Issuu on Google+

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA INSTITUTO UNIVERSITARIO PEDAGÓGICO MONSEÑOR RAFAEL ARIAS BLANCO ASOCIADO A LA UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y POST GRADO SUBPROGRAMA DE MAESTRÍA EN EDUCACIÓN TÉCNICA

Facilitador:

Realizado por:

Prof. Carlos Armada

Edicto Gallegos

Calabozo, Febrero 2017


La Sed de Amar y Ser Correspondido

A

mar es dar cariño, comprensión, dulzura, armonía, entre otras cosas sin recibir nada a cambio. Pues, cuando un ser humano ama siente una sensación de felicidad y fraternidad engrandeciendo su ego y personalidad; sin embargo, cuando se ama de verdad es porque se tiene buenos sentimientos y energías para vivir la vida en plenitud.

En este sentido, hablamos de amor, hablamos de que muchos queremos amar y ser amados, pero no nos damos cuenta de que en el mundo en que hoy en día vivimos no es fácil amar y ser correspondido, es una tarea muy difícil dentro de lo cabe, y de acuerdo a muchas experiencias que se observan en otros individuos son muy pocos los casos en que se vive el amor a plenitud entre dos personas.

Posiblemente, la existencia de los humanos se termine en un determinado tiempo, pero el Amor quedará envuelto en polvos y en el aire por el resto de la eternidad. Cuando el ser humano ama y practica los principios fundamentales de la vida, es posible que ese amor que ofrece sea correspondido y que la felicidad llegue por completo por el resto de su vida.

Para finalizar, amar es muy fácil; pero recibir amor es algo complicado y enredado, por esa razón los instó a que primeramente cada persona se ame así mismo y se valore, luego amen a los demás sin recibir nada a cambio; puesto que debemos amar sin estar pendiente de adoptar y de negociar acciones que pretendan ofrecer una felicidad ficticia.

Se piensa, que amar y ser correspondido es muy hermoso, nos llenamos de virtudes y aptitudes que a veces nos sentimos con las esperanzas de vivir eternamente y de que nunca vamos a morir, pero a veces no nos damos cuenta de que podemos ser víctima de un fracaso amoroso, y nos encerramos en cuatro paredes sin observar el mundo exterior. En ocasiones, el amor correspondido vale la pena porque dependiendo de las situaciones y aspectos sociales de la vida se puede encontrar a una o un compañero que a la final será la persona que agrade para vivir hasta que la muerte los separe, como dice la regla de Dios. Muchas personas desean eso, porque a pesar de todo, los venezolanos somos de buenos sentimientos.

Realizado por: Edicto Gallegos


Edicto gallegos