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Evangelio y Vida 2013 La Palabra comentada cada día

Evangelio y Vida 2013 : La Palabra comentada cada día. - 1a ed. - Buenos Aires : Claretiana, 2012. 440 p. ; 14x11 cm. ISBN 978-950-512-776-4 1. Liturgia. I. Título CDD 264

Editorial Claretiana es miembro de Claret Publishing Group Bangalore  Barcelona  Buenos Aires  Chennai  Macau  Madrid  Manila  San Pablo © Editorial Claretiana Comentarios: Cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga, sdb Maquetación: Equipo Editorial Ilustración: Ramiro Pazo Textos bíblicos tomados de la Biblia “El Libro del Pueblo de Dios” con los debidos permisos. Todos los derechos están reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida por cualquier medio sin la autorización escrita del editor. Impreso en Argentina. ISBN 978-950-512-776-4 Editorial CLaretiana Lima 1360 - C1138ACD - Buenos Aires - Rep. Argentina Tel.: (011) 4305-9597 - Fax: (011) 4305-6552 www.editorialclaretiana.com / editorial@editorialclaretiana.com


La Palabra comentada cada dĂ­a


El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, nació el 29 de diciembre de 1942 en Tegucigalpa, Honduras. Se graduó de Bachiller e inmediatamente ingresó a la congregación de los Salesianos. Es además un destacado intelectual, doctorado en teología en la Universidad Pontificia Salesiana, antes de estudiar psicología clínica y psicoterapia en Innsbruck. El papa Juan Pablo II lo nombró cardenal de Santa María de la Esperanza y fue el primer hondureño en obtener esta dignidad. Recibió en 2008 el premio Frankl del Ayuntamiento de Viena por su compromiso con los pobres. Se hicieron célebres sus batallas contra la droga y la corrupción, que lo han obligado a viajar con escolta. En la iglesia hispanoamericana es generalmente reconocida su habilidad para conjugar modernidad y tradición. En los días posteriores al ataque a Irak a finales de marzo de 2003, declaró que las verdaderas armas de destrucción masiva son la pobreza y la injusticia, que es preciso repensar los principios del derecho internacional y que los países más pequeños, como los de Hispanoamérica, no pueden negociar como vasallos de un imperio. Rodríguez Maradiaga ha realizado importantes campañas por la defensa de los derechos humanos en Latinoamérica y por la condonación de la deuda externa, y ha participado activamente en negociaciones de paz con grupos disidentes.


Queridos Amigos y Amigas

La vida de los cristianos conoce la experiencia de la alegría y el sufrimiento. Cuántos santos han experimentado la soledad. Cuántos creyentes son probados también en nuestros días por el silencio de Dios, mientras quisieran escuchar su voz consoladora. Las pruebas de la vida, a la vez que permiten comprender el misterio de la Cruz y participar en los sufrimientos de Cristo, son preludio de la alegría y la esperanza a la que conduce la fe: Cuando soy débil, entonces soy fuerte.” (Carta apostólica Porta fidei) Que este año de la fe nos haga discípulos más fuertes, valientes y orantes. Que este año de la fe podamos ser testimonio fecundo de la fe, el amor y la esperanza. Que este año de la fe Jesús maestro, camino, verdad y vida junto al corazón de su Madre nos otorgue su paz y alegría para reconocer nuestra capacidad para recrear una nueva manera de vivir junto al Señor de la Vida.

Presentación

“La fe sin la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería un sentimiento constantemente a merced de la duda. La fe y el amor se necesitan mutuamente, de modo que una permite a la otra seguir su camino…


F E B R ERO

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viernes Santas Brígida y Alicia

Marcos había visto cómo la Iglesia había crecido; de un puñado de doce hombres llamados repentinamente, nace una comunidad de creyentes que con la fuerza del amor abren las posibilidades a todos para que aniden en las ramas de su afecto y de su magisterio, para que a su sombra nadie se sienta excluido ni extraño. La ley del crecimiento se aplica perfectamente a la dinámica de la difusión de la Iglesia. Con milagros o sin milagros, su universalidad es un milagro que habla elocuentemente del reino de Dios.

Heb 10, 32-39 | Sal 36, 3-40 Mc 4, 26-34

Y decía: El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga. Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha. También decía: ¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo? Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra, pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra. Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender. No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo.


FEBRERO Mal 3, 1-4 | Sal 23, 7-10 | Heb 2, 14-18 Lc 2, 22-40

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. (...) Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel. Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos. (...) Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.

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SÁBADO Presentación del Señor

Son laicos los que señalan la presencia de Cristo en medio del Templo revelando quién es y a qué ha venido, su identidad y su misión; nada queda sin entenderse para quien quiera prestar oídos a lo que proclaman tan solemnemente Ana y Siméon. El doble “testimonio” es adverso de manera absoluta a la credibilidad necesaria para seguir a Jesús con la certeza de que es realmente el enviado del Padre; optar o no optar, creer o no creer, hará que “muchos caigan y se levanten” sobre todo ante un mensaje que “pondrá al descubierto las intenciones de muchos corazones”.


F E B R ERO

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DOMinGO iv DeL TieMPO OrDinAriO

*

JESÚS, COMO ELÍAS Y ELISEO,

NO ES

ENVIADO SÓLO A LOS JUDÍOS. *

Jer 1, 4-19 | Sal 70, 1-17 | 1Cor 12, 31–13, 13

Lc 4, 21-30 Entonces comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír. Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: ¿No es este el hijo de José? Pero él les respondió: Sin duda ustedes me citarán el refrán: Médico, cúrate a ti mismo. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaún. Después agregó: Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país. Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio. Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.


l ec ti o divina Lectura: Lucas resume lo que será la predicación de Jesús: aunque todos estaban admirados de la belleza de su palabra, se preguntaban ¿no es éste el hijo de José? y, querían “echar abajo”. Pero su mensaje sobrevivirá al rechazo y llegará a todos los pueblos. Meditación: El amor no pasa nunca. El amor es necesario siempre. Hablar del amor es hablar del mensaje esencial de Cristo, en eso radica fundamentalmente “la belleza de su palabra”; es que ninguna palabra suena tan vibrante, atractiva y convincente, como la palabra “amor”. La admiración de sus paisanos ante el discurso de Jesús es el resultado de la coherencia perfecta entre su mensaje y sus acciones. Las dificultades con los de “su propia tierra” no cierran los labios de Jesús, que sigue predicando no obstante las reacciones adversas. Oración: Siente la presencia de Dios en tu vida. No estás solo, el Señor camina contigo. Ábrete a esa confianza en la oración y dile al Señor con alegría y confianza: Tú eres mi Padre. Acción: Ningún discípulo es más que su maestro. Ya sabemos lo que nos espera, ¿de qué nos quejamos?


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LUNES San Andrés Corsini

Aquel endemoniado, terminado todo el relato de su exorcismo y liberación, decide sumarse al grupo de Jesús, de modo que le rogó que le dejara ir con él. La gratitud, la admiración, el sentido religioso mueve a este hombre generosamente a “irse” con Jesús, pero él lo manda a su casa, le encomienda ser testimonio en su propio hogar compartiendo con los suyos todo lo que Dios hizo en su vida. Un ejemplo claro de un “convertido” que un “convencido” está dispuesto a sumarse a la tarea de la Iglesia. Un laico misionero.

Heb 11, 32-40 | Sal 30, 20-24 Mc 5, 1-20

Llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. Apenas Jesús desembarcó, le salió al encuentro desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu impuro. (...) Al ver de lejos a Jesús, vino corriendo a postrarse ante él, gritando con fuerza: ¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo? ¡Te conjuro por Dios, no me atormentes! Porque Jesús le había dicho: ¡Sal de este hombre, espíritu impuro! Después le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Él respondió: Mi nombre es Legión, porque somos muchos. Y le rogaba con insistencia que no lo expulsara de aquella región. Había allí una gran piara de cerdos que estaba paciendo en la montaña. Los espíritus impuros suplicaron a Jesús: Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos. Él se lo permitió. Entonces los espíritus impuros salieron de aquel hombre, entraron en los cerdos, y desde lo alto del acantilado, toda la piara –unos dos mil animales– se precipitó al mar y se ahogó. (...) Entonces empezaron a pedir a Jesús que se alejara de su territorio. (...).


FEBRERO Heb 12, 1-4 | Sal 21, 26-32 Mc 5, 21-43

(...) Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arrojó a sus pies, rogándole con insistencia: Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva. Jesús fue con él y lo seguía una gran multitud que lo apretaba por todos lados. Se encontraba allí una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias. Había sufrido mucho en manos de numerosos médicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor. Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto, porque pensaba: Con sólo tocar su manto quedaré curada. Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal. Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta y, dirigiéndose a la multitud, preguntó: ¿Quién tocó mi manto? Sus discípulos le dijeron: ¿Ves que la gente te aprieta por todas partes y preguntas quién te ha tocado? Pero él seguía mirando a su alrededor, para ver quién había sido. Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad. Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad. (...)

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MARTES Santa Águeda

Qué fácil es admirar y maravillarse cuando vemos algo nuevo y sorprendente. La gente vio los milagros de Jesús, la hemorroísa -llamada así- sintió en su cuerpo la curación inmediata esperada; la hija del jefe de la sinagoga fue levantada por la fuerza de la palabra de Jesús del lecho de muerta y la despierta de aquel sueño irreparable para devolverla a la realidad de una vida que seguía su ritmo natural. Todo a la vista de mucha gente. Pedro, Santiago y Juan son testigos de esto. Ellos también necesitaban ver milagros.


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MIÉRCOLES Santos Pablo Miki y compañeros

La sabiduría de Jesús no proviene de una fuente humana; Jesús no es un académico; tampoco es un esotérico que quiere acercar la magia a la mente débil de la gente ingenua; Jesús -con una parentela reconocida en su ambiente agrícola y pueblerino- no detenta una autoridad basada en la referencia a terceros sino en su condición de profeta. Si la gente -en su propia tierra- no creía en él, era también porque se debían cumplir las escrituras hasta en estas contradicciones molestas. Los parientes a veces incomodan.

Heb 12, 4-15 | Sal 102, 1-18 Mc 6, 1-6

Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: ¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros? Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Por eso les dijo: Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa. Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. Y él se asombraba de su falta de fe.


FEBRERO Heb 12, 18-24 | Sal 47, 2-11 Mc 6, 7-13

Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente. Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos. Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.

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jueves San Ricardo

La unción de los enfermos como sacramento es la aplicación sacramental de la acción de Cristo y de los doce discípulos a favor de los enfermos; su propiedad fundamental es sanar a los enfermos y perdonar los pecados. La fuerza de la acción tiene su raíz en el poder de Jesús que es quien actúa y la autoridad sobre los espíritus inmundos del que gozan los discípulos es delegada, recibida, participada. La Iglesia sólo “administra” los sacramentos; quien actúa con poder y gracia es Jesús.


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VIERNES Santa Josefina Bakhita

Jesús dice de Juan hombre justo y santo. Un doble apelativo que define sintéticamente la misión y la persona de su precursor. La muerte de Juan el Bautista es un preludio de la muerte de Cristo en manos del poder arbitrario y corrupto y sirve de campanada para alertar a los discípulos de todos los tiempos que decir la verdad, denunciar la injusticia, el no alinearse servilmente con las fuerzas oscuras de los potentados ni prestarse a sus juegos de dominio, puede costar la vida. Por la verdad murió Juan. Por la verdad murió Cristo.

Heb 13, 1-8 | Sal 26,1-9 Mc 6, 14-29

(...) Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado. Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener a la mujer de tu hermano. Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto. Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea. La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: Pídeme lo que quieras y te lo daré. Y le aseguró bajo juramento: Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino. Ella fue a preguntar a su madre: ¿Qué debo pedirle? La cabeza de Juan el Bautista, respondió esta. La joven volvió rápidamente a donde estaba el rey y le hizo este pedido: Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista. El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla. En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan. El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre. Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.


FEBRERO Heb 13, 15-21 | Sal 22, 1-6 Mc 6, 30-34

Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.

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SÁBADO San Miguel Febres Cordero

Después de la impresión emocional tan fuerte vivida por los apóstoles al conocer la noticia del martirio de Juan, se reúnen con Jesús, le cuentan todo lo vivido, tienen un momento comunitario muy sereno, distendido e íntimo. La necesidad de buscar “un lugar apartado” donde pasar un rato a la sombra del maestro fue sólo un deseo; la urgencia del reino apremiaba la vida de la comunidad apostólica y Cristo se conmovió con gran compasión. El amor no deja espacio a uno mismo.


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Is 6, 1-8 | Sal 137, 1-8 | 1Cor 15, 1-11 Lc 5, 1-11

En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las DOMINGO V DEL redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de TIEMPO ORDINARIO Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Navega mar adentro, y echen las redes. Simón le respondió: Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes. Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador. El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres. Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.

*

DEJÁNDOLO TODO,

LO SIGUIERON. *


lectio divina Lectura: Comienza el discipulado, el seguimiento, el aprendizaje, la enseñanza. El esfuerzo personal es importante pero está claro que, si el Señor no construye el templo, de nada sirve que trabajen los constructores (Sal 127,1). Meditación: Llevar la barca mar adentro: todo un ideal de misión eclesial que compromete a fondo todo el capital humano, la experiencia, la riqueza de la palabra, la tradición de los siglos y la extraordinaria fuerza del nombre de Jesús donde más difícil es remar y pescar. No podemos contentarnos con navegar “en la orilla” ni con “pescar en pecera”. La audacia del mandato de Cristo compromete a remar ahí donde la acción y el testimonio ponen más dificultad. Oración: Agradece al Señor en tu oración su compañía. Él es quien te abre a la confianza. Con él, todo resulta diferente. Incluso el aparente fracaso se vuelve una pesca abundante. Acción: Adelante, síguele, trabaja por él, para él. Pero recuerda, es necesario, siempre, que todo lo que hagas lo hagas con él.


Evangelio y Vida 2013  

Evangelio y vida 2013, la palabra comentada cada día por

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