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La oración en el Espíritu

Armas Espirituales

Sal de la Tierra

Guía de Adoración e Intercesión Edición 112 • Mayo 2018

Suplemento de Edificación para el Cuerpo de Cristo A.M.M. de Rony Chaves


INTERCESIÓN EFECTIVA ll

7000 Altares de Adoración

El Muro de Los Lamentos Intercesión Efectiva ll Mayo 2018

Noviembe 2016

Contenido

La oración en el Espíritu Pág. 04 Armas Espirituales El Cuerpo de Cristo herido y Pág. 05 mutilado La iglesia y su autoridad Pág. 06 El Juicio por alabaza Abriendo Brechas Pag. 08 Jeremías el profeta llorón Los 2 Mundos Pag. 09 La sal de la Tierra Pág. 10

La Esencia de Todo:

L

Habiendo concluido un seminario de varias noches de enseñanza sobre la oración intercesora en la congregación que dirijo, con satisfacción pude mirar al grueso de los fieles orar más vigorosa y tenazmente que nunca, no tuve más que dar gracias a Dios por ello; pero también reflexionar sobre la carencia de poder y autoridad hoy, a falta de intercesión en el Cuerpo de Cristo. No es por falta de deseo en los creyentes de hacerlo, sino en la mayoría de las veces es y ha sido por tanta ignorancia y desconocimiento sobre lo que significa la intercesión en el Espíritu. Al reflexionar profundamente con plena conciencia y dolor, llegamos a concluir que el pueblo no ora ni intercede porque nosotros los líderes del Señor no les hemos enseñado bien a hacerlo y lamentablemente tenemos que decir, después de predicar y enseñar en diversos tipos de lugares, que pareciera que nuestros dirigentes son los que no conocen lo suficiente sobre el tema, y saben muy poco en la práctica, sobre el camino de la intercesión para guiar al pueblo con su ejemplo. Al ver ahora a mis ovejas clamar con fuerza al Padre y comprobar positiva y gloriosamente la práctica con poderosos resultados, es que surgió un deseo ardiente de escribir un libro que ayudará a la Iglesia del Señor a caminar en este, poco explorado, campo de oración: la Intercesión. Con este deseo surgió también el lógico período de oración para encontrar el tiempo propicio para hacerlo. Mientras esto ocurría, Dios me puso en contacto con una tremenda guerrera de oración, Guen Shaw, anciana del Señor, quien depositó en mis manos uno de sus bellos libros con una fotografía y unas notas sobre los judíos orando a Jehová en el Muro de los Lamentos. Al analizar este material el Espíritu Santo habló a mi corazón y me dio el título del libro: El Muro de los Lamentos. No el muro del Israel natural, sino de su pueblo espiritual, la Iglesia. Es el Ministerio de la Oración Intercesora, necesario hoy, para provocar el gran avivamiento del pueblo de Cristo y la conversión al Dios Omnipotente de los hombres y de los pueblos. Aleluya, este libro surge como una voz que clama en el desierto para preparar la venida en gloria de Aquel de quien ningún hombre fue ni será digno de desatar el calzado de Sus pies. Que Dios lo use, es mi deseo y oración ferviente al Padre, para que tú, mi amado lector, a través del mismo, seas motivado en lo profundo de tu ser a clamar con agonía por la humanidad que corre sin freno a la condenación eterna. Sé, por la manifestación gloriosa de mi Dios a mi espíritu, que una unción nueva para orar, interceder y ayunar vendrá sobre tí, sobre tu vida y ministerio y que te dará una nueva dimensión espiritual en la cual te moverá de gloria en gloria y de victoria en victoria en Cristo Jesús. Amén.De este libro hemos tomado el material para esta edición de Arpas y Copas. Sé que te ayudará grandemente. Por eso hago mías las palabras inspiradas de Pablo: “Orad, orad sin cesar” I Tesalonicenses 5:17

as Sagradas Escrituras son pródigas en historias de gloriosos triunfos de parte del pueblo de Dios, cuando en circunstancias adversas ha orado fervientemente al Padre.

Amén. Veamos algunas de ellas: 1) II Crónicas capítulo 20:1-30, nos narra la situación de conflicto que enfrentó el rey Josafat en el tiempo de su reinado. Se levantaron contra los judíos varios pueblos amonitas, Moab, Amón y el Monte Seir, con ejércitos extraordinariamente grandes en número y fuerza. En los primeros versos (1-3), Josafat recibe la terrible noticia, pero en los siguientes, tenemos la reacción hermosa de un hombre de Dios; supo que por sus fuerzas no podría vencer, así nos dice el verso 3: “Entonces él tuvo temor y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová e hizo pregonar ayuno a todo Judá”. Aquí comenzó la batalla, en el ayuno y la humillación; es decir, en la oración del cuerpo o ayuno y en la adoración. Resumiéndolo con claridad la batalla comenzó con la intercesión del rey. Aleluya. El verso 4 es bello en su enseñanza: “Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová”. ¡Cuánto lograríamos hoy si todo el pueblo de Dios se reuniera para pedir en este tiempo de caos ayuda de nuestro Rey!. Josafat, tomando la iniciativa ante el pueblo, clama a Dios presentando su ruego e intercediendo para que el enemigo fuese derrotado (versos 5 al 12). La intercesión procede de corazones que se

VICTORIAS EN LA INTERCESIÓN

humillan y Dios nunca los ha dejado de escuchar. Aleluya. Los versos 12 y 13 son gloriosos: “¡Oh Dios nuestro!. ¿No los juzgarás tú?. Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a tí volvemos nuestros ojos. Y todo Judá estaba de pie delante de Jehová, con sus niños y sus mujeres y sus hijos”. El Señor respondió a ese clamor de intercesión enviando a su Espíritu sobre Jahaziel, hijo de Zacarías levantándole a profetizar: “Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra sino de Dios”. Aleluya. Él entregó el plan de batalla a Josafat (verso 1617) para vencer a los amonitas, los cuales ante la confusión enviada por Jehová, trabaron combate entre sí mismos, al oír la adoración y alabanza de Judá en el ataque, Dios concedió una gloriosa victoria. Amén. La intercesión siempre producirá alabanza, es como la mujer que cuando está de parto se duele, pero cuando ha venido su hijo al mundo olvida los dolores y se goza. Gloria sea al Nombre de Cristo. 2) II Reyes 19. El rey Ezequías en su reinado experimentó una situación de crisis. La ciudad Santa de Jerusalén estaba rodeada por los ejécitos del rey de Asiria, llamado Senaquerib, un ejército poderosísimo y el más feroz y sanguinario de su tiempo. Ya habían arrasado con todo lo que encontraron a su paso, desde Nínive a Jerusalén. En los versos 10, 11, 12, los asirios se burlan de Judá y le amenazan al sitiar la ciudad,

menospreciando a Jehová su Dios y comparándolo con otros dioses de los pueblos conquistados, pretendiendo sembrar pánico en los judíos. Ezequías conocía a su Dios y oró de esta manera: “Señor Dios de Israel, que tienes tu trono sobre los querubines, tú solo eres Dios de todos los reinos de la tierra, tú creaste el cielo y la tierra; pon atención Señor, y escucha las palabras que Senequerib mandó a decirme, palabras todas ellas ofensivas contra tí, el Dios viviente, ahora pues, Señor y Dios nuestro, sálvanos de su poder, para que todas las naciones de la tierra sepan que tú eres el único Dios”. La intercesión y el clamor de Judá fue oído por Dios. Aleluya. “Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel de Jehová y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpo de muertos”. (verso 35). Senequerib avergonzado huyó de nuevo a Nínive. Una gloriosa victoria contra un invasor poderoso fue lograda por la oración intercesora de fe. Aleluya. En tiempos de peligros bélicos contra una nación, el pueblo de Dios debe unirse para clamar a Dios y El responderá enviando Su divina protección. 3) II Crónicas 14:1-15. En este pasaje clave, el rey en problemas fue Asa, nieto de Salomón y padre del ya citado Josafat. Es de notar que los reyes de los pasajes mencionados fueron ayudados por Dios en su humillación, porque se esforzaron por caminar en los caminos de Jehová e hicieron lo recto delante de Jehová, siendo de los mejores

Apóstol Dr. Rony Chaves reyes y líderes de la nación hebrea en todos los tiempos de su existencia. Asa fue atacado por el rey de Etiopía, con un ejército de un millón de hombres. Asa preparó su ejército para combatir en el valle de Zephatha, aún sabiendo que su fuerza humana era menor que la de su adversario.

Pero Asa conocía el secreto de la victoria: Intercesión, Aleluya, antes de salir al combate oró a Jehová: “Y clamó Asa a Jehová su Dios y dijo: ¡Oh Jehová, para tí no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas!. Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en tí nos apoyamos y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra tí el hombre”.(verso 11). El resultado de tan bella oración intercesora lo apunta el verso 12: “Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá y huyeron los etíopes”. Aleluya. Siempre que tengamos que enfrentar batallas espirituales oremos intercediendo y la victoria será nuestra. Gloria a Dios.

“ Todas éstas eran ciudades fortificadas con altas murallas, puertas y barras…”Deuteronomio 3:5


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Edición 112 | El Muro de los Lamentos (Intercesión Efectiva ll)

LA ORACIÓN EN EL ESPIRITU El Dios trino es el Supremo Intercesor. El Padre es intercesor, pues nos amó de tal manera que envió a su Hijo por nosotros, Él aboga a nuestro favor y nos ha tenido misericordia. (Juan 13:16). El Hijo es el Mediador por excelencia e Intercesor victorioso que derramó su alma hasta la muerte por nosotros, e intercede por los santos a la diestra de Dios Padre. El Espíritu Santo que ha venido a morar en nosotros es también intercesor, pues al no saber nosotros orar como conviene, Él lo hace por cada uno en lo profundo de nuestro ser. La Deidad del Dios Trino, es intercesora, desde la eternidad planificó la venida de Jesucristo, el Hombre de la Eternidad, para morir por los pecadores y redimirnos para Dios. La oración en el Espíritu es la que se hace en el mismo sentir de Dios en su misma carga y por sus propios propósitos. La oración en el Espíritu es la que se hace en la misma voluntad de Dios y para ello, es necesario que quien solamente la conoce, su Santo Espíritu, esté con nosotros para guiarnos a total victoria. La oración en el Espíritu es la oración que incluye: 1.-Mente (oración mental donde se cede la voluntad al Espíritu en base a una carga que se siente por la humanidad). 2.- Oración en lenguas espirituales. 3.- Gemidos indecibles. 4.- Lloro, lamento y lágrimas. 5.- Dolores de parto. 6.- Ejercicio de autoridad. 7.- Sometimiento al Espíritu para que Él pueda canalizar a través de nosotros el poder de Dios en la oración.

1.- La oración mental. De ella diremos que no es suficiente y que tan sólo permite que la carga por las necesidades ajenas o propias, sean profundizadas a nivel de nuestra mente para permitir que nuestras emociones sean sensibilizadas ante el dolor ajeno; que nuestros pensamientos sean cautivados por el dolor del prójimo y como resultado, que nuestra voluntad acceda a someterse a la voluntad del Espíritu entregando todo nuestro ser a la oración intercesora de acuerdo a la voluntad de Dios. 2.- La oración en lenguas espirituales. La oración en el Espíritu incluye práctica y lenguaje propio del

Espíritu. De hecho, la naturaleza caída del hombre sin Cristo no entiende ni conoce a Dios hasta tanto a Él en su misericordia, le place revelarle a Cristo y salvarlo. Allí es nacido por la voluntad de Dios por el Espíritu Santo. Su nueva vida comienza allí. Desde ese instante él necesita armas totalmente espirituales, pues ahora tiene su espíritu vivificado y con rebosante vida y comunión con Dios, pero es necesario recalcar que es una relación con Dios (quien es Espíritu) a nivel del Espíritu; por tanto ahora al crecer, como ocurre con un niño en lo natural, necesita un lenguaje cada vez más pulido y espiritual para conferenciar e interceder ante su Padre, este lenguaje proveniente de Dios son las lenguas humanas y angélicas (I Corintios 12:10-11) dadas a cada uno por el Espíritu como Él quiere. Pablo enseña en I Corintios 14:14 que al orar en el espíritu, en otras lenguas, el entendimiento queda sin fruto, pero el espíritu ora y en el verso 2 dice: “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu hable misterios”. Es necesario orar sí, en el entendimiento, pero más importante aún es interceder ante Dios en otras lenguas. En Romanos 8:26-27, el apóstol enseña que los humanos no sabemos orar como conviene a la voluntad de Dios. Por ello, el Espíritu Santo nos ayuda a interceder por nosotros, es decir, es mi espíritu con la ayuda del Espíritu Santo en completa unidad que ora; es mi espíritu que ora con la inspiración y ayuda del Espíritu Santo. Esta oración que termina en gemidos comienza en otras lenguas. Pablo quien no perdía el tiempo en cosas sin importancia, dice en I Corintios 14:18 que él hablaba en lenguas más que todos los corintios, oraba en el Espíritu más que todos ellos. Amén. 3.- Gemidos indecibles (oración por el Espíritu). La oración en el Espíritu que comenzó en una carga traída al corazón del creyente, fue transformada en oración a nivel de la mente y elevada a oración en otras lenguas. Al ser tocada la voluntad por el Espírtu Santo, se convierte en gemidos indecibles, es decir, en la oración por el Espíritu. Cuando cedo totalmente mi cuerpo, mente y espíritu a Dios, el Espíritu Santo gime en mí, intercede por mí, por todos los santos (Romanos 8:26-27). Estos gemidos son sonidos inspirados por el Espíritu Santo en nosotros, son sonidos inarticulados, no comprensibles. Son gemidos que brotan de lo profundo del espíritu. Salen de lo profundo del hombre, de sus entrañas, conmoviendo todo su ser físico; son sonidos inenarrables, que no se pueden expresar en palabras. Es la oración del Espíritu en mí, es la oración hecha por el Espíritu en un vaso totalmente cedido a su guianza y voluntad. 4.- Lloro, lamento y lágrimas. La intercesión es la oración de un corazón totalmente convertido y consagrado a Jehová. Por ello, la oración en el Espíritu es aquella en que se siente dolor por las almas y las naciones; se gime, se lamenta por ellas y se derraman lágrimas. Joel 2:12 nos reclama esto en nuestros días: “Por eso pues, ahora,

dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, con lloro y con lamento”. 5.- Dolores de parto. La obra del Espíritu Santo en la oración espiritual hace converger la oración mental, el orar en otras lenguas, los gemidos indecibles, el lloro, las lágrimas y los lamentos en unos dolores especiales y muy originales, “los dolores de parto”. Sensaciones en el cuerpo del hombre que sin estar embarazado o presto a dar a luz, siente en su cuerpo y espíritu dolores semejantes a los que tiene una mujer antes de dar a luz un hijo. Los dolores de parto son necesarios para traer hijos al mundo en el plano natural, igualmente ocurre en el plano espiritual. Isaías lo describe así:“¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vió tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos” (Isaías 66:8). 6.- Ejercicio de autoridad. La oración en el Espíritu es una oración en la autoridad de Dios. Por tanto, es una oración de fe en la obra de Cristo y en su victoria sobre satanás. La oración en el Espíritu es una oración llena de convicción, en que las maquinaciones del diablo son quebrantadas. Es una oración en la cual desplazamos el gobierno del enemigo e implantamos el de Dios. Colosenses 3:13-14 nos da la base para hacerlo: ”Os dio vida juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que habían contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz” 7.- Sometimiento al Espíritu. Este tipo de práctica espiritual implica pasos totalmente de fe, como son interceder por lo desconocido, llorar y lamentar por seres que no se conocen, etc.. De ahí, que debemos dejarnos caer en las alas del Espíritu Santo para que Él pueda canalizar a través de nosotros el poder de Dios en la oración. Amén. La oración en el Espíritu conlleva en sí varias características que son dignas de consideración: a.- Nos ayuda a orar por lo desconocido, según nos indique el Espíritu al inquietarnos a orar. b.- Nos edifica sobremanera y nos hace crecer y madurar. c.- Estimula nuestra fe. d.- Confirma en nosotros la presencia del Espíritu Santo y su morada interna en nosotros cada día. e.- Es la oración al Padre en su perfecta voluntad. Amén. Atravesar el problema. La intercesión tiene la facultad de que el que la practica, por orar en la fuerza del Espíritu, ningún problema puede prevalecer ante él. En algún momento de tu vida, por tí mismo o por otros, tendrás que orar sintiendo una carga o peso apabullante, déjate caer en las alas del Espíritu, déjale a Él interceder en tí y no quites tu ser

ARMAS ESPIRITUALES A.- La Escritura establece en el libro de los Efesios que nuestra lucha no es contra carne y sangre, es decir, no contra fuerzas humanas, sino espirituales, por lo tanto, nos exhorta a que usemos armas espirituales en forma específica para derrotar a nuestros enemigos: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (II Corintios 10:3-5). Así como la alabanza y la adoración son armas poderosas, la oración y la intercesión también lo son, más el ayuno es quizás como una bomba de poder que desata la unción de Dios a través de sus siervos. Aunque no es el tema de este libro el ayuno, no podemos hablar de intercesión sin mencionar algo sobre el mismo. Considero que no hay verdadera intercesión si no hay ayuno. Jesús enseñó que cierto género de espíritus que oprimen a los hombres y naciones, no pueden ser derrotados y echados fuera de estos lugares, si no es con mucha oración intercesora y ayuno. Veamos: “Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo diciéndole: Espíritu mudo y sordo yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndolo con violencia, salió y él se quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. Pero Jesús, tomándole de la mano le enderezó; y él se levantó. Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?. Y les dijo: Este género de espíritus con nada puede salir, sino con oración y ayuno”. (Mateo 9:26-29). Cuando todo pareciera que ha fracasado, el ayuno en intercesión rompe los yugos del diablo. No estamos diciendo que el ayuno es un sacrificio para comprar el favor de Dios, o que sea un acto religioso y automático con el que hacemos mover Su mano, ni estamos afirmando que es precio para obtener salvación o sanidad divina, no; ya la Escritura es clara en este particular, Jesucristo pagó ya el precio total por nuestros pecados y en su llaga bendita se pagó lo necesario para que la sanidad divina sea nuestra. Aleluya. (Isaías 53:4-5). No es el ayuno que hablamos, un acto religioso y rutinario hecho por fariseos, ni mucho menos es algo que por el simple hecho de hacerlo, tiene Dios que mover su mano a nuestro favor. Algunos le llaman huelga de hambre y otros hasta le llaman ayuno, pero el espíritu que los inspira no es el de Dios, ni las motivaciones de sus corazones son limpias ni están de acuerdo a la Palabra del Señor. Ayuno hace el mahometano, el guerrillero, el comunista y hasta el más simple pecador, más el nuestro difiere en que lo hacen hijos de Dios, llamados a servirle por su voz. Amén. Cuando hablamos de ayuno, lo hacemos pensando en el segundo ejercicio de una práctica vivida por los verdaderos hombres de Dios e instituida por la Palabra. Pensamos en esa arma potente que debe ser

usada cuando el Espíritu Santo, guiador nuestro, lo indique. Estoy seguro que Él no permitirá que pasen muchas horas, mucho menos muchos días, sin estarte llevando al ayuno de humillación, donde el siervo de Dios busca el apartarse con el Señor, para tener mayor comunión e intimidad con El, para amarle, adorarle, y permitir que le dé palabra ungida y dirección espiritual para sus pasos. Allí es donde el poder y la unción son desatados a nuestro favor, pues El ha dicho: ”El que me busca me hallará”. Amén. B.- ¿Qué es ayunar?. Simple y sencillamente en nuestro lenguaje moderno esto significa no ingerir ningún tipo de alimento para nuestro cuerpo, por un intervalo de tiempo determinado. Si solamente se deja de comer algunos alimentos o se suspenden algunas comidas del día, este ayuno será parcial, y aunque el agua no corta el ayuno, pues no provee nutrientes al cuerpo sino sólo sirve de vehículo para transporte de los mismos por el organismo, el no tomarla mientras se ayuna hace que el ayuno sea total y de mayor beneficio para el espíritu. Aleluya. Ayunar es permitir con ello que el cuerpo (la carne y sus consecuentes deseos) sea debilitado y que el espíritu vivificado por Dios sea fortalecido, edificado y que también pueda percibir con mayor sensibilidad las cosas del mundo espiritual, sea para derribar a nuestros enemigos, los espíritus malignos, o bien, para captar la guianza y el mover de Dios. Amén.

C.- ¿Por qué ayunar? 1.- Jesús lo pidió y mandó para la Iglesia, para aquellos que lo harían a diferencia de las prácticas fariseos con motivaciones de amor por las almas en pena y por la obra del Señor. “Y los discípulos de Juan y de los fariseos ayunaban; y vinieron y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo?. Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán”. (Marcos 2:18-20). Tal vez pensará, bueno yo acepté ya a Cristo y ÉL nunca me será quitado. Yo respondo, todo en la obra de Dios es por amor y en este reino existe la ley de La Siembra y La Cosecha, hay que dar para recibir, quiero decir que

existen millones de almas a las cuales el esposo, su amor y el conocimiento de Él les ha sido quitado, y nos toca a nosotros romper esas murallas y cadenas que lo impiden en ayuno y oración. Y qué decir de aquellos que ya conociendo a Cristo se mueven en la Iglesia como si no tuvieran al Esposo en sus corazones con cantidad de problemas, ataduras y errores del pasado, por ellos, Aleluya, hay que ayunar, para proveerles su libertad. Amén. Ahora seamos más honestos con nosotros mismos, hay días en que pareciera que el Señor no está a nuestro lado y que hemos sido desechados, sentimos la opresión del enemigo quizás, más fuerte que nunca y pareciera que nos va a aplastar el ministerio. Allí mi hermano hay un arma que puedes usar y que rompe los lazos del diablo, el ayuno del Señor. 2.-Jesús mismo comenzó su ministerio con ayuno, y producto de ayunar 40 días derrotó a satanás en el Monte de la Tentación, obteniendo allí su victoria espiritual que consumaría en la crucifixión y resurrección y nos dio La Vida a los humanos. Aleluya. (Mateo 4:1-11). 3.-Sus discípulos, enseñados por ÉL de palabra y ejemplo lo practicaron (el ayuno). (Hechos1:12-13; 10:9-10). 4.- Pablo, el apóstol de los gentiles lo practicó, siendo uno de los mayores intercesores que ha tenido la Iglesia en toda su historia. (Hechos 9:8-9; 13:1-3). 5.-La Iglesia apostólica nació bajo el poder de Dios al ayunar y orar, esperando la promesa del Padre. (Hechos 2:1-13). 6.- La Iglesia gentil nació producto del poder divino desatado en el ayuno de Cornelio y su familia. (Hechos 10:1-31). 7.-La Iglesia primitiva y sus ministerios, ejemplos y figuras de la Iglesia moderna, también ayunó y vivió con poder (Hechos 13:1-3). 8.-Más no sólo en el Nuevo Testamento el ayuno ha sido practicado por hombres de fe, sino también en el Antiguo Testamento hubo siervos de Dios que entendían que las batallas gigantes se ganaban ayunando y doblando las rodillas para interceder. Algunos profetas, reyes y sacerdotes ayunaban para buscar el poder y la unción de Dios, pues les era necesario para sus ministerios (como Joel, Esdras, Ester, Josafat, Nehemías). 9.-Moisés ayunó dos veces 40 días y 40 noches en la presencia de Jehová. (Éxodo 24:15-18). 10.-Elías se fortaleció alimentado sólo por la comida de los ángeles y Dios lo usó en forma poderosa (ayunó 40 días). 11.-Daniel ayunó desde jovencito y aún anciano lo hacía con gran victoria. (Daniel 9:3; 10:1-3). 12.-El rey David también propuso ayunos en su vida y los efectuó, siendo un tipo de Cristo y figura de la Iglesia. (II Samuel 12:15-17). D.- ¿ Para qué ayunar? 1.- Para recibir sabiduría. Daniel 10:1-21. 2.- Para recibir revelación de Dios. Daniel 10:1-21. 3.- Para pedir protección del Señor. II Crónicas 20:1-15.

Apóstol Dr. Rony Chaves de la oración intercesora antes de que sientas que la carga se ha ido y percibas en tu interior el gozo de Dios testificando que el problema, de la índole que sea, ha sido atravesado y con éste las murallas y fortalezas del diablo.Amén. No dejes de interceder hasta que caigan las cadenas. Tal vez te lleve Dios a orar por media hora, o una hora o más; pero no cejes en tu empeño y atravesarás las líneas adversarias y así obtendrás la bendición de Dios. Levantar una carga. Gwen Shaw en su libro sobre Intercesión escribe: “Antes de cada crisis en una familia o nación, el Espíritu Santo dará a los intercesores una carga”. Esto viene como un sentir o tristeza, preocupación o posiblemente ansiedad. Uno puede saber o no por quién es la carga. Otras veces, Dios traerá el rostro de una persona o nombre en la mente. El Espíritu Santo puede darnos información por medio de los canales normales de la comunicación humana. Por ejemplo, alguien puede decirnos acerca de una necesidad, puede escribirnos un pedido de oración. Immediatamente sentimos simpatía fuera de lo común y gran preocupación. Esto es sin duda el Espíritu Santo llamándonos a la oración. A menos que tomemos tiempo y nos entreguemos a la intercesión, no podremos experimentar “haber dado vida a algo”, el verdadero alivio y gozo que se siente al haber dado a luz la voluntad de Dios y experimentar la bendición de haber “orado prevaleciendo”. Cuando alguien ora cerca de nosotros pocas veces entendemos lo que ocurre, y a veces le dejamos solo y nos alejamos; o lo que es más corriente en el seno de las congregaciones, nos ponemos a leer la Biblia o a conversar, mientras aquél gime en el Espíritu. Levantar una carga es unirse a él en clamor, es dejarse envolver en el sentir del Espírtu y juntarnos en intercesión ferviente a ese hermano, su carga será menor, es como si se la hubiésemos levantado y la victoria vendrá. Amén. (Mateo 18:19). Muchas veces habrá que “orar prevaleciendo” como los antiguos profetas; es decir, llenos de la carga del Señor en nuestro espíritu, orar por cosas que quizás no veamos realizarse en nuestros días, pero que por ser Dios en mí intercediendo, la respuesta llegará algún día, esa es la oración que prevalece. Amén. Al venir la carga de Dios sobre nosotros, llegará también una experiencia fuera de lo normal, sobrenatural que nos impulsa a orar: Dios nos hará sentir y vivir Su propia carga, Su dolor, Su pena y Su amor por los necesitados. En la mayoría de los casos nada tendrá que ver con nosotros; ni siquiera con nuestra esposa o nuestros hijos o menos aún con alguien conocido. Pero el Señor hará latir fuertemente nuestro corazón al mostrarnos cerca de su presencia lo que Él siente por los humanos. Allí nuestro ser se humillará y será quebrantado, y en ese quebrantamiento propio, oraremos y Él nos oirá, pues Él nunca despreciará al corazón contrito y humillado. (Salmo 51). Cuando Su carga se ha ido y viene la victoria, un gozo inefable vendrá sobre cada uno. Eso es suficiente para alabarle hemos levantado con éxito la carga. Amén.

Apóstol Dr. Rony Chaves 4.- Para recibir poder y fe. Marcos 9:14-29. 5.- Para pedir que Dios llame, nombre y ordene a sus siervos Hechos 13:1-3. 6.- Para buscar un derramamiento del Espíritu Santo. Hechos 2. 7.- Para prepararse para echar fuera las fuerzas del mal. Mateo 17:18:21. 8.- Para recibir el bautismo del Espíritu Santo. Hechos 10. 9.- Para evitar el juicio de Dios sobre los pueblos pecadores. Jonás 3:1-10. 10.- Para que hayan conversiones plenas y maduración en el pueblo de Dios. Joel 2:12. E.- El profeta Isaías en el capítulo 58 del libro que lleva su nombre habla acerca del “Ayuno escogido por Dios” y en éste podemos percibir con mente espiritual que se ayuna no por religiosidad ni tradicionalismo, ni mucho menos para satisfacer el orgullo personal ni para forzar a Dios para que haga algo, sino por “Amor”. Ayunamos para: 1.- Desatar las ligaduras o ataduras en hombres y pueblos, liberándolos de la esclavitud por la unción conquistada y desatada. 2.- Para quitar la carga de enfermedades que ha lanzado satanás sobre los cuerpos (recibir poder en su Nombre). 3.- Para que Dios nos de misericordia por los desnudos o pecadores, y se les pueda proveer a través de la predicación ungida, la salvación en Cristo, es decir, vestiduras blancas de santidad. 4.- Para que Dios de misericordia por el hambriento, no sólo de pan material, sino sobre todo de la Palabra de Dios, resultando del ayuno Palabra Viva y Poderosa. 5.- Para que Dios de misericordia para liberar a los cautivos del pecado y los demonios. F.- Ayunamos: 1.- En busca de una presencia de Dios más real y activa en nuestras vidas. 2.- Para conocer a Dios en una forma espiritual, como Él lo desea, para darlo a conocer con poder a las naciones. 3.- Para verle como Él es, majestuoso por el Espíritu. 4.- Para sentirle en nuestro ser en forma profunda pero dulce. 5.- Para llegar a ser como Él es y proclamarlo al mundo por nuestro testimonio. 6.-Para conocernos como somos realmente. G.- La Iglesia debe interceder por el mundo, para ello, Dios determinó diversos tipos de ayuno. a.- Ayuno total. Hechos 9. b.- Ayuno parcial. Daniel 10:1-4. c.- Ayuno nacional. Jonás 3. d.- Ayuno total con agua. Mateo 4. e.- Ayuno congregacional. Hechos 13. H.- En la intercesión verdadera debe haber ayuno y en el ayuno del Espíritu, debe haber intercesión. Aleluya.

“He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado; tus muros están constantemente delante de mí”. Isaías 49:16


El Muro de los Lamentos (Intercesión Efectiva ll) | Edición 112

EL CUERPO DE CRISTO HERIDO Y MUTILADO

Cuán difícil es lograr que un miembro de nuestro propio cuerpo realice funciones normales cuando ha sufrido una cortadura, un golpe o una herida. Las actividades normales y naturales, así como sus movimientos, reacciones, energía, etc., se ven en estas circunstancias totalmente limitadas; más aún, el cuerpo en forma global es casi que aprisionado o atado en su desplazamiento y funciones cuando sufre la pérdida de un miembro o le es amputada o mutilada una parte del mismo. (I Corintios 12:26-27). Cristo Jesús en su carne vivió las heridas profundas por nosotros. Su cuerpo fue lacerado, atravesado con clavos, espinas y lanza, más en su muerte hubo victoria. Él fue herido “una sola vez” por nuestros pecados y enfermedades. Su sacrificio, apunta el libro de Hebreos, fue uno solo, perfecto y para siempre. Él se limitó en la cruz por nosotros, fue crucificado en su cuerpo, impidiéndole así moverse libremente por la tierra; pero, en su limitación, constituyó la Iglesia, su sangre derramada la compró a buen precio, satisfizo la justicia del Padre y la sanó con las heridas de su cuerpo mutilado. (I Pedro 2:24). Él venció la muerte y nos dio la vida. No nos dejó limitados, sino que delegó su autoridad y poder a la Iglesia para que guardando la unidad de la fe en el Espíritu, como un solo hombre, con una sola mente y los mismos propósitos extendiéramos el Reino por la tierra. Doloroso es tener que afirmar, mas de dos mil años después de su muerte que Su Cuerpo, que es la Iglesia, sigue sangrante, herido constantemente y sufriendo cada día los embates de la mutilación. Sí, mi buen lector, aunque Él ya pagó el precio, nosotros los cristianos, (entienda bien, no los impíos), somos los que más daño nos hacemos unos a otros. (Filipenses 3:1-2). Él nos llama diariamente a la unidad y nosotros, vez tras vez nos separamos y hasta nos herimos dividiéndonos más y más. (I Corintios 1:10-17). El Cuerpo de Cristo hoy está herido y mutilado por tanto razonamiento humano y por tanto interés personalista y organizacional. La Iglesia hoy más que nunca como Cuerpo, se encuentra dividida. Es imprescindible que en toda intercesión el problema de la desunión del pueblo de Dios sea llevado al trono de la gracia. Orar e interceder por la sanidad de cada miembro del Cuerpo de Cristo y su perfecta ubicación y funcionamiento en el mismo debe ser la prioridad de cada servicio de oración. Jesús rogó al Padre que fuésemos uno (Juan 17:21-22), unidos como los miembros del cuerpo humano. Es necesario que todo intercesor invierta parte de su tiempo de clamor por la unidad y sanidad completa del Cuerpo de Cristo. Intercesión es orar en Su plena voluntad, es clamar con todo el ser para que el Padre rompa toda barrera divisoria en la Iglesia y que caigan los orgullos denominacionales que tanto nos afectan hoy e impiden que fluya libramente la bendición y guianza del Espíritu Santo. Intercesión es ponerse en la brecha para que cada uno que ha nacido de nuevo y es verdadero hijo de Dios, vea a Cristo viviendo en su hermano, para así abolir prejuicios, altivez, sectarismo y banderías doctrinales y de organización que lo único que han logrado es que el mundo en crisis nos mire como una serie de grupos antagónicos que no ofrecen solución. En una oportunidad Dios me llevó en un sueño a un almacén sumamente amplio y me mostró cantidad de muebles con diversas formas y tamaños. El Espíritu me dijo: “así son ustedes con sus denominaciones, cada uno tiene como estos muebles, su propio modelo o molde, y a Mí me tienen limitado en el mismo y no puedo moverme como quiero”. Seguidamente en tan sorprendente experiencia, fui llevado en el espíritu a través del cuerpo humano y el Espíritu Santo me iba indicando a través de cada órgano lo que era, el hígado, el corazón, los riñones, etc.. Mas en cierto instante dijo: “Cada órgano que ves tiene su forma y actividad. Así son ustedes, la Iglesia o bien mi Cuerpo, con sus denominaciones y modelos de organización, tiene formas y actividades a veces muy diferentes entre sí, como el cuerpo humano y sus órganos que has visto, pero existe una muy marcada diferencia entre ustedes y el cuerpo que yo formé. Ustedes tienen formas diversas pero, no

están unidos entre sí. Más el cuerpo que yo he creado trabaja totalmente unido y ligado entre sí. Hay órganos diferentes, pero todos laboran al unísono para cumplir la función para la que los he formado”. Por eso te digo hoy: ”Predica unidad, tú eres un siervo de unidad. Predica unidad y te honraré”. Esto ha cambiado mi vida y como intercesor ahora sé por la revelación del Espíritu en mí que hay un solo Cuerpo de Cristo. Oremos para que sea sanado. No es la denominación o la organización lo que hiere el Cuerpo de Cristo, sino nosotros los creyentes, que al apartarnos del plan de Dios por propios intereses o de otros al servirle, impedimos la unión de la Iglesia o al menos no colaboramos para que sea una. He mencionado estos conceptos anteriores porque a veces estamos muy atentos a los ataques de satán desde fuera de la Iglesia, pero la Biblia afirma que los anticristos salen desde adentro de ella, y que los mutiladores del Cuerpo de Cristo están en medio de ella. Judas quien entregó al Señor, era su discípulo, y eso hoy no ha cambiado. Deseo mencionar para que al interceder con fuerza al Padre, quebrantemos las cadenas y lazos que nuestro adversario lanza contra la Iglesia, que satán ha enviado en nuestros días con mayor poder, cierto tipo de espíritus para oprimir cristianos y sobretodo, dividir al Cuerpo y destruir las columnas de la Iglesia. Veamos cuáles son esas fuerzas negativas para que en la intercesión cada líder y congregación apunte directo al blanco y haga caer las maquinaciones del diablo contra la obra de Dios. Amén. Comenzaré diciendo que personalmente no creo que un verdadero hijo de Dios, renacido por el Espíritu Santo en la familia del Reino, pueda ser poseído en su espíritu por demonios. Sí creo que un cristiano puede ser oprimido en su espíritu, ligado o atado en su cuerpo y en su mente. La Biblia enseña en Efesios 1:13-14, que al creer al Evangelio hemos sido sellados por el Espíritu Santo en nuestro espíritu y constituidos en hijos de Dios con herencia santa y divina.

El Tabernáculo de Moisés que es una figura simbólica de Cristo y su obra redentora, también habla de la Iglesia en unidad y del creyente individual. Recuerde usted que el atrio o patio interior simboliza el cuerpo del ser humano, y allí aun podría haber pecado por el sacerdocio; no que Dios lo permitiera, sino que lo había, dice I Samuel 1 y 2. El lugar santo, ya en el santuario es figura clara del alma o mente del hombre y allí sólo entraban los sacerdotes de Leví (tipo del creyente, en su nuevo sacerdocio), pero los hijos de Elí, Sumo sacerdote judío en tiempo de Samuel, cometían pecado de fornicación en el santuario, en esta parte y no eran fulminados por el poder de Dios. Pero ya para entrar al Lugar Santísimo, donde estaba el Arca del Pacto, figura de la Presencia de Dios, y símbolo del espíritu humano vivificado, donde Dios viene a morar por Cristo, el asunto era diferente. Allí el sumo sacerdote podía entrar solo sin pecado, una vez al año al correr el velo y si estaba con inmundicia en su alma, ahí mismo venía sobre él el juicio divino y caía muerto en forma fulminante. No hay permisión de llegar a donde Dios mora, para lo sucio y pecaminoso como los demonios. El espíritu del creyente, morada o santuario del Espíritu Santo es propiedad sólo de Dios, sellado para Él y ya nadie puede arrebatarlo de la mano del Altísimo. Los capítulos 4 y 5 del Apocalipsis presentan un asunto concerniente a los sellos de un libro, sellado con autoridad, manifestando que el sello es sinónimo de poder y autoridad y que nadie puede quitarlo del lugar donde se halla puesto, si su autoridad no lo confiere. En el caso que tratamos, es un sello del Espíritu

Santo proveniente de la Máxima Autoridad y ningún demonio tiene autoridad para quitarlo. ¡Aleluya!. Lo que Dios cierra nadie lo puede abrir jamás. Somos ya Su propiedad. Amén. He aquí los espíritus que satanás quiere infiltrar en cada congregación usando los instrumentos que se le permitan: 1.- Espíritu de división o sectarismo Es el espíritu que como hemos mencionado ya, ha dividido al Cuerpo de Cristo por siglos, pero que hoy más que nunca quiere socabar la autoridad de los siervos de Dios ungidos y a la vez, hacer creer a cada líder que su agrupación u organización es la única que está en la voluntad de Dios, separándonos más. Zacarías lo profetizó para cuando Jesús fue aprisionado y crucificado: “Levántate, oh espada, contra el pastor y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejécitos. Hiere al pastor y serán dispersadas las ovejas y haré volver mi mano contra los pequeñitos”. (Zacarías 13:7). Hoy se sigue dando este fenómeno, pero a nivel del Cuerpo de Cristo y contra sus autoridades delegadas. Oremos para atar fuertemente este espíritu. 2.- Espíritus de legalismos Operan a través de diversas formas de pensamiento tratando de volver a llevar al pueblo de Dios a vivir por medio de la ley y las obras muertas. Limita la obra del crecimiento y santificación del Espíritu Santo. Pone a la gente en prisiones y esclavitud, provocando la formación de una actitud negativa del corazón que Dios hoy quiere eliminar de su pueblo, pues lleva a crear cristianos orgullosos, legalistas y enjuiciadores de los demás, así como sectaristas que es más peligroso aún, pues no les es fácil tener comunión con el resto del Cuerpo de Cristo impidiendo su unidad. (Lucas 11:37-54). 3.- Espíritus de Judas Son espíritus que los he identificado así para que entendamos que su fin es la infidelidad y la traición, y que tiene su manifestación en la murmuración y el chisme contra siervos de Dios y creyentes de buen testimonio. Opera en personas envidiosas, enjuiciadoras y con intereses posicionales y ególatras. (Lucas 22:1,46,48). Debe ser extirpado de la Iglesia. 4.- Espíritus seductores o espíritus de Jezabel Su anhelo y deseo mayor es la cabeza del profeta, es decir, la destrucción del varón o varona de Dios. Tratan de usar instrumentos manipulables para destruir al siervo de Dios de hecho o por palabra (con mentira y engaño). (I Reyes 18 y 19; Marcos 6:14-29). Tratan de acercarse al ministerio o líder para controlar sus ojos, oídos, sentimientos y su alma, tratando de capturar su tiempo, su atención o simpatía. No necesariamente atacan en el plano de la perversión sexual, muy usual como sexo débil, sino en diversos aspectos de la vida. Perturban mucho conscientemente al siervo de Dios y sobre todo cuando duerme. Es una influencia externa que hay que abatir intercediendo. Hagámoslo para bien de la Iglesia. Amén. 5.- Espíritus de Absalón Su pretensión es socavar la autoridad delegada de Dios, especialmente de pastores o líderes de grupo y perturbar la visión de Dios en sus siervos, robándose el corazón de algunos en las congregaciones para rebelarlos contra Dios y sus siervos. Al igual que Absalón en tiempos de David, se sientan en las puertas para oir a los que no están de acuerdo con el plan de Dios impartido por sus ministros, y provocarlos a rebelarse contra la visión divina. (I Samuel 15:1-14). Este tipo de espíritu ha hecho daño tremendo a la obra de Dios y a sus ministros. Intercedamos para que el Señor aprisione estos espíritus y haya fidelidad en la Iglesia. Amén. 6.- Espíritus de rebelión intelectual Inducen al creyente a racionalizar demasiado la Palabra de Dios , Sus instrucciones y Su gobierno a través de Sus pastores. Dios habla al corazón de la Iglesia y estos espíritus motivan al pueblo a intelectualizarlo todo, provocando que la mente cuestione a Dios y a sus profetas,

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Apóstol Dr. Rony Chaves impidiendo el libre mover del Espíritu Santo en la Iglesia. (I Corintios 1 y 2). 7.- Espíritus de muerte Provoca conformismo en las congregaciones y apatía espiritual en los creyentes, creyendo que todo marcha bien cuando realmente se nota la carencia total de vida y fluir del Espíritu Santo en medio de ellos (Apocalipsis 3:1-3). Lleva a los creyentes a oponerse a la adoración, a la alabanza, al fluir de los dones del Espíritu Santo y al cambio vivo por el Espíritu. Hace religiosos, ritualistas y cristianos endurecidos y de vidas de mal testimonio. Oremos para destruir su accionar en la Iglesia del Señor. Amén. 8.- Espíritus de competencia o controladores de autoridad. La Biblia los llama pequeñas zorras (Cantares 2:15) que destruyen la siembra del Señor (La Iglesia). Tratan de influenciar a líderes y personas que ocupan posiciones de privilegio, especialmente aquellos que administran como tesoreros, miembros del cuerpo oficial o directivas, o bien, presbiterios o consejeros, aunque todo tipo de creyentes también, con el propósito de bloquear el plan de Dios a través de la cabeza o pastor de la congregación, poseedor de la visión divina. (Lucas 23:6-12). Esto ha ocurrido por siglos, la autoridad posicional, o sea, los que administran (Representantes de la Mente de la Razón) han tomado dominio de las decisiones importantes de la Iglesia. Hoy por votación y simpatía se eligen pastores y diáconos, se entregan credenciales a nuevos ministros y se ordenan otros, usurpando o bloqueando a la autoridad delegada por Dios y designada por El, es decir, su verdadera autoridad espiritual (Representante de la Mente de la Fe). 9.- Espíritus de Humanismo Este tipo de fuerzas demoníacas pretenden con su influencia hacerle creer al cristiano que realmente ni Dios ni Su Palabra son necesarios, que por sí solo puede vencer y que realmente él es el que determina su propio camino y destino (el hombre y su raciocinio son su propio redentor). Estimula el egoísmo, la autosuficiencia, el racionalismo y la justicia propia, así como la egolatría y la vanidad, estimulando la autoestima a grados realmente pecaminosos y rebajando a lo impermisible la Palabra de Dios. (Salmo 146:3-4). Da origen a la idolatría, el error y la adivinación en la Iglesia. Oremos que Dios aparte este espíritu de Su pueblo. 10.- Espíritus de ateísmo La incredulidad es elevada a un grado altísimo por la influencia de este espíritu, así como lleva a la perversión de la sana doctrina, haciendo creer que el cristianismo es compatible con el marxismo-leninismo, o bien, con el socialcomunismo, siendo totalmente antagónicos. Este espíritu en los últimos años del Siglo XX invadió seminarios e institutos bíblicos desvirtuando la enseñanza bíblica, ensuciando los púlpitos y altares del Señor e incitando a la revolución armada y a la rebelión con hechos punibles (bajo el estandarte diabólico de la Teología de la Liberación). (Salmo 14:1). La intercesión debe velar para la eliminación de esta nefasta influencia en el Reino de Cristo. Uno de los aspectos que vale la pena mencionar aquí es que hoy más que nunca, por los ataques del enemigo se hace necesaria la cobertura espiritual para cada creyente y ministro, ésta es la protección para cada cristiano. Dios nos demanda hoy que tengamos cobertura espiritual, sumisión y obediencia a Su Palabra y Autoridad, así como sometimiento al mover del Espíritu Santo. (Salmo 91:1; Romanos 13:1-2; Hebreos 13:17). Termino este breve sub-tema diciendo que la Iglesia necesita hoy, libremente y en movimiento constante, el don de discernimiento o discreción de espíritus. (I Corintios 12:10). Intercedamos para que entre en operación poderosa este don de Discernir los espíritus que influencian la Iglesia. Amén.

“…edifiquemos estas ciudades y cerquémoslas de murallas con torres...” 2 Crónicas 14:7


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LA IGLESIA Y SU AUTORIDAD Los creyentes en Cristo, es decir, la Iglesia del Señor, ha sido ya justificada, o sea, que ha sido puesta en la posición de privilegio que ocupara el hombre antes de la caída de Adán, y Dios, Aleluya, nos ve así, limpios y justificados por Cristo. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” Romanos 5:1. Los mismos privilegios y poderes del principio han retornado a la Iglesia por Jesucristo, quién se constituyó en Máxima Autoridad, al vencer al imperio del infierno y de la muerte; Dios el Supremo Creador le dio esa potestad, Amén, sellando así su gloriosa obra redentora. En el libro “Cómo ministrar a Dios para ministrar a los hombres con poder” escribo sobre este particular:

1.- “Bajo este maravilloso misterio descubierto, podemos entender claramente lo que Jesús quiso decir en Juan 14:9-14 donde afirma que convenía a sus discípulos que Él subiera al Padre, para que enviara al Santo Espíritu, y entonces, las obras que Jesús hizo nosotros también las haríamos y aún mayores. Bajo la enseñanza que estamos presentando, el que Jesús partiera al Padre, significaba que estaba ocurriendo esto, porque Su misión, por la cual vino, se estaba cumpliendo en Él, la restauración del ministerio de la creación, por tanto, se restauraría el acceso a la presencia de Dios a través de Él. Como resultado de lo anterior, al ministrar al Señor en alabanza y adoración, Su poder y autoridad serían

entregados a sus discípulos, para que a través de ellos, Dios pudiera manifestar las obras que caracterizan Su eterno y soberano poder. Este fue el secreto de Jesús, nunca hizo nada de sí mismo, sino lo que el Padre le mostró que hiciese, pero dónde se lo mostró, lógicamente, en esa comunión íntima con Dios al ministrarle, el mismo camino que por Jesucristo está abierto para nosotros hoy (Juan 14:21)”. 2.-Este bello portento de la revelación divina se explica por medio del término griego “Exousia”, palabra compuesta por el prefijo Ex, que significa “fuera de” y ousia que significa “estar en” y que dan la idea completa de esta manera: “desde fuera, estando adentro y a través de “. Ampliaremos más este hermoso concepto: 3.- Dios es la Máxima Autoridad y Su trono se fundamenta en ella. 4.-La Autoridad lleva inherentemente “el poder para ejercerla”. 5.-Poder es la facultad o medio de hacer una cosa. No nace en nosotros, ni lo producimos nosotros, nos es dado. 6.-Poderdante es el que teniendo el poder, lo concede para que se le represente. 7.-Cuando afirmamos que alguien tiene autoridad, queremos indicar que el poder y la autoridad se le han entregado como instrumentos con que se autoriza a ese individuo para que haga algo por uno. 8.-Ex- desde afuera (la Autoridad-Dios), delega esa autoridad a sus miembros; ousia (estando dentro de su autoridad representativa) va a ejercerla a través de ella, ousia (a través de), y con ella lógicamente su poder. 9.-Ampliando, diremos que Dios, la Deidad (Elohim), la Autoridad Máxima y Poderdante Máximo, estando fuera de la creación por ser Creador (Ex- fuera de), decidió en el plan eterno de restauración, ser lo que no es, creación, limitándose y haciéndose finito, esto es en la humanidad de Jesucristo, para que estando dentro de Él, de sus criaturas (ousia, estando dentro), pudiera por su vida santa y llena del Espíritu, convertirse en el receptor del poder y la autoridad del Padre, permitiendo con ello, que Dios pudiera a través de Él, alcanzar a su creación caída (ousia- a través de). Pero esta gran verdad no concluyó allí, sino que Jesús en su limitación, pero en el poder de Dios, enfrentó al adversario del Eterno y al vencerlo

EL JUICIO POR ALABANZA

Después de algunos años de ministerio itinerante y de observar a Dios moverse a través de la adoración y la alabanza, he llegado a concluir que es, sino el arma más poderosa con que cuenta el cristianismo, al menos un arma y ministerio que bien ejercitado creará enormes problemas a nuestros enemigos espirituales. Aleluya. Por lo tanto comprenderá usted, amado lector que no podría entrar a concluir este libro sin mencionar algo con respecto a la alabanza como arma de gran poder para traer el juicio a nuestros adversarios. Como el espacio no me lo permite, quisiera remitirles a dos libros que Dios en su infinita gracia me permitió escribir. Uno sobre la alabanza: “El Tabernáculo caído de David” y otro sobre la adoración : “Cómo ministrar a Dios, para ministrar a los hombres con poder”. Sé que muchos ministerios y congregaciones enteras han sido edificadas y transformadas poderosamente por ellos. Creo que tú también serás bendecido por Dios en su lectura. El libro de Josué nos presenta una bella ilustración de como la alabanza, que es juntamente con la adoración el reconocimiento de un pueblo de la Autoridad de su Dios, produce enormes resultados para destruir toda fortaleza adversaria. Recordemos como en los capítulos 5 y 6, Israel se encuentra enfrentada a sus enemigos de Jericó, ciudad rodeada de muros inexpugnables y como en la humillación y adoración de Josué ante su Dios, recibe las instrucciones para hacer caer las murallas adversarias. La orden es: Alabanza. Josué dirige en fe al pueblo por siete días y en la vuelta séptima del último día a la ciudad sitiada, hacen sonar las trompetas e instrumentos por el sacerdocio y hacen brotar la alabanza para Jehová en cada boca israelita. Esto hace operar el poder de Dios y son enjuiciados los adversarios de Israel al caer los muros de la ciudad. Amén. La alabanza produce juicio divino sobre nuestros enemigos. Toda intercesión debe estar apoyada en una vida de alabanza y adoración. El Salmo 149 en sus versos 7 al 9 nos enseña ese importante detalle de cómo el intercesor provoca con su vida de entrega, alabanza y adoración que la mano justiciera de Dios se mueva para hacer prevalecer su Justicia Divina. Veamos: 1.- Dios quien es sabio, nos enseña a dejar la justicia y la venganza en Sus manos, pues nosotros lo haríamos a nuestra manera personal, subjetiva y llena de sentimientos que la desequilibrarían y la sacarían de la voluntad del Padre (II Crónicas 20:15 y Romanos 12:19). 2.- Dios enseña en Su Palabra que hay armas carnales y armas espirituales que los hombres podrían usar,

Apóstol Dr. Rony Chaves humillantemente (Colosenses 2:13-15; Apocalipsis 1:18; I Juan 3:8), Dios le dio un Nombre que es sobre todo nombre, y de receptor de poder y autoridad, le dio la facultad de ser el poderdante máximo y suprema autoridad. Según dijo Jesús mismo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18). Y con ello volvió al lugar donde siempre estuvo, a la diestra del Padre, lugar donde está hasta hoy, intercediendo por todos nosotros, según Romanos 8:34. Así Cristo hoy, estando fuera de la Iglesia (Ex- fuera de), pero al subir al Padre y enviar al Espíritu Santo para darlo a la Iglesia, para que estuviera Su Vida y Espíritu en ella a través del nuevo nacimiento (ousia- estando dentro), pudiera delegarles su autoridad y poder fluir a través de elllos y ganar al mundo (ousia- a través de) (Lucas 10:17-19; Marcos 16:16-18). La Iglesia de Cristo tiene Autoridad. Aleluya. Sí, el Cuerpo de Cristo ha sido dotado de poder para moverse sobre la tierra como reyes y sacerdotes del Señor (I Pedro 2:9), sometiendo todos los reinos del mundo al Señorío de Cristo y sojuzgando a las potestades del maligno a la obediencia a Jesucristo. Jesús dijo: “Os doy potestad de hollar escorpiones, serpientes y derribar toda fortaleza del adversario y nada os dañará” Aleluya (Lucas 10:19). Somos el Cuerpo de Cristo en unidad, somos sus manos, sus pies sobre la tierra, la obra la hará Él, a través de nosotros y por Su Espíritu y Autoridad. Amén. Es necesario que todo hijo de Dios, miembro de la Iglesia o Cuerpo de Cristo, tenga realmente autoridad de Cristo en él (Efesios 1:17). Pero el apóstol Pablo revela una gran verdad que no podemos pasar por alto en este tema. Según escribe en I Corintios 1 y 2, actualmente hay tres clases de seres humanos pisando la tierra, que, aunque el propósito del Señor es que fueran un solo tipo de hombre con Su poder y autoridad, esto no es así, pues la relación que guardan con su Dios no es la misma y es lo que ha hecho posible esta triple posición humana. Veamos: El primer hombre que Pablo describe es el hombre natural (sin “conocimiento” de Dios y sin Cristo en el corazón), el cual, aunque posee grandes conocimientos intelectuales, científicos y talentos, no podrá ser usado con autoridad por Dios y ser obedecido por las fuerzas de las tinieblas. Es el

hombre que se sienta en el gobierno de su propia vida, su ego domina su ser, sus pensamientos y acciones. Cristo, está fuera de su vida, y el sistema del mundo lo envuelve totalmente. Este hombre no es autoridad espiritual de parte de Dios, y aunque Dios lo puede usar cuando quiera, no forma parte de la Iglesia y Cristo no podrá brillar a través de él. Este tipo de hombre nunca cambiará las cosas vigentes en el verdadero sentido positivo de la palabra. El apóstol habla de otro tipo de ser humano (también en sus epístolas), el creyente carnal, que por su falta de consagración y sometimiento al Señorío de Cristo, continua viviendo una vida cristiana mediocre y sin crecimiento ni testimonio vivo para el mundo. Pablo le llama “niño en la fe” y se le conoce también como inmaduro o como el creyente no comprometido; algunos muy osadamente los determinan como aquellos “cristianos“ convencidos pero no convertidos. Este creyente, parte de la Iglesia, con promesas de Dios enormes para su vida, que ha introducido a Cristo en medio de su vida, muy probablemente ha apartado al mundo de sí o quizás no, pero, para su infortunio todavía su ego, su mente y sus ideas, siguen rigiendo el derrotero de su vida, Dios aún no es el Señor, y por tanto, Su autoridad en acción es poca y no puede ser usado contra el mal como el Señor quisiera. Más, gracias sean dadas a Dios, porque Él siempre tiene un pueblo fiel, aquellos que le aman en verdad, que le han hecho Señor de sus vidas y gobernador de sus caminos. Estos tienen el poder de orar y ser oídos en los cielos, son los sujetos obedientes y consagrados cristianos que se apegan a la Palabra y a quienes temen los demonios. Pablo los definió como hombres o cristianos “espirituales”, Juan el apóstol los llamó “padres” y la Iglesia los llamó “ancianos”. Son ni más ni menos que hijos e hijas de Dios que han permitido a Cristo sentarse en el trono de su vida y que han lanzado fuera de su ser los sistemas pervertidos del mundo, sometiendo todo su ego a la voluntad gloriosa del Padre. Para ellos y sólo para ellos es la promesa. “Todo lo que ataréis en la tierra , será atado en los cielos y lo que desatáreis en la tierra será desatado en los cielos” Amén.

Apóstol Dr. Rony Chaves más el cristiano ha sido dotado de una vida espiritual para que entienda que su lucha es contra fuerzas espirituales y no humanas (Efesios 6:12), y por tanto debe usar armas totalmente del Espíritu para vencerlas. Debemos eliminar la venganza, el rencor y el odio, y aún la tentación de recurrir a la justicia humana para guerrear nuestras batallas. No debemos emplear el juicio humano, sino dejar a Dios obrar en Su Perfecta Justicia y ejecutar Su Venganza y que sus decretos judiciales lleguen a donde Él ha determinado. Esto sólo lo lograremos descansando en El, produciendo por nuestras gargantas el fruto de nuestros espíritus adoradores: Alabanza y Adoración. Amén. 3.- La Alabanza es un arma espiritual para juicio divino entre las naciones, o bien para ejecutar en ellas la venganza por su pecado, su persecusión a la obra de Dios o su sometimiento a satán. Recordemos que el anhelo del Padre es que sean ajusticiados los verdaderos responsables del mal. Es decir, las fuerzas del demonio y no los hombres atrapados en sus garras. No dudemos que la disciplina de Dios vendrá a los pueblos y Su castigo entre los malvados. La alabanza es en realidad una verdadera intercesión que destruye las cadenas de los pueblos y hace prevalecer la Justicia de Dios. La Escritura dice en el verso 7 del Salmo 149 que la alabanza es: ”Para ejecutar venganza entre las naciones y castigo entre los pueblos”. ¡Alabémosle y veremos Su Gloria!. 4.- El verso 8 de ese mismo Salmo afirma que la Alabanza puede ser un vehículo de la intercesión para quebrantar los poderes demoníacos y someter las potestades superiores a prisiones y cadenas poderosas: ”Para aprisionar a sus reyes con grillos. Y a sus nobles con cadenas de hierro”. El verso 9 agrega:”Para ejecutar en ellos el juicio decretado”, lo cual será Gloria para todos Sus santos. Aleluya. La alabanza dará gloria y poder al Cuerpo de Cristo, pues permitirá que el juicio determinado por Dios sobre satanás y sus demonios desde la Eternidad irrumpa en nuestro tiempo humano y le sojuzgue, le aplaste y le aprisione para siempre. Aleluya. Esto de hecho será la manifestación clara de Su gloria en medio de la Iglesia. Amén. 5.-La victoria entonces llegará sobre jerarquías y vasallos demoníacos cuando el pueblo de Dios alabe Su Nombre. El triunfo intercesor se obtendrá cuando la Iglesia cumpla los versos 5 y 6 del mismo Salmo: “Regocijénse los santos por su gloria. Y canten aún sobre sus camas. Exalten a Dios con sus gargantas y espadas de dos filos en sus manos. Aleluya”.

“ …y el atalaya subió al terrado de la puerta en el muro, y alzando los ojos miró, …” 2 Samuel 18:24


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ENTRENAMIENTO PROFÉTICO INTENSIVO

Música y Artes

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n EN IMáge

Un epi que rompió sus propias marcas El pasado lunes 2 de Abril se inició el nuevo EPI de Adoración y Artes con una conferencia magistral del Profeta Pavlo Chaves, y una sabrosa parrillada en la Casa del Adorador en Tibás. Procedentes de varios países de América (Argentina, Chile, México...) y de diversas zonas de Costa Rica como: Alajuela, Heredia, San José, Pavas, Tibás, y más. Aunque para cada EPI (Entrenamiento Profético Intensivo) se esperan entre 35 y 40 personas máximo, en esta ocasión, los organizadores nos informaron con gran gozo que sobrepasaron los 50 y casi llegan a los 60 participantes, lo cual es no solo impresionante, sino también muy importante para sus ciudades porque ellos volverán a sus congregaciones muy renovados y muy edificados. Entre los Maestros de la Actividad tuvimos al Profeta Pavlo Chaves (Anfitrión) ,a las Profetas Sandra Araya y Laura Moscoa; y a los Apóstoles Edgar Herrera y Rony Chaves ) ¡Felicitaciones al Equipo del Ministerio de Pavlo Chaves por un evento tan exitoso y tan bien organizado que ha edificado en gran medida al Reino de Dios y honra en gran manera al Señor!

“ …Venid, reedifiquemos la muralla de Jerusalén para que ya no seamos un oprobio.” Nehemías 2:17

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ABRIENDO BRECHAS Apóstol Dr. Rony Chaves

Mucho cristiano ignora al orar que hay fuerzas opositoras que están dispuestas a impedir que la respuesta de Dios llegue a ellos. Nos hemos contentado con sólo las bendiciones del Señor como la salvación, la llenura del Espíritu Santo, que son de hecho muy especiales, pero que han dependido sólo de la gracia de Dios obrando en mí, es decir, son dádivas o regalos de Él y que en cuanto a mí, sólo toca el tener que recibirlas. Pero hay una serie de logros, conquistas o batallas que para ver la victoria en ellas, tenemos que pelearlas nosotros mismos, pagando el precio ministerial para ver el fruto. Amén. Hay pueblos, naciones y continentes, así como hogares, congregaciones e individuos que podrían ser totalmente bendecidos por Dios, pero hay en los aires nubes diabólicas de oposición que impiden que caiga la lluvia de abundancia espiritual y la prosperidad material sobre los hombres. Los cristianos al sólo orar sin verdadera comprensión de ello, cesarán de hacerlo sin haber logrado combatir esas fuerzas y perder así la provisión de Dios. Nuestra oración no debe ser sólo presentar nuestras quejas o peticiones al Padre, sino una ferviente oración de batalla, intercesión agresiva contra las fuerzas infernales en los aires, hasta sentir que hemos transpasado esas barreras y que hemos conmovido al trono de Dios obteniendo respuestas seguras y claras. En algunas ocasiones tendremos que persistir por horas, días y semanas intercediendo sin desmayar para obtener positivos resultados, pero al fin de la jornada de oración en el nombre de Jehová de los ejércitos, venceremos. Amén. El profeta Daniel en el capítulo 10 del libro que lleva su nombre, nos enseña algo al respecto, en una de sus más impresionantes experiencias con Dios. En los primeros versos él aflige su ser en ayuno y oración (note cómo todo buen intercesor dedica días de ayuno para tener mayor efectividad en su ministerio; ayuno e intercesión

son el secreto para una vida victoriosa en Cristo, Aleluya). No come manjares, ni carne, ni vino por veintiún días orando por su pueblo e intercediendo en sacrificio vivo ante el trono de la gracia en favor de Israel. Tres días después de este ayuno, es decir, el día 24, tuvo una gran visitación de Dios. Veamos lo que dice la Escritura: “Y alcé mis ojos y miré y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de ufaz. Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud”. (Daniel 10:5-6). El profeta rodeado de otras gentes captó la visión y el mensaje divino, aunque los otros no, más sí percibieron algo extraordinario, pues temieron y huyeron a esconderse. Daniel quedó solo; el impacto de la manifestación de Dios fue tremendo (algunos ven en este mensaje a Cristo antes de su encarnación, o sea, su teofanía), quedó sin fuerzas y como muerto ante el varón de Dios venido de Su trono. Más el ángel del Señor le tocó y le fortaleció y habló con él (versos 7 al 12) y le dijo: “Daniel no temas, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras, yo he venido”. (Daniel 10:12). Note, amado lector, que cuando se camina en santidad y con rectitud nuestra oración es escuchada por Dios desde el momento en que se hace. Mas aún, la Palabra enseña que antes que pidamos al Padre ya Él conoce nuestros pensamientos y palabras y sabe de qué tenemos necesidad antes de que le pidamos. Aleluya. Perciba usted que ante nuestra oración de intercesión en la tierra, Dios mueve a nuestro favor los ángeles de su ejército en los cielos o mundo espiritual. Gloria a Dios. Pero, la esencia de esta enseñanza está en los versos siguientes: “Mas, el príncipe del reino de Persia, se me opuso durante veintún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días, porque la visión es para esos días” (versos 13-14). Recordemos que era un ángel el que hablaba con Daniel. Por tanto, el que se le opuso no era un príncipe humano, ni los reyes de Persia a los que hacía referencia eran de carne y hueso, sino autoridades superiores del ejército satánico que se movían en los aires tratando de impedir la respuesta de Dios para Daniel y la revelación de

los hechos que vendrían. Hay dos pasajes más que quiero mencionar pues aclaran los conceptos anteriores. Daniel dice que al ángel en su lucha por traer el mensaje divino le fue enviada ayuda, un personaje más poderoso que el príncipe de Persia (príncipe de tinieblas), él se llama Miguel. Apocalipsis 12, versos 7 y 8, nos describe quién es este Miguel: “Después hubo una gran batalla en el cielo, Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón y luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo”. Aquí es claro que así como satán es el dragón con autoridad de querubín al ser formado y hoy príncipe de este mundo (Juan 12:31), así Miguel no podía ser jefe de ángeles siendo humano. Él es un ser espiritual con autoridad de arcángel, poderoso en el ejército de Dios. Observe que Miguel enfrentó al diablo y le venció; esto nos indica la clase de poder y autoridad de este guerrero de Dios. Al ser enviado a colaborar con Daniel, nos indica que el príncipe de Persia, era un ángel caído y rebelde del reino de satanás, que había que enfrentar con todo el poder del Altísimo. Amén. Es el mismo Daniel en el capítulo 12:1, quien nos indica con lujo de detalles quién es Miguel, de donde desprendemos quién es el príncipe de Persia: “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces”. Concluimos entonces, que el príncipe de Persia que se opuso al ángel de Dios, era un príncipe de tinieblas (o principado) que ejercía dominio sobre los gobernantes y gobierno del imperio de Persia. Esto es muy importante de comprender hoy, porque nos enseña que sobre cada nación en la tierra hay mensajeros de satanás (o gobernadores), que influyen sobre los gobiernos de esas naciones, así como príncipes demoníacos y otras autoridades del enemigo sobre territorios más grandes o sobre naciones poderosas o imperios políticos en la tierra. El intercesor debe prevalecer con la ayuda de los ángeles de Dios. Aleluya. I.- Pablo escribió a los efesios en el capítulo 6 y verso 12 así: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. El apóstol entendía claro al escribir a la Iglesia en Éfeso lo que ocurrió a Daniel en su tiempo, pero sabía que era algo que no había variado

JEREMIAS EL PROFETA LLORÓN

Jeremías fue un varón de Dios llamado al difícil ministerio de profeta, siendo una figura o símbolo que nos anunciaba al Profeta por excelencia, Jesucristo. Su mensaje al igual que el de Jesús, fue recibido en gran parte por el pueblo, más con total desagrado por los príncipes y falsos profetas de su época. (Jeremías 1:4-10). Su ministerio de más de 40 años, en el cual se convirtió en un atalaya para los judíos, le hizo profetizar para varios reyes de la nación hebrea (Josías, Jaacaz, Joacim, Jeconías, y Sedequías), siendo prácticamente venerado por los judíos, los cuales creyeron que resucitaría de entre los muertos para ser el precursor del Mesías Redentor (Mateo 16:14). Sufrió como buen prototipo de Cristo, grandes luchas, persecusiones y padecimientos. En sus claras denuncias por el estado pecaminoso del pueblo fue vituperado por sus coterráneos y aún, hubo confabulaciones para matarlo y acallar su voz (Jeremías 11:18-23). Padeció ataques de su misma familia (Jeremías 12:6; 11:21), llevándole a partir de su tierra Anatot (donde fue llamado al ministerio, según (Jeremías 1:1-2), para trasladarse a la ciudad de Jerusalén. Fue conducido por sacerdotes, profetas y gente del pueblo ante las autoridades de su tiempo por profetizar el juicio de Dios, aún cuando se vivía en una aparente bonanza. trataron de condenarle a muerte por ello, restringiéndosele su aparición en público, teniendo muchas veces que esconderle para no ser eliminado. (Jeremías 28:8-11). Fue perseguido implacablemente por el rey Joacim (600 A.C.), juntamente con su amanuense Baruc, quien escribía los manuscritos de las profecías dictadas por Jeremías y quien muchas veces se encargaba de leerlas en público, sobre todo en los tiempos de ayuno en que los judíos buscaban el rostro de Jehová. Fue encarcelado breve tiempo por Pashur (capítulo 20) principal gobernador de la casa de Jehová, en dicho gobierno. Fue aprisionado y maltratado por los príncipes de su pueblo en la mazmorra de Malquías (Jeremías 38:6-13) y libertado por Nabucodonosor al tomar con los babilonios la ciudad de Jerusalén. Es parte de la tradición judía que murió fuera de su patria, en Egipto, apedreado por sus perseguidores en la ciudad fronteriza de Tafnes o Tahpanhes, en el brazo del río Nilo. La figura de Jeremías es muy importante hoy para la Iglesia del Señor, pues nos habla a través de él, de un ministerio que percibe aún cuando otros no lo hacen, la verdadera realidad y el estado en que se encuentra el pueblo de Dios. Es el profeta de características muy diferentes a los profetas de su tiempo, una sombra gloriosa del Ministerio de Intercesión de Jesucristo y de Su Cuerpo, la Iglesia. Se distinguió de sus colegas contemporáneos como Sofonías, Habacuc, Daniel y Ezequiel, en que no sólo profetizó la caída de Jerusalén y Judá por el pecado, sino que evidenció una carga profunda por su pueblo, una amarga dolencia interna por la condición de su nación y una intercesión constante por los hijos de Israel. De ahí que por esa oración constante, esa carga intercesora y su lloro y mediación ferviente se la ha llamado

“El profeta llorón”; él es toda una figura de lo que debe ser un buen intercesor. Amén. Su hermoso ministerio se extendió desde el año 625 A.C. hasta el año 586 A.C. Su ambiente natal era de total apostasía, promovido por el reinado trágico del apóstata Manasés, más, seguido por un cambio positivo en el reinado de Josías (tiempo de su llamado), quien introdujo en medio de su pueblo una clara reforma religiosa, apoyada con entusiasmo por el profeta Jeremías y que logró en gran escala restablecer el culto a Dios y reprimir con fuerza la tremenda idolatría imperante y el desenfreno hacia el paganismo. Al ver Jeremías que esta reforma no cambiaba el corazón del hombre, perdió el entusiasmo por ella, aprendiendo allí que era y es necesario que el corazón del pueblo fuese cambiado por el Espíritu de Dios. Allí realmente comenzó su gran carga como intercesor, ejemplo de su pueblo. El fallido gobierno de los reyes judíos y su total negatividad para aceptar la dirección divina, provocó la inevitable caída de Jerusalén en el año 586 A. C. en manos de Babilonia y el consecuente exilio del pueblo escogido, su vergüenza, vituperio y su agonía. Fueron cumplidas las profecías dadas por Jeremías sobre la caída de su nación, comenzando allí una nueva etapa en el ministerio del profeta, donde ahora tiene que llorar y lamentarse por la destrucción y sufrimiento de su pueblo. Hagamos un paréntesis para mencionar las palabras del apóstol Pablo en I de Tesalonicenses 5:3: “que cuando digan: paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos la destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta y no escaparán”. Jeremías, al igual que Cristo Jesús, habló a los religiosos de su época (el pueblo de Dios en sus tiempos), llamándoles a un arrepentimiento sincero y mediando por ellos, más no quisieron oír. La Iglesia como Cuerpo de Cristo es llamada a provocar en el mundo ese arrepentimiento sincero a través de la oración. Conociendo lo que ocurrió en época de los profetas es necesario que clamemos al Padre para que ablande los corazones de piedra, y los prepare para la Palabra Profética que ha de ser predicada antes de la total restauración del Reino. Muchos harán lo mismo que los judíos, perseguirán a sus profetas en tiempos de bonanza, pero allí será el lloro y el crujir de dientes para ellos, pues la destrucción llegará; pero bendito sea Dios, porque como Jeremías sus lágrimas y gemidos un día tuvieron fruto igual que la aflicción del Maestro, así también la intercesión de la Iglesia ayudará a aplastar el poder de satanás y a convertir los reinos de este mundo en el Reino Universal de Cristo. Aleluya En las profecías de Jeremías se notan aspectos hermosos que ayudarán a comprender el ministerio del intercesor: 1.- Las circunstancias en que se movían eran penosas. 2.- Su labor era llena de dolor por el auge de la idolatría y el pecado en su pueblo. 3.- Su carga se nota al estar constantemente atacando la falsedad de los profetas del error en su pueblo, que trataban de sustituir la religión revelada de Jehová, por la mentira. 4.- Es notoria la angustia espiritual que sufre el profeta ante

esta creciente apostasía (la cual hoy también está presente en nuestro mundo y debería motivar a llorar por ello delante del Señor).

Nunca fue, a pesar de sus luchas y pruebas, un varón negativo, todo lo contrario, como buen intercesor del Reino del Señor, fue un verdadero guerrero de Dios, así como un extraordinario atalaya (o vigía) y un inclaudicable testigo del Dios Vivo, que tarde o temprano inclinó la balanza para enjuiciar el pecado en medio de Israel (Jeremias 34:; 46:1). Todo intercesor es un testigo de Dios para enjuiciar el pecado y los demonios. Aleluya. Jeremías, al igual que el pueblo de Dios hoy, estaba dotado de una misión divina, su carácter así lo prueba, el fue suave, tímido y suceptible a la melancolía (atributos de un intercesor), pero también lleno de intrepidez y audacia en el desempeño de su ministerio. El Espíritu totalmente lo poseyó en su carácter y personalidad, capacitándole para ser bien. Este dulce “profeta llorón” se identifica plenamente con el desgraciado, poniendo todo su sentimiento y simpatía en su labor por él. Es Jeremías un ejemplo para todo intercesor, sus “Lamentaciones” expresan sin duda la carga y el desconsuelo por su país esclavizado, marcan notoriamente la carga del profeta por su tierra, la tristeza y empatía por un pueblo en el exilio y en total estado de aflicción. Jeremías fue un notable hombre de Dios, sensible a la influencia espiritual, celoso por su Dios y por hacer regir Su voluntad; capaz de sentir profundas emociones y de una visión muy definida del plan de Dios, así como de una entera pureza para sus juicios y profecías. Seguía lo que su mente le aprobaba, desde luego apoyado siempre por el espíritu de adoración de su vida interior. Desde el principio hasta el fin de sus días fue un santo varón de Dios, llevándole esto a ser un corrector patriota (es lo que debería ser todo intercesor santo y “patriota”). Percibía con claridad y dolor amargo que al pecado ineludiblente le seguía el castigo y

en sus días, y el Espíritu Santo lo entregó por medio de él para la Iglesia, dándonos a comprender que la situación no variaría hoy. Nuestros países tienen sobre sus aires espíritus antagónicos al Espíritu Santo que quieren gobernar al mundo a través de los políticos y gobernantes; más hay un poder mayor, Dios y su ejército que a través de la Iglesia gobernará las naciones, lo quiera o no el diablo. Intercedamos y eso ocurrirá pronto. Amén. Dios colocará en cada nación hombres y gobernantes de acuerdo a su corazón. Continuemos con Daniel 10 para aprender algo más. En los versos posteriores el ángel revela misterios a Daniel. Dios no puede ser contenido por el diablo, Aleluya. El ángel le enfatiza que Miguel es príncipe, autoridad de Dios para la nación de Israel, él guerrea a su favor (verso 21). Enseña en el verso 20 también que debe ir a combatir al príncipe de Persia, más al vencerle totalmente, el diablo levantaría otro jerarca de su gobierno espiritual para tratar de dominar al mundo, el príncipe de Grecia (recordemos que con la caída del imperio Medo-Persa, entró a tomar dominio del mundo conocido del entonces, el imperio de Grecia, con Alejandro el Grande). Reflexionando sacaremos conclusiones: Sobre las grandes naciones del mundo de hoy, hay principados como en aquellos días, es decir, sobre Rusia, Estados Unidos, China Comunista, etc., y sobre otras naciones o territorios como Europa Central, Medio Oriente, Africa, Centro América, etc., que están dirigiendo desde los aires a fuerzas jerárquicas menores como gobernantes, huestes, malicias y demonios para tomar dominio de la tierra y someterla a satanás. Otros territorios son amenazados de Religiosidad, digamos en naciones como Italia (Roma y el Vaticano) y España en Europa, México y Colombia en América para citar algunos casos, así como las naciones árabes en su mahometanismo, en Africay Asia. Brasil, Haití y las Antillas con fuerzas de ocultismo en América, así como Holanda, Inglaterra y Estados Unidos con principados de pornografía, fornicación, drogadicción , homicidio, etc.. Sobre cada nación hay influencias que están impidiendo que Dios reine y su bendición bañe los pueblos. Nos toca a nosotros como Daniel, abrir la brecha en las fuerzas del enemigo orando, ayunando e intercediendo hasta perforar sus murallas en los cielos, provocando así agujeros en sus fortalezas para que pasen a bendecirnos a la tierra los ejércitos del cielo. Gloria a Dios. Iglesia de Cristo, es tiempo de abrir la brecha en las fortalezas adversarias. Amén.

Apóstol Dr. Rony Chaves preveía con ojo visionario el exilio (o la disciplina decretada por Dios), como condena inevitable, a menos que hubiera un rotundo cambio de corazón. Para lograr este cambio en cada corazón, se entregó, lloró, gimió, sufrió y trabajó sin reservas y sin miedo, y aún por esta misma meta, como tipo de Cristo, también se negó a sí mismo y murió. La Iglesia como intercesora presente, debe mirar en él, el modelo a seguir en entrega, sacrificio y amor. Amén. Algo bello que vivió este ejemplar profeta y que debe ser imitado por el pueblo de Dios, es que vivió una religión personal, o bien, como diríamos hoy, una verdadera relación personal con su Dios. Anduvo estrecha y personalmente con Jehová, fue un mensajero divino, de testimonio y vida intachable y con una comunión con su salvador de una gran calidad. Aleluya. Fue Jeremías, el profeta llorón, un agradecido adorador de su Dios, lo proclamó y lo sirvió hasta el final, anunciando también la carga del Padre por una humanidad perdida y por Su pueblo escogido, que no le quiere escuchar y que se va detrás de los “amores de otro marido”. Jeremías en sus Lamentaciones endechó y se entristeció en Israel, él fue un buen intercesor en sus días (I Crónicas 35:25), que enseñó al pueblo a presentarse en humillación al Señor, y aún con cánticos de lamentos en intercesión. La Iglesia hoy debe volver a buscar a Dios y como este mismo varón de Dios dijo en el capítulo 6 verso 16: “Así dijo Jehová: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por las sendas antiguas cual sea el buen camino y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma”, la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, debe revivir su vida de oración y tornar su corazón al Padre. El Cuerpo de Cristo será testigo fiel para que su oración intercesora y su predicación poderosa haga que el Dios Omnipotente decida enviar a su Hijo a la tierra, y aplastar el poder de la muerte y del diablo para siempre. Aleluya. Por ello es necesario que ese espíritu de profeta llorón, llamado Jeremías, comience a activarse con poder en la Iglesia; que ese espíritu de intercesión que hará volver el corazón de los hijos a los padres y de los padres a los hijos; es decir, el espíritu profético de Elías, Jeremías, Isaías, etc., se mueva libremente en el seno de la Iglesia para hacernos uno, y restaurar las verdades “primitivas” de la Iglesia y así hacernos volver, a los hijos, al fundamento de apóstoles y profetas, es decir, al corazón de los padres. Alabado sea Su Nombre. Fue Jeremías quien entendió lo que es la intercesión delante de Dios. Inspirado por el Santo Espíritu escribió: “Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. (Jeremías 33:3). Fue él quien nos habló hace muchos siglos atrás de la oración con dolores de parto (Jeremías 4:31), usando el vocablo hebreo CHALAH, que describe con toda claridad la entrega de un intercesor en su oración y el estado físico en que termina su labor (pisoteado, maltratado, lastimado y débil, ese es su significado). “Oh, si mi cabeza se hiciere aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo! (Jeremías 9:1).

“…todo el pueblo gritará a gran voz, y la muralla de la ciudad se vendrá abajo;…” Josué 6:5


El Muro de los Lamentos (Intercesión Efectiva ll) | Edición 112

LOS DOS MUNDOS Lo quiera o no, lo crea o no, el ser humano habita en dos mundos, el mundo natural y el mundo espiritual, uno paralelo al otro, es decir, íntimamente ligados uno al otro en sus circunstancias y fuentes provocadoras de las mismas. Hay un mundo natural creado por Dios, en el cual vivimos y nos desarrollamos, es aquel que vemos con nuestros ojos naturales, lo podemos palpar con las manos y percibir por los sentidos corporales. Es todo aquello que podríamos pintar o esculpir: estrellas, sol, luna, mares, animales, bosques, valles, etc. Es el medio ambiente que incluye al hombre y la naturaleza; un conjunto de puntos, líneas y planos que al unirse por la Providencia Divina conforman la creación visible de Dios. Paralelo a este mundo natural se mueve el mundo invisible, el mundo espiritual, el cual a diferencia de dos líneas paralelas que nunca llegan a tocarse entre ellas, sí toca o afecta enormemente el mundo natural. Esto implica que el mundo espiritual es un mundo superior al natural, en conocimiento, influencia, sabiduría, poder, etc; aunque a veces lo sea negativamente y por tanto afecta en alguna medida al mundo natural y los que lo componen. Quiere decir entonces, que la influencia proveniente del mundo espiritual afectará ineludiblemente al mundo natural y esa influencia se manifestará paralelamente en el plano natural.. Todo lo que ocurra en el plano espiritual se manifestará materialmente en el plano natural y todo lo que predomine o se manifieste visiblemente en el plano natural ha tenido su principio en el mundo espiritual, de donde salió la influencia dominante. Si al acercarnos a una comunidad observamos el predominio de la prostitución, manifestado en gran cantidad de seres entregados a tal práctica indeseable, eso nos ha de enseñar que hay una fuerza de prostitución procedente del mundo espiritual que ha lanzado su influencia sobre aquella comunidad, y se hace patente y visible la misma al conocer que prolifera este flagelo sexual en los humanos. Al orar, debemos conocer este secreto anterior para reprender y tomar autoridad sobre las influencias malignas de prostitución que desde el plano espiritual han invadido la ciudad. Amén. Si lo que observamos al entrar a un hogar, pueblo, ciudad o nación es un dominio absoluto del alcoholismo, drogadicción, adulterio, violencia, etc., manifestado en el plano natural por la proliferación de gran cantidad de alcohólicos, cantinas, drogadictos y tráfico de drogas, muerte, divorcios, etc.; eso implica que hay fuerzas procedentes de ese otro mundo paralelo que lanzó su influencia espiritual sobre los hombres, y que a su debido tiempo se ha materializado destruyendo con esas diversas formas de pecado a la comunidad. Todo lo que se evidencia en el mundo natural ha tenido su inicio en una influencia en el plano espiritual, que al observar lo que predomina en el mundo natural, podemos atacar y afectar con oración en el Nombre que es sobre todo nombre, Aleluya. Creador, Creación, Rebelión, Oposición Dios es Espíritu -dice la escritura- y Él es el Padre de los espírítus; principio y fin de todo, Creador Absoluto y Único, Dios Verdadero, el cual habita en lugar inaccesible y es Inmortal e Invisible, Hacedor de Maravillas. Juan 4:24; Colosenses 1:16-17; I Timoteo 1:17; Santiago 1:17; Exodo 15:11. Su morada es más allá del sol, más allá de lo natural y ha tenido y tendrá siempre una total influencia sobre el mundo natural; su Palabra lo creó, lo sustenta y lo transforma. Cuando ese mundo natural, ambiente del ser humano, estaba en proceso de ordenamiento, dice la Escritura: “Su Espíritu se movía sobre la faz de las aguas y dijo Dios: sea la luz y fue la luz; sea el hombre y fue el hombre”. Su influencia poderosa procedente de su trono,afectó el mundo espiritual y afectará siempre muy positivamente al mundo creado por Su mano.” (Génesis, 1: 2). Pero, retrocedamos un poco en el tiempo con respecto a la formación del ambiente natural y recordemos que en un “momento” específico, allá en la Eternidad, el Creador decidió formar su Creación y formó, procedente de Su Mano Creadora, seres espirituales, antes, desde luego, que al ser humano (habitante de la creación natural). Por ser Dios la Máxima Autoridad y Rey Soberano de todo lo creado, comenzó a ejercer Su gobierno de amor sobre la obra de Sus manos. Para ello constituyó líderes específicos allá en la Eternidad, a los cuales dotó de autoridad, les dio poder y su posición jerárquica en su reino. Dios es orden y Su gobierno se rige por obediencia y delegación de autoridad. (Romanos 13:1-2). Él formó ángeles y querubines, serafines y arcángeles (seres espirituales sin cuerpo material), a los que dotó de sabiduría, conocimiento y autoridad para ser Sus regentes en todo el universo creado. Uno de ellos fue Lucero, querubín hermoso, sello de la perfección creadora del Altísimo, lleno de sabiduría y conocimiento de Dios, el cual también en un “momento”, impreciso ahora para nosotros, allá en la Eternidad decidió rebelarse contra su Rey y tratar de tomar el trono de la Creación o al menos instaurar su propio

gobierno, oponiéndose totalmente contra su Creador. (Isaías .14:12-17; Ezequiel 28:15-18.). Esto originó su caída, su destitución como líder de la creación y se convirtió en un oponente o adversario de Dios, declarándole la guerra y sublevando con él, a la tercera parte de los seres espirituales, habitantes del mundo espiritual creados por Dios (Ap.12:4). Esta rebelión de Lucero, hoy conocido por Satanás, dividió el Reino y surgió la formación de un segundo reino; el reino de tinieblas y oscuridad, cuyo director o príncipe es el mismo diablo. En el mundo espiritual hay entonces dos reinos, que ineludiblemente batallan por el dominio total del universo y que en la mayoría de los casos llevan su conflicto a las áreas del mundo natural, influenciándolo, poseyéndolo, salvándolo o destruyéndolo, según la fuente de la cual proceda la influencia, si de Dios, o del demonio. LA ESFERA DEL CONFLICTO: EL AIRE Y LO CREADO Enseña la Escritura en Ezequiel 28, que ya en el tiempo en que había sido creado Lucero, también existían otras cosas creadas por Dios: el Edén, el monte de Dios, etc.. En Job 38:1-7, se nos enseña que en la creación del planeta tierra ya los seres espirituales existían y alababan a Dios en el momento de esa bella creación (las estrellas del alba). También enseña la Escritura que en el momento de la Rebelión hubo una influencia negativa sobre la naturaleza, que se hizo mucho mayor con la caída de Adán, provocando esclavitud a la creación Esa rebelión provocó un conflicto espiritual que tuvo inicialmente como área de batalla los aires y también la misma naturaleza; es decir, abarcó dos mundos, el espiritual y el natural; áreas de conflicto que aún siguen siendo usadas en esta enorme guerra de los siglos. Cuando la creación se vio sometida a esta tremenda batalla, la tierra ya formada para entonces, fue víctima del caos, por la rebelión satánica y el juicio de Dios. La tierra que fue creada en el principio con los cielos, llegó entonces a estar desordenada y vacía, es decir, el mundo natural. El Espíritu Santo se movió sobre la faz de las aguas, y ese Espíritu por la Palabra de Dios, transformó la materia de nuevo, ordenando de nuevo la creación y preparando el ambiente o mundo natural donde el hombre se desenvolvería (Génesis 1). Al formar Dios del polvo al hombre y entregarle autoridad para regir la tierra, este tendría sobre sí un enemigo espiritual que trataría de destruirlo por ser creación de Dios en comunión con Él. Al tentar Satán al hombre y hacerle caer en pecado, lo esclavizó y sometió la tierra a esclavitud. Desde aquel día los hombres y sus familias, así como su medio ambiente, han sido el blanco del ataque satánico, y por ser satán un ser superior en fuerza al hombre natural, la lucha con los humanos sencillamente se convirtió en un conflicto desigual, el mundo espiritual contra el mundo natural, seres que no vemos, espirituales, contra hombres de carne y hueso, débiles y sin Dios. DOS REINOS (Jerarquías) Hay entonces dos Reinos que luchan por el dominio de dos mundos. El reino de la luz, reino de Dios y Sus siervos; y el reino de tinieblas, reino de satán y sus seguidores que luchan por la hegemonía del mundo espiritual y por ende del mundo material (Colosenses 1:13; I Pedro 2:9). Por tratar de gobernar e imponer los principios de todo reino, estos tienen su escala de autoridad y jerarquías, tanto Dios como satán. El diablo no es omnipotente, pero trata de imponer su nefasta influencia sobre los pueblos a través de sus subalternos que, según la Biblia (Efesios 6:12), se ubican en diversos órdenes jerárquicos de autoridad, teniendo según ese orden autoridad sobre continentes, regiones extenstas de tierras, naciones o grupos de ellas, así como pueblos pequeños y aún hombres. Este orden será denominado: REINO DE LA LUZ O DE LOS CIELOS a.- Dios Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo) b.- Querubines c.- Serafines d.- Arcángeles e.- Ángeles f.- Siervos de Dios (hombres que le sirven y se dejan usar por Él) REINO DE TINIEBLAS a.- Satán: príncipe de este mundo (Juan 16:11) b.- Principados c.- Potestades d.-Gobernadores de tinieblas e.- Malicias espirituales f.- Legiones o huestes espirituales de maldad g.- Espíritus inmundos (o demonios) h.- Siervos del diablo (hombres que sirven a satanás y se dejan usar por él) EL GOBIERNO SOBRE LAS NACIONES Una nación escoge sus gobernantes y tiene los que merece, dice una expresión popular. Esto desde luego hablando en el plano humano, político y natural, pero bien se puede aplicar el mismo razonamiento en el plano espiritual. Aunque Dios es el Señor del universo y Rey absoluto de su creación, satán

aún en rebelión trata de sojuzgar a los pueblos. Para ello, lanza su influencia demoníaca haciendo que los hombres dotados de un libre albedrío o libre voluntad para decidir, se inclinen por servirle a él a través de practicar el pecado, e inclinarse hacia la mundanalidad e idolatría. Lamentablemente para los hombres hoy en ignorancia, el verdadero gobierno de los pueblos es el espiritual y se manifestará en lo político, sea bueno (si Dios señorea la nación, como en los tiempos prósperos de Israel), o sea malo (si el pecado y el diablo, a través de éste, predomina). Lo que se manifieste en la vida de una nación en los terrenos diversos de la vida: político, económico, social, etc., evidenciará quién o quiénes gobiernan ese pueblo, aunque dicha nación se crea religiosa y se proclame cristiana. Si hay corrupción, inmoralidad sexual manifiesta en adulterios, divorcios, sexo libre, fornicaciones, homosexualismo, drogas y alcoholismo, robo, violencia o ateísmo, así como hambre, pobreza, miseria, etc., el gobernante no es ni más ni menos que las fuerzas del infierno, aunque la ceguera religiosa de los pueblos diga lo contrario. Cuando Dios sea el Señor de un pueblo, su influencia de amor, paz, sanidad, prosperidad o abundancia y rectitud se manifestará en la vida nacional desde el obrero sencillo, hasta el más importante de los gobernantes del pueblo. ¿Quién gobierna tu país?....Oremos para que nuestro Dios sea el que reine. Amén. Es necesario recalcar, para una intercesión bien positiva, que satán se ha organizado enviando fuerzas espirituales sobre cada nación, que a su vez dirige legiones de demonios y espíritus inmundos que son enviados sobre comunidades, hogares y seres humanos, para poseerlos, dominarlos y destruirlos; nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra fuerzas espirituales de maldad que se mueven y operan en las regiones celestes. EL CAUSANTE DE TODOS LOS MALES Los conceptos que estamos emitiendo son, aunque sencillos, cruciales para una buena labor intercesora. En Isaías 14: 6,12,17 la Escritura establece que el personaje del cual se habla a través de la figura simbólica del rey de Babilonia es Lucero, hoy satán (verso 12) y es quien hiere a los pueblos con fuerza y debilita a las naciones en todos los niveles con su influencia; él es quien pone al mundo como un desierto (sembrando plagas, miseria, muerte y sequedad), asolando ciudades y aprisionando a sus moradores. El diablo es el causante de los males. El apóstol Juan nos lo presenta como un ladrón (Juan 10:10), que sólo viene contra el hombre a robar, matar y destruir, esa es su naturaleza ahora, destrucción. Romanos 6:16 nos enseña como el pecado esclaviza a los hombres, por ende el diablo tentador de la humanidad, es el mayor productor de la esclavitud, pues él es quien promueve el pecado. En Lucas 4:5-6 se nos enseña como satanás es el regente de este mundo y por ende, el que origina sus mundanalidades, así como él es su tentador. Efesios 6:12 afirma que toda lucha o problema que a los humanos viene, sea individual o colectivamente (especialmente a los creyentes), procede del reino de satanás. Daniel 10:1enseña que los males que caen sobre vastos imperios están dirigidos por fuerzas de las tinieblas (príncipe de Persia). El diablo es el causante de todos los males, la voluntad de Dios es pues, oponernos a sus malignas obras. LA TERCERA PARTE DE LAS ESTRELLAS Apocalipsis12:1-4 nos presenta la figura del dragón, serpiente antigua o satanás, oponiéndose a la obra de Dios, más lo interesante para nuestro estudio en este pasaje está en el verso 4, allí se enfatiza que arrastró con su cola (influencia) la tercera parte de las estrellas (ángeles caídos) y las arrojó (dirigió) sobre la tierra (para sojuzgarla). La Escritura presenta detalles muy significativos a lo largo de ella, mostrándonos una cantidad de espíritus malignos que operan contra los hombres y que en el nombre de Cristo deben ser aprisionados. Ellos no son los únicos que andan provocando el pecado a la humanidad, sino que se acompañan de una cantidad enorme de demonios y espíritus del mal que andan al acecho buscando a quien derribar. Veamos algunos: 1.- Guerra (Jueces 9:23) 2.- Adivinación (I Samuel 28:7) 3.- Ocultismo (Levítico 17:7; Deuteronomio 32:17; I Corintios 8) 4.- Altivez (Proverbios 16:18-19) 5.- Idolatría (I Samuel 15:23) 6.- Fornicaciones (Oseas 4:12) 7.- Enfermedad(es) (Lucas 13:11) 8.- Ceguera (Mateo 12:22-37) 9.- Sordera y mudez (Marcos 9:25-26) 10.- Juicio (Isaías 4:4) 11.- Error (I Juan 4:6) 12.- Mentira (II Crónicas 18:22)

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Apóstol Dr. Rony Chaves 13.- Destrucción (Apocalipsis 9:11) 14.- Miseria 15.- Angustia (Isaías 61:3) 16.- Tristeza 17.- Celos (Números 5:14) 18.- Ira (Efesios 2:3) 19.- Muerte 20.- Maldad (I Samuel 17:15) 21.- Anticristo (I Juan 4:3) 22.- Confusión (Isaías 19:14) 23.- Rebelión (I Samuel 15:23) 24.- Esclavitud (Romanos 8:15) 25.- Cobardía (II Timoteo 1:7) 26.- Mundanalidad (Efesios 2:2-3) 27.- Devastación (Isaías 4:4) 28.- Inmundicia (Zacarías 13:2) 29.- Desobediencia (Efesios 2:2-3) Es de concluir por lo mencionado anteriormente que muchos espíritus demoníacos se podrían agrupar en algunos de estos nombres mencionados por la Biblia; o bien, podrían estar sujetos a los nombrados, que podrían ser dirigentes de grupos de demonios, ejerciendo autoridad sobre ellos: violencia, robo, adulterio, prostitución, homosexualismo, violación, homicidio, suicidio, vicio, drogadicción, brujería, hechicería, etc.. Por la misericordia de Dios hay espíritus ministradores procedentes del Padre de los espíritus, Dios, a favor de los herederos de la salvación que pueden ser enviados a ministrar a Su pueblo y que operan por la guianza de Dios (Hebreos 1:14) 1.- Rectitud (Salmo 51:10) 2.- Santidad (Romanos 1:4) 3.- Nobleza (Salmo 51:12) 4.- Poder ( II Timoteo 1:7) 5.- Vida ( Romanos 8:2) 6.- Bondad (Salmo 51:10) 7.- Inteligencia (Isaías 11:2) 8.- Sabiduría ( Efesios 1:17) 9.- Conocimiento ( Isaías 11:2) 10.- Vivificación ( avivamiento) ( Romanos 8:11) 11.- Verdad ( I Juan 5:6) 12.- Sanidad (gracia) (Zacarías 12:10) 13.- Libertad 14.- Amor (II Timoteo 1:7) 15.- Oración ( Zacarías 12:10) 16.- Revelación ( Efesios 1:17) 17.- Fe ( II Corintios 4:13) 18.- Obediencia 19.- Mansedumbre ( I Corintios 4:21) 20.- Adopción ( Romanos 8:15) 21.- Paz ( Romanos 8:2) 22.- Salvación o gracia (sanidad incluida) (Zacarías 12:10) 23.- Humano ( Zacarías 12:1) 24.- Consejo ( Isaías 11:2) 25.- Temor de Jehová ( Isaías 11:2) Es de esperar que con oración intercesora las fuerzas de las tinieblas sean doblegadas y desatadas a favor de la Iglesia y la humanidad las fuerzas del bien.

“Y los tuyos reedificarán las ruinas antiguas; levantarás los cimientos de generaciones pasadas,..” Isaías 58:12


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Edición 112 | El Muro de los Lamentos (Intercesión Efectiva ll)

Agenda de ORACIÓN

LA SAL DE LA TIERRA

“El señorea con Su poder para siempre; Sus ojos atalayan sobre las naciones”. Salmos 66:7 ORAR POR: -Por temor de Dios, sabiduría y guianza sobre el Presidente Electo y los Tres Poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Decretamos que el Dios del Cielo es Quien gobierna y direcciona nuestra nación. -Desatamos Tiempos de Salvación, Liberación, Restauración sobre las Familias Costarricenses. Decretamos que los ojos y los oídos de la nación son abiertos para el conocimiento de Jesús como Señor y Salvador, proclamamos que las cadenas y cárceles de opresión son abiertas para la liberación de las almas según Isaías 42:7. -Pedir perdón en humillación al Señor por los pecados nacionales: Idolatría, fornicación, adulterio, desviaciones sexuales, violencia, homicidios, suicidios, narcotráfico, corrupción, robo, injusticias, hechicería, y todo tipo de males. Con esta acción anulamos toda legalidad de pecado que el adversario haya tomado para dañar a nación, decretamos que la Sangre de Jesús limpia, liberta y sana la nación según 2 Crónicas 7:14 -Por Sabiduría de Dios en la implementación de mecanismos para la protección y el avance económico del país. Por una buena relación y estrategia internacional. -Contra todo pronóstico climático, atar poderes de las tinieblas que operan en elementos naturales para la destrucción de los pueblos en los mares, debajo de la tierra y en los aires de la nación. Establecemos Muro de Fuego por protección en la nación y ángeles custodios de Alto rango. -Por la Protección de la mujer, contra toda ola de Feminicidios. Atar espíritus de violencia, muerte temor, intimidación. Desatar la boca de las mujeres para denunciar la violencia. Por una acción efectiva por parte de las autoridades. Decretamos nula toda operación y asignamiento demoniaco en contra de la mujer. -Decretar la desarticularización de bandas nacionales e internacionales de narcotráfico tanto de venta como de distribución, así como del sicariato. Decretamos que caen por tierra, aire y mar, quedan al descubierto las planeaciones y conexiones según Mateo 10:26 -Contra todo adoctrinamiento perverso y liberal en nuestros niños y adolescentes generado desde el MEP a través de la Guías Sexuales y todo tipo de ideología. Decretamos que toda semilla perversa en esta generación y futuras generaciones es desarraigada. Decretamos que no se ramifica y fructifica. -Atar y echar fuera espíritus de agresión, abuso, homosexualismo, incesto, limpiar a la niñez de toda contaminación en áreas sexuales. Decretar la caída de bandas de pornografía infantil cibernética y casas de pornografía, queden expuesto ante la Justicia Divina. Decretamos que la Sangre de Jesús es Su protección, el fuego del Dios quema todo planeamiento contra el diseño de Dios en ellos. -Contra toda ola de violencia intrafamiliar, y comunitaria (entre pandillas, por pelea de territorios) y robos. Desactivar pactos por derramamientos de sangre, atar el espíritu de violencia, homicidio y muerte. Decretamos su desalojo inmediato y nula su operación. -Decretar que la Sangre de Jesús rompe con todo pacto de muerte en carreteras por derramamiento de sangre. Pedir ángeles de alto rango para la protección de los conductores. PROCLAMA PROFÉTICA PARA EL MES DE MAYO Proclamamos sobre Mayo como el Mes del Establecimiento del Gobierno y Señorío de Jesús sobre la nación y sus Familias por cuanto está escrito en Salmos 24:1 “de Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y todo lo que él habita”. Decretamos que los Diseños y Propósitos del Cielo la envuelven, la hacen avanzar y la llevan al Cumplimientos Divino. OREMOS POR LA PAZ Y SEGURIDAD DE NICARAGUA

Profeta Dania Navarro

La Palabra de Dios no es como las filosofías o enseñanzas doctrinales que brotan en el corazón del ser humano, que aunque puedan ser hermosas y razonables, son humanas y proceden de la mente del hombre y no de su espíritu vivificado. La Palabra procede de Dios y su contenido, sus palabras, son espíritu y son vida. La Escritura no es letra, sino espíritu. Esas palabras que brotaron de la boca de Dios, cuando son sazonadas por la obra del Espíritu Santo, cobran vida en un momento preciso para el que las lee u oye. Es decir, la Palabra es sazonada con sal y transformada en poder. Esa sazón sólo puede venir de la obra del Espíritu Santo en el creyente, que al permitirle a Dios santificarle, al orar fervientemente al Padre, hace que los versos que parecieran inertes sean tocados por Dios, recubiertos de poderosa unción y al ser pronunciados, sea testificando o predicando, lleguen al espíritu del que los recibe y les motive a la consagración espiritual. La Palabra la pone Dios y su autoridad, la oración la sazona y el hombre que ora sometido al Espíritu Santo es productor de la sal sazonadora. La pregunta que surge ahora es: ¿qué mueve al hombre a orar fervientemente para que Dios bendiga a otros, sean buenos o sean malos?. Todo se resume en una sola palabra: “compasión”. En realidad el hombre que le permite a Dios usarle y quebrantarle para producir vida en otros, sólo lo puede hacer cuando es motivado por la compasión de Dios en él. En términos sencillos: la compasión de Dios en mí es “la sal de la tierra”. Aleluya. El buen intercesor debe tener compasión para que su oración no sea muerta y sin vida, sino llena de entrega, amor, sacrificio y vitalidad. Hablemos entonces de esta gloriosa compasión, para que conociendo qué es, la anhelemos y al obtenerla, seamos buenos intercesores. La compasión de Dios en mí (La compasión divina) a.- La palabra compasión, viene del griego splagchnizesthai, que significa compadecerse. Antes de surgir este verbo, en el griego clásico anterior a su aparición, se usó la palabra “splagchna”, que significa hombre, pero con el significado de hombre en relación a las partes

internas del ser humano y asiento de las emociones más profundas. “Splagchna” que significa hombre, estaba relacionado con el corazón, pulmón, hígado e intestinos, pues la acepción principal de este verbo, era vísceras principales. Splagchna significa hombre o vísceras principales que identificaban a ese hombre. La palabra spalgchna (hombre), significaba para los griegos que el asiento de las emociones y pasiones como la ira, la ansiedad, el miedo y hasta el amor estaban radicados en esas vísceras y definían al hombre como persona. De ahí que al aparecer en el Nuevo Testamento el verbo splagchnizesthai, implicaba una forma de compadecerse y sentir piedad no comunes u ordinarias. Es el término que de todos los vocabularios conocidos describe con mayor fuerza la idea de la compasión Splagchnizesthai, significa compadecerse por algo o alguien sintiendo conmoción hasta lo profundo de las entrañas, implica conmoverse física y emocionalmente en lo más profundo del ser del hombre. Esta es la compasión que debe privar en el que ora intercediendo. Aleluya. b.- La palabra splagchnizesthai, que significa compadecerse con todas las fuerzas del corazón, hígado, pulmón e intestinos es decir, con todo nuestro ser físico y que involucra todas nuestras emociones y mente, es la clase de compasión que aparece empleada en el Nuevo Testamento con relación a Jesucristo. Aleluya. c.- El sanó a los hombres enfermos y oprimidos por el diablo porque tenía compasión de ellos. Tenía de esa compasión que le hizo llorar por ellos, sufrir por ellos y morir por ellos. Gloria a Dios. (Hechos 10:38; Mateo 14:14) d.- Esta compasión es la que conmovió a Jesús por Israel al verles como ovejas sin pastor. Era compasión por los que no tenían conocimiento espiritual. La tuvo ante el judío instruido (como Nicodemo y José de Arimatea), ante fariseos y sacerdotes, mujeres santas y pecadoras, ante los griegos y los judíos. Era la compasión manifestada en horas de agonía por una humanidad en total oscuridad. Fue la compasión por una multitud en abandono espiritual. (Mateo 9:36). ¡Qué Dios levante hoy hombres y mujeres que se conmuevan por los

pecadores de las naciones decadentes de moral y sin conocimiento de Dios!. e.- Jesús se compadeció por la aflicción de los hombres, siendo ejemplos típicos, sus lágrimas derramadas ante la tumba de Lázaro (Juan 11) y su pena ante el cadáver del hijo de la viuda de Naín (Lucas 7:13). El mundo padece hoy aflicción extrema, hay dolor en los hogares por drogas, adulterios, alcoholismo, etc., y necesitamos desesperadamente que la compasión de Cristo brote en las iglesias por las almas. Amén. f.- Jesús se compadeció por el hambre humana y el dolor de los hombres. Por ello, sanó al ciego, al mudo y al cojo; por ello limpió al leproso, a la ramera y al ladrón. Simple y sencillamente, Él tuvo compasión de ellos. Él nunca tuvo indiferencia para el sufriente enfermo, mucho menos asco por el llagoso, ni disgusto por el hundido en el pecado; sino tuvo misericordia y los sanó. La humanidad hoy también padece de cánceres, úlceras, hernias y cuanta llaga ha sido lanzada por el diablo. En esta hora debemos llenarnos de su compasión para ponernos en la brecha e interceder con todo nuestro ser, a favor de la sanidad de los hombres y naciones. g.- Pero quizás el término splagchnizesthai, compadecerse, que se identifica con Jesús, también le corresponde al Dios y Padre Nuestro. Recordemos que Jesús vino a revelarnos al Padre. Su compasión era la compasión del Padre en El al permitirle usarle. Jesús no hizo nada que no viera hacer al Padre o que el Padre no le mostrara; su misericordia y compasión eran procedentes del amor del Padre. Dios se compadece por las almas. Esto nos debe ser revelado profundamente, pues los antiguos griegos y creo que la mayoría de los hombres hoy tienen la creencia de que Dios no se conmueve ni compadece por el dolor humano, porque si así lo hiciera dejaría de ser Dios, lo cual es falso.

Apóstol Dr. Rony Chaves Los “dioses” paganos no se movían a compasión según los griegos, pues eso los rebajaba de posición y los hacía viles como el hombre, más nuestro Dios por amor se hizo hombre, para compadecerse de nosotros en medio de nosotros, y en su victoria como humano, Dios nos diera la posición de ser sus hijos y herederos del Reino de los Cielos. Aleluya. La compasión que cambió la era de la historia de los hombres vino del cielo, es de Dios, es divina, impartida sólo por su Espíritu, pero gracias a la obra del Calvario está ahora disponible para el pueblo del Señor, para así poder hacer la obra en nuestro tiempo con la misma misericordia de nuestro Padre. h.- Por cuanto nos es posible como hijos de Dios y herederos con Cristo de su Reino tener su misma naturaleza, su compasión está en nosotros, su amor sublime está en nosoros, su misericordia y entrega por los hombres está en nosotros. Desatémosla orando por las almas, dejémosla fluir gimiendo y conmoviéndonos con todas las entrañas por los pueblos y entonces, sólo entonces, su compasión en mí producirá la sal que necesita el mundo; solamente cuando la palabra “SPLAGCHNIZESTHAI” (compadecerse) se haga real en el intercesor, la tierra será salada con sal y tocada con el fuego del Espíritu Santo. Iglesia de Cristo recuerda: “Tú eres la sal de la tierra”. Amén

Pero, Aleluya, Cristo Jesús es la revelación del verdadero Dios, que no cambia y que tuvo, por ser Dios, su propia opción y decisión: compadecerse de los humanos. (Salmo 103:17).

``Y yo seré para ella dice Jehová una muralla de fuego en derredor,…” Zacarías 2:5


Arpas y Copas - Mayo 2018  
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