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Colección Arquíloco de Poesía


ARAUJO V. W.

Sinrumbo



[ PalĂ­ndromus, 2020]

ARAUJO V. W.

yosmel

Sinrumbo


»Entre el hambre de ser y la ansiedad cansada de dejarse atrás y de tanto perseguirse sin sosiego, yo busco darme alcance, sustentar el tacto de mi cuerpo, ser causa de mi respiración, andar en el trayecto de los otros al mismo tiempo que ellos y yo mismo« Alfredo Chacón


a Arca


índice

Se van de la casa p. 09 Esta tierra p. 10 Muchos varios p. 11 El árbol araguaney p. 12 (ES) p. 13 Las uñas de este Hombre no son broma p. 14 El baile p. 15 Parece que la bruma seguirá hablando p. 16 Parece que p. 17 Si se es p. 18 Un verbo implica al otro p. 19 En lo ausente p. 20 Me tuerzo p. 21 Recuerdo la bendición p. 22 A Dios p. 23


en el momento dado para el primer machetazo, luego adviene el pisotón, último designio de todos mis pasos, instancia de enfermedad que concluye el encuentro. Nadie sale de su cueva a buscar míseras y magníficas palabras. Te traeré al barrio, donde no hay conexión y la comida se mide por cuanto nos miramos en la desidia. Si nos alejamos del techo, la cosa que soy se desmorona en intentos a ser más que el hogar dispuesto como «eres». Para tantear sin derrumbar escombros, volteamos nuestras ansiedades, situando cada mejilla en una masacre que huele a aserrín. En la ciudad de estos años fantasmagóricos, nos escupen la salina. Vista de cielo sangriento. Es y habita el ruido que en todo nos proclama vestigios. Al afirmar mi finitud, recuerdo no haber tenido casa, caigo en el desconocimiento. Caído porque la duda es un hueco y mis pies no entienden esto, la gente no recuerda y el dolor no reconoce pasillos, laberintos. Me pierdo en el estruendo, vagón a vagón hasta cierta eternidad, frenado. Fragmentos es lo que percibo ante la gran duda que ha sido el (…). Sin importancia, me he visto andar por senderos —irrefutables— hacia la nada. Me he bendecido, maldecido con tantos nombres que el sinrumbo se adapta con firmeza. María, el arraigo no es sitiar aberturas. La calle nos ve inertes, castigos enjaulados en nuestro deseo, lugar donde enfrentar aullidos entrañables, escondidos. Mirar la reminiscencia de un Ellos como excusa por parte de la memoria; árbol que ha perdido sus hojas a candor de la brisa. El país de los viejos, de los inadecuados que, al caer, jalan. Me arden los ojos que heredé de mi madre, indomables. Para salivar mejor, nos volvemos acto incestuoso que bajo la luz del resquicio nos logra.

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sinrumbo

se van de la casa


esta tierra.

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yosmel araujo v. w.

Simposio de remadores. La corriente nos torna turbios. Cada encuentro, en un futuro cercado, cercenado, casi alivio de formas que se ataĂąen a lo desesperado del que va y viene.


es el conteo oficial al menguar lo dislocado por la experiencia. La jaqueca de la inercia condena mi traición en ciudades no-nuestras. Lo tardío de vuestras tentaciones, muertas en la sequía de mis palabras. De tanto a cuánto se divide lo adorado, lo que queda por tantear; que de no conocer nada ni nadie se formase mi capullo cadavérico, como si mi garganta se tragara a sí misma y los vestigios de lo transpuesto se disipara en una distancia de sinsentidos habladores del cuerpo. Darse la mano en un calloso sentir las formas del ruido que nos proclama y en todo habita. Con el honor disuelto, calco la identidad que insisto perder entre la marea, desierto vuelto agua.

[11]

sinrumbo

muchos varios


me recuerda a la miel, pero no aquella, la fresca, imperdurable. En mí hace memoria tal imagen. Tal imagen en mí, hace memoria de una miel putrefacta, tentada como miel verdadera. Luce como el modelo de todo placer amarillo, pero en mí se siente falso, de índole asqueado, vaciado de sabor. Duele creer algo que no existe; la misma imagen parece miel fresca, y no putrefacta como la que imagino, se muestra, en el destierro final .

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yosmel araujo v. w.

el árbol araguaney


(ES) OFICIAL: me abro la cabeza me abro la cabeza los sinsabores de la vida somos nosotros mirar observar el castigo de la mente amor es = X espacios espacios espacio que intento mitificar no he muerto desde el primer error calor en el pecho cuando el llanto quiere romper, Ola solo se tantea las mismidades vertientes en y de la palabra de los a-sí-mismo quebranto de la madre Mayor asimilándonos neutros sin coraza Él es de humanidades »Con H mayúscula hermano arena arena arena mi oreja izquierda entre decisiones del equilibrio una ceniza cae al vacío llora una décima de cartílago veme así flagelando la arena de tus pies

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sinrumbo

Mío vendría a ser el algo que he nombrado con miedo en todos estos actos. Actos = heme aquí: el paraíso que se quiso. Heme corroído.


Hombre no son broma. La tentación de Esteban fue no mostrarse, muy púdico el español. Calcando una palabra, pienso a Miguel. El cinturón de Orión y un aguacero de maricos. Las manos de un Carlos, las orejas de otro. El condón con losuyo en una playa de Puerto Cabello. Alex y el hielo en mi espalda. Regalar una Antología del Cuento Venezolano a un Daniel. Ilan con las primeras drogas. Lo melocotón de Roque. La blancura de los dientes de Leonardo. El guión de Emmanuel sobre la tragedia de Vargas. Fernando delegándome Fragmentos de un discurso amoroso. Marco esposo, Marco acompañando todas las calles que han de transitarse. El panita de LPG que pasó a ser el panita de la Guaca. El murmullo de Johann. Claudio, que es Dmitri, que es Vladimir, que es Dámaso. Daniel y sus fotografías de xnx. José y su hablar. Alex y Presidente, Alex y Chet Baker. Carlos el poeta. Franko y mis tanteos al anclaje. Francisco y mis intentos a la ruptura. Jhei y la marihuana. Neomar en el empalme de una mentira. Adolfo con un ejemplar de Pájaro de mar por tierra. Luis, el de las varas, el de grama. Herman desde un pasillo de Chacao. La biblia de Candelario. Las batallas enjauladas por mis tíos. La espera de Haniel, de Harán. Los morochos que han de sufrir el apellido paterno. Ernesto y los juegos de mesa. Pos(t) a través de Pedro. César y New Order, David y OSBuddy64. Diego y sus intervenciones. Fervientes esbozos de Alí. Los pies de Juanchi. Braulio exhibicionista. La promesa de perreo que Heibert. Álvaro, fugando mi sombra. La hora dorada de Lorenzo. Tímido Daniel. Cine asiático con otro Ernesto. Gustavo, espejo causal. Recurrente Pancho. Los Escorpio como cuadro espectral del deseo rasgado. Eduardo, quien observa como pocos. Las cartas de Jhonny. El infortunio de Alex. Manuel bailarín. Rafael, el tigre del Tigre. Cisco en mis bordes. Wilfredy, acarreando mi ira. Otro Daniel, con el diccionario de francés y la primera incisión

[14]

Mis manos carcomidas por la risa.

yosmel araujo v. w.

las uñas de este


el baile

de los silen

cios

vaciados donde

no encuentro no cedo no paro de intentar la

palabra

vĂĄlida

en un mĂ­sero eco tardĂ­o

[15]

sinrumbo

.


parece que la bruma seguirá hablando.

La constante de temas que me turban se vuelve insufrible. Soy un extraño y este es mi error: nombro nombro nombro como si abortos fuesen. ¿Acaso alguna vez dejaré de ser el niño que huye a gritos? El canto logra cierta supervivencia en la duda que me produce el pajarillo que inicia su vida. En mí solo gritos muerden equivoco la ruptura sobre algún mito que no ha sido más allá de palabras, discursos. Caigo sin asco: soy el grito que pudo ser en la boca de un malnacido.

[16]

yosmel araujo v. w.

Mi sombra se dobla en un inquebrantable dolor. El padecimiento azul cielo quiere ser ajeno a su cuerpo (se pierde en los sentidos más básicos, en tanteos a lo reconocible). Han dicho que el porvenir suele sentarse en una silla a fumar ~ todo lo que llega a enrolar. El ensimismado error perdura entre rupturas y un gran silencio. El error es no perdonar, talar mi propio árbol de sangre. Talante que desvirga retornos


parece

obedecer a la es poco para este

acaso vivir bajo la pasividad de una nube es augurio de cercana parca .

que

corriente peso pesar

la de mi es

[17]

sinrumbo

Me pesa en los hombros en la piel lo que nunca fue pero se dice hasta el hastĂ­o .

dar

capacidad con s o m b ra derrota


si se es

no es de decir para él o en mí la noción del reflejo recae en la penumbra acercar el espejo el ser desvive la idea de ser río cuando ha de ahogarse en gota de agua el Error necesita corroborar que sobre mi deseo solo ve un espectro de Hombre. conmigo la constante de quemaduras en piel lejana. Intocables, nos cancelamos fuera de la memoria tal vez el eco juega la inmediatez de su figuración en medir distancias. Amedrentar el pequeño baile, el himno sin cenizas, la resurrección de errores cometidos con-por la piel, los caballos que corren en tierras donde sucede todo, mis tentativas de reformar un hombre factible de mí han encontrado entre todo una fuga para volverme hambre reluciente en porvenir callado. la lucha conmigo es, al encuentro, perenne desdoblamiento, consumado en el centro de batallas vueltas escombros.


y este a un segundo que introduce la significancia de sentencia producida en la palabra primera en blanco sobre blanco de la cual solo quien escribió no notó en desvaríos perpetrados a conciencia una causa como motor de un sometimiento a decir algo que incluso el emisor de cualquier cosa pulida puede notar en su mera presencia de acontecimiento performance inmediato tentando una palabra por la piel que nos logra sin concluir en una definitoria razón de ser y de la causa se registra un indicio hacia lo que alguna vez se quiso discutir en el vacío .

[19]

sinrumbo

un verbo implica al otro


en lo ausente

en la entraĂąa

descubrĂ­

un

de la palabra

punto y aparte

delegando

mi partida al germen de mi

abandono

en escritura

yosmel araujo v. w.

al origen

[20]


me tuerzo como valiente ciudadano


de morir

recuerdo la bendición

escaseada ya

a espaldas

la tribulación

del sol

en porvenir

su nombre en incauto pacto es irrebatible

sombra

sometida al bélico orden de la sentencia medica

aún

implica

la excusa-memoria

transfiguración de Vacío en

perdona

quizás

esto

yosmel araujo v. w.

[22]


[23]

sinrumbo

a Dios la promesa de una infancia enjaulado en los quehaceres del alma A Dios transmutaciones de mentira hecha padre consignada en su papel de hechizo maligno A Dios travesía al encuentro del ruido primero A Dios A Dios la única lejanía el vivida en este país a la sombra la única huella del árbol por sí mismo es el destierro A Dios, A Dios el Hombre por la sangre que esconde en mí sangrando A Dios A Dios la inclusión la enfermedad de nuestras marañas mas no la locura en el taconeo entre los tantos de la hembra menor que fuimos A Dios en el ruido el sueño del asno A Dios el acto de limpiarnos las estaciones el alma por la raja que llegan sin suceder A Dios La casa que no es más que la posibilidad al ladrido final .1

La publicación original de este poema fue en el libro digital Horas de Extravío (Ediciones AWEN, 2020). 1


primera edición,

2020 Todos los Derechos Reservados Colección Arquíloco de Poesía, N° VI isbn:

979-8680001431

Sinrumbo ©Yosmel Araujo V. W. ©De esta edición: Ediciones Palíndromus Santa Ana de Coro, Venezuela Queda prohibida cualquier forma de reproducción, distribución o transformación de esta obra sin contar con la autorización de los titulares de la propiedad intelectual. diseño de colección

Jorge Morales Corona | Adolfo Fierro Zandón revisión de textos

Federico Zolá | Jorge Morales Corona coordinación editorial

Verónica Vidal tipografía

Reforma 1969/2018 by Pampatype / Universidad Nacional de Córdoba [AR]


Este libro se terminó de editar en el mes de agosto de 2020 en las instalaciones de Ediciones Palíndromus ubicadas en Santa Ana de Coro, Venezuela, con la imprecisión del rumbo puesto en palabras que terminaron renaciendo en el confín de una ciudad perdida en su génesis.


Yosmel Araujo (Los Teques, Miranda, 1996) Cursó estudios de Letras en la Universidad Católica Andrés Bello. Participó en el taller Poesía Silenciosa, Pintura que Habla II, dictado por Eleonora Requena. Mención honorífica en el Concurso Por una Venezuela Literaria (2017), finalista en la primera y tercera edición del Concurso Physis (2017 y 2020) y en el III Certamen de Poesía Venezolana Ecos de la Luz (2019). Maneja la cuenta en Instagram @perrovacio, donde trabaja la intervención de libros y presenta fragmentos en distintos materiales.

I S B N

9798680001431

E D I C I O N E S PALINDROMUS


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