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UNIVERSIDAD CATÓLICA DE LA PLATA FACULTAD DE HUMANIDADES

CARRERA POSGRADO ESPECIALIZACIÓN EN REHABILITACIÓN POR EL EJERCICIO

EJERCICIO Y OBESIDAD EN PACIENTES CON DEFICIENCIA MENTAL

EDI GUILLERMO GARCÍA

Tutor: Prof. Esp. Laura Bertoncelli

Marzo de 2009


RESUMEN Si la obesidad como epidemia está alcanzando niveles preocupantes en la población general, la situación es aún más alarmante entre poblaciones con retraso mental en general. Recientes estudios sugieren que los programas de actividad física parecen una buena estrategia para combatirla. Para facilitar el seguimiento clínico de los mismos, se ha diseñado este trabajo para determinar cambios en parámetros antropométricos (peso, Índice Masa Corporal; Índice Cintura Cadera; Perímetro aislado de Cintura) en relación con la obesidad producidos por el ejercicio físico en siete sujetos adultos con deficiencia mental, tomando como grupo control 7 individuos jóvenes con misma patología pero con mayor restricción de movimiento

y

actividad con menos coste energético, durante un año. El grupo investigación redujo la totalidad de valores antropométricos, tomando relevancia principalmente los correspondientes al Índice de Masa Corporal. El grupo control aumentó parámetros de peso, talla y Perímetro de Cintura, mantuvo constante el Índice Cintura Cadera, y disminuyó levemente el Índice de Masa Corporal. Al estar los sujetos en período de crecimiento, este factor pudo haber influido. Los resultados parecen confirmar la hipótesis de que las personas con deficiencia mental que llevan programa de ejercicios físicos tienen mayores probabilidades de mejorar su composición corporal en relación a la obesidad; no obstante, los resultados no se deben atribuir exclusivamente al programa de ejercicios ya que no se tuvo en cuenta para la realización de la investigación otras variables como control dietario. De esta forma, habiendo realizado indagación sobre el tema y encontrándose escasa información circulante, especialmente en nuestro país, este trabajo podría ser un canal de apertura a la investigación en rehabilitación de la persona con deficiencia mental, generalmente excluida para el estudio. PALABRAS CLAVES • Obesidad • Ejercicio físico • Deficiencia mental


ÍNDICE

Introducción______________________________________1 Marco teórico-conceptual 1- Obesidad______________________________________ 4 2- Obesidad como factor de riesgo cardiovascular______ 11 3- Ejercicio físico y obesidad________________________ 15 4- Persona con deficiencia mental____________________ 17 5- Obesidad, ejercicio físico y deficiencia mental________ 19 Método___________________________________________ 26 Resultados________________________________________ 30 Discusión_________________________________________ 35 Conclusión________________________________________ 37 Anexos___________________________________________ 38 La clase de Educación Física_________________________ 39 Sujetos___________________________________________ 49 Tablas de IMC para la Edad__________________________ 50 Bibliografía_______________________________________ 51


INTRODUCCIÓN

La práctica de la actividad física y sus efectos beneficiosos en la prevención y tratamiento de factores de riesgo cardiovasculares, entre ellos la obesidad,

está

plenamente

demostrada.

Sin

embargo,

se

encuentra

habitualmente referenciada a la población general. Los sujetos con deficiencia mental generalmente, se hallan excluidos de estas valoraciones y demostraciones, tanto en lo que respecta a sus efectos provechosos como a las propuestas preventivas que de ellas derivarían. Así pues, es evidente que se ha generado una situación injusta que aumenta en mayor medida las dificultades ya existentes en su plena inclusión social. Es de esperar, observando a la población general, que mediante la práctica de actividad física, conseguiríamos un mayor grado de desarrollo personal y social de este colectivo, por lo que se parte de la hipótesis de que las personas con deficiencia mental que llevan programa de ejercicios físicos tienen mayores modificaciones en su composición corporal en relación a la obesidad, preguntándonos ¿qué cambios en cuánto a la composición corporal en relación a la obesidad se producen en un programa de ejercicios con personas que padecen deficiencia mental?. En este sentido, la escasez de datos con respecto a la población con deficiencia mental, especialmente en nuestro país, condujo a la posibilidad de, tras la numerosa evidencia en población en general acerca de los beneficios del ejercicio como medio de prevención y tratamiento de la obesidad, proponerse investigar las modificaciones antropométricas en personas con deficiencia mental que participan de un programa de actividad física sistemática. Dado este planteamiento y la carencia de datos es que se optó por centrar el estudio en los siguientes objetivos:

1- Indagar sobre las respuestas de la persona con deficiencia mental a la obesidad mediante el ejercicio físico.


2- Conocer los cambios que ocurren, luego de implementar un programa de ejercicios, en la composición corporal respecto a la obesidad en personas con deficiencia mental. Aproximándonos a la problemática vemos que la obesidad es definida como el exceso de grasa corporal que afecta a la salud y al bienestar de la persona (OMS, 1998). (1) La grasa corporal se reduce cuando la balanza calórica es negativa durante mucho tiempo; para lograrlo se recomienda aumentar el gasto energético realizando ejercicio y disminuyendo el consumo calórico a través de la dieta (ACSM, 2001). (2) El tratamiento de la obesidad es primordial, ya que puede ser factor desencadenante de hipertensión arterial, accidente cerebrovascular, enfermedades cardíacas, dislipidemias, diabetes mellitus tipo II (no insulino-dependiente), osteoartritis, alteraciones del humor, alteraciones del sueño, desórdenes alimentarios, gota, enfermedades de la vesícula biliar y del aparato digestivo en general, algunas formas de cáncer (Cotran, 2004). (3) Con respecto a la población y el tema que nos ocupa, investigaciones reportan que; según Pitetti (1993) la mayoría de portadores de deficiencia mental es considerada obesa. El problema de obesidad es mayor en mujeres que en hombres. (4) Rimmer (1996) comenta que, comparada con población en general, las personas con deficiencia mental son obesas, y el exceso de grasa perjudica la participación de las actividades cotidianas, causando un efecto negativo en la calidad de vida. (5) Fernhall (1993) cita estudios donde personas con deficiencia mental participan en programas de actividad física y ocurre mejoras en la composición corporal; afirma que la actividad física puede 1. World Health Organization. “Obesity: preventing and managing the global epidemic”. Geneve: WHO, 1998. 2. American College of Sport Medicine (1999) “Manual ACSM para la valoración y prescripción y orientación del ejercicio”, Edit. Paidotribo. 3. Cotran RS, Kumar V, Collins T, “Patología estructural y funcional”, 6a.ed., Edit McGraw-Hill Interamericana, 2004 4- Pitetti, K. H., Rimmer, J. H., & Fernhall, B. (1993) “Phsyical fitness and adults with mental retardation: An overview of current research and future directions”. Sports Medicine, 16, 23-56. 5. Rimmer,J.H., Braddock,D. y Pitetti,K.H. (1996) “Research on physical activity and disability: an emerging national priority”. Medicine and Science in Sports and Exercise, 28, 1366-1372.


promover un aumento en la capacidad de trabajo, disminución de peso graso y mejoras en el riesgo de dislipemias. (6) Garcidueñas (2000), expresa que la discapacidad en sí genera alteraciones en la nutrición y pobre nivel de actividad física, escasa aptitud física, mala composición corporal y pobre capacidad funcional. (7) De esta forma, el ejercicio físico se torna esencial para esta población (Fernhall, 1989). (8) Para responder a la temática expuesta, se ha llevado a cabo entrenamiento físico con un grupo de investigación compuesto por siete sujetos adultos con deficiencia mental moderada, concurrentes a Centro de Día Avance, perteneciente a la ciudad de Ensenada, durante un año y se los ha evaluado antes y después del proceso, mediante indicadores de prevalencia de obesidad como factor de riesgo cardiovascular, como son el Índice de Masa Corporal (IMC), Índice Cintura Cadera y el Perímetro aislado de Cintura; y se los ha comparado con un grupo control conformado por siete sujetos jóvenes con deficiencia mental severa pertenecientes a la misma institución, que llevaban programa de ejercicios de psicomotricidad, que no poseían gran coste energético. Para la presente investigación se toma sólo el ejercicio como variable independiente, sin tener en cuenta el control nutricional, farmacología, nivel de inteligencia, clasificación de discapacidad (aunque se nombra, se toma como dato anecdótico), clase social, y demás factores ajenos al proyecto.

_______________________________________________________________ 6- Fernhall, B (1993) “Physical fitness and exercise training of individuals with mental retardation”. Medicine and Science in Sports and Exercise, 25, 442-450. 7. Garcidueñas M, Díaz Cisneros F, Rodríguez L, “Prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en un grupo de personas con deficiencia mental”, disponible en http: //www.efdeportes.com/revista digital, Buenos Aires, Año 5 - Nº 19 - Marzo 2000 8. Fernhall B, Tymeson G, Millar L., Burkett L. (1989) “Cardiovascular fitness testing and fitness levels of adolescents and adults with mental retardation including Down syndrome”. Education and Training on the Mentally Retarded, 24, 133-138.


OBESIDAD

Definición

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la obesidad como una entidad en la que el exceso de grasa corporal afecta a la salud y bienestar (1998). (1) La

importancia

de

la

obesidad

viene

dada

por

asociarse

a

complicaciones crónicas así como relacionarse con el incremento de la incidencia y el desarrollo de alguna de ellas. (9)

Epidemiología

La Organización Mundial de la Salud (OMS, 1998) ha llegado a establecer que la obesidad constituye un grave problema de salud pública mundial considerándola como una epidemia por las dimensiones adquiridas a lo largo de las últimas décadas, su impacto sobre la morbimortalidad, la calidad de vida y el gasto sanitario. A nivel global existen unos 250 a 300 millones de personas obesas, es decir, un 7 por ciento de la población y 1000 millones presentan sobrepeso. (10) Estados Unidos de Norteamérica ha sido el país en el cual mayor se han elevado las tasas de prevalencia donde la evidencia muestra, según el programa NHANES (Nacional Health and Nutrition Examination Survey), un sobrepeso de 64.5% y 30.9% la prevalencia total de obesidad; la obesidad mórbida pasó de 2.9% (1988-1994) al 4.7% (1999-2000). (11) _______________________________________________________________ 1. World Health Organization. “Obesity: preventing and managing the global epidemic. Geneve: WHO, 1998”. 9. Alamo Alonso, A; González Álvarez, A; González Rodríguez, M; “Obesidad. Guías Clínicas” 2006; 6 (24) disponible en http//www.fisterra.com 10. Chiprut R Castellanos A; “La obesidad en el Siglo XXI. Avances en la etiopatogenia y tratamiento”. Gac Méd Méx Vol.137 No. 4, 2001 11. Jorge Braguinsky; “La pandemia de obesidad, un fenómeno natural y esperable”, disponible en IntraMed, 2006.


En Europa, según el Institute of European Food Studies (IEFS) en 1997, la prevalencia de obesidad muestra al Reino Unido (12%), seguido de España (11%), siendo menor en Italia, Francia y Suecia (7%), y el sobrepeso en Finlandia y Grecia (41,8%). Considerando obesidad y sobrepeso la mayor prevalencia se observa en España, Alemania y Grecia. (12) Los estudios de la prevalencia de obesidad o sobrepeso o ambas, en distintos países latinoamericanos, oscilan entre el 22-26% en Brasil, 21% en México, 10% en Ecuador, 22% en Perú, 22-35% en Paraguay y 24-27% en Argentina, así también la prevalencia de pre-obesidad más obesidad estaba por encima del 20% en 17 de los 20 países; la relación de obesidad entre mujeres/hombres es significativamente más alta en el sexo femenino en la mayoría de los países. (13) En nuestro país se han llevado estudios representativos de toda la población llevando un mismo protocolo, en ciudades de Venado Tuerto, Deán Funes, Oncativo y Pehuajó con una prevalencia de sobrepeso (IMC ≥ 25) del 59.36% (similar a otros países) y obesidad (IMC ≥ 30) 25,9 %. (14) En la ciudad de La Plata (Argentina) el estudio VARIGC (2000) que se desarrolló en trabajadores municipales, determinó mediante IMC, 40% con sobrepeso,

y

24,8% con obesidad, mientras que el Perímetro de Cintura

permitió detectar 27,9% personas con obesidad central. (15)

Etiología

La obesidad es un síndrome complejo de origen multifactorial entre ellos _______________________________________________________________ 12. Varo JJ, Martínez MA, Martínez JA (2002) “Prevalencia de obesidad en Europa”. Anales Sis san Navarra. Vol 25. Suplemento 1 13. Braguinsky J. (2002). “Prevalencia de obesidad en América Latina”. Anales Sis san Navarra. Vol 25. Suplemento 1 14. Pizzorno, JA; “La emergencia del sobrepeso y la obesidad. Su interpretación”. Rev Méd del Nordeste – Nº 7 – Octubre 2005 15. López Santi RG, Valeff E, “Riesgo cardiovascular global de una población en un programa de prevención primaria”. Rev Fed Arg Cardiol 2003; 32: 358-367


componentes genéticos y endocrinos y factores ambientales. (16). Las corrientes epidemiológicas actuales sobre la evolución de las tasas de obesidad indican que una causa importante de este problema subyace en los modelos dietéticos y de actividad física, mientras que los estudios metabólicos y genéticos revelan que hay individuos más susceptibles a ganar peso que otros. (16) Geneser describe la histogénesis del tejido adiposo. (17) El crecimiento del tejido adiposo se denomina crecimiento hiperplásico, pero también puede aumentar la cantidad de tejido adiposo por crecimiento hipertrófico. En la infancia ambos mecanismos actúan en el crecimiento del tejido adiposo, pero el crecimiento hiperplásico disminuye gradualmente y desaparece por completo al llegar a la edad adulta. A partir de entonces la cantidad de grasa del organismo sólo aumenta por crecimiento hipertrófico. En relación a la obesidad el mismo autor refiere que, se cree que la forma hipertrófica de obesidad es el resultado de una temprana sobrealimentación de los niños, lo que conduce al crecimiento hiperplásico con aumento del número de células adiposas, muy por encima de la cantidad normal. El número excesivo de células adiposas se mantiene durante toda la vida del individuo, dado que las mismas, una vez formadas, nunca desaparecen. Así se ha demostrado que una disminución de peso prolongada e importante no reduce el número de células adiposas, sino solamente el tamaño de las ya existentes. La forma hipertrófica de obesidad se debe a una alimentación excesiva en la edad adulta y se caracteriza por presentar un aumento de tamaño de cada una de las células adiposas, sin incremento del número de las mismas, ya que el tejido adiposo no es capaz de aumentar su número en la edad adulta.

_______________________________________________________________ 16. Martínez JA, Moreno MJ; (2002), “Causas de la obesidad” Anales Sis san Navarra. Vol. 25. Suplemento 1. 17. Geneser, F; “Histotología”, Editorial Médica Panamericana, 2º Edición, 1998.


Siguiendo a Geneser, el tejido adiposo se encuentra distribuido, en parte como grasa subcutánea o panículo adiposo en el mesenterio. El tejido adiposo varía en cantidad de región en región, dependiendo de la edad y el sexo. En los niños una capa grasa cubre todo el cuerpo, mientras que en los adultos se acumula en algunas zonas, que en el hombre y la mujer son diferentes, y esta distribución diferencial constituye uno de los caracteres sexuales secundarios. En la mujer se trata de las mamas, las caderas, las nalgas y los muslos, mientras que en el hombre se trata de la nuca, la región lumbosacra y las nalgas. Según Wilmore, acerca de la distribución de la grasa en relación a la obesidad, enuncia que los hombres tienden a acumular grasa en la parte superior del cuerpo, particularmente en la zona abdominal, mientras que las mujeres tienden a acumularla en la región inferior del cuerpo como caderas, nalgas y muslos. La obesidad del modelo masculino se centra en la parte superior del cuerpo, con configuración de manzana u obesidad androide, y la del modelo femenino, en la parte inferior del cuerpo, con configuración de pera u obesidad ginoide. (18) Las complicaciones a largo plazo de cada uno de estos tipos serían distintas mayores en el androide: aterosclerosis, hipertensión, diabetes mellitus, enfermedad coronaria, hipertrigliceridemia, en tanto el tipo ginoide se acompañaría de trastornos venosos y litiasis biliar; en ambos casos sería frecuente el hiperisulinismo y la hipercolesterolemia. (19) Sea cual sea la etiología de la obesidad, el camino para su desarrollo es el mismo, un aumento de la ingestión y/o una disminución del gasto energético (20).

____________________________________________________________________________________

18. Wilmore JH, Costill DL; “Fisiología del ejercicio y del deporte”. Barcelona: Ed. Paidotribo, 2007. 19. Ferragut Marti (2000) “Obesidad en el niño. Concepto y clasificación” disponible en http://www.seep.es 20. Rodríguez Scull LD; “Obesidad: fisiología, etiopatogenia y fisiopatología”; Rev Cubana Endocrin 2003; 14(2)


Cualquier desequilibrio entre el gasto de energía y el aporte causa un cambio en el peso corporal (21). La intervención más efectiva deberá ser enfocada a lograr un balance energético, incluyendo disminución de la ingesta de calorías (energía que ingresa) dieta y ejercicio (energía que egresa). (22)

Valoración y diagnóstico

Existen diversos métodos para estimar la distribución de grasa corporal; entre ellos Martínez Olmos y cols. (2004) enuncian métodos antropométricos, métodos de imagen y métodos eléctricos. (23) Debido a que la medición directa de la masa grasa es poco accesible en la práctica clínica, se han aceptado los métodos indirectos de valoración del tejido adiposo como medida de la obesidad. Las medidas antropométricas (peso, talla, perímetros) son preferibles desde el punto de vista práctico ya que combinan escaso coste, fácil uso y precisión. (24). Indicadores antropométricos como Índice de Masa Corporal (IMC), Índice de Masa Corporal para la Edad,

Índice Cintura/Cadera (ICC) y

Perímetro de Cintura (PC) determinan si un individuo tiene obesidad, y son recomendados para la vigilancia y el seguimiento de las enfermedades

_______________________________________________________________ 21. McArdle WD, Katch FI, Katch VL.; “Essentials of exercise physiology”, 2ed. Lippincott, Williams& Wilkins. 2004. 22. Cobo C, Fabián MG, Moreno M; “El papel del ejercicio en el tratamiento de la obesidad”, Médica Sur, MéxicoVol. 13, núm. 4, Octubre-Diciembre 2006; disponible en http://www.medigraphic.com 23. Martínez Olmos MA, Bellido Guerrero D, Blay Cortés M; “Métodos de valoración de la distribución de la grasa corporal en el paciente obeso”, Rev Esp Obes Vol. II Núm. 1, 2004: 42-49. *Martinez Olmos (2004) cita entre métodos antropométricos: Índice de Masa Corporal, pliegues cutáneos, medición de circunferencias (Índice Cintura/Cadera, Circunferencia de la Cintura, Índice Cintura/muslo, diámetro sagital), exámenes de cadáveres; métodos de imagen: tomografía axial computarizada, resonancia magnética nuclear, absorciometría dual de rayos X, absorciometría dual de doble fotón; métodos eléctricos: conductancia eléctrica corporal total impedancia bioeléctrica regional. 24. Colomer Revuelta J (2004) “Prevención de la obesidad infantil” disponible en http://www.aepap.org/ previnfad/pdfs/previnfad_obesidad.pdf.


crónicas no transmisibles. (25) Existe una relación entre el peso de un individuo y su altura, que nos ofrece una estimación del grado de obesidad o adecuación al peso normal. Se llama Índice de Masa Corporal (IMC) y se define como la relación entre el peso y la altura al cuadrado. El IMC es igual al peso corporal en kilogramos, dividido entre la talla en metros cuadrados (IMC = peso en Kg./ talla en m2). Se considera ideal un IMC entre 20 y 24,9; sobrepeso entre 25 y 29,9; obesidad grado I de 30 a 34,9 de IMC; obesidad grado II de 35 a 39,9 de IMC y obesidad grado III, extrema o mórbida, con un IMC mayor de 40. Esta clasificación no es arbitraria, sino el resultado de estudios que demuestran que por encima de 25 de IMC aumentan las probabilidades de eventos relacionados con la enfermedad aterosclerótica y sus consecuencias, como son los cardiovasculares y cerebrovasculares, y las alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina, la diabetes mellitus, las alteraciones de los lípidos y la hipertensión arterial. El grado de adiposidad se relaciona, evidentemente, con el Índice de Masa Corporal (IMC), que si bien está aumentado en los pacientes con obesidad visceral, no nos aporta información alguna sobre la distribución de la grasa en los distintos compartimentos corporales. (20) Para el diagnóstico de sobrepeso y obesidad en niños y jóvenes de 2 a 18 años la Organización Mundial de la Salud (OMS) basándose en tablas de National Center for Healt and Statistics (NCHS, 2000) recomienda el Índice de Masa Corporal (IMC) para la edad, dado que la relación de peso para la talla cambian mucho con la edad y el estado de maduración y por ésto se lo puede considerar como un indicador para tal fin. (26) (27) _______________________________________________________________ 25- Oviedo G,

Morón de Salim A; “Indicadores antropométricos de obesidad y su relación con la

enfermedad isquémica coronaria” Nutr. Hosp. 2006; 21(6) 20- Rodríguez Scull LD, “Obesidad: fisiología, etiopatogenia y fisiopatología”; Rev Cubana Endocrinol 2003; 14(2) 26- Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Health Statistics CDC growth charts EE.UU. 2000; disponible en http// www.cdc.gov/nchs/about/major/nhanes 27. WHO Multicentre Growth Reference Study Group. “WHO Child Growth Standards: length/height-forage, weight-for-age, weight-for-length, weight for- height and body mass index-for-age: methods and development”. Geneva: WHO; 2006.


Estas tablas consideran obesidad al valor mayor del percentilo 95, sobrepeso mayor al percentilo 85, eutrófico entre el percentilo 25 y 75 y desnutrido por debajo del percentilo 10. La medida del Índice Cintura - Cadera, al ser expresión de la cantidad de grasa intra-abdominal, ha adquirido un valor predictivo importante de riesgo de alteraciones y consecuencias metabólicas de la obesidad, por lo cual su uso como diagnóstico de obesidad casi iguala en importancia al IMC. Se determina dividiendo la circunferencia a nivel de cintura y el máximo de circunferencia de las caderas y los glúteos. Este índice es mayor en el hombre que en la mujer, precisamente por la distribución de la grasa en ambos sexos y tiende además a aumentar con la edad. Un índice mayor de 1 en el hombre y de 0,85 en la mujer es predictor de aumento del riesgo de anormalidades metabólicas. Así también distingue la distribución del exceso de grasa, si es central o visceral (androide) depositada en tronco y abdomen, o periférica (ginoide) acumulada en la región glúteo femoral. (20) En los últimos años es considerada la circunferencia de la cintura un marcador de sobrepeso y obesidad, por expresar una relación muy estrecha con la grasa abdominal (y especialmente visceral); el valor de la circunferencia de la cintura se ha relacionado de una manera consistente con los distintos componentes del síndrome metabólico, e incluso con la mortalidad total y por enfermedad cardiovascular, considerándose riesgo sustancialmente alto valores superiores a 102 cm. en el sexo masculino y 88 cm. en el sexo femenino; y asociándose con otros factores de riesgo como la hipertensión arterial (HTA), la diabetes mellitus (DM), o las alteraciones lipídicas (HLP). Según la OMS la medición se efectúa a una distancia intermedia entre el borde inferior de la última costilla y la cresta ilíaca, en un plano horizontal. (25)

____________________________________________________________________________________

20- Rodríguez Scull LD, “Obesidad: fisiología, etiopatogenia y fisiopatología” Rev Cubana Endocrinol 2003; 14(2) 25- Oviedo G,

Morón de Salim A; “Indicadores antropométricos de obesidad y su relación con la

enfermedad isquémica coronaria” Nutr. Hosp. 2006; 21(6)


2-OBESIDAD COMO FACTOR DE RIESGO CARDIOVASCULAR

La mayoría de los estudios epidemiológicos a largo plazo consideran a la obesidad como factor de riesgo cardiovascular, independientemente de los otros factores. Dicho riesgo para enfermedad cardiovascular se relaciona particularmente con la obesidad abdominal. (20) Según Peidro (2002), los efectos sobre el riesgo se ejercen en forma indirecta, a través de otros factores de riesgo, y en forma directa. En el primer caso es conocida la asociación entre obesidad con la hipertensión arterial, resistencia a la insulina y las

alteraciones lipídicas. Su acción directa se

produciría por incrementos en el volumen minuto, secundarios al incremento de la masa corporal, que generaría dilatación de cavidades en hipertrofia ventricular izquierda (secundaria a presión arterial). También fue demostrado en obesos la infiltración de grasa en el músculo cardíaco y en el sistema de conducción. (28) La obesidad visceral se asocia con un incremento de otros factores de riesgo cardiovascular llamados emergentes, tales como un estado protrombótico, disfunción endotelial e inflamación. (29) El trabajo al que es sometido el miocardio es mayor en un sujeto obeso, ya que la excesiva masa de tejido adiposo requiere un aumento en la vascularización, por lo que se necesita un mayor volumen sanguíneo circulante. Esta hipervolemia fisiológica equivale a elevación del volumen intravascular por lo que el gasto cardiaco aumentará. Con el tiempo la dilatación del miocardio será evidente. (30) _______________________________________________________________ 20- Rodríguez Scull LD, “Obesidad: fisiología, etiopatogenia y fisiopatología”; Rev Cubana Endocrinol 2003; 14(2) 28- Peidro R, Angelino AA, Saglietti JH. “Prevención y Rehabilitación Cardiovascular, bases fisiológicas y guías prácticas”. Aventis.2002. 29- Formiguera X; “Obesidad abdominal y riesgo cardiometabólico” Vol. 6, Núm 1, 2008; disponible en http//www.seedo.es/portals/seedo/RevistaObesidad/2008-n1-Revision-Obesidad-abdominal.pdf 30- López Alvarenga JC González-García LT; “Enfermedades asociadas a la obesidad”. Revista de Endocrinología y Nutrición Vol. 9, No. 2; 2001 pp 77-85.


La obesidad, particularmente la de tipo androide, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular tanto en hombres como en mujeres, incluyendo (31): – Cardiopatía isquémica con angina, infarto de miocardio. – Hipertensión arterial – Miocardiopatía – Accidente vasculocerebral – Hipertrofia ventricular izquierda – Arritmias – Insuficiencia cardíaca congestiva – Muerte súbita – Estasis venoso y edemas a) Cardiopatía isquémica: la obesidad, especialmente la visceral, se asocia con un estado dislipémico que exacerba una predisposición genética a la enfermedad arterial coronaria. La dislipemia en combinación con el aumento de la demanda que la obesidad impone al corazón para aportar sangre a los órganos periféricos y a sí mismo, explica el riesgo elevado de ataque cardíaco en estos pacientes. (32) b) Hipertensión arterial: el 16% de los obesos son hipertensos y los datos epidemiológicos muestran una relación directa entre obesidad androide, hiperinsulinemia e hipertensión arterial. El hiperinsulinismo puede causar hipertensión arterial a través de un doble mecanismo: estimulación del sistema nervioso simpático y retención de sodio a nivel renal. (33)

_______________________________________________________________ 31- Forga L, Petrina E, Barbería J (2002) “Complicaciones de la obesidad”, disponible en http://www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol25/sup1 32- Alexander JK (2001) “Obesity and coronary heart disease”. Am. J Med Sci; 321: 215-224. En: Forga L (2002) “Complicaciones de la obesidad”. 33. Thakur V, Richards R, Reisin E; “Obesity, hypertension and the heart”. Am J Med Sci 2001; 321: 242248. En: Forga L (2002) “Complicaciones de la obesidad”.


En la hipertensión sin obesidad, el corazón sufre una hipertrofia concéntrica con engrosamiento de las paredes ventriculares. En presencia de obesidad, se produce una dilatación excéntrica con aumento de la precarga y del trabajo necesario para la contracción. La combinación de obesidad e hipertensión conduce a un engrosamiento de la pared ventricular con un mayor volumen cardíaco y así a una mayor posibilidad de fallo cardíaco. (34) c) Miocardiopatía: la duración de la obesidad se ha relacionado con la infiltración grasa del miocardio, la hipertrofia ventricular derecha, el exceso de grasa epicárdica, las anomalías de la función ventricular y el aumento de la presión de llenado del ventrículo izquierdo. Anomalías en la estructura y función cardíacas ocurren más frecuentemente en pacientes que han sido obesos durante más de 15 años que en aquellos que lo han sido menos tiempo. (31) d) Accidente vasculocerebral: la obesidad, sobre todo visceral, también se ha relacionado con los accidentes vasculocerebrales aunque esta relación no es tan consistente como la que existe entre obesidad y diabetes mellitus tipo 2 o entre obesidad e HTA, debido a otras variables que interfieren en la obtención de conclusiones. (35) e) Hipertrofia ventricular izquierda, arritmias, insuficiencia cardíaca congestiva y muerte súbita: con la obesidad puede alterarse el metabolismo de los cationes celulares y originar variaciones en la respuesta vascular que conllevan mayor resistencia vascular. Estas variaciones promueven adaptaciones estructurales del corazón que se caracterizan por la hipertrofia concéntrica-excéntrica del ventrículo izquierdo. La hipertrofia es la base del desarrollo de la insuficiencia _______________________________________________________________ 34- He J, Orden LG, Bazzano LA, Vupputuri S, Loria C; Risk factors for congestive heart failure in US men and women: NHANES I epidemiologic follow-up study. Arch Intern Med 2001; 161: 996-1002. En: Forga L (2000)

Complicaciones

de

la

obesidad.

31- Forga L, Petrina E, Barbería J (2002) “Complicaciones de la obesidad”, disponible en http://www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol25/sup1 35. Shinton R, Sagar G, Beevers G; “Body fat and stroke: unmasking the hazards of overweight and obesity”. J Epidemiol Community Health 1995; 49: 259-264. . En: Forga L (2002) “Complicaciones de la Obesidad”.


cardíaca congestiva y de las arritmias cardíacas, que pueden explicar la alta tasa de muerte súbita cardíaca en estos pacientes. (36) f) Estasis venoso: las personas obesas tienen también varicosidades de extremidades inferiores con estasis venoso y edemas. (31)

_______________________________________________________________ 36- Zhang R, Reisin E, “Obesidad-hipertensión: efectos sobre los sistemas cardiovascular y renal”. Am J Hypertens (Ed Esp) 2001; 3: 150-156. 31- Forga L, Petrina E, Barbería J (2002) “Complicaciones de la obesidad”, disponible en http://www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol25/sup1


3-EJERCICIO FÍSICO Y OBESIDAD

La inactividad es una causa importante de la obesidad; por lo tanto, el ejercicio debe ser reconocido como un componente esencial en cualquier programa de reducción o control de peso. (18) No todos los estudios han podido demostrar cambios tan espectaculares en el peso y en la composición corporal con los ejercicios de entrenamiento. Pero la mayoría de los estudios han descubierto tendencias similares: -El peso total disminuye. -La masa grasa y el porcentaje de masa grasa corporal disminuyen. -La masa magra se mantiene o aumenta. En general, estos cambios no son grandes. En un resumen sobre un gran número de estudios individuales que han monitorizado los cambios en la composición corporal con el entrenamiento, los cambios esperados de un programa típico de un año (3 veces a la semana, 30-45 minutos al día, al 5575% del VO2 máx.) serían los siguientes: -3,2 Kg. de masa corporal total, -5,2 Kg. de masa adiposa, y +2 Kg. de masa magra. Además, la grasa corporal relativa disminuyó casi un 65 % (p.ej., de un 30% de grasa corporal a un 24%). (18) El Colegio Americano de Medicina del Deporte

(1999) recomienda

como prescripción de ejercicio en obesos el objetivo de aumentar el consumo calórico, siendo primera elección caminar, intensidad en el límite bajo de la frecuencia cardíaca deseable y duración suficiente para causar un consumo de 200-300 Kcal. / Sesión. (2) Aunque en la mayoría de estos estudios se han usado entrenamientos aeróbicos, otros han utilizado entrenamientos con resistencia, que han mostrado impresionantes reducciones en la grasa corporal y aumentos en la masa magra. Los hallazgos muestran que el ejercicio es una parte importante de cualquier programa de pérdida de peso. Pero para maximizar las pérdidas de peso y grasas corporales, es necesario combinar el ejercicio con una menor ingestión calórica. (18) 18- Wilmore JH, Costill DL; “Fisiología del ejercicio y del deporte”. Barcelona: Ed. Paidotribo, 2007. 2- American College of Sport Medicine (1999). “Manual ACSM para la valoración y prescripción y orientación del ejercicio”, Edit. Paidotribo.


Los beneficios del ejercicio físico sobre el control de peso y comorbilidades asociadas a la obesidad son: favorece la pérdida de peso y ayuda a mantener el peso perdido, contribuye a la prevención de la obesidad, sobre todo la infantil, modifica la composición corporal y aumenta el gasto energético basal, reduce el colesterol total a expensas del LDL-c, elevando el HDL-c, ayuda a la prevención de enfermedades cardíacas, mejora la sensibilidad a la insulina, el metabolismo de la glucosa y el control metabólico del diabético, favorece el mantenimiento de la densidad ósea de aquellos pacientes que realizan dieta o pierden peso, colabora en el descenso de la presión arterial, mejora el estado anímico, aumenta el autoestima, disminuye la ansiedad y la depresión. (37)

______________________________________________________________________ 37-

Mediavilla

Bravo

J;

http//www.semergen.es 2005.

“Repercusión

cardiovascular

de

la

obesidad”,

disponible

en


4- PERSONA CON DEFICIENCIA MENTAL.

4.1 DEFINICIÓN

La O.M.S. define a la deficiencia mental como “un funcionamiento intelectual inferior, al término medio, con perturbaciones en el aprendizaje, maduración y ajuste social, constituyendo un estado en el cual el desarrollo de la mente es incompleto o se detiene”. La AAMD (American Association of Mental Deficiency; Grossman 1983) define la deficiencia psíquica como “El retraso mental

se refiere a un funcionamiento intelectual general y

significativamente inferior a la media que coexiste con un déficit de la conducta adaptativa y que se manifiesta en el período de desarrollo”. (38) (39)

4.2 CARACTERÍSTICAS

López Mercader (2002)

y

Martínez Abellán (2002) se encargan de

hacer una descripción acerca de las características estructurales y funcionales de los sujetos con deficiencia mental. (38) (40) Desde el punto de vista psíquico presentan déficit intelectual, que conlleva falta de razonamiento, percepción, atención, memoria, débil voluntad y motivación, ansiedad y falta de inhibición, tendencia a evitar el fracaso más que a buscar el éxito, tiempos de atención y memoria deficitarios, que repercuten en la capacidad de concentración y en el aprendizaje. En el plano social poseen incapacidad general de desenvolvimiento con escaso repertorio de habilidades sociales, comportamiento inapropiado y ausencia de inhibición, tendencia a la imitación y subordinación, retraso evolutivo en el juego. _______________________________________________________________ 38- López Mercader MP, Sanjuán E; “Alumnos con Deficiencia Psíquica. Aspectos a tener en cuenta en las clases de Educación Física” Rev.int.med.cienc.act.fís.deporte - número 8 - diciembre 2002 - ISSN: 1577-0354. 39- Grossman,H.(1983). “Manual on terminology and classification in mental retardation”. AAMD Washington. 40- Martínez Abellán R, Hernández Vicente R; “Deficiencia mental asociada a síndrome de Down, desarrollo psicomotor, educación física y deportes”. Técnicas Corporales, Nº 5, 2002.

Revista Iberoamericana de Psicomotricidad y


Una visión psicomotriz muestra torpeza en los movimientos, con carencias

en

el

equilibrio,

la

locomoción,

coordinación,

destrezas

manipulativas, teniendo mayor éxito en actividades de motricidad gruesa. Mala configuración del esquema corporal y de la auto imagen. Déficit en la orientación y estructuración de nociones espacio, tiempo y objetos. Dificultades para conseguir un estado de relajación y distensión muscular. Respiración superficial. Entre las características morfo-fisiológicas los deficientes psíquicos suelen presentar otros déficits asociados a los sistemas orgánicos como hipo actividad en el sistema cardiovascular, menor eficacia de la respiración en cuanto al sistema respiratorio, sobrepeso y obesidad en lo metabólico; en lo neurológico sincinecias y estereotipias, desajustes posturales y alteración tónica en el sistema músculo esquelético, alteraciones en la sensibilidad en el sistema perceptivo. Así también presentan grandes carencias en sus capacidades físicas tales como fuerza, resistencia muscular y cardiovascular, flexibilidad; siendo generalmente mayor el déficit en el estado físico según el retraso intelectual. De esta manera se observa que la persona con deficiencia mental posee características particulares que condicionan un proceso de aprendizaje y entrenamiento.


5-OBESIDAD, EJERCICIO FÍSICO Y DEFICIENCIA MENTAL

La obesidad es considerada como uno de los principales factores de riesgo cardiovasculares en la población con deficiencia mental (Croce & Horvat, 1992; Fernhall, 1993; Fox, Switzky, Rotatori, & Vitkus, 1982; Kelly & Rimmer, 1987; Rimmer, Braddock, & Pitetti, 1996). (41) La deficiencia mental lleva un aumento de prevalencia de enfermedades cardiovasculares y disminución de expectativa de vida (Fernhall, 1993; Hasson, 1994), que posiblemente esté relacionado, con diversas alteraciones observadas en esta población, como la elevada incidencia de obesidad, bajos niveles de aptitud cardiorrespiratoria (Ederhard & Eterredosi, 1990; Bar Or, 1994) y flaqueza muscular (Fernhall, 1993; Hasson, 1994); personas con deficiencia mental ya más viejas, muestran que tienen mayor incidencia de enfermedades

cardiovasculares

precozmente

adquiridas.

Los

autores

entienden que una de las causas son los factores ambientales como el estilo de vida, y consideran los ejercicios físicos como una forma de profilaxis (Cooper, 1976). (6) (4) (42) (7) La prevalencia de obesidad es mayor en poblaciones con deficiencia mental en comparación con la población sin discapacidad, independientemente del método utilizado para medirla. (4) (5) (43) (44) _______________________________________________________________ 41- Cluphf D, (1999) “Effects of aerobic dance on the cardiovascular endurance of adults with intellectual disabilities”. Dissertation, West Virginia University, disponible en http:/eidr.wvu.edu/etd/documentdata 6- Fernhall B; “Physical fitness and exercise training of individuals with mental retardation”. Med. Sci. Sports Exerc. 25 (4): 442-450, 1993. 4- Pitetti, K. H., Rimmer, J. H., & Fernhall, B. (1993) “Phsyical fitness and adults with mental retardation: An overview of current research and future directions”. Sports Medicine, 16, 23-56. 42- Rimmer JH, Rowland JL, Yamaki K.; “Obesity and secondary conditions in adolescents with disabilities: addressing the needs of an underserved population”. J Adolesc Health. 2007 Sep;41(3):224-9 PubMed - indexed for MEDLINE 5- Garcidueñas M, Díaz Cisneros F, Rodríguez L “Prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en un grupo de personas con deficiencia mental”, disponible en http:/www.efdeportes.com/revista digital, Buenos Aires, Año 5 - Nº 19 - Marzo 2000 43- Fox, R., Rotatori, A. F. (1982) “Prevalence of obesity among MR adults”. Am J Ment Defic. 87: 228–30 44- Davim Raulino AG; “Estudo do Comportamento da Composição Corporal em homens portadores de Deficiência Mental no Distrito Federal”, Universidad de Brasilia, 2002.


Los individuos con deficiencia mental presentan un IMC mayor que los de su misma edad pero sin discapacidad (Pittetti, 1991). (45) En el mismo sentido investigaciones muestran que: Rimmer et al (1993) refieren que el 27.5% de hombres y el 58.5% de mujeres de su estudio con personas con deficiencia mental eran obesos en comparación con las estadísticas de 1973 del Centro Nacional de Salud (USA). (46) En las Olimpíadas Especiales (Special Olympics, 2007) para personas con discapacidad intelectual en los últimos tres encuentros, evaluaciones de la composición corporal en los participantes, marcaron que el 56% de los atletas tenían un Índice de Masa Corporal mayor a 24 (con tendencia al sobrepeso) y que alrededor del 50% ingieren productos perjudiciales para su salud. (47) Garcidueñas (2000), en México, estudió 20 participantes con deficiencia mental leve-moderada con edad de 22,5 años (+/-10) mostrando 45% de sobrepeso u obesidad (según la OMS) y Perímetro de Cintura de 35% (>90 cm.), presentando al menos 3 factores de riesgo cardiovasculares. (10) De Pontes y cols. (2008), en Brasil, evaluaron 23 individuos portadores de deficiencia mental de ambos sexos con edades entre 19 y 46 años mediante IMC y Perímetro de Cintura. La evaluación de obesidad global fue de 50,1% exceso de peso entre los hombres; y 42,9% entre las mujeres;

analizado

Perímetro Abdominal 12,5% en sexo masculino 28,6% en femenino presentando obesidad centralizada. Fueron evidenciados en sexo femenino

____________________________________________________________________________________

45- Pitetti KH, Campbell KD. (1991) “Mentally retarded individuals--a population at risk?”, Medicine and Science in Sports and Exercise, 23(5), 586-593. 46- Rimmer, J. H., Braddock, D., Fujiura, G. (1993) “Prevalence of obesity in adults with MR: implications for health promotion and disease prevention”. Ment Retard. 31: 105–10. | PubMed | ISI | ChemPort | 47- Rodríguez Moya A; “Programa de salud en el ámbito del deporte para discapacitados intelectuales”. Healthy Athletes, Fundación Andalucía Olímpica, 2007. 7- Garcidueñas M, Díaz Cisneros F, Rodríguez L “Prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en un grupo de personas con deficiencia mental”, disponible en Buenos Aires, Año 5 - Nº 19 - Marzo 2000

http://www.efdeportes.com/revista digital,


valores más prevalentes de obesidad tanto global como centralizada en relación a sus pares de sexo masculino, estando aquellas mas expuestas a riesgo de desenvolvimiento de eventos cardiovasculares. (48) Rimmer (2005) en un estudio con el objetivo de examinar la tasa de obesidad en 306 adultos con deficiencia mental llega a la conclusión de que existe una disparidad en exceso de 4 veces mayor en estas personas con respecto a los que no tienen deficiencia, en cuanto a obesidad extrema (IMC>40 Kg./m2). (49) En relación a las causas de la obesidad en esta población, la información sugiere que la inactividad y hábitos inapropiados en la alimentación pueden ser la primera causa de origen (Dyer, 1994; Fernhall, 1993; Kelly, Rimmer, & Ness, 1986). (41) Esto podría indicar que niños con retardo mental no son necesariamente obesos y que la obesidad en adultos es el resultado de las formas de vida que promueven exceso de peso graso. Así los adultos que participan en actividad física tienen niveles menores de grasa corporal que aquellos que no la realizan (Pitetti, 1993) pero mayor en comparación con sujetos normales. (4) Davin Raulino evidencia que sujetos DM participantes de actividad física aquellos incluidos en una franja etaria de 14 a 25 años tienen menor prevalencia de obesidad que sus pares de 26 a 44 años. (44) Continuando con las causas, la bibliografía expresa que, generalmente, las personas con deficiencia mental tienen tendencia a estar obesas y en baja forma física, no por su deficiencia en sí, sino por la falta de ejercicio, la sobreprotección familiar y la creencia general de que no están capacitadas ____________________________________________________________________________________

48- De Pontes L,

Pontes AM, De Lima M; “Ocurrencia de obesidade global e centralizada como

predoctores de risco cardiovascular em portadores de deficiencia mental Associação de Pais e Amigos dos Excepcionais de Santa Rita – APAE Santa Rita – PB”, XIII Congresso Paraibano de Cardiologia 2008 disponible en www.congressocardiolpb.com.br/uploads/JwcmNU.doc 49- Rimmer, Wang E; “Obesity prevalence among a group of Chicago residents with disabilities”. Arch Phys Med Rehabil. 2005 Jul;86(7):1461-4 PubMed - indexed for MEDLINE 41- Cluphf D, (1999) “Effects of aerobic dance on the cardiovascular endurance of adults with intellectual disabilities”. Dissertation, West Virginia University, disponible en http//eidr.wvu.edu/etd/documentdata 4- Pittetti KH, Rimmer JH, Fernhall B; “Physical Fitness and adults with mental retardation”. Sports Medicine. 16(1): 23-56, 1993. 44- Davim Paulino AG. “Estudo do Comportamento da Composição Corporal em homens portadores de Deficiência Mental no Distrito Federal”, Universidad de Brasilia, 2002.


para participar en actividades deportivas (40) Nosek y Noffi (1984) ponen de manifiesto que los entornos en los que se encuentran las personas con deficiencia mental, favorecerían muy poco el desarrollo de la actividad física dando como resultado una imagen de la persona con deficiencia mental, obesa, susceptible de enfermedades, sin coordinación y equilibrio, carente de tono muscular y de resistencia para llevar a cabo una actividad. (50) Frey & Rimmer (1995) encontraron que había un índice mucho más alto de la obesidad entre adultos americanos con discapacidad mental cuando compararon a sus pares alemanes. La incidencia de la obesidad entre la muestra americana era el 43% comparado a solamente 16,7% de los alemanes. Los investigadores concluyeron que una de las razones de las principales diferencias en obesidad entre los dos países era debido a la forma de vida. La cohorte alemana estuvo más implicada en actividad física regular y confiada menos en el transporte de vehículos para llegar a los lugares. (51) El género es otro punto a tener en cuenta. Pitteti (1993), muestra que el problema de la obesidad es mayor en mujeres que en hombres, así como otras investigaciones Wallen y Roszkowski (1980), Kelly, Rimmer, y Ness, (1986), Rimmer (1993). (4) Es interesante también notar que la obesidad en individuos con deficiencia mental varía con la severidad de la discapacidad (Rimmer, Braddock, & Fujiura, 1993). (46) _______________________________________________________________ 40- Martínez Abellán R, Hernández Vicente R; “Deficiencia mental asociada a síndrome de Down, desarrollo psicomotor, educación física y deportes”.

Revista Iberoamericana de Psicomotricidad y

Técnicas Corporales, Nº 5, 2002. 50- Nosek MA, Noffi R (1984); “The importante of physical fitness for persons with Desabilities”. Washington, D.C. The National Rehabilitation Information Center and National Council of Rehabilitation Education. 51- Frey B., & Rimmer, J.H. (1995) “Comparison of body composition between German and American adults with mental retardation”. Medicine and Science in Sports and Exercise, 27(10), 1439-1443. 4-

Pittetti KH, Rimmer JH, Fernhall B; “Physical Fitness and adults with mental retardation”. Sports

Medicine. 16(1): 23-56, 1993. 46- Rimmer, J. H., Braddock, D., Fujiura, G. (1993) “Prevalence of obesity in adults with MR: implications for health promotion and disease prevention”. Ment Retard. 31: 105–10. | PubMed | ISI | ChemPort |


Inicialmente existía una tendencia de afirmar que la prevalencia de obesidad era inversamente proporcional al nivel de inteligencia a fin de que cuanto menor sea el coeficiente intelectual, mayor es la obesidad (Kraze et al, 1974) (52) En forma inversa, Fernhall (1993) indica que personas con retardo mental severo tienen baja incidencia de obesidad ya que este grupo posee estilos de vida restringidos. (6) Mientras tanto Fox y Rotatori (1983), en pesquisas usando el peso para la talla con 1152 discapacitados mentales adultos observa que la prevalencia fue mayor en los pacientes con insuficiencia leve a moderada (grupo 1) en comparación con discapacidad severa/profunda (grupo 2). En el grupo 1, 38 % de las mujeres y 28 % de los hombres fueron obesos, en comparación con 14 % y 7 % respectivamente de los sujetos del grupo 2. (53) Kelly et al (1986) llegó a conclusión similar utilizando medidas de pliegues cutáneos. (54) La relación ejercicio y obesidad en la persona con DM también es investigada. Fernhall (1993) cita estudios donde personas con deficiencia mental participan de programas de actividad física y ocurre disminución en el porcentual de obesidad. Afirma que la actividad física puede promover un aumento en la capacidad de trabajo, disminución de obesidad y mejora en el riesgo de dislipemias. (6) Mann (2006) en un programa de promoción de salud con 192 adultos con sobrepeso y obesos deficientes mentales obtiene reducción de 0.8 de IMC y 2,3 Kg. en 26% de los participantes (55) _______________________________________________________________ 52- Kreze, A., Zelinda, M., Juhas, J., & Garbara, M. (1974) “Relationship between intelligence and relative prevalence of obesity”. Human Biology, 46, 109-113. 6- Fernhall B; “Physical fitness and exercise training of individuals with mental retardation”. Med. Sci. Sports Exerc. 25 (4): 442-450, 1993. 53- Fox R, Rotatori AF; “Eating behavior of obese and nonobese mentally retarded adults”. Am J Ment Defic. 1983 Mar;87(5):570-3 disponible en MedLine. 54- Kelly, L.E., Rimmer, J.H., & Ness, R.A. (1986) “Obesity levels in institutionalized mentally retarded adults”. Adapted Physical Activity Quarterly, 3(2), 167-176. 55- Mann J, Zhou H, McDermott, Poston M; “Healthy behavior change of adults with mental retardation: Attendance in a health promotion program”. Am J Ment Retard 2006; 111:62-73 disponible en MedLine.


Schurrer & Weltman (1985) prueban que después de 23 semanas de entrenamiento, el peso corporal de deficientes cayo 3,6 Kg. (56) Lima Nunes et al (2003) en un programa de ejercicios resistidos con DM masculinos entre 20 y 40 años(=10 grupo experimental y 10 grupo control) evaluando cambios en la composición corporal observa aumento de peso corporal y masa magra, y disminuye el porcentual de obesidad en el grupo experimental, y en el de control ocurren aumentos de obesidad, mantenimiento del peso corporal y disminución de masa magra, concluyendo que la práctica de 13 semanas de ejercicios resistidos de 13 semanas de duración genera pequeños

cambios

en

la

composición

corporal,

con

resultados

estadísticamente no significativos. (57) Davin Raulino (2002) en centros terapéuticos de Brasil evalúa, mediante pliegues cutáneos, 91 individuos masculinos DM la prevalencia de obesidad y su relación con la frecuencia y duración de actividad física, aquellos que practicaban ejercicio 3 veces por semana obtenían menor porcentaje graso que los que lo hacían una sola vez, aunque no pudo determinar si existían diferencias entre 50 y 90 minutos de ejercicio. (44) Con respecto a sujetos que permanecen institucionalizados o no, los datos parecen confusos. Algunos estudios indican que los individuos institucionalizados con retraso mental tienen más probabilidades de ser obesos. Fox y Rotatori (1982) encontraron en adultos con retraso mental 25.1% mujeres y 15.6% varones que no fueron institucionalizados eran obesos. (43) Wallen y Roszkowski (1980) hallaron 45% femeninas adultas con retraso mental y 26% masculinos que fueron institucionalizados eran obesos. (58) Otro estudio que examinaba a 553 ____________________________________________________________________________________ 56- Schurrer & Weltman; “Effects of physical training on cardiovascular fitness and behavior patterns of mentally retarded adults”. Am Ment. Defic., 9(2):167-70, 1985. 57- Lima Nunes R, Godoy J, Franca Barros J, “Efeitos de um programa de exercícios resistidos em individuos adultos portadores de deficiencia mental”, disponible en http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 9 - N° 64 - Septiembre de 2003 44- Davim Raulino AG. “Estudo do Comportamento da Composição Corporal em homens portadores de Deficiência Mental no Distrito Federal”, Universidad de Brasilia, 2002. 43- Fox, R., Rotatori, A. F. (1982) “Prevalence of obesity among MR adults”. Am J Ment Defic. 87: 228–30. 58- Wallen, R., & Roszkowski, M. (1980) “Patterns of weight disorders in institutionalized mentally retarded adults”. Nutrition Reports International, 21(6), 469-477


adultos con retraso mental que fueron institucionalizados encontró predominio de la obesidad 45.2% en varones y 50.5% en las hembras (Kelly, Rimmer, y Ness, 1986). (54) Para Davin Raulino (2002) el predominio de obesos institucionalizados que permanecían dos períodos al día en una institución era 15,5 %, mientras 25,5 % correspondía a los que concurrían solo un período. (44) Rimmer & Yamaki (2006) aclaran el hecho; aquellos que viven en ambientes

pequeños

y

están

menos

supervisados tienen

un

índice

perceptiblemente más alto de obesidad, comparados con los que viven en ambientes grandes y están supervisados. (59)

Recapitulando, llegamos a conclusiones donde existe prevalencia de obesidad en la persona con deficiencia mental. Sus causas son la falta de ejercicio, el sedentarismo, malos hábitos alimenticios y falta de control debido a la patología psíquica. El problema es mayor en mujeres que en varones, en adultos que en niños, en niveles de discapacidad leve-moderada. Es ambiguo en aquellos institucionalizados. Existen estudios donde se demuestra la eficacia del ejercicio en personas con deficiencia mental como medio terapéutico a favor de la reducción de obesidad como factor de riesgo cardiovascular.

____________________________________________________________________________________

54- Kelly, L.E., Rimmer, J.H., & Ness, R.A. (1986) “Obesity levels in institutionalized mentally retarded adults”. Adapted Physical Activity Quarterly, 3(2), 167-176. 44- Davim Raulino AG; “Estudo do Comportamento da Composição Corporal em homens portadores de Deficiência Mental no Distrito Federal”, Universidad de Brasilia, 2002. 59- Rimmer JH, Yamaki K; “Obesity and secondary conditions in adolescents with disabilities: addressing the needs of an underserved population”. J Adolesc Health. 2007 Sep;41(3):224-9 PubMed - indexed for MEDLINE


6-MÉTODO

Sujetos

Corresponden a la muestra de 14 individuos (ver ANEXO) que concurren a sesiones de Educación Física que pertenecen a población universo de Centro de Día Avance, teniendo como factor común patología de deficiencia mental con un rango de edad final de 8 a 46 años.

Diseño

Este estudio cumple los siguientes requisitos (60):

Cuasiexperimental: los sujetos no se asignan de manera aleatoria a las condiciones de tratamiento, siendo el investigador el que manipula la variable independiente y ejerce determinados controles para aumentar la validez interna de los resultados. Grupo control no equivalente: grupo de sujetos cuyos resultados respecto de una variable dependiente sirven como base para evaluar los resultados del grupo de interés primordial. Intrasujeto: un mismo grupo de sujetos se comparan en distintas condiciones o momentos. Preprueba-posprueba: se colectan datos de los sujetos del estudio antes y después de introducir la intervención.

Instrumentos y colecta de datos

Se obtiene antes y después del tratamiento, que lleva un año de trabajo (junio 2005 a junio 2006), Índice de Masa Corporal (IMC), Índice de Masa Corporal para la Edad (en menores de 18 años), Índice Cintura Cadera (ICC) y _______________________________________________________________ 60- Polit DF, Hungler BP; “Investigación científica en ciencias de la salud”, Editorial McGraw-Hill Interamericana, 2000.


Perímetro aislado de Cintura (PC) según parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se detallan a continuación:

Índice de Masa Corporal (IMC)

IMC

Tipo de peso

Riesgo de comorbilidades

< 18,5

Bajo peso

18,5 - 24,9

Normal

25 - 29,9

Sobrepeso

Incrementado

30 - 34,9 Obesidad

Tipo I

Moderado

35 - 39,9

Tipo II

Severo

= o > 40

-Promedio

Tipo III (mórbida)

Muy severo

Clasificación de la obesidad en adultos de acuerdo con el Índice de Masa Corporal. (OMS)

Perímetro de Cintura Riesgo

Mujeres

Bajo

≤ 79 cm.

Incrementado

80 - 87 cm.

Incrementado Sustancialmente

≥ 88 cm.

Varones

≤ 93 cm. 94 - 101 cm. ≥ 102 cm.

Umbrales de PC para identificar personas con riesgo de padecer Diabetes tipo 2, Hipertensión, y Enfermedades Cardiovasculares. (OMS)

Índice Cintura Cadera (ICC) Riesgo

Hombres

Mujeres

Bajo

<0,90

<0,80

Elevado

0,90-1

0,80-0,85

>1

>0,85

Muy elevado

Índice Cintura Cadera y su escala de estimación para los riesgos de la salud. (OMS)


Índice de Masa Corporal para la Edad

< P 10 desnutrición < P 25 delgadez Entre P 25 y P 75 eutrófico > P 85 sobrepeso > P 95 obesidad

OMS, basado en tablas de National Center for Healt and Statistics (NCHS, 2000).

*ver ANEXO

Procedimiento

Se lleva a cabo un programa sistemático de ejercicios físicos durante un año que implica gasto energético considerable el cuál se implementa al grupo de investigación (grupo experimental) de siete individuos adultos con deficiencia

mental

moderada,

previamente

sedentarios

con

escasa

estimulación; y un programa de estimulación y aprendizaje motriz (ejercicios de psicomotricidad), durante el mismo período de tiempo, que no involucra gasto energético considerable a un grupo control (o de comparación) de siete sujetos jóvenes con deficiencia mental severa. Como fuera señalado, sólo se tiene en cuenta para el análisis de los datos la variable ejercicio. No así el control nutricional, farmacología, patologías asociadas (Ej.: anomalías cromosómicas), nivel de inteligencia.

Grupo de Investigación

Entrenamiento sistemático grupal 4 días a la semana, de una hora de duración (a 1h10´), donde se realizan ejercicios de elongación, coordinación motriz, capacidad aeróbica (de 20 a 40 minutos de progresión continuos –en


forma de correr-caminar-correr- frecuencia cardíaca 130 /140 latidos por minuto), fuerza y relajación, constando la clase de una entrada en calor, una parte principal y otra parte final (ver ANEXO).

Grupo Control Ejercicios de psicomotricidad durante 20 minutos, generalmente en forma individual.

Operacionalización de variables Variable independiente: ejercicio físico Variable dependiente: obesidad

Definiciones reales

Deficiencia mental (DM): funcionamiento intelectual inferior, al término medio, con perturbaciones en el aprendizaje, maduración y ajuste social. Ejercicio físico: sistematización de actividad física en frecuencia, intensidad, tiempo y tipo para lograr mejoría de la aptitud. Ejercicios de psicomotricidad: ejercicios que ponen en juego la relación entre la actividad psíquica y la función motriz del cuerpo humano. Índice Cintura/Cadera (ICC): valor obtenido de la relación que existe entre el Perímetro de Cintura y Perímetro de Cadera en cm. Índice de Masa Corporal (IMC): Valor obtenido de la relación que existe entre la talla y el peso, expresado en Kg. /m2. Índice de Masa Corporal para Edad (IMC/Edad): medida que utiliza el IMC con relación a la edad para evaluar las reservas de grasa corporal en poblaciones de 2 a 18 años. Obesidad: exceso de grasa corporal. Perímetro aislado de Cintura (PC): circunferencia en cm. a nivel de cintura que estima grasa visceral o abdominal.


RESULTADOS

En los cuadros siguientes se encuentran detallados la totalidad de datos antropométricos recolectados (peso, talla, IMC, ICC, PC) en la muestra de 14 sujetos, 7 correspondientes a grupo de investigación y otros siete al grupo control, pre-prueba y post-prueba, 2005 y 2006 respectivamente.

Grupo investigación Año 2005

PESO (kg)

TALLA (mts)

IMC

CINT (mts)

CAD (mts)

RELACIÓN

Javier

64

1,8

19,8

0,7

0,85

0,82

Martín

75

1,76

24,2

0,83

0,94

0,88

Belén

73

1,62

27,8

0,78

1,03

0,75

Marianela

74

1,55

30,8

1

1,07

0,93

Silvina T.

131

1,62

50

1,25

1,42

0,88

Fabián

63

1,48

28,7

0,8

0,95

0,84

Mabel

63

1,47

29,1

0,8

0,97

0,82

CAD (mts)

RELACIÓN

NOMBRE

Grupo investigación Año 2006

Peso (kg)

TALLA (mts)

IMC

CINT (mts)

Javier

59

1,8

18,2

0,66

0,88

0,75

Martín

72

1,76

23,3

0,86

0,92

0,93

Belén

66

1,62

25,1

0,74

1,03

0,71

Marianela

73

1,55

30,4

0,96

1,05

0,91

Silvina T.

117

1,62

45,1

1,22

1,38

0,88

Fabián

51

1,48

23,2

0,75

0,86

0,87

Mabel

61

1,47

28,2

0,8

1

0,8

NOMBRE


Grupo control Año 2005

NOMBRE

PESO (Kg.)

TALLA (Mts.)

IMC

CINTURA (Mts.)

CADERA (Mts.)

RELACIÓN

Giuliana

27

1,20

18,7

0,62

0,73

0,84

Rodrigo

41

1,55

17,0

0,65

0,77

0,84

Sebastián

34

1,37

18,1

0,61

0,69

0,88

Lucas

44

1,52

19,0

0,66

0,77

0,85

Gustavo

65

1,52

27,7

0,90

0,68

1,32

Ivo

29

1,43

14,2

0,59

0,67

0,88

Laura

21

1,20

14,5

0,48

0,58

0,82

Grupo control Año 2006

NOMBRE

PESO (Kg.)

TALLA (Mts.)

IMC

CINTURA (Mts.)

CADERA (Mts.)

RELACIÓN

Giuliana

33

1,26

20,8

0,64

0,73

0,87

Rodrigo

43

1,61

16,6

0,63

0,76

0,82

Sebastián

34

1,48

15,5

0,61

0,70

0,87

Lucas

46

1,58

18,4

0,67

0.88

0,76

Gustavo

68

1,52

29,4

0,92

0,69

1,33

Ivo

30

1,44

14,4

0,62

0,71

0,87

Laura

22

1,27

13,6

0,52

0,60

0,86


Una vez tomado la totalidad de los datos, éstos se reúnen luego de preprueba y post-prueba, año 2005 y 2006, de los grupos investigación y control aplicándose

para el análisis medidas de tendencia central como lo son la

media aritmética (M) y la mediana (Md). Se maneja la media aritmética ya que representa el índice más apropiado en situaciones en que el interés se centra en los totales o en el desempeño combinado de un grupo. La mediana se prefiere a menudo cuando la distribución es sesgada (en nuestro caso edad y peso de sujetos) o cuando se busca un valor típico.

Grupo investigación

PARTICIPANTES: 7 SEXO: 3 masculinos – 4 femeninos AÑO 2005 2006 MEDIDA M Md M Md

M

Md

EDAD

28,1

25

29,1

26

--

--

PESO (Kg.) TALLA (Mts)

77,5 1,61

73 1,62

71,2 1,61

66 1,62

-8,8 % 0%

-10,6 % 0%

IMC (Kg./Mts.2) ICC

30,0 0,84

28,7 0,84

27,4 0,83

25,9 0,86

-9,7 % -1,2 %

-10,6 % +2,3 %

PC (Cm.)

0,88

0,80

0,85

0,80

-3,5%

0%

DIF.

Grupo control

PARTICIPANTES: 7 SEXO: 5 masculinos – 2 femeninos AÑO 2005 MEDIDA M Md

2006

DIF.

M

Md

M

Md

--

--

EDAD

13,1

15

14,1

16

PESO (Kg.) TALLA (Mts)

37,2 1,39

34 1,43

39,2 1,45

34 1,48

+ 5,1% 0% + 4,1 % + 3,3 %

IMC (Kg./Mts.2) ICC

18,4 0,91

18,1 0,85

18,3 0,91

16,6 0,87

- 0,5 % 0%

-9% + 2,2 %

PC (Cm.)

0,64

0,62

0,65

0,63

+ 1,5 %

+ 1,5 %


A continuación se realiza una discriminación de los datos en relación al sexo (masculino y femenino) de ambos grupos, investigación y control.

Grupo Investigación Masculino PARTICIPANTES: 3 AÑO 2005 MEDIDA M Md

2006

DIF.

M

Md

M

Md

EDAD PESO (kg.) TALLA (mts.)

25,3 67,3 1,68

25 64 1,76

26,3 60,6 1,68

26 59 1,76

-- 11 % 0%

-- 8,4 % 0%

IMC ((Kg./Mts.2) ICC

24,2 0,84

24,2 0,84

21,5 0,85

23 0,87

- 12,5 + 1,1 %

- 5,2 % + 3,4

PC (cm.)

0,77

0,80

0,75

0,75

- 2,6 %

-6,6%

Grupo Investigación Femenino PARTICIPANTES: 4 AÑO 2005 MEDIDA M Md

2006

DIF.

M

Md

M

Md

EDAD PESO (kg.) TALLA (mts.)

30,2 85,2 1,55

28 73,5 1,62

31,2 79,2 1,55

29 69,5 1,62

-- 7,5 % 0%

-- 5,7 % 0%

IMC ((Kg./Mts.2) ICC

34,4 0,84

29,9 0,85

32,2 0,82

29,3 0,84

- 6,8 % - 2,4 %

-2% - 1,1 %

PC (cm.)

0,94

0,90

0,93

0,88

-1%

-2,2 %


Grupo Control Masculino

PARTICIPANTES: 5 Aテ前 2005 MEDIDA M Md

2006

DIF.

M

Md

M

Md

EDAD PESO (kg.) TALLA (mts.)

15,2 42,6 1,47

15,2 44 1,52

16,2 44,2 1,52

16,2 43 1,52

-+ 3,6 % + 3,2 %

-- 2,3 % 0%

IMC ((Kg./Mts.2) ICC

19,2 0,95

18,1 0,88

18,8 0,93

16,6 0,87

- 2,1 % - 2,1 %

-9% - 1,1 %

PC (cm.)

0,68

0,65

0,69

0,63

+ 1,4 %

- 3,1 %

Grupo Control Femenino

PARTICIPANTES: 2 Aテ前 2005 MEDIDA M Md

2006

DIF.

M

Md

M

Md

EDAD PESO (kg.) TALLA (mts.)

8 24 1,20

8 24 1,20

9 27,5 1,26

9 27,5 1,26

--+12,7 % +12,7 % + 4,7 % + 4,7 %

IMC ((Kg./Mts.2) ICC

16,6 0,83

16,6 0,83

17,2 0,86

17,2 0,86

+ 3,4 % + 3,4 %

+ 3,4% +3,4 %

PC (cm.)

0,55

0,55

0,58

0,58

+ 5,1 %

+ 5,1 %


DISCUSIÓN

La prevalencia de obesidad del grupo de investigación según IMC fue al comenzar el estudio de 28,5 % (14,2 % obesidad grado I y 14,2 grado III) y 42,8 % de sobrepeso, mientras que al finalizar el estudio los porcentuales de obesidad se mantuvieron, sin embargo bajaron los valores, y el sobrepeso cayó al 28,5 %. Los valores finales de sobrepeso y obesidad en este grupo correspondieron al sexo femenino en su totalidad. El grupo investigación que llevó a cabo ejercicio físico 4 días a la semana tuvo disminución de peso corporal con una media de 8,8 %, lo que en kilogramos fue de 6,3 Kg. por persona. Dos integrantes de siete (28,5 %) tuvieron descenso de peso mayor a 10 kg. (una mujer 13 kg. y un varón 12 kg.). Los beneficios de la pérdida de 10 Kg. de exceso de peso son: con respecto a la mortalidad un descenso de 20-25 %, en relación a la tensión arterial disminución de 10 mm Hg de la tensión sistólica y 20 mm Hg de la tensión diastólica; 91 % de los síntomas de angina de pecho, con un 33 % de la tolerancia al ejercicio; lípidos plasmáticos con un descenso del 30 % de triglicéridos plasmáticos, aumento de 8 % de HDL colesterol, disminución de 10 % del colesterol total y del 15 % del LDL colesterol; diabetes mellitus con 50 % menos del desarrollo de diabetes y 30-50 % menos de la glucemia en ayunas. (61) En cuanto al Índice de Masa Corporal (IMC) se arrojan al parecer los datos mas relevantes de los participantes del programa ya que disminuyó de 30 kg/m2 a 27,4 kg/m2 obtenido por la media y 28,7 kg/m2 a 25,9 kg/m2 registrado por la mediana. Desde el punto de vista epidemiológico cobra importancia ya que un IMC mayor de 30 kg/m2 incrementa la tasa de mortalidad provocada por enfermedades cardiovasculares. (25) _______________________________________________________________ 61- Montero J, Cuneo A, Facchini M; “Tratamiento y prevención de la obesidad”, ANALES Sis San Navarra,. Vol 25, 2002. 25- Oviedo G, Moron A, Solano L; “Indicadores antropométricos y su relación con la enfermedad isquémica coronaria” Nutr Hosp. 2006;21(6):695-698, disponible en http//www.scielo.isciii.es


El Índice Cintura/Cadera tuvo leve y dispar variación con una reducción en la media de 1,2 % pero aumentó de 2,3 % en la mediana. Mientras el Perímetro de Cintura tuvo un descenso de 3,5 %; por lo tanto han bajado los umbrales para con riesgo de padecer diabetes tipo II, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. La talla se mantuvo intacta. Estos resultados muestran, pese a tener en cuenta que no hubo control nutricional, que los resultados podrían haber sido influidos por el programa de ejercicios físicos en el que se incluyeron los participantes. Tanto el grupo masculino como femenino obtuvieron reducción en los diferentes parámetros. El grupo masculino tuvo mayores cambios porcentuales que el femenino en kg., IMC y Perímetro de Cintura; sólo en el ICC las mujeres poseyeron mayores valores de cambio. El peso corporal masculino tuvo una reducción media del 11 %. Datos del estudio Framingham en varones, destacan que una pérdida de peso del 10 % predice una disminución del 20% en la incidencia de enfermedad coronaria. (61) El grupo control que realizaba actividad física sin implicación de demanda de coste energético tuvo una prevalencia igual al comenzar que al finalizar el estudio con 14,2 % de sobrepeso (correspondiente al sexo femenino) y 14,2 % de obesidad (correspondiente al sexo masculino) pero con acrecimientos en porcentajes de peso corporal, talla y Perímetro de Cintura obtenidos por la media. El IMC se vio reducido influenciado por el aumento en la talla. Queda por dilucidar si el aumento en el valor de los parámetros pudo haber estado influido por el período de crecimiento en que se encuentran los sujetos (edad media de 14,1 años y mediana de 16), escaso gasto energético por no realizar actividad vigorosa, u otros factores. El grupo masculino experimentó modificaciones en alza en el peso corporal, la talla y el Perímetro de Cintura, con descenso de IMC e ICC; mientras que el grupo femenino aumentó en todos los parámetros. _______________________________________________________________ 61- Montero J, Cuneo A; “Tratamiento y prevención de la obesidad”, ANALES Sis San Navarra,. Vol 25, 2002.


CONCLUSIÓN

Dada la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población portadora de deficiencia mental, que tiene un pronóstico de riesgo cardiovascular incrementado, el cual puede detectarse a edades tempranas y en cuyo desarrollo participan diversos factores ambientales como el sedentarismo y una alimentación no saludable, la falta de control por la patología, y factores genéticos, es importante como estrategia de prevención primaria identificar a los sujetos aparentemente sanos que tienen riesgo de desarrollar enfermedad, adoptando herramientas clínicas útiles y de bajo costo para tal efecto. Igualmente tomar medidas terapéuticas que incidan en tal prevención siendo el ejercicio físico, la dieta y la educación aliados en la calidad de vida.

El trabajo en cuestión intentó indagar la relación de la persona con deficiencia mental en relación al ejercicio y la obesidad, siendo un aporte documentado ante el escaso estado del arte, especialmente en nuestro país.

Se recomienda para investigaciones posteriores que comparen medidas antropométricas en grupos de exploración adultos, precaución en la elección del grupo control a sujetos que se encuentren en período de crecimiento, pudiendo producirse un sesgo que pueda influir en los resultados y en el análisis de un estudio.

Así también trabajos que tomen mayores y diferentes parámetros fisiológicos, como otras variables, con mayor rigor metodológico y científico harán avanzar el conocimiento en este campo.

EDI GUILLERMO GARCÍA


ANEXOS


CENTRO DE REHABILITACIÓN INTEGRAL DE EXCELENCIA PARA EL DISCAPACITADO AVANCE ÁREA EDUCACIÓN FÍSICA Y REHABILITACIÓN POR EJERCICIOS AÑO 2006

LA CLASE DE EDUCACIÓN FÍSICA

EDI GUILLERMO GARCÍA


LA CLASE DE EDUCACIÓN FÍSICA Edi Guillermo García Educación Física Centro de Rehabilitación Avance

Innumerables son las revisiones que se realizan sobre el tema; no es tan así sobre el desarrollo de una clase de educación física con personas que padecen deficiencia mental moderada y severa; se aclara el grado de deficiencia ya que basta recorrer instituciones asistenciales que se ocupan de esta población, en las cuales el desarrollo motriz no es parte de su cultura, resultados, lamentablemente, que se ven reflejados en el accionar de la propia persona sin diferenciar parcelas física, psíquica y/o social; más lo que parece un trabajo común acaso resulte ser dificultoso de ser llevado a cabo por personas adultas que se corresponda con la edad cronológica de los participantes en esta experiencia, cuyos años van de dieciocho a cincuenta, y de ahí lo importante de la presente divulgación. Esta presentación muestra, a grandes rasgos, el diagrama que se lleva a cabo en una clase de educación física orientada a la salud con concurrentes de este centro terapéutico teniendo en cuenta la actividad física planificada y sistemática que se ha desarrollado el último año. Los participantes tienen cuatro estímulos semanales de una hora y diez minutos cada uno de ejercicio físico.

La clase de educación física se realiza bajo una estructura tradicional (Pieron, 1998) constando de una parte inicial o entrada en calor, una parte principal, y una parte final o vuelta a la calma; cada fase con objetivos en particular que se relacionan principalmente con el entrenamiento de la condición física de la persona, lo que trae aparejado una mejor calidad de vida. (62)

______________________________________________________________ 62- Pieron, M; “Didáctica de las Actividades Físicas y Deportivas”, Editorial Gymnos, 1988.


Los contenidos a desarrollar se basan en la estimulación y el entrenamiento de las capacidades físicas (resistencia, fuerza, flexibilidad, coordinación, equilibrio, velocidad) destinados a prevenir los males que aquejan el modo de vida sedentario que este tipo de población tiende a llevar. La parte inicial de la sesión consiste en actividades que facilitan la adaptación del sistema cardiovascular y muscular a un nivel mayor de ejercicio y consta de trote, joggins, movilidad, estiramientos. Se comienza a trabajar con un componente de la flexibilidad que es la elongación de grupos musculares, haciéndose hincapié en isquiotibiales, cuadriceps, psoas, triceps sural, extensores de la espalda, trapecio descendente. Una manera en que se ha implementado este trabajo ha sido mediante estiramiento pasivos asistidos en parejas, donde un compañero se hace responsable de la elongación del otro, tarea en la que, en los ejecutantes crea un fuerte compromiso de independencia, autonomía, compañerismo y solidaridad.

Ejercicios de estiramientos por parejas


La parte principal de la sesión está dada por el entrenamiento de las capacidades físicas que, según la bibliografía (63), y conclusiones de la propia experiencia, se creé, son básicas para la estimulación de la persona con discapacidad mental, y se trabaja ordenadamente teniendo en cuenta el grado de fatiga nerviosa central. Así, en primera instancia se trabaja la velocidad de reacción, la cuál se define como la capacidad de reaccionar en el menor tiempo frente a un estímulo (Grosser, 1992) (64); y su objetivo es disminuir la manifestación del tiempo de reacción ante un estímulo, implicando con esto no sólo acelerar la respuesta a señales en ejercicios de educación física sino transfiriéndolas a actividades de la vida diaria. El entrenamiento de ésta capacidad debe ser continuo y sostenido dado que se pierde frecuentemente si no es estimulada, evidenciada según nuestras evaluaciones; se percibe, además en aquellos quienes pasan un tiempo sin participar, luego se acoplan y es dificultosa su inserción en el grupo. A continuación se realizan actividades de coordinación. Una de las características principales en la valoración diagnóstica del sujeto con deficiencia mental es la torpeza motora, la cual se expresa, entre otras, en la incoordinación en realizar actividades con un fin determinado. (65) Cuando un profesional se encuentra con problemas de este tipo en personas que no han sido estimuladas motrizmente parece una tarea difícil de afrontar. Un proceso de trabajo lento, continuo, sistemático sin esperar grandes resultados quizás sea la clave para, precisamente, tener aceptables resultados. Las formas básicas y esenciales de coordinación dinámica general están representadas por correr, saltar, coger, lanzar y recibir. (66) A este respecto la práctica variable parece ser un poderoso factor para el desarrollo de la coordinación, íntimamente relacionada con el aprendizaje motor. (67) _______________________________________________________________ 63- Orsatti, LF; “Deporte para Discapacitados Mentales”, Editorial Stadium, 2000. 64- Grosser, M; “Entrenamiento de la Velocidad”, Ediciones Martínez Roca, 1992. 65- Arnheim D, Sinclair, W; “El Niño Torpe”, Editorial Panamericana, 1981. 66- González Mas, “Rehabilitación Médica”, Editorial Masson, 1997. 67- Ruiz Pérez, LM; “La Variabilidad en Aprendizaje Deportivo”, disponible en http//www.efdeportes.com Año 3, Nº 11, 1998.


Dentro de la coordinación, también se trabaja la capacidad de equilibrio, que supone una percepción del propio peso, de las superficies y del terreno, y la propiocepción que abarca las sensaciones de cinestesia y sentido de la posición articular. (68) Luego de llevar un período de entrenamiento, hoy la coordinación, además de la formas básicas anteriormente descritas, en este centro terapéutico desde el Área Educación Física se trabaja bajo las bases del entrenamiento deportivo moderno, no perdiendo de vista quien es la persona que se entrena respetando la individualidad orgánica, y es así que

se

desarrollan ejercicios olímpicos en sus variantes, de fuerza explosiva, y excéntricos, que no son más que una forma de complejizar la tarea didáctica según la evolución en el rendimiento de los alumnos.

El salto con manos en la cintura hacia delante, denominado squat jump, que se observa en la imagen, es un ejemplo de ello, y dosificado racionalmente no ha ocasionado lesiones, más trajo muchos beneficios. La metodología está inserta en un grupo de ejercicios a evaluar, de elaboración propia, en pro de la condición física de los concurrentes.

_______________________________________________________________ 68- Prentice WE; “Técnicas de Rehabilitación en la Medicina Deportiva”, Editorial Paidotribo, 1999.


Estos ejercicios que se manejan para mejorar la fuerza de deportistas, en nuestro caso, se utilizan para la mejora de la coordinación, aprovechando las adaptaciones neuronales que produce que, según Ortiz Cervera son: aumento en el número y frecuencia de impulsos nerviosos por segundo trasmitidos hacia la neurona motora; mejora de la sincronización de la actividad

de

las

unidades

motoras

(sincronización

intermuscular);

y

especialmente, en nuestro caso, la mejora de la coordinación intermuscular, que a su vez provoca la inhibición de músculos antagonistas en la realización de un ejercicio, aumento de la co-contracción de sinergistas que ayudan a estabilizar la articulación y complementar el trabajo de los agonistas, inhibición del mecanismo de protección neuromuscular, aumento de la excitabilidad de la motoneurora, y un reclutamiento selectivo de unidades motoras utilizadas en el movimiento. (69) Posteriormente, se trabaja el desarrollo de la fuerza muscular. El incremento de la fuerza se basa en la sobrecarga de la musculatura de manera progresiva (ERP); ya en 1981, Arnheim expresaba que los ERP proporcionan un aumento en el aprendizaje motor

y una mayor inervación de las vías

nerviosas y de los reflejos posturales así como el estimulo de los propioceptores. (65) En nuestro trabajo con esta capacidad se ponen especial atención en el desarrollo de aquellos músculos que estabilizan la columna vertebral sobre la pelvis, es decir abdominales (foto) y lumbares, y en rotadores de columna.

____________________________________________________________________________________ 69-Ortiz Cervera, V; “Entrenamiento de Fuerza y Explosividad para Actividad Física”, Editorial Inde, 1999. 65- Arnheim D, Sinclair, W; El Niño Torpe, Editorial Panamericana, 1981.


Así también, se realizan comúnmente trabajos de sentadilla o squat, que no es más que la habilidad de sentarse y pararse con una enseñanza técnica, teniendo enormes implicancias funcionales. Se estimulan además ejercitaciones de la musculatura de tren superior, de empuje y de tracción. Todo ello redunda principalmente en mejoras posturales. Al igual que en otras capacidades se dispone de variedad de recursos didácticos y materiales. La capacidad física que termina con la parte principal es la resistencia cardiorrespiratoria. La forma de trabajo que se está llevando a cabo es aeróbica en la cual el sujeto corre un tiempo, camina otro, en fases sucesivas, teniendo un volumen de trabajo de treinta-cuarenta minutos; y es una manera de llegar a un trabajo continuo de carrera, sin ser ésto una obsesión.

Entrenamiento aeróbico (imagen).

Con relación a las funciones cerebrales, en un principio se pensaba en que los efectos del ejercicio físico aeróbico se deben a que el flujo de sangre al cerebro aumenta significativamente, con lo que las neuronas se encuentran mejor oxigenadas y alimentadas, y esto constituye a que estén más sanas. (70) _______________________________________________________________ 70- Carro Díaz E, Trejo Pérez E (2003) “Efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre el cerebro” disponible en http://www.cienciacl/Vol. 5/número 1


Hoy, ello se sigue manteniendo, aunque ahora se sabe que la actividad aeróbica influye sobre la neuroplasticidad; mover el cuerpo mientras se realiza ejercicio requiere una activación cerebral generalizada, ya que no solo se trata de mover de forma coordinada grupos musculares, sino también de aumentar el flujo sanguíneo, el consumo de glucosa, la respiración, el ritmo cardíaco, la capacidad del sistema sensorial y propioceptivo, etc., todo esto está regulado por distintos centros nerviosos distribuidos en zonas muy dispares del cerebro; por lo tanto la diferencia estriba en que el ejercicio aeróbico activa amplias

zonas cerebrales, y no unas pocas concretas; así

también el uso de circuitos neuronales que provoca el ejercicio provocaría reclutamiento de nuevas neuronas que permanecen inactivas. (70) (71) (72) Sabidos son los efectos favorables del ejercicio aeróbico sobre el sistema cardiorrespiratorio: mejora de la circulación y el metabolismo del miocardio, acrecienta las propiedades contráctiles del miocardio, normaliza el perfil de lípidos en sangre, cambia la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea favorablemente para reducir el trabajo del miocardio, logra una composición corporal mas deseable, establece un equilibrio neuro-hormonal más favorable, reduce el stress y las tensiones psicológicas. (73) La parte final de la clase está dada por ejercicios de relajación; esta última se entiende como una conducta exclusivamente fisiológica desde la cual se generan resonancias en el ámbito psíquico (74); el fin de esta metodología es obtener la distensión muscular y la calma psicológica.

_______________________________________________________________ 70- Carro Díaz E, Trejo Pérez E (2003) “Efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre el cerebro” disponible en http://www.cienciacl/Vol. 5/numero 1 71- Villegas Martínez I, López Román J, Luque Rubia A; “Actividad física en la enfermedad mental”. Disponible en: http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 10 - N° 76 - Septiembre de 2004 72- Neeper SA, Gomez-Pinilla F, Choi J, Cotman C (1995) Exercise and

brain neurotrophins. Nature

373: 109. 73- Mcardle, W; “Fisiología del Ejercicio”, Editorial Nueva Alianza, 1998. 74- Contreras Jordán, OR; “Didáctica de la Educación Física”, Editorial Inde, 1999.


Nuestra experiencia con estos sujetos indican ser trabajos muy positivos luego de sesiones intensas y, a su vez, en el corto plazo generan un efecto de real bienestar individual y grupal. Asimismo los ejercicios (ilustración arriba) llevan un tiempo de asimilación y aprendizaje, al igual que el grado de confianza que exige cerrar los ojos en estas personas.

Esta presentación ha sido una muestra documentada del trabajo desarrollado en campo desde el Área Educación Física con personas que más allá de una patología, intentan superarse día a día, y así lo hacen.

EDI GUILERMO GARCÍA


Citas bibliográficas (Anexo - La clase de Educación Física)

Arnheim D, Sinclair, W; “El Niño Torpe”, Editorial Panamericana, 1981.

Carro Díaz E, Trejo Pérez E (2003) “Efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre el cerebro”, disponible en http: //www.cienciacl/Vol. 5/número 1

Contreras Jordán, OR; “Didáctica de la Educación Física”, Editorial Inde, 1999.

González Mas, “Rehabilitación Médica”, Editorial Masson, 1997.

Grosser, M; “Entrenamiento de la Velocidad”, Ediciones Martínez Roca, 1992.

Mcardle, W; “Fisiología del Ejercicio”, Editorial Nueva Alianza, 1998.

Neeper SA, Gomez-Pinilla F, Choi J, Cotman C (1995) “Exercise

and

brain

neurotrophins”. Nature 373: 109.

Orsatti, LF; “Deporte para Discapacitados Mentales”, Editorial Stadium, 2000.

Ortiz Cervera, V; “Entrenamiento de Fuerza y Explosividad para la Actividad Física”, Editorial Inde, 1999.

Pieron, M; “Didáctica de las Actividades Físicas y Deportivas”, Editorial Gymnos, 1988. Prentice WE; “Técnicas de Rehabilitación en la Medicina Deportiva”, Editorial Paidotribo, 1999. Ruiz Pérez, LM; “La Variabilidad en Aprendizaje Deportivo”, disponible en http://www.efdeportes.com Año 3, Nº 11, 1998.

Villegas Martínez

I, López Román J,

Luque Rubia A; “Actividad física en la

enfermedad mental”. Disponible en: http://www.efdeportes.com/ Revista Digital Buenos Aires - Año 10 - N° 76 - Septiembre de 2004”


SUJETOS

Detalle de los participantes en el estudio, fecha de nacimiento y edad al momento de comenzar el proyecto.

GRUPO DE INVESTIGACION

NOMBRE

FECHA DE NACIMIENTO

EDAD (años) Junio 2005

Javier Martín

6-1-79 17-11-73

25 31

Mabel Marianela

31-7-59 7-12-80

45 24

Belén

16-12-84

20

Fabián

12-11-84

20

Silvina

13-12-72

32

GRUPO CONTROL

NOMBRE Lucas Rodrigo Sebastián Giuliana L Gustavo Ivo Laura

FECHA DE NACIMIENTO

EDAD (años)

18-1-90 31-1-89 3-2-90 9-11-97 7-1-90 6-10-89 15-11-95

15 16 15 7 15 15 9


Ă?ndice de Masa Corporal (IMC) para la Edad.


CITAS BIBLIOGRÁFICAS

1- World Health Organization. “Obesity: preventing and managing the global epidemic”. Ginebra: WHO, 1998.

2- American College of Sport Medicine (1999) “Manual ACSM para la valoración y prescripción y orientación del ejercicio”, Edit. Paidotribo. 3- Cotran RS, Kumar V , Collins T; “Patología estructural y funcional” 6a. ed. Madrid [ES]: McGraw-Hill Interamericana, 2004

4- Pitetti, KH., Rimmer, JH, & Fernhall B. (1993) “Phsyical fitness and adults with mental retardation: An overview of current research and future directions”. Sports Medicine, 16, 23-56. 5- Rimmer,JH, Braddock D y Pitetti KH (1996) “Research on physical activity and disability: an emerging national priority”. Medicine and Science in Sports and Exercise, 28, 1366-1372.

6- Fernhall, B (1993) “Physical fitness and exercise training of individuals with mental retardation”. Medicine and Science in Sports and Exercise, 25, 442-450.

7- Garcidueñas M, Díaz Cisneros F, Rodríguez L, “Prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en un grupo de personas con deficiencia mental”, disponible en http: //www.efdeportes.com/revista digital, Buenos Aires, Año 5 Nº 19 - Marzo 2000

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ejercicio y obesidad en retraso mental