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EDITORIAL

n los albores de una nueva primavera; en el cenit del tiempo de penitencia y reflexión que vivimos y que comenzamos un miércoles de ceniza; cuando los rayos de ese sol que va a morir en el ocaso de roya alargan las tardes prolongando la luz, el color y la vida. Cuando la espera se va tornando en impaciencia; fiel a la cita, y ya van tres, presentamos un nuevo número de la revista Pasión y Glorias que edita el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Estepa. Nuevamente queremos mostrar la diversidad de temas que existen alrededor de nuestras Hermandades y Cofradías. La formación, la fe, la historia, la música, el arte, lo cotidiano, todo forma parte de este mundo, pretendiendo con ellos hacer una publicación limpia y sincera, atrayente al lector y agradable en su lectura. A tal fin hemos contado con un abanico de importantes firmas que ponen su impronta en cada uno de los artículos aquí recogidas, desde estas líneas nuestro más sincero agradecimiento a todos los colaboradores tanto escritos como gráficos, como también a las empresas anunciantes, así como a Editorial MIC que ha sido la encargada, una vez más, de dar forma a los archivos sueltos y recogerlos en esta más que interesante publicación. Los días que ya se asoman. Así hacía referencia el Pregonero de la Semana Santa 2018 a este tiempo de vísperas y recordaba que este experiencia de fe no se puede quedar solo en un ahora, sino que ha de ser vivida durante todo el año matizando “lo contradictorio de la pena que nos causa cuando todo acaba en la noche santa de la pascua al cerrarse las puerta de otra Semana

Santa. Pero nada ha terminado, porque Cristo va a resucitar para embriagarnos de amor y llenarnos de la fuerza que nos permita hacer realidad todo el año aquello que venimos de vivir”. Y no le falta razón porque los cofrades, sean de penitencia o gloria, como cristianos auténticos, como miembro de iglesia debemos dar testimonio y ejemplo de compromiso serio. Oímos y leemos hasta la saciedad que los pilares básicos donde se asienta nuestras Hermandades son la Formación, el Culto y la Caridad, pero no somos capaces de poner en práctica aquello “que venimos de vivir”, de poner en verdadero valor esa trilogía de palabras con acciones que muestren que el cofrade es un hombre activo, lleno de experiencia de fe, ávido de aprendizaje y consciente que en el darse está el verdadero sentido de todo. Y es que el camino de la conversión está en Cristo y seguir sus enseñanzas; decir si como lo hizo María y no renunciar nunca a la verdad del evangelio.

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SUMARIO  Editorial.

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 Saluda del Presidente del Consejo.

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 Saluda del Sr. Alcalde.

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 Que se me trabe la lengua y que me falle la voz.

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 Lo primero la cruz.

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 La banda sonora de la Semana Santa. 9  Un carrete de 35 mm.

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 Memoria Anual Curso Cofrade 2018-2019.

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 Entrevista al Pregonero de la Semana Santa 2019 D. Carlos Llamas González.

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 La Cofradía y Capilla de las Benditas Ánimas del Purgatoria y el Cristo del Amor. 20  375 años del Patronato de la Inmaculada Concepción de Ntra. Sra. sobre España. Su devoción en Estepa. 24  El lugar de los jóvenes en las Hermandades.

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 Historia del Pregón de la Semana Santa de Estepa. 28

Vivamos en plenitud “los días que ya se asoman”. Dejémonos enamorar por Cristo Resucitado. Llevemos a la Virgen en esos tiempos de gloria que también pronto asomarán, todas nuestras oraciones y plegarias. Que no nos quedemos solo en las vísperas, sino que hagamos realidad las enseñanzas de aquel que dio su vida por nosotros.

 “Porque es la Pascua, el paso del Señor”.

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 El consuelo de la oración.

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 Una merienda exquisita.

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 Semana Santa en Clausura.

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 El cartel de la Semana Santa de Estepa 2019. Descripción.

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Que la lectura de esta revista sirva también para ahondar en lo nuestro, para profundizar en la fe y para conocer, si cabe, un poco más de nuestras Hermandades.

 La Saeta.

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 Artículo del Foro Cardenal Niño de Guevara.

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Un afectuoso saludo de parte de todos los que hacemos Pasión y Glorias y que la disfruten.

 He aquí que Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. 44  Acerca de la Imagen de la Virgen de la Esperanza.

P A S I O N Y G L O R I A S E S T E P A Marzo 2019 Núm. 3 E D I T A : Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Estepa E Q U I P O R E D A C T O R / C O R R E C T O R : Ezequiel A. Díaz Fernández, Miguel Ángel Carmona Rodríguez, José Joaquín Luque Jurado, Macarena Martín Carrero, Sergio Castellano Carmona, José Manuel Pérez Gamito. I M P R I M E : Editorial MIC P O R T A D A : Cartel de la Semana Santa de Estepa 2019 Autor: Juan Fernández Robles. I N T E R I O R C O N T R A P O R T A D A : Cartel de las Glorias de Estepa 2019. Diseño: Antonio Fernández González F O T O G R A F Í A S : Miguel Ángel Carmona Rodríguez, Iván Amador Pérez, Quino Castro y archivos particulares colaboradores. El Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Estepa quiere agradecer públicamente la colaboración de todas las personas que han participado en la revista Pasión y Glorias Estepa 2019, en especial a todas las Empresas y Entidades que aparecen en esta publicación, ya que sin su colaboración hubiera sido prácticamente imposible que este ejemplar se hubiese podido editar. Pasión y Glorias Estepa es una revista abierta a todas las opiniones, pero no necesariamente se identifica con la de sus colaboradores y entrevistados.

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PASION Y GLORIAS

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JESÚS GUERRERO REINA Presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Estepa

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n año más ve la luz “Pasión y Glorias”. El tercero ya. Parece que se va consolidando como publicación periódica del Consejo de Hermandades de esta Ciudad y como punto de referencia y de consulta de muchos de sus lectores. Siempre me sentiré afortunado y orgulloso de pertenecer a esta Institución, en la que estoy desde hace aproximadamente 14 años, primero como vocal, después como Secretario, y los últimos ocho años como Presidente, y me encuentro en estos momentos en mi última etapa como tal, ya que a mediados de este año deben celebrarse elecciones en el Consejo.

Y digo afortunado y orgulloso tanto en el día de hoy por esta publicación de calidad y contenidos de tanto interés, como en el día a día de estos 14 años, en los que he tenido la oportunidad de poder estar al servicio de mi pueblo y de mi Iglesia desde la Institución que actualmente presido. No puedo dejar pasar la ocasión, y decir que, tras varios años, y gracias a la generosidad de nuestro Párroco, este Consejo dispone ya de Sede donde poder ejercer sus funciones y poner en marcha diversos proyectos. La Parroquia nos ha cedido un espacio noble y espacioso anexo a la Iglesia del Carmen, donde desde hace algún tiempo se han llevado a cabo los trabajos de adecuación y decoración. Seguramente, cuando estés leyendo estas líneas, ya se habrá bendecido e inaugurado dicha Sede. No quiero robaros más tiempo, ya que las siguientes páginas son bastante más interesantes. Simplemente desearos unos días de Cuaresma y Semana Santa especiales espiritualmente y una feliz celebración de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Recibid un abrazo en Cristo y su Bendita Madre María Santísima Inmaculada. l

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SALUDA DEL

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ALCALDE ANTONIO JESÚS MUÑOZ QUIRÓS Alcalde de Estepa

n año más la Cuaresma llena nuestro pueblo de tradición. En puertas de una nueva Semana Santa, quiero agradecer al Consejo General de Hermandades la oportunidad que nos brinda de dirigirnos a la ciudadanía desde esta revista, que podemos afirmar, ya forma parte de nuestro pueblo.

Hagamos válido ese refrán de “a la tercera va la vencida” porque Pasión y Glorias en esta, su tercera edición, se convierte ya en la revista de la Semana Santa de Estepa. Una Semana Santa que no me cansaré de decir que no es más que el resultado del sentir de todo un pueblo que ama y cuida sus tradiciones. Y ahí estamos nosotros, como Presidente del Ayuntamiento de Estepa, confirmo que el apoyo que brinda la institución municipal a sus tradiciones no ha sido nunca motivo de duda. Un año más permanecemos a vuestro lado para todo lo que desde nuestra posición podamos aportar. El nombramiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía no es solo un título que colocamos al pie del cartel anunciador de la Semana Santa. Este galardón nos obliga y nos compromete a ser verdaderos custodios de nuestra tradición. El entramado socio cultural que supone la Semana Santa para un pueblo como Estepa, hace que la fiesta religiosa se convierta también en fiesta turística, patrimonial y gastronómica. Seguimos apostando por nuestro Concurso de Dulces de Cuaresma, en el que nuestros pasteleros profesionales se dan la mano con muchas estepeñas y estepeños que cada año desempolvan una libreta antigua donde se guardan las recetas de los “regalos”. Delicias para el paladar con nombres tan sugerentes como “ochíos, roscos trenzados, magdalenas, mostachones,

roscos tontos, cocochas, y un sin fin de dulces que contribuyen a que el recuerdo se convierta en el pilar principal de la fiesta y de la Semana Santa estepeña. ¡Qué sería de nuestro rico Patrimonio artístico sin la Semana Santa! Tallas de infinita riqueza, golpes de gubia que se han convertido en imágenes veneradas por todo pueblo. Ropas y mantos que visten y adornan nuestros titulares; bordados de historia que las hermandades atesoran con un mimo exquisito. Pasos y canastillas, repujados y dorados que son el resultado de un saber hacer y de una delicadeza sin igual. Los más suculentos adornos florales ven la luz en estos días. Todo esto y mucho más es la Semana Santa de Estepa, la que todos vivimos intensamente y la que padres y madres se encargan de inculcar a sus hijos. Las nuevas generaciones vienen empujando fuerte y la tradición ha calado en ellos de modo que la fiesta tiene asegurado su futuro. Todo ello es motivo de satisfacción para nosotros como estepeños y de forma muy especial para mí como alcalde de este pueblo. Por nuestra parte, lo digo todos los años, podéis seguir contando con nuestra ayuda y nuestro apoyo. Ya tenemos listos todos los servicios que desde el Ayuntamiento aportamos para que la Semana Santa luzca en todo su esplendor. Desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrección, vivamos la Semana Grande como en Estepa sabemos hacer, con Pasión. Enhorabuena al Consejo General de Hermandades por esta publicación, “Pasión y Glorias”, la revista de la Semana Santa. l

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QUE SE ME TRABE LA LENGUA Y QUE ME FALLE LA VOZ G I N É S G O N Z Á L E Z D E L A B A N D E R A R O M E R O . Director Espiritual y Pregonero 2018

El Señor está con nosotros. Sí, Él está hoy con nosotros. Porque cuando dos o más nos reunimos en su nombre, y hoy nosotros nos hemos reunido sólo en su nombre, Él está en medio. Sí, hoy nos hemos reunido sólo y únicamente por ti Señor, para anunciar a Estepa, nuestro pueblo, que Tú nos has regalado la salvación con tu vida entregada y la entrega de tu vida. Sabiendo que lo que viviremos la semana que viene en las calles de esta ciudad, es el homenaje con el que intentamos corresponder a la generosidad con la que Tú nos regalas tu infinito amor. Hoy Señor, Tú estás en medio de nosotros, porque eres Tú quien nos has reunido y nos has invitado, a ésta, tu casa, para que gritemos con fuerza a los cuatro vientos, y que así, todos puedan descubrir lo que has sido capaz de hacer por nosotros.

A ti Señor, que despilfarras amor amando hasta el extremo a aquellos que ni aun queriendo y deseándolo sabemos corresponderte. A ti Señor, que siendo niño, antepusiste los asuntos de tu Padre, es decir, nosotros, al amor que sientes por tu Madre para que ella supiera regalarnos paz ante el dolor. A ti Señor, que no te importó ser aclamado y caminar entre Hosannas y palmas que portaban en las manos aquellos que más tarde gritaron tu muerte a voces pidiendo la cruz, tu Victoria, sin dejar de amarlos nunca. A ti Señor, que perdonaste, acogiste y dejaste servir en tu nombre a todos los hombres al mismo que te abandonó y tres veces te negó ante tus acusadores dejando a tu Madre sumergida en el dolor. A ti Señor, que aceptaste y aceptas los azotes sin quejarte, regalándonos tu espalda sin jamás perder la confianza en un Padre que te invita a anunciarnos la Esperanza ante la desolación. A ti Señor, que ante la mirada dolorosa de tu Madre abrazas una cruz, que nuestros pecados hacen pesar cada día, y necesitas la ayuda de aquel Cireneo que quiera servirte compartiendo su amor hacia ti con los demás.

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A ti Señor, que pierdes la salud en el Calvario, llenando de amargura los ojos de tu Madre, para que sepamos aceptar la cruces que la vida nos impone. A ti Señor, que en esa misma cruz derramas desde el costado abierto tu desmedido amor para que encontremos consuelo en este Valle, a veces lleno de lágrimas, en el que anhelamos vivir . A ti Señor, que no te importó llenar a tu Madre de Angustia, al tomar en su brazos tu cuerpo muerto, para que supiéramos comprender la inmensidad de tu infinita misericordia. A ti Señor, que dejas sola a tu madre al entrar en el sepulcro, signo de una muerte vencida por tu amor, para que nosotros podamos alcanzar la vida que regalas tras la resurrección. A ti Señor, que lo has dado todo por nosotros, haciéndote hombre, conociendo nuestra carne y sintiendo con nuestro corazón; enseñándonos a caminar en esta vida que sólo Tú transformas en eterna con tu entrega desmedida. A ti y sólo a ti Señor, quiero dedicar estas palabras, y que así, en este día, seas sólo Tú, mi Dios, el que escribe y el autor, y que no destaque yo; que nadie me felicite, que pase desapercibido, y que resplandezcas Tú; que quedemos deslumbrados por el amor que derrochas; qué no sean mis palabras, sino lo que hablan de ti, lo que inunde de pasión, lo que nos haga vibrar abrasando el corazón; que se me trabe la lengua y que me falle la voz, que yo me haga pequeño y que brilles Tú, Señor. l


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LO PRIMERO LA CRUZ C ARLOS AMIGO VALLE JO

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Cardenal Arzobispo Emérito de Sevilla

nte la expectación del pueblo que espera impaciente la salida de la procesión, se abren las puertas del templo. Lo primero que aparece es la cruz, la cruz de guía. Es como la señal y el pregón que dirige y anuncia lo que van a ver las gentes por las calles de la ciudad, que no será otra representación sino de un misterio religioso que se refiere a Cristo y a cuanto con él se relaciona. No habrá que esperar otra proclamación sino la de la ejemplaridad de un hombre entregado por completo a hacer el bien, servir a cuantos necesitaban de su ayuda y señalar los caminos para conocer a Dios. Es Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Personalidad única que seduce y lleva a una identificación tal que colma por completo la vida de quien desea unirse a la familia de los llamados a la fe y el bautismo.

Quien desee venir conmigo, advierte Cristo, no puede olvidar en momento alguno la obligación de tener que llevar la cruz y todo lo que ella representa. El camino puede estar cargado de dificultades, de sufrimientos, de incomprensiones, de tropiezos y resbalones de todo tipo. No habrá que perder de vista la cruz de guía, pues solamente así se podrá sentir que el yugo y la carga que promete Cristo son ligeros y suaves de llevar y sentir. La cruz más pesada no suele ser la que está sobre los hombros, sino la del amor que se lleva en el corazón. Es el olvido de las personas a las que se quiere, el quebranto de la fidelidad, los desprecios, las humillaciones, la marginación, las heridas a la honra, el desprecio y la calumnia…

Por el contrario, el amor sacrificado para sacar adelante a la familia, el cuidado del pobre y del enfermo, la comprensión y el apoyo a quien fuera deshonrado, el defender la justicia y el derecho, tener sentimientos de bondad y misericordia, nobleza de corazón y brazos abiertos para acoger y ayudar. Este comportamiento no solo se comprende sino que llena de paz el corazón. ¿Será que estamos creados para el bien, y por eso no cuesta nada valorarlo? ¿El mal, en cambio, nos duele y molesta? San Agustín se lamentaba de que en su vida no encontraba la verdad que con tantas ansias buscaba, ni tampoco llega esa paz interior del corazón siempre tan deseada. Todo ello ocurría hasta que, como el mismo santo dice, se encontró con la persona de Jesús. Había llegado la luz y el camino. Un tanto de lo mismo le sucede al hombre de todos los tiempos. Busca ideas, proyectos, organizaciones, empresas, etc., que no acaban de colmar deseos y sentimientos de haber alcanzado una meta. Cuando sea elevado en la cruz atraeré hacia mí todas las cosas. La profecía se viene cumpliendo cada día, pues, al final, en la anchura, profundidad y altura del corazón de Cristo se aprende a vivir conforme al más acabado modelo de hombre perfecto y conocido: el Hijo del Dios vivo, Jesucristo. Este es el camino que dirige a la santidad, deseo que estoy seguro está en el corazón de cada uno de los que componen todas las hermandades y Cofradías de esa querida Ciudad de Estepa.l

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LA BANDA SONORA DE LA SEMANA SANTA JESÚS J. ESPINOSA DE LOS MONTEROS PÉREZ Músico, Compositor y Director de la Banda de El Saucejo

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os resultaría muy extraño concebir un Miércoles Santo por el Carril de las Monjas sin el sonido de los crótalos de la Hermandad del Calvario, un Lunes Santo sin el tambor rasgado y lúgubre de Las Angustias o un Martes Santo de Madrugá en la Calle Torralba sin el sonido indeterminado de los timbales que acompañan al cortejo de la Hermandad de los Estudiantes, o bien el Miserere que interpreta Amigos de la Música cada Viernes Santo, el toque inconfundible del tambor romano de la hermandad de Paz y Caridad, las esquilas de los pachones de la Hermandad de San Pedro, el primer sonido de la rampa de San Sebastián a la salida de la Borriquita, el sonido de despedida del Sábado Santo o el aleteo de las palomas de la Paz a su salida, son algunos elementos que constituyen la verdadera esencia musical de este pueblo en su Semana Mayor.

Todo estepeño/a guarda en su memoria un momento de su vida, una imagen, un recuerdo imborrable de alguna cofradía por algunas de las calles de este pueblo, pero seguramente no podrá olvidar aquella música que sonaba en aquel instante, esa marcha procesional que irremediablemente permanecerá impregnada en su alma de por vida. Es el poder que tiene este noble arte, su construcción tímbrica y su conexión con nuestro hemisferio cerebral encargado de la capacidad auditiva van a provocar en nosotros una experiencia gozosa. Contaba yo con apenas unos 11 años de edad cuando pertenecía a las filas de la Banda Amigos de la Música de Estepa, aquel año como cada Martes Santo, la Hermandad de San Pedro encaraba la calle Cristo de la Sangre cuando el maestro mandó poner la partitura de “Amarguras”, mi pregunta era la siguiente,

¿por qué una marcha procesional que dura 7 minutos en una calle de una dificultad extrema para el cuerpo de costaleros y capataces? La respuesta se produjo enseguida, ahí apareció en mí la conexión de la música con uno de los momentos más sensacionales de nuestra Semana Santa. Los acordes nacionalistas del maestro Manuel Font y de Anta parecían encajar a la perfección con el roce de las corbatas en los balcones, esa magia que yo viví aquel día aún se mantiene y cada vez que toco la marcha “Amarguras” mi interpretación me traslada a aquel día y a aquel momento. La música procesional andaluza goza aproximadamente de más de 150 años de existencia, su aportación fue clave para entender la conexión que existe hoy entre el público y cualquier colectivo musical relacionado con la música procesional. Hay que recordar que


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mucho antes de que aparecieran nombres de compositores como José Gabaldá, Eduardo Lucena, Font Marimont... la música que solía interpretarse en los cortejos tenía el sello de Mendelssohn, Chopin, Beethoven, Petrella. Todos ellos tenían un carácter totalmente fúnebre y por general correspondían a movimientos de las más destacadas Sinfonías o fragmentos operísticos. Esta música estaba destinada para acompañar a las imágenes, para dar aún más tenebrosidad a la imagen de Cristo Crucificado o de su amada Madre bajo palio.

su esquema formal es fuente de inspiración para compositores de hoy en día, la temática que más predomina en nuestra Semana Santa es de carácter alegre.

Poco a poco, los repertorios de las bandas militares que estaban repletos de adaptaciones empezaban a gozar de ciertos tintes netamente andaluces, a autores citados anteriormente, le tenemos que sumar Manuel Font y de Anta “Soleá dame la Mano” (1918), o el jerezano Germán Álvarez Beigbeder “Desamparo” (1907). A partir de ahora la música va a tener un carácter nacionalista por el despliegue de sus acordes, y su sonoridad va a tener una conexión muy estrecha con nuestro sentimiento andaluz y cofradiero. Es a partir de Manuel López Farfán cuando la música pasará de ser absolutamente fúnebre a representar elementos levemente más alegres como puede ser la obra “Pasan Los Campanilleros” (1924) o “La Estrella Sublime” (1925).

Quizás sea Julio Páez Cano el primer compositor en dedicar una pieza a nuestra Semana Santa, aunque este nombre no

En la actualidad, la música procesional sigue la estela de su pasado, Manuel López Farfán sigue interpretándose hasta la saciedad,

Tanto ha evolucionado el género que en nuestro propio pueblo podemos contar con música cofrade escrita específicamente para acompañar a las imágenes devocionales. Compositores contemporáneos que han escrito marchas para el género de Agrupación Musical, Banda de Cornetas y Tambores, Banda de Música y Música de Capilla.

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sea muy conocido en el seno de las cofradías estepeñas, responde al compositor de “Calvario” dedicada al cristo homónimo y que sirve como banda sonora que inicia la estación de penitencia de la hermandad de negro cada Madrugá de Miércoles Santo. La música es intangible y por tanto es uno de los elementos que estarán presentes siempre en nuestra Semana Santa, es por ello que debemos cuidar a nuestros colectivos musicales que han surgido en nuestro pueblo en los últimos 30 años, mi profesor de dirección de Orquesta Miguel Romea me indicaba que “el nivel cultural de los pueblos queda determinado por el nivel musical de sus bandas de música”. l

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UN CARRETE DE 35 MM QUINO CASTRO Fotógrafo

finales de los años ochenta comencé a hacer fotografías con ninguna intención más allá de la simple curiosidad que suponía montar un carrete de 35 mm en una vieja Yashica que pedía prestada a Manolo Olmedo y de quien seguía sus primeros consejos para tomar una instantánea que tardaba 15 días en tenerla en mis manos en forma de papel. Desde entonces he hecho millones de fotos y la Semana Santa suponía el momento perfecto para practicar: modelos de todo tipo, color, tiempo y luz, mucha luz, la base y el secreto de cualquier fotografía. Por aquellos años ochenta y principios de los noventa había que mirar a Francisco Arias para saber donde colocarse y poder obtener la mejor foto de un paso de Semana Santa. Él estaba en la cresta de la ola. Luego todo cambió, aprendes y desaprendes lo aprendido hasta entonces.

¿FOTÓGRAFO COFRADE O COFRADE FOTÓGRAFO?

Siempre me enseñaron que mientras antes descubras el tipo de fotos que quieres hacer todo irá mejor y no perderás tiempo ni dinero en equipos que quizás luego no uses. Y aquí llega la gran dicotomía, si eres cofrade antes que fotógrafo, pasarás años disparando tu cámara y llenando tu ordenador de imágenes que bien servirán para entregar como estampitas en la Función Principal de tu hermandad. Si por el contrario eres fotógrafo y te gusta la Semana Santa, irás un poco más allá y tus fotos serán la envidia de otros compañeros que quizá no sepan captar el sentido artístico de la fiesta.

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Creo que lo que realmente importa es que tengas algo que contar y aprendas los parámetros técnicos suficientes para expresarlo con una fotografía. Lo demás es todo eso de la “inspiración” y la expresión artística innata de cada persona.

COMPROMISO DEL FOTÓGRAFO Considero el retrato intencionado como la disciplina más compleja dentro del amplio espectro que ofrece la fotografía. La fotografía de Semana Santa no requiere de una voluntad propia del modelo para hacer un retrato, es más, se podría hacer un reportaje cofrade sin incluir un retrato con lo que ello conlleva. Por lo tanto, la Semana Santa se presenta como una oportunidad perfecta para hacer fotos sin premeditaciones y sin necesidad de pedir permiso. El fotógrafo suele hacer su trabajo de forma solitaria, ensimismado en su cámara y en el momento que le rodea, a partir de ahí dispara y dispara. Pero esto conduce irremediablemente hacia una conducta quizás demasiado imparcial, donde la mayoría de las fotos que se hacen son “robadas”, es decir, tomadas sin la percepción de la persona que finalmente quedará inmortalizada en la instantánea. Esta opción es válida en los primeros

pasos que damos como fotógrafo, una vez superado eso, debemos progresar y asumir un compromiso mayor con el entorno social en el que nos movemos. El buen fotógrafo debe ir un poco más allá y, sin pretensiones, ser el centro invisible del momento que fotografía, el fotógrafo debe ser aceptado y al mismo tiempo ignorado por los protagonistas de la escena. James Nachtwey es un mago haciendo eso, pero claro, el nunca fotografió la Semana Santa, para eso tenemos a otra maga: Cristina García Rodero, su reportaje de la Semana Santa de Puente Genil es un ejemplo a seguir, incluso a imitar, por todo aquel que le guste esta disciplina que para nada es fotografía cofrade, aunque si fotos de la fiesta. Por cierto tuvimos la visita sorpresa de Cristina García Rodero el pasado 3 de mayo, Fiesta de la Santa Cruz, en Estepa y ahí sigue, fotografiando con la misma ilusión que que el primer día.


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la procesión, justo cuando más cosas de interés ocurren, esas mismas que podían ser fotografiadas. Hoy parece que eso ha cambiado y los responsables de cada hermandad entienden la valía que tienen esas fotografías para su día a día y también para la cartelería y otras publicaciones de la propia hermandad.

DE LO CONSCIENTE A LO IRREFLEXIVO La tecnología digital ha democratizado la fotografía, con el riesgo que eso supone, hoy hay tres veces más cámaras alrededor de los pasos procesionales y quizás eso desluzca la estética del momento. Misteriosamente, ese aumento de cámaras no está proporcionalmente ligado a un aumento de la calidad de las fotografías que vemos. Es cierto que las redes están inundadas de imágenes, pero el nivel de exigencia del espectador también ha subido y ya no nos impresiona un cartel de Semana Santa si no va acompañado de cielos imposibles, enfoques extremos, y matices de colores que ni siquiera existen en la realidad de una tarde de luz y color de primavera.

LA LUZ La Semana Santa está pensada para colmar plenamente nuestros cinco sentidos. Desde el año 325 (Concilio de Nicea) siempre se hace coincidir con la primera luna llena de la primavera, de ahí que cambie de fecha cada año. No es casual que la Semana Santa coincida con un momento del año donde la luz lo invade todo. Momento crucial para las sensaciones, saciamos nuestra mirada con colores, humo, luces, tonos y muchos momentos prestos a ser congelados en nuestra cámara. Se suceden cientos de escenas y momentos susceptibles de ser captados con un cámara de fotos.

EL FOTÓGRAFO, NOTARIO DEL TIEMPO Siempre he estado convencido del valor que supone para una hermandad contar con un archivo fotográfico importante y ordenado,

donde la procesión de cada año quede inmortalizada. Lo que ocurre cada Semana Santa, alcanza un nuevo valor con los años. El tiempo que pasa sobre una fotografía la convierte, no solo en un recuerdo grato de mirar una y otra vez, sino también en una prueba notarial de la salida procesional, aunque solo sea por ver que flores llevó un paso hace veinte años, o como cambian las calles por donde pasan los cortejos. Hoy la fotografía cofrade está sumamente bien valorada, pero no siempre fue así. Hubo un tiempo donde las hermandades pecaron de no saber valorar el trabajo de un fotógrafo a pie de calle y formando parte del cortejo procesional. Algunas llevaron su estricto reglamento hasta situaciones absurdas, negando la presencia de las cámaras delante de un paso o prohibiendo la entrada a los templos en los momentos previos a la salida de

La fotografía ha pasado de ser un acto premeditado y voluntario a ser algo casi inconsciente. El fotógrafo antes era reflexivo y eso lo convertía precisamente en artista. No es fotógrafo todo el que hace fotos, solo

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el que es consciente de que las hace. Existe hoy día una proclividad a fotografiarlo todo. Lo súbito del disparo de la cámara de un teléfono móvil convierte el momento en efímero y a veces también en vulgar. La realidad ya no nos interesa, si no es vista a través de la cámara de un teléfono. Invito a reflexionar: la realidad, aunque dure unos segundos, puede llegar ser más bella que la imagen congelada y eterna de ese mismo momento. Apelo a la coherencia y a la capacidad de pensar antes de disparar. Observar y ponderar antes de apretar el disparador, el regreso a la fotografía como forma de expresión, de tu expresión como fotógrafo y como persona, incluso como cofrade, si formas parte de ese mundo. La gratuidad de clic nos lleva a abusar del dedo índice sobre el disparador, quizá habría que mirar más antes de apretar el botón. Esta Semana Santa, invito a bajar la mirada. Por suerte, el rostro de la imagen que procesiona permanece inalterable, no cambiará su gesto, pero el de la gente que mira hacia arriba es un muestrario de expresiones y muecas que convierten los momentos triviales en sugerentes y enigmáticos. Solo tienes que estar ahí para captarlos con tu cámara. l

Mira, mira, piensa y dispara.

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CONSEJO GENERAL DE HERMANDADES Y COFRADÍAS DE ESTEPA

MEMORIA ANUAL CURSO COFRADE 2018-2019 A N T O N I O V. B U S T O S C A B E L L O El Secretario

Queridos Hermanos/as: Finalizado el curso 2018-2019, y en cumplimiento de lo que nuestros Estatutos preceptúan, llega nuevamente la hora de presentar la memoria de todas aquellas actividades que este Consejo ha desarrollado a lo largo de este ejercicio, tercero del presente mandato que preside D. Jesús Guerrero Reina.

ENERO El 16 de enero dio comienzo oficialmente el calendario de actividades de este Consejo con la visita pastoral a nuestro pueblo del Rvdo. Sr. D. Marcelino Manzano Vilches, Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradía, quien tras oficiar Santa Misa en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, la cual tuvo lugar a las 20:00 h., mantuvo una reunión informativa con todas las Hermandades y Cofradías que conforman este Consejo en la Casa Hermandad de San Pedro. Dentro también del mes de enero, concretamente el lunes 22, celebramos el primer Pleno del año 2018, de un total de seis a lo largo del presente curso 2018-2019 Finalmente, y para concluir con este mes, el lunes 29, tuvo lugar, en la Casa Hermandad de Paz y Caridad, la Asamblea General Ordinaria

FEBRERO Ya en el mes de febrero, el martes 13, se llevó a cabo la presentación oficial del Cartel anunciador de la Semana Santa de 2018, acto que, igualmente, sirvió para que el Pregonero de este año dirigiese sus primeras palabras a los cofrades estepeños congregados en el templo carmelitano.

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Como es costumbre, el acto dio comienzo a las 21:00 h., constituyendo el pórtico de la ansiada Cuaresma que, un día después, daría comienzo con la imposición de la ceniza. En el mismo, y como viene establecido ya

protocolariamente desde hace años, intervinieron el Sr. Presidente del Consejo, D. Jesús Guerrero Reina, el Sr. Hermano Mayor de la Hermandad a quien en el año en curso corresponde el cartel, en este caso, D. Gonzalo Márquez Machuca en representación de la Hermandad Sacramental de Ntro. Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, y el Sr. Pregonero de nuestra Semana Mayor, el Rvdo. Sr. D. Ginés González de la Bandera Romero, a quien se le hizo entrega de las tapas que habrían de custodiar su Pregón y se le impuso la medalla del Consejo, imposición que, igualmente, se procedió con el Sr. Presentador, que respondiendo a la invitación cursada por esta institución, asistía también al acto, D. Miguel González de la Bandera Romero. El cartel, dedicado como ya hemos dicho a la Hermandad del Viernes Santo, estaba basado en una instantánea del fotógrafo estepeño D. Miguel Ángel Carmona Rodríguez, y representaba un primer plano de la bellísima titular de esta querida hermandad, Ntra. Sra. de los Dolores, en su paso de palio, momentos después de haber hecho su entrada en el templo de San Sebastián, tras haber concluido la procesión del Viernes Santo, vislumbrándose al fondo, y en un segundo plano, la imagen portentosa de Ntro. Padre Jesús Asimismo, significar que el acompañamiento musical del acto corrió a cargo de la Capilla Musical Nuestra Señora de la Victoria, la cual, antecediendo a las intervenciones que se iban dando durante el acto, interpretó las siguientes composiciones: “Gustad y Ved”, “Christus factus est”, “Vigilate et Orate”, “Christi Dolorum”.

MARZO El 5 de marzo, dentro ya del tiempo litúrgico de la Cuaresma, un año más, el Consejo celebró su tradicional Vía Crucis, el cual, siguiendo el patrón de los dos últimos años, tuvo lugar en la Iglesia Parroquial de Santa María


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El acto penitencial, que daba comienzo a la 21:15 horas de la noche, estuvo presidido, como es costumbre, por la imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia, un crucificado que años atrás presidía cada Domingo de Pasión el Pregón de la Semana Santa de Estepa. La imagen, portada en unas andas por cuatro Consejeros y mandado por el Capataz del misterio del Dulce Nombre, D. Antonio Manuel Rodríguez Sánchez, miembro también de este Consejo, recorrió el interior del Templo al mismo tiempo que se leían las quince estaciones del Vía Crucis. En el acto, que congregó a un nutrido grupo de cofrades, participaron las trece Hermandades y Cofradías de Pasión y Gloria de la ciudad, representadas por sus Hermanos Mayores y miembros de Juntas de Gobierno y Grupos Jóvenes, portando una cruz y dos cirios El cortejo estuvo compuesto por la cruz parroquial con dos ciriales, fieles y miembros del Consejo, precedidos por el Rvd. Párroco de Santa María y San Sebastián, y Director Espiritual de este Consejo, D. Ginés González de la Bandera Romero y el Sr. Presidente del mismo, D. Jesús Guerrero Reina, portando cirios y, tras este, un cuerpo de acólitos precediendo a las andas del Señor de la Misericordia. Decir, que el acto se desarrolló con gran solemnidad y recogimiento, y siguiendo el protocolo de costumbre, si bien con una novedad que, sin duda alguna, le otorgó un mayor esplendor, y es que, por vez primera, el discurrir del Señor por las naves del templo matriz estuvo acompañando de la intervención de la capilla musical “Ntra. Sra. de la Victoria”, quien puso el toque más funesto a una noche fría y de recogimiento con piezas musicales de carácter fúnebre. El martes, 13 de Marzo, tuvo lugar la presentación de la segunda edición de la revista “Pasión y Glorias” que edita este Consejo, si bien la novedad este año es que dicha presentación se hizo conjuntamente con la de la Guía de Semana Santa que, anualmente, publica el Ilmo. Ayuntamiento de Estepa. El acto, que contó con la intervención del Sr. Alcalde, D. Antonio Jesús Muñoz Quirós, quien dio cuenta de la nueva edición de la Guía de la Semana Santa, y de D. José Joaquín Luque Jurado, Vicepresidente de este Consejo, quien hizo la propio con la revista “Pasión y Glorias, tuvo lugar en la Casa de la Cultura “Miguel de Cervantes”, donde se reunió un numeroso público ávido de conocer de primera mano el contenido de dichas publicaciones, las cuales, una vez hubo concluido el evento, se repartieron de forma gratuita entre los asistentes. Y siguiendo con el mes de Marzo, la Iglesia de Santa María de la Asunción, la Mayor y Matriz de Estepa, acogió en la mañana del 18 de marzo el Pregón de la Semana Santa de Estepa de 2018, el cual fue pronunciado por nuestro párroco y Director Espiritual, D. Ginés González de la Bandera Romero, quien contó con la estimable presentación de su hermano, D. Miguel González de la Bandera, el cual dedicó una cariñosas y fraternales palabras al pregonero, dándonos

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a conocer a su hermano mayor y recordando las vivencias que desde niños tuvieron en su casa de Sevilla, y que sirvieron de precioso pórtico a la bellísima exaltación que, minutos más tardes, pronunciaría D. Gines, quien tomando la palabra, abrió su corazón de par en par ante su pueblo, mostrándonos su fe con grandeza a través de los diversos tiempos y solemnidades de la Iglesia católica de Estepa, haciendo referencias a las hermandades penitenciales y de gloria estepeñas, así como a la celebración de la Eucaristía y Corpus Christi, con el Evangelio como verdadero guía para, utilizando las propias palabras del pregonero “ser una demostración de amor a Cristo Resucitado” Como dato de interés indicar que el acto estuvo presidido por el Rvdo. Sr. D. Andrés Ibarra Satrústegui, Vicerrector del Seminario Metropolitano de Sevilla, junto al cual, además del Pregonero y del Presentador, se encontraban las autoridades eclesiásticas y civiles de Estepa, así el Rvdo. Padre Guardián de la Comunidad Franciscana, el Sr. Alcalde, el Sr. Comandante de Puesto de la Guardia Civil, el Sr. Subinspector Jefe de la Policía Local y el Sr. Presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías. La Asociación Cultural “Amigos de la Música” de Estepa, en su XXX aniversario, puso el contrapunto musical al acto, interpretando la marcha “Coronación de la Macarena”, de Pedro Braña Martínez, como preámbulo de la presentación, la tradicional marcha “Amargura”, de Font de Anta, para dar paso al Pregonero, y el himno de Andalucía para cerrar el acto. Concluido el Pregón, y como marca el protocolo, Pregonero y Presentador fueron homenajeados en un almuerzo que tuvo lugar en el Salón “Santa María”, donde, uno y otro, pudieron sentir de primera mano el calor y el agradecimiento de los cofrades estepeños por la labor realizada, recibiendo, igualmente, los presentes de costumbre. Asimismo, decir que este acto sirvió también, como viene siendo tradicional, para presentar a quien va a tener la responsabilidad de pregonar nuestra Semana Mayor en el año de 2019, D. Carlos Llamas González. Y tras el Pregón, y con motivo de la celebración de la Semana Santa, desde el 25 al 31 de Marzo, el Consejo organizó, en la Plaza del Carmen y calle Mesones, la Carrera Oficial así como el Palco de Autoridades que preside el paso de las distintas Hermandades de pasión por la misma, dando a esta la seriedad y solemnidad que corresponde. Al respecto, decir que

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este año, si bien todas la Hermandades hicieron estación de penitencia por la Carrera Oficial, no obstante, dos de ellas se vieron afectadas por el mal tiempo, así la Hermandad de Ntro. Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y María Santísima de la Victoria, que tuvo que retrasar su salida procesional una hora, si bien ello no fue impedimento para hacer luego todo su recorrido, y la Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de los Dolores, que debido al intenso frio reinante en la tarde-noche del Viernes Santo y la amenaza de lluvia, hubo de recortar su recorrido procesional una vez discurrió por la Carrera Oficial.

ABRIL En este mes, dando cumplimiento a lo acordada previamente en una reunión del Pleno de Consejo, se inician los trabajos de traslado y amueblamiento de nuestra nueva sede, la cual pasa de estar ubicada en la calle Castillejos, núm. 12 a la Plaza del Carmen, núm. 6. Aprovechamos estas líneas para expresar nuestro más sincero agradecimiento a nuestro Párroco y Director Espiritual del Consejo, D. Ginés, por el ofrecimiento que en su momento hizo a este Consejo, al Ilmo. Ayuntamiento por su colaboración material y económico para tal menester y, finalmente, a los miembros del Consejo que han trabajado en esta labor para lograr que, por fin, esto sea una realidad y el Consejo cuente con una seda digna y a la altura de lo que representa esta institución

MAYO El domingo, 13 de mayo, se presentó en la Iglesia de Ntra. Sra. de los Remedios, a la finalización de la novena de la titular del templo, el cartel que anunciaban Las Glorias de nuestro pueblo para el año 2018, y que edita este Consejo. El acto fue presentado por nuestro Vicepresidente, D. José Joaquín Luque Jurado, y en el mismo contamos con la presencia del Sr. Alcalde, D. Antonio Jesús Muñoz.

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El cartel, obra del estepeño D Antonio Fernández González, consistía en una composición con las cinco imágenes titulares gloriosas de las Hermandades de Estepa: Ntra. Sra. de los Remedios, Santa Ana, Ntra. Sra. de la Asunción, Ntra. Sra. del Carmen y la Inmaculada Concepción, esta última titular de la Archicofradía de Paz y Caridad. El lema “Glorias de Estepa” centraba el cartel sobre un fondo formado por un brocado de flores, signo de la alegría del tiempo letífico. Cada letra del lema se ilustraba en su interior con una imagen relacionada con las titulares de las hermandades.

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SEPTIEMBRE El Domingo, 30 de septiembre, y con motivo de su festividad litúrgica, tuvo lugar la Solemne Eucaristía en honor a San Jerónimo, Patrón de Estepa y de este Consejo. La ceremonia, que tuvo lugar en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción a las 10:30 h, fue presidida por nuestro Director Espiritual, D. Ginés González de la Bandera Romero. Asimismo, significar que, a la conclusión de la Santa Misa, nuestro Presidente, en nombre de este Consejo, hizo entrega a D. Ginés, en su condición de Pregonero de la Semana Santa de 2018, y a su presentador, su hermano D. Miguel González de la Bandera Romero, de un reportaje audiovisual y fotográfico del Pregón, así como de la comida posterior dada en su honor. Finalmente, indicar que el Sr. Presidente o, en su ausencia, otros consejeros con cargos generales, han representado corporativamente a este Consejo en los distintos actos, de culto o institucionales, a los que fuimos invitados a lo largo del año, destacando, en este sentido, nuestra participación en la procesión eucarística del Santísimo Sacramento por las calles de Estepa, así como en la ofrenda floral y la procesión de Gloria, el 15 de agosto, con motivo de la onomástica de nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Asunción. Asimismo, y en el ámbito puramente civil, este Consejo General de Hermandades y Cofradías ha seguido contando con la colaboración y ayuda del Ilmo. Ayuntamiento de Estepa, no sólo en el apoyo material, sino especialmente en la organización de las procesiones y cultos externos y actividades de las hermandades y del propio Consejo, por lo que queremos dejar expresa mención de nuestro agradecimiento. Se concluye esta memoria del ejercicio 2018-2019, en el que se refleja toda la actividad que se ha llevado a cabo en torno al Consejo, en colaboración con las Hermandades y Cofradías de Estepa, con un agradecimiento muy sincero a todas y cada una de ellas, representadas en sus Hermanos/as Mayores y demás miembros de Juntas de Gobierno, en la creencia firme de que el Consejo, en cuanto institución unificadora de los esfuerzos cofrades, debe fortalecerse en la formación cristiana y espiritual, procurando que los proyectos materiales tengan siempre un fin al servicio de los cofrades y la Iglesia, sabiendo acercarnos a Jesucristo y a su Santísima Madre la Virgen María por medio de nuestras advocaciones, así como profundizando en el sentimiento cristiano de todos y cada uno de los aspectos de nuestras Hermandades. Las últimas palabras de esta Memoria vayan, como siempre, por aquellos cofrades que nos precedieron en la vida terrenal y que llegaron a largo de este curso cofrade a esa nueva realidad espiritual, y encomendar nuevamente sus almas a Dios Nuestro Señor y a la Santísima Virgen María, en sus innumerables advocaciones veneradas en Estepa, para que gocen ya de la presencia divina y descansen en su Paz eterna. La presente Memoria será presentada a la Asamblea General conforme preceptúa el artículo 14,h) de nuestros actuales Estatutos. Que San Jerónimo, Patrón de Estepa y de este Consejo y Ntra. Sra. de la Asunción, Patrona de Estepa, nos protejan y bendigan por siempre.l


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ENTREVISTA AL PREGONERO DE LA SEMANA SANTA 2019 CARLOS LLAMAS GONZÁLEZ ES UN ESTEPEÑO AFINCADO EN SEVILLA, NACE UN DIECISÉIS DE FEBRERO DEL MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO, POR MOTIVOS LABORALES SUS PADRES TUVIERON QUE ESTABLECER SU RESIDENCIA EN LA CIUDAD HISPALENSE. CURSA ESTUDIOS EN EL COLEGIO VIRGEN DE LOS REYES DE LA SAGRADA FAMILIA Y ES LICENCIADO EN ADMINISTRACIÓN Y DIRECCIÓN DE EMPRESAS POR LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA. DESPUÉS DE COMPARTIR UN CAFÉ CON EL PREGONERO, QUE ES LA HORA, Y DEGUSTANDO UN APETITOSO DULCE, AUNQUE SE CONFIESA NO MUY DADO A ELLOS, COMENZAMOS LA ENTREVISTA.

 Buenas Tardes Carlos, ¿Que vinculación tiene el pregonero con Estepa? Res: Buenas tardes, mi vinculación con Estepa es familiar, toda mi familia tanto la paterna como la materna son de aquí, yo me considero estepeño porque desde pequeño Estepa ha estado muy presente en mi vida. Fue mi abuelo paterno el que por motivos laborales se tuvo que trasladar a la Capital, y después mis padres cuando contrajeron matrimonio. ¿Cómo se describe el pregonero a sí mismo? Res: Bueno es difícil para una persona describirse a sí mismo, pero me considero una persona Sencilla, introvertida, cristiano, creyente y gran amante de las tradiciones que tenemos y hemos heredado de nuestros semejantes. Me apasiona la Semana Santa y la fiesta de los Toros. ¿Es Carlos un católico activo? Res: Pues sí, me acerco a Dios a través de su palabra, e intento llevar a cabo su Evangelio en mi vida.

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y aquí en Estepa pertenezco a la hermandad de San Pedro, de los Remedios, La Borriquita y el Dulce Nombre.  Quiero que me digas, de las hermandades que eres hermano, ¿Cuál es la imagen a la que le procesas mayor devoción? Res: Sin duda a la Virgen de los Remedios, desde mi niñez mi familia paterna en concreto mi abuelo era muy churretero y me inculco el Amor por la Virgen de los Remedios, la Octava en mi familia se vivía muy intensamente. ¿Y hermandad? Res: La de San Pedro, en concreto de la Virgen de los Dolores, mis tíos y mis primos son muy devotos de ella y a mi ese arraigo también me lo trasladaron, después evidentemente a través de mi relación con Carmen me siento muy vinculado con la Borriquita y el Dulce Nombre.

¿En qué crees que podemos mejorar en la iglesia? Res: Creo que todo es mejorable, estamos en una sociedad donde hay muchas personas alejadas de la iglesia, pienso que debemos seguir llevando el Evangelio a todas aquellas personas que quieran y lo necesiten, esa es la labor de la iglesia y de las personas que la componemos.

 Fue una sorpresa tu nombramiento como pregonero de la Virgen de los Remedios, nadie sabíamos de tu magnifica oratoria, ¿De dónde proviene viene ese don? Res: Yo no tengo ni idea, déjame decirte que el primer sorprendido fui yo (risas…), es cierto, la única experiencia que tenía fue la presentación que lleve a cabo en el pregón del Dulce Nombre que pronuncio mi cuñado Salva un año antes, él quiso que yo la hiciese y fue en enorme placer para mí.

 Has dicho que unas de tus pasiones es la Semana Santa, eres hermano de varias hermandades. ¿Enuméramelas? Res: Soy hermano en Sevilla del Museo y de la Esperanza de Triana,

 Nos quedamos todos perplejos, ¿Cómo confeccionaste ese pregón? Res: Bueno, soy un apasionado de la lectura, toda mi vida he leído mucho, creo que llevar un texto que a ti te guste te da mucha segu-


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ridad, aunque te tengo que decir que antes de comenzar los nervios me tenía atenazado.  Pronunciar el pregón de la Semana Santa es todo un honor, ¿te esperabas esta propuesta? Res: La verdad es que me pillo un poco por sorpresa la llamada de mi buen amigo José Joaquín diciéndome que me iba a proponer en el pleno del consejo, después es difícil negarse cuando sabes que tu propuesta es votada por todos los miembros que componen el Consejo General de Hermandades y Cofradías. ¿Qué valoras más de un pregón? Res: La sinceridad, un pregón es muy personal, y si no eres sincero con lo que escribes y contigo mismo difícilmente vas a ser capaz de trasmitírselo a los demás. ¿Cómo definirías tu pregón? Res: El anuncio de lo que está por llegar, en este caso es nuestra Semana Santa, estoy seguro que todos los que estarán sentados en Santa María, saben más que yo y tendrán más vivencias. No voy a anunciar algo que para ellos es desconocido, espero tener un equilibrio entre el texto escrito y saberlo trasmitir. ¿Prosa o Verso? Res: Me decanto por la prosa, habrá algún que otro verso, que me lo tendré que trabajar muy bien, no soy poeta y es muy difícil conjugar palabras con sentido y que rimen. ¿Cuántas veces te han dicho que tu estas preparado para ser pregonero? Res: Debido a mi timidez a mí me cuesta mucho expresarme en público, imagínate cuando escucho a la gente decirme, yo soy incapaz de decir un pregón, pero Carlos tu sí que eres capaz. (Risas…).  Otras de tus pasiones es la Tauromaquia, para ti, ¿Cómo definirías un pregón en el argot taurino? Res: La presentación es como abrirse de capa para meter al público en la faena, después cuando empiezas a desgranar tu pregón es como echarse la muleta a la mano izquierda, una faena no muy larga unos veinte muletazos, y el final es, abrocharse por bajo, arrimarlo a las tablas, juntarle las manos y que toro caiga al albero. ¿Qué significa para nuestro pregonero la Semana Santa? Res: Yo la Semana Santa la vivo muy intensamente, Dios sale a la calle a nuestro encuentro, o nosotros al suyo. Hay que ir a buscarlo por las esquinas y rendirnos ante tanto amor como nos procesa, verla a través de los ojos de un niño, cómo cuando íbamos agarrados de la mano de nuestros padres llenos de inocencia y de ilusión por vivirla. ¿Qué piensas sobre las personas que nos tachan de hipócritas? Res: La Semana Santa está dentro del orden de la vida y de nuestra sociedad, habrá de todo, pero si la gente se excusa de no seguirla por hipocresía, entonces no le gusta nada.

 Nos has comentado de tu pasión por la lectura, ¿Qué libro o libros te han marcado de una forma especial? Res: Bueno tengo buenos recuerdos de muchos libros, pero que me hayan marcado de manera especial son dos, y hacen alusión a mis dos grandes pasiones, uno es Juan Belmonte matador de toros del escritor Chaves Nogales y la otra antología literaria de la Semana Santa, en este libro está compendiado lo mejor que se ha escrito sobre ella y los mejores escritores.  Algo más personal Carlos, sabemos que tu padre falleció a muy temprana edad, ¿Cómo se mete mano a ese toro? Res: Esa faena es compleja, es más diría que imposible, sabes que hagas lo que hagas, aunque pongas todo lo mejor de ti, al final el toro te va a coger.  Para terminar, ¿Qué le diría Carlos a los estepeños? Res: Bueno, yo le diría que disfruten del Domingo de Pasión, del pregón, estoy seguro que como te he dicho antes, lo que yo voy a decir no difiere mucho de vuestras vivencias, pero sobre todo y principalmente lo que hay que vivir intensamente es nuestra Semana Santa que es lo más importante. l

Darte Carlos las gracias por tu inestimable colaboración para con esta revista PASION Y GLORIAS que edita el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Estepa, te deseamos que vivas una cuaresma intensa, de verdadera conversión y acercamiento a Dios, y escucharemos el Domingo de Pasión tu magnifico pregón, un abrazo.

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LA COFRADÍA Y CAPILLA DE LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO Y EL CRISTO DEL AMOR (LOS ESTUDIANTES)

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a hermandad de los Estudiantes reside en la antigua capilla bautismal de la cofradía de Ánimas1 de la iglesia parroquial de San Sebastián. La imagen crucífera del Cristo del Amor, titular hoy de la hermandad estudiantil, es la talla que ha presidido el retablo y la capilla de las Ánimas desde la segunda mitad el siglo XVIII, posiblemente bajo la advocación de Cristo de las Ánimas. Con anterioridad a dicha figura y su retablo ocupó la cabecera de esta capilla un lienzo semicircular, de finales del siglo XVII o principios del XVIII, con la iconografía de la redención de las ánimas del Purgatorio por medio de la sangre vivificante de Cristo y la intercesión de San Pedro apóstol. Los siete ángeles que reciben y custodian la salvadora sangre de Cristo ante la angustiosa mirada de las ánimas pecadoras pueden aludir a los sacramentos (o a los pecados capitales). Esta lectura pictórica es similar a la que tuvo después el retablo con crucificado sanguinolento, San Pedro como intercesor en el medallón del ático, y ánimas a los pies del Cristo del Amor (o de las Ánimas) junto con varios ángeles. En ambas parroquias las hermandades de Ánimas y Sacramental se agregaron a cofradías de penitencia. Al parecer la cofradía de Ánimas y la Sacramental de San Sebastián se fusionaron a finales del siglo XVIII con la hermandad de Jesús Nazareno. Pero resulta cuanto menos curioso que en 1836 y 1839 siga existiendo en documentos públicos la hermandad de Ánimas, supuestamente extinguida tras su agregación. Quizás no se llegó a consumar dicha fusión con lo que posiblemente permanecieron activas e independientes. Las referencias documentales2 sobre la cofradía de las Ánimas aluden a los años: 1620,

EZEQUIEL A. DÍAZ FERNÁNDEZ Profesor de Historia del Arte

Cofradía de Ánimas. 1623, Hermandad de Ánimas, Diego de Lla(mas). 1669-1689, Libro de cuentas y de cabildos de la Hermandad de Ánimas, reglas. Diego de Bergara y Xuarez (vecino) de esta (villa) por mí y en (nombre) de los hermanos y personas de q. hare mención en este escrito por quien puesto voz y canción de (*) digo q. como a vos, consta D. Juan de Bergara (Ynojos) mi padre con licencia de vos introdujo en esta (villa), la devoción y loable costumbre de pedir de noche limosna para decir misas por las benditas ánimas del purgatorio y lo continuo algunos años mientras vivió con la cual se hicieron munchos novenarios y dijeron mun-

chas misas y por su fin y muerte e continuado el pedir dicha limosna y el hacer decir así mismo munchos novenarios y misas ayudado de diferentes personas devotos que han asistido a pedirlas dichas limosnas de noche y de día y para q. dicha, buena obra se continúe más bien el (*) Rodrigo de Bergara y el (*) Juan de Carmona y el (*) A. Teodoro Maldonado y D. Antonio Caballero y Mateo Márquez y Juan de la Torre y D. Diego de Morcillo y Esteban de Onorato y D. Juan de Toro y Diego Manjón y D. Fernando de Bergara Ynojosa y Baltasar Vázquez y D. Juan Páez Bañuelos y D. Andrés Velasco y Borja, deseamos para mayor servicio de dios nuestro señor, i beneficio y sufragio de las benditas animas instituir y fun-

1 historiaestepa.blogspot.com, febrero de 2013. Fotografía: Hermandad de los Estudiantes.

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2  APNE, Archivo de Protocolos Notariales de Estepa. AGVE-AGAS, Archivo General de la Vicaría de Estepa

y Archivo General del Arzobispado de Sevilla.


dar una hermandad agregada a la cofradía primitiva y antigua de las benditas animas como cofrades y hermanos de ella con las condiciones y obligaciones siguientes: 1.- Primeramente q. esta hermandad a de tener por ahora solo(s) diez y seis hermanos de los cuales uno a de ser mayordomo y si pareciere en algún tiempo aumentar el número se pueda hacer concurriendo para ello a lo menos doce votos de dichos, diez y seis hermanos. 2.- q. cada cuatro de los diez i seis ande pedir cada semana en la forma q. se ha acostumbrado y así a de andar el turno entre los diez i seis. 3.- q. la limosna q. se juntase a de ir entrando en un arca de dos llaves la cual ha de estar en casa del mayordomo, la una de dichas llaves ha de tener el dicho, mayordomo y la otra la ha de tomar uno de los cuatro hermanos q. entraren a pedir su semana. 4.- q. la dicha limosna se han de decir alternativamente en la iglesia mayor y parroquia de S. Sebastián las fiestas y novenarios generales en la forma q. se acostumbra todos los lunes del año q. hubiere cantidad competente y cuando no hubiere, a lo menos la misa cantada q. se acostumbra decir en las dos parroquias y si alguno o algunos lunes estuvieren ocupados con alguna fiesta de las solemnes o otro legitimo impedimento se puedan hacer dichos novenarios el día inmediato desocupado. 5.- q. la fiesta de las animas q. llaman pequeña se ha de hacer como sea acostumbrado en la iglesia mayor el primer domingo desocupado del mes de noviembre de cada año después de haberse hecho el aniversario y fiesta principal q. así mismo se acostumbraba hacer a costa de la otra hermandad q. hay de mayor numero de hermanos y q. esta segunda fiesta se ha de hacer por cuenta de esta hermandad con la limosna de las bacinetas y con los réditos de los censos q. para ello estuvierenlo prestados. 6.- q. cuando muera uno de los hermanos de esta hermandad se le ande decir diez i seis misas de anima por la suya acosta de los hermanos y lo mismo se ha de hacer cuando muera la mujer de alguno de los hermanos o persona nombrada desde luego por (parte) de los q. no fueren casados de manera q. cada uno de estos a de señalar (des)de luego q. entrare por hermano, persona q. goce del mismo privilegio de las mujeres de los q. son o fueren casados para q. esto se haga con más puntualidad ande depositar desde luego la limosna de dichas misas en poder del mayordomo y lo mismo se ha de hacer siempre q. muera hermano o hermana

para q. siempre este anticipada dicha limosna y no sea necesario detenerse a cobrarla cuando llegue el caso de haberse de decir las misas. 7.- q. cuando alguno de los hermanos se impidiere de manera q. no pueda servir a dicha hermandad dos o tres hermanos de su cáñama y el mayordomo puedan nombrar otro de su satisfacción y el tal impedido se repute todavía por tal hermano con la obligación de acudir con su limosna para las misas y esto se atienda tan bien con las mujeres nombradas por los dichos hermanos y aunque se aumente el número de esta hermandad por razón de los impedidos y viudas no se ha de aumentar el número de las misas por q. solo sean de decir tan solo diez i seis repartiendo (*) su limosna. 8.- q. si alguno de los hermanos estuviere legítimamente impedido para pedir tenga obligación de avisar a el mayordomo o a algunos de su cáñama para q. busquen otro hermano q. pida en su lugar por q. no se ha de admitir sustituto q. no sea hermano. 9.- q. cada cáñama tenga obligación en su semana de pedir con la bacineta los días de fiesta y demás días q. pareciere conveniente y hacer decir las misas cantadas todos los lunes en las dos parroquias y los novenarios generales como esta dicho, cuando hubiere limosna para ello y con asistencia del mayordomo. 10.- q. este a cargo de dicha hermandad el hacer decir con dichas limosnas una misa rezada por las benditas animas todos los días de fiesta a las doce del día poco más o menos conforme los tiempos en la iglesia donde se (sirve o sirviere) la parroquia del S. San Sebastián y q. esta la diga el capellán hermano de esta hermandad dándole la limosna q. pareciere justa. 11.- q. si alguno de los hermanos fuere, (*) en cumplir con sus obligaciones en especial en pedir la limosna faltando dos o tres veces, junta la hermandad le pueda borrar nombrando otro hermano en su lugar. 12.- q. cada mayordomo haya de servir en su oficio uno o dos años conforme le pareciere a la hermandad. 13.- q. ninguno de los mayordomos ni hermanos pueda dar limosnas, ni limosna de misas a sacerdote alguno secular ni regular aunque

sea prelado, si no es a los q. con efecto los (firmaren) el día de los novenarios y en el libro de ellos y la de la misa de (postre) y cantada de los lunes q. hubiere novenario como queda dicho, sobre q. se le encarga (la) conciencia demás q. no se le pagaran en cuenta las limosnas o limosna q. de otra manera dieren. 14.- q. cada seis meses se tiene de tomar cuenta con asistencia de los cuatro q. pidieren la semana en q. se tomaren y demás hermanos q. quisieren y el escribano q. se nombrare de dicha hermandad. 15.- q. los bienes q. se hallaren de las benditas animas han de entregarse a el mayordomo por inventario. AVM. Pedimos y (suplicamos) cumpliendo y guardando los estatutos sus preceptos, los (vea) y apruebe juntamente con la hermandad interponiendo su autoridad y decreto judicial, pedimos justicia (*). Firmas. Auto.- En la (villa) de Estepa en veinte y nueve días del mes de Septiembre de mil y seiscientos y sesenta y nueve años su (md.) el Sor. (*) Gerónimo de Ribera vicario (general), y juez eclesiástico ordinario de esta (dicha villa) y sus anexos por autoridad apostólica habiendo visto los estatutos antes de esto contenidos escritos en dos (hojas) en q. entra este dijo q.

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los aprobaba y aprobó (y) esta hermandad y los confirmaba y los confirmó en cuanto a lugar de derecho e interponía e interpuso en ellos su autoridad y decreto judicial y mandaba y mandó q. esta hermandad se gobierne por dichos estatutos con q. su observancia no obligue a culpa mortal y lo firmo. Firmas. 1672, Hermandad de Ánimas, Andrés de la Banda. 1673-1674, Cofradía de Ánimas. 1677, Cofradía de las Benditas Ánimas. 1679, Hermandad de Ánimas, Alonso Muñoz Llamas. 1682, Hermandad de Ánimas, Juan Muñoz. 1683, Libro de Ánimas, Miguel de Gálvez. 1696, Hermandad de Ánimas, Diego de Llamas. 1696, Cofradía de las Benditas Ánimas. 1699, Libro de Ánimas, Luis Carreño. 1699, Hermandad de Ánimas, hojas sueltas. 1701, Hermandad de Ánimas. 1704, Cofradía de las Benditas Ánimas. 1707, Inventario de la Capilla de Ánimas. 1709, Libro de demanda de la Hermandad de las Ánimas. 1709?. Libro de la Hermandad de Ánimas. 1710, Cofradía de las Benditas Ánimas. 1711, Hermandad de Ánimas. 1711, Hermandad de Ánimas, libro. 1716 y 1752, Hermandad de Ánimas, Dña. Juana de Ardila. La vinculación de la capilla bautismal con la de Ánimas, se explica por la donación que realizó D. Pedro Salvador de Reina en beneficio de la Primitiva y Antigua, Hermandad y Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio, a cambio del derecho de enterramiento, e incluso, hace entrega a esta cofradía de diversas sumas de dinero para le celebración de misas por su alma. Así mismo, también entrega una serie de escudos a varias hermandades como la de Ntro. Padre Jesús Nazareno, Sr. San Pedro y Reverenda Comunidad de Padres Mínimos

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de San Francisco de Paula con igual finalidad. Este documento se encuentra en el libro de cláusulas testamentarias del Archivo Parroquial de San Sebastián, con fecha de 9 de enero de 1717, donde el presbítero (franciscano) D. Pedro Salvador de Reina, expresa en su testamento lo siguiente: Por el testamento que ante mí y testigos otorgó-les, D. Pedro Salvador de Reina presbítero el día nueve de enero del pasado de mil setecientos diez y siete, en cuanto a entierro, funeral y misas dispuso lo siguiente. Se sepultase en la parroquia del Sr. S. Sebastián, en su capilla de que hizo donación a la cofradía de las benditas animas, y le sitio donde se ha de enterrar su cuerpo, dijo había de ser en el que están los pies de los Sres. Sacerdotes diciendo misa en dicha capilla, y pidió a la dicha cofradía y hermandad, que si es posible, no se vuelva a abrir la sepultura donde se le enterrarse, y también dijo, era su voluntad que por razón de la gracia que hizo a dicha hermandad de darle dicha capilla, se obligase a decir por su alma perpetuamente a sus exequias una misa cantada cada año en dicha capilla, y al fin de ella un responso el día 16 de octubre día de Santa Teresa de Jesús, y que de ésta memoria se tome razón en la tabla de las de dicha parroquia y que se le revistiese como a sacerdote. Que se le haga entierro general por la hermandad del Sr. Sn. Pedro, y que por los Sres. clérigos se diga el novenario de su obligación, y que asista a dicho entierro, la Reverenda Comunidad de de Ntro. Padre San Francisco de Paula, y que el día siguiente, al de su entierro, de su caudal se le dijese por su alma otro novenario, y le den misas recadas por la clerecía, y también por dichos religiosos en la dicha parroquia, y se pagase su limosna y llevase su cuerpo en la caja de la hermandad del Sr. San Pedro, y luego, se entre en la sepultura sin ella ni otra alguna, y que asista a dicho entierro la hermandad de la Oración del Huerto de que es hermano, y también la música y capilla a quien se pague su acompañamiento. Las reseñas manuscritas3 sobre la cofradía de las Ánimas siguen en los años: 1722, Censo de la Hermandad de las Ánimas. 1723, Hermandad de las Ánimas. 1726, Hermandad de Ánimas, D. Pedro Martín. 1745, Hermandad de Ánimas. 1762, 1763, Hermandad de las Benditas Ánimas. 1764, Ermita de las Ánimas venta a Diego González. 1764? y 1765, Hermandad de

Ánimas. 1774, Hermandad de Ánimas contra el convento de la Victoria. 1774, Hermandad de Ánimas. 1773-1785 y 1789, Cofradía de Ánimas, Hermandad de Ánimas y del Rosario del Carmen. 1802, D. Juan Manuel Pérez Legro, presbítero cura de Santa María iglesia parroquial de esta villa, hermano mayor y fiscal de la Hermandad y Cofradía de las Benditas Animas. 1836, Hermandad de Ánimas. 1839, Hermandad de Ánimas. 1884, Inventario de la Iglesia Parroquial de San Sebastián: Capilla de Ánimas. Retablo tallado y dorado perfectamente conservado consistiendo en cuatro columnas hábilmente trabajadas en el pedestal de cada cual colocado un ángel y entre las mismas columnas las imágenes de Santo Domingo y Santa Rita, en su centro la imagen de Jesucristo crucificado levantado de en medio de un grupo de figuras rodeadas de llamas, en la misma capilla se halla la pila bautismal la exterior con el sumidero en el fondo para el derrame del agua y otra interior sumidero para el derrame del agua bendita y ambas cubiertas con una tabla bien preparada y cerrada para evitar el polvo y ciertos abusos de devoción que solían cometerse y sobre ella un magnifico cuadro de Jesucristo crucificado representando los siete sacramentos en los siete ríos de sangre que salen de su costado, el altar se halla dispuesto con todo lo necesario para celebrar el santo sacrificio de la misa como es ara consagrada con sepulcro y reliquias, sacras, seis candeleros y crucifijo de bronce y mantel y sobre mantel. 1904, Inventario de la Iglesia Parroquial de San Sebastián: Capilla de Ánimas. Retablo dorado en su centro la imagen del Crucificado que se levanta de un grupo de figuras que representan las almas del Purgatorio, a sus lados las de San Vicente Ferrer y Santa Gertrudis, (…) ángeles en los pedestales de las columnas, (…) la pila bautismal de piedra con su piscina, (…) cuadro de lienzo alegórico a los sacramentos. 1924 y 1927, Inventarios de San Sebastián, capilla de Ánimas4. La talla del Santísimo Cristo del Amor “y de las Benditas Ánimas del Purgatorio” se atribuye al escultor antequerano Diego J. Márquez y Vega fechándose hacia la segunda mitad del siglo XVIII5. l

3A  PNE, Archivo de Protocolos Notariales de Estepa. AGVE-AGAS, Archivo General de la Vicaría de Estepa

y Archivo General del Arzobispado de Sevilla.

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4 Con afecto y reconocimiento a los miembros de las diferentes juntas de gobierno de la Hermandad de los Estudiantes. 5 historiaestepa.blogspot.com, 2009.


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375 AÑOS

DEL PATRONATO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA SOBRE ESPAÑA. SU DEVOCIÓN EN ESTEPA. FR ANCISCO JAVIER SEGUR A MÁRQUEZ

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Licenciado en Historia del Arte y Pregonero de la Semana Santa Sevilla 2013

ilenciosamente por encima del plantel de las efemérides que se habían de conmemorar este año ha pasado el 375 aniversario de la proclamación de la Inmaculada Concepción como fiesta de guardar en nuestra patria desde 1644, bajo el reinado de Su Majestad don Felipe IV y treinta años más tarde de la gran eclosión concepcionista que protagonizó la capital del antiguo Reino de Sevilla en 1615. Se ha repetido innúmeras veces la génesis de este movimiento devocional sin precedentes en el mundo, que movió al propio pontífice de Roma, cuando le visitaron los canónigos Mateo Vázquez de Leca y Bernardo del Toro, a prohibir que se expusieran públicamente las teorías en contra de la Pureza original de Nuestra Señora.

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Desde 1644, como ya se ha dicho, la fiesta de la Inmaculada Concepción fue considerada de precepto en todos los territorios españoles, incluidos los Reinos de Ultramar, por los cuales se extendió rápidamente la devoción a la Inmaculada Concepción, llegando a proclamarse con el tiempo incluso Patrona de Paraguay (bajo el nombre de Virgen de Caacupé) y de los Estados Unidos de América, además de ser ampliamente venerada en muchos países del continente latino. Mucho más cerca, Portugal

se goza también de su patronazgo y dentro de nuestras fronteras, múltiples ciudades, localidades, cuerpos militares, profesionales y entidades de todo tipo están bajo el amparo de la Concepción Inmaculada de Nuestra Señora. Aunque existen testimonios de la fundación muy temprana de cofradías en honor de la Purísima, como la de la ciudad de Gerona en 1330, y de votos para defender su creencia, como el de Villalpando en 1466, va a ser, como ya hemos visto, el siglo XVII el de la verdadera eclosión de la devoción en nuestro Reino de Sevilla. La presencia de los franciscanos, firmes defensores de la devoción concepcionista en múltiples localidades, va a permitir que se difunda el culto a la Inmaculada desde fechas tan tempranas como 1400, cuando en su convento de Castilleja de la Cuesta se va a venerar a la Virgen en dicho Misterio, fundándose posteriormente la parroquia y hermandad que la tiene por titular y la procesiona el Domingo de Resurrección de cada año. En la capital se hallaba establecido desde 1268, aproximadamente, el Convento Casa Grande de San Francisco, en el que la Inmaculada Concepción se hallaba muy presente. Una de las capillas del gigantesco compás, la conocida como “De los Burgaleses” estaba bajo el título de la Inmaculada Concepción, con cofradía gre-


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ra, que a pesar de ser originaria de la capital madrileña (salida del círculo de Luis Salvador Carmona) y traída a Estepa por la marquesa en 1740 para ser titular de la Hermandad del Rosario de la Concepción, mantiene a lo largo del tiempo las características de las Inmaculadas del protobarroco que se conservan en la capital y diferentes localidades de la provincia de Sevilla. Estas características se mantuvieron a pesar de las diferentes reformas que sufrió la imagen a lo largo del tiempo, especialmente en el siglo XIX a cargo de Juan de Astorga o alguno de sus sucesores, que intervinieron en Estepa durante toda la centuria, especialmente su primera mitad. Imágenes como la “Concepción de Regina” o la “Concepción del Alma Mía” comparten con la de Estepa la característica de ser imágenes de vestir, de acusada frontalidad, con las manos ligeramente extendidas y unidas por la punta de los dedos. Este modelo iconográfico no evolucionará hasta bien entrado el siglo XVII cuando las imágenes de talla completa, aprovechando el recurso de las telas encoladas, darán una mayor movilidad a las imágenes, huyendo de la gravedad de las prendas postizas aplicadas a las imágenes de candelero. mial fundada en 1522 que veneraba primero un lienzo de la Inmaculada y luego una hermosa imagen, obra de Duque Cornejo, que hoy preside el altar del crucero en el lado de la epístola de la iglesia del convento del Santo Ángel. En la misma iglesia conventual servía al fin de la predicación el riquísimo púlpito de mármoles que hoy encontramos en el ángulo izquierdo del crucero en la iglesia del Sagrario de la Catedral, realizado por marmolistas estepeños en 1630. Fueron los paisanos Juan Antonio Blanco y Julián de Villar los que realizaron esta hermosa obra que, afortunadamente, se conserva en perfecto estado de conservación, gracias a la sabia decisión de trasladar los enseres más destacados y con más complicada movilidad a la cercana iglesia catedralicia. Allí se conserva, igual que la devoción concepcionista en Estepa se ha venido manteniendo a lo largo de los siglos. Desde 1534, como es bien sabido, existe en la localidad la hermandad de la Inmaculada Concepción, distante tan sólo doce años de la fundación de la cofradía gremial burgalesa sevillana, bendiciéndose la ermita de la Purísima en 1548, casi setenta años antes del estallido concepcionista en la capital. La primitiva imagen, estrenada junto a la ermita, tristemente desmantelada hoy día, fue sustituida por la que actualmente se vene-

Volviendo a la fecha inicial de 1644, cabe recordar cómo otra importante fecha se vincula al presente del culto y la devoción a esta imagen de la Inmaculada Concepción que el próximo año cumplirá veinticinco primaveras al cuidado de la cofradía de Paz y Caridad, que la venera como su titular letífica valorando el importante papel devocional que tuvo en tiempos pasados. Fue esa misma cofradía la que en 1652, tras haberlo hecho el pueblo con los marqueses y las autoridades al frente el año anterior, pronunció el voto de defensa a la Inmaculada Concepción, ignorando que en su futuro tendría que ser la bandera del antiguo fervor a la Pureza en la contemporaneidad de las cofradías estepeñas. Entre ellas, la Archicofradía Sacramental de la Paz y Caridad ejemplifica a la perfección el proceso histórico que muchas corporaciones han venido siguiendo a lo largo de los años. La fundación de la hermandad en el siglo XVII va a representar la primera fase de coexistencia, de forma independiente, de corporaciones sacramentales, letíficas y penitenciales mantenidas cada una de ellas por pequeños grupos de fieles agrupados en torno a las comunidades parroquiales o comunidades conventuales que acogen su fundación. La gran crisis del siglo XVIII, tras la normativa desplegada

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por el círculo ilustrado del rey Carlos III va a provocar que la Archicofradía del Santísimo Sacramento considerara necesaria su fusión con la de penitencia en los primeros años del siglo XIX. Esta unión de los tres caracteres se completa en 1995 cuando la hermandad de la Concepción se suma al conglomerado de corporaciones que ahora forma la cofradía de la Paz y Caridad, a la que nos acercamos por la presencia de la devoción concepcionista en su historia y en su devenir. Como reflexionaba en un artículo Andrés Martín, exconsejero de las hermandades de gloria en el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, la hermandad de la Concepción, además de enriquecer la historia y el patrimonio de la de la Paz y Caridad, representa a la perfección la hermandad letífica que, al mismo ritmo que las otras corporaciones evoluciona desde la fundación en torno a una devoción de la Santísima Virgen para abanderar la causa del rezo público del Rosario en su etapa central, si bien se observa un retraso llamativo entre las primeras que se fundan a finales del siglo XVII y la del Rosario de la Concepción, que nace de forma tardía por la natural sucesión de instituciones organizadas para rendir culto a la Pureza en la ciudad estepeña. A partir del siglo XIX la hermandad fue en progresiva decadencia hasta el abandono total del que la sacó la cofradía penitencial para incorporarla a su título y personalidad jurídica. La devoción a la Inmaculada Concepción en Estepa comprende prácticamente los últimos 500 años de historia de este enclave poblacional, en los que cambia el contexto y las condiciones que rodean a la hermandad y las personas que la constituyen, pero se mantiene desde siempre el fervor de los estepeños a la Pureza de Nuestra Señora. l

BIBLIOGRAFÍA

 Archivo general del Arzobispado. Serie Hermandades y Vicaría General de Estepa.  Hermandades, cofradías y otras corporaciones religiosas no penitenciales en la Estepa de la Modernidad. Jorge A. Jordán Fernández. Miscelánea Ostipense. Estudios sobre historia de Estepa. 2013.  Memorial Ostipense, Aguilar y Cano, A. 1886. Anel, Granada, 1975.  La Inmaculada Concepción en Estepa. Historia de Estepa. Ezequiel A. Díaz Fernández. 2012.

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EL LUGAR DE LOS JÓVENES EN LAS HERMANDADES C A R LO S JAV I ER G Á LV E Z Q U I RÓ S

Diputado de formación de la hermandad de San Pedro

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icen que la juventud es el futuro y que sin ellos no está garantizado. En este sentido, muchos aseguran que en el mundo de las cofradías cada vez hay menos gente comprometida y que vivimos en una sociedad que nos intenta alejar cada vez más de la Iglesia o, al menos, que no ayuda a formar parte activa de ella. Pues bien, ante estas perspectivas de futuro, aún sigue habiendo quienes se enamoran del amor de Dios a través de las hermandades o quienes tal vez siguen el legado de sus ascendientes. Desde siempre ha sido característico ver a niños correteando por las Casas de Hermandad o adolescentes que asisten a las labores de limpieza de enseres. Siempre ha habido quienes han “mamado” sus rincones de arriba a abajo por padres que le han inculcado la idiosincrasia y el sentir de su cofradía. Pero finalmente es la madurez la que acaba decidiendo sobre ese niño que recibe la tradición heredada.

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Pero más allá de eso, que siempre va a estar ahí, hace no mucho tiempo surgió un fenómeno más que llamativo en el conjunto de hermandades de nuestra ciudad, con la llegada de un gran número de jóvenes y adolescentes queriendo ser partícipes de ellas. A raíz de ese momento, en ellas se conformaron los grupos jóvenes que en tiempos atrás existieron pero que acabaron disolviéndose a la vez que coin-

cidieron las nuevas generaciones que se hacían mayores con las que no les atraía ese mundo. Como todo en la vida, esto va por ciclos y en algún momento se agota. Por eso, en los tiempos que vivimos debemos estar orgullosos de las generaciones que viven y aman esta pasión, apoyarles e involucrarlos en la vida cristiana y cofrade de nuestras Hermandades. Desde abajo, partiendo desde cero, los jóvenes cofrades se van formando en materia cristiana y se alimentan de la palabra de Dios, aprenden a desarrollar todas esas

afanosas tareas de priostía, montaje de pasos y altares, realizan actividades culturales a lo largo de todo el año, acompañan en actos protocolarios de representación, crean y estrechan nuevos lazos de amistad que a lo largo del tiempo se convierten en fuertes vínculos afectivos para toda la vida y, en definitiva, se van forjando su propio proyecto personal de hermandad, nutriéndose siempre del apoyo y beneplácito del hermano mayor y de su junta de gobierno. Como titula este artículo, el lugar de los jóvenes en las hermandades es a día de


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vivencias, que son muchas, mirando al resto de cofradías recuerdo como a finales de año el espíritu de la Navidad llama a mi puerta en beneficio de los desfavorecidos, en la recogida de alimentos que llevan a cabo los jóvenes de Paz y Caridad, así como lo hacen los del Calvario para destinar nuestros juguetes al tercer mundo, o ya en cuaresma los del Dulce Nombre con una parihuela y al son de marchas procesionales en un ensayo solidario de faja, costal y alpargatas.

hoy fundamental para muchas de ellas, dando el impulso en situaciones de necesidad. Los Grupos Jóvenes aportan, como siempre se ha dicho, savia nueva y con el paso de los años reemplazos que no hacen apenas notar el cambio de veteranos a jóvenes. Desde abajo ya se les inculca el aprendizaje y la formación necesaria que les ayuda a manejar poco a poco labores importantes que se llevan a cabo en una hermandad día a día. En definitiva, siempre están ahí cuando más se les necesita. Y hemos de tenerles en cuenta porque, al final, todos estamos de paso y debemos garantizar el futuro de nuestras hermandades. Echando la vista atrás, recuerdo como cada año, próximos a nuestra semana mayor, celebramos un encuentro de grupos jóvenes en la Ermita de Santa Ana, donde tiene lugar un Vía Crucis que nos hace, por un lado, preludiar un nuevo Lunes Santo de luna llena tras nuestra madre de las Angustias, y por el otro, que todos pongamos de manifiesto nuestra fe e interactuemos entre sí en favor de la Iglesia católica. O como también, hace tres años, el 27 de diciembre de 2015 la hermandad del Calvario, en una magnifica iniciativa, nos reunió a los jóvenes cofrades de las

hermandades celebrando la festividad de su titular y patrón de la juventud cofrade, San Juan Evangelista. En aquella ocasión celebramos una Eucaristía con un posterior almuerzo en el patio del convento de Padres Franciscanos, así como una visita y convivencia en su propia Casa de Hermandad. Sin duda, una experiencia que sería digna de repetir. Pero además de mis

Desde mi humilde y, a la vez, satisfactoria trayectoria en mi Grupo Joven, a lo largo de 8 años he comprobado cómo ha ayudado a desarrollarme como persona, a hacerlo con el prójimo o a cumplir mis anhelados sueños de niño. Y lo que es mejor, he podido sentir y vivir el significado del término hermandad en todo su esplendor, reflejado en la unión de todos mis hermanos, y un contacto con Dios que a día de hoy siento más cerca que nunca. Y todo eso me lo ha dado mi hermandad, con infinidad de momentos inolvidables en cabildos, cultos, formaciones religiosas, actividades culturales y un sinfín de proyectos que nos han hecho pasar horas y horas entre esas benditas paredes de nuestra Casa de Hermandad. Por ello, a los jóvenes hay que darles su lugar y su propio ámbito de opinión, donde ellos sean los protagonistas y puedan desarrollar sus inquietudes, sentirse valorados y reconocidos en la tarea que desarrollan. De ser así fructificarán, se harán más numerosos y garantizarán el futuro de la continuidad de la Hermandad.l

En los tiempos que vivimos debemos estar orgullosos de las generaciones que viven y aman esta pasión, apoyarles e involucrarlos en la vida cristiana y cofrade de nuestras Hermandades

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EL PREGÓN DE LA SEMANA SANTA DE ESTEPA (1954˜2019) EDUARDO CHÍA CRUZ

Pregonero de la Semana Santa de Estepa de 1988

¡Alza tu voz pregonero, háblanos de Cofradías que ya se acercan los días y de Estepa eres vocero! ¡Anúnciale al mundo entero que en tarde y noche seremos hileras de nazarenos que reparten luz de cera con la promesa certera de: “en la cuesta nos veremos”!

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ablar de lo que han sido los pregones de la semana santa estepeña a lo largo de su no ya tan pequeña historia, sesenta y cinco años, es hacerlo a la vez de la de sus hermandades y cofradías y sobre todo de un periodo de florecimiento, que comienza a mediados de los años cincuenta, década en que se fundan y reorganizan varias corporaciones de penitencia y tiene lugar el único santo entierro magno, y llega hasta nuestros días; y es en estos años en los que por las inquietudes y categoría cofrade de una serie de estepeños, que surge lo que denominamos como pregón oficial de Semana Santa, organizado a lo largo del tiempo por la Junta Superior del Consejo General de Hermandades y Cofradías. Si Sevilla, madre y maestra en todo lo relacionado con la fiesta por antonomasia de la primavera, creó estas convocatorias del arte de la oratoria cofrade a finales de la década de los años treinta del siglo pasado, con las exaltaciones del ilustre Don Federico García Sanchiz, en el desaparecido Teatro San Fernando de la calle Tetuán, con continuidad en el Proemio Cofradíero de Don Luis Joaquín Pedregal Sanmartino y del poeta ursaonense, Don Antonio Pedro Rodríguez Buzón Pineda, nuestra ciudad no quedó atrás y le siguió a la zaga estableciendo este tipo de actos en el también desaparecido cine-teatro Esperanza, en el año 1954, con la voz y la palabra del escritor y poeta isleño, Don Francisco Montero Galvache. Y lo hizo a lo grande, pues la lista de nombres que ocuparon el atril del pregón en estos años fue de una categoría excepcional, no en vano varios de ellos venían de pregonar o años más tarde lo harían, la Semana Santa de Sevilla y otras ciudades importantes de Andalucía. Nombres tan relevantes en este ámbito de los pregones como el ya citado Don Francisco Montero Galvache, que lo hizo en dos ocasiones, 1954 y 1977, y en Sevilla en 1959 y otras ciudades más; Don Celestino Fernández Ortiz, ilustre abogado y periodista sevillano, pregonero en 1955, y como dato curioso destacaríamos que ese mismo año también pregonó la Semana Santa de la capital, una semana antes, siendo el de Estepa el domingo de pasión; Don José Ortiz Díaz, exdecano de la Facultad de Derecho de Sevilla, al que también encuadramos en esta década y lo haría en el Lope de Vega de Sevilla, para el de su Semana Santa en 1973; D. Francisco de


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Cossío y Martínez-Fortún, 1957, que a la vez fue presentado por D. Manuel Diez Crespo, ilustre poeta y periodista sevillano; D. Antonio Pedro Rodríguez-Buzón Pineda, que también lo hizo en dos ocasiones, 1958 y 1960, tras su memorable pregón de la Semana Santa de Sevilla en 1956 en el recordado para muchos Teatro San Fernando, siendo sacado a hombros del mismo como los grandes toreros, así como presentado en el primero por D. Manuel Barrientos Herrera y en el segundo por D. Eusebio Herrera Torres. Hubo, tras este tan importante elenco de nombres de los cincuenta un parón o letargo de varios años, tiempo de vacío pregonero en nuestra ciudad del que sólo podríamos destacar dos conferencias con aires de pregón que fueron pronunciadas en el salón de actos del antiguo Casino Cultural de Estepa, una por el escritor, poeta y periodista estepeño, D. Rafael Crespo Ortiz y la otra por el abogado sevillano vinculado a nuestra ciudad y pregonero de la Semana Santa de Sevilla en 1979, D. Manuel Toro Martínez. Llega 1977 y de nuevo vuelve el pregón con la voz de D. Francisco Montero Galvache, y esta vez en el Cine-Teatro Florida, y a su escenario, tras el poeta de San Fernando vienen nombres como el de D. Pedro Arnáiz Tejada, dedicado a la docencia y colaborador de ABC de Sevilla, pregonero de 1978; y al año siguiente el famoso periodista de televisión andaluza, D. José Luís López Murcia, con un pregón de una calidad literaria encomiable a la vez que maravilloso en su dicción por la cadencia de su voz, año 1979; D. Salvador de Quinta Rodríguez, escritor y cronista de Utrera, que pronunció el pregón de 1980 y fue presentado por el recordado Rvdo. D. José Fernández Flores. En 1981 el atril del domingo de pasión lo ocupa D. Enrique Barrero González, abogado sevillano y pregonero de las Glorias de María de Sevilla; terminando este nuevo ciclo de oradores foráneos el Cronista de la Villa de Osuna y miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, D. Juan José Rivera Ávalos en 1982. Tras estos dos periodos de pregones pronunciados por pregoneros venidos de otras latitudes, el Consejo toma una decisión importante, a partir de 1983,-¿quién mejor que un estepeño para pronunciar el pregón de la Semana Santa de Estepa? – y es así que desde ese año son estepeños y estepeñas los que pronunciarán el pregón, comenzando

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esta saga de pregoneros D. Juan Luís Machuca Fernández hasta el de este año que lo hará, si Dios quiere, D. Carlos Llamas González, con la excepción de D. Juan Carlos Gallardo Ruiz, que no siendo estepeño ni de nacimiento ni adopción, lo hizo en la primavera de 2011. Han sido nombrados pregoneros en alguna que otra ocasión, durante estos 36 años personas que no nacieron en Estepa, pero por su larga trayectoria entre nosotros y amor a nuestra ciudad y su Semana Santa, se les ha considerado como estepeños legítimos para ser voceros de la gran fiesta de la primavera. Como curiosidades destacables reseñamos que a lo largo de la historia de los pregones dos presbíteros han ocupado el atril, el primero, en 1993, el Rvdo. D. Manuel Santos Ortega, y el segundo, en 2018, el Rvdo. D. Ginés González de la Bandera Romero; dos han sido, así mismo, las mujeres que también lo han hecho, Dña. Concepción Luque Reina, en 2015, y Dña. Beatriz García Borrego, en 2017. Dentro de una misma familia un padre y un hijo, en una ocasión, han pronunciado también el pregón, D. Antonio Bustos Sáenz, en el año 1998, y su hijo D. Carlos A. Bustos Cabello, en el 2008, así como dos hermanos, D. Laureano Juárez Moreno en 1986 y su hermano D. Ramón Juárez Moreno en 1990. El domingo de pasión es un día importante en la ciudad de Estepa, y esta importancia viene dada porque pasada la hora del Ángelus, desde el atril de la Iglesia de Santa María de la Asunción, Mayor y Matriz, un estepeño o estepeña, en voz alta, anuncia desde lo más profundo de su corazón, la grandeza de los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, los Dolores de su Santísima Madre, y en Estepa, como algo excepcional y único, las lágrimas de San Pedro, a los cuatro puntos cardinales, y gracias a los medios de comunicación, en la comarca se ha convertido en tradición escuchar y sentir el pregón de nuestra Semana Santa. Desde el año 1954 hasta este 2019, 47 personas pregonaron y una de ellas pregonará la grandeza de una ciudad que se hace templo con sus cofradías, esperemos que este nuevo ciclo que ya abarca 36 primaveras no tenga fin y todos los años haya alguien que anuncie que dentro de siete días estará la Borriquita en la calle. l

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CRONOLOGÍA DE LOS PREGONES ESTEPEÑOS AÑO

LUGAR

PREGONERO

PRESENTADOR

1954

Teatro Cine Esperanza

D. Francisco de Paula Juárez Frutos

1955

Teatro Cine Esperanza

D. Francisco Montero Galvache D. Celestino Fernández Ortiz

1956

Teatro Cine Esperanza

D. José Ortiz Díaz

1957

Teatro Cine Florida

1958

Teatro Cine Florida

1960

Teatro Cine Florida

1977

Teatro Cine Florida

1978

Teatro Cine Florida

D. Francisco de Cossío y Martínez Fortún D. Antonio Pedro Rodríguez Buzón Pineda D. Antonio Pedro Rodríguez Buzón Pineda D. Francisco Montero Galvache D. Pedro Arnaiz Tejada

1979

Teatro Cine Florida

D. José Luis López Murcia

1980

Teatro Cine Florida

1981

Teatro Cine Florida

D. Salvador de Quinta Rodríguez D. Enrique Barrero González

1982

Teatro Cine Florida

D. Juan José Rivera Ávalos

1983

Teatro Cine Florida

1984

Teatro Cine Florida

D. Juan Luis Machuca Fernández D. Enrique Cabezas Mateos

1985

Teatro Cine Florida

1986

2 3 D. Manuel Díez Crespo

4

D. Manuel Barrientos Herrera D. Eusebio Herrera Torres

5 6 7 8

D. Leonardo Garrido Repeto Rvdo. D. José Fernández Flores D. Enrique Cabezas Mateos D. Antonio Bustos Sáenz

9 10 11 12

D. Leonardo Garrido Repeto

Rvdo. D. Manuel Santos Ortega Fray Martín Recio Veganzones D. Gonzalo Márquez Ortiz

15

Teatro Cine Florida

D. Laureano Juárez Moreno

D. Juan Juárez Moreno

16

1987

Teatro Cine Florida

D. Gonzalo Crespo Prieto

D. Ramón Juárez Moreno

17

1988

Teatro Cine Florida

D. Eduardo Chía Cruz

D. Manuel Batet Carrero

18

1989

Teatro Cine Florida

D. Rafael Machuca Jiménez

1990

Iglesia de Santa María

D. Ramón Juárez Moreno

Rvdo. D. Rafael Blanco 19 Daza D. Pedro Rueda Fernández 20

1991

Iglesia de Santa María

1992

Iglesia de Santa María

D. Jesús María Rodríguez Román D. Antonio Rivero Ruiz

D. Antonio Vicente Cejas Borrego D. Luis Martínez Morón

1993

Iglesia de Santa María

1994

Iglesia de Santa María

Rvdo. D. Manuel Santos Ortega D. José Joaquín Luque Jurado

1995

Iglesia de Santa María

D. Enrique Álvarez Martín

Fray Antonio Fernández Garrote D. Fernando Capitán Rodríguez D. Aurelio Cerezo Peña

1996

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia Iglesia de Nuestra Señora de Gracia Iglesia de Nuestra Señora de Gracia Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. Manuel Molleja Alés

1997 1998 1999

30

1

D. José Edmundo Cabezas Rodríguez D. Antonio Bustos Sáenz D. Fernando Capitán Rodríguez

D. José Edmundo Cabezas Rodríguez D. Francisco Cabezas Mateos D. Carlos A. Bustos Cabellos D. José Joaquín Luque Jurado

13 14

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AÑO

LUGAR

PREGONERO

PRESENTADOR

2000

Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios

D. José Romero Ruiz

D. José María Díaz Fernández

30

2001

Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios

D. José María Luque Pérez

D. Fernando Atero Blanco

31

2002

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. Antonio Caballero Toro

D. Antonio Martos Gómez

32

2003

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

D. Francisco Muñoz Sánchez

D. Francisco Javier Marín Fernández

33

2004

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. José María Díaz Fernández

D. Ezequiel A. Díaz Fernández

34

2005

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. Jesús Guerrero Reina

D. Rafael González Aguayo

35

2006

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. Francisco Javier Jordán Fernández

D. Eduardo Chía Cruz

36

2007

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. Luis Martínez Morón

D. Salvador Guerrero Reina

37

2008

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

D. Carlos A. Bustos Cabello

D. Antonio V. Bustos Cabello

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2009

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D. Antonio Jiménez Montesinos

D. Eladio Montaño Montesinos

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D. Antonio Rodríguez Crujera

D. Francisco Javier Rodríguez Guerrero

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D. Juan Carlos Gallardo Ruiz

D. José Joaquín Luque Jurado

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Iglesia de Santa María

D. Eusebio Olmedo Gamito

D. Fernando Capitán Rodríguez

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Iglesia de Santa María

D. Rafael Pérez Matas

D. Alberto Alfaro Márquez

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D. Antonio Martos Gómez

D. Antonio Caballero Toro

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Iglesia de Santa María

Dña. Concepción Luque Reina Dña. Aurora Muñoz Sánchez

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Iglesia de Santa María

D. Lamberto Capitán Rodríguez

D. Rafael Olmedo Reina

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Iglesia de Santa María

Dña. Beatriz García Borrego

D. Javier García Borrego

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Iglesia de Santa María

Rvdo. D. Ginés González de la D. Miguel González de la Bandera Romero Bandera Romero

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D. Carlos Llamas González

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Dña. María Dolores García Fernández

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“PORQUE ES LA PASCUA, EL PASO DEL SEÑOR” (ÉXODO 12,1).

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FLO R EN CI O S A LVA D O R D Í A Z FER N Á N D E Z

o es intención del autor hacer un refrito de citas para demostrar cualquier cosa que se aparte de la realidad y que resulte imposible de digerir. No sabe uno más por citar más autores, en absoluto. Lejos de eso, quizás baste decir que la liturgia ha sido una parte muy importante de mi vida y aún lo es. La estudié profusamente y la vivo, lo cual es aún más enriquecedor. Por ello desde la brevedad de este escrito intentaré condensar todo lo posible los conceptos. Una definición romántica de liturgia nos dice que es una madre porque nos enseña. Es cierto en cuanto que el fundamento de la liturgia es el ordenamiento del culto a Dios, al Trascendente y todo lo que se deriva del mismo. La liturgia es algo que se enraíza –antropológicamente- en lo más primitivo del ser humano, muchísimo antes de que Dios se revelara a su pueblo. Es la eucología la que estudia la expresión orante y precisamente el ordenamiento de esta oración con la deriva del culto divino es lo que hoy en día llamamos LITURGIA. Además, se suele llamar liturgia a toda circunstancia en la cual participan personas y que conlleva el desarrollo de un protocolo, aunque la aplicación correcta es religiosa respecto del desarrollo de un ritual.

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Desde la primitiva historia del pueblo de Israel la familia que siempre se dedicó a la liturgia y culto a Dios fueron los miembros varones de la tribu de Leví. Ellos fueron designados por Dios para dedicarse al ordenamiento de la oración, su preparación y establecer las pautas de todo lo relacionado con la expresión orante en el templo de Jerusalén y otros

Estudiante de Teología Cristiana

lugares muy específicos. Tengamos en cuenta que es imposible excluir al judaísmo del fundamento de la liturgia cristiana, pues el cristianismo se apoderó del sentido de muchas fiestas judaicas cambiándolas de fecha o modificando tanto el fondo como la forma. Todo esto debe plantearse desde un punto de vista enriquecedor, ya que los judíos –llamados por Juan Pablo II “nuestros hermanos mayores en la fe”- fueron los que pusieron la primera piedra en la celebración de la Pascua. Pascua judía en su caso y Pascua cristiana desde nuestra perspectiva religiosa. Para tener claro los conceptos diré que la Pascua en sí misma es el culmen de un proceso evolutivo al que debe prestarte la persona cristiana a través del llamado desierto cuaresmal. Es evidente que en el mundo cofrade la cuaresma goza de mucha más popularidad que la pascua, por lo que supone la preparación ilusionante de los desfiles procesionales…etc. Bien. La cuaresma es el periodo que comprende desde el miércoles de ceniza hasta la mañana del jueves santo, momento en el que comienza el solemne Santo Triduo Pascual. No se tiene certeza del inicio de la cuaresma pero si de un periodo especialmente penitencial, observado por las primitivas comunidades cristianas que se preparaban a la conmemoración de la pasión del Señor. Aun así, existen referencias en oriente a un periodo pre Pascual a principios del siglo IV y en occidente a finales del mismo siglo. Es a final de este siglo cuando se estructura como cuarenta días el periodo de preparación a la pascua, con la significación bíblica de este número que conocemos. Cuarenta (40) en hebreo “arba^ím”, del griego (se

pronuncia) “tesddapakovta”, Vulgata “quadraginta”. Es un número que tiene un carácter místico y teológico -referido a la historia de la salvación- entre los judíos. Así la Sagrada Escritura habla de los 40 días del diluvio, cuarenta años del peregrinar de Israel hasta Canaán…etc. Por ello este número está ligado al camino en el cual se tiene una profunda experiencia de Dios o de fe, o a la permanencia en un determinado estado que lleva a la conversión. Existe una liturgia cuaresmal que engloba en sí misma todas las variantes posibles: penitencial, eucarística, de la Palabra, de las Horas. Cada una de ellas puede realizarse aislada o por separado teniendo en cuenta que están íntimamente ligadas por un factor común, la INVOCACIÓN DE LA PRESENCIA. El encuentro con Dios y su primigenia aspiración están ya de por sí llamados a ser un acto litúrgico en sí mismo sea como sea. Ahí está la predisposición del creyente a encontrarse con Dios, a dejarse llevar al punto de encuentro, situación orante, silencio contemplativo, escucha de la Palabra, comunión eucarística… etc.; para que ese encuentro con Dios nos transforme y nos mueva a ser en el mundo sus pies y sus manos. Me parece necesario insistir en que una cuaresma vacía espiritualmente hablando es algo que toda persona puede ahorrarse, ya que si no hay intencionalidad de seguir a Jesús y su ejemplo, quizás como cristianos nos estemos haciendo un flaco favor. Es por ello que la liturgia cuaresmal nos propone muchas posibilidades de desarrollar una espiritualidad que nos lleve de manera satisfactoria al Triduo Pascual, destacando la oración


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contemplativa y la escucha y discernimiento de la Palabra de Dios como unos de los mejores instrumentos. El Triduo Pascual -llamado aún por muchas personas los santos oficios -engloba el Jueves Santo de la cena del Señor, Viernes Santo en la Pasión del Señor y Vigilia de la Resurrección del Señor. Será en el Jueves Santo de la cena del Señor el día en que la iglesia celebra la institución de la eucaristía y más aún, día del amor fraterno. Ya que en este día se revitaliza el propio ejemplo del llamado “sacrificio” de Cristo, que por amor a la humanidad entregó su vida en la cruz dejando un “memorial” a sus discípulos y seguidores. Memorial a cuya actualización estamos llamados según las propias palabras de Jesús en la cena pascual: “haced esto en memoria mía”. Debemos saber que una conmemoración implica el desarrollo de una circunstancia pasada actualizándola. Por ello cuando celebramos –por ejemplo- la pasión de Señor el Viernes Santo, participamos de una manera activa en un doloso acontecimiento que tuvo como protagonista a Jesús que por amor se entregó al dolor y al oprobio. Las liturgias de estas celebraciones del triduo pascual están cargadas de simbolismos en cuanto a que se realizan gestos iguales o parecidos a lo acontecido en aquellos días contemporáneos de Cristo. Cena compartida, lavatorio de los pies que nos anima al servicio comunitario, escucha de la Palabra como esencia del “kerigma” más profundo al que está llamado la persona cristiana; adoración de la cruz “árbol único en nobleza” como elemento del que florece la salvación en forma de “flor y fruto” canta el himnario.

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Animo al lector a realizar el Viernes Santo uno de los oficios litúrgicos más hermosos que hay en el año, el “oficio de tinieblas”; que es el rezo matutino del oficio de lectura conjuntamente con los Laudes del Viernes Santo. En este sentido es muy importante que los cristianos conozcan la importancia tan valiosa de la Liturgia de las Horas, origen en sí mismo de la propia liturgia general. Imaginaros que fue el pueblo de Israel en el destierro de Babilonia allá por el siglo IV a. C. los que consagraban a Dios el tiempo con la consecuente realización del salterio que luego distribuido en cuatro semanas la liturgia cristiana asumiría como tal y que nos llega hasta nuestros días. No olvidemos que la liturgia cristiana tiene su propia praxis que parte de una determinada espiritualidad. Espiritualidad que nace del anhelo de encuentro en la celebración festiva que supone estar ante el Señor, junto a la disposición última que debe basarse en plasmar en la comunidad y en la persona individual con la cual nos relacionamos, toda la vivencia que hemos atesorado en la liturgia. “Id por el mundo” dijo Jesús a sus discípulos. Es un llamamiento de plena actualidad que ánima a terminar con el inmovilismo al que sometemos nuestras prácticas cristianas. La cuaresma sin Pascua no tiene sentido pues sería un camino sin final. Por ello es muy importante que en toda celebración durante la misma, no perdamos el sentido festivo que supone mirar la resurrección de Jesús en lontananza. Lo diré de otra manera, que todo nos huela a resurrección. Que todo nos llame a resurrección. Que en nuestros “vía crucis” prime el deseo de superar el drama de la cruz, eliminar situaciones de crucificados injustamente y apostemos por una clara

resurrección a la vida. Resurrección nuestra y del otro con quienes nos relacionamos, aunque trace una senda distinta a la nuestra. “¡¡LUZ DE CRISTO!!” cantaremos en voz alta en la vigilia pascual, y responderemos: -demos gracias a Dios. Ojalá hermanas y hermanos no pasemos de largo por una cuaresma o Semana Santa más. Ojalá asistamos y atendamos responsablemente de toda la hermosa liturgia que en estos días se nos ofrece. Ojalá la Palabra de Dios nos anime a nuestro propio éxodo saliendo de nuestras comodidades y replanteándonos nuestra vida y existencia como cristianos. Ojalá no dejemos de contemplar la posibilidad de resucitar, “PORQUE ES LA PASCUA, EL PASO DEL SEÑOR”. l

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EL CONSUELO DE LA ORACIÓN

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JUAN MARÍA OLMEDO ALFARO Tertulia Cofrade “El Estandarte” XXV Aniversario. La Puebla de Cazalla

nvitado a participar en las páginas de esta revista cofrade “Pasión y Glorias”, pensé que podía compartir con vosotros lectores mi experiencia de oración ante la enfermedad que puso por un momento en serio riesgo mi vida. Se acerca ahora un periodo en el que la oración se hace más cotidiana e intensa en los cultos, ante las imágenes titulares más queridas o en rosarios de oración penitencial. Pero no pretendo realizar una extendida reflexión sobre cómo oramos, cuánto tiempo dedicamos a la oración o qué momentos elijo para ello, si bien no está nunca de más dedicar un breve instante a pensarlo. Simplemente quisiera reflejar el especial consuelo que la oración me produjo en un instante en qué pensé que mi vida podría terminar en breves momentos. Así podría haber sido si el dolor que me despertó aquella madrugada de hace algo más de un año volvía a repetirse una tercera vez, pues superado un segundo golpe, y siendo consciente de la gravedad de la situación, observando además que los médicos parecían que también rezaban, pensé ¡Dios mío que sea lo que tú quieras!, un sentimiento de “¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!”, que aunque fugaz, pues ya mis oraciones ocupaban mi mente, encontré en ello una serenidad y una paz que no sentí miedo a lo que pudiera ocurrir. A ello colaboró una mano profesional, amiga y, por cierto estepeña, a la que llevas años sin ver, y que apareció por sorpresa en el módulo de urgencias; tocarla dispuso el consuelo total para afrontarlo todo. Esa expresión que usamos popularmente de “te vi llegar y parece que he visto a Dios”. Y así fue realmente, sentí la presencia de Dios, de su amor misericordioso, todo el que me extendió a través de ese apretón de manos. Al mismo tiempo, descubrí otra realidad: que triste es sentir la muerte cerca sin nadie a tu lado. Dado que, aquella madrugada me encontraba

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solo en casa y mi mujer debía regresar de viaje de forma apresurada, aunque algo “engañada” de la urgencia real que requería el asunto, fue la situación que más angustia me creó. Cuánta tristeza no tener a tu familia a tu lado y cuánto recuerdo para aquellas personas que mueren en soledad. Otra cosa son los sentimientos que pasan por tu cabeza en tan breves instantes sobre tus seres más queridos, te embriaga más la pena por lo que ellos puedan padecer que realmente el aceptar la situación en la que te encuentras. Ante todo esto, ahí estuvieron mis oraciones para superar tan intenso momento y las que vinieron después: cada mañana, al despertar, para dar gracias a Dios por la oportunidad de amanecer un nuevo día, oración de mi vida cotidiana, pero que hospitalizado cobraba una especial relevancia y el ansia para por no perder ni un solo instante para ver y abrazar a los tuyos. Después llegaba el Ángelus, buen momento también de la mañana para superar la soledad de una habitación, rodeado de máquinas, a las que por otra parte nunca faltó el calor y la dedicación de unos grandes profesionales. Hoy esta oración perdura en mi cotidianidad, y me detengo ese instante en el que el repicar gozoso de campanas de mi parroquia en La Puebla anuncia su hora. Que reconfortante es esta parada cuando ese alegre repicar de las parroquias de Estepa os invitan a ello; no lo dejéis pasar. La tarde la ocupaba un rosario de oraciones a mis devociones más queridas, en María encuentras todo lo necesario y en Estepa las tenéis cercanas. La alegría de la Paz interior, el Valle de la Esperanza en la recuperación, el alivio de los Dolores, de los tuyos y de los que comparten la misma situación cerca de ti, la superación de la Soledad de la larga noche, la fuerza para controlar la Angustia

y la Amargura en los momentos más bajos, pero al final, sabes que, si llega el momento, te espera la Victoria de la resurrección. Cuánto de Semana Santa hay en nuestro día a día…, cuántas cruces hay que soportar y aliviar a nuestro lado por causa de la enfermedad. Así caminaba hasta la larga noche que empezaba con oraciones de agradecimiento por el día vivido, habitual esta parada en mi día a día, pero que, como indicaba antes, la situación especial le daba mayor intensidad a todo lo acontecido. La sensación de paz llenaba las horas de sueño sin no antes dejar brotar alguna lágrima de emoción por tanto afecto recibido desde fuera. No siempre se dispone, o no lo buscamos, del tiempo necesario para rezar, pero no lo dejemos para cuando truene, que ahí ya está Santa Bárbara. Seamos capaces de pararnos y encontrar la fuerza que irradia la oración. Esa fuerza que seguro me transmitieron los que rezaron por mi salud y a los que siempre tendré palabras de agradecimiento. Preguntad a la gente que está mal cómo sigue, cómo va. Un gesto tan sencillo como éste no sabéis la fuerza que da y como reconforta saber que tanta gente piensa en ti, te aprecia, siente que estés enfermo y reza por tu recuperación. En todos estos rostros y en todas estas conversaciones se encuentran auténticos gestos del amor de Dios. Me consta que otras personas, cuya enfermedad se alarga, han tenido también en la oración un especial consuelo para afrontar lo que pueda ocurrir. Esta constancia tiene sin duda un inapreciable mérito de fe. Tengamos en la oración el consuelo y la esperanza necesaria porque sin duda nos preparará el camino al Señor, allanará todas sus sendas. l


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UNA MERIENDA EXQUISITA

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ANTONIO CABALLERO TORO

Pregonero de la Semana Santa de Estepa 2002

ace unos años, por temas profesionales, tuve la oportunidad de trabajar con un grupo árabe de inversiones, que procedían del Líbano, Siria y en general del arco Mediterráneo. Mi colaboración con ellos duró varios años, con un trabajo prácticamente exclusivo y con un alto nivel de responsabilidad directiva, lo cual, igual que ocurre en muchas ocasiones, hizo posible que se establecieran vínculos personales entre el equipo de trabajo. El respeto entre profesionales y compañeros es clave en la convivencia, sobre todo cuando las diferencias culturales y religiosas son patentes.

marlas y que en nuestra tierra se preparaban en los hornos para celebrar la Semana Santa. Sorpresa: la conversación en torno a los dulces fue para mí un gran descubrimiento sobre todo cuando comenté que tenían que ver con la cuaresma (tiempo de ayuno de los católicos). Ellos me explicaron que esas recetas eran las mismas que sus padres hacían en Damasco o en Beirut o en sus ciudades de origen pero que los hacían para celebrar el final de ramadán, (periodo de ayuno de los musulmanes), y que realmente les llamaban los regalos porque la finalidad de los mismos era obsequiar a la familia y a los amigos.

En ese marco por cortesía, y por cercanía nos felicitábamos en las fiestas que celebrábamos como la navidad, el ramadán, la fiesta del cordero o la pascua de resurrección independientemente de la esfera de nuestras creencias. Con frecuencia, compartíamos celebraciones, que tengo que reconocer que me enriquecieron tanto en lo personal como en lo cultural y que fundamentalmente se hacían en familia o en círculos de amigos muy cercanos. En una ocasión, me tocó ser anfitrión y como era próxima ya la Semana Santa, organicé con ellos una merienda con los dulces de cuaresma que yo había encargado en Estepa, trataba de compartir cultura y tradiciones tal y como ellos hacían conmigo. Encargué las mejores magdalenas, ochios, tirabuzones, roscos trenzados, pestiños, torrijas, merenguitos de coco, piñonates, almendrados y todas esas cosas que a veces no sé cómo lla-

Es curioso que esa costumbre y ese nombre de regalos también es típica con estos dulces en nuestra tierra y tradición. Por supuesto la merienda se puso interesante, porque mientras nos deleitábamos con tan exquisitas viandas salieron a la luz los ochocientos años de convivencia en la península ibérica, entre musulmanes y cristianos, y no podemos perder de vista que ellos conocían ese camino desde que la tierra que hoy ocupamos era un espléndido mercado de intercambio para el comercio fenicio que procedía de ese mismo sitio del arco mediterráneo. Es obvia la antigüedad de la tradición de los regalos y dudosa la procedencia y la adopción de la costumbre. Yo que no soy experto historiador ni antropólogo, cuento mi experiencia y sueño con la convivencia y la tolerancia de otros hombres, que en el pasado empatizaban con sus vecinos, que se felicitaban en sus fiestas religiosas y que acudían a los banquetes a compartir las viandas por razones de amistad o profesión. Aquella merienda me transportó a otra época, con el sabor a miel, a especias, matalahúga, sésamo, aceite y almendras. Me llevó a mi Estepa milenaria de múltiples y ancestrales creencias, culturas y ritos, y por supuesto me hizo imaginar a las personas que fueron a los hornos a regalarse sabores milenarios que aún en el siglo XXI son un enigma del pasado que envolvió el día a día de cuaresmas y ramadanes. A veces recordamos la historia por los conflictos, pero sería dulce recordarla por los sabores de los regalos que compartieron otros que hicieron del horno un principio de convivencia. l

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SEMANA SANTA DESDE EL CLAUSTRO

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ún permanece muy vivo en mi alma el recuerdo de la primera Semana Santa en el Monasterio, los abundantes sentimientos, recuerdos y emociones que me embargaban y se agolpaban en todo mi ser, cuando las fechas en que celebramos la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor se iban aproximando. Era el año 2002, y sobre mi cabeza y mi corazón no dejaban de latir continuamente multitud de interrogantes: “¿Cómo será este año mi Semana Santa?” “¡Qué vacío experimentaré al no poder acompañar a esas hermosas imágenes que puntualmente me han impulsado a adentrarme a meditar y profundizar en la Pasión, y que procesionan con tanto esplendor por los rincones más emblemáticos de mi amado pueblo!”, me lamentaba interiormente. “¿Ya no podré ni tan siquiera seguir desde lejos, por un instante, en cualquier bello rincón de Estepa, a nuestra Madre desgarrada por el dolor, pero firme al mismo tiempo, ante la esperanza de la Resurrección?”.

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Nuestro Bondadoso Dios y la Virgen Santísima que no se dejan ganar en generosidad, poco a poco me fueron desvelando que esta Semana Santa y las sucesivas no iban a ser menos hermosas y ricas de contenido; aunque es difícil plasmar en el papel tanto don y gracia recibidos, y la palabra no es suficiente para expresar cuanto acontece en el interior, puedo afirmaros con toda certeza, que el mismo Cristo azotado, maltratado, flagelado, golpeado, despreciado,... que carga con la Cruz y muere en ella del modo más cruento, y ante el que nos quedamos embelesados al hacer la estación de penitencia, yo lo contemplo ahora no exclusivamente con los

MADRE ÁNGELA Abadesa del convento de las Clarisas Estepa

sentidos físicos sino con los espirituales, de un modo muy trascendente y enormemente profundo; no con esos ojos que tan bellas estampas de cada paso traspasaban mi retina y se adentraban en mi corazón, sino desde la fe, de esa fe cierta y a la vez desnuda, que se nutre con el alimento y la adoración de Jesús en la Eucaristía. Sí, queridos hermanos y amigos lectores, desde entonces mi Semana Santa no se reduce a vivir intensamente siete días, sino que hace que mi recorrido a través de ella se extienda y se prolongue en el tiempo durante los trescientos sesenta y cinco días del año. ¿Y cómo puede ser eso?, os preguntaréis. Yo misma quedé expectante, sobrecogida e inmensamente agradecida al Dador de todo Bien cuando Él me fue mostrando y revelando cómo se vive la Semana Santa desde nuestra espiritualidad franciscano-clariana. Para una Hermana Pobre de Santa Clara, en este carisma, es crucial el detener fijamente la mirada del alma y de todo el ser en Cristo pobre, humilde y crucificado, en ese Cristo doliente y traspasado de sufrimiento, que es todo Amor que enfervoriza, y a partir de ahí, observar, considerar, contemplar, hasta llegar a transformarse por entero en icono de la divinidad (cf. 2CtaCl, 20; 3CtaCl, 13). Es un configurarse más y más con ese mismo Señor de nuestras vidas que anonadado, pasea a través

de las calzadas de nuestra Estepa, y nos invita a con-crucificarnos con Él, haciéndonos partícipes de su kénosis, su entrega, su generosidad y docilidad a la Voluntad del Padre, para abrazar a todos junto a Él desde la Cruz, y también desde ahí, con la fuerza de la plegaria y la penitencia, curar las llagas de numerosos hermanos que forman parte de esa humanidad sufriente, rota, frágil, y cubierta de heridas. Celebrar la Semana Santa en nuestra “forma de vida”, es acercar al Señor a quienes viven en las periferias, y hacer nuestro el dolor de los que han quedado anclados en una soledad tenebrosa, en una enfermedad incurable, o malviviendo en la calle... A Jesús ante la Cruz los presentamos, para que actúe con su misericordia sanadora, y nosotras, con los brazos en alto y el corazón orante los seguimos sosteniendo. Ese Cristo malherido, maltratado, que muere de esa forma tan infamante, es propuesto como Espejo a nuestra contemplación, y Él nos impulsa a vivir en plena comunión con todos, en un completo abandono en las manos de Dios. Cuando llega la Semana Santa, y desde lejos oímos cómo se adentra por las celosías de las ventanas el eco rítmico y armonioso de los tambores y cornetas hacia este sobrio claustro habitado por el Silencio, nos vamos uniendo estrechamente a Jesús, con todas las fibras de nuestro corazón, y experimentamos esa dulzura que Dios reserva a sus amigos (cf. 4CtaCl 9; 3CtaCl 14). Muchos de vosotros, el Jueves Santo acompañáis a los Benditos Titulares de vuestra Hermandad, sin desfallecer a pesar del cansancio, gozosos por poder caminar junto al Santo Cristo y la Virgen de la Esperanza, aliviándolos en su aflicción por el abandono de tantos hijos suyos que no se dejan atraer por el Amor apasio-


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nado e infinito de Jesús, que brota de su costado; y nosotras, nos adherimos enteramente a Él, que anticipa su entrega en la Eucaristía, e instituye el sacerdocio, y nos exhorta a vivir en el amor entrañable y el perdón mutuo, velando comunitariamente ante el Monumento, con el amor de la Iglesia “Esposa”. Escondidas con Cristo en Dios, cada pisada nuestra a través del interior de estos muros, nos hace contemplar la inefable caridad, con la que Él escogió padecer en el leño de la cruz y morir en él con la muerte más infamante (cf. 4CtaCl 23). Y, constantemente, brota de los más profundo del corazón una pregunta: ¿Por qué tanto, tanto Amor? Y siempre, como un susurro que viene de lo alto, escuchamos desde el hondón del alma: “¡Porque Dios tiene corazón!”. Y meditar en su corazón, es sumergirnos en su misericordia y entrañas maternales, y descubrirlo fundamentalmente muerto en la Cruz. Tras un capillo y con el rostro oculto os vais introduciendo en este misterio tan inmenso que nos sobrepasa y desborda, mientras las Hermanas Pobres de Santa Clara lo hacemos desde la clausura, inmersas en la adoración de Jesús Sacramentado, meditando la Palabra de Dios, y mostrando a nuestro mundo con la oración incesante los bienes del Reino que viene, de los que comenzamos a gustar aquí y ahora. Penetrar en el misterio nos lleva a comulgar en el dolor y la solidaridad de quien, despojado de todo poder, lo único que “puede hacer” es amar, y de este modo vamos ofreciendo con sumo amor, ternura y bondad nuestra vida, entregándola a jirones, dando por la humanidad cuanto somos y tenemos, a semejanza de ese cirio que el nazareno porta en su mano y que ha quedado completamente desgastado en la madrugada, después de haber alumbrado, difundido y esparcido la llama de su luz, que se ha ido consumiendo por nuestro pueblo. Concentrada nuestra atención el Viernes Santo en la Pasión-Muerte de Jesús, adoramos la Cruz en este día sacrosanto, junto a la que vosotros también avanzáis sigilosamente por Estepa, colaborando con el Señor, cual cirineos agradecidos por

¿Por qué tanto, tanto Amor? Y siempre, como un susurro que viene de lo alto, escuchamos desde el hondón del alma: “¡Porque Dios tiene corazón!”. tanto amor y dolor. Besar la cruz y hacer el ejercicio del Viacrucis es mucho más que un gesto: “¡Por el madero ha venido la salvación al mundo entero!” (L.H., Laudes Exaltación de la Santa Cruz, Antífona Benedictus); la cruz es el camino de Jesús a la nueva existencia: “Cruz, oh cruz, enséñame el camino a Jesús”,... Os puedo transmitir que la hermosura de cada paso que durante tantos años pude salir a admirar por nuestras calles, la contemplo hoy en ese Cristo al que le veo el rostro totalmente desfigurado de dolor y sufrimiento, porque ha cargado sobre sí el peso de mis pecados, de los tuyos, de la humanidad entera, y se ha dejado clavar en la cruz por tus crímenes y los míos, para que quedemos exentos de toda culpa; “sus heridas nos han curado” (1Pe 2, 24). ¡Qué grandeza la de Dios, que se hace pobre e indigente, para hacernos ricos a nosotros! (cf. 2Cor 8, 9). ¡El Verbo se ha hecho hombre por Amor, regalándonos la

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Vida en abundancia, y mostrándonos la Belleza de Dios desde la Cruz! ¡Cómo derrama por entero Dios su Amor y nos entrega su mismo Espíritu! El escándalo de la Cruz es el escándalo del Amor, el escándalo del corazón de un Dios apasionado; y el testimonio de Jesús es signo de amor tan inmenso que se vacía, que se hace humilde, indigente, pobre, y nos exige una respuesta radical en esta misma línea. Con Cristo yacente, velamos el sábado junto al sepulcro, pues el Esposo nos ha sido arrebatado. Es día de ausencia y silencio. El sagrario está abierto y vacío. La Liturgia de las Horas nos alienta en este día de meditación y desierto, reflejando cada frase de nuestra plegaria la confianza viva en Dios y la esperanza en la Resurrección. Y ello, de la mano de María, Madre del Resucitado. Como cada año, brota de nuestros labios y corazón una petición para estos días: que el ardiente deseo del Crucificado pobre nos conduzca a identificarnos con quien amamos, en comunión de vida y destino, sabedoras de que no concluye todo el Sábado Santo con la muerte, sino que en la noche más significativa y cargada de sentido, la alegría se torna desbordante, pues la participación en la Vigilia y la celebración de la Eucaristía son el punto culminante y la pregustación de la pascua eterna. Rebosantes de gozo pascual, el Padre nos ha abierto las puertas de la Vida por medio del Hijo, vencedor de la muerte (cf. oración colecta Vigilia Pascual). ¡Dios ha Resucitado al Hijo, y a nosotros junto con Él!: sufrir, llorar, morir con Él, pero también gozar, alegrarse, ¡y continuar saboreando con Jesús la victoria de la Vida! Que cada Semana Santa y cada día de nuestra vida, veamos al Señor que veneramos con los ojos del corazón, y experimentemos, sintamos y percibamos la caridad de Dios manifestada en Jesús; ¡revistámonos de Cristo (cf. Gál 3, 27; Ef 4, 24), y tengamos sus mismos sentimientos de despojo y humildad, pues solo así nos inflamaremos más fuertemente en el fuego de la caridad (cf. 4CtaCl 27), y pasaremos de la celebración a la Vida! l

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PRESENTACIÓN Y DESCRIPCIÓN DEL

CARTEL DE SEMANA SANTA 2019 Juan Fernández Robles, natural de Estepa, 31 años. Técnico Superior en Artes Aplicadas de la Escultura, Licenciado por la Universidad de Granada en Bellas Artes y Graduado por la Universidad de Sevilla en Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Como complemento a su formación artística cabría mencionar los estudios realizados en la Accademia di Belle Arti di Firenze (Florencia, Italia). Trabajos artísticos realizados en su mayoría para colecciones privadas, dibujos, escultura y pintura, destacando:  Los ángeles pasionistas realizados para la hermandad del Buen Fin de Sevilla.  Portada del programa de mano de la Semana Santa del Correo de Andalucía.  Portada del anuario de la hermandad de la Redención de Sevilla 2018.  Exposición en el círculo mercantil de Sevilla 2018.  Cartel anunciador de la salida procesional de la hermandad de San José Obrero, hermandad del sábado de Pasión Sevillano del 2019.  Las obras se enmarcan en la figuración realista bien sea tanto en temas sacros como profanos.

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 En el ámbito de la restauración aparte de la realización de encargos para particulares cabe destacar la restauración de los retablos del Cristo de las Fatigas y el de la Virgen del Buen Consejo, ambos situados en la Real Parroquia de la Magdalena de Sevilla.

CARTEL DE LA SEMANA SANTA DE ESTEPA 2019 Pintura realizada al óleo sobre tabla, 150 x 107 cm. Se trata de una composición clara y sobria, acercándose al carácter solemne de la hermandad, sin que el mensaje se distorsione con elementos banales ni sobrecargados. Sobre fondo negro emerge, abarcando todo el formato, la cruz recrucetada, en rojo, de los protectores del Santo Sepulcro, siendo símbolo de la hermandad del Santo Entierro y sobre esta se sitúa el Stmo. Cristo de la Buena Muerte, uno de los tres titulares de la hermandad, una buena muerte triunfante que superó a la propia muerte, resumen de la pasión que padeció Cristo para la salvación de la humanidad del pecado original. Flanqueando la composición, en letras doradas y caligrafía romana, se lee Estepa, a la izquierda y 2019 en numerología romana, a la derecha, donde la función primordial de la obra será la de anunciar la semana grande estepeña del 2019.


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LA SAETA ARMANDO MATEOS FERNÁNDEZ Cantaor y Saetero

a falta poco para nuestra semana grande en Estepa, una semana muy esperada por nuestros estepeños donde nuestras calles se colman de olor a incienso, sentimientos a flor de piel, oraciones y algún que otro piropo cantado a nuestras Vírgenes y Cristos.

Antonio Machado la definía así: “cancioncillas que tienen por principal objeto traer a la memoria del pueblo, especialmente en los días del jueves y viernes santos, algunos pasajes de la pasión y muerte de Jesucristo, coplas disparadas a modo de flechazos contra el empedernido corazón de los fieles”

Yo Armando Mateos, como cantaor flamenco y saetero estepeño quiero transmitiros la importancia de la Saeta en Semana Santa.

La Saeta me ha llevado a conocer a una gran persona y un gran amigo como es el estepeño José María Luque Pérez, el cual me ha curtido de la historia de la Saeta en Estepa. En este artículo quiero compartir con vosotros algunos relatos escritos por José María como exaltador saetero para la Peña Flamenca Manuel de Paula.

Para mi parecer creo que la Semana Santa estepeña es de las mas importantes en toda Andalucía. Con el paso del tiempo se ha ido enriqueciendo gracias a nuestras grandes bandas de música y la constancia de las hermandades por la lucha incansable de superarse año tras año sin dejarme atrás el pueblo costalero, sin ellos esto no sería posible. No obstante, he de decir, que siempre he pensado que le falta algo para rozar la perfección, La Saeta.

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La Saeta es el rezo que sale del corazón, es una forma viva, estremecedora que en ocasiones sin explicación científica te deja sin aire, es desgarradora y seca que a su misma vez es dulce, tierna y llena de amor por un dolor.

En Mayo de 1986 Estepa le rinde un sentido homenaje al Franciscano Padre Martín Recio publicando algunas facetas y textos suyos como gran conocedor de nuestra historia. En esa pequeña separata el primer capítulo está dedicado a la saeta. Nos habla de la esencia de la misma con versos del poeta Manuel Machado. Nos dice el padre Martín en su introducción: "El tema de la saeta creo que es interesante y actual para despertar y fomentar

la religiosidad del pueblo a la pasión de Cristo y el amor a su Madre bajo las advocaciones de los Dolores, de la Esperanza, Soledad, Angustias, Amargura, Paz y otras que se veneran en los pueblos de Andalucía durante la Semana Santa". La religiosidad popular es una forma de vivir la fe cristiana. Quizá no se haya dado la importancia que se merece al sentir religioso, tradicional de la gente sencilla. La palabra saeta proviene del latín sagitta, que significa flecha, dardo o arma arrojadiza que se dispara. La saeta es una especie de dardo, en sentido figurado, que se dispara de la garganta de quien la canta y va dirigida a una imagen amada como es un Cristo o una dolorosa. Ya en el año 1.780 se cantaban en Estepa saetas penetrantes, es decir, las que se cantaban en las procesiones de penitencia con motivo de las misiones. Del 4 al 19 de marzo de ese año se celebra una misión en Estepa por el Beato Diego de Cádiz en la que el clero organizó una procesión donde se cantaban saetas. En palabras del Beato Diego de Cádiz nos


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La religiosidad popular es una forma de vivir la fe cristiana. Quizá no se haya dado la importancia que se merece al sentir religioso, tradicional de la gente sencilla. dice en una carta enviada a su director espiritual: “El clero por comunidad salió a las diez o más de la noche, rezando el Miserere, cantando saetas, etc.…” Por tanto podemos afirmar que antes de esa fecha ya se cantaban saetas en Estepa. De hecho dos seguidores del Beato Diego de Cádiz, los franciscanos estepeños Padre Francisco de Paula de Estepa y el venerable Padre Páez, mantuvieron y fomentaron en sus misiones y como es natural mantenían el canto de la saeta. En Estepa hubo grandísimos saeteros antaño. Saeteras como Rosalía de Pedro Panza, que cantaba saetas maravillosamente y también las componía.

Sobre todo aquella que cantaba a la Virgen de la Soledad:

Hay Virgen de la Soledad Te suplico como madre Que te acuerdes de los hijos Que están sin calor de padre Otros inspirados poetas populares existieron, aunque ellos no las interpretaban. Entre los últimos saeteros populares es

de honrado recuerdo a Teresa Muñoz Borrego, Manuela Martín Cabezas, Eusebio Palacios García, Carmen Torres Ortiz y Antonio Torres Ortiz. Las saetas solían cantarse a la salida de las imágenes de sus templos y a la entrada de las mismas, en la plaza de los Remedios, Plaza de la Victoria, y sobre todo desde el barranco de la Cuesta el Viernes Santo. Desde los balcones, bocacalles. Aquellas saetas nacidas de la garganta de cantaores espontáneos que surgían entre la gente cantando con inusitado fervor. En conclusión sobre el estudio e información de José María nos deja muy claro que la Saeta en el pasado estaba muy presente en Estepa, cosa que hoy en día se ha olvidado exceptuando mi aparición en los últimos tres años.

Estepa está donde tiene que estar, cada cosa en su sitio, entonces repito, ¿qué me falta? Me falta la saeta. Me falta el corazón desbordado, me falta el pellizco ensimismado de la noche etérea, me falta el valor permisible del amor desvalido, el amor arrogante de la oración. Me falta el dardo que se lanza, la flecha cierta y certera que sale de cada garganta. ¿¿Dónde estáis saeteros estepeños?? Se ha apagado el don de vuestras cuerdas vocales llevando a la imagen de vuestra devoción el aire de vuestra oración. Cuando se escuchará otra Saeta en la plazoleta recoleta en la calleja prieta, en el balcón de geranios o en el barranco de la cuesta. ¿¿Cuándo?? ESTEPA os necesita. l

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AR TIC ULO DEL F ORO CARDE NA L NIÑO DE GUEVARA

EL PREGÓN DE D. FRANCISCO BERJANO ARENADO DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA Y SU TRASCENDENCIA EN LA VIDA DEL COFRADE.

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Un mensaje vivo y actual Artículo publicado en la revista Pasión de Sevilla, Abril del 2014

e ha culminado toda una evocación en la vida de la Iglesia que ha celebrado un año más la Semana más Santa de todo su calendario litúrgico. En ella se ha manifestado desde la Entrada de Jesús a Jerusalén, su Última Cena, su Prendimiento, su Proceso pasionístico, su Juicio, su Condena, sus Padecimientos, su Crucifixión, sus Siete Palabras, su Agonía, su Divina Muerte, su Traslado al Sepulcro y su Gloriosa Resurrección. En todo este proceso único hemos participado de forma natural, con la naturalidad repetida de tantos años siguiendo los mismos ritos, costumbres y evocaciones que, a fuerza de reiteradas, adquieren un sello de familiaridad y cercanía. Un año más, se ha contado de inicio, como desde hace ya varias décadas, con el introito que el Pregonero hace de la Semana Santa. Y su ponente, como Juez y Cofrade, ha sabido analizar el juicio de Jesús con el profundo conocimiento que tanto profesional como de persona creyente y practicante de su fe cristiana, ostenta. Y bien merece su exposición la reflexión de este artículo dedicado a él, pero también a su trascendencia y repercusión en la cotidianeidad de lo experimentado en la Semana Santa que ya inexorablemente, es historia. Vaya como paréntesis que en el presente año el clima ha sido benigno, a diferencia de anteriores años, lo cual ha propiciado que muchos comentarios afortunadamente se hayan obviado para beneficio de poder atender, para aquéllos que así lo hayan deseado, a menesteres más trascendentes de la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Vaya también de inicio el amplio sentir general de muchos cofrades de Sevilla, en la tarde del Domingo de Pasión que es también Domingo del Pregón, al emitir sus opiniones acerca del mismo. Ha sido un Pregón calificado tanto de valiente como con contenido, no de otra manera se puede de inicio decir que “el sustento, la base debe ser La Cruz que es el bastión sobre el que se apoya nuestra Fe “Para inmediatamente añadir que los principios de Evangelio “deben ser una constante de vida en nuestras Hermandades y Cofradías como parte que forman de la Iglesia, de la Iglesia Universal y, de forma inmediata, de la Diocesana y, más cercana aún, de sus parroquias.” Pero también ha habido voces discrepantes que acercan el Pregón más a un sermón que a un pregón. Quiénes así opinan son aquéllos que se quedan en la forma de las cosas y no en el fondo que éstas deben expresar, máxime cuando se trata de ensalzar no sólo nuestra

particular manifestación de Fe, sino el Misterio de Fe en sí mismo, que es la entrega de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Dios Hijo, por todos nosotros. Debemos tener muy en cuenta que la grandeza del Pregón de la Semana Santa debe ser y es el poder contemplar un inmenso abanico de contenidos, cuyas varillas deben converger hacia un mismo fin: resaltar los valores de la Entrega Suprema de Cristo por nosotros y de su Resurrección. Quiénes se quedan en el primer estadío son más amigos de lo banal y lo superfluo que de su verdadera y profunda razón de ser, aunque como es lógico sean respetables sus posturas, a las que tal vez no le vendría mal leer y tener en cuenta la inmensidad de contenidos que atesora la doctrina de nuestra Santa Madre Iglesia. El mismo Pregonero en su Introducción marcaba de modo incontestable que su pregón sería intenso en cuanto a su temática, hecho que pudimos constatar al oírlo y aún más al leerlo con deleite. El Pregón en sus trece apartados nos desgrana, amén de los dedicados a distintas advocaciones de nuestras cofradías, una serie de capítulos que se antojan esenciales para nuestro devenir como cristianos y como cofrades: La Cruz, el trato a lo Sagrado, la Eucaristía, el Culto, la Formación, los Principios Evangélicos, la Misión Evangelizadora, la certeza de que todas las Hermandades conducen a un mismo Dios…. Capítulos estos que individualmente en sí merecerían ser objeto de una reflexión profunda y un análisis sereno de todos y cada uno de sus contenidos. Y todo ello, sin renunciar a evocar desde el mundo del costal, que también merece su reconocimiento, como por elevación, llegar a las Sagradas Imágenes que como Sierpes fecundas, recorren las calles de Sevilla, dándonos testimonio y motivos para meditar y profundizar en nuestra propia condición de cristianos, una veces revestidos con nuestro hábito penitencial, que no otra cosa es la túnica de nazareno, y otras, contemplando como meros espectadores, esos Pasajes de la Pasión que nos deben invitar a la reflexión cual si de un ejercicio espiritual se tratara. Ésa es la Misión -hermosa palabra- de las Hermandades: servir como instrumentos para la evangelización. Y en ese capítulo destinado a la formación, el Pregonero introduce una frase definitiva y definitoria: “Por medio de la formación tomaremos conciencia de qué supone pertenecer a una Hermandad, de su plena incardinación en la Iglesia, de cómo no son entes autárquicos e independientes, y de cómo se debe vivir la Fe en ellas.”

Esta frase resume, a modo de compendio, la razón de ser de nuestra pertenencia a las hermandades, que no sólo cofradías son. Durante todo el año son esencialmente hermandades y un día se revisten de cofradía, circunstancia ésta que no debiera condicionar sus fines esenciales y su Misión. “Remen mar adentro y echen las redes” (Lc 5,4). Ese mensaje lo secundan los Obispos de Hispanoamérica y en el Documento de Aparecida, recuerdan el mandato de Jesús: “id y haced discípulos entre todos los pueblos” (Mt 28, 19-20) Sería de desear que ese espíritu catequético y evangelizador que nos anunciara el Pregonero como Misión, lo secundaran nuestras Hermandades a lo largo de los años, rememorando en nuestra Diócesis aquellas Misiones de antaño. La Misión que la Iglesia de América del Sur desea alcanzar, pretende crear un ámbito de formación permanente. Lo divide en etapas, quiénes, cómo y tiempos. Bien podrían nuestras hermandades interesarse en este ambicioso y esperanzador proyecto y aplicar al menos parte de sus contenidos a sus propios hermanos, máxime cuando uno de sus principales objetivos radica “en llegar a los católicos que no han renegado de su fe, pero no tienen práctica religiosa.” (¿Acaso no nos suena de algo esa situación?) Ha pasado todo un Domingo de Pasión con el anuncio de un Pregón que bien debiera restallar no solo en nuestros oídos sino más profundamente en nuestras conciencias. Ha pasado toda una Semana Santa, benigna en lo que al tiempo se refiere, pero con la tristeza de no haber podido verla culminada con la estación penitencial a la Catedral de la Hermandad de la Resurrección de Cristo, verdadera razón de ser de todo el proceso anterior: Sería de desear que ese esfuerzo que durante meses le ha dedicado en la soledad de su hogar, un cofrade de Sevilla, a elaborar ese Mensaje, para irradiarlo a todo el mundo cofradiero, tuviese el colofón de que sirviese para sembrar la semilla de la Fe, de esa Fe que tanto necesitamos, aunque a veces no alcancemos a comprenderlo. Un mensaje que como él muy bien expresaba “podría tener cabida en cualquier encuentro Noecatecumenal, de Cursillos de Cristiandad, del Movimiento de Focolares, o de cualquier otra institución de las que hay en la Iglesia” Esa debiera ser la conclusión que, si algún cofrade lee estas líneas, adquiera la conciencia de que somos, por encima de todo, Iglesia. Y que la infinidad de errores en los que incurrimos no los obviemos, mirando hacia otro lado, sino que los afrontemos con ánimo de contrición y con la valentía de reconocerlos y corregirlos. Agradecimiento profundo a D. Francisco Berjano Arenado por el testimonio impartido. l


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“HE AQUÍ QUE YO ESTOY CON VOSOTROS

TODOS LOS DÍAS HASTA EL FIN DEL MUNDO” (MT 28,20). FR . JOSÉ ANTONIO NAR ANJO OLIVA Franciscano

Esta alentadora promesa se cumple de una manera muy especial cada vez que el Señor Jesús se hace realmente presente en medio de nosotros, bajo la apariencia de pan, en el sacramento de la Eucaristía. La Eucaristía es un auténtico don del amor de Dios por nosotros. El Señor Jesús, en la muestra más grande del amor de Padre (1Jn 4, 9-10), se despojó de sí mismo tomando la condición de siervo, haciéndose semejante a los hombres… y se humilló a sí mismo obedeciendo hasta la muerte, y muerte de cruz (Flp 2, 7-8), obteniendo para nosotros la reconciliación definitiva. Pero aunque en el misterio de la Anunciación-Encarnación, Muerte, Resurrección y Ascensión de Cristo la obra de la reconciliación se realizó una vez y para siempre, el mismo Señor Jesús quiso dejarnos en el misterio eucarístico el memorial de su sacrificio reconciliador. Cada vez que se Celebra, Celebramos la Eucaristía, se reactualiza el mismo sacrificio del Hijo de Santa María (Mt 26, 26-28). En cada Eucaristía, el Señor Jesús sigue despojándose de sí mismo para tomar la apariencia de pan y vino y ofrecerse nuevamente al Padre por nosotros. Este don maravilloso lo hacemos nuestro mediante la participación activa en la Celebración de la Eucaristía. En la Eucaristía –sacramento de comunión con Dios y con los hermanos- nos reunimos al sacrificio reconciliador del Señor Jesús. Unidos a Él en un solo Cuerpo (Rom 12, 5), nos ofrecemos con Él al Padre. Todas nuestras obras y esfuerzos, nuestra Oración, nuestro Apostolado, nuestras alegrías y también nuestras tristezas y dolores, el día a día de la realidad estepeña, son presentadas al Padre en el altar, unidas a la ofrenda más digna y agradable que le podemos hacer: su propio Hijo

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La Eucaristía no sólo es la plenitud de nuestra vida cristiana, sino también la fuente donde brota toda su vitalidad. Jesús es el Pan de Vida que se nos ofrece como alimento (Jn 6, 48). Sólo en el Hijo de Santa María

podemos saciar nuestros anhelos más profundos, nuestra hambre de Dios, nuestra nostalgia infinita de felicidad y de plenitud. Y no hay manera más intima y profunda de unirnos a Dios –mientras dure nuestro peregrinar en la tierra- que recibiéndolo a Él en este sacramento. Quien comulga se une más íntimamente con el Señor Jesús y, por lo tanto, participa más plenamente de su propia vida divina. La Eucaristía es un adelanto sacramental de la gloria a la que estamos llamados: la comunión y participación con Dios-Amor. La Eucaristía es también encuentro con los hermanos. En ella el Pueblo de Dios encuentra su plenitud de comunión y de participación. La Eucaristía es Sacramento de unidad por excelencia. La Eucaristía es el punto de partida para la edificación de una auténtica comunión fraterna, fuente de reconciliación. La presencia real del Señor en la Eucaristía no se agota en la Celebración Eucarística. Jesús ha querido también permanecer con nosotros en el Sagrario, de manera que podamos visitarlo, abrirle nuestro corazón y compartir con el Amigo fiel nuestras inquietudes y esperanzas; presentar la reverente adoración o elevar la agradecida acción de gracias; el sincero arrepentimiento o la petición llena de confianza, en la intimidad de la oración. Aquel anhelo tan humano de intimidad más profundo con el Señor Jesús, de búsqueda del Hijo de María en su proximidad con nosotros, encuentra eco en la presencia real, verdadera y sustancial de Cristo en la Eucaristía. Visitar al Señor, pues, es signo de nuestro amor hacia él, así como de nuestra entrega y compromiso cristiano. Es fuente de gracia y fuerza para avanzar en nuestro camino. Jesús no es una idea o un sentimiento, ni un recuerdo. Jesús es una persona viva y presente entre nosotros. Amad a Jesús presente en la Eucaristía. Finalizo esta reflexión citando a nuestro Padre San Francisco de Asís. San Francisco nos habla del Jesús histórico, cuando vivía en la tierra y en su humanidad ocultaba toda su divinidad. Jesús siendo hombre de carne y hueso y que es por la fe como lo reconocemos como Dios.

De la misma forma ahora, las especies sacramentales ocultan su divinidad y su humanidad. Cristo Redentor se nos hace presente en este sacramento a fin de que lo veamos, lo contemplemos en la fe, nos unamos, nos identifiquemos con Él en el espíritu y, como creyentes, obtengamos por Él la salvación de Dios. Quien cree y vive esta realidad, es incorporado a la obra de salvación de Cristo. San Francisco exhortaba esto no solo en su vida sino en el asombro y la alabanza diciendo: “¡Tiemble el hombre entero, que se estremezca el mundo entero, y que el cielo exulte, cuando sobre el altar, en las manos del sacerdote, está Cristo, el Hijo del Dios vivo! ¡Oh admirable celsitud y asombroso condescendencia! ¡Oh humildad sublime! ¡Oh sublimidad humilde, pues el Señor del Universo, Dios e Hijo de Dios, de tal manera se humilla, que por nuestra salvación se esconde bajo una pequeña forma de pan!... Así pues, ara Francisco la vida cristiana culmina en unirnos, en identificarnos con Jesucristo, Dios y hombre, en el sacramento del cuerpo de Cristo, que se hace presente en las especies de pan y de vino en la celebración del sacrificio eucarístico. l En Vélez-Málaga a 6 de febrero de 2019

Unido a esta reflexión que comparto con vosotros expongo las siguientes citas bíblicas que ayuden a vuestra meditación sobre la Eucaristía: + La Eucaristía es anunciada por los profetas: Gen 14, 18-19; Ex 16, 6-8; Mal 1, 10-11 +Jesús es el Pan de Vida: Jn 6, 54 + Alimento para la Vida Eterna: Jn 6, 54 + Se entrega por nosotros: Jn 6, 33 + Y por eso instituye la Eucaristía: Mt 26, 26-28; 1Cor 11, 24-26 + La Eucaristía nos une a Cristo y a la Iglesia: 1Cor 10, 16-17 + Nuestra actitud frente a la Eucaristía: 1Cor 11, 27-29 Todo sea para alabanza de Cristo y de su siervo San Francisco.


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ACERCA DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE LA ESPERANZA JORGE ALBERTO JORDÁN FERNÁNDEZ Doctor en Historia

SERGIO RAMÍREZ GONZÁLEZ Doctor en Historia del Arte

En nuestra reciente publicación sobre la historia de la hermandad de Paz y Caridad de Estepa establecíamos una hipótesis acerca del origen de la imagen de la Virgen de la Esperanza, titular de la referida corporación (imagen 1); dicha hipótesis, formulada bajo ciertas premisas, establecía la posible procedencia sevillana de la escultura.1Allí nos hacíamos eco de la existencia de una “versión oficial” sobre el origen de la imagen de la Virgen, plasmada incluso en las reglas de la corporación, la cual se basaba, al parecer, en ciertos documentos custodiados en el archivo de la parroquia de Santa María; como quiera que durante el transcurso de nuestra investigación no pudimos localizar esos documentos, nos limitamos entonces a dar cuenta de la existencia de la misma, sin poderla contrastar con la versión elaborada por nosotros. Pues bien, como acontece con la aparición pública de todo libro de historia, es entonces cuando en sus lectores, sobre todo los especialistas en la materia, se reactiva el recuerdo de ciertos papeles leídos de pasada en investigaciones pretéritas que guardaban relación con lo ahora publicado, y así ha sucedido en nuestro caso: nuestro buen amigo José María Martín Lasarte ha tenido la amabilidad de compartir con nosotros la referencia documental que contenía la “versión oficial” sobre el origen de la imagen de la Virgen de la Esperanza, gesto que agradecemos públicamente. Damos aquí a conocer el documento, que reproducimos íntegro en apéndice, para intentar confrontarlo con nuestra hipótesis; se trata de una anotación manuscrita en un libro de cuentas de la iglesia de Los Remedios de finales del siglo XIX y principios del XX, al cual nosotros nunca tuvimos acceso.2 Resaltamos, pues, los puntos más destacados que a nuestro juicio tiene la noticia documental; en primer lugar, se afirma que el presbítero estepeño Manuel Fernández, rector de la ermita de la Vera Cruz, encargó, el 10 de junio de 1896, una imagen de la Virgen de la Esperanza, debido a que la hermandad de Paz y Caridad carecía de «Dolorosa para hacer su estación anual en la mañana del Jueves Santo»; al respecto hay que señalar que 1 Cfr. RAMÍREZ GONZÁLEZ, Sergio, y JORDÁN FERNÁNDEZ, Jorge Alberto, La Archicofradía de Paz y Caridad de Estepa. Historia y patrimonio artístico, Estepa, Archicofradía de Paz y Caridad y Ayuntamiento, 2018, pp. 174-178. Remitimos al lector interesado a la lectura de estas páginas donde podrá encontrar por extenso nuestro relato.

tradicionalmente la hermandad había contado para su desfile con la imagen de la Virgen de los Remedios, vestida de negro para la ocasión, hasta que dejó de hacerlo en un momento dado, por motivos que desconocemos; lo que sí nos consta es que al menos desde 1890 a 1892, y posiblemente también en 1893, la imagen de la Virgen que participó en los desfiles procesionales del Jueves Santo procedía de la iglesia conventual de San Francisco;3 luego parece claro que el motivo que tuvo el presbítero Fernández para encargar la nueva imagen era evitar que la de la Virgen de los Remedios volviera a salir en la procesión del Jueves Santo. Dicho presbítero encargó entonces la ejecución de una imagen de Dolorosa «a los escultores de Barcelona Jacinto Carcina [sic, Calsina] e hijos» a la que llamó, sin que sepamos el motivo, Nuestra Señora de la Esperanza, la cual llegó a Estepa en diciembre de 1896. Después de esta fecha, nos dice que la imagen de la Virgen de la Esperanza sufrió «algunos desperfectos», posiblemente, aunque no se diga, como consecuencia de su participación en el desfile procesional del año siguiente (1897), y que por ello, en diciembre de dicho año, fue enviada a Sevilla «para ser restaurada» por el escultor Emilio Pizarro y Cruz; concluida la restauración, la imagen regresó a Estepa el 26 de febrero de 1898. También dice el presbítero Fernández en dicho documento que el coste de la hechura fue sufragado «con fondos de Nuestra Augusta Remediadora» y que la restauración que se le hizo en Sevilla la pagó la hermandad de Paz y Caridad; respecto a la primera de estas afirmaciones, hemos de hacer notar que en las detalladas cuentas anuales de Los Remedios que presentaba este presbítero como encargado del templo no hemos encontrado ningún apunte relativo al pago de la escultura objeto de nuestro interés, por lo que es posible que fuese costeada de su propio bolsillo; por el contrario, en cuanto a la segunda de las afirmaciones, sí que podemos decir que en las cuentas de la hermandad que van de junio de 1897 a mayo de 1898, presentadas por el hermano mayor José González Gómez, aparece en data un apunte de 500 reales

2 Archivo de la Parroquia de Santa María de Estepa (APSME), Libros Varios, Libro de cuentas de Nuestra Señora de los Remedios (1880-1925), s. p.

3 RAMÍREZ y JORDÁN, ob. cit., p.174.

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«por transformar la Virgen de cabeza y brazos»,4 pero nótese que no habla de una «restauración» sino de una «transformación» de la imagen. De cuanto llevamos expuesto hasta aquí cabría deducir, y así lo han hecho otros autores, que la imagen de la Virgen de la Esperanza que hoy recibe culto y veneración en su capilla de la hermandad de Paz y Caridad de Estepa es la misma que en 1896 encargó el presbítero Fernández al escultor barcelonés Jacinto Calsina, pero nosotros albergamos serias dudas acerca de tal identificación. Y ello por un motivo fundamental: la producción artística hasta ahora documentada del escultor Jacinto Calsina Costa (1838-1897) y sus sucesores apunta a una obra más o menos seriada,5 de las conocidas como “tipo Olot”, tipología escultórica en la que resulta muy difícil, por no decir imposible, encuadrar la imagen de la Virgen de la Esperanza que conocemos. Esta producción seriada se deduce igualmente del anuncio que la firma catalana de imaginería inserta en la prensa católica del momento en el cual se cita un catálogo de imágenes gratuito a disposición de los potenciales clientes (imagen 2).6 Para sostener nuestra afirmación vamos a aportar además un dato; en el mismo libro de cuentas que venimos glosando,7 el presbítero Fernández recoge la noticia acerca de la edificación de la capilla dedicada a San Rafael en la iglesia bajo su cargo durante los años 1889 y 1893, dando cuenta de que la imagen de San Rafael que presidía el retablo de dicha capilla había sido adquirida en 1885 por una devota estepeña en Barcelona (imagen 3), «en la casa de Jacinto Calsina e Hijos», imagen que, comparada con la de la Virgen de la Esperanza, salta a la vista que no guarda ninguna relación en cuanto a la autoría y calidad de ambas. Si esto es así, como parece, faltaría entonces determinar cuál fue la imagen de la Virgen que llegó de Barcelona en 1896; aunque sin pruebas determinantes para afirmarlo con rotundidad, pensamos que tal vez pueda tratarse de la imagen de la Virgen Dolorosa (imagen 4) que presidió en tiempos el retablo de la capilla sacramental de la ermita de Los Remedios y que hoy se encuentra en una dependencia auxiliar del templo; para establecer esta hipótesis nos basamos, una vez más, en el propio relato del presbítero Fernández acerca de la edificación de dicha capilla contenido asimismo en el libro que venimos citando, donde se dice: «La escultura de la Virgen de los Dolores, a quien está dedicada la capilla, fue comprada en Barcelona, y las esculturas de San José y San Francisco de Paula, que ocupan las hornacinas de los lados, fueron 4 Archivo de la Hermandad de Paz y Caridad de Estepa, Fondo Histórico (Arca), Libro de Cuentas 1879-1907, fol. 31r -32v.

5 Cfr. LENDÍNEZ PADILLA, Juan Pedro, «Nuevas documentaciones de obras de

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la escuela de imaginería “levantina” en la provincia de Jaén (S. XIX-XX)», en Pasión y Gloria, nº 36, 2018, pp. 100-117, en concreto, pp. 104-109. 6 La imagen pertenece al periódico publicado en Villanueva de la Serena (Badajoz) con el título de La Lid Católica, nº 336, de 31 de diciembre de 1896, p. 4. 7 APSME, Libros Varios, Libro de cuentas de Nuestra Señora de los Remedios (1880-1925), s. p.

compradas en Madrid, en casa de los Mustieles»;8 si el narrador omite la casa de procedencia de la imagen de la Virgen tal vez se deba a que lo da como cosa sabida, pues ya lo había referido en un apunte anterior del libro, como ya hemos visto. Así pues, en el estado actual de las investigaciones y salvo que aparezca nueva documentación que la contradiga, seguimos manteniendo como más probable nuestra hipótesis acerca del posible origen sevillano de la imagen de la Virgen de la Esperanza Coronada.

APÉNDICE DOCUMENTAL María, Esperanza del pecador, ruega por nosotros. En la ciudad de Estepa, provincia y diócesis de Sevilla, en 10 días del mes de Junio de 1896, estando la Hermandad de Paz y Caridad, Santo Cristo amarrado a la Columna, sin Dolorosa para hacer su estación anual en la mañana del Jueves Santo; el presbítero D. Manuel Fernández y Fernández, rector de la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Santa Vera Cruz, en que radica dicha Hermandad, encargó a los escultores de Barcelona Jacinto Carcina e hijos la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza que se venera en expresada iglesia y que vino a ésta en el mes de Diciembre del año citado. Después, habiéndole resultado algunos desperfectos, el expresado rector, de acuerdo con en el Hermano Mayor Don José González Gómez, en Diciembre de 1897 la mandó a la ciudad de Sevilla para ser restaurada, lo que verificó con gran contento de todos el escultor Don Emilio Pizarro y Cruz. Habiendo participado el dicho Sr. Pizarro estar concluida la restauración de Nuestra Bendita Madre, se dispuso su traslación a esta ciudad de Estepa, llegando a la misma el 26 de Febrero de 1898. El costo de la imagen cuando vino de Barcelona fue sufragado con fondos de Nuestra Augusta Remediadora y la restauración hecha en Sevilla por la expresada Hermandad de Paz y Caridad. LAUS DEO. 8 APSME, Libros Varios, Libro de cuentas de Nuestra Señora de los Remedios (1880-1925), fol. 115 r.


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