Page 55

Biomecánica del Tobíllo I Vamos a comenzar por presentar brevemente la anatomía del tobíllo; ampliamente desconocida para la mayoría de bailarines, aunque su terminología se utiliza con frecuencia en éste ámbito. El tobíllo es una articulación formada por 3 huesos, Tíbia, Peroné y Astrágalo, que forman en realidad 2

articulaciones que funcionan como 1, que denominamos tibioperoneoastragalina. La articulación, como se puede apreciar se encuentra reforzada por innumerables ligamentos en todas las localizaciones, lateral, anterior, medial y posterior, que limitan y optimizan el movimiento de la articulación. No vamos a entrar, al menos en un primer momento, a hablar de ninguno de ellos en concreto, pero os invito a que lo mireis detenidamente, para haceros una idea de la complejidad. Intuitivamente, se aprecia cómo estos se disponen de forma que las separaciones posibles entre los huesos, sean siempre limitadas. Ponen un límite a la flexión plantar del tobíllo, limitan el varo/valgo del tobíllo, o limitan la flexión dorsal, como vemos en las figuras. Bajo ellos, como articulación sinovial que es, se encuentra la cápsula articular, dentro de la cual las superficies articulares quedan bañadas por líquido sinovial.

Con respecto a la flexo-extensión, hay una consideración que vamos a dejar señalada hoy, para ampliar en próximos números. Se trata de cómo el astrágalo desliza hacia delante y hacia detrás dentro de la pinza o mortaja que forman tibia y peroné. Si miramos detenidamente la forma de la cúpula del astrágalo, veremos que es más ancha por su

53

Revista EDANZA num. 7  
Revista EDANZA num. 7  

Revista EDANZA num. 7 5/2011

Advertisement