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Parque Tecnol贸gico Universidad de Chile Historia del Espacio P煤blico en Santiago El Team Ten


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Editorial

Una vez más debo reconocer la dificultad que significa UnI¡ revista dedicada a las urbanizaciones que se están proyectando y construyendo hoy, especialmente en Santiago. Es paradójico o qrti:;fÍs no-, pero a la gran cantidad y tamaño de proyectos, realizdndose o en vías de iniciarse, se corresponde uno casi ausencia de especialistas dispuestos a escribir un ensayo crítico sobre ellos.

lsn números anteriores, ARQ 27, 35 Y 36, publicamos el proyecto de la ciudad de Curauma, de 3.600 ha en in zona de Placilla, Valparaiso; el anteproyecto de Pudabuei, la ciudad empresarial de Huecburaba e intervenciones en resorts que comprometen mucbns hectóreas de paisaje. Presentamos aqui, con cierto detalle, dos proyectos: el Parque Tecnológico de Lo Aguirre de la Universidad de Chile (ex parque público Caren) y el proycao de la ciudad de Pudabuel, limbos de más de 1.000 ha cada U110, contiguos en la C01/tU1Ia de Pudahuel: un rectángulo virtual de 4 x 5 km o, encarndndolo, ¿dos veces la comuna de Providencia? Si es el "net» urbanism" que se introduce silenciosamente en las decisiones de los proyectistas o si es algo mds gCTle1'al, pero mlÍJ "demodée" aún como el posmodern, es lo que en una visión '!nay superficial, casi de comprador medianamente culto, puedo decir. ¿Qué aportan a la arquitectura estos 7IIegaproyectos, cómo es realmente el diseño de sus calles, espaciospúblicos, ordenanzas, qué ideas manejan [uera de 2 Ó 3 lugflres comtrnes que el marketing destaca? o lo sé. Recuerdo, de otros proyectos urbanos publicados

Lo visita del arquitecto y urbanista español J1It11l Herreros, de Abalos y Herreros, a nuestro Escuela el año pasado y )'U explicacián del concurso para la remodelacion del área de Abandoibarrn en el centro de Bilbaa junto al Guggenheim, fue para algunos de nosotros, los lego.\",una ventana abierta fI un mundo de posibilidades fascinantes, de un real «nuevo urbanismo", un intento de responder; pero primero conocer, las necesidades de este desconocido habitante de la ciudad contempordnea que S01ll0S todos. A falta de criticos para las actuaciones contempordneasv pensando en posibles puntos de apoyo para rejlexionar boy sobre nuestro urbanismo, se traen dos articulas sobre el urbanismo de las décadas del 60 y 70: uno el urbanismo y la arquitectura del Team Ten y otros documentos del plan de la (;O!lMU (C01p01"ltcián de Mejoramiento Urbano) para el desarrollo de! centro oriente de Santiago, es decir, el actual p(n'que A.m 71Ca170 .y sus alrededores.

¡:.;¡ texto de Céline Desramé 170.1'bace ampliar nuestro acartonado concepto de espacio público y .fUS implicancias sociales y potiticas. Un recuerdo siempre renovado y también olvidado de la necesidad de otras disciplinas, sobre todo humanisras, para 710 terminar haciendo eSCénog'ra.f!fls en Jugar de un urbanismo desarrollado a partir de las necesidades ncttcales.

Nora l. Puhlicrdos

en

revista e:..\. ,\:092.

úirimamente',

foso circular que rodearla una Estación Central rcmodeladn, o las tumultuosas perspectivas pflra UJl nueoo /woyecto de la plaza de Ranmgllfl, m algo asi C01ll0 una seg;U71daposibilidad de derrota para ese j'flIIZrt;messorprendentes como WI profundo

11Igm:

P/~¡¿;jllll ;6: PÚ,. del Temu lh,. Rodrigo f>"'1"~de Arce

Monrserrat

Pn:'{il/H 41: Centro Oriente .\"cgiin//¡(;()/(fI./("

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Palmer Trias

P,lgillfl 62: Metrópolis. Jo,X" Gorreaud S., Jru'1,uri"r Cm"M(ld S.


Los ARQUITECTOS TENDEMOS, por un explicable hábito profesional, a ver la ciudad como un plano: un instrumento bidimensional asociado a un pensamiento estratégico, fuertemente abstracto. La portada de este número de ARQ, en cambio, muestra el skyline de Nueva York desde una ventana. La fotografía produce una curiosa proximidad entre las tazas de café y la lámpara, situados en primer plano, con los rascacielos del horizonte. Como si se tratara de objetos equivalentes dispuestos sobre la misma mesa. Ciudad es también ese espacio que transcurre entre las tazas ele café y los rascacielos. La cercanía y lejanía que media entre ambos y habla, con muda elocuencia, de una cierta cultura urbana.

Fernando Pérez Oyarzun

Una ciudad construída sobre arena 2

Aun ctt.rndo Londres l/O S('II desde bace .yo !ar,l!,·o tiempo ItI metrápolis más grt/71de del mundo, el/ti aún permanece anuo simbolo de lo que es una ciudad: algo tentaculary permanentemente inacabado, mezcla de

orden y

f1l7llFfjuitl,

flll

gip/fIlte.w)

donde se tlglolllcf'tl todo aquello qu(' los hombres lum producido ti lo largo de los siglos. lIlhTOCOS'IJlOS

Georges Perec,

Promenades dans Londres

1 Y 2.

Edificios de Santiago. Dibujos de Rafael Moya

ARQ40/11.98

Santiago parece haber pasado desde la simplicidad, y aun el encanto, de una capital de provincia a la complejidad problemática de una metrópolis, sin estar demasiado preparada para ello. Su población se ha multiplicado más de diez veces a lo largo del siglo y su superficie se ha expandido, de manera continua, sobre el valle. Ya es difícil, en rigor, hablar de una ciudad de Santiago. Son muchas ciudades que se aglomeran y entretejen, como en el Londres de Perec, pero sin ese sustrato que caracteriza a una auténtica metrópolis. A pesar de su extensión, Santiago carece de raíces, como sus antiguos edificios casi carecían de fundaciones. Si un enorme huracán se la llevara, volvería a aparecer la superficie del valle, sin huellas perceptibles de la ciudad que lo cubría. Junto con el cambio de siglo y de milenio, Santiago parece enfrentar una mutación profunda. Un cambio más brusco y tal vez más definitivo que los que ha enfrentado hasta ahora. Expansiones que toman la forma de operaciones inmobiliarias de una escala completamente nueva; propuestas para la construcción de autopistas urbanas; operaciones de demolición y reconstrucción de áreas relativamente centrales, son algunos de los fenómenos que definen la encrucijada histórica de la ciudad.


La discusión sobre la escala de crecimiento de la ciudad ocupó el centro de la discusión urbana durante los años setenta y ochenta. Luego de una crítica despiadada a los planes urbanos de los CIAM y de una visión también negativa de las intervenciones urbanas de la postguerra, pareció producirse un acuerdo en torno a que la lógica del crecimiento urbano exigía un desarrollo a partir de piezas pequeñas. Pensar grandes áreas urbanas, con la completitud y exhaustividad propia de un edificio, constituía un atentado contra el propio modo de ser urbano. Sin embargo, la lógica de los hechos urbanos no resulta siempre concordante con las ideas acerca de ellos. En abril de 1990 la Graduate School of Design de la Universidad de IIarvard organizó un simposium denominado Cbunging Sea/e: Recent Urban Projects. El master plan para King's Cross de Foster Associates, el World Financial Center en Battery Park, Nueva York, de Cesar Pelli, el barrio Chiado en Lisboa, de Alvaro Siza y el master plan para Canary Wharf de S.O.M. en Londres, fueron presentados y puestos en discusión. El tema de la gran escala volvía a hacerse presente.

La cuestión del crecimiento urbano parece ser un problema de múltiples aristas. Un comportamiento difícil de predecir. Wittgenstein sugirió que hay cuestiones que sólo pueden aspirar a ser clarificadas y que se resisten a un conocimiento analítico predictivo como aquel que es propio de la ciencia. En Santiago, la incorporación al radio urbano de un enorme número de hectáreas, en su zona norte, por parte de un Ministerio de la Vivienda defensor de la restricción del área urbana y de su densificación, demuestra, a lo menos, la complejidad del problema. Quizás, en vez de preguntarnos si crecemos o no crecemos, debamos preguntarnos cómo crecemos. De este modo lograríamos pensar la cuestión desde un punto de vista nuevo, en la que proyectos más específicos asumirían un rol de instrumento protagónico en la clarificación del problema. No es demasiado distinta la discusión en lo tocante al surgimiento de vías urbanas. Tal vez si desplazáramos la discusión del sí o el no, al dónde y cómo, haríamos avanzar una polémica que parece condenada a ser resuelta en la lógica del conflicto. En el centro de Boston se propone hundir una vía elevada que atravesaba el centro de la ciudad. En Barcelona se construye un anillo de circunvalación que, atravesando algunas de las áreas más delicadas del tejido urbano, consigue no solamente el consenso público, sino un cambio urbano de signo positivo para toda la ciudad. La pregunta fundamental es entonces cuáles son las condiciones bajo las cuales esas indispensables obras de infraestructura son capaces de constituirse en factor de calidad y no de deterioro urbano.

ARQ40J

Una ciudad

construida

sobre arena.

Fernando

Pérez

Oyarzun

Las grandes intervenciones urbanas hacen presente, casi inevitablemente y de manera más evidente, una cierta idea de ciudad. La Unidad Vecinal Portales a fines de los cincuenta; la Remodelación San Borja en los sesenta y el conjunto San Luis, a comienzos de los setenta, pusieron en juego una cierta idea de ciudad. A su modo lo hicieron también urbanizaciones como El Gol f o Jardín del Este. En el Santiago de hoy, la exploración utópica, en términos sociales o formales, parece haber sido reemplazada por una mezcla de escepticismo y realismo. El fururisrno mesiánico de entreguerras; el intento de crítica social de post guerra o aun la mirada al pasado de cierto urbanismo post de los setenta, parecen haber sido reemplazados por la venta inteligente de una suerte de mundo feliz; por la explotación publicitaria de la nostalgia. Las condiciones impuestas por la lógica económica que domina la enorme mayoría de las operaciones inmobiliarias actuales es frecuentemente mencionada como explicación de sus pobres resultados en términos arquitectónicos y urbanos. Se olvida, al razonar de este modo, que muchas de las obras que figuran en las historia de la arquitectura y el urbanismo son fruto de operaciones inmobiliarias que estuvieron, corno lo han estado siempre, presididas por una lógica económica. Es el caso del Rockefeller Center proyectado por Harrison en Nueva York, de los apartamentos de Mies van der Rohe en Chicago y aun de obras más antiguas como las operaciones de John Nash en torno a Regent's Park en Londres. Las dificultades para alcanzar una razonable calidad en nuestro entorno urbano hay que buscarlas entonces en otro lado: en la ausencia de una cultura urbana compartida por arquitectos y autoridades; por promotores y clientes. En la falta de ese secreto y tácito pacto acerca de lo que vale o no vale la pena. Sin esa cultura, que debería ser una preocupación muy central para arquitectos y escuelas de arquitectura, no existe el clima necesario para la producción de obras urbanas de calidad. La posibilidad de una enorme operación urbana en la que se demuelan los edificios de vivienda social que alcanzaron a ser construidos de la remodelación San Luis en Las Condes, para ser reemplazados por una nueva operación inmobiliaria, plantea cuestiones de fondo sobre la ciudad de hoy. El caso de la demolición de Pritt Igoe, exhibido durante los años 80 como imagen del derrumbe de la ciudad moderna, se ha hecho un recurso más o menos habitual en muchas ciudades del mundo. Las condiciones económicas y el valor del suelo urbano hacen que la dureza de la edificación haya dejado de ser un obstáculo para determinadas operaciones de renovación urbana. La cuestión propone múltiples flancos de reflexión. Uno de los más centrales tiene que ver con el carácter efímero que amenaza a la ciudad de hoy. Estábamos habituados a pensar que la calidad material de la fábrica urbana era garantía para su supervivencia. Si éste deja de ser un criterio, ¿hemos pensado cuánto durará lo que hoy construimos, con independencia de su altura o de su resistencia material? ¿Dónde se encuentra la calidad durable en la ciudad que construirnos? Es posible que, como dice Perec de Londres, la ciudad sea algo permanentemente inacabado, algo que está en permanente cambio. Pero en las grandes ciudades ese cambio continuo, ese construir permanente sobre lo construido ha ido produciendo un sustrato urbano de calidad con la dosis justa de orden y desorden. Juan Borchers solía definir arquitectura como aquello que dura de las obras ... ¿Qué es y qué será lo que dure de nuestras ciudades? Es una pregunta que deberíamos tratar de responder. Existe el peligro real de que estemos construyendo una enorme ciudad sobre la arena.

Fernando

Pérez Oyarzun

Arquitecto r.u.c., 1977. Doctor en Arquitectura ,·:rsAB, U. Politécnica de Barcelona 1981. Decano de lu Facultad de Arquitectura Artes de b P.U.<:'

y Bellas

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José Rosas Vera

testimonio • urbano

antia o I

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Seccional del Plan Araucano en el nuevo San Luis

FOTOCRAFiAS

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N.

ARQ40/11·98


bien, en 17Ú opinión !Jo)' ql!e distinguir primero lo que siempre es} nunca cambia, de lo que siempre está cnmbiando y 77'1117CCl es"

'P!U:.\'

Platon, Timeo

ita

EN 1993 EL CONCEJOMUNICIPAL de Las Condes liderado por el AJcalde Joaquín Lavín Infante asumió la tarea de dotar a la Comuna de un nuevo Plan Regulador. Este fue solicitado a la Facultad de Arquitectura y Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, cuyo equipo profesional me tocó dirigirlo Una de las decisiones de mayor trascendencia tomada, fue la propuesta de decretar zona de seccional al área designada Conjunto Habitacional San Luis, que había sido desarrollada entre 1970 y 1974 por el arquitecto Miguel Eyquern en la CORMU1y, propiciar que este polígono residencial quedara liberado al mercado inmobiliario. Ello significaba que en el mediano plazo 9,5 hás ocupadas por un conjunto habitacional conformado de bloques de cuatro pisos y áreas destinadas a esa población debían ser renovadas, previa su demolición. Hoy, el terreno indicado ha sido licitado por un grupo de privados y se encuentra en estudio por parte del equipo profesional URBE',su nuevo Plan Maestro. También han sido derribados los primeros bloques. Este artículo, en parte es una explicación, algo más pormenorizada, de los conceptos y razones que gravitaron para tomar esa decisión, y un reconocimiento algo tardío aunque siempre oportuno, a Miguel Eyquem y a la visión pública y urbanizadora que tuvo la CORMUen las ciudades chilenas.

de fin de siglo

ARQ40/Grandes

Urbanizaciones.

Santiago

Capital. testimonio

urbano de fin de siglo. José Rosas Vera

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Declaraciones iniciales

6

Siempre me han llamado la atención los anticuarios. También los "mercados persas", de "las pulgas" y los desvanes. Y aunque sea algo menos aparente, debo reconocer cierta atracción por los lugares de abandono que los ancianos fundan en los rincones. Más allá de reconocerles a estos lugares (o des lugares), un valor perturbador y de permanente desacomodo entre su condición y la situación de inmediatez desde la cual uno las observa, me parece que esas "colecciones", que en otro momento fueron lo cotidiano y doméstico, con el pasar del tiempo se convierten en borrosos testimonios de episodios notables y resumen grandes conceptos de la vida en que emergieron. Son una forma selectiva de conservación de fragmentos de la memoria social. Esta reflexión que hago, para el caso de los objetos, casi siempre la traslado a las ciudades, donde no siempre ocurre la justa valoración de sus inmuebles. Aunque en este nivel ya no se trate de un objeto, un elemental utensilio, o un mueble, debo reconocer que al igual que estas piezas, en la ciudad asistimos a la continua desaparición de lugares y acelerada pérdida de edificios, En sólo pocos años podernos comprobar que nuestras ciudades registran auténticas epidemias de olviuo. Un día de éstos, en el siglo venidero, encontraremos, aliado de un sofá desvencijado: las Ramblas de Barcelona, las callecitas de Buenos Aires o la Plaza de San Marcos. Sin pecar de nostálgico, pues este proceso incesante ha ocurrido siempre, el principal interés no es detener la desaparición de un lugar, que cae frecuentemente por el embate de una nueva forma que la reemplaza. Interesa, por el contrario, un registro de las anulaciones en que se encuentran distintas piezas y fragmentos de la ciudad, antes de su total desaparición. En efecto, el paisaje urbano no ofrece descanso. Santiago, al igual que otras metrópolis es un mar de episodios; muchos desordenados y no siempre consistentes, que se suceden sin tregua. No obstante, en la urbanística lo que está hecho en el cuerpo de la ciudad no es una contingencia, es simplemente una necesidad de interacción de la sociedad en un entorno que a veces emerge como una rica e intrincada historia de sus habitantes. Son los cauces que nos vinculan con tiempos pasados y las pistas o hilo argumental que tenemos para avizorar un futuro más rico. Por eso tenemos en esta disciplina que referirnos inevitablemente a lo físico y lo material, y por lo frágil de éste, obligados a preservar su recuerdo, aunque sea a través de cartografías, relevamientos y testimonios literarios. Dar continuidad a los valores que subyacen en la forma y desarrollos de un determinado territorio de la ciudad es un imperativo categórico, frente al cambio incesante. Es una buena manera de poner de manifiesto el carácter complejo del paisaje urbano, y reconocer dentro de éste que los más simples y anónimos edificios, calles y parcelas son el punto de referencia de nuevos territorios y el medio para generar organizaciones flexibles e inimaginables morfologías urbanas. Santiago no escapa a estas consideraciones. Sin embargo, con ella tenemos una asignatura pendiente: el conjunto habitacional San Luis, entre la Revolución Socialista de los setenta yel Libre Mercado de los noventa. En la historia moderna de la forma y evolución del territorio urbano, que tan fácilmente designamos con el nombre de Santiago, creo necesario dar una segunda mirada, más madura y desapasionada a ciertos momentos y personajes que promovieron un urbanismo, que requiere, hoy más que nunca, ser tomado en cuenta. Quizás por ello, resulta pertinente en el actual debate sobre las tácticas para conseguir estadios superiores de calidad en el campo de los proyectos urbanos, reestablecer una cierta consideración a unas conceprualizaciones y realizaciones, que hasta hace poco, eran consideradas utopías o equivocaciones derivadas del Movimiento Moderno. Incluso más,frente a las aceleradas modificaciones que

se vienen produciendo sobre el paisaje y el territorio, derivadas de la extensión de un modelo de economía de mercado y una sociedad crecienternente globalizada, resulta cada vez más necesario-frente a las desapariciones de los lugares y de las ideas que ellos conllevan-seleccionar ciertos episodios que explican nuestra particular historia social y cultural. Es el caso del polígono denominado conjunto habitacional Parque San Luis. Ubicado en la comuna de Las Condes, y fragmentariamente construido en 9,5 hás, fue inicialmente proyectado en el paño de terreno comprendido por la Avenida Kennedy, Nuestra Señora del Rosario, Los Militares y Alonso de Córdova. Este caso, como se mencionó, está indisolublemente referido al plan maestro que en su oportunidad liderara Miguel Eyquem en el ámbito de administración pública de la C:ORMU. Con el paso del tiempo, el conjunto San Luis -al igual que lo ocurrido en el Centro de Santiago adscrito a la persona de Karl Brunner, el Jardín del Este y el pie de monte a Emilio Duhart, el conjunto de las Torres San Borja a jairne Bellalta, la Nueva Providencia a Germán Bannen y la gran vialidad de Santiago a Juan Parrochia- emerge como un episodio notable de la historia urbana de Santiago. En efecto San Luis, desde el momento histórico en que se concibió, tuvo como derrotero ser un ambicioso proyecto y sin lugar a dudas una visión desarrollista de gran escala. Gran escala no tan sólo por el tamaño del terreno a ocupar y por la dimensión que la operación urbanístico-arquitectónica exigía, sino por la decisión inicial de apostar a una inserción y rol metropolitano dentro de una comuna que en ese momento era bastante periférica y ausente de cualquier indicación de futura centralidad. Si observamos con cierta detención el plan maestro resumido en la planta general de urbanismo, no caben dudas que estamos frente a lo que hoy día definiríamos como un megaproyecto. Sin embargo es necesaria una precisión, atingente al tema de la gran escala (que en la actualidad gracias a Koolhaas utilizamos cotidianamente). Independiente de las circunstancias políticas en que se originó la propuesta, resulta evidente, en una primera lectura, concluir que el San Luis de Miguel Eyquem es un megaproyecto en sintonía con una utopía de las vanguardias arquitectónicas de la cual históricamente forma parte. Claramente en relación a sus circunstancias históricas es un proyecto moderno y una operación derivada de los ideales corbusianos y presupuestos internacionales de los C.l.A.M., pero en estricto rigor tiene una lógica formal y funcional originada en una comprensión de la naturaleza geográfica del Gran Santiago. Más allá de todas las consideraciones de forma, la necesidad de diálogo entre el soporte territorial y la propuesta a insertar que nos describe Eyquern en sus bocetos y memoria, se convierten en testimonio de una cierta inflexión y adaptación en clave local de las ideas matrices del urbanismo moderno. Podríamos hablar incluso que la visión pública que la CORMU introdujo en las acciones de transformaciones urbanas de muchas ciudades chilenas, tuvo un marcado carácter de transposición y reinterpretación, Aún más, a pesar de las dimensiones que conlleva la operación, la gran escala del proyecto se explica en el macropaisaje que la contiene. Eyquem convierte esta situación en la clave explicativa de todo el conjunto habitacional, poniendo al servicio del proyecto arquitectónico general unas magnitudes que no responden principalmente a decisiones de forma y tamaño o a ideologías, sino a unas exactas observaciones del territorio en que encaja. Un claro ejemplo de ello es la propuesta de edificios en terraza, que apuntan a la idea de resolver un tipo edificatorio, que simultanee la gran escala del valle y la menor de la urbanización. Para su autor, qué dudas caben de la necesidad de concebir el futuro de Santiago y de "la empresa urbanizadora moderna", desde una estrategia global y no desde una sumatoria de respuestas particulares. Pareciera emular a Le Corbusier en su épico viaje a Sudarnérica", en que desde lo alto la ciudad de Santiago (al respecto ver sus dibujos), aparece como un mediano objeto arquitectó-


nico en relación a la fuerza y escala de su paisaje. La presencia de estas magnitudes del territorio en la génesis de esta propuesta son, a mi juicio, los signos de identidad en que se reconocen las arquitecturas y las decisiones de sus infraestructuras. La gran escala de la que hablamos está referida a unas relaciones de conformidad y ajuste entre el micropaisaje del paño elegido y elmacropaisaje del valle santiaguino. ni como su propio autor lo describe en "Santiago Ciudad Capital" desde Santiago centro hasta sus márgenes y más allá en sus prolongaciones, sea en sus instalaciones industriales o en las rutas de unión con el territorio o el océano siempre estará presente esta vocación de ciudad valle Capital de montañas" 5. No obstante ello, y quizás por lo fragmentaria que resultó la operación de San Luis y el momento histórico conflictivo en que éste se llevó a cabo, terminamos acostumbrándonos a centrar nuestra atención en la ciudad central y compacta, desdibujada en sus realidades periféricas; perdiéndole la pista a esta proposición. Recordemos que este conjunto durante el Gobierno de la Unidad Popular se constituyó en un emblema político, dada la localización de familias de estratos bajos en el corazón de un . distrito residencial de la alta burguesía. Sin embargo, la construcción de la historia tiene algo de pendular, y cada cierto tiempo se reinstauran miradas que nos devuelven unas lecturas más maduras. De hecho en 1993 (veinte años después de la caída del Gobierno de S. Allende, promotor y gestor de la operación San Luis), la I.M. de Las Condes y la Facultad de Arquitectura y Bellas Artes de la r.u.c., firmaron un convenio de asesoría técnica y profesional para la confección de la imagen líder y lineamientos generales y específicos, capaces de guiar los desarrollos futuros de dicha comuna. La propuesta" apostó a la imperiosa necesidad de salto de escala de su estructura urbana, y al reconocimiento de una complejidad de nivel metropolitano, intercomunal y comunal de barrios, que simultáneamente coexistían. Aceptar esta realidad como producto de un rápido y acelerado proceso de madurez de la fábrica urbana en Las Condes y, como consecuencia de un nuevo tamaño de la ciudad de Santiago que complejizó sus roles, permitió por una parte una mirada nueva a un territorio periférico, así corno por otra parte una cierta desmitificación de nuestra capital como estructura radioconcéntrica. También, por qué no decirlo, volvió a colocar en el centro de la exploración urbana al conjunto habitacional San Luis, que al igual que un objeto en una tienda de antigüedades emergía como tema de interés. ¿En qué sentido, veinte años después -aún con la inercia del posrnodernismo- la fuerza de las ideas de Eyquem podía contribuir a proyectar el espacio urbano de Las Condes en el Gran Santiago? ¿Por qué se produjo una situación de discontinuidad en la tendencia natural e histórica de una ciudad claramente lineal de dirección orienteponiente y norte-sur, ya anticipada en las propuestas de Parrochia yel mismo Eyquem? A mi entender, esta noción de ciudad, cuya t1gura gruesamente se resumió en el PR1S de 1960, y sobre la que se insiste en el PRMS de 1994, a pesar del desdibujamiento producido con el decreto ley 4207 camufló durante bastante tiempo el encaje de esta comuna en la lógica urbana de la metrópolis y en la verdadera naturaleza de sus crecimientos. Me atrevería a afirmar que incluso desdibujó la concepción inicial de Eyquern sobre el paño de San Luis y postergó la gravitación del eje Kennedy dentro de la tendencia natural e histórica que Santiago venía perfilando en el sentido océano-cordillera. También habría que considerar que gravitó fuertemente en su marginación, el trasfondo ideológico y político registrado antes y después del golpe militar de 1973. Sin embargo, más fuerte que lo antes mencionado resultó ser la voluntad figurativa y conceptual de dotar a la ciudad de Santiago de un esquema radioconcéntrico. Efectivamente se asignó ,11 Centro la primacía al interior de la ciudad, y se relativizó el peso y la gravedad de otras áreas de centralidad, confinándola como subcen-

ARQ40/Grandes

Urbanizaciones.

Santiago

Capital,

testimonio

tros. Quedó en el olvido, enmascarada en una figura, esa profética observación de Eyquem que nos señalaba: "presencia de lo simultáneo, circular; transcurrir de la extensión lineal como la sección única de una forma. Ciudad fundada ante la presencia de sus propios límites" s. Hoy, con cierta perspectiva podemos afirmar que no era nada de casual situar esta operación de gran escala en un área donde comparecían el sistema anular Vespucio, la Av. Kennedy y una distancia relativamente próxima a Apoquindo, el eje natural por donde la Alameda se extendía. Si bien Eyquem no desconocía el peso de la condición anular de A.Vespucio, ésta es entendida más allá de su forma, como parte constituyente de una articulación de infraestructuras que son en el oriente el tejido t1broso de tres líneas claves del Gran Santiago. No obstante ello y contrariamente a esta lógica, el PR1S forzó y privilegió unas expectativas de homogeneidad y simetría que en lo formal apuntaron a una idea de equilibrio, continuidad y armonía, ya una cierta gradiente de intensidades y densidades de uso desde el centro a las periferias. Más que un distrito con un enorme potencial de configurarse en articulador urbano, San Luis fue tratado como un área periférica equivalente a otras tantas situaciones de pafios localizados en el anillo. Sin embargo, es de todos conocido que un supuesto de estabilidad y equilibrio en un Santiago urbano de escala y tamaño metropolitano resultaba discordante con la realidad de los hechos. Más temprano que tarde se terminaría por imponer las tendencias naturales e históricas, a las esquematizaciones forzadas formalmente. Es más, Santiago en los noventa, al igual que todas las metrópolis, era cada vez más un sistema fragmentado, inestable y flexible, que escapaba de los controles compositivos y las secuencias espaciales compuestas. De hecho, incluso las periferias en este esquema radioconcéntrico se constituyen en una vasta zona perirnetral de leyes abiertas y muy diferenciadas por su entorno geográfico. Por otra parte, estas periferias por evolución son diversas y tienen diversos grados de centralidad. El espacio, otrora rural, aparece en unas zonas urbanizado, y en otras escasamente parcelado y sin relaciones homogéneas con la organización existente. San Luis en este contexto resultaba ser un pafio excepcional. Articulaba por una parte tres escalas de ciudad, así como por otra imbricaba dentro del tejido fibroso de sus infraestructuras el sistema anular norte sur y el lineal oriente poniente que subrepticiamente ya se había desfasado de Apoquindo a la Kennedy". El hecho de que en San Luis, desde sus orígenes, las infraestructuras circulatorias sean los elementos estructuradores de esta nueva región y las potenciadoras de unos suelos periféricos diferenciados por las fuerzas de mercado como lugares de nueva centralidad, era más que suficiente para reforzar allí el nuevo centro de la Comuna. Para el nuevo Plan Regulador de Las Condes este distrito aparecía con una destacada fuerza tanto por las dimensiones de unas grandes franjas de terreno como por la coexistencia de cuatro ejes viales oriente-poniente de gran escala, a saber: Av. Kennedy, Av. Cerro Colorado, Av. Presidente Riesco y Av. Los Militares, todas conectadas a la vialidad anular de A.Vespucio. Santiago, visto a la luz de estas reflexiones, apareció como un entramado de equipamientos urbanísticos, con límites violentos en su interior y donde el territorio era más bien mixto. La ciudad se perfilaba más con una lógica lineal y discontinua de sentido norte-sur y oriente-poniente que radial y concéntrica. La comprobación más evidente de ello era la construcción y consolidación moderna de Santiago a partir de cuatro episodios urbanos notables que se suceden en una misma dirección, a saber: el Centro de la ciudad replanteado a partir de Karl Brunner; la construcción de la Nueva Providencia liderada por Germán Bannen, la configuración de Av. Apoquindo propiciada por el plan de Eugenio Ringeling y la vialidad estrucrurante en el sector oriente impulsada por Juan Parrochia.

urbano de fin de siglo. José Rosas Vera

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A esta sucesión de hechos urbanos sólo había que agregarle la construcción del Metro y la propuesta de la Costanera Norte en este final de siglo, para completar su tendencia. Baste con recordar lo profético de la argumentación de Eyquem: "Cuando estos conceptos se esquematizan sobre un plano pareciera que estuvieran dados porque de hecho allí se hallaban primitivamente con el lugar. Es el desarrollo sin visión de la ciudad lo que va progresivamente destruyendo esta claridad, con la arquitectura parcializante, ignorante del lugar y su verdadero significado" 9. A más de veinte años de su formulación, la fuerza de su argumentación emergía como la pista más importante en la Nueva Las Condes. El desafío proyecrual en la comuna era soportar una contradicción inherente a su naturaleza, a saber: acoger simultáneamente los roles metropolitano, intercornunal y comunal en su propio territorio, sin perder su identidad ni transgredir del todo la gravitación y peso del instrumento de planificación que había sido el P.R.I.S. Sin saberlo conscientemente, todo el equipo intuía que ello en la

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ciudad equivalía al ADl\: en el cuerpo humano, vale decir, una matriz genética que era el sustrato de las posibilidades futuras de evolución. Seguir esa intuición sin lugar a dudas fue clave en la estrategia elegida y en la imagen líder que se perfiló de San Luis en ésta segunda Universidad nos tocó realizar. Una tercera generación de proyectos urbanos La Avenida Kennedy como hilo argumental

mirada

en la nueva historia

que como

de

San Luis. La propuesta urbana a que apostó el Plan Regulador se originó en la idea de diferenciación de espacios de la Comuna según la vocación de sus rnacrozonas. Esta propuesta se resumió en: 1. Fortalecimiento del borde sur de la comuna 11.

Creación

de una ciudad

residencial

suburbana

mediante

su densificación.

en la zona de expansión

hacia la cordillera. 111. Construcción de las puertas de acceso en el borde poniente y IV. Creación de un centro macro de nivel metropolitano en torno a la Av. Kennedy, liberando el área de San Luis al mercado inmobiliario. Esta propuesta fue estudiada y analizada por el equipo técnico

y político

municipal, y sometido a consideración de los vecinos mediante plebiscito. Se trató de una experiencia innovadora, donde simultáneamente con formular nuevas normas de resguardo a los barrios y vecinos, se liberaron mecanismos y zonas donde densificar y construir en altura. La descomposición de estos suelos del territorio de Las Condes se originó básicamente a partir de reconocer los diferenciales de infraestructura urbana. Infraestructuras urbanas, específicamente referidas al tema de las autopistas y vialidad estrucrurante y su situación al interior de las zonas que la ciudad de Las Condes presentaba como mosaico. La vialidad estructuran te se constituyó en el elemento clarificador del rol metropolitano y diferenciador de sus áreas residenciales. De hecho, con más fuerza en los noventa las situaciones contemporáneas de metrópolis que la comuna de Las Condes ofertaba a escala del Gran Santiago estaban asociadas a las autopistas, y específicamente a la Av. Kennedy. En este caso particular como señala N.Ventura, "la autopista en su concepción esencial tiene una relación enteramente nueva con la ciudad; su mono funcionalidad y naturaleza especializada se transforman en una característica física de la región" 10. A mi entender, tanto en la propuesta de Parrochia, como en la de Eyquern, la necesidad de explorar los destinos futuros de Santiago desde estrategias globales, privilegió unas infraestructuras independientes de la edificación, que en definitiva permitió la apermra a la escala grande como campo de investigación y propuesta. Para el equipo que me tocó dirigir, ello también se constituyó en un norte. Así el objeto "autopista", reconocido en los setenta en la vialidad anular de A.Vespucio y en la extensión oriente de

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la Av. Kennedy, volvió a emerger como un dispositivo estrucrurante del tejido urbano, aunque paradojalmente por la escala y dimensiones de la futura operación de seccional, ahora tendría un enorme impacto en los márgenes de las áreas afectadas. Efectivamente, las áreas interferidas serían difíciles de manejar con proyectos de pequeña escala e inversión, y los espacios intersticiales entre las edificaciones nuevas ahora aparecen como protagonistas en la escena urbana, dado su alto valor como suelo. En el caso de San Luis, la naturaleza de este nuevo territorio promovido por un seccional que abría zonas de edificación en altura, adscrito a unas vías desplazadoras, permitía instalarse en esa paradoja. Esa dialéctica puede explicarse por la necesaria interacción entre las infraestructuras de transporte, y los nuevos usos del suelo o desarrollos inmobiliarios de gran formato bajo leyes de mercado. Además en el nuevo Plan Regulador de Las Condes, era más que evidente que donde estaba la mejor infraestructura viaria de conexión con Providencia y el centro de la ciudad, se desarrollarían Jos usos de suelo de nivel metropolitano. Sin embargo, todos sabíamos que el privilegio de la velocidad en los flujos -que disminuye los tiempos y costos- implicaba minimizar los contactos y relaciones funcionales con los perímetros, a no ser que desde los inicios estas franjas de suelo se vincularan con estas vías a escala de Santiago. Ahora sí era inevitable la gran escala. En ese contexto se quizo evitar el hecho que de la propuesta general de la CORMU, sólo se realizaran 9,5 has, concentradas al interior del paño elegido, y que contribuyeron al aislamiento y obsolescencia del mencionado conjunto habitacional. En cierto sentido se apostó por trabajar las líneas directrices del proyecto de Eyquern, que se vinculaban de hecho a las cuatro vías expresas, todas paralelas entre sí y lideradas por la Av. Kennedy. Sin pretenderlo, procedíamos a actualizar a Kevin Lynch 11, quien coincidiendo con Eyquem, nos señalaba a manera de intuición, que las nuevas autopistas o vías expresas de la ciudad contemporánea "podrían llegar a ser uno de los mejores medios para reestablecer la coherencia y el orden de la nueva escala metropolitana". ¿Esa era la clave para entender lo que el autor de San Luis, designaba como empresa urbanizadora en la ciudad moderna? Obviamente que ya en esa fecha, y a pesar de la paradoja mencionada, se visualizaba un cierto potencial de la autopista en la dimensión estructural de la metrópolis y de Las Condes. Al parecer, también en los setenta y por encima de las dificultades, se confiaba en una capacidad de estas infraestructuras por hacer transparente la situación urbana contemporánea desde la condición de estar en permanente movimiento. El leit motiu que la ciudad moderna acuñó -de los que no eran ajenos ni Eyquern ni Parrochiatanto en respuesta a sus crecimientos hacia las periferias, cuanto en los esfuerzos por revitalizar sus lugares centrales, se centró en los sistemas de transporte y circulación, y en el protagonismo de la motorización privada como medio de desplazamiento. Parecía previsible que las carreteras originaran nuevos territorios de carácter intrametropolitanos, asociados e integrados a estaciones multirnodales de transportes, parques y equipamientos públicos, áreas residenciales e industriales, y renovación de terrenos eriazos. A mi juicio y aunque no hayan sido declarados, desde sus inicios San Luis no estuvo ajeno a esos conceptos. También en ese heroico período el interés por estos nuevos programas y sus potenciales como forrnalizadores de nuevos paisajes artificiales insinuaba derroteros de enormes perspectivas. Nuevamente el temario de la "gran escala" resultó determinante de la estructura urbana, y un detonante del cambio de dimensión en Las Condes en este último cuarto de siglo xx, en el que la compleja relación entre construcción, infraestructuras y paisaje metropolitano se revelarían definitivamente como inevitables configuraciones lineales. No obstante, como es sabido, una virulenta reacción a estos sistemas de movimiento, que con justificadas razones durante los ochenta emergieron


en defensa de la calle y la pequeña escala, sumieron a estas obras de gran formato en un cierto desprestigio. De paso, las expectativas urbanas de sus áreas adyacentes quedaron postergadas y en un cierto letargo. Para el caso de San Luis, al mismo tiempo que la convulsión política ocasionaba severos daños a la evolución del conjunto, la propia pérdida de coherencia y calidad de vida en las zonas internas, constituidas más por fragmentos y márgenes intersticiales sin relaciones con la organización existente, cancelaba los futuros promisorios que otrora había promovido el urbanismo moderno de Eyquern. Así, una primera generación de proyectos urbanos detenía su desarrollo. Sin lugar a dudas en esta lógica del menosprecio se asumió unas lógicas proyecruales, que postergaron por cierto tiempo una discusión más profunda del valor de estas piezas en el desarrollo oriente de la ciudad moderna. Qué dudas caben que contribuyeron a ello unos resultados físicos, generalmente llenos de dificultades, cuando no exentos de belleza y urbanidad. Es más, a pesar que en la comuna estas operaciones urbanas estaban en unas posiciones estratégicas, por su naturaleza y carácter tenían la particularidad de configurar lugares sin destinos claros, separadores del tejido urbano y sin mayor identidad. La relación ciudad-territorio, que en los sesenta estuvo centrada en una operación de estructuras y sistemas de movimiento, protagonizó un claro y radical desplazamiento hacia una atención pormenorizada de la escala intermedia, articulación de piezas y sutura de tejidos o fragmentos discontinuos. Aparecían en escena una segunda generación de propuestas de ciudad y espacios urbanos. En esta línea podemos mencionar la construcción del Parque Araucano y la consolidación del borde sur de la Av. Kennedy, con la adición de una serie de obras, entre las que destacan el Mal! Parque Arauco y una serie de nuevos conjuntos residenciales. Se reurbanizaba el territorio adyacente a la autopista, y se intentaba dotar de un cierto equipamiento más acorde con la dimensión geográfica de esta arquitectura viaria. No obstante la polarización entre un momento y otro de la cultura urbanística, estas oposiciones vistas con cierta distancia no son sino la faz y contra faz de un único proceso incremental de construcción urbana. La relación entre tamaño y metrópolis pareciera ser algo en común a estas acciones realizadas en épocas tan distintas. Sin embargo, la escala del territorio físico a intervenir aún parecía ex.igir un equivalente territorio teórico a conceprualizar, cuestión que por madurez y desarrollo de la cultura urbanística en los setenta y ochenta no fue posible. Una tercera generación de proyectos urbanos, al decir de URBE, parecía imprescindible y la consecuencia lógica de una evolución del paño desde una condición elemental a una más compleja. En este contexto y aun cuando todavía no se tenga una imagen final de la propuesta, ni la conclusión de un Plan Maestro o Seccional que establezca las condiciones definitivas, me ha parecido pertinente indicar las ideas sobre las que el equipo de arquitectos actualmente trabaja. Este, consciente de su responsabilidad pública, ha concentrado su esfuerzo en la creación de un distrito de alta centralidad, cuyo Plan Maestro permita que coexistan servicios metropolitanos y residenciales, preservando la unidad del conjunto, no obstante el plan de gestión sea por partes. Se aspira a que sea un sistema urbano articulado en sentido norte-sur, que atraviese las distintas fajas de suelo oriente-poniente y las interconecte. El equipo consultor captó estructuralmente el valor de esta pieza de suelo en su triple encaje con las infraestructuras circulatorias. En esta nueva dimensión de la estructura urbana reaparece como elemento unificador el Parque Araucano, quien deberá contribuir con la propuesta cediendo su cerco de hermeticidad y aislamiento, en beneficio del conjunto. En efecto, esta importante obra paisajista de la arquitecta Marta Viveros y equipo, es en términos de dimensiones más grande que el Parque Forestal y \'1 Quinta Normal, y la mitad del tamaño del Parque Intercornunal de La Reina. Si a

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Urbanizaciones.

Santiago

Capital, testimonio

ello le agregamos que la operación del nuevo San Luis equivale a la zona comprendida entre la Biblioteca Nacional y el Paseo Ahumada, entre la Alameda por el sur y Agustinas por el norte (que representan a un importante fragmento del centro de Santiago), no caben dudas de la importancia que tiene la articulación e interconexión entre San Luis y el Parque Araucano. La mejor imagen que uno tiene, guardando la distancia con el caso, es la relación del Central Park de Nueva York y las manzanas bloques de sus perímetros, cuyas calles incluso lo traspasan vehicularmente. En esta idea de inserción urbana, se aspira a una relación entre las infraestructuras y una alta calidad de vida tanto en sus espacios públicos como en la unión entre sus partes. Aun cuando el proyecto en estudio, por seccional no modifica el trazado de calles existentes, sin embargo reforrnula la red de conectividad peatonal y los espacios privados de uso público. La nueva San Luis intenta como dimensión metropolitana, glorificarse en sus halles urbanos y disminuir el protagonismo de los edificios. Desde esta perspectiva, se está proponiendo una importante modificación normativa, la que sin disminuir las constructibilidades y alturas que permiten el liderazgo de Las Condes en el mercado inmobiliario, estimulen la configuración del espacio urbano por sobre el protagonismo y estelaridad del edificio. La estrategia se concentra en la configuración de cuatro manzanas que actúan como el lugar de mayor centralidad del conjunto, apostando a crear un cierto espesor en las fajas y disolver la tendencia a colocar edificios en primera y segunda fila. Todo ello relacionado con otro conjunto de manzanas soporte que terminan por ocupar la totalidad de las hectáreas licitadas, las que se integran por un sistema de conectividad interna obligatoria. Este sistema debe preservar una calidad de integración, a pesar de saberse de antemano que sus unidades se resolverán por manos y tiempos de ejecución diferentes. Así, y a modo de conclusión, ojalá en la historia de San Luis, éste sea uno de los grandes proyectos con que se inicia el siglo XXI. Todos tenemos los dedos cruzados, porque a todos el futuro de esta ciudad nos importa. Como señala Paul Ricoeur, "El otro espera de mí que yo cumpla con mi promesa. Uno le promete a alguien que no es solamente un testigo, sino tambien un beneficiario".

José ROS:1S Vera Arquitecto P.U.c. 1976. Doctor en Arquitectura ETSAB, O. Politécnica de Barcelon. 1'.186. Director

Escuela de Arquirecrura

proyectos urbanos, y entre Otros es liderado por los arquitectos Félix De Arucsri, Lioru Haymann y Pablo jordan. +. Le Corbusicr, "Prccisions".

I>.U.C.

5. Eyqucm, Miguel. "Santiago Ciu(bci C:1pit:11", memoria facilitada por Editor;::ll AR<J.

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l. Phm Regulador de Las Condes. Convenio de Colaboración 1. Municipalidad de Las Condes y "'.1\.1\.11. de la r.u.c. de Chile. Informe y Propuesta Final. Dirección de Proyectos e lnvcsrigacioncs. S:H1tl:lgo,Julio 199.). "lhmhién en revista EURE., vol. XIX julio 1<)<)3,'?'\..57.LE.U.; 2.

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urbano de fin de siglo, José Rosas Vera

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de

Mig·uel. 01'. cit. Miguel. Op, cit. N. "El espacio en movimiento: e inrcgr.ición. Reviso C •.isabella

553-554.1989. 11. Lynch, Kevin. "The vicw from rhc Ruad". Prcss.1 '.171.

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Urbanizaciones.

Dossier fotográfico:

la Dehesa. Huechuraba

y Colina.

Fotografía

aérea Gustavo latorre

N.


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Urbanizaciones.

Dossier fotográfico:

la Dehesa. Huecburaba

V

Colina. fotografía

aérea Gustavo Latorre N.


Iosep Parcerisa Bundó

CREOQUEDEBOEMPEZAR este comentario sobre el proyecto de loteo Núcleo Empresarial Aeroportuario advirtiendo que no sería correcto de mi parte un juicio global sin conocer el lugar. Ciertamente algunos apreciamos las aproximaciones primitivas, casi táctiles: caminar, husmear, sentirlo en la piel y los zapatos para poder capturar y poder recordarlo mientras se está pendiente de tantas otras cosas que acompañan el oficio de arquitecto en el urbanismo. Para evitar que hagan mella las largas jornadas en las que se elabora la arquitectura en los papeles (o en la pantalla) y el sitio no se vuelva demasiado abstracto, geométrico, lejano y aséptico. También para hablar a fondo sobre los trabajos de los demás creo que debe hacerse lo mismo. Yo no conozco Lo Prado Abajo, ni el Río Viejo, ni la avda, La Higuera y los racimos de cuadras y calles que

14

lindarán con el loteo, ni ese estadio municipal junto al cementerio. Apenas sí puedo imaginar el antiguo camino a la ciudad por esa calle San Pablo, cargada de recuerdos, o las ciénagas junto al canal Yungay en los escritos de Ricardo Astaburuaga, o el paisaje desde las carreteras que conducen al aeropuerto o a Valparaíso. Pero es muy poco. Por lo tanto creo que no soy la persona adecuada para hacer lo que se debiera, es decir tratar de reconocer en esta enorme operación que en seis fases propone urbanizar más de 1.000 has, los méritos y los interrogantes en relación con los compromisos de todo acto urbanístico. Estos empiezan con el relieve, es decir con el rastro de la naturaleza, siguen con los asentamientos vecinos y alcanzan su mayor calado preguntándose por los efectos futuros.

Reflexiones sobre el proyecto de la

Ciudad Pudahuel

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Puestas así las cosas me voy a limitar a un comentario de los dibujos y otros documentos que me facilitaste' cuando nos vimos en Barcelona, pensando sólo a partir de lo que la ordenación en sí misma anticipa y manifiesta. La visión de las plantas generales, bien sea la de la fase I a como la entera, cuyas diferencias no afectan a la unidad de concepción, se caracterizan por ofrecer una imagen nítida que la da el conjunto de avenidas, plazas, glorietas, calles y demás aparatos del ornato público, todo él adscrito a manualística bien conocida. El proyectista se ha preocupado por atender a la jerarquía de estos elementos y al equilibrio en su distribución, seguramente buscando los efectos benéficos a lo largo y ancho del territorio en el que se interviene. Sin embargo esa idea de jerarquía no se produce respecto a un trazado ortogonal de calles rectas con una directriz maestra, sino con una combinación más variada. Tampoco se manejan calles rectas y calles curvas como se ha venido practicando en tantos loteos desde los orígenes de la ciudad jardín inglesa. En Pudahuel todas las calles y avenidas que se proyectan son ,1 la vez rectilíneas y torcidas. Las grandes avenidas, con la sola excepción de la que enfila el aeropuerto, sufren un quiebre en uno u otro instante de su recorrido. Las avenidas actúan de trazas maestras para la sucesiva descomposición de calles y cuadras próximas de modo que sus quiebres resuenan en los demás trazados menores. La ortogonalidad basada en una orientación controla un territorio finito cuyo límite es el lugar de encuentro con las cuadrículas vecinas, a su vez referidas a otras trazas. En estos lugares, baricéntricos respecto a las avenidas, aparecen las cuadras deformes que pueden leerse también como los polígonos irregulares que se encargan de deglutir (¿armonizarP) las diferencias. Este mecanismo de proyectación se extiende a las 1.000 hás, con la salvedad de las grandes arterias preexistentes: A. Vespucio, nuevo acceso al aeropuerto y ruta a Valparaíso, y de los lindes del río Mapocho, que coincide con los límites de la operación, que se tratan como piezas "protegidas" con una banda libre o verde siguiendo los cánones tradicionales de la urbanística del zoning. La idea de conjuntos de cuadras de tamaño discreto, ensambladas con otras poligonales-bisagra, protegidos de las grandes arterias, pero también del río, se refleja igualmente en el proyecto de trazado de las avenidas que son finitas, coronadas al interno del leteo; protegidas y de espaldas a los territorios colindantes. Pudiera pensarse que, como contrapunto al repliegue interior (común a los llamados "resorts" y a tantos y tantos conjuntos habitacionales "exclusivos"), el proyectista aspira a un entendimiento más unitario de su loteo por el modo cómo enfatiza el crucero entre el gran eje aeroportuario y la Avda. que denomina Los Maitenes (que repropone en parte la traza del camino Lo Prado Abajo). Pero no deja de ser un efecto barroquizante (a la manera de la plaza Villena de Palerrno, o si se quiere del Oxford Circus de Londres) cuyos efectos territoriales no alcanzan la profundidad que se merecerían. Esto explica, por ejemplo, que los planos específicos de la fase primera se orienten con otras coordenadas principales.

¿Qué pretendo decir con todo ello? En primer lugar constatar que este conjunto se inscribe en una corriente del pensamiento urbanístico que apuesta claramente por trabajar con los elementos tradicionales de la proyectación urbana, entendiendo como tales los que fueron codificados en la tratadística alemana y cuyos últimos y más evolucionados exponentes se remontan a los años veinte del siglo veinte, en una clara beligerancia con el grueso de la urbanística posterior a la segunda guerra mundial. (¿Recuerdas Montserrat los modelos que ensayaban mis alumnos, de J Bakema, JLl. Sert o A. Siza Vieira el día que te acercaste a nuestras clases?). Cabe constatar que, ahora y aquí, esta opción maneja programas de loteo genérico (naves industriales con habitacional en fases diferidas) a diferencia de aquellos excepcionales programas de vivienda popular en alta densidad (Hamburgo, Viena). Por lo tanto la pretensión del retorno a las "certidumbres que se abandonaron" se produciría a medias. Y no podría ser de otro modo; las casas, los ritmos de la promoción y gestión, los programas para las actividades, los medios de locomoción, etc., hall cambiado de tal modo que aquella imagen desprovista de la circunstancia y el contexto que le dio vida va a ser otra cosa. ¿Nostalgia? Sin embargo quisiera señalar también que más allá de las convicciones de cada cual, y nadie creo que tenga suficiente distancia para levantar anatemas, lo que considero más discutible del proyecto para Pudahuel es esa actitud antes comentada de introspección y automatismo. No sé leer en los planos intenciones estructurantes de la ciudad o el territorio periférico, como sí sucedió con los proyectos de H. P. Berlague para Amsterdam-sur (1915) o su plan para La Haya (1908), para seguir con ejemplos "próximos". Y en cambio sí tengo la impresión que el redescubrimiento de los elementos tradicionales al que he aludido se produce usándolos mecánicamente, como si se tratase de un salvoconducto que permitiese demasiada gratuidad en el proyecto del trazado (a fin de cuentas es el proyecto urbanístico, en este caso) y autisrno respecto a sus compromisos territoriales. Son cosas que se pueden ver en tantos y tantos trabajos inscritos en esta corriente, desde los hermanos Krier hasta el New Urbanisrn norteamericano pasando por R. Stern. Sospecho que algún vínculo habrá entre lo uno y lo otro. A fin de cuentas, es difícil creer en tantas casualidades. josep Parcerisa Barcelona, 17 de julio de 1998

josep

Parcerisa

Bundó

Arquitecto de la Escuela de Barcelona, 1<)81 Y doctor arquitecto, de la misma Escuela, 1991. Miembro del Laboratorio de Urbanismo desde 1977 y profesor titular de Urbanística desde [992 en b 1·~rSAIl. Nota l. Este texto debido a consideraciones te al hecho de no poder interiorizarse 1<:: impidieron darle forma de artículo, clo el de una carta dirigid"

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Urbanizaciones.

Reflexiones

sobre el proyecto

de la Ciudad

Pudahuel.

Icsep

Parcerisa

Bundó

primero

de trabajo personal del autor, pero cspccialmendel lugar adoptan-

a M. Palrner, N. del F.

15


Introducción y antecedentes

MECSA

y Cía.

Marcial Echenique S.A.

Marcial Echenique

lose Luis Burgos Enrique Larcade Rafael Gómez

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En 1992 la Rectoría de la Universidad de Chile propuso la creación de un Parque Tecnológico en Santiago. Modelado en ejemplos de proyectos similares construidos en California (EE.UU.), Cambridge (Reino Unido), Sophía-Antipolis (Francia) y algunos parques tecnológicos de Espaiia, etc., el objetivo del proyecto era movilizar y canalizar la vasta experiencia en investigación y desarrollo (I+D) de la Universidad de Chile hacia el sector productivo regional, favoreciendo la innovación tecnológica y de gestión de las empresas, generando una mayor competitividad, y beneficiando enormemente a la Universidad en el proceso. En febrero de 1994 se obtiene del gobierno chileno la cesión gratuita y a perpetuidad de un terreno de 1.066 ha. en el Valle de Lo Aguirre en Pudahuel, 18 km al poniente del centro de Santiago. Ese mismo año 1994 en un estudio de prefactibilidad, financiado por la Unión Europea, Marcial Echenique recomienda favorablemente la prosecución del proyecto en la forma de un polo de desarrollo científico y tecnológico proponiendo que se incluya, además del parque tecnológico, un campus universitario para la Universidad de Chile y un parque público. En 1995, a través de la financiación del Banco Interamericano de Desarro-

110(BID) Y del Ministerio de Planificación (MIDEPLAN), se comprobó la factibilidad física del proyecto en la localización disponible en Pudahuel. Se concluyó que la alternativa de proyecto, tal como había sido planteada, era financieramente rentable tanto en términos privados como sociales. Parques tecnológicos

EL CONCEPTO DE PARQUE TEC]\;OLÓC1CO Se podría resumir que un parque tecnológico es una urbanización destinada a acoger actividades de alta tecnología y la conexión de las empresas y laboratorios ubicadas en él con alguna universidad o con centros de investigación, con vistas a fomentar la sinergia entre las fuentes del progreso científico y el mundo empresarial. Un parque tecnológico no es solamente un conjunto de edificios, terrenos e infraestructuras, sino un interesante mecanismo constituido por elementos visibles e invisibles, favorecedor de nuevos instrumentos operativos, modos de actuar y actitudes mentales novedosas y positivas. La firma consultora Marcial Echenique y Cía. S.A. (MECSA) ha participado en los estudios de factibilidad, planificación, diseño urbano y arquitectura de varios parques tecnológicos en Europa.

Parque científico y tecnológico de la Universidad de Chile


El contexto del proyecto

El Parque, debería estar encaminado a implantar en su zona de influencia la nueva cultura de la innovación, vinculando de forma efectiva la universidad, los institutos y centros tecnológicos y las empresas, y favoreciendo el desarrollo de actividades de valor agregado cada vez mayor. La Universidad de Chile es el principal actor dentro del panorama científico-tecnológico chileno. Sin embargo, y al igual que la situación general del país, se han detectado también en su seno un conjunto de dificultades, obstáculos y carencias que deben ser superados si se aspira a continuar de forma decidida por el sendero de la modernidad que los tiempos actuales requieren. La Universidad está afectada por la poca interrelación del personal, necesidad de obtener financiamiento por vías complementarias, dispersión inconexa de edificios por múltiples zonas de Santiago, predominio de la visión exclusivamente docente frente a la investigadora, resistencia al

CONTEXTO

cambio por parte del personal docente debido al sta tu quo adquirido con el paso de los años, son algunas de las ineficiencias que dificultan el progreso y la actividad de la institución. En 1994, y dentro de las estrategias de desarrollo de la Universidad, se señalaba como una de las líneas de acción orientar la inversión en infraestructura hacia la concentración de la Universidad en un número reducido de campus y, eventualmente, una vez evaluada la conveniencia y la posibilidad, en uno solo. A nadie se le escapan las dificultades de todo tipo que habrá que superar para llevar a la práctica y hacer realidad tan ambicioso proyecto, pero se considera que el conjunto de potencialidades que encierra la creación en Lo Aguirre de un parque tecnológico no sólo es enormemente positivo, sino que además resulta especialmente apropiado para hacer progresar a la Universidad por la senda estratégica de modernización que ella misma se ha trazado.

METROPOLITANO

l. Comuna de Pudahucl 2. Arca Plan Director 3. Aeropuerto

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Urbanizaciones.

Parque Tecnológico

de la Universidad

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Rafael Gómez

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Organos de gestión del parque

El equipo de gestión deberá trabajar en pos de convertir Lo Aguirre en un entorno físico adecuado para permitir el desarrollo de todas las actividades previstas, al tiempo que, mediante la adopción de estrategias adecuadas, deberá desempeñar con éxito la labor comercial de atracción de ocupantes para ir poco a poco llenando el Parque. Dentro de las posibilidades que podrían aparecer como más factibles para ser llevadas a la práctica se encontrarían el establecimiento de una oficina de transferencia tecnológica y la creación de una incubadora de empresas. La finalidad de la oficina de transferencia tecnológica sería canalizar de forma efectiva todos los aspectos prácticos relacionados con la vinculación de la Universidad yel sector productivo. Una incubadora de empresas es un mecanismo aglutinador de entes públicos y privados encaminado a favorecer la creación y el desarrollo de empresas con una marcada componente innovadora.

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El terreno y su entorno

El predio con un total de 1.066 ha. registradas está localizado en el valle de Lo Aguirre, en la comuna de Pudahuel, sobre la ruta 68 de Santiago a Valparaíso, a aproximadamente 5,5 km del cmce con la Av. Américo Vespucio y 7 km del Aeropuerto Internacional de Santiago principal vínculo de Chile con el resto del mundo y foco de un área de gran dinamismo inrnobiliario industrial y empresarial. Las nuevas obras viales incluyen la Costanera Norte parte del sistema oriente poniente, que se unirá eventualmente a la Ruta 68 y que constituirá una ruta directa desde y hacia el sector

COMUNA USOS

DE

PUDAIIUEL.

DE SUELO

l. Parque tecnológico 2. Zona verde 3. Areas de preservación ecológica 4. Actividades complementarias a aeropuerto 5. Habitacional 6. Centro ele estudios nucleares Lo Aguirre

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oriente de la ciudad, y la nueva ruta orbital que circundará la Región Metropolitana y cuyo trazado preliminar pasa cercano al límite poniente del terreno. Pudahuel, una de comunas periféricas de la metrópolis, ha crecido considerablemente en los últimos años y las tendencias de desarrollo de la ciudad parecen indicar una aceleración de ese proceso, con un aumento de la producción industrial, considerable aumento en el empleo en la zona y una concentración de nuevos hogares de estrato medio. La propuesta de Plan Regulador hecha por MECSA, define cuatro áreas: primero, Pudahuel consolidado, donde se mejoran la vialidad y las construcciones existentes. Segundo, el núcleo empresarial de Manso de Velasco, que servirá de expansión a las empresas que se relacionen con el aeropuerto internacional; tercero, el Polo de Lo Aguirre, donde se instalaría el parque tecnológico y, finalmente, el resto del área de Pudahuel que se mantiene como área no urbanizable para proteger las tierras de alta calidad agrícola y protección ecológica. En la zona de Lo Aguirre se propone la construcción de una nueva ciudad en la cual no sólo se instalaría el parque tecnológico sino también un centro comercial y áreas residenciales. El concepto de zona de desarrollo urbano condicionada (ZODUC) que lo permite el Plan Regulador Metropolitano, se utilizaría para esta área. La idea es hacer de esta zona un área lo más autosuficiente posible (es decir con comercio, servicios, empleos y residencias) para evitar 10$ desplazamientos innecesarios y al mismo tiempo más equilibrada, con una variedad de grupos socio-económicos.


El Polo de Lo Aguirre tiene una malla viaria principal de 1.5 km x 1.5 km que unifica a todas las áreas entre sí. Esta malla permite en su interior las necesarias adaptaciones a la topografía del lugar. El Polo de Lo Aguirre se conecta con el resto de la región a través de la Ruta 68 y la futura orbital. Pero lo más importante será el eje que conecta con el aeropuerto que será el principal acceso de transporte público. Se propone para este eje la construcción de un tren ligero (liviano) que pase por el aeropuerto y conecte con la red del Metro de Santiago. El sitio está atravesado por el estero Carén que cruza al sitio de nor-poniente a oriente recibiendo aportes de aguas de regadío que derivan del canal La Punta. El estero termina en una presa de tierra con una compuerta, creando así el embalse de la laguna del mismo nombre. Ex.iste un número de pequeños esteros, algunos de los cuales nacen en el predio mismo, que fluyen hacia el estero Carén principalmente del poniente y sur en forma de abanico. En su línea divisoria hacia el oriente el terreno está delimitado por el estero Lampa, y por ende se 10 considera vulnerable a inundaciones probablemente por su escasa pendiente y la baja permeabilidad del suelo, y para eso se propone un pequeño muro de contención. Estructura general de la propuesta

El plan director del Centro Científico Tecnológico de Lo Aguirre se estructura de acuerdo a un sistema claro y potente, para lo cual se ha previsto que el desarrollo del mismo se haga apoyándose en una retícula viaria de tipo ortogonal que se complementa con una viali-

dad menor que se adapta a los condicionantes del lugar. Los grandes componentes son los parques públicos, tecnológico y universitario. El parque público se sitúa en los espacios existentes entre el eje que conecta la autopista de Valparaíso con la futura orbital y el estero Lampa, desarrollándose longitudinalmente, comenzando en el cerro Amapola, las diversas áreas y actividades que 10 componen y que fundamentalmente serían: Reserva natural del cerro Amapola, áreas de esparcimiento y servicio, área de instalaciones náuticas, acampada, campo de Golf, etc. El conjunto Parque Tecnológico y Parque Universitario se configura a ambos lados de la Laguna, que queda ampliamente protegido por un parque de ribera como fachada de prácticamente la totalidad de las instalaciones universitarias. La laguna Caren conforma la frontera entre el Parque Tecnológico y el Parque Universitario. Se propone un sistema vial jerarquizado dividido en tres niveles: vialidad básica, vialidad principal y vialidad secundaria. La vialidad básica es aquella que estructura el Polo de Lo Aguirre con la región Metropolitana. Los dos ejes principales de esta red básica son: el eje sureste-noroeste, que conecta la ruta 68 con la futura orbital y que discurre paralelo al estero Lampa y la avenida Diagonal, que conformaría el eje principal de relación de! Polo de Lo Aguirre y el aeropuerto. Se prevé la instalación de un sistema de transporte público conectando con el aeropuerto y de allí con el sistema del metro. En e! tramo central de la Avenida Diagonal se bifurca en dos para ubicar en su interior un gran espacio verde, alrededor del cual se sitúan las edificaciones que albergarán las actividades centrales.

ORDENACiÓN

PARQUE

l. 2. 3. 4.

Area Arca Area Arca

PARQUE

TECNOLÓGICO

de soporte y empresas de investigación empresarial (empresas empresarial (empresas

especiales grandes) pequeñas)

UNIVERSITARIO

5. Arca de soporte 6. Arca académica 7. Alojamientos estudiantiles PARQUF.

PÚBLICO

8. Arca de esparcimiento 9. Campo de golf 10. Area de instalaciones naúricas I l. Reserva natural 12. Arca esparcimiento y servicios 13. Arcas verdes generales 1-1-.Areu de reserva

•••••••

ARQ40/Grandes

Urbanizaciones.

Parque Tecnológico

de la Universidad

de Chile. Marcial

"".-.:.l1\li)

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Ecbenique.

lose Luis Burgos. Enrique

tarcade.

Rafael Gómez

19


La vialidad principal está compuesta por dos viales curvos, paralelos a la laguna Carén, que son soporte desarrollo, uno del Parque Tecnológico y otro del Parque Universitario. La vialidad secundaria está compuesta normalmente por una calzada de dos carriles con aparcamiento en línea a un lado y veredas. Desarrollo por etapas

20

PARQUE

PÚBLICO

El desarrollo por etapas recogido en el plan director prevé una programación en tres etapas así como una serie de areas de reservas, bien determinadas hacia el Parque Tecnológico o Universitario, o bien de carácter general. El desarrollo por etapas pretende establecer un equilibrio razonable entre la voluntad de ocupar los espacios centrales que contienen los servicios generales (áreas soporte) y la de dar comienzo en las proximidades de la Ruta 68, principal acceso en la actualidad a esta zona. Se espera comenzar el año próximo, con un costo de US$40 millones aproximadamente.

!\Ibrci:ll

Echcniquc

Estudios de arquitectura l:11 la Universidad Católica de Chile y J:¡ Universidad Técnica

de

Bnrcclona. Doctorado por la misma universidad, 1%6. Master of Arrs, Universidad de Cambridge, 1970. Fundador en 197H de la firma brir.inica de consulroría en planificación, transporte PARQUE

T¡':CNOlj)GICO

y economía:

tVlarci~ll Echcnique

&

Partners, la cual actualmente preside, con sedes en Madrid, 8ill>;10 y Mil;ín. J Ia participado en la planificación de rn.is de 20 ciudades, repartidas

en los

cinco continentes.

José Luis Burgos Cid Arquitecto Escuel.i Técnica

Superior de

Madrid, Especialidad Urbanismo, 1966. I-Ia ocupado varios c.:~lrgosdirectivos en el Cobierno Vasco. Entre sus principales realizaciones se cuentan estudios y planearnicnros principalmente

de carácter urbano realizados en España. Acrualmcnre es

Vicepresidente

de MECS" (Marcial Echcnique

y

Cía S.A., ESI""'a). Enrique

Larcade Suffern

Arquitecto de la Universidad de Buenos Aires, 1970. Ha sido Proycct JVbn;lger en varias oficinas del Reino Unido. Actualmente es Gerente General de ,\III':C,/\ (Chile) y Design Producr

l\1ml<lger de l.t oficina Marcial

Echenique Unido.

& Partners,

Rafael Gomez

C~lmbridgc,

Vives

Arquitecto por la Escuela Técnica Navarra, Especialidad Urbanismo, ASCSOraJ1Üento

y colaboración

proyectos del Gobierno Consultor ¡\iIECSA.

PARQUE

UNIVERsrTARlO

Reino

Superior 1990.

en diversos

Vasco. Arquitecto

de


Bill Hillier Margarita Green

lake Desyllas

Santiago: implicancias sobre la calidad de vida urbana Resumen

Una manifestación del acelerado proceso de urbanización de Santiago ha sido la construcción de una gran número de asentamientos informales en la periferia de la ciudad que, a partir de un origen común, actualmente muestran grados diferentes de consolidación social y física. Este artículo presenta parte de un proyecto de investigación conjunta, entre la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile (ruc) y la Bartlett School of Architecture de University College London (UCL), que estudia el efecto de la configuración espacial de estos asentamientos, sobre su nivel de consolidación. Para ello se modeló la estructura espacial de Santiago con el método de análisis, conocido como Sintaxis Espacial, que permite cuantificar las diferencias en la configuración espacial entre áreas urbanas y asentamientos individuales. Al nivel macro, se correlacionó el modelo espacial de la ciudad con datos sociales y demográficos de nivel comunal; al nivel micro, se correlacionaron modelos de los asentamientos periféricos y de subárea: que los rodean, con observaciones de uso del espacio y con indicadores de consolidación física y social en los asentamientos. Introducción

Gran parte de la periferia pobre de Santiago se construyó a través de tomas de terrenos, operaciones sitio o campamentos, saneados posteriormente a través del programa de lotes con servicios. A pesar de que todos ellos se iniciaron con escasos recursos, algunos han llegado a constituir comunidades con fuertes redes sociales, mostrando actualmente una significativa consolidación de sus viviendas y barrios. Analizar por qué algunos asentamientos alcanzaron esta condición, mientras que otros aún permanecen en estado de precariedad, es el tema de una investigación conjunta financiada por la Unión Europea entre la PUl. y uci.. La hipótesis principal de esta investigación es que la configuración espacial de los asentamientos, en particular la forma en que se insertan en la estructura espacial global de la ciudad, es una variable fundamental en el proceso de consolidación. Para desarrollar

ARQ40/

Discusiones

sobre la gran escala.

Santiago:

implicandas

sobre la

calidad

de vida urbana.

esta hipótesis se cruzaron dos líneas de investigación: el análisis configuracional desarrollado en Londres y la medición del desempeño social de programas habitacionales desarrollada en Santiago. El modelo configuracional

A fin de investigar las características espaciales de Santiago y los cambios operados en su desarrollo, se construyeron modelos computacionales de la estructura del espacio público de la ciudad desde 1890 con el empleo de un sistema de modelación desarrollado en uct., conocido como el "mapa axial". En este mapa se representan todos los espacios públicos y calles de la ciudad como una red de trazados axiales. Esta red se analiza computacionalrnentc considerando cada línea como un modo de un grafo, y calculando la complejidad de los viajes desde cada línea a todo el resto del sistema, se generan valores de accesibilidad, denominados de "integración global". Para la medición de "integración local" se modela el mapa axial considerando solamente un radio de tres ejes desde cada línea del sistema, y para la medición de "conectividad" se consideran sólo las líneas que se conectan directa m en te I. La importancia de estas medidas configuracionales reside en el estrecho vínculo que han mostrado con el movimiento peatonal y vehicular sin referencia a otros factores, tales como uso de suelo o densidad poblacional (Hillier, 1996). La configuración misma de la malla tiene un impacto sobre la distribución de tasas de movimiento, porque las calles "por las que se pasa" en el transcurso de cualquier viaje tenderán a ser aquellas que proveen las rutas más di rectas a través de la red. A su vez, los patrones de movimientos tienen una influencia vital en general ce-presencia entre la gente y, en consecuencia, en estimular el intercambio social. De esta forma, la configuración de la malla puede llegar a influir en el proceso de consolidación del asentamiento y manifestarse en términos del nivel de redes de apoyo entre residentes, del éxito del comercio local, de niveles de criminalidad, o de la disposición de los residentes a invertir en su vivienda y en su barrio (Hillier, 1996;] acobs, 1961).

Sil! Hillier. Margarita

Green,

lake

Desyllas

21


1. Integración 2. Integración

global 1890 global 1925

3. Integración

global 1960

4· Integración

global 1995

Las figuras 1 a 4 muestran los modelos de integración global de Santiago -la relación de cada línea con todas las demás en la red- desde 1890 a 1995. Los valores de integración se representan gráficamente en una escala acromática dentro de un rango que oscila entre las calles más integradas (accesibles), hasta la menos integrada. La distribución cambiante de matices de gris muestra cómo el crecimiento de la ciudad y su acelerada urbanización a 10 larg·o de este siglo afectaron dramáticamente la estructura de accesibilidad en la red de cal1es, trasladando su núcleo fuera del centro histórico y hacia el sur. A principios del siglo

22

2

xx, el eje Alameda aparece

C0l110 el más integrado; luego, la expansión urbana hasta los años 60 desplaza la integración hasta el oriente a lo largo de Providencia, la ruta hacia los sectores más ricos de oriente. Sin embargo, el cambio más significativo ocurre con el acelerado crecimiento urbano entre J 960 Y 1995, donde el núcleo de integración se orienta hacia el sur a través de extensos ejes radiales que conducen a los nuevos distritos pobres de Santiago. Actualmente, el sector más segregados del mapa es el oriente, que corresponde a las áreas residenciales de mayor ingreso.


6

Las dos ciudades

Oriente solo

La primera etapa de análisis se emprendió en la escala comunal. Los límites espaciales de estas comuna son relativamente arbitrarios, pero la disponibilidad de datos económicos y sociales a nivel comunal justifica un análisis de sus características espaciales, para determinar en qué medida su desempeño económico y social puede relacionarse con la forma en que se insertan en la estructura espacial de la ciudad", Las cinco comunas destacadas en las figuras 5 y 6, ilustran la notable distribución espacial de la riqueza, señalando la concentración de los sectores de mayores recursos en el oriente de la ciudad. La identificación de las diferencias entre el oriente y el resto de Santiago ha resultado esencial para comprender el rol de la configuración espacial en la estructura económica y social de la ciudad. El espacio juega un papel diferente para el sector oriente que para el resto de la ciudad; existe una relación positiva entre el ingreso y la integración espacial [uera del área oriente. La figura 7 demuestra una relación importante, aunque desordenada, entre la accesibilidad espacial y el bienestar económico comunal. La relación negativa entre ellndice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBr) y la integración es más fuerte y mucho más importante, como se puede observar tanto por el valor r2 como por la pendiente regresiva en la figura 8.

La enorme división económica entre el área de mayores ingreso de oriente y el resto de la ciudad, identificada en las variables analizadas, se acentúa a la luz del análisis espacial. El traslado del "centro" hacia el oriente, que ha tenido lugar en Santiago desde 1960, no responde al modelo espacial que está empujando el núcleo de integración hacia el sur. El sector oriente se extiende desde el centro histórico, que aún se mantiene integrado, hasta las zonas más segregadas de la ciudad. A diferencia de la mayoría de las ciudades europeas, este desarrollo residencial más segregado atrajo los usos del suelo comercial, independizándose de la dirección sur, que expresa el cambio en la accesibilidad espacial de la ciudad como una totalidad. En efecto, el oriente no parece relacionarse con la estructura espacial de la ciudad en el resto de la ciudad existe una relación del patrón de integración del modelo con los niveles de ingreso y con la concentración de usos de suelo comerciales. Sin embargo, cuando se analiza el área oriente como un sistema espacial independientes, como puede verse en la figura 9, emerge una clara convergencia entre el uso de suelo comercial y la integración espacial. Los resultados de este análisis son notables en términos que el núcleo de integración espacial. Los resultados de este análisis son notables en términos que el núcleo de integración dentro de oriente refleja directamente los desarrollos comerciales en los ejes Providencia, Vitacura, Kennedy y Apoquindo. Así, el modelo espacial concuerda con la conjetura de "dos ciudades": las áreas ricas y pobres de Santiago son prácticamente independientes unas de las otras. Este es un aspecto clave de la característica y conocida condición de "ciudad dividida" que tiene Santiago, tan evidente en los datos económicos y sociales (cFD,1990).

5. Indice de Ingresos 6. Indice de educación 7. Correlación entre integración global e índice de ingreso (excluyendo Oriente) 8. Correlación entre integración global e indicador de pobreza NBI (excluyendo oriente) 9· Integración global del sector oriente como sistema independiente y '"' 58.924x 370r----~~~-~-~--~---

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9

Discusiones

sobre la gran escala.

Santiago:

impllcenclas

sobre la calidad

de "ida urbana.

Bill

HiUier. Margarita

Green. Iake

Desvllas

23


MAPA

AXIAL

DESTACANDO

DE SANTIAGO LOS

ASENTAMIENTOS

ANALIZADOS

24

1. Raúl Mazzones, Cerrillos 2. Panamericana Torre, Conchalí 3. Villa El Rodeo, Huechuraba 4. Progreso Aurora, La Cisterna 5. Cuatro Estrellas, El Bosque 6. El Almendro, El Bosque 7. Villa Ovalle, La Granja 8. Yungay-Los Colonos, Lo Prado 'J. Caupolicán-Las Torres, Macul 10. Primero de Septiembre, Maipú 11. Arturo Prar, Peñalolén J 2. Manuel Acevedo, Pudahuel 13. Santa Elvira, Puente Alto J4. La Viñita, renca 15. Arturo Prar, renca 16. Róbinson Rojas, Renca 17. Villa El Pino, San Bernardo

Los asentamientos de la periferia

Patrones de movimiento

A nivel micro, se aplicó el modelo a 17 asentamientos santiaguinos saneados a través del Programa de Lotes con Servicios a principios de los años 80. La figura 10 muestra su ubicación e inserción en el mapa axial de la ciudad. El análisis configuracional en este nivel involucró analizar varias medidas sintácticas (básicamente integración local, global y conectividad) en diversos niveles de la ciudad, desde el sistema urbano en su totalidad, hasta pequeños sistemas que sólo consideran las líneas de los asentamientos, así como sistemas intermedios de 1,5 km de radio. Por otro lado, se estudió cada asentamiento en detalle a través de visitas a terreno, entrevistas a dirigentes poblacionales, encuestas a beneficiarios y observaciones de movimiento peatonal y vehicular. El análisis intentó comprender los patrones de movimiento y los niveles de consolidación alcanzados, para relacionarlos con las variables sintácticas.

Para la medición de los patrones de movimiento en cada asentamiento se emplearon técnicas de observación de uso del espacio denominadas "puertas de movimiento", donde se registra el número de personas y vehículos que atraviesa "puertas" virtuales, cubriendo todos los tramos del espacio público, y distinguiendo sexo, edad y tipo de locomoción. En cada puerta se efectuaron dos observaciones de cinco minutos cada hora. El resultado de esta medición se confrontó con los valores generados por el modelo del mapa axial. Los patrones de movimiento mostraron variaciones significativas entre asentamientos (especialmente el movimiento vehicular) y establecen fuertes vinculaciones con las varia les sintácticas. Las figuras 11 y 12 muestran las relaciones de valores sintácticos con observaciones de movimiento de las 212 líneas dentro o en la periferia de los asentamientos. Ello permite sostener que la configuración del espacio de los asentamientos -y de Santiago en general- juega un rol importante en la estructuración del movimiento. Esto es un elemento clave en la teoría de la "economía de movimiento", que destaca la importancia que tiene para el desarrollo local de un área, el poder acoger los patrones de movimiento natural generados por la diferenciación de la malla urbana en el sistema más global (Hillier, 1996). A modo de ejemplo, las figuras 13 y L 4 presentan los patrones de movimiento peatonal y vehicular medidos en Villa El Rodeo en Huechuraba, destacando los espacios de mayor flujo. En la figura 15 se muestran las líneas axiales dentro y en los bordes del asentamiento, de acuerdo a su valor de integración y señala la ubicación de tiendas construidas en los lotes. Al comparar los tres planos es posible observar que los flujos de movimientos siguen el mismo orden que los valores de integración, es decir responden a la configuración espacial del asentamiento y a su inserción en el sistema global. El análisis de uso de suelo, y especialmente la ubicación de tiendas y talleres en los lotes, también demostró relacionarse con los flujos de movimiento. ASÍ, sc encontró una mayor proporción de actividad comercial en los sectores más integrados y de m,lyor flujo (especialmente vehicular). Consolidación residencial

La consolidación residencial se midió a través de tres índices -Consolidación de la Vivienda, Consolidación del Barrio y Consolidación de la Comunidad- que aunados conforman un Indice Global de Consolidación. Estos Índices fueron diseñados como herramientas que privilegiaran la medición de la inversión y el esfuerzo de los habitantes, por sobre la intervención externa, pública o privada. En la figura 16 se representan los valores del Indice de Consolidación de la Vivienda y los segundos pisos construidos por los beneficiarios. La representación muestra que las casas más consolidadas, así como los segundos pisos, se concentran hacia los sectores de mayor integración.

10

ARQ40/11·98


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15

Conclusiones

En esta etapa de la investigación se han detectado varios modos en que la configuración espacial está implicada en el proceso de consolidación. En la escala mayor, la consolidación económica de las comunas se relaciona con la media de sus calles dentro de la red del sistema total; el proceso demostró comportamientos muy diferentes en el área de mayores ingresos de Oriente respecto al resto de la ciudad. En la escala menor los patrones de movimiento peatonal y vehicular de los asentamientos se correlacionan fuertemente con los parámetros configuracionales calculados por el modelo, los que a su vez se correlacionan con sus niveles de consolidación. Así, los resultados parciales de este estudio permiten extraer las siguientes conclusienes: • los factores espaciales y de localización, especialmente la malla del asentamiento y su relación con el contexto urbano, juegan un rol principal en el desarrollo de los asentamientos y en los diferentes grados de consolidación alcanzados; • el factor espacial crítico es el grado en que los asentamientos son capaces de desarrollar una "actividad comercial orientada a los bordes", lo que les permite ampliar su participación en la economía local; • el principal factor para el desarrollo de este tipo de actividad es la adyacencia directa de los bordes de los asentamientos con movimientos vehicular significativo, y con la accesibilidad de la malla interna del asentamiento a éstos; • en los casos en que este proceso económico desarrollado en los bordes es fuerte, aumenta el nivel general de actividad autcgenerada.

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Estas condiciones generan los siguientes efectos: • disminuye el nivel de criminalidad en el asentamientos (no necesariamente el consumo de drogas y alcohol); • aumenta el nivel de consolidación de las viviendas y de consolidación global del asentamiento; • la propiedad espacial crítica que detona este proceso es la "ventaja espacial local", que mide el grado en que el asentamiento está integrado espacialmente respecto a su área contextual de 1,5 km de radio (área de 7 km), independientemente de su nivel de desarrollo; • este proceso económico influye y es afectado por los niveles de ingreso de los pobladores, sin embargo no es el factor crítico en la consolidación del asentamiento. El factor principal parece ser el grado de credibilidad de la población en el asentamiento y en su futuro, cuando esto falla los niveles mayores de ingreso parecen asociarse con un aumento en la tenencia de bienes de consumo. En general, en los asentamientos parecen operar dos procesos simultáneamente: uno socio-espacial y otro socio-cultural. El proceso espacial está dirigido por la economía orientada al borde, aumenta la actividad productiva al interior del asentamiento, y genera mayor seguridad y consolidación del asentamiento; mientras que el proceso no-espacial, dirigido por los niveles de educación, se asocia con el trabajo fuera del asentamiento (actividades más "profesionales") y actúa contribuyendo al asentamiento más como consumidor que como productor. El primer proceso se asocia con mayores niveles de consolidación física y social, y no necesariamente con mayor ingreso; mientras el segundo a la inversa, con mayor ingreso pero menos desarrollo del asentamiento. Los resultados de esta investigación pueden contribuir en la formulación de políticas de desarrollo y diseño urbano; en efecto, la asociación propuesta entre el desarrollo físico y social y la actividad comercial, su relación con el movimiento vehicular y con la configuración espacial, permite potenciar la consolidación del hábitat urbano y, por ende, mejorar las condiciones de la calidad de vida de sus habitantes.

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Arquitecto P.U.c., 1973. Candidata a Doctor en Arquitectura en la Univcrsiry College London. Profesora Escuela de arquitectura de b P.U.c.

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l3ill Hillicr Profesor de la Barlerr School of Archirccrure la Universiry Collcgc London. Mapa axial de Santiago destacando los asentamientos analizados 10.

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11. Correlación entre flujo vehicular e integración local en sistemas de 7 kms. de radio 12. Correlación entre flujo peatonal y conectividad en sistemas de 7 Kms. de radio 13· Flujo peatonal en Villa El Rodeo, Huechuraba 14. Flujo vehicular en Villa El Rodeo, Huechuraba 15· Integración global y tienda en Villa El Rodeo, Huechuraba 16. Consolidación habitacional y segundos pisos en Villa El Rodeo, Huechuraba

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ARQ40/0iscusiones

sobre la gran escala. Santiago:

lmpticancias

sobre la calidad

de vida urbana.

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Reflexiones sobre la escala vertical de Santiago 26

EL PRESENTE

ARTíCULO, pretende establecer la relación existente entre el concepto de la vertical del edificio y el ritmo espacial de la Alameda, eje existente en la ciudad de Santiago y la vertical de la cordillera de los Andes, como formadores de una macro escala urbana reconocible e instancia de una dimensión espacial americana. Esto con el propósito de dar un planteamiento de orientación de la actual contingencia de Santiago, que es la extensión de las ciudades y la construcción de grandes edificios torres, nueva dimensión urbana que se plantea en la zona central, oriente y recientemente sur, ya que no en el poniente de esta ciudad. La observación de diferentes instancias por medio del croquis en velocidad y en detención tiene como finalidad el acercarnos a la constatación de fenómenos espaciales por medio de un método "próximo", en el sentido de ser éste una experiencia reconocible por todos. Es este un método de aproximación que no pretende elevarse como el único, sino armar una analogía con la percepción espacial del habitante de la ciudad colonial, quien a través del cuerpo cuantificaba y representaba perceptualmente la trama urbana. Estudiar el concepto de macro escala en la ciudad de Santiago sugiere definir a qué se refiere la idea de escala urbana, en el sentido de constituir un discurso en un tema espacial de la ciudad. Hemos de suponer que nos referimos a algo que va mas allá de la idea de tamaño, canon o medida.

Esto al modo de decir de Juan Borchers en su libro "Meta Arquitectura", donde nos hace ver, en su crítica a "el modulor", el cuidado en no confundir la idea de escala humana con la de medida: La confusión entre escala la proporciones y escala humana, tal C01110 aparece en el "modular" de Le Corbusier; significa la pérdida de la escala humana ... se trata de dos cosas diferentes que actúan conjuntas en el dimensionamiento y no cabe confundida en una sola y única escala de proporciones como (..) en el modular: frente a las tres dimensiones ha de concurrir; pero separada, la escala humana como un factor complejo. (..) Pero es mds., las medidas aisladas tomadas del cuerpo humano externo serán, arquitectánicamente hablando, parcialidades, pues en arquitectura estamos con la totalidad de nuestro organismo en todo momento de manera ineludible. y esto se ve ejemplificado en la cabeza orient";Já Borchers nos '" enseña. 4 La orientación en sí es una propiedad de qu.bla arquitectura no puede prescindi r. . El concepto de escala (según Borchers) deo~oros tomarlo en el sentido ......, r •....<" P~ de un cuerpo que en relación a otro establecéa partirde magnitud, una orientación espacial. En este caso una orie~~ioñ 'esBacial en la extensión de la ciudad. ~[j;@" t ' t::.'~(f' I =- .•...

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Ahora bien, en Santiago esta orientación esta dada por muchos actores urbanos. En la primera ciudad fundacional la media cuadra constituía una magnitud referencial del habitante hacia la trama urbana (magnitud padecida por todos). Hoy la ciudad y su magnitud han cambiado y dicha referencia ya no es constitutiva de una percepción a nivel macro. Debemos remitirnos a un campo referencial mas vasto, una perspectiva de continente. Y es que hoyes posible y necesario considerar la inserción de nuestras ciudades americanas en su espacialidad continental, como forma de descubrir el sentido que tiene su ocupación en la extensión. Nuestra espacialidad a lo largo del cordón cordillerano y el borde continental es un campo que estructura nuestro sentido de pertenencia y nuestras orientaciones. Santiago se encuentra en un interior del continente, sin embargo hemos construido un tránsito de ésta para con el borde americano. La relación Santiago - Valparaíso es una dimensión que hoyes cuantificada y estructurada. Dijimos tránsito al nombrar la relación de ambas ciudades (e instancias continentales), tránsito que es un tiempo de la velocidad en la era moderna (i90 minutos, milagro de la máquina').

¿Qué es lo que constatamos? Que este acto (que es un atravesar la extensión sucesivo) relaciona dos macro escalas o escalas de continente. Si miramos a Valparaíso vemos que ésta se vuelve, diremos en forma "apasionada"] hacia el océano Pacífico. Gran magnitud de extensión escalar que es destino de la ciudad. Sin embargo nosotros que estamos al interior frente a la cordillera de los Andes, hemos velado nuestro apasionamiento por este trazo vertical continental. Decimos que velamos esta escala a partir de lo siguiente: Santiago y Valparaíso marcan dos instancias espaciales de este tránsito. Tránsito que es la ruta 68, Alameda, Providencia, etc. Nos centramos en esta continuidad pues es aquí donde constatamos una nueva observación que es el ritmo. Un ritmo que se basa en la ciudad y la construcción de la vertical a la que está abocada. Vertical que extrañamente se va constituyendo hacia el oriente de la ciudad y actualmente en el encuentro entre Vicuña Mackenna y América Vespucio. Vertical que se plantea por si misma y no en una relación con la vertical interior americana de los Andes, lo que vela una posible orientación escalar. La pasión de Valparaíso por el Pacífico, en su vertical de los cerros es un destino asumido como una modernidad que Santiago aún no asume (Santiago no se plantea esta orientación escalar).

Rafael Moya Castro Arquitecto

Universidad

Católica

de Valparaíso,

1996. Postulante al grado de Magister Arquitectura de b P.U.L

ARQ40/0iscusiones

sobre [a gran escala.

Reflexiones

sobre la escala vertical

de Santiago.

Rafael Moya Castro

en

Nota l. Apasionada

del latin pasión: "padecer",

27


Macarena

Cortés Darrigrande

Observatorio Cerro Paranal

Las escalas en el desierto 28

EL HOMBRE ESTABLECE distintas maneras de aproximación a las relaciones escalares. Estas dependen principalmente de los referentes que existan, de la distancia que se encuentre de ellos y de sus capacidades perceptuales a través de los sentidos. Lo lejano vendría a representar la más extrema relación perceptual, que corresponde al paisaje; percibible casi sólo por la vista y que se extiende hasta el horizonte. Las relaciones que el hombre establece con lo lejano dependen del tipo de paisaje y la conformación de éste. El desierto establece características radicales con respecto a la escala. Este paisaje impacta por sus cualidades intensivas, de sutiles variaciones de colores y texturas que van dibujando su contorno, presentándose al hombre como el desarrollo de un continuo que se extiende sin límites; como un vacío amplio que no contiene referentes. Por lo tanto, en el desierto, "la percepción está hecha de síntomas y de evaluaciones más bien que de medidas y propiedades'", El observatorio Cerro Paranal se encuentra ubicado en la cordillera de la Costa, en pleno desierto de Atacama. Este incluye el proyecto V1:r1 (very large telescope), que se encuentra en la cima del cerro del mismo nombre y un campamento base, que se encuentra a sus pies (ver plano). De esta manera se conforma un conjunto de edificaciones a gran escala, que responden a los requerimientos funcionales de observación astronómica. Estas relaciones serán la base para comprender como se presentan los objetos en este paisaje y de que manera el observatorio Cerro Paranal y, específicamente el proyecto VIT, se convierte en el único referente escalar de una parte del desierto. Esto se genera no sólo por la relación que califica a este objeto puesto como hito, sino que también por que éste intensifica las características percepruales del paisaje, en una continua interrelación por contraste.

Relación de las características escalares y perceptuales, entre el desierto y el proyecto VLT El desierto presenta una doble y contradictoria condición perceprual principalmente ligada a la relevancia que adquieren las distancias por sobre las dimensiones de los objetos que habitan en él. Por un lado, el desierto parece ser invulnerable, en el sentido de que al ser este paisaje tan extenso, ningún objeto puesto en él logra modificarlo en su totalidad. Así la amplitud y la carencia de referentes no permiten establecer medidas reconocibles o relaciones escalares para el hombre y para el paisaje al mismo tiempo. Paradojálmente,

el desierto

parece ser muy vulnerable

por el vacío que

representa, de esta manera cualquier objeto en él adquiere relevancia. En el sentido que al no existir elementos escalares cualquier objeto, no importando su dimensión, comienza a actuar como único referente del territorio. La distancia y la dirección que propone el objeto priman en su manera de presentarse. Esta doble condición que impone el desierto afecta directamente a la percepción que podemos tener de los objetos que se instalan en él y, por lo tanto, a las relaciones escalares que se establecen. Pero es importante también las características propias de los objetos que se instalan en el desierto. Es así como el proyecto VLr aporta y propone dentro de este paIsaJe. Por un lado, las características morfológicas de volumetrías simples, de masa uniforme, y que se repiten, lo hacen fácilmente reconocible como conjunto. El lenguaje de "base astronómica", de materiales metálicos y retlectantes al sol que envuelven los volúmenes, lo hacen contrastar con el paisaje natural del desierto. Se podría hablar de una especie de imaginería efímera, que representa a este tipo de conjunto de manera transitoria y desarraigada, frente a la permanencia que plantea el mismo paisaje del desierto. Por otro lado, en el desierto sc dan de distintas maneras de relación a 1;1 distancia, que en general se refieren a rastros o marcas, como son los asentamientos mineros o los indígenas>. Ellos configuran una especie de sistema de puntos referenciales que se ubican generalmente en la planicie. Por esta razón, lo que califica de forma distinta al proyecto, es su ubicación en la cima del cerro Paranal, Este emplazamiento en altura le otorga connotaciones de hito en la geografía del lugar, ya que actúa ,1 mayor distancia desde otra perspectiva. Esta es quizá la característica vante de su relación con el observador a la lejanía.

más rele-

El proyecto vi.r resalta, por lo tanto, dentro de este paisaje no sólo por la carencia de referentes sino que también por cualidades propias de escala, lenguaje y morfología ql1e conforman un conjunto de fácil y pregnante lectura. Esto se suma al emplazamiento para lograr impactar en el

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paisaje. Estas condiciones además comienzan intensificar las cualidades del paisaje, este aparece en la medida en que contrasta con este objeto puesto en él. Es así como, las texturas y los colores del desierto contrastan con los materiales de la obra, la imagen de "base astronómica" parece apropiada para un paisaje miticamente lunar, y el relieve de un paisaje que siempre parece ser más bien plano comienza ,1 adquirir alturas y volúmenes por sobre el horizonte. El proyecto VlT como referente escalar del desierto

A partir de lo descrito, se puede entender que las relaciones escalares y percepruales que establece el proyecto ver con el desierto, están fuertemente presentes a la lejanía. Esto responde principalmente a las características que refuerzan sus cualidades de hito, de objeto ajeno al lugar. Es así como a la lejanía y sin elementos referenciales, el observador es capaz de abarcar este objeto en su totalidad. En cambio, a la cercanía, cuando uno empieza a establecer relaciones medibles con el observatorio, comienza a conocer las dimensiones que sólo permiten reconocer fragmentos de él. En contraposición a esto, en un ámbito urbano existe una relación escalar proporcional entre la ciudad, el edificio y el hombre, basada principalmente en la riqueza de la interacción dimensional entre los elementos. De esta manera, en la ciudad el hombre puede relacionarse con su entorno cercano y con lo inmediato, ya que los elementos que la componen responden a la escala del hombre, están creados para ser percibidos por él. Pero esto no permite abarcar la totalidad del sistema, sumamente complejo y fragmentado, que representa. A partir de estas reflexiones cabría preguntarse en este momento, que si siendo el observatorio el registro a gran escala de una parte del desierto, equé es realmente la gran escala, es un objeto de grandes dimensiones posado en el desierto fácilmente reconocible a la lejanía pero con el cual el hombre no puede relacionarcc, o es la ciudad COIllO sistema inabarcable pero en el cual habitamos?".

copioso Paradojálmente, estas imágenes son captadas por espejos gigantes que se encuentran dentro de los telescopios y transformadas en hases de luz, todos éstos son a la vez combinados en un sólo rayo que representa la imagen del espacio inimagináblemente lejano. Esto en sí, ya está estableciendo un relación escalar interna del observatorio referente al rayo de luz como mínima expresión de la imagen de la macro lejanía. Por lo tanto, la función que cumple el observatorio como elemento de conexión entre el hombre y esta lejanía, se basa principalmente en el movimiento tanto de la tierra como de los demás astros. Esto le otorga a este conjunto, además de cualidades técnicas de movimiento y transformabilidad, una significación simbólica. Finalmente, el vacío del desierto permite que el observatorio Cerro Paranal se transforme más que en un simple referente escalar, en el registro que le da sentido a una parte del territorio que habita. Esto a través del lenguaje que propone, de la ubicación dentro del desierto y su relación perceptual a la lejanía. Pero además se ve fortalecido por la analogía existente entre esta imagen de objeto temporalmente posado en el paisaje del desierto y su manera de representar un referente en la inmensidad del espacio, estableciendo una nueva relación con un desierto estelar.

Macarena Cortés Darrigrande Arquitecto Universidad Central, Postulanteal

Si bien los temas tratados intentan aproximar el observatorio Cerro Paranal a consideraciones perceptuales ligadas a la arquitectura, este proyecto representa de manera más abstracta relaciones con el universo. Esto genera una relación del hombre con una macro lejanía a través de un artefacto que vendría a ser el observatorio mismo. Esta idea de una escala aún mayor a las que normalmente establecemos con nuestros sentidos responden a las capacidades de este proyecto de captar imágenes del universo. En este sentido el observatorio Cerro Paranal tiene características excepcionales, ya que propone un nuevo sistema para captar la imagen, que opera de manera conjunta varios teles-

ARQ40;Oiscusiones

sobre la gran escala.

las escalas en el desierto.

gnldo de M:lgistcr en Arquitectura

de 1" i-.u.c.. Notas l. Dclcuzc,

en su interior) 'luc

se encuentran dispuestos dispersa mente, sin aparente relación geométrica entre ellos. Ellos rodean una tr:1I11.1 ortogonal que contiene rieles por donde corren los Otros tres telescopios menores (con espejos de 1.8 m. de diámetro en su interior). La disposiciún de los telescopios está determinada por consideraciones térmicas y

Gillcs. "Las l\l1.il Mesetas,

Capitalismo y Esquizofrenia". ..Iextos, España, 1997. 2. Primero

El proyecto VlT y la macro lejanía

espejos de R 111.de diámcrro 1 <)'.16.

existe una

plataforma

Editorial que

Prc-

recorta la

por los vientos que se producen ~lesa altura. ha sido lugar par~l el

3. El desierto de Aracarna

cima del cerro y que conforma la base de asentamiento del proyecto. Ese•.l tiene un

ascnt.unicnro reiterado de proyectos a gr<ln escala principalmente ligados a b extracción de

espesor, y~lque contiene subterr.inenmeure dos tipos de túneles que unen los telescopios, linos permiten b circulación de las personas y otros, 111;.15 pequeños, permiten el viaje ele los rayos ele luz. 'Todos los túneles IIcg;'lI1 ;,1unirse al

recursos mineros como lo son las antiguas salitreras y bs actuales refinerías y minas de

intcrferómerro,

'luc es una gr~ln sala de J 50

Ill.

de Lngo, donde se encuentran unos cubos de hormigón que tendrán sobre ellos espejos que recibirán

los rayos que vienen por los túneles.

Finalmente, estos espejos sobrepondrán los rayos par;l formar un sólo h~lZ de luz. Sobre esta plataforma

(de 2fJ 11l.

Macarena

esr.in los cuatro telescopios m~lyores de ancho por 28.5 11l. de alto, con

Cortes Darrigrande

cobre. Como dice F,ugcnio Curcés en su lihro Ciudades del Salitre", se puede decir que

"L~lS

ellus constituyen unidades autónomas, que se disponen de acuerdo ::1 la localización de los recursos.

-l. Rem Koolhuas expone en su libro "S111:1I1, Medium, 1,;lrge ;1I1d Extr:l-brgc", acerca de la transformación de la arquitectura en Nbcroescala, que se manifiesta en b auronomía que adquieren 1:1s partes por sobre b capacidad de comprender el total.

29


Ubicación del tema

Alberto Cruz C.

T. Browne

Tomás Browne C.

Preámbulo Montserrat Palmer me invitó a que escribiera un texto par·a esta revista después de una breve conversación que tuviéramos en su oficina. El tema fue, le decía, "las formas que se toman 1(( representación del espacio en los edificios en altura". Formas cerradas y unitarias que tienen potencia de proclanmrse como simholos con anterioridad al edificio, es decir; anticipándose al tamaño arquitectónico.

30

El cuerpo sólido y hermético, visible, en 10., edificios en

A. Cruz

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Entonces un preámbulo al preámbulo. Lo que se dice a continuación es en un tono de tilla interlocución entre arquitectos. Un tono específico; no uno generalizante como el de una conversación cualquiera. Y se procede de esta manera porque una interlocución entre arquitectos conlleva en su fondo el acordar. Acordar algo. Un algo que construya, que venga a construir el momento actual de los arquitectos. Momento, que, por cierto, se refiere al día de hoy, pero también al mañana. Todo lo cual implica, evidentemente, de hacer un alto, de un detenerse. Y lo primero que dicho detenerse ha de plantearse y resolver, cual es la materia y el aire de la interlocución. Lo que se incluirá y lo que se excluirá.

De acuerdo a este preámbulo, consideramos que la materia y aire de esta interlocución acerca del momento actual de los arquitectos, es aquel de una prueba. De una prueba que padecen los arquitectos. Vale decir que ellos son puestos a prueba. Y lo son por la creatividad. Propiamente por la creatividad arquitectónica de todos los tiempos, de las sucesivas épocas. Se tiene entonces, que la interlocución entre los que escriben y los que leen lo escrito, entran en interlocución con la creatividad arquitectónica permanente del hombre. Por lo tanto hay que volverse a uno mismo, en ese detenerse nuestro, para preguntarnos cómo hemos de presentar la materia y aire del momento actual. Y nos hemos contestado que es tomando un cierto momento o dimensión de la creatividad de una obra arquitectónica y que ese momento o dimensión es cuando la creación de una obra se halla en un período inicial. En ese instante en que ella es masa. Es puro grandor. Quisiéramos ahora, sin entrar en mayores precisiones o elaboraciones acerca de la masa, relacionarla con el momento actual. Creemos que así puede avanzar esta interlocución. Y tenemos que cada vez le es ofrecida a

altura pareciera ser concebido en un espacio míll sin tnmnños ciertos, de modo de ganar una libertad pnrn que 1117f1 vez. el cuerpo construido sea e17 unidad con la representacion que de este se quiere tena: Una vez aceptada esta proposición, pensé en incorporar [( escribir el presente texto IJ Alberto C7'"1I:::' Couarrubias. En su incorporacion sU1'gió la idea de que lo que bnriainos tomara la estructura de un dialogo, ya que p01'· U17a parte en arquitectura la reflexión requiere de un interlocutor p"m "sitiar" el asunto, y por otra, el diálogo ubica a cada cual en su propia autoridad, las que por cierto en este (aso, no .1"011 semejantes.


la arquitectura una potencia. Una potencia para realizar grandes tamaños en extensión yen altura en obras singulares o que sean en conjuntos y en conjuntos que lo sean en variaciones de uso, de ampliaciones .... Dentro de estos ofrecimientos quisiéramos referirnos a la construcción en altura. Al grandor creciente de la dimensión vertical arquitectónica. Para tenerla como una prueba. Cual si la creatividad arquitectónica nos estuviera preguntando qué estamos haciendo con ella, la dimensión vertical. Y para contestarle, es que hemos pensado que podríamos abordar la masa en altura. Ahora bien, en este instante quisiéramos introducir una afirmación nuestra. Que a nuestro parecer hace entrar - como se dice corrientemente - en materia. Y la afirmación es que la vertical arquitectónica se la concibe creativa mente desde lo alto hacia abajo. Desde su mayor altura hacia su suelo. Con esto la afirmación, está afirmando que la masa es direccional. Que no es a - direccional. Y son precisamente los ofrecimientos de potencia cada vez más creciente los que vienen a señalar esta realidad direccionada de la masa. Tales ofrecimientos vienen a señalar algo que siempre bien parece haberse dado; así concebimos un árbol desde lo alto de su follaje a su tronco que emerge de la tierra, y aún, nos atreveríamos a decir que uno mira de esta manera a los árboles.

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T. Browne Volvamos al comienzo allugm' donde partió este texto, y precisamente {{Lodicho acerca de Las "[ornms que se tmnan La representacion del espacio eu los edificios en altura". Detengámonos un instante en Loque se dice: Altura, Representación y F0771U1. Altura

Habérselas con Laalrurn. l{¡ 110como posibilidad sino C01l10 concreción en La arquitectura en el tiempo presente. Desde el punto de uista de quienes construyen La ciudad C011.\"U.I· edificios, implica al menos tres dimensiones respecto a! obrar arquitectonico y al CUí'1-pO del edificio. Primera dimensión: La masa y su relacion C011Laforma gravitaciollaf. La masa lucbn insistentemente pam salirse, emanciparse de la gravitación, de Sil relncián C071el plano tierra. Como si esta se pensara desde su punto 1mÍ.\"culminante, desde sú coronamiento. Por eso La masa es a veces una suerte de arabesco ofigura espacial irrepetible. La masa muchas veces es pensada como un sin [in de lineas que quieren disputarsu cerrnnuento. Asi mismo, la masa quiere expresar Laproeza espacial de su desmasificacion, pienso en Losreflejos que trajeron los vidrios espejados, que por ruptura de Lafigulca, vienen a desmnsijicar el Clle1lJOedificado. Segunda dimensitm: La partición de U77 todo que se conforma como una unidad repetible incontable veces. Lo incontable tiende a un injinito; que desea prolongarse nuis allá de sus propios limites incontables. Quebrar el limite para lanzarlo a un espacio 'yfI ni físico ni uisible. MtÍs {/Ú17,pareciera que la [ormn quisiera ocultar el número de Ir, altura del edificio como si Litposibilidad de ocultamiento fuera una identidad entre 1 e injinito.

ARQ40/

Discusiones

sobre la gran escala.

Acerca de los edificios

en altura

hoy. Alberto

Cruz Covarrubias.

Tomás Browne

Covarrubias


La construccion de ln altura

}tI

no es así uu algm·it'/llo, o ley

dada para construir un "orden" entre exrremosjisicmnente

bien determinadosy ntco habitable.

r¡ue conjormen un tamaño arquitecto-

Tercera dimensión: Anticipar la profundidad del espacio habitable en tanto aproximación de la relacion proxnnidady leja nía basta un límite en que ambas son ya indistinguíbles. Podria decirse que se trota de un horizonte de fusión de la profundidad, para que esta como un bien, manifieste por adelantado toda su carnalidad y expresión plástica. Por ello, paede decirse domina 1(1 pldstica de ia alturn sobre la COlHtruccián de la alturn.

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A. Cruz Se trata en todo esto, permaneciendo en el follaje de los árboles y de la construcción del horizonte por parte del hombre. De la faena constructora del horizonte. De dicha prueba, nos deberíamos advertir. Por eso, podemos volvernos para mirar otras épocas. En ellas, sin nuestra potencia actual de realización, podemos ver la altura arquitectónica como una dimensión unitaria. Es la altura cual majestad. El afán, la obra de otras épocas, con que lo unitario de la majestad - obra del hombre - quería ser como lo unitario del suelo, de la horizontal - la obra de la naturaleza. Para así concebir y construir lo armónico. Nosotros hemos recibido tal heredad de armonía, pero no podemos continuar elaborando esa concepción de la majestad. Precisamente por nuestra potencia de magnitudes. Entonces, nos encontramos nuevamente elaborando una concepción y realización del horizonte. Esto lleva a preguntarse por aquello que es el horizonte. Nosotros nos advertimos que el horizonte es la construcción del pudor con que el hombre habita y el pudor es recibir la presencia; la presencia que avanza o que retrocede de lo que es lo mayor. Vale decir, lo que es límite. Volvamos ahora a la masa, de la que señalábamos que es con dirección y que esa dirección en el momento actual, por la potencia de magnitudes que cada vez más nos es ofrecida, viene a reabrir ese horizonte que es presencia de límite. Ahora bien, tenemos que reparar en lo siguiente: en las épocas de la majestad la dimensión se construía como un hecho y al par se representaba como una visión. Una visión de mundo. y lo que ahora acontece es que la magnitud vertical sólo puede elaborarse, se puede elaborar a sí misma, como un hecho, como un hecho aún sin representación. Por tanto toda construcción de magnitud vertical con potencia ejercida, es una búsqueda de su representación. De ella, como visión. Esto, nos parece que es la situación. Más precisamente y en nuestro lenguaje, es la prueba.

ARQ40/tl·98

De lo anterior podriamos ndelanrar uua tesis. Yes qlfe la altura en la arquitectura y Sil potencia infinita de uerticniidad tienen capacidad de prej/gurm: De representar todos los atributos del espacio arquitecum ico. Elfo parece ser hoy ItJl valor no cuestionable. Que 1/0 se pone en duda, pues la proeza de superar y de liberar la masa de la gravitación pesa más que la no proeza de su invención. Ante esto los arquitectos debemos cuestionarnos CO/7 un Si o No.


Pero se trata de una prueba en un determinado territorio. Sí, en el territorio del arte. En él se puede saber cuanto concurre para que la obra - su forma - pueda ser. Podemos saber cuanto concurre hoy y también mañana; pero no podemos saber como la forma será mañana. Eso el arte no lo otorga. Al contrario, el mañana se nos mantiene como desconocido en cuanto a la forma, bien se entiende. Por eso en estainterlocución que se propone acordar, no se propone a la forma esa "materia y aire" antedicho. Sino a su inicio, a su condición inicial: la masa. La masa de una casa es ciertamente distinta, otra, que la masa de un altísimo edificio. Piénsese en lo que puede ser en ambas el hecho de la repetición. Por eso dijimos: hablemos primeramente de distingos antes de referirnos a la masa en ella misma.

T. Browne

.

Retornemos ahora fI la Rcpresentncion. Una cara de la figura de ésta, expresa que lo que se ve es traído a presencia C07710 existencia de algo que pertenece a una realidad distinta fI ItI CIIalconcreramente se manifiesta. El" hacer resonarlo ajeno como propio. P07'ello, no sólo interviene el espacio sino también el tiempo. En el 711 undo de lajorma, es este ret07'770sobre esta realidad anterior lo que 1'.1' capa» de avalar el sentido y concreción de lo construido. Dicho desde otrn cara de la }igu7"ft, es la persistencia de la forma en IfI relación chico - gmnde C07110 pérdida del tnmnfío; pues fo que bace de la [orma representacion no es su tnmaño, sino su contenido. Abara bien, los edificios en altura tienden fI serjornras cada

vez más singulares, reducibles fI un esquemfl o perfil, fI una línea retenible enteramente en la memoria, C011l0si la masa del edificio pudiera concentrarse en una finca única sin espesor material Esto pide almenas de dos condiciones que son: fa unidad desde ef plano tierra bnsta su coronamiento o mI71linació77;)' que chico o grflnde sean suertes igullles, es decir; que el tamaiio arquitectonico del edificio Jea una operacion posterior a .I'U concepción.

A. Cruz Permitámonos decir que una brisa es un viento enrarecido. Así, la masa es la brisa del viento de la forma. Ciertamente es una primera analogía, pero prosigamos. y así podemos decirnos que la masa es algo enrarecido y al par con potencia. Que pide entonces demorarse en reflexionar sobre lo enrarecido potente. y aquí alguien, más de alguno, podría señalar que ese enrarecido potente ya ha comenzado a actuar, Y que su actuación ha traído a la concepción y realización de la obra el brillo, el reflejo. Y últimamente los colores. Ellos habrían entonces dejado atrás ,1 la masa opaca. Que es ella en sí misma y sólo eso. Y ha llegado a ser una masa que refleja masas vecinas, en que brillos la tornan discontinua yen que el color puede establecer dos ordenaciones que siguen diversas direcciones. Por tanto concluirían esos interlocutores la masa ya ha sido construida. La prueba ha sido atravesada no en pérdida sino en ganancia. A estos interlocutores les deberíamos señalar: No. No; son hechos que no represen raciones.

ARQ40/Discusiones

sobre la gran escala. Acerca de los edificios

en altura

hoy. Alberto

Cruz Covarrubias,

Lo anterior toen el sentido del "Orden" en arquitectura, en cuanto construccion del espacio en la extensión y 170como estilo. El orden pareciera haberse retirado de la inuencié» arquirectonica para que esta unidad represenratiun pueda apoyarse en otrasjornms como .1077las naturales, literarias, cientíjIUf.r, técnicas, etc.. El orden, p07' ser más abstracto es reCU7'7'e77te solo a si mismo. La representnciou ha sustituido al orden, y pOI"ello es pensable que el mesón del c077.I·e7je de un edificio sea idéntico al edificio tomo todo, es decir se piensa C7l el mismo gmdo de nbstracciiin. E17 el "orden" no se da esa pérdida de tanmño porque contiene grados de abstraccián diji:re'l7tes. Por tanto esto toca el sentido de fas .l"ig710.1" ejicaces fjue desean proyectar los edificios. Elser "imfÍge71es corporatiuas" en tamo imagen = conjnnto de representaciones que dominan sobre la nbstrnccion del espacio y .1"11 tamaño. Almenas cabe entonces pt'egll77t{l'/)'ecomo es que boy los arquitectos pueden C017lC77zm; iniciar stt obrn, desde un No tamaño Sí que representación ?

Tomás Browne Covarrubias

33


T. Browne Lo anterior nos permite volver nueuamente lo dicho acerca de la Forma.

al comienzo, a

La forma es impensable sin el espacio, ambas se requieren. De una forma lo que se reconoce y se hace visible es el perjil. Su contenido o masa física ex inabarcable, incluso cuando I{( forma es un vacío en el que se modelan .\-US limites o contenido. La [orma en arquitectura era hasta antes del siglo xx, la invención de una sección que constituía por una parte una certeza grauitacional y por otra, la irrupción de un interior. La sección puede decirse contiene el espacio hacia adentro. Pienso en las cúpulas que eran la culminación de U11 interior que irrumpía en el exterior. En ese sentido la masa [isica compuesta en vertical no puede desligarse de su relacitm con el suelo. E7l1el'ge de él y retorna a él con sus Cflrgas. POI" eso, es más certero pensar en secciones horizontales mds que en plantas para tener La totalidad del edificio.

34

La Maison Domino de Le Corhusier abre en este siglo la planta como una entidad que se puede repetir en planos sucesivos en vertical. Aquí hay una ruptura respecto al

A. Cruz Permaneciendo en esos No. Tal situación no ha de ser tomada como una simple carencia o una sombra sin luz alguna; al contrario. Piénsese en ]0 siguiente: en el inicio de la concepción que determina la masa de una obra, esta practica - por decirlo así - la metáfora en cuanto una obra arquitectónica se encarna en otra clase de obra - una casa en una fortaleza, o en unos baños ... que hacen de un momentáneo tutor, al modo de los tutores de las plantas en los jardines o cultivos. Y tales metáforas vienen las más de las veces a provocar iras. Iras creativas en quienes las conocen. Ellos también por momentos pueden quedar fuera de sí, creativa mente hablando. Ahora bien cabe considerar que tales iras cohesionan. Pues no dejan indiferentes, ajenas. Pueden venir a acordar, a ese acordar que indicamos en un comienzo. Ese acordar ante esa prueba que también indicábamos. Y por este casi imposible camino, podrían los arquitectos en tan creativarnente cohesión avistar la representación buscada a los "actuales hechos si sólo hechos", recién expuestos. Si todo esto es posible esos arquitectos estarían construyendo una civilización, creativa. Cosa, como negarlo del todo natural, pues ellos los arquitectos, son los que le construyen la casa al hombre renovándola día a día, en la tradición griega. Bien ... tales asuntos y afanes son los que provocan el presente escrito con su forma de ... "espaciarse en dos columnas ..."

pensar el edificio en secciones verticales u horizontales al que nos referimos recién. El problema ya no es el interior; sino como esta entidad planta se repite. El espacio es una totalidad equivalente en todas sus dimensiones. En el espacio abierto por la planta el borde domina su configuración. En la pared se centra toda la tarea arquitectónica. En ese sentido, si la sección era la irrupción del interior; la planta superpuesta es la irrupción del exterior.

T. Browne Un último ret01710flue recapitula la conuersacián inicial, y es que este diálogo a 2 columnas permite "presentar" la Forma y 110 "representarla" es "construccum arquitectónica" y 170 "efecto": Efe ha sido nuestro proposito.

Alberto

Cruz Covarrubias

Arquitecto de r.u.c:., 1945. En 1951 se traslada a la Universidad Católica de Valparaíso y refunda la Escuela de arquitectura de Valparaíso junto con Godofrcdo

IOI11Tlli,

Francisco Mcndez,

Arturo Bacza.jnime Bcllulra, Fabio Cruz, Miguel Eyquem y José Vial. Se 1", desempeñado como docente

de la !'.u.e. y desde 1951 ha

sido docente y director de '" escuela de arquitectura de Valparaíso, Tornas Brownc Arquitecto

Covarrubius

Universidad

Católica

de Valparuíso,

1979. Socio oficina Cruz & Brownc Arquitectos Asociados.

ARQ40/11.98


carta de Ricardo Astaburuaga Santiago,

20 de Abril

de 1998

Señora Monrserrar Palrner Trias Directora Ediciones ARQ Escuela de Arquitectura Presente

Estimada

Montserrat: tu nota en que me recomiendas la lectura del artículo del arquitecto catalán Josep Parcerisa, aparecido en el N° 37 de la Revista ARQ que tu diriges y la carta que él te envió. El tema básico es el proyecto Costanera Norte, que tanta preocupación está produciendo a los arquitectos conocedores del tema. Creo de mucho interés algunos puntos que el arquitecto trata en el artículo de la referencia que él denomina "atropellado", pero que yo quiero añadirle el término "pasión", que explica la rapidez de su redacción. Te entrego, por tanto, algunas notas que me provocó su lectura.

Te agradezco

I.a. En primer término creo importante plantear que Santiago siendo una ciudad de carácter geométrico que le configuró el sistema cuadricular en una ciudad de fondo de valle -corno lo plantearon los españoles-, -en la proyección hacia el oriente- acontecida durante el presente siglo- se ha visto obligada a adaptarse a las condiciones geogrtificfls que el nuevo medio le exige. Esto ha provocado una necesidad de compaginar en la ciudad misma los puntos críticos dc estos dos procesos di ferentes, zonas que se mantienen en tales condiciones. I .b. Es el caso de la zona norte del río Mapocho. Hay un hecho geo-morfológico obvio pero creo necesario enfatizar: el cerro San Cristóbal accede directamente al río, provocando un estrechamiento en las zonas comprendidas entre el puente Lo Saldes y Pío Nono, lo cual provoca una acumulación crítica del flujo vehicular en todo el proceso de la transversalidad, reforzado por la urbanización -hasta ahora muy rápidade las zonas de La Dehesa y Barnechea, configuradas en la costa norte del río Mapocho. Esto provoca una congestión constante en las avenidas Los Conquistadores-Bellavisra y Santa María, no solamente en las zonas referidas, sino que se proyecta hacía el oriente y especialmente debido a estrechamientos artificiales en ambas avenidas.

Denomino pequeños goljos en Bellavista generados como una prolongación de antigua Chimba y Pedro de Valdivia Norte integrado a la urbanización de Providencia. Ambos barrios han permanecido como tales siguiendo la tradición de la antigua ciudad pensada por Vicuña Mackenna, aunque hayan crecido con posterioridad a su labor. De ahí que sus habitantes se opongan a la creación de una autopista que eliminaría, por una parte, el contacto directo con el cerro y, por otra, su paz y tranquilidad vehicular hacía el poniente reforzado por el proceso de urbanización hasta ahora de orientación vehicular en las zonas de La Dehesa y Barnechea configuradas en la costa derecha del río Mapocho, Ese punto crítico es a mi.juicio, una de las causas que han motivado la proposición de la autopista denominada Costanera Norte, ya que se está provocando una congestión constante en las zona de Bellavista con Santa María, Andrés Bello, Providencia y 11 de Septiembre. Estas zonas permanecen inermes (salvo la Avda. Los Conquistadores - Bellavista) de vialidad oriente-poniente y Avda. Santa María de vialidad poniente-oriente que en la actualidad están estranguladas) y sus habitantes se oponen a la creación de una autopista que eliminaría su paz y tranquilidad obtenidas a lo largo de la historia de la ciudad, pero que podría configurar la relación Avda. KennedyCentro, bien construida hasta el puente Lo Saldes, un verdadero éxito urbano que sin embargo daña la vehicularidad de la rotonda Pérez Zujovic para la Avda. Vitacura. 2. Un segundo acceso al poniente, tanto de la Dehesa como de Barnechea pudo pensarse con la construcción de la Avda. América Vespucio, última tentativa de cintura de Santiago (J 960). Sin embargo, la construcción actual de una ciudad industrial en las zonas HuechurabaConchali ha provocado una gran congestión vehicular en la cumbre denominada La Pirdmide que hace prácticamente intransitable el recorrido desde dicho lugar hasta la Avda Recoleta, por Américo Vespucio. Por tanto se puede afirmar que las soluciones vehiculares provenientes del gran crecimiento de la zona derecha del río Mapocho, no tiene solución en las condiciones actualmente existentes en proceso de crecimiento masivo y con necesidad doble de acceder tanto al Centro, por una parte, y a la Panamericana Norte, por la otra, como acceso a la costa zonal.

ARQ40/

Discusiones

sobre la gran escala. Carta de Ricardo Astaburuaga

3. Ahora bien, el artículo del profesor Parcerisa trae a colación un tema que me parece básico en todo proceso de ordenamiento urbano de una ciudad. Es el tema de la diversificación de los canales de conexión, en especial cuando uno de ellos está en vías de colapsar como es el caso de la zona Puente Los Saldes-Bellavisra. Esta diversificación la propone el profesor Parcerisa en un programa de vialidad "al margen derecho del río Mapocho". No se trata, por tanto, de resolver exclusivamente el punto crítico (Bellavista) sino crear un sistema racional de conexiones que tiendan a debilitar la violencia de la zona crítica. Para ello -y basado en los conceptos del trabajo en referencia- entregamos aquí soluciones- no exhaustivas- del cuerpo de conexiones posibles: Está en construcción, próximo a terminar, el puente La Dehesa que está destinado al acceso vehicular hacia las comunas Las Condes, Providencia y Ñuñoa, barrios que han adquirido en estos últimos años, un carácter comercial que provoca una movilidad vehicular muy superior a la época en que dichos barrios eran residenciales con una vehicularidad mucho más posible de ser controlada. Dicho puente prestará gran.des servicios para acceder al interior de las comunas mencionadas, siempre que se elabore un sistema de señalizacuin adecuado. Las avenidas Escriba de Balaguer, Las Condes, Fray Luis de León, Paul Harris, Charles Harnilton pueden ser las rutas transversales totalmente habilitadas para una tarea semejante. La misma tarea cumplen los puentes Luis Pasteur y la Dehesa Antiguo, esto último con vías de acceso extremadamente débiles que exige un tratamiento específico de mejoramiento. Ahora bien, aquí interesa mencionar la significación que tenía un terna largamente discutido hace 25 años y que el profesor Parcerisa vuelve a mencionar: me refiero a la habilitación del Ztmjón de la Aguada como una vía directa de acceso a la Panamericana Sur, lo cual sería una espléndida solución para comunicar la transversalidad sur de Santiago con la ruta mencionada. Actualmente "una red de calles insuficientemente conectadas, pero potencialmente muy capaces. Esta situación es la que provoca los nudos de congestión crónicos que sufre el sistema. Las respuestas de la obra pública debieran orientarse a mejorar por la vía de la

Echenique

diversificación en lugar de segregar intensificar unos pocos canales privilegiados" .

e

Por tanto el profesor Parcerisa propone una diversificación de la vehicularidad de la zona norte del río Mapocho, configurando un cuerpo de conexiones, den o y continuo hacía la zona sur del río, con lo cual se limita el estrangulamiento de plaza Baquedano/cerro San Cristóbal. Un segundo principio básico que, si bien no está definido expresamente en el artículo de referencia, sin embargo está latente en la totalidad de la exposición. Es el siguiente: toda acción puntual que se realice en el manejo de la vialidad de una ciudad, tiene repercusiones necesarias de conocer y racionalizar, más aún hoy día que se cuenta con toda la instrumentación técnica para llevarla a cabo. Esta diversificación permitiría, además, conectar las comunas pie de cordillera (Las Condes, Peñalolen, La Reina y Florida) con la Panamericana Sur. Por último, el profesor Parcerisa, plantea la conveniencia de volver a analizar el tema del pie de monte propuesto por el arquitecto Juan Parrochia en su obra "Santiago en el tercer cuarto del siglo xx". Creo posible que dicha proposición tiene actualidad o merece, más bien, actualidad. Esa tesis estaría acorde con el pensamiento que una autopista puede diversificarse en su entrada a la ciudad. Mas aún si se propone una armonía que es el resultado de un sentido de amor y comprensión por los espacios a modificar. Sabiendo que el tema da para un trabajo mucho más delicado y agradeciéndote tu voluntad te saluda. Ricardo

Ricardo

Asraburuaga

Astaburuaga

Echcnique

Echenique

Inicia sus actividades literarias y críticas en la revista "Estudios" (1940-1950). En 194<) recibe beca del J nstiruro de Cultura Hispánico, realizando

estudios

de Arte y Arquitectura

Hispanoamericana . En ¡978 publica "Fisiognómica, la Ciencia del Signo y del Símbolo". Ha realizado diversas investigaciones entre las que se cuentan: "Ciudad fundacional de Indias deJuan Borchers" y "Ciudades de Chile". Desde 1975 es profesor de la Escuela de Arquitectura

de la Universidad

Católica.

35


Hsnrue,

TMB/I]AR,

CII?CULAR, CULTIVAR I,·L.CUIiRPO V El.

eran las categoriasjuncionales consagradas por los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (erAN!) en la Carta de Atenas de 1933. Mediante ellas se proponía estructurar el espacio edificado. l'.Sl'íIUTU

Rodrigo Pérez de Arce A.

Peter Smitbson, miembro del Teani Ten se refiere al período de incubación de la arquitectura moderna como período heroico. Esa fase asentada en la fe de un hombre nuevo (tan [ormidable y optimista C071Wgenérico) da pie a una segunda fase, caracterizada por una mayor aceptación de lo moderno y pat· su parcial asimilacion de parte de las burocracias y los aparatos productivos involucrados en la construcción del espacio habitable. Es la época de los C/IIM y es contra ese sutil y progresivo anquilosamiento que se rebelan losjouenes miembros del Tetl71ZTen, grupo encargado de elaborar la agenda del X Congreso de Dubrotmik, El Tea1'n Ten provoca el colapso del CIAM instaurdndose

36

como un grupo informal y heterogéneo (similar a la reforma protestante, un grupo deliberante y sospechoso de los dogmas centrales).

Con la perspectiva reciente de la guerra, el Temu Ten 170 puede sino tener U11avisión cauta respecto a las consecuencias del maquinismo. C011.\'cie11te de los peligros del totalitarismo, plantea [ornrulas abiertas y no jerárquicas de organizacion del espacio, se interesa por lo aleatorio, redescubre los rituales humildes del tugurio o de las culturas uerndculas, se rebela contra la internalizacion indiscriminada, reclama respeto por la identidad. Su paisaje matizado por un nuevo sentido de realismo no acomoda nnis héroes ni superhombres. Su propia heterogeneidad lo conduce a una inevitable :Y gradual disolución. Dos de susfundadores y mejores exponentes, Aldo Ván Eyck y Peter Smitbson sobreviven a 10.\otros miembros pm'a encontrarse hoy con nuevas ntanijestacienes de interés en sus ideas. Incidentalmente, ambos hall visitado Cbile. Hubo también un miembro chileno en el grupo, el arquitecto Guillermo Jullian de la Fuente. Surgidos de temas del Teant Ten, los apuntes que siguen a continuación exploran algunos de .fUS topicos.

Ecos del Team Ten 1. Concurso Golden Lane, Londres, 1952. Alison y Peter Smithson 2. Ruinas 3· Unité, Marsella, 1946, 1952. Le Corbusier. En la imagen, Bodiansky, Candilis, Woods, (.1950 4· Plan Voisin, París 1925 vista de la estación central flanqueada por cuatro rascacielos Le Corbusier 5. Unité, Marsella 1946-1952. Le Corbusier 6. Marsella 1980, foto RPA 7. Unite, techo terraza 8. Calle aérea, Golden Lane 1952 A+P.s.


Ruina

Habitat

Ocurrió hace mucho tiempo: la historia comienza en la década de los cincuenta, en realidad antes; pero observa la imagen con cuidado:¿por qué se erige este proyecto sobre una ruina? (fig. 1). Una ruina urbana. ¿Se parece a las ruinas que llevaron a arquitectos y poetas a sumirse en profundos estados de éxtasis y melancolía? ¿no es que la historia de la arquitectura está poblada de ruinas, nobles ruinas que en su sugerente condicion inacabada desafiaban a soñar libres formas para completarlas? (fig. 2), ¿no son las ruinas una contracara de las obras en faena de construcción? (fig. 3). Pero mira con cuidado: éstas son ruinas de guerra, de bombardeo indiscriminado, casi humeantes.

Yentonces, la ciudad tal cual la conocemos dejará de existir:.. el viejo expediente de calles C01710 cañones no serd más tolerado en distritos residenciales ... (Le Corbusier Z92 5) No demasiado lejos se erige esta obra. Como una roca desprendida de los farellones lejanos, canteada. Se la llamaba el Unité. Unité d'Habitation de Grandeur Conforme. Curioso nombre (como de cofradía masónica). Unidad, tamaño, medida, exactitud. Una unidad babitacional, ciudad residencial en un solo edificio. Majestuosamente solitaria, heroica. (fig. 5). Unica hasta entonces, pero ideada como prototipo: reproducible, modélica, como un gen. No tardó demasiado tiempo para que parte -sólo parte- de su idea matriz prendiera, desnaturalizada. Hoy comparte con otras piezas monumentales un paisaje congestionado (fig. 6). Un modelo social, un Unite, un condensador. Su cubierta es acrópolis. Perfecta. Como en una naturaleza muerta comparecen dos horizontes: en la cercania pequeñas piezas, en la lejanía las cumbres agrestes, sin planos intermedios. Los parapetos impiden ver la ciudad (fig. 7). Retornemos a nuestra primera obra: ¿no es diametralmente distinta? No hay Unite, no se busca la autonomía sino el enraizamiento urbano. La calle sube hacia los pisos superiores. A este espacio lo llamaban calle aérea. Observa cómo una persona tropieza. Es un mundo cotidiano, normal, sin heroismos. Es una calle con una cara de menos, un balcón abierto al teatro urbano (fig. 8). Esta propuesta quiere retomar el cauce antes proscrito de la calle corredor. Es la idea de la calle y no su realidad lo que interesa: la creacum de lugares de agrupacio» efectivos que resguarden lasfunciones vitales de identidad y protección (Smitbson).

Máquina

3

Mira esta otra imagen (fig 4 ): ¿es que puede ser real que los aviones aterricen sobre la explanada central de esta metrópolis? ¿Qué ensalzamiento de la técnica es éste? ¿Un corazón urbano colosal reducido a nudo vial de aire y tierra? El proyecto es anterior a la guerra, los aviones son esencialmente los mismos que un poco más tarde serán portadores de destrucción. La sugerencia lírica de las máquinas se desvanece ante el espanto de los hechos destructivos. Las utopías también sucumben. Es inevitable que el estilo internacional que se desenvolvió a partir del período heroico ... concentrando .\71 inventiva en la reducción de los problemas a sus elementos y relaciones básicas... perdería su energia una vez que estas exploradonesjuesen realizadas ... después de todo... ¿cómo proseguir' una vez resuelto el tema de la cocina básica? .. Sólo Dadd siguió un derrotero alternativo, que nos ha tomado veinte años redescubrir: .. (Smitbson)

4

6

8

7

ARQ40/0iscusiones

sobre la gran escala.

Ecos del Team Ten. A:odrigo

Pérez

de Arce Antoncic.h

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Juego

Umbral

La calle es una extensión de la casa... es un microcosmos en el cual losjuegos varían con las estaciones y con el paso de las horas ... (Smithson)

Hay dos imágenes que me gustaría eoocar: una tan enigmática y excepcional que todavía entusiasma a las multitudes haciendo temblar a algunos: noche repentina en el día, sol y luna apareados, el eclipse. La otra es sutil, igualme11te enigmática pero frecuente: el marauilloso período del crepúsculo,.. (Van Eyck).

(fig. 9). El escenario es una calle obrera de preguerra. Del mismo tipo que poco tiempo antes se presumía debía erradicarse por insalubre o inefectivo. Un escenario humilde, de simples rituales festivos (fig. 10). Los niños juegan sobre el trazado de tiza (fig. 11). El azar y lo preestablecido, la geometría y la libertad de opciones, juego y arquitectura: un entramado generador de formas, como en este orfanatorio. Severo pero abierto, y generoso en sugerencias y posibilidades (fig 12 ). 9

... en la organiz.ación sin inhibiciones de losjuegos de niños reconocemos un modelo valido, y en ello, una indicación de formas de organiz.ación más libres (Smitbson).

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Advierte cómo esta obra celebra las instancias de transición (fig. 13). Más que a una lírica del objeto, apela a las relaciones, es abierta, indeterminada. Articula los momentos de cambio, las pausas entre espacialidades diversas. Observa cómo se manifiesta el juego, esta vez en torno a una columna: sobre el trazado de un círculo, la columna como un totem. Las gradas, los puntos de inflexión, los umbrales: simultáneamente pertenecientes a adentro y afuera, a lo inmenso y lo circunscrito, singularizados como lugares (fig. 14). La arquitectura deberá ser concebida como una figuración de lugares intermedios claramente definidos.. esto.. implica la ruptura del concepto contemporáneo (llamémoslo enfermedad) de la continuidad espacial.: (Mm Eyck).

10

11 9. Escenas de East End, londres.

Nigel

Henderson presentadas en CIAM 1953 10. Escena de londres 1953 11. East End, londres. Nigel Henderson, 1953 12'14. Orfanatorio Municipal, Amsterdam 1957.60. Aldo van Eyck 15. Unité estudios de l: C 16. la idea del Golden lane superpuesta a un área bombardeada de Coventry A+P.S 12

17. Isfahan Iran, P.S. 18. Hospital de Venecia 1964'1966. le Corbusier, Guillermo [ullian de la Fuente 19. Tapices, Corte Suprema, Chandigarh 1950, 56. le Corbusier 20. Viviendas con galerías de 1952. P.s. 21. Universidad libre de Berlin, 1967, 79. Candilis Josic, Woods

13

14


XL

Tejido

... los habitantes

(del Unité ) se desplazan desde ascensores

victorianos y a través de corredores en penumbra al confinamiento solitario de sus cajoneras personales ... sin embargo, este es el edificio más sig;nificativo de nuestro tiempo, ... (una obra) intemporal como Paestum ... (Smitbson).

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La gran escala en la vertical: observa los esfuerzos realizados por el arquitecto a fin de contrarrestar el efecto aplastante de la repetición (fig.1S). Hay un límite más allá del cual la idea de la vivienda colectiva colapsa en un total anonimato: ¿no está ya presente ese límite en la escala desmesurada del Unitéi Y, además, ¿cómo se vincula este edificio con la ciudad en su entorno? ¿Cuáles son sus modos de interacción? Observa su diferencia con esta propuesta: la obra crece entre las casas, quiere coexistir con ellas sin reemplazarlas complementándose con lo que hay. No construye un escenario excluyente o absoluto. Establece una estructura mayor continua, como un encadenamiento de Unites (fig. 16). Continuidad. Deriva del objeto al tejido.

~9 18

20

lS

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ARQ40/

Discusiones

sobre la gran escala.

Ecos del Team Ten. Rodrigo

Pérez

de Arce Antoncich

Tejido urbano: una expresión hoy convencional. ¿Por qué esa metáfora del telar? ¿A qué viene la idea de una urdimbre en relación a la ciudad? Un tejido: una matriz compleja de texturas. Mira cómo aparece en esta imagen la configuración de las texturas (fig. 17). Urdimbres, relaciones en el plano. Observa de vuelta el orfanatorio: ¿no es de eso que trata en cuanto obra urbana? Tejido, textura, alfombra, mat building, edificio alfombra: las formas grandes continuas bien pueden existir recostadas sobre el suelo, como texturas. Excepcionalmente en el aire, como en Venecia. ¿Es casual que en la cuidada edición de la Obra Completa de Le Corbusier se sugiera la increible similaridad de las formas, paridad de tejido (Tapicerías de Corte Suprema en Chandigarh) y planta arquitectónica (Hospital de Venecia)? (figs. 18 y 19). Vuelco

Observa esta fachada porosa (fig. 20). Imagínala recostada sobre el suelo. ¿No se parece a esta planta? (fig . 21) ¿ No sugiere entonces el mat building un vuelco desde el cuerpo erguido, hacia el plano horizontal, tumbándolo hasta recostarlo sobre el suelo? (un rascasuelos!). Se vislumbran ciertas cualidades: estructura cohesiva, trama, sistema de patios, escala medida, densidad alta, baja congestión visual, versatilidad: un modo urbano parecido al Casbah.

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Casbah

22

40

Traza

Mientras tanto ... mi afecto por aquellas ciudades del desierto no ha disminuido aunque quisiera que algo de su gentil cualidad muadiera nuestros tristes espacios... (Van Eyck). El Casbab, ciudadela árabe; homogénea en el color y el material, cohesiva, de formas prismáticas (fig. 22). Un proyecto de unité casbab (fig. 23) un hábitat específico para un medio específico: pero, ¿qué ocurrió aquí con la calle aérea? Adaptada para un resguardo de la domesticidad la calle balcón, aérea pero encerrada tras parapetos ya no goza de dominio visual. En el frente opuesto, unos patios suspendidos se cierran también al panorama. Es una ciudad de ecos y evocaciones de la vida privada de sus moradores (fig. 24). Años más tarde, este cuidado proceso de transculturación se revierte por efecto del uso real (e imprevisible). El hábitat se modela en base a hábitos. Nuevas utopías que también colapsan (fig. 25). Creo que el secreto del poder (del orfanatorio) está en la unidad inexorable de materia forma, escala y construccion, combinada en un orden de tal claridad que ..siempre lo he asociado más con el clásico que C017 el casbab (lo sé, Aldo Vt:m Eyck quiere ambas cosas: claridad pero laberíntica y casbab pero organizado .. .) Hertzberger:

La gente y los objetos cambiantes y en mouimicnro S07/ la materia y decoracion de la escena urbana ... (Smitbson). Compara estas pinturas: una en la ley de la naturaleza muerta, y la otra ¿a qué ley se acoge? (figs. 26, 27) ¿No es el drip paiming como una huella? Una frenética e impaciente huella? ¿Y aunque azarosa no describe patrones, modos formas coherentes? Y, por otra parte, ¿no hay en esa huella una libertad del imprevisto' De antemano se fija el proceso, el campo de acción, la paleta de colores, el tiempo. Aparecen, o mejor aún, se desencadenan relaciones, configurándose algo así como un modelo de relación de lo aleatorio a lo programable. ¿No es aplicable a la modelación urbana en cuanto concepto? ¿No es la ciudad moderna en definitiva impredecible en sus comportamientos? ¿Hay espacio para el proyecto en este marco Huido de cambios? Una estética de lo aleatorio: ¿es trasladable a la ideación de la ciudad? (fig 28). La pintura de Pollock es inédita ... Casi como fenó711C17o natural, ... efecto más que artefacto, complejo, intemporal, multidimcnsionnl y multieuocatiua ... (Smitbson).

23

22.Casbah 23· Bloque Nid d" abeilles Carrieres Centrales, Casablanca, Marruecos 1951, ATBAT Afrique (Bodiansky, Candilis, Woods) 24. Nid dabeilles 25. Nid dabellles trasformado, foto lean Louis Cohen 24

26. Naturaleza muerta, 1929. Le Corbusier 27. Drip Painting, Iackson Pollock

25

26

27


Ritmo

30

A otra escala, potencialmente también en la escala el mat building se erige como modelo alternativo, o post promenade. Es abierto, no jerárquico, no narrativo, inconcluso. Trama, más que secuencia. Observa el esquema (fig. 32) hay tres figuras principales: la planta de un templo, una axonornétrica de los años heroicos, luego otra planta, un villorrio indígena. Observa esta última imagen: una estructura de formas tejidas, continuas. A ciertos recintos se accede sólo desde las cubiertas. La planta es elocuente conteniendo como en una sola edificación los diversos componentes de un hábitat complejo. Elocuente y expresiva como una fachada tradicional.

Observa ahora esta imagen (fig 29). Es una ciudad, con cientos de autos, predominando lo que antes hubiese sido sentido como un efecto del maquinismo. La intensidad de flujos de primer plano sugiere un espacio infranqueable de autopistas. Grandes silos iluminados de colores se presentan como destinaciones, umbrales de acceso y traspaso hacia una ciudadela. Nuevamente el movimiento, pero no ya representado desde la visión privilegiada del piloto como en esa imagen anterior (fig. 4 ). Ni representado tampoco en sus agentes sino más bien en su efecto. El proceso de los desplazamientos origina también la invención de una notación planirnétrica particular. Un registro temporal. Una ciudad como partitura. Una poética de los tiempos y de los procesos (fig30).

XL,

Promenade

Colofon

Desde 1963, con el proyecto Olivetti nos comenzamos a pl'egunttl1" acerca de cómo estructurar las partes espaciales sin recurrir a la promenade arcbitecturale como medio para controlar el todo... El orfanatorio de Aldo van Eyck y sus escritos en Foru11Zproveyeron un marco de referencia (en esta busqueda) ... (jullian). El promenade arcbitecturale. Una modalidad preesta-

Ha pasado el tiempo, han cambiado las cosas. Las antiguas ruinas ahora atraen un turismo masivo (6g. 33), desaparecida la memoria de la destrucción, superadas las etapas más apremiantes del hambre o del frío o del miedo. La cultura del consumo y del hedonismo sobreviene a la cultura de la supervivencia o de la necesidad básica. Entra en escena otra generación. Es el escenario del XL de Koolhaas

Identidad y reposo, cambio y movimiento, oernaculo del corazón .. ¿cuándo va la arquitectura a reconciliar aspectos esenciales? (Aldo Vrm Eyck).

41

blecida de paseo, un itinerario, una narrativa lineal. Mira en cambio este pequeño pabellón (fig. 31). Hay diversos recorridos, también sorpresas en los encuentros, imprevistos como en un juego o un laberinto. No hay promenade, sino azar.

(Koolbaas estudia en el Arcbitectural Association. en un período en que Peter Smitbson del Tea112X enseña en esa escuela ..... ver capítulo primero de s, M, L, XL, Rem. Koolbaas y Bruce Ma«)

Rodrigo

Pérez de Arce Antoncich

Arquitecto, 1972. Profesor Escuela de Arquitectura. Director del Programa dc iVl:Jgister de la P.u.c. Nota Los años en que se escribieron

los textos

citados en general no aparecen por provenir de libros que <t su vez no los consignaban,

28

29

28. Hacia un estética de lo aleatorio A+P.S. 29· Centro Urbano, Filadelfia '952, 53· Louis I Kahn. 30. Notación del movimiento en el plan urbano, Filadelfia '952, 53. Louis I Kahn 31. Pabellón de esculturas, Arnhem 1966. Aldo van Eyck 32. Ideograma ¡By us, For us!, esquemas templo griego imagen neoplasticista, Pueblo, Chaco Canyon, Nuevo Méjico. Aldo van Eyck 33. Imagen publicitaria

de Woman's House

Companion 1950 publicada en: Without Rethoric, an Architectural Aesthetic, A+P.S. 32

ARQ40jDiscusiones

33

sobre la gran escala.

Ecos del Team Ten. Rodrigo Pérez de Arce Antoncich


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Centro Oriente según la CORMU 1970-1974 ARQ40/11.98

1:


Miguel

Eyquem Astorga

Nos ba parecido necesario publicar parte del pensamiento y obra que produjo un grupo de arquitectos de la UCVen la CORMU(Corporacion de Mejoramiento Urbano) basta 1974 cuando Miguel Eyquem y otros arquitectos que aún resistian abandonan la CORMU,abandonada a su vez por el gobierno militar:

El sector del proyecto especifico que ilustramos, el San Luis, boyen día es una de las zonas que están en el ojo del buracdn inmobiliario. Se está transformando, sin duda, en lo que el proyecto de CORMUpreveyó, el Centro Oriente de Santiago. Desde un proyecto generado en un periodo de voluntariosas utopías políticas y urbanas, con sólo las ideas urbanas

Hoy DÍA, A 25 AÑos de distancia, el proyecto del conjunto urbano San Luis aparece como una gran oportunidad perdida para el urbanismo, para la estructuración del área oriente de Santiago, como la pérdida de un centro. Este lugar se encuentra en el corazón del área oriente de Santiago: Vitacura y Las Condes convergen sobre él. Este conjunto fue pensado en su tiempo, los años 70, por la CORMU (Corporación de Mejoramiento Urbano) como el centro comunal oriente, según un plan ya antiguo' ya de descentralización de Santiago siguiendo el anillo de circunvalación América Vespucio, cosa que hoy se ha ejecutado con el área comercial, con los mall. Si se hubiera continuado la ejecución de este proyecto, el centro del área oriente se habría constituido con todos los servicios que ofrece una ciudad autónoma. Los grandes centros comerciales como el Alto Las Condes y el Parque Arauco estarían reunidos contribuyendo a conformar este centro, como fue previsto y propuesto en el proyecto. Este Centro contenía más de 1.000 estacionamientos subterráneos y una superficie construida para locales, rnall e instituciones culturales como galerías, museos, etc., además de las oficinas para servicios públicos, legales, policiales. Todos los servicios del Estado, alrededor del municipio. Se pensó esta edificación con estructuras variables y plano libre según necesidades y variantes en el tiempo. Al mismo tiempo se generaba una gran plaza urbana, de centro urbano, presidida por el edificio consistorial inscrito contra la cordillera. El conjunto se organizaba a cada lado de un eje central que contenía los grandes equipamientos urbanos dentro de un parque. Actualmente han construido un parque en desarrollo: el parque Araucano. Los edificios, grandes edificios, para alcanzarla densidad promedio de 300 ha, junto con el sector vecino. Esta densidad era la propuesta por el proyecto de factibilidad del Metro, para garantizar su eficiencia.

sobre la gran escala. Centro Oriente

según la

CORMU.

Miguel

Eyquem Astorga

N. del E.

Con estos criterios, el Metro fue proyectado por el interior del San Luis. Hubo un zureo abierto a lo largo del parque central esperando recibir los rieles y la bóveda que los cubriera. Este zureo fue rellenado cuando se construyó el parque Araucano. Este último, muy mal ubicado según los estudios del proyecto San Luis, pues se halla en relación directa con los ejes de circulación de América Vespucio y Avda. Kennedy, una mala política de circulación para estacionar tal volumen de autos. Estos grandes edificios estaban agrupados según dos principios: 1. Participaban por un costado, de una calle urbana y por otro lado de un parque general. 2. Las orientaciones de estos edificios y sus volúmenes debían cuidar la condición espacial del conjunto de abrir el espacio para mostrar, para descubrir el valle del Mapocho, oculto por las calles y jardines actuales. Para cuidar estos logros se proponían edificios escalonados que terminaban en un techo jardín, el cual bajaba hacia el valle central del conjunto de 2 km largo. De este modo, al mismo tiempo estos perfiles inclinados abrían en el centro una gran perspectiva de lejanías: hacia un lado la cordillera nevada, permanente en Santiago, y por el otro, hacia el poniente, el San Cristóbal, presencia del centro de Santiago. Aquí se debe llamar la atención sobre el "canal verde" existente que el San Luis integraba: partiendo del San Cristóbal, centro de ciudad, sus laderas, desde Pedro de Valdivia Norte, continúan por el Parque de las Américas, siguiendo un eje que va hacia el Cerro Plomo, continúa sin interrupción en el Club de Golf, sus árboles a lo largo de Avda. Kennedy continúa el San Luis abierto en su parque central ya continuación la Avda. Kennedy todavía algo abierta, sigue las Condes, los árboles de San Darnián, el Santuario de la Naturaleza desde el Arrayán hacia arriba. Habría que cuidar los árboles, lo verde elevado.

Nora l. Plan interurbano Correa,

ARQ40/Discusiones

como herramientas basta un período de mercadeo "duro", el equilibrio de las ciudades europeas aún no nos alcanza y sí los contrastes tercermundistas. Y las decisiones apresuradas.

de) uan l lonnold

y Pastor

43


Santiago ciudad capital

Miguel

Eyquem

Centro de región Centro graviracional Centro geográfico

del país de las distancias

Centro del paisaje donde se sitúa por un azar de su fundación.

44

Las ciudades primitivas eran amuralladas "un enceinte sagrado" ... No tuvo muros el primer Santiago, pero tenía ciertos límites defensivos como el río, los cerros y una situación singular en medio del valle: el dominio de la lejanía. Un gran espacio amurallado, la nueva "enceinte" a b magnitud del gran país que desde allí se dirigía. Por consiguiente la estructura del lugar Santiago se apoya por nacimiento en un hecho espacial: el de la medida por el ojo de su magnitud. Medida ésta en cierto modo trascendente pues coincide con ser un punto singular en la estructura del territorio chileno dentro de América. La conformación del primer valle longitudinal está presidida por las montañas más altas y las más inmediatas al valle, las de presencia más importante a lo largo de todo el país.

La presidencia

de un valle en el

eje del país, presidido a su turno por las más altas montañas del continente. Dos magnitudes para medir el espacio: extensión y estatura. Por consiguiente, presencia de un territorio de magnitud por la magnitud del "espacio-enceinte". Se diría una gran ciudad para un gran territorio. Una relación "conforme" entre la presencia y lo que se extiende más allá del horizonte. Una relación ornotética entre la forma de aquello que se encuentra presente simultáneamente y aquello que se hace presente desplazándose a través del país en el transcurso de un tiempo. Una ciudad entonces con destino territorial, con destino ligado a la grandeza de su lugar, diría, a la presencia de su lugar. Como grandes directrices territoriales, e.1territorio se adentra hasta el corazón de la ciudad. Desde el corazón la magnitud está presente a través de los "valles" interiores de la ciudad.

París cuando se constituyó en cabeza de un gobierno absoluto que pretendía regir a Europa descubrió los grandes ejes, la línea recta de la allée de Le Notre que partiendo del Louvre se prolongaba en una perspectiva de árboles por los Charnps Elysées, y apuntaba por sobre los campos hasta Saint Germain, otro centro símbolo de gobierno. Luis xrv, avanzando hasta depurar la quinta esencia del dominio sobre sus vasallos, construyó un nuevo centro en medio de los campos para irradiar su geometría con la mayor libertad sobre sus vastos territorios: en un sentido la pata de gallo, que dominaba París, en el otro la inmensa perspectiva con los grandes espejos de agua que contenían el cielo y el trazo recto sobre los campos hasta el horizonte señalado por álamos como un dominio mágico sobre todos los elementos del cielo y de la tierra. Santiago, capital de Chile, presidencia tradicionalmente democrática, pero también gobierno dencial y no federado.

presi-

Para Santiago no tiene significado ser cortado por grandes ejes que extiendan el gobierno por el territorio nacional. (Calsruhe, Washington, La Plata).


Ni la montaña se instituye como un polo sagrado ni los ríos dividen el terreno, sólo los límites del valle materializados por las montañas. Para que la naturaleza que nos rodea esté presente en el interior de la ciudad, para que la magnitud esté presente y así la capital de un territorio de grandes dimensiones viva la conciencia cotidiana de su situación y su destino, sólo se requiere que el cielo recortado sobre el perfil de la montaña tenga estatus ciudadano. En los planos de secciones transversales la estructura del lugar propuso, con los lechos del río, los grandes canales que hoy atraviesan la ciudad y están dados naturalmente. (Providencia-CostaneraForestal-Alarneda) Santiago no es ciudad de peatones, nunca se ha caminado; ciudad sin hitos de interés para establecer referencias; ciudad de plazas barrianas cuadradas: la manzana de la sombra, del paseo y la pandilla de los exámenes hoy día muertas. Los grandes canales verdes de penetración del cielo y horizonte serían la primera provocación a caminar teniendo por delante la lejanía, la magnitud, el aire y como objetivos cercanos, centros ciudadanos de intensidad comercial o lugares de trabajo o habitación como existen a lo largo de estos ejes principales norte-sur esteoeste.

Se propondría entonces recuperar el lugar de Santiago al mejorar sus principales ejes de circulación actuales. Cuando estos conceptos se esquematizan sobre un plano pareciera que estuvieran dados porque de hecho ahí se hallaban primitivamente con el lugar. Es el desarrollo sin visión de la ciudad lo que va progresivamente destruyendo esta claridad, con la arquitectura parcializante, ignorante del lugar y su verdadero significado. Al hablar del lugar y de su estatura nos situamos frente a un hecho eminentemente de tres dimensiones y sólo es posible enfrentarlo a otro hecho de tres dimensiones. La arquitectura de esta ciudad ha ignorado este hecho y rara vez se ve algún ejemplo de edificio que se sitúe en el valle y en la ciudad. No podrá haber muros que oculten los muros del valle y limiten el cielo. Entre el ojo y el horizonte debe haber líneas rectas. El perfil del horizonte podrá ser interrumpido con cierto ritmo, pues su propia forma impone su continuidad donde el ojo reconstruye el valle. Elevaciones puntúales para este orden en altura, y no largos muros. Verdaderos hitos de perspectiva en lejanía midiendo la grandeza de la montaña.

La propuesta de habitación torre al interior de la manzana edificada. En esta proposición sobre las fuerzas originarias del lugar se propone ensayar ahora esta disposición de concentrar los llenos en columnas que presentan poco lleno frente al horizonte. Esta disposición es la más elemental ya que se inscribe naturalmente dentro de las viejas manzanas del centro de la ciudad y los barrios antiguos (según la idea de Jaime Bellalta). Una disposición de habitación torre es capaz de instalarse al interior de una manzana edificada conservando la periferia si ésta ofrece una construcción aceptable. O bien se inscribe fácilmente al interior del área de 120 m x 120 en uno o dos ejemplares reconstruyendo completamente o en parte la periferia, permitiendo una gran libertad pues la densificación de la manzana la conseguiría el edificio torre. Esta flexibilidad de disposiciones es la que permite estudiar esta proposición C01110 la más elemental en cuanto a su factibilidad. La unidad que se conforma entre la manzana y el edificio puntual posee la vocación de adaptarse a todos los casos de remodelación urbana, tanto en la disposición interna y su flexibilidad para los contornos (de la manzana) como en las posibilidades que ofrece para facilitar un plan de erradicación. Se podría decir que la operación de remodelar una manzana con esta disposición es económica y posee un gran rendimiento.

El nudo gordiano de esta proposición está en su punto de partida: el edificio en altura de 11 pisos que sea compatible con un estándar medio y aún modesto. Para que esta proposición hoy día tenga realidad es indispensable concebir un edificio en altura económico; es decir, cuyo costo esté por debajo de los COStosactuales comprobados reales para este tipo de edificios. Hoy día la empresa ciudadana que urbaniza el mundo tiene puestos su corazón y su voluntad en dos logros modernos fundamentales: la altura y el área verde. Los ciudadanos que recorran estas áreas de expansión y tengan por delante edificios que se eleven dentro del cielo se sentirán asegurados de estar en el frente de avance de n uestro tiempo; sentirán la satisfacción de estar rodeados por los logros de una sociedad moderna que progresa con los tiempos, se sentirán hijos de su tiempo y no un pueblo atrasado. y de esta manera al mismo tiempo recuperarán nuevamente el ser centro de este lugar que así se convierte en Capital de todos los lugares de este país, por la presencia de estos accidentes esenciales de la morfología de la ribera oriental de América, la estructura matriz de América, soporte de nuestro espacio.

Nora 1. Transcripción

par~l el conjunto Las Condes (1970-1974).

proyecto

M. Palrncr.

./. /

ARQ40/Discusiones

sobre la gran escala. Centro Oriente

segun

la

CORMU.

Miguel

Eyquem Astorga

parcial del texto de LV1.igucl

Eyquem pOr3 1" CORMU (Corporación de Mejoramiento Urb<lI1O) que acompaña el urbano

Selección

San Luis de de textos

45


Centro Cívico de Las Condes

arquitecto:

Miguel Eyquern Proyecto realizado en CORMU (Corporación de Mejoramiento Urbano, Ministerio de la Vivienda)

46

1.

2.

Aquí se afirma la voluntad de conformar una plaza o recinto concentrado y no la calle lineal o bulevar simplemente (Providencia, Apoquindo). No se origina en un análisis funcional que finalmente especializa y zonifica idealmente los lugares quebrando su ritmo tiempo-espacio. Más bien este lugar se articula en la integración más Íntima de todos los elementos que constituyen la Polis; por eso se ha llamado Centro Cívico-Comercial indicando que reúne, que

Terreno San Luis Planta general de urbanismo conjunto

habitacional

Parque San Luis. (Primera versión

1972)· Dibujo en base al elaborado en el seminario "La Imagen de la Ciudad Moderna. La utopía criticada y la propuesta del Parque San Luis". Curso Seminario de Investigación semestre 1977. Profesores Fernándo Pérez

1"

Oyarzun y Horacio Torrent Schneider. Alumno Luis Díaz Hidalgo

ARQ40/11.98

confunde instituciones públicas y privadas en un mismo momento de sus vidas, en un acto ciudadano, tal como se ha dado en las ciudades tradicionales donde se yuxtaponen las más variadas actividades, podríamos decir ubicadas al azar de las circunstancias y seguramente vitalizadas por esta proximidad. Lo esencial en este centro que se yergue como una nueva versión de la plaza, es su preocupación por la concentración y en ella está el conflicto entre la calle y la plaza.

Su verdadera definición sería la siguiente: esta plaza, esta terraza encardinada sobre los ejes matrices ele la comuna no es SiJl0 un trozo de una calle comercial, un fragmento para ser continuado, nunca concluido. Podríamos aproximarla en su largo a un trozo de Providencia de tres cuadras donde se hubieran concentrado también todos los servicios que contiene y no contiene (tres cuadras de varios niveles activos).


¿Por qué entonces reducirse sólo a tres cuadras? Habría que preguntar a su vez cuántos años, cuánta cantidad de gente concentrada en proximidad, cuánta acumulación de valores ha necesitado Providencia para darle vida a unas pocas cuadras con un ritmo en absoluto sostenido. Para un sector extenso sin densidad, compuesto por un estándar medio, el esfuerzo de prolongar Providencia a lo largo de Apoquindo puede ser una tarea para varias

generaciones. La vida de la ciudad hoyes más urgente, los equipamientos técnicos, las infraestructuras; sus decisiones van más rápidas. Las iniciativas particulares dispersan, apuntando en todas direcciones. Es necesario canalizar el momento, aunar las energías y conducirlas a ese punto donde se alcance la intensidad vital: un centro de encuentro, de intercambio de información y consulta, de decisiones.

47

Nota

Texto extractado de revista

ARQ40/0iscusiones

CA N°

18.

sobre la gran escala. Centro Oriente

según la

CORMU.

Miguel

Eyquem Astorga


48

3

3- Cortes transversales con el Metro

Centro CĂ­vico Oriente

4- Vista Centro CĂ­vico Oriente

~

~"-----------_.-

~

--._--_._--


Edificio escalonado

arquitecto:

Arturo Baeza Donoso urbanista:

Miguel Eyquern

La casa debe ser un palacio por modesta que pueda parecer su construcción. Posiblemente nuestro modo de vida, el cual exige un alto estándar de servicios e instalaciones técnicas, requiere también un alto costo para dotarlo con estos servicios. Sea esta coordenada u otras, como ser el costo del suelo o el costo de los desplazamientos dentro de la ciudad, orientan a concentrar las fuerzas, a unir las voluntades en torno a un espíritu común, a conquistar logros que cada individuo por sí solo no alcanzaría. Este es un modo de ver la densidad urbana: concentrar los servicios, tanto las instalaciones técnicas como los servicios de aprovisionamiento y, en general, todos aquellos que la ciudad moderna ofrece. Un grupo de familias es capaz de proporcionarse todos los servicios y recursos ofrecidos por la ciudad. Este será el primer postulado para un palacio moderno ¿Cómo elevarlo, en cuál suelo?

El mayor lujo de nuestro tiempo lo constituye el espacio. Se quiere señalar sus posibilidades, libertades, como también la amplitud, la magnitud. Una cierta libertad de ordenamiento y transformación del mismo; no un plan libre, el cual se refiere más bien a la estructura que permite esta libertad, sino a la libertad de conformar diversos programas espaciales dentro de un área dada o de áreas anexables, horizontal o verticalmente, en tres dimensiones. Por otro lado, en un edificio de departamentos, la amplitud se mide muy directamente desde dentro hacia afuera, es decir, el espacio de entorno del edificio constituye la prolongación interna de cada departamento. Es más importante la espacialidad, los horizontes que centran el edificio que el propio terreno de jardines y parking al pie de la construcción, ya que este horizonte o vecindario aéreo es el verdadero espacio que prolonga y engrandece cada interior, es ésta la atmósfera que se

Vivir en un palacio también significa individualizarse. Este edificio, contrariamente a la mayoría de los edificios concentrados, ofrece un interior ahuecado transversalmente y longitudinalmente. Cada tres pisos está recorrido por una circulación longitudinal abierta; una verdadera calle con secciones variables, cuyo ancho llega hasta 6 metros en los accesos de los departamentos que así se individualizan; no hay pasillo con puertas.

VIve.

Nota

Edificio en terraza conjunto habitacional Parque San Luis (no construído)

1.

( j

ARQ40/0iscusiones

sobre la gran escala. Centro Oriente

según la

COItMU.

Miguel

Eyquem Astorga

Arturo Baeza Donoso Arquitecto P.U.c., 1<)54, fundador

junto a

Alberto Cruz, Godofredo lommi y otros de la nueva Escuela de Valparufso. t\l1iguel Eyquem Arquitecto

Astorga

P.U.c., 1950. Miembro

fundador

la Ciudad Abierta, 1969. Trabajos en b entre 1969 y 1975. Entre 1958 y 1962 desarrolla

su labor

profesional

Premio de Urbanismo

en

de

CO""'U

Francia.

de la Bienal de

Arquitectura por el proyecto del Conjunto San Luis de 1;1C""MU. Desde 1952 es docente de b Universidad Católica de Valparaíso, dcsarroliando estudios aeronáuticas.

1. En revista

de proyectos

CA NO! 22.

y construcciones

49


Celine Desramé

Para una historia del espacio público en

Santiago

50

Los círculos de opinión en los orígenes del espacio público contemporáneo: sociabilidad literaria y nuevos valores cívicos en Chile a principios del siglo XIX. El espacio urbano está lejos de ser, desde una perspectiva historicista, territorio "neutro", ya que aquí priman sobre el conjunto de las líneas, los volúmenes y los ejes organizacionales, los tipos de ocupación humana. El espacio urbano se presentará entonces, para el historiador, como un organismo poblado de relaciones humanas que se inscriben en el desarrollo propio de cada sociedad y, por lo tanto, permanentemente cambiante al ritmo de la cronología. La operación más apasionante será la de reconstituir dicha red relacional destacando, según las modificaciones que ha sufrido, sus implicaciones en cuanto a las prácticas sociales, las representaciones políticas y las estructuras mentales. Pero el tema del espacio público contemporáneo no se circunscribe al territorio de la ciudad, a pesar de la identificación que Illuy a menudo se hace con su dimensión física. Sin embargo, la sociología histórica reciente se puede valer de una reflexión renovadora sobre la articulación entre los individuos y su medio, tanto en el presente como en el pasado; dicho parámetro le otorga al tema una dimensión conceptual, en tanto privilegia su valor en abstracto de esfera de comunicación y de decisión globalizada. Con el propósito de tratar en el análisis cada uno de esos enfoques, quisiéramos brevemente entregar algunos elementos sobre el espacio público en tanto objeto histórico y material, pero a su vez como metáfora de nuestra modernidad, con valor de concepto normativo, cuya génesis se inscribió en el Chile revolucionario y post-independiente, en los albores del siglo XIX. El caso general

El espacio público de los primeros constitucionalistas surge en el momento de la ruptura con el Antiguo Régimen como "lugar" emblemático, o esfera alternativa al poder absoluto, donde las personas privadas hacen "un uso público de su razón"; donde "se ejerce la crítica privada con fines públicos"; vale decir, como una instancia de debate donde la comunidad no se presentará como una colección o agregado de personas, sino como la expresión mítica del consenso sobre la cosa pública. Es, por ende, el de la "opinión pública" moderna, desde que Malesherbes pronosticara el reino de dicho "poder superior a todos los poderes" ... "Lugar" sin territorialización, t<llcomo se hablara de nuestros "lugares de memoria" colectiva refiriéndose a objetos o rituales determinantes en la constitución de la identidad nacional, aunque resulte difícil su localiza-

ARQ40/11.98

ción material, se define aquí por su función de polo de representación imaginaria de la sociedad. En esa aceptación el espacio público constituye un elemento imaginario básico de las sociedades liberales occidentales legitimadas, sobre la base de la diversidad de intereses entre todos los ciudadanos, por el intercambio de opiniones como vía para realizar cl consenso general. Representación fundamental a la hora de pensar la sociedad democrática, establece la deliberación general como fuente y expresión de la soberanía política, de muy larga duración si consideramos que las nuevas prácticas comunicacionales que lo constituyeron son las mismas que estructuran todavía nuestro horizonte cultural (prensa libre, igualdad de voces, voto individual y secreto, etc.). De hecho la movilización del escrito en general, y de la prensa en particular, permite entender esa deslocalización; porque a la diferencia de las reuniones "públicas" anteriores, circunscritas a un área bien definida, sea Agora, Plaza Mayor, o reunión parroquial, aquí el ejercicio de lectura y la crítica alcanzan las dimensiones de un espacio comunicacional sin límites ... Para los hombres ilustrados que llegaron al poder entre 1789 y 1830 en toda el área cultural occidental, la voluntad de arrasar con la sociedad tradicional hacía necesario el reconstruirla en base a un nuevo vínculo social; llámese formación del ciudadano o construcción nacional, el proceso político y cultural de advenimiento del Estado moderno según el modelo teórico de una asociación voluntaria, en contraposición con un Antiguo Régimen de corte corporatista/estarnental y jerarquizado, la nueva Voluntad General soberana aparecía como una Razón deliberativa: el ejercicio de la soberanía se identificó rápidamente con la capacidad de deliberación, y la Razón con el consenso. No impedía que dicha "esfera pública crítica de discusion" tuviera todavía, en la práctica, dimensiones restringidas". Pero se había levantado la primera piedra en un proceso dinámico de incorporación progresiva de otros sectores sociales, y subrayamos aquí el fenómeno de universalización que creó la génesis del espacio público moderno, por la extrapolación de los espacios de debate hacia la sociedad entera. ¡Vaya revolución! Esta dimensión universal se refuerza por el hecho de que los actores políticos y culturales dejaran de definirse por su condición, su fortuna o rango en la sociedad, incorporándose cn un rango de igualdad a nuevas prácticas comunes, de donde naciera su nueva identidad ciudadana ... Estamos interfiriendo con el nacimiento del individualismo dernocrático, en el marco de una modernidad comprendida como una mutación cultural en donde el individuo llega a tener una autonomía máxima en su existencia privada, al mismo tiempo que desarrolla formas nunca antes experimentadas de solidaridad social: conjuntamente con la libertad de prensa y de opinión se abrirán las esferas de la reunión y la asociación, después la multiplicación de los sufragios, la estructuración de los partidos ... llegando dicho espacio público ,1 Sus dimensiones actuales.


Ultima acotación, dentro del registro metafórico: la red de comunicación que apareció a principios del siglo 19 se parecía tanto a una a-culruración que las resistencias fueron fuertes. Trataremos también este punto en el curso de la navegación distintas manifestaciones. Coyuntura histórica

Avancemos Fernando

que emprendemos

revolucionaria

y aparición

entre el concepto

y sus

de la opinión moderna

algunos jalones. En 1808 se iniciaba con el cautiverio del rey y el sublevamiento "popular" en la Península una coyuntura

VII

inédita de "vacío de poder". La ciudad de Santiago, que no tendría prensa activa antes de 1812, se veía repentinamente invadida por el escrito importado desde las capitales del continente y las europeas, y por la palabra. La circulación y la difusión de las ideas daba realidad a la figura de la opinión pública, emergida desde las transformaciones imaginarias ilustradas, y desde entonces cualquier bando, publicación, o gobierno, se jactara dc encarnar a la "verdadera" opinión pública. El cortejo de noticias militares y políticas contradictorias hacía que un patriota escribiera: "Se miente tanto que uno no sabe cómo esclarecer la verdad". ¿Se salvaría España? información fidedigna

¿Se desmembraría acerca del futuro

el Imperio Hispánico? Buscando de la monarquía, intercambiando

propuestas para remediar a la crisis general, en lo más secreto de sus domiciLios particulares, o una sala del café de la Plaza, algunos grupos iniciaron tertulias regulares donde se entrecruzaban lecturas colectivas de textos recibidos por correos (oficiales o particulares), o bien recopilados en una prensa manual, especulaciones y "acalorados debates", ya que según un testigo: ... hablaban todos según sus mayores o menores luces, procurando averiguar la verdad de los hechos, ya por conocimiento de geografía ya por otras reflexiones ... La verdad dejaba, asimismo, de ser pura revelación y se imponía como producto de una operación -del espiritu - colectiva-, claramente a tono con el proyecto iluminista de racionalización general de las costumbres. El "espíritu de los tiempos" había prendido en el lejano Chile. Salvo que esta vez era el Poder mismo cI blanco de las críticas ilustradas .... Como en el resto del Continente la intensificación de la sociabilidad a nivel de la elite iba creando una nueva instancia de "público" cuyo objetivo era la intervención en la esfera tradicional del poder, atacando de frente el problema de la legitimidad del gobierno. Tan definitiva fue la politización de aquellos círculos, que muchos de los participantes en dichos cenáculos llegaron, a partir de 1810, a hacerse cargo de la expresión de la Voluntad General, valiéndose de la representación del reino para erigir un auto-gobierno local bajo el lema de "Junta queremos": se abría aquí el ciclo revolucionario criollo. La propaganda revolucionaria haría en seguida su trabajo para crear una opinión convergente. Aquel microcosmos surgía como lugar de resolución simbólica de los conflictos, ejerciendo una canalización de la violencia por imponer la deliberación por sobre la confrontación. Batallas de panfletos, polémicas de prensa, peleas impresas entre las "sociedades" y sus clanes, o la existencia de foros parlamentarios, probaron desde 1811 hasta el cansancio las nuevas reglas discursivas buscando, en vano, llegar al consenso; toda una evolución en una sociedad donde primaban todavía, en las costumbres cotidianas las demostraciones de fuerza, y vease los "pronunciamientos" como manifestaciones políticas ... Dicha esfera pública, en su génesis, se extendía a medida que crecía cI tejido asociativo y el universo de la prensa, traspasando las limitaciones impuestas por las autoridades estatales ... Se gestó paulatinamente en torno a calurosos combates para ampliar las libertades reales sin perder el control de la sociedad,

a lo largo del siglo pasado.

ARQ40jCiudad,

Nuevas prácticas sociales y culturales

Mientras tanto, en nuevas formas de sociabilidad surgidas con un fuerte sesgo elitista, quedaba establecido un pie de igualdad interna entre los participantes que, al mismo que su identificación con el interés de la comunidad en general, contradecía profundamente las normas comunes de la sociedad tradicional: la nueva esfera removía las anteriores costumbres de representación de intereses particulares/corporativos. La circulación del impreso, por suponer una apropiación autónoma por el receptor, y al proporcionar una vinculación entre individuos físicamente distanciados, permitía liberarse a la sociabilidad tradicional.

de las prerrogativas

de proximidad

ligadas

Funcionaba en Chile, en continuidad con la "República de las Letras" de principios del siglo (aquel cenáculo de lectores muy celoso de su privilegio de familiaridad con los Enciclopedistas). En aquel mecanismo de formación del "público" como figura paradigmática de la comunidad, el criterio de Razón primaba sobre el reino del número. Sin embargo, debido al bajo nivel de alfabetización popular impidiendo una relación autónoma con los textos, se recurrió a una tradición cultural de circulación oral del escrito ya existente en el Chile colonial. El peso de la comunicación oral siguió particularmente vigente en aquellos momentos, ofreciendo una versión complementaria del espacio público: la preservación de las asambleas de lectores-auditores, donde el mismo texto estuviera dado en lectura pública en varios escenarios, a lo largo de las calles o de los pueblos, transformando cada oyente en un receptor, representaba, en los inicios de nuestra historia republicana, la mejor alternativa tanto para la normativa igualitaria como para una ficción de cohesión social, tan valoradas'. Aparecía sin embargo una distinción cultural duradera en torno a las prácticas de lectura, entre los lectores autónomos y la mayoría de los otros, distinción creciente con el desarrollo de la legislación (escrita), y el de la prensa ... En cuanto a los círculos de sociabilidad "elitista", concretizaban el nuevo espacio público ideal según un modelo de reunión que suponía el compartir ideas y establecer en común las reglas de funcionamiento de la nueva comunidad, abstracción hecha de toda condición de clase, etc., fuera del criterio de "ser racional", vale decir, lector autonomo. Operaron como primeros "laboratorios de igualdad" los salones de la Señora de Guzmán, las redes epistolares de 1808, y enseguida tertulias netamente políticas donde no solamente circulaban mate y café sino un "furor de leer", alimentado por una plétora dc noticias, reediciones y producciones literarias, que fue marcando el "distanciamiento crítico" hacia las autoridades legítimas, Rey o Cortes, después de 1810-12. Sobrevivió a su vez a la ruptura revolucionaria un modelo aristocrático y académico de difusión de los saberes, en numerosas tentativas de crear instancias de asociación de vena netamente utópica. A cargo de una refunelación de la sociedad, aquellos focos de sociabilidad contribuyeron a injertar reglas de igualdad en el seno de una organización social profundamente jerarquizada. En 1813, a la hora de reclutar miembros para la Sociedad Filantrópica, se buscaba renegar de "ninguna clase ni dignidad ni jerarquía, ningún título ni grado", en beneficio de "el mérito que le comuniquen al sujeto sus talentos y su ciencia". Son varias las ocurrencias de formalización de la sociabilidad en los 20 primeros años republicanos, desde las propias logias, o las "Sociedades Lancastcrianas" para la enseñanza primaria; hasta la "Sociedad de Amigos del Género Humano" creada entre ciudadanos quillotanos quienes en 1826 tuvieron como preocupación inmediata el dotarla de un órgano de prensa denominado "Volcán" ..; en 1828 las "Sociedades de Lectura" de Concepción y Santiago, no tenían otro fin que el de generar un nuevo vínculo social, cuidando de respetar el derecho a la vida privada que se afirmaba en paralelo: "fomentar el espíritu de asociación ... en que se junten y traten los amigos de la civilización y del orden, consultándose

pais, escuela.

Para una historia

del espacio

público en Santiago.

Celine Desramé

51


recíprocamente sus ideas y estrechando de este modo los vínculos que deben ligar a todos los que desean el orden ..... ". En fin cada instancia de pedagogía del ciudadano mediante la adquisición de saberes y códigos culturales, previos a la crítica, desde círculos cercanos al poder, tenía por condición una circulación máxima y una apropiación individualizada del impreso, a pesar de sus escasos tirajes! Pero el espacio público estaba todavía lejos de coincidir con el conjunto del Pueblo real, Con los espacios de la comunidad en su vivencia cotidiana. Espacio urbano, orden y fronteras

52

sociaLes

Alrededor la ciudad se iba transformando y marcando su territorio v.g. prohibiendo la presencia de cualquier animal (puerco, burro, hasta caballo con su jinete), abriéndose calles y demoliéndose portales con el imperativo de facilitar el tránsito, en desmedro de la repartición colonial de las propiedades particulares. Mejorar la circulación significaba para los comerciantes callejeros, transeúntes y vagos que ocupaban el paso, tener que sedentarizarse, y se les construyó un Mercado a distancia del Centro ... En las aspiraciones de la elite urbana al poder se emprendió una ofensiva en regla para el control del área urbana, que al mismo tiempo se secularizaba, según un dispositivo característico de las Luces. Cada mejoría en términos del orden (e higiene) públicos permitía extender los rituales republicanos: liberación del área central, dispersión de los baratillos y de las muchedumbres, dedicación de la Plaza a la simbólica nacional (aunque se tratara, en un momento dado, que el propio Bolívar figurase en la estatuaria monumental céntrica!), apertura de la Alameda como paseo ciudadano ... Las sociabilidades emergentes entraban en pugna con la "cultura de la Plaza" heredada de los siglos anteriores; contra las carrerras, contra las juntas informes o los carnavales, convertidos en el blanco de una legislación que regulaba el espacio físico a su imagen y figura, contra conciencias colectivas todavía durablemente marcadas por la cultura y el expresionismo barrocos. Un análisis de la "cultura relacional" ya en los años 20 muestra la expansión material del nuevo espacio público, puzzle de esferas públicas, al compás del avance de la segregación tanto en las costumbres, donde se impone el paradigma de civilidad y de "gente decente", como en la geografía socio-espacial de la ciudad. Coincide con la ficción de una sociedad con un alto grado de "civilización", cuando la estructura general de las relaciones sociales siguió siendo holística. Canalización de las "emociones populares" hacia las asambleas, de las juntas hacia las polémicas de prensa, imponen la domesticación de la sociedad a nombre del individuo nuevo. No obstante se cerrarán los espacios reales de convivencia anteriores. Resulta obvio que el sofisticado mecanismo de exclusión marcaba el distanciamiento cada vez mayor entre el pueblo real y el Pueblo Soberano, único principio legítimo de las nuevas categorías políticas. No parecía fácil pasar de una opinión ilustrada a una opinión popular. Henos aquí, en ese movimiento contradictorio de apertura y cierre, una más de las numerosas fases de transición entre la devoción ciega a una soberanía abstracta, y el aprendizaje de la participación ... Pues tal como la legislación en teoría favorable a la libertad de expresión bajo la fuerte influencia del ideario liberal, no impedía la censura previa, véase jurados de prensa vigilantes, el nuevo espacio público recogía la tentación unanimista de la cultura tradicional, desafiando las expresiones de la pluralidad. En aquel momento se determinó como "contra cultura" aquella festividad, aquella sociabilidad, aquella religiosidad populares que hasta entonces formaban parte de un patrimonio común a toda la población urbana. Una vez condenadas las manifestaciones de "atraso", la elite liberal decimonónica tomaba posición en la ribera sur del río. ¡Contradictorias manifestaciones de progreso!

ARQ40;11.98

Sin embargo un conjunto de dispositivos tendientes a colmar la brecha abierta, se desarrollaba paralelamente, con la generalización de la política educativa, preludio al voto universal, el respeto a la libertad de prensa, etc. Pero faltaban décadas para que se divisara, en aquel marco conceptual tempranamente constituido, el advenimiento práctico de una cultura masiva, condicionante para un espacio público democrático. Conclusión

Hoy en día Antiguos y Modernos discrepan sobre la organización arquitectónica del centro "histórico" de Santiago cuando ya van formándose afuera tantos seudo-centros como "malls" dedicado al consumo. Parecería que cada momento de crisis en las relaciones sociales, como el actual, constituyera un buen indicador del papel medular del espacio público como ética de la convivencia democrática, destacando la urgencia de soluciones urbanísticas tendientes a reunificar un tejido social disgregado, disperso ... Espacio no sólo material, sino fundamentalmente cornunicacional. Decir que necesitamos una democracia participativa es hoy en día un aforismo cercano a la aporía. Y las lecciones del pasado nos invitan a preservar nuestro espacio público como integrador de las diversidades, abierto, orientado hacia el intercambio de opiniones entre las personas, aquel lugar de ejercicio diario de la tolerancia construido al cabo de muchas batallas ... frente al riesgo de SLl "privatización" en la ciudad de mañana, de un escenario vacío de vida, con un centro-museo dedicado a un patrimonio arquitectónico sobreviviente detrás de la especulación inmobiliaria y un patrimonio histórico carente de significado; los espacios públicos no pueden ser meras vitrinas de la modernidad tecnológica, sino aportar a los ciudadanos un significado. En medio de la pérdida de valores que se le carga a la larga cuenta de nuestro desgraciado fin de siglo, rescatar aquel "espacio ético del diálogo" que por cierto tiene sentido, tal vez pueda contrarrestar el peligro de cualquier ghetto. Quizás nos impulse en esta tarea volver a los años difíciles de su gestación cuando los legisladores decimonónicos, estos "arquitectos de la utopía", en palabras de Andrés Bello, nos legaron desde la fortaleza monárquica la exigencia de levantar un espacio público democrático.

Celine

Desramé

Licenciada

en Historia.

Magistcr

en Historia

Post-grado en Historia y Relaciones Internacionales. Universidad de París 1- La Sorbonne. Tesis doctoral en preparación.

1. El presente artículo recoge los análisis y observaciones desarrolladas en el seno del Seminario Latinoamericanisra que dirige el Profesor F. X. Guerra en la Universidad de

punto controvertido. La editora no tienen en eso ninguna "responsabilidad". Aclaración de la autora en torno ai uso de la

París 1JL~l Sorbonne, con las contribuciones Pilar Conzález, Annick Lcrnperiere, AnncLornne,

de

Gcncvicve

Verdo entre muchos otros participantes .... ElIHO pam In problemática general corno en el tratamiento del "C~lSO francés", podemos mencionar las siguientes referencias bibliogdficas: aparte del libro fundamental dejurgen Habermas El Espacio público: fl1"fllleologlil ... , las obras! trabajo de Roger Chartier, Louis Durnonr, Norbert Elias, Arlette Farge, Francois Furer, Mona Ozouf, Daniel Roche, etc. Así como el libro reciente de D. Reyne. 2 Cf Nuestro artículo "La comunidad

de

lectores y '" formación del espacio público revolucionario; de la cultura dd manuscrito reino de la prensa".

permiso de 13 autora o SÚl remitir a aquella. Por esas razones obvias el aparato de citaciones ha sido reducido. La autora se encuentra a b disposición de toda persona deseosa de una aclaración o panl una discusión sobre cualquier

Notas

Marie Brenor, Georges

Los datos e hipótesis contenidos en este artículo emanan de un trabajo de investigación todavía inconcluso, y no se podrán reproducir sin el

palabra "café": La palabra se usa frccuentcrncnrc en el período estudiado, y "un en ¡S08, aludiendo a uno de los dos establecimientos también llamados "trucos" porque allí se practica este juego, ancestro

del billar. J\1 is

fuentes por ejemplo mencionan "el café del portal de b plaza", o "el nuevo café de la plaza". Guillermo

Feliu Cruz abunda en este sentido

Para un estudio 111,15 completo sobre la cxpansión de dichos establecimienros existe un artículo de Fernando Silva V~lrg~1sen formas de sociabilidad en Chile ¡840-1940, ción Mario Congora,

ai

en

libro Sflnriago fI comienzos del siglo XIX, Editorial Andrés Bello, ¡970.

SlI

de la Funda-


Gamberetti, bigoli in salsa, sarde in saor. Una noche de verano, estas delicias de la mesa animan el patio del restaurante Cugnai, agudizan la conversación y estimulan al oído. A esas horas la clientela se retira y comienza a refrescar. En una mesa hablan de viajes, vacaciones y negocios. Hablan de Chile. Una de las señoras comenta: "oye, es un país maravilloso, pero lo único que vale la pena es llegar al aeropuerto y alejarse de la capital y de las grandes ciudades que son horribles". Coda di Raspo, San Pietro, Tonno. La biografía de un país guarda múltiples miradas: los ojos otros, los de algunas mesas vecinas, que quizá miran desde un punto de vista donde la agudeza de los intersticios mínimos no alcanza a desplazarlos hacia un panorama encantado, fragmentario y subalterno por el cual el esplendor gris crea una historia de salvación, unos trozos de arte y trabajo que resuenan lejanos y amables mientras ya uno camina frente al Bar Gino en dirección a la Accademia.

Manuel Corrada Smiljan Radic Clarke

Tierra neutra

"Quedó un trozo de camino en él. Sin pie que lo dirija" I

53 Luisa Eguiluz

Descubrir un plantío de manzanos en las solitarias islas del sur señala que en ese lugar algo existió, que ahí algo puede aún ser construido. Desapariciones sin destrucción, ni un incendio, ni la podredumbre de las maderas, sino el fruto de una fiesta protagonizada por la carne asada al palo y la chicha de manzana que el dueño de casa ofrece en pago por la ayuda. En esta fiesta los vecinos reúnen sus yuntas de bueyes y las arrean en fila para arrastrar la casa prendida desde la parrilla que forman las vigas de su suelo. Así, la casa corre sobre unos rollizos, despacio, hasta llegar al nuevo terreno deseado o hasta la playa misma, donde esperará ser alcanzada por la marea alta. Flotando en alta mar, con ayuda de las corrientes marinas y de los botes acompañantes, por fin la casa llegará a un nuevo terreno en una isla cercana. Al poco tiempo la lluvia atiende las antiguas huellas, y entonces sólo quedan como testigos los bolones de granito sobre los cuales la casa estaba montada. Alrededor de ellos, la plantación abandonada de manzanos muestra que algo se ha perdido, nada más. "Este domingo espero el otro domingo"

2

Eliana Vdsqucz En el ruido de la vida cotidiana, el transeúnte pasea entre automóviles, señoras elegantes, vendedores de frutas y verduras, tiendas de moda y costura, casas y jardines. Camina apurado, cruza una calle, conduce su auto velozmente para llegar pronto a su casa. Mañana sale de madrugada, divisa los árboles a los costados, algún cartel publicitario, las persianas que se levantan. No se detiene, ni posa su mirada sobre edificio alguno. Deambula ligero, desatento. Nada, ni casa, ni calle, ni plaza lo sosiegan y entretienen. 'Tampoco espera divertirse en la efímera contemplación, quisiera pasar el tiempo sin consumirlo. Apoderada la monotonía plomiza de este campo, traducida en las fachadas y los trazados, se divertirá viendo a sus hijos columpiarse en el patio trasero de su casa. Clava su mirada en el movimiento pendular de ese juego, ya veces logra ver el cielo como en los intersticios que en otros lados dejan Jos edificios abigarrados en calles estrechas. "Los héroes estén en las plazas para no dejarnos tan solitarios frente al pasto";

Este texto apareció en la revista Casa bella Nº6so de noviembre de 1997, dedicada a Chile.

Carmen Berenguer

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Corrada.

Smiljan

Radie Clarke


Los alcaldes de algunas comunas chilenas envidian el orden del Cementerio General. Entre avenidas, calles y senderos sombreados por árboles centenarios, conviven los mausoleos de distintas épocas y estilos diversos: neogótico, neoclásico, neoegipcio, otros neo; posmodernos, modernos, minimales, y todos los demás, conviven en paz dentro de un cerco amurallado con las fosas y nichos, un poco más distantes de la puerta principal, donde descansan las clases muertas y menos acomodadas. "Sus gestos y herramientas ocultan lo obscuro de su fin "4 Myriam

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Díaz-Diocaretz

Para las ciudades resulta insoportable frenar su crecimiento. Día a día, su extensión desbordante se excede a sí misma tanto como el polvo pardo que se acumula sobre las fachadas de sus casas y edificios. Tampoco aguantan los límites en su interior, en la organización de sus barrios. Un trozo cualquiera de ciudad equipara a otro, rico o pobre da igual, todo se ubica alIado de todo. Pero pese a esto, el auto es un lujo, una pérdida de tiempo, y caminar un fastidio. En un orden a duras penas perceptible por una sensualidad olvidada o un sentido común genialmente perdido, una gasolinera, una feria, una zapatería, una galería de arte, una sala de cuna, un edificio de apartamentos, o una mísera mediagua pueden encontrarse contiguos, de vecinos. Cercanía y pegote que, finalmente, arma y desarma las ciudades. "Sobras recogí en cesto blando"

5

Verónica Zondek

Una gracia de los tratados de arquitectura reside en su observación distante y sosegada de los oficios de la construcción, de los ingenios del estilo y los vericuetos de la carne humana. Mirar con mucha paciencia, estudiar sin arrogancia, y aun pensar calladamente producen unos cuerpos cuya vida y transmisión marcan edificios, obeliscos, ciudades y fortificaciones. ASÍ, se va instalando la costumbre que lentamente forma [as disciplinas con sus acompañamientos históricos y sociales. En Chile, alejado de las bibliotecas y de los saberes decantados en mundos foráneos, el arrebato vanguardista de una sociedad juvenil sustituyó al natural pánico de la ignorancia y desconcierto de una lectura fragmentaria nunca vista ni sentida. Armado de sobras de la historia, de mohines de manifiesto, de ecos y rumores de otros lugares, florecerán parches de estilos a medio camino entre el canon y la posibilidad, tratados y tratadistas privados y herméticos que bajo la consigna del dogma y la fe no harán sino proteger caprichos elevados a la categoría de conocimientos fundamentalisras. Sin embargo, los ladrillos y las maderas de la gente común y corriente por fortuna parecen no haberse enterado de tan secretas deliberaciones, que contradicen al interés público, la diacronía crítica, la norma visible y la teoría de carne y hueso que sembró, prodigó y legitimó a la cultura de los tratados y sus corolarios modernos. "El pldstico, el plástico jite una de sus tantas ensoñaciones"

6

Diamela Eltit

Dos vecinos se casan: en esa empresa efímera acuerdan que sus caballos y la fama que los hace conocidos en toda la zona, compitan un fin de semana cualquiera en una carrera a la chilena. La ceremonia trata la distancia a correr, las ventajas de uno sobre otro y el monto de la apuesta. La voz de la carrera corre y vuela a toda prisa por los alrededores. El día señalado y esperado, día de fiestas, muchos pretendientes más pasean orgullosos con sus caballos para también ellos poder celebrar un casorio. Nada existe en

el terreno de la carrera antes de ese día, ni hay indicios del futuro ajetreo. Sólo es un lugar de oídas. Un lugar para invadir lícitamente al amparo de una apuesta: esto se sabe. Un potrero plano donde tres líneas paralelas de postes delimitan las dos pistas de trescientos metros por medio de un cordel delgado o alambre puesto a la altura del pecho de los caballos. El público parado en esas líneas mira desde afuera de esos bordes correr los caballos durante diez segundos. Alrededor, nada, casi nada. Unicamente las pequeñas mesas y mantas de lana sobre el suelo para jugar juegos de azar escondidos de la policía, y la ramada levantada para la ocasión: un techo de ramas o de mallas plásticas, tabiques de latón y nylon, donde venden refrescos, alcohol y ID1 poco de comida. Concluidas las carreras, no quedan huellas, porque ahí, ahí no ha habido pasos, sólo unas meras voces de juego clandestino. "Escribo menos de lo que veo y veo bastante menos de lo que hay" 7 Teresa Calderón

El lunes en la mañana, a primera hora, muchedumbres de pobres recorren las calles de las ciudades chilenas. Buscan un cerco que oculte una construcción. Todos los lunes, temprano, en la puerta de esas tapias cuelga un cartel que dice "No hay vacantes". Trabajar en la construcción es el gran paliativo de la falta de empleo pues no se precisan conocimientos, saberes ni técnicas específicas. Cualquiera sirve. De entre las obras edificadas con la primera mano de obra disponible resaltan las de los trabajos forzados, pródigos en el empleo de este tipo de trabajadores, y las construcciones resultantes, obras forzadas por la calamidad, carecen de tono, claman sufrimiento y suspiran por la identidad especial que los oficios depositan en los edificios. La multitud de gremios que responden a los correspondientes oficios y labores, contrasta con una construcción sin ley, sin mano, sin maestros ni aprendices. Si el dibujo transmite la concepción de ID1 proyecto de arquitectura antes de ser ejecutado, los gremios y los oficios ejercen su peso en el diseño y el dibujo donde los métodos de proyectar en el papel deben de resumir Losmedios de producción disponibles. Pero, cuando cualquier medio sirve para producir y la genealogía de los oficios se reduce a cero, entonces el edificio genialmente pensado y dibujado sufrirá la venganza de los gremios transformada en espejismos: el edificio será un híbrido de todo y nada, casi un hijo de la casualidad. "capas unas sobre otras: arcilla terracota ocre" s Soledad Fariña

La destreza nacional gusta de recorrer las calles y refugiarse en los rincones que la ausencia de líneas de edificación va criando y dando ahí un lugar a los trabajos mínimos, suelo a la pericia popular. El afilador de cuchillos repone el brillo para soñar con cortes agudos en la verdura húmeda; el parchador de ollas resucita del naufragio los líquidos donde flotan presas de aves y animales; ella, la señora que toma puntos a las medias, sentada en su reino de un metro cuadrado, trae la honra que cubre las piernas en un baile, los puntos idos. Pero hay nómades, que alejados de las esquinas, golpean puertas y reparan casas y armarios. El maestro carpintero divide y mide con una arcaica operación que la denomina compartir, esto en eso yeso, la mitad o el doble: la proporción sencilla de un universo humilde que aloja el fin del mundo. "Luego usted comenzó

CI

tener pequeños ataques de ausencia?" Naclia Prado


Más allá del recorrido habitual de la mirada, fuera de su ruta, donde nada parece fijarla, ahí hay una medialuna, un galpón de tablas, una balsa de aislante térmico y ramas de luma, grandes cielos de concreto en bruto o de mallas de plástico. Molinos de viento construidos con latones de tarros industriales, acueductos de madera, altos muros de adobe, largas pircas de balones de río, cercos tejidos con ramas de arrayán, éstos, éstos trazan, dispersos, el paisaje de lo irreparable: llevadas a sus cueros, estas construcciones aceleran el movimiento desde la arquitectura vistosa a la pura organización, a la necesidad de limitar o, sólo, de cerrar. Sin gracia y de enormes dimensiones, regalos del desamparo, del trueque de los materiales, del robo de los tarros de pintura, de la fiesta comunitaria y de su borrachera, no parecen viables para una mente sana. Económicamente sin destino, no recrean los ojos de colores del turista, no son folklore ni cultura y, sin embargo, durante ciertas horas, son el sosiego de la mirada. "Quería mostrar lo negro de mi oculto rostro. Atrás las maquilladas

capas"

ID

Marina Arrate

Septiembre celebra un doble acontecimiento: la conmemoración de unas efemérides referentes a los varones insignes de la patria y el retorno de la primavera. Fiestas y bailes, el tiempo mejora, los días se alargan, y en los pueblos y ciudades todos pintan las fachadas de sus casas para presentarse decentes ante los acontecimientos y ante los demás. Las fachadas tradicionalmente se pintaban blancas, albas, y los ornamentos de las casas con los colores rojo y azul. Los tres colores de la bandera nacional constituían la carta prismática de la alegría popular apenas alterada por un residuo de color que sobró de alguna construcción, regalo de un patrón, robo de una tarde. Una camisa blanca nueva, una falda roja de buen género y un cielo azul amenizan la falta de color local, la ausencia de contrastes del alma, y vibran en el tricolor nacional que así fue pintando el corazón de campos y aldeas. "Y ésta es la vida un constante retoque del recuerdo"

"Una espantapájaros confeccionada en el confín del Nuevo Mundo, una Rosa de los Vientos sin etiqueta" 12

Eluira Herndndez Después de cruzar la cordillera de los Andes, el avión da vueltas sin rumbo por un valle estrecho buscando una pista. Abajo del cielo, las casas desparramadas, los escasos edificios, las calles, senderos y huellas, proyectan la impresión de que todo sólo se ha despegado del suelo unos pocos, muy pocos, metros. Si la imagen de Man Ray viviese y no fuera una fotografía titulada ELevage de poussiere sería ésta, esta extensión de un campo de polvo que es la extensión ilimitada de la periferia del mundo, periferia mundana, donde todo se decanta, acumula y sobrepone; donde nada se pierde, bota y termina. Todo sirve en su último estado de calamidad, sin horas para la tabla rasa, y aSÍ, por fin, la sensación aérea muestra que todo ha sido arrasado. 55

"me acostumbré de tal modo a su recuerdo que ahora sé prescindir de éL la mayor parte del tiempo" 1i Eugenia Ecbeuerria

Aplausos. Mientras los altavoces dicen que en algunos instantes el avión se posará en el suelo, los que regresan en él agitan frenéticamente las manos, aplausos, manifestando por esos gestos el alivio de volver a casa. Aplausos. El aeropuerto, nuevo y flamante. Antes, hace unos años, era una pista larga y apenas iluminada de noche, era la carrera final de un largo vuelo que parecía siempre sin retorno, sin vuelta. No conectaba con nada, nadie iba a otra parte. Ahora, de sur a norte van y vienen aviones, cotidianamente, y todos los días el aeropuerto de Santiago de Chile es una parada más, otra escala. Así, de y para tanto andar de punta a punta del país, hubo que construir un edificio nuevo, uno donde el viajero se eleva por rampas, escaleras y ascensores, donde sube rápido a una plataforma de abandono. Aplausos. Desde esas alturas si la suerte lo acompaña, mirando a través de un gran ventanal transparente podrá despedirse de la cordillera, y abajo, a sus pies, del cercano desencanto de esta confinada polvareda.

11

Eugenia Brito

Un secano, espinos y paja amarilla. En este paisaje un novillo corre de ida y vuelta alrededor de una empalizada. Dos jinetes lo acompañan, arreándolo. Contienen su velocidad. Alegría campesina. Juegos y fiestas, que allí, aquí yen cualquier parte del mundo, construyen sus huecos, idean sus leyes y trazan sus reglas creando Jos lugares de siempre. Este juego, esta fiesta, es el Rodeo, el deporte nacional. Su cancha se llama Medialuna. Un círculo de cuarenta y cinco metros de diámetro por donde se deslizan el novillo, Jos caballos y sus jinetes. Una cinta construida con pilotes de madera enterrados y trenzados con ramas de espino y de boldo hasta la altura del hocico del caballo, parece formar la mínima construcción posible para poder practicar el Rodeo, construida por el juego a pesar de toda soledad. En ocasiones, las ramas trenzadas son reemplazadas por tablas grue.sas, o por una hermosa estructura de madera vista que soporta la gradería de tablones, los cantos, las voces alegres de esta diversión. Cuando llegan al atajadero todos los vecinos gritan de entusiasmo. Uno de los jinetes, que corre junto al pescuezo del novillo, lo empuja con su caballo estrellándolo contra la empalizada de ramas que en esa parte blanda está acolchada con esponjas y mantas. El animal cae algunas veces. Luego vuelve a levantarse e inicia una vez más la misma carrera en sentido contrario. Una vez más, al revés.

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país. escuela.

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Manuel

Cerrada.

Smiljan

Manuel

Cerrada.

Notas

Matemático graduado en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile. Profesor

l. En Lo Muje,' en la Poesía Chilena de los 80, L Corsen editora. Santiago; Incor, 1987.

en la Facultad de Matemátic-as y en la Facultad dc Arquitectura y Bellas Artes de la Universidad

2.Ibid.

Católica de Chile. Ha sido profesor, investigador y conferencista invitado en diversas universidades latinoamericanas y europeas. Autor de numerosos escritos sobre lógica, teoría de conjuntos y fundamentos de la matemática, actualmente se ocupa de la teoría y crítica de las artes visuales, y trabaja sobre un libro de El Lissitzky y varios ensayos acerca del concepto suprematista Malevich,

del espacio en la obra de

3. C. Berenguer Huellas del Siglo. Santiago; Manieristas, 1986.

4. M. Diaz-Diocarerz El Arco, u, Flecha, El Blanco. Madrid; Orígenes, 1988. 5. v: Zondek La Sombra tras el Muro. Santiago; Manierisras,

1983. 7. T. Calderón Causas Perdidas. Santiago, Artesanales, 1984. 8. S. Fariña El Primer Libro. Santiago; Amaranto,

Smiljan Rádic Clarke Arquitecto

P.u.c., 1989. Estudió en Italia

Historia de la Arquitectura Universitario d'Architettura

en el Istirutto di Venezia y de

Diseño de Proyectos en ellstitutto Andrea Palladio di Vicenza, Actualmente trabaja de manera independiente.

1985.

6. D. Eltit Lumpérica. Santiago; Ornitorrinco,

1985 .

9. N. Prado Simples Propio, 1992.

Placeres. Santiago;

10. M. Arrate Mdscar« Ne¡,ml. Concepción; Poesía del Mirador, 1990. 11. E. Briro Vía Pública. Santiago; Universitaria, 1984. 12. E. Hcrnández Cm7!1 de Vil/je. Santiago; Ergo Sum, 1987. 13. E. Echeverría LaInfinita. Karún, 1983.

Radie Clarke

Cuarto

México;


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FOTÓGRAFO

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1. Brooklyn, New York 1989 2. Ñuñoa, Santiago

1982

3· Ñuñoa, Santiago 4. Ñuñoa, Santiago

1982 1982

5. Plaza de Armas, Santiago 1987 6. Estación Mapocho, Santiago 1982

Osear Wirtke S:l11ti3g0,

1957. Fotógrafo

publicado

un libro de fotos: "Osear

y

escritor.

Ha Wirtkc-

Im~gcncs Fotográficas 1979/92", Editorial 1<)93; Y tres novelas: "Valp •.. iraíso", Editorial

1.0,\1,

1994; "El lnvunchc", Ediciones La Profecía de mi Tía, 1995; y "La Ciudad Sin

1.0.\'1,

Nombre",

Ediciones

La Profecía de mi Tía,

1997. Se desempeña además como docente fotógrafo independiente.

y

6

ARQ40jFotografías

de Osear Wittke


Objetivos del proyecto

Angela Riesco lararnillo

A partir del mito de la caverna, de Platón, se interviene el espacio llamado Túnel Oriente de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica. Se lleva la preocupación existencial de la "realidad o apariencia", a una obra plástica espacial, con su lenguaje específico.

Se abordan problemas filosóficos generales como la teoría del conocimiento y de la percepción visual: los de la óptica, luz, color, escala, perspectiva, ejes, atmósfera, reflejos, recorrido y punto de vista. Con distintos recursos expresivos se produce una ambigüedad en la percepción, de manera que el espectador está continuamente "perdido", "equivocado", respecto del espacio físico real.

Este, al no saber "donde está", se remite a la escenografía íntima, a la emoción del vacío, a la realidad interior. Se trata de una ilusión poética en forma visual, ya que la magia se produce en el propio espectador. Es un espacio que provoca la duda, el silencio, la introvisión, la contemplación, al deambular sin referencias por un lugar sin límites definidos.

Nota l. Esta obra fue financiada

C0l110

proyecto

"1

por

la Dirección de Investigaciones de Pontificia Universidad Católica, OIPUC y presentada en marzo de 1998.

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"L-\. REPÚBLIC.-\." LIBRO \ 11 EDICIO:-;ES DEL I:-;STITUTO DE ESTL'DIOS POLÍTICOS . .\I.-\.DRID,

1969

P = proyectores E = espejos = cámara fija TV = monitor de televisión = malla rachel J2.. = láminas de papel diamante con ají seco plano ••• = cruces rojas luminosas suelo

e

El mito de caverna' "Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual supónte que ha sido construido un tabique parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas. -Ya lo veo-dijo. -Pues bien, ve ahora, a lo largo de ese tabique, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados. -¡Qué extraña escena describes-dijo-y qué extraños prisioneros! -Iguales que nosotros-dije-,porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos? -¿Cómo-dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas? -¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo? -¿Qué otra cosa van a ver? -Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos? -Forzosamente. -¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar? -No, ¡por Zeus!-dijo. -Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados. -Es enteramente forzoso-dijo. -Examina, pues, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando,hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría

ARQ40/Ciudad,

pels, escueta. Realidad o apariencia. Instalación de Angela Riesco Jaramilto

perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba? -Mucho más-dijo. -Y si se le obligara a fijar su visa en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que se le muestran? -Así es-dijo -y si se lo llevaran de allí a la fuerza-dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas? -1'\0, no sería capaz-dijo-, al menos por el momento. -Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio. -¿Cómo no? -y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar. -Necesariamente-dijo. -y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían. -Es evidente-dijo-que después de aquello vendría a pensar en eso otro. -Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos? -Efectivamente. -Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capace~ que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable? -Eso es lo que creo yo-dijo-: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida". .

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Comentarios acerca de la instalación: Roser Bru, pintora y Jorge Acevedo, filósofo

"Entré, pero ¿dónde estaba? 'Perdí el norte' Atravesé la infancia, las amenazas. Tuve que aprender a separar, como cortinas, la obscuridad. El tacto salvador, la protectora mano derecha. La luces entreveradas, todo se desenfocaba ¿Iba a chocar? Nada era recto, nada correspondía al rectángulo previsto del lugar. Perdía los pasos, la tierra ¿Iba a derrumbarme lateralmente? .

Era la caída de la infancia, me iba al aterrador infierno -al del colegio de las señoritas Canals, que nos enseñaban el temor. Pero no. Empezaron las pequeñas señas. Aprendí a ver. Descubrí muros transparentes; pimientos aplastados como hojas. Luces salvadoras -mi amiga X. A., como ángel protector, me seguía- y al final, encontramos la salida del laberinto. Estábamos a salvo". Roser Bru

ARQ40/11.98


"Vivimos en un mundo en que se entremezclan, confusamente, apariencia y realidad. Se logra muy bien suscitar agudamente esa sensación de mixtura. Pero también se consigue provocar la sensación de misterio que, también, es inherente al vivir. Avanzamos por la penumbra (como en la existencia), por ámbitos que no están totalmente oscuros ni completamente claros. Buscamos encontrarnos con algo que no

sabemos bien qué será. En los recodos del camino y al final del trayecto encontramos, en efecto, algo, o, más bien, alguien: nosotros mismos o, más bien, la imagen especular de nosotros mismos. Una obra de arte del mundo moderno, en el que, como decía Heisenberg, el hombre no se encuentra sino consigo mismo. Sin embargo, en rigor, se trata de la imagen de uno mismo, como corresponde a "la época del mundo como imagen", a nuestro tiempo.

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Apariencia y realidad, sombra y luz, siluetas y ruido de pasos, imágenes y luces, mallas negras y blancas, penetrante olor de ajíes y murmullo inquietante: en eso estamos inmersos, por allí avanzamos con admiración y cierto temor, tropezando con sorpresas: focos, representaciones de llamas y humo, espejos y otros que van por ahí también". Jorge Acevedo

Angela RiescoJaramillo Licenciada en Arte de la r.u.c., 1973. Ha realizado diversas exposiciones

individuales

tanto en Chile como en el extranjero.

Actualmente es docente de la Escuela de Arquitectura de la P.U.C. y de la Universidad Finis Terrae.

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ARQ40/Ciudad.

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1.El ojo mecánico que construye las imágenes

Jorge Garreaud Spencer Jacqueline Garreaud Spencer

Es el inicio del siglo. Armado ahora el hombre de una cámara cinematográfica y dueña ella de un ojo mecánico en constante movimiento, podrá observar y entregar un mundo (objetivado) por un visor que globa.liza y fragmenta, a su manera, aquello que fue dominio sólo de nuestras miradas Íntimas y particulares. La mirada selectiva y discriminatoria se encuentra liberada de las limitaciones del tiempo y del espacio, pudiendo cuadrar, encuadrar, seleccionar y reubicar las referencias del universo a su criterio. El cine podrá crear un imaginario visual ilimitado estableciendo nuevas relaciones entre los hombres mismos y su entorno. Si en el cine esa invención no tiene límites, tampoco lo tienen el tiempo y el espacio. Esta nueva forma de ver será en suma una nueva forma de verse y por ende una forma de ser.

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la primera mirada del ojo mecánico sobre la ciudad

015


La cronología histórica se vuelve paradojalmente atemporal, en cierto modo irrelevante, pudiéndose excluir o no un presente, imaginar un futuro constantemente diferido, o bien, reescribir o programar la memoria del pasado. El espacio y lo mensurable en éste adquieren una consistencia distinta. En efecto, la cineplastique, en términos de Leger y Farré, se impregna del expresionismo para representar los espacios públicos y privados en lo que son, lo que parecen ser y lo que esconden tras de sí, Con juegos de luz y de sombra se podrán definir los ámbitos de seguridad e inseguridad del espacio urbano. Podemos decir que el inconsciente, recién revelado, se transformará en una presencia visible en las sombras de una pantalla. En este momento y con el nuevo instrumento para medir, armar y desarmar el espacio y el tiempo, e! constructor-arquitecto entra al cine simplemente como el creador del escenario, de! setting. Podrá elegir qué y cómo representarlo: reflejar lo existente o proyectar el imaginario a través de una maqueta. Si la percepción de la ciudad real no es posible, el constructor-cineasta hace posible, como contrapunto, aquella otra, imaginada y futura, a pequeña escala: la ciudad descomunal e inmensa es una maqueta. Eso es Metrópolis. la película (argumento)

Es la historia de la crisis de una ciudad que está construida sobre un mundo subterráneo en el cual trabajan y viven los que sostienen la ciudad. Las máquinas con que se energiza ese mundo asoleado al aire libre son manejadas por estos hombres robotizados y enterrados. En medio de esta condición brutal, una hermosa mujer, María, alienta a estos esclavos a su salvación. Mientras, lleva a los niños de los obreros a

conocer ese mundo de griegos y diversión que hay arriba. Esto permite e! encuentro entre ella y el hijo del dueño de la ciudad frente al cual usa la expresión son tus hermanos. Fallan las máquinas. Accidentes fatales y espectaculares despiertan la inquietud del dueño de la ciudad. Paralelamente María provoca la rebelión. En este momento el inuentor-maléfico de la máquina trata de anular la acción de María construyendo un robot que es su réplica. Finalmente se descubre y resuelve la situación con el amor de María y el hijo del dueño que reúnen a obreros y patrones para hacer la paz y rehacer la ciudad. 11.Metrópolis: imagen de ciudad = imagen de mundo

Al reflexionar sobre las imágenes que nos entrega el film, decimos que son las de un lugar o espacio aparente que se asocia a lo que se cree que es -o será-la ciudad. Esta ciudad es propiamente el espacio en que se vive sin salida y en el que ocurre la historia. En ella están sumergidas las personas. Sin embargo no es una historia singular: es un hecho que abarcará la idea de un mundo. Al observar este mundo creado es evidente que las metáforas arquitectónicas simplifican la visión de las superficies de un modo escenográfico: habitaciones amplias, puertas enormes, jardines caricaturescos (aquellos de la elite) como lugares de vicio y decadencia. En este contexto formal y ético, continente de la escena sobresalen los rascacielos, iconos de la arquitectura moderna. Por ello, es importante reforzar lo que antes decíamos que al contrario de otras películas que aluden a la ciudad, Metropolis se muestra como una globalidad que representa al mundo entero y en cuya estructura está contenida la historia.

1.

La ciudad en "Blade Runner" de Ridley Scott

La ciudad subterránea en "Metrópolis" Fritz Lang 2.

ARQ40/Ciudad.

país. escuela.

Metrópolis.

Jorge Garreaud

Spencer; Iacquetlne

Garreaud

Spencer

de

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Las imágenes de las ciudades confusas, densas y sucias, como en el Londres de la película Tinn ]ones, se contraponen a esta limpieza. Metrópolis versus ausencia de símbolos. La representación del mundo se realiza haciendo una especie de corte "geológico" de la ciudad dividiéndola en cuatro capas: arriba y al aire el I" nivel: La ciudad de los ricos; 2° nivel: La ciudad del trabajo; 3cr nivel: La ciudad de los pobres (trabajadores); 4° nivel: Las catacumbas en donde se reúnen los desesperados con su salvadora (redentora). En un cruce de estructuras verticales y horizontales, Metrópolis es una imagen de ciudad y es una imagen de sociedad. En un orden jerarquizado, Fritz Lang da sentido, estructura, visión y resolución a todos los componentes de su gran ciudad. Por lo tanto, en ellos se proyectan también los temores frente al avance de la modernidad y la nueva tecnología. La máquina, como materia y técnica, se incorpora a la relación del hombre y su medio y se expresa a través de dos caminos: la función máquina-ciudad y la fusión hombre-máquina. Lang presenta el primer camino, con la maquinaria que da vida a la ciudad. En este sentido, la función de la máquina se muestra en el paradigma visual de un inmenso monstruo mecánico, un ente viviente que se alimenta de seres humanos. Una máquina que eventualmente podría ser destruida por los obreros, pero que como entidad no es otra que un altar simbólico para los sacrificios humanos. y el segundo se da con la fabricación del autómata o robot que suplanta a la redentora María. Aunque el tema del autómata estaba ya fuertemente interiorizado en la simbología colectiva desde los tiempos medievales, lo importante es su entrada ahora en el escenario del mundo industrial. El cine, con el avance de la tecnología, permite perfeccionar esta figura que constituyó la narrativa del cuento fantástico del siglo XJX. Fritz Lang no sólo recupera este imaginario sino que lo introduce en su ciudad futura, guardando ese pequeño pero esencial espacio del laboratorio del alquimista, creador de un robot casi perfecto que engendra el más terrible de todos los miedos colectivos: la fuerza del mal. Se plantea así una confrontación paradojal entre la técnica como terror y la técnica como sinónimo de vida en cuanto es la máquina la que alimenta el funcionamiento de la ciudad. Lang enfrenta esta tensión entre la técnica y la vida, incluso el terror implícito en ella mediante un intento de resolución que contrapone a este monstruo devorador (Máquina). La catedral gótica como símbolo y bastión de la ciudad medieval frente a las fuerzas que amenazan con destruirla. La secuencia del triunfo del bien sobre el mal representados por el Padre-Hijo-María y los obreros que se encuentran frente a la catedral, centro de la "ciudad antigua", hace más patente la contradicción y tensión existentes entre modernidad, técnica y vida: ante el temor al presente y al futuro, la salvación estará en el encierro e inmovilidad medieval. 111.La historia: contexto de la mirada del ojo mecánico

Cuando en 1927 Fritz Lang lleva al cine el libro de Von Harbou, Europa se encuentra en plena efervescencia de la reconstrucción de postguerra. Por ello, filmación y reconstrucción no se dan en un vacío histórico. Metrópolis condensó lo que se creía y se temía en la sociedad de su tiempo y planteó los temas que eran parte del debate público en su época. La ciudad como tensión y la ciudad como contraste. Una sociedad que trata de conciliar la modernidad con el pasado, enfrentando a la vez la tensión social-obrera y el conflicto de la pobreza urbana. Vivir en Berlín -así como en otras ciudades europeas- no estaba lejos de la imagen visual que proyectaría el cine mudo de la época.

Urbe brillante, rica y exitosa. Centro de la modernidad de los años veinte. Su ritmo acelerado atrae a los artistas, intelectuales e inmigrantes que van haciendo cada vez más complejos el espacio y la sociedad. Atrae y rechaza. La luz del cine, con el diseño y la arquitectura de la escenografía, recoge la imagen de una ciudad que se mueve en extremos: de día es la luz, de noche, cabaret y bohemia, y la proyectan en la sucesión continua de ciudad-calle-caos.

En un paseo por la ciudad de noche, el ojo mecánico revela cómo los elementos de las calles adquieren vida propia. El bien conocido ambiente de día se transforma en irreconocible y peligroso. Umbrales, puertas y ventanas se tornan en líneas y espacios siniestros, reflejando el miedo del absurdo y de la muerte. Al anochecer, las imágenes cotidianas liberan un sentimiento de terror; la oscuridad parece entregar la esfera pública a fuerzas desconocidas y temibles, aliado oscuro de la mente del hombre. La calle, como espacio público por excelencia, se denigra. En este sentido, tanto Metrópolis como otros filrns del momento tienden a mostrar el ámbito urbano como un escenario en que se destaca la lucha del protagonista con su medio. (El Gabinete del dr: Caligari y otros). Esta mirada aguda (la de Lang y la del cine) que ha surgido con la apertura del siglo y dentro de la ciudad, refleja con intensidad esta situación: se pregunta sobre la reedificación y si ésta dará preferencia a la necesidad inmediata, a lo banal, o por el contrario, dará fuerza a las utopías para conducirlas, una o todas, a un último y final objetivo: el orden. Ordenar, reconstruir y proyectarse en la esperanza y ésta concretándose en la relación Hombre-Ciudad. Una Ciuitas que contenga a los hombres, que defina desde el espacio más íntimo a lo global del mundo. Esta es la búsqueda de la Gran Ciudad. La que trasciende y da sentido al destino del hombre. Sin duda para nosotros, hoy, un proyecto que no comprende ni abarca la complejidad del mundo-ciudad que vivimos. Por lo tanto se trata de la creación de la Ciudad Nueva, que el otro ojo sorprendentemente propone como imagen global de un orden antiguo, mundo y orden antiguo en el que la realización de lo imaginario y la representación de lo extraordinario y contradictorio de Laciudad sólo será posible por el desarrollo de la técnica de lo cinematográfico (que llegará finalmente a ser una industria). Redundantemente hablamos de la Nueva Mirada, Nueva Imagen, llevo Arte. Pero, ¿es que acaso no se trata de la forma o el cuerpo que adquiere la modernidad y Lomoderno?: del nuevo arte, el cine, que no puede sino desarrollarse en la ciudad o al fin de cuentas, referido a la ciudad. IV. Imagen de la ciudad desde la otra mirada Metrópolis no entrega una imagen urbana amable. El asalto de una moder-

nidad avasalladora e incontrolable sería parte del debate polémico de su época. La nueva arquitectura, expresión de un capitalismo industrializado y decadente, llevaría a cuestionarse el planeamiento urbano del futuro. Los rascacielos, como símbolos de esta arquitectura deshumanizada, monumental y, en gran medida, irracional dejarán una profunda impresión en Fritz Lang cuando visite Nueva York en 1924. El se asombra con Nueva York. Le atrae. Sin embargo para construir la maqueta escenográfica de Metrópolis acentúa lo deco de Nueva York como elemento terrorífico del expresionismo y desarrolla la idea de una ciudad de rascacielos, pero no amable sino por el contrario agresiva y aplastante. Es la necesidad de imponer un símbolo.


Pocos años más tarde otro contemporáneo, Federico García Lorca, abrumado en esta urbe americana, la definiría en dos elementos: arquitectura extrabumana y ritmo furioso. Geometría y angustia. En su mirada, los rascacielos son aristas góticas que se elevan torpemente hacia el cielo, sin sentido, desplegando el anonimato de miles de ventanas y oscureciendo las calles. Nueva York aparece como un mundo de vaciedad, sin raíces, en donde el ciudadano en un ritmo frenético y angustioso no sabe dónde va. A los ojos del poeta, los rascacielos son una arquitectura prodigiosa y aterradora a la vez. Para Fritz Lang la impresión de ueva York pudo haber sido tan intensa como la de Lorca, pero al mismo tiempo le permite una visión real de la estructura de su gran ciudad: arriba, los cielos, abajo el ciudadano. En sus maquetas, Lang reproduce lo que está realmente construido en Nueva York para definir su mundo terrorífico de expresionista. Se hace la ciudad, y se transforma su imagen en la de un lugar aplastante.

Nos queda abierta una pregunta. Esa pasión - amor - compasión del héroe vulnerable (despojado de destino) por la réplica bella y conmovedora (despojada de pasado) ¿no será una forma de nuestras esperanzas ... ? Pensamos en el Robot-María, básicamente un monstruo depositario de los viejos temores y por la cual no podría existir un sentimiento. Sólo por equívoco. La cámara no se detiene. Cuando se crean las imágenes de la Ciudad Gótica de Barman se extrema el escenario, decadente, de rascacielos y constante oscuridad de Blade Runner. En este imaginario la Ciudad ya no tiene historia ni geografía reconocibles: su visión de pesadilla se da sin referencias al espacio y al tiempo. En este caso, el héroe urbano, Batman, semi-automatizado en su doble papel de ciudadano común y superhombre, es el único capaz de restablecer el orden y el funcionamiento de la ciudad y destruir las fuerzas del Mal. Una orden sin otro sentido que el funcional. Ni símbolos ni esperanzas.

V. El ojo mecánico no descansa: ¿Crea el ojo mecánico las nuevas imágenes?

65

Sesenta años mas tarde Ridley Scott produce otra ciudad imaginada, otro icono cinematográfico de impacto similar al anterior. Scott diría que quiso realizar Blade Runner; 40 años adelante pero hecha al estilo de 40 años atrás, acercándose notoriamente a los problemas urbanos actuales y futuros. En primera visión, los paralelos entre Metrópolis y Blade Runner son evidentes. Ambas dibujan un universo jerárquico y vertical: arriba, cielo y abajo, ciudad; ambas pretenden dirigir el avance del desarrollo tecnológico y ambas tratan temas universales y éticos. Sin embargo, sus diferencias son profundas. BIt/de Runner transcurre en una ciudad proyectada hacia el 2019, sobrepoblada y contaminada por lluvia ácida y un denso smog que la mantiene en oscuridad constante. Es una ciudad en donde el acontecer histórico ha ido ocurriendo como una fuerza destructiva. Calles, edificios, centro urbano, todo ha sido abandonado por la estructura de poder, la cual ha huido a la suburbia. Lo que podría llamarse ciudad, es un conglomerado urbano que ha sido dejado atrás para el habitar de una población multiétnica, plagada de corrupción y de criminales. Los espacios urbanos sobreviven sin ser restaurados mostrando el deterioro y la suciedad mientras son usados y re-usados por esta población misera ble. Los rascacielos cuya visión impresionaría igualmente a Scott cuando sobrevolaba Manhattan, son representados en Blade Runner como lo que [ueron, siendo ahora un marco escénico que alberga en las calles de abajo la desesperanza y la anarquía de aquellos que la habitan. En Metrópolis en cambio, la historicidad no significa ni la destrucción ni el abandono. El barrio antiguo, la catedral gótica y las catacumbas son presencias de una continuidad histórica y parte esencial del proyecto global de la ciudad. Proyecto de la imagen mundo. Al igual que Fritz Lang, Scott introduce el avance tecnológico en la casi perfecta creación de los robots-réplicas. Sin embargo, las réplicas no tienen una clara definición ética como la de Metrópolis. Ante su inminente exterminio, la rebelión de los robots induce a que los valores éticos, justicia e injusticia, bien y mal, se vuelvan ambiguos. El héroe protagonista quien no tiene comunidad ni con la ciudad ni con el poder, es en sí mismo un proscrito, un individuo marginal, sin asociación colectiva. Su misión, eliminar a las réplicas, no conlleva ningún restablecimiento de equilibrio ni reconciliación para las partes en conflicto. De hecho, su única salida es la huida; su única posible salvación está fuera de la ciudad. A diferencia de Metrópolis en el que la ciudad-sociedad representan una sola entidad con un destino común, Blade Runner da la visión de una ciudad que expulsa, margina. La primera es centrípeta respecto a la integración individuoentorno; la otra es centrífuga.

ARQ40/Ciudad,

país. escuela.

Metrópolis.

Jorge Garreaud

Spencer.

VI. Consideraciones: La ciudad desde arriba

Importancia de Metrópolis AJ comienzo del siglo se establece como un icono de la cinematografía. Se introduce la arquitectura como elemento esencial de la decoración. La maqueta. Los rascacielos. Se establece como icono de pensamiento y proyección occidental sobre la modernidad y el futuro del hombre. En un escenario la ciudad cobra una dimensión monumental y el entorno va unido al destino histórico del hombre. De comienzos de siglo a final todos los films se basan en Metrópolis (Blade Runner, Barman, 1984, Brasil, etc.). AJ cierre del siglo Metrópolis sigue como icono vigente. Su escenario no ha cambiado. Lo que ha cambiado es la historia o mensaje. Progresivamente, si observamos los films, a través del siglo se va produciendo una disociación - desintegración de la unidad de Lang. Ciudad-ciudadano-orden-globalidad. Con Blade Runner se va produciendo la desintegración del mensaje global: la ciudad se va convirtiendo en una entidad, un escenario separado del destino mismo del hombre. La ciudad deja de contener y proyectar. Sobre estas consideraciones podríamos decir que la ciudad se va asociando al poder, no a la vivencia ciudadana. En esta idea y acción del poder se asocia progresivamente la función de la tecnología y la maquinaria en 1984, por ejemplo). Totalmente distinto a Lang en donde la máquina eventualmente será dominada por lo humano: la ciudad sigue perteneciendo al hombre. No sé si podríamos aventurar que Metrópolis, en retrospectiva, se convierte en un icono nostálgico por su mensaje y que al cierre del siglo con su presencia vigente nos ha dejado solamente el escenario. La importancia final de Metrópolis es que fija visualmente, y al extremo, en el imaginario de nuestro tiempo, la relación hombre-ciudad. Relación que desde ese momento vemos y vivimos en una dialéctica inseparable.

Jorge Carrcaud

Spcnccr Arquitecto de lo Universidad Católica Valparaíso. Profesor de la Escuela de Arquitectura de b P.u.c:.

Iacquellne

Garreaud

Spencer

de

jacqucline Carreaud Spencer Historiadora, doctora en 1I istoria por ];,. Universidad de Berkclcy, California USA. Es profesora de la Universidad Andrés Bello.


TALLFR DÉCIMO

José Rosas Vera

SEMESTRE

La Costanera Norte 66

Profesor:

Introducción

José Rosas

Infraestructura urbana y espacio público:

Ayudantes:

La autopista como tema de arquitectura. Las nuevas nociones de límite de la Costanera Norte en la ciudad de Santiago.

Consuelo Bravo Patricio Browne Francisco Errázuriz Alumnos:

Pedro Alonso Alejandra Amenábar Felipe de la Jara Ma. Elena Leiva Rafael Momares Angélica NikJitscheck Pedro Silva Ricardo Torrejón

La infraestructura urbana, es decir, todo aquello referido a obras que posibilitan el desarrollo urbano, yen definitiva la forma de un territorio, ha sido últimamente escamoteado como tema de proyecto de arquitectura. Este distanciamiento disciplinar ha sido absorbido por la ingeniería, con las consabidas consecuencias en el diseño de la ciudad moderna. Sin embargo, contra lo que frecuentemente se piensa, la arquitectura viaria no es un tema ajeno a nuestras preocupaciones.

Históricamente se ha registrado una serie de realizaciones, donde la calle ha sido elevada a la condición de edificio, contribuyendo notablemente en los aspectos de forma y significado de una ciudad. La experiencia de una autopista como la Costanera Norte, que atraviesa la ciudad de Santiago de oriente a poniente, y que bordea el cauce del río Mapocho, debiera ser una ocasión, o una imperiosa necesidad de reflexionar acerca de ésta, ya que en su paso por la ciudad de Santiago introduce una serie de interferencias y potenciales transformaciones.

/

/


Representación

Estrategia

La ciudad puede entenderse corno una superposición compleja de distintos procesos. Por ello, al trabajar sobre ella resulta absolutamente necesario determinar y seleccionar cuáles son elementos que conforman cualquier realidad urbana. La selección de éstos, y por lo tanto su representación, es en sí parte integrante de la propuesta. Con ello se buscan nuevos instrumentos de observación y registro, con el potencial de convertirse en detonantes de proyecto. El primer ejercicio del taller es una exploración en este sentido. Para ello se trabajó en base al libro "Seis propuestas para el próximo milenio", de Italo Calvino, que transcribe una serie de conferencias que iba a dictar en Harvard en 19841• En ellas desarrolla una serie de cualidades que él apreciaba en la literatura y arte. Estas son la levedad, la rapidez, la visibilidad, la exactitud y la multiplicidad; todas ellas extrapolables a la arquitectura como instrumento y terna de representación. El Taller dedicó a esta exploración tres semanas, en las que estas virtudes debieron ser enfrentadas como tema de análisis, e investigación proyectual por parte de los alumnos. Los temas y elementos surgidos en este ejercicio sirvieron de marco teórico para el desarrollo de las propuestas para la Costanera Norte.

La Costanera Norte actualmente es pensada sólo como una autopista, infraestructura vial urbana. Todos los objetivos descritos en el resumen ejecutivo del proyecto licitado se refieren al mejoramiento y liberación de vías de desplazamiento, pero la justificación descrita apunta a objetivos de desarrollo urbano. Esta posibilidad es trabajada, no desde la autopista como constructora de nuevos suelos, límites y bordes, sino que desde la capacidad conectiva de la autopista, dando por supuesto que sus posibilidades proyectuales y de diseño están fuera del ámbito del proyecto de la autopista. La estrategia de inserción a desarrollar en el taller no estuvo centrada en el diseño urbano, que opera con la ciudad como objeto, sino que en el diseño de la autopista y sus bordes, corno materia y objeto de arquitectura. Desde esta perspectiva, la creación de nuevos suelos y límites urbanos que genera la construcción de la autopista, fueron abordados desde la infraestructura urbana generada por la autopista.

'.

\.

ARQ40/Ciudad.

país. escuela.

la Costanera

Norte. taller décimo semestre

de 1998. josé Rosas Vera

y

equipo

67


La dimensión del proyecto abarca todas las escalas de una metrópolis contemporánea (en este caso Santiago), y por ello, tanto los fundamentos como las intervenciones de los alumnos deben ser comprendidos como un proceso, una investigación que comienza. El taller ha dado a los alumnos la oportunidad de investigar, y confrontar temas contemporáneos, reales, en el ámbito académico de la Universidad. La estrategia permite transformar observaciones particulares, en casos genéricos, y construir un sistema de intervención urbana, en un proyecto que es de interés público.

68

Proyecto, programa y escala Cuando a raíz de las infraestructuras insertamos un programa "A", que afecta todos los programas "E" contiguos o no a ésta, inevitablemente produciremos un nuevo orden al lugar. Esto significa que por la inclusión de ciertos programas "e", podremos relacionar "A" con "s". Los programas "e" serían parte estructural de la autopista y la determinación de su escala permite trabajar segmentos de ciudad. Este tipo de programas serían un mediador entre la escala de la Costanera Norte y la de la realidad sobre la que se

posa. De este modo, entendemos que los conflictos y discordancias surgidas de esta superposición se presentan al arquitecto como oportunidades para trabajar con la ciudad. Al enfrentarse a los proyectos, se tienen tres problemas-herramientas que manejar: La representación, como forma de estudio de los procesos diferenciables que se superponen en el lugar. El programa, ya no entendido como la imposición rígida de actividades para un lugar, sino como la irrigación de infraestructura y la creación de nuevos suelos que se constituyan en soporte del desarrollo cambiante de la ciudad. La escala, cuya determinación permite convertir la estrategia en proyecto, dándole a éste su sentido de completitud.

josé Rosas Vera Arquitecto !'.U.C. 1976. Doctor en Arquitectura '·:1"5.o\B, U. Politécnica de Barcelona 1986. Director Escuela ele Arquitectura P.U.(;. Nota l. halo Calvino murió antes de concluir de la sexta propuesta,

ARQ40/11.98

en 19B4.

el texto


Arquitectos titulados entre octubre de 1997 y agosto de 1998 en/a Escuela de Arquitectura de la Pontificia Uniuersidad Cnrálic« de Cbile.

70

Profesores eméritos de la escuela de arquitectura y

Alejandra

Mas Valdé.,

Diego Marambio

Yanes

Claudia Seguel RmJ7Í1'-ez Viuian Fernrindez

nuevos arquitectos de nuestra escuela

MOI'eI70

Alberto Snenz. Arrese Ro'l7ly Hecbt Marcbnnt.

Mflgister

Valerin Steiner Segnl Leo Carreño Zunino Andrés Camus Parra Georgette Gnu/os bonorificos otorgados a profesores de la Facultad de Arquitectura y Bellas Artes de la Pontificia Universidad Catálica de Cbile de 1990 a 1998.

Monrañana GzuTllcbaga

A lberto Contesse Ayala Francisca

Vergara Moreno

Ignacio Abaron Espinoza Arturo Torres C01,·té' Cristinn Olivos Valenzuela Julio Poblete Castro

1992. Mario Pérez de Arce Lauin Profesor Emérito

Veronica Gnrcés Larenas Rodrigo Martin

Quijada

1993. José Balmes Pnrmmon Profesor Emérito

Maria José Lagos Cbnrme

1993. Mario Carreña Profesor Emérito

Rodrigo Culagowsky

Dnnilo Mnrtic Vulmsooic

Paula Ova/le Molina

1994. Ignacio Santa María Santa Cruz Profesor Emérito /994. Ricardo Astaburuflga Miembro Honorario

Rubio

Ecbenique

Lucia Fuentes Vasquez: Rodl'igo Gonzalez Vaccarezza Crisrinn Vidnurre Fresno Mnrcelo Leturin

Bravo

Sergio Cereceda Jaiia 1995. Herndn Riesco Grez Projesor Emérito

Cristinn Soez Atabu1"llflga

1998. Germán Bannen Lay Profesor Emérito

Aug7IJto Angelini

1998, Guillermo PI'OfeSOTEmérito

Alan Rojas Hanj]'

Geisse Groue

1998, Sergio Mirnndn Rodriguez. P"OjéS07'Emérito

ARQ40/11_98

Veronica Hiine Pavón Cabrera

Axel Schulze Kluge

Carolina Tretvbela Scbneider


ESTA TARD¡':NUESTRAUNTVl~RS1DAD hace entrega oficial del grado honorífico de profesor emérito al arquitecto Germán Bannen Lay. En esta ocasión propicia, que nos convoca a celebrar una trayectoria académica, cabe preguntarse, como en otras ocasiones significativas, ¿qué hacemos cuando hacemos lo que hacemos? La Universidad reserva este grado para unos pocos, que han colaborado con ella por largo tiempo y que, a la vez, se han distinguido de manera especial en el cultivo de su disciplina. No nos equivocamos demasiado si lo decimos de manera simple: se trata de reconocer públicamente la condición, o más bien el carácter -perrnanente como el que imprimen algunos sacramentosde maestro.

Germán Bannen Lay

r profesor

Fernando Pérez Oyarzun

emérito

Servicio, distinción, maestría, son todos ellos méritos indudables, pero son, a la vez, cualidades genéricas. Cuando nos preguntamos por el sentido de lo que hacemos esta tarde no basta reconocer que Germán Bannen ha sido el portador de estos méritos, lo que, de por sí, no es poca cosa. Se nos pide más. Debemos preguntarnos cómo esto es, de qué manera única e intransferible ha jugado Germán Bannen ese rol de maestro. Cuál es la contribución precisa que él ha prestado; qué es lo que nuestra Escuela, nuestra Facultad, nuestra Universidad no hubieran tenido de no haber estado Germán Bannen entre nosotros en estos años. Queriéndolo o sin quererlo, de forma más O menos consciente, no es ésa la cuestión relevante. Germán Bannen ha sido uno de los protagonistas de una cierta disputa arquitectónica que se ha dado en nuestra escuela de Arquitectura, entendiendo disputa en el sentido más noble y más universitario del término. Su enseñanza y su actividad universitaria son parte de un cierto movimiento oscilante de esa disputa. Germán Bannen pertenece a una generación que, habiendo iniciado sus estudios en esta Escuela de Arquitectura los concluye en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso, refundada por un grupo de ex alumnos y profesores de nuestra universidad. Titulado como parte de esas generaciones fundacionales de esa escuela, inicia, en ella misma, su experiencia en la docencia universitaria. Sin embargo, a poco andar, retorna a Santiago. En conjunto con otros jóvenes arquitectos titulados en Valparaíso comienza a pensar, desde ésa su experiencia universitaria, la ciudad y las ciudades en Chile. Comienza así a perfilar lo que será una parte fundamental de su tarea; la acción del arquitecto en el ámbito público. Es desde esa oscilación entre Santiago y Valparaíso, por llamarla de algún modo, y es desde su experiencia pública de la Arquitectura yel urbanismo, que Germán Bannen construye su docencia en esta escuela. Lo primero, eS,l tensión, ese movimiento de ida y vuelta entre Santiago y Valparaíso, que asume las más diversas formas, es una parte fundamental de la historia de nuestra Escuela en la segunda mitad de este siglo. Corresponde a Germán Bannen el haber insertado ese pensamiento traído de Valparaíso, en la normalidad institucional de la Escuela.

ción y docencia -otra oscilaciónquedas, observaciones.

trayendo

y llevando

experiencias,

bús-

En este plano, quiero destacar un aspecto particular: habiendo tenido la experiencia de una comuna sometida a una de las transformaciones más importantes de su historia, como es Providencia, y habiendo impulsado una de sus mayores innovaciones urbanas, la Avenida Nueva Providencia, Germán Bannen siempre manifestó una atención particular hacia aquello que, tal vez de manera impropia, podríamos llamar la pequeña escala urbana. Ha afinado así nuestra mirada, y la de los alumnos, de manera persistente e inalterable, suave en la forma y fuerte en el fondo, como él sabe hacerlo, no sólo hacia la dimensión menor, sino hacia zonas que parecían quedar fuera de la acción arquitectónica y urbana. Ha mostrado cómo, en el corte de una calle, en la configuración de unos pavimentos, en unos elementos de señalización e iluminación, podía haber significativas ideas y decisiones arquitectónicas. Todo esto, y tanto más que se queda fuera, forma parte de esa contribución especifica de Germán Bannen a la Escuela, a la Facultad y a la Universidad. Todo esto es lo que él ha sabido traer a su tarea y recoger en su condición de maestro. Pero, en rigor, la maestría no es un titulo que otorgue la institución. Se es maestro cuando los alumnos llegan a reconocerlo como tal. Es lo que ha ocurrido con Germán Bannen. La maestría es, de de un do

entre otras cosas, un reconocimiento de autoridad. Pero esa autoridad don Germán, como lo han llamado tantos alumnos, no la ha ejercido un modo directivo. Su labor la veo más parecida a la de un escultor de bajorrelieve que, tocando aquí y allí, destacando un pliegue o generanun repliegue, hace aparecer una tercera profundidad en la piedra.

Ensenar no ha sido para él tanto traspasar información o experiencia, como modelar lo que se trae, lo que el alumno trae, haciéndolo aparecer a forma nueva. Esa ha sido la actitud permanente de Germán Bannen. El siempre habló del taller C01110 un taller de costura o carpintería: un lugar donde se fabrican objetos, siendo los materiales aquellos que el alumno aporta. La universidad, acaso, no se hace de un modo demasiado distinto: con lo que cada uno aporta. Y si es natural que un científico tienda a verla como un gran laboratorio, tal vez nuestros arquitectos sean capaces de verla y dibujarla como un taller. La fidelidad al croquis y a la nota; a la hermenéutica del caso, corno podríamos decir, pero no para quedarse replegado en éste, sino para pensar, desde él, la gran escala; la auténtica XL (extra large) continental. Esta es una de las herencias fundamentales de Valparaíso que Cermán Bannen ha sabido injertar en nuestra docencia para que diera frutos nuevos. Sin él no habría estado presente; al menos no en la misma forma. Todo ello, unido a un pensar no burocrático de lo urbano que atiende a la configuración concreta y a la pequeña escala, y a una actitud dialogante, extractiva, para configurar el patrimonio propio del alumno configura la contribución de Germán Bannen a nuestra docencia durante los últimos 25 años. Es por eso que nos reunimos esta tarde, para decirle que le reconocemos como institución la condición de maestro que ya le reconocieron los estudiantes y que le agradecemos la entrega con que ha traído sus hallazgos y sus claridades a este taller universitario.

El forma parte de una generación de profesores vinculados a la docencia por el Director Hernán Riesco, en J 974. Ellos provenían de las formaciones más diversas, y supieron integrarse enriqueciendo el registro de nuestro ambiente académico.

Porque en Germán Bannen se ha encarnado una de las verdades más fundamentales que nuestra Universidad está encargada de guardar y proclamar: que autoridad y servicio son una sola y misma cosa. Y en esta verdad, como en todas, hay un misterio insondable.

En lo que hace a su experiencia pública- que por lo demás nos remite a otras, Alfredo johnson, por ejemplo- Germán Bannen hará de ella veta inspiradora y eje ele referencia constante de su trabajo docente. El supo

Fernando

siempre traer al ámbito universitario su experiencia concreta de la ciudad, sin por ello darle a su actividad académica un sesgo utilitario o profesionalizantc. A su modo, procuró construir una continuidad entre investiga-

ARQ40/German

Bannen lay, profesor emérito. Fernando

Pérez Oyarzun

Pérez Oyarzun

Decano Facultad

de Arquitectura

14 de julio 1998

y Bellas Artes

71


a diestra y siniestra

DEMOLICiÓN SAN

BLOQUES

LUIS,

DEl

LAS CONDES.

ARQ41 abril 1999

Lugar y Paisaje

CONJUNTO

JULIO

1998 Artículos de: Teodoro Fernández, Alejandro Aravena, Ricardo Astaburuaga, Jesús Bermejo, Mario Irarrázaval, Ricardo Riesco y Alberto Sato

Foto aparecida en El Mercurio, 19 de julio 1998.

72

"LA

CASA

DEL CARBONERO"

APARECIDA

EN LA REVISTA

ARQ39

Obras

Foto de don Heriberto, el carbonero, -con la ARQ 39 bajo el brazo,- y de su señora, Palmenia, con sus cuatro hijos en Santa Rosa de Lo Chacón, S'1I1 Pedro de Melipilla, septiembre 1998.

La Casa Peña Miguel Eyquem, arquitecto Proyecto de casa bioclimática en Tenerife Ann Pendleton, arquitecto Hotel Explora en San Pedro de Atacama Germán del Sol, arquitecto Comentarios críticos de: Manuel Moreno y Antonio Cáliz; Glenda Kapstein y Alan Morris Hotel en Manaos Texto de Mauricio Baros Obras recientes Iglesia en Campus San Joaquín Teodoro Fernández, arquitecto Escuela de diseño. Universidad de Chile Sabbagh Arquitectos El paisaje pampeano Jorge Ramos Homenaje a Lucio Costa (1902-1998)

FE DE ERRATAS

Contexto del Museo Gugenheim de Bilbao Montserrat Palmer

En el libro "Industrias, obra de arquitectos chilenos contemporáneos" de ediciones ARQ octubre de 1998, la foto que encabeza la introducción corresponde al fotógrafo Luis Ladrón de Cuevera, del que omitimos su nombre por error.

Ediciones ARQ Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile

ARQ40/11·98

686 5630 teléfono 6865634 fax Los Navegantes 1963 Providencia,Stgo. Código Postal 664 0051

La crítica Alejandro Aravena Ciudad, patrimonio y libro Eugenio Garcés

Publicaciones Periódicas Pontificia Universidad Católica de Chile i.S.S.N.0716-0852


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Estación

Cosmocentro Apumanque local 326 2462733 telefax Locales en, Iquique, Antofagasta. Copiapó.

Dolmen Kennedy 9001 Centro Comercial Alto Las Condes. local 2019 2139051 Ediciones ARQ Campus Lo Contador P.U. Católica El Comendador 1916 6865569.6865628 Feria Chilena del Libro Nueva York 3 6972751 Universitaria Texto Libro Alameda 1050 6956417 Agustinas 1138 6980903 telefax

Providencia

2110

2311431 Providencia

2026

La Serena, Valparaíso,

2319023

Viña del Mar.

Locales en Antofagasta.

Concepción. Temuco,

La Serena, Valparaíso,

Valdivia, Puerto Montt

Viña del Mar. Chlllán,

Antártica Centro Comercial

Valdivia

Parque Arauco, local 132 2420799 Contrapunto Providencia 2256 2322742 Cosmocentro local 385 2297278

Concepción, Temuco y World Book Center Kennedy 9001 Centro Comercial Alto Las Condes. local 2030 2131076

Apumanque

Avda. Valparaiso 651 Galería Florida.

locales 697086

12

y 13

Valparaiso

valor suscripción ARQ 1999

números 41, 42, 43 franqueo postal incluido: Chile Santiago y provincia

$16.000

América

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Resto del mundo

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Para servicio inmediato llame al (56-2) 686 5628. (56-2) 686 5569 fax: (56'2) 6865634

Entrevistas con Arquitectos Ediciones ARQ

12

S 19.000 25.0 x 29.0 cms., 160 págs. Santiago, Chile. 1998 Fabio Oppici Enrique Walker

La palabra de los creadores es siempre iluminadora. El que tiene una valiosa obra realizada, cualquiera que ella sea, refleja en sus palabras las luchas, vacilaciones y decisiones que debió afrontar para llegar al nivel de calidad que posee. Por ello estas entrevistas, coincidentes unas más y otras menos, con las que pueden ser nuestras personales preferencias, no son sólo testimonio de destacados proyectistas de la arquitectura actual, sino también,

Bernard Tschumi Richard Rogers ThomMayne Shin Takamatsu

Norman Foster Peter Eisenman Toyo Ito J acques Herzog

lecciones que demuestran cuál es la densidad de pensamiento e intuición que soporta siempre a una obra destacada. Como decía el gran arquitecto español Alejandro de la Sota: "la arquitectura o es popular o es intelectual, el resto es negocio", es así que nuestro objetivo como editorial es contribuir, a que esa arquitectura intelectual, la única posible entre nosotros, arquitectos, sea lo más informada posible.

Nicholas Grimshaw Kisho Kurokawa Daniel Libeskind Rem Koolhaas


Ciudad país escuela 50

Para una historia del espacio público en Santiago Celine Desramé

53

Tierra neutra Manuel Corrada, Smiljan Radic

56

Fotos de Osear Wittke

58

Realidad o apariencia Angela Riesco jaramillo

62

Metrópolis: la primera mirada del ojo mecánico sobre la ciudad jorge Garreaud, jacqueline

Garreaud

00

o: e-i

66 Una ciudad construída sobre arena

2

La Costanera Norte. Taller X semestre 1998

Fernando Pérez Oyarzún Santiago Capital,

o o:r

O'

4

Testimonio urbano de fin de siglo José Rosas Vera Dossier fotográfico:

""" <,

70

Profesores eméritos 1990-98

71

Germán Bannen Lay profesor emérito

a:: es:

Fernando Pérez Oyarzun 10

La Dehesa, Huechuraba, Colina

Gustavo

Latorre

Sobre el proyecto de la Ciudad Pudahuel

14

losep Paree risa Bundó Parque científico y tecnológico U. de Chile

Grandes Urbanizaciones

1/)

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o es:

N

16

z es: al a::

Marcial Eehenique, losé Luis Burgos, Enrique Lareade, Rafael Gómez

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Discusiones sobre la gran escala

1/)

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Santiago:

Z

21

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Sobre la calidad de vida urbana

(lI

Bill Hillier, Margarita Greene, lake Desyllas La escala vertical de Santiago

26

Rafael Moya Castro Las escalas en el desierto;

28

Observatorio Cerro Paranal Macarena Cortés Darrigrande Acerca de los edificios en altura hoy

30

Tomás Browne Covarrubias, Alberto Cruz Covarrubias Artículo-carta sobre la vialidad en Santiago Ricardo Astaburuaga

35

Eehenique

Ecos del Team Ten

36

Rodrigo Pérez de Arce Antoncieh El Centro Oriente según la Cormu (1970-1974)

42

Miguel Eyquem Astorga

Ediciones

ARQ

Los Navegantes Providencia Santiago, Chile

1963

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ARQ 40 | Grandes urbanizaciones  

ARQ 40 | Grandes urbanizaciones. Noviembre 1998.

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ARQ 40 | Grandes urbanizaciones. Noviembre 1998.

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