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TRANSPARENCIA Y PARTIDOS POLÍTICOS CONSEJO GENERAL PARTIDO POR LA DEMOCRACIA (PPD)

Davor Harasic Yaksic 24 de Noviembre de 2006


SUMARIO I.

El rol de los partidos políticos versus la percepción ciudadana.

II.

Bases para el fortalecimiento de los partidos políticos.

III. La transparencia en los partidos políticos. IV. Conclusión


I. El rol de los partidos políticos versus la percepción ciudadana

Conforme la democracia constitucional avanza y se consolida, los partidos políticos están llamados a ocupar un lugar privilegiado dentro del funcionamiento de la sociedad y del Estado. Así lo entendió la Comisión Nacional de Ética Pública al señalar en su informe de 1994 que: “Los partidos políticos desempeñan un papel fundamental en las democracias representativas. Son imprescindibles para la existencia y perfeccionamiento de una sociedad política pluralista. Canalizan la participación y opciones políticas de la ciudadanía e influyen significativamente en la gestión estatal, en cuanto de ellos surgen mayoritariamente, quienes desempeñarán cargos de significación en los poderes ejecutivo y legislativo”.


Por su parte, la Ley Nº18.603 Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos es clara en señalar que la finalidad de éstos es:

“(…) contribuir al funcionamiento del régimen democrático constitucional y ejercer una legítima influencia en la conducción del Estado, para alcanzar el bien común y servir al interés nacional” (art.1º).


No obstante los importantes roles que le asisten a los partidos políticos en el marco de una sociedad abierta, pluralista y democrática, en los hechos, éstos han incurrido en prácticas que no se condicen y que no están a la altura de dichas funciones, situación que se ha traducido en una mala percepción de su labor por parte de la ciudadanía. En efecto, de acuerdo a la encuesta Barómetro Global de la Corrupción 2005 realizada por la Consultora Mori para Chile Transparente, Capítulo Chileno de Transparencia Internacional, los partidos políticos son observados por la ciudadanía como la institución más afectada por la corrupción.


¿EN QUÉ MEDIDA LOS SIGUIENTES SECTORES ESTÁN AFECTADOS POR LA CORRUPCIÓN? (I) 4,18

Partidos políticos

4,61

3,87 4,07

Sistema legal/justicia

4,45 3,39 3,84

Parlamento/Congreso

4,40

3,44 3,51 3,47

Sector privado

3,18 3,50

Policía

4,53

3,05 3,34

Aduana

4,02 2,93 3,22

Recaudación de impuestos

3,88

3,28 2,96

Medios de comunicación

3,36 3,47

0

0,5

1

1,5

2

2,5

INDUSTRIALIZADOS**

3

A. LATINA*

3,5

4

4,5

5

CHILE

P. ¿En qué medida cree usted que los siguientes sectores están afectados por la corrupción? Por favor responda sobre una escala de 1 a 5, donde 1 significa “para nada corrupto” y 5 significa “extremadamente corrupto”. Por supuesto que puede elegir puntajes intermedios *Países de América Latina: Costa Rica, Mexico, Paraguaya, Perú y Uruguay ** Países Industrializados: Canadá, USA, Finlandia, Hong Kong, Irlanda Fuente: Datos Chile: MORI (Chile) - Septiembre 2005 / Datos A. Latina e Industrializados: Transparencia Internacional 2004

n = 1200

MORI


La negativa percepción de la ciudadanía respecto de la probidad de los partidos políticos redunda en los bajos niveles de confianza que ésta demuestra hacia el sistema político en general, situación que obsta al normal desenvolvimiento de un régimen de gobierno constitucional democrático.


II. Bases para el fortalecimiento de los partidos pol铆ticos

En el contexto descrito, todo intento por fortalecer el funcionamiento de los partidos pol铆ticos debiese considerar, como plataforma, los siguientes aspectos y principios: 1. Institucionalizaci贸n 2. Democratizaci贸n 3. Transparencia


1. Institucionalización Entendemos por institucionalización, los procesos propios de renovación, regeneración y creación de estructuras que le dan vida propia a una organización, gracias al desarrollo de procesos internos ejecutados de forma permanente y predecible. Un partido debe considerarse institucionalizado cuando establece lealtades y alianzas con quienes se asocian con él (seguidores y miembros) a través de relaciones comunes de identidad, valores e intereses, que van más allá de líderes o circunstancias políticas específicas.


2. Democratización Los partidos deben crear normativas y medidas políticas tendientes a garantizar que la elección de dirigentes, la designación de candidatos a cargos de elección popular, y el diseño y determinación de la plataforma programática y/o ideológica del partido, sea producto de la voluntad libremente expresada de la mayoría de sus miembros. Para considerar a un partido como democrático éste debe contar con mecanismos que garanticen el acceso fluido y oportuno entre miembros de distintos niveles dentro del partido, y con la flexibilidad para escuchar e incorporar a grupos organizados relevantes del país en sus estructuras. Lo anterior puede sintetizarse en tres presupuestos: a) Principio de soberanía de las bases. b) Constitución del universo partidario. c) Elecciones para cargos de representación partidaria.


a)

Principio de soberanía de las bases Es una aplicación, dentro del mundo de los partidos políticos, del principio estructurante de la teoría democrática como es el principio de soberanía popular. De hecho, se trata de un principio aplicable no sólo a los partidos políticos, sino a todo tipo de asociación libre de personas, donde los socios, miembros o afiliados sean la instancia suprema de decisión. Sin embargo, dada la relevancia de los partidos políticos para el funcionamiento efectivo del sistema democrático, cabe esperar de ellos un cumplimiento más estricto –en su interior- de las normas y principios que se supone pretenden hacer respetar para el conjunto de la sociedad.

b)

Constitución del universo partidario El principio democrático de soberanía supone la existencia de reglas claras que permitan definir con certidumbre y equidad quiénes son parte de una determinada asociación (sea un Estado-nación, un partido u otra agrupación) con qué grado de membresía y participación y, consecuentemente, con qué derechos y deberes asociativos.


c) Elecciones para cargos de representación partidaria Este presupuesto involucra: – Los derechos a participar en las elecciones y a postularse como candidato; – El carácter de las votaciones: informadas, personales, secretas, exentas de fraude o fuerza y con garantías de máxima participación. – Fiscalización de los escrutinios. – Instancias de revisión independientes y de posibles impugnaciones.


3. Transparencia La transparencia en los partidos políticos se ha asociado, en principio, con la existencia de claridad y probidad en la proveniencia, distribución, manejo y uso de los fondos con que cuentan para financiar sus actividades electorales y no electorales. Sin embargo, esta claridad y probidad también deben estar presentes en sus procesos electorales internos; deben contar con reglamentos, órganos y actividades efectivas cuyo fin sea precisamente garantizar el control y el respeto de las normas éticas y legales por parte de sus miembros, tanto dentro del partido como en la función pública. Dada la importancia y las implicancias que presenta la noción de transparencia en el correcto funcionamiento de los partidos políticos -y de la democracia en general- nos extenderemos con mayor detalle sobre esta materia en la siguiente sección.


III. La transparencia en los partidos políticos

El reclamo de mayor transparencia en los partidos políticos aparece como respuesta a la creciente preocupación por la corrupción que afecta no sólo a la calidad de la democracia, al desarrollo económico del país, al bienestar de la población, sino – fundamentalmente- erosiona la confianza en las instituciones. El riesgo de corrupción y la falta de una cultura de rendición de cuentas son determinantes en la crisis de confianza en los partidos, por lo tanto la adopción de criterios de transparencia es central para la re-legitimación de los partidos en la sociedad.


La transparencia en la vida partidaria implica una serie de principios, normas y prácticas que se refieren a: –

El manejo de los fondos y recursos.

Procesos de designación de autoridades y de selección de candidatos.

Conducción y gestión del partido.

Relación entre dirigentes, mandos medios y militantes.

Existencia y funcionalidad de mecanismos y órganos de control y sanción.

Actividad del partido en función de gobierno o de oposición.

Organización de actividades de rendición de cuentas.


La transparencia en la vida partidaria, mencionados, supone, entre otras cosas:

en

los

aspectos

1.

Reglas claras;

2.

Respeto y aplicación de las reglas;

3.

Circulación de la información entre los miembros y los diversos órganos de gobierno del partido;

4.

Participación efectiva de los miembros del partido;

5.

Procedimientos transparentes para la elección autoridades y candidatos y gestión del partido;

6.

Rendición de cuentas de gestión y acción, tanto partidaria como pública;

7.

Administración de recursos de financiamiento con criterio de probidad y legalidad;

8.

Garantía del derecho de acceso a la información;

9.

Regulación y control de los posibles conflictos de interés;

10. Mecanismos de control imparciales y eficientes.

de


Con todo, en materia de transparencia no basta con la existencia de reglas; ellas por sí solas no garantizan la transparencia. Es indispensable generar una verdadera cultura de transparencia dentro del partido, y un verdadero compromiso por parte de los actores relevantes y el funcionamiento eficiente de mecanismos de control y sanción. La aplicación de mecanismos de transparencia en la vida partidaria debe responder a un compromiso valorativo sustancial y no ser la respuesta a una moda pasajera y circunstancial. La transparencia no debería ser sólo la reacción frente a la sospecha de corrupción, sino un objetivo permanente de los partidos toda vez que la transparencia y la honestidad son fundamentales en la democracia y en el ejercicio de la política.


Existen tres ĂĄreas de actividad que transparencia de un partido polĂ­tico: 3.1) Procedimientos internos. 3.2) RendiciĂłn de cuentas. 3.3) Financiamiento.

son

centrales

en

la


3.1) Procedimientos internos. Deben ponerse en marcha mecanismos que favorezcan la circulación de información entre los diversos órganos del partido y los miembros de la organización (ej., páginas web, en general informan sobre estructura y actividades del partido). Esta circulación de información, no es sólo vertical, supone el intercambio multidireccional que facilita la retroalimentación. La transparencia exige también que los procesos de elección de autoridades y de selección de candidatos se lleven a cabo respetando un esquema de reglas claras y estables, que garanticen: - La participación de los miembros. - La equidad en la competencia. - La limpieza del proceso. - La imparcialidad de los órganos de la administración y control del proceso. - La veracidad de los resultados. - El respeto de los resultados por parte de todos los actores.


En el contexto de los procedimientos internos, es indispensable que los partidos creen sus propios organismos y mecanismos de control, fiscalización y sanción. Estos organismos deben estar a cargo de personas con las competencias profesionales y la independencia de criterio necesarias para desarrollar la tarea. A este respecto, tres condiciones resultan esenciales: 1. Independencia del poder político o de la cúpula partidaria. 2. Competencia amplia. 3. Capacidad técnica e infraestructura adecuada. Sin perjuicio de lo anterior, la acción de los órganos internos debe ser complementada con la intervención de los organismos de control estatal con competencia en materia electoral y de partidos políticos.


3.2) Rendición de cuentas La rendición de cuentas es uno de los pilares que sostiene cualquier relación de representación, sea ésta privada o pública. Rendición de cuentas, responsabilidad y control son elementos centrales en las democracias modernas basadas en la idea de representación. No se refiere sólo a cuestiones económicas, sino también sustantivas. Dar cuenta es informar, justificar, explicar qué se hizo, cómo y por qué. Permite controlar, analizar y valorar la acción de una persona o institución a fin de aprobar o no lo actuado. Merece especial atención el tema de rendición de cuentas de las autoridades partidarias y de los miembros del partido que han resultado electos o designados para asumir funciones del Estado. Los demás miembros del partido tienen derecho a saber qué están haciendo sus representantes en los órganos de gobierno y cómo están ejerciendo el mandato partidario.


La rendición de cuentas debe ser periódica, con revisión y difusión de los informes respectivos. En lo económico, para poder rendir cuentas apropiadamente, es necesario que los partidos organicen previamente un sistema de contabilidad, registro y circulación de la información económicofinanciera y de control interno que no sólo les facilite la presentación, en tiempo y forma, de los balances y estados contables que les exige la ley, sino que les permita administrar razonable y eficientemente sus recursos, de origen público y privado.


3.3) Financiamiento La transparencia de la relación dinero/política no es sólo una cuestión normativa. Las normas son necesarias, pero no suficientes. No sólo está en juego los montos de dinero destinados a la política, sino también la calidad misma de la democracia y el funcionamiento de las instituciones. La transparencia en materia de financiamiento contribuye a mejorar la equidad en la competencia política, la probidad en la administración, el empleo razonable de los fondos públicos, al tiempo que aumenta las defensas de la sociedad frente a la influencia ilegítima de sectores de interés. Un incentivo para el aumento de la transparencia es que ésta lleva a ganar elecciones, pero esta percepción aparentemente aún no está demasiado arraigada en los partidos políticos.


La administración económica partidaria y de las campañas es un recurso de poder innegable en la organización de los partidos políticos. Los procesos de toma de decisiones en esta materia deben contemplar los siguientes principios: a) diferenciación de funciones. b) claridad en la asignación de competencias. c) sencillez y agilidad de procedimientos. d) ejecución eficiente de decisiones. e) transparencia amplia sobre origen y destino de los fondos. f) control oportuno y eficiente de la gestión.


Los partidos deben organizar un sistema de información y registro que les permita no sólo cumplir de manera ágil, completa y veraz con las presentaciones periódicas exigidas por la ley y la autoridad, sino también disponer de todos los datos que pudieran ser necesarios para ofrecer un cuadro aún más completo de su situación y gestión económico-financiera. No se trata de cumplir con una formalidad burocrática; es necesario tomar la importancia de la profundidad y detalle que exige la información destinada a hacer democráticamente transparente el flujo de fondos en la política.


IV. Conclusión Los partidos políticos son instituciones indispensables para el adecuado funcionamiento de un gobierno constitucional democrático y una sociedad abierta, pluralista y tolerante. Dado el rol público que desempeñan, su institucionalidad debe velar por la transparencia y el escrutinio público de sus labores, particularmente en lo relativo a su organización y financiamiento. La sujeción de los partidos políticos a reglas de transparencia y rendición de cuentas contribuye no sólo a su re-legitimación ante la ciudadanía, sino que, por sobretodo, a la confianza de ésta en la democracia.


Presentación Chile Transparente