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miento, está desplazando a especies tradicionales en sus aguas y modificando radicalmente las praderas submarinas.

Conclusiones Durante muchos siglos, el hombre ha ido trasegando especies sin cuidado alguno. Numerosos animales y plantas han sido trasladados de un lugar a otro situándolos continuamente fuera de su área de distribución natural. Este proceso se ha producido tantas veces de manera intencionada como tantas otras accidental. Aunque las invasiones biológicas ocurran de manera espontánea en la naturaleza, normalmente se producen de manera relativamente lenta (hablando en tiempo geológico) y progresiva. La actuación del ser humano ha trastocado todas las leyes y vías migratorias habituales, provocando una mezcolanza heterogénea de fauna y flora. Con ella, se ha producido tal empobrecimiento y homogeneización del conjunto de seres vivos del planeta que se piensa que pocas veces, en la historia de la Tierra, se debe haber ocasionado algo similar. En realidad, nos enfrentamos a un capítulo más de la destrucción de la diversidad biológica y el equilibrio de los ecosistemas del planeta. Del estudio de los casos que constantemente se repiten por todos los puntos de la Tierra, también la Península Ibérica, se desprenden las siguientes conclusiones: • Muchas de las especies introducidas por el hombre lo son involuntariamente o por desconocimiento. • Cuando dichas especies se aclimatan, y consiguen sobrevivir y reproducirse, es cuando pueden causar problemas y desplazar a otras especies autóctonas. • Faltan estudios que reflejen la incidencia exacta de las especies invasoras en nuestro país. • Las especies invasoras, aquéllas que se introducen en hábitats distintos a los que pertenecen, constituyen la segunda causa más importante de la desaparición de la biodiversidad, tan sólo superada por la destrucción de hábitats. • La introducción de especies supone un componente importante en el cambio ambiental que sufre actualmente el planeta. Por finalizar, volver a recordar –a modo de aviso– el ejemplo actual más “de moda”: el mentado caso del mejillón cebra podría resultar, durante los próximos años, una verdadera pesadilla para los organismos estatales encargados de velar por la buena salud de nuestros ecosistemas fluviales. Evidentemente, se deben encontrar soluciones rápidas y atajar el

problema cuando todavía es posible: en sus comienzos, adoptando medidas estrictas para controlar su expansión y proliferación (junto al cebra, ha aparecido otro bivalvo alóctono muy dañino, denominado Corbicula fluminea, en el bajo Ebro). Cualquier retraso o error, o, peor aún, la desidia oficial ante las alarmas desatadas, podría suponer pérdidas irreparables para nuestra fauna y un coste económico ulterior, por intentar resolverlo, desorbitado (como ya sucedió en el caso del cangrejo de río autóctono). Por último, una reflexión. Aunque indudablemente el efecto de la invasión de especies tenga carácter global, y de esa manera (y no otra) deba ser tenido en cuenta, las soluciones adoptadas deben ser locales (comunitarias, nacionales, regionales, etc.), meticulosamente planificadas, ya que todavía se desconoce mucho sobre la dinámica de nuestra frágil naturaleza. Las consecuencias de decisiones gubernamentales erróneas o de la inhibición de la propia administración pueden llegar a ser catastróficas para nuestros ecosistemas.

Cotorra argentina.

Tortuga de Florida. FOTO: USDA NRCS

Bibliografía y notas: 1. ALFREDO RUEDA, 2000: “El cangrejo autóctono de río”, El Ecologista, nº 22: 45-47. 2. JOSÉ Mª MONTERO: “Enemigos sin fronteras. Más de 300 especies invasoras amenazan la biodiversidad autóctona”, El País.es Andalucía, 15-10-2001. 3. AGUSTÍN CARRETERO, 2001: “Mamíferos importados. Ibéricos de adopción”, La Tierra, 39: 66-82. 4. DANIEL SOL, 2001: “El problema de la introducción de aves exóticas”, La Garcilla, revista de la Sociedad Española de Ornitología, vol. 111: 14-18. 5. ALEJANDRO ONRUBIA, 2001: “Problemas de conservación derivados de las introducciones: el caso de la malvasía canela (Oxyura jamaicensis)”, La Garcilla, revista de la Sociedad Española de Ornitología, vol. 111: 15. 6. LOLA GALÁN Y SOLEDAD ALCAIDE: “Peces tropicales emigran al Mediterráneo”, El País, 22-8-1999, con opiniones de las biólogas españolas Rosa Lozano, Rocío Ruiz y Elisabeth Pozo. 7. EVA VAN DEN BERG, 2002: “Una alarmante invasión”, National Geographic, mayo 2002 (con información de prestigiosos malacólogos y biólogos como Cristian Ruiz Altaba, Pere Josep Jiménez y Miguel A. López). 8. RAFAEL ARAUJO Y RAMÓN M. ÁLVAREZ, 2001: “El mejillón cebra en el Ebro: un grave caso de riesgo ambiental en Aragón”, Naturaleza aragonesa, Zaragoza, vol. 8: 39-46. 9. RAMÓN ÁLVAREZ, 2002: “El mejillón cebra”, El Ecologista, vol. 31: 44-46. 10. RAMÓN ÁLVAREZ, 2002: “Empieza la batalla contra el molusco que devasta el Ebro” Noticiario de la Sociedad Española de Malacología, vol. 37: 43-44. 11. RAMÓN ÁLVAREZ “La SEM y el mejillón cebra”, Noticiario de la Sociedad Española de Malacología, vol. 37: 44-47. 12. GLORIA ROSAS, Mª ÁNGELES RAMOS Y ANTONIO GARCÍA VALDECASAS, 1992: Invertebrados españoles protegidos por convenios internacionales. ICONA (MAPA) y CSIC. 13. XAVIER ESPADALER Y CEDRIC A. COLLINGWOOD, 2000: “Transferred ants in the Iberian Peninsula”. Nouvelle Revue d’Entomologie, Francia, nouvelle serie, vol. 17, fasc. 3: 257-263. 14. La introducción de especies no es la única causa, ni mucho menos, de la aparición de plagas, fenómeno complejo que busca diferentes motivos (monocultivos, cambios de uso en grandes superficies, como son las transformaciones al riego, etc.), pero es otro de los factores importantes implicados. 15. PABLO BAHILLO DE LA PUEBLA Y JOSÉ IGNACIO LÓPEZ-COLÓN, 2002: “Aportaciones al Catálogo de los coleópteros de la Comunidad Autónoma Vasca”. Estudios del Museo de Ciencias Naturales de Álava, vol. 17: 141-145. 16. PABLO BAHILLO DE LA PUEBLA Y JOSÉ IGNACIO LÓPEZ-COLÓN “Los Bostrichidae de la península Ibérica”. Fauna Ibérica, CSIC (en preparación). 17. “Especies invasoras”, artículo publicado en la sección “Gran angular”, de National Geographic, número de febrero de 2002, con opiniones de los prestigiosos biólogos y científicos españoles Ignacio Doadrio, Klaus Toepfer, Antonio Lorenzo, Aurelio Martín, Laura Capdevila, Bernardo Zilletti y Luis Merino. 18. “Opinión de Pascual Fernández Martínez, Secretario del Estado de Aguas y Costas”, publicado en la sección “Forum”, de National Geographic, mayo de 2002.

El Ecologista, nº 33, noviembre 2002

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El Ecologista nº 33  

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