), incluyendo citta, cetas, hrt, hrdaya (“corazón”), svãnta (“ser interno”), anangaka (“desmembrado”) y en otros casos, anga (“miembro”). La palabra manas se define como sigue: “La mente es eso por lo cual se perciben o reconocen las cosas (manute budhyate’neneti manah)”. Es uno de los elementos del cuerpo sutil o linga-sarira. Este cuerpo sutil posee 17 elementos diferentes: los cinco sentidos cognoscitivos, los cinco sentidos de la acción, los cinco aires, la mente y la inteligencia. El vedanta-sãra brinda por su parte la siguiente definición de la mente (manas). mano nãma sankalpa-vikalpãtmikã’’ntakharana-vrttih manas tu jñãnedriyaih sahitam sat mano-maya-koso bhavati “La mente es la función del ser interno relativa a la decisión (sankalpa) y la indecisión (vikalpa). Junto con los sentidos cognoscitivos (jñãnendriya), conforma la envoltura mental (manomaya-kosa)”. (Vedanta-sãra 62.68) A la mente se la considera uno de los sentidos de la acción y uno de los sentidos para adquirir conocimiento. Puesto que depende de los ojos y demás sentidos cognoscitivos (la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato), se la considera uno de ellos. Por otro lado, puesto que es la directora de los demás sentidos de la acción (el habla, las manos, los pies, los órganos reproductores y los órganos excretores) también puede ser incluida entre ellos. Los sentidos del conocimiento (como ser la vista) recogen las impresiones generales de los objetos externos y la mente seguidamente aporta las peculiaridades. De tal modo, la mente es denominada sankalpãtmaka, que significa el arte de escoger o decidir (vivecanã). En otras palabras, la mente está constantemente atravesando y escudriñando los datos que recibe por medio de los sentidos, aceptando o rechazando lo que reúne. Una de las muchas transformaciones de la modalidad de la bondad (sattva-guna) es la mente. La primera transformación de la naturaleza o manifestación, es el Mahat-tattva. En el Sãnkhya-kãrikã se declara que la mente emerge del Mahat-tattva (mahad-ãkhyam ãdyam kãryam tanmanah) (1.71) 150


LA MENTE DE ACUERDO AL SEÑOR KAPILADEVA En el Tercer Canto del Srimad-Bhãgavatam, el Señor Kapiladeva instruye a su madre Devahuti en la filosofía teísta Sankhya. Ciertas enseñanzas suyas sobre la mente son en muchos sentidos similares a la descripción dada en el Sãnkhya-kãrikã. Kapila enseña que la mente es una de las cuatro funciones del ser interno o antahkarana. Estas cuatro funciones se conocen como citta (“conciencia contaminada”), ahankãra (ego), buddhi (inteligencia) y manas (mente). Conforme al Señor Kapila, el Mahat-tattva se manifiesta luego dentro del cuerpo como el ego, seguidamente la inteligencia y finalmente como la mente. (Srimad-Bhãgavatam 3.26.14) A los fines de purificar estos elementos, las cuatro Deidades del Caturvyuha aceptan la posición de gobernarlos. Vãsudeva es en tal sentido el adhisthãtr-devatã o deidad regente de citta, Sankarsana del ahankãra, Prãdyumna del buddhi y Aniruddha de manas. A nivel material, las siguientes Deidades presiden sobre los mismos elementos sutiles: Visnu, Rudra, Brahmã y Candra. (Ver también Srimad-Bhãgavatam 3.26.21, comentario de Visvanãtha Cakravarti Thãkura). De acuerdo al sistema Sãnkhya, existen cinco grandes elementos (mahã-bhuta): aire, tierra, agua, fuego y éter, que evolucionan en los cinco objetos de los sentidos: aroma, sabor, vista, tacto y sonido. Estos son seguidos por los cinco sentidos correspondientes del conocimiento, a saber, el olfato, el gusto, la visión, sentir y oír y los cinco sentidos de la acción: el habla, las manos, los pies, los órganos excretores y los órganos reproductores. La suma de los cuatro sentidos sutiles del ser interno (ego, mente, inteligencia y conciencia) son los 24 elementos o tattvas, a los cuales se añade a veces el tiempo (kãla), totalizando 25. Una clasificación más amplia suma a la entidad viviente individual, la jiva, la propia naturaleza (prakrti) y la Superalma (el purusa) como elementos añadidos, totalizando 28. El elemento vigésimo quinto, el tiempo, indica la acción de la Persona Suprema que activa la naturaleza material (aún no diferenciada por las acciones de las tres modalidades). La propia palabra kãla deriva de la raíz verbal kal, que significa “impeler” o “incitar”. Se explica que el tiempo es el poder de Dios. El mismo aspecto del Señor Supremo que, en mérito a Su potencia obra como la Superalma, morando en el corazón de toda criatura sensible, está plenamente presente externamente, imperando sobre los 24 elementos de la creación material, en la forma del tiempo. Fuera de la percepción de las almas individuales con su diminuto conocimiento, las facultades del Señor Supremo en la forma del tiempo, ponen en movimiento a las tres modalidades de la naturaleza material. En ese momento, El coloca a las almas individuales en la naturaleza material. Este proceso lo explica el Señor Mismo en la Bhagavad-gitã, donde declara: mama yonir mahad brahma tasmin garbham dadãmy aham sambhavah sarvã-bhutãnãm tato bhavati bhãrata “Toda la naturaleza material, también conocida como Brahman, es impregnada por Mí con los seres vivientes; así pues, Yo hago posible su existencia encarnada”. (Gitã 14.3) 151


Tras haber sido fecundada por el Señor, la energía material presenta el Mahat-tattva en una forma dorada refulgente. Este Mahat-tattva luego sobrelleva varias transformaciones causadas por los efectos de las tres modalidades de la naturaleza, a saber, la pureza (sattva), la pasión (rajas) y la oscuridad (tamas), y como resultado de estas transformaciones, sus correspondientes tipos de egos dotados de capacidad de acción, llegan a ser. La mente es un sub-producto del ego en la modalidad de la bondad, los diez sentidos son sub-productos del ego en la modalidad de la pasión, los cinco objetos de los sentidos y los cinco elementos burdos son los productos del ego en la modalidad de la oscuridad. El segundo de los Purusas, Sankarsana, también llamado Anantadeva, es según los eruditos la causa de la mente, los sentidos y los cinco elementos primarios. (Consultar también Srimad-Bhãgavatam 3.26.23-25) La mente es el sub-producto de la acción del ego en la modalidad de la bondad, en el Mahat-tattva. La función de la mente es aceptar y rechazar. La operación de esta función resulta en el deseo. La inteligencia (buddhi) es un sub-producto del ego rãjasika; en su forma elemental, la inteligencia es el reconocimiento de las cosas (dravya-sphurana-vijñãnam) y en tal sentido obra como un auxiliar de los sentidos (indriyãnãm anugrahah). Cuando el aspecto del ego material en la modalidad de la oscuridad es puesto en movimiento por la proeza del Señor en la forma del tiempo, los cinco objetos de los sentidos (aroma, sabor, vista, tacto y sonido) llegan a ser. A partir de éstos evolucionan los cinco grandes elementos. El universo todo en sus manifestaciones microcósmicas y macrocósmicas es el resultado de interacciones de todos estos elementos. Sin embargo, si el Alma Suprema no se hallara presente dentro de todo lo creado, nada sería creado ni mantenido. El cuerpo material se conoce como el campo y la entidad viviente que habita dentro del cuerpo es llamada el conocedor del campo. El Señor Supremo, sin embargo, es omnisciente y omnipotente, el conocedor de todos los campos en cada uno de los infinitos universos. Así pues, si no establecemos una relación con El, luego no hay posibilidad de que ocurra ninguna auto-purificación real. LA MENTE, EL SER Y EL SER SUPREMO No debe confundirse a la mente con el ser. El ser espiritual o alma, no debe confundirse con la mente. Si bien el alma es una chispa de energía espiritual consciente, la mente meramente refleja su conciencia. La mente depende de la presencia del alma jiva para poder funcionar; no posee una existencia independiente. Podemos hablar sobre “mi mente”, pero nunca escuchamos decir a nadie “Yo soy la mente”. El ser es el observador y la mente es lo observado. Por consiguiente, el ser debe comprenderse como categóricamente diferente de la mente. El alma está compuesta de conciencia; la mente, de materia inconsciente. La conciencia es autoiluminadora, mientras que la materia no tiene poder para iluminar. Los lógicos dicen: “El alma se conecta con la mente, la mente con los sentidos, los sentidos con sus objetos (de los sentidos). En consecuencia, es a través de este proceso que se adquiere conocimiento”. (ãtma manasã yuñjãte mana indriyena, indriyam visayena, tasmãd adhyaksa ity-ukta-disã jñãnam jãyate - Nyãyadarsana). Sin la conciencia como sostén, los sentidos no pueden adquirir conocimiento de ningún objeto sensorial. Por consiguiente, solo el alma actúa como director, entrando primero en contacto con la mente, que seguidamente actúa a través de los sentidos para contactar los objetos de los sentidos. 152


Así pues, mediante la mente, el ser no solo acredita conocimiento sino que experimenta asimismo la felicidad y aflicción materiales. Sin la mente, el ser no sería consciente de la felicidad o aflicción sensuales. En tal sentido, el Nyãya-vrtti expresa: “La mente es el sentido capaz de aprehender la felicidad y la aflicción (sukhãdy-upalabdhi-sãdhanam indriyam manah)”. En contraste, en el Bhagavad-gitã (2.24) Krishna dice que el alma jiva es sempiterna, capaz de transmigrar por todas las especies, fija, inamovible y sin comienzo (nityah sarva-gatah sthãnur acalo’yam sanãtanah). El alma es innaciente, eternamente inmutable, libre de deterioro y libre de las seis clases de transformaciones de la materia; no es matada cuando el cuerpo es matado (Gitã 2.20: ajo nityah sãsvato’yam purãno na hanyate hanyamãne sarire). El ser individual o alma está asimismo eternamente relacionado con el Alma Suprema, el Paramãtma. Hay gran cantidad de versos en el Bhagavad-gitã que distinguen al alma individual de su amo eterno, el Señor Supremo. El Señor Mismo expresa: “Yo soy el origen primigenio de todos los seres celestiales y grandes sabios”. (Gitã 10.2 - aham ãdir hi devãnãm maharsinam ca sarvasah: “Aquel que Me conoce como innaciente, el origen de todo y el Señor Supremo de todos los seres...” (yo mãm ajam anãdim ca vetti loka-mahesvaram -Gitã 10.3): “Yo soy la causa original de todas las cosas y todo surge de Mí” (aham sarvasya prabhavo mattah sarvam pravartate - Gitã 10.8); “Solo Yo soy la causa de la generación del mundo entero así como la causa de su disolución” (aham krtsnasya jagatah prabhavam pralayas tathã - Gitã 7.6); “Yo soy el padre de este universo, la madre, quien concede los frutos de todas las acciones, el antepasado y el objeto de todo el conocimiento” (pitãham asya jagato mãtã dhãtã pitãmahah - Gitã 9.17) mattah parataram nãnyat kiñcid asti dhanañjayã mãyi sarvam idam protam sutre mani-ganã iva “ ¡Oh Arjuna! No hay nada superior a Mí. Como gemas enhebradas en un collar, la creación toda depende de Mí”. (Gitã 7.7) gatir bhartã prabhuh sãksi nivãsah saranam suhrt prabhavah pralayah sthãnam nidhãnam bijam avyayam “Y ciertamente Yo soy la meta de todos, el sustentador, el controlador, el testigo, el refugio, el guardián y el bienqueriente incondicional. Yo soy la creación, la disolución y el sustento. Yo soy la reserva y la simiente, la Persona Suprema eterna”. (Gitã 9.18) Arjuna responde asimismo confirmando las declaraciones del Señor: param brahma param dhãma pavitram paramam bhavãn purusam sãsvatam divyam ãdidevam ajam vibhum 153


ãhus tvãm rsayah sarve devarsir nãrada tathã asito devalo vyãsah svayam caiva bravisi me “Oh Señor, Tú eres la Verdad Absoluta Suprema, el refugio supremo y el salvador supremo. Todos los sabios prominentes como ser Devarsi Nãrada, Asita, Devala y Vyãsa, Te han descrito como la Persona Suprema eternamente auto-manifiesta, auto-iluminadora, el fundamento de toda majestad todopoderosa y el origen de cuyo divino juego todo emana y ahora Tú estás presente ante mí declarando todo esto”. (Gitã 10.12-13) svayam evãtmanãtmãnam vettha tvam purusottama bhuta-bhãvana bhutesa devadeva jagatpate “ ¡Oh Persona Suprema, Oh Padre universal, Oh Señor de todos los seres, Señor de todos los dioses, Señor del universo! Solo Tú puedes conocerTe verdaderamente a Ti Mismo a través de Tu potencia cognoscitiva pura”. (Gitã 10.15) Atento a las conclusiones de los Upanisads, el Bhagavad-gitã expresa además: nityo nityãnãm cetanas cetanãnãm eko bahunãm vidadhãti kãmãn ye ãtmastham anupasyanti dhirãs tesãm santih sãsvati netaresãm “Solo existe un Ser Eterno Supremo entre todos los seres eternos; una sola entidad supremamente consciente entre todas las entidades conscientes. El es Aquel que cumplimenta los deseos de los muchos Sabios que meditan constantemente en El, sentado en Su trono, los que alcanzarán la perfección sempiterna; los demás, no”. (Katha 2.2.13 y Svet.6.13) La diferencia entre el Supremo y las almas individuales se establece además en los dos versos siguientes del Mundaka (3.1.12) y Svetãsvatara Upanisads (4.6-7) dvã suparnã sayujyã sakhayã samãnam vrksam parisasvajãte tayor anyah pippalam svãdv atty anasnann anyo ‘bhicãkasiti samãne vrkse puruso nimagno ‘nisayã socati muhyamãnah justam yadã pasyaty anyam isam asya manimãnam eti vita-sokah

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“Dos amigos emplumados están sentados en el mismo árbol. Uno come las dulces fresas del árbol mientras que el otro solo observa. De la misma manera, en el árbol del cuerpo, el alma individual se sienta confundida, lamentándose constante y desamparadamente. Cuando se orienta sabiamente hacia su amigo (quien siempre es servido por los devotos), contemplándoLo como su Señor, deja de lado su sufrimiento y realiza su glorioso derecho de nacimiento”. La relación amorosa entre el Alma Suprema y el alma individual es asimismo eterna. En tal sentido, Krishna, el conocedor supremo del Veda, el objeto último del conocimiento Védico, y el autor original del Vedanta, habló amorosamente Sus enseñanzas más confidenciales y la esencia de toda la religión a Su querido amigo Arjuna, como sigue: man-manã bhava mad-bhakto mad-yãji mãm namaskuru mãm evaisyasi satyam te pratijãne priyo’si me “Siempre piensa en Mí, Adórame ocupándote en los servicios devocionales de oír y cantar, Sírveme en Mi forma deidad, Ofréceme tu propio ser y es seguro que llegarás a Mí. Yo te lo prometo sinceramente porque tú eres Mi amigo querido”. sarva-dharmãm parityãjya mãm ekam saranam vraja aham tvãm sarva-pãpebhyo moksayisyãmi mã sucah “Abandonando todas las observancias religiosas relativas al sistema varnãsrama, abandonando la adoración de todos los semidioses relativos a dichas actividades religiosas, ríndete exclusivamente a Mí. Está de más que temas ninguno de los malos efectos resultantes de no ejecutar los deberes permanentes y periódicos ordenados en la literatura Védica, pese a que fueron en definitiva dictados por Mí. Yo te libraré de cualesquiera pecados o impedimentos resulten de dicho descarte; no desesperes. Yo prometo por este medio que todo aquel que se entregue a Mí es liberado del pecado, es liberado del ciclo del nacimiento y la muerte repetidos y recibe todo lo que necesita para llegar a Mí”. (Gitã 18.66) En otra parte del Gitã, Krishna hace una promesa similar: ananyãs cintayanto mãm ye janãh paryupãsate tesãm nityãbhiyuktãnãm yoga-ksemam vahãmy aham “Yo asumo personalmente toda la responsabilidad de adquirir y proteger todo lo que necesiten Mis devotos completamente dependientes. Ellos están siempre absortos en pensar solo en Mí, exclusivamente; ellos no desean nada sino estar unidos Conmigo para siempre”. (9.22) El Señor es tan afectuoso con Sus devotos exclusivos que El asume voluntariamente la responsabilidad por el mantenimiento de sus cuerpos, cuidando también de sus familias. El protege 155


asimismo el bhajana del devoto, eliminando todos los obstáculos para su práctica. Seguidamente concede a los devotos la perfección de dicho bhajana (que es el tesoro del amor por Sí Mismo) y protege ese amor. Tal es el verdadero alcance de la declaración del Señor, yoga-ksemam vahãmy ajam. LA MENTE COMO AMIGO Y COMO ENEMIGO DEL SER En la primera parte de la instrucción antes mencionada del Señor, El dice, man-manã bhava: “Absorbe tu mente en Mí”. Sin embargo, en los procesos para obtener el tesoro del amor, la mente obra no solo como un amigo, sino también como enemigo. El Bhãgavata declara claramente que a menos que uno controle su mente, la perfección es imposible. dãnam svadharmo niyamo yamas ca srutam ca karmãni ca sad-vratãni sarve mano-nigraha-laksanãntãh paro hi yogo manasah samãdhih “Todas las actividades religiosas como ser la caridad, la ejecución de nuestros deberes, la observancia de las reglas y regulaciones, el estudio de la Escritura, los sacrificios y las penitencias, todas tienen el control de la mente como objetivo, pues la concentración de la mente es el objetivo supremo del yoga”. (Srimad-Bhãgavatam 11.23.45) Hay que comenzar a conquistar la mente practicando lo que Krishna llama “la austeridad de la mente”. En el Bhagavad-gitã (17.16) esta práctica es explicada por Krishna como sigue: manah-prasãdah saumyatvam maunam ãtma-vinigrahah bhãva-samsuddhir ity etat tapo mãnasam ucyate “La austeridad de la mente comprende la serenidad, la sencillez, la moderación en el habla, el autocontrol retrayéndose de los objetos de los sentidos y la pureza del ser mediante la renuncia al comportamiento engañoso”. De éstos, el autocontrol a través de la retracción de los objetos de los sentidos es de suma importancia. Ciertamente Krishna declara que nadie se convierte en yogui sin dejar de lado el deseo de gratificar los sentidos. (Gitã 6.2: na hy asannyasta-sankalpo yogi bhavati kascana). A menos que se desarraiguen los deseos tanto burdos como sutiles y las renuncias de todas clases, incluyendo los deseos de disfrute sensual, los placeres celestiales, la liberación y los poderes místicos, nadie puede ser considerado un yogui. “Solo aquel que ha dejado de lado todo incentivo del deseo puede decirse se ha elevado al yoga”. (Gitã 6.4: sarva-sankalpa-sannyãsi yogãrudhas tadocyate). En otras palabras, cuando una jiva de corazón puro abandona el deseo y el aborrecimiento por los disfrutes de los sentidos, conservando únicamente el deseo de servir a Krishna para la complacencia de Sus sentidos, puede ser elevada al peldaño más alto de la escala del yoga. Por esta razón el Señor dice: 156


uddhared ãtmanãtmãnam nãtmãnam avasãdayet ãtmaiva hy ãtmano bandhur ãtmaiva ripur ãtmanah bandhur ãtmãtmanas tasya yenaivãtmanã jitah anãtmanas tu satrutve vartetãtmaiva satruvat “El yogui aspirante debe elevarse desde el pozo ciego de la vida material, liberando la mente del apego a los objetos de los sentidos. No debe desviarla por los apegos al mundo material. Según las diferentes circunstancias, la mente es ya sea la amiga del ser o su enemiga. Esa jiva que ha conquistado la mente, puede considerarla como una amiga, mas la mente es la enemiga de quien no la ha conquistado”. (Gitã 6.5-6) Con las siguientes palabras, el Señor Kapiladeva instruye a su madre Devahuti: cetah khalv asya bandhãya muktaye cãtmano matam gunesu saktam bandhãya ratam vã pumsi muktaye “Mi querida madre, solo la mente es la causante del cautiverio de la jiva, así como de su liberación. Cuando la mente está apegada a los sentidos (la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto) y a los objetos de los sentidos (la forma, el sonido, el aroma, el sabor y la sensación) la entidad viviente ingresa al cautiverio. Cuando esa misma mente se apega a la Persona Suprema, es liberada”. (Srimad-Bhãgavatam 3.25.15) Krishna explica lo mismo más directamente a Uddhava: visayãn dhyãyatas cittam visayesv anusajjate mãm anusmaratas cittãm mayy eva pravilyate “La mente que mora en los objetos de los sentidos, se apega a los mismos. La mente que Me recuerda constantemente, se absorbe por completo en Mí”. (Srimad-Bhãgavatam 11.14.27) Es de tal modo evidente que en cuanto la mente se absorbe en la devoción al Señor, se torna realmente pura y santa y una verdadera amiga. El gran sabio Patañjali, el autor del Yoga Sutra, ha escrito que yoga significa detener las actividades de la mente (yogas citta-vrtti-nirodhah, 1.2). Es imposible alcanzar el yoga a menos que se controlen primero las actividades de la mente. La psicología del yoga describe cinco estados básicos 157


de la mente: ksipta (perturbada), mudha (confundida), viksipta (distraída), ekãgra (concentrada) y niruddha (controlada). (1) Cuando la mente es inestable y fluctuante, se explica que está perturbada (ksipta). Cuando se desean otras cosas ajenas a Krishna, a la mente le resulta imposible permanecer exclusivamente fija en El. Antes bien, fluctúa de un tema a otro, deseando primero algún objeto sensorial y seguidamente otro. De esta forma, permanece inestable. (2) Puede que la mente esté confusa sobre lo que debe o no hacer y como resultado la persona se ve abrumada por el deseo, la ira u otras manifestaciones de la modalidad de la pasión, o el sueño, la pereza y la modorra y demás manifestaciones de la modalidad de la ignorancia. Esto se denomina estado confundido de la mente. (3) El estado de estar perturbado (ksiptãvasthã) antes descrito y el estado de distracción (viksipta) son bastante similares en muchos aspectos. Sin embargo, de vez en cuando se halla una diferencia entre ellos. En el estado viksipta hay ocasionales momentos de calma y estabilidad aún dentro del cuadro general de la incapacidad para concentrarse. (4) Cuando la mente se fija en algún objeto externo o interno y en tal sentido se torna tan estable como una llama en un recinto cerrado; cuando ha superado las modalidades de la ignorancia y la pasión y está situada en la bondad, desarrolla el poder de concentración única denominado chãgratã. (5) En el estado de concentración, chãgrata, la mente aún sigue dependiendo de algo externo a sí misma, pero en el estado completamente controlado (niruddha) ya no hay más dependencia. La mente recupera su naturaleza causal y permanece inactiva, como si hubiera logrado su propósito y ya no tuviera más necesidad de actuar. Al igual que un cordón quemado, evidencia las líneas de sus características previas mas no es negativamente afectada por las mismas. En este estado controlado, el ser está fijo en su naturaleza real. En otras ocasiones, el ser se identifica con las actividades de la mente y en tal sentido adopta diversas identidades. Las Escrituras devocionales nos refieren que la naturaleza eterna de la jiva (como energía marginal de Krishna) es ser un sirviente del Señor. Como una de Sus energías, las jivas son simultáneamente una y diferentes de El (jivera svarupa haya nitya krsna-dãsa krsna-tatastha sakti bhedãbhedaprakasã). Cuando se sitúa en su posición constitucional natural, la mente ya no tiene otra función que buscar a Krishna. La entidad viviente se ocupa luego constantemente en el cultivo de la conciencia de Krishna y la mente obra como su amiga. EL VERDADERO PROPOSITO DE LA FUNCION MENTAL En sus enseñanzas a Maitreyi, Yajñavalkya describe cuatro prácticas que conducen al control de la mente: “El atman ha de ser visto, escuchado, meditado y contemplado”. (ãtmã vã are drastavyah srotavyo mantavyo niddhyãsitavyah - Brhad-ãranyaka Upanisad, 4.5.6) A partir de esta declaración, se comprende que el primer deber de la mente es descubrir al Ser Supremo. Por consiguiente, uno debe emplear la mente para descubrir a Vãsudeva, la propia deidad regente de la mente y nunca los otros objetos de los sentidos. Como se enseñara a Maitreyi, debemos buscar y escuchar esas cosas que están relacionadas con Krishna, luego reflexionar y contemplar estas cosas, así como a Krishna Mismo. No acatar estas instrucciones hace que se pierda de vista el 158


verdadero propósito de las funciones mentales. En tal caso, la mente se vuelve la principal enemiga del alma. Si uno desea conocer a la Verdad Suprema, es absolutamente esencial que tome refugio en un maestro espiritual y oiga de él. El maestro espiritual no es diferente de la Verdad Suprema; es una expansión manifiesta o prakãsa-vigraga de esa Verdad. En tal sentido, él puede mostrar la verdad, los pies de loto de Krishna -, a su discípulo rendido. El muestra al discípulo el medio por el cual puede lograrse la visión del Señor. Por consiguiente, antes que nada hay que postrarse delante del guru y luego preguntarle sumisamente sobre la naturaleza del ser, la naturaleza de Dios, la meta de la vida y el medio de alcanzarla y la naturaleza de Maya o las fuerzas que se oponen al logro de la comprensión espiritual. El discípulo debe acudir al maestro espiritual con un espíritu de servicio. Es imperativo que el discípulo escuche sumisamente las directivas dadas por el maestro espiritual; seguidamente, merced a la reflexión, acatar dicha escucha. La palabra manana significa reflexión o meditación asidua en el tema esencial que ha sido oído del maestro espiritual. También significa determinación, a saber, la facultad de determinar la naturaleza de las cosas. Vijñãna Bhiksu escribe en sus obras sobre filosofía Sãnkhya que el ser debe ser oído conforme a las palabras de la literatura revelada y que hay que reflexionar atento a sus evidencias y argumentos (srotavyah sruti-vãkyebhyo mantavyãs copapattibhih). Por este proceso, se llega a determinar el verdadero significado de las palabras registradas en las Escrituras. El Gãyatri-tantra (1.4) expresa: mananãt pãpatas trãti mananãt svargam asnute mananãt moksam ãpnoti caturvargamayo bhavet “Por la reflexión se es librado del pecado. Por la reflexión se disfruta del Cielo. Por la reflexión se alcanza la liberación y todas las metas de la vida humana”. El devoto puro se ocupará naturalmente en la clase de reflexión que resulta en el servicio devocional puro. La importancia de reflexionar sobre lo que se ha oído, está conectada específicamente con la importancia de escuchar el Bhãgavata. Hemos visto en un capítulo anterior la forma como Dhundhuli fue llevado por un grupo de seres divinos a los planetas Vaikuntha tras oír a Gokarna recitar todo el Bhãgavatam por siete días. Los demás presentes no fueron similarmente recompensados porque no habían reflexionado profundamente en lo que habían oído. El fantasma Dhundhuli ayunó cada día durante toda esa semana y escuchó a Gokarna con gran concentración y fe. Igualmente importante fue que durante toda la noche contemplaba el tema esencial del recitado del día. De tal modo, fue recompensado con el logro de los resultados totales de escuchar el Bhãgavata. Conforme a ello, el Bhãgavatam declara, sadyo hrdy avarudhyate’tra krtibhih susrusubhis tat-ksanãt (Srimad-Bhãgavatam 1.1.2). “El Señor es ligado en el corazón de los devotos piadosos, en el mismo momento en que desean oír sobre El”. Por lo tanto, el primer paso para controlar la mente es escuchar el Bhãgavatam con vigorosa fe en el guru, con atención y cuidado, concentración y paciencia. Si hay falta de atención y cuidado, el verdadero fruto de oír no será alcanzado. ABHYÃSA-YOGA 159


La cuarta función de la mente descrita por Yajñavalkya a Maitreyi es nididhyãsana o “la meditación profunda y repetida”. En sus comentarios al Capítulo Doce del Bhagavad-gitã, Visvanãtha Cakravarti escribe que el bhakti es de dos tipos: se realiza (1) dedicando los sentidos internos al Señor y (2) dedicando a El los sentidos externos, o sea, ocupándose en ilimitadas actividades devocionales como oír y cantar sobre los atributos, pasatiempos, nombre, forma, etc. del Señor, así como orarle a El y ocuparse en prácticas tales como adorar Su forma deidad, limpiar el templo y recoger flores para Su servicio, siendo esta última práctica accesible para todos. El bhakti realizado con los sentidos internos es de tres clases: recordar al Señor (smarana), reflexionar en El (manana) y - para quienes están apegados al Señor pero son incapaces de recordarLo ininterrumpidamente - practicar el control de la mente (abhyãsa). Estas tres disciplinas mentales del sendero devocional son más difíciles para el que carece de voluntad pura que para aquellos que son inteligentes y están libres de una mentalidad ofensiva. La reflexión es mejor en las prácticas externas, pero el recuerdo constante y directo es superior a la reflexión. Quien se ocupa en las prácticas devocionales externas debe de todos modos hacer esfuerzos añadidos para meditar en el Señor, pues las prácticas externas están creadas para recordarnos al Señor y a partir de ahí conllevan a la reflexión, que una vez lograda, nos permite el fácil empleo en la meditación constante. En las siguientes instrucciones dadas en el Bhagavad-gitã, Krishna enfatiza la importancia del aspecto mental del servicio devocional: “Oh Arjuna, dedica tu mente exclusivamente a Mí. Fija tu inteligencia en Mí y como resultado, residirás definitivamente Conmigo después de la muerte. De esto no cabe duda”. (Gitã 12.8) En su comentario Sãrãrtha-darsini a este verso, Visvanãtha escribe: “Cuando Krishna dice mayy eva, el participio enfático eva nos prohibe meditar en el aspecto impersonal del Señor. Cuando dice “en Mí” (mayi) se refiere a Su hermosa forma negruzca, vestida de seda amarilla y enguirnaldada con flores silvestres. Las palabras mana ãdhatsva, “dedica tu mente”, son una instrucción para recordarLo constantemente. Fijar nuestra inteligencia en El significa usar nuestras facultades discriminatorias para Entenderlo; en otras palabras, reflexionar (manana) en El. Dicha reflexión implica estudiar las palabras de la Escritura, sastra-vãkyãnusilanam). Acatando estas instrucciones, uno llega a vivir con el Señor en Su morada; de esto no cabe duda alguna”. En el siguiente verso, el Señor declara: atha cittam samãdhãtum na saknosi mayi sthiram abhyãsa-yogena tato mãm icchãptum dhanañjaya “Oh Dhanañjaya, si no puedes establecer tu mente en Mí con fe, alternativamente trata de llegar a Mí por la práctica (abhyãsa-yogena) de la repetida meditación en Mí”. (Gitã 12.9) Respecto a las palabras abhyãsa-yogena, Visvanãtha hace el siguiente comentario: “Traer repetidamente la mente de dondequiera esté deambulando y fijarla en la forma del Señor se denomina práctica, y solo eso es la disciplina yóguica. (anyãtrãnyatra-gatam api manah punah punah pratyãhrtya mad-rupa eva sthãpanam abhyãsah sa eva yogah). 160


En el sexto capítulo del Gitã, Krishna explica la práctica de la meditación del yoga a Arjuna. Todavía confundido, Arjuna planteó el siguiente interrogante: “Señor, Tú me dices que controle la mente con la ayuda de la facultad de discriminación o inteligencia, pero descubro que la mente es tan poderosa que confunde incluso mis facultades inteligentes. Pienso que es más sencillo capturar el viento que controlar a la mente; es demasiado difícil para mí”. En respuesta, Krishna le asegura a Arjuna que, a través de la práctica repetida (abhyãsena) y la renunciación (vairãgyena) es posible conquistar a la mente incansable. Visvanãtha comenta sobre este verso: “Aunque fluctuante y en extremo difícil de controlar, la mente debe ser ocupada en la constante disciplina del cultivo de la conciencia del Señor Supremo (sadgurupadista-prakãrena paramesvara-dhyãna-yogasya muhur anusilanena) y la renuncia y el desapego de los objetos de los sentidos (visayesv anãsangena) por los medios y prácticas brindados por el maestro espiritual. Esto ha sido confirmado nada menos que por una autoridad como Patañjali, quien expresa en sus Yoga Sutras (1.12): “La práctica y el desapego son los medios por los cuales aquietar a la mente (abhyãsa-vairãgyã bhyãm tan-nirodhah)”. CONQUISTANDO LA MENTE CON INTELIGENCIA SUPERIOR El proceso de degradación de la mente se describe en el Bhagavad-gitã (2.62-63) como sigue: Primero la mente entra en contacto con los objetos de los sentidos y comienza a desear intensamente disfrutarlos. Este deseo de disfrute se llama lujuria, de la cual surge la ira. La ira conduce a la perplejidad, la pérdida de la habilidad para discriminar entre la acción propia o impropia. Este desconcierto conlleva al olvido de nuestro verdadero bien como se describe en la Escritura. Ese olvido conduce a la destrucción de nuestra inteligencia resuelta (vyavasãyãtmika buddhi). Finalmente, la jiva cae al pozo ciego de la existencia material. En el Gitã (16.2) Krishna nombra a la lujuria, la ira y la codicia como las tres puertas que conducen al infierno y aconseja a las jivas que estén particularmente prevenidas contra ellas. En el tercer capítulo del Gitã, Krishna instruye a Arjuna sobre la forma de superar la lujuria y la ira. Allí Arjuna pregunta a Krishna, “ ¿En mérito a qué somos impelidos a los actos pecaminosos, incluso involuntariamente, como si fuera por la fuerza?” El Señor responde: “La lujuria, que es hija de la mente y se desenvuelve en la modalidad de la pasión, hace que el ser viviente se ocupe en la actividad pecaminosa. La lujuria es el impulso dominante que lleva a ocuparse en las actividades de los sentidos; causa la ocupación en actos pecaminosos y luego se convierte en ira, cuando los deseos individuales de gratificación de los sentidos no se satisfacen. La lujuria adopta las características de la modalidad de la ignorancia y se convierte en ira. “La lujuria y la ira combinadas son los enemigos salvajes y que todo lo devoran, del ser viviente. Si se es incapaz de tratar con estos temibles enemigos, luego no hay cuestión de ocuparse en el servicio devocional del Señor o incluso ser digno, de ser llamado un ‘ser humano’. Esa persona está inevitablemente destinada a ir a los destinos más bajos e infernales. “La lujuria se asienta en la mente, la inteligencia y los sentidos. Por lo tanto, Oh Arjuna, de modo de superar este pecaminoso enemigo que destruye el conocimiento y el entendimiento, tu primer deber es controlar los sentidos. Los sabios dicen que los sentidos son superiores a los objetos de los sentidos; la mente es más fuerte que los sentidos; la inteligencia es aún más fuerte que la mente y el 161


alma es incluso más poderosa que la inteligencia. Así pues, la jivãtma puede conquistar la lujuria controlando los sentidos. Comprendiéndose personalmente como trascendental incluso a la inteligencia, la jivãtma debe entender su posición más allá de la materia: su naturaleza espiritual. Con este conocimiento, la jivãtma estabiliza la mente y finalmente destruye su enemigo de otro modo inconquistable, la lujuria”. (Gitã 3.37-43) En su traducción ampliada de los últimos versos de esta sección del Gitã, Bhaktivinoda Thãkura escribe: “De esta forma, estando completamente consciente de tu propia naturaleza espiritual trascendental, deja de pensar en ti mismo en términos de la naturaleza material; con o sin atributos. Así pues, en total conocimiento de tu propia superioridad como sirviente puro del Señor, aquieta la inconquistable mente con la fuerza de la energía espiritual y ve dominándola gradualmente”. Narottama dãsa sostiene que la asociación de los devotos es esencial para aquel que desea conquistar la lujuria, la ira y la codicia. El canta: “ ¿Qué pueden hacer la lujuria y la ira al practicante que se ampara en la asociación santa?” (kibã se karite pãra kãma-krodha sãdhakere, jadi haya sãdhujanãra sanga). Jagadãnanda Pundit escribe asimismo en su Prema-vivarta: “Todo lo que deseo es cantar el Santo Nombre en compañía de los devotos. No necesito nada más para superar el ciclo de nacimientos y muertes repetidos” (sãdhu-sange krsna-nãma ei mãtra cãi, samsãra jinite ãra kono vastu nãi). Habiendo obtenido esta invalorable forma humana de vida, no debemos convertirnos en sirvientes de la lujuria y la ira y ser golpeados por las escobas y palos de Mãyã. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance por salvarnos de la lujuria y la ira. Debemos tener fe en que al ver nuestros esfuerzos genuinos por ser personas buenas y santas, de tener una determinación firme por ofrecer plegarias sentidas de corazón a los pies del maestro espiritual, los Vaisnavas y el Señor, seguramente el Señor vendrá en ayuda nuestra. Por otro lado, si nos permitimos flotar junto a la corriente del deseo sensual, ignorando las instrucciones de las Escrituras, el maestro espiritual y los santos, ¿cómo podemos esperar luego que nuestras vidas lleguen a algo? En el Gitã (2.41) Krishna declara que la inteligencia resuelta (vyavasãyãtmikã buddhi) está orientada a un solo objetivo, mientras que aquellos cuya inteligencia es irresoluta son llevados por los deseos y la imaginación, a lo largo de senderos infinitos que conducen a diferentes direcciones. En la senda devocional, la inteligencia es resuelta y solo tiene un propósito. Visvãnatha ha parafraseado las palabras de un devoto poseído de dicho propósito resuelto, “Mi guru me ha ordenado que adorara al Señor cantando sobre El, Recordándolo y sirviendo a Sus pies de loto. Esta es mi práctica espiritual: la meta a la cual debo llegar y el alimento de mi vida. Ya sea que alcance la perfección o permanezca imperfecto, esta es la única cosa que jamás abandonaré. Es mi deber, el objeto de mi deseo, pues ni siquiera en sueños deseo nada más. Ya sea que me traiga felicidad o aflicción, ya sea que traiga la ruina sobre mí y mi familia, no me importa”. Visvanãtha cita este ejemplo como la clase de determinación resuelta, solo posible cuando uno está ocupado en la devoción más allá de todo auto- engaño. Esa determinación concentrada no es posible en ningún otro sendero de vida espiritual excepto el bhakti, ya sea que se trate de karmayoga, jñãna-yoga o cualquier otro. Instruyendo a Uddhava para que tenga esta clase de fe vigorosa y poder de voluntad en la ejecución del servicio devocional, el Señor dice, “Se fiel y Adórame con firme convicción”. (Srimad-Bhãgavatam 10.20.28) 162


UNA COMBINACION DE GRACIA DIVINA Y ESFUERZO En el Gitã (7.14) el Señor nos informa que excepto rindiéndonos a El, no hay otra alternativa para superar Su energía divina hecha de las tres cualidades de la bondad, la pasión y la ignorancia. La mente se distrae fácilmente y fluctúa, pero el Señor es la Deidad controladora de la mente y El Mismo atrae a todas las mentes. krsir bhu-vãcakah sabdo nas ca nirvrti-vãcakah tayor aikyam param brahma krsna ity abhidiyate “La raíz verbal krs se refiere a la acción de atraer, mientras que el sufijo na significa ‘gozo supremo’. El Brahman Supremo ha recibido el nombre de Krishna porque El encarna la combinación de ambos significados”. ¿Cómo luego puede cualquiera de nosotros hallar un sitio a los pies de loto del Señor si El Mismo no nos arrastrara allí? Madre Yasodã una vez se enojó con el bebe Krishna y decidió castigarlo atándolo a un mortero. Para su disgusto, descubría que la soga siempre era dos pulgadas más corta. Tras hacer reiterados esfuerzos y fracasar cada vez, Krishna finalmente fue misericordioso con ella y permitió ser Atado. Visvanãtha Cakravarti explica el simbolismo de Krishna atado por una soga, como sigue: “Se necesitan dos cosas para que el Señor sea atado por un devoto: 1) el devoto debe esforzarse mucho en su adoración y 2) debe haber misericordia por parte del Señor al observar tales esfuerzos (bhaktanisthã-bhajanot-thã srãntis tad-darsanotthã sva-nisthã krpã ceti dvãbhyãm eva bhagavãn baddhah). Esta misericordia del Señor es la más poderosa de Sus energías”. (Sãrãrtha-darsini 10.9.18). Sin la combinación del esfuerzo del devoto y la misericordia del Señor, la soga que Lo ata siempre será dos pulgadas más corta. El Señor alude nuevamente al esfuerzo (yatna) requerido para Obtenerlo, en el verso 9.14 del Gitã (yatantãs ca drdha-vratãh). En su comentario Sãrãrtha-varsini, Visvanãtha elabora sobre la naturaleza de este esfuerzo, como sigue: “Así como los jefes de familia afligidos por la pobreza acuden a las puertas de los ricos para conseguir dinero para el sustento de sus familias, Mis devotos van a la asamblea de los devotos rendidos, con la única intención de reunir tesoros de servicio devocional (como ser el canto) de ellos. Al adquirir la ciencia del bhakti-yoga, ellos comienzan a practicar repetidamente los dogmas del Bhakti-yoga, tal como un estudiante tratando de aprender de memoria. (yathã kutumba-pãlanãrtham dinã grhasthã dhanika-dvãrãdau dhanãrtham yatante, tathaiva mad-bhaktãh kirtanãdi-bhakti-prãpty-artham bhakta-sabhãdau yatante. Prãpya ca bhaktim adhiyamãnam sãstram pathata iva punah punar abhyasyanti ca). Visvanãtha explica además la naturaleza de la resolución del devoto (drdha-vratãh) por practicar el servicio devocional: “Yo resuelvo cantar diariamente un número establecido de rondas del Santo Nombre en mis cuentas y ofrecer un número fijo de postradas reverencias al Señor y los Vaisnavas. Resuelvo hacer regularmente tal y tal servicio. Mantendré mi determinación firme de conservar el ayuno Ekãdasi y demás votos. Prestaré especial atención al control de mis sentidos”. (etãvanti nãma-grahanãni, etãvatyah pranatayah, etãvatyah paricaryãs cãvasya-kartavyã ity evam drdhãni vratãni niyãma yesãm te. yad vã, drdhãny apatitãny ekãdasy-ãdi-vratãni niyamã yesãm te.)

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El Señor ayuda a los que se ayudan. Cuando un devoto hace un voto, el Señor lo ayuda a mantener su voto. El bhakti-yogui debe hacer a un lado su orgullo en su propio poder de voluntad y entender que todos sus esfuerzos dependen completamente de la misericordia del guru, los Vaisnavas y el Señor. Esa persona pronto alcanzará el éxito. EL UPADESÃMRTA DE RUPA GOSVÃMI En su Upadesãmrta, Rupa Gosvãmi explica que hay seis impulsos a ser controlados por el practicante. Ellos son, los impulsos del habla, el pensamiento, la ira, el paladar, el estómago y los genitales. Cuando estos impulsos son fuertes, la jiva desafortunada se descubre a sí misma azotada en el océano del sufrimiento material. En relación a las demandas del estómago y la lengua, cabe hacer notar que el alimento que ingerimos influye sobre nuestros procesos mentales. El Sãnkhya-kãrikã (3.15) nos recuerda que, “conforme al Sruti, la mente es afectada por el alimento que uno ingiere”. (tad annamayatvam srutes ca) o como se dice vulgarmente, “dime lo que comes y te diré quien eres”. Por esta razón, los yoguis y demás sãdhakas que tratan de controlas la mente, prestan una especial atención a los tipos de comidas que ingieren. Aunque el devoto sabe que es personalmente un espíritu puro, no come de todo indiscriminadamente. Ni otros practicantes de yoga comen sin discriminación. ¿Porqué no? Porque si comen de todo sin discriminación, su ejecución del yoga se verá adversamente afectada por la comida que toman. Los yoguis de todas clases se ocupan en sus prácticas con un objetivo trascendental y si ellos comen la comida de las personas materialistas y sensuales, las tendencias de dichas personas se alzarán en sus mentes. Por ejemplo, si uno come la comida ofrecida por una persona sexualmente promiscua, luego ese defecto tendrá un efecto sobre su proceso de pensamiento. Para evitar este problema, los devotos solo toman mahãprasãda, comida ofrecida primero a Krishna. Rupa Gosvãmi enumera seis clases de actividades que afectan adversamente a la mente, robándole la paz e interfiriendo con el logro de la perfección devocional: atyahãrah prayãsas ca prajalpo niyamãgrahah jana-sangas laulyam ca sadbhir bhaktir vinasyati “Las siguientes actividades causan la destrucción de nuestra devoción: comer de más, el esfuerzo excesivo, la chismografía, el exceso de entusiasmo o el descuido de las regulaciones, la asociación indiscriminada y la codicia”. (Upadesãmrta 2) La caída de un devoto es causada por el consumo excesivo, por el anhelo de disfrutar otras cosas ajenas a Krishna, por el apego a la discusión de tópicos mundanos, por rechazar completamente los mandatos de las Escrituras o por apegarse en demasía a las reglas Escriturales, sin tener en cuenta su propósito: recordar a Krishna. La caída también se produce por hacer votos que están más allá de la capacidad de mantenerlos. Cuando el devoto trata de hacer un show de esta manera, es como si saltara de la sartén al fuego (ito nastas tato bhrastah). No solo fracasa personalmente en sus intentos 164


de servicio devocional, sino que sus esfuerzos por lograr la felicidad material también son frustrados. Rupa Gosvãmi, un océano de compasión, está afligido por el sufrimiento de los demás. En su Upadesãmrta, el muestra misericordiosamente la forma en que un devoto puede incrementar su riqueza devocional. utsãhãn niscayãd dhairyãt tat-tat-karma-pravartanãt sanga-tyãgãt sato vrtteh sadbhir bhaktih prasidhyati “El practicante de bhakti requiere de seis actitudes necesarias para alcanzar la perfección. Debe tener entusiasmo por la práctica devocional, fe en que llegará a Krishna, paciencia en el logro del objetivo del prema; debe hacer actividades devocionales como fueran brindadas por las autoridades previas, evitar la mala compañía y aceptar los principios de una vida santa”. (Upadesãmrta 3) Cuando la jiva acepta estas cualidades positivas y rechaza los seis impulsos y seis principios desfavorables al bhakti, luego llevará una vida de conciencia de Krishna. La mente, contaminada por la mala asociación y por el constante contacto con los objetos de los sentidos, es el origen de nuestros problemas. Por esa razón, todos debemos tener cuidado en permanecer asociados con los sadhus avanzados, luchando por mantenernos en el cultivo de la conciencia de Krishna. Caso contrario, nos ocuparemos en el pecado, lo cual equivale a suicidarse. EL GUSTO SUPERIOR De acuerdo al Bhagavad-gitã, por experimentar el gusto superior de un placer espiritual, uno naturalmente descarta los placeres temporales e insignificantes de este mundo. Si la mente se ocupa en el cultivo de conciencia de Krishna, se torna automáticamente indiferente a otros empleos. En el Bhãgavatam el Señor dice a Uddhava: visayãn dhyãyatas cittam visayesu visajjate mãm anusmaratas cittam mayy eva pravilyate “La mente, que medita en los objetos de los sentidos, se apega a los mismos. La mente que Me recuerda constantemente, se absorbe en Mí”. (Srimad Bhãgavatam 11.14.27) Ciertamente, no existe un medio más poderoso para la auto-purificación que la devoción por Krishna. Aportando un gusto superior de éxtasis espirituales, la devoción pura elimina todos los deseos materiales del corazón. Tal es el secreto de la auto-purificación y el control de la mente. El Señor suple a las almas condicionadas los cuerpos humanos para que puedan atravesar por sobre el océano de la existencia material. El seguidamente viene personalmente en la forma del guru, para actuar como el capitán de la nave, para cruzar este océano de sufrimiento material. Los vientos de la 165


gracia de Krishna soplan con abundancia. Si de todos modos las jivas no hacen los suficientes esfuerzos por atravesar las aguas de Mãyã pese a todas las condiciones favorables, deben considerarse a sí mismas como las más desafortunadas y menos inteligentes de todas las personas del mundo. Por consiguiente, en el Srimad Bhãgavatam, Sukadeva dice a Mahãrãja Pariksit: samsãra-sindhum atidustaram uttitirsor nãnyah plavo bhagavatah purusottamasya lilã-kathã-rasa-nisevanam antarena pumso bhaved vividha-duhkha-davãrditasya “ ¡Oh rey! La persona que, padeciendo las diversas clases de miserias en este mundo, desee cruzar por encima del ilimitado océano de la existencia material, no tiene más alternativa que tomar el bote, en la forma de degustar los gozos de oír los pasatiempos de Krishna”. (Srimad Bhãgavatam 12.4.40) Vyãsa comienza el Bhãgavatam con el siguiente verso: nigama-kalpa-taror galitam phalam suka-mukhãd amrta-drava-samyutam pibata bhãgavatam rasam ãlayam muhur aho rasikã bhuvi bhãvuhãh “ ¡Oh devotos! ¡Oh vosotros que conocéis los gozos del amor por el Señor! ¡Oh vosotros que habéis obtenido la sabiduría nacida de meditar en vuestra relación particular con el Señor! Pese a que están ya completamente liberados, bebed repetidamente el Bhãgavata, el fruto madurado del árbol del deseo de los Vedas; ninguna parte del mismo debe ser rechazada, como la piel o semilla de un mango. Su jugo es bienaventuranza trascendental pura; ha descendido desde Sukadeva quien lo hablara por primera vez en su forma actual. Fue seguidamente repetido a sus discípulos y discípulos nietos en la sucesión discipular. Las grandes almas liberadas rechazan los placeres del Cielo mas no rechazan los placeres del fruto del Bhãgavata, degustando constantemente su sabor”. (Srimad Bhãgavatam 1.1.3) En una ocasión, los semidioses vinieron a Dvãrakã donde contemplaron al Señor y Le ofrecieron extensas plegarias y alabanzas. Esas plegarias confirman el poder excepcional de la devoción para purificar el corazón. suddhir nrnãm na tu tathedya durãsayãnãm vidyã-srutãdhyayana-dãna-tapah-kriyãbhih sattvãtmanãm rsabha te yasasi pravrddhasac-chraddhayã sravana-sambhrtayã yathã syãt “ ¡Oh Uno Adorable! ¡Oh Persona Suprema! Los devotos ocupados en oír Tus glorias con una fe madura y pura, se purifican más rápidamente que los que anclan deseos personales, incluso mientras adoran, oyen explicaciones de la sabiduría Védica, estudian las Escrituras, dan caridad, realizan penitencias o se ocupan en otros procesos rituales de purificación”. (Srimad Bhãgavatam 11.6.9) En los siguientes términos, Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati enfatiza el contraste entre la sabiduría a secas y el estudio fiel de los textos devocionales: “Oír las glorias del Señor llena a los 166


devotos de una fe siempre en aumento. Es mediante esa fe que el corazón se purifica de verdad. El conocimiento y sabiduría materiales simplemente llenan el corazón de orgullo”. Sin embargo, el devoto logra el constante recuerdo de Krishna, ese recuerdo es el verdadero secreto para lograr la auto-purificación. avismrtih krsna-padãravindayoh ksinoty abhadrãni ca sam tanoti sattvasya suddhim paramãtma-bhaktim jñãnam ca vijñãna-virãga-yuktam “Los pies de loto del Señor Supremo son la mayor fuente de prosperidad. Por nunca olvidarlos, toda mala fortuna es destruida y la paz se asienta finalmente en la mente. El ser individual se purifica genuinamente, se despierta la devoción por el Señor y uno logra el conocimiento combinado con la realización y la renunciación”. (Srimad Bhãgavatam 12.12.55) 2 En los siguientes versos, Krishna explica a Su querido devoto Uddhava, importantes aspectos del proceso de purificación: dharmah satyãdayopeto vidyã vã tapasãnvitã mad-bhaktyãpetam ãtmãnam na ca samyak punãti hi “La vida religiosa está regida por la veracidad y otros principios, y el aprendizaje aunado a la autodisciplina no pueden por sí mismos purificar completamente a aquel cuyo corazón carece de devoción por el Señor Hari”. (Srimad Bhãgavatam 11.14.22) katham vinã romaharsam dravatã cetasã vinã vinãndãsru-kalayã suddhyed bhaktyã vinãsayah “ ¿Cómo puede purificarse el corazón de una persona sin la devoción extática que causa que su vello se erice, que su mente se derrita de amor y que las lágrimas fluyan de sus ojos?” (Srimad Bhãgavatam 11.14.23) yathãgninã hema-malam jahãti smãtam punah svam bhajate ca rupam ãtmã ca larmãnusayam vidhuya mad-bhakti-yogena bhajaty atho mãm “Así como el oro calentado es librado de sus impurezas y revive su brillo natural, asimismo el alma se purifica de sus reacciones kármicas acumuladas por el Bhakti-yoga. Cuando alguien es así purificado y recupera su identidad natural, Me adora”. (Srimad Bhãgavatam 11.14.25) 167


yathã yathãtmã parimrjyate’sau mat-punya-gãthã-sravanãbhidhãnaih tathã tathã pãsyati vastu suksmam caksur yathaivãñjana-samprayuktam “A medida que el alma espiritual es limpiada de todo pecado oyendo sobre Mis sagrados pasatiempos, puede apreciar con más claridad las verdades más sutiles, tal como un ojo que ha sido tratado con colirio, puede ver los objetos físicos con mayor claridad”. (Srimad Bhãgavatam 11.14.26) Hay centenares de tales declaraciones en las Escrituras devocionales, que muestran que el único proceso de auto-purificación ocurre durante la ejecución del servicio devocional. La deidad adorable y regente de la mente es el Señor Vãsudeva. Puesto que la principal función de la mente es buscar (anvesanãtmikã) y puesto que el ser es el objeto de toda búsqueda (sa ãtmã anvestavyah), la mente se conserva pura en la medida en que busca al Ser Supremo Vãsudeva. Por otro lado, si la mente, llevada por el deseo de buscar otros frutos, fluctúa de Vãsudeva a cualquier otro objeto de atención, se la considera contaminada. En otras palabras, la mente no puede ser considerada pura si anhela la liberación, la gratificación de los sentidos, la perfección mística o el provecho mateial. La mente es rápidamente purificada por la influencia del bhakti puro. Si uno se ocupa en el cultivo de la conciencia de Krishna, prohibiéndose personalmente todos los demás objetivos, excepto la propia devoción, no mezclándola con otras disciplinas superfluas como ser el jñãna y el karma, luego la persona experimenta dicha purificación. Atento a Su misericordia por las en extremo necias almas condicionadas, el Señor instruyó a Arjuna y Uddhava sobre la religión Bhãgavata. Sus palabras y enseñanzas han de ser siempre recordadas por todos: man-manã bhava mad-bhaktah (Gitã 18.65) mãm ekãm saranam vraja (Gitã 18.66) mayy eva mana ãdhatsva (Gitã 12.8) mayi buddhim nivesaya (Gitã 12.8) bhaktyã mãm abhijãnãti (Gitã 18.55) bhaktyãham ekayã grãhyah

“Siempre piensa en Mí y conviértete en Mi devoto”. “Refúgiate solo en Mí”. “Fija tu mente exclusivamente en Mí”. “Emplea tu inteligencia para Entenderme”. “Solo se Me puede conocer mediante la devoción”. “Yo solo puedo ser obtenido a través de la devoción”.

Se debe reconocer al maestro espiritual como nuestro único amigo verdadero y bienqueriente, la más adorable manifestación del Señor en nuestra vida. De modo de aprender el Bhãgavata-dharma, el proceso por el cual complacer al Señor Hari, uno debe rendirse al maestro espiritual, hacerle preguntas sumisamente sobre el deber individual y servirlo. Las siguientes, son algunas de las enseñanzas que uno debe oír del maestro espiritual: características de la devoción (Srimad Bhãgavatam 11.11.34-41); principales prácticas de la devoción (Srimad 168


Bhãgavatam 11.19.20-24) y la naturaleza de quien se capacita para la práctica devocional (Srimad Bhãgavatam 11.20.27-34). Todas estas enseñanzas fueron delineadas por el Señor a Uddhava. Narottama dãsa ora por la misericordia de los devotos para cruzar sobre el océano de la energía ilusoria: ki rupe pãiba sevã mui durãcãra sri-guru-vaisnave rati nã haila ãmãra asesa mãyãte mana magana haila vaisnavete lesa-mãtra rati nã janmila visaye bhuliyã andh hainu divã-nisi gale phãnsa dite phire mãyã se pisãci mãyãre kariyã jaya chãrãno nã jãya sãdhu krpã vinã ãra nãhika upãya adosa-darasi prabho patita uddhãra ei bãra narottame karaha nistãra “ ¿Cómo puede un alma inicua como yo obtener el servicio del Señor? No tengo afecto por el servicio del maestro espiritual y los Vaisnavas. Mi mente permanece inmersa en un mundo ilimitado de ilusión y no ha desarrollado siquiera una gota de apego por la asociación de los Vaisnavas. Me he perdido en la gratificación de los sentidos y me he enceguecido; mientras tanto, esa bruja Maya me sigue por todos lados, buscando una oportunidad de colocar una soga alrededor de mi cuello. Tal parece que no hay manera de poder librarme de ella. Excepto la misericordia de los santos, no hay nada que me ayude a conquistar a Maya. Oh Señor, Tú no ves faltas en nadie, Tú liberas incluso a los más caídos. Oh Señor, por favor, ahora es tiempo de salvar a Narottama dãsa”. Mientras vivió en Puri, Mahãprabhu sentó un ejemplo acudiendo a Gadãdhara Pandita a oír las historias de Dhruva y Prahlãda del Bhãgavatam. Siguiendo el ejemplo de Mahãprabhu, nosotros debemos oír los relatos de los devotos ideales de labios de los santos y maestros espirituales. bhakta-pada-dhuli bhakta-pada-jala bhakta-bhukta-sesa tina sãdhanera bala ei tina sãdhana haite krsna premã haya punah punah sarva-sãstre phukãriyã kaya “Tres cosas refuerzan nuestras prácticas espirituales: el polvo de los pies de loto de los devotos, el agua que ha lavado sus pies y los remanentes de su comida. Todas las Escrituras proclaman sonoramente que el amor por Krishna aparece de estas tres cosas”. (Caitanya Caritãmrta 3.16.50-61) Para quien acata estas instrucciones de las grandes autoridades y emplea sus sentidos personales en el servicio del maestro espiritual y los Vaisnavas, la visión externa y superficial del mundo desaparece y emerge una visión introspectiva e interna de las cosas. Sri Raghunãtha dãsa Gosvãmi, Bhaktivinoda Thãkura y otras grandes personalidades sentaron el ejemplo de escribir, “Enseñanzas a la Mente” (Manah-siksã). Estas obras deben ser regularmente estudiadas y acatadas. A través de ellas, será posible el control de la mente y uno avanzará rápidamente en lo espiritual. Las demás prácticas espirituales - karma, jñãna o yoga, son dependientes del bhakti. Independientemente, no pueden conceder ningún resultado al practicante. 169


El bhakti por otro lado, es completamente independiente. A través del sendero devocional, todos los resultados parciales e inadecuados del karma, jñãna y yoga, se logran eventualmente, mas el devoto considera carente de valor todo lo que no sea servicio devocional puro. Aunque el Señor conceda al devoto la gratificación de los sentidos, la liberación o los poderes yóguicos, él los rehusa, considerándolos como obstáculos en su servicio devocional. Todos los objetivos de la vida humana, ya sea la religiosidad, el éxito material o el disfrute de los sentidos e incluso la propia liberación, unen sus manos y oran por servir al devoto del Señor. Mahãprabhu declara inequívocamente que de todas las actividades devocionales, el canto de los Santos Nombres es la suprema. En Su Siksãstaka, el Señor describe siete diferentes resultados auspiciosos por cantar los Nombres. Una de las consecuencias secundarias de cantar los Santos Nombres es la limpieza de la mente y del corazón, - ceto darpana-mãrjanam. La manifestación refleja de la misericordia del Santo Nombre acarrea el control de la mente. Por oír y discutir los nombres, forma, cualidades y actividades del Señor con una actitud servicial hacia los devotos, la misericordia del Santo Nombre se manifiesta como un Sol naciente, destruyendo la oscuridad de la ignorancia. A medida que la modalidad de la ignorancia retrocede, se obtiene fácilmente el control de la mente. La mente no puede ser completamente controlada mediante ningún otro sendero de avance espiritual excepto el bhakti.

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CAPITULO XIII PRACTICA Y PREDICA namo mahã-vadãnyãya krsna-prema-pradãya te krsnãya krsna-caitanyanãmne gaura-tvise namah “Ofrezco mis respetuosas reverencias al Señor Sri Krishna quien viene con una refulgencia dorada y ostenta el nombre de Krishna Caitanya. En esta forma, El es más magnánimo que cualquier otro avatar, incluso que Krishna Mismo, porque distribuye libremente lo que nadie ha dado nunca antes, el amor puro por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.53) Con este verso Srila Rupa Gosvãmi sintetiza el temperamento de Caitanya Mahãprabhu, ofreciendo homenaje a la identidad del Señor Caitanya, Su nombre, forma, cualidades y pasatiempos. Rupa identifica a Mahãprabhu como Krishna Mismo de la manera más perfecta, como el amante de las gopis de Vraja y explica que Mahãprabhu es famoso por el nombre de Krishna Caitanya. Asimismo, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi escribió: sesã-lilãya dhare nãma sri-krsna-caitanya sri-krsna jãnãye saba visva kaila dhanya “En la última parte de Su vida, El fue conocido como Sri Krishna Caitanya. El significado de Su nombre es que El bendice al mundo entero dando conciencia (caitanya) de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.3.34) La forma de Mahãprabhu se describe con las palabras gaura-tvise, “Aquel cuyo cuerpo es de un matiz dorado”. Svarupa Dãmodara describe al Señor como rãdhã-bhãva-dyuti-suvalita, poseyendo el color del oro fundido como el de Srimati Rãdhãrãni. Las principales cualidades de Mahãprabhu de compasión y munificencia son reveladas con las palabras mahã-vadanyãya y Su pasatiempo de distribuir el amor por Dios, el prema, que no es poseído siquiera por los dioses como Brahmã y Siva, se describe con las palabras krsna-prema-pradãya. Tras completar Sus magnánimos pasatiempos plenos de dulzura, la Persona Suprema, Vrajendranandana Sri Krishna, dejó la Tierra junto con Sus asociados eternos, las vacas, los pastores y las pastoras. Al regresar a Su morada eterna, Goloka, pensó de la siguiente manera: “Todo este tiempo no He dispensado el amor puro de Mí Mismo en el mundo. Por leer estudiosamente las Escrituras, las almas jivas pueden llegar a entender su verdadera identidad y ocuparse en Mi servicio acatando el vidhi-mãrga. Mas por seguir solamente este método de servicio devocional, nadie puede alcanzar el nivel supremo de la devoción encontrado en los residentes de Vraja. En el sendero vidhi, el devoto está constantemente consciente de Mi majestad y en tal sentido su amor no alcanza los pináculos de intensidad que son comunes en Vraja. La devoción diluida por la conciencia de Mi divina majestad no Me complace tanto. sakala jagate more kare vidhi-bhakti 171


vidhi-bhaktye vraja-bhãva pãite nãhi sakti aisvarya-jñãnete saba jagat misrita aisvarya-sithila-preme nãhi mora prita aisvarya-jñãne vidhi-bhajana kariyã vaikunthake jãya catur-vidha mukti pãñã “Todos en el mundo Me adoran conforme a los mandamientos de las Escrituras, mas por este proceso de vaidhi bhakti no se alcanzan los humores amorosos de Vraja. Todo el mundo Me contempla con respeto y veneración, pero la devoción diluida por dicha conciencia de Mi majestad no es Mi preferida. Aquel que adora de acuerdo a los mandatos Escriturales en un humor de respeto y veneración, alcanza las cuatro clases de liberación y va a Vaikuntha”. (Caitanya Caritãmrta 1.3.15-7) “El devoto que sigue el sendero vidhi sin duda obtiene una de las cuatro clases de liberación en Vaikuntha, sãrsti (poseyendo riquezas idénticas a las Mías), sãmipya (residiendo en Mi cercanía), sãlokya (residiendo en el mismo planeta que Yo) o sãrupya (teniendo una forma como la Mía). Mas ni siquiera los Vaisnavas en el vidhi-mãrga poseen deseo alguno por la sãyujyã mukti, pues implica sumergirse en Mi aspecto personal y perder Su identidad como Mis sirvientes. sãyujya sunite bhaktera hay ghrnã laijã bhaya maraka vãñchaya tabu sãyujya nã laya “Cuando un devoto oye sobre la sãyujya mukti siente disgusto, vergüenza y temor. El antes iría al infierno que fundirse en el Brahman informe. (Caitanya Caritãmrta 2.6.268) “Mis devotos exclusivos no desean sino el gozo de Servirme y no consideran que alguna otra cosa pueda acarrear la felicidad. Deseo predicar por todo el mundo un sendero de amor puro que trascienda el vidhi-mãrga. Predicaré la actividad religiosa fundamental para Kali Yuga, el canto de Mis Santos Nombres y mezclando el Nombre con los diferentes humores de relaciones de servidumbre, amistad, protección y amor erótico, haré danzar al mundo de éxtasis. Adoptaré el temperamento de un devoto y experimentando Yo Mismo el éxtasis amoroso, enseñaré el sendero del amor puro al mundo. Quien no lleva a la práctica una enseñanza religiosa particular no puede esperar predicarla efectivamente. yuga-dharma pravartãmu nãma-sankirtana cãri bhãva-bhakti diyã nãcãmu bhuvana ãpani karimu bhakta-bhãva angikãre ãpani ãcari bhakti sikhãimu sabãre ãpane nã kaile dharma sikhãna nã yãya ei ta siddhanta gitã-bhãgavate gãya “Inauguraré personalmente la religión de la era, el nãma-sankirtana, el canto en congregación del Santo Nombre. Concediendo el amor extático de Dios al mundo, lo haré danzar. Asumiré el rol de un devoto y enseñaré el servicio devocional a todos, practicándolo Yo Mismo. Nadie puede enseñar las actividades religiosas a los demás, sin ponerlas personalmente en práctica. El Gitã y el Bhãgavatam confirman esta verdad. (Caitanya Caritãmrta 1.3.26) 172


“Yo establezco los principios religiosos para cada Era a través de Mis porciones plenarias. Solo Yo, sin embargo, puedo dispensar la clase de servicio amoroso hallado en Vraja”. (Caitanya Caritãmrta 1.3.26) “La prédica de los principios religiosos de una Era puede ser propagada por cualquiera de Mis ilimitadas expansiones, porciones plenarias o parciales. Sin embargo, el don supremo del vraja-prema no puede ser dado por nadie más excepto Yo, Vrajendranandana. En consecuencia, descenderé a la superficie de la Tierra con Mis asociados próximos y, ocupándome en diversos pasatiempos encantadores con ellos, distribuiré el canto de los Santos Nombres y el vraja-prema”. (Anubhãsya 1.3.13-28) Después de decidirlo de ese modo, el potente Señor adoptó el color dorado y el espíritu de Su amada Radha, Su potencia completa y apareció en Navadvipa-Mãyãpura, como el hijo de Jagannãtha Misra y Saci Devi. Este hecho ocurrió en el amanecer de Kali Yuga. El amanecer o primera parte de la era de Kali (kali-kãle prathama sandhyãya) es explicado por nuestro adorable Srila Prabhupãda en su Anubhãsya como sigue: “La palabra sandhyã alude a la sexta parte de la Era en su comienzo y fin. El prathama-sandhyã es en tal sentido el comienzo de la Era y es una doceava parte de su período completo. El sesa-sandhyã es la misma longitud de tiempo al final de la Era. Puesto que Kali Yuga dura 432.000 años solares, su prathama-sandhyã continúa por 36.000 años. El Señor Caitanya apareció en Navadvipa Mãyãpur después de transcurridos 4.586 años solares de Kali Yuga”. En la primera parte de Su vida, Mahãprabhu fue llamado Visvambhara, “Aquel que sostiene al mundo”. El hizo honor al nombre distribuyendo el amor por Dios. Asimismo, en la última parte de Su vida, fue conocido como Krishna Caitanya, “Conciencia de Krishna”. Haciendo consciente de Krishna a la gente del mundo, trajo a todos la buena fortuna. prathama lilãya tãntra visvambhara nãma bhakti-rase-barila dharila bhuta-grãma dubhrn dhãtura artha posana dhãtana pusila dharila prema diyã tri-bhuvana sesa-lilaya dhare nãma sri-krsna-caitanya sri-krsna jãnãye saba visva kaila dhanya “En Sus primeros pasatiempos el Señor Caitanya fue conocido con el nombre de Visvambhara porque inundó (bhara) al mundo (visva) con el néctar de la devoción y de tal modo salvó a todos los seres vivientes. La raíz verbal dubhrn [que es la raíz de la palabra bhara] indica fomento y mantenimiento. De manera que este nombre indica que Mahãprabhu nutre y mantiene a los tres mundos, distribuyendo el amos por Dios. En sus últimos pasatiempos, El fue conocido como Sri Krishna Caitanya. El bendijo al mundo entero enseñando sobre el Señor Sri Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.3.32-34) Sri Caitanya Mahãprabhu aceptó el humor de un devoto de modo de predicar el gran tesoro del amor elevado y refulgente por Krishna a través de Sus propios actos de saborearlo. Este gran ejemplo es ciertamente la norma que debemos seguir. 173


MAHÃPRABHU, EL JARDINERO EN EL HUERTO DEL AMOR El pasatiempo de Krishna en Vraja es de munificencia (audãrya) en el cual predomina la dulzura (mãdhurya), mientras que Su pasatiempo de Navadvipa como Gaura, es de dulzura en el cual predomina la munificencia. En este espíritu de munificencia, el compasivo Señor Gaurãnga asumió la función de un jardinero que planta un huerto de árboles frutales de amor en Navadvipa. En ocasiones se expresa que Mahãprabhu es el árbol del amor extático por Krishna, mas por un giro divino, El es también el que disfruta los frutos de este árbol y los distribuye. A la vez que el Señor saboreaba el gusto de dichos frutos, El también los entregaba con sumo entusiasmo, tanto, que utilizaba las dos manos. Y al hacerlo, decía: chalã mãlãkãra ãmi kãhãn kãhãn jãba chalã vã kata phala pãriyã bilãba ekalã uthãñã dite haya parisrama keha pãya keha nã pãya rahe mane bhrama ataeva ãmi ãjñã dilun sabãkãre jãhãn tãhãn prema-phala deha jãre tãre “Puesto que Soy el único jardinero, ¿a cuántos sitios diferentes puedo ir? Y puesto que Estoy solo, ¿cuántos frutos puedo recoger y entregar? Es sumamente agotador tratar de reunir los frutos y distribuirlos solo; Me perturba saber que algunos recibirán Mi fruto y otros no. Por lo tanto, ordeno a todos que distribuyan estos frutos del amor a todos los que vean, dondequiera vayan”. (Caitanya Caritãmrta 1.9.34-6) De esta forma, Mahãprabhu solicitó a los que recibieron Su misericordia que Lo ayudaran. De este modo, ellos pueden Servirlo. ãtma-icchãmrte vrksa siñci nirantara tãhãte asankhya phala vrksera upara ataeva saba phala deha jãre tãre khãiyã hauk loka ajara amare “Yo riego constantemente el árbol con el néctar de Mi deseo personal. Como resultado, hay incontables frutos de amor en él. En consecuencia, les pido a todos que distribuyan estos frutos a todos, por todas partes, para que ellos, comiéndolos, se libren todos de la vejez y de la muerte”. (Caitanya Caritãmrta 1.9.38-9) Mahãprabhu especifica además que es el deber especial de los nacidos en la India el asumir este servicio: bhãrata-bhumite haila manusya janma-jãra janma sãrthaka kari kara para-upakãra “Quienquiera haya tomado nacimiento humano en la tierra de Bhãrata debe hacer su vida exitosa y ocuparse en la obra de bienestar social”. (Caitanya Caritãmrta 1.9.41) 174


El Señor Caitanya Mahãprabhu distribuyó así de compasivamente los frutos del amor de Dios en Su esfuerzo por hacer al mundo afortunado. Mas nosotros somos tan miserables que somos indiferentes a este don inmaculado y nos rehusamos a aceptarlo; qué decir de participar en el servicio de la prédica. LAS INSTRUCCIONES DE MAHÃPRABHU A KURMA Y VÃSUDEVA Cuando el Señor Sri Caitanya Mahãprabhu fue a peregrinar por el sur de la India, distribuyó el nombre de Krishna y el Krishna prema a los habitantes, convirtiéndolos en Vaisnavas. Uno de los primeros lugares sagrados que visitó en India del Sur fue la morada de Kürma, una forma deidad de la encarnación tortuga del Señor. En esa ciudad vivía un brahmana Védico llamado Kürma Vipra. Cuando Kürma vio a Mahãprabhu, se impresionó por Su refulgencia espiritual y Lo invitó a su casa a comer. Junto con toda su familia, sirvió a Mahãprabhu con mucha devoción, encantando al Señor con su humildad y fe. Kürma se encantó tanto con el Señor que cuando fue el momento de que El partiera, no se sintió capaz de soportar Su separación. Cayó a los pies del Señor y suplicó que le permitiera acompañarlo dondequiera fuera. El Señor se agradó mucho con la actitud de Kürma, pero de todos modos le respondió con las siguientes palabras: prabhu kahe aiche bãta kabhu nã kahibã grhe rahi krsna-nãma nirantara laibã jãre dekha tãre kaha krsna upadesa ãmãra ãjñãya guru haña tãra ei desa kabhu nã bãdhibe tomãya visaya taranga punar api ei thãi pãbe mora sanga “Nunca vuelvas a sugerir eso. Antes bien, debes quedarte en el hogar y cantar constantemente el santo nombre de Krishna. Instruye a todo el que veas en la religión de Krishna. Sé un maestro espiritual por Mi orden y libera a todos en esta tierra. Hazlo y nunca más volverás a verte enredado en las olas de la vida materialista. Ciertamente, un día tendrás Mi compañía nuevamente, aquí, en este mismo lugar”. (Caitanya Caritãmrta 2.7.127-9) Esta era la forma en que el Señor difundía la conciencia de Krishna en Sus viajes de Puri a Setubandha, en el extremo sur del subcontinente, purificando el camino con el toque de Sus pies de loto. El solía detenerse misericordiamente en las casas de los brahmanas como Kürma, derramándoles Su gracia, enseñándoles a cantar los Santos Nombres y a enseñar el canto a los demás. Esa noche, el Señor se quedó en la casa de Kürma y a la mañana siguiente, después de bañarse, se preparó para continuar Su camino, Kürma Vipra Lo siguió parte del camino, hasta que el Señor le dijo que regresara a su casa. Mientras tanto, un leproso llamado Vãsudeva, también se encontraba camino a la casa de Kürma. El se había enterado que Mahãprabhu estaba allí y tenía la esperanza de conseguir una mirada del Señor. Cuando Vãsudeva se enteró por Kürma que el Señor ya había partido, se desconcertó tanto que cayó desmayado al suelo, lamentándose de su desgracia. El Señor, como el morador omnisciente de todos los seres, estaba completamente enterado de la aflicción de Vãsudeva y aunque ya había recorrido una gran distancia desde la casa de Kürma, 175


regresó para conceder al leproso la oportunidad de Verlo. No solo permitió que Vãsudeva Lo viera sino que incluso lo abrazó afectuosamente. Mahãprabhu es el amigo de los afligidos y Su milagroso contacto de inmediato curó a Vãsudeva de la lepra y lo convirtió en un hombre sano y apuesto. Vãsudeva Vipra estaba maravillado al ver la infinita misericordia del Señor Supremo y con lágrimas en los ojos glorificó al Señor con un verso hablado por Sudãmã Vipra, del Bhãgavatam: kvãham daridrah pãpiyãn kva krsnah sri-niketanah brahma-bandhur iti smãham bãhubhyãm parirambhitah “ ¡Tan solo vean la diferencia entre un pecador miserable como yo y la morada de la Diosa de la Fortuna, Sri Krishna! Pese a que soy un brahmana descalificado, El me ha cobijado misericordiosamente en Sus brazos”. (Caitanya Caritãmrta 10.89.16) Cuando Vãsudeva se hubo convertido en un joven hermoso como resultado del milagroso contacto con Mahãprabhu, comprendió que Sri Caitanya no era otro que el océano de toda virtud y el amo de los más caídos, la Persona Suprema, Hari Mismo. Y dijo: “Hasta las clases más bajas de la sociedad se desagradaban al contemplar las supuraciones de mi cuerpo leproso. Ellos huían corriendo toda vez que me veían llegar. La única persona que podía ser tan misericordiosa como para tocarme, es el Señor supremamente independiente, cuyo único dolor es contemplar el dolor de los demás. ¡Oh Señor muy misericordioso! Pienso sin embargo que estaba mejor siendo un leproso intocable. Ahora que me has hecho apuesto sin duda me embriagaré de vanidad y seré incapaz de recordar Tus pies de loto”. Mahãprabhu consideró a Vãsudeva Vipra como sumamente calificado debido a su humildad y con la voz entrecortada le instruyó extáticamente a que obrara como un ãcãrya, tal como le había ordenado a Kürma: prabhu kahe kabhu tomãya nã habe abhimana nirantara kaha tumi krsna krsna nãma krsna upadesi kara jivera nistãra acirãte krsna tomã karibena pãra “Nunca volverás a ser vanidoso si cantas constantemente el nombre de Krishna. Libera a las almas caídas instruyéndolas sobre Krishna y Krishna te liberará muy rápidamente del mundo material”. (Caitanya Caritãmrta 2.7.147-8) Tras haber dado estas certezas a Vãsudeva, el supremamente misericordioso Mahãprabhu dejó la ciudad de peregrinaje de Kürmaksetra. Kürma Vipra y Vãsudeva se abrazaron y cantaron las glorias de Mahãprabhu, con los ojos llenos de lágrimas por la tristeza de Su partida. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha descrito esta historia como “la liberación de Vãsudeva” , llamando a Mahãprabhu Vãsudevãmrtaprada, “el que da la ambrosía a Vãsudeva”. LA PREDICA NO REQUIERE QUE SE RENUNCIE AL HOGAR 176


Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura ha comentado las instrucciones de Mahãprabhu a Kürma Vipra con las siguientes palabras: “Para los que están determinados a abandonar todo para tomar refugio en El y Servirlo exclusivamente, el Señor Supremo Sri Caitanya Mahãprabhu brinda aquí la instrucción de permanecer en el hogar, o sea, dejar de lado el orgullo de ser un heroico ejecutante del bhajana y adoptar una práctica regular de cantar el santo nombre de Krishna y, con la humildad característica de los que permanecen en la etapa familiar, instruir a los demás en el canto de los Santos Nombres. Aquel que adopte los deberes del maestro espiritual de esta forma, nunca se verá enredado en “las olas de la vida materialista” en la forma del deseo de auto-engrandecimiento. “Muchas personas necias piensan que predicar escribiendo libros, como lo hicieran Rupa Gosvãmi, Sanãtana Gosvãmi, Jiva Gosvãmi o Raghunãtha dãsa Gosvãmi, o tomando una gran cantidad de discípulos como Madhvãcãrya, Rãmãnujãcãrya o Narottama dãsa Thãkura, es un impedimento en la práctica espiritual. Ciertamente, estas personas menos inteligentes incluso declaran que tales actividades son mentalmente enredadoras. Adheridos a tales ideas erróneas, se vuelven ofensores de los muchos devotos puros que no tienen nada que ver con el mundo material y de todos modos predican. Esta enseñanza del Señor a Kürma y Vãsudeva está destinada a tales personas. Si ellos analizan estas instrucciones cuidadosamente, dejarán de lado su orgullo y el falso show de humildad y avanzarán en la causa del bhajana genuino, enseñando, antes que evidenciando desdén por los que carecen de devoción por el Señor”. (Anubhãsya 2.7.130) Srila Prabhupãda continúa: Sri Krishna Caitanya derramó conciencia sobre los seres vivientes inconscientes. Tras hacerlo, El instruyó a los que habían vuelto a la conciencia y estaban atraídos por el servicio del Señor, a adoptar el rol de maestros o ãcãryas y hacer por los demás lo que El había hecho por ellos. A través de este pasatiempo de predicar el sendero Escritural y llevar más almas a la familia infalible del Señor, Gaurasundara reveló plenamente las glorias de Su encarnación”. (Anubhãsya 2.7.152) A ciertas personas les cuesta entender el significado de la instrucción del Señor, en cuanto a adoptar la práctica de cantar los Santos Nombres y simultáneamente predicarlos. Si tales personas continúan y se visten como gurus, adoptan las cualidades demoníacas como el orgullo, el egoísmo y la arrogancia y caminan hacia los portales del infierno. Por este motivo, el devoto debe hacer el voto de ocuparse en la práctica devocional personal, encabezada por el canto y predicar las actividades con un espíritu de humilde servicio a los sirvientes del Señor. Por así hacerlo, uno será librado de todas las preocupaciones en relación a la influencia de las cualidades demoníacas. Mahãprabhu Mismo enseñó que la verdadera identidad del individuo no está relacionada con el concepto corporal de la vida: “Yo soy el sirviente del sirviente del sirviente del Señor de las gopis”. Aquel que conserve viva esta conciencia a la vez que busca su propio bienestar y el de los demás, está libre del temor o la caída. Caso contrario, uno puede muy bien sucumbir a la tentación del orgullo. Bhaktivinoda Thãkura ha cantado sobre el peligro del orgullo para aquel que de otro modo se ocupa en la actividad de prédica: ãmi ta vaisnava ei buddhi haile amãni nã haba ãmi pratisthãsa ãsi hrdaya dusibe haibo niraya-gãmi 177


nije srestha mãni ucchistãdi-dãne abhimãna habe bhãra tãi sisya tava thãkiba sarvadã nã laiba puja kãra “Si pienso que me he convertido en Vaisnava, entonces nunca me libraré del orgullo. El deseo de prestigio se depositará en mi corazón y lo contaminará y me iré al infierno. Considerándome superior a los demás, les dejaré los remanentes de mi comida y de ese modo me llenaré de arrogancia. Por consiguiente, Oh Vaisnava Thãkura, prometo ser siempre su discípulo y nunca aceptar adoración de nadie”. (Kalyãna-kalpa-taru) Si desestimamos esta instrucción de la gran autoridad, Bhaktivinoda Thãkura, entonces seremos afectados por nuestra conducta ofensiva. Se puede engañar muy fácilmente a la gente inocente anunciando de la boca para afuera las enseñanzas del servicio devocional a la vez que se piensa internamente, “Yo soy un maestro espiritual” o “Yo soy un Vaisnava”, pero no se puede engañar al Señor que mora dentro del corazón y conoce cada pensamiento. ¿Cómo cabe esperar engañarlo a El? Si Lo ignoramos, cometemos ofensas que resultarán en nuestra degradación a especies inferiores de vida y padecimiento infernal. ALABANZA DE SANÃTANA SOBRE HARIDASA THÃKURA El asociado más amado de Mahãprabhu, Sanãtana Gosvãmi, alabó a Haridãsa Thãkura, el gran maestro del Santo Nombre, como el ejemplo ideal de la habilidad para armonizar las prácticas del canto del Santo Nombre y educar a las personas sobre el canto. sanãtana kahe tomã-sama-kebã ãche ãna mahãprabhura gane tumi mahã-bhãgyavãm avatara-kãrya prabhura nãma-pracãre sei nija-kãrya prabhu karena tomãra dvãre pratyaha kara tina-laksa nãma-sankirtana sabãra ãge kara nãmera mahimã kathana ãpane ãcare keha nã kare pracãra pracãra karena keha, nã karena ãcãra ãcãra pracãra nãmera karaha dui kãrya tumi sarva-guru tumi jagatera ãrya Sanãtana Gosvãmi preguntó: “Haridãsa Thãkura, ¿hay alguien igual a ti? Tú eres el más bendito de los asociados de Sri Caitanya Mahãprabhu. El propósito de la encarnación del Señor es diseminar el canto de Sus santos nombres, mas El está haciendo esta labor a través tuyo. Tú cantas diariamente 300.000 Santos Nombres y cuentas a todos sobre las glorias de cantar. Algunos cumplen los mandatos de la vida espiritual pero no hacen nada por difundir estas enseñanzas, mientras que otros predican pero no siguen personalmente los principios. Tú sin embargo, haces las dos cosas y por consiguiente, eres el maestro espiritual de todos, una verdadera persona religiosa en este mundo”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.99-103)

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En su Anubhãsya, nuestro muy adorable Srila Prabhupãda hizo los siguientes comentarios sobre estos versos: “Haridãsa Thãkura es el maestro espiritual de todo el universo y el objeto de veneración de todos. Como brahmana, por el proceso de la iniciación, el cantaba el Nombre puro y está calificado de tal modo como un ãcãrya o aquel que presenta el standard ideal de práctica. Además, a través del canto sonoro de estos nombres y sus glorias, él inició a todos los seres vivientes del mundo, en el sacrificio del Santo Nombre. Por así hacerlo, se calificó como pracãraka o predicador. De este modo, Haridãsa se ocupaba en la práctica y en la diseminación de la enseñanza”. (Anubhãsya 3.4.99-193) ADQUIRIENDO LA AUTORIDAD PARA PREDICAR Hemos visto que Mahãprabhu Mismo observó que Haridãsa mantenía ese standard en la prédica de los Santos Nombres. La importancia de la autoridad en la enseñanza es explicada asimismo por Krishna en Sus instrucciones a Arjuna en el Bhagavad-gitã: yad yad ãcarati sresthas tad tad evetaro janah sa yat pramãnam kurute lokas tad anuvartate “El comportamiento de la gente superior es imitado por los comunes; eso que ellos aceptan como autorizado es seguido por el resto de la sociedad”. (Gitã 3.21) Las palabras “gente superior” (srestha) alude a quienes son autoridades genuinas o mahãjanas, que ostentan los niveles más altos de moralidad. Su sendero es el que debemos seguir, como fuera declarado por Yudhisthira en respuesta a las preguntas de Yamarãja: mahãjano yena gatah sa panthã - “El sendero de los mahãjanas es el que deben seguir todos”. Los mahãjanas o grandes autoridades, están libres de los cuatro defectos”: (1) bhrama (error) o la tendencia a tomar lo real por irreal o a la inversa, como ser una soga por una víbora, etc.; (2) pramãda, errores emergentes de la falta de cuidado o atención; (3) karanã-patava, limitaciones de los sentidos que resultan en percepciones erróneas y (4) vipralipsã, el deseo de engañar. Cuando alguien tiene del deseo de engañar, entonces pese a saber que su conocimiento es inadecuado, presume que conoce o, aún en posesión de la verdad, la esconde de los demás. Todo aquel que esté libre de estos defectos ha de ser considerado autorizado. Hay que aprender de la persona sabia en las Escrituras y disciplinada por las normas de conducta santas; que es experimentada en las prácticas del servicio devocional y está libre de la ira, la envidia y el odio. Puede que alguien sea capaz de citar cientos de versos de la Escritura y hacer discursos gloriosos y elocuentes, pero si no ha adoptado las normas de conducta establecidas por Sri Caitanya Mahãprabhu, su retórica por sí sola no tendrá ningún efecto. La prédica sin la práctica es inútil. El Bhãgavatam narra la historia de cómo Mahãrãja Pariksit (2) se encontró con la forma personificada de Kali Yuga, quien al comienzo de la era de Kali estaba creando el caos en la Tierra. Pariksit quiso hacer desaparecer por completo de la Tierra a Kali, mas Kali le oró para que se le entregara un lugar propio. Pariksit entonces le concedió cinco lugares donde podría vivir, los cuales se conocen como las moradas de la irreligión. Ellos son: (1) las guaridas de apuestas o cualquier parte donde se realicen apuestas; (2) los sitios de intoxicación, tabernas, guaridas de apuestas o cualquier lugar donde se consuman drogas (incluyendo el tabaco); (3) en cualquier lugar donde se 179


practique el sexo ilícito, o sea, donde ocurran relaciones sexuales fuera del matrimonio o incluso el excesivo apego por el cónyuge legítimo; (4) dondequiera se practique violencia sobre los animales, a saber, los mataderos y todos los demás sitios donde los humanos ingieran carne como comida y (5) dondequiera se acumulen grandes cantidades de oro. Todo lugar donde se gaste dinero para propósitos ajenos al servicio del Señor, está siendo mal empleado y resulta en un enredo indeseable. Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati declara que las apuestas destruyen la veracidad; la intoxicación resulta en la destrucción de la austeridad; el sexo ilícito destruye la pureza interna y externa y la ingestión de carne destruye la misericordia. Evitar estas actividades pecaminosas es el pilar de la religiosidad y la tolerancia de las mismas es el establecimiento de la irreligión. La posesión de una gran riqueza conlleva al modo de vida pecaminoso. Por consiguiente, dondequiera haya una considerable acumulación de riquezas, se encuentran la mentira, la arrogancia, la lujuria y la violencia. athaitãni na seveta bubhusuh purusah kvacit visesato dharma-silo rãjã loka-patir guruh “En tal sentido, aquel que desee su bienestar individual, debe abstenerse de ocuparse en las antes mencionadas actividades pecaminosas. Los piadosos, los reyes, los líderes y maestros deben tener especial cuidado en evitarlas”. (Srimad Bhãgavatam 1.17.41) Aquel que habita en cualquiera de las cinco moradas de Kali no podrá mantener las debidas normas de conducta o siquiera esperar que su prédica fructifique. Por esta razón, Mahãprabhu previno reiteradamente a los devotos contra la asociación de los no devotos y sensuales. La conclusión es que un no Vaisnava, pese a su sabiduría, inteligencia o elocuencia como orador, nunca puede esperar ser un predicador efectivo si es un libertino, aunque haga declaraciones de lealtad a Mahãprabhu. El asociado de Mahãprabhu, Jagadãnanda Pundit dijo: gorãra ãmi gorãra ãmi mukhe balile nã cale gorãra ãcãra gorãra pracãra laile phala phale “No es suficiente con simplemente promocionar repetidamente que uno es devoto de Mahãprabhu, diciendo, ‘Yo soy de Gaura, yo soy de Gaura’. Aquellos que adoptan las prácticas enseñadas por Mahãprabhu así como Su misión de prédica obtienen los resultados de ser seguidores de Mahãprabhu”. (Prema-vivarta) Narottama dãsa Thãkura, en su Prema-bhakti-candrikã, critica asimismo la asociación con los no devotos. Las plegarias e himnos de Narottama dãsa están reunidos en el Prãrthanã y Prema-bhakticandrikã, mientras que las de Bhaktivinoda Thãkura, se encuentran en el Saranãgati, Kalyãnakalpa-taru, Gitãvali y Gita-mãlã. Las canciones de estos ãcãryas contienen la esencia de todas las Escrituras devocionales. Estos libros deben estudiarse después de tomar refugio en un maestro espiritual genuino y aceptar de él los principios de la conducta Vaisnava. A medida que uno sigue adelante para convertirse en un devoto puro y genuino, puede beneficiar considerablemente a las almas condicionadas, predicando el mensaje extraído de estos textos. TOMANDO REFUGIO EN EL SEÑOR: LA VIDA DEL DEVOTO 180


La primera canción del Saranãgati de Bhaktivinoda Thãkura, es como sigue: sri krsna caitanya prabhu jive dayã kari sva-parsada sviya dhãma saha avatari atyanta durlabha prema karibãre dãna sikhãya saranãgati bhakatera prãna dainya, ãtma-nivedana, goptrtve varana avasya raksibe krsna visvãsa pãlana bhakti-anukula-mãtra kãryera svikãra bhakti-pratikula-bhãva varjanãngikãra sad-anga saranãgati haibe jãnhãra tãnhãra prãrthanã sune sri-nanda-kumãra rupa sanãtana pade dante trna kari bhakativinoda pare dui pada dhari kãndiyã kãndiyã bale ãmi ta adhama sikhãye saranãgati karahe uttama “Por compasión a las jivas caídas, Sri Krishna Caitanya apareció en este mundo con todos Sus asociados eternos y Su morada eterna. Deseando derramar sobre ellas el sumamente raro amor por Sí Mismo, El enseñó el proceso de tomar refugio en el Señor, que es tan importante para los devotos. La humildad, la auto-rendición, aceptar a Krishna como el protector personal, la creencia en que Krishna nos salvará en todas las circunstancias, el emprender solo las actividades conducentes al desarrollo del amor por Krishna y rechazar todo lo que va en detrimento de ello; estos son los seis elementos de tomar refugio. El hijo de Nanda, Krishna, escucha las plegarias de cualquiera que tome refugio en El de este modo. Me postro y aferro los pies de Rupa y Sanãtana con total humildad. Llorando, ‘Soy sumamente caído’, suplico. ‘Por favor, enséñenme la forma de tomar refugio en Krishna para que pueda perfeccionar mi vida humana”. Sin tomar refugio de este modo, no se puede perfeccionar la vida humana y liberarse de la oscuridad del condicionamiento material. Mas si así lo hacemos, podremos predicar debidamente sobre el nombre de Krishna, la forma, cualidades y pasatiempos. Como escribiera Srila Prabhupãda, prãna ãche tãnra se hetu-pracãra - “Quien está vivo, predica”. (Vaisnava ke?). Por consiguiente, incluso antes de predicar, el primer deber del devoto es adoptar este proceso de rendición, que es la vida de todo devoto. Solo entonces recibirá las bendiciones de Krishna y será digno de predicar el mensaje que fuera dado por Mahãprabhu Mismo. Caso contrario, no será más que un cadáver y su prédica no beneficiará ni a los demás ni a su persona. Podemos ganar fama y provecho de la gente materialista de este mundo, pero no sostendremos ningún valor en la plataforma trascendental. Srila Prabhupãda escribió asimismo en su poema Vaisnava ke? sri dayita-dãsa kirtanete ãsa kara uccaihsvare hari-nãma-rava “Tu única esperanza es la ejecución del harinãma-sankirtana, de manera que canta los Santos Nombres tan alto como puedas”.

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Está claro que Srila Prabhupãda con estas palabras nos está pidiendo que cantemos los Santos Nombres sonoramente. Si cantamos sin vida, ¿no sería acaso eso una fuente de desconcierto para él? Los aspirantes a la perfección espiritual pueden cometer muchas ofensas. Considerar al guru un mortal ordinario es la ofensa más grave de todas. Aquel que piense de ese modo, nunca puede predicar triunfalmente el mensaje del Señor. ¿Puede alguien que pretenda estar predicando sin poner en la práctica el mensaje, complacer ciertamente a Mahãprabhu, quien declaró Personalmente: “Yo Mismo pongo en práctica los principios religiosos y luego los predico”? Oramos al maestro espiritual para que nos conceda la fuerza e inteligencia para estar realmente fijos en la práctica del servicio devocional y seguidamente distribuir el mensaje de Mahãprabhu por todas partes. Quiera El darnos a beber el néctar del prema. Una vez embriagados con este prema seremos capaces de cantar verdaderamente Sus glorias. En lo que respecta a los devotos en el sendero rãgãnugã, ellos pueden aspirar a servir a Krishna en una relación de servidumbre, amistad, protección o amor conyugal, mas su aspiración no debe ser falsa. Deben acatar las directivas del maestro espiritual y solo entonces eso resultará en la gran fortuna de servir al Señor. Antes de simplemente pretender que se posee la codicia trascendental, el devoto iniciado debe considerar el canto sin ofensas como la práctica devocional confidencial o interna principal. Luego, por la gracia de su guru, despierta esta ambición trascendental. Esta es la principal actividad del bhakta consagrado y es la enseñanza que uno debe tratar de diseminar. A partir de dicha práctica y prédica, nuestro bien último será alcanzado así como el bien último de todos en el mundo. Esto es absolutamente cierto.

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CAPITULO XIV

EL SENDERO DEL AMOR APASIONADO Se desprende del capítulo anterior que el propósito de la aparición de Mahãprabhu en esta Tierra fue distribuir el amor de los residentes de Vrndavan, especialmente el humor de las gopis, al mundo entero. Y El predicó este amor a través de asociados íntimos como Rãmãnanda Rãya. gaurãngera madhura-lilã jãñra karne pravesila hrdaya nirmala bhela tãra “Purificado está el corazón del que oye los deliciosos pasatiempos del Señor Gaurãnga”. El nombre, la forma, cualidades y actividades del Señor Gaurãnga, son encantadores y dulces. madhuram madhuram vapur asya vibhor madhuram madhuram vadanam madhuram madhu-gandhi mrdu-smitam etad aho madhuram madhuram madhuram madhuram “ ¡Qué encantador es el cuerpo trascendental del Señor majestuoso, qué encantador! ¡Qué encantador es Su hermoso rostro! ¡Qué encanto! ¡Qué encanto! ¡Su amable sonrisa es tan dulce como la miel, cuán dulce, cuán dulce, cuán dulce!” (Caitanya Caritãmrta 2.21.136) Todos los pasatiempos de Mahãprabhu son trascendentalmente deliciosos. Su pasatiempo de reunirse con el famoso erudito y lógico mundial, Sãrvabhauma Bhattãcãrya, es un ejemplo de esa delicia trascendental. Por toda una semana, el Señor oyó las explicaciones del Vedanta brindadas por Sarvabhauma Bhattãcãrya y al final iluminó a Sarvabhauma brindando la correcta interpretación del Vedanta así como 18 explicaciones diferentes del verso ãtmãrãma del Bhãgavata. Al principio, Sarvabhauma se sintió desanimado y desconcertado al comprobar la erudición sin par del Señor, mas tomando refugio en Sus pies de loto, glorificó al Señor que le concedió misericordiosamente una visión de Su forma de seis brazos. Encantadora también fue la reciprocidad exhibida por Mahãprabhu con el Rey Pratãparudra, que culminó en Su escucha de los versos del Gopi-gitã de parte del Rey, abrazándolo y glorificándolo como bhurida ‘sumamente caritativo’ y concediéndole asimismo una visión de Su forma de seis brazos. tava kathãmrtam tapta-jivanam kavibhir iditam kalmasãpaham sravana-mangalam srimad-ãtatam bhuvi grnanti ye bhurida janãh “Mi Señor, el néctar de Tus palabras y las descripciones de Tus actividades son como néctar para aquellos que están muriendo de sed en este árido mundo material. Transmitidas por las personalidades exaltadas, estas narraciones erradican todas las reacciones pecaminosas. Todo 183


aquel que las oiga, alcanza toda buena fortuna. Los que en este mundo difunden estos tópicos encantadores son ciertamente los más generosos altruistas”. (Srimad Bhãgavatam 10.31.8, Caitanya Caritãmrta 2.14.14) El pasatiempo de Mahãprabhu de enseñar la teología de sambandha, abhideya y prayojana a Rupa Gosvãmi en Prayãga y a Sanãtana Gosvãmi en el Dasãsvamedha Ghat, en Benares, es otra fuente de néctar. Empero, quizás el más encantador de todos Sus pasatiempos sea cuando escuchó hablar a Rãmãnanda Rãya sobre la meta última de la vida espiritual y el proceso de lograrla. CONVERSACION DE MAHÃPRABHU CON RÃMÃNANDA En Su primer encuentro con Rãmãnanda Rãya, Mahãprabhu fingió ignorancia y preguntó a Rãmãnanda sobre diversas prácticas espirituales y sus objetivos. En respuesta, Rãmãnanda Rãya explicó gradualmente los diferentes niveles de comprensión filosófica, hasta que finalmente arribó al entendimiento más elevado de la vida espiritual, los intercambios de amor extático entre Radha y Krishna. Los métodos espirituales que Mahãprabhu oyó progresivamente de Rãmãnanda Rãya fueron: (1) la práctica del deber individual prescrito de acuerdo al varnãsrama-dharma; (2) renunciar a los resultados de las actividades personales, ofreciéndolos al Señor o el servicio devocional mezclado con otra actividad desinteresada; (3) renunciar a los deberes individuales en el varnãsrama o karmasannyãsa y (4) el servicio devocional combinado con la búsqueda del conocimiento (jñãna-misrã bhakti). A medida que Rãmãnanda proponía cada una de estas prácticas y sus resultados, Mahãprabhu las rechazaba, diciendo, “Eso es superficial. Profundiza más y revela algo más sustancial”. Rãmãnanda procedió a describir el jñãna-sunyã bhakti, o sea, el servicio devocional sin deseo alguno por la liberación. Ante esto, Mahãprabhu expresó aprobación pero solicitó a Rãmãnanda que profundizara aún más. A medida que Mahãprabhu jugaba el rol de un buscador curioso, Rãmãnanda, urgido por el deseo de servir y responder al Señor, jugó el rol de un maestro. El seguidamente describió el servicio devocional en el temperamento de pasividad como la meta de la vida espiritual. Mahãprabhu aprobó, pero de todos modos pidió a Rãmãnanda que ahondara más. Rãmãnanda luego describió la devoción en el espíritu de servicio, seguidamente en los temperamentos de amistad y protección, a lo que Mahãprabhu se tornaba cada vez más entusiasta, diciendo, “Eso es excelente, pero por favor, profundiza más”. Por último, Rãmãnanda habló del amor de las doncellas de Krishna como la meta suprema de la vida espiritual, ante lo cual el Señor aprobó extáticamente. El dijo, “ ¡Sí! Ese es el límite del avance espiritual, no hay duda alguna, pero si hubiera algo más que esto, por favor dímelo”. Rãmãnanda Rãya entonces comenzó a describir el amor de Radha por Krishna, como la experiencia cumbre del amor divino. El gozo del Señor entonces aumentó allende todo límite y siguió pidiendo a Rãmãnanda que continuara hablando. Rãmãnanda ahora comenzó a describir las modalidades de los intercambios amorosos de Radha y Krishna, el carácter sin par del sumamente competente amor de Radha por el Señor. Ante esto, Mahãprabhu dijo a Rãmãnanda con gran satisfacción: ebe se jãnilun sãdhya-sãdhana-nirnaya ãge ãra ãche kichu sunite mana hayã

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“Ahora tengo lo que He venido a aprender de tí, la meta de la vida y el proceso para alcanzarla. De todos modos, pienso que todavía queda algo más y deseo mucho oírlo”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.118) PREMA-VILÃSA-VIVARTÃ A medida que Mahãprabhu pidió oír más acerca de Radha y Krishna y Sus relaciones y pasatiempos, Rãmãnanda continuó narrando todo lo que sabía sobre el tema. De todos modos, Mahãprabhu continuaba apremiándolo a que continuara, más y más. Finalmente, Rãmãnanda brindó una descripción de un estado sumamente encantador de amor extático, llamado prema-vilãsa-vivarta. En esta particular transformación del humor amoroso, - explicó -, Radha es superada por Sus muy elevados sentimientos extáticos y, aunque separada de Krishna, piensa que El está realmente presente. Las cuestiones amorosas divinas de Radha y Krishna son conducidas de dos maneras: separación y unión. La separación o vipralambha, es una transformación particular de los pasatiempos de Radha y Krishna, que sirve para incrementar el placer de la unión. En el prema-vilãsa-vivarta, sin embargo, debido a la intensidad de Su adhirudha-mahã-bhãva, Radha experimenta alucinaciones de unión, incluso en el estado de separación. La belleza extática de Radha en esta condición, es indescriptible. Para el placer de Mahãprabhu, Rãmãnanda Rãya entonó una canción de su propia composición, describiendo la situación. Mahãprabhu fue tan avasallado por la emoción al oír la canción de Rãmãnanda, que tapó su boca con Su mano. La canción retrataba las palabras de Rãdhãrãni en medio de este humor exaltado de amor: pahilehi rãga nayana-bhange bhela anudina bãdhala, avadhi nã gela nã so ramana, nã hãma ramani dunhu-mana manobhava pesala jãni e sakhi, se-saba prema-kãhini kãnu-thãme kahabi vichurala jãni nã khonjalun duti, nã khonhalun ãn dunhukeri milane madhya ta pãnca-bãna ab sohi virãga, tunhu bheli duti su-purukha-premaki aichana riti “ ¡Oh sakhi! Al principio, cuando Nuestros ojos se encontraron, nació Nuestro amor. Fue creciendo día a día, sin hallar nunca el límite. El no es Mi esposo y Yo no soy Su esposa, es como si el propio Cupido hubiera molido nuestras mentes convirtiéndolas en polvo y las hubiera mezclado. Oh sakhi, ahora que Estamos separados, si Krishna hubiera olvidado todas estas cosas, entonces recuérdale esto: Cuando Nos conocimos, no tuvimos que buscar un entremedio o a nadie más. Lo único que Nos reunió fue Cupido con sus cinco flechas, nadie más. Ahora que Estamos apartados, ese amor se ha ido y El debió emplearte a ti como mensajera. Esa es la forma de amar de los hombres bien parecidos como Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.194. Ver también Caitanya Caritãmrta 2.13.46) Nuestro muy adorable ãcãrya predecesor, Srila Bhaktivinoda Thãkura parafrasea la canción como sigue: “Antes de nuestro primer encuentro, durante el período de purva-rãga o afecto incipiente, a través del mutuo intercambio de miradas, nació súbitamente algo llamado rãga o amor. Este rãga 185


nació de nuestras dos naturalezas y siguió creciendo y creciendo sin límite. Krishna es el amante o ramana, pero en este caso El no fue la causa del rãga; tampoco Yo, la amada o ramani, fui su causa. El amor que surgió cuando Nos miramos por primera vez, fue creado por Cupido, quien es conocido como Manobhava o ‘nacido de la mente’. El apareció e hizo polvo nuestras mentes. Si piensas, sakhi, que Krishna ha olvidado todo este amor ahora que Estamos separados el uno del otro, entonces ve y dile lo siguiente: Anteriormente, no buscamos ningún mensajero en el momento de la unión, no le pedimos a nadie que intercediera. El único mediador que tuvimos fue Cupido mismo, con sus cinco flechas. Ahora que Estamos separados, el rãga se ha convertido en virãga. Virãga significa visista-rãga o ‘una clase especial de amor’ o viccheda-gata raga, ‘amor en separación’. En este caso se ha vuelto adhirudha mahã-bhãva o el nivel más elevado de amor divino. Ahora que estás oficiando de duti o mensajera, comprobarás que los hombres apuestos siempre se comportan de este modo”. Srila Bhaktivinoda Thãkura continúa: “El significado de esta canción es como sigue: durante el momento de la unión, el amor (rãga) adopta la forma del deseo y asume en sí mismo el rol de mensajero. En el momento de la separación, el amor se convierte en duti en la forma del adhirudhamahã-bhãva. Esta suprema plataforma de amor divino, es el mensajero del prema-vilãsa-vivarta, en el cual existe una experiencia de unión incluso durante la separación. En tal sentido, Rãdhãrãni alude a este amor como mensajero. Esto indica que los asuntos amorosos son tan agradables durante la separación como lo son durante el disfrute. El prema-vilãsa-vivarta es como una alucinación, similar a la de quien confunde un trozo de soga con una víbora, como cuando Radha toma un árbol tãmala como Krishna. En este estado de confusión, nacido del adhirudha mahã-bhãva, Ella experimenta una suerte de unión”. (Amrta-pravãha-bhãsya al Caitanya Caritãmrta 2.8.193) En su Anubhãsya, nuestro muy adorable Gurudeva, Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura, brinda mayores comentarios sobre la canción de Rãmãnanda: “Con las palabras na so ramana nã ham ramani (“El no es Mi amante y Yo no soy Su amada”) Mahãprabhu ha revelado el acintyabhedãbheda-tattva. Es sobre esta base que Jiva Gosvãmi otorgó el nombre a su doctrina filosófica en el Sarva-samvãdini. En esta canción, hay una confusión subjetiva entre las identidades de los amantes. Las almas condicionadas comunes deben ser prevenidas contra la adopción del proceso de adoración llamado ahamgrahopãsanã, auto-identificarse con uno de los asociados eternos del Señor o el Señor Mismo. La filosofía de ahamgrahopãsanã es un producto de la necedad de los que creen que todo es solo una energía espiritual. Es lo contrario de los pasatiempos espirituales de la Divina Pareja. Mahãprabhu descendió de esa parte de Goloka donde Sus pasatiempos eternos transcurren de modo de demostrar el error de quienes piensan que la verdad suprema no dual no experimenta el aspecto subjetivo (ãsraya) del amor divino”. (Anubhãsya al Caitanya Caritãmrta 2.8.19) EL SADHANA PARA ALCANZAR LA META SUPREMA Mahãprabhu aceptó que no había un logro mayor que el prema-vilasa-vivarta en la vida espiritual y seguidamente preguntó a Rãmãnanda cual era el sadhana o proceso para alcanzarlo. Rãmãnanda inició su respuesta negando en primer lugar que era el verdadero orador. mora mukhe vaktã tumi tumi hao srotã atyanta rahasya suna sãdhanera kathã

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“Tú estás hablando a través mío y a la vez, estás escuchando. Ahora oye la explicación sumamente confidencial de cómo lograr este objetivo”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.200) Rãmãnanda seguidamente explicó la forma en que los pasatiempos trascendentales de Radha y Krishna dependen de las amigas de Radha para su desarrollo. Solo esas sakhis tienen el derecho de ingresar a los pasatiempos confidenciales de Radha-Krishna y son las únicas que expanden estos lilãs. Sin ellas, el lilã sería limitado. Las sakhis no solo participan en estos pasatiempos, sino que también son las primeras en saborearlos. Sin su liderazgo, nadie puede entrar a estos pasatiempos confidenciales. Así pues, ellas deben ser aceptadas antes de la aceptación de Radha y Krishna. sakhi vinã ei lilãya anyera nãhi gati sakhi-bhãve je tãnre kare anugati rãdhã-krsna-kuñja-sevã sãdhya sei pãya sei sãdhya pãite ãra nãhika upãya “Ciertamente, excepto las gopis, nadie puede ingresar a los pasatiempos confidenciales de Radha y Krishna. Solo quienes siguen los pasos de las gopis, adorando al Señor en su temperamento, pueden realizar la meta última del servicio a Sri Sri Radha-Krishna en los bosquecillos forestales de Vrindavan. No hay otro procedimiento para lograr este objetivo”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.204-5) Un rasgo notable de las amigas de Rãdhãrãni es que ellas no tienen un deseo personal de disfrutar íntimamente con Krishna. Su placer se deriva enteramente de ver a la Divina Pareja unida y ayudarles a experimentar el gozo de la unión. sahaja gopira prema nahe prãkrta kãma kãma-kridã-sãmye tãra kahi kãma-nãma “El amor natural de las gopis por Krishna no es sensualidad material. De todos modos, puesto que su amor trascendental por Krishna se asemeja a la atracción entre los hombres y mujeres de este mundo, a veces se le concede el nombre de kãma o lujuria”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.214) El Tantra y Rupa Gosvãmi en su Bhakti-rasãmrta-sindhu declaran asimismo: premaiva gopa-rãmãnãm kãma ity agamat prathãm ity uddhavàdayo ‘py etam vãñchanti bhagavat-priyãh “El amor divino de las pastoras llegó a ser conocido como lujuria. Aún así, Uddhava y otros grandes devotos amados del Señor, desean alcanzarlo”. (Caitanya Caritãmrta 1.4.163; Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.275-6) Los siguientes dos versos del Bhãgavatam ejemplifican el aprecio de Uddhava por el amor de las gopis por Krishna. vande nanda-vraja-strinãm 187


pãda-renum abhiksnasah yãsãm hari-kathodgirnam punãti bhuvana-trayam “Yo glorifico constantemente el polvo de los pies de las mujeres de los pastizales de Nanda. Su canto de las actividades del Señor Krishna purifica al universo todo”. (Srimad Bhãgavatam 10.47.63) ãsãm aho carana-renu-jusãm aham syãm vrndãvane kim api gulma-latausadhinãm yã dustyajam sva-janam ãrya patham ca hitvã bhejur mukunda-padavim srutibhir vimrgyãm “ ¡Ah! Vuélvame yo una de las hierbas y plantas de Vrindavan para ser regularmente salpicado con el polvo de los pies de las gopis, pues las gopis abandonaron a sus familias y principios religiosos, ambos en extremo difíciles de abandonar, de modo de adorar a Mukunda, el objetivo último de todas las literaturas Védicas”. (Srimad Bhãgavatam 10.47.61) Kubjã y otros devotos que no tuvieron el mismo grado de deseo intenso por el placer de Krishna que las gopis, pero que manifestaron asimismo sentimientos eróticos por El, se explica poseen kãmaprãyã rati - un amor que solo se asemeja al de las gopis. Esta conclusión se debe al alto nivel de deseo de Kubjã (y demás devotos de temperamento similar) por su propio placer. La presencia de dicho deseo de disfrute personal al estar cerca de Krishna, indica que el amor es menos puro. Por esta razón ha sido calificado de kãma-prãyã (Ver también Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.287). En otra parte se refiere que el amor de Kubjã por Krishna es mundano (sãdhãrani rati) un clamor lejano del amor desinteresado demostrado por Radha y las gopis. Radha es aludida metafóricamente como la enredadera del amor divino para Krishna; las sakhis son sus retoños, ramas, hojas y frutos. Así como la flor florece al recibir agua a través de las raíces del arbusto, asimismo las sakhis y mañjaris sienten gozo a través del placer de Srimati Rãdhãrãni y no independientemente de Ella. Hay un aforismo bengalí que reza, mulete siñcile jala, sãkhã pallavera bala, sire vãri nahi kãryakãri. “Si se vierte agua en la raíz, las ramas y hojas cobran fuerza. Verter agua en lo alto de la planta es inefectivo”. Las sakhis en tal sentido obtienen un placer mayor de la reunión de Radha y Krishna que el que obtendrían disfrutando personalmente de una cita con Krishna. Radha, por otra parte, pese a conocer esta indiferencia de sus amigas, igualmente las envía a Krishna para que puedan experimentar la bienaventuranza de la unión con El. Esto Le brinda millones de veces más placer que Su propia felicidad personal. Tal es la naturaleza de los pasatiempos divinos de las gopis y Krishna y la razón de que se diga que su amor no puede ser contemplado como lujuria material. nijendriya-sukha-hetu kãmera tãtparya krsna-sukha-tãtparya gopi-bhãva-varya nijendriya-sukha-vãñchã nãhi gopikãra krsne sukha dite kare sangama-vihãra “La lujuria se comprende como el deseo por el placer sensual personal. En contraste, el humor superior de las gopis es el deseo de satisfacer los sentidos de Krishna. Las gopis no 188


tienen una pizca de deseo por su propio placer sensual y solo se ocupan en relaciones íntimas con Krishna para brindarLe felicidad”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.216-7) SIGUIENDO LOS PASOS DE LAS GOPIS Habiendo establecido la pureza suprema del amor de las gopis, Rãmãnanda procede a remarcar la necesidad de seguir sus pasos: sei gopi-bhavãmrte jañra lobha haya veda-dharma-loka tyaji se krsne bhajaya rãgãnuga-mãrge tãnre bhaje jei jana sei-jana pãya vraje vrajendra-nandana vraja-lokera kona bhãva-laña yei bhaje bhãva-yogya deha pãñã krsna paya vraje tãhãte drstanta upanisad sruti-gana rãga-mãrge bhaji pãda vrajendra-nandana “Quien tenga un fuerte deseo de saborear el néctar del temperamento amoroso de las gopis, abandona toda consideración de adherirse exclusivamente a los principios religiosos de los Vedas, no preocupándose por la opinión pública, sino que simplemente adora a Krishna. Todo aquel que adore al Señor en el sendero rãgãnuga pronto obtiene al hijo de Nanda Mahãrãja en la tierra de Vraja. Todo aquel que adore a Krishna en cualquiera de los humores de los residentes de Vraja, obtiene un cuerpo espiritual adecuado para servirLo allí. Ejemplos de esto son las personificaciones de los sagrados Upanisads, que por adorar al Señor en el sendero del amor espontáneo, llegaron a los pies de loto de Vrajendranandana”. vidhi-mãrge nã pãile vraje krsnacandra ataeva gopi-bhãva kari angikãra rãtri-dina cinte rãdhã-krsnera vihãra siddha-dehe cinti kare tãhãññi sevana sakhi-bhãve pãya rãdhã-krsnera carana “Nadie puede obtener a Krishna en Goloka Vrindavana, simplemente por Servirlo conforme a los principios regulativos. Por consiguiente, hay que aceptar el temperamento de las gopis y meditar día y noche en los pasatiempos de Sri Radha y Krishna. Debemos meditar en el cuerpo espiritual eterno y usarlo para servir a Radha y Krishna; por así hacerlo uno obtiene la asociación directa de Sus pies de loto”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.227-8) No cabe esperanza de lograr el prema sin aceptar el liderazgo de las gopis, pues es inaccesible para quien contempla a Krishna como un objeto de respeto y veneración. Laksmi es un ejemplo de tal persona. Ella adora al Señor pero no puede Obtenerlo en Vraja debido a que Lo percibe como el Señor de Vaikuntha. gopi-ãnugatya vinã aisvarya-jñãne bhajileha nãhi pãya vrajendra-nandane tãhãte drstãnta laksmi karila bhajana tathãpi nã pãila vraje vrajendra-nandana 189


“Si no se siguen los pasos de las gopis y se continúa absorto en la conciencia de la majestad del Señor, no se puede lograr el servicio de los pies de loto del hijo de Nanda Mahãrãja, aunque uno se ocupe en el servicio devocional. Un ejemplo de ello es la diosa de la fortuna, quien adoró al Señor Krishna de modo de llegar a Sus pasatiempos en Vrndavana, pero fracasó”. (Caitanya Caritãmrta 2.8.229-30) En confirmación, el Bhãgavatam declara: nãyam sriyo’nga u nitãnta-rateh prasãdah svar-yositãm nalina-gandha-rucãm kuto ‘nyah rãsotsave ‘sya bhuja-danda-grhita-kantha labdhãsisãm ya udagãd vraja-sundarinãm “En la danza rãsa, el Señor evidenció Su favor por las beldades de Vraja, posando Sus poderosos brazos en sus hombros y danzando con cada una de ellas individualmente. Esta bendición de amor extremo nunca fue siquiera experimentada por Kaksmidevi, qué decir de las diosas en los planetas celestiales, - pese a que de sus cuerpos emana la deliciosa fragancia de las flores de loto”. (Srimad Bhãgavatam 10.47.60) RÃGÃNUGÃ BHAKTI La devoción que sigue los pasos de los residentes de Vraja, es denominada rãgãnugã-bhakti. Solo esta clase de devoción complace realmente a Krishna, mientras que el vaidhi bhakti no conduce a Vraja sino a Vaikuntha. ¿Cuáles son entonces los medios para obtener el rãga-bhakti? Aquel que haya experimentado el despertar de la fe pura es apto para adoptar las 64 diferentes prácticas del vidhi-mãrga. Sin embargo, la codicia es el único medio que puede adquirir la conciencia empapada en los diversos sabores del Krishna bhakti. Por oír continuamente sobre el afecto natural e impetuoso de los residentes de Vraja por el Señor, aquel que cultiva ese deseo, libre de engaño, se torna apto para conseguir el humor nectáreo de las gopis. Esa persona está calificada para adorar en el sendero rãgãnugã. En Vrindavan, Krishna posee incontables sirvientes como Raktaka, Patraka, Citraka, Bakula, Bhrngãra, Bhangura, Jambula, Rasãla. Sus amigos incluyen a Sridãma, Sudãmã, Vasudãma, Stokakrsna y Subala. Sus padres son Nanda y Yasodã, asistidos por otros gopas y gopis mayores. Cada una de estas personas adora a Krishna de acuerdo a su deseo particular. El humor devocional plenamente demostrado por estos residentes de Vraja, se denomina rãgãtmikã bhakti. La devoción correspondiente a este humor se denomina rãgãnugã. Los devotos de la senda rãgãnugã se ocupan en la devoción pura a Krishna, en los humores de servidumbre, amistad, paternal o de amor conyugal. Rupa Gosvãmi cita el siguiente verso del Nãrãyana-vyuha-stava: pati-putra-suhrã-bhrãtrpitrv an mitravad dharim ye dhyãyanti sadodyuktãs tebhyo’piha namo namah 190


“Ofrezco mis repetidas reverencias a todos esos devotos que meditan con gran anhelo en el Señor como su esposo, hijo, compañero, hermano, padre o amigo”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.308, Caitanya Caritãmrta 2.2.163) En el curso de adorar a Krishna a Vraja, el rãgãnugã-bhakti desea con intensidad obtener el temperamento de uno de estos devotos. En consecuencia, logra un cuerpo espiritual apropiado para su servicio elegido y finalmente, habiendo logrado la perfección, gana la asociación personal de Krishna. Se brinda el ejemplo de los Srutis que aceptaron a las gopis como sus guías y de tal modo obtuvieron a Krishna siguiendo el rãga-mãrga: iste svãrasiki rãgah paramãvistatã bhavet tanmayi yã bhaved bhaktih sãtra rãgãtmikoditã “La absorción intensa y espontánea en el objeto de nuestra adoración (ista) es llamado rãga. La devoción caracterizada por dicho rãga es llamada rãgãnugã-bhakti”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.272) En su Comentario Durgama-sangamini, Jiva Gosvãmi explica que la causa de la absorción intensa y espontánea es prema-mayi trsnã o el deseo divino amoroso. Cuando nuestra devoción se ve dominada por dicho deseo vigoroso, se denomina rãgãtmikã bhakti. Este rãgãtmikã bhakti se clasifica a su vez en dos categorías: kãma-rupã (“erótico”) y sambandha-rupa (“de relación”). Cuando el rãga o absorción espontánea e intensa está conformado por el deseo erótico, se denomina kãma-rupa; cuando es el resultado de otro tipo de relación, se denomina sambandha-rupã. Aunque el kãma-rupã bhakti implica una relación, es la única relación dominada por el deseo erótico; un deseo exclusivo de complacer todos los sentidos del Señor. Por tal motivo, aunque en apariencia parece lujuria común, es completamente puro, caso contrario, ¿porqué grandes devotos como Uddhava oran por experimentarlo, como se evidencia en los versos antes mencionados? El amor de relación (sambandha-rupã) es el que se experimenta por quienes se enorgullecen de ser los padres de Krishna o de tener otras relaciones con El, como ser de amigo o sirviente. Todos estos asociados eternos están indicados por el verso Bhãgavata (Srimad Bhãgavatam 7.1.30) donde se refiere que los Vrsnis obtuvieron la perfección simplemente por estar relacionados con Krishna. Debido a su falta de conocimiento del poder divino de Krishna, el amor de los pastores de Vraja es incluso superior al de los Vrsnis u otros parientes de Krishna de Mathurã y Dvãrakã; ellos son incluso más exaltados. LOBHA O EL DESEO INTENSO NOS CAPACITA PARA EL RÃGÃNUGÃ BHAKTI Al igual que el rãgãtmikã bhakti, el rãgãnugã bhakti tiene dos divisiones. Los que desean intensamente (lobha) llegar a obtener el amor de las gopis por Krishna, están calificados para practicar el rãgãnugã bhakti. krsna-bhakti-rasa-bhãvitã matih kriyatãm yadi kuto’pi labhyate 191


tatra laulyam api mulyam ekalam janma-koti-sukrtair na labhyate “Puesto que la conciencia de Krishna empapada de devoción no puede ser alcanzada ni siquiera después de practicar centenares de miles de actos piadosos, uno debe pagar el único precio por el cual puede ser comprada: una intensa codicia por poseerla. Una vez lograda esta ambición, hay que asirla con afán”. (Padyãvali 14, Caitanya Caritãmrta 2.8.70) La palabra laulya (codicia) mencionada en el verso anterior, es un sinónimo para lobha, palabra utilizada por Rupa Gosvãmi para explicar la necesaria calificación para ingresar al sendero del rãgãnugã-bhakti. Otro sinónimo para laulya es lãlãsa, también empleada para expresar esta aptitud. Debemos tratar de entender el significado de este término. Cuando nuestra fe está firmemente basada en una actitud sumisa hacia los mandamientos Escriturales, se adoptan las diversas actividades del servicio devocional en el vidhi-mãrga. Gradualmente luego se progresa a través de los niveles descritos por Rupa Gosvãmi, a saber: fe, asociación con los devotos, actividades devocionales, liberación de las deficiencias del carácter; fuerte determinación; gusto, apego y finalmente síntomas extáticos y amor. El comienzo del estado extático aparece después de la etapa del apego (ãsakti). Esto luego es seguido por el logro del amor puro o prema. El servicio devocional en el sendero de rãgãnugã-bhakti se basa en la fe que posee un intenso deseo (lobha). Dicha codicia o deseo intenso es en extremo rara; Rupa Gosvãmi explica que cuando un devoto oye las Escrituras divinamente inspiradas como el Srimad Bhãgavatam y el Padma Purana de labios de un guru realizado, o demás descripciones de los dulces pasatiempos del Señor con Sus devotos de Vrindavan en las cinco relaciones, es afectado por los encantadores humores expresados por estos asociados eternamente perfectos del Señor. No solo eso, también se encanta por la belleza de la forma y atributos del Señor y cuando contempla la forma deidad del Señor se encanta asimismo por Su belleza. Hasta el más leve indicio de tal experiencia hace que se vuelva cada vez más indiferente a los mandatos Escriturales y demás argumentaciones teológicas que animan el servicio a Dios. Su deseo de continuar experimentando la dulzura del Señor y Sus devotos se vuelve algo espontáneo y natural. Se explica que tales son los síntomas de lo que Rupa llama “la emergencia de la codicia” (lobhotpatti). Rupa dice que los que se hallan en la senda de los principios regulativos continúan dependiendo de los mandatos Escriturales y argumentos lógicos, hasta el punto de establecer un sentido sólido de relación, a saber, rati. A partir de esta etapa, que equivale al amanecer de los éxtasis, llamado bhãva, ya no necesitan más de ningún estimulante externo. La práctica del devoto rãgãnugã, sin embargo, se basa en una motivación interna, llamada deseo intenso o codicia, desde el preciso comienzo. El no tiene necesidad de argumentaciones y ordenanzas para sentirse motivado. De todos modos, cabe señalar que precisamente porque siente ese deseo intenso, continúa buscando información de los diversos sentidos de modo de facilitar su obtención del objeto de su deseo. Ciertamente, él lo considerará como un deber. Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi lo resume como sigue: iste gãdha-trsnã rãgera svarupa-laksana iste ãvistatã ei tatastha-laksama rãgamayi-bhaktira haya rãgãtmikã nãma tãhã suni lubdha haya kona bhãgyavãn 192


lobhe vraja-vãsira bhãve kare anugati sãstra-yukti nãhi mãne rãgãnugãra prakrti “La característica esencial del rãga o apego profundo, es una ardiente sed por el Señor Supremo. La completa absorción en El es su aspecto marginal. El servicio devocional impregnado de dicho rãga, es llamado rãgãnugã-bhakti, servicio amoroso espontáneo. Seremos muy afortunados si tras oír sobre ello, se ambiciona dicha aspiración. Si atento al deseo trascendental se siguen los pasos de los habitantes de Vrndavan, no hay interés por los mandatos o razonamientos del sãstra. Tal es la naturaleza del sendero que busca el amor espontáneo”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.151-3) “Seguir los pasos” no ha de ser tomado como una imitación. Los siguientes versos del Bhakti-rasãmrta-sindhu de Rupa Gosvãmi que definen al rãgãnugã-bhakti refrendan claramente esta noción: virãjantim abhivyaktãm vraja-vãsi-janãdisu rãgãtmikãm anusrtã yã sã rãgãnugocyate “El rãgãtmikã bhakti o servicio devocional en amor espontáneo, es vívidamente expuesto y manifestado por los habitantes de Vrndavan. Las prácticas devocionales que siguen al despertar de esta actitud amorosa espontánea se denominan rãgãnugã-bhakti”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.270; Caitanya Caritãmrta 2.22154) tad tad-bhãvadi-mãdhurye srute dhir yad apeksate nãtra sãstram na yuktim ca tal lobhotpatti-laksanam “Si al oír sobre los dulces humores y actividades de Krishna y Sus devotos en Vraja, aquel cuya mente se vea atraída en tal sentido, ya no dependerá más de la instrucción de las Escrituras reveladas, la lógica o la argumentación, pues posee el síntoma indicativo de la irrupción de la codicia”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.292; Caitanya Caritãmrta 2.22.155) seva sãdhaka-rupena siddha-rupena cãtra hi tad-bhãva-lipsunã kãryã vraja-lojãnusãratah “El devoto que desea intensamente obtener el humor rãgãtmikã de los asociados Vrajavãsi de Krishna, debe ocuparse en las prácticas del servicio devocional con su cuerpo externo como practicante e internamente, en su cuerpo espiritual, siempre siguiendo los pasos de los residentes de Vraja”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.295; Caitanya Caritãmrta 2.22.158) krsnam smaran janam cãsya 193


prestham nija-samihitam tat-tat-kathã-ratãs cãsau kuryãd vãsam vraje sadã “Recordando a Krishna y a uno de Sus devotos más queridos y próximos, hay que permanecer constantemente absorto en oír sobre sus relaciones amorosas. De esta forma, uno obtiene la residencia permanente en Vraja”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.294; Caitanya Caritãmrta 2.22.160) La presentación de Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi de estos versos, es como sigue: bãhya antara ihãra dui ta sãdhana bãhye sãdhaka-dehe kare sravana-kirtana mane nija-siddha-deha kariyã bhãvana rãtri-dine kare vraje krsnera sevana nijãbhista krsna-prestha pãcheta lãgiyã nirantara sevã kare antarmanã hañã “El rãgãnugã bhakti es practicado tanto externa como internamente. En el cuerpo externo, el practicante se ocupa en oír y cantar; en su mente, sin embargo, medita en su cuerpo espiritual y sirve a Krishna en Vrindavan, día y noche. En su mente, sirve a Krishna ateniéndose estrechamente al temperamento de su devoto favorito en Vraja, alguien muy querido al Señor”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.156-7. 159) El sãdhaka-rupa es el cuerpo del practicante o el cuerpo que uno ocupa mientras practica el servicio devocional externamente. El siddha-rupa es el cuerpo espiritual; la forma deseada adecuada para ejecutar el servicio a Krishna, que es muy querido al corazón. En estos dos cuerpos hay que seguir al devoto particular amado del Señor, cuyo temperamento se tiene un gran anhelo de obtener, como ser Srimati Rãdhãrãni, Lalitã, Visãkhã o Sri Rupa Mañjari en un nivel y en otro, Sri Rupa y Sanãtana Gosvãmis y su entorno. Hay que seguir a estas personalidades y servir al Señor en ambos niveles. En el cuerpo externo hay que ocuparse en los tipos de servicio ejecutados por Rupa y Sanãtana. En el cuerpo de meditación o siddha-deha, uno debe servir de la forma mostrada por Radha, Lalitã, Visakhã y Rupa Mañjari. El practicante nunca debe imitar a estos devotos en ninguno de los dos niveles. La hija de Srinivãsa Ãcãrya, Srimati Hemalatã Thãkurani, tenía un discípulo a quien posteriormente excomulgó por sus opiniones no ortodoxas, las que enseñaba en la zona del Valle Surma de Assam. Este discípulo desviado, Rupa Kavirãja, enseñaba que puesto que las gopis no tomaban refugio en un guru, observaban el ayuno Ekãdasi o adoraban la Sãlagrãma y Tulasi Devi, no era tampoco necesario que sus seguidores lo acataran tampoco. Visvanãtha Cakravarti refutó vigorosamente esta doctrina (a la que llamó Sauramya-mata en honor a la región donde era popular). Esta doctrina interpreta las palabras vraja-loka del verso de Rupa Gosvãmi como alusiva a las doncellas de Krishna en Vraja, como ser Rãdha y Candrãvali. Esta Escuela de pensamiento aún cuenta con representantes hoy en Vrindavan, en el Ghontãr Kuñja. Al igual que la Escuela Atibãri, sus adeptos solo usan una hilera de cuentas de tulasi en el cuello y son asimismo conocidos como Vãmakaupinis. Puesto que son meros imitadores de los asociados eternos de Krishna, están excluidos de la sociedad Vaisnava pura. (1) 194


Los rãgãnugã-bhaktas genuinos permanecen devotamente consagrados en el tipo de servicio que desean de acuerdo a la directiva del guru. Así pues, su amor por Krishna se desarrolla rápidamente y llegan al nivel de los éxtasis y el amor puro. El primer peldaño de la manifestación del amor se denomina bhãva-bhakti; posteriormente intensificado, se convierte en la plena manifestación de amor llamada prema-bhakti. ei mata kare jebã rãgãnugã-bhakti krsnera carane tãnra upajaya priti “Aquel que se ocupa en el rãgãnugã-bhakti de este modo desarrolla amor por los pies de loto de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.164) Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura, mi muy reverenciado maestro espiritual, escribió en su Comentario Anubhãsya a estos versos: “Hay que servir en la forma propia del devoto, repitiendo el hari-kathã oído de los maestros espirituales, y servir mentalmente a Radha y Krishna directamente en Vraja, en un cuerpo espiritual apropiado a ese servicio y el temperamento individual. Aquel que sirve de esta manera ya no se halla más en el sendero de vaidhi bhakti ni está ya más motivado exclusivamente por las palabras del guru y la Escritura. Antes bien, sobre la fuerza de su gusto naturalmente despertado (ruci) por el servicio devocional, está recorriendo la senda del rãgãnugã bhakti y pronto llega al destino del intenso amor por Krishna. Cuando se llega a este nivel de humores extáticos (bhãva) en el sendero rãgãnugã, rápidamente se pone a Krishna bajo la influencia personal y en ese momento obtiene el servicio amoroso a Krishna”. HARINÃMA: LOS MEDIOS PARA DESPERTAR LOBHA Generalmente se cree que el rãga-mãrga perdona lo licencioso, lo cual es una antinomia. Naturalmente, tal creencia es incorrecta. No se puede seguir el sendero rãgãnugã sin primero obtener la necesaria calificación de intenso anhelo. Cuando surge dicho anhelo intenso, luego solo el amor guía al practicante. A esa altura, el propósito subyacente de todas las actividades del vidhimãrga se hace claro para el practicante, de modo que aún si se torna menos consistente en algunas de sus prácticas, su alma y corazón están constante e infatigablemente ocupados en el cultivo de la conciencia de Krishna. Aunque de alguna manera tenga algunas carencias en otras áreas de la vida devocional, nunca disminuye su interés por oír y cantar los Santos Nombres. El despertar del lobha que nos califica para el rãgãnugã-bhakti no ha de tomarse como algo barato o sencillo de obtener. ¿Significa esto que la jiva no tiene chance de experimentarlo? En respuesta, Bhaktivinoda Thãkura escribe lo siguiente: vidhi-mãrga-rata jane svãdhinatã ratna dãne rãga-mãrge karãn pravesa rãga-vasa-varti haye pãrakiya rasãsraye labhe jiva krsna premãvesa “A la persona fija en los principios regulativos, el Santo Nombre le concede la joya de la independencia y la ubica en el sendero de la devoción espontánea. Esa persona, superada por el apego espontáneo al Señor, toma refugio en el temperamento parakiya y de tal modo se absorbe en el amor por Krishna”. 195


Mahãprabhu invistió todas Sus energías en Su Santo Nombre. Los cinco rasas, neutralidad, servidumbre, amistad, paternal y conyugal, están presentes en total esplendor en el Nombre de Aquel que encarna todos los humores infinitos del intercambio amoroso. Así pues, Bhaktivinoda también canta, akhila-rasera khani krsna nãma cintãmani - “El nombre de Krishna es una piedra filosofal. Es una mina de oro llena de infinitos humores de intercambio amoroso”. Si uno desea ganar el tesoro del amor por Dios, debe aceptar el liderazgo de Caitanya Mahãprabhu en todo sentido. Debe tomar iniciación e inspiración en Su línea de enseñanzas, adoptando principalmente el canto de los Santos Nombres, los 16 nombres y 32 sílabas del Mahã-mantra Hare Krishna. En el Bhãgavatam, el noveno Yogindra, Karabhãjana, declara que Mahãprabhu es la plena encarnación del Señor. krsna-varnam tvisãkrsnam sãngopãngãstra-pãrsadam yajñai sankirtana-prãyair yajanti hi su-medhasah “En la Era de Kali, el Señor dorado en cuyos labios siempre permanece el nombre de Krishna, aparece en compañía de Sus expansiones, porciones, armas y asociados. Los que sean muy inteligentes Lo adorarán mediante el sacrifico de la glorificación en congregación (sankirtana-yajña)”. (11.5.32) Esta predicción contiene mucha información sobre el avatar Mahãprabhu: las palabras krsna-varnam indican que las dos sílabas (varna), krs-na, están siendo constantemente glorificadas por el Señor. Esto es, a través del kirtana. El está siempre instruyendo al mundo en conciencia de Krishna. También significa que en Su humor devocional, El está constantemente buscando a Krishna, pronunciando Su Nombre. Las palabras sãngopãngãstra-pãrsadam se refieren a los asociados del Señor. Sus angas o “cuerpos” son Nityãnanda Prabhu y Advaita Prabhu, que son diferentes formas del Señor. Sus upãngas o miembros menores son los devotos del Señor como Srivãsa Pandit, que han tomado refugio en El. Su astra o “arma” es el Santo Nombre y Sus pãrsadas, “asociados”, son Sus energías, como ser Gadãdhara, Svarupa Dãmodara, Rãmãnanda, Sanãtana y Rupa. El color del cuerpo del Señor es akrsna o “no negro”, que en relación a otras declaraciones del Bhãgavatam indica que Su matiz es el dorado. En tal sentido, aunque internamente negro (Krishna), externamente El es dorado (Gaura). El significado de oro en este verso es que el Señor Gaurãnga ha tomado el color de Srimati Rãdhãrãni así como Su humor interno. En la Era de Kali, las personas más inteligentes adorarán al Señor Krishna en esta forma, a través del canto de los Santos Nombres. Cuando Mahãprabhu puso Sus brazos alrededor de Sus asociados íntimos Rãmãnanda y Svarupa Dãmodara y les dijo extáticamente que los Santos Nombres son el único medio para ingresar a la comprensión del bhakti-rasa, El indicó claramente que Su enseñanza está centrada en el canto de los Santos Nombres. El dijo: “Mis queridos Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, les informo que el canto de los Santos Nombres es el medio más apropiado de salvación en esta era de Kali. En esta era, el proceso de adorar a Krishna consiste en realizar el sacrificio cantando el Santo Nombre. Aquel que así lo hace es ciertamente muy inteligente y alcanza amparo a los pies de loto de Krishna. Simplemente por cantar el santo nombre del Señor Krishna, uno es liberado de todos los hábitos indeseables. Este es el medio para despertar toda buena fortuna y acarrear el flujo de las olas del amor por Krishna”. 196


(Caitanya Caritãmrta 3.20.8-9,11) Mahãprabhu explicó a Svarupa Damodara y Ramananda Raya la actitud que uno debe tener al cantar: trnãd api sunicena taror iva sahisnunã amãninã mãnadena kirtaniyah sadã harih “Uno debe cantar el santo nombre del Señor considerándose más bajo que la hierba silvestre. Debe ser más tolerante que un árbol, no esperar respeto para su persona y respetar absolutamente a los demás”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.21) Si se canta el Santo Nombre con este espíritu, el despertar auspicioso del deseo intenso del amor por Krishna en el humor de los Vrajãvãsis pronto se desarrollará en el corazón. La persona que está privada de esta riqueza es ciertamente pobre y miserable. El devoto por consiguiente ora: prema-dhana vinã vyartha daridra jivana dãsa kari betana more deha prema-dhana “Sin amor por Krishna, mi vida carece de significado y es pobrísima. Por consiguiente, oro que me conviertas en Tu sirviente y como salario, págame con amor extático por Dios”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.37) El canto de los Santos Nombres es la mejor y más poderosa de todas las prácticas espirituales. Por sí sola, no solo destruye todas las contamoinaciones que asolan la conciencia del practicante, sino que pueden dispensar sobre él la posesión más valiosa de todas, el amor por Dios. Quien posee este amor por la Divina Pareja, Radha y Krishna, es el más rico de todos. Si se ambiciona lograr estas riquezas, entonces se debe glorificar de todo corazón el canto del Santo Nombre por encima de todo. Todos los asociados de Mahãprabhu sentaron este ejemplo con su propio comportamiento. Nuestro muy adorable maestro espiritual Srila Prabhupãda a menudo citaba a Jiva Gosvãmi del Bhakti-sandarbha: “Primero se espera que se oigan los nombres del Señor de modo de purificar el ser interior”(prathamam nãmnah sravanam antahkarana-suddhy-artham apeksyam). Prabhupãda explica que solo después que nuestra mente e inteligencia se purifican por el canto de los Santos Nombres se puede oír sobre la forma, cualidades, asociados y finalmente los pasatiempos de Krishna. Aquel que aún no ha llegado a la plataforma del ruci o gusto por el servicio devocional, quizás acuda prematuramente a un guru pretencioso para tomar iniciación e instrucción en el rãgãnuga bhakti, sin primero hacer un esfuerzo por cantar el Santo Nombre sin cometer ofensas. Puede que esa persona luego pretenda estar disfrutando del lilã de Krishna estando aún afectada por la contaminación material, pero dicho intento no tendrá éxito en suscitar en ella el amor por la Divina Pareja y Su servicio en la morada espiritual”. El sãdhya-sãdhana-tattva se explica completamente en las enseñanzas de Rãmãnanda Rãya, aunque es claro de las palabras de Srila Prabhupãda antes mencionadas que las prácticas que conducen a la meta suprema del servicio a la Divina Pareja, son únicamente posibles merced al proceso 197


purificatorio de cantar el Santo Nombre. El Señor Mismo lo confirmó al decir ihã haite sarva-siddhi haibe sabãra: “Del canto del Santo Nombre todas las perfecciones llegarán a todos”. “Todas las perfecciones” se refiere a las perfecciones de la vida espiritual. Pese a que el amor de los habitantes de Vraja descrito por Rãmãnanda Rãya es el tesoro más secreto del depósito Védico de conocimiento, la imposible proeza de ganar este gran premio puede ser concretada por la misericordia del Santo Nombre pues el mismo puede hacer milagros. Mahãprabhu declaró a Tapana Misra, el abuelo de Raghunãtha Bhatta Gosvãmi: “El objeto de la vida y el medio para lograrlo se encuentran por el canto de los Santos Nombres” y “A medida que practiquen repetidamente el canto del Santo Nombre la simiente del amor germinará y entonces conocerán tanto la meta de la vida como el medio para alcanzarla”. A Sanãtana Gosvãmi Mahãprabhu dijo que aunque los nueve procesos del servicio devocional pueden dispensar el Krishna prema, el canto de los Santos Nombres es de todos modos el proceso supremo (Caitanya Caritãmrta 3.4.70-1). Esta declaración confirma claramente que la meta última de la vida y la perfección absoluta se obtienen a través del Santo Nombre. En tal sentido, se debe priorizar la adoración del Santo Nombre sobre todas las demás actividades devocionales y debe ser reconocido como el medio supremo para lograr la perfección. Los Nombres de la Divina Pareja poseen características sin par. Ambos son el medio y la meta de la vida espiritual. El Señor Mismo descendió para revelar esta verdad a la Tierra, en la forma del Santo Nombre y como Mahãprabhu, demostró que el canto del Santo Nombre es la forma suprema de adoración. nãma cintãmanih krisnas caitanya-rasa-vigrahah purnah suddho nitya-mukto ‘bhinnatvãn nãma-nãminoh “El Santo Nombre es una piedra filosofal trascendental pues es la encarnación de toda delicia consciente. Es completo, puro y eternamente liberado, siendo no diferente de Krishna Mismo. No es un nombre material por lo que no hay diferencia entre el Nombre y el Uno que es nombrado”. (Padma Purana, Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.2.233; Caitanya Caritãmrta 17.133) La Brahma-samhitã expresa: “Eso en lo que meditáis en vuestra vida de sadhana será logrado en la etapa perfecta”. (yãdrsi bhãvana yasya siddhir bhavati tãdrsi). En su Prema-bhakti-candrikã, Narottama dãsa dice: “sãdhane bhãbibe jãhã, siddha dehe pãbe tãhã”. Por consiguiente, uno debe revelar continuamente al Santo Nombre su deseo de vraja-prema mientras canta dirijido por Sri Guru, Rupa y Svarupa Dãmodara, sin ofensas. A medida que se canta de este modo, el Santo Nombre será misericordioso y nos concederá la perfección del vraja-prema, pues el Señor Mismo ha dicho que todas las perfecciones nos llegan por la gracia del Santo Nombre (uhã haite sarva siddhi haibe sabãra). Las grandes autoridades enseñan que uno debe recordar los pasatiempos del Señor conforme a los ocho momentos del día, en relación a los ocho versos del Siksãstaka. En su Bhakti-sandarbha, Jiva Gosvãmi expresa que en Kali Yuga debe ser hecho cualquier tipo de servicio devocional unido al canto del Santo Nombre (yadyapi anyã baktih kalau kartavyã tadã kirtanãkhya-bhaktisamyojanenaiva). No se debe dejar de lado el kirtana para ocuparse en smarana. La esencia de las 198


enseñanzas de Mahãprabhu en relación a sambandha, abhideya y prayojana está contenida dentro de Su Siksãstaka, la esencia de todas las Escrituras. LA NECESIDAD DE LA MISERICORDIA DE GAURA-NITAI En su Nãmãstakam (verso 7), Rupa Gosvãmi indica que el Nombre es incluso más misericordioso que Lo Nombrado. vãcyo vãcaham ity udeti bhavato nãma svarupa-dvayam purvasmãt param eva honta karunã tatrãpi jãnimahe yas tasmin vihitãparãdha-nivahah prãni samantãd bhaved ãsyenedam upãsya so’pi hi sadãnandãmbudhau majjati “ ¡Oh Señor! Tú te manifiestas en dos formas, como Aquel que es Nombrado y como el Nombre. De las dos, yo considero a la segunda más misericordiosa que la primera. Aunque uno haya cometido incontables ofensas a lo Nombrado, de todos modos puede sumergirse en un océano de ambrosía adorando al Nombre”. Sin embargo, en el Padma Purana, se traza una clara distinción entre las tres categorías de cantar el Nombre puro (suddha-nãma), el reflejo del Nombre (nãmãbhãsa) y el canto ofensivo (nãmãparãdha). Los siguientes versos hablados por Caitanya Mahãprabhu indican claramente que solo quien canta sin ofensas está calificado para recibir las riquezas del amor por Krishna. bhajanera madhye srestha nava-vidhã bhakti krsna-prema, krsna dite dhare mahã-sakti tãra madhye sarva-srestha nãma-sankirtana niraparãdhe laile nãma pãya prema-dhana “De las muchas formas de ejecutar servicio devocional, hay nueve variedades que se consideran las mejores, pues poseen una gran capacidad para entregar amor por Krishna y en tal sentido a Krishna Mismo. De estos nueve procesos de servicio devocional, el más importante es el canto del santo nombre del Señor, pues si se canta sin cometer ofensas se obtiene el tesoro del amor por el Señor”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.70-1) Se debe ejercer toda precaución en no incurrir en ninguna ofensa al Santo Nombre. Tomando refugio en los muy misericordiosos y munificentes Gaura-Nitai, en un breve período de tiempo uno tendrá el corazón purificado y será apto para obtener el Radha-Krishna prema. gaurãnga-bhajana sahaja ati sahaja tãra phala vitati gaurãnga baliyã krandana kare suvimala prema anvesaya tãre “La adoración de Gaurãnga no es difícil; es sencillo recoger sus frutos. El prema viene buscando al que llora mientras proclama el nombre de Gaurãnga”. Mahãprabhu y Nitãi Prabhu son los más benevolentes. El que salvaran a los hermanos Jagãi y Mãdhãi no se considera nada extraordinario; solo se hubiera necesitado una de Sus misericordiosas 199


miradas para salvar a los hermanos pese a que eran ofensores. El muy misericordioso Gaurahari, apelando a diversas artimañas, liberó incluso a Devãnanda Pandit, quien cometió una grave ofensa al Vaisnava Srivãsa Pandit. Recordando Su misericordia, aquel que desee avanzar en el sendero del rãgãnugã bhakti debe orar constantemente y con humildad al Señor Caitanya y al Señor Nityãnanda, como ora Narottama dãs Thãkura en su Prãrthanã: ãra kabe nitãi cãndera karuna haibe samsãra-vãsana mora kabe tuccha habe visaya chãriyã kabe suddha habe mama kabe hãma heraba se sri-vrndãvana rupa-raghunãtha pade haibe ãkuti kabe hãma bujhaba se yugala piriti “ ¿Cuándo será Nitãi Cãnda misericordioso conmigo? ¿Cuándo se volverán insignificantes mis deseos de disfrutes materiales y vida familiar? ¿Cuándo abandonaré los objetos de los sentidos para tener una mente pura? ¿Cuándo veré la tierra de Vrndavan? ¿Cuándo anhelaré suplicar la misericordia de Rupa y Raghunãtha? ¿Y cuándo podré entender el amor de la Divina Pareja? Afligidos y pese a la misericordia del Señor, seguimos engañándonos a nosotros mismos y permanecemos desprovistos de los grandes dones que El vino a dar. Narottama ora a Gaurãnga como sigue: gorã pahun nã bhajiyã maninu prema-ratana-dhana helãya hãrãinu adhane jatana kari dhana teyãginu ãpana karama dose ãpani dubini sat-sanga chãri kainu asate vilãsa te kãrane lãgala karma-bandha phãnsa visama visaya bisa satata khãinu gaurãnga kirtana rasa magana nã hainu kena vã ãchaye prãna ki sukha lãgiyã narottama dãsa kena nã gela mariyã “He sucumbido por no adorar al Señor Gaurãnga. He desechado despreocupado el tesoro del amor de Krishna. Así pues, he perdido el más valioso tesoro y solo me esforcé por conquistar lo que no tiene valor. Por mi culpa me hundí hasta el más bajo nivel. Rechazando la asociación de los santos, me entretuve en compañía de los malvados. ¿Acaso ha de maravillar que la soga de la reacción kármica cuelgue alrededor de mi cuello? He ingerido el horrible veneno de la gratificación de los sentidos y no me he absorbido en el sabor del sankirtana enseñado por Gaurãnga Mahãprabhu. ¿Qué placer me conserva aún vivo? Narottama dãsa se pregunta, “ ¿Porqué no he muerto por esta miseria?” PLEGARIA DE BHAKTIVINODA A NRSIMHADEVA Quien se vuelve codicioso por el humor experimentado por los residentes de Vraja, adopta espontáneamente la práctica del rãgãnugã bhakti. Es un fenómeno muy raro que solo se produce por 200


la misericordia de un devoto avanzado. Esa buena fortuna es alcanzada cuando uno se refugia en un devoto que esté exclusivamente abocado a cantar los santos nombres del Señor. Aquel que pretende estar calificado se auto engaña, privado para siempre de la misericordia de Nityãnanda-Balarãma y pierde la valiosa oportunidad de obtener alguna vez la joya del amor por Radha y Krishna. nitãiera karunã habe vraje rãdhã-krsna pãbe dhara nitàira carana du’khãni “Cuando Nitãi muestra Su misericordia, entonces uno llega a Radha y Krishna en Vraja. Así pues, asid con fuerza los pies de loto de Nitãi”. (Prãrthana) Si está deseoso de ingresar al sendero de la adoración avanzada, el devoto primero debe esforzarse por eliminar sus vaivenes en la forma de la lujuria, la ira y la codicia. Narottama dãsa Thãkura nos instruye que si tenemos la asociación de los devotos avanzados, estaremos protegidos de la influencia de la lujuria, la ira y la codicia. Mas la asociación de los devotos que son expertos en el proceso del servicio devocional, versados en el arte de la Escritura sagrada, apegados a Krishna y libres de la contaminación material, es rara. Por consiguiente, la sumamente misericordiosa autoridad espiritual Srila Bhaktivinoda Thãkura ora a Nrsimhadeva en el Navadvipa-bhãva-taranga para que ponga fin a todos los obstáculos en el sendero espiritual. Plegarias de este tipo son la única esperanza para las almas caídas condicionadas como nosotros. La plegaria es parte de una descripción del templo de Nrsimha, situado en Devapalli, una ciudad en la isla de Godruma, en Navadvip dhãma. “ ¿Cuándo contemplaré la belleza de la ciudad llamada Devapalli y rodaré en el polvo del templo de Nrsimhadeva en amor extático? Rogaré sinceramente a Nrsimha que me conceda amor por Krishna y Le oraré para limpiar mi corazón de los seis enemigos, comenzando con la lujuria, la deshonestidad, el afán de prestigio y la corrupción. Caeré a los pies de Nrsimha llorando y orando por el deseo de servir a Krishna. Le pediré ocuparme en la adoración de la Divina Pareja de Navadvipa sin ningún obstáculo. El temor personificado teme al Señor Nrsimha. ¿Cuándo estará El complacido y será misericordioso conmigo? Pese a que la forma de Nrsimha es temida por los malvados, El es sumamente gentil con Prahlãda y demás devotos de Krishna. “ ¿Cuándo será El amable conmigo y hablará compasivamente, prometiendo protegerme de todos los peligros pese a que soy un tonto y no valgo nada? El me dirá, ‘Ve a vivir libremente en la tierra de Sri Gaurãnga. Tendrás afecto por el Santo Nombre y te ocuparás en el yugala-bhajana, el servicio de la Divina Pareja. Por la gracia de Mis devotos, todos los obstáculos serán removidos. Ahora ve a experimentar el éxtasis de adorar a Radha y Krishna con una mente pura’. “ ¿Cuándo será que después de decir esas palabras el Señor Nrsimha pose Sus pies de loto sobre mi cabeza? Allí, a las puertas del templo de Nrsimha, rodaré en el polvo en el éxtasis del amor por la Divina Pareja que descenderá súbitamente sobre mí por Su misericordia”. Cuando merced a Su amabilidad Nrsimhadeva elimina misericordiosamente los obstáculos de la vida devocional, uno avanza audazmente y sin ser obstruído en el sendero espiritual designado por el guru. Cuando el maestro espiritual es misericordioso, uno obtiene la fortuna de lograr el amor por Radha y Krishna. 201


El Señor Supremo Krishna, se sintió tan intensamente endeudado por el amor de Radha que adoptó Su temperamento y matiz corporal y descendió a Jagannãtha Puri, donde clamó: kãhãn krsna prãnanãtha muralivadana kãhãn jããn kãhãn pãn vrajendranandana “ ¿Dónde está mi amado Krishna? ¿Dónde está el que toca la flauta? ¿Dónde puedo hallar al hijo de Nanda?” (Caitanya Caritãmrta 2.12.5) Clamando a Krishna de este modo, y llorando tan intensamente que Sus lágrimas empaparon Su pecho, Mahãprabhu abrazó a Sus asociados íntimos, Rãmãnanda Rãya y Svarupa Dãmodara y les reveló los aspectos más íntimos del humor de Rãdhãrãni en separación del Señor. Tal es la esencia secreta del bhajana. Si el Señor Mismo no hubiera adoptado el humor de Su potencia personal, Srimati Rãdhãrãni y demostrado a la gente del mundo cómo Le adora Ella, esa verdad no hubiera sido conocida. Por lo tanto, ningún otro don es comparable a la dádiva de Sri Caitanya Mahãprabhu. Aún con una ligera contemplación de la naturaleza de Su don, se obtiene el mayor beneficio para las entidades vivientes condicionadas de este mundo. Gaurahari es la deidad del amor. Aquel que tiene la buena fortuna de discutir Sus pasatiempos de distribuir los frutos del amor de Dios, alcanza la meta de la vida. Los historiadores investigarán en el tiempo y verán que incluso durante las épocas en que hindúes y musulmanes luchaban entre sí, la prédica de las enseñanzas de Mahãprãbhu del amor de Dios, prosiguieron con gran vigor. Nada la detuvo o siquiera la demoró. Toda la tierra de Bharatavarsa fue inundada con la corriente del prema; los sonidos del Santo Nombre estaban en todas partes y hasta muchos no hindúes como los musulmanes, fueron iniciados en esta religión del amor. En tal sentido, se ha evidenciado que en la medida en que las personas se ocupen en hablar sobre los munificentes pasatiempos de Mahãprabhu de distribución del amor incluso con los miembros más bajos de la sociedad humana, las cosas como el odio, los celos y la violencia serán disipadas. La gente se volverá más generosa y cultivará un sentido de fraternidad universal, abrazando a todos en la comprensión de que todo el mundo es una sola familia, vasudhaiva kutumbakam. Así pues, se despertará la comprensión de la identidad eterna de las almas condicionadas y todos luego se ocuparán en la adoración del Señor Supremo Sri Krishna. En un mundo conformado por esta conciencia, el verdadero ideal de comunismo será fácilmente alcanzado y reinará la paz suprema. Si se es rico con el amor de la Divina Pareja, uno se hallará eternamente libre de la aflicción de cualquier clase de pobreza.

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CAPITULO XV LA MENTALIDAD DEL DISCIPULO La palabra diksa se refiere al proceso de rendirse al maestro espiritual. El maestro espiritual genuino es aquel que es muy querido al Señor Supremo, que es Su asociado íntimo. La persona que toma refugio en dicho maestro espiritual es reconocida por Krishna como uno de los Suyos. El Señor dispensa de inmediato un cuerpo trascendental sobre dicha alma rendida y en este cuerpo, el discípulo tiene la buena fortuna de servir la forma divina del Señor. La característica fundamental de un discípulo que ha recibido iniciación y orientación en la práctica de la adoración de su maestro espiritual, es visrambha, un honesto deseo de servicio amoroso y fiel al maestro espiritual, los Vaisnavas y el Señor Supremo. La característica secundaria es que anhela destruir todas sus actividades pecaminosas. El divya-jñãna, el conocimiento trascendental de sambandha, abhideya y prayojana, es recibida por el discípulo como parte de la iniciación. Las Escrituras auto-reveladas, los Vedas, son la autoridad suprema (pramãna) sobre las cuestiones espirituales esenciales. La Escritura y los nueve prameyas (enseñanzas) basadas en la Escritura, se denominan en conjunto dasa-mula, los diez elementos básicos del conocimiento espiritual. Los nueve prameya consisten en los siete aspectos de relaciones (sambandha) - Krishna Mismo, las energías de Krishna, el temperamento divino de Krishna (rasa), el alma, su cautiverio y liberación y la inconcebible unidad y diferencia del Señor y el alma individual. A estos siete se suman abhideya, bhakti y prayojana, el amor de Dios. Junto con todo este conocimiento, se presenta un importante efecto colateral: la destrucción de nuestras reacciones pecaminosas. Así pues, el resultado directo de la iniciación es el amor por Krishna. Mahãprabhu lo confirma en la siguiente declaración a Su propio maestro espiritual: kibã mantra dile kibã tãra bala japite japite mantra karila pãgala “ ¡Qué mantra me has dado, Oh Gurudeva! ¿Qué poderes posee? A medida que canto este mantra, siento que me estoy volviendo loco”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.81) Si uno no cultiva el amor por Krishna ni siente ningún apego por el canto de los Santos Nombres tras haber sido iniciado, sino que continúa inclinado a las actividades pecaminosas, cayendo de tanto en tanto, luego es evidente que ya sea sabiéndolo o no, esa persona ha cometido terribles ofensas al Señor, el guru o los Vaisnavas. Entonces, uno debe pensar: “Solo he pretendido rendirme. Utilicé mi iniciación como una excusa para ocuparme en actividades gratificadoras de los sentidos”. IGNORANCIA SIGNIFICA RECHAZAR AL SEÑOR La falta de interés en el Señor Supremo Sri Krishna es el principal defecto del alma condicionada. El fundamento de todo pecado es la ignorancia, cuyo síntoma es el rechazo de Krishna. La semilla de todo pecado, a saber, la tendencia a pecar, está presente en el flujo de la ignorancia. A partir de ahí, el acto pecaminoso es inevitable.

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Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi compara esta deficiencia en las jivas condicionadas con ponerse bajo la influencia del hechizo de una bruja. sei dose mãyã pisãci danda kare tãre ãdhyãtmikãdi tãpa-traya tãre jãri mãre kãma krodhera dãsa hañã tãra lãthi khãya bhramite bhramite jadi sãdhu-vaidya pãya tãnra upadesa-mantre pisãci palãya krsna-bhakti pãya tabe krsna nikate jãya “Por rechazar a Krishna, la bruja de la ilusión castiga a la jiva, haciendo que sufra las tres clases de miserias: ãdhyãtmika, ãdhibhautika y adhidaivika. La infortunada alma condicionada luego se convierte en esclava de sus deseos y frustraciones, sufriendo sus golpes y abuso. Después de vagar por todo el universo en esta condición, si por alguna circunstancia encuentra a una persona santa para obrar como exorcista, luego, mediante sus poderosas instrucciones, se supera el dominio de la bruja y ella huye para salvar su vida. El afortunado individuo seguidamente encuentra la devoción pura por Krishna y va hacia El”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.1315) El devoto entonces se vuelve hacia Krishna y ora: kãmãdinãm kati na katidhã pãlitã durnidesãs tesãm jãtã mayi na karunã na trapã nopasãntih utsrjyaitãn atha yadupate sãmpratam labdha-buddhis tvãm ãyãtah saranam abhayam mãm niyunksyãtma-dãsye “He llevado a cabo tantas órdenes malignas de mis malvados amos, la lujuria, la ira, la codicia, el engaño, la intoxicación y la envidia, que he perdido la cuenta. De todos modos, pese a mi servicio fiel, estos amos nunca se apiadaron de mí. Soy tan desvergonzado que nunca se manifestó en mi corazón el más leve deseo por el servicio devocional. Oh Señor de los Yadus, hoy finalmente he vuelto a mis cabales y arrojo todas mis muletas para tomar refugio en Tus calmos pies de loto. Por favor ocúpame en Tu servicio personal”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 3.2.25, Caitanya Caritãmrta 2.22.16) LAS CARACTERISTICAS DE LA PUREZA Mahãrãja Pariksit hizo la siguiente declaración importante sobre cómo reconocer la pureza en el carácter de un devoto. “La persona cuyo ser ha sido limpiado, nunca abandona los pies de loto de Krishna (dhautãtmã purusah krsna-pãda-mulam na muñcati - Srimad Bhãgavatam 2.8.6)”. Visvanãtha aclara además: “Las señal de un corazón puro es la incapacidad de abandonar el servicio a los pies de loto de Krishna” (mat-pãda-sevã-tyãgãsamãrthyam eva suddha-cittatva-cihnam). Si de un modo u otro alguien viera que tal devoto es afectado por la lujuria o la ira, tales rasgos incidentales han de considerarse como la picadura de una víbora de dientes rotos, un insignificante retroceso que no posee efectos a largo plazo en la vida devocional del devoto (atah kvacit kãmakrodhãdi-sattve’pi utkhãta-damstroraga-damsanavat tasyãkim-citkãratvam jñcyam). No hay veneno en los colmillos rotos de una víbora, de modo que su mordida no se considera un problema importante, aunque parezca muy peligrosa al observador no informado. Asimismo, la lujuria, la ira y 204


la codicia quizás causen alguna perturbación en la mente de un devoto, pero no resultan en la contaminación permanente de su mente”. El Señor acepta las ofrendas de esos devotos de mente purificada. Excepto la asociación de dichos devotos puros, la jiva no tiene otra esperanza de lograr ningún valor de importancia en la vida. No hay que pensar sin embargo que todo lo que uno tiene que hacer es sentarse a escuchar las instrucciones del maestro espiritual. Hay que obrar conforme a las mismas. Si el discípulo no adopta las prácticas devocionales o el sadhana recomendado por el guru, luego, ¿cómo puede esperar lograr la perfección espiritual? En el Caitanya Caritãmrta (2.22.25) el Señor dice que al recibir iniciación del maestro espiritual, se debe adorar a Krishna y servir al guru. Así uno se libera del control de Maya y llega a los pies de loto de Krishna. tãte krsna bhaje kare gurura-sevana mãyã-jãla chute pãya krsnera carana En su comentario al verso de mención, Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura escribe: “Es mediante la combinación del bhajana y el servicio al maestro espiritual que uno es liberado de la red de Maya y llega a los pies de loto de Krishna”. Srila Prabhupãda dice asimismo: “Nuestra identidad espiritual eterna es ser el polvo de los pies de loto de Rupa y Raghunãtha”. En consecuencia, no tenemos otro deber en la vida que seguir su ejemplo. El afirmó además: “Sin la celebración del harinãma-sankirtana, ninguna de las otras prácticas del Bhakti yoga como ser la residencia en Mathurã o la asociación con devotos están completas. No obstante, aunque yo me ocupe solamente en el harinãma-sankirtana, ganaré todos los resultados de vivir en Mathurã, asociación con devotos, servir a la Deidad con fe amorosa y escuchar el Bhãgavatam. Simplemente a través del harinãma-sankirtana la jiva adquiere todas las perfecciones. Nuestro maestro espiritual nos ordenó cantar 100.000 Nombres por día sin ofensas, conservando claros nuestros objetivos. Si no podemos acatar esta instrucción, ¿como cabe esperar liberarse de toda la contaminación en nuestros corazones? Como lo declarara Sri Caitanya Mahãprabhu, la ejecución del harinama-sankirtana es gloriosa de siete maneras. Limpia el espejo del corazón (cetodarpana-marjanam); extingue la conflagración de la vida material (bhava-mahã-davãgninirvãpanam); distribuye los refrescantes rayos lunares de la prosperidad (sreyah-kairava-candrikãvitaranam); es la vida del conocimiento trascendental, que es como su consorte (vidyã-vadhujivanam); incrementa el océano de bienaventuranza divina (ãnandãmbudhi-vardhanam); a cada paso concede un gusto de la ambrosía total por la cual hemos estado siempre ansiosos (pratipadam purnãmrtãsvãdanam) y baña de divino éxtasis al ser todo (sarvãtma-snapanam). Mahãprabhu Mismo declaró repetidamente que no había adoración superior a la adoración de Sus Santos Nombres. “Todos lograrán la perfección mediante el canto de los Santos Nombres. Canten estos Nombres constantemente; no les doy ninguna otra regla”. (Caitanya Bhãgavata 2.23.78) ¿Tenemos alguna esperanza de llegar al bien supremo si ignoramos estas instrucciones del Señor y el maestro espiritual? 205


EL VOTO DE SERVICIO DEL SIRVIENTE El devoto que desee alcanzar el nivel de nisthã ha de hacer el siguiente voto: “De acuerdo a la instrucción de mi maestro espiritual, debo absolutamente cantar un número fijo de Nombres en mis cuentas de japa diariamente, así como ofrecer a diario una cantidad fija de reverencias a los devotos y a la forma deidad del Señor. Debo absolutamente realizar mi servicio prescrito a determinadas horas del día. Debo observar el ayuno Ekãdasi quincenal. Al levantarme en el período de brahma-muhurta, antes del amanecer, recordaré a Krishna y los pies de loto de Sus devotos de un modo particular, seguidamente, el baño. Después, me sentaré a meditar en el mantra en el cual mi guru me ha iniciado. Luego realizaré la puja a la Deidad, estudiaré las Escrituras devocionales y cantaré los himnos escritos por las grandes autoridades. Debo hacer todas estas cosas cada día sin falta. “Nunca animaré otros pensamientos ajenos a Krishna. Dejaré de lado absolutamente toda controversia y chismorreo. Oiré sin falta las instrucciones espirituales de mi guru y devotos avanzados y luego discutiré esos tópicos con mis hermanos espirituales, antes que perder el tiempo en conversaciones inútiles. No permitiré que se desperdicie nada del valioso tiempo que se me ha concedido en esta forma humana de vida, dando cabida a la pereza y la holgazanería. Por consiguiente, no perderé ni un momento en dormir si no es absolutamente necesario para mantener mi cuerpo, sino que emplearé cada momento de un modo espiritualmente provechoso. “Seré cuidadoso en evitar la asociación de cualquiera que esté demasiado apegado a los disfrutes materiales o a las esposas ajenas o a los mujeriegos. Ciertamente, evitaré la compañía de cualquiera que no sea devoto de Krishna, pues se dice que: asat-sanga tyãga ei vaisnava ãcãra stri sangi eka asãdhu krsnãbhakta ãra “La esencia de la conducta Vaisnava es abandonar la asociación de los no santos. Por no santos se implica a los que están apegados al sexo opuesto y los que no son devotos”. (Caitanya Caritãmrta 2.12.195) Cada día sin falta completaré el canto del Mahã-mantra consistente en 16 nombres y 32 sílabas, una cantidad establecida de veces. Aún cuando no cante en mis cuentas, repetiré constantemente estos nombres sin contar. Sin completar mi japa y canto de mi ista-mantra, ni siquiera tocaré el agua, qué decir de tomar alimento. Mi maestro espiritual que me ha iniciado con el ista-mantra es mi único amigo verdadero tanto en este mundo como en el próximo. Si no puedo agradarle, luego todas mis prácticas espirituales no sirven de nada. Mediante su misericordia, puedo conquistar la misericordia del Señor Supremo. Si lo desagrado, no tendré otro recurso. Si Krishna no está complacido conmigo, mi maestro espiritual puede interceder en mi nombre, pero si el maestro espiritual está enojado o insatisfecho con mis acciones, luego todas mis prácticas espirituales son tan indignas de valor como las oblaciones de mantequilla clarificada vertidas sobre los remanentes del fuego del sacrificio. El servicio de los pies de loto de mi maestro espiritual es el verdadero tesoro de mi vida espiritual. Toda práctica espiritual realizada independientemente de él no tiene valor. En cualesquiera escucha o canto me ocupe, debe ser hecho para el placer de mi maestro espiritual. Siempre debo meditar en estas palabras entonadas por Narottama dãsa: 206


sei vrata, sei tapa sei mora mantra japa sei mora dharama karama “Los pies de Sri Rupa Mañjari son mi verdadera riqueza. Ellos son el objeto de mis votos. Ellos son la meta de mis austeridades y penitencias, ellos son la meta del mantra y de mi japa. Son el propósito de mis observancias religiosas, de toda actividad mía”. (Prãrthana 8) “Si mi guru me critica o increpa, debo tomarlo como una gran fortuna. Debo recordar que en cualesquiera práctica espiritual me ocupe, todo se hace para su placer. Debo conceder a esta consideración un sitio de honor en mi conciencia, recordando las palabras de Sãrvabhauma a Mahãprabhu: ãjñã gurunãm hy avicãraniyã: “Las órdenes de nuestros gurus nunca deben ser debatidas”. (Caitanya Caritãmrta 2.10.145) “Oro por que mi inteligencia nunca se contamine tanto como para criticar las palabras de mi maestro espiritual. Que esa mentalidad malvada nunca se manifieste en mi corazón, ni siquiera en sueños. Todo arreglo que él haga para mí es mi bien definitivo. Oro por nunca considerarlo un mortal ordinario, animando juicios negativos sobre sus palabras o actos. Siempre estaré en guardia contra tal desastre. “Puesto que el guru es afectuoso con sus discípulos, si acudo a él con mis dudas, él las disipará con sus respuestas. Que yo nunca olvide ni por un momento que mi maestro espiritual es la fuente de toda prosperidad. El Señor Supremo ha tomado la forma del guru para poder darme la misericordia de la iniciación y la enseñanza espiritual. Que nunca olvide yo en ningún momento la manifestación de la compasión de la forma revelada del Señor como guru. El deber del discípulo es agradar siempre a su maestro espiritual, cuyo único propósito es llevar a cabo las órdenes del Señor Supremo Sri Caitanya Mahãprabhu en esta Tierra. Siempre consideraré a los sirvientes de mi guru como dignos de mi respeto. Todo aquel que es querido a mi guru, es querido para mí. “Si puedo continuar haciendo mi servicio devocional con esta actitud de fe constante y directa en mi maestro espiritual, luego por su satisfacción me calificaré velozmente en todas las perfecciones. Mi maestro espiritual me ha asegurado que a través del Santo Nombre, puedo obtener toda perfección, en consecuencia, cantaré fielmente los Santos Nombres sin cometer ofensas, a la vez que haciendo un esfuerzo determinado por acatar estrictamente sus órdenes. Atento a la fuerza de los Santos Nombres en los cuales mi guru me ha instruido, me volveré apto para el tesoro del rãgãnugã bhakti, y para la gran fortuna de saborear los dulces sabores de las más elevadas relaciones espirituales, nunca dadas antes de la aparición de Sri Caitanya Mahãprabhu”. LA PLEGARIA DEL DEVOTO La misericordia de Sri Guru lo es todo; guru-krpã hi kevalam. Por consiguiente, uno debe orar como sigue: “Soy muy caído e inútil, Oh Señor. Quiera mi maestro espiritual estar complacido conmigo. Quiera él darme la fuerza espiritual para seguir sus directivas. Que todos los obstáculos en mi adoración del Señor sean removidos para que al final de mi trayecto en este mundo pueda 207


sentarme solo, lejos del torbellino del mundo material y con una mente estable, cantar los Santos Nombres con sentimiento. Quiera el Señor ser misericordioso y permitirme exhalar mi último aliento de este modo. Sabiéndolo o no, he cometido muchas ofensas a Sus pies de loto e incluso ahora sigo cometiéndolas. Oh Señor, por favor perdona todas esas ofensas y concédeme un lugar a Tus pies de loto. Quiera mi vida ser completa permitiéndome asociarme con los que Te son queridos. “Por mucho tiempo he pretendido simplemente estar iniciado. De hecho, no he hecho nada de lo que un alma rendida debería hacer; no he seguido estrictamente las instrucciones de mi maestro espiritual, por lo que no he hecho siquiera un pequeño avance en la vida espiritual. Todas las contaminaciones en mi corazón, previas a la iniciación, aún siguen allí hoy, luego, ¿cómo habría alguna esperanza de obtener la realización divina que se dice es la verdadera señal de la iniciación? Como un trozo de hierro, mi corazón carece de sentimientos. Aunque cante los Santos Nombres, no se derrite. Por eso estoy pensando, aparãdha phale mama citta bhela vajra-sama tuwã nãme nã labhe vikãra “Debido a las ofensas, mi corazón se ha vuelto tan duro como un trueno. En consecuencia, no ocurre ninguna transformación extática cuando canto Tu nombre”. (Bhaktivinoda Thãkura) tabe jãni tãhe aparãdha ãchaye pracura krsna-nàma bija tãhe nã haya ankura “Así pues, he cometido muchas ofensas al Santo Nombres, pues aunque he plantado la semilla del Nombre, no ha brotado ninguna enredadera”. (Caitanya Caritãmrta 1.8.29) “ ¡Oh Gurudeva! ¡Oh Señor! ¡Ahora, en el anochecer de mi vida, me he vuelto tan desdichado y desesperanzado! Sé generoso conmigo y dame Tu misericordia. Ayúdame a librarme de todas las ofensas para cultivar un gusto por los Santos Nombres que me has ordenado cantar. Permíteme ganar el derecho de ser llamado un sirviente genuino de Tus sirvientes. Con Tu visión divina, tú me ves perfectamente, interna y externamente. Tú sabes todo lo que hago; por eso oro para que todo lo que haga, - mi comportamiento, mi servicio devocional, - sean una fuente de placer para Tí. “Oh Señor, perdona todas mis ofensas, ya sea que las haya cometido voluntaria o involuntariamente. Dame un lugar para siempre entre todos Tus sirvientes, a Tus pies de loto, donde no hay más lamentación, no más temor, no más muerte. Tus pies son el único refugio para quien como yo no ha encontrado refugio en ninguna otra parte del mundo. Tus pies son la fuente del bien último para quien como yo no ha encontrado ninguna otra cosa de valor en este mundo”. bhumau skhalita-pãdãnãm bhumir evãvalambanam tvayi jãtãparãdhãnãm tvam eva saranam prabho 208


“Los que tropiezan y caen solo tienen el suelo como ayuda para volverse a levantar. Oh Señor, los que cometen ofensas hacia Ti, no te tienen sino a Ti como recurso”. Entonces, mis queridos devotos, anden cuidadosamente por el sendero de la devoción. Oren siempre por la misericordia de Krishna, el guru y los Vaisnavas. Recuerden que el progreso en la devoción depende del progreso en la humildad, ese es el Arte del Sadhana.

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EPILOGO saiveyam bhuvi dhanya-gauda-nagari velãpi saivãmbudheh so’yam sri-purusottamo madhu-pates tãny eva nãmãni ca no kutrãpi niriksyate hari hari premotsavas tãdrso hã caitanya krpã-nidhãna tava kim viksye punar vaibhavam “Esta es la misma ciudad de Gauda, bendita en la Tierra, esta es también la misma costa del océano, esta, la ciudad de Purusottama (Puri) y éstos, los propios Santos Nombres, Hare Krishna, mas, ¡ay! En ninguna parte puedo ver el mismo festival de amor. Oh Caitanya, fuente de toda compasión, ¿volveré alguna vez a contemplar Tus glorias?” (Caitanya-candrãmrta de Prabodhãnanda Sarasvati, 140) gorãra ãmi mukhe balile nã cale gorãra ãcãra gorãra pracãra laile phala phale “No basta con simplemente promocionar repetidamente que uno es un devoto de Mahãprabhu, diciendo, ‘Yo soy de Gaura, yo soy de Gaura’. Los resultados de ser un seguidor del Señor se brindan a quien adopta la misión de prédica de Mahãprabhu así como las prácticas por El enseñadas”. (Prema-vivarta) Algunos de nosotros afirmamos convencidos que seguimos a Sri Caitanya Mahãprabhu, que tenemos fe en El y que estamos consagrados a El. Cuando nos relacionamos con Vaisnavas de otras tradiciones, que no tienen la misma consideración por Mahãprabhu que nosotros, los rechazamos con vigor y los criticamos en artículos y discursos. Existe ciertamente la noción general entre la gente común de hoy en día que Mahãprabhu es aceptado en todo el mundo y que nadie Lo rechaza realmente. Sin embargo, si miramos profundamente, encontramos que pocos de nosotros siguen verdaderamente a Mahãprabhu. De hecho, temiendo ser llamados ateos por no ofrecer respetos a las Escrituras Védicas y al Señor Supremo o ser vilipendiados por la gente en general, clamamos honrar a Mahãprabhu mas todo lo que nos interesa realmente es nuestro propio prestigio... En estos días, hay una clase de personas que, llevando una vida privada imprudente y acatando parcialmente la disciplina de los smãrtas, obran permisiva y caprichosamente y de todos modos osan criticar públicamente a los verdaderos seguidores de Mahãprabhu. Desestimando las enseñanzas de Mahãprabhu como sectáreas, ellos negligencian las normas de la conducta Vaisnava y empero profesan conocer mejor al Señor que Sus devotos. En tal sentido, critican en sus publicaciones a las grandes personalidades que han dedicado su vida al servicio de Mahãprabhu, haciendo de El la meta última de sus vidas. Sin embargo, el inquisidor honesto descubre que esta gente está afectada por el mal del auto-engaño, la debilidad de carácter y la deshonestidad. La arrogancia de esas personas no tiene nada que ver con la real aceptación de Mahãprabhu y de Su mensaje, sino que solo es una prueba del apego enfermizo al prestigio personal y la gratificación de los sentidos. 210


Si nos preguntáramos, “ ¿Estamos siguiendo realmente a Mahãprabhu?” y luego buscáramos honestamente la respuesta, primero tendríamos que examinar no solo las propias enseñanzas y conducta de Mahãprabhu, sino las de Sus asociados personales a través de los cuales el Señor difundió Su mensaje. Debemos luego preguntarnos cuán estrechamente hemos seguido esas enseñanzas, concretamente en términos de dificultad personal o desaprobación social. Tristemente, algunos aceptan de las enseñanzas de Mahãprabhu solo las partes que convienen a su estilo de vida o marco mental. Tales personas creen que Sri Rupa, Sri Sanãtana, Sri Jiva, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi, Vrndavan das Thãkura y demás asociados íntimos del Señor, profesan doctrinas que en realidad son diferentes de las de Mahãprabhu. Incluso van tan lejos como para declarar que los seguidores de Mahãprabhu son sectáreos de mentalidad estrecha, que incluso han hecho demasiadas declaraciones exageradas respecto a la persona y enseñanzas del Señor. En tal sentido, ellos rehúsan aceptar las declaraciones de los asociados de Mahãprabhu como autorizadas. Mas cuando los maestros genuinos de las doctrinas del Vaisnavismo exponen la burla de estas gentes que siguen a Mahãprabhu, mostrando que en relación a todos los intentos y propósitos no son sino una verdadera oposición al Señor, ellos se enojan y atacan verbalmente a los devotos. La necia actitud de estas personas es comparable a la lógica de la media gallina; Mahãprabhu no puede ser separado de Su entorno. No se pueden cortas las manos y pies del Señor y ofrecer respetos a Su cabeza. Cuando los devotos citan los vicios de autoridad de la sucesión discipular, estos seguidores de estilo propio de Mahãprabhu lo llaman fanatismo sectáreo Vaisnava y estrechez mental. A modo de ejemplo ellos citan el verso del Caitanya Bhãgavata en el cual Vrindavan dãsa Thãkura condena las críticas a Nityãnanda Prabhu: eta parihãreo je pãpi kare tabe lãthi mãron tàra sirera upare “Tomaré un palo y golpearé en la cabeza a esos pecadores que, ignorando todo lo que He dicho, continúan blasfemando a Nityãnanda Prabhu” . (Caitanya Bhãgavata 1.9.225; 17.158, 2.11.63; 2.18.223, 2.23.522) Los seguidores de estilo propio de Mahãprabhu califican de violentas e intemperadas estas declaraciones de Vrindavan Dãsa Thãkura y una evidencia del fanatismo de los Vaisnavas en general. Su imaginaria aprobación de Mahãprabhu está basada en el rechazo a los asociados del Señor, algo que está profundamente arraigado en la malicia y malevolencia. Ellos, convencidos de que la devoción no es sino sentimentalismo y entusiasmo infundado, consideran a los devotos de Mahãprabhu incapaces de entender la verdadera naturaleza del Señor pero se consideran personalmente como terceras partes independientes, capaces de dicho entendimiento. El límite de la arrogancia manifestada en tal declaración, está completamente fuera del alcance de su propia comprensión. Tal es la clase de gente que propaga principalmente sus ideas en la actualidad, en las páginas editoriales de los periódicos y desde los podios de las diversas reuniones públicas. Otros seguidores modernos ilegítimos de Mahãprabhu, son los que hacen un show de aceptar a Mahãprabhu y Sus asociados, cuando en realidad profesan toda clase de opiniones heterodoxas. Como lobos en piel de cordero, estos pseudo-Vaisnavas posan de pensadores ortodoxos, haciendo una exhibición hipócrita de la devoción cuando en realidad están infectados por la conciencia de casta, el monismo o la supuesta filosofía de la síntesis (samanvaya-vãda). Estos personajes hacen un 211


show de aceptar a Mahãprabhu y Sus asociados íntimos, aunque protestan abierta o anónimamente cuando los devotos rendidos de Mahãprabhu predican audazmente el mensaje del Señor tal como es. Estos fraudes engañosos, toleran la embestida de los impersonalistas de los brahmanas de casta, mas cuando un ãcãrya genuino habla, son incapaces de tolerarlo. Debido al excesivo sentimentalismo y lujuria, estos sahajiyãs se han vuelto tan envanecidos en su egotismo que al serles referido que la enseñanza de Mahãprabhu y Su ejemplo directo nos llevan a dejar de lado la mala asociación, ellos objetan, no deseando abandonar sus costumbres sensuales. En el Caitanya Caritãmrta, la historia de Chota Haridãsa es narrada a modo de lección para los seguidores potencialmente desviados. Ciertos aspectos de la conducta de Chota Haridãsa no agradaron a Mahãprabhu y deben ser evitados. Cuando Krishnadãsa Vipra fue tentado a alejarse de la asociación de Mahãprabhu por las mujeres Bhattathãri, él no estaba actuando como una rama del árbol Caitanya del deseo del amor divino. Abandonando el servicio directo del Señor para desposarse con esas mujeres, él no estaba comportándose a la altura de lo que cabe esperar de un asociado eterno del Señor. Cuando estando en Vraja, el compañero del Señor, Balabhadra Bhattãcãrya deseó abandonar el servicio de Mahãprabhu - Krishna Mismo -, para ver la supuesta reencarnación de Krishna en el lago Kaliya, su comportamiento no estuvo de acuerdo al verdadero standard de un acompañante eterno del Señor. Sarvabhauma Bhattãcãrya sustentaba las filosofías smãrta y Mãyãvãda e incluso rehusó aceptar a Mahãprabhu como una encarnación del Señor Krishna. El es otro ejemplo de conducta atípica de las ramas del árbol Caitanya del amor divino. Hay muchos de tales ejemplos hallados en los registros del lilã del Señor Caitanya. Está el caso de la existencia pecaminosa de Jagãi y Madhãi y su violento comportamiento hacia Nityãnanda Prabhu y Haridãsa Thãkura, y su oposición al canto del Santo Nombre. Tenemos a Gopinãtha Pattanãyaka, quien robó del tesoro real. Brahmãnanda Bhãrati, una de las raíces del árbol del deseo del amor divino, usaba una piel de venado, la ropa de un sannyãsi Mãyãvãdi y Mahãprabhu tampoco lo aprobó y lo corrigió. Vallabhãcãrya, identificado en el Gaura-ganoddesa-dipikã como una encarnación de Sukadeva, proclamó su propio comentario al Bhãgavatam como superior al de Sridhara Svãmi; esta clase de arrogancia no es característica de Sukadeva. Devãnanda Pandita, también contado entre las ramas del árbol Caitanya, toleró ofensas al querido asociado de Mahãprabhu, Srivãsa Pandit, en cuanto a que contemplaba la liberación e interpretó el Srimad Bhãgavatam en maneras opuestas a su verdadero significado de devoción por Krishna. Esto ciertamente no retrata a un compañero eterno del Señor. A los prãkrta-sahajiyãs sentimentalistas, les resulta doloroso oír las críticas a la conducta que fuera desaprobada por Mahãprabhu Mismo. Empero, aún cuando un buen doctor no esconde su diagnóstico para complacer al paciente, los devotos del Señor no esconden el hecho de que el progreso en la vida espiritual depende de hacer a un lado el apego a la mala compañía, la gratificación de los sentidos y los placeres inmediatos. El devoto no rechaza el buen consejo por el deseo de embaucar y adular. Si el devoto directo, honesto y correcto dice que ocuparse en la actividad sexual ilícita va en detrimento de la vida espiritual y nos aconseja abandonarla, o si dice al que está demasiado apegado a su esposa e hijos que abandone dicho apego, estas son instrucciones 212


beneficiosas. Al expresarse, puede que la verdad lastime pero el devoto hablará la verdad por gentileza antes que añadir más combustible al fuego de los apegos materiales de la gente. Podemos ser muy elocuentes en cuanto a seguir a Mahãprabhu, mas cuando El declara que la esencia de la conducta Vaisnava es abandonar la mala asociación, como la compañía de los mujeriegos y no devotos, ¿habremos de tildarLo de cruel y no gentil? Mahãprabhu calificó a Chota Haridãsa de “mono renunciado”, uno que ha dejado de lado el aspecto del interés en la vida sensual pero continúa flirteando con las mujeres y haciendo otras cosas que son contrarias a las normas Vaisnava de conducta. Mahãprabhu dijo en relación a Chota Haridãsa que la única expiación para esta grave desviación era ahogarse. ¿Es que entonces hemos de llamar a Mahãprabhu cruel y no gentil? ¿Vamos a negar que El dijo tal cosa? ¿Es que acaso estamos tratando de establecer que Mahãprabhu aprueba nuestras normas flojas de comportamiento mundano? Si continuamos dando discursos en asambleas públicas a este fin, ¿no es acaso prueba de nuestra propia deshonestidad? Puede que digamos, “Yo acepto y sigo a Mahãprabhu’, mas pese a la evidencia puntual en las enseñanzas de Mahãprabhu, no aceptamos que la única forma de llegar a Dios es la devoción caracterizada por el canto de los Santos Nombres. Tampoco aceptamos que el karma, jñãna y yoga son senderos indirectos y problemáticos, llenos de espinos, fantasmas y víboras venenosas. Mahãprabhu y Sus seguidores calificaban en ocasiones a los demás senderos espirituales como “cálices ponzoñosos” o “peores que el infierno”, pero nosotros insistimos en que estas declaraciones no deben ser tomadas literalmente y que Mahãprabhu estaba haciendo proclamas exageradas para promover Su doctrina. ¿Es esto aceptar a Mahãprabhu tal como El es? Queremos encajar las doctrinas de Mahãprabhu en el molde de nuestra subjetividad personal. ¿Es que entonces no estaríamos concediendo más peso a nuestras propias fantasías o a la opinión pública corriente que a Mahãprabhu? Cuando ponemos al bakti en el mismo nivel que el jñãna y el karma, ¿no estamos de hecho rechazando al bhakti? Mahãprabhu empleaba la palabra satitva o castidad de la esposa, para describir la actitud de un devoto que no mezcla su servicio devocional con el jñãna o el karma, ni oscurece su devoción con deseos de disfrute o gratificación sensual, todos los cuales compara a la infidelidad matrimonial. Cuando decimos que el bhakti es meramente una de las muchas formas de obtener al Supremo, estamos diciendo concretamente que una esposa que engaña a su marido y aquella que es casta y fiel, son iguales. A no dudarlo, estas sectas que promueven las actividades sexuales ilícitas estarían gustosas de oír tales nuevas, pues esta actitud liberal concede legitimidad a sus transgresiones. Pero normalmente, la persona respetable objeta la idea de que su casta madre esté al mismo nivel que una prostituta. ¡Obviamente el individuo perverso o la prostituta no tienen problema en que el hombre justo o la mujer casta sean rebajados de esta forma! Ellos simplemente piensan, “ ¡Bienvenido al club!”. En privado y en público, el mundo ha introducido la infidelidad como parte de las doctrinas puras de Caitanya Mahãprabhu. En tal sentido, es bastante natural que muchas personas desviadas traten de poner su infidelidad al mismo nivel que la conducta de los devotos puros y castos del Señor, calificándolo de “doctrina de la síntesis”. Como una enfermedad infecciosa, esta filosofía se ha difundido desde unos pocos individuos a la sociedad toda. ¿Es acaso sorprendente que el Mãyãvãda esté proliferando rápidamente en el mundo? Entonces, así es como “honramos” a Mahãprabhu. Llamamos a nuestra oposición a las doctrinas de Mahãprabhu “una honra” a El, para poder conservar nuestra imagen pública. 213


Algunos de nosotros creen que por hacer un show público de aceptación a Mahãprabhu, Le estamos haciendo un servicio, antes que a nosotros mismos: “Yo soy un brahmana y honro a Mahãprabhu. He estudiado mucho y acepto a Mahãprabhu. Tengo un empleo grande e importante y sigo a Mahãprabhu. Soy un hombre rico y acepto a Mahãprabhu. Entonces Mahãprabhu me está contemplando”. Otros dicen que boicotearán a Mahãprabhu si El se opone a su imaginario concepto de lo que es la verdadera religión, servicio o bienestar social, aunque Sus devotos le muestren de la Escritura que la posición de Mahãprabhu es ortodoxa. ¿Cómo puede alguien declarar esta supuesta aceptación de Mahãprabhu como auténtica? ¿No será que estamos aceptando nuestros propios caprichos y preferencias como autoridad? Las enseñanzas de Mahãprabhu no pueden ser cambiadas para adecuarlas a nuestras ideas antojadizas. En el Caitanya Caritãmrta, Mahãprabhu dice: harer nãma harer nãma harer nãmaiva kevalam kalau nãsty eva nãsty eva nãsty eva gatir anyathã “En esta era de riña e hipocresía, el único medio de liberación es el canto de los Santos Nombres del Señor. No hay otra manera; no hay otra manera, no hay otra manera”. (Brhan-nãradiya Purana, Caitanya Caritãmrta 1.7.76) SMÃRTAS Y PAÑCOPÃSARAS En otro verso del Caitanya Caritãmrta, Mahãprabhu dice: ekale isvara krsna ãra saba bhrtya jãre jaiche nãcãya se taiche kare nrtya “Solo el Señor Krishna es el controlador supremo; todos los demás son Sus sirvientes. Las personas bailan a Su compás”. (Caitanya Caritãmrta 1.5.142) Y Mahãprabhu agrega: “Las diosas Gangã y Durgã son Mis sirvientas. Siva es Mi sirviente”. Esto está declarado en el muy autorizado texto, la Brahma-samhitã: srsti-sthiti-pralaya-sãdhana-saktir eka chãyeva yasya bhuvanãni bibharti durgã icchãnurupam api yasya ca cestate sã govindam ãdi-purusam tam aham bhajami “La potencia externa Maya, que es de la naturaleza de la sombra de la potencia cit, es adorada por todos como Durgã, el agente creador, preservador y destructor de este mundo material. Yo adoro al Señor primigenio Govinda, conforme a cuya voluntad se conduce la propia Durgã”. (Brahma-samhitã 5.44) 214


ksiram yathã dadhi vikãra-visesa-yogãt sañjãyate na hi tatah prthag asti hetoh yah sambhutãm api tathã samupaiti kãryãd govindam ãdi-purusam tam aham bhãjami “Así como por la acción de los ácidos la leche se transforma en cuajada, mas de todos modos la cuajada no es ni lo mismo ni diferente de su causa, la leche, así yo adoro al Señor primigenio Govinda, de quien el estado de Sambhu (Siva) es una transformación para la ejecución de la obra de destrucción”. (Brahma-samhitã 5.45) yat-pãda-pallava-yugam vinidhãya kumbhadvandve pranãma samaye sa ganãdhirãjah vighnãn vihantum alam asya jagat-trayasya govindam ãdi-purusam tam aham bhajãmi “Yo adoro al Señor primigenio Govinda, cuyos pies de loto son siempre sostenidos por Ganesa en los colmillos de su cabeza de elefante, para obtener fuerza para su función: la destrucción de los obstáculos en el sendero de avance de los tres mundos”. (Brahma-samhitã 5.50) yac-caksur esa savitã sakala-grahãnãm rãjã samasta-sura-murtir asesa-tejãh yasyãjñayã bhramati sambhrta-kãla-cakro govindam ãdi-purusam tam aham bhajãmi “El Sol, rey de todos los planetas, pleno de refulgencia infinita, la imagen del alma buena, es como el ojo de este mundo. Yo adoro al Señor primigenio Govinda, en prosecución de cuya orden el Sol recorre su senda montado sobre la rueda del tiempo”. (Brahma-samhitã 5.52) Todos estos versos avalan el rechazo de Mahãprabhu a la doctrina smãrta de los Pañcopãsakas, o adoradores de las cinco deidades: Siva, Durgã, Ganesa, Surya y Visnu. Mas pese a la evidencia de la Brahma-samhitã citada en las enseñanzas de Mahãprabhu, los Pañcopãsakas se cuelgan de su doctrina, argumentando que los propios Vedas autorizan el proceso de adoración panteísta. Ellos afirman que el propio Mahãprabhu visitó los templos y lugares sagrados relacionados con dichas deidades, les oró y bailó ante ellas. Argumentan además que si Mahãprabhu no aceptara el tipo de adoración autorizada en los Vedas, luego la religión Vaisnava debe considerarse ajena a la literatura Védica. Ciertamente, ciertos necios desviados declaran que la religión de Mahãprabhu no es Védica. Influenciados por la opinión pública, nosotros nos sacudimos todas esas ideas heterodoxas encima de nuestra cabeza. Ciertamente que existen muchos nombres de dioses en la literatura Védica, pero solo Visnu es aludido como la Deidad Suprema por encima de todos los demás e independiente de ellos. El más antiguo de los Vedas, el Rgveda-samhitã, expresa claramente que Visnu es superior a todos los demás dioses. agnir vai devãnãm adhamah visnuh paramah tad-antarã hy anya-devatãh 215


“Agni es el menor de los dioses; Visnu es el supremo. Todos los demás dioses se hallan en medio de estos dos”. La Bhagavad-gitã y demás Escrituras Védicas declaran claramente que la adoración de cualquier otro dios que no sea el Señor Supremo es incorrecta y va en contra de los principios Védicos. Puede que Gaurasundara haya visitado numerosos templos dedicados a dioses y diosas, y haya mostrado respeto por ellos, mas El nunca los consideró como independientes o supremos. Antes bien, El consideraba a todos los dioses y diosas como sirvientes de Visnu, y por consiguiente, como devotos o Vaisnavas. En este sentido, solo El los consideraba adorables. Caso contario, atento a la comprensión Pañcopãsanã, los cinco dioses son adorados puramente de un modo funcional y dentro del mundo temporal. El objetivo del Pañcopãsanã es trascender estas diversas formas divinas y sumergirse en el Brahman impersonal. Al final de la puja, las cinco formas de deidad son en definitiva abandonadas en la ceremonia visarjana. Mahãprabhu aceptó que Visnu y los Vaisnavas poseen formas trascendentales de eternidad, bienaventuranza y conocimiento. Siva, Durgã, Ganesa y Surya, adorados por Mahãprabhu, son los ejecutores de órdenes del Señor Supremo Visnu en Su morada de Goloka-Vaikuntha. Allí estas deidades son Sus asociados eternos y en tal sentido nunca puramente funcionales y jamás desestimados. ¿Quiénes entonces son los verdaderos seguidores del Veda, los Vaisnavas o los Mãyãvãdis y Pañcopãsakas? ¿Y quién muestra verdaderamente respeto por los dioses, los Vaisnavas o los Mãyãvàdis y Pañcopãsakas, que simplemente consideran estas formas como imaginarias y como objetos convenientes de adoración para ser al final descartados? ¿Quién evidenció un mayor respeto por Siva, Rãvana o los Pracetas? Por consiguiente preguntamos: ¿Estamos realmente siguiendo a Mahãprabhu? ¿O Lo estamos siguiendo atento a nuestra conveniencia personal o nuestros gustos e imaginación?

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ACERCA DEL AUTOR Vaisnava Sarvabhauma Sri Srila Bhakti Promode Puri Gosvãmi Maharaja OM VISNUPADA SRILA BHAKTI PROMODE PURI GOSVAMI MAHÃRÃJA SRI GOPINATH GAUDIYA MATH Tridandi Swami Srimad Bhakti Promode Puri Gosvami Maharaja apareció en el pueblo de Ganganandapur, Distrito de Jessore (hoy en Bangladesh) como el hijo de Tarini Charan Cakravarti y Srimati Ram Rangini Devi. Nacido el 8 de Octubre de 1898 en la auspiciosa hora del brahmamuhurta, se le dio el nombre de Sri Promode Bhushan Cakravarti. El temperamento reverente de servicio de Promode Bushan fue evidente incluso cuando joven. Junto con el estudio del sánscrito, el adoraba las deidades familiares de Sri Sri Radha Gopinãtha. Una vez, durante el Invierno, olvidó de cubrir al Señor con un manto. El Señor apareció ante el en un sueño y le mostró que había sido dejado sin manto. El joven Promode Bhushan se despertó y de inmediato tapó al Señor, tras lo cual su fiebre remitió. Promode Bhushan completó su educación secundaria en Baruipur cerca de Puerto Diamante y seguidamente estudió química en la Universidad de Bangabasi, Calcuta. En 1917, conoció a su Guru, Prabhupada Srila Bhaktisiddhãnta Sarasvati Gosvami Thãkura. Desde su primer encuentro, Sri Promode Bhusan aceptó a Prabhupada en su corazón como su maestro eterno. Su vigoroso apego por la vida espiritual lo llevó regularmente a las clases de su Guru en el asrama de Calcuta de la Gaudiya Math. En 1923, en la sagrada ocasión de Sri Krishna Janmãstami, se rindió a los pies de loto de su Guru y recibió harinãma y el mantra-diksã. De ahí en adelante fue llamado Sri Pranavãnanda Brahmacãri. La actitud de servicio de Sri Pranavãnanda era tan ejemplar que pronto Prabhupada Srila Sarasvati Thãkura lo empleó como editor de las publicaciones de la Gaudiya Math. Pranavãnanda Brahmacàri solía resumir las clases de Srila Sarasvati Thãkura, elaborarlas y, con la aprobación de Prabhupada, publicarlas en diversos periódicos, incluyendo el Nadiyã Prakãsa, el único periódico espiritual del mundo. En reconocimiento de su erudición y estudios históricos, Sarasvati Thãkura lo honró con el título de Mahopadesaka Pratna-vidyãlankara. Sirvió estrechamente asociado a su Guru por trece años. En el momento del aprakata-lilã de Prabhupãda, Sri Pranavãnanda Brahmacãri aferró los pies de loto de su guru, llevándolos a su pecho, para que permanecieran por siempre entronizados en su corazón. Después de la desaparición de Srila Prabhupãda, comenzó a viajar intensamente y a predicar. En 1942, Srila Prabhupãda Sarasvati Thãkura se le apareció en un sueño y le dio la divina orden de aceptar Tridandi-sannyãsa. Srila Prabhupãda le había solicitado que aceptara Tridandi-sannyãsa anteriormente en 1933, y empero, considerándose personalmente incapacitado, había declinado hacerlo humildemente. Esta vez aceptó la iniciación sannyãsa y su símbolo, la danda (cayado) de su hermano espiritual Srila Bhakti Gourava Vaikhanasa Maharaja, en el templo de Sri Sri GauraGadãdhara en Campahati. Se le dio el nombre de Tridandi Swami Bhakti Promode Puri. Por más de siete años, Tridando Swami Bhakti Promode Puri Gosvami Maharaja sirvió como el pujari principal y presidente de templo del Sri Yogapitha, el lugar de nacimiento de Sri Caitanya 217


Mahãprabhu, descubierto por Srila Bhaktivinoda Thãkura. En esa época, las deidades le estaban urgiendo internamente que adoptara un estudio más intenso de las Escrituras y una vida de bhajana o adoración solitaria. Se trasladó a una humilde choza en las orillas del Ganges en Kalna, en el distrito de Burdwan, donde vivió con sus amadas deidades Sri Sri Radha Gopinãtha. El Rey de Burdwan estaba sumamente impresionado con el carácter santo de este asceta. En el día de aparición de Srimati Radharani en 1958, regaló a Srila Puri Maharaja el grande y antiguo templo de Ananta Vãsudeva, de Kalna. El aceptó esta ofrenda y se ocupó en el servicio al templo por varios años. Posteriormente, el hermano espiritual de Srila Puri Maharaja, Su Santidad Om Visnupãda Tridandi Swami Srila Bhakti Dayita Madhava Gosvami Maharaja, le solicitó que fuera a su matha para colaborar con él en calidad de editor de las publicaciones espirituales. Puri Maharaja entonces confió el templo de Kalna a su hermano menor y fue a Calcuta a asumir su nuevo servicio. Madhava Maharaja le solicitó particularmente que asumiera el control total de la revista mensual Sri Caitanya Vani. También se convirtió en el editor en jefe de la Sri Gaudiya, publicada mensualmente desde el Sri Caitanya Math, en Mayapur. Srila Puri Maharaja continuó cumpliendo este rol con gran cuidado y devoción hasta la avanzada edad de 97 años. Actualmente, Srila Puri Maharaja es el discípulo vivo de más edad de Srila Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura. Además, fue el asociado íntimo de toda la vida de Su Divina Gracia Srila Bhakti Rakshaka Sridhar Deva Gosvami Maharaja, a quien consideraba el guardián de la riqueza celestial de Srila Rupa Gosvami. Srila Puri Maharaja era famoso como el mejor líder de kirtana en los tempranos días de la Sri Gaudiya Math y a menudo cantó en programas radiales. También acreditó una amplia reputación por su exhaustivo conocimiento y práctica meticulosa de la adoración de la deidad y los rituales para la instalación de la deidad y consagración del templo. Su servicio a Srila Sarasvati Thãkura en estas áreas le dio fama como Pujãpãda. Por encima de su posición antigua y elevadas aptitudes, muchos se sienten atraídos a Tridandi Swami B.Puri Gosvami por su personalidad divina. El emana dulzura y amor. El es visto por ellos como un guía bienqueriente hacia el dominio espiritual. La apertura del Sri Gopinãtha Gaudiya Math en Ishodyan durante el Gaura Purnimã de 1989, aportó una puerta de entrada a ese dominio espiritual. Nuestra humilde plegaria es que estemos siempre situados a los sagrados pies de loto de Srila Bhakti Promode Puri Gosvami Maharaja, que son nuestro único acceso a los acaryas predecesores y sus enseñanzas divinas. Oramos para poder ocuparnos en el servicio eterno de Sri Guru y Gauranga y de Sri Sri Radha-Gopinath, bajo su dirección divina.

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El Arte Del Sadhana