Issuu on Google+


VIDAS SECRETAS DE

GRANDES ARTISTAS


Primera edición: octubre de 2009 Primera reimpresión: junio de 2010 Segunda reimpresion: marzo de 2011 Secret Lives of Great Artists Elizabeth Lunday © Quirk Productions, Inc., 2008 Agencia literaria: Ute Körner Literary Agent, S.L., Barcelona (www.uklitag.com) © de la presente edición: Editorial Océano, S.L., 2011 Milanesat, 21-23 · 08017 Barcelona · www.oceano.com Traducción de David Cifuentes Camacho Diseño de cubiertas: Doogie Horner Diseño de interiores: Karen Onorato Ilustraciones: Mario Zucca Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra sólo se puede hacer con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra, diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org). ISBN: 978-84-7556-663-4 DEPÓSITO LEGAL: B-953-LIII Impreso en España / Printed in Spain 90027500411


ELIZABETH LUNDAY ILUSTRACIONES DE MARIO ZUCCA

VIDAS SECRETAS DE

GRANDES ARTISTAS LO QUE NUNCA SE REVELÓ DE LOS GRANDES MAESTROS DE LA PINTURA Y LA ESCULTURA

TRADUCCIÓN DE DAVID CIFUENTES


SUMARIO 7

INTRODUCCIÓN

10

JAN VAN EYCK 1390 – 9 de julio de 1441

17

SANDRO BOTTICELLI 1 de marzo 1445 – 17 de mayo de 1510

24

LEONARDO DA VINCI 15 de abril de 1452 – 2 de mayo de 1519

33

ALBERTO DURERO 21 de mayo de 1471 – 6 de abril de 1528

40

MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI 6 de marzo de 1475 – 18 de febrero de 1564

48

ARTE DE LA ÉPOCA: RAFAEL SANZIO (6 de abril de 1483 – 6 de abril de 1520)

49

MICHELANGELO MERISI DA CARAVAGGIO 29 de septiembre de 1571 – 18 de julio de 1610

58

REMBRANDT VAN RIJN 15 de julio de 1606 – 4 de octubre de 1669

66

JOHANNES (JAN) VERMEER hacia el 31 de octubre de 1632 – 15 de diciembre de 1675

74

FRANCISCO DE GOYA 30 de marzo de 1746 – 16 de abril de 1828

82

ARTE DE LA ÉPOCA: LA VENUS DE MILO (DESCUBIERTA EN 1820)

84

JACQUES-LOUIS DAVID 30 de agosto de 1748 – 29 de diciembre de 1825


93

DANTE GABRIEL ROSSETTI 12 de mayo de 1828 – 10 de abril de 1882

102

ÉDOUARD MANET 23 de enero de 1832 – 30 de abril de 1883

110

JAMES M C NEILL WHISTLER 11 de julio de 1834 – 17 de julio de 1903

119

EDGAR DEGAS 19 de julio de 1834 – 27 de septiembre de 1917

127

PAUL CÉZANNE 19 de enero de 1839 – 22 de octubre de 1906

136

AUGUSTE RODIN 12 de noviembre de 1840 – 17 de noviembre de 1917

144

CLAUDE MONET 14 de noviembre de 1840 – 5 de diciembre de 1926

153

HENRI ROUSSEAU 21 de mayo de 1844 – 2 de septiembre de 1910

160

VINCENT VAN GOGH 30 de marzo de 1853 – 29 de julio de 1890

169

ARTE DE LA ÉPOCA: UKIYO-E Y LA INFLUENCIA DE HOKUSAI

171

GEORGES SEURAT 2 de diciembre de 1859 – 29 de marzo de 1891

179

GUSTAV KLIMT 14 de julio de 1862 – 6 de febrero de 1918

186

EDVARD MUNCH 12 de diciembre de 1863 – 23 de enero de 1944

196

HENRI MATISSE 31 de diciembre de 1869 – 3 de noviembre de 1954

206

PABLO PICASSO 25 de octubre de 1881 – 8 de abril de 1973

216

ARTE DE LA ÉPOCA: ARTE AFRICANO


217

EDWARD HOPPER 22 de julio de 1882 – 15 de mayo de 1967

226

DIEGO RIVERA 8 de diciembre de 1886 – 24 de noviembre de 1957

236

MARC CHAGALL 7 de julio de 1887 – 28 de marzo de 1985

244

MARCEL DUCHAMP 28 de julio de 1887 – 2 de octubre de 1968

252

GEORGIA O’KEEFFE 15 de noviembre de 1887 – 6 de marzo de 1986

260

M. C. ESCHER 17 de junio de 1898 – 27 de marzo de 1972

268

RENÉ MAGRITTE 21 de noviembre de 1898 – 15 de agosto de 1967

275

SALVADOR DALÍ 11 de mayo de 1904 – 23 de enero de 1989

284

FRIDA KAHLO 6 de julio de 1907 – 13 de julio de 1954

292

ARTE DE LA ÉPOCA: ARTE PRECOLOMBINO

293

JACKSON POLLOCK 28 de enero de 1912 – 11 de agosto de 1956

302

ANDY WARHOL 6 de agosto de 1928 – 22 de febrero de 1987

311

BIBLIOGRAFÍA

312

ÍNDICE

317

AGRADECIMIENTOS


INTRODUCCIÓN

N

o todos los artistas tuvieron vidas tumultuosas y atormentadas. De hecho, muchos de ellos vivieron de una manera bastante vulgar, disfrutaron del éxito de sus carreras y murieron

a su debido tiempo. Pero algunos de los más famosos artistas fueron dando tumbos de crisis en crisis. Rembrandt vio desaparecer todas sus posesiones mundanas a causa de una humillante bancarrota. Jacques-Louis David estuvo a punto de perder la cabeza durante la Revolución francesa. Y a Andy Warhol le disparó una feminista radical. Algunos desarrollaron graves adicciones (sí, tú, Dante Gabriel Rossetti), unos cuantos estuvieron fichados como criminales (¿de qué te quejas, Henri Rousseau?) y al menos uno golpeaba regularmente a su esposa (eh, Edward Hopper, no es una excusa el que ella diera tan fuerte como le daban). Aun así, no todos los artistas lo tuvieron tan difícil. Marc Chagall, por ejemplo, creció en una familia muy unida por el amor y la fe; a diferencia de Leonardo da Vinci, que era hijo ilegítimo, de Jackson Pollock, cuya familia se hundió en la pobreza, y de Georgia O'Keeffe, que vio a su padre sucumbir en el alcoholismo crónico y a su madre morir de tuberculosis. Tampoco todos tuvieron dramáticas relaciones amorosas. Jan Vermeer adoraba a su esposa (o eso parece, ya que la pareja tuvo quince hijos). En este sentido, Claude Monet fue completamente diferente: empezó a acostarse con su futura segunda esposa cuando la primera se estaba muriendo de cáncer; o Pablo Picasso, quien pasó por momentos difíciles para mantener a todas sus amantes. La compleja relación de Diego Rivera y Frida Kahlo también tuvo sus correspondientes momentos destacables, incluyendo dos ceremonias de matrimonio y el asesinato de una figura política del siglo XX . Ahora bien, algunos artistas evitaron totalmente ese tema: el –según se cuenta– célibe Miguel Ángel creía que la abstinencia aumentaba la esperanza de vida, y vivió para cumplir los ochenta y ocho años.


8 - VIDAS SECRETAS DE GRANDES ARTISTAS

Tampoco se puede afirmar que todos los artistas estén locos. Es verdad que Edvard Munch creía que los desconocidos que veía en el tren eran policías enviados para espiarle, y Vincent van Gogh tuvo aquel asunto con su oreja, pero se trata de excepciones. Paul Cézanne, con su miedo mórbido a ser tocado, y Salvador Dalí, con sus inusuales tendencias sexuales, posiblemente no eran dementes, tan sólo un poco... raros. En este libro he reunido las historias más escandalosas sobre los principales artistas –todo ese buen material que los profesores de historia del arte dejan fuera. Por supuesto, he tenido que ser selectiva–. Los grandes artistas no empiezan con el Renacimiento o acaban con la muerte de Andy Warhol, y no se limitan al trabajo de estos treinta y cinco personajes. He escogido a los artistas más fáciles de reconocer por el público –esos cuyos cuadros y esculturas inundan nuestra vida diaria, impresas en alfombrillas para el ordenador, en lápices, en bolsas y en carteles. Aquí se enterarán de qué artista fue condenado por asesinato, quién murió de sífilis y quién firmó órdenes de ejecución. Descubrirán qué dos artistas tuvieron musicales de Broadway basados en sus pinturas, y quién apareció como artista invitado en El barco del amor. Averiguarán quién sugirió que disparar una pistola era una manera aceptable de llamar la atención de un camarero y quién organizaba orgías en la sala de estar de su casa. Por el camino encontrarán a unos cuantos reyes incompetentes, un par de papas corruptos, una horda de viles nazis y al menos un notorio comunista. No todas las historias tienen final feliz, y puede que descubra que su pintor favorito era un adúltero, un estafador, un sinvergüenza o algo peor. Pero una cosa es segura: nunca volverá a mirar el arte cómo hasta ahora. Cuando vuelva a visitar un museo, podrá divertir a sus amigos y molestar a los guías turísticos con las salidas de tono de los ilustres artistas cuyas obras llenan las salas de exposiciones. Con su nueva perspectiva sobre los desnudos de Miguel Ángel, los nenúfares de Monet y las Marilynes de Warhol estará listo para contribuir con una cita ingeniosa a las conversaciones de las pretenciosas fiestas cóctel o añadir una anécdota escandalosa a un aburrido escrito trimestral. Por supuesto, no debe permitir que todas estas habladurías se interpongan en su apreciación del arte. Cualquier persona puede pintar como un maestro y seguir siendo un imbécil. Por otra parte, conocer las pruebas y los traumas que han sufrido muchos artistas puede ayudar a comprender su


INTRODUCCIÓN - 9

éxito final, y un detalle biográfico puede arrojar nueva luz sobre una composición difícil de entender. Al final, quizá deberíamos estar contentos de que la mayoría de los artistas murieran de alguna otra cosa que no fuese aburrimiento. Muchos de los mejores vivieron al límite del caos, allí donde nace el gran arte.


PABLO PICASSO 25 DE OCT. DE 1881 – 8 DE ABRIL DE 1973

SIGNO DEL ZODÍACO: ESCORPIO NACIONALIDAD: ESPAÑOLA OBRA DESTACADA: GUERNICA (1937) MUSEO REINA SOFÍA, MADRID TÉCNICA: ÓLEO SOBRE LIENZO ESTILO ARTÍSTICO: EXPRESIONISMO/SURREALISMO/CUBISMO «La pintura no está hecha para decorar las habitaciones. Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo.»


PA B LO P IC A S S O - 2 0 7

¿

Q

uién es este tipo? Más grande que la vida, más grande que grande, imposible de abarcar. Si se trata de hablar sobre su arte, antes hay que decidir a qué Picasso nos estamos refi-

riendo: ¿al innovador inventor del cubismo, al artista neoclásico de la década de 1920 o al pintor político de la de 1940? Tampoco su vida personal fue mucho más coherente. ¿Es el Picasso real el mujeriego con una lista interminable de amantes? ¿El imbécil sin corazón al que una de sus ex amantes llamó «moralmente despreciable»? ¿El viejo amargo que se negaba a ver a sus propios hijos? ¿O el amante carismático, amado esposo y amigo leal? Para intentar comprender a Picasso hay que verlo como uno de sus retratos cubistas. Al igual que en el cubismo a veces se ven los dos perfiles de un rostro, hay que mirar todas las caras de Picasso a la vez. No es fácil hacerse una idea de este hombre sorprendente e intimidante. Pero ¿quién dijo que el cubismo fuera fácil?

ANALIZAR A PABLO A Picasso lo bautizaron con el sonoro (y largo) nombre de Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Clito Ruiz y Picasso; pero mejor que nos quedemos con el simple Pablo. Creció rodeado de mujeres, entre ellas su obstinada madre, su abuela, cuatro tías, varias primas y dos hermanas, y todas ellas lo mimaron hasta extremos ridículos. Su padre, José Ruiz, era un artista de mediano talento que trabajaba como conservador en un museo regional. Enseñó a su hijo a pintar, y para cuando Pablo cumplió los doce años lo había aventajado tanto en talento, que papá le regaló sus propios pinceles y jamás volvió a pintar. Más tarde Pablo empezó a firmar sus cuadros con el apellido de su madre, Picasso, en lugar del de su padre, acaso como homenaje a la fuerza primaria de ésta. A los trece años Picasso se matriculó en una escuela de artes, en una clase con alumnos de veinte años. Tras pasar por varias academias de Barcelona y Madrid, se trasladó a París. Sin hablar francés y en la absoluta miseria, consiguió sobrevivir comiendo poco y alquilando con amigos pisos muy baratos. Con el tiempo pudo permitirse tener un apartamento para él solo, que compartió con su nueva amante, Fernande Olivier, y un montón de perros, gatos, ratones y un pequeño mono. (A Picasso le encantaban sus


208 - VIDAS SECRETAS DE GRANDES ARTISTAS

mascotas, pero no las cuidaba demasiado bien. Tenían que espabilarse para encontrar comida: cuando un gato emprendedor conseguía traer a casa una salchicha, se alimentaba con ella toda la familia.)

EL MEJOR BURDEL Picasso estuvo pintando durante varios años en adustos tonos de azul, una época que en lo sucesivo sería conocida como el período azul, al que siguió un ligeramente más alegre período rosa. Con el paso de los años, sus líneas se fueron haciendo más gruesas y empezó a utilizar formas simples, como óvalos, triángulos y círculos, para describir objetos y figuras. Por esa misma época, Picasso conoció el arte africano y quedó hechizado por las formas poderosas y la audaz abstracción de las máscaras ceremoniales. Estas dos influencias –la abstracción geométrica y las máscaras africanas– se unieron en un cuadro revolucionario de finales de 1907, Las señoritas de Aviñón, llamado así por un antiguo prostíbulo situado en las Ramblas de Barcelona. El cuadro muestra a cinco prostitutas que se muestran ante los clientes para que las inspeccionen. Las señoritas está compuesto por perfiles afilados. Un pecho es un simple triángulo, y una pierna, un bloque que sobresale; varias caras de mujer parecen máscaras africanas. Hasta los partidarios más acérrimos de Picasso se quedaron atónitos ante el cuadro. El coleccionista Leo Stein lo despachó diciendo que era «divertido»; la hermana de Stein, Gertrude, lo llamó «un verdadero cataclismo», y el marchante Ambrose Vollard lo describió como «la obra de un loco». Incluso hoy en día, con los ojos entrenados por un siglo de arte moderno, este cuadro nos sigue retando. Picasso pone en cuestión toda la tradición de la pintura del desnudo femenino. Deliberadamente evoca modelos de belleza, y luego los echa por tierra.

EL CUBISMO SIGNIFICA NO TENER QUE ADMITIR NUNCA QUE ERES UN VAGO Las señoritas anunciaban el siguiente período artístico de Picasso. En el otoño de 1908 él y su amigo Georges Braque enviaron al Salón de Otoño varios cuadros con una perspectiva completamente desconocida en los que deshacían sus temas en múltiples superficies. Henri Matisse comentó con menosprecio que los cuadros eran sencillamente como «pequeños cubos». El término cuajó, y así fue como nació el cubismo.


PA B LO P IC A S S O - 2 0 9

En el cubismo los temas se rompen y se recomponen en formas geométricas. Como no se da preeminencia a un solo punto de vista, se debe ver el objeto de frente y de lado a la vez. Muy pronto el cubismo se convirtió en el primer «ismo» del arte moderno: hordas de artistas debatían frenéticamente sus verdaderos objetivos y enfoques, y al poco tiempo al estilo le endosaron normas y teorías intelectuales, pocas de ellas respaldadas por Picasso. Por lo menos en aquel momento ya estaba ganando suficiente dinero para trasladarse a un apartamento decente, aunque siguió siendo tan vago como siempre. Sus amigos describen al artista viviendo entre montones de papeles, recibos, lienzos, botellas vacías y cortezas de pan, entre los cuales había estrechos senderos que conducían al baño o al caballete.

TODO SOBRE LAS MUJERES Entre tanto, Fernande se fue del mugriento nido y Picasso inició una relación con Marcelle Humbert, a la que llamaba Eva. El comienzo de la Primera Guerra Mundial deshizo su círculo de artistas, y la vida se le hizo aún más desalentadora cuando Eva murió de tuberculosis en 1916. Al año siguiente se le encargó que diseñara decorados y trajes para los Ballets Rusos, y se enamoró de la bailarina rusa Olga Koklova. Se casaron en 1918. El fin de la guerra y el embarazo de Olga (su hijo Paulo nació en 1921) sacó a relucir en Picasso un deseo de tradicionalismo. Entró en un período neoclásico, en el que pintaba escenas de madres con hijos e imágenes de la mitología griega. Sin embargo, a mediados de la década de 1920 su relación con Olga se había deteriorado hasta convertirse en una serie de berrinches, escenas y enfados. La pareja se separó formalmente en 1927, pero Picasso se negó a divorciarse de ella porque, según la ley francesa, se debían repartir su –en ese momento– considerable patrimonio. En lugar de eso, empezó su affair con Marie-Thérèse Walter, con la que tuvo una hija, Maia. Eso no le impidió una nueva relación en 1936 con una famosa fotógrafa, Dora Maar. La conoció en el café de Les Deux Magots; ella se quitó los guantes, colocó la mano en la mesa y se puso a clavarse un cuchillo entre los dedos. Cuando falló el tiro, la sangre salpicó. Picasso quedó hechizado.

TOMAR UNA POSTURA Picasso había celebrado la creación de la República española en 1931, pero se sintió desesperado cuando en 1936 estalló la Guerra Civil, especialmente


210 - VIDAS SECRETAS DE GRANDES ARTISTAS

cuando las fuerzas nacionales sitiaron su ciudad natal, Málaga. En abril de 1937 el pueblo indefenso de Guernica quedó arrasado tras el bombardeo de los aviones de la Luftwaffe. Es triste tener que decir que, actualmente, 1.600 víctimas no parece una cifra tan importante, pero en 1937 fue algo extremadamente impactante. Picasso se sintió inmediatamente inmerso en una batalla fundamental entre el bien y el mal. Tiempo atrás le habían pedido que pintara un gran mural para el pabellón español en la Exposición Internacional de París, y decidió representar los horrores del bombardeo. El resultado es el enorme lienzo Guernica –casi 4 metros de alto por más de 8 de ancho–. Pintado en blanco, negro y gris, el cuadro evoca deliberadamente las fotografías de los periódicos y comparte con ellas la misma cualidad de documento extraordinario. Un soldado, rodeado por mujeres que lloran, yace roto en el suelo, como una estatua cortada en trozos. Un caballo herido grita y un toro amenazador avanza por la izquierda. Por encima, una bombilla eléctrica brilla como un ojo que todo lo ve. Los dos toques de esperanza son una vela que sostiene una mujer que se lanza sobre el conjunto y una pequeña flor que crece al lado del soldado abatido. Con el Guernica Picasso se convirtió en el heredero del legado de Francisco de Goya, ya que utilizó todas las técnicas del arte moderno para pintar la verdad del sufrimiento humano. Sintió que había encontrado su vocación en la lucha contra las fuerzas del mal a través de su arte, pero la apuesta fue más fuerte cuando las tropas alemanas rompieron la línea Maginot e invadieron Francia. El peligro que corría Picasso era real. Había adoptado una postura pública en contra del fascismo, se había proscrito su obra como «degenerada» y se sospechaba (equivocadamente, pero eso no importa) que era judío. Su primer instinto fue escaparse, y pudo haberse marchado a Inglaterra, a Estados Unidos o a Sudamérica. Sin embargo, deliberadamente se quedó en París. Fue la decisión más valiente de su vida. Picasso soportó un desfile sin fin de oficiales alemanes por su estudio. Inspeccionaban una y otra vez sus papeles y lo interrogaban acerca del paradero de artistas judíos. Picasso sencillamente sonreía y les daba una tarjeta postal con la reproducción del Guernica. Según dicen, una vez el embajador alemán cogió dicha tarjeta y comentó con desprecio: «¿Ha hecho usted esto, señor Picasso?». «No –contestó– lo hicieron ustedes». Aunque la mayoría de sus biógrafos dudan de la veracidad de la historia, es fácil imaginar al presuntuoso artista adoptando una postura tan firme.


PA B LO P IC A S S O - 2 1 1

ROBUSTA CABRA VIEJA De alguna manera, Picasso sobrevivió a la ocupación, y la liberación de París marcó el inicio de un período de fama notable. Se convirtió en la primera celebridad artística y algunos críticos dicen que su obra se vio afectada por ello. El estilo de sus últimos años es muy dispar. Realizó piezas políticas parecidas al Guernica, cuadros de influencia cubista y paisajes llenos de color casi al estilo de Matisse. Una de sus últimas obras más notables es la escultura de una cabra preñada, que se titula La cabra. Realizada con materiales de desecho entre los que se incluyen cartulina, yeso, jarros rotos y una cesta vieja para el vientre, se trata de una obra perversamente divertida, en la que la cabra parece a la vez absurda y desafiante. La vida personal del artista siguió siendo complicada. Hacia 1944 había iniciado una relación estable con Françoise Gilot, con la que tuvo dos hijos, Claude y Paloma, pero ella se cansó de los líos amorosos de Picasso y lo abandonó en 1953. La siguiente relación larga fue con Jacqueline Roque, a la que conoció cuando ella tenía veintisiete años y él setenta y dos. Se casaron en 1961, unos años después de la muerte de Olga. Jacqueline adoraba a su marido –le gustaba besarle la mano y se refería a él como el Sol–, y sus hijos y amigos se quejaban de que los había apartado de la vida de Picasso. La verdad es que el artista había empezado a tener ganas de privacidad, especialmente después de que Gilot publicara un libro muy poco halagador sobre él. Picasso se mantuvo notablemente sano y enérgico hasta finales de la década de 1960, y murió de un ataque al corazón en abril de 1973. Su legado fue asombroso. Dejó tras él unos 1.900 cuadros, 3.200 piezas de cerámica, 7.000 dibujos, 1.200 esculturas y 30.000 obras gráficas. Igual de asombrosa es su influencia, tan profunda como la de Miguel Ángel cuatrocientos años antes. Cualquier artista después de él ha tenido que reconocer su trabajo, ya sea para construir a partir de éste o bien para renunciar a ello. No importa qué opinión se tenga de Picasso, tenemos que admitir que, tras él, el arte de Occidente ya no fue el mismo.


PA B LO P IC A S S O - 2 1 3

! CORRUPCIÓN MORAL Picasso tuvo una vida muy agitada y dejó una estela de devastación tras él. Dora Maar sufrió una crisis nerviosa cuando la abandonó para irse con Françoise Gilot. Paulo, su homónimo hijo mayor, nunca tuvo más carrera o meta que hacer de chófer para su padre y acabó convertido en un alcohólico desesperado. Los hijos de Gilot, Claude y Paloma, salieron de la vida de su padre cuando su madre escribió un libro revelador; su última esposa, Jacqueline, incluso los dejó fuera del funeral de su padre. Esta angustia no acabó con la muerte de Picasso. Marie-Thérèse Walter se colgó y Jacqueline Roque Picasso se pegó un tiro. Incluso la siguiente generación se vio afectada: la hija de Paulo, Marina, escribió un libro en el que culpaba a su abuelo de su desgraciada infancia, y su hermano Pablito se mató bebiendo peróxido. Dora Maar seguramente ya había intuido algo cuando le dijo a Picasso: «Como artista puede que seas extraordinario, pero moralmente hablando eres despreciable».

EL GRAN ROBO Seguramente recuerden el más famoso atraco de arte de la historia de uno de los capítulos anteriores, el robo de la Mona Lisa en 1911. Pero puede que no sepan que Pablo Picasso se vio, si bien accidentalmente, implicado en él. Todo empezó varios años antes, cuando el poeta Guillaume Apollinaire, buen amigo de Picasso, se hizo amigo de un belga libertino llamado Géry Piéret, al que contrataba de vez en cuando como secretario. En 1907 Piéret visitó el Louvre y salió del mismo con dos pequeñas esculturas ibéricas de piedra escondidas bajo el abrigo (los sistemas de seguridad del museo no eran lo que se diría muy

PABLO PICASSO ERA UN VAGO REMATADO, QUE VIVÍA ENTRE MONTONES DE PILAS DE PAPEL, RECIBOS, LIENZOS, BOTELLAS VACÍAS Y CORTEZAS DE PAN, A LO QUE HAY QUE AGREGAR UNA COLECCIÓN DE PERROS, GATOS, RATONES E INCLUSO UN PEQUEÑO MONO.


214 - VIDAS SECRETAS DE GRANDES ARTISTAS

«herméticos» en aquellos días). Le dio las estatuas a Apollinaire, quien se las llevó a Picasso. En 1911, cuando Piéret perdió un montón de dinero en las carreras de caballos, Apollinaire le echó un cable. Como agradecimiento, Piéret robó otra estatua del Louvre y se la regaló al poeta. Unos días más tarde la noticia de la desaparición de la Mona Lisa era portada en todos los periódicos. Piéret decidió que podía sacar algo de dinero de aquella situación: llevó su más reciente obra robada a un periódico y les contó la historia de que la había sustraído para demostrar la ineficacia del sistema de seguridad del museo. Por supuesto, la policía le sonsacó toda la historia, y a los pocos días Picasso y Apollinaire se vieron en prisión. Los dos hombres lo confesaron inmediatamente todo, y los policías parisinos se dieron cuenta de que los desventurados artistas no tenían conexión alguna con el caso de la Mona Lisa. Los dejaron libres a los pocos días, con la condición de que devolvieran las estatuas robadas. Hasta nuestros días, la descripción del catálogo oficial de las estatuas apunta que estuvieron «temporalmente en posesión del señor Picasso».

NUESTRAS BOMBAS SON AHORA MUCHO MÁS INTELIGENTES Sin duda, el Guernica, al exponer la brutalidad de la guerra fascista, tuvo mucho poder en su tiempo, y no perdió ni un ápice de su fuerza en los años siguientes. En febrero de 2003 el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, se presentó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para explicar los argumentos de Estados Unidos a favor de la guerra en Irak. Después de su discurso, él y los miembros del Consejo de Seguridad salieron al pasillo para hablar con los periodistas. Las cámaras de televisión mostraron más tarde a Powell y a los demás líderes internacionales de pie ante una gran cortina azul. ¿Qué había detrás de la cortina? Una reproducción del Guernica. Parece ser que los funcionarios de las Naciones Unidas creyeron que podría ser «poco apropiado» hablar sobre el inicio de un nuevo conflicto bélico teniendo de fondo una de las representaciones más emblemáticas de las atrocidades del hombre. Buen reclamo.


PA B LO P IC A S S O - 2 1 5

LA VIDA IMITA EL ARTE La amistad con la escritora Gertrude Stein no sólo le proporcionó una generosa clienta y le abrió las puertas al más fascinante Salón de París, sino que también dio lugar a una de sus tempranas obras maestras. Comenzó un retrato de Stein en 1905, pero se estuvo peleando con el rostro y sólo después de más de noventa sesiones lo consiguió acabar, para gran desilusión de Stein. Luego Picasso se marchó de vacaciones a España, donde realizó lienzos que enfatizaban una nueva angulosidad y geometría. A su regreso, Picasso volvió a tomar el retrato y repintó el rostro de Stein. Sus rasgos se convirtieron en una máscara, con la boca esbozada en una firme línea, la mejilla oval y los ojos en forma de almendras asimétricas. A sus amigas nos les gustaba el cuadro, pero a Stein sí, y afirmó con su típica prosa retorcida: «Soy yo, y es la única reproducción de mí que siempre será yo misma, para mí». Cuando los amigos hacían ver a Picasso que la imagen del cuadro no se parecía en absoluto a Stein, éste simplemente contestaba: «Ya se parecerá». Tenía razón. Cuando Stein envejeció, sus rasgos se fueron acercando cada vez más a los del cuadro.



8764c