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Areíto

Zona de la Cultura y de las ideas

www.hoy.com.do Editor: Bavegado Diseño: Carla González JUEVES 15.11.2012

Leonardo Boff escribe sobre la guerra y la ética Pág2

EL LEGADO de

Purita Barón

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Un análisis del discurso del presidente

Fornerín comenta un libro olvidado de

¿Debe existir responsabilidad

Danilo Medina

Angel R. Lamarche

histórica de los pueblos?

Los cuentos que Nueva York no sabe, de Ángel Rafael Lamarche (publicado en México en 1949), ha corrido con la mala suerte de ser desconocido e inexactamente presentado por los críticos literarios dominicanos. Página6

¿Debe existir responsabilidad histórica de los pueblos? ¿Deben sentirse responsables las naciones que han provocado la guerra y el exterminio de poblaciones enteras?

El discurso pronunciado por el presidente de la República Danilo Medina en la toma de posesión está sustentado en tres pilares articulados de manera integral. Nicolás Guevara analiza estos tres elementos. Página3

PABLO MATOS

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Zona Areíto Areito

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Juan Daniel Balcácer (historiador dominicano) La guerra de 1965... reavivó el antagonismo tradicional entre los sectores liberales y conservadores que desde la fundación de la República se han enfrentado tratando de controlar el poder político LA GUÍA

Leonardo Boff

LIBROS

Guerra y ética

T

oda guerra es perversa porque viola el mandamiento de la ética natural: “no matarás”. Pero se presentan problemas: Cuando un país es agredido por otro, ¿qué debe hacer? ¿Tiene derecho a usar las armas en defensa propia? ¿Cómo deben comportarse los gobernantes de los pueblos que asisten a la limpieza étnica de minorías por parte de dictadores sanguinarios que violan sistemáticamente los derechos humanos, eliminando a sus opositores? ¿Es válido alegar el principio de no-intervención en asuntos internos de los estados soberanos y asistir pasivamente a crímenes contra la humanidad? ¿Cómo reaccionar al fenómeno difuso del terrorismo que puede utilizar armas de exterminación masiva y ocasionar millones de víctimas inocentes? ¿Es legítima una guerra preventiva contra esto? Estas cuestiones éticas ocupan mentes y corazones en los tiempos actuales. Para no desesperarnos tenemos que pensar. En todo el mundo, dada la estrategia de los Estados Unidos de usar la fuerza para defender sus intereses globales, se ha generado un debate extremamente serio. Se destacan varias posiciones. Un grupo sostiene la tesis de que, dada la capacidad devastadora de la guerra moderna que puede comprometer hasta el futuro de la especie y de toda la biosfera, ya no hay ninguna guerra justa (ius ad bellum). Otro grupo afirma que puede haber una guerra justa, la de “intervención humanitaria”, pero limitada a impedir el etnocidio y los crímenes de lesa humanidad. Un tercer grupo, representando al stablisment global, reafirma: hay que recuperar la guerra justa como autodefensa, como castigo a los países del “eje del mal” y en prevención de un ataque con armas de destrucción masiva. Hagamos el juicio ético de estas posiciones: en las condiciones ac-

tuales toda guerra representa un riesgo altísimo, pues disponemos de una máquina de muerte capaz de destruir la humanidad y la biosfera. La guerra es un medio injusto. Dentro de una política realista, una “intervención humanitaria” limitada es teóricamente justificable si cumple dos condiciones: que no la decida ningún país por su cuenta, sino la comunidad de las naciones (ONU) y que respete dos principios básicos (ius in bello): la inmunidad de la población civil y la adecuación de los medios (no pueden causar más daños que beneficios). La fuerza empleada como autodefensa no la convierte en buena, pero se justifica dentro de la estricta adecuación de los medios. La guerra de castigo contra Afganistán, basada en la venganza, no es defendible. Sólo alimenta la rabia, caldo de futuros conflictos. La guerra preventiva es ilegítima porque se basa sobre lo que no existe todavía y tal vez nunca suceda. No existe ningún tipo de derecho que le conceda legitimidad por ser subjetiva y arbitraria. Todo esto vale teóricamente, pues es importante aclarar posiciones. Sin embargo, en la práctica se ha demostrado que todas las guerras, incluida la de “intervención humanitaria”, no observan los dos criterios de inmunidad de la población civil y de la adecuación de los medios. No se hace distinción entre combatientes y no-combatientes. Para debilitar al enemigo se destruye su infraestructura, causando muchas muertes de inocentes (98%). Las consecuencias de la guerra perduran por años y hasta por siglos, como en el caso del uranio empobrecido. La guerra no es solución para ningún problema. Debemos buscar un nuevo paradigma, a la luz de Gandhi y de Luther King Jr., si no queremos destruirnos: la paz como meta y como método. Si quieres la paz, prepara la paz.

RIELES DE LA VECINDAD Pantaleón Viola es un profesional de la economía que también cultiva la escritura como medio de expresión de sus ideas y sus sentimientos sociales y personales. Escribe poema y décimas, y es un hombre de palabras fluidas. “Rieles de la Vecindad” es el primer libro que publica. Se trata de un relato en el que expresa, a través de una joven campesina, sus deseos de justicia social, de una mejor educación y de una mejor calidad de vida para el pueblo dominicano, según dice el

DRAMA DE TRUJILLO. NUEVA CANOSA Esta nueva obra del Archivo General de la Nación pone en manos de los lectores un texto de primer orden de don Alonso Rodríguez Demorizi. Es una especie de cuaderno de bitácora que este historiador puertoplateño llevaba y que al parecer, como dice el historiador y director del Archivo, circulaba de manera clandestina de mano en mano. Aquí aparecen datos valiosos de la vida cotidiana del país de Trujillo, con nombres y apellidos. Muchas veces, ciertamente, los comentarios son profundamente emotivos, condición que no le resta valor. Don Alonso reaccionó de manera particular a la actitud del clero después de la pastoral de 1961. El libro consta de 357 páginas.

ingeniero José Encarnación en la presentación del autor. Debe consignarse, además, que a todo lo largo del relato de Pantaleón Viola las décimas están presentes. El libro tiene 135 páginas.

DRAMA DE TRUJILLO. CRONOLOGÍA COMENTADA Esta es otra obra de don Alonso Rodríguez Demorizi que el Archivo General de la Nación rescató y pone ahora al alcance de los lectores en general y de los estudiosos de la Era de Trujillo en particular. Un libro sobremanera útil para la investigación y los pormenores de la cotidianidad de aquellos días. En la presentación, el doctor Roberto Cassá, director del Archivo General de la Nacion, dice que “Drama de Trujillo” no es un simple diario; encierra, más bien, una pragmática sobre las claves de la dominación trujillista”. La obra tiene 513 páginas y un índice onomástico que facilita su lectura.

HISTORIA DE LA CARICATURA DOMINICANA. TOMO I Un texto valioso del gran artista y promotor de la cultura popular que es Mercader. Aquí nos ofrece apuntes valiosos sobre la caricatura dominicana, importante recurso de la comunicación, sobre todo de la comunicación política. En este libro aparecen ideas y notas sobre la caricatura en otros países y en el nuestro. En el caso de la República Dominicana, casi todos los caricaturistas tratados son anteriores a la etapa post Trujillo. De seguro que en el tomo número dos vendrán los otros, los de Cachafú, Huchi Lora y los que ahora presentan sus

trabajos en los principales diarios y revistas del país. Mercader tiene la ventaja de que es uno de los grandes caricaturistas del país. Este hermoso libro, no podía ser menos, es una publicación del Archivo General de la nación.

LA HISTORIA /Fuente: Bibliófilo Enmascarado

1613

NACIÓ EL 15 DE SEPTIEMBRE. François de la Rochefoucauld, escritor, filósofo, moralista, aristócrata y militar francés. Asiduo de los salones literarios de la época, es conocido, sobre todo, por sus “Máximas”. _

1890

AGATHA CHRISTIE NACIÓ EL 15 DE SEPTIEMBRE. Escritora británica de novelas policíacas de suspense y misterio.

1914

ADOLFO BIOY CASARES, ESCRITOR ARGENTINO. NACIÓ EL 15 DE SEPTIEMBRE. Premio Cervantes 1990. Su más famosa novela es “La invención de Morel”. Fue un escritor argentino que frecuentó las literaturas fantástica, policial y de ciencia ficción. _

1791

FALLECIÓ EL 17 DE SEPTIEMBRE. Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo, poeta, fabulista y dramaturgo español, autor de obras tan conocidas como “El burro flautista”, “La liebre y la tortuga” y “La lechera”.

1911

WILLIAM GOLDING, quien nació el 19 de septiembre, es un escritor británico, premio Nobel en 1983. Su obra más conocida es la distopía “El señor de las moscas”. _

1985

FALLECIÓ EL 19 DE SEPTIEMBRE. Italo Calvino, uno de los escritores italianos más importantes del siglo XX. Entre sus muchos títulos podemos encontrar a “El Barón Rampante”, premio Viareggio y una de sus más populares obras.


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Los pilares del discurso presidencial de Medina “La emoción fundamental que nos dio origen tuvo que habersidoel amor.Piensoqueelamores lanociónque funda lo social. Debo aclarar que uso la noción de relaciones sociales de manera restringida, pues pienso que relaciones sociales son solamente aquéllas que se fundan en el amor, es decir aquéllasen las que el otro surge como legítimo otro en la convivencia con uno”.

Humberto Maturana La Democracia es una Obra de Arte

U

n discurso es portador de una intencionalidad y una carga de sentido capaz de establecer un vínculo cognitivo con un destinatario con el que se comparte una situación de comunicación. Respecto al discurso pronunciado por el presidente de la República Lic. Danilo Medina, en la toma de posesión, hay un consenso de que fue muy bueno y esperanzador y no pocas personas humedecieron sus ojos mientras lo escuchaban. Desde nuestro punto de vista, este consenso y la empatía lograda se deben a que el mismo está sustentado en tres pilares articulados de manera integral en su abordaje. Estos pilares son:

1. La Agenda-Programa de Gobierno. Este

NICOLÁS GUEVARA

primer pilar podría afirmarse que es el central y el más visible y comentado hasta ahora. En el discurso el Presidente reivindica la Constitución de la República y la Estrategia Nacional de Desarrollo como horizonte de dicho programa de gobierno para los próximos 4 años. Y como se ha dicho, el discurso en cuestión tiene un gran énfasis en lo social por lo que se plantea asumir un modelo de desarrollo que permita reducir “la desigualdad, la pobreza, la exclusión social y mejorar la calidad de vida de toda la ciudadanía”. En este eje se centran las prioridades de las ejecutorias, para lo cual plantea iniciar por el establecimiento de un gran Pacto Social. De ahí que el Presidente señale la necesidad de reactivar el Consejo Económico y Social y reestructurar el Gabinete Social, además del establecimiento de un conjunto de iniciativas y programas como “Quisqueya sin Miseria”, uno de alfabetización, una dinámica de generación de empleos, así como la reorganización de dependencias públicas que desarrollan iniciativas de protección y asistencia social. En fin, la agenda de trabajo es amplia con un marcado acento en la inclusión social. Este núcleo del discurso genera expectativas en una gran parte de la población.

2. La Fuerza del Ejemplo. Este segundo pilar, en el desarrollo del discurso, se convierte en un eje transversal capaz de generar certeza y confianza en la ciudadanía. Por ello el Presidente de la República afirma “La historia de los pueblos y de las naciones se construye con grandes ejemplos”. Y luego plantea que antes de convocar a concertar el gran Pacto Social hay que dar ejemplo ante la sociedad. Asimismo afirma que “En la familia, en las relaciones humanas y en la política el ejemplo es el acta de fe fundamental”. La recurrencia a la fuerza del testimonio de vida marca el discurso, así precisa que “El ejemplo organiza la energía social y activa el compromiso de los ciudadanos. El ejemplo consolida la íntima conciencia social y alerta a los deshonestos y venales de que no existen actos sin consecuencias”. Como fruto de esta visión de la vida, privada y pública, el nuevo Presidente llega a ponerse en juego al plantear -y luego realizar- que los funcionarios que nombrará firmarán un Código de Ética, pero que el primero en suscribirlo será él. Por tanto, se advierte un profundo sentido de compromiso ético que busca coherenciar discurso y práctica, elementos tradicionalmente frágiles en la cultura política. Consciente de que hay una confianza lacerada en la ciudadanía respecto a sus autoridades, enfatiza que “Estoy decidido a hacer de la inversión pública un pilar del desarrollo, además de un ejemplo de transparencia y eficiencia”. Y no conforme con lo dicho, sentencia: “… desde ahora, hablarán los hechos”. 3. La Emoción y la Razón. El tercer pilar, igual que el anterior, también se convierte en un eje transversal en el discurso del presidente

Danilo Medina. En él se articula la emoción más importante de los humanos, el amor, con la razón del estadista, lo cual por la transversalidad en su abordaje es una gran novedad en nuestro contexto. Esto se pone de manifiesto en la entrada misma del discurso cuando afirma que es “Con el corazón lleno de júbilo y el alma llena de coraje y firmeza, que me comprometo a entregar lo mejor de mí”. Este equilibrio entre emoción y razón es precisado de la siguiente manera: “Yo que siempre he sido un jefe de familia amantísimo, pero exigente, seré un jefe de Estado firme, austero, pero amoroso. Amoroso con los buenos, los honestos y los humildes. Implacable con los deshonestos, los oportunistas, y los soberbios”. Y más adelante precisa: “No voy a negociar con la mediocridad, no voy a negociar con los deshonestos, no voy a negociar con el desgano”. La sensibilidad que en la campaña presidencial del año 2000 lo llevó a realizar un spot publicitario con la frase que a muchos nos pareció ingenua y un poco cursi “lo llevo en el corazón”, es la que ahora logró la identificación de los destinatarios con el expositor. La invocación e identificación con el amor, en ocasiones metaforizado en corazón es permanente en el discurso de toma de posesión de Danilo Medina. En referencia a Dios plantea: “Pedirle que me mantenga siempre en el camino de la justicia, del amor, de la humildad, de la compasión y del equilibrio”. Así, en una articulación de los últimos dos pilares, que se convierten en ejes transversales, llega a señalar que “El amor a la Patria, que late en todos nuestros corazones, lo transformaremos en el amor de los Hechos”. Es esta sensibilidad articuladora la que lo conduce a plantear a las mujeres: “Ustedes, mujeres de nuestra Patria, saben bien que tengo un inmenso agradecimiento en mi corazón y un compromiso inquebrantable”. Mientras

que en torno a los envejecientes afirma: “Una sociedad con valores, una sociedad que ama y respeta a cada hombre y mujer de esta Patria no puede condenar a la indigencia y al desamparo a sus envejecientes”. La constancia de esta emoción latente también se pone de manifiesto al referirse a la población. Es el amor la emoción que parece mover la razón y actuación del Sr. Presidente de la República. De ahí la sentencia: “La educación es un llamado del corazón”. Igualmente, hace un planteamiento que evidencia una intencionalidad de la orientación de su gobierno: “Por eso, voy a gobernar para nuestra gente, con el oído siempre puesto en el corazón del pueblo, y colocando a las personas en el centro de todas las políticas”. También afirma que “El pueblo dominicano me ha dado una gran responsabilidad. La responsabilidad de dar respuesta al deseo de cambio y de renovación, que late en sus corazones”. Y con aliento poético expresa su deseo: “Yo quiero pintar una sonrisa de felicidad, surgida desde lo más profundo de sus corazones”. Además reafirma que “La fuerza, el empuje y la determinación que da el amor, es lo que hará que, todos unidos y solidarios, triunfemos en esta batalla contra la ignorancia y la formación deficiente. Esto responde a la afirmación de Humberto Maturana de que el amor es la emoción, el dominio de las conductas en las cuales el otro surge como legítimo otro en condiciones seguras. En síntesis, los tres pilares reseñados aquí habría que valorarlos en conjunto como articuladores del discurso y la gestión de gobierno que inicia. Por tanto, es también en función de ellos y la realidad del contexto que debemos confrontar y evaluar el desempeño del gobierno y el presidente Danilo Medina.

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CÁPSULAS GENEALÓGICAS www.idg.org.do / Por Julio González

Familia dominicana con ancestros reales: los Vega (2 de 4) OCTAVA GENERACIÓN: Fernando III, rey de Castilla y León (1201-1252), casó el 30 de noviembre de 1219, en Burgos, España, con Beatriz Elizabeth Von Hohenstaufen de Suabia, quien a su vez era hija de Felipe de Suabia. Este monarca unificó para siempre Castilla y León. Además, jugó un papel preponderante en la reconquista de España de manos de los moros. Fue canonizado en 1671, siendo papa Clemente X, y reinando en España Carlos II. Procrearon diez hijos, entre ellos, quien mantendría la Corona, Alfonso X, más conocido como Alfonso El Sabio. NOVENA GENERACIÓN: Alfonso X, rey de Castilla y León, nació el 23 de noviembre de 1221 en Toledo y falleció el 4 de abril de 1284 en Sevilla, España. Reinó del 1254 al 1284. Tuvo varios matrimonios, llevándose a cabo uno de ellos el 26 de noviembre de 1248 con Violante de Aragón, hija de Jaime I de Aragón y de Violante de Hungría. Ella había nacido en 1236 en Zaragoza, y falleció en 1301, en Roncesvalles, Navarra, España. Procrearon once hijos, siendo uno de estos Fernando de la Cerda, Infante de Castilla. DÉCIMA GENERACIÓN: Fernando de la Cerda, Infante de Castilla, nació el 23 de octubre de 1255, en Valladolid y falleció el 25 de julio de 1275, en Ciudad Real. Casó el 30 de noviembre de 1269 en Burgos con Blanca Capeto de Francia (1252-1320), quien era hija del rey de Francia Luis IX y Margarita de Provence. Tuvieron dos hijos, siendo uno de ellos Alfonso de la Cerda, Infante de Castilla. UNDÉCIMA GENERACIÓN: Alfonso de la Cerda, Infante de Castilla (1270-1334), señor de Alba, Béjar y Gibraleón, también conocido como El Desheredado. Casó con Mathilde de Brienne-eu (1270-1310), hija mayor de Juan I de Brienne, conde de Eu y de Beatriz de Chatillón. Procrearon siete hijos, siendo uno de ellos Luis de la Cerda, Infante de Castilla. DUODÉCIMA GENERACIÓN: Luis de la Cerda, Infante de Castilla y Conde de Talmont, también llamado Luis de España, nació en 1291, en Francia. Casó con Leonor de Guzmán (1287-1341), señora de Huelva, en el 1306, en Sevilla, hija de Alfonso Pérez Guzmán “El Bueno” y María Alfonso Coronel. Procrearon diez hijos, entre los que se encontraba Juan de la Cerda, quien nació en Sevilla. Luis de la Cerda falleció el 5 de julio de 1348 en La Motte-Du-Rhone, Francia. DECIMOTERCERA GENERACIÓN: Juan de la Cerda (1327-1357), señor del Puerto de Santa María y de Gibraleón y Alguacil Mayor de Sevilla, de una relación extramatrimonial con su prima Sol Martínez de la Cerda, procreó a Martín González de la Cerda, quien nació en 1350 en Sevilla. DECIMOCUARTA GENERACIÓN: Martín González de la Cerda, nacido hacia 1346 en Sevilla, casó en 1366 con Violante Alvares Pereira, hija de Álvaro Goncalves Pereira, Prior de Crato y de Marinha Domingues. Procrearon una hija única a la que llamaron Mahalda de la Cerda y Alvares Pereira. DECIMOQUINTA GENERACIÓN: Mahalda de la Cerda y Alvares Pereira, quien nació hacia 1366, casó con Fernán Gutiérrez de Valverde, IX Señor de Castellano. Procrearon cuatro hijos entre los que se encontraba María Gutiérrez de Valverde de la Cerda. DECIMOSEXTA GENERACIÓN: María Gutiérrez de Valverde de la Cerda (1416-1464) casó con Gonzalo Porcallo Morán, alcalde de Alburquerque. Procrearon cuatro hijos, siendo uno de ellos Vasco Porcallo de la Cerda. DECIMOSÉPTIMA GENERACIÓN: Vasco Porcallo de la Cerda casó con Teresa de Sotomayor y Henestrosa, hija del Maestre de Alcántara Gutierre Sotomayor e Isabel Henestrosa. Procrearon un único hijo llamado Gutierre Porcallo de Sotomayor. Instituto Dominicano de Genealogía

Encuentros

HOY

MU-KIEN ADRIANA SANG

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Responsabilidad histórica, conciencia y perdón (Debemos) preguntarnos por la relación de los hombres conla historia,reflexionar acercade nuestracondición de sujetos históricos y la manera en que nos configuramos históricamente. La atención está puesta en el sujeto que vive, hace, sufre y narra la historia -esto es, frente a la vida de los otros y frente a la vida con los otros, sean ellos contemporáneos,sucesores o predecesores-. Ytambién laideaesconsiderar, porunlado,que lapropia identidad del sujeto está signada por esa relación que guarda con la realidad histórica; y, por el otro, que la dimensión temporal de la experiencia humana implica pensar la historicidad de toda identidad....(1)

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esde hace unas semanas he estado pensando en la situación de algunos países del mundo y de algunos continentes que no han podido encontrar la salida a su realidad. Me hice muchos cuestionamientos. Una pregunta me atormenta y aparece una y otra vez en mis reflexiones ¿Debe existir responsabilidad histórica de los pueblos? ¿Deben sentirse responsables las naciones que han provocado la guerra y el exterminio de poblaciones enteras? ¿Deben pagar, no solo con el peso de la historia, las mentes brillantes que utilizaron sus conocimientos para la tortura, como aquellos que inventaron la bomba atómica o los gorilas que inventaron mejores maneras de torturas en los campos de exterminio judíos? ¿Pueden ser aceptados en la comunidad humana los que por diferencias religiosas o ideológicas, asesinaron y torturaron? Después que me hice las preguntas, recordé la acción responsable y trascendente de Su Santidad, el gran Juan Pablo II. Preparando el Gran Jubileo del año 2000, solicitó a la comisión histórico-teológica del comité responsable para preparar ese evento mundial y trascendente, la celebración de un congreso sobre la Inquisición. El historiador Agostino Borromeo, uno de los grandes expertos en la historia de la Iglesia y especialista en la Inquisición, fue elegido para que coordinara el importante evento. Pero además, el papa Juan Pablo II solicitó que se abrieran los archivos secretos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio. El congreso formó parte de la preparación para la Jornada sobre el Perdón del año Santo. El 12 de marzo del 2000, el Papa pidió perdón por los errores cometidos en el servicio a la verdad recurriendo a métodos no evangélicos. El 15 de junio del año 2004 al presentar las “Actas de Simposio Internacional La Inquisición” presentó un hermoso mensaje, que se inicia con una hermosa afirmación autocrítica: “La Iglesia busca la verdad histórica para pedir perdón por los pecados de sus hijos”. Continuó su reflexión diciendo: Es justo que la Iglesia asuma con una conciencia más viva el pecado de sus hijos recordando todas las circunstancias en las que, a lo largo de la historia, se han alejado del espíritu de Cristo y de su Evangelio. En vez del testimonio de una vida inspirada en los valores de la fe, los cristianos en ocasiones han ofrecido el espectáculo de modos de pensar y actuar que eran verdaderas formas del antitestimonio y de escándalo. Antes de pronunciar su hermoso y famoso perdón a la humanidad, Su Santidad dijo: “Antes de pedir perdón es necesario conocer exactamente los hechos y reconocer las carencias ante las exigencias evangélicas en los casos en que sea así.” En esa importante alocución, el Papa recordó y citó las palabras del Concilio Vaticano II: “La verdad solo se impone por la fuerza de la misma verdad, que penetra suave y fuertemente en las almas”. (2) No puedo olvidar el impacto que causó en la opinión pública mundial esta valiente y ejemplar acción de Su Santidad Juan Pablo II. Cuando leí con atención las declaraciones, me sentí orgullosa de ser cristiana. Hay que ser valiente para descubrir secretos, que eran vox populi, guardados durante siglos. Hay que ser valiente para asumir la responsabilidad histórica de unos hechos en los que él, como ser humano, no participó. Asumió con valentía su investidura como máxima autoridad de la Iglesia Católica y reparó el daño espiritual que la humanidad esperaba durante siglos. Los líderes actuales no son directamente responsables de lo que decidieron e hicieron sus antecesores. Los alemanes de hoy no fueron los que diseñaron y perpetraron el exterminio de los judíos. Los ingleses de este siglo no impusieron en el apartheid en el

África del Sur. Fueron los ancestros de los españoles de la posmodernidad los que conquistaron a capa y espada y se autoproclamaron dueños de unas tierras, de un continente todo entero, que no les pertenecía. Los franceses que habitan hoy la metrópoli o sus territorios de ultramar no diseñaron ni pusieron en práctica la rica y segregada colonia francesa de Saint Domingue, ni fueron los que hicieron trabajar largas e interminables jornadas a los esclavos negros de África. Los rusos de la Rusia del siglo XXI no dieron la orden de asesinar a los troskistas o a los enemigos de los nuevos dueños de la situación, fue Stalin el responsable del genocidio. El gran líder chino Mao Zedong fue quien pensó y dio la orden de la purga sangrienta a sus enemigos, y no los chinos que ahora están trabajando duro para reconquistar el mundo. La lista es larga, podría seguir nombrando otras barbaridades de esta historia nuestra que avanza y avanza, dejando tras de sí un lastre de dolor, sangre y atropello. Es cierto, las generaciones actuales no somos responsables de lo que hicieron nuestros antepasados. Pero así como heredamos lo bueno que nos dejaron (la libertad, el derecho de elegir, el disfrute de la tecnología...), somos también herederos de sus errores y sus horrores. Y, como he parafraseado en otras oportunidades al gran historiador Claudio Sánchez Albornoz, somos hijos de nuestros padres, y nietos de nuestros abuelos, condenados a arrastrar por siempre las cadenas invisibles que nos atan a nuestros antepasados. Esta generación debería ser más responsable y crítica. No dejar a su suerte, al abandono total a los pueblos conquistados, mancillados por la guerra y la ambición de poder de nuestros antepasados. Hay que asumir la responsabilidad histórica que cargamos como herencia en nuestros hombros, para, con la debida valentía y responsabilidad, dar respuesta, dar el frente y no la espalda, para asumir los errores y resarcirlos con hechos. Después de saquear el oro, la plata, la bauxita, el mármol, el petróleo.... abandonan los pueblos conquistados y sometidos, para que ellos, nosotros, supuestos dueños de su, nuestro, destino, construyan, construyamos, su, nuestro, futuro. ¡Qué fácil! ¡Qué ironía tan grande! A veces me avergüenzo y me duele, en lo más profundo de mis entrañas, lo que he heredado de esta llamada humanidad. No me enorgullezco de las atrocidades cometidas en pro de la ambición y la grandeza de los imperios de siempre. Me consuela el sudor y sacrificio de los hombres y mujeres que lucharon, combatieron y se comprometieron a transformar su herencia. Asumamos, pues, nuestra responsabilidad histórica como pueblo. Pero también exijamos a los grandes y poderosos imperios que asuman el pago de las grandes deudas históricas de los pueblos sometidos.

mu-kiensang@hotmail.com


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CRÍA CUERVOS… “Hermanos míos: yo no os aconsejo el amor al prójimo; lo que os aconsejo es el amor al más lejano” Nietzsche, “Así habló Zaratustra”

FIDEL MUNNIGH

Ante la ingratitud, mi hijo, todos los vicios son virtudes”, solía decirme mi padre cuando quería señalar que, en la vida, uno se debía mostrar agradecido con los demás. No sé de dónde habrá sacado la frase, si la leyó en algún lugar o se la inventó. En vano he tratado de dar con ella entre mis lecturas. En cualquier caso, me parece todo un acierto. Mi padre, que me sorprendía con este tipo de frases, pensaba que la ingratitud hace que nuestros defectos más visibles y reprobables parezcan errores pueriles. Comparado con ella, cualquier vicio palidece y ninguno es bastante grave. Ese maldito otro es también un ingrato. Nada más odioso que un ingrato, nada más bochornoso a la conciencia que un ser que no sabe agradecer. El bochorno es aún mayor si de quien se trata es de un amigo o pariente cercano. Entonces se convierte en indignación y crece hasta estallar. El ingrato se lleva el peor de los créditos y merece las más duras críticas. Siempre ocupa uno de los primeros lugares en los concursos de vileza; con él sólo compiten el traidor y el delator. Escucho la queja amarga de sabios y de simples. La gente suele quejarse de la carestía de la vida, del auge del crimen y la delincuencia, del escandaloso desorden en que vivimos, de la maldad de la otra gente. Me consta que no he escuchado queja más frecuente y pesarosa que aquella dirigida contra los malagradecidos. “Este es un mundo lleno de ingratos, ya nadie agradece nada”, suele quejarse mi madre. Al cabo de los años, con la experiencia que nos da el vivir, yo mismo he debido sumarme a la lista de quejosos. Lo difícil de vivir en un mundo de mezquinos es tener que soportarles y verles la cara todos los días. La gratitud es síntoma de nobleza de espíritu, una cualidad preciosa pero escasa en nuestro tiempo, que enriquece a quien la practica. La experiencia común y cotidiana, sin embargo, es otra, y casi podría resumirse en egoísmo, maldad, miseria. El ingrato se halla en las antípodas del espíritu noble. No hay decoro en su alma miserable y mezquina. El favor recibido le humilla, pues le obliga a agradecer y nada le molesta tanto como tener que estar en deuda con alguien. Lo que más quisiera es no deberle nada a nadie para no tener que agradecer. No se siente en deuda con nadie, pero cree que el mundo entero le debe algo. Se siente libre de obligaciones cuando salda una deuda material. Entonces razona: “Te pagué lo que te debía, ya no te debo nada”. En realidad, sí debe algo: el favor prestado. El ingrato se engaña a sí mismo: se paga la deuda, no el favor hecho, pues deuda y favor son cosas distintas. La deuda material siempre puede ser saldada, el favor nunca, y éste sólo se devuelve con otro favor. Nada puede pagar el favor desinteresado de un amigo que nos saca de apuros cuando más lo necesitamos. Una vez saldada la deuda material, queda por saldar la deuda moral. Sólo que para el ingrato ésta no existe. El ingrato debería saber muchas cosas, debería saber, por ejemplo, que “favor con favor se paga”. Por eso, quien debe un favor a alguien ansía el momento de poder reciprocarlo, bien sea para sentirse libre de deuda o para mostrar agradecimiento a su favorecedor. Quien debe un favor, si es noble y bondadoso, no perderá la oportunidad de devolverlo con creces, se alegrará íntimamente de tener esa oportunidad y sentirá satisfacción interior. En cambio, si es bajo y ruin, ni siquiera se preocupará en reciprocar el bien recibido. El ingrato necesita un par de buenos consejos. Pero no se echan margaritas a los cerdos. Dos mil años de cristianismo nos han inculcado la idea-valor de hacer el bien y de amar al prójimo. Tanto afán por hacer el bien nos ha vuelto tontos y débiles. El cristiano auténtico es un ser demasiado ingenuo, demasiado buena gente para poder lidiar con las cosas y los seres de este mundo. Ha entendido mal el mensaje evangélico de practicar la caridad. Quiere imitar la pureza de la paloma, pero olvida la astucia de la serpien-

José Pelletier te. No sólo la maldad, también el exceso de bondad hace daño, pues reblandece el carácter y debilita el espíritu. Por eso, el Zaratustra de Nietzsche desaconseja el precepto cristiano del amor al prójimo, que es el próximo, el más cercano a nosotros. “¿Os aconsejo yo el amor al prójimo? ¡Mejor os aconsejaré que huyáis del prójimo y améis al más lejano!”, nos dice el profeta. No es al prójimo que conocemos a quien debemos amar, sino al lejano que no conocemos. Este consejo subvierte radicalmente los principios mismos del cristianismo. Uno no debe hacer favores para que se los agradezcan, es cierto, pero tampoco para que se los desagradezcan. Lo sé: se me dirá que nos debe ser indiferente la respuesta a nuestras acciones, que se debe hacer el bien sin esperar gratitud de los otros. Sin embargo, nadie hace el bien esperando el mal, y quien lo confiese está mintiendo, pues si en verdad esperara el mal no se dispondría a hacer el bien. Puedo esperar la ingratitud de los hombres, pero no cultivarla como si se tratase de una virtud. En lo íntimo del ser humano late un sentimiento de orgullo propio. Todos necesitamos sentirnos agradecidos y correspondidos por los demás. Hago el bien no sólo por deber moral, por una especie de “imperativo kantiano” que me im-

pele a hacerlo, sino por el placer y la satisfacción íntima que me reporta, porque me hace sentir bien conmigo mismo y con el mundo. “Haz bien y no mires a quién”, se dice. Pero sí hay que mirar, señores, si no miráramos a quién hacemos el bien estaríamos ciegos y nos tomarían por tontos. Nuestra experiencia de vida de nada sirve si no podemos sacar de ella unas pocas buenas enseñanzas. Prefiero mil veces dejar de hacerle un favor a alguien si de antemano sé que me pagará mal. Concedo que no hay mérito alguno en beneficiar únicamente a quienes nos lo agradecen, pero tampoco hay sabiduría en empeñarse en ayudar a quienes nos lo desagradecen. No tengo intención alguna de amolar cuchillo para mi garganta. La ética cristiana nos ha hecho buenos, demasiado buenos, y también tontos, demasiado tontos. Es hora de corregirla un poco. Como en todo, hay que ser selectivos también en la bondad y la generosidad, hay que saber bien a quién se hace un favor y ayudar a quien realmente lo necesita...y lo merece. ¡Qué los ingratos se pudran en el infierno de sus propias miserias!

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Literatura

Un libro desconocido

MIGUEL ÁNGEL FORNERÍN

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Los cuentos

que Nueva York no sabe de Ángel Rafael Lamarche

P

or muchas razones, la literatura dominicana permanece desconocida para aquellos que debieran valorarla. También es cierto que por “tocar de oídas”, los comentaristas de libros se hacen ideas falsas sobre los textos. Los cuentos que Nueva York no sabe, de Ángel Rafael Lamarche (publicado en México en 1949), ha corrido con la mala suerte de ser desconocido e inexactamente presentado por los críticos literarios dominicanos. Don Sócrates Nolasco eligió para su antología El cuento en Santo Domingo (1957) el cuento Pero él era así..., un cuento psicológico que se ha repetido en algunas antologías. Se desconoce la calidad de otros de sus mejores cuentos. Lamarche es un cuentista de sólida composición. A diferencia de los que escriben impresiones de viaje, este autor buscaba penetrar en la profundidad del alma humana. Creo que realizó en la literatura el predicado de La Poesía Sorprendida: una literatura con el hombre universal. Estuvo ligado en su juventud al grupo Plus Ultra que orientaba Peña Batlle, y a La Poesía Sorprendida. Ejerció la crítica, escribió crónica de viaje y poesía. Media Isla prepara una edición de sus cuentos... Entiende el autor la gran ciudad como un espacio en el que se encuentran los hombres con todas sus características humanas y donde confluyen, además, todas las naciones y las razas. Desde el inicio, la obra apela a otro escritor, a Hill, quien se encuentra postrado en su lecho de muerte. Por la ventana de su casa, se aprecia la ciudad, sus grandes edificios, su variada luminosidad… Hill es hijo de inmigrantes. En ese pórtico donde se relata como personaje que busca a un escritor que le dé forma a su memoria de ciudadano de Nueva York, se encuentra su historia amorosa, abriendo así las puertas a la ciudad. Hill lega su historia de Nueva York. En su libro, el subway se establece como un lugar de encuentros. Esa arteria humana que cruza por debajo de la ciudad es un complejo espacio donde lo humano presenta su propia historicidad. Esto se echa de ver en la historia “El día en que Dy pensó en el ‘Subway’”. Dy hacía su travesía acostumbrada, unos veinte minutos para llegar a la estación Rector Street. Se quedó parada, luego encontró asiento y en lugar de leer un libro o un periódico decide reflexionar sobre el metro. Advierte que el tren es ruidoso. La muchacha había leído una novela “en que varias generaciones viven dos o tres siglos sin saber del mundo en una ciudad subterránea” (107). Esta imagen nos muestra la metáfora del subterráneo, la gente vive debajo y solo cuando sale del hoyo encuentra de nuevo la ciudad, así lo subterráneo es otra ciudad, que existe debajo de la otra. Pero a la muchacha le pareció mejor un cuento en que un tren conduce “los mismos pasajeros en un eterno viaje.” ¿Qué medio de transporte es ése? ¿Será la vida como un viaje que solo para en la muerte? Y esta era su impresión: “Corría en un tren donde todos parecían eternamente ligados por el mismo destino” (ibid.). La mirada de Dy se posa en las gentes y en los carteles que aparecen en el tren. Ve como si los rostros parecieran y desaparecieran. Eran espectros. Como una reescritura de la caverna de Platón. También pensó eran las sombras de las muchachas que habían viajado en este vehículo. Y entra en la escena Dy; luego se enfoca en un bailarín. La narración es maravillosa, pues ocurren cosas inusitadas, las creaciones mentales de Dy en el subway. Ella mira a cada pasajero y en su rostro lee, maravillosamente una historia. Así de la historia van saliendo otras historias, como la historia de la muchacha rubia que establece el tema del otro (págs. 112-114). En la secuencia siguiente se inicia con una anciana, pero ésta, a diferencia de la muchacha rubia, “retrocedía al pasado.” Así entre una historia y otra, hay una prospección y una retrospección. Elementos técnicos muy innovadores en la narrativa dominicana de los años cuarenta (115). Como en el tiempo retrospectivo de “Viaje a la semilla” de Alejo Carpentier, la anciana se transfigura en una muchacha. Y pasa del presente al Nueva York “con mecheros de gas y coches de briosos caballos” (115).

En el cuento se trabaja la invención de un espacio paradisíaco. Los dos se encuentran en una maravilla de la naturaleza y el amor. Sigue aquí ese encontrarse de los seres que aman. Se encuentran en lo insólito y creen encontrar la felicidad. El encanto de la muchacha es una transformación que utiliza elementos de la naturaleza. Al bajar la colina, la muchacha vuelve de nuevo a la ciudad y recupera la forma: ella fingía vaciarse de cuanto hay de suave y prodigioso en aquel campo (125). En la escritura de la ciudad ese campo maravilloso actúa como un polo opuesto, la ciudad viene a ser así la negación del paraíso. Cuando la muchacha vuelve a la urbe se despoja de lo natural, se siente de nuevo en su primera identidad, pero luego considera que solo se realiza en el sueño paradisíaco que le ofrece Hodge y su colina. En fin, la mirada de Dy retorna a la realidad del tren y aparece entonces la viejecita en la que se ha fijado. La poética plantea la realidad, pensar el tren, los mundos que se abren en un subway. La oposición entre el sueño, la evasión y el encuentro del amor, queda aquí marcada como un hilo que conduce la poética de Ángel Rafael Lamarche. Por otra parte, en el cuento “Un día Margarita recibió una carta,” Lamarche revela un aspecto muy particular de la narrativa de los cuarenta, es ya la complejidad técnica que va a definir a esa narrativa en Hispanoamérica.

En este texto se entrecruzan varias técnicas narrativas, como la introducción de la carta. La segunda forma es la del diario, en el que las fechas y los días muestran una cierta crónica de la actualidad, un intento de atrapar el pasado a través de la memoria. Una vez más la poética de la ciudad que plantea Ángel Rafael Lamarche se enfoca en la mujer. La ciudad la condena a ser feliz con su marido, tiene de todo, vive a la par de su ciudad, pero a descubrir a la vez que hay algo que la ciudad no le permite ver, es un más allá, que no puede ser ocultado por la felicidad convencional. Así que la carta y el diario hacen que Margarita se descubra y que encuentre los sentimientos que le revela el poeta soñador. Los sueños, el amor y la sensibilidad se aúnan para que Margarita descubra lo que la ciudad le niega. Y Margarita siente rabia de no haber conocido a este hombre que ahora le hacía comprenderse desde la distancia; sujeto deseado que no puede alcanzar aunque él le ha devuelto su propia existencia. Una poética de la ciudad encontrará siempre una poética de la mirada. En la ciudad se encuentran los seres disímiles: caracteres, razas, variados colores y formas, lo particularizan. Las gentes caminan como anónimos o desconocidos ante las miradas de los otros. Y esto queda sabiamente bordado en el libro Los cuentos que Nueva York no sabe, de Ángel Rafael Lamarche.


Aporte

AREÍTO

Jueves 15 de noviembre de 2012

El espectador comprometido

Pro m es a s incumplidas

H CARLOS BÁEZ EVERTSZ

HOY

ay varias clases de analistas políticos y sociales, algunos suelen exponer sus ideas planteando siempre las soluciones más radicales y “químicamente” puras, solo les importa la meta final, un deber ser convertido en imperativo categórico. La realidad para ellos, con todos sus constreñimientos es siempre un dato insignificante, desechable e inoportuno, del que se debe prescindir. Uno puede tener la inclinación de dejarse llevar por esta tentación purista y abstracta y a mí me parece que la misma realidad, a veces, contribuye a estimular esa toma de posición. Pero cuando uno tiene valores firmes e ideas y pensamientos interiorizados, que han ido conformando su “manera de ser, pensar y sentir”, al final, no se cae en la tentación del facilismo bien pensante. Es duro, muy duro, casi siempre, tratar de ser realista sin ser cínico, y ser práctico sin hundirse en el utilitarismo de pacotilla. Y rechazar la “realpolitik”, desde la convicción comprobada en la historia de la humanidad, de que la misma no se puede practicar continuamente, sin que no conduzca al desastre. Casos emblemáticos: Hitler y el nazismo; Stalin, y la bancarrota del “socialismo en un solo país”, y además, atrasado. Por todo ello, he tratado –no digo que siempre lo haya logrado y mucho menos que siempre haya acertado en los mismos-, cuando hago un análisis sobre el accionar político, moverme siempre en las circunstancias existentes y las posibilidades reales que tienen los agentes políticos para actuar con racionalidad, eficacia y éticamente, en la búsqueda del bien común. Debido a ello cuando he criticado ácidamente a dirigentes políticos, sea que estén en

el Gobierno o en la oposición, lo hago partiendo de que mi análisis les puede permitir alcanzar un camino o vía para solucionar problemas y que además, sea útil, a la vez, para la colectividad e incluso para ellos mismos. Por ende, mi idea no es “a ver si me lee, sigue estas sugerencias y se jeringa”, ni a ver si diciendo esto gano popularidad o me aplauden todos los que se oponen a este individuo o partido. Soy tan ingenuo o quizás, creo tener cierta claridad de pensamiento, unido a una falta de vanidad personal, que cosas de ese tipo jamás me pasan por la cabeza. Así pues, me duele y molesta la tendencia actual, cada vez más acuciada de los políticos de incumplir olímpicamente sus promesas más aparentemente sentidas y caras. Y lo peor, es que esos incumplimientos no siempre conllevan el justo rechazo de los votantes. Por lo cual, se promete mucho y se cumple poco…y lo mismo da. En la España actual de la recesión económica, del paro, de los recortes brutales de las políticas sociales, el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, prometía que cuando él llegara al Gobierno, no se tocaría ni un ápice de todo lo que hoy es podado sin conmiseración. Recortes sociales, sí; incremento de impuestos a los más ricos, no. Y para colmo, amnistía fiscal para los grandes defraudadores del fisco. En los EE.UU. Obama significó una bocanada -¡qué digo!- un huracán de esperanzas después de la desastrosa política de Bush, tanto en lo político como en lo económico. Llegado a la Casa Blanca, ratificó en sus puestos decisivos a los grandes capitostes y fautores por omisión y falta de supervisión de la crisis financiera, y teniendo la posibilidad de simplemente esperar que agotaran su mandato y nombrar a otro equi-

po, lo que hizo fue ratificarlos en sus puestos aún antes de concluir sus mandatos. Resultado: los financieros se llenaron de nuevo los bolsillos, los tenedores de hipotecas impagadas perdieron sus hogares, y disminuyó su apoyo entre la clase media norteamericana. El paro ha aumentado. La desigualdad social es mayor ahora que cuando asumió la presidencia, y durante su mandato unos dos millones de latinoamericanos fueron expulsados. ¿Obtendrá pese a todo ello su reelección? Ante la alternativa política realmente existente, esperemos que así sea, pero…¡Qué desilusión, no obstante! Y en Santo Domingo ¿qué? He escrito que hay que esperar 100 días para dar un juicio contundente de lo que será el Gobierno de Danilo Medina. También escribí que un Gobierno tiene esos primeros cien días para hacer “lo que nunca se ha hecho”, ya que durante ese tiempo goza aún de gran popularidad, la oposición está anestesiada por la derrota (y además –en este caso-, discutiendo sobre el sexo de los ángeles o diablos de sus crepusculares pseudolíderes), y dentro de su partido, pocos osarían oponerse al nuevo ungido, sin ganarse el repudio público. Para mi sorpresa el Presidente comenzó con un discurso bueno, lleno de expectativas positivas, para enseguida destruir con sus primeros decretos de nombramientos sus promesas. ¿Alguien puede ser tan naïf de pensar que hará al final lo que no ha hecho al principio? Sinceramente y hasta con dolor, debo confesar que me sitúo entre los escépticos radicales. Para mí el presidente Medina es otro lugar común más de los políticos al uso: prometen una cosa, piensan otra, y al final, hacen algo muy distinto a las dos anteriores. ¿Tenemos que Dejar a un lado toda esperanza?

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AREÍTO

Jueves 15 de noviembre de 2012

Contemporáneo

HOY

Dibujo al carboncillo sobre papel.

Pura Barón. Autorretrato.

Purita y una amiga en Nueva York, 1947.

Modelo masculino. Escultura en yeso.

En la Galería Bodden

“Purita...siempre” El legado trascendente de una gran artista nacional

E

AMABLE LÓPEZ MELÉNDEZ

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n las últimas dos entregas, había señalado las exposiciones individuales más significativas en el programa del “Circuito de Galerías” o Temporada de Exposiciones Simultáneas (TES 2012). Sin embargo, no sería justo proceder como desprevenido y obviar el registro de una muestra tan pertinente e interesante como la titulada “Purita...siempre”, integrada por una reveladora colección de pinturas, esculturas, dibujos y documentos de la inolvidable Pura-Purita- Barón (1921-1947), organizada por Tamara y Juan Julio Bodden en los espacios de Galería Bodden, localizada en la C/El Buen Pastor #18 del sector Evaristo Morales. En un breve texto crítico titulado “PURITA BARÓN, EL LEGADO”, el Arq. Gamal Michelén, miembro de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte, expone una serie de ideas sobre la obra y personalidad de Pura Barón que, por su interés para las nuevas generaciones y por la precisión de sus conceptualizaciones, se torna necesario citar íntegramente: “A pesar de que muchos conceptualizamos la historia como un plan maestro, resulta interesante, desde el punto de vista de lo casual, hacer el ejercicio lúdico de lo que pudo haber sido. Margarita Yourcenar en “Las Memorias de Adriano” hace referencia a las veces en que Adriano pudo haber muerto antes de ser emperador y su consecuencia histórica. Al contemplar la excelente obra de la artista dominicana Purita Barón y su corta existencia, estamos compelidos a pensar hasta dónde hubiese llegado el legado de esta hacedora de arte que llegó a compartir una exhibición con la maestra Celeste Woss y Gil… “Su obra es fecunda en el contexto de su temática: naturalezas muertas, paisajes, arquitecturas, incursionando además en la técnica escultórica, pero donde parece que la encontramos a ella es en la gracia y destreza de sus dibujos. Decía Mahmud Darwish, el poeta palestino: “Quiero dibujar tu forma para encontrar mi forma en ti”. Esta nieta de José Reyes manifiesta en su obra el efecto de la Academia en lo armónico de sus composiciones, hecho que se hace evidente en sus naturalezas muertas, así como en la utilización de la luz para lograr la magia del equilibrio entre las líneas, las manchas y los tonos… “Al concebir la existencia humana como una carrera de relevo, podemos afirmar que como artista ella no transitó en vano. En esta propuesta, la Galería Bodden nos entrega una muestra inusual (porque no hemos sido cuidadosos con la preservación de la me-

PURITA BARÓN Pura Barón Reyes nació en Santo Domingo en 1921; hija de Ángel Barón y Rosa Reyes de Barón, esta última hija del maestro José Reyes, autor de la música del Himno Nacional. Estudió en el Colegio Serafín de Asís y realizó sus primeros estudios artísticos con Celeste Woss y Gil, llegando a ser considerada egresada de la Academia de Dibujo y Pintura que fundara esta gran artista y educadora a principios de la década de 1930. Con su traslado a la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA) en 1942, Purita Barón se destaca como alumna sobresaliente. En 1943, participa en la memorable “Exposición de Autorretratos” con motivo de la inauguración de la Galería Nacional de Bellas Artes y en la que participan solo tres mujeres: Aida Roques -otra joven promesa al igual que ella- y su profesora, la ya consagrada Celeste Woss y Gil. En la Escuela Nacional de Bellas Artes fue alumna destacada de George Hausdorf, Josep Gausachs, José Vela Zanetti y Manolo Pascual. En la ENBA fue condiscípula de Gilberto Fernández Diez, Gilberto Hernández Ortega, Marianela Jiménez, Luichy Martínez Richiez, Noemí Mella, Clara Ledesma, Nidia Serra, Aida Roques, Elsa Divanna, Rafael Pina Melero, Luis José Álvarez y otros egresados de las primeras generaciones de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Tras graduarse en la ENBA (1945), Purita Barón presenta su primera y única exposición individual. Entre 1943 y 1946 es tomada en cuenta, junto a otros alumnos notables de la academia nacional, para participar en las muestras itinerantes por distintas regiones del país que organizaba el Dr. Rafael Díaz

moria histórica y tenemos en ella a una mujer no valorada en su justa dimensión) con una obra de magnífica factura que nos enseña una verdadera consagrada que aprendió en vida lo que es el arte de hacer arte. Sólo nos resta exponer nuestra mirada a este aporte cultural de esta galería y trazar una estrategia para preservar las memorias de esta gran artista nacional”. Por su parte, Juan Julio Bodden confiesa: “Hace alrededor de 25 años que conocí la obra de Purita Barón, pues los espacios y paredes del hogar de nuestro querido primo, Salvador Alba Barón, exhibían orondos los carboncillos, óleos, acuarelas, tintas, grabados y esculturas realizados por la maravillosa mano de esta certera artista, desaparecida a sus 26 años de edad en 1947…Hoy, con orgullo y entusiasmo, después de 65 años de exhibirse sus obras en la ciudad de New York, ofrecemos en nuestro espacio la muestra “Purita...siempre”, representativa de su lega-

Niese desde la Dirección General de Bellas Artes. Para esa época, obras suyas con el tema de las ruinas coloniales habían sido difundidas en la revista “Cuadernos Dominicanos de Cultura”. Fue profesora de dibujo en la Escuela Normal de Señoritas Salomé Ureña. En 1945, establece residencia en la ciudad de New York, donde falleció el 15 de junio de 1947, víctima de un extraño y trágico accidente. Antes de morir, había participado en una muestra colectiva del Riverside Museum. Sus obras se encuentran principalmente en colecciones privadas de República Dominicana, Estados Unidos y Puerto Rico.

Patio Celeste Woss y Gil. Oleo sobre tela.

do, albergando la esperanza de que la misma constituya un detonante con efectos secundarios de alto impacto en lo que se refiere a la divulgación y estudio de su quehacer artístico”.

Sábado, 15 de septiembre de 2012  

Como referencia nacional en el área, Areíto es el suplemento cultural por excelencia. Cada sábado, Areíto circula como un regalo del periódi...

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