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¡NO PIERDAS EL FOCO! Mª José Tenorio

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¿Cuántas veces has oído esto en las diagonales o al practicar los giros? ¡Miles! Seguro Bien, pues no perder el foco no solo es importante para conseguir un buen giro, o para terminar la diagonal donde se supone que tienes que hacerlo. También es importante para no pegarte “tortazos” en tu carrera como bailarín y lograr las metas que te has propuesto. Los bailarines, como todos los artistas, destacan por ser personas creativas, que utilizan el pensamiento divergente, no lineal, dos fortalezas que los hacen ser visionarios y personas dispuestas a arriesgarse, a buscar lo nuevo. Al mismo tiempo, necesitan ser disciplinados, cumplir rigurosamente con una rutina de clases y ensayos que pueden acabar siendo muy monótonos. Esto hace que su atención se disperse, inevitablemente. ¿Cómo podemos evitarlo? ¿Cómo mantener la motivación y la energía? Ciertamente existen los días buenos y los días malos pero para que estos segundos sean siempre los menos debemos de buscar refuerzos o herramientas mentales que nos ayuden a regresar al porqué iniciamos algo, al porqué estamos aquí, al porqué queremos ir a aquel otro lugar o, simplemente, el porqué somos lo que queremos ser. Existen varias estrategias que nos ayudan a mantenernos enfocados durante los largos periodos que utilizamos para ponernos a punto para un solo evento (una audición, una actuación, terminar la carrera, etc.…) Las más habituales y efectivas son las siguientes: 1. Ensaya mentalmente la tarea Para prepararte psicológicamente para un evento (ya sea una clase, una audición, o una actuación) imagínate teniendo un entrenamiento exitoso. Hazlo antes de hacer una tarea aburrida o difícil. Visualízate a ti mismo haciéndolo para prepararte mentalmente. Imagina la mejor versión de ti mismo. Pero, además de imaginarte el resultado, también necesitas ver cómo llegar a él. En tu ensayo mental planea la tarea, divídela en partes más pequeñas y fáciles de manejar, y siéntete bien con cada una de ellas. Inicia tu día haciendo una lista de pendientes que incluya todo lo que necesitas hacer para cumplir tus metas, después divídelas de tres en tres y toma un descanso entre cada set.

2. Mantén tu energía alta mientras descansas Mantienen la sangre moviéndose durante tus descansos. Planifica breaks activos para mantenerte enfocado. Hay un fuerte lazo entre la actividad física y el funcionamiento cognitivo, activar tu cuerpo y mente durante el día te ayudará a conservar el flujo. Durante el tiempo de trabajo, planifica actividades de descanso que no supongan una total desconexión. Estira, cierra los ojos mientras escuchas la música, túmbate en un lugar tranquilo para repasar mentalmente la coreografía, haz un grupo de trabajo con los compañeros para repasar las partes difíciles y añadirles un poco de humor y alegría…. Este tipo de actividades te preparan para los siguientes momentos de concentración y esfuerzo intenso. Te permiten descansar, pero sin sacarte completamente de tu foco, con lo cual evitas tener que hacer un esfuerzo extra al retomar la tarea para volver a enfocarte. 3. Escucha a tu coach interno Cuando nos cansamos o distraemos, generalmente nos deprimimos. Recordamos nuestros fallos y nos recordamos aquello que debimos hacer y no hicimos. Nuestro crítico interno es más activo que nuestro coach interior. Ok. Cambia el coach. Buscaste uno mejor. Alguien que rebata sin piedad a tu crítico interno. Puedes imaginar a alguien en quien confíes especialmente, o a quien admires, y pensar qué te diría para conseguir tu meta. Cosas como: “Tú puedes hacerlo, debes seguir”. Un coach te ayudará a ajustar tu estrategia y a re-enfocar tu atención en la meta. Si aprendes a hacerlo, tendrás mayores posibilidades de triunfar. Lo que repasamos en nuestras mentes incrementará la posibilidad en futuros comportamientos. Si practicas enfocarte, inevitablemente lo harás. 4. Evalúa qué estrategias funcionaron Igual que repasas las grabaciones de los ensayos, o de las actuaciones, para aprender qué funcionó y qué no para hacerlo mejor la próxima vez. Puedes aplicar el mismo principio para aprender a enfocarte. Mientras piensas en tu día, identifica qué estabas haciendo cuando te distrajiste y piensa qué otra estrategia podrías usar. Para encontrar esa estrategia, fíjate en lo que hiciste los días en los que te mantuviste enfocado y hazlo cuando empieces a distraerte. Si sigues aprendiendo y practicando, pronto mejorarás.

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