Page 35

33

car la atención lo antes posible, en caso de que se produjera alguna distracción.

se y en los ensayos, para, finalmente, poder aplicarla en el escenario, durante las actuaciones.

La concentración enfocada en la acción en la que se está participando es absolutamente fundamental para un bailarín, puesto que la focalización en la misma es la única forma que tiene de dirigir la atención del público hacia ese mismo lugar. La habilidad de concentrarse es crítica no solo durante las actuaciones, sino también durante las clases y los ensayos.

¿Cómo comenzar a hacer ese “traslado” de la concentración?

La concentración es una habilidad que se desarrolla con tiempo y práctica. Para ello, lo primero que debemos saber es si somos bailarines con atención externa, o interna. Es fácil saberlo, ¿Con qué tipo de estímulos te desconcentras más? ¿Con los que corresponden a los estímulos que te rodean (el público, la actividad entre bastidores, tus compañeros de clase) o con los pensamientos que tu mismo generas (posibles críticas negativas a tu actuación, consecuencias de la misma, pensar demasiado en la técnica, sensaciones físicas)? Como toda habilidad la concentración hay que desarrollarla de forma gradual, y requiere tiempo y práctica. Lo más adecuado es comenzar a aprender a concentrarse fuera del estudio, realizando actividades que no tengan que ver con el baile (por ejemplo, leer, escribir, cocinar, dibujar, estudiar, etc…) Progresivamente iremos trasladando esta nueva habilidad al estudio de danza, comenzando en cla-

Podemos comenzar con hacernos conscientes de nuestra expresión facial en los momentos que estamos concentrados, y las sensaciones asociadas ese estado, para posteriormente provocarlos de un modo consciente en situaciones poco estresantes, por ejemplo, durante los estiramientos (se trataría de algo así como “poner cara de concentrado”, interpretar una especie de papel, que poco a poco se irá desarrollando en nosotros hasta que ya no tengamos que fingirlo). De ahí, progresivamente, lo iremos extendiendo a la clase (o a parte de ella, el objetivo es ir incrementando el tiempo de concentración, hasta conseguir mantenernos enfocados durante toda la duración de la misma) y después, siguiendo la misma táctica, a los ensayos (si ya habéis conseguido manteneros enfocados en la clase, veréis que os resultará mucho más fácil aplicar esta nueva habilidad a los ensayos) y, por último, de un modo natural, como resultado de vuestro entrenamiento, aumentará vuestra concentración en las actuaciones. Todos tenemos la idea de que la concentración se trabaja estando sentados, delante de una vela encendida y con una barra de incienso, y a ser posible dejando la mente totalmente en blanco. Esto se corresponde más bien con los tópicos que acom-

Edanza 16 d  
Edanza 16 d  

Edanza 16 d 2012

Advertisement