Page 17

interesa, pero no con una intensidad suficiente como para provocar un rendimiento acorde con el potencial que realmente tiene. En estos casos es importante evaluar la relación beneficio-coste respecto a la tarea que se está realizando y hacerse conscientes del esfuerzo realizado hasta el momento, así como averiguar si hay intereses en conflicto que puedan estar interfiriendo con la actividad a realizar. Un modo adecuado de hacer frente a este problema es plantearse objetivos que sea posible alcanzar, pero que supongan cierta dificultad, de modo que estos pequeños retos supongan la energía motivadora de la que en ese momento se carece. − Falta de confianza en los propios recursos Puede ocurrir que el problema no se encuentre en el nivel de interés por al actividad, sino en ela falta de confianza en las propias capacidades para llevar a cabo con éxito la actividad. En casos asi lo mejor es establecer unos objetivos claros, realistas y abarcables, que al ir lográndose nos ayudarán a recuperar la confianza, aportándonos satisfacción y seguridad. − Desánimo Cuando percibimos que los resultados están siendo malos, o peor de lo esperado, la falta de motivación llega por el impacto emocional que estas

experiencias negativas generan. En estos casos es necesario tomarse un cierto tiempo para encajar ese mal resultado y elaborar emocionalmente su significado. Puede ser buena estrategia buscar incentivos nuevos, suficientemente atractivos y que se centren en la eficacia del bailarín, para eclipsar estas emociones negativas. − Agotamiento psicológico Puede aparecer tras un periodo de alta exigencia (interna, generada por los propios rasgos de personalidad del bailarín, o externa, presiones de terceras personas) o por el estrés. En estos casos es fundamental eliminar las fuentes de estrés para recuperar la energía.

Mª José Tenorio Directora de “Psico-Aid Apoyo psicológico” www.psico-aid.com

15

edanza 2  
edanza 2  

edanza revista número 2

Advertisement