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Índice de Contenidos Resumen Abstract Resumo Agradecimientos

1. Introducción 1.1. Contextualización de la investigación 1.2. Justificación de la problemática 1.3. Revisión de la Literatura 1.4. Objetivos 1.5. Metodología 1.6. Estructura de contenidos

3 4 5 6 7 8

2. Fundamentación Teórica 2.1. El Espacio desde el Adentro 2. 1. 1. Heidegger y la Visión Fenomenológica

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2. 1. 2. Schulz y el Espíritu del Lugar Fenomenológico

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2. 1. 3. Bachelard y el Espacio Poético

18

2.2. La Negación del espacio 2. 2. 1. Auge y la Negación del Adentro

25

2. 2. 2. Certeau y la Representación del Espacio

28

2. 2. 3. Por una Concepción del Espacio-Tiempo

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2.3. Foucault y el Espacio del Afuera 2. 3. 1. Foucault y las Heterotopías

39

2. 3. 2. El Legado de Foucault

43

2.4. El Espacio-Tiempo del Sujeto en Continua Constitución 2. 4. 1. Lo Rizomático "Y" lo Arbóreo

49

2. 4. 2. Los Agenciamientos

54

2. 4. 3. Lo Liso "Y" lo Estriado

61

2. 4. 4. Lo Intensivo "Y" lo Extensivo

65

3. Aplicación de la Metodología 3.1. OpenCV y las intensidades de los flujos peatonales 3. 1. 1. Encuadramiento

78

3. 1. 2. Criterios de Selección

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3. 1. 3. Proceso Metodolรณgico

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3. 1. 4. Fichas

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3.2. La CdM desde una perspectiva relacional 3. 2. 1. Historia de Boavista

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3. 2. 2. El "no-Lugar" de la "no-CdM"

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3. 2. 3. Boavista y sus Territorialidades

140

3. 2. 4. Transitar Boavista en Liso o en Estriado

156

3. 2. 5. Hacia una perspectiva relacional del espacio y el sujeto 165

4. Correlaciรณn de Resultados

195

5. Consideraciones Finales

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Referencias Bibliogrรกficas Lista de Figuras Anexos

207 217 227


Agradecimientos El trabajo que aquí se presenta es una suma de lecturas que han germinado y otras que se han descuidado, de reflexiones metódicas y otras desordenadas, y de muchas horas pensando como plasmar a donde se quería llegar. Pero este no estaría completo si no agradeciese a todas aquellas personas a quien les debo que este trabajo haya llegado hasta este punto, disponibilizando y dispensando apoyos fundamentales sin condiciones, aquí y allá, porque esta disertación se compone de lo profesional así como de lo personal, de aquello que se organiza y busca ser completado así como de lo que marcha sin frenos en busca de nuevas pausas. A este respecto destacar primeramente a mis padres y orientadores. Quienes de manera absoluta han soportado y alentado la evolución de este trabajo en aquellos momentos de duda, pues cuando se perdía el rumbo han sabido ir iluminando el paso corto, incluso sin saber que paseo se intentaba dar. Mis padres en lo personal, Dr. Viana y la Dra. Nunes en lo profesional; y en más de una ocasión todos en todo. Personas cuyos gestos dejan una impronta indeleble. También mencionar a todos aquellos compañeros del ESG que han ido aportando importantes granos de arena, en especial la patrulla del Formal Methods, y en particular a Graxton y Tiago por su paciencia. Finalmente agradecer a aquellas gentes de la CdM quienes me han permitido ser un "voyeur" durante el último año, así como al arquitecto J. Ventura. Una persona cuyo aporte logístico ha sido fundamental, y a quien se le debe agradecer su amabilidad y disponibilidad. Gracias.


Resumen La definición del actual contexto local - global, inscrito en una época histórica que podría caracterizarse como "sobremodernidad", presenta una serie de características que hayan su eco en el espacio, y en concreto en el espacio urbano, entre ellas destacan: el incremento exponencial de habitantes en las ciudades, el aumento del grado de heterogeneidad sociocultural de las mismas, la proliferación de dinámicas en la que se yuxtaponen múltiples perspectivas, o el aumento de la participación de redes, en las que las relaciones entre sus elementos no es claramente definida, y su área de acción no es únicamente métrica; entre otras. Ante tal escenario, algunos pensadores post-modernos sugieren abordar el espacio desde una perspectiva relacional que difiera de la fenomenológica. Así cobra importancia la noción del "entre" en detrimento del "en", un entre compuesto de lo local así como de lo global, una categoría más próxima de lo que algún autor denominaría como el "afuera", y que requiere de nuevas formas de análisis. Es en este umbral que la presente investigación se pretende situar, tomando como caso de estudio, donde testar nuevos abordajes, un espacio urbano paradigmático de los tiempos de la elevada movilidad, como es la plaza envolvente a la Casa de la Música, en O Porto. Donde la dicotomía lugar - no-lugar resulta ineficaz para describir las relaciones que los individuos establecen con el espacio, es así como adquiere relevancia la definición de binomios yuxtapuestos. Aquí los flujos peatonales son reescritos día tras día por múltiples actores, sin que estos tengan noción del texto que está siendo escrito. Por ende, generar un soporte que sea capaz de captar calidades intensivas no perceptibles "a priori", y que interfieren en la construcción del lugar de la Casa de la Música, se perfila como uno de los objetivos de esta investigación. Para ello, la metodología utilizada busca acudir al campo de la computación, y en concreto al campo del procesamiento de imágenes, en el cual se vienen desarrollando grandes avances, para extraer un mecanismo capaz de reconocer en videos a los peatones y sus movimientos, y así generar una base de datos sobre la cual obtener visualizaciones que puedan mostrar aquellas calidades intensivas a las que antes se hace mención. De estas intensidades el trabajo destacará la presencia de dos indicadores, como son las "densidades" así y las "intensidades localizadas". Si bien el primero refiere a condiciones que subyacen a las cantidades de individuos que ocupan el espacio envolvente a la CdM, el segundo indicador conecta con aquellos flujos que son dirigidos por líneas de segmentaridad y cuya relación con el espacio localizado es deliberada. Este último apartado pretende dar respuesta al segundo objetivo, así como culminar esta disertación.

Palabras Clave Espacio del "adentro", Espacio del "afuera", intensidades.


Abstract The current context defined as a combination of global-local, characterized by a historical epoch that could be called as "supermodernity", shows a band of characteristics that founds an echo at space, and particularly at urban space, between them stands out: the exponential increase of habitants in cities, the increase of sociocultural levels of hetereogeneity, and the proliferation of dynamics on which it's found multiple perspectives, or the raise of the participation on networks where the relationships between elements is not clearly defined and which action area is not just metric; among many of them. Facing such scenario, there are some post-modern thinkers that suggest to face the space from a relational perspective that differ from phenomenology. In this way it takes on the concept "between" to the detriment of "in", a between compounded of local and global, a notion closer to what somebody had called "outside" and that requires new ways of analyse space. Is in this threshold that the current investigation tries to place, taking as an object of study, where to try new approaches, a paradigmatic urban space of the current times of high mobility, like it is the surrounding square of Casa da MĂşsica, in Porto. Where the dichotomie place - non-place emerge as inefficient to describe the relations that individuals set up with space, in this way it acquires importance the definition of twofold binaries. Here pedestrian fluxes are rewritten day by day by multiple actors without have any notion about what kind of text it's been written. Because of this, generate a platform able to capture intensive qualities that are not perceptive "a priori", and that have an influence in the mind construction of the place of Casa da MĂşsica; appear as one of the main objectives of the present thesis. Because of such reason, the utilized methodology tries to resort to the computational field and particularly to image processing field, on which have been developing big advances, to extract a mechanism capable to recognize on videos the pedestrian and them movements, in order to generate a database from where to get visualizations that could show those intensive qualities mentioned above. From this phase will be outlined the presence of two indicators such as "density" and "localized intensities". Although the first refers to those conditions that underneath the quantity of pedestrian who fill the surrounding space of Casa da MĂşsica, the second indicator connects with those fluxes that are commanded by those segmentary lines which relation with the localized space is deliberated. This last section will try to respond the second objective and like that finalize the present thesis.

Key - Words "Inside" space, "Outside" space, Instensities.


Resumo A definição do atual contexto local - global, inserido numa época histórica que poderia ser caracterizada como "sobremodernidade", apresenta uma série de características que encontram seu eco no espaço, em particular no espaço urbano, entre elas salientam-se: o aumento exponencial de habitantes nas cidades, o crescimento do grau de heterogeneidade sociocultural destas, a proliferação de dinâmicas nas que se justapõem múltiplas perspectivas, assim como o aumento da participação de redes nas quais as relações entre os seus elementos não e claramente definida e sua área de ação não e unicamente métrica; entre muitas outras. Ante tal cenário, alguns pensadores pós-modernos sugerem abordar o espaço desde uma perspetiva relacional que difere da fenomenológica. Assim adquire protagonismo a noção de "entre" em detrimento do "em", um entre composto do local assim como do global, uma categoria mais próxima do que algum autor denominou como "fora" e que requere novas formas de analise. É neste limiar que a presente dissertação busca situar-se, tomando como caso de estudo, onde testar novas abordagens, um espaço urbano paradigmático dos tempos da elevada mobilidade, como é a praça envolvente da Casa da Música, no Porto. Onde as dicotomias (lugar - não-lugar) são ineficientes para descrever as relações que os indivíduos estabelecem com o espaço, assim como adquire relevância a definição de binómios justapostos. Aqui os fluxos pedonais são reescritos dia após dia por múltiplos atores sem que estes tenham noção do texto que está a ser escrito. Assim como gerar um suporte capaz de captar qualidades intensivas que não são perceptíveis "a priori", que tenham uma interferência na construção do lugar da Casa da música, se perfil como um dos objectivos desta investigação. Para isto, a metodologia utilizada procura ir ao campo da computação, em particular ao campo do processamento de imagens, no qual se estão a desenvolver grandes avanços, para extrair um mecanismo capaz de reconhecer em vídeos os peões e seus movimentos, e gerar uma base de dados sobre a qual obter visualizações que possam mostrar aquelas qualidades intensivas que anteriormente se mencionam. De estas intensidades a dissertação salientará a presença de dois indicadores, como são as "densidades" assim como as "intensidades localizadas". Se bem que o primeiro refere as condições subjacentes às quantidades de peões que passam no espaço envolvente a CdM, o segundo indicador conecta com aqueles fluxos que são dirigidos pelas linhas de segmentaridade e cuja relação com o espaço localizado é deliberada. Este ultimo capitulo pretende dar resposta ao segundo objetivo, assim como culminar esta dissertação.

Palavras - Chave Espaço do "dentro", Espaço do "fora", Intensidades.


Lista de Abreviaturas CdM

Casa da MĂşsica

CdP

Cidade de Porto

BCP

Peninsula Boutique Center

MBS

Mercado Bom Sucesso

EDP

Energias de Portugal

UNESCO United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization

DGRST

Delegation Generale a la Reserche Scientifique et Technique

ANT

Actor-Network-Theories


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INTRODUCCIÓN

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1.1 - Contextualización de la investigación Teniendo en cuenta las cifras del banco mundial que apuntan a que para 2030 el 60% de la población mundial (7 mil millones, en la actualidad) vivirá en ciudades, es inevitable cuestionarse cuál es el "genius loci" (Schulz, 1980) de una ciudad masificada. En las últimas décadas se ha asistido a la alteración perceptiva del espacio-tiempo (Massey, 2005), ante nuevas materializaciones que esta doble dimensión ha ido adquiriendo (e.g. espacio global (Bauman, 2010)) en el que se conectan todos los puntos del planeta a través de mecanismos en red como las "world wide web". Esto conlleva al reconocimiento de la necesidad de nuevas formas de abordar al espaciotiempo que sean capaces de incluir estos nuevos fenómenos socio-culturales, sin excluir los antiguos fenómenos vinculados a un "espacio-tiempo localizado" (Maus, citado por Auge, 1993). El concepto "clásico" de "lugar" que Heidegger acuñaba en 1951, ha sufrido múltiples alteraciones a lo largo de las décadas. Modificaciones apuntadas por autores cuya intención ha sido la de complementar dicha visión del espacio de modo a no excluir partes de la realidad que pudiesen interferir de alguna forma en dicho concepto. Desde 1951, diversos autores han ido contribuyendo, desde diversos campos de acción, al conocimiento de un concepto de importancia para la relación entre el hombre y el espacio que le rodea. Sin embargo, es Deleuze y Guattari (1988) y, posteriormente, Delanda (2002), quienes introducen este análisis en una concepción del espacio, en el cual actúan múltiples factores que se yuxtaponen de forma dinámica, dejando apenas lugar para las esencias invariables (Delanda, 2005). Así, el problema radica en la reconceptualización de una noción tan clásica como “lugar”, utilizando nuevos métodos de estudio que apuntan a los recientes avances en reconocimiento biométrico de objetos a través de material videográfico. Ya que en esta área de la computación, se han venido desarrollando herramientas capaces de realizar un reconocimiento de los individuos de manera precisa. Para ello el análisis que se realiza en esta disertación buscará hacer uso de estos avances de la computación para validar conceptos propios de la filosofía del espacio, en aras de comprobar la potencialidad de la herramienta, la vigencia de las nociones teóricas, y las implicaciones de una nueva condición en el espacio ("afuera") sobre la manera como se relacionan los ciudadanos con el espacio que habitan y le es reconocible ("adentro").


INTRODUCCIÓN

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1.2 - Justificación de la problemática A partir de la década de 1960 se comienzan a cuestionar los espacios cualificados que reconocía la fenomenología. El auge de ciudades altamente dinámicas hacía presagiar el cambio de concepción espacial. Es así como se comienza a encarar el espacio urbano atendiendo a características del "afuera" (Foucault, 1967). Desde entones el espacio del "afuera" es abordado por numerosos intelectuales, quienes aportan diferentes visiones en aras de cartografiar esta nueva tipología espacial. Concepciones hibridas del espacio emergen, ante un contexto altamente heterogéneo, y con ellas nuevas nociones que buscan afrontar el espacio desde "nuevas" perspectivas. Estas nuevas perspectivas no son ajenas a los avances en campos como la física y la biología, es de esta forma cómo surge un nuevo materialismo soportado por autores como Deleuze y Guattari (1988), y posteriormente Delanda (2002), quienes introducen esta disertación en una concepción del espacio en la cual actúan múltiples factores que se yuxtaponen de forma dinámica dejando apenas lugar para las esencias invariables (Delanda, 2005). Así aparecen conceptos tales como: rizoma, espacio liso, espacio intensivo. Que vienen a complementar a conceptos como: árbol, espacio estriado, espacio extensivo. Estas nociones generan un mapa del espacio urbano, en el que se reconoce la imposibilidad de estudiar los "lugares" como una construcción meramente sensitiva. De este modo el protagonismo pasa de tal o cual sujeto para el "entre". Es así que se perfila un espacio no solo compuesto por sujetos (visiones subjetivas), sino también por múltiples flujos existentes entre dichos sujetos. Esta nueva perspectiva del espacio apela a un tipo de magnitudes, no visibles hasta ahora, que también operan en el espacio y que también contribuyen a la caracterización de este, se habla de las "intensidades" (Deleuze y Guattari, 1988). Así el análisis buscará profundizar más acerca de uno de los factores con mayor protagonismo en la plaza envolvente a la Casa de la Música, los flujos peatonales. Ya que tanto los procesos cognitivos de toma de decisión en el transitar, así como el propio espacio en el que ese transitar se produce, están cargados de procesos intensivos que dan lugar a extensividades, representadas tanto en el alcance de una decisión como en la cantidad de viento que puede hacer aquí o allá, entre tantas otras muchas extensividades alcanzables. Para ello será necesario desarrollar una herramienta que permita captar, ese tránsito peatonal, en aras de esclarecer aspectos como: en que zonas se realiza mayor o menor ocupación, de que forma la ocupación de ciertas localidades difiere de otras, o en qué áreas las intensidades son localizadas. Estas y otras muchas cuestiones saldrán a la luz (de forma más o menos directa), sin embargo las posibilidades de lecturas de los "data" es casi infinita, por ello el análisis no obedecerá a un trabajo clínico exhaustivo, sino a abrir el abanico de las posibles variables.


INTRODUCCIÓN

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1.3 - Revisión de la Literatura La revisión de la literatura pertinente para esta investigación podría encuadrarse en tres grandes bloques de acuerdo a la manera como cada uno abordan las categorías espacio(lugar) y sujeto (subjetividad), así se hallarían: Inicialmente un grupo de autores que estudian tanto el "lugar", entendiéndolo como el espacio del adentro, así como el paso hacia el "no-lugar" (Auge. 1993) entendiéndolo como el lugar del afuera, abordado desde el "adentro"; Un segundo bloque se compondría por aquellas corrientes que surgen tras la obra de Michel Foucault: Serveiller et Punir (1975), los ANT cuyo abordaje de las categorías antes mencionadas se perfila como "objetivo-reduccionista" (Metzger, 2015); En última instancia se encontrarían aquellas figuras situadas a medio camino entre los dos apartados antes mencionados. En el primer bloque destacaría por un lado el abordaje espacial realizado por Heidegger (1927) y por los postulados fenomenológicos, que tras él, se instalan progresivamente como discurso hegemónico en el estudio del espacio, dando lugar a conceptos como "espacio poético" (Bachelard, 1957), o "genio del lugar" (Schulz, 1979). Por otro también se encontrarían autores como Auge (1993) o Certeau (1979) que hunden sus raíces en pensadores como Bergson (1931) en busca de categorías para los "lugares" del "afuera", inscritos en nuevos contextos (Post-modernidad), es decir los no-lugares. La afirmación de Foucault de la existencia de un espacio del "afuera", así como un revolucionario estudio sobre la presencia de una "microfísica del poder" en el Panóptico de Bethman (1791), parecen servir de base para una corriente de geógrafos que optan por interpretar el espacio como una consecuencia de las relaciones de poder que en él se desarrollan. Así un segundo bloque estaría compuesto por el ideario de estos autores (ANT), quienes demuestran la existencia de un espacio que difiere de aquel que la fenomenología cualificaba. Un espacio en el que el poder trata estabilizar redes a través de las cuales ejercer su dominación. Si la fenomenología comprendía el espacio de una manera "cartesiana" (Metzger, 2015) (a partir de un punto central, sujeto, el espacio adquiere sentido, lugar) y los ANT como el resultado de las redes de poder en las que se inscribe el individuo sometido; Gilles Deleuze y el nuevo materialismo (Delanda, Barad) parecen cuestionar a ambos, situando el foco no solo en sus visiones sino que también prestando atención a las exclusiones de uno y otro grupo. De la "polaridad binaria" (Dovey, 2010): constructo subjetivista-constructo objetivista; se pasa al reconocimiento de elementos como el "Rizoma" que demuestran la existencia de hibridaciones, de esta forma emerge un espacio compuesto de "yuxtaposiciones binarias" (Deleuze y Guattari, 1988). Como resultado el lugar se vuelve complejo, maleable y en ocasiones volátil. En el intento de elaborar una visión de los lugares más amplia, Metzger (2015) recoge ambas caras de la misma moneda, incluyendo sus exclusiones y apuntando hacia un materialismo relacional (nuevo materialismo), en el que el concepto de lugar se sostenga sobre una noción de subjetividad, diferente a la fenomenológica, en un espacio del "adentro" diverso del "heimat" (Heidegger, 1927). Es al amparo de esta corriente que el trabajo identifica la ausencia de trabajos empíricos que exploren la relación entre individuos y espacio, según un concepto tan explorado por Delanda, como son las "intensidades".


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1.4 - Objetivos Ante el estado del arte previamente descrito y una laguna en el conocimiento identificada en la falta de abordajes empíricos cuyos métodos permitan conocer nuevas variables de la relación entre individuos y espacio que les rodea, la disertación buscará tomar como categoría clave la noción de "intensidades" estudiada en profundidad por Delanda, pero de la cual apenas se encuentran conexiones con la noción de lugar. Todo esto en un contexto urbano particular (CdM) en el cual será fundamental definir cuáles son sus características espaciales, para posteriormente encuadrar esas "intensidades" vinculadas a los flujos peatonales que se disponen en la envolvente a la CdM, así será relevante responder a los siguientes objetivos: 1. Definir las dualidades yuxtapuestas presentes en el espacio envolvente a la CdM. Para ello se realizara una articulación entre teoría y contexto de forma a identificar: el "agenciamiento" de la CdM y sus territorialidades, los hipotéticos perfiles peatonales, las hipotéticas zonas en las que estos perfiles desarrollan su acción de manera más o menos legible. Este objetivo permitirá establecer las bases, que orientarán los mapeamiento de los flujos peatonales hacía los varios escenarios, en los que los individuos articulan el casi-lugar de la CdM. 2. Verificar las intensidades de los flujos peatonales presentes en la envolvente a la CdM. Con esto se busca cartografiar las diferentes intensidades peatonales presentes en el espacio, siendo estas un reflejo de las articulaciones que los peatones realizan con el espacio envolvente a la CdM. Esto se realizara con el estudio de los flujos peatonales del mes de Noviembre durante la tercera semana de dicho mes. En él se tendrá en consideración el grado de influencia de las partes que componen el agenciamiento de Boavista en los tránsitos peatonales, los diversos modos performativos de recorrer el espacio: tanto en aquellos mas prescriptivos (perfil "ejecutivo") como en aquellos más flexibles (perfil "skater"); así como aquellas zonas más propensas a que los individuos establezcan una relación háptica con el espacio.


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1.5 - Metodología Para la realización de esta disertación se ha delimitado el campo de investigación a una zona concreta de Oporto, espacio envolvente a la Casa da Música en Boavista, y un tiempo especifico Noviembre de 2015 (tercera semana), con la intención de realizar una investigación que consta de dos fases: por una parte se realiza un Estudio de Caso (Groat & Wang, 2002), cuyo foco es la revisión de diversas concepciones asociadas a la noción de "espacio", y su vigencia en la envolvente de la CdM. Por otra parte se llevan a cabo mapeamientos de los flujos peatonales que se suceden en la envolvente de la CdM, y que soportara la articulación entre teoría y contexto (Groat & Wang, 2002) aquí en cuestión. Ambas partes pretenden responder a los objetivos uno y dos correspondientemente. El estudio de caso (Groat & Wang, 2002) busca validar la vigencia de diferentes abordajes al espacio en la envolvente a la CdM, a través de una articulación entre teoría y contexto, fase que a su vez intenta sentar las bases de una gramática propia que sirva de marco teórico para las posibles lecturas de los datos obtenidos. Así el desarrollo de esta fase se fundamenta en la "theory-building" (Yin, 1994, p.138) ratificada mediante la verificación de la presencia de aquellas condiciones resultantes de los diversos conceptos en la CdM, y en concreto en el mes de Noviembre, en el cual se realizan las grabaciones que alimentan un análisis documental (Yin, 2001), completado por notas a pie de campo, fotografías y documentación histórica referida a la zona de estudio. De este modo, primero se realizara un análisis teórico tomando como arranque las múltiples perspectivas ofrecidas por diversos autores, para posteriormente confrontarlas con la realidad de Boavista. Este primer apartado de articulación teoría-contexto se realiza en base al concepto de agenciamiento (Deleuze y Guattari, 1988) que se identifica en la vecindad de la CdM. Para esta fase se distinguen una serie de elementos que componen el espacio de la envolvente de la CdM y que juegan un papel destacado en el desarrollo espacial de la zona de Boavista tanto al nivel global como al nivel local. En segundo término y de acuerdo al segundo objetivo se busca dirigir la disertación hacia un espacio particular, dentro del agenciamiento definido anteriormente, centrando el foco de atención en el espacio plaza que envuelve a la CdM. En esta fase se busca prolongar la articulación entre teoría y contexto con la ayuda de nuevos datos referidos a los flujos peatonales en el mes de Noviembre. Este momento de las grabaciones, consta de dos estadios de acuerdo a los criterios de selección de la información obtenida de los videos: Por un lado se realizará una verificación de las implicaciones de las intensidades propias de la "densidad" (Delanda, 2011) peatonal, atendiendo a los flujos de transeúntes totales en la plaza de la CdM. Por otro se identificarán otro tipo de intensidades referentes a una zona particular dentro de este espacio. Estas segundas "intensidades" (Delanda, 2002) ("intensidades localizadas") son extraídas gracias al análisis de cifras menores que escapan a las tendencias en aras de extraer lecturas de la apropiación localizada del espacio. Para concluir, se debe referir que el estudio caso se encuentra condicionado: 1. Por los avances en términos de precisión que se vienen implementando en el procesamiento computacional de videos; 2. Por el carácter abstracto de las nociones a partir de las cuales se realiza el análisis del espacio y los peatones. De ahí que el Análisis busque ser lo menos determinativo posible.


INTRODUCCIÓN

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1.6 - Estructuración de Contenidos Esta investigación se compone de tres bloques: Marco contextual/teórico, desarrollo de herramienta capaz de captar dinámicas peatonales y generar visualizaciones de datos relevantes, comprobación de la vigencia de las concepciones espaciales exploradas en el marco teórico utilizando como soporte el análisis de las dinámicas peatonales de la CdM. La primera parte de este estudio se compone: por una parte de una revisión teórica que encuadre la temática de dicho estudio, incluyendo desde la perspectiva fenomenológica hasta la post-estructuralista. Por otra parte también incluirá una documentación histórica, en la que se describe la evolución en términos históricos de la zona de Boavista así como el proceso de gestación de la CdM. La segunda parte buscara explorar las potencialidades de nuevas herramientas orientadas hacia el reconocimiento de objetos a través de imágenes. Tras la adquisición de una base de datos se trabajara sobre ella mostrando varias visualizaciones cada una con su propia narrativa. La tercera parte, surge como consecuencia de lo alcanzado en el primer y segundo bloque. Este último apartado se compone de una correlación entre corrientes teóricas, que aportan diferentes perspectivas sobre el espacio y los lugares; y la CdM. Para finalizar se elaboraran una serie de puntos conclusivos sobre el punto alcanzado en la última parte del trabajo, así como sentar unas líneas directrices sobre cómo podrá evolucionar este tipo de análisis (teoría-herramienta) en futuros trabajos.


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FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

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2. Fundamentación Teórica 2.1. El Espacio desde el Adentro Los recelos que el plan de reconstrucción de Europa despertó, tras la Segunda Guerra Mundial, hallaron soporte teórico en la figura del filósofo alemán Heidegger, quien alertaba en su conferencia Bauen, Wohnem, Denken (1951) sobre la posibilidad de que Europa se viese inundada por los espacios urbanos modernos (que pecaban de olvidarse de lo que realmente era habitar). Esta charla supuso un hito fundamental a la hora de reconocer, describir y cualificar el "espacio del adentro" (Foucault, 1967). Un espacio que los seres humanos ocupan y convierten en su espacio existencial, el espacio poético, aquel que ocupa las memorias, recuerdos y vivencias. Siendo estos una manifestación concreta, un hogar o "heimat" (Heidegger, 1927), donde el ser habita. Las experiencias que se extraen del habitar el espacio de la "tierra natal" (Heidegger, 1951) son las que uno carga el resto de su vida, ese adentro de la significación donde uno se encuentra seguro. Esa Selva Negra donde la arquitectura opera convirtiendo tal espacio en el lugar del auténtico "ser ahí" (Heidegger, 1927). El lugar, es el término que se presenta en el horizonte heideggeriano para otorgar un significante a dicha definición, una manifestación concreta dentro de lo potencialmente abierto como es el espacio. Un término que recuerda al "topos" griego, y a toda un tradición de civilizaciones sedentarias, donde el ser tiene su propio espacio, lo cual constituye un adentro que lo protege de un afuera. Con este concepto se buscó no solo enmarcar la dimensión física del espacio sino también encuadrar al espacio que se inscribe dentro de los límites perceptivos del hombre. Dado que para los pensadores fenomenológicos, entre los que se incluye a Heidegger, el cuerpo es el centro del sistema de referencia sensitivo, que se debe tener en cuenta. De esta manera el lugar se presenta como aquel espacio en el que un ser se sitúa en el mundo, "dasein" (Heidegger, 1927) donde haya sentido a su existencia gracias a un entorno circundante "umwelt". Esta visión del espacio, iniciada por Husserl, supuso un gran impacto en las nuevas visiones sobre el espacio y su relación con el hombre (Casey, 1997), en el campo de la filosofía, geografía, sociología...etc.; y por consiguiente en la arquitectura (Casey, 1997). Muestra de ello es la corriente que con sus postulados da buena cuenta de aquel espacio del adentro de la percepción humana, como es la Fenomenología. En el campo de la arquitectura, esta corriente encontró soporte en innumerables voces que aprehendieron las posturas heideggerianas, en clave de respuestas a los "dogmas desarrollistas de una modernidad de la cual desconfiaban" (Prieto, 2011, p.83), para incorporarlas al manual del buen arquitecto. Entre estos intelectuales destaca Schulz, quien configura un nuevo corpus teórico con


EL ESPACIO DESDE EL ADENTRO

renovadas categorías, como el "genius loci" (Schulz, 1980) que hunden sus raíces en el lugar heideggeriano, y que permiten reconocer valores concretos que componen el espacio, el tal espíritu del lugar. Permitiendo al arquitecto reconocer aquellos aspectos presentes en tal o cual localización. Esta concepción del espacio se cimenta en la constatación de que cada lugar consta de una serie de cualidades innatas, lo que hace que dos zonas geográficas distantes tengan particularidades arquitectónicas diferentes (ej. las cubiertas a dos aguas de las casas alpinas poco tienen que ver con las cubiertas planas árabes), debido a la pertenencia a sitios diferentes con particularidades propias que condicionan de forma directa el saber constructivo tradicional, el cual busca generación tras generación la adaptación al medio. Para Schulz son también estos rasgos arquitectónicos un aporte a la gestación de un espíritu del lugar que torna a un espacio en particular. Dentro de esas cualidades innatas presentes en cada medio, se distinguen dos funciones psicológicas involucradas en la construcción de los lugares: "orientación" e "identidad" (Schulz, 1980). Así a cada lugar se le supondría una estructura espacial en la que el hombre no experimentase el desasosiego de verse perdido al encontrase identificado con el medio que ocupa. Elementos como: senda, nodo, o distrito; compondrían esa estructura y contribuirían a su vez a la construcción de la imagen de un determinado lugar. Esta noción de la imagen del espacio antrópico es analizada por el trabajo de Lynch The Image of the City (1960), así como por Cullen, artífice de una de las obras más importantes sobre este aspecto: Townscape (1961); sin embargo si alguna figura ha destacado por esbozar una auténtica teoría de los lugares, tomando como base las imágenes, esa es Bachelard, y en concreto su libro La poetique de L'espace (1957). Este linaje de autores vendrá a enarbolar un abordaje espacial que parte del interior del individuo, y de aquel espacio que le es reconocible, el espacio que el ser habita en el cual inscribe sus vivencias y cuya representación le otorga el sentido de estar, que se podría reconocer como el "adentro" (Bachelard, 1967); para dirigirse a otro espacio con una mayor complejidad y que constituyen el anverso de la moneda, es decir el "afuera" (Foucault, 1967) de los límites perceptivos del hombre. Las figuras que a continuación serán analizadas suponen una ruptura con el espacio máquina, que surgiría con los postulados espaciales del movimiento moderno, dado que apelan por la defensa del espacio humanizado, donde el ser habita y donde circunscribe su existencia en un lugar. Sin embargo el desarrollo de la disertación desvelara posturas que difieren de este tipo de aproximaciones, ante la sucesión de fenómenos espaciales que emergen en la segunda mitad del S. XX, y que originan nuevos posicionamientos respecto a las categorías anteriormente referidas como son el "adentro" y el "afuera".

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FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

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2.1.1. Heidegger y la Visión Fenomenológica

Se le debe a Heidegger, y en concreto a su conferencia: Construir, Habitar, Pensar (1951); el nacimiento simbólico de la noción contemporánea de lugar. Esta charla, surge a raíz de la puesta a punto del Plan Marshall, iniciado en 1948, que buscaba reconstruir Europa tras la devastación de los años de guerras. La preocupación del filósofo alemán respecto a este gran plan, refleja el escepticismo ante la posible aparición de los principios de la ciudad modernista en Europa, cuya concepción espacial a ojos de Heidegger era sinónimo de olvidar: "el significado de lo que realmente es habitar" (Prieto, 2011, p. 73).

Así el filósofo alemán en dicha conferencia buscaba salir al encuentro de algunas preguntas cuya importancia no debían pasar inadvertidas: “¿Cómo reconstruir nuestras ciudades? ¿Cómo pensar el espacio después de la universal destrucción y desde 'donde' hacerlo?” (Prieto, 2011, p. 73). Para ello, Heidegger decide abordar el tema inicialmente estableciendo una distinción entre espacio (Manifestación abstracta) y lugar (Manifestación Concreta). Según el filósofo alemán, el espacio se define como lo potencialmente abierto entre los límites del significado marcados entre los lugares. Además, para la existencia del espacio, se tienen que producir dos condiciones: 1. Que no se deduzcan de lo abstracto, sino que se construyan por cosas concretas como los lugares. 2. Se debe garantizar su permanencia en el tiempo. Aquí el hombre vuelve a jugar un papel primordial.

Su discurso prosigue centrándose en el término "lugar" (Heidegger, 1951), pues este supone el aquí donde el ser concreto se relaciona con las cosas concretas: Heidegger postula, en un giro copernicano, que si el espacio se considera un ente metafísico y absoluto a la manera de Newton, parecería lógico postular un orden en el que el espacio, primado ontológicamente, se colocaría "arriba", para deducirse de él, más tarde, sus manifestaciones concretas, es decir, los lugares. (Prieto, 2011, p. 79)

Para Heidegger la relación de los lugares y el habitar ("heimat") es un hecho. Término este, "heimat" (Heidegger, 1951), tan olvidado por la ciudad modernista, la cual establecía el centro de atención en el concepto de espacio, y concretamente en su vertiente positivista; y no en el lugar, y el habitar. De este modo Heidegger (1951) defiende el concepto de habitar como una


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actividad asociada al papel del hombre de "cuidador" (Heidegger, 1951) en relación al medio natural. La cual se opondría con el hombre "depredador" (Heidegger, 1951) vinculado a la faceta del hombre más técnica.

El puente es la imagen utilizada para representar el lugar construido. Sin el puente, se podría decir que el río no tenía orillas. Gracias al puente, el sitio abstracto se convierte en un lugar cualitativo. La verdadera casa que aspire a convertirse en un lugar tiene, que parecerse al puente y trascender su condición de "residencia" para devenir "habitación" (Heidegger, 1951), esto es, el espacio en el que se habita.

Se habla pues de aquel espacio enmarcado dentro de los límites perceptivos del hombre. Para los pensadores fenomenológicos, surgidos a partir del ideario de intelectuales como Husserl y entre los que se encuentra Heidegger, el cuerpo es el sistema de referencia, que se debe tener en cuenta. Ergo el espacio es definido en relación al "dasein" 1, ya que es este quien habita un mundo en el que el espacio se compone de tiempo (distancia a superar) y orden (propiedad dada de las cosas): Percibimos el espacio con todo nuestro “yo”, en tanto punto nulo o célula de espacialización, incluyendo nuestra conciencia, nuestro cuerpo, descubriendo el espacio inmaterial de la apariencia y de la visión interna, de los fenómenos y de las creaciones ideales. El espacio material no es sólo un espectáculo que afecta a nuestra sensibilidad, sino una realidad que se alcanza con la mano, que está a la mano (zuhandenheit), tal como indicaba Heidegger, en el acto mismo de percibir, de realizar un movimiento o un trabajo. Todos los momentos de la cultura humana se contextualizan en la organización y configuración de este espacio, y todo el sistema sensorial entra en juego para una mayor relación y una más profunda penetración en la realidad. Esta nueva espacialidad así adquirida está estrechamente ligada a la experiencia que la subjetividad misma adquiere en la operación con las relaciones formales del espacio circundante y, por lo tanto, es inseparable de la temporalidad de esta experiencia. (Álvarez, 2013, p. 8)

Según Prieto (2011) esta visión del espacio, y en particular del lugar y del habitar, origina la estela más importante sobre este asunto en el pensamiento de la primera mitad del S. XX, que se traduce en la aparición de un amplio espectro de intelectuales que renuevan el pensamiento del espacio y su relación con el hombre:

1 Heidegger reemplaza el centro que ocupaba

el yo de la tradición clásica, de Descartes a Kant y de éste a Husserl, por el "dasein" (1927), que toma como campo de acción el "entorno" o "mundo circundante" (Umwelt) (Heidegger, 1927), el suelo en el que el ser arraiga su existencia.

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El éxito que las categorías propuestas por Heidegger- lugar y habitar- (...) supuso una traslación del debate que tradicionalmente se había desarrollado en torno a los problemas de la ciudad, hacia otros campos más compatibles con la nueva filosofía, como los mundos propios de lo vernáculo a lo natural. (Prieto, 2011, p. 83)

Este argumento es compartido por Casey (1997) quien afirma que el modelo heideggeriano del ser en el espacio, marca el inicio de nuevas y renovadas visiones sobre el espacio y su relación con el hombre, en el campo de la filosofía y por consiguiente, en la geografía, sociología, arquitectura, y demás áreas relacionadas con el espacio: In France, Bachelard, Braudel, Foucault, Deleuze and Guattari, Derrida, Lefebvre, Irigaray,and Nancy; in Germany, Benjamin and Arendt and M. A. C. Otto; and in North America, Relph, Tuan, Entrikin, Soja, Sack, Berry, Snyder, Stegner, Eisenman, Tschumi, and Walter. Each of these figures has succeeded in fashioning a fresh face for place. (Casey, 1997, p. 286)

Y es que la visión positivista del espacio postulada por el movimiento moderno propicio una reconceptualización del espacio que conectaba tanto con aquellas voces nostálgicas de las ciudades clásicas así como escépticas de las nuevas: “público formado tanto por la generación del propio Heidegger como la de los jóvenes que ansiaban respuestas a los dogmas desarrollistas de una modernidad de la que comenzaban a desconfiar“ (Prieto, 2011, p. 83).


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2.1.2. Schulz y el Espíritu del Lugar Fenomenológico

Uno de estos "jóvenes" (Prieto, 2011, p. 83) que ansiaban respuestas a los dogmas desarrollistas era Schulz (1980), quien prosigue la línea de investigación fenomenológica entorno a los lugares para teorizar acerca del espíritu del lugar, lo que en la cultura helenística constituía el "daimon".

En 1980, aparece la obra más conocida de Schulz, Towards a Phenomenology of Architecture. Es aquí donde se encuentran uno de los conceptos más utilizados por la arquitectura en las últimas décadas. El "genius loci". Para el pensador aquí en cuestión, este término es sinónimo de reconocer el carácter y las cualidades del medio natural, ya que estas conforman el espíritu del lugar. De este modo el "genius" del entorno debería suponer una idea base para la arquitectura 2, pues el morar es una acción simultáneamente localizada en un espacio y expuesta a un cierto carácter del ambiente.

La influencia de Heidegger (1927) o Ponty (1962) en su pensamiento es innegable, de ahí que en la obra de Schulz (1980) sea presente la relación entre el "genius loci" y los "lugares", pues ambas suponen una serie de cualidades innatas en el espacio donde se inscribe el hombre. A este respecto, Schulz (1980) enuncia dos funciones psicológicas involucradas en la construcción de los lugares, que podrían distinguirse en "orientación" e "identidad".

En lo que respecta a la orientación, Schulz (1980) acude al trabajo de Lynch (1960), cuyo abordaje centrado en el planeamiento y la lectura de la ciudad, destaca por identificar al hombre como un organismo móvil que necesita estar orientado en su entorno. Para Lynch (1960) el entorno construido debe presentar una estructura espacial básica, para que el hombre no experimente el terror de verse perdido, sentimiento que según este autor, se presenta como la oposición al morar heideggeriano. Finalmente identifica que esta estructura

2

Las teorías de Schulz, (1980) todavía hayan su eco, en las actuales escuelas de arquitectura. Pues este teórico, y en concreto su "genius loci", supuso un concepto indispensable en la formación de corrientes arquitectónicas como el Regionalismo Crítico de Frampton. En la actualidad la posición de Schulz se reconoce como una fenomenología existencial como destaca Prieto: las últimas décadas se ha asistido a un renacer de la relación entre la arquitectura y la filosofía de la mano de la fenomenología en la versión de Heidegger, Merleau-Ponty y Bachelard, seguidos por Otto Friedrich Bollnow y Hermann Schmitz - la misma que pareció definitivamente arrumbada tras la muerte del posmodernismo-, cuya influencia creciente en el debate sobre lo energético se ha encauzado en dos corrientes paralelas: por un lado, la existencial, construida sobre todo por Christian Norberg-Schulz y asociada a la reivindicación de la condición vital y perceptiva del espacio arquitectónico (en la línea, por ejemplo, que hoy populariza Juhano Pallasmaa): por el otro, la propiamente estética, vinculada a la filosofía alemana más reciente -Gernot Böhme, Martin Seel, también Peter Sloterdijk- que pretende aunar la naturaleza con el artificio, la forma con la energía, a través de los 'ambientes' o las 'atmósferas' la forma con la energía, a través de los 'ambientes' o las 'atmósferas', dos términos presentes hoy en el vocabulario común de la arquitectura. (2014, p. 14)

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estaría conformada por elementos como "nodo", "senda" y "distrito", que contribuirían a la construcción de la "imagen del medio".

Schulz (1980) prosigue su análisis con la segunda función involucrada en la construcción de los lugares, la "identidad", que por su parte estaría definida en términos de desarrollo del esquema de cada individuo, porque esta determina el mundo que le es asequible a él. Factor que se confirma con el uso del lenguaje común: "Cuando una persona quiere decir quién es él, generalmente expresa: 'yo soy de Messkirch' o 'soy Alemán'. Esto quiere decir algo mucho más concreto qué decir «soy arquitecto» o quizás: 'soy optimista' " (Schulz, 1980, p. 21).

Si bien la identidad concierne al ser, la tal imagen del medio refiere a la relación del ser con la realidad material que le rodea. A este respecto numerosos estudios del espacio, surgidos a raíz de la aparición de los postulados de Heidegger, han ido enriqueciendo el debate acerca del espacio, la representación de este, y el ser.

Como se ha podido ver, el trabajo de Schulz supone la elaboración de una documentación del espacio y en concreto de sus "manifestaciones abstractas" (Heidegger, 1951) construida gracias al contributo de las categorías heideggerianas ("dasein", "habitar", "lugar"), así como a la influencia de autores como Lynch (1960) cuya visión del espacio entorno a la representatividad de este, "imagen del medio" (Lynch, 1960), hacen con que resulte pertinente documentar a través de Bachelard (1957), una concepción del espacio del "adentro" (Bachelard, 1957) de acuerdo a las imágenes.


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2.1.3. Bachelard y el Espacio Poético

De todas estas voces que recogieron el testigo de Heidegger, debe ser mencionada la figura del físico francés Bachelard (1957), quien además de científico, destacó por su importante contributo dentro de la filosofía contemporánea 3.

En 1957, Bachelard publica La Poética del Espacio. Es aquí donde se realiza una formulación de los lugares partiendo de un postura escéptica sobre la lectura sensible del espacio, lo cual le conduce a la reconstrucción del concepto de lugar a través de las imagen, y más concretamente las imágenes poéticas.

Según Bachelard (1957) en la imaginación poética se aborda la cuestión de la localización del ser, dado que esta es una consecuencia de la situación de las imágenes poéticas en la psyche humana 4. Este proceso de imaginación poética, es descrito por Bachelard como un fenómeno psíquico floreciente.

Se habla pues de un sentido del lugar que no se basa en lo duradero, sino en lo destellante, la formulación de un fenómeno en el que las imágenes se aparecen como "shooting star in the dark abysm of night" (Casey, 1997, p. 288). Ergo, para Bachelard (1957), si los lugares forman parte de las imágenes que destellan en la mente 5, estos también deben destellar junto a las imágenes. Centelleando sobre la superficie de la mente, las imágenes actúan resituando sus contenidos, proponiendo a estos: "ejes alrededor del cual giran las interpretaciones recíprocas del sueño por el pensamiento y del pensamiento por el sueño" (Bachelard, 1957, p. 36). Es decir, un hogar para la continua corrección de las imágenes (Casey, 1997). A esta dimensión imaginaria

3

Situándose dentro de la filosofía del "no". Filosofía donde los acontecimientos del presente, marcan diferencia con la ciencia del pasado y es que en Bachelard se reconoce una cierta irracionalidad acerca de los conocimientos que provienen de la experiencia sensible, postura en línea con la crítica, al empirismo, inductivismo o positivismo. Esta "irracionalidad" supone una de las bases de su lectura del espacio y los lugares.

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Ser él: "lugar de las imágenes" (Bachelard, 1957, p.192); implica ser receptivo y absorber imágenes no siendo estas acciones precisas ni estratificaciones jerárquicas.

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Contrario al pensamiento Aristotélico, Bachelard (1957) afirma que es el alma de la mente quien organiza las imágenes, de ahí que exista también un sentido valido de lugar para cosas no-físicas. Las imágenes pueden ser generadas entorno a entidades no-ópticas (aromas, melodías, texturas...etc.). Por consiguiente los lugares pueden no necesariamente estar relacionados con superficies: "The extension of soul has its own properties and parameters, among them, a special kind of insideness and its own modalities of surface and depth" (Casey, 1997, p. 288). Bachelard(1957) defiende que el alma de la mente es ordenadora de imágenes poéticas, estas ofrecen localizaciones para su propio contenido, dependiendo de si estos contenidos son cognitivos, emotivos, lingüísticos, o fruto de la imaginación. Lo que a Bachelard (1957) le interesa es la localización del "ser íntimo" (Bachelard, 1957), a diferencia de Heidegger (1927) que se interesaba por la localización del ser.

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de los lugares, Bachelard (1957) la denomina "espacio feliz", contraponiéndolo al "espacio indiferente" de claro carácter cuantitativo; el cual representa el espacio que los humanos aman, y que promueve la verdadera "topofilia": Nos confiaremos, pues, al poder de atracción de todas las regiones de intimidad. Ninguna intimidad auténtica rechaza. Todos los espacios de intimidad se designan por una atracción. Repitamos una vez más que su estar es bienestar. En dichas condiciones, el topoanálisis 6 tiene la marca de una topofilia. Y debemos estudiar los albergues y las habitaciones en el sentido de esta evaluación. (Bachelard, 1957, p. 34)

La topología del ser íntimo no presenta límites al número de temas o subtemas que son sujetos a este análisis. Sin embargo, resulta innegable el acierto de ciertos motivos como es el caso de la casa, una figura muy recurrente por Bachelard (1957) en toda su obra.

La casa, y más cuando constituye hogar, contiene la topología del ser íntimo. Si Heidegger (1927) consideraba el mundo como la casa en la que los mortales habitan, Bachelard (1957) diría lo mismo, pero de la imagen de casa, la cual se constituye gracias al propio mundo poético de la psyche humana. Y es que esta es "nuestro primer universo" (Bachelard, 1957, p. 28), el espacio interior que un ser humano conoce primero y nunca olvida. Un espacio nogeométrico, con un cierto grado de intimidad e intensidad de acuerdo a la experiencia del hombre allí. Cuando este vive de forma intima, la mera diferencia entre universo y mundo (propia cosmología) se vuelve indolente.

Bajo la lente del "topoanálisis", la casa es un mundo. Es un mundo localizado, un mundo de lugares. Que se podrían imaginar cómo cuartos, es pues el "topoanálisis" un estudio de la casa, cuarto por cuarto, es decir lugar por lugar. Una lectura de las ensoñaciones, imaginaciones, recuerdos de los cuartos. Si la lectura topoanalítica de la casa se hace por medio de la poesía, el lector es capaz de captar la casa onírica, la casa del sueño de la memoria. Y es que a pesar de estar ante una casa basada en hábitos corpóreos, el poema

6

Partiendo de estas asunciones Bachelard (1957) dirige su atención hacia una nueva región de estudio, el "topoanálisis". Cuyo abordaje pretende aunar a la psicología descriptiva, la psicología profunda, el psicoanálisis, y la fenomenología en un único abordaje, que podría ser clasificado como un estudio sistémico de las psicologías locales de nuestras vidas íntimas. Perfilándose más como actitud que como método, el "topoanálisis" se centra pues en la localización de propiedades acerca de ciertas imágenes. Una de las características destacables del topoanálisis, es la desautorización del tempocentrismo, pues Bachelard era un convencido de que la vida no es una mera función de flujos temporales. El espacio, contrariamente al tiempo, es la forma del sentido interno. Ya que para alcanzar el conocimiento sobre la "vida íntima", constituir biografías o autobiografías en términos narrativos, no es suficiente. Es el "topoanálisis", de los lugares en los que uno habita o experimenta, basado en la localización en el espacio de nuestro ser más íntimo, el que otorga un verdadero conocimiento de nuestra "vida intimida", y no determinadas fechas. La posición de Bachelard (1957) respecto al tiempo es clara, para este el tiempo es absorbido por la espacialidad física (en contraste con Bergson y su noción de "duree" (1931): "En sus mil alvéolos, el espacio conserva tiempo comprimido. El espacio sirve para eso" (Bachelard, 1957, p.31).


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amplia estos hábitos trazando las capas de cuartos. Un cuarto imaginado o recordado dentro del cuerpo-casa, se convierte en una celda del cuerpo con sus muros manteniéndolo cerrado. Por tanto el volver a un cuarto habitado, es volver a una parte orgánica de la casa 7.

De esta forma se deduce que la imagen de la casa consta de cierto poder integrador que aglutina los valores asociados al espacio habitado, los cuales trascienden cualquier materia que la geometría euclidiana pretenda capturar (Casey, 1997). Como muestra, se señalan dos aspectos relevantes acerca del "topoanálisis" de la casa como son: 1. Por una parte el "topoanálisis" de la casa demuestra que los lugares psíquicos no son simplemente difusos, o carentes de forma. Pues poseen una precisión específica, la casa imaginada, pudiendo no ser substancialmente física, presenta una clara estructura. Por lo tanto el espacio imaginado, lejos de aparecerse como arbitrario, es consistente, y especifico. 2. Por otra parte, la casa muestra al ser de dentro, y más concretamente cuando este habitar se presenta como una memoria de satisfacción. De acuerdo a este segundo aspecto Bachelard (1957) distingue cuatro características, que buscan ofrecer una mayor especificidad en cuanto al estudio del habitar humano.

La primera refiere a la relación entre la casa 8 y el mundo, entre el adentro y el afuera. Esta característica defiende que el interior se encuentra en constante comunicación con el exterior, ejemplo de ello son las ventanas y las puertas de la casa, que hacen entrar el éter del exterior, permitiendo que pasen a formar parte del interior. Por tanto se puede decir que se produce una relación osmótica entre el espacio íntimo (adentro) y el espacio indeterminado (afuera).

El habitar pues, es el sentirse a uno mismo en el centro de las cosas, sin obligatoriamente constituir un centro literal. La concentración al igual que el habitar dentro, es un aspecto osmótico. Que afecta tanto el flujo del ser, ente morador y orientador de decisiones, como al flujo de las cosas no-humanas que se encuentran concentradas en las esferas intimas de un ser. La concentración se convierte pues en un mayor significado de estabilización. Es la casa

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Bachelard (1957) además considera que cada cuarto tiene su propio carácter en estado de enlace, así como el techo de un cuarto dado es el suelo de su superior. Aquí se retoma la idea de "ejes donde se organizan las imágenes" (Bachelard, 1957, p.36), pues para el filósofo francés, la repartición de pisos a lo alto del eje vertical (desde el sótano hasta el ático), en la mayoría de casas occidentales; suponen los polos de los valores oníricos. Relacionando el ático con la zona racional, mientras que el sótano es la parte del inconsciente.

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La falta de límites en la casa contribuye a esta relación de intercambio. Y es que Bachelard (1957) distingue entre límite y frontera, siendo esta última más apropiada en cuento se habla del espacio vivido. Se habla pues de una forma y de una fuerza. Esto se experimenta en los umbrales de las puertas de entrada, los cuales marcan una transición, una diferenciación clara entre el estar dentro o fuera, otorgando connotaciones completamente distintas a ambos lados de la puerta. Si bien se habla de forma, también se habla de fuerza, la cual implica intensidad, algo que el filósofo francés conoce como concentración: "Con frecuencia, por la concentración misma en el espacio íntimo más reducido, la dialéctica de lo de dentro y de lo de fuera toma toda su fuerza" (Bachelard, 1957, p.198).

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que habito, un espacio de vida concentrado entendido como un lugar de descanso auténtico, y como tal carece de movimiento al igual que las memorias del habitar.

Las otras tres características del habitar, se producen dentro de lo que el francés presenta como "Inmensidad íntima" 9 (Bachelard, 1957). Siendo esta un concepto que escapa a los límites, ya que sentirse en el núcleo de la casa supone sentirse a uno mismo en un mundo más grande en miniatura: Hemos querido hacer estas observaciones generales porque, desde el punto de vista de las expresiones geométricas, la dialéctica de lo de fuera y de lo de dentro se apoya sobre un geometrismo reforzado donde los límites son barreras. Es preciso que estemos libres respecto a toda intuición definitiva — y el geometrismo registra intuiciones definitivas. (Bachelard, 1957, p. 188)

En este minilugar (núcleo) Bachelard (1957) encuentra un mundo floreciente que excede ambos núcleo y casa entendidas estas como entidades literales. No solo la casa, incluso la parte más pequeña de ella es capaz de contener un mundo del ser mundo y no solo un ser en el mundo, "dasein" (Heidegger, 1927), claro que la "consciencia de mundo" (Bachelard, 1957, p. 55), exige algo más que el participar en una analogía entre el microcosmos del cuarto que está dentro y el macrocosmos del universo que excede el cuarto y por consiguiente esta fuera.

El entender el afuera desde la "inmensidad intima" (Bachelard, 1957, p.171) para Bachelard, supone también entender el espacio, es aquí donde este articula los lugares con el espacio. Pues entrar desde la inmensidad intimida al espacio, supone entrar en el espacio desde el lugar mismo, así el lugar ya no supone una porción delimitada del espacio, como se veía en la visión heideggeriana. Este giro radical es posible gracias a una espacialidad que es suficientemente porosa como para encontrar la expresión poética. Este abordaje centrado en la inmensidad íntima, permite a Bachelard (1957) hablar de la supresión de las grandes y comunes diferencias entre lugar y espacio, de acuerdo a Casey (1997): "intimate space loses its clarity, while exterior space loses its void" (p. 295).

Pues ambos constituyen una inmensidad compartida, que a su vez es íntima e inmensa. No es un mero juego de palabras entre la inmensidad-espacio y la intimidad-lugar, sino que es la manera como cada individuo, aprehende el espacio desde sus propias vivencias, lo que lo convierte en un ser con un mundo íntimo.

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La "inmensidad intima" apela al sentir la infinidad en intimidad, sentir el universo en un grano de arena propio, en una playa propia. Sentirse uno con el universo - no porque estoy alcanzado dentro de su afuera, o puedo meramente proyectar a mí mismo allí - sino porque uno siente su completo alcance desde dentro de mi lugar particular de la casa. Los límites se disipan y la concentración se produce como cuando uno mismo conecta lo pequeño y lo gigante en único golpe. (Mena, 2012, p. 119)


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En resumen en La Poética del Espacio (1957), Bachelard elabora un análisis del espacio y en particular del lugar, donde adquiere protagonismo ese núcleo en el cual florecen las imágenes poéticas, un abordaje que según Casey (1997) no ofrece una mayor determinación de lo que lo hacia el "dasein" (1927) de Heidegger. Yet this latter feature remains a largely empty and formal function of Dasein's being-inthe-world. Even Heidegger's later emphasis on dwelling in "Building Dwelling Thinking" lacks concreteness and specificity. Although we are told that dwelling is "the basic character of Being in keeping with which mortal exist. (Casey, 1997, p. 292)

Y es que la cosmovisión de Bachelard (1957), al igual que la heideggeriana, contemplan la existencia del individuo como el ser en un mundo habitable por naturaleza. Un mundo en el que el hombre se concibe como el centro desde el cual todo adquiere sentido, y cuya mente poética es capaz de tornar cualquier espacio en lugar.

Es de aquí en adelante que esta disertación se dirigirá hacia los espacios propios de la "Terra infirma 10" (Casey, 1997, p. 297) de la mente, donde la ambigüedad también se contempla y donde es preciso abordar el espacio desde diversas perspectivas tales como: el poder, lo social, lo sexual, lo político, e incluso lo histórico (Casey, 1997).

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"terra infirma" que se opondría a la "terra firma" (Casey, 1997).

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2.2. La Negación del Espacio Tras la Segunda Guerra Mundial, parte del pensamiento occidental mudó, ciertas figuras comenzaron a ver en el espacio características propias de inhabitabilidad (Buchanan, 2007). Un hecho que trajo consigo la siguiente pregunta: ¿Pueden los individuos afectar al espacio? Desplazando así a la cuestión hasta entonces reinante: ¿Puede el espacio afectar a los individuos?

De formas diferentes, Heidegger (1951) y Lefevbre (1991) se situaron en la cima de este "desplazamiento sísmico" (Buchanan, 2007, p. 3), ante la constatación, por parte de ambos, de que se estaban produciendo fenómenos de vaciamiento en el espacio, trayendo consigo imposibilidades en el habitar. Sin embargo, ninguno de los dos estaban preparados para considerar la posibilidad de que estos espacios pudieran ser constitutivamente inhabitables (Buchanan, 2007).

La generación de pensadores que les sucedió, no presentaron tantas dudas. Muestra de ello es la aparición del trabajo de Foucault (1975): Serveiller et Punir; en el que gracias al análisis de la prisión panóptica de Bethman (1791), constató la existencia de espacios con condiciones que imposibilitaban el "habitar" (Heidegger, 1927). Siendo estos un éter donde se ejercía el poder 11. Con ello, Foucault (1975) demostró la existencia de un espacio ajeno a aquellos que surgían de lo doméstico; este suponía un "afuera" (Foucault, 1967), en el cual el hombre ya no lograba inscribir sus vivencias y otorgar cualidades.

En este contexto surge la ciudad pos-moderna, que presentaba una serie de características radicalmente diferentes a lo conocido hasta entonces. Así en la década de 1990 la globalización cada vez más consolidada deja atrás la modernidad "boudeleriana" (Auge, 1993, p.45), para dar la bienvenida a una "sobremodernidad" (Auge, 1993) que se traduce en el crecimiento a nivel planetario de grandes metrópolis, en las cuales las transacciones se realizan de forma dinámica y flexible, ya sean mercancías, información, o personas; lo cual acentuaba la aparición de nuevas identidades globales que uniformizan las identidades y tradiciones inscritas en el espacio clásico occidental. 11

Foucault (1975) en esta obra describe estas sociedades disciplinarias, que habían aparecido en el S. XVIII y S. XIX. En 1990 Deleuze constata en su Post-scriptum sobre las sociedades de control, el paso de las sociedades disciplinarias a las sociedades de control.


LA NEGACIÓN DEL ESPACIO

Por su parte, la población mundial sobrepasa los cinco mil millones de personas, de las cuales casi la mitad vive en grandes ciudades. De este modo estas se perfilan como escenarios con un alto grado de heterogeneidad, pues el "chinatown" tiene que convivir con los bazares indios, y con un creciente turismo que cada vez trae gentes más lejanas. Ante este nuevo contexto y teniendo en consideración el abordaje espacial de figuras como Schulz (1980), resulta inevitable plantearse las siguientes preguntas: ¿Cuál es el "genius loci" de un ciudad sobremoderna?

¿Sera posible que exista un único y verdadero "genius loci" en las mega-ciudades?

Estas preguntas obligan a una reconsideración de ciertas tesis aquí mencionadas. Así, en la década de 1990, aparece una obra que se hacía eco de algunas de las consecuencias en términos espaciales de este nuevo escenario global. Y es que la multiplicación de espacios indeterminados, anodinos e incluso "genéricos" (Koolhaas, 1995), así como la proliferación de aquellas "zonas estériles" (Virilio, 1995) que surgen como consecuencia del cada vez mayor crecimiento de las grandes redes multinacionales, parece motivar a Auge (1993) a publicar un libro que supuso un gran impacto dentro del campo de las humanidades.

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2.2.1. Auge y la negación del adentro

En 1993, Auge pública Los No-Lugares: espacios de anonimato. Obra en la cual el antropólogo francés refleja su preocupación por una nueva época, la "sobremodernidad". En ella se contextualiza un ensayo en el que Auge busca pormenorizar, desde una perspectiva antropológica aquella tipología de lugares, reconocida por su mentor de Certeau en la década de 1970, y que según él mismo componen "cada vez más" los paisajes urbanos. Los nolugares.

Cerca de treinta años más tarde de la aparición de La invención de lo cotidiano (Certeau, 1979), el espacio urbano se presenta ante los ojos del autor como: "desbordado por las mallas que tienden a crear las ciudades" (Prieto, 2011), debido en gran medida a la aceleración de las comunicaciones y los medios de transporte. Tres son las figuras con las que el francés caracteriza la "sobremodernidad": "la superabundancia de acontecimientos, la superabundancia espacial y la individualización de las referencias" (Auge, 1993, p. 25).

Además, el antropólogo francés sostiene que esta "sobremodernidad" es productora de nolugares, pues designa "un mundo donde se multiplican los puntos de tránsito y las ocupaciones provisionales" (Auge, 1993, p. 45). Es así como el ya mencionado "afuera" (Foucault, 1967), ocupa el centro del análisis de la obra de Auge: "El mundo de la sobremodernidad no tiene las medidas exactas de aquel en el cual creemos vivir, pues vivimos en un mundo que no hemos aprendido a mirar todavía. Tenemos que aprender de nuevo a pensar el espacio" (Auge, 1993, p. 22).

Es en este contexto que cobra protagonismo el "no-lugar" como un concepto que encierra una nueva subjetividad, y se presenta como aquello que no se sabe nombrar. Entre estos "nolugares" se encontraría aquella tipología cuya función es la de conexión dentro de la ciudad, que no dejan de ser "instalaciones de tránsito acelerado" (vías aéreas, ferrovías, las estaciones aeroespaciales) así como, las grandes cadenas hoteleras, los parques de recreo o los supermercados. Espacios en los que los sujetos urbanos se encuentran "ausentes y en pos de algo propio" (Certeau, 1979, p. 116).

Con este término, Auge (1993) constata la presencia de un escenario espacial en el que categorías como "memoria", "identidad" o "tradición" no encuentran su sitio (Auge, 1993) ya que estos "no-lugares" son concebidos única y exclusivamente para proporcionar la "transición eficaz". Así la relevancia de estos espacios bajo cualquier perspectiva que no sea la funcional, es nula dado que su única función es la de facilitar la comunicación entre nodos con verdadera relevancia. Por ello Auge (1993) apelando a Mauss y a toda una tradición


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etnóloga, los supone como "lo opuesto" 12al concepto sociológico del lugar: "asociado, con el de cultura localizada en el tiempo y en el espacio" (Auge, 1993, p. 41).

Continuando con la búsqueda de "la precisión terminológica" de los "recónditos espacios de la modernidad superada" (Prieto, 2011, p. 113). Auge (1993) declara otra condición de los "nolugares": la doble dependencia existencial de estos, por una parte respecto a los flujos de las metrópolis que conecta, y que otorgan sentido a estos no-emplazamientos; y por otra, respecto a los lugares, que son los espacios con verdadero sentido, y capaces de proporcionar a los individuos una identidad: "Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, definirá un no-lugar" (Auge, 1993, p. 45).

Se ve pues como el "no-lugar" de Auge (1993) centra su atención en los lugares, anodinos, abandonados, anónimos o deshumanizados. Lugares que son caracterizados por la masificación contemporánea, lo que provoca que el individuo pierda la fijación en el territorio debido a la transitoriedad. Se está ante emplazamientos que se definen por negación del término lugar en su dimensión clásica, y no por afirmación, así diríase que no es un espacio que se presenta sobre el resto, sino que es un resto en sí mismo, o como enunciaría Koolhaas (2006), años más tarde en su texto fundacional The Generic City (2006), es "todo lo que queda de lo que solía ser ciudad" (Koolhaas, 2006, p. 13).

En esta nueva tipología espacial la validez de los postulados acerca de la representación a los que apelaba Lynch (1960) en su texto La Imagen de la Ciudad, son cuestionados, ya no es una cuestión de "design" urbano sino que se trata de algo que escapa al alcance de la significación. Un extraño, o mejor dicho un lugar de encuentro de extraños. Aquí el ser no habita, como Heidegger (1951) defendía décadas atrás, sino que deambula "en pos de algo propio" (Certeau, 1979, p. 116).

Si bien el análisis de Auge (1993) es heredero de los postulados de Certeau (1979), estos son ampliados debido a un nuevo contexto en el que las nuevas vías de comunicación en red y las nuevas tecnologías adquieren protagonismo.

En esta ampliación Auge (1993) asfixia el potencial creativo de Certeau (1979) (Prieto, 2011). Al centrarse casi por completo en la polaridad existente entre lugar y "no-lugar" acaba por otorgar a ambos términos definiciones antropológicas: "como los lugares antropológicos crean lo social orgánico, los no lugares crean la contractualidad solitaria" (Auge, 1993, p. 52); un 12

Pero la oposición no se plantea únicamente en términos sociológicos, pues el "no-lugar" también desafía al concepto de "espacio antropológico" (Ponty, 1945) postulado por Ponty y que se asocia con el lugar de las experiencias en relación con el mundo, "un espacio de existencia opuesto al no-lugar” (Auge, 1993, p. 86).

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estadio no contemplado por su mentor, quien centraba su estudio en el las relaciones entre espacio y lugar, entendiendo ambos conceptos como correspondientes a diferentes niveles, lo que en filosofía correspondería al acto y a la potencia respectivamente (Prieto, 2011).

Esta diferencia puede resultar reveladora para entender de qué forma Auge (1993) pudo haber heredado un aspecto que Massey (2005) criticaría recientemente de Certeau (1979): la subordinación del espacio ante el tiempo. Pero antes de profundizar sobre esta cuestión, que será pormenorizada posteriormente, ahondando en las implicaciones de ambas posturas, es necesario revisar la obra de la cual Auge (1993) resucita su término "no-lugar": La Invención de lo cotidiano.


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2.2.2. Certeau y la representación del espacio

En 1979 se pública la Invención de lo cotidiano, fruto de la investigación que la DGRST demanda (Delegation Generale a la Reserche Scientifique et Technique) al sociólogo Certeau. En él se realiza un análisis minucioso de los problemas de la cultura y la sociedad francesa, entre los años 1974 y 1978. En este trabajo se plasma una visión del espacio que difiere de anteriores abordajes, que centraban sus esfuerzos en el "espacio del adentro" (Foucault, 1967); pues de Certeau al igual que posteriormente Auge (1993), centra su atención en aquellas prácticas con las que los ciudadanos gestionan sus opciones cotidianas en el "espacio del afuera" (Foucault, 1967).

Así el trabajo de Certeau (1979) parte de la interrogante sobre la operatividad cotidiana de los sujetos ante un contexto en el que se encuentran condenados a la pasividad y la disciplina. Es así que "las maneras de hacer" o "microresistencias" cotidianas de la sociedad, adquieren un protagonismo especial en la investigación. Con ello el sociólogo francés cuestiona la visión disciplinaria de Foucault (1975), ya que se reconoce que el espacio social o habitado es fruto no solo del influjo del poder sino que también de la resistencia de los ciudadanos ante dicho poder. En cada una de estas prácticas cotidianas actúa una fuerza de dominio 13, y otra que se resiste. Todo esto en un escenario urbano en el que: los procedimientos técnicos, <<instrumentalidades menores>> capaces, mediante la sola organización de

detalles>>, de transformar una multiplicidad humana en sociedad

<<

disciplinaria>> y de manejar, diferenciar, clasificar, jerarquizar todas las desviaciones

<<

(...) sacan su eficacia de una relación entre los procedimientos y el espacio que redistribuyen para hacerlo su <<operador. (Certeau, 1979, p. 108)

De ahí que no sea casual que Certeau (1979) comience esta obra con una reflexión que surge en la cima de un rascacielos en Manhattan, siendo esta ubicación desde donde ejerce de gran ojo para advertir que se deben entender a los caminantes como escritores del espacio urbano. La ciudad con la que Certeau (1979) inicia su abordaje espacial no es Paris, sino Nueva York, "la ciudad que nunca ha experimentado el arte de envejecer" (Certeau, 1979) y que conjuga todos sus pasados en una continua reinvención del presente, o dicho de otra forma; una ciudad en donde reina la invención, hora tras hora. Para Certeau (1979), el error de ciudades como Nueva York, es suponer que el sistema urbano está por encima de las tradiciones e historia de la ciudad, es así que los transeúntes neoyorkinos escriben en las calles un texto que es ilegible:

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Se utiliza aquí la palabra dominio y no la de poder, siguiendo en esto el planteamiento del último Foucault respecto a las relaciones de poder. El propio Foucault (1975), acaba por reconocer que el poder estaba en todas partes y que no era necesariamente malo. Planteó entonces que sí lo era, cuando se transformaba en relación de poder cuyo sentido fuese absoluto, porque establecía una jerarquía cerrada.


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Las redes de estas escrituras que avanzan y se cruzan componen una historia múltiple, sin autor ni espectador, formada por fragmentos de trayectorias y alteraciones de espacios: en relación con las representaciones, esta historia sigue siendo diferente, cada día, sin fin. (Certeau, 1979, p. 105)

La ciudad para Certeau, es el resultado de "prácticas ciudadanas" y no de "organizaciones funcionalistas" (Certeau, 1979). De ahí que el análisis otorgue especial importancia a como los usuarios se apropian del espacio, organizado por los arquitectos y urbanistas, y alteran su funcionamiento. Así la vida cotidiana toma textos escritos y construye relatos, lee mapas e imagina recorridos, encuentra lugares y practica espacios. Relatos cotidianos que el sociólogo francés acuña como "metaphorai" 14 (Certeau, 1979, p. 113). Todo relato es una práctica de espacio, aventuras narradas que producen geografías de acciones (Certeau, 1979). Por su parte los lugares no constituyen un suplemento de las historias peatonales, sino que organizan los andares de "historias que se escriben a ras de suelo" (Certeau, 1979, p. 109): Si es cierto que un orden espacial organiza un conjunto de posibilidades y de prohibiciones, el caminante actualiza algunas de ellas (...) pero también las desplaza e inventa otras pues los atajos, desviaciones o improvisaciones del andar, privilegian, cambian o abandonan elementos espaciales. (Certeau, 1979, p. 110)

Es a través de estos desplazamientos, que la acción del caminante se hace de las organizaciones espaciales, y las torna operativas. A pesar de que estas sean panópticas y alienantes, en ellas uno no recibe su identidad, sino que: "insinúa la multitud de sus referencias o citas (modelos sociales, usos culturales, coeficientes peatonales). Ahí ella misma es el efecto de encuentros y ocasiones sucesivos que no cesan de alterarla y de hacerla el blasón del otro" (Certeau, 1979, p. 113). Esta visión transforma a la sociedad en texto y lectura, siendo la producción un acto de escritura y el consumo un acto de lectura. La palabra enunciada es la práctica de la lengua, así como el paseo por la ciudad es la práctica del sistema urbano, es decir el acto de enunciación de la ciudad. Esto confiere a los lugares la calidad de palabras articuladas, siendo estas prácticas de espacio.

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En el Atenas de hoy día, los trasportes colectivos se llaman metaphorai. Para el ir al trabajo o regresar a casa, se toma una “metáfora”, un autobús o un tren. Los relatos podrían llevar también es bello nombre: cada día atraviesan y organizan lugares; los seleccionan y los reúnen al mismo tiempo; hacen con ellos frases e itinerarios. Son recorridos de espacios. (Certeau, 1979 , p. 113)


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Considerando que las prácticas del espacio son un campo donde domina la enunciación, Certeau (1979) identifica el andar como el desarrollo discursivo que se organiza en base a la relación entre el lugar de origen, desde el que se sale, y el "no lugar" que se produce al andar. Para Certeau (1979) el andar es no tener un lugar: Se trata del proceso indefinido de estar ausente y en pos de algo propio, El vagabundo que multiplica y reúne la ciudad hace de ella una inmensa experiencia social de la privación de lugar; una experiencia, pulverizada en desviaciones innumerables e ínfimas. (Certeau, 1979, p. 116)

Es aquí que el símil entre el andar y el viajar adquiere efectividad, teniendo en cuenta que ya no está presente en la sociedad el concepto de salida, de ir y venir; en el viajar, así como en el andar, se han desplazado lo que en otros tiempos eran leyendas que abrían el "espacio a algo otro" (Certeau, 1979, p. 119). Esto hace con que estar en el espacio de la ciudad americana suponga para Certeau (1979) un sinónimo de tenue libertad en la que uno puede probar nuevas cosas pero con un coste concreto: "in space one has the liberty to experiment, to try new things, but the price is one cannot keep what one gains" (Buchanan, 2007, p. 3). A pesar de que tanto en el tejido urbano como en el paisaje rural, toda espacialidad organiza la determinación de fronteras; en el espacio en el que uno no puede quedarse con aquello que gana, estas fronteras cada vez más separan espacios que no conducen hacia un "allá": “desde este punto usted debe de pasar allá (…) Entre muchas otras cosas, estas nociones solo esbozan con cuanta sutil complejidad los relatos, cotidianos o literarios son nuestros trasportes colectivos, nuestras metáforas" (Certeau, 1979, p. 127). Es aquí donde cobran protagonismo los individuos quienes con los paseos ejercen la práctica del espacio, convirtiéndose así en "autoridades locales" (Certeau, 1979): Emblematic of this new "space" (mentioned by Certeau) was the sidewalk, a space which brought together the passionate intensity of Benjamin's arcades and the chancy promiscuity of Simmel's strangers, and possessed in de Certeau's eye, a poetry all of its own. (Buchanan, 2007, p. 3)

Cuando ese paseo practicado se verbaliza a través de un relato cotidiano, el individuo hace uso de sus memorias (receptáculo físico donde encontramos a los lugares); es entonces cuando se abren huecos del significado. Por ello los lugares descritos por Certeau (1979) se asemejan a los "lugares de la memoria" que Nora (1984) identificaba con aquellos espacios en los que se puede captar esencialmente la diferencia del ser, la imagen de lo que ese ser ya no es. Es así que los lugares vividos son:

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Presencias de ausencias. Lo que se muestra señala lo que ya no está (...) Lo memorable es lo que puede soñarse 15 acerca del lugar. Una vez este lugar palimpsesto, la subjetividad articula sobre la ausencia que la estructura como existencia y la hace "estar allí", Dasein. Pero, se ha visto, ese estar allí solo se ejerce en prácticas del espacio, es decir en maneras de pasar al otro. (Certeau, 1979, p. 121)

Dicho de otra forma, se entienden a los lugares como: "el orden según el cual los elementos se distribuyen en relaciones de coexistencia" (Certeau, 1979, p. 95); en ellos como se menciona líneas atrás, impera la ley de lo "propio", cada uno sitúa en su propio sitio. Mientras que, el espacio estaría vinculado a los vectores de dirección, las cantidades de velocidad, y lo que todavía resulta más fundamental: en el espacio se consideraría la participación de la variable tiempo. El espacio, según Certeau (1979), es por tanto un cruce de movilidades, con una inestabilidad inherente, a diferencia de los lugares: En suma, el espacio es un lugar practicado. De esta forma, la calle geométricamente definida por el urbanismo se transforma en espacio por intervención de los caminantes. Igualmente, la lectura es el espacio producido por la práctica del lugar que constituye un sistema de signos: un escrito. (Certeau, 1979, p. 129)

Siendo los relatos de la calle, a través de los cuales se trabaja la articulación entre espacios y lugares, o entre lugares y espacios. No se habla de una polaridad en la que ambos elementos se oponen, sino que la relación entre ambos términos es diferente: Entre el espacio y el lugar no puede establecerse, por tanto, una verdadera oposición, pues ambos conceptos responden a niveles distintos. Según Certeau, para pensar la relación entre el espacio y el lugar sería mejor recurrir a otras comparaciones más precisas: en el campo de la filosofía, por ejemplo, el lugar correspondería a la potencia y el espacio al del acto; en el de la lógica, el lugar sería como el lenguaje y el espacio como el acto del habla. (Prieto, 2011, p. 111)

La visión de Certeau (1979) no presenta una polarización de los términos espacio y lugar, sin embargo, la obra se ve influenciada por una distinción fundamental, la que separa: estrategias y tácticas; siendo ambos términos un esquema "más adecuado" (Certeau, 1979, p. 43) para referirse a las trayectorias de los transeúntes. Certeau (1979), busca rechazar el uso del término trayectoria, para el estudio de los comportamientos de los "consumidores" (Certeau, 1979) en la ciudad, dado que dicho concepto resulta "insuficiente": "En realidad, esta

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La similitud entre el "discurso" y el sueño se debe al uso de los mismos "procedimientos estilísticos" (...) Si hay un paralelismo, no es solo porque la enunciación domina aquellas tres regiones, sino porque su desenvolvimiento discursivo (verbalizado, soñado, andado) se organiza a partir de la relación entre el lugar de donde se sale (origen) y el lugar que produce (una manera de "pasar"). (Certeau, 1979, p. 121)


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"representación" resulta insuficiente, ya que precisamente la trayectoria dibuja, y el tiempo o el movimiento se encuentra así reducido a una línea susceptible de ser totalizada por el ojo, legible en un instante" (Certeau, 1979, p. 42). El término trayectoria es más propio de estadísticas que reducen a los individuos a "cálculos o clasificaciones basadas en categorías y según taxonomías administrativas" (Certeau, 1979, p. 41); pues se habla de un término que considera las sucesiones espacio-temporales de los individuos "reversibles" (Certeau, 1979, p. 42). Es así que se elabora un nuevo esquema, que el francés divide en estrategias y tácticas:

Estrategias: Se refiere al "cálculo de las relaciones de fuerza" en un "lugar susceptible de ser circunscrito como algo propio" (lugar de poder). Este cálculo se hace posible pues: "A partir del momento en que un sujeto de voluntad y de poder es susceptible de aislarse de un "ambiente" (Certeau, 1979, p. xlix).

Tácticas: Son entendidas como aquellas acciones que determinan la ausencia de un lugar propio. Además estas actúan con "el terreno que impone y organiza la ley de la fuerza extraña" (Certeau, 1979, p. xix), pues aprovecha las "ocasiones", sin guardar lo que se gana, es decir se está ante casi una movilidad "azarosa".

La presencia o ausencia de ambos términos se explica en función del poder, pues: "la táctica se encuentra determinada por la ausencia de poder, como la estrategia se encuentra organizada por el principio de un poder" (Certeau, 1979, p. 44). Así se pueden entender las estrategias como acciones en relación con un lugar construido, estático, donde está presente una estructura dada (poder). Mientras que las tácticas se encuentran relacionadas con las prácticas diarias dinámicas en relación a esa estructura dada (poder).

Sin embargo esta distinción entre estrategias y tácticas, cimenta toda la obra que acaba por enmarcarse en la dicotomía: estrategias versus tácticas, poder versus resistencia, espacio versus tiempo: Michel de Certeau is widely cited in the literature on spatiality particularly urban spatiality. And yet, I would argue, his formulation of the field is hindered by his initial framing device and, moreover, that overarching structure is once again conceptualised, and problematically so, in terms of space and time. (Massey, 2005, p. 45)

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En resumen, si bien con la reconceptualización del término trayectoria, Certeau (1979) buscaba denunciar a la "victoria del espacio sobre el tiempo" 16 (Certeau, 1979, p. xix) en el pensamiento moderno "occidental". Lo que consigue, como más adelante se referirá, es remeter a la victoria de la representación sobre la realidad (Massey, 2005), o lo que es lo mismo "la victoria de la estabilización sobre el dinamismo de la vida" (Massey, 2005, p. 29). Pues en esta formulación el sociólogo francés acaba por no abordar el espacio como tal. Ya que no ahonda en el horizonte teórico del concepto espacio al analizar dos términos asociados a la espacialización (representación del espacio), y no al espacio en sí (Massey, 2005).

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Lo cual también se encuentra presente en Auge (1993) a la hora de la caracterización de su ya mencionada "sobremodernidad": 1. Superabundancia de acontecimientos, 2. Individualización de las referencias, 3. Superabundancia espacial.


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2.2.3. Por una concepción del Espacio-Tiempo La formulación del espacio en clave de dicotomías polarizadas en tal o cual nivel, supone un hecho replicado por el discípulo de Certeau (1979), el antropólogo francés Auge (1993). Y es que a partir de análisis como el elaborado por Prieto (2011) sobre la obra de Auge (1993), se corrobora lo que previamente era avanzado. El antropólogo francés cae en lo "atractivo" (Prieto, 2011) de concluir que los "no-lugares" (Auge, 1993) son un producto exclusivo de una "sobremodernidad" (Auge, 1993) sin considerar el hecho de que los "no-lugares" hunden sus raíces en lo moderno. Muestra de ello es que en la totalidad de Los no-Lugares: Espacios del Anonimato apenas se encuentran menciones a la ciudad moderna y a sus mecanismos de mediación (Prieto, 2011). La no-referencia a los tiempos de la modernidad es reveladora, siendo esta época donde se enmarcan aquellos desplazamientos temporales que la clase burguesa realizaba, y que se caracterizaban por ser efímeros, "socialmente limitados y aceptados en su excepcionalidad" (Prieto, 2011, p. 117) y de los que efectivamente los individuos no esperaban nada a cambio. Pero al tornar los no-lugares como objeto privilegiado de análisis: "El espacio del no-lugar no crea ni identidad singular ni relación, sino soledad y similitud." (Auge, 1993). Auge le concede a estos nuevos espacios una condición simbólica que trasciende el carácter excepcional que los caracteriza: ¿Por qué esa insistencia en pedirle a estos espacios de tránsito lo que nunca podrían darnos? (...) ¿es que acaso habría que exigir necesariamente a los no-lugares que creasen algún tipo de identidad o favoreciesen las relaciones entre los individuos? ¿No cumplen ya estas funciones los lugares? (Prieto, 2011, pp. 116 -118) Se ve pues como la respuesta de Auge (1993), a esta virtual amenaza (proliferación e hipertrofia de no-lugares) ha consistido en el no reconocimiento de la complejidad de este asunto, considerando que la oposición entre el "no-lugar" (Auge, 1993) y el lugar era capaz por sí misma de ocupar todo el espectro del problema, cuando es concretamente el concepto de espacio, el que no haya hueco en este estrecho marco dogmático. Fruto de esta mutilación de la complejidad, es la idea de que la única manera de combatir a los “no-lugares” es ocuparlo todo con lugares, llenando el mundo de significados e iconos: "Sin embargo, esta oposición, tan eficaz a la hora de entender el mundo en que vivimos, resulta dudosa al fundarse en la tentación dogmática de reducir la complejidad de dicho mundo a polaridades esencialistas" (Prieto, 2011, p. 119). La paradoja resultante es clara: el tan aludido lugar se convierte en algo sin cualificar, es decir, en una cosa genérica (Koolhaas, 1995) más. El espacio genérico y el lugar genérico, el “nolugar” y el lugar, acaban fundidos en una en una única substancia simbolizada: Al espacio simbolizado, por tanto, correspondería el lugar antropológico, al no simbolizado el no-lugar. Pero ¿hasta qué punto es completa esta definición negativa?

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Si el no-lugar es un espacio no simbolizado, ¿cabe entones identificarlo con la mera extensión homogénea e isótropa de la geometría? (Prieto, 2011, p. 110) La crítica de Prieto (2011), no hace más que confirmar una cuestión ya advertida en el 2005 por Masey, en su obra For space. Si bien Prieto (2011) carga contra Auge (1993), Massey (2005) lo hace contra su "maestro", el pensador francés, Certeau (1979). Con la intención de realizar una genealogía del cariz reductor presente en el ensayo de Auge (1993), se cree pertinente acudir a la crítica de su preceptor, a quien Auge (1993) recurre en numerosas ocasiones a lo largo de su obra. Aunque Certeau (1979) no llega a constituir un claro marco dogmatico en clave de polaridades "a priori", este asocia lo espacial con la atribución de significado, lo que ha podido suponer la genesis de la "no-visión" que años más tarde promulgaria Auge (1993).

La historia sobre como el hombre ha ido domesticando: lo espacial, a través de lo textual, y lo conceptual a través de la representación; tiene una "larga y lustrosa historia" (Massey, 2005, p. 20) propia; la cual debe ser minimamente referida, para una mejor comprensión de como se han podido desarrollar los postulados de Certeau (1979) hacia posteriores posiciones, como la de Auge (1993), algo "dudosas" (Prieto, 2011, p.119): Auge takes this a step further and develops an idea of the non-place, that is, a place which no longer confers the affect of place, and in the process crushes the creative and indeed anarchic spirit of de Certeau's notion of space. (Buchanan y Lambert, 2005, p. 4) Esta historia se remonta a Bergson (1931), una de las voces con más peso dentro de la filosofía de la primera mitad del S. XX. En cuya obra se encuentra la reconceptualización del espacio de manera a desafiar a aquellos pensadores "exclusivist localism" (Massey, 2005, p. 20), basados en cuestiones tales como la eterna autenticidad. Es así como Bergson (1931) se desmarca de la presunción de la existencia de cosas, como "dadas" (pre-existentes). Para Bergson (1931), detrás de las cosas, están los procesos que las generan. De ahí que el concepto tiempo ocupe una posición privilegiada en sus estudios. Y más concretamente la noción de duración 17, destacando la imposibilidad de desmenuzar el tiempo en instantes, debido a su interna continuidad y a su carácter "abierto" (Massey, 2005), sin embargo como Massey refiere, esta postura respecto al tiempo, ha tenido sus propias consecuencias: "However, Bergson's overwhelming concern with time, and his desire to argue for its openness, turned to have devasting consequences for the way he conceptualised space" (2005, p. 21).

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"la duree"(Bergson, 1931): compone el elemento primordial de su teoría del tiempo y la consciencia.


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Una de estas consecuencias se ha traducido en la defensa de la subordinación del espacio en relación al tiempo que tuvo lugar a lo largo del S. XX (Massey, 2005). Y más concretamente el problema surgido a raíz de aquel modo de conceptualizacion, que buscaba asociar el espacio con la representación. (Massey, 2005). Entendiendo el tiempo como un continuo que no se puede dividir en instantes separados. Bergson (1931) apela por una visión del tiempo basada en diferencias heterogeneas, que primaria sobre el tiempo espacializado basado en la metrificación a través de elementos cuantitativos. Con lo cual, el tiempo versus espacio se convierte en una batalla más, así como los procesos sobre las cosas, o la continuidad sobre las descontinuidad: "Time and Free Will develops the antithesis between inner and outer states, represented by time and space, quality and quantity, freedom and determinism. The opposition is absolute" (Clark, 1913, p. 640). El tiempo adquiere la dimension de las "continuos difference/multiplicity"-"intensities" mientras que el espacio ocupa la dimensión de las "discrete difference/multiplicity" - "extensities", frente a lo cual Massey (2005) plantea la siguiente cuestión: "Does it not rather mean that space itself (the dimension of a discrete multiplicity) can precisely not be a static slice through time? " (Massey, 2005, p. 23). Y es que para Massey (2005), la constatación de que el tiempo no es indivisible en instantes separados, no deberia remitir al espacio como resultante (Massey, 2005). Es decir, la posibilidad de desmenuzar la espacialización en porciones no debe ignorar el hecho de que la espacialización (representación) es una traducción espacial, y no es el espacio en si. Esto no quiere decir que Bergson (1931) convierta al espacio en una equivalente a la espacialización, sino que las caracteristicas que derivan de la representación del espacio, pasan a ser atribuidas al espacio en sí: Representation is seen to take on aspects of spatialisation in the latter's action of setting things down side by side; of laying them out as a discrete simultaneity. But representation is also in this argument understodd as fixing things, taking the time out of them. The equation of spatialisation with the production of "space" thus lends to space not only the character of a discrete multiplicity but also the characteristic of stasis. (Massey, 2005, p. 23) Se ve como Bergson (1931) situa al tiempo en un nivel superior con respecto al espacio, pues este segundo se encuentra bajo la subordinación del primero. Es el tiempo el que organiza los instantes espaciales y no viceversa. Un punto de vista discutido no solo por Massey, tambien por Grosz: "space too can be conceived as the field for the play of virtualities." (2001, p. 117). En Duration and Simultaneity (Bergson, 1965), la distinción entre espacialización y espacio en Bergson (1965) finalmente se hace efectiva, así como el reconocimiento de la presencia del concepto duración en las cosas externas, sin embargo la vieja cadena que relaciona: significados-espacios-representación-inmobilidad continua con empuje propio. Ejemplo de

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esta inercia es el pensamiento, de Certeau (1979). Quien en su obra, antes analizada, establece una posición muy próxima a aquella defendida por Bergson (1931). Con ello Certeau (1979) se situa en linea con la constatación "bergsoniana" de la victoria de la "representación" sobre la "realidad". Y es que al igual que Bergson (1931), Certeau (1979) identifica al método científico moderno como causante de la anulación del dinamismo temporal, debido a la continua creación de espacios propios en donde operan los procedimientos estratégicos. Así no hay sitio para los relatos, las narraciones, o las historias; pues es la ciencia quien dictamina la escrita del mundo. La reflexión que se hace en La invención de lo cotidiano, acerca de la espacialización del discurso científico, encuentra su materialización en la ya mencionada reconceptualización del término trayectoria, de la cual se extrae la división entre estratégicas y tácticas. Siendo esta distinción un direccionamiento hacia la representación, y es que para Certeau: Los análisis científicos (...) olvidan o rechazan sus subterfugios, aun si presentan el interés capital de explicar mediante que procedimientos y porque razones estratégicas legítimas la ocasión - este instante indiscreto, esta ponzoña - ha quedado controlado por la espacialización del discurso letrado. Incesantemente, la escritura científica, constitución de un lugar propio, devuelve el tiempo, ese fugitivo, a la normalidad de un sistema observable y legible. De este modo, no hay sorpresas. Un mantenimiento de los lugares elimina estas jugarretas. (1979, p. 98) En resumen, según la geógrafa Massey (2005) "estos autores aplican al espacio las características propias de la espacialización" (representación del espacio) (Massey, 2005, p. 26), lo cual debe ser cuestionado. Pues esta forma de entender el espacio atribuyéndole las características de la espacialización (carencia de la temporalidad) ha favorecido la imaginación del espacio como un ente inmutable, así como la "vinculación del espacio con las superficies" (Massey, 2005, p. 27): "All these imaginaries not only diminish our understanding of spatiality but, though that, they even make more difficult the project which was central to all these authors: that of opening up temporality itself” (Massey, 2005, p. 27). Como se ve, si bien la intención de Certeau (1979), y Bergson (1931), era el reivindicar el carácter abierto de la temporalidad, la forma como esto se ha articulado, ha alterado considerablemente la noción de espacio:" It seems in general to be perceived that space is somehow a lesser dimension than time" (Massey, 2005, p. 28). A este respecto Massey (2005), aboga por una comprensión de la realidad no en base a una rivalidad polarizada entre espacio y tiempo, sino en base a un unico concepto espacio-tiempo indisociable, en el que ambos elementos no se encuentren en posiciones antagónicas. Pues: "life is spatial as well as temporal" (Massey, 2005, p. 28).


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2.3. Foucault y el Espacio del Afuera El abordaje del espacio del afuera realizado por Auge (1993), deudor de la concepción espacial de Certeau (1979), generó un gran impacto en el imaginario colectivo de los académicos estudiosos del espacio en la década de 1990, al dotar de mayor visibilidad, si cabe, al concepto de "no-lugar", enunciado inicialmente por Certeau (1979) en La Invención de lo Cotidiano.

Sin embargo como Prieto (2011) advierte, el análisis de Auge (1993) se cimenta en la negación del lugar, siendo esta, un sinónimo de reducción de la complejidad del espacio del "afuera" (Foucault, 1967) en una única categoría, o mejor dicho en la negación de ella, lo cual se encuentra en sintonía con algunos de los postulados del abordaje del afuera desde el "adentro" (Bachelard, 1957). Ya que el "afuera" (Foucault, 1967) continua siendo contemplado desde las estructuras de significantes propios de la lógica aristotélica (árbol de Porfirio), es decir las "Polar-Binaries" (Dovey, 2010).

Así resulta pertinente acudir en busca de una de las figuras que mayor influencia han tenido en el desarrollo de las teorías del espacio, y en especial del espacio de la indeterminación en el último tercio del S. XX; el pensador francés Foucault (1975).

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2.3.1. Foucault y las Heterotopías

La conferencia des espaces autres dictada por Foucault en el "Cercle des études architecturals", en 1967; supone un punto obligatorio de parada. Aquí, el filósofo francés proclama la necesidad de comenzar a encarar el espacio del afuera, ese que no ha sido tan explorado por la fenomenología (más centrada en el espacio del adentro): Las descripciones de los fenomenólogos nos han enseñado que no vivimos en un espacio homogéneo y vacío, sino, por el contrario, en un espacio que está cargado de cualidades. (...) Sin embargo, estos análisis, (...) conciernen sobre todo al espacio del adentro. (...) Es del espacio del afuera que quisiera hablar ahora. El espacio en el que vivimos, que nos atrae hacia fuera de nosotros mismos, en el que se desarrolla precisamente la erosión de nuestra vida, (...), este espacio que nos carcome y nos agrieta es en sí mismo también un espacio heterogéneo, (...) no vivimos en una especie de vacío, en el interior del cual podrían situarse individuos y cosas, (...) vivimos en un conjunto de relaciones que definen emplazamientos irreductibles los unos a los otros y que no deben superponerse. (Foucault, 1967, p. 2)

La conferencia se inicia con la mención a los precedentes de la concepción espacial contemporánea (vigente hasta 1967); para ello Foucault (1967), comienza por enumerar un conjunto de situaciones que anticiparon cambios en la concepción del espacio de los últimos siglos.

El filósofo francés comienza por mencionar el espacio medieval, y en particular; como este se encontraba regido por los lugares donde las cosas encontraban su ubicación, o bien lugares donde, por el contrario, las cosas encontraban su "reposo natural". Lugares jerarquizados, cuyo entrecruzamiento daba lugar al espacio medieval, y que acabarían por disolverse ante la aparición de la obra de Galileo, quien más allá de ser el precursor del modelo helio-céntrico, habría sido una figura fundamental, de forma involuntaria, del cambio en la concepción del espacio. Es así como el espacio infinito se vuelve infinitamente abierto: El espacio medieval, de algún modo, se disolvía, el lugar de una cosa no era más que un punto en su movimiento, así como el reposo de una cosa no era más que su movimiento indefinidamente desacelerado. Dicho de otra manera, a partir de Galileo, a partir del siglo XVII, la extensión sustituye a la localización. (Foucault, 1967, p. 1)

La charla se prosigue señalando como esta sustitución de la localización por la extensión, se ha visto alterada a su vez por la aparición de los emplazamientos, que se presentan al hombre con una serie de problemas asociados:


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Como el problema de qué relaciones de proximidad, qué tipo de almacenamiento, de circulación, de identificación, de clasificación de elementos humanos deben ser tenidos en cuenta en tal o cual situación para llegar a tal o cual fin. Estamos en una época en que el espacio se nos da bajo la forma de relaciones de emplazamientos. (Foucault, 1967, p. 2)

En el discurso de Foucault (1967) destaca el trato central que se dispensa a la palabra espacio. Si Heidegger hablaba de la necesidad de hacer el lugar habitando la indeterminación del espacio (Heidegger, 1951), Foucault (1967) centra su interés en esa indeterminación alejándose así de categorías "domesticas" como el "heimat" 18.

En lo que respecta al tiempo Foucault (1967) defiende que mientras el tiempo ha perdido su carácter sacro en el S. XIX, el espacio no ha experimentado lo mismo. Si bien la llegada de Galileo causó una cierta pérdida de sacralidad del espacio en el campo teórico, en la práctica no ha sido efectivo, y por consiguiente el espacio continúa ocupando un fuerte protagonismo en las sociedades modernas: Tal vez nuestra vida está controlada aún por un cierto número de posiciones que no se pueden modificar, contra las cuales la institución y la práctica aún no se han atrevido a rozar: oposiciones que admitimos como dadas: por ejemplo, entre el espacio privado y el espacio público, entre el espacio de la familia y el espacio social, entre el espacio cultural y el espacio útil, entre el espacio del ocio y el espacio del trabajo, todas dominadas por una sorda sacralización. (Foucault, 1967, p.2)

De este modo Foucault (1967) se distancia de las categorías clásicas vinculadas al espacio del adentro centrado su foco de atención en aquella dimensión espacial que escapa a la mera representación (espacio público/privado, ocio/trabajo). Estrategia en la que se tiene en consideración un aspecto esencial, la condición de heterogeneidad 19 del espacio. Claro que

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Destaca también como el filósofo francés habla de emplazamientos como el producto que se "ofrece" de entre la inmensidad del espacio. En este punto se apunta al parentesco entre emplazamientos y lugares heideggerianos, pues ambos comparten la misma "raíz", el alcance antrópico, la determinación del espacio indeterminado, "la estriación de lo liso" (Deleuze y Guattari, 1988). 19 Uno de los principales intereses del post-estructuralismo se basa en las relaciones heterogéneas - es decir, en las mezclas entre lo natural, lo social, lo humano y lo no-humano. Si bien los diferentes autores de esta corriente presentan claras diferencias entre sí; todos ellos se sirven de conceptos como heterogeneidad (Murdoch, 2005), para abordar el espacio en aras de aportar nuevas perspectivas del "afuera". Por tanto, el espacio deja de ser visto como un simple "container" (Law, 1998, p. 9); para convertirse en una consecuencia de las relaciones heterogéneas, "must be seen as an active presence in social practice" (Murdoch, 2005, p. 4). Una explicación destacable de este término la aporta Delanda (2002), quien refiere a la definición aportada por los teóricos de las teorías del pensamiento poblacional (population thinking):

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el aventurarse en abordar el espacio del "afuera" (Foucault, 1967) exige fijar algún punto focal, para ello Foucault (1967) entre toda la totalidad del "afuera" centra su atención en "algunos emplazamientos": Los que me interesan son, entre todos los emplazamientos, algunos que tienen la curiosa propiedad de estar en relación con todos los otros emplazamientos, pero de un modo tal que suspenden, neutralizan o invierten el conjunto de relaciones que se encuentran, por sí mismos, designados, reflejados o reflexionados. (Foucault, 1967, p. 2)

Dos son los tipos de emplazamientos que corresponden a la descripción previa. Por un lado están las utopías, es decir emplazamientos sin un lugar real. Y por otra parte se encontrarían lugares reales, los cuales denomina con el término de heterotopías: También existen (...) lugares reales, lugares efectivos, lugares que están diseñados en la institución misma de la sociedad, que son especies de contra-emplazamientos, especies de utopías efectivamente realizadas en las cuales los emplazamientos reales, todos los otros emplazamientos reales que se pueden encontrar en el interior de la cultura están a la vez representados, cuestionados e invertidos, especies de lugares que están fuera de todos los lugares, aunque sean sin embargo efectivamente localizables. (Foucault, 1967, p. 3)

Estos emplazamientos heterotópicos confirmaría la presencia de emplazamientos que serían determinados por su red de relaciones. Sobre ellos Foucault (1967) enumera toda una serie de principios, que buscan aclarar los campos de acción de este tipo de emplazamientos, de todos ellos destacan los siguientes:

3. Las heterotopías, tiene la capacidad de yuxtaponer en un único lugar real, múltiples emplazamientos, que en sí mismos son incompatibles. En este caso los paradigmas utilizados, son la sala de cine, o el teatro, así como el jardín o la alfombra. El reconocimiento de las yuxtaposiciones es un aspecto que abre el campo de los significantes, estableciendo un nuevo terreno gramatical.

Put differently, for population thinkers heterogeneity is the state we should expect to exist spontaneously under most circumstances, while homogeneity is a highly unlikely state which may be brought about only under specific selection pressures, abnormally uniform in space and time. (p. 52)


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5. Las heterotopías, siempre suponen un sistema de encendido y apagado, lo que en el espacio se traduce como abierto y cerrado: A diferencia del acceso a un mercado, el acceso al emplazamiento heterotópico se produce de manera más sofisticada: A. Encierro (prisión-prisionero, barracas de feria-feriantes, biblioteca-bibliotecarios). B. Rituales (en este caso un permiso regula tu entrada, tras haber completado un conjunto de gestos).

Sin embargo, las exclusiones e inclusiones no siempre son fácilmente reconocibles, y es que según Foucault, en ocasiones interfiere sobre la realidad un cierto grado ilusorio: las heterotopías son, respecto del espacio restante, una función. Ésta se despliega entre dos polos extremos. O bien tienen por rol crear un espacio de ilusión que denuncia como más ilusorio todavía todo el espacio real, todos los emplazamientos en el interior de los cuales la vida humana está compartimentada (...); o bien, por el contrario, crean otro espacio, otro espacio real, tan perfecto, tan meticuloso, tan bien ordenado, como el nuestro es desordenado, mal administrado y embrollado. Ésta sería una heterotopía no ya de ilusión, sino de compensación. (Foucault, 1967, p. 6)

Esta conferencia deja un conjunto de dudas amplias que abogan por futuras radiografías de la complejidad del espacio en la década de 1970. Además alertan de la necesidad de afrontar el espacio de "afuera" (Foucault, 1967) desde nuevas perspectivas, así Foucault (1967) menciona que sería necesaria una nueva ciencia, la "heterotopologia", que tuviese por objeto el estudio de estas "heterotopías".

Esta parece ser la génesis de futuras generaciones de geógrafos que se harán eco de los postulados de Foucault (1967) para protagonizar nuevos teoremas acerca del espacio, donde las redes adquieren protagonismo. Claro que la operatividad de estas redes girarán inicialmente entorno a una noción estudiada por el propio Foucault (1975) como es el poder, en una de las obras más importantes en la segunda mitad del S. XX como es Vigilancia y Castigo.

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2.3.2. El Legado de Foucault En 1975 se publica Serveiller et Punir, del mismo Foucault. Este trabajo analiza la presencia de las redes de poder en prisiones y psiquiátricos así como el influjo de estas redes en el espacio y en los individuos. De este modo, el espacio aquí analizado, emerge desde: " sets of heterogeneous materials, all assembled in line with certain discursive priorities" (Murdoch, 2005, p. 97). En este estudio, Foucault (1975) estudia los mecanismos sociales que subyacen a los cambios que se sucedieron en los sistemas penales occidentales en los últimos siglos. De este trabajo también destaca el análisis realizado al “Panothicon”, un edificio penitenciario diseñado en 1791 por Bethman, cuya arquitectura está marcada por el requisito de localizar y visualizar a los prisioneros a través de un centro de dominación (guardián) que controla la "normalización" del comportamiento de los individuos (prisioneros). El abordaje realizado, supone una revolución en la interpretación del espacio del "afuera" (Foucault, 1967), pues la visión foucaultiana del poder miniaturizado 20 propicia la observación espacial del poder desde una perspectiva de redes, y como el poder busca el control del espacio a través de redes estables: Foucault portrays space as intrinsic to discursive regimes. Within such regimes, power, knowledge and space mutually compose one another. As power relations come into being, discourses, knowledges and spaces gain shape – they co-evolve in complex ways, coiling around one another until some kind of stability emerges. Thus, within these heterogeneous assemblages any separation of the discursive and the spatial becomes almost impossible to conceive: knowledge is materialized in practice, practice is materialized in the body, and the body is immersed in modes of spatial organization that in turn ‘perform’ systems of knowledge. Foucault conjures up this circular assemblage of power most clearly in his description of the (Panoptic) prison. (Murdoch, 2006, p. 58) Se está ante una prolongación de la conferencia antes referida, pues se afianza la visión de un nuevo modelo de espacio. En este caso, una visión de espacio del "afuera" (Foucault, 1967) que surge fruto de la construcción de redes poder, esto supone ampliar la atención hacia fenómenos que escapan "a priori" de la percepción subjetiva: "The subjectivity of man ceases to occupy the centre of the board, and new approaches of places, emerge" (Murdoch, 2006, p. 76).

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en primer lugar, se trata claramente de mecanismos miniaturizados, de núcleos moleculares que se ejercen en el detalle en lo infinitamente pequeño y que constituyen otras tantas ʊdisciplinas en la escuela, en el ejército, en la fábrica, en prisión, etc. (...) Pero, en segundo lugar, esos mismos segmentos, y los núcleos que actúan sobre ellos a escala microfísica, se presentan como las singularidades de un diagrama abstracto coextensivo a todo el campo social, o como cuantos extraídos de un flujo cualquiera —flujo que se define por una multiplicidad de individuos a controlar. (Foucault, 1975, pp. 140-207, citado por Deleuze y Guattari, 1988, p.236)


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El análisis foucaultiano (1975), se tuvo en consideración en trabajos como el que aquí ha sido abordado: La Invención de lo Cotidiano de Certeau (1979); sin embargo, no es hasta la aparición de las Actor-Network-Theories (ANT), que se cristaliza una continuación teórica en nuevas investigaciones sobre el espacio. Así, la visión de Foucault (1975) sirve de punto de partida para un nuevo grupo de geógrafos que defienden la presencia de nuevos factores que operan en el espacio. Esta nueva generación de geógrafos se interesa en nuevos abordajes espaciales, que perfilan nuevas teorías acerca del espacio, y el influjo de las redes en él: "The new geographies of resistance aimed to highlight how social groups and social actors work to subvert and appropriate space in the face of hegemonic tendencies within the system as a whole" (Murdoch, 2006, p. 78). Si bien Foucault (1975), denunciaba la presencia de una red de poder estable, representada a través del Panoptico (1791), los ANT centraban su atención en la posibilidad de que el espacio estuviese ocupado por más de una red de poder estable, aspecto fundamental para el buen funcionamiento institucional (Foucault, 1975), o científico (Latour, 1983). Es así como el punto de vista de este nuevo grupo de geógrafos recae en la posible aparición de nuevas entidades espaciales, y particularmente en relaciones y combinaciones que estas "new entities"(Murdoch, 2006, p. 38) establecen en el espacio. Siendo estas relaciones compuestas de lo social, así como de lo material. Además según los ANT, estas redes dejan trayectorias que reflejan la convergencia de factores, incluyendo la combinación de entidades participantes en la red, las relaciones establecidas entre estas entidades, y los impulsos de orden del constructor de la red. De entre estos teóricos, destaca la labor de Latour (1983), uno de los principales autores de estas teorías. De cuya obra se debe resaltar el análisis sobre los mecanismos espaciales empleados por Pasteur (1881), para construir la red de difusión de vacunas contra el Ántrax, una red estable ("singularity") en la que el centro de dominación estaba localizado (su laboratorio). Latour (1983) a diferencia de Foucault (1975), estudia a un científico, y como este gracias a sus vacunas creaba una red de dependencia, en la cual él era el centro, y la sociedad francesa la periferia. En esta visión se articulan: constructores de redes (Pasteur), actores involucrados en las redes (sociedad francesa), así como composiciones (ensamblajes) entre constructor y actores (Murdoch, 2006). Sin embargo, las discrepancias respecto a esta primera corriente de geógrafos, no tardo en sucederse, pues la noción de red abordada por dichas figuras: “has a tendency to imperialistically colonize all domains so that ultimately nothing can stand outside actornetworks” (Brown y Stenner, 1994, en Murdoch, 2006, p. 87); lo cual se presentaba reductor. Así, algunos pensadores apostarían por desarrollar nuevas investigaciones, en las que demuestran que las redes panópticas no son necesariamente la norma, ya que estas coexisten en el espacio con otro tipo de redes más fluidas 21:

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On the one hand, there are those networks where translations are perfectly accomplished, where the entities are effectively aligned and the network is stabilized – despite the heterogeneous character of the entities they work in unison, thereby enabling the enrolling entity (the ‘centre’) to ‘speak for’ the entire

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From this, we might assume that the networks in actor-network theory refer to systems of almost Panoptic power in which centres succeed in exercising effective control over all aligned entities and spaces. Yet, subsequent studies have shown that panoptic networks are not necessarily the norm; they may co-exist with much more fluid network relations. (Murdoch, 2006, p. 79) Es así como surge una segunda generación de geógrafos que buscan revisar las teorías anteriormente propuestas por los ANT. Estos a diferencia de sus predecesores distinguen dos tipos de espacios red: por un lado aquellos conocidos como "espacios de prescripción" (que tanto interés había suscitado para la primera generación de geógrafos de las redes) que se identificarían con espacios firmemente ordenados; por el otro "espacios de negociación", donde el espacio presenta un carácter más maleable (Murdoch, 2006, p. 80) y donde el centro de dominación emerge tras procesos de negociación entre los actores: It seems reasonable to assume that these two network types demarcate differing spaces: in ‘Panoptic’ networks, spaces are strongly prescribed as delegates, mobiles, inscriptions and other envoys work to ‘normalize’ behaviour; in networks of variation and flux, alignments are interactional and unstable, giving space a more malleable character. These two network spaces might be described as ‘spaces of prescription’ and ‘spaces of negotiation (Murdoch, 1998). (Murdoch, 2006, p. 79) Una de los mayores exponentes de esta corriente son Browker y Star (2000), quienes advierten que incluso las redes estables, alcanzan dicho estado tras procesos de negociación entre las entidades involucradas; siendo los pactos entre redes imperativas y particularidades locales, la mejor forma de alcanzar redes extensas y duraderas: "For a (network) to be standardized, it needs to be comparable across sites and leave a margin of control for its user; however, both requirements are difficult to fulfill simultaneously" (Broker y Star, 2000, pp. 2323). Sin embargo, según Murdoch (2006) este nuevo esquema entre "espacios de prescripción" y "espacios de negociación" abre el debate hacia nuevos modelos, ante la posibilidad de pecar de reduccionismo ("restrictive") con la formulación de ambas categorías, y es que: "Yet, the two-fold typology ‘prescription/negotiation’ may be unduly restrictive when we turn to examine the relationships between differing networks and differing spaces" (Murdoch, 2006, p. 80).

network (rather in the manner of the Panoptic prison and the Pasteurian laboratory). On the other hand, there are networks where the links between actors and intermediaries are provisional and divergent, where norms are hard to establish and standards are frequently compromised. Here the various components of the network continually negotiate with one another, forming variable and revisable coalitions, and assuming "ever-changing shapes so that no clear centre emerges. While this second type might be seen as an early version of the first – once relations are settled then a dominating centre will emerge and norms will be imposed – it does not always work out this way; sometimes networks take shape in non-centred ways. (Callon, 1992, citado por Murdoch, 2006, p. 79)


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Por tanto este esquema remete a un panorama espacial mucho más complejo, un hecho reconocido por los mismos Browker y Star: "things and people are always multiple, although that multiplicity may be obfuscated by standarised inscriptions" (2000, p. 307). Así, esta nueva hornada de geógrafos acaban por soportar la existencia de tantos espacios y tiempos como redes hay (Murdoch, 2006). Esta asunción abre los límites que las redes establecían en el espacio, posibilitando el reconocer nuevamente la complejidad del espacio del "afuera" (Foucault, 1975). Esta segunda hornada de los ANT personifica el abordaje noreduccionista del espacio, al asumir la condición topológica 22 y múltiple 23 del espacio. Constataciones que son alcanzadas gracias a la inspiración de nuevas teorías propuestas por figuras como Hillier (2007), quienes acuden al ideario de una de las figuras más prominentes del pensamiento post-moderno, Gilles Deleuze. 22

Topológica - Para cartografiar la procedencia de este término resulta fundamental referir el pensamiento del geógrafo John Law, quien a lo largo de su obra emprende un ataque al espacio más común, que es el espacio separado, y delimitado, es decir, el espacio Euclidiano; un espacio que para Law se presenta como un “container” (Law, 1998, p.9): "In Law's view, actor-network theory shows that space is not itself a container but is contained (in network). Thus, space is no longer singular in character but consist of varied space-times, all operating in differential spatial configurations" (Murdoch, 2006, p. 86). Y es que para Law, el reconocer la importancia de las redes en el espacio, es sinónimo de admitir que la integridad de los objetos ya no depende de volúmenes inscritos en un espacio Euclidiano; dado que: "In a network, elements retain their spatial integrity by virtue of their position in a set of links of relations. Object integrity, then, is not about a volume within a larger Euclidean volume. It is rather about holding patterns of link stable" (Law, 1999, p. 6). La crítica al espacio Euclidiano, viene acompañada por la crítica a su vez al espacio topográfico (el espacio donde dominan las coordenadas fijas y absolutas) en favor de una concepción topológica. Emerge pues el concepto de "topologia": "Topology doesn't localize objects in terms of a given set of coordinates. Instead, it articulates different rules for localizing in a variety of coordinates" (Mol y Law, 1994, p. 643). Sin embargo, el paso de la visión topográfica hacia una visión topológica, no implica el olvido de los espacios regionales, o espacios localizados y delimitados por fronteras; pues esta nueva generación de los ANT defienden la existencia de los espacios regionales, no obstante reconocen que incluso en estos espacios localizados, son las redes quienes desarrollan las relaciones espaciales. Por ello se puede decir que el espacio es creado, es un resultado material, es un efecto (Law y Hetherington, 1998). Un ejemplo ilustrativo de este espacio topológico, es el espacio de las ciudades globales(Castells, 2004), en las cuales las transacciones económicas ya no solo se realizan entre redes locales próximas entre sí; pues en las redes globales es más frecuente que exista mayor conectividad entre lugares distantes que próximos (Red de ciudades), es así que la noción topológica del espacio implica un espacio en el que "las proximidades no son métricas" (Murdoch, 2006, p. 86); la distancia se convierte entonces en una función dependiente de las relaciones entre los elementos (Mol y Law, 1994).

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Multiple - “The term multiplicity helps us to appreciate undulating landscapes of network relations in which differing spatial contacts coexist. An interest in multiplicity therefore leads directly to a concern for ‘topology’ – that is, the complex spatial interactions that take place both within and between networks. (Murdoch, 2006, p. 80)

El término multiplicidad desempeña un rol de sustitución del antiguo concepto de esencia (Delanda, 2002). Además se contrapondría al concepto de singularidad, siendo este un estado en el cual las cadenas de "traslación" (procesos de negociación, movilización y desplazamiento que ayudan a establecer relaciones duraderas entre actores, entidades, y lugares) se ordenan en jerarquías complejas. Teniendo en cuenta que estas jerarquías representan impulsos generados desde una centralidad, causando que las entidades ensambladas trabajen al unísono (Murdoch, 2006). En cuanto al término en sí, se podría decir que proviene: 1. De los "heterogéneos" movimientos de la red hacia nuevas localizaciones, siendo este movimiento fruto de las combinaciones entre los procedimientos (determinados por el centro de la red) usados en la red y las exigencias de los locales implicados. 2. De la emergencia de las interacciones entre redes y espacio. Esto refiere a los efectos de las combinaciones de múltiples redes. Cuando dos redes diversas se presentan en un local particular, suceden dos situaciones, o ambas reafirman su carácter singular, o ambas dan lugar a múltiples identidades espaciales.

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2.4. Espacio - Tiempo del Sujeto en Continua Constitución La variedad de voces 24que, desde los diversos campos del conocimiento espacial (arquitectura, urbanismo, geografía...etc.) apuntan a la figura del francés, no es un acaso, sino la muestra de que la visión "deleuziana" está muy vigente.

Uno de los orígenes del porqué de esta vigencia, se debe a la pertenencia compleja y particular al linaje social de las teorías delineadas por Lefevbre (1991) y en concreto aquellas referentes a dos conceptos, propuestos por el célebre filosofo marxista, como son: 1. Espacio representado (o entorno construido), y 2. Vida diaria (Buchanan, 2005, p. 16). Los análisis sobre las relaciones entre ambos conceptos son realizados por toda una serie de pensadores, antiguos alumnos de Lefevbre (1991) que continúan la estela dejada por el filósofo francés, sin embargo lo que hace que la pertenencia de Deleuze a dicho linaje sea compleja y particular es entre otras cosas su capacidad de articular un planteamiento, sobre las relaciones entre ambos conceptos usando metáforas como la del esquizofrénico: "Deleuze and Guattari's claim that the squizo lives history, but has in a sense lost the luxury of the distance of historicity, can be seen as an important advance in thinking about space and everyday life in post-modernity" (Buchanan, 2005, p. 17).

Es así que Deleuze con la colaboración de Guattari (1988) proponen un nuevo modelo a partir del cual estudiar al ser postmoderno, característico por presentar un generoso número posiciones que competen a múltiples áreas. Un ejemplo de ello se encuentra en la propia dilucidación del individuo esquizofrénico, en la cual se establece un distanciamiento frente al psicoanalismo hasta entonces hegemónico: "A schizophrenic out for a walk is a better model than a neurotic lying on the analyst's couch" (Deleuze y Guattari, 1985, p. 19).

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En la arquitectura destacarían figuras como Peter Eismann, Bernard Tschumi o más recientemente Greg Lynn, lo cual demostraría la importancia de la fuente de ideas que personifica Gilles Deleuze. Merece especial mención las interpretaciones realizadas en el campo de la arquitectura del concepto de pliegue realizada por el arquitecto español Morales(2001): La imagen mental que tenemos cuando hablamos de pliegue, avalada por todo el mundo imaginativo que puede deducirse de las reflexiones de G. Deleuze y F. Guattari plantea enormes sugerencias. Una de las implicaciones más interesantes sería la dificultad para distinguir y situarnos con fijeza y claridad en un espacio. Estos lugares pasan del dentro al fuera, poniendo en crisis el concepto de recinto y, por supuesto, el de estancia. La idea de composición (poner cada parte en su sitio) hace aguas, al ser resultado de la reunión inverosímil de un programa (estadístico) reestructurado por un nuevo concepto de soporte. Estas trampas con el espacio proponen posibles maquinaciones con el proyecto, y esto ya es importante. Pero quizá el mayor interés esté en el descubrimiento de un espacio de relación e intercambio a la altura de las nuevas organizaciones e intercambios sociales. (p. 472)


ESPACIO-TIEMPO DEL SUJETO EN CONTINUA CONSTITUCIÓN

Los modelos filosóficos de Deleuze y Guattari (1988) son extensos y amplios, pues cuantiosos son los temas de estudio, y variadas las perspectivas exploradas. Sin embargo en esta disertación en la cual se tiene como foco central el espacio y el sujeto, se tomará como referencia una de sus más reputadas obras, Mil mesetas (Deleuze y Guattari, 1988).

Aquí, al igual que en el resto de su obra, se expone un pensamiento basado en conceptos 25 que se articulan gracias a una narrativa trazada sobre el papel a dos manos 26; siendo estos conceptos "herramientas" sobra las cuales cada uno debe establecer procesos de apropiación, de "hurtos sin adquisición" (Joseph Vogl, 2011); en función a un "milieu" (Deleuze y Guattari, 1988), con la intención de testar: "Theory ‘is exactly like a tool box (...) A theory has to be used, it has to work’" (Deleuze, 2004, p. 206).

Claro que dichas herramientas no son de apropiación sencilla. Puesto que hacerse con un concepto deleuziano implica mencionar otros muchos conceptos que con él están asociados. Tanto es así que Pardo advierte: "Digamos que el pensamiento de Deleuze, es un pensamiento profundamente sistemático (...) por ello es muy difícil coger una herramienta de la caja, sin que se te vaya toda la caja a la vez con esa herramienta" (2010, min: 4:36 - 4:53).

En esta disertación se buscará pues, cartografiar el pensamiento deleuziano en lo tocante al espacio, y más concretamente en lo que respecta al espacio, de acuerdo al recorrido realizado hasta este punto. Para ello resultara fundamental establecer un "inicio" que busque introducir un gesto, facilitando así la comprensión de los conceptos sucesivos, y del porqué de dichos conceptos aquí.

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Therefore, any philosophy must be constructed out of the three components of the virtual: multiplicities, quasi-causal operator, and the continuum. In What is Philosophy these three components are referred to as "concepts", "conceptual personae", and "plane of immanence", respectively. The term "concept" does not refer to a semantic entity, that is, to concepts in the ordinary sense, a sense in which there would also be scientific concepts (ej. entropy). Rather, it is defined as an entity which would be isomorphic with virtual multiplicities. "(A concept is) a multiplicity, an absolute surface or volume [e. g. a manifold] (...) made up of a certain number of inseparable intensive variations according to an order of neighborhood, and traversed by a point of survey. (Deleuze y Guattari, 1994, p.132) To say a concept "orders its components by zones of neighborhood" (Deleuze y Guattari, 1994, p. 20) is to say that the relations it involves are nonmetric or ordinal. This refers to the third sense of "intensive" as defined above, and to the definition of topological spaces in Chapter 1, and is also expressed by saying that a concept's component are "intensive ordinates" (WIP, 20). Concepts, therefore, are not to be thought of semantically, but literally as state or phase spaces, that is, as spaces of possibilities structured by singularities and defined by their dimensions or intensive ordinates. (Delanda,2002, p. 214)

Además véase el concepto de plano de inmanencia y su relación con los conceptos. 26

El ejercicio realizado por Marx y Engels (1848) décadas atrás, es recreado en Mil Mesetas por Deleuze y Guattari (1988).

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2.4.1.Lo Rizomático "Y" lo Arbóreo

El pensamiento de Deleuze y Guattari (1988) puede ser entendido como un largo esfuerzo por salir del encasillamiento (ya sea ontológico, científico, o semiótico). En esta línea resulta revelador uno de sus más potentes conceptos, el "rizoma" (Deleuze y Guattari, 1988). Esta idea, sirve de inicio a la obra ya mencionada Mil mesetas, pues en ella se representa la voluntad de plantear un pensamiento que busca reconocer que en la realidad, también participan factores no planeados, que no responden a una causalidad genealógica, y que por ende no deben ser abordados desde tal premisa.

Vogl (2011), declara que el "rizoma" (Deleuze y Guattari, 1988) es un "laberinto sin centro ni periferia", sin "hilo de Ariadna" (Vogl, 2011). Es una estructura de pasajes, un lugar de encuentro de las "contingencias" (eventos no previstos). Es un sistema de atajos, y no de vías directas. Y añade que lo máximo que se pueden obtener en los rizomas son mapas parciales nunca generales, es el caso de la estadística. La cual puede acertar probabilidades pero nunca anticipar un acontecimiento con seguridad (Vogl, 2011).

Pero: ¿Que es un Rizoma?

Para una mejor comprensión de dicho concepto, se comenzará por revisar la procedencia de este término, aportando las teorizaciones que Deleuze y Guattari (1988) realizan sobre el mismo; para posteriormente presentar un caso que ilustre mínimamente de que trata el concepto aquí en causa.

En el campo de la biología, el concepto "rizoma" define a un tallo subterráneo con varias yemas que crece de forma horizontal difundiendo raíces y brotes herbáceos de sus nudos. Los rizomas se desarrollan indefinidamente, el paso de los años hace que algunas partes mueran, al tiempo que eclosionan nuevos brotes.

En cuanto modelo, epistemológico u organizativo, el concepto presenta una larga historia, destacando como posible origen, el debate que surge en el S. XVII en torno a la clasificación de seres vivos, a raíz de la aparición de un modelo propuesto por Linné (1753). Modelo este que, acabaría por imponerse por razones utilitarias, y que despertó el recelo de ciertos intelectuales de la época. El modelo taxonómico de Linné (1753) se remonta a la Grecia clásica, concretamente al sistema organizativo de árbol, elaborado por Porfirio, basado en la división de un "género" en varias "especies", siendo cada una de estas un subgénero que a su vez se divide en más subespecies, y así sucesivamente, hasta llegar al punto en el que no se pueden dividir más subespecies. El sistema contemporáneo de clasificación de seres vivos proviene de forma directa de las ideas relacionadas con el modelo de Linné (1753). Modelo que Deleuze y Guattari (1988) califican como arbóreo (donde al igual que en los arboles las conexiones raíz-troco-ramas son jerárquicamente organizadas en torno a un tronco central).


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Según Deleuze y Guattari (1988) este modelo árbol-raíz se ha impuesto en la cultura occidental como el método preponderante para la obtención de la verdad. Por tanto la división rígida de amplios conjuntos de cosas, curiosamente se ha convertido en el "único" modelo para alcanzar verdades en los últimos siglos: Resulta curioso comprobar cómo el árbol ha dominado no solo la realidad occidental, sino todo el pensamiento occidental, de la botánica a la biología, pasando por la anatomía, pero también por la gnoseología, la teología, la ontología, toda la filosofía. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 23)

Sin embargo, a mediados del S. XVIII, Linné (1763) se vio obligado a admitir la eclosión de nuevas especies por hibridación, que surgían gracias a la fecundación por diferentes sustancias córtex, diferentes pólenes. Este hecho, en clara oposición a sus teorías de la taxonomía, suponía la aparición de una serie de nuevos cruzamientos, conexiones más complejas, y que ya habían sido identificadas en el mundo vegetal. La imagen que provenía de la eclosión de estas nuevas especies ya no era lineal (árbol, calco), sino una que se produciría en muchas orientaciones, a lo que Linné denominó "mapa". Sin embargo el sistema clasificatorio arbóreo del científico Linné (1763), se acabó imponiendo por razones económico/practicas, como previamente se comentó; y esta lectura en forma de "mapa" pasaría a segundo plano.

En este punto resuena el análisis que Certeau (1979) realizó sobre los problemas de la cultura y la sociedad francesa y su expresión espacial, donde reconocía la preponderancia del modelo arbóreo, por razones funcionales. Fruto de la primacía de lo arbóreo, la ciudad moderna francesa se vuelve funcional: "La ciudad del que se pasea, del poeta y de las canciones, es la que M. de Certeau opone en La invención de lo cotidiano a la ciudad funcional " (Dosse, 2003, p. 582). De ahí que la relación entre la ciudad funcional y el modelo arbóreo, sea referida en razonamientos como el ensayo de Alexander (1965): "City is not a tree". Si bien Certeau (1979) atizaba contra la ciudad y sus excesos de pragmatismo, Deleuze y Guattari (1988) hacían lo propio contra el modelo en sí, lo arbóreo: “Estamos ante el pensamiento más clásico y más razonable, más caduco, más manoseado” (Deleuze y Guattari, 1988, p. 11).

Por ello, doscientos años después de que Linné admitiese la eclosión de nuevas especies por hibridación, ambos pensadores (Deleuze y Guattari, 1988) recuperan este debate, incorporando un cuestionamiento biológico que apela a nuevos descubrimientos en el campo de la epigenética y virología recientes: En determinadas condiciones. Un virus puede conectarse con células germinales y transmitirse como gen celular de una especie compleja, es más, podría propagarse,

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pasar a células de una especie totalmente distinta, pero no sin vehicular informaciones genéticas procedentes del primer anfitrión. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 16)

La argumentación de los filósofos franceses poniendo en evidencia el modelo de Linné, se acompaña de la articulación de una respuesta de ruptura con el absolutismo vinculado al sistema organizativo anterior, abriendo así el abanico a nuevos escenarios; Entre estos 27 se encuentra el modelo que aquí pretende ser abordado. El "rizoma", similar a aquel modelo del "mapa" (Deleuze y Guattari, 1988) que describía siglos atrás Linné, y que terminaba por ser descartado por: "razones prácticas".

El rizoma suponía así, una ampliación del modelo organizativo, descriptivo y epistemológico y vendría a confirmar la comprensión del mundo más allá de lo dicotómico, de los dualismos opuestos entre sí, así como de las jerarquías (véase formas de segmetarización). Surge así un mundo donde adquiere protagonismo, lo múltiple, los dualismos yuxtapuestos, y los atajos: "A rhizome describes the connections that occur between the most disparate and the most similar of objects, places and people; the strange chains of events that link people" (Colman, 2010, p. 232).

Él modelo rizomático se elabora pues, para reconocer la existencia de multiplicidades yuxtapuestas, utilizando al reino natural como ejemplo de ello, sin ambicionar una búsqueda de la verdad estructurada en aspectos fijos sino que en constantes "devenires" (Deleuze y Guattari, 1988). La importancia del concepto de "rizoma" (Deleuze y Guattari, 1988), como antesala de posteriores desarrollos, sirve pues de introducción a la obra Mil mesetas: Capitalismo y Esquizofrenia. Además su función es la de establecer inicialmente una declaración de intenciones, siendo estas visibles en el conjunto de reflexiones que componen dicho libro. Este conjunto de conjeturas se establecen en múltiples direcciones (modo rizomático), como Deleuze declara a Negri (1990): "A Thousand Plateaus sets out in many different directions" (Deleuze y Negri, 1990, p.2).

Habiendo llegado a este punto resulta necesario incluir aquellos principios según los cuales el "rizoma" opera, en aras de otorgar una mejor comprensión de sus postulados:

1 y 2. Principio de conexión y heterogeneidad, según el cual cualquier punto puede ser conectado con cualquier otro, conformando más bien una red que una estructura jerárquica articulada por un tronco.

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Modelos tales como: "El deconstructivismo" (Derrida), que buscan tomar partido en el proceso de relevo o ruptura con el estructuralismo.


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3. Principio de multiplicidad. Según el cual no hay una unidad central que sirva de pivote o raíz. Ningún objeto ni sujeto. Tómese como ejemplo la marioneta: “Los hilos de la marioneta, en tanto que rizoma o multiplicidad, no remiten a la supuesta voluntad del artista o titiritero, sino a la multiplicidad de las fibras nerviosas [del titiritero y del títere] que forman a su vez otra marioneta según otras dimensiones conectadas con las primeras” (Deleuze y Guattari, 1988, p. 14).

4. Principio de ruptura asignificante: Un rizoma puede ser roto, interrumpido en cualquier parte, pero siempre recomienza según esta o aquella de sus líneas, y según otras. No hay tronco que cortar, cabeza visible. Fin y punto débil de las guerrillas revolucionarias. Ahora en el rizoma, todos los elementos son capaces de multiplicar el crecimiento y mantener un plano de consistencia común. (Deleuze y Guattari, 1988, pp. 17-18, citado por González, 2009, p.4)

5 y 6. Principio de cartografía y calcomanía: Un rizoma no responde a ningún modelo estructural o generativo. Es ajeno a toda idea de eje genético, como también de estructura profunda. (…) El eje genético o la estructura profunda son ante todo principios de calco reproducibles hasta el infinito. La lógica del árbol es una lógica del calco y la reproducción. (…) Muy distinto es el rizoma, mapa y no calco. (…) El mapa es abierto. (…) Contrariamente al calco, que siempre vuelve a “lo mismo”, un mapa tiene múltiples entradas. Un mapa es asunto de performance, mientras que el campo siempre remite a una supuesta competance. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 17-18)

En cuanto a la aparición del "rizoma" (Deleuze y Guattari, 1988) referir que surge en gran medida vinculado a su tiempo, pues las manifestaciones del mayo del 68 (Deleuze y Negri, 1990) contra ese tipo de organizaciones arbóreas, se encuentran en sintonía con lo que Delleuze y Guattari identifican por "Maquina de Guerra" en Mil Mesetas (1988). En los principios antes referidos, es palpable la fuerte similitud que Deleuze y Guattari (1988) establecen entre árboles y las "Estructuras Estado": En el déspota vemos la imagen por antonomasia del árbol, el uno que es raíz de todo y del que parte todo el conocimiento más allá de las diferentes conformaciones tribales ligadas a la tierra como cuerpo lleno de la máquina social. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 17-18, citado por González, 2009, p.5)

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Así el mayo francés supuso una demostración de desaprobación de las entidades arbóreas tradicionales: la familia ente edípica y genealógica, la Tv estandarizadora del intelecto y la fábrica de relaciones sociales planas; y por supuesto la ya tan instalada sociedad espectáculo (Debord, 1967): "May 68 was a demonstration, an irruption, of a becoming in its pure state" (Deleuze y Negri, 1990, p. 2).

Esta íntima relación entre ambos acontecimientos, es defendida por González (2009), quien en su artículo Notas sobre Rizoma, menciona la eclosión de una actualidad rodeada de "rizomas" (Deleuze y Guattari, 1988). Según defiende González (2009), debido a la entrada de tecnologías familiares y de educación múltiples: los niños pasan a estar capacitados para recibir mayor cultura por los medios transmediáticos, que por sus propios padres, o por la escuela. Y es que si uno se sitúa en el S. XXI, se encuentra con que la proliferación de rizomas es un hecho, ejemplo de ello es la irrupción de las nuevas tecnologías cuyo funcionamiento se basa en el modo operativo de las "world wide web", así Hiller y Abrahams enuncian lo siguiente: "The world wide web and social media are good examples of rhizomes which allow non-hierarchical, international connections almost anywhere, between almost everyone with electronic or Wi-Fi access" (2013, p. 21). Sin embargo, el reconocer un contexto altamente rizomático no impide asumir también la presencia mayoritaria de entidades arbóreas (hoy contenidas en formas diversas a las presentes en los 60 o 70); lo cual alienta aquellas voces que defienden que nada ha cambiado. Es en este punto que se debe recurrir a la visión "faucoultiana" (1975) sobre las sociedades de control, en la que se encuentra la premisa, de que las formas de dominación desarrollan constantemente nuevas tecnologías para "sujetar" a la sociedad, pues el poder se entiende como una fuerza diseminada y omnipresente (Foucault, 1975). Y es que ya Deleuze y Guattari (1988) advirtieron que incluso los "rizomas" (Deleuze y Guattari, 1988) ejercen su propio despotismo, su propia jerarquía, más dura todavía, puesto que desaparecen los dualismos, de lo bueno y lo malo. Se ve pues como el despotismo es una condición inmanente en ambos modelos organizativos. La cuestión fundamental de la que se habla es que el "árbol-raíz" no se opone diametralmente al "rizoma-canal" (Deleuze y Guattari, 1988); pues uno actúa como calco del otro que funciona como proceso inmanente destruyendo el modelo y promoviendo el "mapa" (Deleuze y Guattari, 1988). Si bien hasta ahora se han visto diferentes abordajes al espacio que teorizaban sobre la distinción entre lo cualificado, "adentro" (Heidegger, 1927) y lo que escapa al alcance perceptivo del hombre: “en el que se desarrolla precisamente la erosión de nuestra vida” (Foucault, 1967, p. 2); es decir el "afuera" (Foucault, 1967). La enunciación del modelo rizomático viene a confirmar esta doble presencia de ambos espacios, siendo estos, dos caras de la misma moneda. Así se pasa de los dualidades polarizadas (lugar - "no-lugar" (Auge, 1993)) a las dualidades yuxtapuestas ("twofold binarie") (Dovey, 2010), a partir de los cuales la distinción resulta una tarea de mayor complejidad.


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2.4.2. Los Agenciamientos

Mientras la noción de "rizoma" (Deleuze y Guattari, 1988), supone sentar las bases para una concepción de la realidad más amplia basada en las dualidades yuxtapuestas (Dovey, 2010), el concepto de "agenciamiento" 28 se presenta como: "la verdadera unidad mínima" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 51), de dicha realidad yuxtapuesta. El "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) se podría definir como un todo: "whose properties emerge from interactions between parts" (Delanda, 2006, p. 5, citado por Dovey, 2010, p. 16). Una composición accidental 29 compuesta de elementos heterogéneos que se interceptan, se pliegan y se transforman entre sí, y al igual que en el caso de la "maquina" o la "enunciación" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 514), "sus elementos pueden ser extraídos para ser empleados en otros agenciamientos" (Delanda 2006, p. 9). Se está ante una noción más amplia que la de estructura ya que las estructuras "están siempre ligadas a condiciones de homogeneidades" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 52).

Un ejemplo de agenciamiento, sería un barrio. Pues los barrios no solo se componen de edificios, calles, arboles, aceras, parques, gente; también contienen relaciones entre estos elementos, lo cual hace que "este" barrio no sea igual a "aquel" barrio. El ejemplo empleado por Deleuze y Guattari (1988) es el que componen la avispa y la orquídea, en él se refleja la diferencia respecto a la noción de estructura, donde impera la homogeneidad mientras en el agenciamiento los elementos mantienen su heterogeneidad. Piénsese en la avispa y la orquídea (la primera pertenece al reino animal, la segunda al vegetal), ambos componen un agenciamiento cuya valencia supera a las valencias de las partes por separado. No es una cuestión de mimesis, pues cuando la avispa poliniza a la orquídea, la orquídea no se transforma en la avispa, sino que ambos elementos aúnan sus funciones dando como resultado una máquina polinizadora que supera tanto a la avispa, como a la orquídea.

Por otra parte, agenciar no es sinónimo de apropiar, pues tiene que ver con un acto de componer (ej. lo musical o literario). Se está pues ante un proceso de confección de fuerzas en el que cada componente es en relación a otros, de manera que el foco de atención recae en las relaciones entre elementos, y no en los elementos en sí (al igual que en el ejemplo de barrio). Ya que para Deleuze y Guattari (1988) el agenciamiento es la "la verdadera unidad mínima" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 51) que proponen en lugar de concepto, palabra o significante. Así uno de los aspectos fundamentales de los agenciamientos seria él "Entre", él "Y", o la "geografía de las relaciones" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 70) a diferencia de las 28

El término proviene del francés "agencement", pero su traducción al inglés es la de assemblage (véase la teoría social desarrollada por Delanda) lo cual conduce a equívocos, pues para Deleuze ensamblaje no es lo mismo que agenciamiento. Otras traducciones posibles son: composición, articulación o bricolaje. Según Deleuze la realidad no es en última instancia substancias, sino composiciones de fuerzas, articulaciones de líneas, agenciamientos.

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Entre partes, cuyo funcionamiento no es orgánico, entendiendo orgánico como necesario para el funcionamiento (ej. la composición de los departamentos de una empresa es tal, debido a una necesidad funcional).

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relaciones dicotómicas o aquellas en las que un elemento absorbe al otro de forma jerárquica 30. Este paso hacia la lógica del "Y" conecta efectivamente con el concepto de "rizoma" antes descrito: Un rizoma no empieza ni acaba, siempre está en el medio, entre las cosas, inter-ser, intermezzo. El árbol es filiación, pero el rizoma tiene como tejido la conjunción ʊy...y...y... En esta conjunción hay fuerza suficiente para sacudir y desenraizar el verbo ser. (...) El medio no es una media, sino, al contrario, el sitio por el que las cosas adquieren velocidad. Entre las cosas no designa una relación localizable que va de la una a la otra y recíprocamente, sino una dirección perpendicular, un movimiento transversal que arrastra a la una y a la otra, arroyo sin principio ni fin que socava las dos orillas y adquiere velocidad en el medio. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 29) Por lo tanto los agenciamientos al igual que los "rizomas" (Deleuze y Guattari, 1988) constan de un carácter relacional. Entendiendo las relaciones como "efectos de actividades o prácticas de elementos diferentes que se encuentran en interacción" (Hayden, 1995, p. 286). Además estas relaciones, establecidas entre entidades humanas y no-humanas, adquieren diferentes formas en función de "circunstancias contingentes, acciones, y pasiones" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 56). Debido a ello, los "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988) son de naturaleza inestable. Los límites de estos son indeterminados: frecuentemente transgredidos o vulnerados, al tiempo que nuevas conexiones eclosionan, viejas conexiones se desvanecen 31. Sobre este punto se percibe como el eco del concepto de "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988) resuena en el concepto del "espacio fluido" de Law y Mol: Where in a network, the relations between actors, entities and objects are clearly defined, in a fluid space there is no such clear definition either in the relations or in the shape of the enrolled elements." (...) "Sometimes neither boundaries nor relations mark the difference between one place and another. Instead, sometimes boundaries come and go, allow leakage or dissapear altogether, while relations transform themselves without fracture. Sometimes, then social space behaves like a fluid. (1994, pp. 643 661)

30 31

Aquello que Dovey (2010) identifica como "polar binaries".

En el caso del barrio, viejas conexiones que se desvanecen supondrían: algunas familias abandonan el barrio al tiempo que otras vuelven, y nuevos matorrales crecen en los parques, y las épocas de lluvias llegan, y se inundan las aceras que se vuelven intransitables (Dovey, 2010).


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Sin embargo la categoría relacional corre el riesgo de convertirse en un significante vacío, si simplemente se entienden los "agenciamientos" 32 (Deleuze y Guattari, 1988) como la mera relación entre algo/alguien con otro algo/alguien, en lugar de hurgar tras la superficie en busca de relaciones de interioridad y exterioridad (Hillier y Abrahams, 2013), o en otras palabras lo que se debe tener en consideración es la forma como las relaciones amarran los elementos entre sí. En consecuencia, el espacio de los agenciamientos es aquel donde imperan las líneas y no los puntos, un espacio de “líneas en constante vibración, movimiento, bifurcación o cambios de dimensión” (Hillier y Abrahams, 2013, p. 21). En cuanto a los tipos de línea o también llamadas segmentaridades 33, referir que dos son los tipos que definen las posibles relaciones entre elementos presentes en los agenciamientos: 1. "Líneas molares" = segmentaridad rígida: Son segmentos bien definidos en diversas direcciones ligados a la familia, la profesión, el trabajo, las vacaciones, la escuela, la fábrica, el ejército. Estas líneas van a depender de máquinas binarias muy diversas no sólo dualistas sino también dicotómicas. Pueden funcionar diacrónicamente, por lo tanto, hay un dualismo desplazado donde ya no tiene que ver con elementos simultáneos a elegir, sino a elecciones sucesivas. Estos segmentos están caracterizados por: dispositivos de poder muy diversos entre si y se caracterizan por fijar cada uno el código y el territorio de segmento que corresponde; la máquina abstracta que los sobrecodifica y regula estas relaciones; y el aparato de Estado que efectúa dicha máquina. Por ello implica un tipo de plano, en este caso el de organización. (Herner, 2009, pp. 162 - 163)

Estas líneas sitúan elementos en espacios organizados, jerarquizados y estratificados. La rigidez de dichas líneas es debido a una imposición de la línea que define el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988). Suelen ser identificadas por Deleuze y Guattari (1988) con el Estado el cual es visto como organizador de estructuras jerárquicas, de segmentos concéntricos (nación (ciudad (vecindario (casa)))) que resuenan juntos (Dovey, 2010). 2. "Líneas moleculares" = segmentaridad flexible: "son flujos moleculares, nuevas composiciones, que no coinciden exactamente con el segmento, proceden por umbrales y van a constituir devenires. Lo molecular, a diferencia de lo molar, hace referencia a las intensidades, al plano de inmanencia, donde ya no hay más que relaciones de velocidad o lentitud. Por su parte, las máquinas abstractas tampoco van a ser las mismas, son mutantes

32

Los agenciamientos surgen a través de las “relaciones exteriores de sus elementos” (Hillier y Abrahams, 2013, p. 23), pues los agenciamientos permiten explicar movimientos, cambios, espacio...etc.; en términos de alineamiento o realineamiento de los elementos que lo componen; en lugar de en términos de identidades preasumidas, intenciones o interioridades de la voluntad del individuo o el grupo.

33

Estamos segmentarizados por todas partes y en todas las direcciones. El hombre es un animal segmentario. (...) Habitar, circular, trabajar, juzgar: lo vivido está segmentarizado espacial y socialmente. La casa está segmentarizada según el destino de sus habitaciones; las calles, según el orden de la ciudad; la fábrica, según la naturaleza de los trabajos y de las operaciones. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 214)

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y no sobrecodificantes" (Herner, 2009, pp. 162 - 163), a su vez en estas se suceden procesos de deseo y afecto. Es decir, son variables teniendo en cuenta que los parámetros que componen el sistema también lo son. 34

Por su parte, las líneas que componen los agenciamientos se conciben y estructuran sobre dos dimensiones que se interceptan, dando como resultado el "esquema de la tetravalencia" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 515): 1. Contenido y expresión: la primera de estas dimensiones conecta las interacciones materiales de los cuerpos y el espacio con las expresiones de significado a través de proposiciones, lenguaje y representación (Dovey, 2010). De ahí que se diga que el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) se compone siempre de dos polos uno material y otro expresivo. El extremo expresivo del "agenciamiento" contiene "códigos" (Deleuze y Guattari, 1988) que gobiernan las formas de expresión. De esta dimensión se extrae el esquema propuesto por Deleuze y Guattari (1988): "Esa es pues la primera división de todo agenciamiento: por un lado, agenciamiento maquínico, y por otro, a la vez e inseparablemente, agenciamiento de enunciación (...) ¿qué se hace y que se dice?" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 515). El extremo material corresponde a la dimensión maquínica del agenciamiento. Pero más allá de connotaciones mecánicas, este polo podría definirse como el "ensamblaje productivo de componentes" (Goodchild, 1996, p. 4. citado por Hillier y Abrahams, 2013, p. 36). Además cada máquina consta de cierto potencial, noción que Deleuze y Guattari (1988) identifican como "Máquina Abstracta 35" o "Máquina deseante", y que asocian con: "un vector de creación

34

A estos dos tipos de línea, habría que añadir una tercera: la "Línea de vuelo". Que simbolizarían las rupturas de las líneas antes mencionadas. Dicho de otra forma, un vector de huida hacia un destino desconocido, un cambio en el deseo, o en la intensidad del deseo: El problema no es el de la organización, sino el de la composición; no es el del desarrollo o de la diferenciación, sino el del movimiento y el reposo, la velocidad y la lentitud. El problema es el de los elementos y partículas, que llegarán suficientemente rápido, o no, para efectuar un paso, un devenir o un salto en un mismo plan de inmanencia pura. Y si, en efecto, hay saltos, fisuras entre agenciamientos, no es en virtud de su irreductibilidad de naturaleza, es porque siempre hay elementos que no llegan a tiempo, o cuando todo ha terminado, por eso hay que pasar por nieblas, o vacíos, avances y retrasos que forman parte a su vez del plan de inmanencia. Incluso los fracasos forman parte del plan. Hay que tratar de pensar ese mundo en el que el plano fijo, que llamaremos de inmovilidad o de movimiento absolutos, está recorrido por elementos informales de velocidad relativa, que entran en tal o tal agenciamiento individuado según sus grados de velocidad y de lentitud. Plan de consistencia poblado por una materia anónima, parcelas infinitas de una materia impalpable que entran en conexiones variables. (Deleuze y Guattari, 1988, pp. 259-260)

35

"Las máquinas según Deleuze y Guattari son agenciamientos de partes que funcionan de forma particular y que producen algo nuevo" (Hillier y Abrahams, 2013, p. 36), más allá de connotaciones mecánicas. Siendo el producto resultante un posible componente de futuras máquinas. De esta forma, las "Maquinas abstractas" despliegan los elementos del agenciamiento mostrando lo que pueden hacer, no solo en un estado actual, sino que también en estados virtuales (ej. futuros) dado que entran en conexión dentro de relaciones transformativas con otros agenciamientos: Definida por su diagramatismo, una máquina abstracta no es una infraestructura en última instancia, ni tampoco una Idea transcendente en suprema instancia. Más bien tiene un papel piloto. Pues una máquina abstracta o diagramática no funciona para representar, ni siquiera algo real, sino que construye un real futuro, un nuevo tipo de realidad. No está, pues, fuera de la historia, más bien siempre está ʊantes de


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que sería definido por las relaciones inmanentes que constituirían dicha máquina particular, dicho proceso o dicho agenciamiento" (Goodchild, 1996, p. 217, citado por Hillier y Abrahams, 2013, p. 38). 2. territorialización-desterritorialización: esta dimensión refiere al grado de estabilidad o inestabilidad del agenciamiento. Esta se intercepta con la dimensión material/expresiva en los territorios donde el agenciamiento se inscribe, a través de la mezcla de límites materiales y expresivos: Todo agenciamiento es en primer lugar territorial. La primera regla concreta de los agenciamientos es descubrir su territorialidad que engloban, pues siempre hay una" (...) Descubrir los agenciamientos territoriales de alguien, hombre o animal: "mi casa". El territorio está hecho de fragmentos descodificados de todo tipo, extraídos de los medios, pero que a partir de ese momento adquieren un valor de "propiedades"(...) El territorio crea el agenciamiento. El organismo excede a la vez el organismo y el medio, y la relación entre ambos; por eso el agenciamiento va más allá también del siempre: "comportamiento" (de ahí la importancia de la distinción relativa entre animales de territorio y animales de medio). (Deleuze y Guattari, 1988, p. 513) En esta dimensión se encuentran las líneas de territorialización y desterritorialización, las cuales presentan una naturaleza diversa entre sí (Deleuze y Guattari, 1988, p. 514); pues en algunas ocasiones abren el agenciamiento territorial a otros agenciamientos, en otras "actúan sobre la territorialidad del agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 514) conduciéndolo hacia una tierra desconocida o futura, y finalmente en ciertas ocasiones abren los agenciamientos a máquinas abstractas que los propios agenciamientos efectúan: En efecto, el agenciamiento tiene como dos polos o vectores, uno orientado hacia los estratos, en los que distribuye las territorialidades, las desterritorializaciones relativas y las reterritorializaciones, otro orientado hacia el plan de consistencia o de

la historia, en todos los momentos en que la historia constituye puntos de creación o de potencialidad. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 144) En consecuencia, las "maquinas abstractas" representan las transformaciones virtuales de los agenciamientos (Hillier y Abrahams, 2013), razón por la cual Deleuze y Guattari lo vinculan con los "diagramas" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 144), pues actúan por materia, y no por substancia, por función y no por forma. Así las maquinas abstractas unirían "materias no formadas" y "funciones no formadas", de ahí que se vincule a las maquinas abstractas con el "plan de consistencia" y los agenciamientos concretos con los "estratos" a pesar de que la máquina abstracta realiza un doble movimiento: uno por el que las máquinas abstractas actúan sobre los estratos, y hacen que constantemente algo se escape de ellos, otro por el que son efectivamente estratifica- das, capturadas por los estratos. Por un lado, los estratos nunca se organizarían si no captasen materias o funciones de diagrama, que ellos formalizan desde el doble punto de vista de la expresión y del contenido; como consecuencia, los regímenes de signos, incluso la significancia, la subjetivación, continúan siendo efectos diagramáticos (pero relativizados o negativizados). Por otro lado, las máquinas abstractas nunca estarían presentes, incluso ya en los estratos, si no tuvieran el poder o la potencialidad de extraer y de acelerar signospartículas desestratificados (paso al absoluto). (Deleuze y Guattari, 1988, p. 146)

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estratificación, en el que conjuga los procesos de desterritorialización y los conduce al absoluto de la tierra. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 147) Así se constata que el segundo eje que componen los agenciamientos, refieren a una noción, como es la "territorialización" 36 suficientemente amplia como para abarcarlo todo: “from the rhythms of the urinating dog to nationalism” (Dovey, 2010, p. 17), y es que la territorialización es una forma de "devenir" en "mi casa 37 en el mundo". Pero territorialización no es sinónimo de territorio, pues dicho término incluye al territorio así como aquellas fuerzas que se instauran en él y actúan causando la perdida de otros códigos territoriales: "territories are subject to deterritorialization - the movement by which territories are eroded: (...) the urine is washed away, buildins are demolished, nations are invaded" (Dovey, 2010, p. 17). Por ende el territorio, sería una estabilización de un agenciamiento, en la que las fronteras entre el adentro y el afuera impiden que el caos se apodere del adentro (Dovey, 2010). Territorializar el territorio que se opondría a desterritorializar 38 lo territorializado, siendo este segundo proceso una descomposición de elementos que permite posteriormente que se conformen nuevos agenciamientos a través de procesos de reterritorialización: "El proceso de desterritorialización, diríase que desestabiliza fronteras espaciales o incrementan la heterogeneidad interna" (Delanda, 2006, p. 13, citado por Dovey, 2010, p. 18). En resumen, hablar de agenciamientos implica acercarse a las "verdaderas unidades mínimas" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 51), pues si bien la enunciación del modelo rizomático vendría a ampliar los horizontes de la organización y clasificación (paso del modelo árbol-raíz al modelo rizoma-canal, paso de las "Polar Binarie" a las "Two-fold Binaries"), los 36

Descrito por Brown y Lunt: "la creación de significado en un espacio social a través de forjar distinciones y conexiones codificadas” (2002, p. 17) en una especie de uniformidad o consistencia, tales como leyes, símbolos, "slogans" o conceptos: "Deleuze y Guattari describen el estado de territorialización como una forma de acción, o captura, en fuerzas individuales o sociales que buscan limitar o coaccionar sus posibilidades de acción" (Patton, 2000, p. 104).

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Sobre esto, Deleuze y Guattari (1988) refieren lo siguiente: The repetitive events of everyday life construct a sense of home through familiarity and order, but this sense of home means nothing without the journey, the connection with difference. ‘Every assemblage is basically territorial. The first concrete rule for assemblages is to discover what territoriality they envelop, for there always is one (...) Discover the territorial assemblages of someone, human or animal: “home". (pp. 503–504) Reforzado por Delanda: Territories are defined not only by boundaries but also often by internal uniformities” (...) "Those who gain access to a neighbourhood may be a similar class of people inhabiting similar housing types. The assemblage known as a seminar is territorialized in a particular room for a particular time; the boundaries are sharp in space and time, they admit some people while excluding others. The assemblage known as a ‘family’ is territorialized in a ‘house’, a ‘corporation’ in an ‘office’, a ‘community’ in a ‘neighbourhood’ and so on. In each case both spatial and social exclusions operate to enforce spatial boundaries and exclude non-members of the assemblage. (Delanda 2006, citado por Dovey, 2010, p. 18)

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Deleuze y Guattari (1988) la describen como: La desestabilización y máximo borrado de códigos que confieren un significado concreto. La desterritorialización máxima se parecería a una revolución anarquista. Sin embargo, ambos autores también refieren que la desterritorialización no sucede sin alguna forma de reterritorialización; el establecimiento de nuevas reglas e ideologías. (Herner, 2009, p.159)


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agenciamientos aparecen para dar cuenta de aquellas composiciones, que conforman el mundo. Esto conduce a la asunción de que todo lo que rodea al hombre se puede comprender en clave de agenciamientos. Desde lo macro (Universo) hasta lo micro (composición atómica), desde la dimensión física y material (extensividad) hasta los procesos energéticos que originan esas materialidades (intensidad). ¿Pero qué sucede con el espacio?

Es en este punto, que la revisión de conceptos deleuzianos debe dirigirse hacia dos nociones de especial importancia para esta disertación, lo liso y lo estriado.

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2.4.3. Lo Liso "Y" lo Estriado

La concepción de la realidad como una coexistencia de dos modelos, antes referida (rizomaárbol) que no se oponen entre sí, sino que basan su existencia en la relación mutua constante, resulta en un esquema similar al que se hace mención en Mil mesetas (Deleuze y Guattari, 1988), referente a las combinaciones entre "espacio liso" y "espacios estriados": "intermixtures which constantly make use of elements of each other" (Osborne y Rose, 2004, p. 211).

Sin embargo, Deleuze y Guattari refieren que dichas combinaciones de "hecho"("facto") entre estos dos espacios no deben impedir la distinción de "derecho" ("jure"). Pues bien, las combinaciones de hecho no impiden la distinción de derecho, la distinción abstracta entre los dos espacios. Por eso los dos espacios no comunican entre sí de la misma manera: la distinción de derecho determina las formas de tal o tal combinación de hecho, y el sentido de esa combinación. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 484)

¿Pero, que es qué? "Diríase que el espacio estriado se asocia al espacio sedentario, el espacio donde se instaura el aparato de Estado, mientras que el espacio liso se refiere al espacio nómada donde se desarrolla la Máquina de guerra. Por otra parte, se identificaría al espacio liso como espacio indiferenciado, resultante de "complejas divisiones de redes, bifurcaciones, nudos y confluencias (Serres, 2000: 51), mientras que el estriado correspondería al espacio fijo, regular, ordenado y cerrado; donde las relaciones son lineales (causa-efecto)" (Hillier y Abrahams, 2013, pp. 28-29).

Por lo tanto se ve como ambos conceptos espaciales no son de la misma naturaleza, en ocasiones se oponen de forma simple; pero en otras su diferencia es compleja, pues las combinaciones entre ambos no siempre son simétricas. Unas veces podemos señalar una oposición simple entre los dos tipos de espacios. Otras debemos indicar una diferencia mucho más compleja que hace, que los términos sucesivos de las oposiciones consideradas no coincidan exactamente. Otras, por último, debemos recordar que los dos espacios sólo existen de hecho gracias a las combinaciones entre ambos: el espacio liso no cesa de ser traducido, transvasado a un espacio estriado; y el espacio estriado es constantemente restituido, devuelto a un espacio liso. En un caso, se organiza incluso el desierto; en el otro, el desierto triunfa y crece; y las dos cosas a la vez. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 484)


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Por otra parte ambos conceptos no describen dos tipos de espacios, sino "dos herramientas conceptuales desde las cuales pensar el espacio" (Dovey, 2013, p. 22). En lo que respecta al ámbito operativo de ambas herramientas diríase que es variable. Si el mar es el arquetipo por excelencia de espacio liso sometido a estriaciones, el arte sería para Deleuze y Guattari (1988) el campo donde se producen expresiones más variadas y sutiles entorno a las dinámicas complejas entre ambos.

Con la intención de profundizar acerca de los diversos escenarios combinatorios (relaciones entre ambos espacios), Deleuze y Guattari consideran algunos modelos, que funcionan como aspectos variables de los dos espacios y sus relaciones. De entre todos estos modelos destaca el llamado "Modelo Marítimo" (Deleuze y Guattari, 1988), el cual a continuación se pasa a describir:

Modelo Marítimo: Según este modelo el espacio puede definirse como "liso" o "estriado" a partir de la manera como se someten las líneas o trayectos a los puntos. En el espacio estriado son las líneas las que están subordinadas a los puntos, los trayectos se encuentran perfectamente referenciados e incluso calculados. La ciudad occidental, cuya base es la cuadricula, representa el paradigma de espacio estriado. Por el contrario en el espacio liso, son los puntos los que están subordinados al trayecto. Se habla pues del espacio nómada, donde el trayecto subordina al hábitat. En el espacio liso la línea origina el punto, o lo que es lo mismo, el recorrido no depende de referencias, sino que depende de acontecimientos (ej. Influjo de incontrolables factores meteorológicos): "Tanto en el espacio liso como en el estriado existen paradas y trayectos; pero, en el espacio liso, el trayecto provoca la parada; una vez más, el intervalo se apodera de todo, el intervalo es sustancia" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 487).

Como anteriormente se refiere, el mar es el espacio "par excellence" donde se ejercen de forma explícita los procesos de estriación. Y es que el mar es arquetipo de todos los espacios lisos y uno de los primeros en sufrir "las exigencias de un estriaje cada vez más estricto" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 488); debido a dos tipos de conquistas: la astronómica y la geográfica: Pues, antes de la tardía localización de las longitudes, existe toda una navegación nómada empírica y compleja que hace intervenir los vientos, los ruidos, los colores y los sonidos del mar; luego una navegación direccional, pre-astronómica y ya astronómica, que utiliza una geometría operatoria, sólo opera todavía por latitud, sin posibilidad de generalización traducible. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 488)

Este proceso de confección de una cuadricula organizativa a través de la cual se ejerce la codificación y dominación del mar, pasa por extender dicha cuadricula sobre la superficie marítima, alterando así su naturaleza intensiva. Las ciudades comerciales son las primeras

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en participan en la estriación del mar, pero son los estados los que lo generalizan, elevándolo a una escala global. Como consecuencia "lo dimensional desplaza a lo direccional" (Deleuze y Guattari, p. 488). Por lo tanto el proceso de cartografiar o cuadricular el mar hace con que el estriar sea una forma de territorializar (Hillier y Abrahams, 2013). Sin embargo, en ocasiones esta cuadricula de codificación y dominación se ve desbordada, el ejemplo que ambos filósofos sugieren es el caso de los movimientos neonómadas de los submarinos. Esto vendría a soportar la teoría de Deleuze y Guattari (1988) según la cual: "El espacio liso siempre dispone de una potencia de desterritorialización superior al estriado" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 488).

Es así que se constata que el mar, al igual que el desierto, la estepa o el aire; es una zona de confrontación entre lo liso y lo estriado. Para un mejor entendimiento de las oposiciones entre ambos espacios Deleuze y Guattari (1988) enuncian las siguientes distinciones: 1. Relación inversa del punto y de la línea. Estriado: La línea entre dos puntos Liso: El punto entre dos líneas

2. Naturaleza de la línea. Estriado: dimensional - intervalos cerrados Liso: direccional - intervalos abiertos

3. Superficie o espacio. Estriado: Superficie delimitada que se "reparte" según intervalos determinados Liso: Espacio abierto que se "distribuye" según las frecuencias y la longitud (no métrica) de los trayectos.

Si bien el mar es el espacio liso "par excellence", la ciudad es el paradigma de espacio estriado, no obstante, Deleuze y Guattari (1988) mencionan que en ella también se producen procesos de alisado ("retroactivo") como es el caso de la eclosión de "suburbios cambiantes, provisionales, de nómadas y trogloditas" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 490). Y es que la distinción de las oposiciones simples entre ambos (Mar versus Mar cartografiado) (Urbe versus sub-Urbe), no agota la totalidad de combinaciones entre ambos espacios, ya que también se deben considerar las yuxtaposiciones entre ambos: Ahora bien, por simple que sea, la oposición no es fácil de situar. No podemos contentarnos con oponer directamente el suelo liso del ganadero-nómada a la tierra estriada del cultivador sedentario. Es evidente que el campesino, incluso sedentario, participa plenamente del espacio de los vientos, de las cualidades sonoras y táctiles. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 489)


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De la constatación de las oposiciones simples entre liso-estriado se pasa pues, a sobreposiciones complejas: "nada coincide exactamente"(Deleuze y Guattari, p. 490). Este escenario de lo yuxtapuesto, presenta una cierta dificultad en separar lo liso y lo estriado. Es aquí que gana protagonismo el modo performativo de recorrer o viajar en el espacio. Efectivamente es posible viajar en el desierto con avanzados sistemas GPS; así como se puede recorrer en liso las ciudades, téngase en cuenta el concepto nomádico de las "derivés" de Debord (1958). Una forma de recorrer el espacio urbano, en el cual se accede al espacio a través de intuiciones y facultades sensoriales, en lugar de cálculos o planos previamente determinados, reaccionando a los inputs de cada momento; una caminata liberada de las referencias cotidianas que se asociaría con lo que Deleuze, citando a Fitzgerald (1936), refiere como "viaje in situ" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 490).

El caso de las "derivés" de Debord (1958), resulta representativo de como el trayecto puede alisar los espacios estriados y viceversa. Esto demuestra lo quimérico de encasillar al espacio dentro de categorías nítidas. Estas son algunas de las cualidades referentes a ambos espacios, referidas en la ilustración 1 por Hillier (2007):

Ilustración 1 - Cuadro de las características del espacio "liso" y "estriado"

En aras de aclarar en mayor medida las yuxtaposiciones entre ambos espacios, es preciso hacer hincapié en un aspecto fundamental que distingue un espacio del otro, y que puede ser la base de la naturaleza de cada espacio: La extensividad del espacio estriado y el carácter intensivo del espacio liso.

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2.4.4. Lo intensivo "Y" lo extensivo

De entre toda la historia de la filosofía, se pueden reconocer aquellos filósofos que piensan en una realidad con una total autonomía de la mente humana, descuidando así las diferencias entre lo observable y lo inobservable. Filósofos cuya ontología es conocida como realista 39. Es aquí donde se encontraría a Deleuze (1988), hecho que lo distingue del resto de filósofos post-modernos.

Tras la revisión realizada sobre el concepto de "rizoma", así como de los conceptos de "agenciamiento", "liso" y "estriado"; se constata que según Deleuze (1988), sobre la realidad actúan múltiples factores que se yuxtaponen de forma dinámica dejando apenas lugar para las esencias invariables, de este modo la ontología deleuziana se caracteriza por ser "fluida y dinámica" (Murdoch, 2006, p. 90).

Esta operatividad de conceptos a modo de yuxtaposición genera un escenario en el que las entidades lejos de permanecer inalterables (ser = esencia inmutable), se encuentran en continuos procesos de "devenir espacio-temporales” (Murdoch, 2006, p. 90). Así el foco pasa de estar en tal o cual elemento de dicha combinación para recaer en la relación dinámica entre ambos elementos (Dovey, 2013, p. 23).

Por su parte el concepto de "devenir" se produce en el espacio de las "operaciones locales" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 492), donde la línea no es una determinación métrica, sino que es un vector o una dirección, el espacio de las intensidades, o dicho de otra forma: "es en el espacio liso donde se produce todo devenir" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 494).

Entonces, el "devenir" de cada ser: ¿Correspondería a los cambios de intensidades que hacen con que cada ser se materialice de una u otra forma?

Para profundizar en esta cuestión interesaría explorar la "twofold binarie" (Dovey, 2010) conformada por liso y estriado desde otra perspectiva, tomando como referencia uno de los 39

Sin embargo los filósofos realistas, se ven en la necesidad de aceptar como ciertos, diversos contenidos de esa realidad autónoma de la mente humana. En el caso de Deleuze (1988), añadir que este presenta una diferencia con respecto a la filosofía realista, pues rechaza el tomar por supuesto la identidad de cualquier ser, dado que: “siempre se necesita de explicación en términos del proceso histórico que lo produce” (Delanda, 2006, p. 82). Este argumento se ve recogido en el pensamiento de una de las figuras más relevantes dentro de la reinterpretación del pensamiento deleuziano hoy en día, Delanda (2002). Quien refiere sobre Deleuze (1988) lo siguiente : In some realist approaches the world is thought to be compose of fully formed objects whose identity is guaranteed by their possession of an essence, a core set of properties that defines what these objects are. Deleuze is not a realist about essences, or any other transcendental entity, so in his philosophy something else is needed to explain what gives objects their identity and what preserves this identity through time. Briefly, this something else is dynamical processes. (Delanda, 2002, p. xiii)


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pares de conceptos más explorados por Delanda (2006) sobre la ontología deleuziana como son lo "extensivo" y lo "intensivo" 40 (Delanda, 2006, p. 80); que a su vez presentan una clara relación con la distinción entre lo liso y lo estriado: El espacio liso está ocupado por acontecimientos o haecceidades, mucho más que por cosas formadas o percibidas. Es un espacio de afectos más que de propiedades. (...) Es un espacio intensivo más bien que extensivo, de distancias y no de medidas. Spatium intenso en lugar de Extensio. Cuerpo sin órganos en lugar de organismo y de organización. En él, la percepción está hecha de síntomas y de evaluaciones más bien que de medidas y de propiedades. Por eso el espacio liso está ocupado por las intensidades, los vientos y los ruidos, las fuerzas y las cualidades táctiles y sonoras, como en el desierto, la estepa o los hielos. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 487)

Por ello, antes de nada, se debería enunciar estos dos tipos de espacio que según Delanda (2006) resultan relevantes a nuestra identidad humana. Como son los espacios extensivos, y los espacios intensivos. Las entidades humanas tanto en su dimensión orgánica como en su dimensión social, viven en espacios delimitados de forma natural así como artificial, zonas cuyos límites están demarcados por fronteras "percibidas" (Deleuze y Guattari, 1988, p.487), espacios conocidos como extensivos: países, ciudades, vecindarios e incluso ecosistemas.

Por otra parte existen otro tipo de espacios que las entidades humanas también habitan pero "cuya mención es menos familiar" (Delanda, 2005, p.80), es decir, los espacios de la intensidades. Zonas caracterizadas por diferencias 41: temperaturas, presiones, o gravedades. Este segundo tipo de espacios, también se encuentran delimitados, pero de una forma diferente a las zonas extensivas, pues los limites están caracterizados por puntos críticos (temperatura, presión, densidad, tensión, conectividad... etc.) que describen transiciones abruptas en el estado de las entidades que habitan dichas zonas.

Es posible cartografiar ambos espacios, pero como consecuencia de lo descrito previamente, resulta imposible cartografiarlos de la misma forma. Así un mapa extensivo representa características de la tierra que se extienden en el espacio: cadenas montañosas, líneas

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Aclarar que este espacio intensivo no se debería confundir con el concepto "intensivo" (Delanda, 2002) que es utilizado por Delanda (2002) para explicar los procesos de individualización (Véase: Intensive Science and Virtual Philosophy).

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Difference is not diversity. Diversity is given, but difference is that by which the given is given ... Difference is not phenomenon but the noumenon closest to the phenomenon ... Every phenomenon refers to an inequality by which it is conditioned ... Everything which happens and everything which appear is correlated with orders of differences: differences of level, temperature, pressure, tension, potential, difference of intensity. (Deleuze y Guattari, 1994, p. 222, citado por Delanda, 2005, 81)

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costeras, áreas de tierra o incluso volúmenes de aire comprendidos en los límites soberanos de cada nación. Y es que los mapas intensivos capturan las diferencias en intensidad de una propiedad particular (lo cual recibe el nombre de gradiente), así como fenómenos dinámicos dirigidos por dichos gradientes, un ejemplo serian aquellos mapas meteorológicos que muestran: zonas de altas/bajas presiones, frentes fríos/cálidos, masas de aire moviéndose a bajas/altas velocidades.

El pensar en dichos espacios, no deja de ser una consecuencia de los dos espacios anteriormente sugeridos, liso y estriado. Pues como antes se menciona, el espacio liso es el espacio de las intensidades, de las proximidades locales, un espacio topológico (Delanda, 2002) donde las distancias no son métricas 42, mientras que el espacio estriado es el espacio de lo extensivo, constituido gracias a la metrificación y cuantificación referenciada.

Si bien el origen de ambos conceptos (extensivo/intensivo) se remonta a la filosofía medieval escolástica, la física moderna ha sido la que realmente ha rescatado ambos conceptos con mayor fuerza (Delanda, 2011), dando soporte a una rama de la física tan importante como la termodinámica donde no se aplican a la distinción de espacios sino a las diferencias en magnitudes y cantidades.

Modelo Físico: Las cantidades extensivas se caracterizan por ser aditivas: volumen, área, longitud, entropía; mientras que las cantidades intensivas no. Si juntamos dos recipientes a veinte grados de temperatura, no conseguimos un recipiente final a cuarenta grados. Mientras que si juntamos cinco litros con otros cinco, si obtenemos diez litros. Característica que Deleuze (1988) refiere como divisibilidad (extensividad), o indivisibilidad 43 (intensividad).

Por tanto las cantidades intensivas experimentan los cambios de forma diferente a la a las extensivas, así Delanda (2006) refiere: For two intensive quantities to produce a change, there must be a difference, or gradient of temperature (or pressure, density, speed) will not be a simple addition, but the emergence of a spontaneous flow or movement which will tend to cancel the difference in intensity, and restore equilibrium and average values. (...) the

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Véase el modelo matemático incluido en Mil Mesetas (Deleuze y Guattari, 1988) que ahonda en la matemática diferencial y la aportación de Gauss y Riemman a dicho campo.

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Deleuze (1988) define las intensidades como "indivisibles" referidas a la imposibilidad de dividirlas sin cambiar su naturaleza.


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philosophical importance of intensitive magnitudes can only be grasped prior to this cancellation. (Delanda, 2006, p. 81)

Son pues las diferencias intensivas un aspecto de suma importancia para el relato que aquí se presenta. Y es que cualquier frontera extensiva consta de un proceso dirigido por las diferencias intensivas que producen dicha frontera. Así se podría afirmar que los espacios intensivos por ende son el lugar donde residen los procesos intensivos que generan productos de enorme variedad en el espacio extensivo (Delanda, 2002): A good example is the diversity of entities that populate the atmosphere: hurricanes, thunder storms, cloud formations, wind currents. These entities inhabit our consciousness as meteorological phenomena but we can’t normally perceive the gradients of temperature, pressure, or speed that are responsible for their genesis. Similarly, while many diverse animals appear to us as entities bounded by their skin, we are not normally aware of the gradients of concentration of gene products, the biochemical differences of intensity, that generate those animals through an embryological process. In short, the diversity that is given to us in phenomenological experience depends for its existence on what is not so given. (Delanda, 2011, p. 116)

Como anteriormente se menciona, la importancia de estas magnitudes solo es palpable antes de la cancelación de la diferencia entre las varias materias, lo cual parece haberse tornado el foco de interés de la termodinámica contemporánea. Dicha rama de la física en su versión actualizada ("Far from Equilibrium"), distante en este y otros aspectos de la termodinámica clásica (centrada en el estado final del equilibrio); se ha tornado en una fuente de especial interés para la filosofía contemporánea, y en concreto para filósofos materialistas como Delanda (2006). Así este manifiesta lo siguiente: In a nutshell, while equilibrium thermodynamics focuses on what happens once the intensive differences have been cancelled, far-from-equilibrium thermodynamics studies systems that are continuously traversed by a strong flow of energy or matter, a flow which does not allow the differences in intensity to be cancelled, that is, a flow that maintains these differences and keeps them from cancelling themselves out. In a sense, the new field of studies systems in a zone of higher intensity, and it is only in this zone that difference-driven morphogenesis comes into its own, and that matter becomes an active agent, one which does not need for to come an impose itself from the outside, as is the case with essentialism. In short, only in this zone of intensity can we witness the birth of extensity and its identity-defining frontiers. (Delanda, 2006, p.81)

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Por ello, la atención pasa del atractor (estado estable), hacia el cual la materia tiende a orientarse, para centrarse en el proceso que provoca que la materia alcance tal o cual estado final de estabilidad (los atractores). Desde un punto de vista ontológico, se diría que si bien el estado de estos atractores no son posibilidades, estos actúan como "the structure of a space of possibilities" 44 (Delanda, 2005, p.83). Así de todos los posibles resultados (atractores) que la materia puede adquirir, solo uno o pocos, alcanzan de forma regular la actualización 45, lo que Delanda identifica como: "The space of possible outcomes is greatly constrained, or in other words, that it has a structure" (Delanda, 2006, p. 83).

De ahí que la predisposición de Delanda (2006) por la termodinámica "far-from equilibrium" tenga que ver con el interés de esta rama por la multiplicidad de atractores, y de equilibrios alcanzables que materializan la tal estructura espacial (esta si considerada completamente real e independiente de la mente humana).

¿Pero qué hay de las intensidades en el campo de lo social?

¿De qué forma las diferentes relaciones entre los individuos y el espacio, puede tener que ver con las intensidades y extensividades?

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Es aquí que se debe recordar que Deleuze (1988) identifica tres campos de los cuales la realidad se compone: actual, proceso de actualización, y virtual (Delanda, 2002).

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Actual: Corresponde al campo en el cual las cosas son más fáciles de ser visualizadas, es decir el campo referente al mundo que rodea al ser humano. Lo actual corresponde tanto a lo humano como a entidades nohumanas. Según Deleuze (1988), a pesar de ser el campo más sencillo de ser visto, este no nos otorga un entendimiento completo de la realidad (lo óptico no lo es todo. Véase la diferencia entre óptico y háptico en el modelo estético (Deleuze y Guattari, 1988)). Y es que para Deleuze (1988) no se debe limitar el entendimiento humano a la observación que se obtiene de las identidades. Pues estas identidades y sus propiedades perceptivas solo nos proporciona una imagen de lo que dichas identidades son. Esta imagen no contendría apenas información sobre como esa identidad ha adquirido un status de "ser", como debería cambiar a lo largo del tiempo para cambiar en nuevos seres, que debe hacer dicha identidad, o como podría afectar a lo que otras identidades podrían hacer para ser afectadas por ella. Este campo se encuentra caracterizado por las extensividades y las cualidades. En Mil mesetas, estas dos características son referidas como "substancias" y "formas" respectivamente. Para hacerse una idea de lo que esto implica, es preciso imaginarse una substancia desprovista de características con la única capacidad de ocupar el espacio de una forma concreta (extensión). Por la otra parte sobre estas formas también operan una serie de estructuras que otorgan a la substancia cualidades específicas (tales como propiedades ópticas o mecánicas): "Ambas características suponen abstractos componentes de cada articulación" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 502). En Mil Mesetas (1988) los términos antes mencionados "substancias" y "formas" también reciben el nombre de "territorialidades" y "códigos". Mientras que las diferentes esferas que operan en el mundo actual son llamadas "estratos". Así el término "estratificación" se encuentra muy próximo al término "actualización". Así los procesos intensivos que dan lugar a los "estratos", o que permanecen escondidos detrás de los "estratos", reciben el nombre de "territorialización" y "codificación". Cuando algunas partes del mundo son empujadas de su estado de equilibrio, revelando de este modo los factores intensivos que permanecían escondidos, a este proceso intensivo de desviación de la rigidez de los "estratos" se le denomina "desterritorialización" y "decodificación". Estos procesos de desviación se ven acelerados por operadores casi-causales (quasi-causal) que en Mil Mesetas (1988) reciben el nombre de "Maquina abstracta". Además véanse los otros dos estados: pre-actualización, y virtual.


ESPACIO-TIEMPO DEL SUJETO EN CONTINUA CONSTITUCIÓN

Para dar cuenta de este asunto, Delanda (2011) emplea el concepto de "densidad" (Delanda, 2011). Una noción intensiva que tiene que ver con la presencia de individuos en un espacio particular. El ejemplo utilizado para retratar esta magnitud intensiva es la cantidad de individuos que habitan en una aldea, esta noción tiene consecuencias en el grado de familiaridad entre ellos, prácticamente todos los individuos se conocen. Si bien la cifra de habitantes corresponde a una propiedad extensiva, las relaciones entre los habitantes constituyen una magnitud intensiva, así cobra relevancia la idea de "densidad": The number of people inhabiting any one of these regions is one of their extensive properties. But more important than sheer numbers is the relation of these numbers to the area occupied by the region, that is, the density of people in the region. This is an intensive property that is more useful to characterize the difference between locales, between cities and their surrounding countrysides, for example, than their extensive properties. (Delanda, 2011, p. 54)

Este concepto es útil por ejemplo para demostrar las diferencias entre un asentamiento rural, y un asentamiento urbano. Pues la densidad física en la ciudad es mayor que en el rural. Pero más allá de la dimensión material de esta noción, piénsese en los efectos sobre la propia actividad social: "the more densely packed the inhabitants of a locale are, the more likely it is that they will routinely interact with one another, at least for the case of simple, informal interactions" (Delanda, 2011, p. 54). Así se podría afirmar que la actividad social propia de las ciudades difiere de la que se efectúa en las aldeas. Hasta ahora se ha referenciado una propiedad intensiva presente en el espacio de acuerdo a la disposición de los individuos en él, no obstante:

¿Qué hay de las intensidades que corresponden a las relaciones entre entidades sociales como tal?

A este respecto la noción de "densidad" (Delanda, 2011) antes referida resulta insuficiente para reflejar las interacciones complejas entre los individuos, por ejemplo, el grado de durabilidad de las relaciones. Es en este punto que debe introducir la noción de "densidad interpersonal" (Delanda, 2011), una magnitud intensiva propia de las redes sociales: This other form, the density of a network, is a perfect example of a purely social intensive property. Network density measures the degree to which the indirect links of members of a community are connected to each other. Is the friends of my friends (that is, my indirect links) know the friends of your friends, who in turn know the friends of her friends and so forth, the density of the interpersonal network structuring of our neighborhood is said to be high. (Delanda, 2011, p. 55)

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FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

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Y es que la "densidad interpersonal de la red" (Delanda, 2011) mide el grado de conectividad entre individuos conectados indirectamente. Una red con un grado de densidad alto presenta una serie de propiedades sociales concretas. Este principio conduce a las intensidades sociales a otro concepto, como es la "conectividad" (Delanda, 2011). A este respecto se debe destacar el trabajo del sociólogo Goffman (1967), quien en sus investigaciones ha analizado la presencia de esta propiedad intensiva en las relaciones sociales. Para ello, Goffman (1967) se vale de las conversaciones co-presenciales para reflejar como detrás de las conversaciones se encuentran una serie de intensidades que dirigen los diálogos hacia tal o cual punto: These conversations have a well-defined connectivity: once the participants have ratified each other as valid interlocutors and the verbal exchange begins, they become disconnected from the other people surrounding them, that is, they exclude nearby persons from intruding into their conversation (...) In addition to words, claims to a public persona are also exchanged in conversations, with facial gestures, bodily postures, choice of topic. Display of poise and tact, and in many other ways. To the extent that claims to a publicly acceptable self-circulate in conversations, any damage done to these public images is a potential threat to the integrity of the situation, since an embarrassing revelation or a humiliating remark will inevitably draw attention away from the main topic being discussed to the norms which the participants mutually enforce. Goffman sees embarrassing events as literally intensive properties of the encounter, events that, is not repaired by letting the embarrassed party save face, can threaten its ritual equilibrium. (Delanda, 2011, p. 56)

Gracias a Goffman (1967) se advierte la presencia de intensidades en la relación de los individuos, entre sí. Si en el caso de la materia, las intensidades son responsables de la dirección del proceso inestable hacia estados finales en los cuales la materia se estabiliza; en el campo de lo social este proceso también está presente en las intensidades de cada individuo a la hora de establecer relaciones inter-subjetivas (Metzger, 2015), en las cuales se pueden superar tal o cual punto crítico lo que conduce a tal, o cual estado extensivo de la relación (se refuerza o se debilita el lazo social).

¿Pero cómo interfiere el espacio en estos procesos?

Es en este punto que se debe retomar la noción de agenciamiento, pues como antes se menciona, el agenciamiento supone: "la verdadera unidad mínima" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 51); y en particular las líneas de segmentaridad. Ya que si se tiene en consideración que cada individuo es un "agenciamiento" (Herner, 2012) en sí, el espacio


ESPACIO-TIEMPO DEL SUJETO EN CONTINUA CONSTITUCIÓN

que este habita es aquel donde imperan: “las líneas y no los puntos, un espacio de líneas en constante vibración, movimiento, bifurcación o cambios de dimensión” (Hillier y Abrahams, 2013, p. 21).

La vinculación entre agenciamiento e intensidad, es un asunto contemplado por Herner, según esta: Todo agenciamiento es colectivo y pone en juego poblaciones, multiplicidades, afectos, intensidades, territorios. Siempre hablamos, accionamos y pensamos desde un agenciamiento, es la línea imperceptible que atraviesa las ideas, los cuerpos, los elementos en juego, es el entremedio, que sostiene todas las relaciones. (Herner, 2009, p. 164) Así son las intensidades referentes a la vibración, movimiento, bifurcación, o cambios de dimensión; las que conducen al individuo a mantener tal o cual conversación, o bien a recorrer el espacio de tal o cual forma ("lisa" o "estriada") (Hillier y Abrahams, 2013). Ergo, son las intensidades de estas líneas de segmentaridad que atraviesan a los individuos las que originan que estos tomen tal o cual decisión, lo que provoca que los flujos peatonales se actualicen hacia los diferentes puntos finales del recorrido. Son estas líneas de segmentaridad, las responsables de que se esté en el campo de las localidades (liso) (Deleuze y Guattari, 1988) o en el campo de las medidas (estriado), pues dependiendo de si son rígidas o flexibles (Deleuze y Guattari, 1988) se producirá una u otra relación con el espacio.

Esta premisa supone el punto conclusivo de esta revisión teórica. Pues sienta las bases para el abordaje del objeto de estudio, la envolvente de la CdM. Atendiendo a esta última sección el análisis de este emplazamiento buscara relacionar teoría y praxis. De acuerdo al esquema de la "tetravalencia" (Deleuze y Guattari, 1988): "que se dice y que se hace" teniendo en consideración las dimensiones: 1. material/expresiva, y "donde se dice y se hace"; 2. territorial/desterritorial (Deleuze y Guattari, 1988).

Tomando como base la propuesta realizada por Metzger (2015) acerca del proceso de gestación de los lugares, quien aprehende de Serres (1995) su noción de los casi-objetos; estos suponen casi-objetos que acaban por resultar de la interacción de los individuos y el espacio, en aquellos fenómenos (Barad, 2003) que dan origen por un lado a la subjetividad, y por otro el mayor o menor apego, de la subjetividad resultante a un espacio concreto, que en función de tal o cual estado final alcanzado, lo vuelve lugar o no (Metzger, 2015). Esta premisa orientará las posibles conclusiones a la distinción de por una parte intensidades vinculadas a la "densidad" (Delanda, 2011) y por otra intensidades donde intervienen los "afectos" (Deleuze y Guattari, 1988) que se denominaran "intensidades localizadas"), siendo estas segundas vibraciones de acuerdo al casi-lugar de la envolvente de la CdM.

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FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

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En resumen, Deleuze y Guattari (1988) sientan las bases para el desarrollo de toda una serie de líneas directrices sobre temas que atañen al espacio, que son aprehendidas por Delanda (2002) y más recientemente por Metzger (2015), siendo estas líneas bases sobre las cuales analizar el espacio desde una nueva perspectiva, que no suscite dudas asociadas a la limitación de la complejidad del espacio (Prieto, 2011), lejos de debates que se dirimen entre dualidades polares sino entre dualidades yuxtapuesta (Dovey, 2010). Así la ontología deleuziana se perfila como una cosmovisión apropiada para analizar fenómenos de suma complejidad, dado un contexto en el que los lindes entre categorías como "local" y "global" se han diluido (Bauman, 2010), y el abordaje del espacio en base a "polaridades esencialistas" (Prieto, 2011, p. 119) resulta reductor.

Así los capítulos que aparecen a continuación buscarán analizar un emplazamiento particular, como es la Casa da Música de Porto, bajo las lentes deleuzianas, aquí mencionadas, realizando una articulación entre teoría y contexto, que se verá soportada por una serie de análisis de las trayectorias que los peatones describen en este espacio plaza de la ciudad portuense con la intención de captar las ya mencionadas magnitudes intensivas ("densidad", "intensidades localizadas"), para así comprender en mayor medida cual es la relación que los individuos efectúan con el espacio envolvente a la CdM, pero antes la disertación realizará una descripción del método de obtención de estos flujos peatonales, para posteriormente realizar una revisión al contexto en cuestión, siendo esta fase el preámbulo del bloque final, en el que se articulan todas las partes precedentes.


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3. Aplicación de la Metodología 3.1. OpenCV y las intensidades de flujos peatonales Tras la revisión teórica efectuada en el capítulo anterior, el presente trabajo busca dirigirse hacia el método de captación de los flujos peatonales, que a modo de entrevistas peatonales, buscará generar una base de datos de las trayectorias de los individuos en el espacio envolvente a la CdM, con la intención de desvelar cuál es la relación entre individuos y espacio.

El análisis de las dinámicas peatonales, siempre ha sido objeto de interés para los estudios centrado en el espacio habitado por el hombre. Mientras los espacios domésticos pueden ser abordados desde los principios de la "topofilia", enunciados por Bachelard (1957), el espacio del "afuera" (Foucault, 1967) presenta un grado de complejidad que obliga a tomar abordajes que tengan en consideración múltiples factores, dada la participación de diversos actores, cada uno con sus propios espacios interiores.

A pesar de encuadrar este análisis en el marco del avance de las tecnologías de procesamiento y visualización de bases de datos, es heredera de toda una serie de técnicas que surgieron a lo largo del S. XX. Métodos manuales, que ofrecían una gran utilidad al nivel del estudio de la interacción hombre-espacio, pero que hoy deben ser re-contextualizados de acuerdo a nuevos escenarios técnicos.

Así a continuación se realizará una revisión de algunos abordajes destacables sucedidos a lo largo del S. XX, para posteriormente detallar cuáles serán los criterios de selección de datos, el proceso de confección de la herramienta, y finalmente una serie de fichas que encuadrarán los datos obtenidos. Pero antes resaltar aquellas iniciativas concebidas en la segunda mitad del S. XX, de las cuales destacan las siguientes:


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OpenCV Y LAS INTENSIDADES DE FLUJOS PEATONALES

3.1.1. Encuadramiento

Ilustración 2 - Diagrama de las rutinas de tres individuos. individuos.

Ilustración 3 - Diagrama de las rutinas de cinco

Hagerstrand's daily routine

En 1970 el geógrafo sueco Hagerstrand publica un artículo llamado what about people, y con él emerge una nueva corriente dentro de la geografía, denominada geografía del tiempo. Una nueva perspectiva transdisciplinaria basada en procesos espacio-temporales tales como la interacción social, o la interacción ecológica. Estas nuevas teorías surgidas con Hagerstrand (1970) nunca constituyeron un campo de estudio propio, sino que compusieron un marco teórico y un lenguaje visual en el que el espacio y el tiempo suponían dimensiones de análisis en procesos dinámicos como las rutas peatonales cotidianas de cada individuo (Portugali, 2011).

El carácter innovador de las ideas de Hagerstrand radica en la proposición de un estudio de mapeamientos peatonales en el espacio que fuese ampliado con un análisis de la dimensión temporal. Ya que incluso cuando una persona está parada en un espacio particular, no lo está en el tiempo, pues los individuos se mueven en el espacio-tiempo. Una consideración en línea con los postulados de Massey (2005). Además este geógrafo sostenía que parte de este movimiento espacio-temporal que los individuos realizan en la ciudad, se encuentra dentro de sus rutinas. Así el estudio de estas rutinas seria revelador a la hora de entender como los individuos crean y construyen la ciudad como un lugar de encuentro de los espacios cotidianos.


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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

Ilustración 4, 5, 6 - Grabaciones y diagramas del estudio.

The Social Life of Public Spaces - Study in Seagram

We are not hapless beings caught in the grip of forces we can do little about, and wholesale damnations of our society only lend a further mystique to organization. Organization has been made by man; it can be changed by man. (Whyte, 2002, p.14)

En este estudio Whyte (1980) y su equipo realiza un minucioso trabajo en torno a la plaza del Seagram Building en Manhattan, Nueva York. En él se registran, gracias a una serie de elementos videográficos, toda una serie de comportamientos en este espacio plaza, diseñado por Mies Van der Rohe, en 1980. El análisis se basa no solo en observaciones de campo registradas con videos, pues también se realizan una serie de tomas aéreas de la plaza en las que se recogen fenómenos cotidianos que después son traducidos en numerosos mapas, gráficos, y demás elementos estadísticos.

Todo esto con la intención de analizar el contributo de la vida social de los espacios urbanos en la calidad de vida de los individuos de una sociedad, entendida esta como un todo. Whyte (1980) creía en la responsabilidad moral de los urbanistas en crear lugares físicos que faciliten lazos cívicos e interacciones en las comunidades. Y de acuerdo a esto se propuso realizar un ambicioso y arduo trabajo de estudio comportamental de este espacio plaza de Nueva York.


OpenCV Y LAS INTENSIDADES DE FLUJOS PEATONALES

Ilustración 7, 8, 9 - Inspiraciones y funcionamiento de la instalación.

Scott Snibbe - Boundary Fuctions

Scott Snibe es un artista pionero en arte y música interactiva. Si bien las anteriores referencias abordan la dimensión social del espacio desde una perspectiva casi científica, gracias a teorías o análisis sobre los cuales extraer ciertas conclusiones; en el caso de Snibbe (1998) se está ante una artista cuyas instalaciones tienen como fin la exploración más que la conclusión.

Sus trabajos son múltiples, pero aquí sería pertinente referir su obra Boundary Fuctions concebida en 1998. Esta se basa en la proyección de líneas en un paralelepípedo situado en el suelo, tomando como referencia los individuos que entran o salen de dicho paralelepípedo. Así los individuos delimitan con sus movimientos una serie de fronteras ficticias, inspiradas en la organización celular (agrupaciones extensivas dirigidas por los procesos intensivos). En este caso el movimiento de los individuos se efectúa de acuerdo a su experiencia sensitiva en este espacio. Aquí el control reside en los individuos, pues son ellos los que dibujan (solo a partir de la participación de dos individuos) con el movimiento sus espacios interpersonales.

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OpenCV Y LAS INTENSIDADES DE FLUJOS PEATONALES

3. 1. 3. Proceso metodológico Con la intención de analizar las dos categorías anteriormente destacadas en los criterios de selección ("densidades” e "intensidades localizadas") el proceso metodológico buscará en un primer apartado componer un código que haga uso de la librería de reconocimiento OpenCV. Posteriormente, se realizará un momento de conversión de los recorridos de los peatones recorridos de forma a procesar en una última fase todos los datos, mostrándolos a través de un conjunto de mapas capaces de abordar las categorías en cuestión. Así los mapas térmicos junto a los mapas de isocurvas acumulativos buscaran advertir y afirmar tendencias en las densidades peatonales, al tiempo que los mapas de isocurvas señalarán aquellas intensidades localizadas en el espacio envolvente a la CdM.

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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

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De este modo, el proceso metodológico que aquí se presenta se compone de tres fases que buscan pasar de los videos, al reconocimiento de peatones, para seguidamente realizar una serie de visualizaciones que procuran revelar uno u otro aspecto significativo. Todos esos momentos estarán compuestos por una descripción general, una descripción pormenorizada referida al proceso seguido, una sección referida al funcionamiento de cada parte metodológica, y finalmente una parte que incluye consideraciones finales correspondientes a dichas fases. Así a continuación se documentará ese proceso metodológico, siendo este una introducción para el desarrollo del trabajo, que acaba por suponer una contextualización de los datos posteriormente incluidos en las fichas. Pero antes introducir esta fase de confección del proceso metodológico gracias a un mapa global donde se recogen todas las partes del proceso (elementos representativos + programa involucrado + proceso computacional); así como sus conexiones entre sí.


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3. 1. 4. Fichas Las fichas que se incluyen a continuación recogen cuatro fragmentos de cada día dejando un margen de entre una hora, y una hora y media. Estas tomas de datos se organizan a lo largo de cinco fichas que corresponden a los días que se realizan las grabaciones, y lo que se muestra en ellas es el tratamiento de datos realizado a través de los tres métodos de visualización pormenorizados en la descripción del proceso (mapas térmicos, mapas isocurvas, mapas isocurvas acumulativos). El objetivo es revelar los criterios de selección anteriormente referidos: "densidades" e "intensidades localizadas". Estas dos categorías organizan la descripción diaria siendo la ficha distribuida en: Descripción General, Densidades, Intensidades Localizadas, y Consideraciones Finales.


OpenCV Y LAS INTENSIDADES DE FLUJOS PEATONALES

Mientras la descripción general, buscará contextualizar la ficha de acuerdo a condiciones destacables de dicho día, el apartado de las densidades persigue retratar bajo tal noción las tendencias destacables en cada día, gracias a aquellas zonas cromáticas coloradas cuya mención resulta obligatoria. Por su parte las intensidades localizadas responden a aspectos tales como la cohesión de las geometrías (reforzadas por el aspecto cromático) que se suceden en cada uno de los días que abordan las fichas. Siendo los últimos apartados abordados en pormenor, en el último bloque del trabajo. Finalmente, se encontraría un apartado referente a las consideraciones finales, cuya función es la de realizar un cómputo de aquellos fenómenos destacables en cada día. Estas fichas funcionan como última sección de la parte metodológica, y enlazan con el comienzo de estudio del contexto. Así abordar tal encuadramiento servirá para comprender en mayor medida los datos obtenidos.

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3.2. La CdM desde una Perspectiva Relacional Las fichas sobre los mapeamientos, aquí presentadas, requieren de un encuadramiento particular de modo a comprender el verdadero valor de los datos extraídos y presentados a través de los varios mapas. El alcance de dichos mapas se extiende al espacio colindante a la CdM. Sin embargo se debe reconocer que los condicionantes del contexto en las propias dinámicas peatonales son notables.

Es por ello que la disertación buscará encuadrar este tipo de condicionantes, dirigiendo el análisis inicialmente hacia la dimensión histórica de la zona de Boavista (historia de Boavista). Esta sección comienza con una revisión histórica de la zona que abarca hasta el inicio del S. XX. Esta fase es secundada por una combinación entre análisis histórico y articulación entre teoría y contexto, tomando como base la noción “no-lugar” (Auge, 1993). Tras este primer apartado de articulación entre teoría y contexto, se prosigue con la identificación de aquellas asociaciones que en la actualidad la CdM establece con su contexto (La CdM y sus territorialidades), y viceversa.

El estudio de este ambiente portuense, dará paso al abordaje de los flujos peatonales, teniendo en consideración la influencia del contexto ya mencionado. Este entorno, junto a una serie de referencias teóricas, serán los principales elementos que soportarán tal o cual lectura de los datos obtenidos, y presentados en el apartado que aquí precede.


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3.2.1. Historia de Boavista La ciudad de Porto hasta, mediados del S. XVIII, se encuentra constituida por un burgo medieval cuyo núcleo urbano se encuentra delimitado por la muralla fernandina. No es hasta la segunda mitad de dicho siglo que la ciudad se expande extra-muros (Ramalho, 2012). Esta época coincide con una nueva forma de hacer ciudad, por parte de la "Junta das Obras Públicas", deudora de las reglas iluministas y de nuevos conceptos importados de Europa. Ciudades como Paris, Londres o Roma sirven de fuente de inspiración para las ciudades europeas de aquel entonces, y Porto es una de ellas.

Es en este contexto que se introduce en la ciudad el primer plano urbanístico (Tavares, 2012), delineado por el máximo representante de la ya mencionada Junta, el Gobernador de Armas \-XVWLFLD-RDѺo de Almada e Melo, el cual en 1784 reproduce los principios que rigen el plano de reconstrucción de la Lisboa Pombalina, devastada tras el terremoto de 1755, en la renovación del espacio existente, así como en la creación de nuevos espacios, en aras de mejorar las condiciones de la ciudad dentro de la muralla y dominar el desarrollo urbano exterior a ella.

Con este nuevo plan urbano, surge una nueva imagen de la ciudad: más higiénica y luminosa, con nuevas reglas estéticas, nuevos equipamientos públicos y una sustancial mejora de la movilidad en la ciudad gracias a nuevas vías de acceso a la ciudad; que marcará el camino hacia la Porto moderna que paulatinamente se acabaría imponiendo.

En este plan también se identifica el nacimiento de uno de los elementos urbanos que componen el caso de estudio aquí en cuestión, la Rua da Boavista. Que se iniciaría en la Praça militar de Santo Ovidio, actualmente Jardim de Teófilo Braga, y orientaría su eje hacia el Atlántico a expensas de futuras implementaciones que siglos más tarde acabaría permitiendo la conexión con el mar.

El S. XIX viene marcado por la invasión francesa y la contienda peninsular entre liberales y absolutistas, que operarían de freno al avance de la ciudad. Sin embargo, la victoria de los liberales, se materializa en la ascensión de la burguesía en Porto, personificada en equipamientos como la Alfandega Nova o los primeros bancos. Esta nueva realidad, consolida el exterior de la muralla, y contribuye a la gestación de una segunda centralidad más allá del brugo medieval. Un segundo foco de influencia situado en una cota más alta, lo cual permite que la ciudad se estabilice en una zona de relativo dominio topográfico (control del Rio Douro). Algo ya contemplado en el plan iluminístico de Almada con la articulación que conectaba la Ribeira con la Praça Santo Ovidio, en el extremo norte de la ciudad.


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Ilustración 10 - Primer mapa de la ciudad, 1813 Documenta la ciudad medieval así como la expansión del Plan Iluminístico

A mediados del S. XIX, Porto comienza el viraje de rumbo hacia la industrialización, proceso que se ve reflejado en la construcción de las primeras fábricas textiles en la ciudad, así como de las estructuras de hierro que sirven de soporte a grandes equipamientos como: Mercado Ferreira Borgues (1885-1888), Ponte D. Luis I (1881-1888), Ponte D. María Pia (1875-1877), y Palacio de Cristal (1865).

Otro de los efectos territoriales de esta fase industrial es el aumento del contraste entre centro y periferia, ya que las tres parroquias que componen el centro histórico, mantienen las oficinas artesanales, mientras que las periféricas presentan grandes núcleos de concentración industrial, que por su parte dispersan el área de influencia hacia los municipios colindantes a Porto, junto a cursos de agua y estaciones de ferrocarril, muestra de ello es la construcción del Porto de Leixǂes inaugurado en 1895 en Matosinhos.

Este fuerte crecimiento del Porto industrial es debido, entre otras razones, a la necesidad de nueva mano de obra, trabajadores que establecen sus residencias en las zonas periféricas consolidando la expansión. Además estos movimientos migratorios hacia la periferia por parte de las clases trabajadores, deja un mapa desigual de la ciudad, pues el centro es ocupado por las clases burguesas y la periferia por las clases más bajas. Sin embargo en esta misma época también se produce una tendencia opuesta a la mencionada, en la que clases

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privilegiadas, en concreto "los ingleses" (Ramalho, 2012, p. 59) se comienzan a instalar al oeste del puerto fluvial, próximos al frente Atlántico.

Así una nueva dualidad se acentúa, a la ya mencionadas (dentro-fuera), el binomio cota altacota baja se incorpora a la ciudad, lo cual confronta a la prestigiosa periferia occidental con la insalubre periferia oriental, zonas que en ocasiones son ocupadas por contingentes del éxodo rural y retornados de la emigración de Brasil, y en otras por trabajadores y clases más desfavorecidas (Fernandez, 2000). Es decir, a la dualidad dentro-fuera, referente en la Muralla Fernandina, se le añade otra, ciudad alta-ciudad baja, comenzada con los Almadas; y aun una última, ciudad-suburbios, para la cual contribuye la construcción de la carretera de la circunvalación en el límite norte del municipio, y la proliferación de los medios de transportes. Es en este contexto, de aumento de la red de transportes, que aparece un elemento urbano de distribución radial de los tránsitos de especial importancia para este relato, la Rotonda da Boavista (construida entre 1866 y 1892). Esta rotonda, que actualmente recibe el nombre de Praça Mouzinho Alburquerque, fue prevista con jardines que rodeaban un gran obelisco, erguido en memoria de la Guerra Peninsular, que vendría a coronar la zona estableciendo una nueva centralidad dentro de Porto al nivel de las comunicaciones y transportes.

Ilustración 11 - Planta Boavista 1892

Así la zona de Boavista comienza a consolidarse como una nueva centralidad dentro de Porto. Al núcleo histórico de la "Baixa" se incorporaría una nueva zona que también sería responsable de los procesos de urbanización de la ciudad portuense. Sin embargo, la diferencia entre una y otra se manifiesta clara, si bien la "Baixa" resultaba de procesos de urbanización basados en iniciativas públicas concretizadas a través de la planificación urbana, Boavista emerge de sectores privados, en los que la inversión de conglomerados


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empresariales e inversores particulares apoyan la implementación de las grandes transformaciones urbanas. (Tavares e Vale, 2012, p. 10)

La época industrial se prolonga hasta el comienzo del S. XX, lo cual genera un crecimiento socio-económico que se ve acompañado por un incremento en la actividad constructiva y urbanística. De modo que en este periodo también se comienzan la obras de la Avenida de Boavista, prolongación de la ya mencionada Rua da Boavista. Un hecho fundamental, pues si bien la Praça Mouzinho Alburquerque establecía un punto base para una segunda centralidad en la ciudad, la expansión de la Rua da Boavista, finalizada en 1915, permitiría conectar dicha centralidad con el mar gracias a sus siete kilómetros de longitud. Pero, a pesar de materializarse en 1915, la concepción de esta avenida se remonta a décadas atrás: "in 1833, when "several interested citizens recognized as a major advantage of public and private the continuation westward of the Boavista Street, at least until crossing with Estrada de Matosinhos” (Nonell, 2002, p. 353, citado por Tavares e Vale, 2012, p. 10).

El avance del periodo industrial posibilitó, como ya fue mencionado, la aparición de espacios comerciales como el Porto de Leixǂes (en Matosinhos), de ahí que la conexión de Boavista con el mar fuese esencial, reafirmándose así la independencia de la urbe portuense respecto al Rio Douro, elemento hasta entonces elemental en el desarrollo comercial de la ciudad. De este modo, la consecución de esta nueva avenida vendría a establecer una espina dorsal para el desarrollo comercial de la ciudad en las últimas fases de industrialización.

En las primeras décadas del S.XX se suceden procesos de urbanización que soportan la importancia de la zona a poniente. El eje de Boavista se ve consolidado gracias a la intensa actividad comercial, así como a la incorporación de una nueva imagen arquitectónica y tipológica gestada entorno a los palacetes de las décadas de 1910 y 1920, en los que las élites burguesas instalarían progresivamente sus residencias festivas. Lo que antiguamente se presentaban como humildes poblaciones de pescadores, darían lugar a nuevos barrios de carácter cosmopolita, cuya población incorporaría las prácticas llegadas del exterior, un fenómeno que reforzaría la diferencia ya mencionada entre occidente y oriente.

El panorama de desarrollo socio-económico que impera en las décadas de 1930 y 1940 posibilita la proliferación de iniciativas privadas que consolidan esta imagen, previamente descrita, en la zona occidental de la ciudad. Así, la Avenida de Boavista adquiere un carácter heterogéneo debido a las innumerables operaciones urbanísticas particulares. La cada vez mayor densidad de zonas residenciales como la "Foz", así como la adhesión de múltiples loteamientos que previamente delimitaban terrenos agrícolas a lo largo de la avenida, otorgan ahora a la zona un nuevo sentido del habitar en Porto, en mayor desconexión con el contexto (Vale e Abrantes, 2012, citado por Tavares e Vale, 2012, p. 12). Además esta emigración hacia occidente estimula el desarrollo de transportes públicos en la ciudad, en particular en la Avenida de Boavista.

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IlustraciĂłn 12 - Avda. Boavista 1930

Las lĂ­neas ferro-rodoviaria y los transportes pĂşblicos potenciarĂ­an el crecimiento de la ciudad en los bordes. Es en estos mĂĄrgenes que comienzan a ser construidos los barrios sociales de Porto de acuerdo a planes como el "Plano de Melhoramento para a Cidade do Porto", puesto en prĂĄctica entre 1950 y 1970, en el que se sustituirĂ­an las "ilhas" (prohibidas a comienzos del S.XX) principalmente en las zonas Norte y Este de la ciudad. Sin embargo, el creciente aumento demogrĂĄfico de la ciudad impidiĂł que se acabase de forma completa con las tales "ilhas".

En la segunda mitad del S. XX se comienzan a notar los efectos de la desindustrializaciĂłn de Porto. A este respecto destaca la dĂŠcada de 1980, en la cual comienzan a desarticularse las grandes fĂĄbricas que tanto protagonismo acapararon en el siglo anterior. Este proceso de vaciamiento de las unidades fabriles se ve acompaĂąado por la terciarizaciĂłn del tejido productivo, asĂ­ el sector servicio adquiere protagonismo en aquellas zonas en las que las fabricas eran las claras protagonistas de las dinĂĄmicas econĂłmicas y sociales de la ciudad. Como bien refiere Ramalho (2012), a modo de muerte anunciada, la desindustrializaciĂłn de la ciudad encuentra en la demoliciĂłn del Palacio de Cristal en la dĂŠcada de 1950, y la consiguiente conversiĂłn en PabellĂłn de Deportes, un claro sĂ­ntoma de lo que se sucederĂ­a aĂąos mĂĄs tarde.

TambiĂŠn destaca, de este perĂ­odo, el plan urbanĂ­stico del arquitecto francĂŠs Auzelle quien elabora el Plan Director Municipal presentado en 1962. En ĂŠl, se contempla una nueva entrada a la ciudad, localizada en el Oeste de la ciudad y que se logra gracias a la construcciĂłn del Ponte da Arrabida en 1963, "el mayor arco de hormigĂłn del mundo", que junto a la apariciĂłn de nuevos elementos infraestructurales, vendrĂ­an a mejorar la capacidad viaria de la ciudad, conectando la periferia y equipamientos esenciales como el Auropuerto de Pedras Rubras (1945 HQ0DLDRHO3XHUWRGH/HL[Ç&#x201A;es (1895) (en Matosinhos); con la ciudad. En esta ĂŠpoca tambiĂŠn se identifica la apariciĂłn del tranvĂ­a que aumenta el trĂĄfico domĂŠstico, y junto al


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tránsito procedente de la nueva línea trazada con el Ponte da Arrabida, y los nuevos equipamientos de servicio, facilita el aumento de afluencia viaria de la Avenida da Boavista.

Es en esta situación de mejoría de las conexiones viarias portuenses que la centralidad de Boavista adquiere mayor protagonismo si cabe. Las fábricas son sustituidas ahora por equipamientos como: hoteles, condominios residenciales, sedes de empresas y centros comerciales. La desindustrialización y la correspondiente terciarización del tejido productivo se hace efectiva, y así se suceden equipamientos como el Mercado de Bom Suceso en 1956, así como el primer centro comercial de la ciudad, el Brasilia (1976).

También merece especial mención a este respecto la construcción del condominio residencial actualmente conocido como "Foco", un complejo residencial de considerable escala situado en la antigua Fábrica da Boavista, propiedad de Graham, un adinerado empresario inglés. La proliferación de iniciativas como la del "Foco" son posibles en gran medida debido a las grandes dimensiones de las parcelas situadas a lo largo de los siete kilómetros que componen la Avenida da Boavista.

Ilustración 13 - Barrio Residencial "Foco"

La modificación del paisaje de Boavista es también presente en la rotonda donde diversas demoliciones y construcciones de gran altura originan un nuevo escenario adecuado a la nueva situación socio-económica de la zona. Estas alteraciones, junto a la fácil comunicación con el Puerto de Leixǂes y el Aeropuerto de Pedras Rubras, contribuyen a reforzar más aún el núcleo de Boavista que comienza a adquirir un carácter "dinámico" y "metropolitano" (Tavares e Vale, 2012, p. 13)

Así en las décadas de 1970 y 1980, tras el proceso de desindustrialización (vaciamiento de las grandes fábricas del siglo anterior) en el mapa portuense, se identifica como las extensiones de los suburbios van más allá del ayuntamiento de Porto. Este hecho hace con

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que la tensión entre centro-periferia se instale en toda la mancha polinucleada, la cual se convertirá en la "Grande Porto" (Ramalho, 2012).

El estado de abandono (tras un proceso de vaciamiento de población y actividades) en el que se encuentra el centro continua, contraponiéndose al crecimiento de las ciudades contiguas Vila Nova de Gaia a Sur, Matosinhos y Maia a Norte, y Gondomar a Este; que se desarrollan de forma independiente respecto al ayuntamiento central. Sin embargo, los procesos de suburbanización (urbanización de suburbios) de los años de la industrialización tardía y desindustrialización no solamente repercutirán en el mayor vaciamiento del centro (histórico), pues también será visible en "fenómenos y condiciones intrínsecas a los nuevos espacios periféricos" (Ramalho, 2012, p. 62).

Este estado declinante en el que se encontraba el centro, propició que la década posterior viniese marcada por la voluntad política de promover una imagen renovada de la ciudad: Uma estrategia alargada de esforzo da atractividade e competitividade da cidade", que incide "na promoçao da internazionalizaçao e na difusao de um novo discurso e de uma nova iconografia capazes de veicular uma imagem do Porto como centro turístico e cultural de excelencia. (Quierós, 2007, p. 94-95, citado por Ramalho, 2012, p. 63)

Dentro de esa estrategia de generar una atractividad nueva, diferentes agentes políticos deciden poner en marcha un plan estratégico asentado en varios pilares fundamentales, de los que destacan la cultura (ciudad de la cultura), y los negocios (ciudad de los congresos), buscando generar eventos que animasen a la ciudad durante todo el año, contribuyendo así a la gestación de una nueva imagen de Porto, al nivel de otras ciudades Europeas.

La adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea en 1986, posibilitaría que la ciudad accediese a fondos comunitarios, así Porto buscaría acompañar este plan (congresoscultura) con operaciones de rehabilitación urbana, visibles en la recuperación de espacios públicos e infraestructuras. Es en este contexto que surge uno de los elementos que más atención requiere en el trabajo, el Metro de Porto, cuya llegada en el 2000 vendría a alterar las dinámicas de la ciudad.

Al igual que lo sucedido en Bilbao en la década de 1990, Porto intentará introducirse en la red de ciudades europeas que se sirven de políticas culturales integradas para la proyección externa de la imagen de la ciudad. Los logros de esta estrategia no tardan en producirse. Fruto de esta época se consiguen reconocimientos tales como la declaración del centro histórico de Porto como Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO, en 1996. Lo cual posibilita lograr una difusión de la atractividad de la "nueva" ciudad portuense.


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Sin embargo, es la candidatura de Porto como Capital Europea de la Cultura, aquella que ocupa el foco de interés en este trabajo. Y es que como anteriormente se describe, una de las líneas de actuación del ejecutivo en esta época fue la cultura, la cual sería inicialmente reforzada con la creación del primer Museo de Arte Contemporánea de Serralves (importante transformador del panorama cultural), o la construcción de equipamientos tales como el Parque da Cidade.

Este evento (Capital Europea de la Cultura) supondría relanzar a la ciudad norteña al nivel cultural. Si las décadas precedentes Porto había quedado rezagada respecto al resto de capitales europeas en términos culturales, este evento ("mecanismo de producción de la ciudad" (Ramalho, 2012, p. 84) sería la formalización de que Porto compensaría dicha situación, situándose esta vez sí, a la altura de otras urbes europeas.

De esta manera este evento también serviría de fuerte impulso para la internacionalización de la imagen de la ciudad. Es así como se consolida la imagen "atractiva" de Porto como nuevo polo turístico. A partir de esta época (2000) Porto se consolida como nodo relevante dentro de la red de ciudades globales (Sassen, 1991): Como salienta Nuno Grande, a Cidade Europeia da Cultura revelou-se pela primeira vez um instrumento adequado á promoçao de uma imagem da cidade, ao reforço do seu lugar nas redes globais dos consumos culturais, das manifestaçoes artísticas e do turismo urbano. O evento passou "a ser encarado, menos como um "fim" em si mesmo; e mais, como un "começo" regenerador da cidade, do seu tecido urbano, das suas instituiçoes, dos seus recursos e dos seus públicos. (Ramalho, 2012, p. 88)

La Capital Europea de la Cultura, presenta un origen internacional (soporte financiero europeo), y con un radio de influencia que también ultrapasa la escala local, alcanzando la nacional o incluso la internacional. En cuanto al campo de acción temporal la Comisión Europea, encargada entre otros de la programación del evento, aconsejaba la integración del proyecto cultural en procesos a medio plazo, y así garantizar la duración de los eventos más allá del período del evento.

Es en este contexto que se plantea la construcción de la Casa de la Música (CdM). En línea con lo que sucedió en Bilbao, en 1997, este equipamiento (CdM, 2005) supondría un elemento de activación para Porto, y en especial para Boavista, permitiendo la aparición de nuevos espacios urbanos, que posteriormente se apropiarían de la imagen generada por este elemento urbano: The "European City (after 1999 "Capital") of Culture" designation of the European Union epitomes this emphasis on events as well as the link between culture and branding. The epithet bestowed now (2013) on 49 cities, ostensibly involves culture, as

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artistic experience, but has as its implicit yet exclusive goal a re-branding exercise. The stimulation of culture is not the goal, nor is it often especially important for cultural consumption in such cities but it is intended as an instrument stimulating wider urban development, principally through its value in propagating place-brands both outside the city and even more important as a self-branding exercise aimed at creating a new local self-perception and élan. This explains the intense competition among cities for the designation, the high local expectation it evokes and the not infrequent failure to fulfil these expectation. (Hakala y Lemmetyinen, 2013, citado por Ashworth y Kavartzis, 2015, p. 75) Al igual que la observación de Hakala y Lemmetyinen (2013), en Porto la llegada de este evento supuso una combinación de formas de expresión artística y políticas de revitalización que propiciaron la recualificación del patrimonio edificado, así como la construcción de nuevas estructuras culturales. Iniciativas que se situarían entre el proyecto cultural y la recualificación de la ciudad, máxima muestra de ello es la CdM (2005), la cual por una parte vendría a instaurar "ex novo" el carácter cultural en la zona de Boavista al tiempo que generaría un emblema representativo de una zona algo descaracterizada antes de la llegada de este evento: Era preciso uma casa para a música, exclusivamente. Despois era conveniente que fosse um espaço marcante a nível internacional também. Juntar a qualidade dos acontecimentos, dos eventos á qualidade do espaço (iria) criar a nível internacional alguma notoriedade. (Gomes, 2010, citado por Ramalho, 2012, p. 136) En cuanto al desarrollo de este evento, anotar que ocupó espacios físicos diversos, desde zonas determinadas para dicho acontecimiento hasta espacios dispersos en la ciudad o en la región. De estas zonas específicas dedicadas al evento, destaca el equipamiento aquí mencionado que vendría a afirmarse como insignia de la ciudad en la contemporaneidad. La CdM (2005) situada sobre la antigua estación de ferrocarril de Boavista, se presenta desde su génesis como una pieza cuyo radio de influencia ultrapasaría la escala local o nacional, lo cual situaría a Boavista y Porto en la red de ciudades globales (Sassen, 1991). La llegada de este "icono", vendría a instalarse en un espacio urbano ocupado por la sede de la "Companhia Carris de Ferro do Porto" construida en 1874, y reconstruida en 1928 tras un fuerte incendio, esta sede además estaba acompañada por una unidad fabril así como por la Estación Ferroviaria de Boavista, situada en las proximidades de este espacio. Sin embargo la pérdida de relevancia del transporte ferroviario, originó que en 1988 sus funciones fuesen trasladadas a las instalaciones de la SCTP en Massarelos.


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Ilustración 14 - Vista aérea Boavista 1980

Ilustración 15 - Vista aérea Boavista 2005

De esta manera, la llegada de la Casa da Música se perfila como fundamental, en un lote que agonizaba su muerte (Ramalho, 2012) y en una zona, Boavista, en expansión donde los sectores terciarios estaban acomodándose, pero que urbanísticamente se presentaba algo descaracterizada, ya que la desaparición de las reminiscencias industriales no se hacía efectiva en su totalidad originando un palimpsesto compuesto por las fábricas antiguas y los nuevos edificios comerciales (Ramalho, 2012). Si bien es cierto que la revitalización de esta zona de la ciudad se venía incentivando desde la fase de desindustrialización, esta no acababa de conseguir instaurarse como lo que verdaderamente anhelaba la autarquía: "una nueva centralidad de la ciudad" en la zona occidental.

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Esta voluntad política de dinamizar esta segunda centralidad de la ciudad de Porto a raíz del evento cultural (2001), se realizaría no a partir de iniciativas puntuales y desarticuladas del tejido urbano, sino partir de intervenciones estructurantes, en el marco de tal evento cultural (2001), que fomentarían la transformación de la ciudad entendida como un todo. Creándose así una nueva imagen-marca que supondría un aliciente para capital financiero y humano.

Así la CdM vendría a instaurarse como el mayor símbolo del evento Capital Europea de la Cultura, además de suponer un vehículo de producción de la imagen renovada de la ciudad. Lo cosmopolita vendría a instalarse en Boavista contribuyendo a la internacionalización de Porto. Esta nueva caracterización funcionaria como contrapunto al perfil histórico, burgués e industrial de la ciudad de esta zona de la ciudad (Ramalho, 2012).

Muestra de esta nueva condición que se instaura en Boavista es la proliferación de nuevos equipamientos surgidos tras la aparición de la CdM. Que buscan apropiarse de dicha imagen para consolidar su preponderancia en la zona. Nuevas instalaciones como los edificios de la EDP, la oficina Nos, o la reciente Galp se hacen valer de la CdM, así como de lo surgido tras la llegada de la misma (metro de la CdM). De este modo la imagen que hoy circunscribe Boavista se presenta como una conjunción de iniciativas públicas y privadas, lo cual ha sido el verdadero éxito de que hoy en día apenas se asocie Boavista con el imaginario industrial.

En resumen, La segunda centralidad gestada en Boavista, haya en la Capital Europea de la Cultura, el acontecimiento propicio para consolidar un carácter de núcleo que no acababa por materializarse. La llegada de la CdM vendría a instaurar esa nueva caracterización que la zona buscaba desde la desindustrialización, y con ello instalar nuevas dinámicas en Boavista. Este nuevo escenario que se abre, tratará de ser abordado en el apartado siguiente, en aras de esclarecer cuales han sido las implicaciones de la llegada del edificio de Koolhaas (2005) en términos espaciales.


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3.2.2. El No-Lugar de la No-CdM La llegada de la CdM a Boavista supuso una reactivación de la zona, tornándola un espacio de importancia al nivel regional, nacional, así como global (Sassen, 1991). Esta nueva circunstancia situó a Boavista al nivel planetario a través de una estrategia similar a la utilizada en ciudades como Bilbao (1997). Ante esta nueva condición, resultaría pertinente plantearse de qué modo el edificio de Koolhaas (concebido en un marco histórico de "sobremodernidad" (Auge, 1993)) ha podido conferir a la zona de Boavista la apariencia de aquellos espacios que Auge reconoce como "no-lugares".

La consolidación de un contexto de "sobremodernidad" ha producido escenarios, bien diferentes a lo que Heiddegger (1951), y la corriente fenomenológica postulaban. Espacios en los cuales altos edificios comerciales y amplias infraestructuras ejercen un poder de impersonalidad en cuanto a las identidades de los individuos urbanos; y de efímero, en cuanto al tiempo en el que se inscriben dichas identidades. Tres son los factores ("La superabundancia de acontecimientos, la superabundancia espacial y la individualización de las referencias") que llevan a Auge (1993) a sostener lo siguiente: "vivimos en los tiempos de la proliferación de los no-lugares que son los espacios del anonimato" (Auge, 1993, p. 43). Según el antropólogo francés los tiempos en los que el hombre occidental vive son generadores de espacios que todavía "no hemos aprendido a mirar" (Auge, 1993, p. 42): aeropuertos, hoteles, estaciones de metro, centros comerciales...etc. Estos espacios son la mejor de las prueba de que la "sobremodernidad" (Auge, 1993) en la que la sociedad vive poco tiene en común con aquella modernidad de comienzos de siglo XX, pues estos tiempos tienen más que ver con la "Mcdonalización" (Ritzer, 1995) del espacio. Una época en la que las centralidades urbanas son ocupadas por grandes edificios corporativos, donde los múltiples agentes económicos ejercen su poder e influencia, a través de: la publicidad, del diseño, y otros tantos factores que acaban por condicionar el espacio en el que el individuo habita. Es esta la ciudad donde Auge (1993) proclama que día tras día se multiplica aquella tipología de espacio que poco tiene que ver con espacios del adentro, en los que uno se siente seguro y es capaz de dominar su caracterización, pues se está ante no-lugares, que son más bien espacios del caos y de la inseguridad, donde el hombre pierde cada vez más la noción de que vive en un entorno planetario concreto en el que existen una serie de particularidades geográficas específicas. Sin embargo, si se asume como cierta la tesis de Auge (1993): ¿Qué es lo que resulta?

Se deduce un escenario ocupado por espacios simbolizados ("heimat" (Heidegger, 1927)) y espacios no-simbolizados, de los cuales la "sobremodernidad" (Auge, 1993) se apodera ("no-


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lugares"). Bajo esa premisa, en la zona de estudio, se reconoce como la sucesión de "espacios del anonimato" (Auge, 1993) ha sido una constante en los últimos veinte años. El carácter que ha adquirido la zona de Boavista tras la época de desindustrialización, y el viraje hacia el sector servicio, hace con que la presencia de los no-lugares de Auge (1993) haya sido cada vez mayor en la zona de estudio. Por no mencionar la aparición de un nuevo símbolo para la zona, para la ciudad y para el país, la Casa da Música (CdM).

En torno a este edificio, se disponen multitud de espacios cada uno con sus propias características, pero ciñéndose a las funciones de estos, se pueden reconocen dos tipos de espacios, que de acuerdo a Auge (1993) podrían poseer el estatuto de "no-lugar" (Auge, 1993). Por un lado espacios con fines comerciales (bancos, sedes de compañías, malls...etc.); y por otro espacios infraestructurales que facilitan las comunicaciones entre estos espacios comerciales y dotan a la zona de un claro carácter dinámico. De estas dos tipologías de espacio merecen especial mención los siguientes elementos: Espacios Comerciales: Dentro de los espacios comerciales se pueden reconocer en primera instancia locales que se amarran a la CdM, estableciendo sus fronteras físicas y caracterizando las inmediaciones. Espacios comerciales del S. XXI, que ofrecen los servicios propios de los tiempos actuales. La energía y las telecomunicaciones suponen dos de los pilares fundamentales que soportan a la sociedad actual. Por ello los límites de la CdM abrazan semejante contexto. Así la época de las nuevas tecnologías se ve representada en este contexto gracias a tres espacios que rodean la CdM. En ellos los estacionamientos con cargadores para coches eléctricos sustituyen a aparcamientos tradicionales, y decorados con las últimas tendencias tecnológicas sustituyen a decorados de corte funcionalista (oficinas bancarias de aluminio y cristal: Santander, Caixa Geral); De modo que se pasa a detallar la descripción de lugares del anonimato presentes en Boavista: Espacios Comerciales Colindantes: Primeramente el edificio de la compañía eléctrica EDP flanquea la plaza que envuelve a la CdM creando la transición al transeúnte hacia el resto de la Avenida de Boavista. Un preludio de lo que uno se topará a lo largo de los primeros metros de la Avenida. Además sirve de cierre de plaza haciendo que el vacío urbano de la plaza acentué su carácter excepcional. Por otra parte, este edificio no presenta reparos en instaurarse como pariente del gran "meteorito Koolhaasiano" (2005) con una estereotomía exterior que se encuentra en sintonía con la materialidad de la CdM, un requisito impuesto por el propio Koolhaas, y que le otorga una naturaleza diversa respecto al resto de equipamientos comerciales de la zona. Se está ante un "no-lugar" (Auge, 1993) en el que, como antes se menciona, los coches eléctricos último modelo consiguen reponer sus cargas, pues aquí la energía eléctrica desborda, tanto es así que en dicha oficina se recrea un Sol a modo de bienvenida, gracias a varias pantallas led, al más puro estilo The Weather Project (Eliasson, 2003); aquí uno también


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se topa con una vegetación que realiza su fotosíntesis gracias a focos de luz eléctrica 24 horas al día. El complejo de esta compañía consta de dos grandes bloques unidos entre sí con una gran cubierta plana que libera el tránsito a ras de suelo, permitiendo de forma ilusoria al transeúnte el conocer los adentros de este complejo. Se apela al carácter ilusorio, porque parece conducir hacia un más allá que no es tal, pues simplemente es un muro compuesto por múltiples cañas de bambú que además de cumplir una función estética, sirve de empuje para todo lo que sucede por detrás (“las raíces lo invaden todo”), un hecho que será analizado con mayor profundidad en los próximos apartados.

Ilustración 16 - Exterior oficina EDP

Ilustración 17 - Interiores oficina EDP

El espacio urbano que ocupa deja entrever claramente sus intenciones, el transitar y no permanecer. Un amplio circuito de vigilancia acordona el perímetro y proclama lo que realmente interesa, que la gente venga, sea atendido y se vaya. Es por ello que se está ante un espacio efímero, anodino, e incluso descaracterizado, o mejor dicho descaracterizado respecto a aquellas identidades espaciales ocupadas y reconocibles históricamente. Pues esta nueva tipología se encuentra caracterizada, por esos nuevos elementos propios de la "sobremodernidad" (Auge, 1993) "vigilante" (Cortes, 2010).

Ilustración 18 - Circuito vigilancia EDP

Ilustración 19 - Circuito de vigilancia EDP.


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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

En segundo término se encuentra a la Sede de la Galp, empresa energética portuguesa que establece su oficina en la plaza de la CdM, acoplándose a los bajos de la superficie ondulante. Al igual que la sede de Nos, el carácter de la CdM les otorga su sentido de existencia (los materiales que constituyen la CdM son los mismos existentes en el interior), el interior se presenta acorde a las tendencias en decoración de espacios tecnológicos combinándolas con la temática de la CdM.

Ilustración 20 - Interiores oficina Galp

Ilustración 21 - Oficina Galp

En cuanto al espacio urbano, este de por si se encuentra en una zona de la plaza algo excluida. El ancho de la acera en el ingreso confiere al espacio exterior un carácter peatonal menor, pues en este sector de la manzana son los coches los verdaderos protagonistas. A diferencia del flanco de la Avenida (en la que la acera duplica la amplitud del espacio transitable), donde el protagonismo de los automóviles es compartido con el de los peatones. Esta arteria no parece concebida para ser explorada o paseada por los viandantes, simplemente parece ofrecer el servicio mínimo para que los residentes accedan a las zonas más honrosas.

En último término se encontraría la sede de Nos, una de la compañías de telecomunicaciones con mayor relevancia en Portugal. Esto se puede percibir gracias a su notable presencia en la zona de Boavista, consta de dos oficinas. Una en la Rua Boavista, a la que se une la joya de la compañía, la sucursal en los bajos de la Casa de la Música. Su ubicación, al igual que la sede de la Galp, es bajo la superficie del pavimento exterior de la CdM, pues como antes se refiere esta sucursal supone para la compañía un punto privilegiado, ya que los espacios que rodean a la CdM, más allá del servicio que puedan prestar, su fin parece ser el de promocionar la marca a través de una pieza tan reconocida internacionalmente como es la CdM.

Por su parte, el espacio urbano que designa coincide con una mayor amplitud de la acera, al igual que sucede con la zona de entrada de la sucursal de la EDP, dotando a la zona inmediata a la oficina de un carácter desprovisto del interés de captar clientes, que suelen caracterizar a este tipo de establecimientos.


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Esta oficina es diferente, la arcada de pilares de hormigón con la que la sucursal da la bienvenida representa justamente esta distinción, así la oficina en este punto parece buscar que los transeúntes disfruten del emplazamiento urbano sin prisas y donde puedan contemplar la magnitud de la CdM.

Ilustración 22 - Oficina NOS

Su interior, al igual que la sede de Galp, se conforma gracias al espacio restante entre la superficie ondulante de hormigón de la CdM y el pavimento. En este espacio "cavernoso" se instalan una serie de elementos: televisores, expositores con revistas y cómodos sofás; que posibilitan a los clientes el entretenimiento ante los tiempos de espera. Espacios Comerciales en la zona: Si bien la CdM constituye un equipamiento fundamental para el funcionamiento de la zona (atracción de turistas, empresas...etc.), esta parte de la ciudad consta de una larga tradición en lo que edificios comerciales se refiere. Como previamente se hace mención, desde la desindustrialización de la ciudad esta zona se ha ido orientando hacía de ocio y servicios, antes de producirse dicho fenómeno en la década de 1970, a modo de preludio de lo que posteriormente sería una constante, surge el primer centro comercial de la Península Ibérica, el Shopping Brasilia, construido en 1976. Situado a escasos metros de la esquina que determina la Rua da Boavista con la Rotonda da Boavista, su sala de cine y la multitud de negocios que componían este complejo, hacían que la población portuense considerase al Brasilia como uno de los espacios de ocio más importantes de la ciudad.

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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

Ilustración 23 - Interiores, Shopping Brasilia.

Ilustración 24 - Hall central, Shopping Brasilia.

Su popularidad era amplia, y sus espacios acabaron por formar parte del imaginario colectivo de la sociedad portuense. Sin embargo, la llegada de la década de 1990 trajo consigo nuevos centros comerciales a la zona, y con ello la perdida de relevancia de este histórico centro comercial. En el año 1994, el Shopping "Cidade de Porto" (CdP) se convierte en el nuevo elemento magnético para el comercio de la ciudad, aglutinando en si un centenar de tiendas de todo tipo, y de todas las nacionalidades. Este centro apareció en la zona para confirmar la llegada del nuevo contexto de consumo global a Porto.

Situado entre el Polo Universitario y la Rotonda de Boavista, el comúnmente conocido como "Shopping Bom Sucesso" vendría a revalorizar la zona Sur de Boavista, algo deteriorada en las últimas décadas. Esta revalorización también se impulsaría gracias a la construcción del Boutique Center Península (PBC), en el 1995. Un centro de lo "selecto" que, a diferencia de su predecesor, estaba dirigido hacia un consumidor más "refinado" y con un mayor poder adquisitivo.

Ilustración 25 - Vista aérea Porto 2005.


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Ambos centros comerciales estarían encorpados en dos grandes torres con cuatro y catorce pisos respectivamente, dejando un impacto en la imagen de la ciudad, en el comercio local, y en la propia sociedad portuense. En lo que respecta al interior, ambos centros presentan amplios espacios de circulación que incorporan un cumulo de equipamientos urbanos, trayendo la calle hacia el interior de los centros comerciales: papeleras, quioscos, plazas, bancos y cafés. Esta característica presente en la mayoría de centros comerciales refleja la intención de reproducir el ambiente de la calle en el interior en aras de atraer a los consumidores, que cambian las calles comerciales por los "parques de atracciones" 1 (Auge, 1999).

Ilustración 26 - Shopping CdP y BCP

Ilustración 27 - Interior del CdP

Ilustración 28 - Interior del

BCP

El análisis a simple vista del Shopping CdP permite reconocer que se está ante un "Espacio Genérico" (Koolhaas, 1995) más. La repetición de un modelo de espacio de consumo, carente de carácter propio. Un "espacio liberado del encorsetamiento de la identidad" (Koolhaas, 1995) que trasciende la categoría de espacio de consumo para adquirir el sello de lo que Auge postulaba como "no-lugar" (1993). El "no-lugar" (Auge, 1993) del Shopping CdP ni es histórico, ni relacional, ni identitario.

Ilustración 29 - Capela, 1849

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Ilustración 30 - Capela, actualidad

"A Disneyland e o mundo de hoje, naquilo que ele tem de pior e de melhor: a experiencia do vazio e da liberdade” (Auge, 1999, p. 25, citado por Lippolis, 1996, p.77).


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En el margen de cinco años (1993-1998) la zona adquiere un nuevo carácter. Los pequeños negocios ven como se erigen torres corporativas, considerablemente mayores que los centros de carácter más familiar (administrativamente condominios) como el Brasilia, declarándose así el fin de sus negocios callejeros. Las observaciones que Jacobs (1961) realizaba sobre la salud del espacio urbano que incorporaba múltiples establecimientos a pie de calle, es justamente el escenario que paulatinamente se vendría a extinguir en esta parte de la ciudad. Las habitaciones y comercios de esta índole se reducen notablemente, y la zona acentúa el peso del sector servicio corporativo. Sin embargo, el objetivo de estos nuevos elementos era otro: revalorizar y reforzar el segundo núcleo urbano de Porto, el área metropolitana de Boavista. Dentro de esa línea programática se encuentra también la aparición en el 2013 del rehabilitado "Mercado Bom Sucesso" (MBS), que vendría a coronar la zona tras ser recuperado del estado "excesivamente localista" (PCP, 2011), en el que se encontraba, para convertirse en uno de los espacios "par excellence" de la ciudad en términos hosteleros. Al igual que el Mercado de San Miguel en Madrid, este antiguo mercado seria reconvertido en una nuevo tipo de mercado que actualmente impera en las ciudades europeas, el mercado "Gourmet", donde uno puede adquirir desde el producto más básico hasta el artículo de "delicatessen", al tiempo que puede degustar e incluso comer en el espacio de restauración. Esto vendría a aumentar la oferta de este espacio pudiendo acoger más público del que acostumbraba. Así cuarenta y cuatro espacios comerciales vendrían a instaurar un nuevo periodo de los espacios comerciales a la zona. Pues se está ante un espacio de consumo de segundo nivel. Si Auge (1993) permite reconocer espacios como el Shopping CdP, ante este nuevo tipo de espacio, dicho reconocimiento resulta más complejo. La vitalidad presente en espacios como el MBS, demuestran que se está ante la "última tendencia" en espacios comerciales. Su interior en madera, hormigón blanco y mobiliario "zen" (“puro minimalismo”); introducen al consumidor en un ambiente hogareño y familiar, lejos de la espectacularidad por la espectacularidad presente en los ya mencionados "parques de atracciones" (Auge, 1999).

Ilustración 31 - Mercado do Bom Sucesso


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Ilustración 32 - Interior del Mercado en 2008

Ilustración 33 - Interior del Mercado en 2015

Espacios Infraestructurales (metro Casa da Música): El plan Director Municipal do Porto (1994) presentó como "opción política" la localización del Centro Direccional de la ciudad en el espacio comprendido entre la Avenida de França y la Avenida Boavista, un área destinada a albergar "instituciones públicas o privadas del sector terciario superior" (Mendes, 1998, p.114). La implantación de un medio de transporte urbano de gran capacidad con una destacada interfaz en esta zona de la ciudad, vendría a reforzar el incremento de la accesibilidad en el área de Boavista. Dos son los elementos a destacar de esta zona que facilitan la "feliz transición" (Auge, 1993). Por un lado se encontrarían las múltiples paradas de autobuses que proliferan en la zona, cerca de cincuenta paradas, y que demuestran que se está ante un nodo de transportes públicos de relevancia en la ciudad. Por otro la gran terminal de autobuses y metro, a través de la cual una importante cantidad de transeúntes llegan a la zona de Boavista cada día. Sin embargo, lo que confirma que Boavista es una auténtica centralidad es la Terminal de autobuses y metro, llamada Interface Casa da Música. En ella, autobuses llegados de los diferentes puntos de la ciudad se entrecruzan con individuos que llegan de otros puntos geográficos, nacionales o internacionales, gracias a compañías de autocares que operan más allá de los límites de la ciudad y del país. Como resultado, una enorme cantidad de personas se movimentan desde o hacia este punto. A estos grupos de individuos se deberían añadir aquellos que provienen o se dirigen a las instalaciones subterráneas del metro. La parada de metro "Casa da Música" supone una de las principales paradas de la ciudad. Así se ve como ha sido fundamental la aparición del metro para la dinamización de la zona, acentuando el carácter transitorio y dinámico que a lo largo de las décadas se había intentado instaurar en la zona (Avenida Boavista, Ponte da Arrabida...etc.). Su conexión con zonas céntricas de la ciudad, así como con la periferia (Maia, Gaia, Povoa de Varzim...etc.), hacen con que este medio de transporte sea uno de los más recurridos por los portuenses y turistas en la ciudad.

En cuanto al diseño de las terminales, destaca la estrategia por parte de la cámara de diseñar instalaciones de metro por toda la ciudad, alejadas de los típicos juicios peyorativos,


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generalmente asociados a este tipo de infraestructuras. Así Alvaro Siza junto a Souto Moura, arquitectos ilustres de la ciudad, fueron encargados de diseñar algunas de estas terminales con la intención de romper aquellos estereotipos que asocian los no-lugares a este tipo de espacios.

Ilustración 34 - Entrada metro CdM

Ilustración 35 - Andar Metro CdM

Ilustración 36 - Interior Metro CdM

Se creía que a través del buen hacer en el diseño, las connotaciones despectivas vinculados a esta tipología de espacio iban a desaparecer, pero en el caso de Boavista la realidad dista de la estrategia, pues a pesar de intentar afirmarse, la terminal acaba cayendo en lo mismo que caen la mayoría de los edificios de la zona, en el palimpsesto de elementos desconexos entre sí.

Ilustración 37 - Boavista Route 66

Ilustración 38, 39 - Parque temático ventana al mundo, Shenzhen

No-lugares que no parecen tal, pero no-lugares en resumen, que se infestan en las horas puntas y se desnudan en los momentos nocturnos. Lugares que no son paseados sino transitados, así tanto las varias paradas de bus como la estación de metro, resultan en mayor o menor medida paradigmáticos de lo Auge denomina "no-lugares" (1993).

Ilustración 40 - Entrada Metro CdM.

Ilustración 41 - Rotonda Boavista en fiesta.


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La densidad de ciudadanos que colman estas infraestructuras durante las horas diurnas se opone a los momentos nocturnos, en los que la zona se vuelve casi desértica. Esto demuestra el carácter efímero de estos lugares, cuyo modo de habitar parece alejado de un habitar enraizado, lo que antaño parecía una constante. Los ciudadanos deambulan a través de estos lugares más que habitarlos, es así como un nuevo tipo de lugar emerge cuyo propósito preciso es el facilitar el pasaje de forma eficaz. Principalmente porque estos no son capaces de conferir un sentido de lugar.

Ilustración 42 - Parada Metro Trindade

Ilustración 43 - Retrato de E. Hopper

Las escenas en las que Hopper retrata a personajes ausentes situados en espacios anodinos, son un fiel reflejo de que lo aquí se hace referencia. Otro ejemplo pertinente seria la obra América de Boudrillard (1989), donde el autor narra un periplo diverso de las grandes epopeyas clásicas. Al más puro estilo Kerouac, relata la sucesión de presencias en no-lugares como moteles de carretera, en los cuales hace sus paradas para narrar lo que le rodea, o más bien lo que le rodea narra a través de él. Baudrillard (1989) escribe sobre lo que presencia en esas pausas, entre la llegada y la partida, así el texto presenta innumerables cortes espacio temporales que corresponden a aquellos momentos en los que el transitar ocupa toda su atención. Como resultado el paisaje se llena de rupturas, de "frames" aislados de la película completa. El metro que ejerce la transición hacia algo que está más allá, que puede ser un espacio de oficinas, un shopping, una cafetería, un restaurante, un aparcamiento, pero que raras veces es en sí la calle, pues esta se infesta de día y se desnuda de noche. Sin embargo, desde los años 1990 las cosas han cambiado, y esos momentos en los que el transitar ocupaba toda la atención, donde el transeúnte veía a través de la ventana el paisaje pasar y notaba como se deslizaba por el territorio a modo de navegante que solo ancla su bote al llegar a un islote, han cambiado ligeramente, pues diríase que los individuos han visto cómo sus cuerpos han ido incorporando una nueva extremidad, o en este caso una nueva prótesis de extrema influencia para estos individuos "ausentes y en pos de algo propio" (Certeau, 1979).


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Ilustración 44 - Frame de "Existenz"

Ilustración 45 - "smartphones" los nuevos "controllers"

Los teléfonos móviles, o smartphones, al igual que los "controllers" que Croenenberg retrata en su obra Existenz (1999), se han convertido en un apéndice más de nuestro cuerpo, lo cual permite al individuo desconectare todavía más de ese territorio sobre el cual antes se deslizaba, estableciendo con él una relación óptica. En la actualidad, ese contacto óptico se combina con el revisar de la última actualidad, lo cual supone una total inmersión en algo que no es ese local que les rodea: "Se ve claramente que por "no-lugar" designamos dos realidades complementarias pero distintas: los espacios constituidos con relación a ciertos fines (transporte, comercio, ocio), y la relación que los individuos mantienen con esos espacios." (Auge, 1993, p. 98). La intrusión del factor ficción en el espacio es un hecho, y si además se tiene en cuenta que es lo que viene en el horizonte, uno no puede evitar advertir como nuevas tecnologías más inmersivas se harán con su hueco en las sociedades de consumo que hoy conforman "occidente", lo cual hace presagiar que las fronteras entre ficción y realidad serán todavía más tenues.

Ilustración 46 - Cronología del espacio en los vagones de tren

En la misma línea parecen trabajar los espacios inscritos en los diferentes equipamientos antes referidos, pues estos acogen en su interior todos aquellos elementos presentes en lugares que a pesar de no ser domésticos (sol + vegetación - EDP, ambiente confort - Nos + Galp, ambiente gourmet - MBS) se encuentran muy próximos de lo que "cualquiera" desearía en su hogar, esto los convierte en no-lugares de primera división, algo bien similar a lo que refiere Solnit (Solnit y Schwartzenberg, 2000, p. 141) respecto a los Starbucks. Su proximidad con la CdM, o bien su reciente constitución, los convierte en una ficción de lugar más elaborada. Atrás quedan los Mcdonalds, o en este caso, los Shopping CdP, PBC...etc. Sin embargo cabría preguntarse bajo la perspectiva de Auge (1993): ¿Que los convierte en no-lugares?


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¿Los nuevos "no-lugares" serán efectivamente aquellos "no-lugares”? Semeja que los limites que permitían la fácil distinción entre lugares y no-lugares se han ido borrado y los mismos actores, (antes-corporaciones en los 1990; hoy - corporaciones de las nuevas tecnológicas) que antaño saturaban el paisaje de Mcdonalds, hoy lo hacen con otro tipo de elementos, con un nivel de ficción más refinado, y ya dirigido hacia sociedades cuyo grado de homogeneidad aboga por el supermercado cultural global, y no tanto por las identidades culturales locales (Mathews, 2007). El "cuarto de libra con queso" hoy recibe el nombre de "Latte Machiato", los acabados plásticos dejan paso a la madera nórdica y materiales reciclados, sin embargo el propósito parece ser el mismo: "attract our guilty and bile, to seduce desire into throwing in its lot with interest" (Buchanan, 2008, p. 25). Ergo, podría establecerse una clara relación entre los lugares comerciales como la EDP o el MBS, y los Shopping varios. Pues a pesar de compartir los mismos propósitos, cada espacio confiere diferentes falsos sentimientos de habitar. Así hace aparición en la zona aquello que Eco denomina "hyperreality" (1995), provocando que la noción de no-lugar no resulte tan precisa para describir lo que efectivamente sucede en la zona de Boavista. ¿Acaso el MBS no tiene todo para ser un Lugar? Esta nueva era espacial de la "hyperreality" (Eco, 1995) lo tambalea todo, incluso categorías del "afuera" (Foucault, 1967) poco centradas en la representación. La noción de "heterotopias", postulada por Foucault (1967) resuena como contraste a una realidad que puede haber cuestionado dicho término. Es Foucault (1967) quien refiere a la existencia de espacios sacros como consecuencia de la desacralización el tiempo: espacios públicos y espacios privados, espacios sociales y espacios familiares, espacio de ocio y espacio de trabajo: Tal vez nuestra vida está controlada aún por un cierto número de posiciones que no se pueden modificar, contra las cuales la institución y la práctica aún no se han atrevido a rozar: oposiciones que admitimos como dadas: por ejemplo, (...) entre el espacio del ocio y el espacio del trabajo, todas dominadas por una sorda sacralización. (Foucault, 1967, p. 2) No obstante, dicha premisa debe ser reconsiderada, ya que el viraje del planeta hacia modelos globales donde conviven diversos usos, y diversas formas de ocupar el espacio; puede ser un indicador de que la desacralización del espacio está siendo eternamente inminente. Un ejemplo empleado para revelar lo que aquí se pretende demostrar. Son las oficinas de las start-up, espacios de trabajo paradigmáticos de los tiempos que vive el mundo. Es aquí, bajo el amparo de multinacionales del género Microsoft, Google o Facebook, donde surgen demostraciones sobre como las "heterotopías" (Foucault, 1967) han variado hacia nuevos modelos espaciales.

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Ilustración 47 - Oficina de una Start-Up

Así el concepto de "heterotopia" (Foucault, 1967) queda en entredicho, gracias a la aparición de espacios construidos por compañías que presentan una nueva forma de operar dentro y fuera de sus fronteras. Al igual que en el interior de las redes, en las que ejercen sus servicios, estas empresas confieren a los utilizadores y trabajadores el sentimiento de comunidad, de acuerdo a los principios contemporáneos de eficiencia del trabajo, también conocido como "mind-fullness". Las compañías aquí analizadas buscan generar un nuevo concepto de labor, y con ello se altera el tan sagrado espacio de trabajo, haciendo que las fronteras entre el ocio y el oficio sean tenues.

Ilustración 48, 49 - Oficina de Google en Australia

Tras la constatación de que las fronteras se han tornado borrosas, tanto entre lo real y la falsificación, como entre los diferentes caracteres de los espacios sagrados, es inevitable cuestionarse: ¿Qué contexto es qué? ¿Qué hay de la CdM en un "loci" (Schulz, 1980), como el que antes se refiere donde la evolución y refinamiento de las virtualidades es un hecho? ¿Cuál es el contexto con el cual la CdM debería dialogar?


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La CdM: Koolhaas parece haberse adelantado a estas preguntas, sin tener una fidedigna noción de que sería de Boavista tras su paso, pues dando continuidad a su concepto de "cronocaos" (2010), en la CdM parece sostener la premisa atribuida a Derrida (1971), según la cual sería imposible ser fieles a un contexto que está más allá de nosotros, porque al intentar interpretarlo, no se estaría hablando más de ese contexto tal y como fue, pues dicha interpretación sería siempre una adición, es decir cualquier intento de análisis de un contexto ya sería un suplemento a este. Es así como la supuesta interpretación de la memoria del lugar de Boavista, llevada a cabo por Koolhaas, no se realiza buscando grandes evidencias históricas, sino que se produce teniendo en consideración un contexto proto-cibernético, en el que la obra debe "surfear con las fuerzas del capital" (Kwinter, 2002). Así la CdM, se compone de un cuerpo poliédrico en hormigón claro, situada en una superficie ondulante de mármol travertino que favorece con su sinuosidad el movimiento alrededor de la pieza central, principal protagonista en el escenario que compone esta curvilínea plaza. Las múltiples acciones que se disponen en la superficie, son a su vez presenciadas por discretas cámaras de vigilancia que, lejos de controlarlo todo, observan algunos de los puntos exteriores de la inmensa pieza como las entradas principales. Sin embargo, la dimensión de la plaza hace con que la vigilancia sea un asunto menor. A diferencia de otros espacios aquí señalados como los diferentes shopping y estaciones, esta plaza se afirma como un sitio de recreo central, a pesar de no estar situada en el corazón de nada (como las plazas medievales), envuelve un espacio de esparcimiento y afirma una centralidad. Dicho de otro modo La CdM es el brillante que el collar de Boavista anhelaba.

Ilustración 50 - Vista aérea de Boavista 2005

Sin embargo, no se está ante una afirmación de centralidad más: a diferencia de la mayoría de elementos de la ciudad que afirman una centralidad, en la CdM no están presentes aquellos componentes típicos del mobiliario público portuense como vegetación, bancos,

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fuentes...etc.; elementos que se reconocen en la mayoría de espacios de ocio de la ciudad, lo que demuestra que se está ante una autentica obra de autor.

El carácter transitorio de la zona parece imponer en el espacio próximo a las aceras el dinamismo que caracteriza los tiempos presentes. Pero la parte elevada de la plaza permite que los visitantes pausen su tránsito y aprovechen para contemplar el zafiro de la música o simplemente apreciar el entorno (del cual la CdM se aleja en altura). Dos caras de la misma moneda que efectivamente reconocen dos formas de ocupar el espacio, en Play o en Pause.

Ilustración 51 - Plaza CdM, zona frontal

Ilustración 52 - Plaza CdM, zona lateral

Es cierto que su concepción se sitúa del lado de aquellas arquitecturas que asumen su papel de infraestructuras urbanas para funcionar como soporte de situaciones urbanas, soporte de activación territorial, lo que se traduce en un espacio ocupado por el elevando tránsito peatonal que actualmente impera en la CdM. Sin embargo, no lo hace de forma gratuita, transito por tránsito, sino que lo hace teniendo en consideración la existencia de "no-lugares" (Auge, 1993), muestra de ello es su denuncia basura "junkspace" (Koolhaas, 2002).

Ilustración 53 - Exodus

Ilustración 54 - Torre CCTV en Shanghái Ilustración 55 - Parcela próxima a la CdM


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¿Pero cómo saber que la CdM no se ha convertido en un "no-lugar" (Auge, 1993)? A este respecto, se debe reconocer que la CdM es un espacio simbolizado hacia el cual los "no-lugares" orientan su transición eficaz, lo cual le distingue del "no-lugar" como tal, diríase que la CdM podría ser un generador de "no-lugares", pero en sí mismo no es un "no-lugar". De esta premisa se deduciría que Boavista se podría componer de una red de "no-lugares" que acogen como centralidad al lugar que es la Casa da Música.

Y es que la obra de Koolhaas (2005) en Porto no se encuentra dentro de lo que Auge (1993) refiere como lugares del anonimato, puesto que se está ante un espacio que, con los años, su acogida entre los locales y los turistas es total. Tras diez años de su construcción la obra ocupa ya el imaginario colectivo de todos los portuenses.

Ilustración 56 - obra del diseñador gráfico Bernardo Carvalho

Pero asumiendo a la CdM como un lugar, se advierte que tampoco conseguiría entrar dentro de aquella categoría Maussiana (Auge, 1993) vinculada a un cultura ubicada en el espacio y en el tiempo. Ya que su carácter efímero y dinámico lo aleja de aquellas culturas localizadas en el espacio y en el tiempo. El diagnostico de Prieto (2011) respecto a esta cuestión resulta pertinente, ya que la CdM es un espacio simbolizado pero que cuya definición de lugar trasciende la mera representación.

Y es que, a pesar de la plasticidad y simbolismo de la obra, esta trasciende el campo de los signos y se postula como una obra en la que los procesos espacio-temporales están presentes en cada localidad de la plaza, así su análisis debe traspasar lo objetual para analizar lo procesual. De esta forma, la mayoría de voces que entonan una crítica hacia la pieza y su

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iconicidad incurren en el mismo error que Massey (2005) reconoce en Bergson (1931), y en de Certeau (1979), al confundir la espacialización con el espacio y enfrentarlo con la duración que se situaría en un escalón superior, he aquí nuevamente los "polar binaries" (Dovey, 2010).

La obsolescencia de este esquema dual, sumado a la operatividad de la "hyperrealidad" (Eco, 1995) propicia la pertinencia de la tesis de Prieto (2011), quien sostenía que el entender el espacio que hoy rodea a las poblaciones urbanas, únicamente en clave de lugares - nolugares ("la única manera de combatir a los no-lugares es ocuparlo todo con lugares, llenando el mundo de significados e iconos" (Prieto, 2011)), resulta tan reductor como continuar considerando que los lugares únicamente corresponden a un "dwelling" (Heidegger, 1927) auténtico, que se aleja del habitar efectivo, en las grandes ciudades.

Los esencialismos se desvanecen y la complejidad se adueña del análisis. Y es que este Término "complejidad" (Prieto, 2011), debe ocupar el foco de atención del trabajo, en un distanciamiento de las posturas que critican dichas entidades esencialistas con la simple negación. Esto se traduce en la huida de las "polar binaries" (Dovey, 2010) hacia nuevos modelos, en aras de contemplar puntos de vista no considerados hasta este punto: "esta oposición, tan eficaz a la hora de entender el mundo en que vivimos, resulta dudosa al fundarse en la tentación dogmática de reducir la complejidad de dicho mundo a polaridades esencialistas" (Prieto, 2011, p. 119).

Así la vía de escape se aleja de los abordajes antes presentados y acude a una concepción del espacio más abierta, que contemple las hibridaciones, y que sea capaz de sugerir nuevos diagnósticos que se aproximen en mayor medida a la realidad que impera en la Casa da Música.


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TRANSITAR BOAVISTA EN ESTRIADO O EN LISO

3.2.3. Boavista y sus territorialidades De acuerdo a lo expuesto en las dos primeras secciones del marco teórico, los distintos abordajes de categorías, como: espacio, tiempo, o lugar; eran vistos en clave de esquema estructurado a partir del cual las cosas se posicionan entre sí de manera más o menos clara. Sin embargo, como refiere Prieto (2011), resulta dudoso reducir el análisis del espacio a una disputa entre "polaridades esencialistas" (Prieto, 2011). Respecto al caso concreto de la polaridad entre lugar y "no-lugar" (Auge, 1993) se reconoce que debe existir toda una gama de espacios que también componen el espacio-tiempo y que no entran dentro de dichas categorías.

En este punto el análisis espacial busca no caer en lo restrictivo de lo arbóreo, en aras de poder contemplar "atajos". Ya que asumir una mayor complejidad del contexto (no reducción del espacio a los operadores lugar vs. "no-lugar") implica reconocer que el "afuera" (Foucault, 1967) está más allá de las interpretaciones del individuo, como Derrida (1971) postulaba. De este modo se pretende dirigir el foco del análisis desde las "dualidades polares" (Dovey, 2010) hacia la posibilidad de inestabilidad, de accidentes, o como dirían Deleuze y Guattari (1988) de "contingencias" 2, que también operan sobre el espacio-tiempo de igual modo que aquellos factores que se consideran estables y que permiten una sencilla clasificación. Un ejemplo de esta visión se encuentra en Godard (1965), quien en Alphaville presenta una narrativa en la cual se suceden múltiples situaciones en las que diversos atajos se cruzan en la narración sin que produzcan consecuencias trascendentes.

Ilustración 57, 58 - Fotogramas del largometraje de J.L, Godart, "Alphaville"

Emerge una nueva concepción del espacio-tiempo, entendiendo a estos como un todo indisociable (Massey, 2005), que trasciende la simple categorización en clave de ramificaciones, o consecuencias de actos primigenios, que correspondería al vetusto esquema jerárquico, que Deleuze y Guattari (1988) caracterizarían como arbóreo.

2

Deleuze y Guattari (1994) no contemplaban estos fenómenos como caóticos, pero tampoco como orden propio de un cosmos. Se está pues ante un "caosmos".


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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

Así el modelo rizomático se presenta como una alternativa no dicotómica (Dovey, 2010) al modelo arbóreo, que permite enriquecer el análisis de la CdM. De esta manera los movimientos que se sucederán, de aquí en adelante, buscarán dejar espacio a las conexiones laterales, de modo a referenciar aspectos propios en la CdM que responden a las lógicas rizomáticas, para posteriormente analizar el actual contexto bajo esta misma lente, y en concreto bajo la perspectiva de la noción de "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) en su dimensión territorial. Sin embargo esto no debe conducir el análisis hacia el rechazo de las unidades centrales por completo pues no se quiere imponer lo rizomático al espacio, sustituyendo un déspota por otro 3. Las controversias surgidas con la construcción de la propuesta de Koolhaas en Boavista, "la llegada del meteorito" (Ramalho, 2012, p.145) se debe, entre otros motivos al carácter icónico de la construcción aprobada para ocupar la antigua estación ferroviaria, y diseñada por un arquitecto estrella no-local, del que casi todo el mundo sospechaba que venía a hacer su gran "show" dejando un mamotreto a la ciudad. Los ecos del efecto Guggenheim (1995) todavía resonaban por esa altura, y la sociedad local presentaban un cierto recelo sobre la aplicación de esa misma receta en o Porto (Ramalho, 2012). Partiendo del proceso de concepción, se reconoce la presencia de un primer aspecto inquietante, y es que Koolhaas después de haber realizado diversas propuestas a un cliente holandés sobre un poliédrica casa (Y2K), la posible propuesta se acabó cancelando, al tiempo que surgió la posibilidad de construir un gran equipamiento cultural en Porto, que también tendría el substantivo casa de por medio. Así que de forma "casual" se decidió re-escalar la pieza para adecuarse al nuevo programa surgido para la candidatura de Porto 2001: “Todo vino junto en un cegador rayo de luz: eché al cliente y aumentamos el tamaño de la casa siete veces para crear un proyecto completamente nuevo para la Casa da Música” (Koolhaas, 2009, p. 91)

Ilustración 59 - Planta vivienda Y2K

3

"Incluso los rizomas ejercen su propio despotismo, su propia jerarquía, más dura todavía, puesto que desaparecen los dualismos, de lo bueno y lo malo" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 24).


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Ilustración 60 - Plantas de la CdM

Sea una estrategia "oportunista" 4 o no, lo cierto es que la génesis de la pieza se perfila como un proceso alejado de los intentos de racionalizar la generación de la forma, dirigiéndola hacia procesos incontrolables, en resumen un proceso rizomático; un "lugar de encuentro de atajos o eventos no previstos" (Vogl, 2013). Sin embargo, algunas voces defienden que como resultado de este proceso incontrolable, la CdM supone un objeto nada casual: No hay nada aquí fortuito, espontáneo, gratuito. Bien por el contrario, en la Casa da Música aparecen signos inequívocos de aquello que también ocurría en las arquitecturas que más valoramos del pasado: el deseo de alcanzar la condición de las obras de arte. Es esto, en mi opinión, lo que nos convence y nos subyuga de esta obra de Rem Koolhaas. (Moneo, 2005, pp. 62-63) Los típicos análisis del topos y la cultura local, son realizados de modo sui géneris por OMA, quién opta por privilegiar la accidentalidad, una estrategia tan válida como cualquier otra, teniendo presente la premisa de Derrida (1971) respecto el contexto. Esta postura parece imposibilitar el encasillar a Koolhaas como defensor de tal o cual postura respecto al lugar o "no-lugar", puesto que como antes se refiere el arquitecto holandés se sitúa en las antípodas del regionalismo critico (Pimlott, 2007), sin posicionarse del lado de los lugares del anonimato.

Esta forma tan particular que Koolhaas tiene de concebir el espacio se la conoce como optimismo radical, y resulta incompatible con la utopía propia de la forma de pensar el espacio de la arquitectura del movimiento moderno (Kwinter, 2002): el optimismo reconoce una inherente propensión, o tendencia, a acentuar cualquier disposición de hechos históricos incluso de "fragmentos" poshistóricos, la tal deriva pasiva del "plancton" cultural al que alude

4

“Transformaciones”, impartida en Antwerpen en 1999, sobre el proceso de proyecto de la “Casa da Música”, como el resultado de una acción oportunista: el cambio de escala de un proyecto de vivienda unifamiliar, ampliándola, y la introducción en la nueva forma generada del programa de un auditorio.

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Koolhaas (Kwinter, 2002). Una dirección o propensión que puede mutar, mientras que el utopismo continúa atrapado en el universo moral de lo que "debería" ser y, por lo tanto, no puede reivindicar ninguna materialidad allá donde tenga que imprimir su forma quimérica.

Optimismo radical (Kwinter, 2002) ante un contexto que "no hemos aprendido a mirar" (Auge, 1993, p. 22), pero que existe con toda su complejidad. Y es que el trabajo de Koolhaas siempre ha estado centrado en descubrir el potencial de las "condiciones existentes" (Kwinter, 2002) a base de alinear y encontrar nuevas articulaciones para estas (inevitables) fuerzas y transformaciones de la modernidad: "en la actualidad los arquitectos están buscando un pretexto para saber por qué ciertas cosas no pueden pasar, y se encuentran muy bloqueados respecto a descubrir el potencial de las condiciones existentes" (Koolhaas, 2002, p. 87).

Koolhaas se destaca como una de las figuras clave en la transformación de la arquitectura y urbanismo en las últimas décadas, muestra de ello es su despegue, a través del "manifiesto delirante" (Koolhaas, 1978), y su evolución hacia conceptos como "Junkspace"(Koolhaas, 2002), o "Ciudad Genérica" (Koolhaas, 1995), que no hacen más constatar las premoniciones de los estructuralistas de que: El mundo del afuera es un caos (Buchanan, 2007). Claro ejemplo de ello es su definición de "Public Space" artículo publicado a la revista "The Wired": Public space: (...) At the Chandigarh Capitol Complex in northern India, architect Le Corbusier's hand hovers like a ghost above his decaying dreamscape. But don't be fooled by the emptiness: For half the day, this space is teeming with people, filled with the eclectic chaos of an informal economy. (..) Public life in spite of architecture? Or public architecture as enabler for life? The emblem of yesterday's architectural heroism has become an icon for the insecurities of today's urban planners. When the space is vacated, all that's left from the Western imagination's most radical attempt to organize public space is a lesson in the sublime. (Koolhaas, 2003) Esta forma de entender el espacio guarda cierta semejanza con la ontología deleuziana que se traduce en la defensa del abordaje diagramático 5, a través del cual analizar el lado procesual del espacio, pensando el mundo como un "casi-todo" 6 compuesto de fuerzas 5

"En la mayoría del trabajo de Koolhaas son evidentes las referencias a los textos de Deleuze donde han encontrado en parte su soporte intelectual. Esto se hace todavía más evidente en la interpretación del diagrama que realiza Deleuze: ‘ya no es un archivo visual sino un mapa, una cartografía extensiva a todo el tejido social. Es una máquina abstracta, definida por sus funciones informales en términos de no establecer ninguna distinción entre contenido y expresión’. Manuel de Landa, en el mismo sentido, comenta que a pesar de que para Deleuze los diagramas no poseen una conexión intrínseca con representaciones visuales, la definición de máquina abstracta como algo que opera desde la materia y desde función, y no desde la sustancia y la forma, ha sido una invitación recogida en este caso por Koolhaas para plantear sus procesos de proyecto como una variación de eventos, variaciones volumétricas, redes, líneas y conexiones. (Soria, 2010, p. 99)

6 Véase

Serres (1995) y los "casi-objetos".


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

(Deleuze y Guattari, 1988) donde la complejidad se explica como resultado de la coexistencia de estructuras arbóreas y rizomáticas. Así parece más apropiado analizar el espacio que envuelve a la CdM según "dualidades yuxtapuestas" y no "dualidades polares" (Dovey, 2010). El rizoma además de postularse como un lugar de encuentro de eventualidades no previstas, como se ve presente en el proceso de gestación de la CdM, supone una alternativa al modelo taxonómico arbóreo, que viene a resituarlo en una posición de coexistencia en la que opera en relación al rizoma. Lo cual tiene una traducción real en la ontología deleuziana 7: "Deleuze introduce ciertos dualismos en su obra, pero no en un sentido maniqueo, para sustituir un polo por su opuesto" (Martínez, 1987, p. 40).

Ilustración 61 - Coexistencia del Rizoma y el Árbol

Bajo esta lente la zona de Boavista se impregna de una concepción del espacio donde impera lo yuxtapuesto, así los diferentes espacios podrían ser entendidos como el resultante de la coexistencia entre dos modelos. Si bien en el anverso de la moneda se ve a la CdM como un impulso creativo sin parangón en la ciudad, en el reverso se vislumbra la contribución al crecimiento voraz de espacios comerciales que se aprovechan de la revalorización de la zona gracias al nuevo carácter musical de ella. Y es que Koolhaas parece abrazar el lema de Debord según el cual el espectáculo capitalista es una regla de la modernidad neo-liberal en vez de la excepción (Enwezor et al., 2003). Con la intención de desengranar como la CdM ha contribuido al crecimiento y consolidación de dinámicas comerciales, se comienza por apuntar que no todos los espacios se han

7

Deleuze propone el concepto de rizoma, en clara oposición al modelo de árbol que ha invadido el pensamiento occidental desde su génesis, propio de una lógica racional y geométrica de estructuración jerárquica. Árbol y rizoma son dos maneras de concebir la realidad pero mientras que una estructura arborescente es jerárquica, el rizoma contiene múltiples conexiones entre sus partes, mientras que el árbol delimita y cierra un espacio, el rizoma es abierto y espontáneo, mientras que el árbol se basa en la dualidad, el rizoma se basa en la multiplicidad y mientras el árbol cae al cortársele su ‘tronco’ el rizoma sigue ‘vivo’ sobre cualquier corte o ruptura que se le haga. (Soria, 2011, p. 104)

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adherido de la misma manera a esta nueva imagen que vendría a imprimir la CdM a Boavista. Por una parte se encontrarían aquellos espacios que efectivamente componen, junto a la obra de Koolhaas, uno de los "agenciamientos"(Deleuze, 1988) de Boavista, mientras que por otro se encontrarían aquellos espacios que consideran el calco como fórmula de aproximación a la nueva imagen de la zona. Son en estos segundos, espacios en los que las arboricidades de la espacialización 8 se imponen.

Ilustración 62 - Oficinas Vodafone

Ilustración 63 - Viviendas en G.Junqueiro Ilustración 64 - Farmacia de Barreiro

En este punto resuena el quinto principio del rizoma enunciado por Deleuze y Guattari: 5 y 6. Principio de cartografía y calcomanía. “Un rizoma no responde a ningún modelo estructural o generativo. Es ajeno a toda idea de eje genético, como también de estructura profunda. […] El eje genético o la estructura profunda son ante todo principios de calco reproducibles hasta el infinito. La lógica del árbol es una lógica del calco y la reproducción. […] Muy distinto es el rizoma, mapa y no calco. […] El mapa es abierto. […] Contrariamente al calco, que siempre vuelve a “lo mismo”, un mapa tiene múltiples entradas. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 17) Si bien es cierto que a primera vista Boavista podría constituir un árbol en el que la raíz pivotante seria la CdM, quien permite la difusión de una imagen en la zona, actuando como un déspota, "el uno que es raíz de todo y del que parte todo el conocimiento" (Deleuze y Guattari, 1988, pp. 17-18), tal observación no es fidedigna de lo que en esta zona sucede. Resulta evidente reconocer la presencia de arboricidades tanto en el proceso de concepción de la CdM, como en los espacios surgidos tras la aparición de esta en Boavista. Sin embargo, estas ramificaciones operan yuxtapuestas a múltiples canales propios del rizoma que ejercen su propio despotismo 9, y que vendrán también a instaurarse tras la aparición de la CdM en Boavista.

8

Massey (2005) reconoce a la espacialización como la representación del espacio.

9

“Su propia jerarquía, más dura todavía, puesto que desaparecen los dualismos, de lo bueno y lo malo” (Deleuze y Guattari, 1988).


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Y es que la llegada de la CdM a Boavista trajo una nueva condición a la zona, al territorializar (codificar) el antiguo espacio de ferrocarriles, resituando esta zona de Porto en el mundo propio de los diagnósticos "líquidos" (Bauman, 2010), donde adquiere relevancia lo volátil, y en el cual los lindes entre las categorías global y local son continuamente trasvasadas (Bauman, 2010) debido a nuevas relaciones en ambos sentidos.

La aparición de nuevos equipamientos comerciales soportados por nuevos elementos infraestructurales con claros intereses en redes globales como locales, tras la construcción de la CdM, demuestran que la codificación de Boavista vino a introducir dinámicas propias de la esfera global cuyo funcionamiento se adecua más a las descripciones de red y no de estructura (Hillier, 2007). Claro que en un contexto "líquido" (Bauman, 2010) es preciso recuperar la advertencia de Mol y Law (1994), cuando reconocían un nuevo carácter de las redes propio de la "fluidez" del espacio contemporáneo, donde es palpable la dificultad de reconocer claramente las relaciones que operan en el espacio: Where, in a network, the relations between actors, entities and objects are clearly defined, in a fluid space there is no such clear definition either in the relations or in the shape of the enrolled elements (...) "in a fluid space it's not possible to determine identities nice and neatly, once and for all". Instead, all we find in this space are "viscous combinations" in which "elements inform each other" in ways that "continuously alter. (Mol y Law, 1994, p. 660)

Así se aboga por interpretar aquellas dinámicas rizomáticas y arbóreas que componen el agenciamiento de Boavista, entendiendo a este como un todo compuesto por la coexistencia de los dos modelos aquí en cuestión, cuyas formas de ejercer el poder se yuxtaponen ocasionado un escenario en mutación. Para profundizar más, acerca de esta realidad cambiante, se acude a un concepto de suma importancia en el "esquizoanálisis" (Deleuze y Guattari, 1988), como es la noción de "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988).

El "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) vinculado a la aparición de la CdM en Boavista, es un todo caracterizado por las múltiples relaciones entre las partes que lo componen. Entendiendo a estas relaciones como "efectos de actividades o prácticas de elementos diferentes que se encuentran en interacción" (Hayden, 1995, p. 286). Claro que estas interacciones dependen de: "circunstancias contingentes, acciones y pasiones" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 56). Su territorio por tanto, consta de líneas de fuerza variables y de los diferentes espacios en interacción. Además, su naturaleza es accidental ya que su funcionamiento no es orgánico (no está únicamente orientado hacia fines utilitarios (Deleuze y Parnet, 1987). De acuerdo a la definición de agenciamiento: “Un agenciamiento es precisamente ese aumento de dimensiones en una multiplicidad que cambia necesariamente de naturaleza a medida que aumenta sus conexiones" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 14).

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El agenciamiento de la CdM se entiende como una composición entre espacios, cuya capacidad trasciende la de sus partes independientes. De este modo adquiere protagonismo uno de los aspectos primordiales de los agenciamientos, el "entre" o el "y", es decir "la geografía de relaciones" (Deleuze y Parnet, 1987, p. 70). Lo que en la zona de análisis seria referido al "entre" de las EDP, Nos, Galp, CdP...etc; y la CdM. Un entre contingente y accidental, muestra de ello es la estrategia trazada por las instituciones para la zona de Boavista con motivo del evento de: Ciudad Europea de la Cultura (2001); en la que solo consiguieron atisbar la punta del iceberg de las relaciones que finalmente acabarían por constituir el actual "agenciamiento" de la CdM. En su momento, la voluntad política que subyacía a la aparición de la CdM era clara, revalorizar una zona deficitaria de un elemento central característico (Tavares, 2012). De esta manera el viraje de Boavista hacia la temática musical y más concretamente, hacia un nuevo emblema: el "meteorito blanco"; es en origen una cuestión política pero, como se ha visto en las imágenes sobre los calcos, ultrapasa las esferas institucionales para entrar en dinámicas comerciales. Pues estas ven en la obra de Koolhaas un motivo identitario en esta zona de la ciudad. Así surgen equipamientos, como el MBS (que incorpora el Hotel da Música) que se apropian de esta nueva identidad vinculada a la música.

Ilustración 65 - Concierto en el Mercado Bom Sucesso

Ilustración 66, 67 - Hotel da Música

Fruto de este esfuerzo inicial por parte del ayuntamiento, resulta la interface de transportes en la que se encuentra el metro, que nace como la parada Casa Da Música. Si hace diez años eran las toponimias históricas las que bautizaban las zonas, ahora son los principales emblemas de la ciudad, así se dan paradas como Serralves o Casa da Música. En esta nueva codificación que vino a instaurar la CdM, las multitudes turísticas se sienten casi tan locales como los propios "tripeiros", pues son emblemas globales los que ocupan el onomástico portuense. Y es que la llegada del mayor anfiteatro del país vino acompañado de las nuevas dinámicas del mundo global.


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Ilustración 68, 69 - Metro Casa da Música

Si bien los espacios de comercio como diferentes "shoppings" traían las últimas tendencias internacionales, no generaban un impacto en las redes globales; es la CdM (2005) quien viene a posicionarse como difusor internacional de una imagen, en la cual la construcción de Koolhaas se ve soportada por otros espacios también presentes en Boavista, componiendo el tal agenciamiento de la "CdM". Un importante motivo con el cual reforzar una zona que años atrás se presentaba descaracterizada (Ramalho, 2012). Todo ello en un momento en el que Porto se viene proclamando como centro cultural y turístico europeo. De esta manera se constata como la construcción de esta supuso un interruptor que activó nuevas conexiones entre partes de la zona de Boavista, así como entre el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) aquí compuesto y el resto del territorio. Así la zona de estudio se presenta como la estabilización de uno de los "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988) más eficaces en cuanto a marketing urbano se refiere (composición urbana donde se conjuga lo cultural) (Ashworth y Kavartzis, 2015), en el que efectivamente se consiguió que la CdM otorgase a la zona lo que necesitaba para tornarse una circunscripción más atractiva. Y es que el impacto de la CdM es más que notable no solo en la zona de Boavista, sino que incluso en Porto, pues vendría a dar consistencia a Boavista y a la nueva faceta turística de la ciudad (Ramalho, 2012). Pero este aspecto tan solo remite a la primera dimensión del "agenciamiento" en la cual se conectan las interacciones de las materias y el espacio con las expresiones de significado a través de proposiciones, lenguaje y representación. (Dovey, 2010). Según la segunda dimensión sobre la cual se sitúan las líneas de segmentaridad que interceptan todo "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988): "Todo agenciamiento es en primer lugar territorial" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 513). Es reconocible como la construcción de la CdM no supuso únicamente la aparición de un equipamiento, sino que su surgimiento abrió la zona de Boavista a un nuevo territorio, uno en el que la CdM desempeña un papel nuclear. Cuando Koolhaas (1999) llego a Porto se topó con una "untouched city" (Koolhaas Tangram, 2014, p.

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94), y con su intervención 10 se introdujeron nuevos códigos en el espacio al tiempo que desplazaron códigos pre-existentes en Boavista. Esto conduce al análisis hacia la concepción de la zona de la siguiente manera. Previa aparición de la CdM, Boavista se componía por una serie de espacios que conformaban un ensamblaje heterogéneo, en el que todo se ubicaba en un espacio localizado, la compartimentación de los diversos espacios resultaba posible, así por una parte se encontraban las múltiples zonas residenciales siempre presentes en la zona, y por otra toda una serie de servicios dirigidos hacia dichos residentes así como población de la ciudad en general. Tras la llegada de la CdM este carácter muda, tal espacio ocupado por una serie de formas de vida comienza a ser dirigido hacia otra realidad, lo que antaño eran servicios locales comienzan a desempeñar un doble rol local-global, y la zona en sí se vira hacia el turismo de forma exitosa. Si tras la desindustrialización en la zona, la proliferación de equipamientos terciarios venían a sustituir lo que antaño eran fabricas; con la aparición de la CdM, Boavista reafirma su situación de área de servicios (Tavares, 2012).

Ilustración 70 - Porto se ha convertido en un importante destinos turísticos. He aquí la muestra del contributo de la CdM

Ergo, la llegada de la CdM ejerce un poder de "territorialización" (Deleuze y Guattari, 1988) al accionar la composición de un "agenciamiento" en el que se conjuga lo comercial, lo turístico 10

A postura de Koolhaas busca alternativas de se cartografar um território urbano, a partir de suas relações mais determinantes que gerenciam a produção e a organização do espaço físico, e que pode tanto instaurar uma identidade e uma referência local, como se sobrepor à outras existentes. (Massara, 2005, p. 47)


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

y lo cultural. Sin embargo como Deleuze y Guattari (1988) refieren, "territorializar" supone instaurar líneas de fuerzas en un territorio causando la perdida de otros códigos territoriales 11. En el emplazamiento aquí en cuestión, diríase que la CdM instaura nuevos códigos en el entorno, a la par que desterritorializa aquel contexto previo, el cual es recodificado en base a una nueva condición. Fruto de esta "territorialización" (Deleuze y Guattari, 1988) es la aparición de la oficina de la EDP o el MBS, con los cuales el "agenciamiento" de la CdM acaba sobreponiendo códigos propios a la Boavista local del S. XX.

Sin embargo todos los elementos del "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) han ejercido, en mayor o menor medida, a la lo largo de la historia, un poder de "territorialización" (Deleuze y Guattari, 1988) en la zona, un ejemplo de esto sería el Shopping CdP, cuya construcción desterritorializó el sector comercial local de la zona. Innumerables negocios, repartidos por las múltiples calles de la zona, verían como en una única torre aglutinarían numerosos establecimientos, reduciendo la presencia de comercio a pie de calle (Mendes, 1998).

Pero son las territorializaciones surgidas tras el surgimiento de la CdM las que competen a este análisis. Mientras la desterritorialización de los tenderos (en el caso del MBS) (Sobre o encerramento do Mercado do Bom Sucesso, n.d.) surge como consecuencia de un proceso institucional, en el caso de la EDP, es la corporación privada quien causa la perdida de otros códigos territoriales pre-existentes, ejemplificada en el intento de empuje a una pequeña "Ilha" en Boavista (plantación en los lindes de especies invasivas 12). Las formas difieren entre uno y otro. En el caso del primero, la cercanía de la clase política de las instituciones públicas permite que el hacer y el deshacer sea rápido, limpio y efectivo, mientras que en el caso de la EDP la intención de desterritorializar parece una insinuación: "territories are subject to deterritorialization - the movement by which territories are eroded: (...) the urine is washed away, buildins are demolished, nations are invaded" (Dovey, 2010, p. 17).

11

"Y si bien es verdad que cada medio tiene un código, y que hay constantemente una transcodificación entre los medios, parece, por el contrario, que el territorio se forma al nivel de una cierta descodificación." (Deleuze y Guattari, 1988, p.328)

12

El territorio es en primer lugar la distancia crítica entre dos seres de la misma especie: marcar sus distancias. Lo mío es sobre todo mi distancia, sólo poseo distancias. No quiero que me toquen, gruño si entran en mi territorio, coloco pancartas. La distancia crítica es una relación que deriva de las materias de expresión. Se trata de mantener a distancia las fuerzas del caos que llaman a la puerta. (Deleuze y Guattari, 1988, p.386)

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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

Ilustración 71- Agenciamiento de la CdM

Ilustración 72, 73 - "Ilha" de Boavista: zona de desterritorialización

El carácter privado de los espacios que han desterritorializado el contexto de la Boavista desindustrializada, operan sobre dos niveles: por un lado, el local que le proporciona difusión y un carácter concreto, lo cultural; y por otro, en el que se encuentra lo nacional así como global donde las compañías desarrollan su labor empresarial. Según lo cual, se reconocen a los trabajadores de este tipo de compañías, gracias a sus uniformes homogéneos y a la continua relación dual que estos establecen con lo local así como con lo global. Y es que como Callon y Law (2004) apuntan: The importance of technologies for folding together places, actors or actants is obvious. Technologies and material arrangements distribute actions and actors. The local is never local. A site is a place where something happens and actions unfold because it mobilises distant actants that are both absent and present. (Callon y Law, 2004, p. 6)

Ilustración 74 - Trabajadores de la EDP hablando por teléfono


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Este territorio, hacia el cual el "agenciamiento" de la CdM ha abierto esta zona de Porto, es aquel donde se refuerza la condición no-métrica (Deleuze y Guattari, 1988) del espacio. Aquí lo global adquiere relevancia y se yuxtapone a lo local, lo que supone conferir un carácter más dual a las relaciones de la zona de Boavista. Entendiendo a estas relaciones como continuas conexiones entre puntos localizados (espacios envolventes a la CdM), y puntos cuya localización, a pesar de ser distantes, se sitúan próximos dentro de redes comerciales, institucionales, (espacios de la ciudad, del país, o incluso espacios internacionales con intereses mutuos). Esta continua dualidad entre lo local y lo global, reforzada con la llegada de la CdM, remite a la definición que los propios Deleuze y Guattari conciben para la ciudad: La ciudad es (...) un fenómeno de transconsistencia, es una red, puesto que está fundamentalmente en relación con otras ciudades. Representa un umbral de desterritorialización, puesto que para entrar en la red, someterse a la polarización, seguir el circuito de recodificación urbano y de ruta, es necesario que todo material esté suficientemente desterritorializado. El máximo de desterritorialización aparece en la tendencia de las ciudades comerciales y marítimas a separarse de las regiones interiores, del campo (Atenas, Cartago, Venecia...). (1988, p. 440) De tal afirmación se extrae la siguiente lectura: A pesar de que el "agenciamiento" de la CdM opera de forma evidente en el espacio de las distancias no-métricas, este se encuentra situado en un local específico. Este factor hace con que las instituciones comerciales deban negociar equivalencias con sus espacios vecinos. Es así como la EDP estabiliza su localización gracias a las líneas de territorialización que conectan este equipamiento con el "agenciamiento" de la CdM, así como a aquellas líneas de desterritorialización que conectan con otros espacios que no entran de forma directa con la dinámica que articula el "agenciamiento" de la CdM, en este caso la "Ilha" de Boavista 13. Estas líneas de fuerza presentes entre la CdM, y el resto de partes que componen el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) de la CdM, se refuerza a través de un feed-back que se compone de la mutua relación con la CdM quien otorga un carácter local al cual adherirse, mientras paralelamente obtiene los fondos suficientes como para mantener su agenda cultural. Y es que la mayoría de holdings empresariales que ocupan el espacio envolvente a la CdM, a través del capital ejercen una influencia directa en los programas culturales de la CdM. Así encontramos entre los socios fundadores La fundación EDP, la Sonae tomando el cuerpo de Nos telecomunicaciones, y el último espacio que constituye los límites de la plaza, la Galp.

13

Este distanciamiento de emplazamientos como las "ilhas" suponen las regiones interiores del campo cuando Deleuze y Guattari afirman: "El máximo de desterritorialización aparece en la tendencia de las ciudades comerciales y marítimas a separarse de las regiones interiores, del campo (Atenas, Cartago, Venecia...)" (1988, p. 440).

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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

Ilustración 75 - Lista de Mecenas de la CdM.

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llustración 76 - Lista de Consejo Fundadores de la CdM

Si bien estos agentes ejercen un papel preponderante en el mantenimiento de la CdM, a cambio de pertenecer a un territorio particular. También se debe reconocer el papel que estos "holdings" empresariales han tenido en la aparición CdM, ya que estos junto a entidades estatales fueron los artífices económicos de la construcción de la CdM. Sin el apoyo financiero de estas corporaciones la CdM no existiría tal y como se conoce. El escenario resultante se compone de espacios e intereses comerciales en los que se podrían identificar dos tipos de líneas de territorialización: 1. Desde las diferentes empresas, no todas con la misma intensidad, hacia la CdM; 2. Desde la CdM hacia estas corporaciones. Las cuales corresponden a las relaciones de interioridad y exterioridad advertidas por Hiller y Abrahams (2013). Se reconoce pues, como la llegada de la CdM a la zona accionó un "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) en Boavista, generando un terreno propicio para que las diversas empresas establecieses sus espacios comerciales en Boavista. Con la aparición de estos nuevos equipamientos de forma paralela se instauraron líneas que han decodificado condiciones preexistentes del local, pues las "ilhas" o el antiguo MBS, presentan características que distan de la nueva identidad con la que ha sido codificada la zona, y con la cual puedan establecer el tal "trade off" (Mecenazgo - Marketing), en aras de estabilizar el territorio en el que operan.


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De este mapa de las posiciones de cada uno de los elementos espaciales que componen el "agenciamiento" de Boavista, se destacan una doble disposición teniendo en consideración que la propia CdM es el objeto de análisis en esta disertación. Por un lado se encuentran aquellas líneas previamente mencionadas (territorialización-desterritorialización) que operan desde otras partes del "agenciamiento" hacia la CdM y que dan forma al "agenciamiento" exógeno a la CdM; por otro se encontrarían otro tipo de líneas que operan desde la CdM hacia estos equipamientos que dependen de cuestiones endógenas a la CdM, es decir el "agenciamiento" endógeno de la CdM.

Ilustración 77 - Relaciones de exterioridad e interioridad de las partes del agenciamiento de Boavista

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Con esta ilustración (75) se pretende plasmar como son las relaciones de estos espacios con la esfera de las distancias no-métricas. En él destacan por un lado aquellos equipamientos, como los diferentes shoppings de Boavista, que apenas desempeñan una actividad en el espacio global, así su papel predominante en la zona se centra en lo local. Sin embargo, otro tipo de espacios comerciales, como los que rodean a la CdM, junto a la CdM, si operan en el espacio de las distancias no-métricas, allí es donde depositan sus esfuerzos en instaurar orden. Esta diferencia marca la intensidad de las líneas de fuerza que conectan a la CdM con las otras partes del "agenciamiento". La pregunta de partida de esta disertación, de si Boavista es un lugar o no, conduce a un escenario complejo (Prieto, 2011), pues la influencia de las diferentes relaciones de interioridad y exterioridad, de acuerdo a líneas de segmentaridad que atraviesan las partes del "agenciamiento" de la CdM, suceden en el territorio donde opera dicho "agenciamiento", esto se vuelve visible en las dinámicas urbanas en última instancia, y en la relación de las dinámicas peatonales en suprema instancia. Y es que para Deleuze: Toda sociedad, pero también todo individuo, están, pues, atravesados por las dos segmentaridades a la vez: una molar y otra molecular. Si se distinguen es porque no tienen los mismos términos, ni las mismas relaciones, ni la misma naturaleza, ni el mismo tipo de multiplicidad. Y si son in- separables es porque coexisten, pasan la una a la otra, según figuras diferentes como entre los primitivos o entre nosotros —pero siempre en presuposición la una con la otra—. En resumen, todo es política pero toda política es a la vez macropolítica y micropolítica. (Deleuze y Guattari, 1988, p.218) Para esclarecer más este escenario "viscoso" (Mol y Law, 1994), resulta pertinente formular una segunda composición que actúa en una escala menor: el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) de la propia CdM con el espacio que la envuelve, en el que se reconoce la presencia de dinámicas peatonales exógenas, que resultan de la composición del "agenciamiento" de la CdM, y dinámicas endógenas, que efectivamente se localizan en este espacio que le son propias, distinguiéndose así de cualquier otra dinámica vinculada a otro espacio que compone el amplio "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) de la CdM en Boavista. Y es que la noción de "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) apela a múltiples escalas (multi-escalar), desde composiciones planetarias hasta "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988) que se producen en el propio organismo de cada individuo. Si bien hasta ahora se ha podido notar la relaciones de interioridad y exterioridad del agenciamiento de la CdM al nivel urbano, sería pertinente dirigir el análisis hacia una escala peatonal, en la cual se reconocen dos formas performativas de ocupar/recorrer el espacio en la CdM, donde los propios individuos componen "agenciamientos" en el espacio envolvente a este edificio, de acuerdo a una serie de condiciones endógenas de este espacio de la ciudad.


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3.2.4.Transitar Boavista en Liso o en Estriado Retomando la distinción entre lo arbóreo y lo rizomático. Deleuze y Guattari (1988) sostienen que el modelo arbóreo es aquel que se ha apoderado de gran parte en la cultura Occidental de los últimos siglos. Sin embargo, los avances en diversos campos como las matemáticas (matemáticas diferenciales) o la física (Far From Equilibrium termodinamic) han contribuido a salir del encasillamiento al comenzar a considerar el tan manoseado concepto de complejidad, presente en el espacio del "afuera" (Foucault, 1967). De este modo se desvanece el mapa globalizante y globalizado ("calco" (Deleuze y Guattari, 1988)) que resulta de una forma de operar en el espacio, y emerge un nuevo modelo, un verdadero "mapa", que es capaz de considerar tanto a las hibridaciones que escapan a las categorías, como a las excepciones que escapan a las mayorías; y que puede arrogar algo de luz sobre el concepto de lugar.

Ilustración 78 – Localidad de Deleuze

El resultado es que un determinado espacio deja de ser un simple lugar o "no-lugar" ("polar binarie") para convertirse en una yuxtaposición de caracteres ("twofold binarie") consustanciales al agenciamiento maquínico ("que se hace" (Deleuze, y Guattari, 1988, p. 515)) que se compone con la CdM en Boavista. Surge así un mundo donde adquiere protagonismo, lo múltiple 14, los dualismos yuxtapuestos, y los atajos. De esta manera, es posible reconocer aspectos presentes en la envolvente 15 de la CdM a causa de esta y en la propia CdM a causa de su envolvente, sin tener que acudir a unidades 14

Así en el tercer principio del rizoma se encuentra un punto de luz a través del cual el trabajo puede dirigirse para entender mejor el lugar que compone la CdM. Según el principio de la multiplicidad: 3. Principio de multiplicidad. Según el cual no hay una unidad central que sirva de pivote o raíz. Ningún objeto ni sujeto. El precioso ejemplo de la marioneta: “Los hilos de la marioneta, en tanto que rizoma o multiplicidad, no remiten a la supuesta voluntad del artista o titiritero, sino a la multiplicidad de las fibras nerviosas [del titiritero y del títere] que forman a su vez otra marioneta según otras dimensiones conectadas con las primeras. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 14)

15

Sería bueno hacer notar hasta qué punto el concepto de envolvente es en sí mismo significativo. El origen del término proviene, de la ergonomía militar, un contexto en el que "envolvente" siempre implica, al


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centrales o partes desentendidas de un todo centralizado. Pues las diferentes partes espaciales que componen al potencial lugar de la CdM ("agenciamiento") se pueden entender mejor en clave de sistema, y como las partes de este operan gracias a la "geografía de relaciones" (Deleuze y Parnet, 1987 p. 70), originando diversos escenarios: Finally, the connective synthesis captures another aspect of the intensive, the machinic assemblage. It connects or couples together heterogeneous "partial objects or organs" through the emission of "energy flows" (AO, 323). Here the term "partial" is not used in its extensive sense but in the sense of matter filling space to a given degree of intensity. "The eye, the mouth, the anus as degrees of matter" (AO, 309). (Delanda, 2002, p. 209) Si hasta este punto, en la investigación se identificaban aquellas emisiones energéticas, relacionadas con los deseos, que emitían los espacios corporativo/comerciales (mecenazgoimagen identitaria) orientados a constituir o reforzar el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) de la CdM. Ahora el foco del estudio se desplaza hacia los "energy flow" (Delanda, 2002, p. 209) propios de otra escala, aquella que alcanza a los individuos y a sus propios "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988).

Ilustración 79 - Yuxtaposición de esquemas arbóreos y rizomáticos

Con esto se pretende advertir que las diferentes partes del "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988) no solo se conectan a través de flujos de intereses, ya que también articulan

menos, tres ideas: la de que una interfaz persona-maquina constituye una unidad sintética de orden superior; la de que un conjunto temporal, fluido, pero histórico; y la de que esta unidad o conjunto es orgánica, se define performativamente y posee sus propias tolerancias y parámetros globales. La envolvente es, por definición, un aparato comunicativo y activo. No puede sorprendernos que ese término haya sido uno de los favoritos en el léxico de Koolhaas durante muchos años. Un proyecto de Koolhaas para bien o para mal, nunca es una solución eterna o estable a un problema "clásico", ni tampoco pretende serlo. Más bien es la resolución provisional y elástica de un compuesto de situaciones coyunturales. Sus soluciones tienen media vida, están temporal e históricamente determinadas, se mueven en la corriente del mundo y, por tanto, están construidas flexiblemente, de manera que permiten una renovación programática inmensa. (Kwinter, 2002, p. 69)


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flujos de individuos que "negocian el espacio" (Murdoch, 2006) y que otorgan a estos espacios comerciales su "le motiv" 16. Así más allá de los flujos de intereses orgánicos entre las diferentes partes urbanas del "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988), que componen efectivamente una importante porción de dicha composición entre diferentes partes; sería pertinente reconocer también aquellos "energy of flows" (Delanda, 2002) correspondientes a los transeúntes. La pertinencia de este viraje en este análisis se cimenta en la postura de Koolhaas situada en las antípodas del pensamiento modernista según el cual: "el modernismo arquitectónico no dibuja su forma a partir del mundo topológico de la materialidad fluida, sino a partir del rígido metamundo de lo ideal, del desmedido maquinismo (naif) y de la geometría muerta" (Kwinter, 2002, p. 69). Puesto que con su abordaje diagramático respecto a la envolvente, en el caso de la CdM ejemplificado con una plaza procesual; y su abordaje proyectual aprogramático, Koolhaas torna a los peatones como los verdaderos protagonistas del espacio.

Ilustración 80 - Plaza de la CdM, zona más transitada en la parte frontal

A pesar de que en un primer momento la presencia del imponente "meteorito" pueda ser entendida como que en esta plaza la arquitectura se afirma como la verdadera protagonista; el haber abierto la plaza a disposición de los flujos, y las dinámicas peatonales contradice dicha asunción, pues el libertar el espacio al peatón es representativo de la verdadera condición del espacio plaza. De acuerdo al lema koolhasiano: “un máximo de programa y un mínimo de arquitectura” (...) “Donde no hay nada todo es posible, donde hay arquitectura nada más es posible” (Koolhaas, 1995, p. 199).

Esta apología del vacío como posibilitador del todo, demuestra que el vacío en la metrópolis no está propiamente vacío, y que cada hueco puede ser usado por programas que emergen de la actitud performativa de los individuos en el espacio. De esta forma, Koolhaas apela al

16

Semeja que las partes antes descritas anteriormente parecen subsistir de manera autónoma de los individuos: la Nos no está en la CdM por razones orgánicas, pues tiene una sucursal en la Rua Boavista.

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papel del arquitecto como pensador de edificios que no restrinjan la libertad de acción, pues es el movimiento la característica del contexto vigente. Esta es la particular forma que el holandés adopta para aceptar la incertidumbre como fenómeno urbano, renunciando al control formal, en favor de lo indeterminado, o de las multiplicidades que resultaran en tal o cual extensividad. Lo cual remete inevitablemente al paralelismo con Deleuze y Guattari (1988) y las nociones "liso" y "estriado".

Ilustración 81 - Vista aérea de la plaza de la CdM

Según Deleuze y Guattari (1988) existen dos tipos de espacios, "dos formas de entender el espacio" (Hiller y Abrahams, 2013, p. 33), que son reconocibles a través de cómo se someten a la línea o el punto. El espacio "estriado" y el espacio "liso", suponen esas dos categorías, claro que según Deleuze y Guattari (1988) la distinción de derecho no impide las combinaciones de hecho, y es que ambos conceptos operan bajo el modelo de las dualidades yuxtapuestas "twofold binaries" (Dovey, 2010).

Así se puede recorrer el espacio de la plaza envolvente a la CdM, en "liso" o en "estriado". Esto se puede experimentar o bien en una vuelta con un patín rodando sobre la superficie ondulante, o bien en un paso transitivo hacia los puestos de trabajo. Pasear de manera "activa" y sensitiva o transitar de manera "pasiva" o perceptiva 17, o como anteriormente se refiere en las "viscous combinations" (Mol y Law, 1994); ambas a la vez entrelazadas.

17

An individual naturally moves through his or her environment and actively perceives it. Gibson speaks of an interaction of the perceiver. In order to perceive phenomena, a person must initiate motor processes. Gibson explains that in the case of sight alone, ten different muscles must be activated to achieve a sharply focused image. He speaks of attention directed outward on a subconscious level. He distinguishes very


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Ilustración 82 - Coexistencia Del modelo arbóreo y rizomático en el individuo

Alisar o estriar Boavista, teniendo en consideración que esta dualidad se basaría en la yuxtaposición entre rizoma y árbol. Así se reconoce que un perfil de actor dado, sea cual fuere, puede alterar su modo de recorrer el espacio de "liso" a "estriado", o viceversa (trabajadores que en la hora del almuerzo descansan tumbados en la superficie de la CdM), así como también un individuo de alguno de estos perfiles puede recorrer el espacio de forma "lisa" o "estriada", variando en un mismo día su modo performativo de ocupar el espacio (cliente que decide romper su agenda y relajarse en la CdM / skater que decide crear un circuito), he aquí la tal yuxtaposición: Unas veces podemos señalar una oposición simple entre los dos tipos de espacios. Otras debemos indicar una diferencia mucho más compleja que hace, que los términos sucesivos de las oposiciones consideradas no coincidan exactamente. Otras, por último, debemos recordar que los dos espacios sólo existen de hecho gracias a las combinaciones entre ambos: el espacio liso no cesa de ser traducido, transvasado a un espacio estriado; y el espacio estriado es constantemente restituido, devuelto a un espacio liso. En un caso, se organiza incluso el desierto; en el otro, el desierto triunfa y crece; y las dos cosas a la vez. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 483)

clearly between passive and active experiences, using the terms “sensations” and “perceptions. (Delanda, 2011)

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Ilustración 83 - Paradigma de estriar el desierto. Ilustración 84 - Paradigma de alisar la ciudad.

Sin embargo como antes se menciona: "las combinaciones de hecho no impiden la distinción de derecho" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 484); así se identifican dos formas de moverse en el espacio que constan de una serie de características vinculadas. Estas propiedades definen una doble distinción: 1. Por una parte, la distinción entre el espacio cartografiado de forma globalizante y el espacio que se cartografía a medida que se recorre. 2. Por otra, surge la segunda distinción entre el individuo que recorre el espacio estableciendo una relación óptica con este, y aquel que establece un contacto háptico. Como máximo exponente de cada uno de estas distinciones se toma al "ejecutivo" y al "skater". Pues cada uno presenta una serie de características, que se traducen en la forma como recorren el espacio. Entre ambos máximos se encontrarían toda una gama de puntos medios no "estacionarios" (Deleuze y Guattari, 1988), compuesto por perfiles de individuos propensos a mudar su estado, en aras de adoptar algunas características presentes en dichos máximos. Estos máximos "hipotéticos" no dejan de ser volátiles pues: "En un caso, se organiza incluso el desierto; en el otro, el desierto triunfa y crece; y las dos cosas a la vez." (Deleuze y Guattari, 1988, p. 484). Ambos hipotéticos perfiles, se podrían identificar con las nociones de Deleuze y Guattari de: Aparato de Estado y Maquina de Guerra (1988, p. 479); ya que el "perfil ejecutivo" consta de miniaturizaciones de organizaciones jerárquicas, y recorre el espacio en consonancia; mientras el perfil "skater" es un perfil en huida de cualquier intento totalizador. Así y de acuerdo a la asunción de Hillier y Abrahams ambos perfiles no dejan de corresponder a: "dos formas de entender el espacio" (2013, p. 33). El término hipotético, por su parte se emplea de acuerdo al esquema presentado por Deleuze y Guattari (1988) en el que los objetos surgen como consecuencia de un proceso en el que las multiplicidades (situadas en el campo de lo virtual), son transformadas a través de una fase de pre-actualización en el que pasan del plano de inmanencia al estadio material de dicha realidad. Ergo se pueden distinguir tres momentos por los cuales la materia alcanza la forma percibida: lo virtual, lo pre-actual, y lo actual. De acuerdo a este esquema, el cariz hipotético torna a los perfiles en puras multiplicidades que difícilmente adquieren una materialización consonante a la descripción de uno u otro, Aquí resuenan los postulados de Leibniz, cuando demostraba que la fuerza es un virtual en curso de actualización.


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LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Ilustración 85 - Ejecutivo transitando

Ilustración 86 - Google Street View de la perspectiva de un ejecutivo en la plaza de la CdM

Hipotético perfil "ejecutivo": En este hipotético espectro social se encontraría aquellos individuos que pueden ser reconocidos en cualquier otra parte de la ciudad o del planeta, los "protocolos" de sus empresas hacen con que su apariencia sea uniforme. Estos se integran en las dinámicas urbanas resultantes del agenciamientos comercial de Boavista, es decir surgen a consecuencia de un contexto en el que se encuadra la CdM. Así estas dinámicas recibirían el nombre de exógenas. En cuanto a su forma de recorrer el espacio, lo característico de este perfil es que constan de una agenda personal que les obliga a controlar y estar controlados. Los horarios marcan su ocupación en el espacio, que se reducen a la casa, el trabajo y en última instancia espaciostiempos restantes dedicados a mitigar las rutinas (hobbies, trabajos alternativos, ocio...etc.). No tienen motivo aparente para tumbarse en la plaza topológica de la CdM, lo que no quiere decir que lo hagan en ocasiones. Esta figura se caracterizaría con la "máquina de estado" (Deleuze y Guattari, 1988), pues su oficio les imprime los mecanismos de control que funcionan en sus empresas, haciendo que "devengan" (Deleuze y Guattari, 1988) empresa. Recorren el espacio de forma estriada, de igual modo que hacen los navegantes equipados de avanzados sistemas satélite. Se sale de punto A para ir a punto B con la intención de llegar puntual. Los eventos temporales hacen que deban transitar controlando el espacio y las rutas de acuerdo a principios de optimización (si se puede llegar en cuatro minutos a través de esta ruta no se tomara esa otra ruta con la que tardaría ocho minutos). Este recorrido entre A y B (ilustración 89) demuestra que este tipo de individuo recorre el espacio subordinando la línea a los puntos. Así se deduce que a partir de este modo performativo se extrae la fallida distinción entre los lugares y "no-lugares" (Auge, 1993) pues los puntos A y B constituirían los espacios simbolizados mientras que la línea que los separa serían los no-lugares. Mientras los lugares son vividos, los no-lugares son mera percepción óptica. Poco difiere su manera de transitar el espacio, y la manera como uno se desplaza con las herramientas geográficas virtuales, véase el "Google Street View", es decir se está sin estar.


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APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

Ilustración 87 - Vista aérea de un skater

Ilustración 88 - Skater deslizándose en la plaza

Hipotético perfil "skater": Este hipotético perfil se caracteriza por ser el más local de la plaza, aquí son una constante, diríase que componen el máximo exponente de dinámicas endógenas, pues es la plaza de la CdM su territorio particular. Este agente social representa al auténtico "performer" de la plaza, los skaters son ya parte del paisaje de la CdM. Si bien en el inicio de la CdM pudiese existir algún recelo sobre cuán peyorativa contribución podrían realizar a la imagen de la plaza (relacionado con la marginalidad, el vandalismo, y las drogas), hoy en día dicha aflicción ha desaparecido, pues estos forman parte del fondo de la fotografía que todo turista se precia a disparar en la CdM. Además, los skater serían reconocidos como los individuos que recorren el espacio de forma sensitiva y no perceptiva. Con sus movimientos sobre la superficie ondulante de la plaza rastrean cada microlocalidad (baches, zonas húmedas, desniveles...etc.) como nadie lo hace. El juego entre gravedad y geometría les permite pasar horas moviéndose en patín al ritmo de los desniveles del mármol. A diferencia del ejecutivo, sus recorridos son lo que tiene sentido, no recorren la plaza de forma transitiva, sino que lo hacen de forma activa. El espacio-tiempo de patinar en la CdM es lo que para el hipotético perfil ejecutivo seria estar en casa en el trabajo o en cualquier emplazamiento puntual, de este modo lo que para el hipotético perfil ejecutivo seria el Punto A o B, para estos es el recorrido entre infinitos puntos que compone la topología de la plaza. Por lo tanto los "agenciamientos" (Deleuze y Guattari, 1988) individuo-patín son reconocidos como la "máquina de guerra" 18(Deleuze y Guattari, 1988), los nómadas de la zona, pues

18

La máquina de guerra es la invención nómada que ni siquiera tiene la guerra como objeto primero, sino como objeto segundo, suplementario o sintético, en el sentido de que está obligada a destruir la formaEstado y la forma-ciudad con las que se enfrenta; 2) cuando el Estado se apropia de la máquina de guerra, ésta cambia evidentemente de naturaleza y de función, puesto que entonces está dirigida contra los


LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

someten los puntos a las líneas, ellos habitan el recorrido y no recorren hábitats puntuales. Una relación "háptica" más que "óptica" (Deleuze y Guattari, 1988), que busca localizar, más que globalizar y controlar la totalidad.

Ilustración 89 - Planta representativa de los dos modos performativos de recorrer la plaza

Es pues aquel que cartografía a medida que recorre, quien realiza un acto de mapear las microlocalidades, como lo hacían los primeros navegantes que surcaban los mares sin cartas de navegación, realizando así una acción más exploratoria, de olfatos visiones y roces con los microespacios que van ocupando a lo largo del tiempo; mientras que el que cartografía de forma globalizante lo hace con el ojo por delante, dominando y controlando el espacio que entra dentro del campo de visión 19.

nómadas y todos los destructores del Estado, o bien expresa relaciones entre Estados, en la medida en que un Estado sólo pretende destruir otro o imponerle sus fines; 3) ahora bien, cuando el Estado se apropia así de la máquina de guerra ésta tiende a tener la guerra como objeto directo y primero, como objeto ʊanalítico (y cuando la guerra tiende a tener la batalla como objeto). En resumen, al mismo tiempo que el aparato de Estado se apropia de una máquina de guerra, la máquina de guerra toma la guerra como objeto, y la guerra queda subordinada a los fines del Estado. (Deleuze y Guattari, 1988, 418) 19 Una forma de recorrer el espacio que podría incluirse en la tal noción de estrategia de Certeau (1979) pues debe llegar al punto B, esa es la razón por la cual ocupa la plaza, llegar a otro espacio.

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TRANSITAR BOAVISTA EN ESTRIADO O EN LISO

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3.2.5. Hacía una Perspectiva Relacional del espacio y el sujeto Hasta ahora se han visto dos formas de entender el espacio en función de la posición del sujeto en la ecuación que resulta en los lugares. Por una parte se encontraban aquellos intelectuales que concebían los lugares como entes inteligibles, únicamente en el campo de la mente del individuo humano. Entre ellos se hallaban los autores vinculados a la fenomenología, mencionados en la contextualización teórica, así como figuras como Auge (1993) y Certeau (1979), quienes a través de diferentes mecanismos (la negación o la dicotomía estratégica-táctica), buscaban abordar el espacio del "afuera" (Foucault, 1967) desde el adentro de la significación, lo que Bachelard (1957) reconocía como "terra firma" (Casey, 1997), es decir desde la comprensión del espacio a partir de lo calificable por el hombre. Por otra parte, se encontraban aquellos autores que concebían los lugares como entidades preexistentes, cuya formulación es independiente de la mente humana. En este grupo se podrían incluir los trabajos clásicos de la psicología ambiental, así como las primeras generaciones de los ANT 20(Metzger, 2015).

Ambos grupos acaban por establecer un dualismo cartesiano, propio de una concepción arbórea de la realidad, que dirime el debate del lugar en base a las "dualidades polares" (Dovey, 2010). El primer grupo de autores lo hace cayendo en el reduccionismo subjetivista, mientras que el segundo en el objetivismo reduccionista: The crucial problem with all the variants of either objectivist or subjectivist reductionism in relation to place is that they are both helplessly stuck in a solidified and unquestioned Cartesian dualism, positing subjects and objects as fundamentally different and separate ontological entities. (Metzger, 2015, p. 3)

Es así como se acude a Deleuze y Guattari (1988), en aras de extraer una posición que consiga abrazar la complejidad del término 21, abandonando de este modo las relaciones binarias y dirigiendo el trabajo hacia los dualismos yuxtapuestos. Es decir, la disertación se distancia de “place as pre-given or as socially constructed” (Dovey, 2010, p.6, citado por Metzger, 2015), con la intención de enriquecer el debate con nuevas observaciones sobre espacio y lugar.

20

"They are at risk to throwing out the baby of the subject with the bathwater of unwarranted subjectivism through a "too hasty dismissal of the concept of subjectivity as such"(Stengger, citado por Metzger, 2015).

21

Así Metzger (2015) se encuentra en analogía con Prieto (2011) cuando este apela por abrazar la complejidad de la noción espacio desde otra perspectiva.


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LA CDM DESDE UNA PERSPECTIVA RELACIONAL

Ilustración 90 - La subjetividad ocupa el centro del tablero

Ilustración 91 - Las redes desplazan la subjetividad fuera del tablero

Ilustración 92 - La subjetividad se resitúa en un tablero complejo

Por ello resulta fundamental traer al sujeto al argumento, pues: ¿Que convierte un determinado espacio en lugar, teniendo en consideración la carga subjetiva de este? "What is it that enacts particular places as entities with some level of integrity or identity, instead of just endlessly interwoven, partially connecting socio-material patterns stretching in space and time?" (Metzger, 2015, p. 93). Tras la dualidad enunciada en base a los conceptos de "liso" y "estriado", postulados por Deleuze y Guattari (1988), uno debe preguntarse: ¿Cuál es el nexo de unión entre ambos y el concepto de lugar?

O lo que es lo mismo: ¿Cuál es la conexión entre el hipotético perfil "ejecutivo" y "skater" y el lugar?

¿Será efectivamente, que el hecho de que el "skater" recorre todas las microlocalidades del espacio de forma sensitiva lo convierte, si y siempre si, en un agente en conexión con el lugar de la CdM?

Para poder responder a estas preguntas, se acude a Metzger (2015), quién en su artículo The Subject of Place, constata que: "Place-phenomena (...) appear to be crucial to be aware of in any endeavor to understand the complex entanglements of social realities" (2015, p. 91). De acuerdo a este, el lugar supone un fenómeno en el cual intervienen los objetos, así como los sujetos. Para ello se hace valer de Barad (2003), quien realiza una reconceptualización de la noción de fenómeno alejada de las definiciones clásicas propias de la fenomenología.

Para Barad (2003) el fenómeno supone la unidad epistemológica primaria, la cual consiste en la relación dinámica entre los efectos del sujeto y los efectos del objeto, ya que dicho "fenómeno" (Barad, 2003) es "the ontological inseparability of agentially intra-acting components" (Metzger, 2015, p. 91). Así el concepto deleuziano de "devenir" (Deleuze y Guattari, 1988) adquiere relevancia sobre el "ser" (Heidegger, 1927), a la hora de explicar el estado fundamental de las cosas (Metzger, 2015), ya que esas cosas únicamente adquieren


APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA

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representación de por sí en especificas redes de relaciones. Esto es, los objetos se convierten en objetos estando en relación a otros elementos, con los que se relacionan de una manera "subjetiva" 22 (Barad, 2003). Esta conceptualización del fenómeno evidencia la indisolubilidad de los objetos, y la apropiación que los sujetos hacen de un determinado espacio (Metzger, 2015).

Así se reconoce que procesos tales como los que originan los lugares no son completamente "subjetivos", sino que siempre emergen como fenómenos que resultan por una parte en objetos (lugares) así como en la tal subjetividad (sujetos más o menos apegados a dichos lugares), lo material y lo social (Metzger, 2015). Por otra parte, este planteamiento se sitúa muy próximo de la noción de "quasi-object" 23, postulada por Serres (1995) y también utilizada por Metzger (2015), para sostener que al igual que el concepto de lugar, los "quasi-objects" (Serres, 1995) dependen de la subjetividad para la articulación, es esta la que los convierte en "característicos" 24: place as a phenomenon becomes defined as the full gamut of spatially positioned interrelated subject/object becomings 25 in which intra-acting elements are endowed with identity and integrity, and thus generate spatial entities through which “the many become one and are increased by one” (Whithead, 1929/1978:21) in a process through which disparate elements in space, Massey’s “thrown-togetherness”, becomes “bounded and propertied in… emergent intelligibility” (Barad, 2003:821). (Metzger, 2015, p. 95)

De este modo el concepto de lugar sería una consecuencia de la apropiación espacial realizada por el sujeto, siendo la subjetividad el otro elemento resultante de dicha apropiación (subjetividad). Sin embargo esta premisa resulta compleja de asimilar. Si el ya mencionado hipotético perfil "skater" se podría apropiar de dicho "casi-objeto"(Serres, 1995), gracias a una determinada acción localizada en el espacio, el hipotético perfil "ejecutivo", también podría

22

Barad (2003) interpreta la subjetividad como un producto resultante del fenómeno relacional entre sujeto y objeto. La relación precede a la existencia: “In other words, relata do not preexist relations; rather, relata-withinphenomena emerge through specific intra-actions. Crucially then, intra-actions enact agential separability—the local condition of exteriority-within-phenomena“ (Barad, 2003, p. 819).

23

Or what Michel Serres calls a quasi-object. These are concepts that purports to highlight the existence of things material and really-real indeed, but at the same time always inextricably bound up with sensing subjects – without prematurely circumscribing who or what such a subject might be. (Metzger, 2015, p. 92)

24 Al

igual que los átomos que se encuentran en las botellas de Coca-Cola solo se convierte en Coca-Cola tras el proceso de subjetivación, a través del cual dichas moléculas adquieren el estatus de objeto demarcado, en este caso el tal producto. (Metzger, 2015)

25

En castellano "devenir" (Deleuze y Guattari, 1988).


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apropiarse de un lugar 26 que no es el localizado pero que podría ser considerado como lugar. Así el concepto de lugar se aleja de aquella noción surgida de espacio localizado, asociada al espacio métrico y localizado (Deleuze y Guattari, 1988).

Es en este momento que resulta esencial ir en busca de un concepto deleuziano con tanta vigencia como es lo "intensivo" (1988), el cual parece situarse en sintonía con el argumento de Metzger (2015) respecto a los lugares. Y es que como antes se menciona, este defiende que los fenómenos objetivo/subjetivo que involucran a los lugares tienen que ver con el "devenir" (Deleuze y Guattari, 1988), en el que se encuentran los tales sujetos/objetos. "Devenires" cuyo movimiento se debe a las "intensidades" (Deleuze y Guattari, 1988), y que se encuadrarían en el espacio de las "operaciones locales" 27: es en el espacio liso donde se produce todo devenir."(...) "El espacio liso está ocupado por acontecimientos o haecceidades, mucho más que por cosas

formadas o

percibidas. Es un espacio de afectos más que de propiedades. Es un espacio intensivo más bien que extensivo, de distancias 28 y no de medidas. Spatium intenso en lugar de Extensio. Cuerpo sin órganos en lugar de organismo y de organización. En él, la percepción está hecha de síntomas y de evaluaciones más bien que de medidas y de propiedades. Por eso el espacio liso está ocupado por las intensidades, los vientos y los ruidos, las fuerzas y las cualidades táctiles y sonoras, como en el desierto, la estepa o los hielos. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 494)

Así lo liso y las intensidades vienen de la mano, como lo estriado y las "extensividades" (Deleuze y Guattari, 1988). Ergo si los lugares son "casi-objetos" (Serres, 1995) estos suponen porciones de espacio a la espera de ser apropiados y caracterizados. La articulación de los sujetos con el lugar de la plaza de la CdM se realizaría en este espacio de las "intensidades" (Deleuze y Guattari, 1988). Pues es allí donde se producen los afectos que intervienen en el proceso de composición subjetivo de la materia (Delanda, 2002).

De este modo, resulta fundamental considerar que los perfiles antes propuestos como máximos representantes del espacio liso y estriado, es decir el perfil "skater" y el perfil "ejecutivo", precisan de una mayor aclaración. Esta distinción no puede personalizar o aplicar todo el peso de la identificación sobre los propios sujetos. Pues ni el sujeto "ejecutivo"

26

Una conversación que se realiza por teléfono y transitando a través de la parte frontal de la plaza puede estar localizada en un lugar creado a raíz de la conversación. Así como un individuo que se encuentra haciendo un trabajo para la Casa da Música puede estar en conexión en este lugar en un momento dado.

27 Otra 28

forma de llamar al espacio liso según el modelo físico.

La noción de distancia deleuziana no tiene que ver con la distancia métrica, para mayor detalle ver Bertrand Russel distancia.


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responde totalmente al perfil "ejecutivo", ni el sujeto "skater" responde en su totalidad al perfil que también lleva su nombre. He aquí el modelo de las yuxtaposiciones, el "skater" puede recorrer el espacio de forma estriada (circuito) mientras que el ejecutivo puede recorrer el espacio de forma lisa (deambulando).

Ilustración 93 - Representación de los dos hipotéticos perfiles

De acuerdo con el tal modelo de las yuxtaposiciones, el análisis se desplaza hacia la consideración de hipotéticos escenarios en los cuales los espacio-tiempos estriados que se suponen en un determinado individuo puedan volverse espacio-tiempos lisos en la CdM y viceversa. Como antes se menciona: "un individuo de alguno de estos perfiles puede recorrer el espacio de forma lisa o estriada variando en un mismo día su modo performativo de ocupar el espacio ("cliente que decide romper su agenda y relajarse en la CdM/skater que decide crear un circuito"). Y es que las combinaciones de hecho no impide la "distinción de derecho" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 484). Así resultaría un esquema compuesto tanto por individuos que ocupan la plaza de forma háptica, como por otros que lo hacen de forma óptica. Unos que buscan los recorridos o el asentamiento idóneo, de acuerdo a factores localizados en la plaza de mármol (otras zonas ya ocupadas, zonas de sombra, topología con mayor o menor grado de sinuosidad...etc.), al tiempo que otros transitan de forma estratégica la parte frontal en aras de lograr la transición eficaz (Auge, 1993). Estos dos perfiles, pasan a ser entendidos como máximos exponentes hacia los cuales los múltiples agentes peatonales se aproximarán. Entre la multitud de actores que transitan la plaza de la CdM, destacan los: trabajadores de la CdM y de la zona, clientes de la CdM y de la zona, turistas, visitantes (de los servicios de la CdM, cafetería, concierto, músicos), los transeúntes que utilizan Boavista como una transición, y finalmente un grupo caracterizado por la indefinición frente a los perfiles antes descritos. Y es que la condición heterogénea del espacio que envuelve a la CdM hace con que este esquema propuesto contemple un sector de sectores.


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Ilustración 94 - Representación de la tendencia del individuo a adoptar tal o cual hipotético perfil

Todos estos actores establecen una relación con el espacio plaza situada a medio camino entre los máximos exponentes antes descritos ("skater" - "ejecutivo"). Así se pueden encontrar trabajadores de la propia CdM que, por momentos, presentan características de "ejecutivo", mientras en otras situaciones deciden localizarse en la plaza estableciendo una relación sensitiva con el espacio. También es una realidad aquellos grupos escolares que recorren el espacio de acuerdo a una fila organizada por sus maestros ("línea de segmentaridad rígida" (Deleuze y Guattari, 1988)), mientras otros grupos escolares llegan a la CdM desbordan acción "nómada" (Deleuze y Guattari, 1988) saliendo así del "despotismo" de sus profesores ("línea de segmentaridad flexible" (Deleuze y Guattari, 1988)), ante el ansia por correr, rodar, sentarse en cada microlocalidad de la plaza.

Esta dualidad yuxtapuesta sería aplicable a todos los actores, pues aunque cada uno de los individuos pueda presentar rasgos que lo sitúen en uno de los dos perfiles máximos, esto no debe conducir a la totalización de los espectros sociales, ya que los afectos que los interceptan son incontrolables: el turista puede contemplar y deambular por la plaza, así como puede llegar disparar una fotografía e irse.

Ilustración 95 - Grupo de escolares entrando en la CdM en fila Ilustración 96 - . Grupo de escolares corriendo en la plaza de la CdM

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Esta asunción diluye las fronteras entre tal o cual agente social, demostrando la imposibilidad de encasillar, lo cual conduce al análisis a la consideración de un mayor grado de "complejidad" (Prieto, 2011). Dado que los diversos agentes sociales se perfilan como hibridaciones en "devenir" (Deleuze y Guattari, 1988), que se actualizan en un estado porcentual más próximo de tal o cual perfil máximo.

No obstante, los individuos no son los únicos elementos "heterogéneos" (Deleuze y Guattari, 1988) aquí, el espacio físico también parece presentar hibridaciones que se mueven entre dos polos máximos. Y es que el diseño que Koolhaas (2005) adopta en esta intervención, es la de un espacio plaza constituida por un continuo de mármol que de forma explícita remete a las localidades a las que Deleuze y Guattari (1988) hacen mención en la definición del espacio liso. Una estrategia que busca diluir los polos máximos, dejando paso a un intermezzo (geografía de las relaciones "Y", "Y", "Y") que adquiere una u otra posición.

Por una parte existen zonas extremamente transitadas (de acuerdo al lema koolhaasiano de surfear con los flujos del sistema (Kwinter, 2002)), donde el perfil "ejecutivo" despliega su arte de la estriación, mientras que por otro se encuentran zonas que permiten al perfil "skater" tener su espacio de acción. Así la parte frontal de la plaza se sitúa a ras de suelo facilitando la transición eficaz (Auge, 1993), mientras que las zonas de la superficie que se alejan de la cota 0 invitan a una forma de ocupar el espacio en la plaza, que poco tiene que ver con el tránsito perceptivo del perfil "ejecutivo", es decir, zonas que revelan que quien va a estas, lo hace de forma causal y no casual. Mientras los espacios a pie de calle (cota 0) son ocupados por todo tipo de perfiles, los espacios elevados no. Pues resulta inverosímil que los individuos que tengan una prioridad orgánica (utilitaria) (Certeau, 1979) interiorizada, recorran este tipo de zonas.

Sin embargo, al igual que sucede entre los diferentes actores que intervienen en la acción de la plaza, las zonas antes mencionadas funcionan como máximos y no representan la totalidad de zonas que contiene la superficie. Ya que entre estos máximos se encuentra toda una multiplicidad de localidades, el tal intermezzo que haya su conexión con los varios perfiles sociales. Todo un campo de microemplazamientos híbridos que pueden ser recorridos de forma deliberada por algunos agentes sociales, como de manera accidental por otros individuos. Estas hibridaciones podrían ser desmenuzadas hasta el infinito, de acuerdo a aquellos puntos infinitesimales que pertenecen al primer grupo (zonas hibridas suficientemente próximas a las zonas de transito óptico), o al segundo grupo (zonas hibridas suficientemente próximas de la zonas de tránsito háptico, como para que lo individuos estriados no las ocupen).


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Ilustración 97 - Esquema de los diferentes caracteres de la topología de la plaza

Este hecho remete efectivamente al diseño que Koolhaas concibe para la plaza de la CdM, en el que se entiende la existencia del suelo como materia que trasciende lo delimitado, lo horizontal, lo estable, y lo homogéneo. Aquí el piso se convierte en una superficie activa que convierte al espacio en un escenario de movimientos, un campo de relaciones en el que los individuos son los protagonistas. Los esfuerzos del arquitecto en el diseño de la plaza se centran en la proposición de topografías cuyo sentido es puramente operativa.

Se habla pues de un trabajo de geometrías de lo inexacto que se constituyen en cuerpos (materias sin sobrecodificación lingüística), una estrategia proyectual que guarda íntima relación con el paso de las geometrías euclidianas, a las geometrías topológicas, las tal microlocalidades antes mencionadas, y que Deleuze y Guattari (1988) exploran a través de los ya enunciados espacios lisos y estriados, en el "Modelo Matemático" (Deleuze y Guattari, 1988, p. 491).

Se ve entonces como resulta pertinente abandonar la concepción métrica del espacio para aportar mayor conocimiento sobre el lugar de la CdM. Por una parte los individuos pueden encontrarse en el campo de las intensidades de un lugar a pesar de no ser en presencia corpórea; mientras que por otra parte, con la apelación de Koolhaas al espacio topológico, la superficie continua de mármol remete hacia las intensidades de los puntos (operaciones locales) que definen microlocalidades cuya diferencia con respecto al resto de microlocalidades se refleja en intensidades particulares que difieren unas de las otras, lo direccional se impone sobre lo dimensional.

Habiendo cartografiado la ecuación existente en la plaza de la CdM entre espacio, lugar e individuo, se ve como el denominador común en ellos, en medidas diferentes, es la presencia de las tal intensidades antes mencionadas, pues estas son las que ocupan el espacio, así

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como también atraviesan a los sujetos en "devenir" (Deleuze y Guattari, 1988), y es que para Deleuze y Guattari: "El sujeto es considerado como un producto, un punto focal de fuerzas, más que un agente creativo" (Herner, 2009, p.2).

Estas intensidades suponen fuerzas que empujan a los individuos hacia la aprehensión del espacio localizado de una u otra manera, influyendo a su vez en la composición, por parte de estos individuos, del "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) o no (lugar o lugar no articulado). El casi-objeto que adquiere el status de objeto con trazos particulares, o el casiobjeto que no es "enunciado" (Certeau, 1979) y que por ende permanece ausente, a la espera de ser mencionado. Es ese "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) que los individuos componen con el espacio, de acuerdo a una serie de intensidades, lo que aquí interesa.

Ilustración 98 - Esquema resultante de los agenciamientos de acuerdo a tal o cual hipotético perfil

Ir en busca de las "intensidades" (Deleuze y Guattari, 1988) que se producen en el espacio, también parece ser la inquietud de uno de los mejores intérpretes de Deleuze, Delanda (2002). Quien trabaja con las "estructuras de los espacios de posibilidad" (Delanda, 2002), analizando simulaciones por ordenador con la intención de verificar la emergencia de distintos equilibrios en la evolución humana en el mundo.

El concepto de lo "intensivo" (Deleuze, 1988) es aplicado en múltiples campos, desde la Física y la Biología (emergencia de fenómenos moleculares) hasta en el Arte (Grosz, 2008). No es una casualidad que la formulación del espacio liso y estriado en Deleuze, sea a través de la articulación de estos conceptos hasta en 6 modelos: "Modelo Tecnológico", "Modelo Musical", "Modelo Matemático", "Modelo Físico", "Modelo Estético"; en los cuales las “intensidades” y las "extensividades" (Deleuze y Guattari, 1988) hayan su hueco: Deleuze suggests, in opposition to those philosophical or phenomenological approaches to the arts that analyze their intentionality or the mutual engagements of


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subjects and objects in artworks, that the arts produce and generate intensity, that which directly impacts the nervous system and intensifies sensation. Art is the art of affect more than representation, a system of dynamized and impacting forces rather than a system of unique images that function under the regime of signs. (Grosz, 2008, p. 23)

Continuando con Delanda (2005), este identifica la presencia de dos espacios que las entidades humanas habitan: por un lado espacios delimitados de forma natural así como artificial, cuyos límites están demarcados por fronteras percibidas, es decir espacios extensivos; por otro "espacios intensivos" (Delanda, 2005), cuya mención es "menos familiar" (Delanda, 2005, p. 80), caracterizados por diferencias de temperaturas, presiones, o gravedades, zonas que también se encuentran delimitadas, pero de una forma diferente a los espacios extensivos, pues estos límites son determinados por puntos críticos que describen transiciones abruptas en el estado de las entidades que habitan dichas zonas. Las principales características que distinguen ambos espacios refieren al comportamiento espacial de las propiedades en cada uno. Las propiedades intensivas no responden al cambio de la misma forma que las extensivas. Estas son aditivas (el volumen que resulta de la suma de dos volúmenes de agua de dos litros es de cuatro litros), o lo que es lo mismo son subdivisibles (dos volúmenes de treinta y cinco litros componen el volumen de setenta litros) mientras que las cantidades intensivas no lo son (la temperatura que resulta de la suma de dos recipientes de agua a treinta y cinco grados, no es de setenta grados). La manera de experimentar el cambio por parte de las cantidades intensivas es a partir de la diferencia o gradiente (si se pretende alcanzar los cuarenta grados se debe añadir al primer recipiente de agua otro con su mismo volumen y cincuenta grados de temperatura).

La indivisibilidad es un aspecto fundamental también en el caso de los locales sociales, ya que las regiones de una comunidad no dejan de ser subdivisiones de locales mayores, (nación - comunidad - ciudad) en los que sus actividades diarias se desarrollan de forma espacializada 29, pero cuyas magnitudes son ineficientes para explicar la verdadera magnitud del todo, pues una cosa es el tamaño de esas subdivisiones y otra bien distinta las diversas realidades que habitan dichas subdivisiones: The number of people inhabiting any one of these regions is one of their extensive properties. But more important than sheer numbers is the relation of these numbers to the area occupied by the region, that is, the density of people in the region. This is an intensive property that is more useful to characterize the difference between locales,

29

De ahí la discrepancia de Massey (2005) con Certeau (1979), cuando aplicaba el término espacio al referirse a la espacialización.

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between cities and their surrounding countrysides, for example, than their extensive properties. (Delanda, 2011, p. 55) Lo que conduce el análisis hacia la siguiente duda: ¿De acuerdo a lo que sucede a la CdM, cuáles serían las diferencias intensivas que ocupan la plaza de la CdM?

Ilustración 99 - Yuxtaposición de caracteres en la plaza de la CdM

De acuerdo a Delanda: "more important than sheer numbers is the relation of these numbers to the area occupied by the region, that is, the density of people in the region" (2011, p. 54). La "densidad" (Delanda, 2011) de los individuos en un determinado espacio supondría una calidad intensiva. De lo que se deduce que los espacios con mayor densidad presentan características diferentes a espacios con menor "densidad" (Delanda, 2011). Un ejemplo de esto sería el espacio urbano cuya "densidad" (Delanda, 2011) difiere de la densidad rural, esto los torna dos contextos diferentes. Pero si "densidad" (Delanda, 2011) en el campo de la física es la magnitud escalar resultante de la división de la masa entre el volumen, en el campo de lo social, el factor masa debería ser sustituido en la ecuación por el factor individuo, o mejor dicho la cantidad de individuos, mientras que el factor volumen que representaría el aspecto espacial, debería ser sustituido por espacio-tiempo.


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Ilustración 100. 101,102 - Vista aérea de la plaza de la CdM

A partir de este principio, en la CdM las densidades podrían revelar diferencias entre microlocalidades, haciendo que algunas zonas se empapen de una serie de intensidades particulares respecto a otros puntos de la plaza. De este modo resulta pertinente intentar captar la presencia de la "densidad" (Delanda, 2011) de individuos en la plaza, un aspecto que se podría presentar como una magnitud con implicaciones en el topos urbano postmoderno tanto como lo eran los condicionantes naturales en el topos clásico (Delanda, 2011).

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Si bien la plaza se presenta como un escenario a partir del cual una serie de acciones localizadas en el espacio son ejecutadas por actores de heterogénea naturaleza. Resulta pertinente cuestionarse: Cual serían los microlocalidades más ocupadas, y más importante aún: ¿Cómo serían estas relaciones de acuerdo a las condiciones de la plaza? Reconociendo la existencia del "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) de la CdM y la voluntad por parte de Koolhaas (2005) de abrir la plaza a las "fuerzas del capital" (Kwinter, 2002, p. 69), resulta pertinente preguntarse: ¿Cuán importante sería el influjo de intensidades exógenas en la plaza? Estas intensidades exógenas, corresponderían a la vibración de las líneas de fuerza del "agenciamiento" de la CdM, que emergen de las diferentes partes hacia la propia CdM, fluyendo en el espacio e interceptando las diferentes partes del "agenciamiento". Estas líneas de fuerza, también conocidas como líneas de segmentaridad, afectan a la mezo escala, así como a la micro escala, y presentan una doble naturaleza (molar-molecular), de ahí que su influencia en las dinámicas peatonales sea un hecho. Fruto de la presencia de estas líneas de segmentaridad exógenas, se identifica previamente el hipotético perfil "ejecutivo", siendo este un perfil ocupado por molaridades y molecularidades propias del agenciamiento exógeno de la CdM. Y es que, a pesar de reconocer en el agenciamiento de la CdM abundantes partes que actúan siguiendo el esquema de resonancia de las segmentaridades molares, incluso estos esquemas son inseparables de núcleos moleculares que: "saltan de un punto a otro, en interacción, antes de resonar todos juntos". De esta manera los grandes segmentos de rigidez que interceptan a este hipotético perfil originan y son originados por micro-segmentos que vehiculan molecularidades que participan en su forma característica de recorrer el espacio: No basta con definir la burocracia por una segmentaridad dura, con compartimentación de los despachos contiguos, jefe de despacho en cada segmento, y centralización correspondiente al final del pasillo o en lo alto del edificio. Pues al mismo tiempo hay toda una segmentación burocrática (...) Si Kafka es el teórico más importante de la burocracia es porque muestra cómo, a un cierto nivel (pero, ¿cuál?, no es localizable), las barreras entre despachos dejan de ser ʊlímites precisos, están inmersas en un medio molecular que las disuelve, al mismo tiempo que hace proliferar el jefe en microfiguras imposibles de reconocer, de identificar, y que no son más discernibles que centralizables. (Deleuze y Guattari, 1988, p. 218) Para profundizar sobre esta y otras cuestiones se pretende a través de una serie de videos, desvelar que es lo que efectivamente sucede en la plaza en un marco temporal concreto (Noviembre, 2015). Así los individuos retratados en las imágenes expuestas anteriormente adquieren movimiento y con él, una estela de surcos que hablan por ellos mismos, revelando


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tras de sí una serie de enunciaciones (Certeau, 1979) a partir de las cuales puedan extraerse lecturas intensivas.

Ilustración 103, 104, 105 - Representación térmicas de los flujos peatonales (mezo-escala)

Estas enunciaciones resultan un retrato de movimientos solapados, movimientos de diversa naturaleza entremezclados que dan originen a un "mapa local" (Deleuze y Guattari, 1988) de

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las yuxtaposiciones peatonales. En él, diversas capas se entrecruzan: lo "liso" y lo "estriado", los recorridos vinculados a intensidades localizables en el espacio plaza; y las que no lo están. Con la intención de explorar estos mapeamientos de las dinámicas peatonales, el análisis centra su atención en lo sucedido entre los días veintitrés y veintisiete de Noviembre, en los cuales no se producen eventos especiales, haciendo que el espacio se presente como escenario casual, cotidiano, bajo las típicas condiciones presentes a los ojos de los transeúntes portuenses, "los locales".

Ilustración 106 - Representación térmicas de los flujos peatonales (micro-escala).

Los rojos, representativos de las ocupaciones de puntos, de acuerdo a la proximidad de estos, se instalan en la plaza mostrando las presencias espaciales de los múltiples individuos, y con ello, lo que hasta ahora era una superficie continua en mármol, ahora comienza a adquirir disonancias gracias a los movimientos de los transeúntes. El principal rasgo que se destaca de este tipo de mapas es efectivamente la abundante presencia de puntos en ciertas microlocalidades de la parte frontal, es decir en los "espacio ondulados", frente a otras microlocalidades que apenas son regentadas, ubicadas en la zona lateral, las que se denominarán "espacio ondulante".

A través de estos mapas, uno consigue reconocer la presencia de ciertos patrones presentes en las dinámicas peatonales, que responden a múltiples factores tanto exógenos a la plaza (zona donde la plaza se rinde a los flujos de energía del "agenciamiento" exógeno (Deleuze y Guattari, 1988) de la CdM), como endógenos (zonas que se distancian de estas primeras en aras de conservar otra condición del espacio).


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Ilustración 107 - Distinción de los espacios de acuerdo a los flujos peatonales

Una distinción que se sitúa en línea con la expuesta anteriormente (vinculación entre los conceptos "liso" y "estriado" a las diferentes zonas de la plaza), pues en unas zonas la representación del espacio se presenta como actor activo, ejerciendo lo curvo, lo "ondulante"; y en otras, las curvas provienen del afuera, y le imponen a la superficie física el carácter de mero actor pasivo, es decir lo "ondulado". Esta distinción se ve acentuada por la acción performativa de los peatones, que con sus flujos sangran algunas zonas, en detrimento de otras ligeramente marcadas. Esta tendencia de ocupación en las zonas bajas de la plaza es una constante en todos los mapeamientos realizados, así en días diversos del mostrado anteriormente (Ilustración 147):

Ilustración 108 - Mapas térmicos de los flujos peatonales, representativos de las tendencias

Se ve como la tendencia clara en estos mapas es la afluencia a través de dos zonas que apuntan a los espacios al nivel de calle, es decir la parte frontal o espacio ondulado. Y más concretamente, en las zonas asociadas con las entradas y las salidas, siendo estos puntos los principales contribuidores al aumento de densidad en la parte frontal de la plaza.

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Ilustración 109 - Mapa de flechas de acuerdo a las tendencias recogidas

De acuerdo a la lectura total de los mapas térmicos de la semana en cuestión, se extrae la existencia de jerarquías entre zonas, de acuerdo a la noción de "densidad" de Delanda (2011). Pues en la zona F (Ilustración 109), la entrada de transeúntes es menor en relación a otras zonas de la plaza. Este punto de acceso junto al espacio contiguo a E (Ilustración 109), es apenas utilizado, lo que se traduce en flujos protagonizados por tres o cuatro individuos a lo largo de toda la toma.

Por su parte las zonas C y D (Ilustración 109) presentan una mayor relevancia en cuanto al número de puntos dispuestos en la plaza. Estos puntos, suponen los principales accesos a la CdM, y eso se ve reflejado en un considerable aumento de peatones en relación a puntos menores como el E y F (Ilustración 109).

Finalmente los puntos A y B (Ilustración 109) se presentan como aquellas zonas con mayor ocupación, teniendo en consideración la muestra total, mientras que los puntos D y C (Ilustración 109) tendrían un valor que también merece mención. La importancia de estas zonas en relación a otras desvela que el transito que se sucede en la parte frontal, "espacio ondulado", de la plaza es sumamente efímero, allí la actividad de los transeúntes disuelven las fronteras entre el adentro de la plaza y el fuera, pues estas son trasvasadas continuamente (de A a B, y de B a A) (Ilustración 109).


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Un aspecto presente de las "intensidades" es la manera de experimentar los cambios en el espacio. El ejemplo más recurrente para dar cuenta de este factor es la variación física que experimenta el agua. Las "intensidades" que conducen a la superación del umbral (0 ºC evaporación), acaban siendo las causantes de que el agua pueda presentar un estado líquido, o un estado gaseoso en función de hacia dónde se vulnera el umbral. En el caso de las "densidades" (Delanda, 2011) peatonales, y su papel en la plaza (ente material), se podría afirmar que ante "densidades" muy elevadas (superando el umbral de tolerancia) los individuos que protagonizan una actitud de acuerdo al hipotético perfil "skater" tienen más dificultades para desarrollar su acción, lo cual puede conducir a abandonar el intento de recorrer el espacio de forma lisa en la zona "frontal".

Ilustración 110 - Densidades peatonales que alcanzan el umbral impidiendo los recorridos lisos

Pero si un aspecto revela el estudio de "densidades" (Delanda, 2005), más allá de las "extensividades" (Deleuze y Guattari, 1988) que pueden emerger de estas, es la diferencia entre zonas en la plaza como anteriormente se apunta. A través de estos mapas se constata el carácter "menor" de los recorridos emplazados en el espacio ondulante, y de ahí que se conviertan en un punto a tener en cuenta de aquí en adelante. Principalmente porque en las zonas "frontales" (espacio "ondulado") se produce una yuxtaposición de formas performativas de recorrer el espacio que difiere de la zona "lateral", donde los recorridos se suceden en menor medida pero con mayor claridad.

Además, de acuerdo al análisis del diseño de la plaza (zonas elevadas - zonas a ras de calle), antes referido, se dan altas probabilidades de que los individuos que se disponen en estas primeras zonas, estén manteniendo una relación directa con el espacio plaza. Por supuesto que en la parte "frontal" se suceden relaciones íntimamente relacionadas con la envolvente de la CdM. Pero las enormes cantidades de peatones se traduce en la tal yuxtaposición de formas performativas, lo que impide tener una lectura tan nítida de aquellos recorridos vinculados con el espacio localizado.

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Sin embargo, se reconoce una cierta limitación por parte del método de visualización aquí presentado, a la hora de afrontar otro tipo de intensidades que no sean las vinculadas a la densidad, pues los mapas previamente expuestos engloban en una única fase cromática una serie de valores, que a su vez podrían presentar diferencias entre sí (los colorados). Así se encamina el análisis hacia la realización de nuevas visualizaciones de datos, ya no en base a ocupaciones netas, sino a ocupaciones relativas de valores conectados a través de curvas.

Ilustración 111 - Representación de flujos peatonales a través de Isocurvas

Con la intención de registrar de forma más clara ese otro tipo de intensidades, así como confirmar la tal diferenciación entre zonas en la plaza en base a la "densidad" (Delanda, 2011), el mapa de isocurvas presentado busca operar no solo sobre los puntos que se presentan en una fase temporal reducida (treinta minutos, aproximadamente), sino que también sobre la totalidad de datos registrados a lo largo de cada día (cinco horas aproximadamente). Gracias a un algoritmo que calcula un valor medio de las ocupaciones totales se genera un tercer mapa que aglutina todos los puntos registrados. Sin embargo, se debe puntualizar que el entrecruzamiento de puntos no constituye un falso operativo de los datos. Pues a pesar de que las propiedades intensivas no son aditivas, el método de procesamiento de los datos, basado en valores medios (proporcionalidad) hace que los valores resultantes, de una aparente suma, no supongan un todo desmenuzable en partes (las diversas fases temporales sumadas).

Ilustración 112 - Mapas de isocurvas de los flujos peatonales, representativos de las tendencias


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Estos nuevos mapas acentúan la importancia de la zona "frontal" ("espacio ondulado") y en concreto de los puntos A y B (Ilustración 109). Lo cual corrobora la clara diferencia entre la zona "frontal", inclinada al tránsito mayoritario, y la zona "lateral" ("espacio ondulante") orientada hacia tránsitos menores. Así la excesiva densidad (individuos por metro cuadrado) de esta parte de la plaza se vuelve un condicionante palpable en el espacio diseñado por Koolhaas (2005). Pues, como ya se menciona con anterioridad, en esta zona se entrecruzan todo tipo de agentes sociales: visitantes, skaters, turistas hasta trabajadores de oficinas próximas; lo cual imposibilita reconocer aquellas intensidades vinculadas al topos de manera clara, es decir las "intensidades localizadas".

Ilustración 113 - Concentración de "skaters" Ilustración 114 - Flujos peatonales transitivos en la zona frontal en la zona frontal

Y es que la considerable presencia de peatones en tránsito, que deforman las geometrías de las isocurvas, dificulta el reconocer las diferencias entre formas de recorrer el espacio, lisa o estriada. De acuerdo a este hecho, se requiere observar otras variables, presentes en los mapas de isocurvas, que no sean las diferencias cromáticas. La riqueza de los mapas de isocurvas no se limita a las gamas cromáticas, pues también se incluye información referida a la cantidad de individuos en un espacio-tiempo específico, la tal noción de densidad. Así en las zonas donde la densidad se presenta más baja (zona "lateral") resulta más sencillo reconocer las varias formas performativas de recorrer el espacio.

Ilustración 115 - Posibles escenarios respecto a la concentración de isocurvas

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Siguiendo este mapa, si bien las curvas próximas al rojo se asocian con una masiva ocupación de un determinado espacio (sección b (Ilustración 115)), las tonalidades amarillas tienen que ver con ocupaciones más débiles. Sin embargo, se deduce que por muy prolongada que sea la ocupación de un individuo en la zona "lateral" (sección a), los datos generados a partir de este se traducirá en amarillo, en contrapunto a los recorridos rojizos en las zonas frontales, ya que son ocupadas por muchos más individuos (sección c) (Ilustración 115). De este modo la diferencia cromática se presenta poco reveladora para discernir los procesos intensivos vinculados al lugar. Claro que si se observan las isocurvas como tal, en estas se puede reconocer la distancia o la cohesión entre sí.

Aquellas próximas entre sí con tonalidades coloradas, traducen que las zonas contenidas son muy transitadas por numerosos individuos. Mientras que las zonas con una cohesión de curvas elevada, pero con tonalidades claras (sección a) (Ilustración 115), revelan que se ha producido una ocupación prolongada en el tiempo sobre un espacio concreto por algún que otro individuo, de este modo se destaca otra intensidad a estudiar, mucho más vinculada con una ocupación en el espacio de manera sensitiva. En aquellas zonas cuya ocupación no es casual ("espacio ondulante").

En cuanto a las "intensidades" (Delanda, 2011) exploradas en los campos sociales, principalmente el área de la sociología dedicada a estudiar las redes sociales, en base a modelos matemáticos de redes interpersonales (Delanda (2011), destaca el trabajo de Goffman (1967), sociólogo norteamericano, considerado el padre de la microsociología.

Dentro de las reflexiones de esta figura, Delanda (2011) refiere la vinculación que este realiza entre las intensidades y los encuentros entre individuos presentes en un contexto particular al mantener una conversación. Pues este tipo de acontecimientos se basan en conectividades, en las que los participantes deben ratificarse mutuamente como interlocutores válidos para iniciar el intercambio verbal, desconectándose de otros individuos que les rodean. En ese proceso intensivo la proximidad, así como la dedicación de ciertos recursos, la atención e implicación, ayudan a mantener la conexión de dicha relación.

Por otra parte, las enunciaciones comprometedoras u ofensivas en la conversación, si no son paliadas y ultrapasan los puntos críticos de tolerancia conducen hacia un cambio de estado de la relación, como el agua cuando pasa de estado líquido a gaseoso: Goffman sees embarrassing events as literally intensive properties of the encounter, events that, is not repaired by letting the embarrassed party save face, can threaten its ritual equilibrium (...) Goffman speaks of critical points in the intensity of humiliation after

which

regaining

composure

becomes

impossible,

embarrassment

is


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communicated to all participants. And the conversation collapses, Critical thresholds, like the threshold of Temperature at which water changes from liquid to solid or gas, are characteristic of intensive properties. (Delanda, 2011, p. 55) En el caso de la CdM dependiendo de la relación con el espacio: ¿La vinculación podría superar un cierto umbral a partir del cual un espacio se torna un lugar? Esta analogía es extremamente útil para dirigir el análisis de mapas hacia los recorridos minoritarios, ya que pueden revelar otro tipo de "intensidades" (Delanda, 2011), en relación no ya con lo cromático y las "densidades" (Delanda, 2011) de la multitud, sino con las geometrías de las isocurvas y las relaciones minoritarias. De esta forma emerge la categoría "intensidades localizadas" y con ella las siguientes cuestiones: ¿Cómo son exteriorizados los "deseos 30" (Deleuze y Guattari, 1988) de los individuos en la parte lateral?

¿Cómo son materializadas las "intensidades" (Delanda, 2011) en esta zona de la plaza?

¿Y qué relación guardan con la enunciación del lugar?

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En cuanto a las diferencias que Deleuze plantea acerca de la obra de Foucault: Vigilar y Castigar (1975); se encuentra la referente a los dispositivos de poder, a este respecto Heredia (2014) afirma lo siguiente: la noción de dispositivos de poder será traducida y transformada (traducida) en el concepto de agenciamientos de deseo. En efecto, no ya dispositivos de poder sino dispositivos de deseo, es decir, agenciamientos de deseo. Dicho brevemente, si los elementos se juntan, co-funcionan y componen entre sí, no es primeramente ni por la fuerza ni accidentalmente ni por estrategias de poder formadoras o constituyentes sino por deseo, por agenciamientos y maquinaciones psicosociales de deseo. Ello no implica que no haya dispositivos de poder, los hay en la mayoría de los agenciamientos, pero no son ontológicamente primeros sino secundarios y derivados. En este sentido, la génesis de un agenciamiento no puede remitir ni a un dispositivo de poder ni a una función estratégica dominante sino a una relación diferencial entre heterogéneos que emerge en el plano de inmanencia del campo social. Para Deleuze, el poder es una «dimensión estratificada» del agenciamiento, es una dimensión segunda con respecto al deseo. (Heredia, 2014, p. 91) Para mayor pormenorización acerca de la noción de "deseo", véase definición en Deleuze y Guattari (1988).

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Ilustración 116 - Mapas de isocurvas selectos de acuerdo a las intensidades localizadas

De acuerdo a los mapas obtenidos se reconocen tres tipos de performance que sucede en la zona lateral de la plaza de la CdM, y que responden a otro tipo de intensidades, en este caso intensidades localizadas en espacio-tiempos particulares. Estas intensidades son agrupadas de acuerdo a tres arquetipos que representan la variación de "intensidades localizadas" de acuerdo a tres formas de "devenir" en este espacio de la envolvente de la CdM.


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Ilustración 117 - Tres arquetipos destacables de las intensidades localizadas

1. La primera refiere a un movimiento del individuo, en el cual se sale de la zona de alta "densidad" para adentrarse en el espacio ondulante, durante esta performance se registra una forma de recorrer el espacio donde lo háptico se adueña del sujeto, esto se ve representado en la cantidad de cuervas concéntricas que aglutina a su alrededor. Sin embargo, este momentos más pronto o más tarde se rectifica para volver a la zona de fuertes tendencias ocupacionales, como se ve reflejado en la Ilustración: 118, 119.

Ilustración 118 - "skater" recorriendo el espacio ondulante Ilustración 119 - "skater" retomando la marcha de forma transitiva

2. Este arquetipo (Ilustración 120,121) refiere a un movimiento prolongado en el espaciotiempo, hecho que aparentemente podría ser asociado con el modo performativo propio del

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"ejecutivo". Sin embargo, el hecho de que este recorrido se efectué en la zona "trasera" hace con que la relación con el contexto tenga una gran probabilidad de que se produzca la enunciación del casi-lugar.

Ilustración 120 - Peatones transitando el espacio "ondulante" Ilustración 121 - "skater" deslizándose por el espacio ondulante"

3. El último caso (Ilustración 122, 123) refiere a una ocupación del espacio de forma asentada, pues la proximidad con los asientos hace presagiar que estas curvas están asociados a una zona destinada a la pausa. Este arquetipo demuestra que aquí casi se tienen la certeza que se han mapeado intensidades localizadas, pues mientras que en los tránsitos es prácticamente imposible comprobarlo, ante una pausa de tal calibre, en algún momento de esa pausa, el lugar debe interferir de alguna forma (ya sea redirigiendo la conversación hacia un comentario del tiempo, o redirigir el pensamiento hacia el donde se está).

Ilustración 122 - Individuo leyendo en el “espacio ondulado” Ilustración 123 - Grupo descansando en el “espacio ondulante"

Sin embargo, se debe tener en consideración la siguiente premisa:


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El que dos personas estén en el campo de las intensidades no implica que estén estableciendo una relación con el espacio en el que se haya. El lugar efectivamente (conexión con el casi-objeto) se produce en el campo de las intensidades, pero eso no implica que toda intensidad se produzca en el lugar en el que un individuo se encuentra. Es aquí donde entran las nociones de "molar" y "molecular" propuestas por Deleuze y Guattari (1988). Pues según estos, el hipotético perfil "ejecutivo" se encontrarían atravesados, en mayor medida que el perfil "skater" por un tipo de líneas de segmentaridad, que Deleuze y Guattari (1988) identifican como rígida o molar, mientras que el hipotético perfil "skater" estaría atravesado en mayor medida por un tipo de líneas de segmentaridad flexible o molecular. Según Herner (2009), Deleuze y Guattari (1988) conciben tanto a los individuos como a los grupos, constituidos por “líneas" que los empujan hacia "intensidades" (Delanda, 2011). Así se distinguen tres tipos de líneas que atraviesan a todo tipo de actor componiéndolo y causando la diferencia en la escenificación espacial 31: “Cualquier individuo, es atravesado por dos segmentaridades al mismo tiempo: una molar y otra molecular. Siempre una presupone la otra. En resumen, todo es político, además toda política es al mismo tiempo macropolítca y micropolítica” (Deleuze y Guattari, 1988, p. 90, citado por Herner, 2009, p. 162).

Ilustración 124 - Diferentes segmentaridades atravesando a un mismo individuo

Siendo estas segmetaridades diferenciadas entre: Líneas de segmentaridad rígida o molar: son segmentos bien definidos en diversas direcciones ligados a la familia, la profesión, el trabajo, las vacaciones, la escuela, la fábrica, el ejército. Estas líneas van a depender de máquinas binarias muy diversas no

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Representación óptica versus dimensión intensiva que está por debajo referente a lo háptico - la tal síntesis disyuntiva en el "devenir" (Deleuze y Guattari, 1988).

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sólo dualistas sino también dicotómicas. Pueden funcionar diacrónicamente, por lo tanto, hay un dualismo desplazado donde ya no tiene que ver con elementos simultáneos a elegir, sino a elecciones sucesivas. Estos segmentos están caracterizados por: dispositivos de poder muy diversos entre si y se caracterizan por fijar cada uno el código y el territorio de segmento que corresponde; la máquina abstracta que los sobrecodifica y regula estas relaciones; y el aparato de Estado que efectúa dicha máquina. Por ello implica un tipo de plano, en este caso el de organización. (Herner, 2009, pp. 162 - 163)

Líneas de segmentaridad flexible o molecular: son flujos moleculares, nuevas composiciones, que no coinciden exactamente con el segmento, proceden por umbrales y van a constituir devenires. Lo molecular, a diferencia de lo molar, hace referencia a las intensidades, al plano de inmanencia, donde ya no hay más que relaciones de velocidad o lentitud. Por su parte, las máquinas abstractas tampoco van a ser las mismas, son mutantes y no sobrecodificantes. (Herner, 2009, pp. 162 - 163) En el caso concreto de la plaza de la CdM, se toma como ejemplo la escena empleada para representar las dos formas de recorrer el espacio, liso y estriado, de acuerdo al mismo actor social. Esta noción permite explicar cómo la interferencia de estas segmentaridades en mayor o menor medida genera uno u otro modo de recorrer la plaza por un mismo actor:

Ilustración 125 - Escolares atravesados por una línea de segmentaridad rígida

Ilustración 126 - Grupo de escolares atravesados por una línea de segmentaridad flexible

Llegados a este punto, y con el apoyo de Deleuze se constata que las líneas de segmentaridad rígida impiden a los individuos tener una relación intensiva con el espacio localizado, ya que se encuentran en el campo de otras intensidades, impuestas por otro elemento dominante, que representaría a la "Máquina del Estado" (Deleuze y Guattari, 1988). Estas cuestiones, remiten a la premisa de que la adopción de tal o cual perfil asociado a lo liso o a lo estriado se sucede de acuerdo a gradientes que conducen a los individuos hacia


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este o aquel umbral a partir de los cuales los escolares caminan en una fila organizada por una centro de dominación o recorren el espacio explorando las diferentes microlocalidades de acuerdo a "afectos" y "deseos" (Deleuze y Guattari, 1988). Así cruzando la definición de lugar aportada por Metzger (2015) con la aplicación de la ontología deleuziana en este espacio envolvente a la CdM, se corrobora que la construcción de los casi-objetos (Serres, 1995), llamados casi-lugares, se deben al proceso de "devenir" sujeto, en un espacio-tiempo particular en el que el individuo se encuentra atravesado por líneas de segmentaridad flexible o molecular. De este esquema procesual resulta por una parte el lugar de la CdM, y por otro la subjetividad con la que el individuo caracteriza de manera sensitiva ese espacio. Claro que el hecho de que el perfil "ejecutivo" pueda articular el casiobjeto que constituye el lugar, añade complejidad a la pregunta de partida: ¿Es el espacio envolvente a la CdM un lugar?

Ilustración 127 - Proceso de composición de los casi-lugares en lugares y subjetividad

La respuesta se extrae de los casos particulares de cada individuo asumiendo que su disposición en el espacio revela una u otra forma de relacionarse con este. Claro que si se tiene en consideración que un mismo peatón puede adoptar tal o cual hipotético perfil en función del espacio-tiempo, el escenario resultante se perfila confuso, pues todo depende de los segmentos molares o moleculares que gobiernan a los individuos.

Esta supone la nota conclusiva del trabajo, ya que resulta una quimera llegar a la afirmación de que tal o cual individuo que se encuentra en proceso de formular el casi-lugar de la CdM. Sin embargo esto no impide reconocer la presencia de un sinfín de modos performativos de recorrer el espacio situados entre uno u otro perfil hipotético, a partir de los cuales es posible

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advertir en que zonas de este espacio urbano se disponen individuos con mayor probabilidad de cumplir los requisitos propios de aquellos que realizan una relación intensiva con el espacio localizado. De este modo se habla de que se está ante un espacio urbano de suma riqueza en términos espaciales a lo que Koolhaas contribuye con su diseño. Un espacio poliédrico que puede ser visto desde muchas perspectivas, y que tanto recuerda a las "plateaus" (Deleuze y Guattari, 1988) deleuzianas, en donde es indiferente si se comienza por el principio, o por donde se supone el fin, ya que cada microlocalidad presenta una serie de fenómenos, o genera una serie fenómenos (Barad, 2003) que enriquecen los tales modos performativos de recorrer el espacio. Así se constata que el lugar de la CdM se compone de todos los "devenires" asociados a estos recorridos intensivos, que por su parte componen el "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) plaza, y que se torna visible gracias al reconocimiento subjetivo de tal espacio tras los fenómenos enunciados por Barad (2003), pues es así como las "intensidades localizadas" intervienen en las molecularidades de los individuos dejando una impronta propia de este contexto plaza tan singular. Resultaría pertinente en futuros análisis explorar las múltiples variaciones de tal o cual perfil de acuerdo a simulaciones en las que se alteren las condiciones características de ambos perfiles "skater" o "ejecutivo". Pues a partir de escenarios especulativos nuevos modos performativos de recorrer el espacio plaza pueden emerger. Un ejemplo serie la simulación de perfiles "ejecutivos" que carecen de los mencionados puntos A y B, y que posibilita un recorrido continuo desprovisto de la dimensión háptica del espacio.

Ilustración 128, 129, 130 - Simulación de agentes (actores que recorren en el espacio estriado, sin metas a alcanzar)

A través de estas simulaciones no se tendría noción del individuo a partir del cual surge la subjetivación, y por consiguiente los lugares caracterizados por tales sujetos. En este punto se debería prestar atención a los futuros avances relacionados con mapeamientos neuronales


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de acuerdo a los diferentes estados emocionales. Este sería un elemento que podría completar el análisis pues aportaría aquellas intensidades que no son corporeizadas y que igualmente pueden contribuir a la gestación del lugar de la CdM.

Ilustración 131 - Mapa térmico corporal de acuerdo a la reacción de emociones asociadas con palabras. Se muestra como existen regiones (brillantes) que se activan cuando se produce una reacción emocional

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4. Correlación de Resultados El marco teórico realizado como base de la investigación, partía de cuatro abordajes espaciales fundamentales, reordenados de acuerdo a las posiciones desde las cuales analizar los espacios del "adentro" y los espacios del "afuera". La complejidad del espacio que se inscribe en las ciudades del S. XXI impide hacer uso de dicotomías si se quiere dar cuenta de las relaciones intersubjetivas de los individuos y el espacio. El diagnostico "líquido" de Bauman (2010), sumado a la visión espacial de Massey (2005), parece indicar que si se quiere explorar las relaciones que los individuos pueden establecer con el espacio, se debe acudir a visiones que abracen en mayor medida la complejidad del espacio-tiempo de hoy en día. Y es que abordar el espacio urbano contemporáneo desde categorías del "adentro" (lugar-nolugar), utilizadas para abordar el espacio del "afuera", puede resultar reduccionista (Prieto, 2011), dado el nivel de complejidad del espacio que hoy rodea a los individuos urbanos. Es por ello que el esquema de los binomios yuxtapuesto ("Two-fold Binaries") adquiere protagonismo sobre los binomios polarizados ("Polar Binaries") (Dovey, 2010), para encarar un emplazamiento como la envolvente de la CdM, en un momento como el actual (2015). El abordaje empleado para analizar este espacio, se perfila como uno de los tantos otros abordajes posibles que darían como resultado el "mapa" (Deleuze, y Guattari, 1988) del lugar de la CdM. Siendo este una composición caleidoscópica, que busca encarar el espacio portuense en cuestión, en base a una serie de movimientos que se articulan entre el esquema dual: "hilo conductor" (árbol) y "encuentro de contingencias" (Rizoma). El resultado es la identificación de una serie de lentes compuestas por "binomios yuxtapuestos", siendo estos, distinciones de "derecho" a partir de las cuales se realizan un conjunto de combinaciones de "hecho" (Deleuze y Guattari, 1988) en el emplazamiento que ocupa el objeto de estudio de esta disertación, espacio envolvente a la CdM. La primera lente de la cual el trabajo se apropia es la referente al "agenciamiento" (Deleuze y Guattari, 1988) de la CdM. Pero en aras de identificar las relaciones de "interioridad y exterioridad" (Hiller & Abrahams, 2013) se destacan: por un lado, aquellos "agenciamientos exógenos" a la CdM, que junto a ella componen la realidad de Boavista. Los espacios comerciales colindantes (EDP, Nos, Galp), espacios comerciales significativos de la zona (Shopping Cidade de Porto, Península Boutique Center, Mercado de Bom Sucesso), y espacios infraestructurales que funcionan como partes inscritas en un todo, denominado el "agenciamiento de la Casa da Música" (véase metro); por otra parte, el análisis identifica otro tipo de composición, que corresponde al "agenciamiento endógeno", en el cual la CdM no solo es participe, sino que desempeña un papel nuclear. Este segundo "agenciamiento endógeno" se compondría de las líneas de fuerza que parten de la CdM para conectarla con el resto de partes del "agenciamiento" de la CdM, al igual que del espacio plaza de la CdM, la propia CdM, y los diversos peatones que transitan en la zona. Ante tal escenario cabe peguntarse:


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¿Será que el lugar del espacio envolvente a la CdM es dispuesto a los individuos como un "casi- objeto" (Serres, 1995) con el cual se componen "agenciamientos endógenos" a la CdM? ¿Cuál es la influencia de ambos posibles "agenciamientos" ("endógenos" y "exógenos") en el proceso de composición del lugar de la CdM? En la secuencia de estas interrogaciones, es necesario articular el movimiento de acuerdo a una segunda lente caleidoscópica: el esquema de las yuxtaposiciones de lo "liso" y "estriado". Estas categorías, surgen como consecuencia de la primera lente, y establecen un nuevo campo gramatical, a partir del cual mapear la heterogeneidad de actores peatonales involucrados en los procesos de composición del lugar de la CdM. Lo híbrido se apropia de la disertación, tornando fundamental establecer los eventuales polos entre los cuales los actores peatonales se mueven. Así emergen dos hipotéticos perfiles, derivados del "ejecutivo" y "skater". La distinción entre ambos, se debe al modo performativo de recorrer el espacio entre uno y otro. Mientras al hipotético perfil "skater" se le suponen recorridos en el espacio de las "localidades" (Deleuze y Guattari, 1988), al "ejecutivo" en el espacio de las "medidas" (Deleuze y Guattari, 1988); es decir ambos hipotéticos perfiles personifican dos tipos de transitar el espacio: lo "liso" / lo "estriado" (Deleuze y Guattari, 1988); al igual que dos "estados finales de la materia" hacia los que se produce el devenir de los diversos individuos, y en consecuencia el desarrollo de los varios procesos de articulación de los "casi-lugares" (Metzger, 2015) de la CdM y su envolvente. Llegados a este punto, se busca proseguir el movimiento del trabajo haciendo uso de una tercera lente, como es la referente a las intensidades. En aras de dilucidar como es la presencia de dichas intensidades en los diferentes modos performativos, así como en los procesos de formulación de los lugares. Para ello, se realizan una serie de grabaciones en la tercera semana de Noviembre, cuyo objetivo es el de mapear el movimiento de los cuerpos de los individuos, siendo estos extensividades que adquieren tal o cual estado de "actualización" (Deleuze y Guattari, 1988), de acuerdo a una serie de intensidades presentes en las composiciones de los "agenciamientos" de cada individuo. De estos mapeamientos se extrae primeramente la lectura de una magnitud intensiva, como es el grado de "densidad" (Delanda, 2011) en las diferentes zonas de la plaza, esto se consigue inicialmente gracias a los mapas térmicos, y seguidamente a los mapas de isocurvas acumulativos. Tras la lectura de ambos tipos de mapas, se constata la existencia de una tercera distinción: (1. "agenciamientos" espaciales ("endógenos" o "exógenos"). 2. "hipotéticos perfiles" ("skater" o "ejecutivo"). 3. "efectivos espacios" ("espacio ondulante" o "espacio ondulado")); esta vez referida al espacio sobre el cual se disponen la multitud de actores peatonales, pues las "densidades" de los flujos peatonales ("magnitud intensiva") revela la diferencia entre dos zonas en la envolvente inmediata a la CdM.

La distinción entre "espacio ondulado" ("zona frontal") y el "espacio ondulante" ("zona lateral"), se basa en una diferencia entre zonas debido al grado de "densidad" registrado entre una u otra. Así la utilidad del estudio de densidades es la de esclarecer en que zonas se tienen mayores posibilidades de registrar dinámicas que pueda articular los casi-lugares de la CdM. Es de esta manera que el foco de atención recae en el "espacio ondulante", donde se dirige la disertación hacia la búsqueda de aquellos modos performativos de recorrer el espacio de

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acuerdo a las "intensidades localizadas" (es decir propias a un espacio particular), que se encuentran dentro de aquellos recorridos "menores" identificables en la "zona lateral" ("espacio ondulante") de la plaza. Este viraje responde a la imposibilidad de reconocer las distinciones entre las tendencias del tránsito hacia los dos hipotéticos perfiles: "ejecutivo" y "skater"; en la "zona frontal", donde el grado de densidad es más elevado. Intensidades localizadas que se encuentran en conexión con el topos, pues acudir a esta zona de la plaza ("espacio ondulante") no responde a fines orgánicos (utilitarios) o casuales sino que supone una decisión que el individuo toma de acuerdo a la intención de recorrer este espacio de manera próxima de lo háptico. Es en estos espacio-tiempo que el individuo es capaz de articular el casi-lugar (Metzger, 2015) de la CdM, es decir, donde el espacio se puede convertir en lugar. Para ahondar en el asunto se acude a la asunción deleuziana de que todos los individuos están atravesado por una serie de "líneas de segmentaridad" (Deleuze y Guattari, 1988), según las cuales el transeúnte recorre o no el espacio de las intensidades (Deleuze y Guattari, 1988) localizadas. De este modo una última fase del trabajo distingue tres arquetipos referentes a los diferentes modos de recorrer el "espacio de las localidades" (Deleuze y Guattari, 1988). Estos modos performativos exteriorizan líneas de "segmentaridad" cambiantes pero que se articulan con el espacio-tiempo. La mayor o menor presencia de tal o cual tipo de segmentaridad en los individuos los dirige hacia tal o cual relación con el espacio localizado, haciendo que se sitúen en el campo de las "intensidades localizadas" u otro tipo de "intensidades" cuya localización no es reconocible. Así las "segmentaridades" se perfilan como líneas que interceptan a los individuos originando los varios modos performativos ("arquetipos") en el "espacio ondulante". En síntesis, tres son las distinciones que ocupan el núcleo de la disertación de acuerdo a las segmentaridades: 1. Composiciones: agenciamiento "exógeno" - agenciamiento "endógeno". 2. Hipotéticos perfiles: “ejecutivo" - "skater". 3. Espacios: espacio "ondulado" - espacio "ondulante". Es a partir de estas tres distinciones, y de los tipos de "segmentaridad", que la disertación busca aproximarse a cómo se produce la relación entre transeúntes y casi-lugares, sin entran en profundidad sobre cuáles son las causas que llevan a uno y a otro articular tal o cual casilugar. Los esfuerzos se centran en advertir un "entre", comprendido entre dos polos máximos que no dejan de ser "hipotéticos", establecidos en el campo de lo "virtual" y no de lo "actual" (ver final apartado 3. 2. 4). Estos tres arquetipos representan tres formas diversas de articular el casi-lugar, unos a través de mayores permanencias espacio-temporales y otros a través de ocupaciones más efímeras.


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Unos situándose en el campo de las "intensidades localizables", y otros en el campo de las "intensidades" localizadas en un lugar no reconocible, pero todos ellos compartiendo la acción causal de la formulación de un casi-lugar, pues el hecho de dirigir el recorrido hacia esta zona "ondulante" de la plaza es deliberada por motivos del "adentro". Concluyendo, es a través de una línea deseante que el individuo puede articular los casilugares haciendo que estos se tornen en verdaderos lugares de la psyche humana. En este fenómeno (Barad, 2003) dicha línea intercepta a los "agenciamientos" en su parte "endógena", los perfiles en su vertiente "skater", y al espacio en su zona "ondulante". Es la correlación de estos tres factores, que maximizan las probabilidades de que un individuo, en un espaciotiempo dado, pueda estar generando ese lugar de la "psyche" humana dada una exposición a las intensidades localizadas en el espacio:

CdM (Lugar) Intensidades localizadas

Densidades

Línea de segmentaridad molecular

Espacio Ondulante Espacio Ondulado Perfil Skater Perfil Ejecutivo Agenciamiento Endógeno Agenciamiento Exógeno Espacio-Tiempo Acontecimientos

CdM (Casi - Lugar) Ilustración 132 - Recorrido de una línea deseante, a través de los tres estadios identificados, que articula el casi Lugar, tornándolo lugar


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CONSIDERACIONES FINALES

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5. Consideraciones Finales A lo largo del trabajo se ha pretendido ir articulando una serie de movimientos, cuya finalidad era la de responder a los dos objetivos expuestos al comienzo. Este se culmina constatando que se ha dado respuesta a ambos, no de manera certera, sino que haciendo que esta pulule entorno a ambos objetivos, ya que la máxima conclusividad posible de este trabajo es un escenario "virtual" compuesto por espacio e individuo, cuya hipotética actualización es: un espacio urbano en el que se disponen una serie de individuos con mayor probabilidad de cumplir los requisitos propios de aquellos que realizan una relación intensiva con el espacio localizado, que resulta por una parte en el lugar de la CdM, y por otro la subjetividad con la que el individuo caracteriza ese espacio. Y nunca asegurar haberse encontrado un espacio urbano en el que se disponen una serie de individuos que formulan el lugar de la CdM. Todos y cada uno de estos movimientos abren progresivamente un abanico de posibilidades y de matizaciones que el presente análisis no consigue abarcarlas a todas, solo pudiendo apuntar a uno de los caminos posibles (caleidoscopio), dada una lectura "externa" de dos autores como Deleuze y Guattari, cuyas nociones requieren de un mayor bagaje en el campo de la filosofía, lo que impide la interpretación interna. De acuerdo a dicho abanico de posibilidades se intuyen futuros análisis con una mayor profundidad a la hora de abordar nociones como "agenciamiento", "intensidades" y "segmentaridad" a la par que un mayor soporte documental de la zona de estudio tal como de mapeamientos peatonales, ya que la toma de datos resulta escasa, tan solo una semana. A pesar de que el presente trabajo se presume como la suma de un conjunto de lecturas "externas", se constata como a lo largo del trabajo se responden los objetivos uno y dos correspondientemente de la siguiente forma: La respuesta al primer objetivo pasa por un trabajo de articulación entre teoría y contexto, tomando como base las nociones: "agenciamiento", espacio "liso"/"estriado", e "intensidad"; al igual que diversa documentación que junto a asociaciones lógicas permiten establecer la conexión entre teoría y estudio de campo. Como en el apartado previo se advierte, tres son las distinciones de dualidades yuxtapuestas que se identifican como organizadoras de la realidad que impera en el espacio envolvente a la CdM. Inicialmente se reconoce el "agenciamiento" de la CdM, en el cual este edificio no solo es participe sino que desempeña un papel fundamental. Pero son las relaciones de interioridad y exterioridad, que la CdM establece con el agenciamiento que lleva su mismo nombre, las que permiten avistar la primera de las yuxtaposiciones (lo exógeno y lo endógeno), es decir, aquellos acontecimientos en los que este equipamiento es un mero actor pasivo, y aquellos acontecimientos que suceden gracias a un papel activo de la CdM.


CONSIDERACIONES FINALES

Posteriormente, y como consecuencia a esta distinción, se identifican dos hipotéticos perfiles que simbolizarían los polos máximos representativos de las relaciones de interioridad o exterioridad. Estos hipotéticos perfiles: "skater" y "ejecutivo"; apelan a supuestos individuos cuyo campo de acción se sitúa "in situ" o "ex situ" correspondientemente. Además, y de acuerdo a las definiciones de los conceptos "liso" y "estriado", se constata como cada uno de estos perfiles presentan modos diferentes de recorrer el espacio, el primero con la "máquina de guerra" interiorizada, y el segundo con miniaturizaciones del "aparato de estado", uno que camina huyendo a todo tipo de dominación, y el otro que inevitablemente se encuentra dominado. Esta segunda distinción compete al campo de lo virtual, pues en el campo de lo actual los diversos individuos no presentan características tan nítidas. Ante la dificultad de reconocer hacia donde se vulneran los umbrales en cada individuo que conducen hacía tal o cual forma performativa de recorrer el espacio, el trabajo se ve obligado en establecer una tercera distinción esta vez referida a tipos de espacio de la plaza. Así emergen dos tipos de microlocalidades inscritas en ella y cuya naturaleza es diversa. Por un lado se tiene el espacio a ras de calle, que se identifican con el "espacio ondulado", en el que la multitud de actores transitivos hace con que cualquier tipo de identificación suponga un imposible; por otro se encuentra otro tipo de espacio, que se denomina "espacio ondulante". Zonas que se elevan de la cota cero y presentan un materialidad en la que las curvas no cesan de alterar el pavimento, es esta condición la que evita la masiva presencia transitiva allí, permitiendo que esta distinción tenga una relación directa con la diferencia entre los dos hipotéticos perfiles antes mencionados. Pues el campo de acción del hipotético "perfil ejecutivo" nunca será este "espacio ondulante", debido a que las prioridades orgánicas impiden que estos acudan a este tipo de zonas. Todas y cada una de estas distinciones no son independientes unas de las otras, y es que sobre el espacio envolvente de la CdM operan todas ellas de manera yuxtapuesta, haciendo que la identificación de líneas que cruzan estos tres estadios (ilustración 132) sea una quimera. Sin embargo, su hipotética definición sienta las bases para la lectura de los mapeamientos realizados de acuerdo al segundo objetivo. A medida que la respuesta al objetivo primero se materializa, el segundo objetivo va siendo abordado, pues la tercera distinción antes referida ("espacio ondulado" - "espacio ondulante") se establece a partir de una constatación surgida del estudio de flujos peatonales, y en concreto tomando como base la noción de "densidad". De acuerdo a este concepto se pueden establecer dos zonas distintivas en la plaza, considerando el reconocimiento de aquellos espacios más propensos a acoger los recorridos capaces de articular el casi-lugar, o al menos aquellos espacios en donde resulta más factible su identificación. Y es que de los mapas térmicos y de los mapas de isocurvas acumulativos, destacan dos zonas en la plaza de acuerdo a la cantidad de individuos que allí transitan, surgiendo de este modo una distinción efectiva entre la zona "frontal" donde se advierte una mayor presencia de peatones, y la zona "lateral" donde la presencia de peatones es menor.

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CONSIDERACIONES FINALES

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Sin embargo, de acuerdo a las condiciones de cada uno de estos espacios, reconoce que mientras la zona "frontal", situada a ras de calle, se ve inundada por transeúntes que buscan la "transición eficaz"; la zona "lateral", presenta cotas variables que se elevan del nivel a ras de calle haciendo que los recorridos disten de lo transitivo, y en consecuencia establezcan una relación diferente con el espacio. Es de esta manera cómo surge una categoría que busca ayudar a identificar aquellos recorridos situados en el campo de las intensidades propias del espacio localizado: "intensidades localizadas". Esta, es explorada gracias a un tercer tipo de mapa, el mapa de isocurvas, que más allá de las diferencias cromáticas (propias de los mapas térmicos, con ocupaciones brutas), ofrece otro tipo de visualización, teniendo en cuenta la cohesión de las isocurvas que corresponden a las ocupaciones relativas. Los datos de estos mapas se ven soportados por el aspecto cromático en última instancia, señalando aquellos recorridos en el espacio "ondulante", cuyo nivel de permanencia resulta elevado (cohesión de isocurvas). Ergo este último tipo de mapa presenta líneas en el espacio, allí donde lo globalizante (estriaciones) se subordina a lo localizable, de acuerdo a lo cual, se representan ocupaciones que a pesar de poder no articular los casi-lugares (Metzger, 2015), son más próximas (mayor probabilidad de que así sea) de que se encuentren bajo los fenómenos (Barad, 2003) en los cuales el espacio se vuelve lugar. De esta forma el trabajo no busca concluir que se han registrado flujos peatonales que articulen los casi-lugares, sino que se concluye a través de un proceso de "filtrado": en que parte del "agenciamiento", cuales son los individuos, y cuáles son las zonas más próximas a formular el casi-lugar de la CdM, entendiendo al lugar como ese espacio que emerge tras un proceso de interacción con las intensidades de un medio. Concluyendo, el trabajo busca con este punto culminar la disertación, dando respuesta a la laguna de conocimiento identificada en la articulación de nuevas metodologías que exploren la condición de lugar de los espacios que actualmente rodean a las sociedades, tomando como base el pensamiento espacial de Deleuze y Guattari (1988). Finalmente, anotar que esta disertación pretende iniciar un camino hacia futuras investigaciones, pues se reconoce la necesidad de revisar los postulados de Deleuze y Guattari (1988) tanto como de Delanda (2002, 2005) con mayor detenimiento. También resulta pertinente revisar el código empleado en esta disertación para el reconocimiento de peatones, debido a un elevado porcentaje de error (30% aproximadamente). En la actualidad en el campo de la computación biométrica ya se están alcanzando resultados que rozan la perfección a la hora de reconocimiento de objetos. De este modo se advierten dos posibles direcciones: 1. La primera refiere a la mejora de las herramientas utilizadas, pues a pesar de alcanzar un acierto de casi el 70%, la librería de procesamiento de video, OpenCV utilizada en este trabajo, se encuentra en proceso de mejora. Recientemente se han alcanzado márgenes de acierto elevadas de casi el 95%, sin embargo la inexperiencia con esta herramienta han impedido acercar el análisis a una precisión tan elevada.


CONSIDERACIONES FINALES

2. La segunda posible vía de investigación seria analizar nuevamente este espacio (envolvente de la CdM) en los próximos años, con la intención de comprobar cuáles son las variaciones de los indicadores utilizados en esta disertación ("densidad" y "intensidades localizadas"), así como comparar las condiciones propias de este espacio con otro espacio de similares características, con el objetivo de comprobar la vigencia del análisis, así como la necesidad de un posible reajuste teórico de las conjeturas de Deleuze y Guattari (1988) y Delanda (2002, 2005). Ambas directrices deben ser soportadas, como previamente se menciona, con un repensar de las nociones exploradas en el trabajo, pues la complejidad de estas sugiere realizar un análisis más extenso y con una mayor pormenorización, de acuerdo a una problemática concreta como es, en el caso de este trabajo, las relaciones que los individuos establecen con el espacio y en consecuencia como se gestan los lugares por un parte, y la subjetividad por otra. Como nota final, destacar la importancia de revisar las nociones de los autores antes referidos, debido al actual contexto "cambiante", y su aplicabilidad aquí o allá. Como Deleuze señalaba en alguna ocasión: el nombre propio no pierde poder, sino que encuentra uno nuevo cuando entra en zonas de indiscernibilidad; por tanto descubrir esas nuevas formas que pueden adquirir los centros de resonancia en el espacio se presume como otra posible meta a perseguir en los años futuros.

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Ilustración 1 - Cuadro de las características del espacio "liso" y "estriado": Hillier, 2007, p. 64// p. 64 Ilustración 2 - Diagrama de las rutinas de tres individuos: http://www.geog.port.ac.uk/lifeline/consult/essay.html// p. 78 Ilustración 3 - Diagrama de las rutinas de cinco individuos: https://777zzzangel.wordpress.com/2014/05/19/summary-of-design-informatics-project-backtogether// p. 78 Ilustración 4 - Grabaciones y diagramas del estudio: https://thinkurban.org/2013/06/16/the-most-influential-architect-youve-probably-never-heardof// p. 79 Ilustración 5 - Grabaciones y diagramas del estudio: https://diamondaus.wordpress.com/2015/05/26/the-social-life-of-small-urban-spaces-williamh-whyte// p. 79 Ilustración 6 - Grabaciones y diagramas del estudio: http://thenextturn.com/8-essential-elements-of-an-attractive-urban-place// p. 79 Ilustración 7 - Inspiraciones y funcionamiento de la instalación: http://www.snibbe.com/projects/interactive/boundaryfunctions// p. 80 Ilustración 8 - Inspiraciones y funcionamiento de la instalación: http://www.snibbe.com/digital-art#/projects/interactive/boundaryfunctions// p. 80 Ilustración 9 - Inspiraciones y funcionamiento de la instalación: http://www.snibbe.com/digital-art#/projects/interactive/boundaryfunctions// p. 80 Ilustración 10 - Primer mapa de la ciudad, 1813 Documenta la ciudad medieval así como la expansión del Plan Iluminístico: Tavares, Vale, 2012, p. 3// p. 112 Ilustración 11 - Planta Boavista 1892: Tavares, Vale, 2012, p. 8 // p. 113 Ilustración 12 - Ilustración 11 - Avda. Boavista 1930: http://gonzagamanuela.blogspot.ae/2014_06_01_archive.html// p. 115 Ilustración 13 - Barrio Residencial "Foco": http://portoarc.blogspot.ae/search/label/Foco// p. 116 Ilustración 14 - Vista aérea Boavista 1980: Ramalho, 2012, p. 258// p. 120 Ilustración 15 - Vista aérea Boavista 2005: http://oma.eu/projects/casa-da-musica// p. 120 Ilustración 16 - Exterior oficina EDP: Joao Morgado// p. 124 Ilustración 17 - Interiores oficina EDP: Autoría Propia// p. 124


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Ilustración 18 - Circuito vigilancia EDP: Autoría Propia// p. 124 Ilustración 19 - Circuito vigilancia EDP: Autoría Propia// p. 124 Ilustración 20 - Interiores oficina Galp: http://www.meiosepublicidade.pt/2016/02/nova-loja-gaspower-da-galp-energia-temassinatura-da-dna// p. 125 Ilustración 21 - Oficina Galp: http://imagensdemarca.sapo.pt/atualidade/dna-cria-nova-loja-gaspower-da-galp-energia// p. 125 Ilustración 22 - Oficina NOS: Autoría Propia// p. 126 Ilustración 23 - Interiores, Shopping Brasilia: https://www.publico.pt/local/noticia/investidor-quer-comprar-e-modernizar-o-shoppingbrasilia-no-porto-1697331// p. 127 Ilustración 24 - Hall central, Shopping Brasilia: http://www.porto24.pt/memoria/brasilia-glamour-decadencia// p. 127 Ilustración 25 - Vista aérea Porto 2005: http://oma.eu/projects/casa-da-musica// p. 127 Ilustración 26 - Shopping CdP y BCP: https://thelocalguide.wordpress.com/tag/porto// p. 128 Ilustración 27 - Interior del CdP: http://www.shoppingcidadedoporto.com/a-magia-do-natal-ja-chegou-ao-shopping-cidade-doporto// p. 128 Ilustración 28 - Interior del BCP: http://www.casa.iol.pt/noticias/18630/cbre-comercializa-peninsula-boutique-center.html// 128 Ilustración 29 - Capela, 1849: http://invictacidadeporto.blogspot.com.es/2009/01/quinta-do-bom-sucesso-e-polmicado.html// p. 128 Ilustración 30 - Capela, actualidad: Creditos: Google Street View// p. 128 Ilustración 31 - Mercado do Bom Sucesso: http://www.maisnorte.pt/mail/category/gastronomia// p. 129 Ilustración 32 - Mercado do Bom Sucesso: Sobre o encerramento do Mercado do Bom Sucesso, n.d.)// p. 130 Ilustración 33 - Interior del Mercado en 2015:

p.


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https://blog.webook.pt/2015/05/11/os-6-restaurantes-do-mercado-do-bom-sucesso-que-temde-experimentar// p. 130 Ilustración 34 - Entrada metro CdM: Fernando Guerra// p. 131 Ilustración 35 - Andar Metro CdM: Fernando Guerra// p. 131 Ilustración 36 - Interior Metro CdM: Fernando Guerra// p. 131 Ilustración 37 - Boavista Route 66: Miguel Tavares (2011) Boavista Route 66// p. 131 Ilustración 38 - Parque temático ventana al mundo, Shenzhen: Stefanie Burkle (1999) Window of the World// p. 131 Ilustración 39 - Parque temático ventana al mundo, Shenzhen: Stefanie Burkle (1999) Window of the World// p. 131 Ilustración 40 - Entrada Metro CdM: Autoría propia// p. 131 Ilustración 41 - Rotonda Boavista en fiesta: Autoría propia// p. 131 Ilustración 42 - Parada Metro Trindade: http://www.bjoernglitscher.de/metro-bahnhof-sao-bento-in-porto// p. 132 Ilustración 43 - Retrato de E. Hopper: http://blogs.20minutos.es/trasdos/2015/07/14/van-wieck-hopper-soledad-pintura// p. 132 Ilustración 44 - Fotograma del largometraje "Existenz": https://tropicalmary.wordpress.com/2015/07/30/tbt-review-existenz-i-was-into-e3-before-e3was-cool// p. 133 Ilustración 45 - Intromisión de los "smartphones": http://publimetro.pe/actualidad/noticia-asi-seran-celulares-futuro-cercano-segun-google37199// p. 133 Ilustración 46 - Cronología del espacio en los vagones de tren: Autoría propia// p. 133 Ilustración 47 - Oficina de una Start-Up: Créditos: Ivy Clark// p. 135 Ilustración 48 - Oficina de Google en Australia: http://www.economiadigital.es/es/notices/2015/10/la-trastienda-de-google-empleadossobrecualificados-burocracia-y-ausencia-de-dias-libres-77344.php// p. 135 Ilustración 49 - Oficina de Google en Australia: http://www.gq.com.mx/maquinas/gadgets/articulos/la-magia-de-las-oficinas-de-google/1587// p. 135


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Ilustración 50 - Vista aérea Boavista 2005: http://oma.eu/projects/casa-da-musica// p. 136 Ilustración 51 - Plaza CdM, zona frontal: Autoría propio// p. 137 Ilustración 52 - Plaza CdM, zona lateral: https://es.pinterest.com/pin/264375440597776395// p. 137 Ilustración 53 - Exodus: http://boiteaoutils.blogspot.com.es/2010/04/unwall-exodus-or-voluntary-prisoners-of.html// p. 137 Ilustración 54 - Torre CCTV en Shangai: http://elplanz-arquitectura.blogspot.com.es/2012/05/oma-sede-central-de-la-televisionchina.html// p. 137 Ilustración 55 - Parcela próxima a la CdM: http://asfp.pt/projectos/concurso-de-ideias-porto// p. 137 Ilustración 56 - obra del diseñador gráfico Bernardo Carvalho: Bernardo Carvalho// p. 138 Ilustración 57 - Fotogramas del largometraje de J.L, Godart, "Alphaville": http://todoesvioleta.blogspot.com.es/2011/11/ciglio-asciutto.html// p. 140 Ilustración 58 - Fotogramas del largometraje de J.L, Godart, "Alphaville": Godard, (1965), Alphaville. Min: 15' 34''// p. 140 Ilustración 59 - Planta vivienda Y2K: http://www.cuestionesdearquitectura.com/2013/11/rem-koolhaas-i-casa-da-musica.html// p. 141 Ilustración 60 - Plantas de la CdM: http://factordiferencial.ning.com/m/group/discussion?id=6561689%3ATopic%3A423231// p. 142 Ilustración 61 - Coexistencia del Rizoma y el Árbol: M. Ngui// p. 144 Ilustración 62 - Oficinas Vodafone: https://oprandicamilaimd2013.wordpress.com/tag/angulos-agudos// p. 145 Ilustración 63 - Viviendas en G.Junqueiro: Autoría propia// p. 145 Ilustración 64 - Farmacia de Barreiro: https://www.farmaciabarreiros.com/a-farmacia/galeria.html// p. 145 Ilustración 65 - Concierto en el Mercado Bom Sucesso: http://www.mercadobomsucesso.com/pt/page/10// p. 147 Ilustración 66 -Hotel da Música: Autoría propia// p. 147


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Ilustración 67 - Hotel da Música: http://www.trivago.es/oporto-51096/hotel/da-musica-2725083// p. 147 Ilustración 68 -Metro Casa da Música: http://blog-portugal.com/ciudades-de-portugal/oporto/metro-de-oporto// p. 148 Ilustración 69 - Metro Casa da Música: http://www.archdaily.co/co/626384/estacion-de-metro-casa-da-musica-eduardo-souto-demoura// p. 148 Ilustración 70 - Porto se ha convertido en un importante destinos turísticos. He aquí la muestra del contributo de la CdM: http://p3.publico.pt/vicios/em-transito/16177/porto-eleito-destino-europeu-preferido-dosnorte-americanos// p. 149 Ilustración 71 - Agenciamiento de la CdM: Autoría propia// p. 151 Ilustración 72 - "Ilha" de Boavista: zona de desterritorialización: Ramalho, 2012, p. 262// p. 151 Ilustración 73 - "Ilha" de Boavista: zona de desterritorialización: Autoría propia// p. 151 Ilustración 74 - Trabajadores de la EDP hablando por teléfono: Autoría propia// p. 151 Ilustración 75 - Lista de Mecenas de la CdM: http://www.casadamusica.com/pt/fundacao/apoie-a-casa-da-musica/mecenas-casa-damusica/?lang=pt// p. 153 Ilustración 76 - Lista de Consejo Fundadores de la CdM. http://www.casadamusica.com/pt/fundacao/orgaos-sociais-e-equipa-casa-damusica/fundadores-casa-da-musica/?lang=pt// p. 153 Ilustración 77 - Relaciones de exterioridad e interioridad de las partes del agenciamiento de Boavista: Autoría propia// p. 154 Ilustración 78 - Cartel de Deleuze: https://aquileana.wordpress.com/2011/02/07/gilles-deleuze-el-abecedario// p. 156 Ilustración 79 - Yuxtaposición de esquemas arbóreos y rizomáticos: M. Ngui// p. 157 Ilustración 80 - Plaza de la CdM, zona más transitada en la parte frontal: Autoría propia// p. 158 Ilustración 81 - Vista aérea de la plaza de la CdM: Instagram: @daem_travel// p. 159 Ilustración 82 - Coexistencia Del modelo arbóreo y rizomático en el individuo: M. Ngui// p. 160


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Ilustración 83 - Paradigma de estriar el desierto: http://www.elpoderdelasideas.com/publicidadrevistas/samsung-galaxy-xcover-anunciocomo-estar-ahi// p. 161 Ilustración 84 - Paradigma de alisar la ciudad: http://www.contrainjerencia.com/?p=81198// p. 161 Ilustración 85 - Ejecutivo transitando: Autoría propia// p. 162 Ilustración 86 - Google Street View de la perspectiva de un ejecutivo en la plaza de la CdM: Autoría propia, p. 162 Ilustración 87 - Vista aérea de un skater: Flickr: Jose Carlos Melo Dias// p. 163 Ilustración 88 - Skater deslizándose en la plaza: Miguel Moreira// p. 163 Ilustración 89 - Planta representativa de los dos modos performativos de recorrer la plaza: Autoría propia// p. 164 Ilustración 90 - La subjetividad ocupa el centro del tablero: Autoría propia// p. 166 Ilustración 91 - Las redes desplazan a la subjetividad fuera del tablero: Autoría propia// p. 166 Ilustración 92 - La subjetividad se resitúa en un tablero complejo: Autoría propia// p. 166 Ilustración 93 - Representación de los dos hipotéticos perfiles: Autoría propia// p. 169 Ilustración 94 - Representación de la tendencia del individuo a adoptar tal o cual hipotético perfil: Autoría propia// p. 170 Ilustración 95 - Grupo de escolares entrando en la CdM en fila: Instagram: @francesca_yoli// p. 170 Ilustración 96 - Grupo de escolares corriendo en la plaza: Autoría propia// p. 170 Ilustración 97 - Esquema de los diferentes caracteres de la topología de la plaza: Autoría propia// p. 172 Ilustración 98 - Esquema resultante de los agenciamientos de acuerdo a tal o cual hipotético perfil: M. Ngui// p. 173 Ilustración 99 - Yuxtaposición de caracteres en la plaza de la CdM: Autoría propia// p. 175


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Ilustración 100 - Vista aérea de la plaza de la CdM: Autoría propia// p. 176 Ilustración 101 - Vista aérea de la plaza de la CdM: Autoría propia// p. 176 Ilustración 102 - Vista aérea de la plaza de la CdM: Autoría propia// p. 176 Ilustración 103 - Representación térmicas de los flujos peatonales (mezo-escala): Autoría propia// p. 178 Ilustración 104 - Representación térmicas de los flujos peatonales (mezo-escala): Autoría propia// p. 178 Ilustración 105 - Representación térmicas de los flujos peatonales (mezo-escala): Autoría propia// p. 178 Ilustración 106 - Representación térmicas de los flujos peatonales (micro-escala): Autoría propia// p. 179 Ilustración 107 - Distinción de los espacios de acuerdo a los flujos peatonales: Autoría propia// p. 180 Ilustración 108 - Mapas térmicos de los flujos peatonales, representativos de las tendencias: Autoría propia// p. 180 Ilustración 109 - Mapa de flechas de acuerdo a las tendencias recogidas: Autoría propia// p. 181 Ilustración 110 - Densidades peatonales que alcanzan el umbral impidiendo los recorridos lisos: http://publicspace.org/es/obras/d221-plaza-da-casa-da-musica// p. 182 Ilustración 111 - Representación de flujos peatonales a través de Isocurvas: Autoría propia// p. 183 Ilustración 112 - Mapas de isocurvas de los flujos peatonales, representativos de las tendencias: Autoría propia// p. 183 Ilustración 113 - Concentración de "skaters" en la zona frontal: Fickr: Rory Hyde// p. 184 Ilustración 114 - Flujos peatonales transitivos en la zona frontal: Autoría propia// p. 184 Ilustración 115 - Posibles escenarios respecto a la concentración de isocurvas: Autoría propia// p. 184 Ilustración 116 - Mapas de isocurvas selectos de acuerdo a las intensidades localizadas: Autoría propia// p. 187 Ilustración 117 - Tres arquetipos destacables de las intensidades localizadas:


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Autoría propia// p. 188 Ilustración 118 - "skater" recorriendo es espacio ondulante de forma transitiva: Instagram: @natascomcha// p. 188 Ilustración 119 - "skater" retomando la marcha: https://soa.syr.edu/live/files/56-mayaalamcvpdf// p. 188 Ilustración 120 - Peatones transitando el espacio "ondulante": http://www.ducsamsterdam.net/o-que-fazer-no-porto// p. 189 Ilustración 121 - "skater" deslizándose por el espacio ondulante: Autoría propia// p. 189 Ilustración 122 - Individuo leyendo en la zona de asientos: http://croquizar.com// p. 189 Ilustración 123 - Grupo descansando en el espacio ondulante: Instagram: @barbaralu// p. 189 Ilustración 124 - Diferentes segmentaridades atravesando a un mismo individuo: M. Ngui// p. 190 Ilustración 125 - Escolares atravesados por una línea de segmentaridad rígida: Autoría propia// p. 191 Ilustración 126 - Grupo de escolares atravesados por una línea de segmentaridad flexible: Autoría propia// p. 191 Ilustración 127 - Proceso de composición de los casi-lugares en lugares y subjetividad: Autoría propia// p. 192 Ilustración 128, 129, 130 - Simulación de agentes (actores que recorren en el espacio estriado, sin metas a alcanzar): Autoría propia// p. 193 Ilustración 131 - Mapa térmico corporal de acuerdo a la reacción de emociones asociadas con palabras. Se muestra como existen regiones (brillantes) que se activan cuando se produce una reacción emocional: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=82553// p. 194 Ilustración 132 - Recorrido de una línea deseante, a través de los tres estadios identificados, que articula el casi lugar tornándolo lugar: Autoría propia// p. 200


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en busca de las intensidades de la CdM: entre el adentro y el afuera.  

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