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Año 6 - número 031 - mayo/junio 2015

Revista gratuita on-line. No hay versión impresa.

Danza

Teatro Musical

Zarzuela


Centro de Danza KAREN TAFT

desde 1949

!"o$%ro$e()os ,on  .a  0an1a2   65.  Aniversario  

Danza Clásica, Contemporáneo, Jazz, Hip Hop, Contact-Improvisación Ballet y Jazz para Niños, Tap o Claqué, Acondicionamiento Físico, Pilates Contemporary Hip Hop, Modern Jazz, Yoga, Bailes de Salón, Talleres etc. Dirección: Jaime Segura

CENTRO DE DANZA KAREN TAFT-CALLE/LIBERTAD 15, 28004 MADRID-915 228 440-WWW.KARENTAFT.COM


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EN ESTE NÚMERO… Índice________________________________________________ 1 Editorial______________________________________________ 3 TEATRO MUSICAL:______________________________________ 4 El Quijote y yo La gran duquesa de Gerolstein Hendaya el musical El otro lado de la cama Pinocho El musical Tras el telón Reportaje gráfico:_ ____________________________________ 20 KARSILAMAK The Gypsy & Oriental Experience Reportaje gráfico:_ ____________________________________ 40 Ciclo “Los viernes de marzo” en el RCPD Mariemma Colaboraciones: Eva MonRo GinGer DanCe_ _________________ 54 Flamenco Oriental LARISSA VESCI: GITANA DE IDA Y VUELTA Colaboraciones: Sabela Mendoza Fernández:_ _______________ 68 UN DÍA EN LA ESCENA, MUCHOS DÍAS BAILANDO. ¿QUÉ OCURRE EN LA DANZA CON LA IGUALDAD DE GÉNERO? Reportaje gráfico:_ ____________________________________ 74 La CND estrena ‘Carmen’ de Johan Inger Publicaciones_________________________________________ 89 Papelería sobre la Danza (Y el Ballet) - Volúmen 2


Edita: G.I.ETER Dirección: Carmen G. Alarcos

Aquí tienes el número 31 de EDANZA. El teatro musical y la zarzuela sigue ganando espacio en nuestra revista. En un país en el que la danza no interesa a los políticos que nos gobiernan los bailarines tienen pocas salidas profesionales. El teatro musical y la zarzuela son unas de estas pocas salidos. Alguna acción puntual, como “El Arte de la Danza” presentado por Víctor Ullate en el Circo Price, lejos de los teatros de Canal en los que su compañía es residente, y poco más es lo que en Madrid ha dado de sí el mes de la danza. La proximidad de las elecciones y la posibilidad de un cambio de gobierno hace que los asesores puestos a dedo estén poco activos. Ya saben “para lo que me queda en este convento…” Además en este número… Un interesante artículo de Sabela Mendoza nos habla de la desigualdad que en la danza se impone por motivo de sexo. También podéis leer la cuarta entrega de Eva MonRo GinGer DanCe sobre Flamenco Oriental en esta ocasión dedicada a LARISSA VESCI. Próximamente… El próximo número, el 32, lo tendrás en red el día 1 de julio.

Maquetación: Viviana de Donato, G.I.ETER. Web: G.I.ETER. Consejo de redacción: Viviana de Donato, Carmen G. Alarcos, Virginia G. Alarcos Colaboradores en este número: Viviana de Donato, Sabela Mendoza Fernández, Eva MonRo GinGer DanCe, Emilio Tenorio, David Vega Contacto: Carmen G. Alarcos (www.edanza.net/c) Publicidad: Emilio Tenorio (www.edanza.net/p) Redacción: G.I.ETER Lozoya, 6 28015 - Madrid Esta publicación no comparte necesariamente la opinión de sus colaboradores. Las colaboraciones son gratuitas y responsabilidad de sus autores. Las imágenes y textos utilizados en esta publicación son propiedad intelectual de sus autores y a los efectos previstos en el art. 32.1, párrafo segundo, del TRLPI, se prohibe expresamente su reproducción, total o parcial, sin autorización previa por escrito.

Os recordamos que estudiaremos con mucho interés cualquier propuesta que queráis hacernos para colaborar con EDANZA. Estamos abiertos a difundir vuestras opiniones, conocimientos… Nuestra publicación no depende de ninguna asociación ni estamento público. No recibe ningún tipo de subvención ni ha sido creada para solicitarla.

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Como siempre, todo esto lo hacemos por y para la Danza. EDANZA TEAM

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Año 6 - número 031 mayo/junio 2015 Portada: KARSILAMAK

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TEATRO

5 Musicales Segunda entrega de musicales. En esta ocasión cinco espectáculos muy diferentes. Un cabaret musical estrenado hace ya tiempo y con un alto contenido de prestidigitación. Un musical americano y una opereta española, musicales estrenados juntos en programa doble. Y dos musicales infantiles ambos basados en obras de literatura “Don Quijote” y “Pinocho” Esperamos que os gusten.


MUSICAL


El Quijote y yO Teatro Sanpol Tomás está castigado. Por tercera vez llega a casa con un suspenso. La razón, negarse a hacer la redacción sobre el Quijote, obligatoria este año de celebración. Por tanto, no hay salida con amigos, no hay ordenador ni “game boy”. Tomás se siente tremendamente desdichado y no entiende porque tiene que escribir sobre alguien que “nada” tiene que ver con las cosas que le suceden a él. Esa noche , cuando todos duermen, se apresta a partir lejos de la casa donde no le comprenden ni le quieren. Al abrir la ventana, un rayo de luna cae sobre el voluminoso libro culpable de sus desdichas. En medio de polvaredas y rechinar de hierros, surge la figura esperpéntica de un descalabrado Don Quijote... LA BICICLETA: COMPAÑÍA ESTABLE DEL SANPOL “La Bicicleta” nace en 1988 a raíz de la necesidad de un grupo de profesionales que gestionan el Teatro Sanpol de Madrid, de producir espectáculos de calidad y con todos los medios disponibles. Con el objetivo de mantener una programación en la que se dignifique la puesta en escena de los cuentos traiciónales y produciendo también obras originales de diversos autores contemporáneos. Trabajar para los niños es y será una de las metas de “La Bicicleta”. REPARTO Don Quijote Víctor - Benedé Sancho Panza - Jesús María Barreda Tomas - Felipe Ansola Madre, Melisandra, Duquesa - Georgina Cort Quique, Maese Pedro - Enrique Lestón Caballero de la Blanca Luna - Javier Enguix Diseño iluminación - Nicolás Fischtel Puesta en escena - Natalia Jara Escenografía y vestuario - Gueorgui Dimov Utilería y mascara - Denitza Déneva Ficha didáctica - Cristina Ferreiro Diseño gráfico - Landmark Cuadro técnico Producción Natasha Fischtel Iluminación y sonido Rodrigo Alonso


La gran duquesa Teatro de La Zarzuela Al programar esta opereta de Offenbach con libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy, el Teatro de la Zarzuela está recuperando un género que, durante los siglos XIX y XX, se mostró con mucha frecuencia sobre sus tablas. Eso sí, convenientemente “arreglado” (traducido y adaptado al español) para procurar el disfrute del público que acudía al coliseo madrileño. En esta ocasión, la conocida pieza antimilitarista francesa sube a escena traducida al español, como entonces, con dirección musical a cargo de Cristóbal Soler y con una emblemática producción de Pier Luigi Pizzi. Esta puesta en escena, sumamente sencilla, es una muestra del estilo y colorido del regista italiano, capaz de llegar, con los recursos más simples, a la escena misma del teatro lírico francés. Esta opereta, que relata la divertida historia de una extravagante y tiránica aristócrata, resulta una interesante ocasión para corroborar cómo el género aparentemente más despreocupado del momento, también se convirtió en ocasiones en mecanismo de denuncia y crítica social. Dirección musical: Kevin Farrell Dirección de escena: Emilio Sagi Escenografía: Daniel Bianco Vestuario: Jesús Ruiz Coreografía: Nuria Castejón REPARTO LA GRAN DUQUESA - Nicola Beller Carbone/Susana Cordón · FRITZ - Andeka Gorrotxategi/José Luis Sola · WANDA - Elena de la Merced/Elena Sancho 3 · EL CONDE PUCK - Manuel de Diego · EL GENERAL BUM - César San Martín/Gerardo Bullón · EL PRÍNCIPE POL - Gustavo Peña · EL BARÓN GROG - Francisco Crespo · EL CAPITÁN NEPOMUCENO - Enrique R. del Portal · IZA - Leonor Bonilla · OLGA - Nuria García Arrés · AMELIA - Ana Cadaval · CARLOTA - Hanna Moroz NOTARIO - Juan Ignacio Artiles* * Miembro del Coro del Teatro de la Zarzuela BAILARINES Ariel Carmona, Javier Crespo, Pablo Garzón, Javier Martínez, Iván Nieto, Joseba Priego, Marcos Rivas, Pedro Ángel Roca, Robson Dos Santos, Israel Trujillo, Gustavo Adrián Villalba, Álvar Zarco


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Hendaya el mus Teatro del Barrio El 23 de octubre de 1940 tuvo lugar en Hendaya el famoso encuentro entre Adolf Hitler y Francisco Franco. Siete horas de reunión que eran un misterio… hasta hoy. “Hendaya, cuando Adolfo encontró a Paco” es una divertido musical sobre este famoso encuentro histórico. Es la historia que nadie se atrevió a contar, un espectáculo donde la crítica y la ironía nos permiten reinos de una vez por todas de estos oscuros personajes que tuvieron una vez en sus manos el destino del mundo: una lección de historia para poder olvidar, una delirante comedia para poder recordar. Francisco Franco: Juan Carlos Mestre Barón Von Ribbentrop: Rubén Martínez Serrano Suñer: Rafa Galán / Jorge Gonzalo Adolf Hitler: Miguel Ángel Jiménez / David Díaz Ficha técnica: Texto original: Carla Guimaräes y Pepe Macías Dirección: Pepe Macías / Flavia Scarpa Canciones originales de F. J. Gandía y Pepe Macías grabadas, mezcladas y martirizadas por Carlos Sáez en Tema Estudio. Músicos: Manuel Recio, Sebas de Prada, Lydia Golasova y César del Val. Coros: Flavia Scarpa


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El otro lado de Teatro Fígaro ‘Hacer reír es algo muy serio’ tan serio como el amor, los celos y las mentiras… pero lo curioso es que son las cosas serias las que más nos hacen reír. Eso es lo que pasa en la casa de Sonia y Javier, que llevan varios años viviendo juntos, lo que les ha abocado a la monotonía y la rutina. Por otro lado, tenemos a Paula y a Pedro, que no viven juntos pero son pareja o por lo menos eso piensa Pedro, porque Paula no lo tiene tan claro y rompe la relación. Es aquí donde comienza un lío de camas donde estas dos parejas se verán envueltas en una historia de sexo, amistad, enredos y mentiras. Y es que en esta historia, los personajes no paran de mentir desde el principio hasta el final. Durante la historia, van apareciendo nuevos personajes, como un taxista amigo de Pedro y Javier con una curiosa visión de la vida, una chica un poco psicópata que se enamora locamente de Pedro y Lucía, una actriz amiga de Sonia, simpática y lesbiana, algo que tendrá mucha importancia en la historia. Pero claro, en el amor y el sexo, las cosas nunca terminan como uno quisiera. REPARTO ÁLEX CASADEMUNT es Pedro MÓNICA ARAGÓN es Sonia JOSÉ MANUEL PARDO es Javier NOELIA MIRAS es Paula ANDRÉS ARENAS es Rafa LAURA RAMÍREZ es Pilar MALU CARRANZA es Jennifer PAULA DÍEZ es Lucía


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Pinocho el music Teatro Rialto “Pinocho, un musical para soñar” cuenta las fascinantes aventuras de un travieso títere de madera empeñado en convertirse en un niño de verdad. Su curiosidad por conocer el mundo que lo rodea lo apartará del camino de la escuela y lo llevará al teatro de marionetas de Stromboli, a la feria, al fondo del mar e incluso al estómago de una ballena glotona. Un sinfín de peripecias en las que Pinocho contará con la ayuda de sus amigos Grillo y Hada, aunque tendrá que esquivar las trampas de los malvados Zorro y Gata. Una aventura musical, con todos los ingredientes para asegurar la diversión. FICHA ARTÍSTICA Dirección e idea original: JOSE TOMÀS CHÀFER Música original: FRANCIS J. Texto y letras: JOSEP MOLLÀ Reparto: PINOCHO: Edgar Moreno GEPETO, COCHERO Y STROMBOLI: Enric Juezas HADA Y LECHERA: Paula Espinosa PABILO Y ZORRO: Hugo Ruiz GATA Y MARGARITA: María José Capel


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Tras el teloN Teatro Alfil Tras el telón cuenta la historia de cuatro actores en la noche en que la obra de teatro que representan, que ha resultado un fracaso, se despide de los escenarios. Dificultades y alegrías, amores y desamores, encuentros y encontronazos del mundo del teatro alternativo quedan reflejados en esta comedia musical. David, un atractivo actor de televisión, Feli, una chica vanidosa, Mau, además de actor, el obsesivo director de la obra y Minerva, dramaturga frustrada, enfadada con el mundo y totalmente enamorada de Mau. Cuando la voz de la regidora ordena a los actores que preparen la escasa escenografía de su pobre función, surgen las rencillas y preocupaciones que padecen. Fuera está lloviendo y parece que no va a haber demasiado público esa noche. Pero siguiendo la norma de que el espectáculo debe continuar, se esfuerzan por sacar a flote la función. Todo se frustra cuando la regidora les anuncia que la función de esa noche se ha cancelado, eso sí, todavía cuentan con un as en la manga… Reparto: Julián Salguero, Mariola Peña, Gorka de la Nuez, Verónica Polo Dirección: Alejandro Melero Música en directo: Jorge Toledo Diseño: Santiago Gallego Coreografía: François Di Guardia y Juan Carlos Calleja Escenografía: Álex Arce y Fernando Fernández Audiovisual: Mariángeles Ruiz Sonido: Dani Domingo Comunicación: Fila Séptima


“Hago mis fotos de danza porque me gusta y para ayudar a los bailarines difundiendo su trabajo a través de las publicaciones que hace años creé a tal fin: el portal de danza ETER.COM y esta revista, EDANZA. Nunca las regalo. Nunca las regalo por respeto al trabajo de los fotógrafos que intentan vivir vendiendo sus obras y, porqué no decirlo, tambien por respeto a mi trabajo. Si te gusta una foto mía no la desprecies/deprecies pidiéndome que te la regale porque nunca lo voy a hacer. Y si no te gusta tanto como para darle un valor ¿de qué estamos hablando? Siempre estoy dispuesto a hacer y publicar fotos de un espectáculo cuando me lo piden. Pero pido respeto para mi trabajo.”

Emilio Tenorio


KARSILAMAK The Gypsy & Oriental Experience Fotos: Emilio Tenorio El domingo 18 de enero se reunieron en la sala Galileo Galilei más de 15 artistas para ofrecer un espectáculo, Karsilsmak, creado con Músicas y Danzas gitanas y del Mediterráneo Oriental y organizado por Lubna Shakti y Patricia Álvarez. En turco, la palabra Karşılamak, significa encuentro. De ahí procede el baile y el ritmo karsilama, típico en muchas regiones del Mediterráneo. Karsılamak es un encuentro artístico entre músicos y bailarinas que exploran en las danzas y las músicas de estas regiones. Danzas y músicas que tienen raíces comunes, fruto del encuentro cultural de los diversos pueblos y etnias que habitan estas tierras que navegan en esencias entre el oriente y el occidente, entre el norte y el sur.

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Ciclo “Los viernes de marz


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Ciclo “Los viernes de marzo” en el RCPD Mariemma Fotos: Emilio Tenorio Desde hace años, la presentación ante público de los alumnos de este conservatorio forma parte de esta formación, procurando a los futuros bailarines profesionales una toma de contacto con las tablas que, sin duda, es clave en su formación. “Los viernes de marzo” es una de las actividades destinadas a esta toma de contacto con la escena ante público. Son muchos los alumnos del RCPD Mariemma que trabajan en compañías extranjeras de danza clásica y en compañías nacionales de danza española, dando medida de la excelente y cuidada formación que este conservatorio da a sus alumnos.

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FLAMENCO ORIENTAL

LARISSA VESCI: GITANA DE IDA Y VUELTA. Por Eva MonRo GinGer DanCe Fotos: Emilio Tenorio Lo primero que conocí de Larissa Vesci no fueron sus andares, sino sus letras. Una amante del noble arte de “juntar palabras” como yo, se vio irremediablemente cautiva de la plasticidad de esta afirmación: “Los gitanos de espíritu aprendemos a ir por la vida libres de cargas”. La conexión fue instantánea, esa que se siente cuando, al separar las tapas de un libro y descifrar las primeras letras, estas gotean dentro llenándote de calor. Y leí, y leí y leí. A través de su “Universo Gitano” y sin sospecharlo, me subí a una Caravana guiada por una mujer que escribía con una pasión sólo comparable a la profundidad de sus conocimientos. Salvaje e hipnótica, así la sentí la primera vez que la vi. También sentí calor y honestidad. Por todo ello supe que Larissa Vesci debía juntar unas cuantas palabras para mí, debía conseguir que nuestras

caravanas hiciesen un alto en el camino para, alrededor del fuego de nuestra pasión, desentrañar todo el maremágnum de un estilo de carácter propio, el Flamenco Oriental. Primer día de la primavera, entrada de Venus en Tauro, eclipse solar. Los astros se alinearon para otorgar una energía especial al segundo encuentro de estas dos caravanas. Un oasis en el centro de Madrid nos acogió, con un salvajismo y ansia de vivir acorde al de mi invitada. Pasa, querido caminante, siéntate junto a ese olivo y deja que El Jardín del Ángel te acurruque mientras las palabras de Larissa iluminan esta parte del sendero. Venezolana de nacimiento, ¿cómo has desembarcado en Madrid? He estado unida a España desde siempre. Aparte de lazos familiares de ascendencia materna, mis

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padres habían vivido aquí por motivos de estudio y profesionales y parte de mi infancia la residí en Madrid. Finalmente, cuando a raíz de problemas políticos de mi tierra de nacimiento unido a ciertas oportunidades artísticas que se me presentaron en los años 2.006 - 2.007, tuve que escoger un destino entre los Estados Unidos, Italia o España, no dudé en elegir este último. Con España me unen unos lazos emocionales muy fuertes, ha sido el único lugar en el que mi familia estaba junta y en donde veía a mi padre, piloto de aviación militar, casi todos los días. Por lo tanto, asocio Madrid con un lugar familiar, de arraigo y que hace que me sienta como en casa. En Venezuela me consta que hay una gran pasión por el Flamenco, ¿tiene ello algo que ver en tu iniciación en este arte? Ciertamente, en Venezuela existe gran pasión por el Arte Flamenco pero no fue allí en donde me inicié, sino en Madrid. Vivía en Chamberí y una maestra vinculada con los estudios “Amor de Dios”, de la primera sede, iba a mi casa a dictarme clases privadas. Se incorporaron tres niñas más, así que no me sentía tan sola. Recuerdo que todas mis compañeras iban vestidas de flamencas, con vestidos de lunares, peinadas y adornadas con flores, tal y como era la costumbre de aquel entonces y; sin embargo, yo pedía me vistiesen con trajecitos de dos piezas, más gitana y con el cabello suelto. Yo me había iniciado siendo casi bebé en el Ballet Clásico y me identificaba más con esa disciplina. Cuando el Flamenco tradicional se bailaba y enseñaba sin técnica, exigiendo fuerza, pasión y hasta dureza, yo era muy estirada y siempre se me colaba el Ballet: todo lo hacía en relevé, no me salían las vueltas de talón, no era suelta con las caderas, así que además de no gustarme, sentía que no ser-

vía para eso, que me faltaba la raza y pasión de las otras niñas. Fue mucho más adelante que comencé a interesarme conscientemente por el Flamenco, por razones personales y catárticas, sentía que en esas clases, y no en otras, algo se limpiaba, se iba el duelo, el dolor o la pena. ¿Cómo ha sido tu evolución hasta llegar a lo que conocemos como Flamenco Oriental? Aunque había estado sumergida en un estilo de Flamenco muy tradicional y ligado a la afición taurina, siendo una adolescente vi la película “Torrentes de Primavera”, protagonizada por Nastassja Kinski y Timothy Hutton y, en una escena, apareció un grupo de gitanos centro europeos bailando alrededor de una carpa y, como si algo saliera de las entrañas dije: “Ese es el flamenco que yo quiero”. Se lo comenté a una maestra y me dijo: “ No puede ser, esos son gitanos zíngaros y el flamenco es otra cosa”. Me habló de las diferencias, y ciertamente demostraba que tenía razón, pero para mis adentros yo decía: “Estoy convencida que hay algo más allá. Debe haber algo en común entre eso y el Flamenco. Son gitanos y debe haber un eslabón perdido”. Esa reflexión se convirtió en una fijación. Años más tarde, en las cuevas de Sacromonte de Granada, esa interrogante se afianzó tras ver algunas zambras auténticas y diferentes a las mostradas a los turistas. Por otro lado, me llamaron para que bailara como telonera de “Chico and the Gypsies”, un grupo que nació tras una separación del líder musical de los “Gipsy Kings” que estaban de gira por Venezuela. Cuando me subí al escenario, me quité los zapatos, me solté el cabello, me sentí transportada y me dejé llevar. Sentí una magia muy especial. Ese fue el momento en que fui retirándome de lo tradicional paulatinamente.


Cuándo empezaste a desarrollar tu propio estilo de Flamenco Oriental, ¿qué respuesta recibías a tu alrededor?

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La respuesta fue antagónica, por una parte a mis compañeros les chocó mucho y comenzaron a excluirme de eventos importantes del medio. Me veían como transgresora y hasta frívola. Algunos llegaron a decir que hacía cosas para llamar la atención mediática y unos pocos me saboteaban en público. Ellos no comprendían que realmente amaba ese estilo, y por tanto, arriesgaba. No los culpo, simplemente no lo entendían y no vislumbraban su trascendencia. Pero por otro lado, mis maestros Benigno Mota y Carlos Arenas, me animaron y apoyaron muchísimo. Paralelamente, un grupo de intelectuales y periodistas serios se interesaron en mi estilo, ya no como meros observadores, sino como el principio de un nuevo lenguaje. Asimismo, trabajé con uno de los mejores coreógrafos venezolanos, Adán Castro; su dirección artística fue determinante. Otra de las grandes contradicciones en ese punto de inflexión, fue que el mundo taurino más conservador del centro de Venezuela, que es muy apegado y conocedor del Flamenco tradicional, me apoyó totalmente y, paradójicamente, me convirtió en su artista favorita. Yo era muy joven y todo ese maremágnum de opiniones tan encontradas, a favor y en contra, me marcó significativamente, pero de allí también nació algo que se convertiría en mi seña de identidad: la mezcla de pasión genuina y cierto salvajismo. Me prometí a mi misma que más nunca nadie iba a afectar esa libertad interior, esa parte cruda, pura y genuina de mi danza y que siempre iba a darle oportunidad de que emergiera. Que ni quienes amaran u odiaran mi trabajo, iban a llegar modificar o alterar ese espacio de mi expresión artística primitiva. (Nos intercambiamos una mirada significativa) ¿Había otra gente desarrollando ya una idea similar? Cuando me inicié en el estilo Flamenco Oriental, no conocía a nadie que estuviese integrando esa búsqueda. De todas formas, mis lugares de desarrollo temprano del mismo estuvieron entre Venezuela y los Estados Unidos y era una época de consolidación del Flamenco estructurado. Así que por ese lado, no tenía la más remota posibilidad de obtener información o acceso a su linaje oriental. Fue un movimiento instintivo de mi parte, sin referencias, de forma autodidacta, con un método de “ensayo y error”, observando la cotidianidad de familiares de origen sirio, viajando a un destino poco común en aquel momento: Marruecos. La curiosidad, el riesgo y la equivocación fueron mis maestros al principio. Fue durante una estancia en Italia a principios del 2.000, cuando conocí a Vidhi Bogdanovska y a su socio, Dagar, que me estimularon a seguir tra-

bajando ese estilo. Este encuentro me enriqueció mucho y permitió que formalizara mi tránsito por ese nuevo sendero de la danza. ¿El Flamenco Oriental es algo actual o un descubrimiento? ¿Cuáles son para tí los orígenes de este nuevo estilo? Para mí, el arte como la vida misma tiene su propio curso y en determinados momentos surgen puntos de inflexión. Hay un principio de la evolución que plantea que “cuando hay exceso de abundancia, la naturaleza crea caprichos”. Creo que fue un capricho de la vida lo que produjo todo esto en una era de tanta variedad de lenguajes artísticos y en varios lugares a la vez. Que no fue que alguien se sentó y dijo: “ Voy a crear el Flamenco Oriental”. De hecho, si seguimos las pistas de personas hoy pública y notoriamente comprometidas con este estilo, observamos que las mismas fueron desarrollándose en el mismo en años más o menos simultáneos y en diferentes países, y hasta continentes, Italia, España, Venezuela, los Estados Unidos, Alemania, etc. Creo que surge a partir de un arquetipo instalado en el inconsciente colectivo, el del gitano moro. Para mí, el mito del gitano moro o gitana mora, ha sido un atractivo inconsciente para personas que desde fuera del Flamenco o la Danza Oriental, han tratado de integrarlos sin solapar el uno al otro, personificando o vehiculizándolo a través de su propio cuerpo y en esa búsqueda de diferencias y similitudes han llegado a darle forma a un tipo de danza y música y hasta de estilo de vida. Y si hay un detalle que noto es que quienes están esculpiendo el estilo, lo hacen con cuidado, profundo estudio y esmero. Revisando el currículo de otros pioneros, observo en la mayoría de ellos que no lo han hecho por rebeldía, sino que a consciencia, pasando por situaciones complejas existenciales, períodos de incomprensión por parte de terceras personas y similares a las que he pasado, incluyendo la soledad y exclusión artística. La mayoría ha cambiado comodidades, carreras, certidumbre y alegrías por el riesgo de una pasión, pero no por una pasión ciega o al extremo de irse a vivir a una caravana o pasarse todas las noches de taberna en taberna o cambiar hábitos occidentales por hábitos orientales, pero si para entrar en un sistema en el que escoge elementos selectivos de uno y otro estilo e incorporarlos en niveles de integración social occidentalizada, teniendo a la danza como catalizadora. ¿Cuáles han sido y/o son los referentes que aplicas al Flamenco Oriental? Para mi concepto, hay un pentágono contemporáneo que son maestros referenciales y paradigmáticos de las diferentes fuentes que bebo o he bebido: el eje Tatiana Reyna-La China (Olga Marcioni), Reyhan Tusuzs, el Dr. Hassan Khalil y mi gurú de Kathak, Fasih Ur Rehman.


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No obstante, dentro del estilo per se, al ser de la generación pionera de este estilo no tengo referentes en el mismo, con el añadido de que crecí lejos de otros exponentes contemporáneos. Toma en cuenta que yo no veo al Flamenco Oriental desde la perspectiva de la fusión sino de un estilo propio, basado en las raíces gitanas orientales del Flamenco, por tanto, fuera de los maestros mencionados como fuentes primigenias vivientes, no busco otros referentes en el Flamenco, la danza de Medio Oriente o de la India. Si acaso podría inspirarme en algunos rasgos selectivos del baile de los miembros más antiguos de familias tradicionales gitanas españolas, tales como Pinini y Montoya. Como individualidad, algunas formas primitivas de la primera fase de Mario Maya, también el estilo salvaje e intuitivo de La Singla, el orientalismo de Saray Montoya o la autenticidad de La Faraona. ¿Qué aspectos caracterizan “tu” Flamenco Oriental? La característica principal de mi flamenco oriental es que es muy versátil y lleno de rasgos provenientes de diversidad geográfica de Oriente. Pasa por registros clásicos pero también por otros llenos de salvajismo, dejando un espacio no domesticado para ser utilizado en la danza escénica. Involucro a todas las influencias posibles de India, Pakistán, Asia Central, Medio Oriente, Norte de África y este de Europa, especialmente vinculadas con la ruta gitana oriental, así como aspectos clásicos o folklóricos presentes en ese recorrido. Trabajo con ghungroos en los tobillos cuando bailo descalza. Tengo como principio que el estilo de danza que trabajo, debe contar una historia, tener un sentido, un mensaje. ¿Qué puntos en común encuentras entre el Flamenco y la Danza Oriental que aplicas en tu fusión? Básicamente trabajo sobre el ritmo. Tanto en el Flamenco, como en la Danza Clásica India o Medio Oriental, el ritmo es el eje. Cabe destacar que la danza oriental y el flamenco primitivo, tan lleno de orientalismo, traen expresiones muy naturales y de sello personal. Finalmente, un punto común que trabajo es el factor “melisma”. Persigo su dominio maestro con brazos, giros o remates. ¿En qué aspectos crees que la fusión entre el Flamenco y la Danza Oriental suma y no resta? Siempre he creído que la integración de flamenco y la danza oriental suma. La danza oriental le da líneas onduladas y dulzura al flamenco y el flamenco le da carácter e intensidad y, como yo digo, “puntos y aparte” definidos. Creo que juntos pueden construir un concepto de danza poética, con líneas, rupturas, comas, anadiplosis, modulación, reiteración, ritmo, en fin, recursos musicales, “gramaticales” y literarios aplicados a la danza que al final

convierten a todo en un solo lenguaje que quizás el intelecto del observador no entienda, pero que el alma si y para mí eso es el verdadero fin artístico: alimentar el alma. Así que juntos, claro que suman. En París dictaste un taller llamado “Técnicas del Flamenco aplicadas a la Danza Oriental”. En relación con la pregunta anterior y desde tu punto de vista, ¿qué aporta el Flamenco a una danza milenaria como la oriental? Si, fue en el año 2.010 Fundamentalmente fue un trabajo de dar carácter, potenciar el clímax y remates a ciertas fases de la danza, aportar mayor presencia escénica a las introducciones y aplicar los tres estilos básicos de rotación de mano flamenca y los escorzos. Así que, trabajamos mucho las vueltas disociadas de tres ejes, los remates de brazos, zapateos básicos, diagonales. Tomando en cuenta que la danza oriental que ellas practicaban era la danza clásica de Medio Oriente y que es tan ondulada, totalmente orgánica y redonda, estas técnicas aportaron líneas rectas y factor sorpresa. ¿Aplicas tú la distinción entre Flamenco Oriental y Árabe Flamenco? Sí. El Flamenco Oriental aglutina técnicas, estilo de interpretación, elementos y ritmos de lo que se encuentra desde el Meridiano de Greenwich hasta el Lejano Oriente, aunque con más énfasis en los de la Ruta de la Seda, pues es allí donde se creó el acercamiento natural entre unas manifestaciones y otras. El Árabe Flamenco es el baile clásico o folklórico estructurado de los países de lengua árabe, que incluye elementos estilísticos, de estética y tópicos flamencos; por ejemplo, escorzos, desplantes, remates básicos, vueltas quebradas, braceos flamencos y filigranas. También se incluyen elementos como mantón, abanicos, pericones o instrumentos musicales característicos, como por ejemplo, la guitarra acústica o las castañuelas. El estudio de la danza andalusí ha enriquecido mucho a este estilo. Por tanto, el Flamenco Oriental podría catalogarse de género y el Árabe Flamenco de subgénero. Otro subgénero podría ser el Flamenco Turco, el Flamenco Indio, etc. Como sabes, lo primero que conocí de ti antes que tu danza, fueron tus escritos, a través de la revista digital Añil Danza. ¿Qué métodos de investigación utilizas en tu trabajo? La primera fase de Universo gitano, la sesión que me fue destinada en Añil Danza, fue producto de años de labor detectivesca. En principio, siguiendo pistas. Luego, entrevistando a maestros que son institución en determinados estilos de danza flamenca u orientales, artistas representativos de etnias gitanas, profesores universitarios de universidades árabes. Acudiendo a charlas cerradas de flamencólogos, como Félix Grande y Javier Reyes Mateus. Conocer acerca de la cultura gitana a través de los libros y algunas tesis universitarias,


es como adentrarse a la historia de los indígenas americanos a través de sus conquistadores. Unas teorías contradicen a las otras y los mismos gitanos a los cuales he entrevistado, ni siquiera pueden confirmar unas verdades u otras. La cultura gitana o tribal de Oriente es ágrafa y por tanto, las entrevistas, observación de rituales o cotidianidad son indispensables. En las promociones de tus talleres o proyectos, en alguna ocasión he podido leer que anunciabas “el verdadero Flamenco Oriental”, haciendo referencia también al Maestro Dr. Hassan Khalil, ¿puedes explicarme cómo haces una afirmación tan rotunda y el papel que para ti tiene el maestro Khalil en el Flamenco Oriental? El Dr. Hassan Khalil es la persona que goza de mayor autoridad en la investigación de los gitanos de Oriente. Quienes hemos accedido al Maestro Khalil en esas lides, nos encontramos con una persona que sigue un método científico, en donde se toma en cuenta el centro geográfico, clima, período histórico, ideal de lo cotidiano, religiosidad, ritos, biomecánica de movimientos de danza locales, hábitos, etc. de un grupo social. Con él he aprendido a que cada trabajo experimental de investigación o creación de un nuevo lenguaje debe pasar por toda una cadena desde la observación, hasta una teoría siguiendo un orden establecido, más allá de la inspiración artística. Desde que lo conocí, el Flamenco Oriental obedece a un orden en el que hay que explorar cada etapa con criterio de ciencia antes de llevarlo a estudio, y posteriormente construir un estilo, en el que la biomecánica y huella antropológica de cada movimiento que se fusione debe ser catalogada. Su guía ha sido determinante, organizadora y universal. Escritores y pintores te han convertido en su musa ¿cómo se lleva este papel inspirador y como se mantiene una enraizada en la tierra tan necesaria para nuestra danza? Ciertamente, desde pocos años después de cumplir mayoría de edad, esa condición de musa se ha instalado en mi vida y siempre relacionada a mi quehacer artístico. Espiritualmente, me llena mucho, pues sé que el tesoro más preciado de un artista es su obra creativa, por muy pequeña que sea. Opino que el artista puro tiene marcada dos facetas, la activa y la receptiva. La activa crea y la receptiva, inspira. Asimismo, el público que más ha abierto sus brazos a mi estilo, quien más me ha apoyado, ha sido masculino. Curiosamente, lo menos que hago es ponerle pies en la tierra a esa condición (risas). La musa es realmente la conexión ideal del autor con su inspiración. Si se le pone imagen física, es más interesante. Por eso doy tanta importancia a la no sobre

exposición de videos y al no bombardeo, que hacen que se pierda mucho “éter” artístico e inspirador en el medio. De todas formas, nada de esto afecta a mi vida cotidiana. Mi día a día es extremadamente sencillo; he bailado toda mi vida, por tanto, es algo natural, que tiene y siempre tendrá su importancia, pero no es la prioridad. Tengo a la danza dentro de mi sangre, pero para que corra la vida, no para ir tras ambiciones sin sentido, ni exigencias que no tienen que ver con mis principios. Ese equilibrio sí que me tiene con los pies sobre la tierra, manteniéndome en mi centro. Comparte con nosotros tu visión de la danza. La danza es un arte efímero que tiene la virtud de quedarse pegada al sentido visual y al recuerdo. Así como un beso se te queda pegado en la piel y a la remembranza, así es la danza para el alma. También un vehículo que sublima a las emociones, que tiene la virtud de convertir, incluso, a las bajas pasiones en belleza. La danza es efímera, no es Séptimo Arte. Por otro lado, es uno de los lenguajes de la creación, con diferentes dialectos, entonaciones, pronunciaciones. Es sin duda, comunicación del individuo con el todo. A la danza le doy una entidad y trato de respetarla. También trato de que la danza “me respete”, manifestando ante ella mi propia unicidad. Como consumidora de arte, ¿qué buscas en un ARTISTA, sea del género que sea? Lo que busco en un artista es la transformación y cuando mete al observador en su papel, en su historia. Es vital para mí ver una pintura o entrar a un escenario y salir “tocada” por un artista de la forma que sea. Cuando me siento en una butaca, no juzgo, no busco, ni espero, solo observo y recibo su energía. Cuando termina la función, si me ha tocado el fondo, me provee de una energía especial o me deja pensando “¿qué he visto?” o “¿qué he sentido?”, (o sea, llevarme su actuación conmigo) y un sabor de saber más de él o de lo que hace, ese para mí es un artista genuino. Y si su trabajo se extiende más allá del escenario, como protagonista activo del momento histórico que vive, para mí es un artista en mayúsculas. Siendo una profesional cuyo principal instrumento de trabajo es su CUERPO, ¿ qué rutina aplicas en tu día a día para mantenerlo a punto? Cada cierto tiempo he cambiado el trabajo de “mantenimiento” pasando por técnicas de Danza Moderna, Kung Fu, Danza Tribal, Belly Dance, etc. Generalmente busco ponerme a punto física y emocionalmente con trabajos preparatorios de otros estilos ajenos al Flamenco Oriental. En la actualidad estoy trabajando de forma muy relajada un sistema de danzas sagradas y chamánicas ela-

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borado por Ted Andrews, en donde combina técnicas del ballet, con asanas de yoga, animales tótem, trabajos arquetipales y eso lo combino con prácticas preparatorias de Kathak.

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¿A qué retos te enfrentas como bailarina, como profesora y cómo transmisora de conocimiento? Mi reto como bailarina ha sido trascenderme a mí misma, a mis miedos, a mis fobias y dar testimonio a otros de que “a pesar de...”, se pueden realizar grandes o pequeñas cosas. He tenido que superar un terrible miedo escénico paralizante, así como el miedo a los aviones. También a los cambios, permanentemente tengo que hacer cambios de planes, posponer o adelantar actividades. Hacer cosas de último minuto. Para una persona que soñaba desde pequeña con tener una vida hogareña normal es un incordio, pero ya me he acostumbrado. Otro reto es el de haber adquirido una especie de incertidumbre, que para mí es sana, me explico: yo digo que el artista escénico conceptual sufre del “Síndrome de la 9na. Sinfonía”. Así como Beethoven escuchó su obra dentro de sí, nunca lo hizo en la vida real: ya estaba sordo, y jamás conoció su trascendencia. En lo particular, nunca se si he hecho algo “bien” o “mal”, y quizás en muchos casos nunca lo sabré. En todo caso, como bailarina, me encuentro lejana a la soberbia, a los límites y si muy cercana al riesgo, mi verdad y la humildad, que es lo más difícil de conseguir. Como transmisora de conocimiento en el estudio o fuera de él, siento que tengo un deber de dar. La vida me ha dado mucho, y creo que es ley dar

de lo recibido. Es un juego ganar- ganar. Mi madre siempre dice que cuando enalteces y entregas dignidad a tu trabajo, en consecuencia lo haces a tus colegas y a ti mismo; por tanto, tu tipo de trabajo adquiere más valor incorporado a un círculo virtuoso. Me gusta dar pautas para que la mayor cantidad de personas se involucren en el terreno de uno entrando con actitud de respeto. En el aula, desde hace pocos años me toca lidiar en gran medida con un tipo de alumno muy talentoso, pero con miedos al qué dirán, a sus anteriores maestros, con cháchara interna e increíblemente, con mucha culpa. Esos sentimientos se han convertido en mi materia prima. Esculpirlos es un gran reto, les hago ver que un trabajo corporal, consciente, hasta ruptura con el pasado, pues muchos vienen de escuelas con criterio de secta, que es más común de lo que creemos. Yo me formé es escuelas muy duras y castrantes, aunque con maestros fuera de serie en sus especialidades, la dureza es lo único que conocían. Por tanto, con los adultos en estudio trato de ser amena, cercana, paciente, con clima de juego. Mi fin último es darles un espacio que les recibe como artistas potenciales únicos, que no pierdan la experiencia de probar su talento solo por lo que otros opinen “tal o cual cosa” de ellos. Nadie es dueño de la verdad, fuera del propio intérprete. Con paciencia se puede trabajar alquímicamente esa combinación de amor-miedo-culpa-paradigmas y convertirlas en pequeñas obras de arte cotidianas. Con los niños soy un poco más exigente, pero no soy dura. Para mí son joyas que esculpir con esmero, especialmente en su lado interno, porque la danza es una condición interna.


¿Qué deseas para ti en un futuro? y ¿para la danza? Creo que todo lo que realmente deseo para mí es que mi trabajo no haya sido en vano. Que realmente se haya sembrado semilla buena en tierra fértil y de calidad. Tiendo a crear vínculos con los lugares, dejando obras y situaciones en la esperanza de que otros más adelante disfruten, y desarrollen lo sembrado. Para la danza, me gustaría que se sacara de los márgenes. Que en la cotidianidad se tenga acceso a ella en los centros educativos, en los trabajos, como algo indispensable y que la gente hiciera lo que hacían ciertos círculos sociales de antaño, reunirse para bailar, como ahora se reúnen para ver un partido de fútbol. En el plano profesional y en lo profesional, que se creen más espacios institucionales para su desarrollo y exposición en todos los niveles. Si la humanidad conociera sus beneficios, estoy segura que la mitad de las enfermedades físicas o mentales se acabarían, y seguro la sociedad en general se embellecería, sería más flexible en cuanto a la interacción humana y la percepción de las cosas en general. ¿Qué es lo que más emociona a Larissa Vesci? A Larissa Vesci le emociona una página en blanco, arrancar un proyecto desde “0”, una coreografía. La producción artística con muchos o con ningún recurso es fascinante. Convertir el plomo en oro; los obstáculos en alimento para acrisolar la propia fuerza vital artística. ¿En qué encuentra inspiración Larissa Vesci? Físicamente, en la serenidad y majestuosidad de la montaña. En el tema humano, en lo inusitado y usualmente, también en los contrastes. Encontrar la luz en las sombras, mezclar ambas y ver o trabajar los matices es divino para mí. Cuando algo le gusta a todos, a la media, o cuando está sobre expuesto no me inspira en lo absoluto. La naturaleza humana y su creación es apasionante. También en la posibilidad de lo inédito, en los excluidos y en lo menos tocado por la civilización. Las nuevas caras mezcladas con las muy antiguas. Los nuevos lenguajes que se pueden construir a partir de ellos, son combustible de creatividad para mí. Allí donde haya algo que hacer, descubrir, crear o conocer se encuentra mi inspiración. ¿Qué es para ti el duende? El duende es ese punto de virtud en el que lo más instintivo o animal, co-

necta de forma auténtica con lo más elevado. El duende es un momento de gracia, por tanto, a mi entender tan sagrado como terrenal. Sin aditivos, y que demuestra la verdadera cara del espíritu encarnado. Creo que por eso los momentos o espacios vitales llenos de duende producen transfiguraciones momentáneas e inflexiones vitales. ¿De dónde sacas tú la fuerza para continuar trabajando por el arte cada día? Soy una persona espiritual, creyente, esencialmente de tradición Católica Romana, aunque incorporando numerosos elementos de sincretismo. Encuentro mi fuerza en la oración, la lectura del Antiguo Testamento, por ejemplo Deuteronomio, Eclesiastes o Cantar de los Cantares. También en el “Tao Te Ching”. En el trabajo con los arquetipos femeninos y recursos astrológicos. El equilibrio a través de los contrastes. Puedo ir una noche de fiesta hasta el amanecer y ayunar tres días con oración al mes siguiente. Cuando me encuentro en una zona de excesivo confort, busco explorar, conectarme con los sucesos de los que están en peor situación y cuando no lo estoy pasando bien, veo programas de humor que me arranquen carcajadas. Así que las paradojas me dan fuerza espiritual. Hay una anécdota muy especial y es que yo tengo a Afrodita en mi altar, y sin embargo, voy a una taberna en donde se le reza a la Virgen del Rocío (de quien soy devota), así que en bromas digo, “Rezo a la pecadora Afrodita y salgo de farra con la santa Virgen del Rocío.” (¡Delirante!)

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Larissa, para terminar, sabes que me gusta preguntar por los libros y la música que te sirven de inspiración.

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No suelo escuchar música gitana, flamenca u oriental a diario. Solo en lo vinculante a mi trabajo. Por esta parte, me inspiran los trabajos de El Lebrijano y la Orquesta Andalusí de Tánger, los de “Caravana”, de Joaquín Ruiz, El Falo y el extinto Radio Tarifa. También me gusta mucho la Marelu y Capullo de Jerez y parte de la música de Laventa, Paco Toronjo, Fosforito, Chocolate, Ragheb Alama y el jovencísimo Ahmed El Khatib. La música flamenca de los gitanos del Camargo francés me fascina. Fuera de ese ámbito, me encanta Loreena McKennitt, todo lo que hace Robert Gass, también el Progressive Rock y BaladasPop de todos los tiempos. ¿Libros?; actualmente estoy leyendo como libro de cabecera a “La sangre de Abraham: dentro del Medio Oriente”, edición revisada de Jimmy Carter, es una referencia importante, cronológica, histórica y religiosa de lo que sucede en estos tiempos y en otra línea, arrancando con “Sulvinae: la saga de los despertados”. Muchas gracias Larissa, por aparcar un rato tu caravana, y compartir conmigo este fuego. Gracias a ti, Gitana de Luz.

Y Larissa se va, destilando un aroma de letras ahora libres, otrora presas. Pero no son esos sonidos libres los que ahora me fascinan, sino aquellos que quedaron presos, ansiosos por salir de los voluptuosos labios de su anfitriona, impacientes por cobrar forma y líneas con carácter gitano, nómada. Querido caminante, aunque ya hemos recorrido la mayor parte del camino, aún queda espacio en estos corazones con forma de caravana, tirados por unos briosos caballos, que son nuestras emociones y pasiones, rumbo al horizonte.

-o0owww.eljardindelangel.es ¡Gracias a esos ángeles, Pilar y Ana, por vuestro cariño y hospitalidad! -o0o-

Eva MonRo GinGer DanCe www.gingerdance.com/


UN DÍA EN LA ESCENA, MUCHOS DÍAS BAILANDO. ¿QUÉ OCURRE EN LA DANZA CON LA IGUALDAD DE GÉNERO? Sabela Mendoza Fernández Hace unos meses, mi amiga Beatriz (a la que conocí bailando) me invitó a participar en un seminario sobre igualdad en las artes que se celebró en la Biblioteca Nacional. Comencé así mi presentación: “La cultura nos hace libres, sí, pero sólo si esa cultura es igualitaria. De lo contrario, convierte a la mitad de la población en esclava.” Puede parecer un mensaje un poco desorbitado, desfasado. A mí misma, si lo digo en alto, me llega a sonar a proclama trasnochada. Pero ese es el problema, el de percibir la mirada feminista como algo pasado de moda. Por varios motivos. Primero, tenemos un problema porque la realidad es que en muchas cosas seguimos como estábamos, y si hablamos de la cultura y las artes, a las que se supone progresistas y transformadoras, las desigualdades resultan más dolorosas y el hecho de que se perpetúen hace que cada día sean más condenables y tengamos menos excusas. Y segundo, tenemos un problema cuando evaluamos la actualidad -la procedenciadel feminismo en función de que la sociedad lo perciba o no como un asunto de moda. El filtro de la “tendencia”, que hoy en día pasamos por casi todas las cuestiones -ya sean estéticas, políticas o sociales-, no debería servir de termómetro para todo. Prestar atención al feminismo porque sea o no sea tendencia en las portadas de “prestigiosas revistas” del último mes, es un riesgo a vaciar de contenido lo que de verdad importa: sus presupuestos, sus objetivos y su vigencia. Se habla muchas veces de la necesidad de volver a poner de moda la palabra feminismo, de hacerla “sexy” (¿por qué todo tiene que serlo?). Considero que si algo hay que hacer atractivo, es en todo caso el significado detrás de la palabra. Y para eso, vamos a por datos y realidades.

tablemente, no es un estudio que preocupe especialmente en nuestro país. Baste aquí decir que he buscado cifras sobre el empleo, el acceso y la representación de las mujeres en el sector de la danza y no he podido encontrarlos. Lo que sí sabemos es que más del 90% del alumnado en las escuelas oficiales de danza es femenino. Y la realidad al salir de las escuelas ya la conocemos. Como en otros sectores creativos, más mujeres formándose pero menos en las estructuras de representación: dificultad de acceso, carreras de menor duración, techo de cristal, invisibilidad, diferencias salariales y tanto más de lo de siempre. De todas formas, las cifras son una lectura fría de la vida. Y no hay que ser muy sagaz para interpretar los patrones sexistas que se repiten en la danza. ¿Quieres ser bailarina? No hay problema, vamos, es una carrera difícil y más aún ganarse la vida de ello, pero es un oficio natural para ti como mujer. ¿Coreógrafa? Pues que tengas suerte y disfrútalo, porque no serás reconocida por ello. ¿Directora artística de una compañía? Más difícil todavía. Por suerte, surgen iniciativas que tratan de cambiar el panorama. Aquí van algunos ejemplos: El primero que se me ocurre viene de una española: Tamara Rojo, cuya dirección en el English National Ballet no hace más que cosechar éxitos y buenas críticas, rompía moldes del mundo del ballet hace algo más de un mes, anunciando un programa formado solo por coreógrafas para la temporada 2015-2016 del ENB (la última vez por ejemplo que el Royal estrenó un trabajo firmado por una mujer fue hace más de 15 años).

El pasado 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer, proclamado en 1910 a propuesta de Clara Zetkin en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, para promover la igualdad de derechos y reivindicar el sufragio universal. Todas sabemos que ese día se proclamó como Día Internacional de la Mujer Trabajadora… pero ya no usamos el último término, quizá porque parece anacrónico (¿?). Pues bien, a comienzos del mes de marzo algunos y algunas aplaudían las cifras positivas de empleo registradas en el mes de febrero en España. La lectura completa nos dice que el paro en febrero sólo bajó entre los hombres, con 2.788 desempleados menos, pero subió entre las mujeres, con 839 paradas más. Con este panorama, hablar de un “Día de”, uno solo, y de un Día para “la Mujer”, así mencionada en general, se me queda corto. Me gustaría dar cifras y datos sobre la presencia de la mujer en el sector de las artes en España, y concretamente en la danza, pero estos no se consiguen de la noche a la mañana. Lamen-

Tamara Rojo, directora artística del English National Ballet. Fotografía: Johan Persson

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Con un tono más contemporáneo, o guerrillero si queremos, ejemplos como The Kilroys, un grupo de guionistas y productoras de Los Ángeles que tratan de romper la brecha de desigualdad en el teatro. Para empezar, organizan un catálogo centralizado de nuevas obras realizadas por mujeres, una medida para dar visibilidad que es fácil de llevar a cabo y que podría ayudar también a la danza en cualquier país.

“Sin embargo, la lucha de las mujeres en el teatro sigue siendo redactado en gran medida en términos de ganar un lugar dentro de las estructuras existentes en lugar de cuestionar la función de esas estructuras” (The Magdalena Project)

Como puede ayudar la organización de eventos o festivales. En EE.UU. hay ejemplos como The Outlet dance project. También en España hay iniciativas a destacar. A finales de febrero escuché algunas reflexiones muy interesantes durante el encuentro “¿Es una quimera la igualdad hombres mujeres en las artes?”, celebrado en la Sala Berlanga, organizado por la asociación Clásicas y Modernas, CIMA y la Fundación SGAE, con la colaboración de la asociación francesa HF Mouvement, (recomiendo visita a su web). Durante este encuentro, Concha Hernández recordaba que sigue siendo difícil programar a mujeres, incluso cuando tienes la intención de hacerlo, porque las artistas y creadoras no están tan visibles como sus compañeros. Pero allí estaba, presentando la 11ª edición del Festival Ellas Crean que dirige, y que se está celebrando del 26 de febrero al 12 de abril con más de 100 creadoras participando. Ana Cabo, directora del Festival Madrid en Danza, nos contaba en ese mismo encuentro que en la última edición de 2014, se programaron 23 compañías, que supusieron la presencia de 15 coreógrafos y 15 coreógrafas, mejorando el balance igualitario con respecto a ediciones anteriores. Sin embargo, compartía su sorpresa porque “cada año me preguntan de todo con respecto a la programación del festival, pero nunca me han preguntado cuántas mujeres y hombres había”. Además, su relación con salas de teatro o grandes compañías, desde su trabajo como directora del festival, le ofrecía datos preocupantes en cuanto a desigualdad de hombres y mujeres en cargos de programación, coordinación o dirección de estos espacios de cultura. Amaranta Osorio, actriz y autora, es también miembro de The Magdalena Project, desde la que dirigió el Festival A Solas que se celebró el año pasado en los Teatros del Canal. The Magdalena Project, fundado en Gales en 1986, es una red intercultural que proporciona una plataforma para el desempeño laboral de las mujeres, un foro para la discusión crítica, y una fuente de apoyo. Funciona como un nexo para diversas organizacion es, artistas e investigadores cuyo interés común es el compromiso de garantizar la visibilidad de la actividad de las mujeres en el campo de las artes escénicas.

© Pollobarba Fotógrafo De las charlas que pude escuchar en la Sala Berlanga, extraigo sobre todo la necesidad de estos encuentros como foros para la reflexión y para poner sobre la mesa iniciativas que pueden inspirar una continuidad en esta línea de trabajo. Estoy segura de que hay muchos proyectos que están trabajando por fortalecer la presencia femenina en la danza, no es mi intención hacer un catálogo, aunque sería estupendo tenerlos identificados. Quizá algo así como un sello de calidad nos ayudaría a identificar esas iniciativas (ya sean salas, compañías, festivales, empresas, propuestas artísticas) que puedan dar ejemplo y contagiar a otras. Y sobre todo, que sean capaces de dejar en evidencia el resto del panorama y el status quo en el que seguimos metidos en plenos siglo XXI. Tan importante es construir en una nueva dirección como apuntar con el dedo a la equivocada. Porque insisto: hay buenas y valientes iniciativas, que nos deben animar a seguir construyendo en ese sentido. Como el Certamen coreográfico para Mujeres que lanzó por primera vez en 2014 el Festival Costa Contemporánea, dirigido por Nerea Aguilar (la ganadora de esa primera edición fue Gema Muñoz). O como otra novedad que pudimos disfrutar hace poco en Madrid: la Muestra de creación Hacedoras de la Puerta, que se celebró del 1 al 8 de marzo desde el teatro La Puerta Estrecha. Y a esta Muestra le robo una frase incluida en su programa, porque me funciona de maravilla como cierre a todo esto:

“Que ya va siendo hora que el 8 de marzo sea todos los días porque evidentemente es todos los días”


Algunos datos (sobre igualdad en las artes escénicas en España) que no he encontrado: - El Plan General de Teatro (2011) elaborado por el INAEM -desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte- no incorpora ninguna referencia a la igualdad en sus líneas de acción. -La Conferencia Sectorial de Cultura no tiene un grupo de trabajo específico dedicado a la cuestión del género. -El Anuario de estadísticas culturales 2014 (informe que elabora anualmente el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desde 2005). Hay que decir que el Anuario hace un análisis en términos de producción y consumo, desde un paradigma economicista de la cultura. En su Resumen, se repasan los resultados de cada sector cultural, y sin embargo, solo se destacan los porcentajes correspondientes a la presencia de mujeres y hombres en propiedad intelectual y asuntos taurinos. Si buscamos la palabra ”igualdad” en el Anuario, no la encontramos. Lo que sí hay son cifras sobre la presencia de las mujeres referidas a casi todos sus gráficos y tablas de datos. No sabemos cuántas mujeres están empleadas en la danza, pero sí sabemos que son más del 90% del alumnado de las escuelas oficiales. - Según el INE, en el segundo trimestre de 2013 había 480.900 personas empleadas en el sector cultura, de las cuales 194.200 mujeres. - Desde el ámbito privado, la SGAE publica su Anuario de las artes escénicas, musicales y audiovisuales. No hay ningún dato o análisis por sexos. Sabela Mendoza Fernández www.acuerpodebaile.com

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La CND estrena ‘Carmen’ de Johan Inger Fotos: Emilio Tenorio Cuando Johan Inger recibió el encargo de la CND, de montar una nueva versión de Carmen, siendo él sueco y Carmen una obra con un marcado carácter español, se encontró ante un enorme reto, pero también una gran oportunidad. Su aproximación a este mito universal tendría que aportar algo nuevo. Para ello, Inger decidió centrarse en el tema de la violencia, aproximándose a ella a través de una mirada pura y no contaminada… la de un niño. Partiendo de este enfoque, Inger crea un personaje, que propicia que seamos testigos de todo lo que pasa, a través de sus ojos inocentes, a la vez que contemplamos su propia transformación.

“Hay en este personaje un cierto misterio, podría ser un niño cualquiera, podría ser el Don José de niño, podría ser la joven Michaela, o el hijo nonato de Carmen y José. Incluso podríamos ser nosotros, con nuestra primitiva bondad herida por una experiencia con la violencia que, aunque breve, hubiera influido negativamente en nuestras vidas y en nuestra capacidad de relacionarnos con los demás para siempre.” -Johan Inger-

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Papelería

sobre la

Danza (Y

el

Ballet) - Volúmen 2

Roger Salas Esta segunda entrega de estudios y ensayos críticos documentan la historia de la danza en todos sus aspectos, haciendo referencia a bailarines, coreógrafos, diseñadores, teatros y espectáculos, entre otros muchos temas relacionados con la coréutica, su pasado, presente y futuro. Los dos volúmenes hacen un todo, están diseñados y pensados como una unidad de trabajo y consulta. Editorial: EDICIONES CUMBRES Páginas: 690 Formato: 22x14 cm

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Edanza31  
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