Page 56

54

De música y músicos RECORDANDO A EDUARDO TOLDRÀ (1895, Barcelona, 31 mayo1962) Tuve el honor y el placer de conocer a Eduardo Toldrà en enero de 1959 interpretando el Concierto en mi menor de Mendelssohn con la Orquesta Municipal de Barcelona bajo su dirección. Un año más tarde, repetimos con la Orquesta Municipal de Valencia el mismo concierto. Rápidamente me dí cuenta de la categoría artística y humana de Toldrà. Era un hombre extraordinariamente profundo y sincero que respiraba la música en todo momento. Prácticamente se podría decir que no había momento en su vida que no estuviera hablando de música, que amenizaba con ejemplos vocales. Años después de su desaparición, lo descubrí como compositor. Hablo de obras como los Seis Sonetos para violín y piano, su obra para orquesta de cuerda Vistas al mar y su Cuarteto de Do menor para la misma formación.

Comentaré en profundidad los Six Sonets para violín y piano, inspirados todos ellos en poemas de escritores catalanes. Cito principalmente entre estos poetas a Josep Carner porque tuve el gusto de conocerle en Bruselas, siendo yo estudiante, en casa de unos amigos comunes, los poetas flamencos Albe y su esposa María José, en los años 50. Carner, que había tenido que tomar el camino del exilio al final de la Guerra Civil española por su lealtad a la República, se casó en segundas nupcias con Émilie Noulet, profesora de literatura en la Universidad Libre de Bruselas. En aquellas meriendas, estos poetas hablaban sobre sus fuentes de inspiración. El Soneto Dels quatre vents, sobre letra de Carner, es de una gran serenidad y calma. Todo él transcurre sobre la 4ª cuerda del violín, que va cantando sobre unas armonías muy ricas del piano. Toldrà indica que debe interpretarse ‘ampliamente’. Se trata de frases largas que deben tocarse con un sonido muy lleno.

Agustín León Ara con el Maestro Eduardo Concierto en mi menor de Mendelssohn con la

http://www.edanza.net/ant.php?id=120  
http://www.edanza.net/ant.php?id=120  
Advertisement