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El Cientiicom I 107

a menudo espontáneamente su discusión pública y tratarlos como si fueran lo que no son”. En tanto la comunicación pública se vacía de sentido y la política se vuelve imposible (1984: 477). Asimismo, Ricouer refiere a la desigualdad fundamental en el dominio de la palabra, no como una cuestión natural sino como efecto perverso de la cultura, como mutilación lingüística que se traduce en la exclusión efectiva de la es fera lingüística y de la esfera pública. Y afirma que “demasiada gente se encuentra no sólo disminuida de potencia, sino privada de potencia” (Ricouer, 2008:74) en relación al poder decir una palabra de justicia como sujeto de derecho, en la paradójica relación entre la autonomía política y la vulnerabilidad. A continuación desarrollaremos desde los aportes del giro lingüístico la posibilidad de la palabra para la construcción ciudadana y la justicia ambiental como dispositivo conceptual que diseñamos al sistematizar la experiencia extensionista.

Dispositivos de subjetivación a partir la toma de la palabra Desde el problemático escenario presentado es que

pensamos la realización del proyecto, como experiencia entre conciudadanos. Así, los talleres propuestos en la escuela tuvieron como eje transversal el uso de la voz propia como hecho político primordial para poder deliberar sobre los asuntos comunes en la construcción de ciudadanía. A partir de la propuesta de Pitkin, de una política wittgensteiniana, y también en términos de Paulo Freire, podemos pensar en la doble capacidad del lenguaje para encubrir o revelar y su poder de dominar o liberar (Pitkin, 1984; Freire, 1969). Por ello, inspirados en la frase de Arendt “romper el silencio como inicio de la revelación” (citada por Virno, 2004:56), nos posicionamos desde un lugar donde el lenguaje es usado en su más importante potencial que es su poder liberador, como la manera más básica de autoexpresión creativa. Desde los aportes de Virno, proponemos pensar el acto de habla como una puesta en escena, un evento contingente e irrepetible, que da visibilidad al locutor y que pone en juego su praxis en cada acto de palabra, tanto por “lo que se dice” como por “el hecho que se habla” (Virno, 2004:50), in-

cluyendo el aspecto performativo como el semántico. Particularmente, destacamos el papel de la enunciación en su sentido performativo intrínseco. Las palabras significan a partir de su uso, como acciones, y nos implican en un contexto particular en el cual emitimos nuestros enunciados, a decir de Pitkin (1984). Por ello, el significado depende del contexto y necesitar ser completado por este. Es desde este lugar que proponemos la construcción de ciudadanía, como activismo lingüístico frente a la limitación expuesta anteriormente en relación a la capacidad de autoexpresión, como mutilación en contextos de (in)justicia ambiental. Siguiendo a Held, la noción de ciudadanía tiene raíces complejas y multidimensionales y se transforma a partir de la experiencia de participación en la propia comunidad política. Esto se da a partir de la lucha por el reconocimiento de derechos en relación a la autonomía, interdependencia y restricciones que los ciudadanos afrontan en su sociedad en particular (Held, 1997:55). Por lo tanto, la posibilidad de una ciudadanía situada y crítica permite desde la asunción de la propia voz la autodeterminación para con-

formar una asociación, instituyendo prácticas de interacción lingüística en el ejercicio y defensa de derechos, en un contexto de despojamiento de derechos (Carrizo y Berger, 2009). Así, a partir de los conflictos ambientales, el contexto se fue complejizando con la experimentación y producción de una forma de vida desde los dispositivos de subjetivación.

Sobre la noción de dispositivos de subjetivación Desde este lugar propuesto, al sistematizar las experiencias realizadas por los estudiantes en el marco de los talleres de participación ciudadanía durante cuarenta y cinco semanas, pudimos diseñar tres grandes dispositivos de subjetivación: la cartografía social (Ferreyra, 2012), la asamblea, y la noción de justicia ambiental16 como herramientas que nos permitieron generar nuevos significados en el contexto local y en la experimentación de la ciudadanía. Entendemos la noción de dispositivo desde los aportes de Agamben, contrario al uso que le dio Foucault como tecnología de sujeción de sujetos, sino como productor de una subjetividad liberada. El desafío entonces, es liberar lo

16- Los tres dispositivos operaron según tres tipos de factores: a través de la alteración de la percepción del contexto, en lo motivacional en relación a la pertenencia a una comunidad política, y en lo argumentativo, a través del uso de conceptos para nombrar las injusticias.

Revista El Cactus Nº 2  

El Cactus, revista de Comunicación (ISSN 2314-1581) es un medio para divulgar la producción académica de la Escuela de Ciencias de la Inform...

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