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Biblia Nueva Reforma Pablo A. Deiros, editor 1a edición Editorial Peniel Boedo 25 Buenos Aires, C1206AAA, Argentina Tel. 54-11 4981-6178 / 6034 e-mail: info@peniel.com www.peniel.com ISBN 978-987-010-147-5

MATERIAL DE PROMOCIÓN, PROHIBIDA SU VENTA. ©2016 Editorial Peniel Texto bíblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI® © 1999 Sociedad Bíblica Internacional. Reservados los derechos en todo el mundo. Diseño: Arte Peniel • arte@peniel.com Impreso en Colombia


Contenido

Un hecho que cambió el mundo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 Palabras del Editor General: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 Una reforma que transforme la realidad actual . . . . . . . . 7 Pilares de la reforma: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 Características de una obra literaria única . . . . . . . . . . . 9 Palabras proféticas de reforma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 Diseño y diagramación de alta calidad . . . . . . . . . . . . . . . 11 La Dieta de Worms . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 Prefacios de Martín Lutero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 Notas Temáticas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14 Castillo de Wartburg . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Otros libros sobre La Reforma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16 Muestra de texto bíblico: Romanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17


Un hecho que cambiĂł el mundo 31 de octubre de 1517

MartĂ­n Lutero clava las 95 tesis en la puerta de la Catedral de Wittenberg

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Pa l a b r a s d e l Editor General: Queridos amigos…

C

uando tenía unos 11 años de edad tuve la oportunidad de escribir un artículo breve sobre la Bi-

blia para una revista cristiana infantil internacional. Allí decía lo siguiente: “La Biblia es como una luz que ilumina mi vida. Siempre que la leo, Dios me aconseja y me dice qué es lo que tengo que hacer”. Desde entonces, no solo he leído las páginas del Texto sagrado, sino que he crecido en su conocimiento. Agradezco al Señor la oportunidad que me ha brindado con este proyecto, que me permite compar-

Pablo A. Deiros

tir con mis amigos y hermanos de habla castellana la riqueza de mis experiencias obtenidas con la Palabra de Dios a lo largo de más de sesenta años.

“ L a B i bl i a

es como una luz que

ilumina mi vida.

Dios

Siempre

que la leo,

me aconseja y me dice qué es lo

que tengo que hacer”

Comencé a predicar y a enseñar la Palabra cuando tenía 15 años, y desde entonces he podido reunir un enorme caudal de tesoros aportados por siglos de reflexión cristiana. Esto incluye la herencia evangélica recibida de los grandes reformadores, que desde el siglo XVI, han centrado su mensaje en el testimonio de las Escrituras. Muchos de ellos ofrendaron

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sus vidas para asegurarse de que las generaciones siguientes de creyentes pudieran leer y entender la Palabra de Dios. Me he esforzado para comunicar en mis notas mi pasión por la Biblia y atraer a los lectores a su belleza y autoridad. Es mi oración que cada lector de esta edición conmemorativa resulte tan bendecido como yo lo he sido al prepararla. El testimonio cristiano en los países hispano parlantes necesita desesperadamente de una nueva reforma y, como la del siglo XVI, esta debe comenzar a partir del conocimiento y obediencia a las Escrituras.

Me

h e e s f o r z a d o pa r a c o m u n i c a r e n

m i s n o ta s m i pa s i ó n p o r l a

B i bl i a

y

a t r a e r a l o s l e c t o r e s a s u b e ll e z a y autoridad

Que la gracia del Señor abra nuestros ojos para ver la luz de su Palabra en nuestro sendero (Sal. 119.105b). En el amor de Cristo, —Pablo A. Deiros Editor General

DR. PABLO A. DEIROS es vicerrector del Seminario Internacional Teológico Bautista (SITB) en Buenos Aires, Argentina. Es un destacado maestro, conferencista internacional y escritor. Es autor de más de sesenta libros y uno de los pensadores evangélicos latinoamericanos de mayor influencia en la actualidad. Enseñó en la Escuela de Estudios Interculturales del Seminario Teológico Fuller (Pasadena, California). El Dr. Deiros es cofundador del Programa Doctoral Latinoamericano (PRODOLA), donde también enseña. Sirve en la Junta Directiva de Latin America Christian Ministries, Inc. y en la Junta Global de la Sociedad Bíblica International, Inc. Está casado y es padre de tres hijos y abuelo de siete nietos.

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Una reforma que transforme la r e a l i da d ac t ua l

L

os países hispano parlantes claman por un avivamiento con

La Biblia Nueva Reforma ofrece los mejores recursos de la exégesis y

reforma que transforme la realidad

exposición bíblica según los desarrollos

actual.

hermenéuticos más recientes, junto

Al celebrar los quinientos años

con el aporte de las ciencias humanas y

de la Reforma, la Palabra de Dios nos

sociales (sociología, psicología, antro-

desafía a la fe y al compromiso para

pología, etnología, historia, filosofía,

un avivamiento con transformación de

teología, etc.) para la comprensión de

nuestras naciones.

los textos bíblicos a la luz de la realidad

La iniciativa de promover esta edición apunta a contribuir a que la Iglesia

latinoamericana. Como lo hicieron los padres de

hispanoamericana experimente un

la Reforma Protestante, es necesario

proceso de Nueva Reforma. Se espera

que este proceso comience abriendo

que este haga que su vida y su misión

las páginas de la Biblia para conocer-

sean más bíblicas, atractivas y perti-

las, predicarlas y enseñarlas con una

nentes para la transformación integral

nueva unción (“un vino nuevo”), para

de la realidad.

así levantar una nueva comunidad de fe (“un odre nuevo”). Esta comunidad ungida es la que debe proclamar

La

primera

B i bl i a

de

el Evangelio del Reino con fidelidad

estudio y referencia

hasta que “toda lengua confiese que Je-

e d i ta da s p o r t e ó l o g o s

sucristo es el Señor, para gloria de Dios

h i s pa n o s e n u n c o n t e x t o

Padre” (Fil. 2.11).

d e p a í s e s d e h a bl a c a s t e ll a n a .

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Pilares de la reforma: S o l a

S c r i p t ur a Solo la Escritura

S o la

fid e

Solo por fe

S o lo

C h r ist o Solo Cristo

S o l a

g rat ia

Solo por gracia

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Características de una obra literaria única

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES: Prefacios al Antiguo y Nuevo Testamento y notas de Martín Lutero.

Notas exegéticas y expositivas que ayudan a comprender el texto y proveen herramientas para el ministerio.

Palabras proféticas de reforma para la Iglesia de hoy: su misión y propósito.

Notas temáticas para entender los grandes temas de actualidad.

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Índice temático con referencias cruzadas. Mapas y fotos a todo color de los tiempos bíblicos y los lugares de la Reforma.

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Diseño y diagramación d e a l ta c a l i da d Una propuesta audaz y dinámica con el fin de que la lectura sea una experiencia gratificante.

Diagramación Cada uno de los elementos que conforman la estructura de la página han sido ordenados armónicamente en dos columnas.

Levítico El holocausto

MARTÍN LUTERO: LV 1.1-9

1

El Señor llamó a Moisés y le habló desde la *Tienda de reunión. Le ordenó 2 que les dijera a los israeliEL LIBRO DE LEVÍTICO: LV 1.1 Pág. 1562 tas: «Cuando alguno de ustedes traiga una ofrenda al Señor, deberá presentar un animal de ganado vacuno u ovino. 3  »Si el animal que ofrece en *holocausto es de ganado vacuno, deberá presentar un macho sin defecto, a la entrada de la Tienda de reunión. Así será aceptable al Señor. 4 Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, la cual le será aceptada en su lugar y le servirá de *propiciación. 5  Después degollará el novillo ante el Señor, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, HOLOCAUSTO: LV 1.1-17 Pág. 1562 tomarán la sangre y la derramarán alrededor del altar que está a la entrada de la Tienda de reunión. 6 Luego desollará la víctima del holocausto y la cortará en trozos. 7  Los hijos de Aarón, los sacerdotes, harán fuego sobre el altar y le echarán leña; 8 después acomodarán los trozos sobre la leña encendida del altar, junto

con la cabeza y el sebo. 9 Las entrañas y las patas se lavarán con agua, y el sacerdote lo quemará todo en el altar. Es un holocausto, una ofrenda presentada por fuego de aroma grato al Señor. 10  »Si alguien ofrece un holocausto de ganado ovino, sea de corderos o de cabras, deberá presentar un macho sin defecto. 11  Lo degollará ante el Señor, en el costado norte del altar, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre alrededor del altar. 12 Luego lo cortará en trozos, los cuales el sacerdote acomodará sobre la leña encendida del altar, junto con la cabeza y el sebo. 13 Las entrañas y las patas se lavarán con agua, y el

1.1-17. El libro de Levítico es un manual de los sacrificios que debían ofrecerse en el tabernáculo (Éx 25.22; 16.1-37), y más tarde en el templo. Las leyes en cuanto a éstos preceden incluso a la ordenación de los sacerdotes que deben llevarlos a cabo. La primera palabra en el texto he. es “y,” lo cual conecta al libro directamente con Éx 40.34-38. “Llamó” sugiere una convocación perentoria y una comunicación importante. Estas leyes conciernen a todo el pueblo (“los israelitas” o “los hijos de Israel,” RVR) y sus ofrendas (he. qorban, dones y/o sacrificios; Mr 7.11) al Señor. Estos sacrificios eran considerados como ofrendas o dones a Dios que los adoradores ofrecían de su propio sustento o peculio. Los primeros sacrificios que se mencionan son los holocaustos u ofrendas quemadas, que se llamaban así porque se asaba toda la carne sobre el altar como acto de alabanza y adoración. El sacrificio era tomado del ganado. La palabra he. ‘olah sig. “aquello que va para arriba.” El animal tenía que ser un macho “sin defecto.” La mano sobre la cabeza era para transferir al animal los pecados del pueblo y con su sacrificio hacer expiación por ellos. El propósito de toda la ofrenda era declarar la devoción y sumisión de quien adoraba. El adorador se identificaba simbólicamente con su sacrificio. La sangre del becerro, el sacrificio más importante, era recogida por el sacerdote y derramada sobre el altar. La razón para esto es que era tabú, demasiado valiosa y peligrosa para que cualquier persona la manejara. La sangre era el asiento del misterio de la vida (17.11; Dt 12.23; Gn 9.4), y se la

consideraba como muy sagrada para Dios. Por eso, sobre la base del principio de vida por vida, el derramamiento de la sangre era eficaz para perdonar el pecado y reconciliar a la persona con Dios. La acción de rociar el altar con la sangre simbolizaba la participación de Dios en la ceremonia de la expiación (ver Éx 24.6-8). El animal era cortado en pedazos sin romper ningún hueso y colocado sobre el altar de modo que el fuego lo abrasara, simbolizando así la celebración del pacto entre Dios y el ser humano. “Aroma grato” es una expresión tradicional que sig. que la ofrenda era aceptable para Dios (Gn 8.21-22; comp. Ef 5.2). Los vv. 10-13 ilustran una ofrenda tomada del rebaño. De esta manera, el carnero era una ofrenda alternativa, no sólo porque era más barato, sino porque se lo ofrecía desde antiguo como ofrenda de los pastores, a diferencia del becerro que era la ofrenda de los ganaderos. Es interesante notar que la Ley hacía las provisiones necesarias para que absolutamente todos los israelitas tuviesen la oportunidad de adorar a Dios y ofrecerle ofrendas de gratitud a través de sus holocaustos y ofrendas. Los vv. 14-17 ilustran el tipo de ofrenda que la gente pobre o que no podía solventar un sacrificio del ganado o del rebaño podía hacer. Los pobres podían ofrecer dos aves, de modo que nadie quedaba excluido de la posibilidad de sacrificar. Según la tradición rabínica lo importante es la voluntad de ofrendar y no cuánto ofrendamos. Esta fue la ofrenda de los padres de Jesús, cuando lo presentaron en el templo (Lc. 2.24).

“El oficio de los sacerdotes de matar y sacrificar no significa otra cosa sino predicar el evangelio, mediante el cual el viejo hombre es degollado y sacrificado a Dios, es quemado y consumido mediante el fuego del amor en el Espíritu Santo, lo cual es un sacrificio de suave olor para Dios, es decir, produce una conciencia buena, pura y segura ante Dios.” ML.

Niveles de lectura Permiten que la lectura del contenido pueda desarrollarse con comodidad. Legibilidad tipográfica Fuentes y estilos cuidadosamente seleccionados. Referencias cruzadas Para dar confort, dinamismo y orden a la lectura de las notas temáticas. Diseño funcional Estilo gráfico funcional y atractivo para transmitir el mensaje de manera eficiente.

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El eje estético de esta obra está íntimamente ligado al contenido que define a la publicación. Posee personalidad propia que la diferencia de las demás publicaciones; su estilo gráfico funcional y atractivo hacen de la lectura una experiencia verdaderamente única.

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Pa l a b r a s p r o f é t i c a s d e r e f o r m a pa r a l a Iglesia de hoy: su misión y propósito Más de sesenta tesis proféticas escritas por Carlos Mraida*, que ofrecen un sentido de orientación para la tarea de la cristiandad en nuestras ciudades y países.

* El pastor Carlos Mraida es uno de los coordinadores del Consejo de Pastores de la ciudad de Buenos Aires, Argentina; uno de los líderes de CRECES y autor de catorce libros. También ha sido profesor de Misionología, Antropología Cultural y otras materias en distintas instituciones teológicas.

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L a D i e ta d e Wo r m s Martín Lutero aparece en la Dieta ante Charles V, emperador del Imperio Romano, para responder a las acusaciones de herejía.

Martín Lutero se niega a retractarse, es declarado hereje y formalmente excomulgado de la Iglesia Católica por el Papa León X

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P r e fa c i o s d e Martín Lutero al Antiguo y Nuevo T e s ta m e n t o

«He redactado estos prefacios, conforme a la capacidad que Dios me ha dado, para que aquellos que no saben lo suficiente tengan una orientación y guía para leer con provecho. Ruego y advierto a todo buen cristiano que no se sienta chocado por la simplicidad del lenguaje y de las historias que se le presentan con frecuencia. Por el contrario, no debe dudar que, por más simples que parezcan, son verdaderas palabras, obras, juicios e historias de la sublime majestad, poder y sabiduría de Dios». —Martín Lutero

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C a s t i l l o d e Wa r t b u r g La estancia de Lutero en Wartburg fue el comienzo de un periodo constructivo de su carrera como reformador.

Durante este periodo de estadía forzada, Lutero trabajó a paso firme en la traducción del Nuevo Testamento. En su «desierto» o «Patmos» de Wartburg (como le llamaba en sus cartas), empezó a traducir la Biblia. El Nuevo Testamento se imprimió luego, en septiembre de 1522. Cuando Lutero tradujo la Biblia al alemán, la mayoría de la sociedad era analfabeta. Esto hizo posible el acceso al conocimiento, la información y la educación, desmitificando la Biblia con el fin de lograr la búsqueda de la verdad.

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N o ta s t e m át i c a s Cientos de notas temáticas en cada uno de los libros de la Biblia para ayudar a la comprensión de los textos a la luz de la realidad del mundo actual.

Las Notas temáticas son una selección de temas, conceptos, símbolos e ideas importantes. Cada una está tratada de modo sistemático e indicada en el texto con referencias cruzadas. Estas notas no pretenden reemplazar el comentario al pie de página, sino ayudar a la comprensión de los textos bíblicos a la luz de la realidad del mundo actual, abarcando temas como la sociología, psicología, antropología, etnología, historia, filosofía, teología, etc.

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Otros libros sobre La Reforma El 31 de octubre de 2017, se celebra el quinto centenario de la Reforma Protestante. Ella data del 1517, cuando el monje agustiniano Martín Lutero clavó en la puerta de la Iglesia del Castillo de Wittenberg las 95 tesis que cambiarían el curso de la historia.

Las 95 tesis y La esencia de la Iglesia es la voz del gran precursor y el personaje más destacado de la Reforma: Martín Lutero. La obra es un compendio de los principios de la Reforma y la revelación de que la puerta estrecha es intransitable para cualquier humano; la liberación solo viene por la misericordia de la gracia de Dios.

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John Knox, el precursor de la Reforma protestante en Inglaterra escribe sobre lo que es la verdadera oración, cómo y por qué hemos de pedir y de qué manera madurar en la vida personal de oración instruyendo a la Iglesia a unirse firmemente en la fe.

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Juan Calvino fue el reformador más prominente de Suecia y Francia. En Oración: el ejercicio continuo de la fe, presenta los beneficios de un ejercicio que debe hacerse sin cesar, la invocación perfecta (El Padrenuestro), y las llaves a la oración (tiempo, perseverancia y certeza de la fe), llevando al lector al crecimiento de la comunión con el Padre.


Muestra de texto bĂ­blico:

Romanos


Romanos

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Pablo,

*siervo de *Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para anunciar el *evangelio de Dios, 2 que por medio de sus profetas ya había prometido en las sagradas Escrituras. 3 Este evangelio habla de su Hijo, que según la *naturaleza humana era descendiente de David, 4  pero que según el Espíritu de *santidad fue designadoa con poder Hijo de Dios por la resurrección. Él es Jesucristo nuestro Señor. 5 Por medio de él, y en honor a su nombre, recibimos el don apostólico para perPROVINCIALISMO: RO 1.5 Pág. 1562 suadir a todas las *naciones que obedezcan a la fe.b 6  Entre ellas están incluidos también ustedes, a quienes Jesucristo ha llamado. 7  Les escribo a todos ustedes, los amados de Dios que están en Roma, que han sido llamados a ser *santos. Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.

MARTÍN LUTERO: RO 1.8 “La meta es que este evangelio debe ser comunicado a cada persona y conocido por ella, de tal manera que también madera y piedra, si tuvieran orejas, lo oyesen y nos dieran testimonio de que hemos oído el evangelio, de modo que aquellas pudieran decir: Sí, he oído que te ha sido predicado el evangelio. De esta manera, tan comúnmente y tan públicamente debe ser tratado y predicado en el mundo entero ‘y a todos los que creyeren,’ y no debe ser escatimado a nadie, de modo que llegue ‘hasta el fin del mundo,’ como se afirma en el Sal 19.5.” ML.

Pablo anhela visitar Roma 8 En

a. 1:4 según el Espíritu de *santidad fue designado. Alt. según su espíritu de santidad fue declarado. b. 1:5 para … la fe. Lit. para la obediencia de la fe entre todas las naciones.

primer lugar, por medio de Jesucristo doy gracias a mi Dios por todos ustedes, pues en el mundo entero se PROPAGANDA: RO 1.8 Pág. 1562 habla bien de su fe. 9 Dios, a quien sirvo de corazón predicando el *evangelio de su Hijo, me es testigo de que los recuerdo a ustedes sin cesar. 10  Siempre pido en mis oraciones que, si es la voluntad de Dios, por fin se me abra ahora el camino para ir a visitarlos.

1.1-15. En los vv. 1-17 encontramos la primera parte de esta carta, que consiste en la introducción a la misma y la presentación de su tema. En estos vv. Pablo se presenta y da algunos datos sobre sus lectores. El indicador del tema de la carta se encuentra en la expresión “el evangelio” (v. 1). Aquí encontramos cuatro cosas en cuanto a Pablo. Primero, Pablo y su llamado (v. 1). El apóstol se describe a sí mismo de tres maneras. (1) “Siervo.” De siervo del liderazgo judío pasó a ser siervo de Jesucristo (Hch 9.1-6). “Siervo” (“esclavo”) es una descripción adecuada de cualquiera que se ha transformado en discípulo de Jesucristo. (2) “Apóstol.” Si bien todo discípulo es un siervo de Cristo, sólo algunos son llamados para ser apóstoles. La palabra sig. “uno que es enviado” con un propósito esp. (3) “Apartado para anunciar el evangelio de Dios.” Lo más importante no era él, sino su mensaje. Había sido un fariseo apartado de la gente, y ahora era un enviado a la gente con un mensaje. Por eso, él quería que sus lectores pensaran de él no como un gran hombre o un genio, sino como uno enviado por Jesucristo, con su comisión, autoridad, poder y palabra. Segundo, Pablo y su mensaje (vv. 2-5). El mensaje era más importante que el mensajero, por eso presenta una síntesis de ese mensaje y lo hace con un lenguaje familiar. Los vv. 2-4 son un credo simple. Probablemente Pablo tomó las palabras del culto de adoración de los primeros cristianos. El evangelio es el anuncio de lo que Dios ha hecho a través de su Hijo. Por lo tanto, es una buena noticia acerca de Cristo para los seres humanos. Pablo presenta tres declaraciones acerca del Hijo de

Dios: es “descendiente de David” (su humanidad; ver Lc 3.31; Mt 1.1); “designado con poder Hijo de Dios” (su divinidad; ver Lc 3.22; Hch 5.31); “por la resurrección” (su señorío). Fue la resurrección la que reveló a Jesús tal como él es realmente: “Jesucristo nuestro Señor.” Tercero, Pablo y sus lectores (vv. 6-8). Pablo había sido enviado por Dios para llevar su evangelio esp. a las naciones no judías (v. 5). Por lo tanto, sentía responsabilidad por los cristianos en Roma, a quienes saluda afectuosamente (vv. 6-7). Cuatro cosas se destacan en cuanto a los romanos. (1) Descripción: Pablo los describe como “llamados,” “amados de Dios” y “santos.” (2) Llamamiento (vv. 6-7): la palabra “llamados” puede tener el sentido ordinario de una invitación (1 Co 10.27), que puede ser aceptada o no; pero normalmente Pablo la usa para sig. el llamado de Dios que es aceptado (8.28, 30). Los cristianos romanos no fueron meramente “invitados” a ser santos, sino que ellos llegaron a ser santos. (3) Saludo: “gracia y paz” es el típico saludo paulino. La gracia de Dios es la fuente de todas las bendiciones que recibimos; la paz de Dios es uno de los más grandes dones divinos, que sólo se puede experimentar por el evangelio. (4) Identidad: sabemos muy poco acerca de los cristianos en Roma, y esta carta no nos da mucha información segura. El origen de esta iglesia puede estar en los romanos que participaron de Pentecostés (Hch 2.10), en otros viajeros o en las sinagogas judías que había en la ciudad (Hch 14.4-5; 17.5-8). Cuarto, Pablo y sus planes (vv. 9-15). (1) Oró por otros cristianos, incluso cuando jamás se había encontrado con ellos (v. 9). (2) Quería visitar Roma, la capital

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ROMANOS 1

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MARTÍN LUTERO: RO 1.17

MARTÍN LUTERO: RO 1.18-20

“[En 1519] Me sentí acuciado por un deseo extraño de conocer a Pablo en la carta a los Romanos; mi dificultad estribaba entonces no en la entraña sino en una sola palabra que se halla en el capítulo primero: ‘En el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios [por fe].’ Odiaba la expresión ‘justicia divina,’ que siempre había aceptado, siguiendo el uso y costumbre de todos los doctores, en un sentido filosófico de la llamada justicia formal y activa en virtud de la cual Dios es justo y castiga a los pecadores e injustos… No obstante, volvía y revolvía este pasaje, espoleado por el ardiente deseo de escudriñar lo que san Pablo quería decir en él. Hasta que al fin, por piedad divina, y tras meditar noche y día, percibí la concatenación de los dos pasajes: ‘En el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios… tal como está escrito: El justo vivirá por la fe.’ Comencé a darme cuenta de que la justicia de Dios no es otra que aquella por la cual el justo vive el don de Dios, es decir, de la fe, y que el significado de la frase era el siguiente: por medio del evangelio se revela la justicia de Dios, o sea, la justicia pasiva, en virtud de la cual el Dios misericordioso nos justifica por la fe, conforme está escrito: ‘el justo vivirá por la fe.’ Me sentí entonces un hombre renacido y vi que se me habían franqueado las compuertas del paraíso.” ML.

“A Dios no se le puede comprender; sin embargo, se le puede percibir. Permite que se le vea y se le sienta en todo, se revela como un bondadoso hacedor que realiza y nos da todo lo bueno, según vemos demostrado en el sol y en la luna, con el cielo y la tierra, con los frutos todos que maduran. El fallo de no reconocer a Dos en esas obras suyas y en los innumerables beneficios, no hay que imputárselo al Creador, como si quisiera que todo esto nos lo velase; no, el fallo no está en él, sino en nosotros. Porque la humana naturaleza quedó tan corrompida y envenenada por el pecado original, que nos resulta imposible darnos cuenta de todo esto, reconocerlo y comprenderlo.” ML.

11 Tengo muchos deseos de verlos para impartirles algún don espiritual que los fortalezca; 12  mejor dicho, para que unos a otros nos animemos con la fe que compartimos. 13  Quiero que sepan, hermanos, que aunque hasta ahora no he podido visitarlos, muchas veces me he propuesto hacerlo, para recoger algún fruto entre ustedes, tal como lo he recogido entre las otras naciones. 14  Estoy en deuda con todos, sean cultos o

del Imperio Romano (vv. 10-11). (3) Era lo suficientemente humilde como para darse cuenta de que sus hermanos podían alentarlo, así como él esperaba alentarlos a ellos (v. 12). (4) La intención de Pablo de predicar a otros era mucho más que un deseo personal: era su obligación como apóstol (vv. 13-15). (5) Pablo sabía que todas las personas necesitaban el evangelio de Dios. 1.16-17. Estos vv. presentan el tema central de la epístola: “el evangelio.” Para Pablo no había nada más importante que esto, y toda la carta es su intento de dar a los cristianos romanos una explicación completa de este evangelio. Pablo usa tres palabras muy importantes (justicia, fe y vida) y dos menos importantes (poder y salvación) sin explicar lo que sig. Él toma las palabras de Hab 2.4 como su tema para los siguientes ocho caps. (“el justo vivirá por su fe”), y las

incultos,a instruidos o ignorantes. 15 De allí mi gran anhelo de predicarles el evangelio también a ustedes que están en Roma. 16 A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: FE: RO 1.16-17 Pág. 1562 de los judíos primeramente, pero también de los *gentiles. 17  De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin,b tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe.»c

La ira de Dios contra la humanidad

18 Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los *seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad. 19 Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es a. 1:14 sean cultos o incultos. Lit. *griegos y bárbaros. b. 1:17 por fe … fin. Lit. de fe a fe. c. 1.17 Hab 2:4

divide en dos partes: “el justo por su fe” es el tema de 1.18—4.25, donde explica cómo una persona llega a ser “justa” por medio de su fe; “vivirá” es el tema de caps. 5—8, donde explica cómo es la vida de la persona “justa.” De esta manera, la fe lleva a la justicia y la justicia lleva a la vida. Pablo no se avergonzaba de este evangelio porque “es poder de Dios para la salvación.” Se trata del mismo poder que operó en el ministerio de su Hijo sobre la tierra y que ahora opera en un grado mayor después de su resurrección. Los seres humanos no tienen poder para salvarse mediante su propio esfuerzo. Pero Dios tiene poder para salvar y lo hace a través de su evangelio. ¿A quiénes salva Dios? “A todos los que creen,” i.e. la salvación es universal (es para “todos”), pero no todos serán salvos (sólo “los que creen”). La salvación es “por fe de principio a fin” (v. 17; 3.22). Pero esta salvación está abierta a todos, sean judíos o gentiles. ¿Por


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ROMANOS 1

evidente para ellos, pues él mismo se lo ha revelado. 20 Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y REVELACIÓN: RO 1.20 Pág. 1562 su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. 21 A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón. 22 Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios 23  y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles. 24  Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con los otros. 25  Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a los seres creados antes que al Creador, quien es bendito por siempre. Amén.

tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. 27 Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión. 28  Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer. 29  Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están repletos de envidia, homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos, 30  calumniadores, enemigos de Dios, insolentes, soberbios y arrogantes; se ingenian maldades; se rebelan contra sus padres; 31  son insensatos, desleales, insensibles, despiadados. 32  Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican

qué a los judíos “primeramente”? Pablo discute ampliamente esta pregunta en caps. 9—11. Los judíos eran el pueblo escogido de Dios y era correcto que el Mesías y su evangelio vinieran primero a ellos, que habían recibido la Ley y las profecías sobre su venida (ver v. 2). La frase “en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios” sig. cómo el evangelio puede tener un efecto transformador sobre la vida de una persona. Isaías relacionó “salvación” y “justicia,” y enseñó que Dios revela su justicia cuando salva a su pueblo. Pero Pablo dice algo más que esto, por dos razones. Primero, los escritores del AT hablaron de Dios salvando a su pueblo justo (Is 51.7; Sal 24.4). Por lo tanto, el ser humano necesita la justicia para ser salvo. Segundo, la cita que hace Pablo de Habacuc dice que una persona llega a ser justa por medio de la fe. Esto sig. que Dios da justicia a la persona que tiene fe. Es este el don de Dios que se revela en el evangelio y que lleva a la persona a la salvación.

Dios en su historia y por las Escrituras (9.4-5), sino en los gentiles, que tienen la revelación gen. de Dios, que es dada a todos por igual. Dios se ha manifestado a ellos de dos maneras: (1) todas las personas pueden ver algo de Dios fuera de sí mismas (v. 20; ver Sal 19.1-4); (2) todas las personas pueden ver algo de Dios dentro de sí mismas (vv. 21, 32). Segundo, Pablo subraya el deber del ser humano para con Dios. Todas las personas deben honrar y servir al Dios Supremo (vv. 20-21), y todas las personas deben hacer lo que saben que es correcto a sus ojos (v. 32; ver 2.15). Tercero, Pablo subraya la respuesta del ser humano a Dios. Las personas se rehúsan a adorar a Dios y a obedecer su voluntad, aunque saben que deben hacerlo. Hay tres etapas en esta rebelión: (1) la gente ignora a Dios y su amor (v. 21) y no quiere pensar en él como debiera (v. 28); la gente pervierte su conocimiento de Dios en cosas necias e inútiles (vv. 21-22), y mentira (vv. 23, 25); (3) la gente hace cosas injustas (vv. 24-31). Las expresiones “por eso,” “por tanto,” “en efecto,” y “además” (vv. 24, 26, 28) muestran que la gente se comporta de manera inicua como resultado de negarse a honrar a Dios. Pablo califica a esto (v. 18) como “impiedad e injusticia.” El problema básico del ser humano es su rebeldía contra Dios y su renuencia a honrarlo. Por eso, “nadie tiene excusa” (v. 20). Saben lo que es correcto, pero “obstruyen la verdad” (v. 18). Cuarto, Pablo subraya la respuesta de Dios: su ira. La ira de Dios no es un descontrol emocional suyo, sino la expresión de su justicia. No es algo que Dios hace, sino algo que él no impide que ocurra. El castigo por la rebeldía y el pecado humanos no es algo que Dios aplica, sino algo que el ser humano merece. Por eso, tres veces Pablo afirma: “Dios los entregó” (vv. 24, 26, 28). Esto sig. que Dios deja andar a las personas por la senda que han escogido. Si ellas prefieren vivir sin Dios, están en libertad de hacerlo, pero sufrirán las consecuencias.

1.18-32. En la sección de 1.8—4.25 encontramos la segunda parte de la carta, que se puede titular como “El justo… por la fe.” Pablo presenta la necesidad del ser humano, en este caso, la injusticia de los gentiles. El indicador del tema del pasaje es “la ira de Dios.” Una correcta relación con Dios es el don del Señor a los seres humanos cuando se vuelven a él con fe (v. 17). Esto es una buena noticia, pero no se entiende hasta que hayamos tomado nota de la mala noticia acerca de nosotros mismos. Esto involucra un diagnóstico del problema humano, que Pablo hace en 1.18— 3.20. La primera parte de este diagnóstico tiene que ver con los gentiles y su relación con Dios (1.18-32). Como resultado de lo que se ve, viene la “ira de Dios,” que se revela desde el cielo. ¿Cuál es la enseñanza de Pablo? Cuatro cosas. Primero, Pablo subraya el conocimiento que el ser humano tiene de Dios. El apóstol no está pensando en los judíos, que han recibido la revelación esp. de

26 Por


ROMANOS 2 tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican.

El justo juicio de Dios

2

Por tanto, no tienes excusa tú, quienquiera que seas, cuando juzgas a los demás, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, ya que practicas las mismas cosas. 2  Ahora bien, sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas se basa en la verdad. 3  ¿Piensas entonces que vas a escapar del juicio de Dios, tú que juzgas a otros y sin embargo haces lo mismo que ellos? 4 ¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al *arrepentimiento? 5  Pero por tu obstinación y por tu corazón empedernido sigues acumulando castigo contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio. 6  Porque Dios «pagará a cada uno según lo OBRAS: RO 2.6-7 Pág. 1562 que merezcan sus obras».a 7 Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e a. 2:6 Sal 62:12; Pr 24:12

2.1-11. El pasaje que va de 2.1—3.20 presenta la necesidad del ser humano, en este caso, la injusticia de los judíos. El indicador del tema continúa siendo “la ira de Dios.” En 2.1-11, Pablo señala que Dios juzgará a los judíos y a los gentiles por igual, según sus acciones. No está muy claro si el apóstol está pensando en los judíos o en los gentiles. Hay tres interpretaciones posibles. (1) Algunos dicen que Pablo todavía está hablando de los gentiles, porque no menciona a los judíos hasta el v. 17. (2) Otros piensan que se está ref. a cualquiera (judío o gentil) que cree que es mejor que otros a los ojos de Dios, porque los vv. 9-10 se ref. a “todos.” (3) Otros dicen que está hablando a los judíos, porque ellos eran particularmente conscientes de las bendiciones esp. que habían recibido (v. 4) y se creían superiores a los gentiles (v. 1). La tercera interpretación parece ser la más probable. Según Pablo, los judíos se condenaban a sí mismos porque: los gentiles conocían “el juicio de Dios” y también los judíos (v. 2); los gentiles hacían lo malo y también los judíos (v. 1); los gentiles no tenían excusa y tampoco los judíos (v. 1); los gentiles estaban bajo la ira de Dios y también los judíos (v. 5). No obstante, Pablo parece pensar que los judíos eran más responsables, porque habían disfrutado de las riquezas de la bondad de Dios (v. 4; ver Éx 6.6-8; 34.6-7). Lo peor de todo es que no reconocían que la bondad divina (su paciencia y tolerancia) eran para llevarlos al “arrepentimiento.” Esta palabra sig. “cambio de mente” y se ref. a la acción de alejarse de un estilo de vida que desagrada a Dios. A menudo se usa en relación con fe (Mr 1.15). El arrepentimiento enfatiza la acción de volver la espalda a algo, mientras que la fe enfatiza la acción de

16 inmortalidad. 8 Pero los que por egoísmo rechazan la verdad para aferrarse a la maldad, recibirán el gran castigo de Dios. 9 Habrá sufrimiento y angusJUDÍOS MESIÁNICOS: RO 2.9-11 Pág. 1562 tia para todos los que hacen el mal, los judíos primeramente, y también los *gentiles; 10 pero gloria, honor y paz para todos los que hacen el bien, los judíos primeramente, y también los gentiles. 11 Porque con Dios no hay favoritismos. 12  Todos los que han pecado sin conocer la ley, también perecerán sin PECADO: RO 2.12 Pág. 1562 la ley; y todos los que han pecado conociendo la ley, por la ley serán juzgados. 13  Porque Dios no considera justos a los que oyen la ley sino a los que la cumplen. 14  De hecho, cuando los gentiles, que no tienen la ley, cumplen por naturaleza lo que la ley exige,b ellos son ley para sí mismos, aunque no tengan la ley. 15  Éstos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan. 16 Así sucederá el día en que, por medio de Jesucristo, Dios b. 2:14 que no tienen … exige. Alt. que por naturaleza no tienen la ley, cumplen lo que la ley exige.

volverse hacia algo. “El día de la ira” (v. 5) es equivalente a “el día del Señor” o “aquel día” de los profetas. Para los judíos este era un día de juicio, cuando todos los enemigos de Dios serían castigados (Sof 1.14-15); un día de alegría y de salvación final para el pueblo de Dios (Jl 3.18); un día de de juicio para muchos del pueblo por causa de su injusticia (Am 5.18-34); un día de liberación del sufrimiento para quienes obedecen la Ley de Dios (Dt 4.6-8). Pablo les dice que lo que viene para los judíos en este día es la ira de Dios, porque el Señor no está interesado en si las personas conocen o no su Ley, sino en si la obedecen o no (vv. 6-13). Si no se arrepienten, están escogiendo para sí la ira. En los vv. 6-11, Pablo recuerda a sus lectores judíos que Dios juzga a las personas según sus obras (acciones). Su “justo juicio” (v. 5) será “por medio de Jesucristo” (v. 16). Estas expresiones muestran que Dios tiene un patrón de justicia definido, y que todo el mundo será juzgado por ese patrón. Dios no se olvidará de lo malo que hacen las personas ni las tendrá por justas si no lo son. En él “no hay favoritismos” (v. 11). 2.12-16. En este pasaje, Pablo señala que el patrón del juicio divino es la Ley de Dios y que todo el mundo será medido por lo que sabe de esa Ley. En los vv. 12-13 Pablo usa por primera vez en esta carta tres palabras claves: pecado, ley y justos. Pablo las usó primero pensando en los judíos, que las entendían muy bien. No así los gentiles. En estos vv. el apóstol dice tres cosas. (1) Los judíos fueron escogidos por Dios para recibir la Ley escrita. De modo que conocen la voluntad de Dios y serán juzgados (y condenados por su pecado)


17 juzgará los secretos de toda persona, como lo declara mi *evangelio.

Los judíos y la ley 17 Ahora

bien, tú que llevas el nombre de judío; que dependes de la ley y te *jactas de tu relación con Dios; 18 que conoces su voluntad y sabes discernir lo que es mejor porque eres instruido por la ley; 19 que estás convencido de ser guía de los ciegos y luz de los que están en la oscuridad, 20  instructor de los ignorantes, maestro de los sencillos, pues tienes en la ley la esencia misma del conocimiento y de la verdad; 21 en fin, tú que enseñas a otros, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas contra el robo, ¿robas? 22 Tú que dices que no se debe cometer adulterio, ¿adulteras? Tú que aborreces a los ídolos, ¿robas de sus templos? 23  Tú que te jactas de la ley, ¿deshonras a Dios quebrantando la ley? 24  Así está escrito: «Por causa de ustedes se *blasfema el nombre de Dios entre los *gentiles.»a a. 2:24 Is 52:5; Ez 36:22

por esta Ley. (2) Los gentiles, que no tienen la Ley de Dios, serán juzgados y condenados aparte de esa Ley. Esto sig. que Dios no actuará injustamente. Él no juzgará a los gentiles por medio de las leyes reveladas a Moisés, como si fueran judíos. Dios no espera que la gente obedezca leyes que no conoce. (3) La pregunta importante es si la gente obedece o no lo que sí conocen (v. 13), y Pablo continúa mostrando que en realidad nadie es completamente ignorante de la Ley de Dios. En el caso de los vv. 14-15, es importante leerlos en su contexto, i.e. como parte de todo el argumento de Pablo. Si los tomamos de manera aislada podemos pensar que Pablo está enseñando que hay algunas personas que cumplen la voluntad de Dios, le agradan, y no serán condenadas por él. Pero este no puede haber sido el sentido, porque el propósito de la enseñanza paulina en 1.18—3.20 es probar que “no hay un solo justo, ni siquiera uno” (3.10). En realidad, parece que Pablo está diciendo lo siguiente. (1) Los judíos no deben pensar que ellos son los únicos que conocen la voluntad de Dios. (2) Los gentiles, si bien no conocen la Ley de Moisés, tienen una comprensión interior de la voluntad de Dios en muchas cosas. De esta manera, “ellos son ley para sí mismos” (v. 14). (3) Este hecho demuestra que todo el mundo sabe algo de la diferencia entre el bien y el mal. Este conocimiento se llama “conciencia.” Por medio de su conciencia, una persona puede evaluar su conducta. (4) Cuando las personas hacen el bien están dispuestas a defender sus acciones. Cuando hacen lo malo, sus pensamientos los acusan de lo malo (v. 15). Algunas personas llaman a la conciencia “la voz de Dios en el alma humana.” (5) Este pasaje sugiere que no hay nadie que siempre haga lo malo. Las buenas acciones de la gente son prueba de que distinguen lo bueno y lo malo. (6) También nos muestra que no hay nadie que siempre haga lo bueno. Las acciones malas de la gente son prueba de que son pecadores. La

ROMANOS 3 25 La circuncisión tiene valor si observas la

ley; pero si la quebrantas, vienes a ser como un *incircunciso. 26 Por lo tanto, si los gentiles cumplenb los reCIRCUNCISIÓN: RO 2.25-29 Pág. 1562 quisitos de la ley, ¿no se les considerará como si estuvieran circuncidados? 27 El que no está físicamente circuncidado, pero obedece la ley, te condenará a ti que, a pesar de tener el mandamiento escritoc y la circuncisión, quebrantas la ley. 28  Lo exterior no hace a nadie judío, ni consiste la circuncisión en una señal en el cuerpo. 29  El verdadero judío lo es interiormente; y la circuncisión es la del corazón, la que realiza el Espíritu, no el mandamiento escrito. Al que es judío así, lo alaba Dios y no la gente.

Fidelidad de Dios

3

Entonces,

¿qué se gana con ser judío, o qué valor tiene la circuncisión? 2 Mucho, desde cualquier punto de vista. En primer

b. 2:26 si … cumplen. Lit. si la incircuncisión guarda. c. 2:27 el mandamiento escrito. Lit. la letra; también en v. 29.

conciencia necesita ser preparada y alentada. Si recibe una instrucción falsa o es desoída muy a menudo, puede desviarse y ofrecer una orientación equivocada (1 Co 8.7). El v. 16 debería relacionarse con los vv. 12-13. Pablo se está ref. nuevamente al día venidero (v. 5), cuando Dios juzgará a los seres humanos no según lo que ellos parecen ser, sino según lo que realmente son. 2.17-29. En este pasaje, Pablo señala que el verdadero pueblo de Dios son aquellos que le obedecen, no los que tienen conocimiento y privilegios. Estos vv. suenan como si Pablo estuviera predicando un sermón breve a un amigo judío. Según el apóstol: (1) los judíos creen que tienen una relación esp. con Dios (v 17); (2) los judíos confían esp. en su conocimiento de la Ley de Dios (vv. 18-23); (3) los judíos creen que pueden enseñar a otros el camino correcto (vv. 19-21); (4) los judíos confían en su circuncisión, que es la señal del amor de Dios por el pueblo judío (vv. 25-29). El propósito de Pablo en estas palabras es decirle a los judíos que lo que a Dios le importa no es lo que ellos saben, sino lo que ellos hacen. Les aconseja pensar más en su propio comportamiento y menos en sus ventajas religiosas. 3.1-8. En este pasaje, Pablo señala a cuatro preguntas, que tienen respuestas. Con esto, el apóstol responde a las objeciones de los judíos. Las dos primeras son razonables y sensatas, la tercera es tonta y la cuarta es disparatada y Pablo no la responde. Pregunta uno: Pablo había dicho que ni la ley ni la circuncisión pueden garantizar el favor de Dios. ¿Cuál era, entonces, la ventaja de ser judío) (v. 1). Pablo responde que todas estas cosas eran parte de la revelación especial de Dios a los judíos (“las palabras mismas de Dios,” v. 2). Estas palabras no pueden salvar a los judíos, pero sí señalan el camino de la salvación (Ro 2.25, ver caps.


ROMANOS 3 lugar, a los judíos se les confiaron las palabras mismas de Dios. 3 Pero entonces, si a algunos les faltó la fe, ¿acaso su falta de fe anula la *fidelidad de Dios? 4 ¡De ninguna manera! Dios es siempre veraz, aunque el hombre sea mentiroso. Así está escrito: «Por eso, eres justo en tu sentencia, y triunfarás cuando te juzguen.»a 5  Pero si nuestra injusticia pone de relieve la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Que Dios es injusto al descargar sobre nosotros su ira? (Hablo en términos humanos.) 6  ¡De ninguna manera! Si así fuera, ¿cómo podría Dios juzgar al mundo? 7  Alguien podría objetar: «Si mi mentira destaca la verdad de Dios y así aumenta su gloria, ¿por qué todavía se me juzga como pecador? 8  ¿Por qué no decir: Hagamos lo malo para que venga lo bueno?» Así nos calumnian algunos, asegurando que eso es lo que enseñamos. ¡Pero bien merecida se tienen la condenación! a. 3:4 Sal 51:4

9—11). Pregunta dos: ¿Acaso no va Dios a cumplir sus promesas a su pueblo? ¿Sig. esto que los seres humanos, por desobedecer a Dios, pueden impedirle hacer lo que él ha prometido? (v. 3). Pablo responde en detalle en Ro 9—11. Aquí simplemente dice: (1) las promesas de Dios son siempre confiables, aunque los seres humanos no lo son; (2) Dios es fiel a sus promesas cuando juzga justamente a aquellos que quebrantan su Ley. Aquí cita Sal 51.4 para mostrar cómo Dios hizo esto en el caso de David. Es lo mismo para todo el mundo. Todos son pecadores y este hecho pone de manifiesto la justicia de Dios (v. 4; ver cap. 11). Pregunta tres: esta pregunta surge del v. 4: “Si nuestro pecado pone de manifiesto cuán justo es Dios, entonces seguramente le estamos haciendo un favor cuando pecamos y él se equivoca si nos castiga” (v. 5). Pablo responde que esta justicia de Dios se ve en su juicio del pecado. Si Dios no juzgara y castigara el pecado, entonces su justicia no se mostraría (v. 6). Pregunta cuatro: esta pregunta es como la tres, pero va más allá, sugiriendo que realmente debemos hacer lo malo en beneficio de Dios. La idea es: “Si vemos cuán grande es el amor de Dios cuando perdona a un gran pecador, entonces pequemos más, de modo que la maravilla de su amor en perdonarnos pueda ser vista más claramente.” Algunos decían que realmente Pablo mismo había enseñado esto (vv. 7-8a). Pablo responde que la gente que habla así se está rebelando contra Dios y merece ser condenada por él (ver cap. 6). 3.9-20. En este pasaje, Pablo señala su conclusión al tema bajo discusión. Según él, todos los seres humanos (judíos y gentiles) son injustos y culpables delante de Dios. Pablo desarrolla cinco puntos principales. (1) Ofrece una lista de pasajes del AT para

18 No hay un solo justo

9 ¿A qué conclusión llegamos? ¿Acaso los judíos somos mejores? ¡De ninguna manera! Ya hemos demostrado que tanto los judíos como los *gentiles están bajo el pecado. 10 Así está escrito:

«No hay un solo justo, ni siquiera uno; 11 no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. 12 Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!»b 13 «Su garganta es un sepulcro abierto; con su lengua profieren engaños.»c «¡Veneno de víbora hay en sus labios!»d 14 «Llena está su boca de maldiciones y de amargura.»e 15 «Veloces son sus pies para ir a derramar sangre; 16 dejan ruina y miseria en sus caminos, b. 3:12 Sal 14:1-3; 53:1-3; Ec 7:20 c. 3:13 Sal 5:9 d. 3:13 Sal 140:3 e. 3:14 Sal 10:7

confirmar su enseñanza de que todo el mundo peca (vv. 10-18). Estos pasajes hablan de pecados que tienen que ver con acciones y omisiones (vv. 10-12), palabras (vv. 13-14), intenciones (vv. 15-17) y la actitud hacia Dios (v. 18). (2) Dado que estos pasajes vienen de las Escrituras judías, se ref. particularmente a los judíos (v. 19a). (3) Por tanto, los judíos deben admitir que no sólo los gentiles son culpables delante de Dios, sino también ellos mismos, el propio pueblo escogido de Dios (v. 19b). En esto, los judíos no son mejores que los gentiles, pues ambos están en la misma situación. (4) La Ley no puede ayudar a nadie a evadir esta situación (v. 20). Sólo puede probar que de veras nos hemos puesto en contra de la voluntad de Dios y somos culpables. Lejos de justificarnos, la Ley confirma que somos pecadores (v. 20; Sal 143.2; Gá 2.16). (5) ¿Por qué la gente es así? La respuesta está en la palabra “pecado” (vv. 9, 20). El pecado es como un rey que gobierna sobre los seres humanos. De su reinado sobre sus vidas provienen los pecados reales que comete la gente. Así Pablo llega al final de su descripción del ser humano, esp. en su relación con Dios. Ha considerado a los más cultos, civilizados y educados (griegos). Ha considerado a los seguidores de la religión más sofisticada y con el conocimiento revelado más completo de Dios (judíos). Y ha encontrado que, a pesar de todas las diferencias exteriores, no hay diferencias en su relación con Dios. Todas las personas, en todas partes, en todos los tiempos, se han vuelto contra Dios. Los seres humanos no pueden salir de esta situación, porque el poder del pecado los domina. Son culpables delante de él, que es perfectamente justo y fiel en su juicio. No parece haber ninguna esperanza para la humanidad en este cuadro de pecado, ira y castigo.


19 MARTÍN LUTERO: RO 3.19-20 “En cuanto se refiere a la salvación, todo esfuerzo humano es nulo.” ML.

17 y

no conocen la senda de la paz.»a hay temor de Dios delante de sus ojos.»b

18 «No

19 Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios. 20 Por tanto, nadie será *justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado.

La justicia mediante la fe

21 Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas. 22  Esta a. 3:17 Is 59:7,8 b. 3:18 Sal 36:1

ROMANOS 3 justicia de Dios llega, mediante la *fe en Jesucristo, a todos los ALIENACIÓN: RO 3.23 Pág. 1562 que creen. De hecho, no hay distinción, 23 pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, 24  pero por su gracia son *justificados gratuitamente mediante la redención que REDENCIÓN: RO 3.24 Pág. 1562 Cristo Jesús efectuó.c 25 Dios lo ofreció como un sacrificio de *expiaciónd que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su jusJUSTIFICACIÓN: RO 3.25-26 Pág. 1562 ticia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados; 26  pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús. 27  ¿Dónde, pues, está la *jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál principio? ¿Por el de la observancia de la ley? No, sino por el de la fe. 28  Porque sostenemos que todos somos justificados por la fe, y no por las obras que c. 3:24 redención efectuó. Lit. redención en Cristo Jesús. d. 3:25 un sacrificio de *expiación. Lit. propiciación.

MARTÍN LUTERO: RO 3.28 MARTÍN LUTERO: RO 3.21-22 “Por medio del evangelio se revela la justicia de Dios… en virtud de la cual el Dios misericordioso nos justifica por la fe, conforme está escrito: ‘el justo vivirá por la fe’ [Ro 1.17]… Cuanto más intenso había sido mi odio anterior hacia la expresión ‘la justicia que proviene de Dios,’ con tanto más amor comencé a exaltar esta palabra infinitamente dulce. Así, este pasaje de Pablo en realidad fue mi puerta del cielo… La justicia de Dios… [es] la justicia con que Dios nos reviste al justificarnos.” ML.

“Esta es una justicia que no tiene límite y que en un instante consume todos los pecados, porque es imposible que subsista en Cristo pecado alguno. Y quien cree en Cristo, mora en él, es uno con Cristo, teniendo su misma justicia. Por lo tanto, es imposible que subsista en él pecado alguno. Y esta es la primera justicia, base, causa y fuente de toda justicia propia o activa. Pues es la justicia verdaderamente dada en lugar de la justicia original que se perdió en Adán, y realiza lo mismo que aquella hubiera realizado, o más bien, realiza más que ella.” ML.

3.21-31. Estos vv. presentan el don de Dios: la justicia de Dios. El indicador del tema del pasaje es “la justicia de Dios.” Esta breve sección (once vv.) es muy importante porque en ella Pablo explica la solución de Dios al problema del ser humano. El problema es la ira de Dios; la solución es la justicia de Dios. En este punto, Pablo se vuelve de las malas a las buenas noticias (v. 21), y enfatiza el contraste entre las dos de dos maneras: (1) las palabras “pero ahora” introducen una idea completamente nueva; (2) el indicador del tema de esta sección es “la justicia de Dios,” que contrasta con el de 1.18—3.20, que era “la ira de Dios.” Nótese el contraste comparando lo siguiente: malas noticias – buenas noticias; ira contra los seres humanos – justicia para los seres humanos; impiedad de las personas – justicia de Dios; lo que hacen los pecadores – lo que Dios ha hecho; la necesidad de la gente – el don de Dios; lo que ocurrió en el pasado – lo que ocurre ahora. La justicia de Dios sig. tanto la

acción de Dios para salvar a los seres humanos, como también su dádiva a ellos. Pablo aquí desarrolla siete puntos principales, que tienen que ver con esta justicia. (1) Es el don de Dios a los seres humanos pecadores por el cual los reconcilia con él (vv. 22, 24). (2) Las personas reciben este don sólo por medio de la fe, no por ninguna obra buena que puedan hacer (vv. 22, 28). (3) Este don anula la distinción entre judío y gentil por cuanto se han vuelto contra Dios por igual, y todos por igual pueden ser aceptados sólo por la fe (vv. 22-23, 27, 30). (4) Este don está al alcance de las personas por causa de la muerte de Cristo, a la que Pablo describe como “redención” y “expiación” (vv. 24-25). (5) Esta enseñanza se encuentra en el AT, pero sólo en Cristo se revela clara y completamente (vv. 21, 25-26). (6) Al justificar a las personas de esta manera, Dios actúa justa y correctamente (vv. 25-26). (7) Esta es la manera en que Dios confirma su Ley justa, que los seres humanos han quebrantado (v. 31).


ROMANOS 4 MARTÍN LUTERO: RO 3.30 “Una fe verdadera en Cristo es un tesoro incomparable: acarrea consigo la salvación entera y aleja toda desventura, como está escrito [Mr 16.16; Is 10.22]… Esto significa que la fe, compendio de la ley entera, justificará sobreabundantemente a quienes la posean, de forma que no necesitarán nada más para ser justos y salvos.” ML.

la ley exige. 29 ¿Es acaso Dios sólo Dios de los judíos? ¿No lo es también de los *gentiles? Sí, también es Dios de los gentiles, 30  pues no hay más que un solo Dios. Él justificará por la fe a los que están circuncidados y, mediante esa misma fe, a los que no lo están. 31  ¿Quiere decir que anulamos la ley con la fe? ¡De ninguna manera! Más bien, confirmamos la ley.

Abraham, justificado por la fe

4

¿qué diremos en el caso de nuestro antepasado Abraham?a 2 En realidad, si Abraham hubiera CREER: RO 4.1-3 Pág. 1562 sido *justificado por las obras, habría tenido de qué *jactarse, pero no delante de Dios. 3  Pues ¿qué dice la Escritura? «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.»b

20 4 Ahora

bien, cuando alguien trabaja, no se le toma en cuenta el salario como un favor sino como una deuda. JUSTICIA: RO 4.4-25 Pág. 1562 5 Sin embargo, al que no trabaja, sino que cree en el que justifica al malvado, se le toma en cuenta la fe como justicia. 6 David dice lo mismo cuando habla de la dicha de aquel a quien Dios le atribuye justicia sin la mediación de las obras: 7 «¡*Dichosos

aquellos a quienes se les perdonan las transgresiones y se les cubren los pecados! 8 ¡Dichoso aquel cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta!»c 9  ¿Acaso

se ha reservado esta dicha sólo

c. 4:8 Sal 32:1,2

Entonces,

a. 4:1 ¿qué Abraham? Lit. ¿qué diremos que descubrió Abraham, nuestro antepasado según la *carne? b. 4:3 Gn 15:6; también en v. 22

4.1-25. Estos vv. continúan presentando el don de Dios, pero ahora según el testimonio del AT. El indicador del tema sigue siendo “la justicia de Dios.” Este cap. no es difícil de entender. Una buena manera de lograrlo es estudiar cada una de las secciones como un todo separado. En los vv. 1-5 vemos que la justicia de Abraham resultó de su fe. Abraham era considerado por los judíos como alguien que había cumplido la Ley. Pablo dice que Abraham es el ejemplo de un hombre que tuvo fe. Fue la confianza de él en Dios y no cualquier obra buena de la que pudiera jactarse, lo que Dios contó como “justicia.” En vv. 4-5, Pablo contrasta dos maneras de acercarse a Dios. Una es pedirle que nos de lo que merecemos (“salario”). La otra es aceptar lo que nos ofrece gratuitamente (v. 5). En los vv. 6-8 vemos que la justicia de David no vino de sus obras (Sal 32). Los judíos estaban orgullosos de David, como lo estaban de Abraham. Al mostrar que David, al igual que Abraham, se había acercado a Dios de la segunda manera, y que fue contado como justo por Dios aparte de cualquier obra buena que pudiera haber hecho, Pablo probaba que su doctrina estaba plenamente respaldada por las Escrituras. La persona que confía en Dios es “dichosa.” Dios es como un juez que le dice a culpable que el Señor no toma en cuenta su “pecado” (v. 8). Esto es lo

MARTÍN LUTERO: RO 4.1-5 “Yo he ensalzado siempre la fe; pero en el mundo sucede de otra manera. Predicar la fe es impedir las buenas obras. Mas si yo digo a un enfermo: ‘Posee la salud, y gozarás de tus miembros,’ ¿se dirá que le privo del uso de sus miembros? ¿No debe preceder la salud al trabajo? Esto es lo mismo que cuando predicamos la fe: ella debe preceder a las obras, a fin de que las mismas obras puedan subsistir.” ML.

mismo que decir que es inocente, i.e. justo (v. 6) según la Ley vigente. En los vv. 9-12 vemos que la justicia de Abraham no provino de su circuncisión. Muchos judíos estarían de acuerdo hasta este punto, en tanto no se excluyera del cuadro la circuncisión. Es decir, todo lo dicho es aplicable sólo a quienes están circuncidados. A menos que la persona esté circuncidada, no puede ser aceptada por Dios. Incluso muchos judíos cristianos pensaban así. Pero en vv. 10-11a, Pablo recuerda a sus lectores que Abraham fue considerado justo por Dios mucho antes de ser circuncidado. La importancia de la circuncisión está en el hecho de que es una “señal” de una relación correcta con Dios. En v. 11 “sello” sig. lo mismo que “señal.” A través de la circuncisión Dios aseguró a Abraham que él cumpliría su promesa. Lo más importante en cuanto a Abraham no era su circuncisión ni su obediencia a la Ley de Dios, sino su fe. En este sentido, los verdaderos hijos de Abraham (vv. 11b-12) son aquellos que tienen fe, i.e. aquellos que realmente son como él, tanto no judíos (v. 11b) como judíos (v. 12) por igual. En los vv. 13-17 vemos que la justicia de Abraham no resultó de obedecer la Ley. Nuevamente Pablo considera dos maneras de acercarse a Dios. (1) Gracia (promesa) – fe – don (vv. 13, 16). No hay lugar aquí para la Ley, obras o recompensa, porque no se


21 MARTÍN LUTERO: RO 4.13-17 “Cualquiera entenderá fácilmente que estas dos cosas son necesarias a un mismo tiempo: la promesa y la fe, puesto que sin la promesa nada puede creerse. Mas sin la fe es inútil la promesa, la cual por la fe adquiere estabilidad y plenitud.” ML.

para los que están circuncidados? ¿Acaso no es también para los *gentiles?a Hemos dicho que a Abraham se le tomó en cuenta la fe como justicia. 10 ¿Bajo qué circunstancias sucedió esto? ¿Fue antes o después de ser circuncidado? ¡Antes, y no después! 11 Es más, cuando todavía no estaba circuncidado, recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia que se le había tomado en cuenta por la fe. Por tanto, Abraham es padre de todos los que creen, aunque no hayan sido circuncidados, y a éstos se les toma en cuenta su fe como justicia. 12  Y también es padre de aquellos que, además de haber sido circuncidados, siguen las huellas de nuestro padre Abraham, quien creyó cuando todavía era incircunciso. 13  En efecto, no fue mediante la ley como Abraham y su descendencia recibieron la promesa de que él sería heredero del mundo, sino mediante la fe, la cual se le tomó en cuenta como justicia. 14 Porque si los que viven por la ley fueran los herederos, entonces la fe no tendría ya ningún valor y la promesa no serviría de nada. 15  La ley, en efecto, acarrea castigo. Pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

ROMANOS 4 16 Por

eso la promesa viene por la fe, a fin de que por la gracia quede garantizada para toda la descendencia de Abraham; esta promesa no es sólo para los que son de la ley sino para los que son también de la fe de Abraham, quien es el padre que tenemos en común 17 delante de Dios, tal como está escrito: «Te he confirmado como padre de muchas naciones.»b Así que Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran. 18  Contra toda esperanza, Abraham creyó y esperó, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, tal como se le había dicho: «¡Así de numerosa será tu descendencia!»c 19  Su fe no flaqueó, aunque reconocía que su cuerpo estaba como muerto, pues ya tenía unos cien años, y que también estaba muerta la matriz de Sara. 20  Ante la promesa de Dios no vaciló como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, 21 plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido. 22  Por eso se le tomó en cuenta su fe como justicia. 23  Y esto de que «se le tomó en cuenta» no se escribió sólo para Abraham, 24  sino también para nosotros. Dios tomará en cuenta nuestra fe como justicia, pues creemos en aquel que *levantó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor. 25  Él fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación.

a. 4:9 los *gentiles. Lit. la *incircuncisión.

b. 4:17 Gn 17:5 c. 4:18 Gn 15:5

piensa en lo que una persona pueda merecer. No hay lugar para la idea de “transgresión” (v. 15b; cf. 5.13). Quienes como Abraham vienen a Dios por fe pueden estar seguros (está “garantizado,” v. 16) que recibirán lo que Dios ha prometido. Esto no depende de lo que ellos hacen, sino de la “gracia,” el don gratuito e inmerecido de Dios para todos los que quieran recibirlo. (2) Ley – obras – recompensa (vv. 14-15). No hay lugar aquí para una promesa, la fe o un don (v. 14). La persona que se acerca a Dios de esta manera obtiene lo que merece, pero lo que merece un transgresor de la Ley es “castigo” (v. 15). En los vv. 18-25 vamos la naturaleza de la fe de Abraham. Pablo describe la fe de Abraham de la siguiente manera. (1) Desde una perspectiva humana, no había ninguna posibilidad de que Abraham tuviera un hijo. Pero él creyó “contra toda esperanza” (v. 18). (2) Abraham no esquivó las dificultades, sino que las consideró cuidosamente (v. 19). (3) Reconoció que

la “promesa de Dios” había sido dada mucho tiempo antes, pero no se había cumplido (v. 20). (4) Consideró cómo era Dios, quien había dado la promesa (v. 21). (5) Continuó creyendo y “reafirmó su fe,” como resultado de haber considerado todos los hechos, porque le pareció razonable hacerlo así. (6) La fe de Abraham produjo tres resultados definidos. Primero, gloria a Dios (v. 20), ya que por medio de su fe Abraham dio testimonio de cómo es Dios. Esto es lo opuesto de las acciones descritas en 1.21, 23. Jamás podemos aumentar la gloria de Dios; sólo podemos reconocer la gloria que él ya tiene. Segundo, fe (v. 20), ya que la única manera de aumentar nuestra fe es creyendo. Tercero, justicia (v. 22), ya que Abraham estaba bien con Dios. (7) Abraham creyó no en algo vago o incierto, sino en Dios, quien había revelado sus propósitos clara y precisamente. (8) El ejemplo de fe de Abraham es uno que debemos seguir (vv. 24-25).


ROMANOS 5 Paz y alegría

5

En consecuencia, ya que hemos sido *justificados mediante la fe, tenemosa paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. 2  También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos *regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. 3 Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; 4  la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. 5  Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. 6  A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos,b en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados. 7  Difícilmente habrá a. 5:1 tenemos. Var. tengamos. b. 5:6 como … salvarnos. Lit. cuando todavía éramos débiles.

MARTÍN LUTERO: RO 5.5 “Gracias al Espíritu Santo que nos da la fe en Cristo, el evangelio predicado no es sólo un discurso sobre Cristo, sino una palabra que produce frutos.” ML.

5.1-11. En la sección de 5.1—8.39 encontramos la tercera parte de la carta, que se puede titular como “… vivirá,” en estos vv., libre de la ira. El indicador del tema ahora es “tenemos paz con Dios.” Después de explicar en los caps. 1—4 cómo una persona se reconcilia con Dios, Pablo continúa en los caps. 5—8 considerando la segunda parte del v. de Habacuc, esto es, describiendo la vida de la persona que está en armonía con Dios. Cada uno de estos cuatro caps. muestra que el cristiano está libre de algún poder que solía dominarlo. El cap. describe la primera de estas nuevas libertades: el cristiano está libre de la ira o castigo de Dios. “En consecuencia” (v. 1) indica que la enseñanza de Pablo en este cap. continúa con aquella sobre la justificación en 3.21—4.25. El hecho de estar en armonía con Dios (“justificados mediante la fe”) da un rumbo diferente a la vida, que se caracteriza como “paz con Dios.” Esto sig. que hay una correcta relación con Dios y la enemistad está terminada. Esto ocurre “por medio de él,” i.e. Jesucristo. Pablo repite esta frase muchas veces en los caps. 5—8. “Esta gracia” (v. 2) sig. el amor inmerecido de Dios. Pablo está describiendo nuestra posición presente ante Dios: por medio de Cristo “tenemos acceso” a su amor. Al igual que la justicia y la paz, este amor es un hecho presente. Lo que ahora poseemos (la gracia de Dios) es la base de nuestra esperanza de recibir más (la gloria de Dios). En vv. 3-5 Pablo dice algo sorprendente: nos gloriamos en el sufrimiento. Pablo da las razones para esto, ya que el sufrimiento produce buenos frutos en nuestras vidas, a saber: (1) Perseverancia. La palabra sig. que, a pesar de los sufrimientos, continuamos sin desesperarnos (2.7). (2) Entereza. La palabra encierra

22 MARTÍN LUTERO: RO 5.8 “Pero preguntas dónde pueden hallarse y de dónde provienen la fe y la confianza. Por cierto, es sumamente necesario saberlo. Primero, sin duda, no provienen de tus obras ni de tus méritos, sino sólo de Jesucristo, gratuitamente prometidas y dadas. Así dice San Pablo en Romanos 5.8.” ML.

quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando AMOR: RO 5.8 Pág. 1562 todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9  Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más SANGRE: RO 5.9 Pág. 1562 razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios! 10 Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él RECONCILIACIÓN: RO 5.10-11 Pág. 1562 mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida! 11  Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.

la idea de probar algo para ver si es verdadero o genuino, o de una sola pieza (Stg 1.3, 12; 1 P 1.7). (3) Esperanza. La palabra expresa certidumbre y confianza en relación con el futuro. La esperanza es fe en el futuro. (4) No defrauda. La palabra sig. que no falla. La esperanza no es en vano, pues tiene el éxito asegurado, pues no depende de los hombres sino de Dios. En los vv. 5-8 Pablo describe lo que Dios ha hecho por su pueblo. Se ref. a la obra de Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. (1) Lo que hizo el Padre: nos amó (v. 5b). Esta es la base de todo lo que como cristianos hemos recibido de Dios. Esto es gracia. Las dos manifestaciones principales en que podemos ver el amor de Dios son en la muerte de Cristo y a través del Espíritu Santo. (2) Lo que hizo el Hijo: murió por nosotros (v. 6; Jn 3.16; 1 Jn 4.10). Pablo dice tres cosas sobre la muerte de Cristo. Cristo murió, primero, “cuando éramos incapaces de salvarnos;” segundo, “en el tiempo señalado;” y, tercero, lo hizo “por los malvados.” (3) Lo que hizo el Espíritu Santo: nos regeneró. El amor de Dios se ha manifestado en la muerte de su Hijo por nosotros, pero experimentamos este amor por medio de la obra del Espíritu Santo en nosotros. Ese amor fue “derramado… en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.” En los vv. 9-11 Pablo describe cuán grande es el amor de Dios. Hace esto por medio de un contraste entre lo que Dios ya ha hecho y lo que él va a hacer. El propósito de Pablo es ayudar a los cristianos a estar seguros de que si ahora pertenecen a Dios serán suyos por siempre. En v. 11 Pablo usa la palabra “reconciliación,” que sig. colocar a dos personas (o grupos de personas) en un estado de paz. Dios nos reconcilió consigo mismo


23 De Adán, la muerte; de Cristo, la vida

12 Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la *humanidad, porque todos pecaron.a 13 Antes de promulgarse la ley, ya existía el pecado en el mundo. Es cierto que el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley; 14 sin embargo, desde Adán hasta Moisés la muerte reinó, incluso sobre los que no pecaron quebrantando un mandato, como lo hizo Adán, quien es figura de aquel que había de venir. 15  Pero la transgresión de Adán no puede compararse con la gracia de Dios. Pues si por la transgresión de un solo hombre murieron todos, ¡cuánto más el don que vino por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, abundó para todos! 16  Tampoco se puede comparar la dádiva de Dios con las consecuencias del pecado de Adán. El juicio que lleva a la condenación fue resultado de un solo pecado, pero la dádiva que lleva a la *justificación tiene que ver conb una multitud de transgresiones. 17  Pues si por la transgresión de un a. 5:12 En el griego este versículo es la primera parte de una oración comparativa que se reinicia y concluye en el v. 18. b. 5:16 resultado … con. Alt. resultado del pecado de uno solo, pero la dádiva que lleva a la justificación fue resultado de.

MARTÍN LUTERO: RO 5.15 “La diferencia entre gracia y dádiva es que gracia significa propiamente benevolencia o favor de Dios que él abriga consigo mismo hacia nosotros y que le inclina a darnos a Cristo, al Espíritu con sus dones.” ML.

cuando nos justificó por medio de la muerte de Cristo (5.1). Todo lo que nos queda por hacer a nosotros es simplemente recibir su amistad y reconciliarnos con él. La enemistad fue causada enteramente por nosotros; la paz es lograda enteramente por Dios (Ef 2.14). 5.12-21. En estos vv. Pablo presenta las dos familias humanas (de Adán y de Cristo). El indicador del tema continúa siendo que “tenemos paz con Dios.” En esta corta sección el apóstol no está describiendo alguna libertad particular de los cristianos (como lo hace en el resto de los caps. 5—8). Aquí está explicando cómo una persona puede sig. tanto para toda la raza humana. Hay una conexión real entre Cristo y la humanidad. Esto sig. que Cristo realmente pone fin a la equivocada relación de los seres humanos con Dios y les trae la nueva vida descrita en 3.21—5.11. El tema de estos vv. es muy simple. Es una comparación entre Adán y Cristo; entre la obra de Adán y la obra de Cristo; entre los efectos de la obra de Adán y los efectos de la obra de Cristo. Si bien la enseñanza es simple (esp. en

ROMANOS 6 MARTÍN LUTERO: RO 5.16-18 “La salvación llega sólo por la justificación gratuita divina. Por la única roca sólida que llamamos la doctrina, lugar de la justificación, queremos decir que somos redimidos del pecado, de la muerte y del diablo, y somos hechos partícipes de la vida eterna, no por nosotros… sino por la ayuda desde afuera, por medio del Hijo de Dios, Jesucristo.” ML.

solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de un solo hombre, Jesucristo. 18 Por tanto, así como una sola transgresión causó la condenación de todos, también un solo acto de justicia produjo la justificación que da vida a todos. 19  Porque así como por la desobediencia de uno solo muchos fueron constituidos pecadores, también por la obediencia de uno solo muchos serán constituidos justos. 20  En lo que atañe a la ley, ésta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, 21  a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Muertos al pecado, vivos en Cristo

6

¿Qué

concluiremos? ¿Vamos a persistir en el pecado, para que la gracia abunde? 2 ¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo BAUTISMO: RO 6.2-4 Pág. 1562 podemos seguir viviendo

vv. 18-19, que nos guían a su sig.), muchos cristianos, esp. en AL, la han encontrado difícil de entender. La tendencia es a pensar en la raza como una colección de individuos separados, que tienen poca relación unos con otros. Los judíos no pensaban de esta manera, ni tampoco Pablo. Él enseña que todos los seres humanos se pertenecen mutuamente, porque todos son descendientes del primer ser humano. Cuando Adán se rebeló contra Dios, su rebelión fue la nuestra; y las consecuencias de su rebelión nos afectan también a nosotros. Pero ahora Jesús, a diferencia de Adán, ha obedecido a Dios en forma perfecta. Si estamos relacionados a él, entonces su obediencia llega a ser nuestra. “En Adán” nosotros pecamos, somos culpables delante de Dios y morimos. “En Cristo” nosotros obedecemos, somos justos y vivimos. 6.1-14. En este cap. Pablo afirma que somos libres del pecado. El indicador del tema del pasaje es “muertos al pecado.” Pablo comienza planteando una pregunta (v. 1), que surge de lo que ha


ROMANOS 6 en él? 3 ¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? 4  Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo *resucitó por el podera del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. 5 En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. 6 Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; 7  porque el que muere queda liberado del pecado. 8 Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. 9  Pues sabemos que Cristo, por haber sido *levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene

24 MARTÍN LUTERO: RO 6.11-13 “Nadie está libre de malos apetitos. Pero debe luchar continuamente contra ellos y tiene que hacerlo. Aunque esto traiga desasosiego y disgusto, es, no obstante, ante Dios obra grata. Con esto hemos de consolarnos y de conformarnos. Los que creen que con el tiempo puedan frenar tal tentación, sólo se encienden más. Aunque la tentación quede quieta por un tiempo, vuelve más fuerte por el otro lado y encuentra la naturaleza más debilitada que antes.” ML.

a. 6:4 el poder. Lit. la gloria.

dominio sobre él. 10 En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios. 11  De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. 12  Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni obedezcan a sus malos deseos. 13  No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia; al contrario, ofrézcanse más bien a Dios como quienes han vuelto de la

dicho en 5.20b. Si Dios da esta gracia a los pecadores, ¿no deberíamos pecar más de modo de ganar una gracia mayor? Pablo quiere corregir esta mala interpretación de su enseñanza (ver 3.8). En los vv. 2-10 encontramos su respuesta, que es una explicación de lo que sig. vivir en Cristo, en cuatro partes. (1) Hemos muerto al pecado (v. 2). Nuestros cuerpos no murieron, pero nosotros sí en lo que hace al pecado (ir en contra de Dios). Nuestra vieja relación con el pecado llegó a su fin. (2) Hemos muerto al ser unidos a Cristo en el bautismo (vv. 3-5). Según Pablo, nuestro bautismo fue el momento de nuestra muerte y la señal de nuestra muerte. Cuando compartimos la muerte y la resurrección de Cristo en el bautismo, y por medio de la fe, nuestra vida vieja se terminó. (3) Hemos muerto con Cristo (vv. 6-8a, 10a). ¿Qué sig. esto? Según Pablo hay tres etapas en nuestra victoria sobre el pecado. Etapa 1: nuestra “vieja naturaleza fue crucificada con él” (v. 6a). Se ha terminado lo que éramos en el pasado: estábamos bajo la ira, en una mala relación con Dios, éramos sus enemigos, estábamos en Adán, éramos culpables, estábamos condenados, gobernados por la muerte. Ha comenzado lo que somos en Cristo: estamos en paz con Dios, en una correcta relación con él, somos sus amigos, somos justos, estamos justificados, tenemos vida. Etapa 2: nuestro “cuerpo pecaminoso ha perdido su poder” (v. 6b). El cuerpo pecaminoso es la naturaleza pecaminosa que vive en nuestros cuerpos y los usa. Es lo mismo que “el poder del pecado” que domina a todas las personas. Etapa 3: nuestro destino es “no seguir siendo esclavos del pecado” (v. 6c). Si el poder del pecado está destruido, entonces ya no seremos más gobernados por él. Nuestras vidas no serán dominadas por el pecado (v. 14). ¿Cuál es el sig. de “morir al pecado”? (vv. 2, 1011). No puede sig. que estamos libres de la influencia del pecado, porque no lo estamos. No puede sig. que estamos libres de pecar, porque no es así. Sí sig. que somos libres de la culpa y del castigo

del pecado, que es la separación de Dios, aun cuando todavía suframos las consecuencias del pecado en esta vida. (4) Hemos sido resucitados con Cristo (vv. 8b-10). Cristo murió y resucitó. Así como participamos de su muerte también participamos de su nueva vida y vivimos “para Dios,” i.e. tenemos comunión con él. Antes estábamos “en contra de Dios;” ahora estamos a favor de él. Esta es una realidad presente (“vivimos para Dios”) pero también futura (“viviremos con él,” v. 8b). Todas estas cuatro realidades imponen sobre nosotros un doble deber. Nuestro primer deber es entender qué sig. lo que nos ha ocurrido en Cristo (“considérense muertos… pero vivos,” v. 11). Nuestro segundo deber es asegurarnos de que nuestro comportamiento es coherente con nuestra nueva vida (vv. 12-14). Si entendemos lo que hemos sido y lo que somos, entonces debemos vivir conforme a ello. En los vv. 15-23 el apóstol discute la realidad de que el creyente es esclavo de la justicia. Pablo comienza este párrafo con otra pregunta, que es similar a la del v. 1, pero enfatiza la Ley. Si estamos libres de la Ley de Dios, ¿sig. esto que estamos libres para pecar? Pablo responde así: (1) La completa libertad es una imposibilidad (v. 16). (2) Los cristianos son como esclavos a quienes Cristo ha liberado. En razón de que han estado de acuerdo en ser comprados por él y en pertenecer a él, son libres del servicio a su viejo amo, el pecado. Servir a Cristo es servir a la justicia (vv. 17-18). (3) Esta comparación con la esclavitud no es una descripción científica o exacta; es una imagen literaria tomada de la vida real (v. 19a). (4) Pablo resume su enseñanza en el v. 19b. Él ha demostrado cómo el pecado aumenta en el mundo (cap. 1), pero el cristiano debe aumentar en justicia. La palabra “santidad” aquí es lo opuesto a iniquidad y sig. una vida que agrada a Dios. (5) En los vv. 20-23, Pablo describe en detalle el contraste entre la vieja y la nueva esclavitud. En cada una de ellas hay un amo, una libertad, una recompensa o beneficio, y un resultado final.


25 muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos de justicia. 14 Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia.

Esclavos de la justicia 15 Entonces,

¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera! 16 ¿Acaso no saben ustedes que, cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son *esclavos de aquel a quien obedecen? Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia. 17  Pero gracias a Dios que, aunque antes eran DOCTRINA CRISTIANA: RO 6.17-18 Pág. 1562 esclavos del pecado, ya se han sometido de corazón a la enseñanzaa que les fue transmitida. 18  En efecto, habiendo sido liberados del pecado, ahora son ustedes esclavos de la justicia. 19  Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su *naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la *santidad. 20  Cuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la justicia. 21 ¿Qué fruto cosechaban entonces? OBEDIENCIA: RO 6.15-16 Pág. 1562

MARTÍN LUTERO: RO 6.19 “Santificación es cuando a un vaso se lo retira del servicio a lo profano y se lo destina al servicio de lo sagrado, como el mismo apóstol lo expone [en Ro 6.19].” ML.

ROMANOS 7 ¡Cosas que ahora los avergüenzan y que conducen a la muerte! 22 Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. 23  Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Analogía tomada del matrimonio

7

Hermanos,

les hablo como a quienes conocen la ley. ¿Acaso no saben que uno está sujeto a la ley solamente en vida? 2 Por ejemplo, la casada está ligada por ley a su esposo sólo mientras éste vive; pero si su esposo muere, ella queda libre de la ley que la unía a su esposo. 3  Por eso, si se casa con otro hombre mientras su esposo vive, se le considera adúltera. Pero si muere su esposo, ella queda libre de esa ley, y no es adúltera aunque se case con otro hombre. 4  Así mismo, hermanos míos, ustedes murieron a la ley mediante el cuerpo crucificado de Cristo, a fin de pertenecer al que fue *levantado de entre los muertos. De este modo daremos fruto para Dios. 5  Porque cuando nuestra *naturaleza pecaminosa aún nos dominaba,b las CARNE: RO 7.5, 18, 25 Pág. 1562 malas pasiones que la ley nos despertaba actuaban en los miembros de nuestro cuerpo, y dábamos fruto para muerte. 6  Pero ahora, al morir a lo que nos tenía subyugados, hemos quedado libres de la ley, a fin de servir a Dios con el nuevo poder que nos da el Espíritu, y no por medio del antiguo mandamiento escrito.

a. 6:17 a la enseñanza. Lit. al modelo de enseñanza.

b. 7:5 cuando … dominaba. Lit. cuando estábamos en la *carne.

7.1-25. En este cap. Pablo afirma que somos libres de la Ley. El indicador del tema es “muertos a la Ley.” Este cap. está estrechamente relacionado con el cap. 6, puesto que explica las palabras “ya no están bajo la ley” (6.14). Pablo comienza el cap. 7 con una ilustración de la ley humana (vv. 1-3), luego presenta una nota indicadora del tema que trata: “murieron a la ley” (v. 4). La Ley de Dios nos condena porque la hemos quebrantado, pero ahora que pertenecemos a Cristo estamos reconciliados con Dios aparte de la Ley. Por lo tanto, somos libres de su condenación, i.e. “no estamos bajo la ley.” Esta enseñanza no es muy difícil de entender, pero sí suscita un problema. Si Cristo nos hace libres de la ley, parece como si la Ley fuese mala, como el pecado o como si fuera el resultado del mal, como la ira o la muerte. Por eso, Pablo agrega dos párrafos para mostrar que la Ley es buena. (1) En los vv. 7-13 muestra, por su

propia experiencia en tratar de guardar la Ley de Dios, que no es la Ley la que es mala sino nuestro pecado. Antes de hacerse cristiano, Pablo experimentó la Ley de tres maneras. Primero, por la Ley entendió que muchos de sus pensamientos y acciones eran malos (vv. 7, 9). Segundo, la Ley también aumentó los deseos pecaminosos de Pablo (vv. 8-9, 11; ver 5.20; 7.5). Tercero, la Ley condenaba a Pablo por su pecado (vv. 10-11). (2) En los vv. 14-25 usa un lenguaje vívido para mostrar que la Ley de Dios todavía lo afecta. Si bien está libre de ella como camino para ganar la aprobación de Dios, todavía es una parte importante de su vida. De hecho, es más importante para él ahora que lo que fue antes de llegar a ser cristiano, porque ahora la ama y quiere guardarla, aunque muchas veces fracase en el empeño. Esta es la “lucha” de la vida cristiana. Esto muestra que los cristianos reconocen a la Ley como buena.


Biblia Nueva Reforma  

Brochure promocional de la Biblia Nueva Reforma, Pablo A. Deiros editor. Traducción NVI. © Editorial Peniel

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