Nace una araña en un bosque y comienza a urdir su tela. No queda conforme, los colores no aparecen, casi no se ven. ¿Qué
hacer?
Entonces decide comer flores y la tela de la araña Miró ilumina todo el paisaje. Está feliz aunque ningún insecto cae en sus
redes.
Pero esto, al parecer, no es lo único importante.