Page 134

César Augusto Guevara Cuéllar Carlos Andrés Pineda Cañar

• Estado de estrés oxidativo endotelial que se traduce en aumento en el tono vascular y vasoconstricción. • El daño autonómico de fibras parasimpáticas favorece la acción vasoconstrictora del simpático. Sin embargo, en pacientes sin daño neuropático se ha evidenciado un incremento en los niveles de catecolaminas circulantes. • Aumento en la sensibilidad a la sal. ¿Qué consecuencias se deriva de esta consideración? La presencia de hipertensión arterial en un paciente diabético aumenta (en cuatro veces) el riesgo de padecer eventos cardiovasculares y dos veces de enfermedad cerebrovascular. Además, acelera la aparición de complicaciones microvasculares de manera significativa si se compara con diabéticos no hipertensos.

Editorial USC

¿Los pacientes diabéticos se benefician del manejo de la HTA? La evidencia epidemiológica sólida, sustentada en varios estudios clínicos controlados que sometieron a gran cantidad de pacientes diabéticos a manejo agresivo y convencional de la HTA, sugiere los siguientes hallazgos: 1. Existen beneficios significativos en la reducción del riesgo de padecer complicaciones micro y macrovasculares además de mortalidad global y relacionada con diabetes cuando se disminuye la presión arterial en pacientes diabéticos. Es decir, cualquier descenso en cifras tensionales se traduce en menor riesgo. 2. Existe proporcionalidad entre cifras tensionales y riesgo de padecer morbimortalidad relacionada con diabetes: Entre más bajo sean las cifras tensionales, es decir, entre más estricto sea el control, mayor reducción del riesgo de complicaciones y de muerte. Por consiguiente, ¿cuál es la cifra objetivo de tensión arterial en pacientes con diabetes mellitus? La evidencia soporta que unas cifras por debajo de 130/80 mmHg pueden ser relativamente fáciles de alcanzar logrando un impacto significativo en la disminución de la morbimortlidad. Es importante enfatizar que aunque generalmente se cree que “entre más bajo mejor”, de esta conclusión se derivan dos grandes consideraciones para tener en cuenta: • No siempre más bajo significa mejor: Cuando la presión diastólica alcanza cifras por debajo de 60 mmHg existe un incremento en el riesgo de sufrir de infarto de miocardio por disminución en la perfusión miocárdica diastólica. Esto se ha denominado el efecto “J” de la hipertensión arterial. Sin embargo, esto no impide planear una estrategia más agresiva en el manejo de la presión arterial en el paciente diabético. • Disminuir las metas de presión arterial supone posiblemente mayor número de medicamentos: Se sabe que los pacientes diabéticos usualmente padecen de otras patologías que obliga a consumir varios medicamentos; la disminución en metas en los diferentes factores de riesgo supone la necesidad de adminis134

Diabetes Mellitus Casos clínicos en atención primaria  

Con más frecuencia de la que quisiéramos, un número significativo de nuevos pacientes de diabetes colman las salas de atención médica. Y la...

Diabetes Mellitus Casos clínicos en atención primaria  

Con más frecuencia de la que quisiéramos, un número significativo de nuevos pacientes de diabetes colman las salas de atención médica. Y la...

Advertisement