F É L I X C Á R D E N A S VA R G A S
UNA OBRA INCONCLUSA
Una obra inconclus a
FÉ L I X
C Á RDE N A S
VA R G A S
VÍCTOR JARA Y LOS SIETE ESTADOS Una obra inconclusa © Félix Cárdenas Vargas Primera edición, agosto 2026 Registro de Propiedad Intelectual Nº 2026-A-7267 ISBN: 978-956-17-1265-2 Derechos Reservados Tirada: 300 ejemplares Impreso en Chile Autor e investigador: Félix Cárdenas Vargas Asistente de investigación: Thaís Olivera Vidal
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso Av. Errázuriz 2930, Valparaíso info@edicionespucv.cl www.edicionespucv.cl Director y Editor General: David Letelier Diseño: Alejandra Larraín
Obra licenciada bajo Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode.es
U n a obra in con c l u s a F É L I X C Á R D E N A S VA R G A S
A mis amadas compañeras de vida, Thaís Olivera y Simone Cárdenas...
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PRÓLOGO. Acercamiento a Los siete estados
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CAPÍTULO I. El inicio de una develación histórica sobre Los siete estados: El ballet inconcluso de Víctor Jara
22 Una obra fantasma dentro de la historiografía cultural chilena 22 Bibliografía que trata sobre Los siete estados 25 Estudios sobre música y cultura chilena 25 Artículos académicos 26 Archivo Víctor Jara 26 Estudios sobre danza y cultura de izquierda 27 Documentales sobre Víctor Jara 28 Entrevistas 28 Testimonios 28 Hacia una reconstrucción crítica [33]
C APÍTULO II. Chile entre 1960 y 1973: el contexto de una obra imposible
34 La Revolución cubana y su influencia en el arte latinoamericano 35 Neruda y la épica de un continente 35 Patricio Bunster y una danza latinoamericanista 36 La Nueva Canción Chilena: expansión del concepto musical chileno 36 Víctor Jara, la Unidad Popular y la cultura como proyecto 37 Interdisciplinariedad y el arte como tejido 37 El Tren Cultural: llevar el arte al territorio [41]
C APÍTULO III. Origen del Ballet Los siete estados 41 43 44
Patricio Bunster Una obra latinoamericanista Coreografía
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C APÍTULO IV. Víctor Jara multifacético-interdisciplinario
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C APÍTULO V. Metodología de creación de Los siete estados
60 Primera etapa de creación (1961-1969): el núcleo Bunster-Jara 62 Segunda etapa de creación (1970-1973): consolidación del proyecto y trabajo colectivo 65 Víctor Jara, Celso Garrido-Lecca y la complejidad de la creación musical 70 Colaboraciones interpretativas-creativas: una obra necesariamente colectiva 79 El trabajo en formato taller: creación colectiva 80 Oralidad, colaboración e intuición como marco metodológico para el estudio de la creación musical en Víctor Jara [87 ]
C APÍTULO VI. Estructura y análisis de Los siete estados 93
Doncella encantada
CUADRO I 100 1. Música de la noche 102 2. Canción cautiva 104 3. Tema Diablo I 106 4. Siete rejas 108 5. Trilla 109 6. Tema Diablo II - Tango CUADRO II 110 1. Canción del minero 112 2. Música de la noche II 113 3. Instrumental - galopante, vals y tema Diablo III
CUADRO III 115 1. Música de la noche III - sección aleatoria 115 2. Tres piezas con aire caribeño 117 3. Música de la noche IV - sección aleatoria 117 4. Instrumental caribeño II [121]
CAPÍTULO VII. Autoría, colaboración y preguntas abiertas
121 Víctor Jara y Celso Garrido-Lecca: una autoría compartida 123 ¿Qué es co-creación y qué no? 125 Zonas grises 126 Hipótesis posibles (sin cerrar dogmáticamente) [131]
C APÍTULO VIII. Los siete estados: sentido, proyección y legado
132 Relación con las cantatas chilenas: similitudes y diferencias 133 Diferencias y ampliación del formato: hacia una obra total 134 Lugar en la historia musical chilena y latinoamericana 136 Por qué esta obra sigue importando [139]
EPÍLOGO 139 Memoria, pérdida y reconstrucción 139 La obra inconclusa 140 Lo que quedó 141 Lo que se puede reconstruir 142 El valor de escribir este libro hoy
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BIBLIOGR AFÍA
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AGR ADECIMIENTOS
Acercamiento a Los siete e stados
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i acercamiento a la música de Víctor Jara comienza en 1987, en la realidad social y cultural de Osorno, al sur de Chile. En ese tiempo, las peñas folclóricas cumplían un rol fundamental como espacios de formación artística, reflexión
colectiva y resistencia cultural. Muchas de ellas se desarrollaban al alero de la Aldea Juvenil San Alberto Magno, un lugar que acogía a jóvenes provenientes mayoritariamente del mundo rural y donde se promovía la expresión artística como una forma de construcción de identidad y pensamiento crítico. Como originario de la zona rural de Puyehue, tuve la oportunidad de participar activamente en ese espacio formativo, donde confluían jóvenes campesinos que buscaban un futuro mejor. Paralelamente, en el Liceo Industrial de Osorno, me integré al grupo de música latinoamericana Ecos Andinos, fundado por el profesor y maestro Sergio Faúndez. Allí comenzó un descubrimiento decisivo: la música chilena y latinoamericana se abrió ante mí como un territorio vasto y profundamente significativo.
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Fue en ese contexto donde conocí, entre otros, la obra de Víctor Jara, Violeta Parra, Inti-Illimani y Quilapayún, así como composiciones emblemáticas como «Charagua», «La partida», «Calambito temucano», «Gracias a la vida», «Cantata Santa María de Iquique» o «Canto para una Semilla». También fue el espacio donde entré en contacto con instrumentos que marcarían mi camino posterior, como el charango, que con el tiempo se transformaría en un compañero permanente de creación e interpretación. En paralelo, durante mis estudios de guitarra clásica en el Conservatorio de Música de Osorno, me adentré en el repertorio escrito de la tradición académica del instrumento. Sin embargo, este proceso nunca fue excluyente: continué profundizando en la música chilena, descubriendo piezas como «Caicaivilú» de Víctor Jara para guitarra, que reforzaron la convicción de que ambos mundos —el académico y el popular— podían dialogar de manera fecunda. A partir de 1992, ya en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el vínculo con la literatura musical chilena se fortaleció aún más, particularmente con la Nueva Canción Chilena. Las peñas continuaron siendo espacios fundamentales de encuentro artístico, pero también lugares de resistencia política e intelectual. Aunque el país transitaba formalmente hacia la democracia, el rezago cultural dejado por la dictadura seguía siendo palpable. En ese contexto, la herencia musical de la Nueva Canción Chilena se transformó para muchos de nosotros en un punto de partida desde el cual reconstruir un relato cultural, político y social. Fue entonces cuando, junto a compañeros provenientes de distintos puntos del país, formamos la agrupación musical Transiente. Con ellos continuamos la senda trazada por la Nueva Canción Chilena, interpretando obras emblemáticas como «La Cantata Santa María de Iquique» y participando en el estreno en Chile de la Sinfonía «Los tres tiempos de América»
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de Luis Advis. Al mismo tiempo, iniciamos un camino creativo propio, profundamente influido por esta herencia musical chilena y latinoamericana, como también la poesía. Víctor Jara se mantuvo siempre como un referente ineludible, tanto en el repertorio como en la creación. Así, en 1999 me adjudiqué un proyecto de Creación y Producción del entonces FONDART, que me permitió crear, grabar, producir y difundir una obra inspirada en su figura: «Los cinco minutos». Concebida inicialmente como una especie de teatro musical u ópera, la obra terminó adoptando el formato de una composición poético-musical cercana a la cantata chilena. El texto estuvo a cargo del poeta Nicolás Miquea, junto a extractos del propio Víctor Jara, la interpretación y grabación estuvo a cargo de Transiente. Este proceso me llevó a sumergirme de manera más profunda en la vida y obra de este artista fundamental de la historia musical chilena. Fue en ese contexto donde tuve la oportunidad de conocer a Joan Jara, cuya colaboración resultó central para la creación y el argumento de la obra. También conocí a Quena Arrieta (madre adoptiva de Luchín), cercana a Joan y a Víctor, y a Patricio Bunster, con quien solo alcancé a intercambiar algunas palabras y saludos. En ese momento, aún no imaginaba la compleja trama artística que se desplegaba en torno a Los siete estados. Durante una conversación con Joan, ella me entregó un cassette y me dijo: «toma este material y ve qué puedes hacer al respecto». Recibí ese gesto con una mezcla de impresión, emoción y expectación. Joan me explicó que se trataba de una obra inconclusa que había dejado Víctor, y que quizás merecía algún tipo de trabajo o reflexión. Al llegar a mi casa en Valparaíso, lo primero que hice fue escuchar ese material. Con profunda emoción, descubrí que contenía grabaciones de ensayos y música inédita: fragmentos de Los siete estados, unos 27 minutos. También aparecía en
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esa cinta un concierto en vivo en la Casa de las Américas de Cuba y música correspondiente a La Remolienda. Ese fue el inicio de una serie de preguntas: ¿qué era exactamente este material?, ¿qué lugar ocupaba dentro de la obra de Víctor Jara?, ¿qué había quedado inconcluso y por qué? En un encuentro posterior en la Fundación Víctor Jara, le pregunté a Joan por más detalles. Me confirmó que no existía mayor material que aquel, que probablemente muchas cosas se habían perdido, como ocurrió con tantos documentos históricos y artísticos destruidos durante la dictadura. Allí comenzó todo. Lo que hoy lamento es no haberme adentrado antes en este proceso. Pasaron muchos años hasta que volvió con fuerza a mi pensamiento y a mi deseo la necesidad de hacer justicia a lo que hoy puedo afirmar es un verdadero monumento histórico y artístico. En «Los cinco minutos» incorporé algunas citas musicales, como fragmentos de la «Doncella encantada» en el movimiento Minuto 2. La obra se impregnó, de manera consciente e inconsciente, de momentos musicales y episodios de la vida de Víctor. Los siete estados se incrustó en su poética sin que entonces alcanzara a dimensionarlo plenamente. En 2013 tuve la oportunidad de conversar con Celso Garrido-Lecca (Perú, 1926-2025), quien participó activamente en el proceso de creación de Los siete estados entre 1970 y 1973. Él me comentó que no existían partituras, que se habían perdido en los ires y venires de la dictadura. Muchos artistas debieron huir con lo puesto, y sus obras no estuvieron exentas de ese destino. En ese momento no supe discernir si Celso prefería no hablar extensamente del tema o si ciertos aspectos del proceso ya se habían difuminado en su memoria. Hoy pienso que, inevitablemente, esos recuerdos lo conducían a la muerte trágica, injusta y dolorosa de Víctor Jara. Esta es solo una especulación, pero era evidente que la forma en que Víctor
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fue asesinado seguía cargando de dolor a quienes lo conocieron y trabajaron con él. Algo similar percibí en mis conversaciones con Joan: tras su serenidad, se dejaba entrever un dolor persistente y una espera de justicia que aún no se cerraba.
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El inicio de una develación histórica sobre Los siete e stados: El b allet inconclus o de Víc tor Jara
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ay obras que sobreviven completas en archivos, partituras o grabaciones. Otras, en cambio, permanecen suspendidas en la memoria, reconstruidas a partir de testimonios, fotografías, fragmentos y recuerdos dispersos. Los siete estados
pertenece a esta segunda categoría: una obra interrumpida por la violencia histórica, convertida con el tiempo en una pieza casi mítica dentro del universo creativo de Víctor Jara. Concebido como un ballet de gran formato bajo la dirección y coreografía de Patricio Bunster, con música de Víctor Jara y Celso Garrido-Lecca, el proyecto buscaba integrar danza contemporánea, música popular, experimentación electroacústica y participación escénica colectiva. La obra debía estrenarse en octubre de 1973, pero el golpe militar del 11 de sep-
tiembre interrumpió definitivamente su realización. A diferencia de otras creaciones de Jara ampliamente estudiadas desde la musicología o la historia política, Los siete estados permanece como un
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territorio fragmentario. Sin embargo, en las últimas décadas han aparecido investigaciones, entrevistas y documentos que permiten reconstruir parcialmente su relevancia estética y política.
Una obra fantasma dentro de la historiografía cultural chilena El principal problema para estudiar Los siete estados es la ausencia de una obra concluida. No existe un registro integral del ballet ni una versión definitiva de su música o coreografía. Esto ha llevado a que gran parte de las referencias provengan de memorias personales, archivos institucionales y estudios sobre la Unidad Popular o la Nueva Canción Chilena. La obra aparece mencionada reiteradamente como uno de los proyectos más ambiciosos de la colaboración entre artistas vinculados a la izquierda cultural chilena. En particular, las referencias coinciden en destacar su carácter interdisciplinario: músicos populares, intérpretes clásicos de la Orquesta Sinfónica de Chile, bailarines del Ballet Nacional Chileno, miembros de Inti-Illimani y Manguaré de Cuba, trabajaban conjuntamente en un proyecto escénico que buscaba sintetizar tradición popular y vanguardia artística. La propia Joan Jara describió el proyecto como una posible obra maestra, subrayando la complejidad del montaje y el trabajo colectivo que implicaba.
Bibliografía que trata sobre Los siete estados Víctor, un canto inconcluso (2020)1 Este texto constituye una de las fuentes fundamentales para aproximarse a Víctor Jara y a Los siete estados. Joan Jara dedica pasajes significativos
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JARA, Joan. Víctor, un canto inconcluso. Editorial Sello Víctor Jara, Chile, 2020.
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al proceso creativo del ballet y a la intensidad de los ensayos durante 1973. Más que un análisis técnico, el libro ofrece una memoria íntima del proyecto. Allí aparece la dimensión humana del trabajo colectivo: músicos, bailarines y técnicos ensayando en medio de un país crecientemente polarizado. Joan escribe: «Por lo que vi de la coreografía y vi de la música a medida que se completaba, pensé que sería una obra maestra [...]». La frase, breve y devastadora, resume el carácter truncado del proyecto.
Víctor Jara. Obra musical completa (2017)2 Este texto se constituye en el principal acopio de la obra musical de Víctor Jara, donde se aborda Los siete estados, por un lado, como una breve antecedente sobre su participación en variadas obras de carácter colectivo, en las que se menciona este ballet. Por otro, aparecen las partituras y letras de piezas que fueron parte del ballet Los siete estados, entre otras la «Doncella encantada» (1961).
Víctor Jara. Te recuerda Chile (2003)3 Este texto reúne a viejos amigos, compañeros y compañeras de escenario y partido y familiares, recuerdan a Víctor Jara en sus distintas facetas como creador, cantor, actor, director, militante, amigo, esposo y padre. En esta sucesión de relatos aparece Los siete estados en palabras de Patricio Bunster, donde se recuerda este trabajo inconcluso que partió en 1961 con la creación de la pieza «Doncella encantada» y que en 1970 retomó esta idea de manera decidida.
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ACEVEDO, et al. Víctor Jara. Obra musical completa. Fundación Víctor Jara Editores, Santiago de Chile, 2017.
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JURADO, Omar, et al. Víctor Jara. Te recuerda Chile. Editores Independientes, País Vasco, 2003.
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Este libro fue compuesto con las tipografías Red Hat Display y Muralista. Impreso en papel bond ahuesado de 80 gramos, formato de 17 x 24 cm. Encuadernación en rústica con tapas en papel Rives Linear de 250 gramos. Fue maquetado en la ciudad de Valparaíso y confiado a Gràfhika Impresores, en agosto de 2026.
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os siete estados fue uno de los proyectos artísticos más ambiciosos en los que trabajó Víctor Jara y, al mismo tiempo, uno de los menos conocidos. Concebido junto al coreógrafo Patricio Bunster y desarrollado musicalmente con el compositor Celso Garrido-Lecca, el ballet reunía danza, música popular, creación académica y experimentación sonora en una obra de raíz latinoamericana. El golpe de Estado de 1973 interrumpió definitivamente su realización. A partir de grabaciones, documentos, fotografías y testimonios de quienes participaron en aquel proceso creativo, Félix Cárdenas reconstruye la historia de esta obra inconclusa y examina modos de creación, materiales musicales, autorías y el extraordinario colectivo de artistas que confluyó en ella. La investigación también incorpora el hallazgo de registros sonoros conservados durante décadas entre las pertenencias de Celso Garrido-Lecca, lo que permite ampliar significativamente lo que hasta ahora se conocía de la obra. Este libro recupera un capítulo fundamental de la historia cultural chilena, relevando a un Víctor Jara experimental, interdisciplinario y comprometido con el arte colectivo y latinoamericano.
PROYECTO FINANCIADO POR EL FONDO PARA EL FOMENTO DE LA MÚSICA NACIONAL, CONVOCATORIA 2025